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Juanita Gallardo. Dejame que te cuente.

Juanita Gallardo. Dejame que te cuente Santiago de Chile: Planeta, 1999. Coleccion Memoria de Chile; 251 pp.

NO ES RARO que nuestros paises de America Latina hayan alzado a sus heroes sin prestar atencion a la totalidad de la persona. Tal vez la necesidad urgente que tuvieron las elites en realzar paradigmas que unieran al pueblo llevo a que la vida privada, entiendase la familiar, no tuviera espacio dentro del realce que se les daba como figuras ejemplares. Sin duda pueden haber excepciones.

A continuacion me refiero a la figura de Bernardo O'Higgins, nuestro heroe chileno de origen irlandes, cuya vida la conocemos a traves de la historia oficial. A traves del tiempo, nos han dado a conocer aspectos que atanian al ejercito o asuntos que interesaban a algunos historiadores, dejando de lado cualquier situacion que lo mostrasen como un ser humano inserto en su tiempo historico y social. Por eso es tan atrayente todo complemento a la biografia de un hombre de quien tanto se ha hablado. Dos caracteristicas presenta la novela que voy a comentar-completa la biografia y desmitifica a la persona. Me refiero a Dejame que te cuente (Santiago, Planeta, 1999), de Juanita Gallardo, texto que se lee de una sola sentada, como recomienda Edgar A. Poe.

Nosotros, no pareciendo lectores del siglo veintiuno, al adentrarnos a esa mezcla de hechos veridicos y realidad imaginaria, nos dejamos llevar por el chisme. Sin embargo, los resabios positivistas nos inclinan a confrontar, en la misina novela, los diferentes rumores que rodearon la vida de O'Higgins --que algunos chilenos ya sabiamos-- con los documentos escritos. Estamos frente a una ficcion historica pero que delata sus fuentes. La autora aclara la forma de tejer el texto y con que documentos historicos lo ha alimentado, ya que ofrece, al final, la bibliografia utilizada. Asi va hilvanandose este relato.

La trama esta urdida con "las mentiras de la autora y las mentiras de otros". De este modo se refiere a los innumerables escritos de diversos historiadores sobre la vida del chillanejo, donde cada quien tiene su propia interpretacion. En tal sentido, es pertinente recordar la diferencia que existe entre el historiador de hoy y sus colegas de antano en relacion a entender que cuando se lidia con hechos del pasado y se intenta representarlos, dicha representacion esta impregnada con las nociones, valores e intereses de clase de cada uno. Los hechos no hablan por si mismos, es el historiador y el novelista que platica por ellos.

Las mas de doscientas paginas prenden la atencion desde las primeras lineas cuando nos enteramos que tal vez podriamos haber tenido una "madre de la Patria", si no fuera porque Rosario Puga se caso tan sumamente joven y dejo a su marido en una epoca en que esa actitud era inaceptable. La novela trata, pues, de la gran omision por parte de la historia oficial de la existencia de la madre --Rosario Puga-- del unico hijo de O'Higgins, llamado Demetrio Puga cuando nino, Demetrio ]ara cuando su padre se lo lleva a vivir a Peru y, por ultimo, Demetrio O'Higgins cuando nuestro procer le lega por testamento su apellido. Se repite la misma situacion que el propio Bernardo tuvo que sufrir y el mismo rechazo social de ser considerado un huacho, palabra injuriosa y despectiva, desde la epoca colonial, para designar a los hijos engendrados fuera del matrimonio civil.

