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Juana I De Castilla en tordesillas.

RESUMEN

La figura de la Reina Juana I de Castilla ha sido maltratada por la Historia. Los motivos de su encierro, ?forzado o voluntario? en Tordesillas no han sido suficientemente valorados y siempre se considera que no estuvo voluntariamente. Durante el romanticismo se ha creado una figura, "la loca de amor", que considero no se adecuo con la realidad social de la Reina. En este trabajo voy a plantear varias hipotesis sobre el desarrollo de la vida de la Juana, los largos anos que estuvo en Tordesillas, valorando si estuvo alli forzada o, por el contrario, ella busco la paz y tiempo para poder dedicarse a sus actividades predilectas: leer, estudiar, hacer musica, pensar, estar con sus hijas y otras mujeres, practicar unas formas de piedad y religiosidad propias. De este modo eludia las responsabilidades politicas que le correspondian por ser la heredera de su madre, la Reina Isabel I.

PALABRAS CLAVE

Juana I-retiro en Tordesillas-manipulacion de sus actos

ABSTRACT

The character of Queen Juana of Castile has been mistreated by History since ever. The reasons of her seclusion, forced or voluntary, in Tordesillas have not been enough assessed nor studied. The secular idea is that she was forced to seclusion. During the romantic period a character was created: "A woman mad of love". I do not consider this "cliche" adequate with the social reality of the Queen. In this paper I am going to establish some hypothesis about the development of the life of Juana during the long period that she stayed in Tordesillas, studying if she was there forced of, on the contrary, if she went there in search of peace and time to be able to endeavour herself to her favourite activities, such as reading, studying, playing music, thinking and, with her daughters and other women, practising her own way of religiosity. She was, therefore, avoiding the political responsibilities as heiress of her mother Queen Elisabeth I.

KEY WORDS

Juana I-Tordesillas withdrawal-handling their actions.

1. Introduccion

Una primera aproximacion a este tema constituyo una ponencia (1) presentada en la Universidad de Barcelona que no se ha publicado. Mi interes se centraba, entonces y ahora, en los motivos que llevaron a Juana a permanecer buena parte de su vida en la ciudad de Tordesillas (Valladolid), sobre lo que se ha escrito mucho, frecuentemente sin demasiado conocimiento. El contenido de este trabajo es algo diferente a aquella ponencia, fruto del tiempo pasado y de la reflexion y lecturas sobre la epoca en la que vivio Juana (1479-1555) que fue larga, murio con 66 anos. La Historia de Juana I ha sido manipulada desde pensamientos muy diferentes y sin el rigor cientifico debido. Juana permanecio en Tordesillas desde la llegada de su padre Fernando I a Castilla (1507), al que confio el gobierno, hasta que Carlos de Austria, primogenito de Juana, pudiera hacerse cargo del mismo (1516). De esta manera se cerraba el problema sucesorio y se cumplia el testamento de Isabel, tema que obsesionaba a Juana, sobre otros muchos que se le han adjudicado.

Todavia, y a pesar de la importante publicacion de Bethany Aram (2) y las de otras investigadoras (3), no se ha normalizado y aceptado que Juana, desde el momento en que se debe responsabilizar de la herencia castellana por la muerte de su madre (1504), lo unico que pretendia era cumplir estrictamente lo que Isabel I habia ordenado en su testamento. Logro transmitir el gobierno a su padre, mientras que su hijo Carlos viniera a Castilla y se responsabilizara del poder. Juana, entonces, dejo de preocuparse de lo publico y comenzo a preocuparse de ella misma, se dedico a leer, pensar, hacer musica, a estar con su hija Catalina y con otras mujeres, a hacer lo que consideraba adecuado, lo que le interesaba y le parecia importante, que era lo que posiblemente estuvo haciendo en Flandes, hasta que la herencia castellana recayo en ella por una serie de muertes familiares. Esto lo podia hacer en Tordesillas, fuera del gobierno de Castilla, del que se ocupo hasta que lo delego en su padre, para que el lo transfiriera a Carlos I. El gobierno era algo de hombres, que a ella no le interesaba. No era como su madre Isabel, que apetecia el poder. Posiblemente de esto se derivaban las malas relaciones entre ambas.

Sobre Juana I vengo investigando, reflexionando y publicando desde hace mas de diez anos. Juana I de Castilla es uno de los personajes mas controvertidos de la Historia de Espana; era culta y preocupada por las nuevas corrientes de pensamiento que circulaba en Europa, herederas de la "devotio moderna" y defendidas por Erasmo de Rotterdam (1467-1536), con el que Juana debio mantener relacion intelectual. La mayoria de los acercamientos que se han hecho a ella han sido con fines interesados y, en lugar de man tener una postura ecuanime y sin prejuicios, se ha utilizado a esta mujer como pretexto para demostrar o defender temas que no siempre guardan relacion con la realidad social en la que Juana tuvo que vivir. El considerarla como personaje no es algo gratuito, sino que responde a que la mayor parte de los estudios o biografias escritos sobre ella han consagrado un estereotipo, "la loca"; de esta manera se le negaba una realidad social propia y un pensamiento y unos sentimientos adecuados con la situacion en la que tuvo que desarrollarse su vida, que en ultimo extremo la llevo a heredar la Corona de Castilla, cosa que no era lo previsto. Por ello, me parece una buena via de reflexion sobre Juana contraponer el personaje legendario con la realidad social de una mujer traicionada por la mayor parte de las personas de su familia, en quienes habia confado y a quienes amaba. Los intereses particulares de todos ellos predominaron sobre cualquier otra cosa y esto dio lugar a la descalificacion de una mujer que oso contravenir lo que la Historia y su madre, como instrumento de la misma, pretendieron hacer con ella. Por tanto, posiblemente, hasta tiempos muy recientes, de Juana se ha conocido el personaje artificial y adecuado a un modelo descalificador, "la locura", que se utilizaba como referente para justificar determinadas situaciones.

En este escrito quiero seguir reflexionando sobre una mujer, a la que llevo estudiando desde hace tiempo. Hay que destacar que de ella se conservan imagenes muy potentes, iconograficas, literarias o figuras historicas, muy significativas y ampliamente utilizadas por la literatura, la pintura o el cinematografo, pero muy negativas para ella. En este escrito pretendo volver sobre imagenes de Juana, teniendo en cuenta que fue una mujer, y que los escritos de la epoca que se conocen no fueron muy benevolos con ella. Lo que ha dado lugar a su relacion con la locura en el imaginario popular. Todavia hay algunos cantos infantiles en este sentido, por no hacer referencia al lenguaje coloquial.

Bethany Aram ha sido, sin duda, quien recientemente ha logrado una muy buena biogratia sobre la Reina al analizar la documentacion de una forma exhaustiva y objetiva, prescindiendo de todos los prejuicios y topicos propios de la historiografia hispana. En dicho estudio ya citado, ademas de la utilizacion de documentos no conocidos hasta entonces, se inician nuevas posibilidades de analisis al relacionar a Juana con la realidad social y, sobre todo, con las nuevas corrientes de pensamiento, pero sin descontextualizarla del pensamiento dominante de su epoca. Teniendo como referente el texto de Aram, al que remito, y mis investigaciones ya resenadas sobre Juana, voy a profundizar en dos caracteristicas del personaje muy difundidos, una, "el amor loco" de la Reina por Felipe I, y otra, aportar nuevas interpretaciones sobre la vida religiosa de Juana en Tordesillas.

