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JUAN LARREA EN EL POEMA "?": IMPUGNACION DE LA ESTETICA ULTRAISTA.

La clausura modernista

Los mas tempranos poemas conservados de Juan Larrea estan presididos por una iconografia modernista, de filiacion rubeniana, que revela el espiritu sentimental y melancolico aprendido ya de la retorica romantica.(1) Sin embargo, la atenta sensibilidad del joven poeta percibira la esteril codificacion de una estetica epigonal, atestada de una imagineria suntuosa y crepuscular que es sintoma de ese "modernismo degradado" (Garcia de la Concha, "Anotaciones" 101) en el que se gestaran las primeras manifestaciones de la vanguardia hispanica.

Asi, pronto estos empenos primerizos estaran encaminados a combatir los peligros de esa practica adocenada a que habia conducido "un funestisimo amaneramiento poetico" (Cartas a Gerardo Diego 65 [22-12-1918]). En su afanosa busqueda de un nuevo rumbo estetico estaria acompanado por Gerardo Diego, a quien hacia 1913 habia conocido en el Centro de los Luises de la Universidad de Deusto.(2) Aquellas "charlas liricas," segun fueron rememoradas por Gerardo Diego en un hermoso poema de Versos Humanos titulado "A Juan Larrea," transcurrian "fermentadas de odios a los dioses mimeticos" (Manual),(3) lo que significa que las ansias de renovacion sentidas por los dos amigos se inscribian en el ambito de ese "esprit nouveau" que estaba llamado a inaugurar, para el arte de Occidente, una revolucion expresiva contra las convenciones tradicionales de la representacion artistica.

Este proceso de liberacion del discurso mimetico, que en terminos de negacion de la poesia inmediatamente anterior pasaba por la redencion de los excesos acaecidos en lo que Antonio Machado habia calificado de "oscura mazmorra del modernismo" (Machado 1640), se produce en Larrea como resultado de una paulatina evolucion desde los territorios poeticos dominados por el simbolo hasta aquellos en los que se instaura la imagen como elemento estructurador de la construccion verbal. La superacion de este estado fluctuante entre la tendencia a un modernismo rubeniano y un discurso de factura vanguardista evidencia en Larrea una etapa de desorientacion marcada por la necesidad de un cambio en los codigos de expresion.(4)

Solo en 1919 encontrara en la lectura de Vicente Huidobro una autentica ensenanza de los nuevos modos poeticos que estaban trasformando el panorama artistico en Europa. Es en mayo de este ano cuando Gerardo Diego, de paso por Bilbao, le facilita tres composiciones de Poemas articos y un ejemplar de la publicacion ultraista Grecia.(5) Sobre la honda impresion que le produjo el conocimiento de la literatura del poeta chileno escribe el propio Larrea:

Gerardo habia pasado unos meses en Madrid preparandose para sus oposiciones. Y al regresar a su casa de Santander, se detuvo veinticuatro horas en Bilbao. Era el 2 de mayo precisamente. Traia novedades. Se habia enterado en el Ateneo de Madrid por Eugenio Montes, uno de sus companeros, de que acababa de surgir un movimiento moderno y revolucionario en poesia, el Ultraismo. Traia consigo un ejemplar de la revista sevillana Grecia, nucleo focal del movimiento. Y tambien traia escritos a mano tres poemas de Vicente Huidobro, que acababa de copiar del libro Poemas articos que le habia prestado Montes.

Me impresiono la novedad en tal forma que a partir de ese dia empece a sentirme otro. El contenido de Grecia era interesante por su informacion nacional e internacional y en cuanto a los fines que perseguia. Y hasta a veces era chistoso. Pero los poemas de Huidobro me resultaron decisivos. Les dire por que. Eran tres: "Luna," "Adios," y un tercero de cuya identidad no estoy seguro.

