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John Urry y Jonas Larsen: The tourist gaze 3.0/(La mirada del turista 3.0).

JOHN URRY Y JONAS LARSEN

The tourist gaze 3.0 (La mirada del turista 3.0)

ANO: 2011

ISBN: 978-1-84920-3777-7

PAGINAS: 282

EDITA: Sage Publications

Tercera edicion del clasico de la Sociologia del turismo en habla inglesa The tourist gaze (1990) (1), de John Urry, incorporando esta vez al joven academico danes Jonas Larsen como coautor. Esta nueva edicion, ademas de revisar y actualizar datos y contenido de las dos anteriores, aporta tres capitulos nuevos dedicados al analisis de las representaciones y puestas en escena de los turistas, la fotografia y el mundo virtual, asi como a los riesgos de futuro relacionados con el turismo. De esta manera, el volumen se estructura en nueve capitulos, cada uno de los cuales correspondiente a un enfoque analitico distinto sobre el concepto de la <<mirada del turista>>, con sus propias introducciones, apartados y conclusiones, pero sin introduccion ni conclusion general o epilogo que vertebre la obra de principio a fin.

El primer capitulo, Theories (Teorias), presenta de forma resumida una evolucion del pensamiento teorico sobre turismo a traves de los autores mas conocidos. Asimismo, explicita el principal objetivo que se propone la obra, que es tratar acerca de <<como en diferentes sociedades y especialmente dentro de diferentes grupos sociales en diversos periodos historicos la mirada del turista cambia y se desarrolla>> (p. 2). Para ello se plantea como inmediata prioridad descubrir lo que produce distintas miradas del turista y, asumiendo la premisa de que esa distincion parte del objeto sujeto a la mirada, elabora una extrana categorizacion de los objetos de interes turistico, aunque sin mencionar cual es el fundamento teorico de esta clasificacion ni su proposito concreto. Asi, estan los objetos que son unicos y famosos por ser famosos, como la Ciudad prohibida de Pekin; signos que se ajustan a ideas preestablecidas de los turistas, caso de los tipicos chateaux franceses; aspectos extranos de cosas que se creian de lo mas familiar, como los museos en los que se exponen artefactos de la gente; aspectos habituales de la vida social, asumidos por la gente en contextos inusuales, tales como la realizacion de tareas domesticas en una visita a un pais pobre; y por ultimo, senales que indican ciertos objetos que no parecen serlo como extraordinarios, caso de las piedras lunares, en los que la atraccion la ejerce el indicador mas que el objeto en si (pp. 15-16).

El capitulo dos, Mass Tourism (Turismo de masas) esta dedicado a repasar el caso del que consideran el origen de la mirada del turista (p. 31), es decir, el del nacimiento del turismo en masa con la clase obrera inglesa a finales del siglo XVIII, centrado en el surgimiento de los centros turisticos costeros de Blackpool, Brighton y Scarborough. La verdad es que, aunque resulte un tanto reiterativo volver a cuestiones tan manidas como el incremento del bienestar economico de la clase trabajadora, las nuevas pautas del trabajo, la regularizacion de los dias de asueto, el surgimiento de las nuevas companias de ferrocarril o el impulso Romantico hacia las emociones y la intensidad, este capitulo permite contextualizar historicamente el nacimiento de la mirada del turista. Por cierto, llama la atencion la carencia absoluta de citas a Thorstein Veblen (1899), aunque su concepto de <<consumo conspicuo>> se utiliza profusamente no solo en este capitulo sino en todo el libro. En este sentido cabe resenar tambien que tampoco se menciona a Mijail Bajtin (1965), al utilizar conceptos como <<carnavalizacion>>, <<penetracion a traves de orificios>> o <<cuerpo grotesco>>, que sorprendentemente se presentan como ideas de Shield (pp. 46-47) a pesar de que Bajtin los trato en su tesis en 1940.

El tercer capitulo, Economies (Economias), se centra en el desarrollo de una industria dedicada al consumo turistico y a la importancia de las relaciones sociales en lo economico. Aunque el analisis de las relaciones sociales no es, sorprendentemente en una obra de esta naturaleza, todo lo extenso y profundo que cabria esperar, resulta interesante la referencia a la Web 2.0, en la que la implicacion de los internautas en procesos de produccion y consumo ha cambiado la economia politica de los flujos turisticos.

El cuarto capitulo, Working under the gaze (Trabajando bajo la mirada), se concentra en la influencia de la representacion de los servicios proveidos por la denominada <<industria de la hospitalidad>>. Asi pues, se analiza el servicio como un producto turistico intangible que se consume como una representacion de hospitalidad, afectado por incontables e impredecibles factores y circunstancias que dependen de quienes sean los clientes.

El capitulo quinto, Changing tourist cultures (Cambiando las culturas turisticas) trata del cambio de un fenomeno tan complejo como el turismo, cuestion crucial dentro del siempre delicado apartado de las definiciones en ciencias sociales. Destaca tambien que, por fin, tras haber manejado conceptos como <<distincion>>, <<estilo social>> y <<jerarquias>> desde el capitulo segundo, este quinto capitulo utiliza como marco teorico las propuestas de Pierre Bourdieu.

El capitulo sexto, Places, Buildings and Designs (Lugares, edificios y disenos), se concentra en como muchos lugares son creados y/o reinventados como lugares turisticos. El foco del analisis se dirige a las redes sociales y a los discursos que activan o representan estos lugares, y mas concretamente a las conexiones entre los edificios, su diseno y los lugares sujetos a la mirada de los turistas. Segun los autores, estas conexiones resultan de especial relevancia en la manipulacion que supone la tematizacion del espacio en torno al patrimonio cultural, basicamente material y en forma de edificios y de museos (p.137-149).