2. Valoracion historiografica

Juana fue duquesa de Borgona, senora de los Paises Bajos, madre del emperador de Alemania Carlos V y Reina de Castilla. Esta situacion la convierte en una de las figuras de mayor relieve en la Europa de la primera mitad del siglo XVI y, tambien, objetivo de biografos e historiadores de todos estos paises desde aquella epoca. Las malas relaciones que todos estos Estados mantuvieron durante aquel tiempo con la monarquia de los Austrias, han tenido tambien incidencia en el tratamiento historiografico que Juana recibio fuera de Espana, al que luego me referire, en donde se le da una mayor dimension politica que en el contexto hispano. Aqui los escritos se han centrado, sobre todo, en la consideracion de Juana como una mujer dominada por el amor hacia su marido, que la llevo a la locura y la hizo desentenderse de sus obligaciones politicas, que quedaron supedita das a sus impulsos amatorios. Esta actitud de Juana ha sido contrapuesta a la figura de su madre, Isabel I de Castilla, mujer que dedico toda su actividad a la cosa publica y sacrifico su vida para lograr lo mejor para Castilla y para la religion cristiana. Isabel era un ejemplo, mientras que Juana era el contramodelo de su madre y, por tanto, una mujer no ejemplar y reprobable.

Los historiadores alemanes y flamencos, en su mayoria, han incluido a Juana dentro de la "leyenda negra" y han insistido en que el encierro de la reina en Tordesillas y el ser apartada del gobierno se debio a que Juana tenia inclinaciones religiosas reprobables para el papado. Durante el tiempo que Juana vivio en Flandes de joven, antes de regresar a Castilla para hacerse cargo de la Corona castellana, habia entrado en contacto con las ideas erasmistas, incluso, algunos insisten en que Juana comulgo con las ideas protestantes. Este seria el motivo por el que, primero su padre Fernando y, posteriormente, su hijo Carlos, mantuvieran a Juana alejada de la Corona. Sobre este tema volvere a insistir. La Reina, de esta manera, se convertia en una nueva victima de la intolerancia religiosa de Carlos V, que incluso mantenia a su madre apartada y presionada en aras de la lucha por su defensa de la fe romana y de acuerdo con la Inquisicion. Actualmente no hay datos objetivos para mantener esta teoria, pero tampoco se puede desechar totalmente.

Los historiadores mas tibios, tanto espanoles como extranjeros, justificaban los actos de Juana por su locura, que la hacia inhabil para cualquier actuacion. Ella no era responsable de sus actos pues la enfermedad, heredada de su abuela Isabel de Portugal, la segunda mujer del Rey Juan II de Castilla, la incapacitaba para reinar o para poder disponer de su persona y vida. Estas ideas, que algunos han considerado como "leyenda rosa", no atacaban a Juana, pues sus facultades perturbadas la eximian de cualquier tipo de responsabilidad. Por otra parte, esta incapacidad para el gobierno, debido a la enfermedad, segun esta corriente, heredada de su abuela, tambien eximia de culpa a los hombres de su familia, que la habian apartado del gobierno. Todo se debia al azar, a un hado maligno contra el que no se podia luchar.

La historiografia franquista utilizaba a Isabel y a Juana para manipular la historia castellana del siglo XV y XVI y justificar su regimen, al establecer un vinculo entre los Reyes Catolicos y la Espana de Franco. Tambien se preconizaba el ejemplo de Isabel para imponer modelos de comportamiento a las mujeres, dentro del ideario de la Seccion Femenina. Aqui no voy a entrar en la utilizacion de Isabel para justificar determinadas politicas, ya lo he hecho en otros lugares (4); pero quiero recordar algunos de los comportamientos personales de una mujer, Juana, en relacion a su madre y la creacion de un modelo y un contramodelo como ejemplos. Las chicas espanolas de la posguerra debiamos imitar a la Reina Catolica y huir de los actos de Juana, que conducian a las mujeres a la desgracia y al encierro necesario. Isabel era la madre abnegada, que sufria en silencio las veleidades de su marido, entregada a sus hijos y al bien de la patria a la que sacrificaba su vida. En cambio, Juana solo vivia por el amor de su marido al que exigia correspondencia y fidelidad amorosa y anteponia sus relaciones a la atencion a sus hijos. Los modelos trasmitidos respondian perfectamente a los comportamientos franquistas. Las mujeres, si pretendian ser ejemplares, debian imitar a Isabel y olvidar las intemperancias de Juana "la Loca". Las causas que se aducian a su locura tenian que ver con su amor por Felipe, a quien le exigia una relacion entre iguales y la fidelidad en la pareja. Estos no eran valores del nuevo Regimen, sino algo que tenia mas que ver con la etapa anterior republicana, por tanto era algo reprobable y peligroso. A las mujeres, como habia pasado con Juana, este amor las podia llevar a la locura.

El personaje de "la Loca" o el "topos" del "loco y desmedido amor" de Juana aparece de forma muy suave en los escritos de la epoca y en los siglos XVII y XVIII (5). Juana era la Reina de Castilla y habia que tratarla con el respeto debido. Su "enfermedad" se aducia para disculpar algunos de sus actos y, sobre todo, su apartamiento del gobierno, su encierro en Tordesillas, que siempre se presentaba de una forma que parecia mucho mas breve que los cuarenta y seis anos que en realidad fueron. Tambien sus desvarios se utilizaban para justificar los episodios mas aireados de la vida de Juana, como el del castillo de la Mota. Aqui Juana, en el invierno de 1503, paso una noche en el patio de armas, sin atender los requerimientos de Juan de Fonseca, obispo de Cordoba, enviado por Isabel desde Segovia para atender a su hija. Cuando accedio a ponerse a cubierto del frio, lo hizo refugiandose en dependencias del castillo que no eran las adecuadas para la futura reina de Castilla. Juana estaba haciendo un acto de fuerza frente a su madre, que estaba manipulandola desde que habia recaido en ella la herencia castellana. Juana queria ir a Flandes donde estaba su familia, no solo su marido, sino tambien, y esto parece olvidarse siempre que se hace referencia a este episodio, sus hijos mayores a quienes hacia muchos meses que no veia. No obstante, hasta el siglo XIX no se divulgo abiertamente la locura de Juana y en ese momento fue cuando se definio perfectamente el personaje de "la Loca" que se ha trasmitido hasta la actualidad y que ha sido nuevamente afirmado en una exitosa pelicula --Juana la Loca (Vicente Aranda, 2001)--que viene malevolamente a incidir y divulgar, desde el propio titulo, la locura de Juana, cuando esto era un tema que parecia del pasado. Podia haberse evitado esta nueva agresion a la Reina, que solo podia haber estado justificada en el caso que hubiera habido valores cinematograficos importantes, cosa que tampoco concurre en esta pelicula, mucho menos interesante desde todos los puntos de vista que Locura de Amor de Juan de Orduna de 1947. Para indagar sobre las incursiones cinematograficas vinculadas a la vida de Juana, consultese el trabajo de Maria del Mar Manas (6).