Aunque hoy pueda parecer extrano, el poemita "Luna" me conmovio. . . . Su lectura me sumio en una atmosfera de ultramundo. . . . No se entendia racionalmente la situacion, pero se entendia su profundidad vegetal, animal y sobrehumana. Era como haber pasado del anverso al reverso de la existencia. . . . Yo senti que el universo, con sus infinitas posibilidades, se me habia introducido en la cabeza, y de aqui que desde ese dia mi actitud ante la actividad poetica, aunque balbuceante, fuese otra. (Torres de Dios 83-86)

La extensa cita resenada da cuenta de como los dos viajes de Huidobro a Madrid--en 1918 y en 1919--representaron, no solo para la inquieta sensibilidad de Larrea, sino para los horizontes poeticos de aquellos que frecuentaban las tertulias madrilenas del Cafe de Pombo y del Cafe Colonial, "un meteoro fabuloso" (Diego, "Vicente Huidobro" 21) que impacto luminosamente la actividad artistica de la Peninsula, hasta el punto de que con el se estrena, salvando el precedente ramoniano, la practica vanguardista hispanica. En efecto, los cinco libros que Huidobro da a conocer en 1918 (Horizon Carre, publicado en Paris en 1917 con un dibujo de Juan Gris, y cuatro poemarios editados en Madrid, Hallali, Tour Eiffel, con ilustracion de Robert Delaunay, Ecuatorial y Poemas articos), eran un magnifico exponente de todas aquellas audacias expresivas que ya en Paris habian ensayado los poetas del cubismo literario, al lado de los que Huidobro habia colaborado estrechamente, fundando con Pierre Reverdy en 1917 la revista NordSud.(6) Todo este repertorio de innovaciones deslumbrantes--la supremacia de la imagen, el versolibrismo, el caligrama, la disposicion tipografica, el simultaneismo, etc.--son exhibidas en Madrid por el poeta chileno como pertenecientes al credo creacionista del que se proclama primer y originario artifice.(7) En ultima instancia el creacionismo cifra su reivindicacion en la idea de una poesia autorreferente que deifica a un poeta liberado de su antigua servidumbre de Hombre-Espejo.(8)

Aglutinados tras la divisa creacionista--"faire un POEME comme la nature fait un arbre" ("Horizon carre" 224)--y herederos tambien del fanatismo por la novedad y el amor por la mitologia moderna aprendidos del futurismo, asi como de la desfachatez y subversion dadaistas--cuando menos en lo que el grupo del Cabaret Voltaire tenia de festivo-, los integrantes del recien surgido Ultra se afanan en procurar "el transito de sus jovenes estrofas, ya viejas, a las novisimas cristalizaciones" (Cansinos-Assens, "Un gran poeta chileno" 123). Al primer manifiesto ultraista seguiran gran numero de proclamas con vocacion de desafio provocador y ludico, publicadas en las efimeras revistas ultraicas que propugnan "una antiliteratura implacable, devastadora de todas las topificaciones arraigadas."(9)

A pesar de la distancia que separaba a Larrea de los cenaculos ultraistas madrilenos, el joven poeta no pudo permanecer inmune a los atrevimientos liricos que Vicente Huidobro habia promovido entre sus mas entusiastas admiradores, y que suscitan su adhesion a las osadias de una escritura que lo definen como "librepensador y dinamitero para todo lo que signifique norma" (Cartas a Gerardo Diego 86 [25-5-1919]). Instalado ya en el nuevo modo poetico preconizado por Huidobro, visita a principios de junio de 1919 a Rafael Cansinos-Assens, promotor de las principales plataformas del ultraismo, con el proposito de mostrarle sus mas recientes composiciones escritas a la manera huidobriana, e iniciandose asi la difusion de algunos de estos poemas a traves de las revistas Grecia y Cervantes.(10) Los textos del neofito vanguardista son signo inequivoco de como el ultraismo es, en palabras de Jose-Carlos Mainer, "una secrecion natural de los estertores modernistas" (Mainer 207). Se trata de composiciones alentadas por el ya referido proceso de disolucion del universo simbolista que muestra en que sentido opera la tension generatriz entre lo antiguo y lo moderno en un mismo espacio poematico.(11) Era preciso, pues, "cerrar no ya con siete icon siete mil llaves! el palacio del Modernismo" y, como exhortaba Gomez de la Serna desde las paginas de Prometeo, apedrear el ojo de la luna.(12)

Juan Larrea y el Ultra

He senalado como la conmocion que produce en Larrea el encuentro con la poesia de Huidobro le suministra el bagaje necesario para afrontar el reto vanguardista, y asi lo confirma en carta a Diego: ". . . lo que he hecho arranca de Huidobro en linea recta, pero aguardo un despertar con nuevos derroteros. A Huidobro lo comprendo tan perfectamente que a veces me parece anticuado. Hay que hacer mucho mas. No se si lo conseguire" (Cartas a Gerardo Diego 91 [9-6-1919]).