El capitulo septimo, Vision and Photography (Vision y fotografia), se detiene en el papel de la fotografia en el desarrollo de la mirada turistica, describiendo como se ha ido estrechando la interaccion mutua entre fotografia y turismo a lo largo de la historia, conformando una relacion dialogica (aunque este concepto no se utiliza) hasta llegar al actual contexto de inmediatez digital e Internet en el que los agentes sociales se aglutinan en torno al marketing, las organizaciones mediaticas, las redes sociales y la Web 2.0.

El capitulo octavo, Representation (Representacion), constituye una continuacion de lo mas adecuada al capitulo septimo, al considerar lo que han supuesto para la mirada las practicas digitales relacionadas con su nuevo papel de representacion de identidad individual dentro de conectividad global de Internet.

El libro se cierra con el capitulo nueve, Risk (Riesgo), en el que, como su nombre indica, se habla de como, por un lado, la participacion global en la mirada puede convertir a los propios turistas en objetivo frente al terrorismo, y por otro, del impacto que la mirada turistica causa al planeta. A pesar de que por la estructura del libro no se le pueda considerar una conclusion, su posicion final en la obra y su caracter de llamada de atencion, de tono utilitario y un tanto pesimista, le confieren caracter de colofon un tanto ajeno e inconexo del resto.

Por acabar este recorrido por el libro, me gustaria anadir que el apartado de la bibliografia carece de referencias que esten en otros idiomas distintos al ingles, en coherencia con la practica totalidad de casos que se citan a lo largo de la obra, britanicos, estadounidenses y del ambito anglofono, aunque la presencia de algunos ejemplos daneses (que supongo se deben al coautor de la obra) parecen querer justificar un caracter mas plural. Sin embargo, lo mas llamativo es que a pesar de esta limitacion, los casos expuestos se presenten como representativos de un ambito cultural y territorial que desborda lo anglosajon, presumiblemente Occidente, aunque en vez de esta palabra se utilicen terminos como <<Europa y America del Norte>> (capitulos 1 y 3) o el <<Norte rico>> (capitulo 8).

Entrando ya en la valoracion global de la obra, querria hacer notar que los autores no explicitan claramente su posicionamiento acerca de la naturaleza del turismo, aunque lo dan a entender al afirmar, entre otras cosas, que <<el impacto social de la practicas de turismo depende de la interseccion de muchos procesos>> (p. 64), al establecer su capacidad para transformar los lugares en pastiches tematizados (e incluso kitch), su potencia globalizadora a traves de la extension de cadenas de comida rapida, y sus efectos como creador de puestos de trabajo de escasa cualificacion y de bajo nivel salarial. En otras palabras, muestran una concepcion del turismo planteada en terminos de impacto sobre el territorio receptor y los grupos humanos que alli habitan, a los que se niega cualquier papel activo a pesar de que en las ultimas dos decadas parece haberse probado que, en aquellas sociedades donde las practicas turisticas ya se han consolidado, no solo no hay impacto sino que estas practicas forman parte constitutiva de esas mismas sociedades (Boissevain, 1992).

En definitiva, esta obra manifiesta una concepcion bastante restrictiva respecto de un fenomeno tan complejo como el turismo e impide que, por ejemplo, podamos comprender por que ninguna sociedad se cuestiona la presencia de turistas o que ocurre cuando en un mismo contexto los residentes son receptores de turistas y en algun momento del ano la mayor parte de esos residentes se convertiran en turistas. Una concepcion que algunos autores, desde la Antropologia social especialmente, llevan anos intentando superar, poniendo el foco de sus analisis en las relaciones sociales y los significados culturales en terminos de inteligibilidad para los actores (Boissevain, 1996; Nogues Pedregal, 2012). Como profesor de Antropologia social, es precisamente en esta direccion en la que esperaba que se hubiera desarrollado un concepto como el de la <<mirada del turista>>, una habilidad aprendida y determinada social y culturalmente que nos permite representar y ordenar el mundo mas que reflejarlo. Sin embargo, los diferentes enfoques que analizan la mirada turistica se centran demasiado en los propios objetos como productores de la mirada y receptores de los efectos que esta mirada produce, sin profundizar en lo que estos objetos significan dentro del entramado de las relaciones sociales entre turistas y residentes, cuestion que, como los propios autores paradojicamente admiten, es la que les proporciona sentido.

Referencias bibliograficas

Bajtin, M. (1965). La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento: El contexto de Francois Rabelais. Madrid: Alianza Editorial.

Boissevain, J. (1992). Play and Identity: ritual Change in a Maltese village. En Re-vitalizing Europeans Rituals. J. Boissevain, Ed. London: Routledge.

Boissevain, J. (Ed.) (2011) [1996]. Lidiar con turistas. Reacciones europeas al turismo en masa. Barcelona: Editorial Bellaterra.

Nogues Pedregal, A.M. (Ed.) (2012). Culture and society in tourism contexts. London: Emerald Group P.L.

Veblen, T.B. (1974) [1899]. Teoria de la clase ociosa. Mexico: Fondo de Cultura Economica.

DANIEL CARMONA ZUBIRI / UNIVERSIDAD MIGUEL HERNANDEZ DE ELCHE

(1.) La mirada del turista, cuya edicion en espanol de 2004 corre a cargo de la Universidad de San Martin de Porres, Lima.
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Author:Zubiri, Daniel Carmona
Publication:Revista de Antropologia Iberoamericana
Date:May 1, 2014
Words:1786
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