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Jean Carlos Brizuela, Las misiones capuchinas en los Llanos venezolanos.

Jean Carlos Brizuela, Las misiones capuchinas en los Llanos venezolanos. Apuntes para el estudio de San Carlos de Austria (1658-1787), Estado Cojedes: Alcaldia Municipio San Carlos, 2013.

En esta breve y reciente obra, el profesor Jean Carlos Brizuela exhibe un nexo afectivo entre el titulo de su ejemplar y la dedicatoria que plasmo al principio. Plantea como las misiones capuchinas ocuparon los llanos venezolanosy evangelizaron a la poblacion aborigen que habitaba desde hace siglos todo el continente del Nuevo Mundo.

El profesor Brizuela inicia la primera parte de su obra proporcionando los antecedentes y origenes de los tres compiladores franciscanos, Froylan de Rionegro, Baltasar de Lodares y Buenaventura de Carrocera, en quienes se apoya para avalar toda su investigacion.

En el primer capitulo se aprecia como se emprende todo el mecanismo de catequizacion y "civilizacion" de los aborigenes, quienes, aun en los albores del siglo XIX, se catalogaban como seres infrahumanos o bestias, por figuras reconocidas e intelectuales de la Ilustracion desde el racismo de Immanuel Kant, enciclopedistas como Dennis Diderot, Voltaire, hasta politicos y legalistas de la talla de Jean Bodin y el biologo y naturalista Georges Louis Leclerc, mejor conocido como Conde de Buffon, quien se encargo no solo de hacer un analisis bastante superficial y poco sustentable de sus habitantes sino del continente per se, debido que sus fuentes no eran otras que las registradas por la subjetividad de los exploradores y conquistadores y la sesgada vision eurocentrista de la epoca.

En este orden de ideas, amen de catequizar y "civilizar" a los "infieles", refiriendose a los aborigenes, se va desarrollando simultanea e inherentemente a estos dos rasgos, un tercero, el etnografico en el cual recoge Lodares las impresiones de los misioneros por un mundo distinto: "No formaban pueblo, ni reconocian rey ni cacique que les gobernase e impusiera leyes, en tal grado que ni los hijos guardaban obediencia a sus padres, ni respetaban el natural parentesco" (1). Posteriormente senala que "Tales observaciones, anotadas como testimonio misionero, debieron generar en estos fuerte impresion, puesto que la forma de vida aborigen era contemplada nomas, desde la mirada europea, como vida salvaje" (2).

En lo que a la percepcion del trabajo respecta, se vierten perspectivas opuestas de dos misioneros franciscanos. El primero, fray Miguel de Olivares quien estima que los aborigenes "Son tan flojos, perezosos y haraganes..., que por verse libres de las exigencias de los Misioneros,., huyen con mucha frecuencia en grupos numerosos a los montes, sin que tengan otro motivo para la fuga que este de no querer trabajar." (3); mientras que Pedro Manuel Arcaya Urrutia con mentalidad mas abierta y objetiva intenta comprender la manera como se desenvuelven los indigenas explicando que estos "Una vez satisfechas sus necesidades basicas dejaban de trabajar. No veian en el trabajo una fuente de enriquecimiento y acumulacion de bienes, sino de satisfaccion de sus necesidades" (4). Pedro Arcaya reconoce que era complejo para los conquistadores ibericos entender esto.

El segundo capitulo aborda las dificultades que presenta la fuga masiva de los aborigenes del llano sancarleno, a finales de 1664, porque despues que los "infieles" habian sido "convertidos" por la predica del Evangelio, estos huian y se adentraban en los rios o lagunas inhabitables en cuanto tenian la minima posibilidad. Esta accion condujo a los misioneros a tener que erigir una poblacion de espanoles pobres para que infundiera miedo y no continuaran desertando nuevos aborigenes que serian traidos a este poblado.

El profesor Brizuela aporta una cantidad de detalles, y estos, a su vez, estan estrechamente vinculados con los asuntos y la crisis por la que marchaba la Corona espanola; uno de los mas influyentes es que Carlos II, el rey nominal de Espana, en 1675, recien cumplia la mayoria de edad y mostraba un total descuido de los asuntos del gobierno, por lo que permanecieron tomando decisiones fundamentales los miembros de la Junta de Gobierno, la reina y Fernando Valenzuela, quien acumulo cargos y honores.