A pesar de la determinacion expresa de no agotar la busqueda poetica en lo conseguido hasta el momento, lo cierto es que tanto Larrea como Gerardo Diego fueron quienes asimilaron con mayor rigor, en el ambito hispanico, los postulados creacionistas. No solo en el aspecto personal, tras la disputa suscitada entre Huidobro y los ultraistas, los dos poetas espanoles tomaran partido por el chileno, sino que desde el punto de vista de la construccion poematica renuncian a la intrascendente modernolatria ultraica que condujo, cuando en 1922 deja de publicarse Ultra, a la disgregacion del grupo.

Que la distincion entre un modo creacionista y otro ultraista era algo perfectamente delimitable en los anos veinte lo atestigua la siguiente nota de prensa aparecida en El Cantabrico, el 16 de noviembre de 1919, como resena a una conferencia pronunciada por Gerardo Diego en el Ateneo de Santader un dia antes: "En Espana, Cansinos-Assens funda el Ultra, movimiento amplisimo y libertador. Entre los poetas ultraistas forman una secta aparte los creacionistas, que constituyen sus poemas independientemente de la Naturaleza . . . El mas alto de los poetas creacionistas es Antonio Vicente Huidobro, al que siguen los espanoles Gaspar, Larrea y Diego, principalmente . . ." (Garcia de la Concha 10).

Y sin embargo, hay algo de aficion por el juego ultraista perceptible, sobre todo, en aquellos poemas que precisamente Larrea decide no incluir en la edicion de Bodini en Einaudi, o en la estructura caligramatica de "Estanque." Con todo, y a pesar de que el propio autor recuerde, en el "Prologo" aparecido por primera vez en la edicion italiana de Version Celeste de 1969, que las seis primeras composiciones de la seccion "Metal de voz" "se escribieron y publicaron en 1919, al aparecer el ultraismo en Espana" (43),(13) estas no participan ni de las osadias de "la descoyuntada grafia estelar del curvilineo diagrama cinematico"(14) ni de la irreprimible seduccion que ejerce el vertigo de lo moderno sobre los poetas ultraicos. Por esta razon le conviene a Larrea el apelativo de "ultraista espiritual" (Villar 77), porque, ya desde aquellos comienzos inspirados por el revulsivo de la primera vanguardia historica, creyo firmemente en la "sacrosantidad de la poesia,"(15) en lo poetico como autentica afirmacion ontologica que difumina los limites entre la vida y el arte. Asi expresa en distintas cartas a Gerardo Diego sus recelos hacia el proyecto ultraista:

Recibi los numeros de Grecia. Dos cuartas partes de poeta. Ni me desilusionaron ni me extranaron. Algo asi esperaba. Buena orientacion pero positivamente cero. En realidad su labor es negativa, es la dinamita que derruye sin parase a construir. Otros luego edificaran. Por que no hemos de ser nosotros? La ciudad nueva nos espera; planeemos sus calles, pero jamas en linea recta, sino en curvas graciosas y sorprendentes. (Cartas a Gerardo Diego 87 [31-5-1919])

Del ultraismo poco he de decirte pues en la actualidad--si dentro de el no comprendemos el creacionismo--es unicamente un deseo, mal comprendido por espiritus mediocres, sin mas razon de existir que el odio a lo pasado aunque ellos no hayan dado una nota, verdaderamente artistica, nueva. (92 [22-6-1919])

Dentro de unos cuantos dias hare de tripas corazon y me presentare a Cansinos. Siento no poder asistir a los conciliabulos sabaticos para echar a rodar unas cuantas verdades, inflamarme en el santuario y contemplar de cerca a estos astros melenudos. Las fisonomias suelen arrojar una gran luz sobre las obras. (105 [15-9-1919])

