Printer Friendly

Introduccion: v de vulgaridad.

?Que es lo vulgar? ?Falta de "buen gusto" y sofisticacion? ?Referencia escatologica o sexual de caracter ofensivo a causa de su explicitud? ?Que tecnologias lo definen? ?Como interviene la estetica de la pobreza o de cierta masculinidad en la constitucion de un nuevo sujeto vulgar? ?En que sentido podriamos hablar de un subgenero, sea literario, musical, sentimental, capaz de traspasar su clase social originaria? ?Como activar este archivo? ?Como interpela la vulgaridad a los administradores de la ciudad de las letras? ?Como incomoda o fascina tal interpelacion? ?Como historizar y pensar la vulgaridad? ?De que maneras, por un lado, lo vulgar se vuelve capital, pero tambien, por el otro, se convierte en valor de cambio, en capital cultural o capital monetario? ?Podemos hablar de la vulgaridad de las cosas? ?Cuanto de vulgar tiene lo banal? Estas fueron algunas de las preguntas formuladas para convocar a un grupo de academicos e intelectuales a pensar lo vulgar --revisarlo, reconsiderarlo---, para asi dar cuenta de su absoluta relevancia dentro de la escena latinoamericana de los siglos XX y XXI. Este numero especial de Taller de Letras propone entonces entender la vulgaridad de multiples maneras: como irrupcion de sensibilidades populares opuestas a comunidades determinadas por su ilustracion, a decir de clase social o actividad profesional; asi como a partir de la proliferacion e incorporacion de practicas, politicas y poeticas ofensivas, contraculturales o de caracter sexual en la cultura popular o de masas, el canon o en diversas disciplinas artisticas contemporaneas. Asimismo, explora la aparicion de lo banal, las relaciones entre la estetica y el consumo o aquellas practicas que fascinan, repugnan o desconciertan al escritor/intelectual--objetos y modos populares y masivos---, la violenta irrupcion de la logica del mercado y las tecnologias somaticas de la necropolis contemporanea.

He dividido el presente numero en tres partes: una primera (Montaldo, Gandolfi, Outes-Leon) en la que examinamos como la cultura de entresiglo da cuenta de la relevancia y estetica de lo vulgar o banal; una segunda que explora las muy diversas maneras en las que sensibilidades sexuales y cuerpos amenazantes e indeseados se abren espacio e irrumpen, malvestidos en ocasiones, haciendo gala de su lengua soez y de su cuerpo obsceno e incluso su fealdad (Molloy, Guerrero, Saraceni); y una tercera (Niebylski, Rodriguez), en la que la vulgaridad marca nuevas alineaciones sociales y su lengua, sus cuerpos y siluetas se rebelan, emancipan o incluso espectacularizan ante el mercado y la narcomaquina contemporaneas.

Vulgaridad capital. Politicas de lo vulgar y desafios del "buen gusto" en America Latina abre con el articulo de Graciela Montaldo "La elegancia del hombre vulgar: tango, consumo, cultura". Partiendo del fin de siecle, el articulo encuentra una paradoja, la fascinacion por el compadrito da cuenta de la nocion de lo vulgar, pero la misma parece estar intrinsecamente renida con las propias categorias con las que se le relaciona, la masculinidad y la pobreza, debido a, y aqui descansa el centro del argumento, su "voluntad estetica". Precisamente, la voluntad estetica del suburbio y de este sujeto del margen urbano bonaerense es la dimension que interpela e inquieta a los intelectuales; mas que su 'mal gusto', es el cuidado estetico de los pobres, la dimension que mas perturba a las elites. Por lo tanto, Montaldo confirma que los signos de reconocimiento de los nuevos sujetos vulgares ya no son unicamente los tradicionales--clase, genero y raza--, sino mas bien su estetica, la que ahora define su pertenencia a un nivel social concreto. Por lo tanto, sus bienes se convertiran en bienes de consumo. No obstante, lo que es aceptado en otras masculinidades es condenado en este sujeto vulgar: "Lo que en el dandi es sofisticacion, en los compadritos es mal gusto, bastardia y alarde. Lo que en la cultura del cambio de siglo--el esteticismo del dandi--se ve con cierta sospecha, en las clases bajas casi no se tolera". El 'mal gusto' de este nuevo sujeto vulgar estara entonces ligado al mercado y al consumo, es decir, a su distribucion masiva y, por tanto, a su posible contagio.