Dentro de los varios asuntos, conflictos e informaciones que nos comunica esta novela, destaco el tema del hijo bastardo. Me parece que este aspecto atraviesa los diversos grupos sociales y es preocupacion de diferentes personajes en ese espacio ficticio. Tal vez podriamos afirmar que se trata de una lamentable "tradicion" familiar como afirma uno de ellos. Con estas palabras, le comenta Federico Puga, tambien hijo de Rosario a su medio hermano Demetrio O'Higgins, la inclinacion de la familia por poblar nuestra tierra de hijos huachos. Y no deja de tener razon, pues la tradicion de engendrar bastardos se repite con Demetrio y este la repite con su hija Antonia, "su huachita" del Peru, como se dice en el texto, situacion que le dolia enormemente y que solo logra tranquilizarse pensando que "por suerte era una nina". Con el tiempo, Demetrio, ya cincuenton, se enamora de verdad, pero de una joven de catorce anos, la que muere al dar a luz. Sin embargo le sobrevive la hija, a la que bautizan como Carmen Demetria O'Higgins. ?Se rompio la tradicion? ?La nina ya no es mas una bastarda por llevar el apellido? Claro que no, pues continua siendo una huacha a los ojos de la sociedad y, sobre todo, porque la nina crecera con la ausencia del padre, ya que Demetrio acaba con su vida --como se deja entrever en la novela-- dias despues de la muerte de su amada. En relacion a este asunto, vale recordar que la sociedad chilena tuvo que aguantar el oprobio de los huachos, bastardos o ilegitimos hasta el fin del siglo veinte cuando en 1998 se deroga, ante la ley, tal desigualdad.

En el entorno familiar de O'Higgins y en la novela que comento, el tema de los hijos huachos, de suma importancia en la realidad latinoamericana que, a su vez, se relaciona con una amplia problematica como es la identidad, no termina con las nietas de Bernardo O'Higgins. Tambien la historia ha callado la existencia de Nieves Rodriguez Riquelme, la hermana menor de Bernardo por parte de madre. Y el circulo se estrecha cuando sabemos que el progenitor de Nieves es nada menos que Manuel Ignacio Puga, tio de Rosario. Frente a esta laberintica realidad, tan arraigada en nuestro medio, surgen varios cuestionamientos, sin embargo la primera pregunta que todos los lectores nos hacemos despues de conocer estos hechos es por que se escondio la vida privada de O'Higgins. ?Seria por ser huacho y dejar una descendencia igualmente de hijos y nietos que crecieron sin la figura paterna? ?O fue el mismo que quiso silenciar sobre su entorno familiar? No es desproporcionada esta ultima conjetura si tomamos en cuenta que su madre tuvo tres hijos de padres diferentes, en un espacio social rigido y conservador donde el capital social se regia por hipocresias explicitas y la Iglesia tenia presencia marcante. Sin duda, era una realidad dificil de administrar para Bernardo. A estos motivos se le suma el no haber reconocido a su unico hijo y llegar a enmascararlo al punto de presentarlo en Lima como "su ahijado". Son, estas, posibles causas que explican el silencio de la historia oficial. Tal vez se penso que el modelo de padre de la patria, como siempre se nos ha ensenado, no condecia con tales formas de proceder.

Ahora bien, he mencionado el problema del huacho "ilustre" y que pasa con los miles de ninos que crecen sin un padre. En la novela, la mama Candelaria, sabia como todas las mujeres conectadas con la ancestralidad, como dice Jung, sabe perfectamente bien "la mala suerte de los huachos pobres" como es ella y sus propios hijos, a quienes tuvo que dejarlos con su madre. Estando en Lima cuidando a Demetrio y al escuchar a O'Higgins despotricar porque todavia lo llamaban "el Huacho Riquelme", el nino le pregunta a su mama, quienes son los huachos, "todos nosotros, Demetrio, todos nosotros", le responde Candelaria.

ROSARIO PUGA

?Que rasgos de caracter tiene la amante de Bernardo y madre de Demetrio? Rosario Puga pertenecia a una prominente familia de patriotas de Concepcion quien a los diecinueve anos ya estaba separada de su marido, un casamiento arreglado por su padre para despabilarla de un amor con un marinero ingles. Su esposo la desprecio --nos afirma el texto-- porque sus hijos nacian muertos y con el tiempo el le lleno la casa de huachos que tenia con las inquilinas de su hacienda, y esperaba que Rosario los criara. Con estas palabras se desahoga con su prima Nieves, algunos anos mayor que ella y casada con un extranjero. Tambien su matrimonio fue arreglado. En su caso por Bernardo, quien le concerto el matrimonio con Agustin Borne, de nacionalidad irlandesa. En la intimidad de esa conversacion, Nieves con toda claridad le confidencia, "?te das cuenta, Rosario, que por ser huacha a lo sumo podia aspirar a casarme con un extranjero?"