Segun se desprende de los fragmentos anteriores, la critica que dirige Larrea a los miembros del Ultra consiste, fundamentalmente, en el reproche a dos cuestiones. En primer lugar, la ridiculizacion de las reuniones y veladas que no duda en llamar "conciliabulos sabaticos," a las que asistian aquellos "astros melenudos," con frecuencia dispuestos al escandalo de sabor dadaista, es indice de la aversion que le producen sus no menos desmelenadas expresiones poeticas, de una afectacion obsesionada por la exhibicion de flamantes palabras que pretendian ser signo del casi recien estrenado siglo mecanico.(16) Quizas haya que buscar en este menosprecio por un arte efectista, convertido en ostentacion de falsa pedreria, la causa de su recelosa consideracion de la gregueria ramoniana:

Te atrae demasiado lo absurdo, lo estrambotico. Siempre fu tu debilidad--recrimina a Gerardo Diego--, como lo prueban tus primicias, aquellos sonetos de rebuscados y dificilisimos consonantes en apa, ipa etc. Ya lo hablas casi olvidado cuando las lecturas de RAMON, como tu escribes, te llevaron de nuevo al camino pedregoso. Y en todas tus posteriores poesias aun en las delicadas (exceptuando el romancero) salta cuando menos se espera, como la liebre, un verbo extraordinario, una comparacion gregueristica o un adjetivo que tira de espaldas. Y esto me parece muy peligroso. Soy, como sabes, no solo aficionado sini hasta cultivador de la gregueria en prosa,(17) y la admito en verso, pero con ciertas restricciones formuladas por el gusto y por el instinto. La gregueria tiene que ir libre sin alianzas, que son yugos, de ninguna especie, y ser atinadisima y perfecta. (12-2-1918/1919?) (78)(18)

En segundo lugar, Larrea censura la ausencia de alternativas esteticas que caracteriza al grupo ultraista, incapaz de oponer, ante la tan denostada tradicion, una significativa y revolucionaria propuesta poetica que no adoleciese del vicio artificioso y trivial al que estaba abocada una literatura de "pectoriloquias," "aviogramas" y otros "poemas musculares."(19)

Por eso, frente a la inanidad de una poetica de la destruccion,(20) Larrea entiende que la teoria creacionista, comprometida con "el drama angustioso que se realiza entre el mundo y el cerebro humano" (Huidobro, "La poesia," Obras completas 717), representa el saludo a "un hecho nuevo, muy simple en su esencia, independiente de cualquier otro fenomeno externo, una creacion humana, muy pura y trabajada por el cerebro con paciencia de ostra" ("Manifiesto tal vez," Obras completas 752). Pero Larrea no entrara en contacto con la poetica huidobriana, en su vertiente programatica, hasta 1921, ano en el que el chileno lee una conferencia titulada "La poesia" en el Ateneo de Madrid, y que es ocasion para que ambos se conozcan e inicien una amistad que se prolongaria durante anos, acompanada de una profunda admiracion reciproca.(21) Huidobro, que no ocultaba su desprecio por los ultraistas, a quienes acusaba de "falsa modernidad" y "tropicalismo meridional,"(22) se ocupa de incluir en el primer numero de la revista itinerante "Creacion," aparecido en Madrid en abril de 1921, un manifiesto que ha de leerse como ofensiva a los elementos dadaistas que alimentaban el ultraismo:

El periodo de destruccion ha terminado; ahora entramos en la epoca de creacion.

Nosotros llamamos a todos los constructores de todos los pueblos y les ofrecemos nuestras paginas.

. . .

Es preciso demostrar que esa RUPTURA ENORME que hemos producido entre Ayer y Hoy tenia su razon de ser y estaba pletorica de germenes.

Este es el ciclo de los creadores y de los que tienen las manos llenas de semillas.