Centrandose en las cronicas de Gutierrez Najera, en especial en aquellas que enfatizan su fascinacion por los objetos, el numero especial continua con el articulo de Laura Gandolfi: "Manuel Gutierrez Najera y la voz de las cosas". Gandolfi relata como los objetos dan cuenta de una compleja e incluso conflictiva relacion entre el modernismo y la cultura material de fin de siglo. En las cronicas estudiadas, el articulo entiende que en su voz silenciosa--una vez emancipados, ya posiblemente convertidos en cosas--parece desvelarse el dialogo entre la produccion literaria finisecular y el sistema moderno de produccion y consumo. La autora se aproxima a dichas cronicas como textos representativos de un modernismo que parece, mas que fascinarse por el lujo o la moda, prestar atencion e incluso oir a objetos "banales" y cotidianos como es el caso de un paraguas o una moneda. En una serie de cronicas y cuentos en los que los objetos tienen la peculiaridad de hablar, el gesto modernista parece mostrar que estos objetos siguen teniendo aura, pero que unicamente se puede llegar a ella "a traves de un espacio impreciso dentro del cual sujeto y objeto confluyen, confundiendose entre si hasta borrarse reciprocamente". Esto revela, entonces, un nuevo pacto entre palabra y objeto, lo que, por lo tanto, replantea la banalidad caracteristica de la mercancia.

A continuacion, en su articulo "'Esa vacua y petulante invencion de la vulgaridad': Nueva York, estetica del anuncio, y sociedad de consumo en la obra de Joaquin Torres-Garcia (1920-21)", Brais Outes-Leon parte del ensayo de Joaquin Torres-Garcia para reflexionar sobre como la publicidad es entendida por el artista uruguayo quien, a diferencia de la vanguardia, produce un balance negativo de la industria publicitaria. Lo vulgar de la publicidad resulta, para el artista, caracteristica de la sociedad norteamericana. Torres-Garcia se propone entonces "una denuncia sistematica de la publicidad como una industria discursiva de masas que produce con sus practicas una gradual deshumanizacion y vulgarizacion del individuo en la sociedad capitalista". Bajo su mirada, New York, hipertrofiada de publicidad, se convierte en una fabrica de seres anonimos, indistinguibles los unos de los otros, sin individualidad y, por lo tanto, vulgarizados. La vulgaridad de la industria publicitaria subyace en su ingenua mercantilizacion de sentimientos humanos que se banalizan hasta el punto de llegar al absurdo.

La segunda parte de Vulgaridad capital ... prosigue con el articulo de Sylvia Molloy titulado '"Una torpe estatuilla de barro': Figuracion de Alejandra Pizarnik". En esta ocasion, Molloy nos invita a pensar la performance Pizarnik como una construccion tan calculada y pulida como cualquiera de los textos de la poeta argentina. Basandose en experiencias compartidas asi como en material inedito, por ejemplo la relacion de un encuentro privado entre la poeta y Victoria Ocampo, la autora explora como Alejandra Pizarnik, con su cuerpo y su letra, articula una figura que apela y, con especial enfasis, demanda la mirada del otro, ya que sin el otro no habria figura, es decir, no habria "yo". Molloy relata el registro en un diario de las lecturas asi como su capacidad de exponerse para ser leida ambos momentos, entiende Molloy "-el de la escritora que escribe su lectura, el de la escritora que se ofrece a la lectura de otros--, son elementos decisivos en la composicion que hace Pizarnik de su propia figura". Asimismo, el articulo plantea que el humor excesivo e incluso disonante de Pizarnik constituye una suerte de laboratorio alternativo donde, desde un comienzo, se experimenta con una carga desestabilizadora y transgresora por su caracter desquiciado y hasta vulgar, la que forma parte fundamental tanto de su obra como de su figuracion de escritora.

A continuacion, mi articulo "Malestares sexuales en la ciudad letrada" revisa y compone una narrativa en torno a cuatro polemicas que mantuvieron los escritores Reinaldo Arenas, Porfirio Barba Jacob, Salvador Novo y Fernando Vallejo. En especial, me centro en las maneras en que estos artistas gay, todos hoy dia de notable influencia en las literaturas nacionales, se enfrentan a los mas poderosos intelectuales de la ciudad letrada--Angel Rama, Jose Vasconcelos y Pedro Henriquez Urena--para exigir un espacio en un campo cultural controlado por la hegemonia sexual. En este sentido, propongo que estas polemicas mas que dar cuenta de problemas acotados y puntuales, como han sido leidas por la critica o entendidas por sus mismos protagonistas, intentan remapear y llamar la atencion sobre la influencia y novedad de estos artistas al margen del poder asi como, si se quiere, 'robarles' prestigio y entrar en la cotizada ciudad de las letras. Asimismo, estas vulgares y agrias polemicas no solo mariconean la intelectualidad, vulgarizando la ciudad letrada, sino que dan testimonio de la materializacion de un cuerpo que es tambien novedoso y requiere nombrarse repetidamente para entonces sellarse.