La pintura romantica y la literatura del siglo XIX crearon el personaje de "Juana la Loca" que se consolido en el franquismo. En el primer caso se disenaba un tema de gran atractivo artistico: la reina loca de amor y celos por su marido infiel, al que sigue amando y deseando hasta despues de muerto, por lo que se niega a enterrar su cuerpo. Los cuadros de Francisco Pradilla, sobre todo el muy famoso del cortejo funebre de 1877 que pertenece al Museo del Prado, y la obra de teatro La locura de amor de Tamayo y Baus son las fuentes de las que salen todos los topicos y despropositos historicos sobre esta mujer. Juana se convertia de esta manera en una heroina romantica con una fuerza y un caracter poderosos. El atractivo del personaje era todavia mayor pues no se trataba de una heroina de ficcion sino de una "Reina de Espana". Los excesos, la necrofilia, el llanto, la muerte, todo se combinaba con tal. perfeccion que el exito estaba asegurado. La Espana oscura del absolutismo de los Austrias quedaba perfectamente reflejada, lo cualera, ademas, un buen aderezo para el pensamiento liberal romantico. Juana no era el resultado de los delirios de un romantico, sino un perfecto ejemplo real del amor romantico "avant la lettre", por tanto, un apoyo al ideal romantico y un rechazo a la monarquia absolutista al mismo tiempo, pues era una muestra de los peligros que esta entranaba. No debe olvidarse que romanticismo y politica siempre fueron unidos en el siglo XIX.

Me temo que la fuerza de este personaje es tan grande que todavia sigue siendo dominante. Quiero recordar el reciente film ya citado y, entre otros muchos ejemplos, una novela que pretende ser historica (7) y llega al extremo de mostrar que la propia Juana enveneno por amor a su marido. Esto se produjo con el famoso vaso de agua que Felipe bebio tras el acalorado partido de pelota que para muchos fue la causa de su muerte a los pocos dias en Burgos, el 25 de septiembre de 1506. Se suele olvidar la referencia a la existencia de un brote de peste, enfermedad cuyos sintomas guardan similitud con los que padecio Felipe. Aunque el magnifico trabajo de Bethany Aram ha tenido varias ediciones y gran repercusion y aunque hay otra serie de recientes trabajos, citados en la bibliografia, que pugnan por denunciar la manipulacion historiografica que se ha hecho con Juana, todavia creo que es necesario luchar por reivindicar a esta mujer desde la Historia de las mujeres, pues la mayoria de las descalificaciones que sobre ella se han hecho tienen una fuerte carga misogina y, en buena medida, son un ataque hacia las mujeres en general.

Tras esta subjetiva valoracion historiografica, en este escrito en merecido homenaje a la apreciada colega Maria Estela Gonzalez de Fauve, voy a reflexionar sobre dos temas relacionados con la vida de Juana. El primero trata del amor de Juana hacia su marido y el segundo sobre el pensamiento religioso de la Reina. No voy a ofrecer citas puntuales, pues los hechos a los que voy a hacer referencia han sido suficientemente estudiados en diversas obras, sobre todo por Betahany Aram a la que vuelvo a tomar como referencia en tanto reconstructora de la biografia de la Reina. En este escrito solo pretendo proponer una interpretacion de hechos controvertidos y manipulados, en detrimento de una mujer a la que su mala suerte llevo a ser Reina de Castilla (8). Pero quiero remarcar, como ya he hecho en otro lugar, que Juana se responsabilizo de la herencia castellana y durante varios anos todos sus actos estuvieron dirigidos a cumplir el testamento de su madre y a defender la herencia que ella le habia legado.

3. El "loco y desmedido amor" de Juana por Felipe

El desordenado comportamiento de Juana se ha achacado, desde que se iniciaron las referencias a su conducta, incluso en la propia vida de la Reina, a su "desmedido amor" por Felipe, su marido, como comunicaba alguno de los enviados como espias a Flandes por Isabel la Catolica, para justificar las actuaciones no convencionales de Juana. Su posicion en Flandes y, posteriormente, sus responsabilidades como heredera de la Corona de Castilla, la obligaban a actuar de una determinada manera que perturbaba su privacidad. Hay que considerar si Juana estaba dispuesta a prescindir de ella y adecuar toda su vida y todos sus actos a las exigencias que suponia ser la heredera de Castilla. Hasta que no se produjo la muerte de su sobrino Miguel (1500), hecho que la obligo a aceptar un papel para el que no estaba preparada, o que no apetecia, no se iniciaron los signos de la pretendida locura de Juana. A ella se la habia educado para obedecer a su madre, a su padre y a su marido, no para intervenir en politica. Hasta entonces Juana era la mujer perfecta que cumplia con lo que se reclamaba de ella, que era dar numerosos hijos a su marido. Pero, ademas, se trataba de una mujer guapa, inteligente, culta y preocupada por la musica; todo esto era lo correcto, pero no tanto su interes por el nuevo pensamiento religioso que estaba conociendo desde que llego a Flandes. Esto es muy importante y no se ha insistido suficientemente sobre ello. Los documentos no son muy explicitos, pero hay algunas referencias que parecen indicar problemas religiosos, derivados del acercamiento de Juana a nuevas formas de piedad.

Hay que valorar el posible amor que Juana sintiera por Felipe. Bien es cierto que cuando se conocieron una tarde (20.10.1496), no pudieron esperar al dia siguiente, cuando estaba programada la boda, sino que hubo que hacer una ceremonia religiosa de urgencia para que pudieran pasar juntos la noche. Frecuentemente se ha insistido en este suceso como prueba del amor o el deseo a primera vista que ambos sintieron, al que Felipe no fue fiel como era habitual entonces. Un amor con un fuerte componente sexual, pues, como frecuentemente se ha repetido (9), Juana olvidaba cualquiera de los desaires de su marido tras una noche pasada en su compania. Habia tambien que valorar si los desaires eran inusuales o era la practica comun en aquella epoca. Esta pretendida dependencia sexual de Juana, creo que entra dentro de la politica desautorizadora hacia ella. Es reducirla a un ser sin inteligencia ni control sobre si misma, casi animal, guiada por sus instintos, pues la dependencia del macho hacia que olvidara cualquier otra cosa, como su dignidad como persona, a sus hijos o su calidad de heredera de la Corona castellana. Sobre todo esto es necesario reflexionar y documentar, pues posiblemente se haya utilizado para desautorizar a la Reina y no se corresponde con la realidad historica, sino con la malevola leyenda.