No hay termino medio: Arriba o Abajo. (Monografico dedicado a Vicente Huidobro 150)

A la luz de las principales divergencias senaladas entre la practica ultraista y aquella que proponia Huidobro, resulta logica la adhesion de Larrea al paradigma creacionista, que sirvio de fundamento para la consolidacion de lo que constituyo el primer estadio de su poetica. Sin embargo, ya desde ese momento estara definida por acogerse a una heterodoxia que marcara la obra del bilbaino, y que en temprana fecha le lleva a declarar:

Tengo un espiritu demasiado radical y avanzado para militar bajo banderas extranas y sujetarme a normas. Libertad. Todo esto con la voluntad. En la practica ya veremos. Pero que conste que no admito mas ismos que juanlarreismo. . . . Ni creacionismo, ni ultraismo, ni vibracionismo (y aqui hay un verdadero filon) ni simultaneismo, ni ocultismo y tantos otros ismos facilmente hallables. (Cartas a Gerardo Diego 123-24 [16-4-1920])

El poema "?"

Los cuervos beben tinta en los estanques 1

Adonde iremos

cazadores de los arco iris?

En el granero de que noche, 4

hormigas aladas,

depositareis vuestros trigos?

En la sombra 7

las carreteras pasan

cantando en canto llano

y los puentes 10

salvan hipicamente los obstaculos.

Adonde caminaremos 12

cazadores de los arco iris?

En que nocturnos estanques 4

beberan nuestros telescopios?

Una mosca se ahoga en el tintero 16

Oh, amigos

Al asomarnos

la borla que riza el rizo

nos estuca el rostro de polvos de arroz.

Las reticencias de Larrea respecto a la estetica ultraista se explicitan en la reflexion metapoetica propuesta en "?" Esta composicion, publicada en Grecia del 10 de julio de 1919 bajo el seudonimo de Aurelio Tristan,(23) presenta la mayor parte de los rasgos formales que caracterizan la poesia de Larrea durante los anos marcados por el creacionismo y, en menor medida, por los modernisimos arrebatos ultraicos. Asi, las imagenes se atomizan mediante su distribucion en periodos sintacticos simples, dispuestos a partir del empleo del blanco tipografico que refuerza la autonomia de la imagen y produce un efecto de fragmentacion. Pero el verdadero interes de "?" no reside tanto en los aspectos constructivos como en que, frente a la frivolidad tematica que suele distinguir a los textos ultraistas, el poema se nos ofrece, vuelto sobre si mismo, en actitud autocontemplativa.

El signo de interrogacion, que sirve de titulo a la composicion, concentra, en el sentido de su desolacion grafica, el caracter de busqueda de lo Absoluto que supondra la experiencia creativa para Larrea y que a lo largo de su obra se expresa como anhelo mistico. Este misticismo poetico funciona, sin renunciar al elemento ludico, como estimulo latente del poema que nos ocupa. Y esto porque el discurso poetico responde a un diseno compositivo que organiza el texto como progresion cromatica.

El enigmatico y sentencioso verso inicial, "Los cuervos beben tinta en los estanques," actualiza dos semas imaginativos, la negritud y el vuelo, como elementos de un proceso creativo de evocacion ironicamente mistica. La figura del cuervo es sintesis anunciadora de la operacion imaginistica. En primer lugar, porque su condicion de ave mitica concilia el poder de elevacion y sublimidad, atribuido a la creacion poetica, con la fuerza profetica que se le ha concedido desde antiguo, en conexion con la capacidad reveladora del poeta.(24) En segundo lugar, el color de su plumaje evoca esa oscuridad mistica necesaria para alcanzar la union con lo Absoluto.

El sema imaginativo de la negritud esta promovido por el reconocimiento en la escritura de tres componentes--forma grafica, antimimetismo y nocturnidad--resumidos en ese estanque de tinta, espacio poetico transitado por las turbias aguas de un lirismo que, eximido de la obligacion mimetica, nos devuelve la imagen confusa y voluble de un objeto que solo existe en la oscura liquidez del poema. Y si le conviene el apelativo de nocturno sera, no solo por una humoristica asociacion con el color de la tinta o por reivindicacion de una significacion indefinida, sino por asimilacion, en lo que el acto creativo tiene de dificultad hipica (vv. 10-11), con el dolor de la noche mistica.(25)

Pero la noche es tambien territorio de fecundidad (vv. 4-6), habitado por esas "hormigas aladas" que son el resultado de una nueva similitud encontrada para una escritura con ambiciones volanderas y trascendentes.(26) Este motivo se repite con una divertida variante en el verso 16, donde a las dos alusiones mencionadas, se anade una referencia al ya citado dolor creativo ("Una mosca se ahoga en el tintero" v. 16).