Tanto la hermana Nieves como Rosario son obstinadas y actuan sin miramientos hacia las costumbres de su grupo social. La "querida" de O'Higgins es especialmente rebelde, resuelta, valiente y apasionada --primero de Bernardo y despues de un partidario de los Carrera, Jose Antonio Cotapos--, singularidades inadmisibles por la sociedad criolla en esas primeras decadas del siglo XIX.

El tiempo historico que rescata la novela corresponde al momento cuando O'Higgins ya es Director Supremo y el, como todas las fuerzas patrioticas, estan preocupados en consolidar las ciudades ganadas a los realistas. En esas lides conoce a Rosario y comienzan sus amores. Con el tiempo nace Demetrio. En relacion a su vida publica y como Director Supremo, O'Higgins tenia grandes desafios a enfrentar, preparar la expedicion a Peru para acabar con las fuerzas espanolas, sumado a la necesidad urgente de organizar un fuerte poderio naval. Ademas, en la vida privada varios conflictos debian ser superados por la pareja. Lidiar con la energica figura femenina que era su madre, quien ejercia fuerte influencia en Bernardo y manejar la situacion de union ilegitima.

En relacion a Rosario, sus desafios frente a la sociedad no eran menores. Tenia que conseguir anular su casamiento anterior para que su hijo no fuera un huacho mas. Tenia que negociar su lugar, con dona Isabel Riquelme, como la madre del unico hijo del Director Supremo. Por otro lado, Rosario le exigia a Bernardo compartir todos los momentos con ella y no dejarla "a la sombra" como le reclamaba. Sin embargo, en varias ocasiones, Rosario tuvo que escuchar recriminaciones como "estas teniendo mucha figuracion" ...

Con esa urdimbre de hilos delicados, la autora consigue tener un dominio total de las diversas situaciones. El lector se involucra en cada uno de los espacios y se deleita con la fluidez que Juanita Gallardo supo calibrar frente a una compleja situacion.

No puedo dejar de mencionar la satisfaccion que me dio al llegar "Al final" --el ultimo capitulo-- donde la autora, al puro estilo Saramago, se confiesa y muestra su modus operandi. "Ahora habla Juanita", nos dice, y nos abre de par en par sus escondites desde los cuales construyo esta narracion. La autora explica algunas triquinuelas, ella las llama mentiras para que "muchos las reconocieran como tales", y cumplen su objetivo porque le recuerdan a uno que se encuentra en terrenos dominados por la ficcion.

Aunque los fueros de la imaginacion son ilimitados, yo salte de alegria cuando supe que Josefa, hermana de Rosario, se hacia acompanar, para disminuir sus penas de amor, con unos "cuentos con que una princesa salvo la vida contandoselos durante mas de mil noches a un sultan". Emocion saber que en el recondito Chile, en una perdida ciudad surena a comienzos del dieciniueve, ya se leia la recopilacion de Antoine Galland de las Mil e una noches ...

Con este atractivo texto, Juanita Gallardo consigue aproximarnos a Bernardo O'Higgins, ya que la historia lo petrifico en estatuas y nombres de calles. Nos regala un procer humano, con sus riquezas y debilidades, que sufrio su realidad, sin embargo transmitio a su hijo la misma desdicha de ser huacho, al igual que a miles de chilenos que aun viven la carencia de la figura paterna. Entretenida, documentada y con bellas imagenes es esta novela historica.

Sara Almarza, Universidad de Brasilia, Brasil. E-mail: salmarza@unb.br
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Author:Almarza, Sara
Publication:Atenea (Chile)
Article Type:Resena de libro
Date:Mar 22, 2005
Words:2071
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