El encuentro sexual sin dilacion de una pareja no fue en esta ocasion la primera vez que se producia entre las personas de la realeza de aquellos tiempos. Posiblemente tambien pasaria a otros niveles, pero no se ha estudiado todavia. Isabel y Fernando asi lo hicieron tras su boda; era la segunda vez que se veian, y aunque en este caso mediaban fuertes intereses politicos, parece que tambien hubo urgencia en la retirada a sus aposentos. Sobre este suceso no se ha insistido mucho, pues la figura consagrada de Isabel es fuertemente asexuada. Asi, los debitos conyugales se han presentados como obligatorios y necesarios para la procreacion, no perturbados por otro tipo de implicaciones. Otro ejemplo de aceleracion de la boda para un encuentro inmediato tras el conocimiento fue el del nieto de Juana, el futuro Felipe II, con su prima Maria Manuela de Portugal (1543). Dudo mucho que tanto en el caso de Juana como en el de la nina Maria Manuela--tenia 16 anos-, ellas tuvieran algun tipo de participacion en la precipitacion de los hechos. Por entonces las mujeres se limitaban a aceptar las imposiciones masculinas, habian sido educadas para ser pasivas, no activas, y, mucho menos en cuestiones relacionadas con el sexo.

El estudio de Bethany Aram deja bien claro que Juana castigaba frecuentemente con su propia mano a sus damas y criadas si consideraba que sus actos no respondian a su voluntad o si representaban algun tipo de falta al respeto que debian tenerle por su categoria. El castigo personal a los inferiores era habitual en aquella epoca. Juana estaba edu cada por Isabel como infanta de Castilla y se le habia inculcado que una de sus obligaciones era mantener su categoria. En el ataque a la dama preferida, circunstancialmente, por Felipe hay que valorar, si se debio a un ataque de celos, o simplemente a castigar con su mano a una inferior que alardeaba de una situacion de privilegio con respecto a su marido. Es muy dificil admitir que este fue el unico caso de infidelidad conocido por Juana, ya que Felipe, como todos los hombres de aquel momento y de su status, era promiscuo y no se privaba de ningun deseo. Las infidelidades de Felipe fueron numerosas y continuas y no puedo aceptar que esta fuera la unica conocida por Juana y, por tanto, castigada violentamente. Los aranazos o el corte de pelo o la agresion con las tijeras, existen versiones sobre este episodio para todos los gustos, incluso las que se refieren a una orden de Juana, no una accion directa suya como se ha insistido, de rapar el pelo de la belleza rubia, tienen muchos tintes literarios y se han adornado para hacerlas mas atractivas. Mucho trabajo hubiera tenido Juana en reprimir manualmente los excesos de su marido. En este caso, que ha pasado a la historia, debian de haber otros componentes que hicieron intervenir a Juana o una intencion maligna contra ella en difundirlo. Por otra parte, habria que aceptar que Felipe se preocupaba por esconder sus infidelidades, cosa que no me parece de acuerdo con el pensamiento dominante y las costumbres de aquella epoca. Las mujeres eran objetos de placer para los hombres y si no tenian un hombre, padre, marido o hermano que defendiera su honra, estaban expuestas a cualquier agresion; la clase social era factor determinante de esto. Pero tambien podian utilizar a las mujeres de la familia como medio de promocion o para que los parientes obtuvieran favores. La promiscuidad masculina era algo aceptado por la sociedad. Isabel la Catolica, por ejemplo, educaba con sus hijos a algunos de los bastardos de Fernando. Juana tuvo excelentes relaciones con su hermanastra, tambien llamada Juana, ambas como su abuela paterna, casada con el Condestable de Castilla; ambos la apoyaron en los aciagos dias del verano de 1506.

No debe olvidarse, sino que hay que insistir en ello, que las relaciones entre hombres y mujeres, en este caso entre Juana y Felipe, se han interpretado siempre dentro de la mentalidad del amor romantico, cosa que no tiene nada que ver con la realidad social y amatoria de los siglos XV-XVI. Entonces estaba perfectamente diferenciado lo que era el matrimonio: un contrato civil en el que mediaban intereses economicos, en este caso politicos sobre todo, pero no necesariamente atraccion entre las personas. Otra cosa era el amor cortes, herencia del siglo XII, que todavia se mantenia, juego caballeresco entre personas de las clases sociales mas altas, que abria la puerta a encuentros de todo tipo. Y, por fin, las relaciones entre personas que actualmente se considerarian de amor. Sobre esta cuestion todavia queda mucho por investigar, pero lo que no puede admitirse es aplicar criterios y sentimientos actuales, o del siglo XIX, a la sociedad bajomedieval, donde las relaciones entre las personas eran las propias de su tiempo. Por todo ello, dudo mucho del desmedido amor de Juana por Felipe y, mucho mas, de los pretendidos celos. Si Juana hubiera amado desmesuradamente a Felipe, cuando este murio (25.09.1506) no hubiera revocado todas las decisiones, concesiones, etcetera, que Felipe habia tomado los dias en los que actuo como Rey de Castilla. Aunque no hubiera sido nada mas que por respeto a su memona, la Reina debia haber mantenido alguna de las decisiones de su difunto marido, pero ella, con el cuerpo de Felipe casi caliente, no voy decir insepulto ya que paso bastante tiempo hasta que recibio sepultura, no tuvo el menor problema en desautorizar las decisiones de su marido y urgir la vuelta de su padre a Castilla para encargarse del gobierno, como dictaba el testamento de Isabel. Juana, por fin, se reunio con Fernando el 28 de agosto de 1507, casi un ano despues de la muerte de Felipe. Pero Juana no se retiro a Tordesillas hasta el 16 de febrero de 1509. Por tanto, la Reina no desatendio su herencia hasta comprobar que todo lo dictado por su madre estaba en orden.

Juana amaba a su madre, a su padre, a sus hijos y a su linaje. El amor se manifestaba en el respeto hacia sus obligaciones familiares y en el cumplimiento de lo establecido para el engrandecimiento de su familia. Juana acepto la herencia materna pues esto beneficiaba a sus hijos y lucho por cumplir estrictamente lo dispuesto por Isabel en su testamento. Si Juana hubiera tenido un desmedido amor por Felipe se hubiera plegado a su voluntad en cuestiones de politica castellana y le hubiera apoyado continuamente en sus actos con referencia a Castilla, cosa que nunca hizo. Tambien le hubiera autorizado para que negociara en su nombre con Francia en la estancia de 1501-02, cosa que no hizo. Todos los actos politicos en los que intervino Felipe en representacion de Castilla los hizo por su iniciativa, no por delegacion de Juana, quien nunca le confio una mision politica relacionada con su herencia castellana. Ella, por supuesto, no intervino en cuestiones relacionadas con los asuntos flamencos, ni borgonones, ni alemanes, solo se preocupo de buscar matrimonios provechosos para sus hijos desde que nacieron, que era la obligacion de una dama de la nobleza. Su no intervencion en los asuntos internos de Flandes y Borgona es una prueba de la falta de interes de Juana por el poder, pues Margarita de Cork, abuela de Felipe, su hermana Margarita, otras mujeres de la nobleza flamenca intervenian en asuntos publicos o los atendian en ausencia de sus maridos; Juana, en cambio, confio esta tarea a las mujeres de la familia de Felipe y ella se mantuvo siempre al margen. Por el cumplimiento de sus obligaciones como infanta de Castilla salio de Laredo para casarse en Flandes (1496) y por el mismo motivo acepto y defendio la herencia castellana cuando le correspondio, aunque no se sabe lo feliz que podia hacerle esta situacion; ella estaba educada para obedecer y aceptar las decisiones maternas. Como he analizado en otro lugar, Juana, tras la muerte de su madre, lucho por cumplir con lo dispuesto en su testamento, y no descanso hasta que no confio el gobierno de Castilla a su padre, como Isabel habia decidido. Estos anos, de 1502 a 1509, fueron los unicos de la vida de Juana en los que debio intervenir en lo publico y en los que manifesto un alto sentido de la realeza y de las obligaciones que conllevaba y a las que se adecuo por ser infanta de Castilla, heredera del trono, Reina de Castilla y, sobre todo, fiel cumplidora de las disposiciones de la Reina Catolica.