Si, como se desprende desde los primeros textos de Larrea, el mito apocaliptico posee un valor regenerador, el nuevo poeta ha de presentarse como cazador del arco iris (v. 3, v. 13), de esa luz renacida que sigue a la destruccion diluvial.(27) Su anhelo mistico de ascension solo podra verificarse en la practica poetica, ese nocturno estanque al que accedera pertrechado con su artilugio astrologico de cazador celestial: " En que nocturnos estanques/beberan nuestros telescopios?" La escritura se revela entonces como inversion de un proyecto con intenciones de trascendencia. El poeta debera aceptar la contradictoria tarea de sumergirse en lo minimo para alcanzar lo sublime.

Finalmente, la consumacion del deseo mistico-poetico se produce con una eclosion de blancura, acaecida en el interior de la palabra creadora.

Oh, amigos

Al asomarnos

la borla que riza el rizo

nos estuca el rostro de polvos de arroz.

Pero la victoria es solo aparente. Los ultimos versos del poema quieren recoger--he senalado con anterioridad el rechazo de Larrea hacia el Ultra--el fatuo proposito de la practica ultraista. El poema ultraico, fundado sobre un fetichismo modernizante--esa "borla que riza el rizo"--conduce irremediablemente a la artificiosa blancura de la vacuidad.

NOTAS

1. Las lecturas juveniles de Larrea remiten a autores como Becquer, Musset, Lamartine, Ruben Dario o los poetas post-romanticos y simbolistas recogidos en la Antologia de la poesia francesa moderna, editada en 1913 por Enrique Diez-Canedo y Fernando Fortun. Para los poemas de estos primeros anos de formacion, no incluidos en ninguna de las ediciones de Version Celeste, vease apendice I en Cartas a Gerardo Diego. 1916-1980 (387-400); Bary, "Juan Larrea en 1917: El poema olvidado Transcarnacion," Nuevos estudios sobre Huidobro y Larrea 95-105; y Gerardo Diego, "Documentos," Diaz de Guerenu, Al amor de Larrea 286-87.

2. Testimonio de esta relacion es la correspondencia mantenida por los dos amigos desde 1916 hasta 1980, ano de la muerte de Larrea, interrumpida solo a raiz de los acontecimientos de 1936 por diferencias ideologicas entre ambos. Por otra parte, Diego es un personaje decisivo en la difusion de la obra poetica de Larrea. El mismo Diego asi lo reconoce: "Juan Larrea, por ejemplo, no pertenece, no se une a la peninsula del 27 sino por un delgadisimo istmo que se llama Gerardo" ("Del Modernismo al Ultra, al Creacionismo y al Grupo Poetico del 27," Critica y poesia 388).

3. El poema "A Juan Larrea," incluido en la seccion "Epistolas" de Versos Humanos, dice en su tercera estrofa:"Eran los anos frescos y eran los meses turbios/de nuestras primaveras de furores poeticos./ Y nuestras charlas liricas paseaban los suburbios,/ fermentadas de odios a los dioses mimeticos."

4. En carta del 9 de diciembre de 1918 manifiesta a Diego: "He hecho un cuento, he comenzado otros dos y a medio terminar--como siempre--tengo varias poesias, en las que despliego, buscandome a mi mismo, un lirismo mas moderno y menos oratorio" (Cartas a Gerardo Diego 63).

5. Sobre esta revista y la convergencia estetica de modernismo y vanguardia, senala Rene de Costa: ". . . Grecia, revista que por entonces se calificaba de organo del ultraismo. Ademas del alusivo titulo clasico de la publicacion, otro indicio de la armonia que entonces reinaba entre la nueva tendencia y el modernismo postrero en esta etapa pre-polemica de la vanguardia se da en la portada de la famosa revista. Lo que encabeza el vocero oficial de la vanguardia ultraista es nada menos que un epigrafe de Ruben Dario con un dibujo de cuatro cariatides griegas" ("Del modernismo" 271).