Para el 29 de diciembre de 1677 se le conceden facultades al padre Pedro Berja, con real cedula en mano, que contravenian las Leyes de los Reinos de las Indias, establecidas por el preterito Felipe II, para la fundacion formal del pueblo de San Carlos de Austria, pasando a tener por mandato caracter de villa, con sus delimitaciones especificas, su plaza, sus cuatro calles y todo lo que concernia a la organizacion de esta incipiente ciudad para formar la republica, entendiendo entonces el concepto de republica como el gobierno publico.

En cuanto a las delimitaciones especificas que se habia mencionado en el parrafo precedente, fue una problematica que iba de la mano con la ereccion de una iglesia parroquial. La segunda logro materializarse siete anos despues de que Pedro Borja hiciera la peticion de manera formal ante el rey, mientras la primera se prolongo una decada mas, hasta mayo de 1687.

Para el tercer y ultimo capitulo de esta obra, el profesor Brizuela explica: a) por que la vocacion ganadera de San Carlos, la cual se convirtio en la principal actividad economica que marco el nacimiento de la villa; b) la lenta penetracion de los llanos australes de San Carlos, siendo este el impulsor de "la ocupacion progresiva de una parte de los hoy estados Guarico, Portuguesa y Apure" (5), debido que las fincas ganaderas y las misiones conformaban unidades sociales de produccion; y c) como era vista por los viajeros y relacionistas en el siglo XVII y XVIII, revelando testimonios de diversas personas que visitaron la villa de San Carlos de Austria. Entre ellos esta el caso de don Miguel de Santisteban, "viajero que partio de Lima en mayo de 1740, con destino a Caracas, llego a San Carlos en septiembre de 1741" (6), y describe lo caudaloso del rio que se encuentra a un poco mas de kilometro y medio antes de arribar al pueblo.

Otro testimonio relevante es el de Joseph Luis Cisneros que era empleado de la Real Compania Guipuzcoana de Caracas. Es importante destacar que registro en su libro Descripcion Exacta de la Provincia de Venezuela una resena mas detallada y con mas datos que Santisteban, ya que era amigo de don Jose Solano y Bote, Gobernador y Capitan General de Venezuela, quien tenia grandioso interes por la geografia mas que por las otras ciencias y ademas se habia desempenado como comisario limitrofe entre los espanoles y portugueses de 1754 a 1761.

Con todo lo expuesto previamente tenemos como corolario un excelente y preciso libro, que profundizay analiza los antecedentes planteados a traves de las obras de sus tres esenciales autores: Froylan de Rionegro, Baltasar de Lodares y Buenaventura de Carrocera, quienes se convierten en los primeros investigadores en dejar vestigios por medio de sus registros; los cuales parten desde la genesis de las misiones capuchinas en los llanos venezolanos, pasando por la evolucion y todos los problemas inherentes que ocasionan organizar un espacio determinado, hasta la consolidacion que logro alcanzar San Carlos de Austria en el siglo XVIII. Asimismo la consulta al Archivo General de la Nacion y al Archivo Historico de la Arquidiocesis de Caracas, son elementosque respaldanla investigacion territorial de una parte de los Llanos de Venezuela que el autor decidio emprender.

DOI: http://dx.doi.org/ 10.15648/hc.29.2016.11

Miguel Arcangel Manrique Torrealba

Estudiante de Geografia e Historia

Universidad Pedagogica Experimental Libertador (UPEL)

Instituto Pedagogico de Caracas (IPC)

miguelarcangel86@hotmail.com

(1) Jean Carlos Brizuela, Las misiones capuchinas en los Llanos venezolanos. Apuntes para el estudio de San Carlos de Austria (1658-1787) (Estado Cojedes: Alcaldia Municipio San Carlos, 2013), 42.

(2) Jean Carlos Brizuela, Las misiones capuchinas, 43.

(3) Jean Carlos Brizuela, Las misiones capuchinas, 48.

(4) Jean Carlos Brizuela, Las misiones capuchinas, 48.

(5) Jean Carlos Brizuela, Las misiones capuchinas, 92.

(6) Jean Carlos Brizuela, Las misiones capuchinas, 98.
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Author:Arcangel Manrique Torrealba, Miguel
Publication:Historia Caribe
Article Type:Resena de libro
Date:Jul 1, 2016
Words:1417
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