Con respecto a su negativa a enterrar a Felipe, que se ha arguido como manifestacion de la locura de Juana, hay que valorar los hechos ponderadamente. La Reina tenia razones fundadas para temer un robo del cadaver cuando se trasladara a Flandes por parte del sequito de Felipe; ya habian mandado el corazon del muerto, y pretendian enterrarlo alli, lo cual la privaba de la proteccion que le prestaba la ceremonia inconclusa del entierro frente a una demanda matrimonial. Esta propuesta ya la habia hecho el Rey de Inglaterra Enrique Vil, viudo entonces, que habia conocido a Juana durante su estancia en Inglaterra en 1506. Por ello, Juana visitaba la Cartuja de Burgos frecuentemente, para asegurarse que no se habia producido ningun robo y despues llevo el feretro con ella en sus traslados. Los viajes estaban motivados por la peste que asolaba Castilla y habia matado a Felipe, y de la que Juana huia. Las etapas debian hacerse por la noche, para evitar los calores del verano castellano de 1507, no por otras causas. Depositar el cadaver en la Cartuja de Burgos estuvo motivado por las buenas relaciones que Juana tenia con esta institucion, derivadas de la comunidad de pensamiento religioso y no por otros motivos. Ella no prohibio por celos las visitas femeninas, como Bethany Aram indica. Juana acudia sola, sin la compania de sus damas, pues la regla de la Cartuja no autorizaba la presencia femenina; solo permitia la de las mujeres de la realeza. Juana, al tener el control del cuerpo muerto, tenia la seguridad de su independencia de actuacion, cuando cumplio lo que se habia propuesto, que su padre Femando tuviera el gobiemo de Castilla (1509). Los restos de Felipe fueron olvidados en el convento de clarisas de Tordesillas hasta que su hijo, el emperador Carlos, los mando llevar a Granada en 1525 sin oposicion alguna por parte de la Reina.

Segun lo indicado, tambien queda en entredicho el argumento de los celos de las monjas del convento proximo a Torquemada donde pararon para pasar la noche en el traslado de Juana para sepultar a su marido en Granada, como ella aducia. Este es otro de los episodios que las informaciones tendenciosas senalan como un signo de la locura de Juana. Se cuenta que la Reina ordeno que se desalojara dicho convento a medianoche y en plena tormenta (19 de abril de 1507) por celos de las monjas. El argumento es inconsistente; si Juana hubiera tenido celos de las monjas no hubiera esperado a medianoche, no hubiera decidido pemoctar alli. Quienes esto afirman olvidan que Juana llevaba una compania de 200 soldados que, facilmente, hubieran molestado a las monjas. Las violaciones de la tropa a las mujeres, no solo en guerra, daba igual que fueran solteras, casadas, viudas o monjas (10), era cosa tan frecuente que dio lugar a una obra famosa de teatro, El alcalde de Zalamea de Calderon de la Barca. Es mas verosimil que la Reina ordenara abandonar el convento a medianoche para evitar acontecimientos escandalosos, y que no fuera por celos de las monjas como ha arguido cierta historia. Es mas conveniente achacar un acto intempestivo a la locura de la Reina, que a los excesos de los soldados castellanos con las monjas.

Juana era consciente de que su nacimiento la obligaba a comportarse de una determinada manera. Lo cual no quiere decir que ella estuviera de acuerdo con este comportamiento. Es muy dificil valorar el interes por la cosa publica de Juana. Mientras que en Isabel todos los actos de su vida estuvieron encaminados al ejercicio del poder, en Juana no hay una postura tan firme en este tema. Es posible que Juana fuera tambien conscien" te de que su privacidad no era compatible con el ejercicio del poder y hay que aceptar que no todas las personas quieren el poder, y que Juana no tenia por que ser igual a su madre. Posiblemente ella valoraba mucho mas su privacidad que la Corona de Castilla; no hay argumentos para rechazar esta hipotesis, tampoco para demostrarla. No obstante, cuando las circunstancias le asignaron esta herencia ella la defendio y, como amaba a su estirpe y tenia conciencia de la realeza, su mayor preocupacion fue mantenerla para que pasara a sus hijos, a su hijo Carlos.

Los anos (1496-1500) en los que Juana vivio en Flandes, antes de que la sucesion castellana cayera en ella, debieron ser buenos y apacibles. No puede pensarse que todo este tiempo vivio obsesionada por los encuentros con su marido, que estaba continuamente viajando, y por la soledad ocasionada por sus ausencias. Las mujeres, entonces, vivian acompanadas de otras mujeres. Esto se consideraba normal. El sufrimiento por la lejania del marido es tambien un sentimiento de tiempos mas modernos. En Flandes, Juana tenia una posicion secundaria; alli habia otras mujeres de la familia de Felipe mucho mas relevantes y con mayores deseos de ejercer el poder de alguna manera. Ella podia dedicarse a sus hijos y, sobre todo, a si misma, a las cosas que le interesaban como la musica y la lectura. Ambas actividades la condujeron a un campo nuevo para ella: las nuevas formas de piedad, las nuevas devociones y las nuevas doctrinas que preconizaban una religiosidad en la que las almas podian comunicarse con la divinidad sin necesidad de intermediaciones. Todo ello iria trasformando su pensamiento, todo esto se relacionaba con su privacidad y no era lo mas adecuado para una mujer que tuvo que enfrentarse con la herencia de la Corona de Castilla, uno de los Estados mas importantes de Europa en aquel momento.

El comportamiento de Juana en relacion a su resistencia a enterrar el cadaver de Felipe ha sido justificado por Bethany Aram, pues hasta que no se hubiera producido el entierro Juana no era una viuda que pudiera responder a solicitudes de matrimonio, como ya he indicado. Recientemente he planteado una semejanza entre esta decision de Juana y la de su abuela, Isabel de Portugal (11), quien se encerro en sus habitaciones de Arevalo como rechazo a pretensiones matrimoniales. Que Isabel de Portugal mantuviera la tutela de sus hijos dependia de que la reina viuda se mantuviera "en castidad", eso habia establecido en su testamento su marido, el Rey de Castilla, Juan II. Pienso que Juana, igual que su abuela, era consciente de que un nuevo matrimonio iba a colocar a sus hijos en una dificil situacion para una herencia muy complicada como era no solo la castellana, sino, sobre todo, la aragonesa. Por ello, tanto Juana y como hizo medio siglo antes su abuela, tomaron decisiones para protegerse y defender a sus hijos, que han servido de argumento para aseverar la locura de ambas.