6. Cfr. Kahnweiler: "Ciertamente, cubismo literario es un termino mas absurdo todavia que cubismo a secas, y Guillaume Apollinaire, Max Jacob y Pierre Reverdy se acomodaron a el solamente porque, amigos de pintores cubistas, veian en ello la afirmacion de su fraternidad de pensamiento con esos pintores" (382). Sobre Nord-Sud vease Cruchaga: ". . . funde con el (Pierre Reverdy) la revista NordSud, en marzo de 1917. En esta revista, pues, ha nacido la nueva tendencia, la mas seria y profunda despues del simbolismo" (62).

7. A pesar de que la gran aspiracion, y patrimonio comun, del movimiento cubista consistio en su deseo por alcanzar "una autentica y verdadera operacion demiurgica" (Micheli 207), las cuestiones de tipo personal no pudieron evitar la conocida polemica en torno a la paternidad de las nuevas ideas que llevo al enfrentamiento de Reverdy con Huidobro, y de este ultimo con Guillermo de Torre.

8. Las ideas creacionistas de Huidobro aparecen ya en sus primeras obras y apariciones publicas; asi ocurre, por ejemplo, en el poema titulado "Arte poetica" de El espejo de agua (1916) o en la conferencia pronunciada en el Ateneo de Santiago de Chile en 1914 bajo el titulo de "Non serviam." Para el concepto huidobriano de Hombre-Espejo vease "La creacion pura" (Obras completas 719).

9. El primer manifiesto ultraista aparece en la prensa madrilena, en el otono de 1918, firmado por Xavier Boveda, Cesar A. Comet, Guillermo de Torre, Fernando Iglesias, Pedro Iglesias Caballero, Pedro Garfias, J. Rivas Panedas y J. de Aroca. Se publicara el 15 de marzo de 1919 en el numero 11 de Grecia. La cita esta extractada de Anonimo, Ultra 9 (30 de abril de 1921), en Videla 69.

10. Cansinos-Assens le presta Ecuatorial y Horizon carre de Huidobro. Mas adelante, en julio de 1919, consigue hacerse con un ejemplar de Poemas articos: "El viernes con toda felicidad visite a Cansinos, quien me recibio amabilisimamente . . . De buenas a primeras me pidio cosas mas avanzadas que las que tu le mandaste, y entre las que le entregue le agradaron especialmente T.S.H. y Estanque, una muy cortita que no conoces" (Cartas a Gerardo Diego 90 [96-1919]).

11. Victor Garcia de la Concha resume este mestizaje transitorio a proposito del poema "T.S.H." (Grecia 20-6-1919), donde un paisaje nocturno de resonancias modernistas acoge un mobiliario inconfundiblemente ultraico: "Las palomas mensajeras del modernismo caen abatidas o se enredan en los nuevos invisibles cables. Algo esta cambiando" ("Seis poemas" 7).

12. La cita textual de Gonzalez Olmedilla en Grecia 18 (10 de junio de 1919), recogida en Oteo Sana 68. Ramon Gomez de la Serna, "Proclama futurista a los espanoles," Brihuega 89. Son frecuentes, por otra parte, las expresiones de agresion contra algunos de los mas emblematicos simbolos modernistas (lunas, princesas, cisnes,etc.) Asi, Larrea en el poema "Longchamps":"portant toujours mon clair de lune en handicap." En relacion con este verso comenta Rene de Costa: "Los estudiosos reconoceran en el verso final del poema de Larrea una alusion al manifiesto de Marinetti, Tuons le clair de lune (1910), un reto que retorna Andre Breton en 1923, al titular su primer libro de poemas surrealistas Clair de terre. Larrea, como Huidobro, como Marinetti, como todos los poetas de esta primera generacion vanguardista que tienen su formacion en el modernismo finisecular, llevan esto handicap:la necesidad de asesinar 'el claro de luna' " (Costa, "El Larrea de Huidobro" 9).

13. "Metal de voz" es el titulo de la primera seccion de Version Celeste. Con esto mismo nombre proyectaba Larrea en 1926 publicar un libro de poemas que, finalmente, nunca venia la luz: "Ya voy agrupando algunos poemas bajo el titulo quiza provisional de Metal de Voz" (Cartas a Gerardo Diego 200 [24-5-1926]).

14. Guillermo de Torre, "Aviograma," Diez de Revenga 163.

15. Carta de Juan Larrea a Vittorio Bodini de 4 de octubre de 1960 (Bodini 114).

16. Cfr. Cesar Vallejo: "El telegrafo sin hilos, por ejemplo, esta destinado, mas que a hacemos decir 'telegrafo sin hilos', a despertar nuevos temples nerviosos, profundas perspicacias sentimentales, amplificando videncias y comprensiones y densificando el amor; la inquietud entonces crece y se exaspera y el soplo de la vida se aviva. Esta es la cultura verdadera que da el progreso; esto es su unico sentido estetico, y no el de llenamos la boca con palabras flamantes" ("Poesia nueva," Favorables Paris Poema, 1 [1926]). Publicado tambien en Amauta 3 (1926), en Schwartz 445-46.

17. Cfr. Cartas a Gerardo Diego 52-53 (1-7-1918). Tambien 56-57 (158-1918).

18. Larrea fecha la carta en 1918; Diego corrige por 1919.

19. "Pectoriloquia" es termino aparecido en el poema "Neumotorax" de Rogelio Buendia. "Aviograma" y "Los poemas musculares. Match" son titulos de poemas de Guillermo de Torre y Eugenio Montes, respectivamente.

20. Cfr. Cartas a Gerardo Diego: "No he estudiado aun el Dadaismo, pero me parece en general extraviado. Inutilmente he intentado comprender o sentir la mayor parte de sus cosas" (108 [10-10-1919]).

21. De aquella conferencia de 1921, y de la influencia ejercida por Huidobro en su poesia recuerda Larrea:"Yo sali del acto deslumbrado por los conceptos que Huidobro expuso sobre la Poesia, y creo que a Gerardo le sucedio lo propio. . . . Vicento fue para mi, inicialmente a causa de los poemas a que me he referido y despues a causa de nuestra confiada amistad, como una llave que hizo posible la apertura de la multitud de puertas que desde nino habian acumulado sobre mi sus cerrazones" (Torres de Dios 90-91).

22. Carta de Vicente Huidobro a Gerardo Diego de 29 de enero de 1922, en Apendice III de Cartas a Gerardo Diego (450). Para un estudio sobre las relaciones entre ultraistas y creacionistas vease Diaz de Guerenu, "Ultraistas y creacionistas."

23. Reproduzco el poema segun su publicacion original. Posteriormente se incluiria, con ligeras variantes, en la edicion de Version Celeste a cargo de Miguel Nieto (329).

24. Recuerdese el famoso poema de Edgar Allan Poe titulado "The Raven."

25. Para la relacion entre oscuridad y escritura en Larrea, vease Laemmel-Serrano 47-50.

26. La hormiga como representacion de la letra reaparece en "Une couleur l'appelait Juan" de la seccion "Pure perte" de Version Celeste: "Benissons le confort des fourmis regulieres . . ." (90). Sobre este verso ofrece Alan E. Smith una interpretacion diferente a la mia: ". . . es una parodia del lenguaje religioso, pues empieza con el verbo de una actividad que implica una actitud religiosa: bendecir." En este mismo articulo ofrece una segunda interpretacion, referente a la segunda aparicion del termino 'hormigas' en el poema, convergente con la mia: "Recordemos tan solo L'Age d'or de Bunuel, o de una manera mas sutil, la mano de cuyo centro, como de una estigmata, salen las hormigas en Un chien andalou, hecha en colaboracion con Dali. Por otra parte, si la sangre de Cristo es su 'verbo', estas hormigas-sangre de Dali nos ayudan a comprender las hormigas larreanas tambien como un preciso alfabeto" (Smith 17-18).

27. Cfr. los poemas "Diluvio," "Otono" y "Cosmopolitano." El mito apocaliptico se convertira, anos despues, en piedra angular de la prosa larreana.

OBRAS CONSULTADAS

AA. VV. Juan Larrea: La invencion del mas alla. Insula 586 (1995).

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Author:Lopez Gonzalez De Orduna, Helena
Publication:Anales de la Literatura Espanola Contemporanea
Date:Jan 1, 2000
Words:5399
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