4. El recogimiento de Juana en Tordesillas

Es muy complicado analizar el pensamiento religioso de la Reina. Parece haber un espeso velo y un profundo silencio en los escritos de la epoca. Las informaciones imputan siempre a la locura de Juana sus practicas religiosas, nada convenientes y extranas a la norma oficial. Los historiadores alemanes y austriacos, muchos de ellos protestantes, mantenian en sus escritos el espiritu de las guerras de religion de la epoca de Carlos V y consideraban que el encierro de Juana en Tordesillas fue prescrito por el emperador porque su madre, que en Flandes habia entrado en contacto con el erasmismo, comulgaba con las ideas protestantes. Por ello, Carlos, defensor a ultranza de las tesis papistas y de la ortodoxia romana, no podia consentir que hubiera la mas leve sospecha sobre ella. Para ciertos historiadores, mantener a Juana apartada del mundo, imputando sus actos a la locura, era una forma de ocultar que hasta en la propia familia imperial las ideas reformistas habian prendido.

Me parece muy arriesgado defender que Juana fuera protestante. Es cierto que su pensamiento religioso era propio y diferente al castellano, pero es muy dificil precisarlo; solo pueden plantearse algunas hipotesis con los datos objetivos que se han conservado. Los documentos escritos de la epoca parecen sugerir que existio un pacto de silencio tacito, o que hubo informaciones que se destruyeron enseguida, sobre la religiosidad de Juana, lo cual induce a pensar que su ortodoxia no era estricta y su religiosidad se apartaba de la defendida por su hijo Carlos. Ella tampoco debio ser muy explicita sobre este tema pues Juana cuido mucho de mantener su privacidad; por ella renuncio, posiblemente, a ejercer el poder. Lo espiritual debia ser parte importante de su vida y sus relaciones con el hecho religioso no transcurrieron dentro de la normalidad practicada por otras personas de su familia; ella, con sus actos, cuestionaba la religiosidad dominante. Pero asegurar que fue protestante es arriesgado ya que hay una serie de impedimentos cronologicos para que hubiera tenido acceso a este movimiento. Ello solo pudo haberse producido en sus anos de Flandes, pues despues se la sometio a un ferreo aislamiento y control en Tordesillas, aunque es admisible la hipotesis de que esta situacion, el encierro, se produjo porque ya estaba contagiada de ideas religiosas reprobables y era necesario aislarla para que no se conociera y para que el entorno de la Reina no se convirtiera en un foco difusor de planteamientos heterodoxos.

No puede olvidarse que las 95 tesis luteranas se clavaron en la puerta de la iglesia de Wittenberg en el ano 1517; entonces ya estaba Juana en Tordesillas por decision propia y de Fernando. Alli era imposible que Juana tuviera comunicacion con defensores de este pensamiento. Por otra parte, hasta 1520 no se publicaron y difundieron los textos de Lutero. Lo cual no quiere decir que las ideas, que despues se consideraron protestantes, no circularan por Europa desde fines del siglo XV y Juana pudo haber entrado en contacto con ellas en su estancia en Flandes. Desde finales del siglo XV, los textos de Erasmo se conocian en los Paises Bajos y hay constancia de que Juana, de alguna manera, los conocio, sobre todo el Elogio de la locura. El pensamiento erasmista era profundamente anticlerical y estaba muy relacionado con la "devotio moderna" y con las doctrinas del "libre espiritu". Este pensamiento estaba muy arraigado en Flandes y, posiblemente, fue una revelacion para Juana, que accedio de esta manera a una religiosidad mucho mas privada, mucho menos formal que la castellana, y, sin duda, colmaba mejor sus necesidades espirituales y, por tanto, su vida. Estas fechas significan solo el momento en que unas determinadas ideas religiosas vieron la luz publica, pero no quiere decir que hasta ese momento no estuvieran presentes en el pensamiento religioso europeo. Es muy posible que Juana hubiera conocido a Erasmo en su etapa flamenca o, por lo menos, accedido a sus ideas. Por otra parte, hay muchas probabilidades de que la piedad de la Reina, cuando volvio a Castilla, difiriera bastante de lo que era la piedad castellana y se asemejara mas a la "devotio moderna" que estaba muy implantada en los Paises Bajos. A los Reyes Catolicos les llegaron informaciones desde Flandes sobre la religiosidad de Juana, pues no cumplia con los preceptos religiosos, no acudia a misa, no se confesaba, no comulgabao solo se relacionaba con aquellos clerigos que ella decidia y rechazaba a los que no consideraba convenientes aunque los hubiera enviado su madre. Los espias, que frecuentemente se comisionaron desde Castilla para tener informaciones sobre Juana, ante las contradictorias noticias que sobre su vida llegaban, ofrecieron informaciones sobre sus practicas religiosas muy diferentes a las de la corte de los Reyes Catolicos; en cambio, ninguno de ellos envio informes en los que se afLrmara la locura de Juana. Este es un dato importante, que no debe olvidarse.

Las predilecciones religiosas de Juana estaban orientadas hacia una acusada austeridad, a la soledad, a las vigilias nocturnas, al silencio y al ayuno que favorecian la contemplacion y la oracion interiorizada. Este programa de vida piadosa era el camino hacia el recogimiento. Todas estas practicas acercaban a las almas a la divinidad sin que tuviera que mediar la clerecia. Por ello, la predileccion de Juana por la orden de los cartujos, como muy bien ha indicado Bethany Aram. Igualmente, la citada autora, en algunas ponencias en congresos, ha insistido en las buenas relaciones de la Reina con las clarisas, que se manifestaron desde la llegada a Flandes, pues eligio a las franciscanas de Bruselas para algunas de sus practicas religiosas y favorecio la llegada de las clarisas a esta ciudad. Aram tambien ha insistido en sus visitas al monasterio de esta orden de Rejas, proximo a Madrid. Y, por ultimo, la vecindad del convento de las clarisas fue, sin duda, un elemento muy importante para que Juana decidiera permanecer en Tordesillas. Las relaciones con estas monjas fueron muy buenas; a ellas les confio los restos de Felipe, al que dejo de prestar atencion a partir de 1509, aunque encargo que le dijeran continuas misas. En aquel momento las disposiciones testamentarias estaban cumplidas y Juana podia descansar tranquila y vivir su vida de acuerdo con sus prioridades. Las monjas obedecian sus deseos religiosos y en ellas encontraba comprension y en el convento un espacio para hacer sus caridades, organizar cultos, fiestas y las celebraciones liturgicas que considerara oportunas; de esta manera podia proyectar su piedad. Los principios de la vida clarisa estaban muy proximos a los planteamientos de Juana, de aqui su buena relacion. Pero la libertad para acudir a la iglesia del convento o para comunicarse con las monjas sufrio un corte importante a partir de 1523, lo cual fue un grave disgusto para Juana.

Otro tanto puede decirse con respecto a su buena comunicacion con los frailes franciscanos que estuvieron con ella hasta 1523, fecha en la que Carlos tambien decidio que debian marcharse. Esta fecha es clave para la vida de Juana. La situacion politica para Carlos resultaba cada vez mas complicada, la guerra de las Comunidades y de las Germanias era una llamada de atencion sobre la situacion en la Peninsula, no muy comoda. Ademas, los problemas religiosos en las posesiones heredadas por via paterna eran cada vez mas acusados. Su madre Juana, aunque ella no tenia ninguna intencion en mediar en lo publico, se convertia en un peligro potencial, como se habia demostrado con la visita de los Comuneros (1520). A lo que habia que unir la dudosa religiosidad de la Reina. Por ello, Carlos intervino y modifico la vida que Juana se habia preparado, causando a su madre una grave perturbacion. Esto debe destacarse y valorar que la vida de Juana en Tordesillas no fue un continuo devenir, sino que en ella hubo etapas diferentes, derivadas de las actuaciones externas.

A partir de febrero de 1509 Juana fijo su residencia en Tordesillas junto a su hija Catalina y pudo comenzar a disponer de su vida. Estaba de acuerdo con Fernando, en cuyas manos habia confiado el gobierno de Castilla y de esta forma cerraba las obligaciones impuestas por Isabel la Catolica en su testamento. Hacia donaciones, organizaba cultos y vivia su religiosidad asistida por frailes franciscanos provenientes del convento de Santo Tomas de Avila, donde estaba enterrado su hermano Juan. Entre estos frailes se destacaba el guardian del convento, Juan de Avila, famoso por su extrema piedad, que actuaba como confesor de la Reina, ya que el designado por Carlos, Tomas de Matienzo, obispo de Astorga, no estaba en Tordesillas. El convento de Avila habia sido reformando dentro de la observancia y los frailes que atendian a Juana han sido considerados como "recogidos" o, por lo menos, como observantes. El "recogimiento" era la expresion mas depurada de la "devotio", suponia un ensimismamiento interior tan acusado que facilitaba la comunicacion del alma con la divinidad. La ortodoxia defendida por Roma, que tenia en Carlos V su brazo armado, estaba en contra de estas ideas que, aunque no se podian condenar como hereticas pues no ofrecian causa objetiva, si se consideraban como muy perniciosas, pues inhabilitaban a la clerecia y a su jerarquia eclesiastica, a la que dejaban sin funcion. Las practicas religiosas fuera de los cauces establecidos por el poder eclesiasticos no eran toleradas y se preconizaba que los fieles, incluso las Reinas, debian someterse a la intervencion, al orden y al control de los clerigos. Es dificil afirmar que Juana se adhiriera al recogimiento, pero hay que recordar que Francisco de Osuna, en su Abecedario espiritual, consideraba a Juana como una recogida.

En 1523, insisto, se produjo un cambio sustancial en la vida de Juana. A partir de entonces Juana dejo de ordenar su vida y fue su hijo Carlos, a traves del marques de Denia, quien le impuso costumbres diferentes de las que ella habia querido. En primer lugar los frailes franciscanos, Juan de Avila el primero, tuvieron que marcharse. La Inquisicion estaba investigando casos de alumbrados, cada vez mas frecuentes, y se consideraba que la observancia tenia mucha relacion con este movimiento. Los frailes fueron encerrados en su convento de origen e investigados y a Juana se le asignaron otros clerigos, no queridos por ella y, por lo tanto, no aceptados, para que atendieran a sus necesidades espirituales. Ante esta nueva situacion Juana se nego a confesarse, a comulgar por tanto, e, incluso, a oir misa. Esta actitud de la Reina tiene una doble interpretacion. Puede ser un movimiento de resistencia ante una imposicion que no considera justificada, pero puede ser tambien una incompatibilidad religiosa con los clerigos que rechazaban las practicas piadosas interiorizadas de Juana. Su creencia en la union directa del alma con la divinidad a traves de la ascesis, manifestaba inutiles las mediaciones de clerigos controladores, que rechazaban la religiosidad de Juana y pretendian adoctrinarla e imponerle otras costumbres.

Pienso que la negativa a practicar una religiosidad con la que no estaba de acuerdo no puede considerarse como signo de locura, todo lo contrario. Otro tanto puede decirse de su negativa a vestir adecuadamente, a lavarse y a peinarse. Por una parte hay que recordar la austeridad preconizada por la nueva piedad, que llevo a Juana a cambiar sus vestidos de corte cuando se retiro a Tordesillas. Pero, sobre todo, debe contemplarse que el castigo a su propio cuerpo, no aseandolo adecuadamente, era una manera, la unica que tenia en sus manos, para manifestar ante todos su rechazo hacia la violencia que estaba sufriendo por no poder vivir su piedad libremente, por ser apartada de su hija Catalina y por sufrir las agresiones de su carcelero. Juana utilizaba su cuerpo como lenguaje para expresar cual era su sentimiento de no aceptacion de las imposiciones de su hijo Carlos. Lo mismo hizo en Medina del Campo, permaneciendo en el patio de armas del castillo, para que su madre le permitiera ir a Flandes. La utilizacion del lenguaje corporal por las mujeres no era algo infrecuente en aquellos siglos. Al estar privadas de la palabra, al no poder manifestar sus pensamientos, utilizaron un lenguaje sobre el que podian disponer, como era el de su propio cuerpo, castigandolo de diversas maneras. Son muy numerosos los ejemplos de muchas mujeres que se negaban a ingerir los alimentos o utilizaban ropas austeras para llamar la atencion sobre cuestiones que ellas consideraban fundamentales. Catalina de Siena, para mediar en el conflicto del papado; Juana de Arco, vestida de soldado para acabar con la invasion inglesa en Francia; o las peregrinas que acudian a Compostela para denunciar el sometimiento domestico y la imposibilidad de vivir la piedad elegida libremente por ellas (12).

Las inclinaciones religiosas de Juana se constatan cuando el jesuita Francisco de Borja acude a visitarla para intentar solucionar la situacion espiritual de la Reina, que no parecia conveniente a su hijo Carlos. La primera visita fue en 1552 y tras una larga conversacion Juana hizo una confesion general. Pero, tras la marcha del jesuita, la Reina volvio a negarse a mantener ningun tipo de comunicacion espiritual con otros clerigos; se la acusaba de "vivir como los ingleses, sin misa, sin imagenes, sin sacramentos", cosa que, como antes he indicado, ya se decia de los tiempos que vivio en Flandes. La segunda visita de Francisco de Borja fue dos anos despues y Juana volvio a mantener una conversacion piadosa con el; la espiritualidad jesuitica tenia puntos en comun en aquel momento con la de Juana. En esta, y en otra ocasion antes de su muerte (+1555), Juana volvio a hacer una confesion general con Francisco de Borja, al que ademas de por su piedad, apreciaba por su origen noble y porque habia sido paje de su hija Catalina. A pesar de la confianza que Juana le demostro, Francisco de Borja, en alguna ocasion, manifesto sus dudas sobre la ortodoxia de la fe de la Reina, aunque la interiorizacion religiosa, la austeridad y la ascesis le fueran al jesuita muy queridas. Otro tanto sucedIa con otra persona de la familia real, con la que Juana tuvo buenisimas relaciones y comunicacion, su nieta Juana de Austria, que la visito con mayor frecuencia que ningun otro miembro de la familia.

5. A modo de conclusiones provisorias

Para terminar quiero hacer una breve referencia a las lecturas que acompanaron a Juana a lo largo de su vida y recordar su aficion por la musica, a cuyo organo privado ha dedicado atencion especial Josemi Lorenzo (13); por ello, en esta cuestion no voy a insistir sobre las aficiones y cualidades musicales de la Reina. Se conocen los libros que Juana tenia, pero no puede afirmarse el nivel de lectura de los mismos. Aunque, si comparamos su biblioteca con la de su madre, se constata, atendiendo a los libros de Juana, que en ella primaba el interes por las lecturas piadosas, pero de una piedad propia y relacionada con las tendencias religiosas que habian surgido a partir del siglo XIV, que se habian difundido por Inglaterra, Flandes y Borgona a lo largo del XV y propiciaron la aparicion de las ideas reformistas, por lo que fueron duramente combatidas por la iglesia romana dominante. Esta devocion, extrema en su austeridad y en la interiorizacion del sentimiento religioso, tenia buena acogida en las ordenes religiosas por las que Juana manifesto predileccion y confianza y que ya he citado: clarisas, cartujos, franciscanas y franciscanos observantes.

Las lecturas de Juana no pueden incluirse entre las consideradas como hereticas; no hay constancia de que leyera a Erasmo, aunque es muy facil que le conociera a el y a sus ideas, pero sus predilectos fueron autores y textos no recomendados por la ortodoxia oficial, pues cuestionaban los principios de la iglesia dominante. Entre sus libros estaban los siguientes, todos ellos conocidos por sus vinculaciones con la "devotio moderna" y con el "libre espiritu": La imitacion de Cristo de Tomas de Kempis, Espejo de la Cruz de Domenico Cavalce, Vira Christi cartujano de Ludolfo de Sajonia, Vida cristiana de Hemando de Talavera, Flos Sanctorum de Jacobo de la Voragine, Loor de virtudes de Alonso de Zamora. Todas estas obras son significativas de la nueva espiritualidad y lectura de fieles preoeupados por una practica personal de su vida religiosa. No eran lecturas recomendadas por la iglesia romana y, en cambio, si fueron habituales en las iglesias reformadas.

En Tordesillas, Juana estuvo recluida por su padre y por su hijo. Muy dificil es senalar las causas. Afirmar que era por su locura o para apartarla del ejercicio de un poder que ella nunca apetecio es simplificar el problema. Tambien es posible que Juana, en Tordesillas, estuviera recogida voluntariamente y alli pudiera leer, rezar, oir y hacer musica, estar con su hija Catalina y pensar. Vivir en austeridad e intentar la comunicacion con la divinidad. Tambien hay que recordar, como muy bien ha senalado Bethany Aram, que ella no estuvo incomunicada, pues las visitas de sus familiares fueron continuas, como relaciona y pormenoriza la citada autora. Haciendo una hipotesis imposible, ella hubiera podido abandonar Tordesillas e ir a vivir a la corte con su nuera Isabel o con sus hijas y nietas, si hubiera modificado aquellos comportamientos que preocupaban a su hijo Carlos. ?Cuales fueron las causas por las que ella no abdico de sus ideas, no acato los preceptos de Carlos y mantuvo determinadas formas de vida, sin seguir las pautas devocionales que los clerigos impuestos por el emperador Carlos ordenaban? Vuelvo a decir que lo mas simple es afirmar que estaba loca. No puede admitirse que una mujer tuviera ideas propias y las defendiera. Juana, posiblemente por ser coherente con su pensamiento, no quiso abandonar Tordesillas, igual que su abuela Isabel no quiso abandonar Arevalo para mantener la tutela de sus hijos. Cuando el comportamiento de las mujeres no se adecua con lo establecido por la sociedad hay formas de desautorizarlas: o son brujas, o son putas, o son herejes o estan locas. A dos reinas de Castilla solo podia aplicarseles el ultimo de estos calificativos.

Bibliografia

Incluyo algunas obras no citadas pero relacionadas con mi escrito:

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PRAWDIN, M., Juana la loca, Barcelona, 1953.

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SEGURA GRANO, C., "Participacion de las mujeres en el poder politico en la Edad Media", Anuario de Estudios Medievales, 25, 1995, pp. 449-462.

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CRISTINA SEGURA GRAINO

Universidad Complutense de Madrid

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(2) ARAU, B., La reina Juana. Gobierno, piedady dinastia, Madrid, Marcial Pons, 2001.

(3) SEGURA GRAIO, C., "Las mujeres y el poder real en Castilla. Finales del siglo XV y pnncentsipios del XVI', Las mujeres y el poder. Representaciones y practicas de vida, Madrid, AEIHM, 2000, pp. 135-146; "Utilizacion politica de la imagen de la Reina Juana I de Castilla", Representacion. construccion e interpretacion de la imagen visual de las mujeres, Madrid, 2003, pp. 173-189; "Isabel I y Juana I de Castilla. Formacion de un modelo y de su contramodelo. Influencias reciproeas entre Historia y Literatura", Arenal. Revista de Historia de las Mujeres, l l, l, 2004, pp. 29-57; "El Moco)) amor de la Reina Juana", BBC Historia, 2, 2010, pp. 47-51; VAL, MA. I., "Juana, retrato de una heredera", Las Cortes y las leyes de Toro de 1505, Salamanca, 2006, pp. 141-158.

(4) SEGURA, C., "Utilizacion historiografica de la figura de Isabel la Catolica", Temas de Espana. Homenaje al Profesor don Antonio Dominguez Ortiz, Madrid, Asociacion Espanola de Profesores de Historia y Geografia, 2005, pp. 137-147.

(5) MARIANA, J. D., Historia General de Espana, Maguncia, 1605, y FLOREZ DE SETIEN, E., Memorias de las Reinas Catolicas de Espana, Madrid, 1761.

(6) MANAS, MA. M., "Locura(s) de amor: La Reina Juana del Teatro al Cine", Liceus, I, 3.2002, pp. 47-56.

(7) HERMARY-VIEILLE, C., Loca de amor, Barcelona, Martinez Roca, 2000, 334 p.

(8) SEGURA, C., "Las mujeres y la sucesion a la Corona en Castilla en la Baja Edad Media", En la Espana Medieval, 12, 1989, pp. 205-214.

(9) FERNANDEZ ALVAREZ, M., Juana la loca. La cautiva de Tordesillas, Madrid, 2000.

(10) SEGURA, C., "Las mujeres y las guerras en las sociedades preindustriales", Las mujeres y las guerras, Barcelona, Icaria, 2003, pp. 147-169.

(11) SEGURA, C., "Influencias de Isabel de Portugal en la educacion y formacion politica de su hija Isabel I de Castilla", lsabel la Catolica y su epoca. Actas del Congreso Internacional, Valladolid, Instituto Simancas, 2007, pp. 319-333.

(12) SEGURA, C., "En la Edad Media las mujeres tambien hicieron el Camino de Santiago", Arenal, 17, 1, 2010, pp. 33-53.

(13) LORENZO, J., Juana I, reina de Castilla y de Aragon, Madrid, Orto, 2004, p. 94.
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Author:Segura Graino, Cristina
Publication:Cuadernos de Historia de Espana
Date:Jan 1, 2011
Words:10341
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