Esta segunda parte del volumen culmina con el articulo "La inmensa arrechera de Miyo Vestrini (notas sobre una lengua vulgar)" en el que Gina Saraceni se acerca al trabajo de la poeta venezolana, cuya voz o aullido irrumpe en la escena cultural nacional mediante un gesto poetico disonante, ruidoso. El articulo da cuenta de como la "voz furica" de Vestrini se relaciona con la categoria de lo vulgar. A partir de la voz singular y desbocada de la poeta, Saraceni piensa lo vulgar como un modo especifico de usar la lengua, "sin pelos", descarada y descarnadamente; "una forma que por su impulso rebelde, atenta contra el buen hablar y se coloca fuera de todo calculo y medida, al derrochar su malestar, su imposibilidad de negociar valores y posiciones". El articulo muestra como la vulgaridad en la obra de Vestrini se manifiesta por medio de tres figuras especificas: (01) la "arrechera" o la indignacion violenta; (02) el "estar jodido" o "echado a perder" por los males de familia, la rutina o el desamor; (03) y los excesos del cuerpo, la voz y el deseo. Para Saraceni, el gesto vulgar de Miyo Vestrini vuelve a la literatura peligrosa por su capacidad de transgredir la ley de la lengua y entonces volverla inorganica e insubordinada.

La tercera y ultima parte de este numero abre con el articulo de Dianna C. Niebylski "Entre el elogio banal y el insulto soez: la vulgaridad como amenaza a la colectividad obrera en Mano de obra de Diamela Eltit", en el que aborda la novela de la escritora chilena, especificamente su segunda parte, de manera de explorar la doble retorica que rige la voz narrativa, y la relacion entre la degradacion del habla de los empleados y la desintegracion al pequeno colectivo laboral-familiar que enfrenta el descenso y la exclusion a la que el (super)mercado los expone. Para Niebylski, la expresion vulgar revela entonces la total impotencia de estos sujetos que no tienen otro modo de rebelarse contra las reglas de comportamiento y de expresion hechas para otras circunstancias. Todo esfuerzo por parte de los personajes de expresar gestos solidarios recurriendo a la "palabra blanca" (o la diccion 'civilizada' de los manuales de gramatica) se desmorona ante la frustracion, el temor y la ira que cada uno experimenta al ser testigos de sus perdidas (pierden horas de trabajo, electricidad, higiene y hasta un dedo de la mano). De modo que la lengua sucia termina desplazando a la palabra blanca y cada vineta se vuelve aun mas vulgar que la anterior. No obstante, a diferencia de la critica de la novela, el articulo concluye afirmando que la degradacion que sufre la lengua en Mano de obra no constituye una senal de rebeldia, sino, por el contrario, de frustracion y creciente desesperacion.

La tercera parte y el numero especial de Taller de Letras finaliza con el articulo de Jennifer Marline Rodriguez '"De chopa a muneca': feminidad espectacular, fuerza orgasmica y economias de la vulgaridad en la television popular dominicana". Partiendo de la idea de Maurizio Lazzarato de que la economia de la deuda es tambien una economia del tiempo y no solo de la subjetivacion, el articulo indaga en la carrera de la reina de belleza y presentadora dominicana Carolyne Aquino, quien confiesa haber sido operada cosmeticamente con el patrocinio de un presunto narcotraficante. Por lo tanto, su deuda no constituye unicamente un cuerpo parcelado, sino que perpetra la hipoteca de su temporalidad. Rodriguez se pregunta si la vulgaridad, deleznada por los protocolos y las tecnologias de la belleza, puede constituir una fuente de agenciamiento y de que manera lo vulgar, entendido como un limite de la presentacion del cuerpo en la television dominicana, puede ser gestionado para producir valor a partir de estos cuerpos endeudados. De acuerdo con el articulo, la presentadora dominicana parece gestionar los limites que definirian la vulgaridad e interrumpirian el valor y la produccion de capital "sin exceder esos limites, mas bien, aprovechando cada apice de su indeterminacion".

Vulgaridad capital. Politicas de lo vulgar y desafios del "buen gusto" en America Latina plantea un amplio espectro de problemas que parten desde la incomodidad del intelectual de principios de siglo y su desconcierto ante la ascension de la vulgaridad hasta como ciertas practicas vulgares desafian circuitos establecidos descolocando conceptos fundantes como el "buen gusto" y dan visibilidad a esteticas y sujetos desplazados, desechados, precarizados o que, por el contrario, perpetran el pacto con el nuevo poder soberano. Este numero especial de Taller de Letras se propone producir una tecnologia para pensar esta incomoda inscripcion de lo vulgar y la vulgaridad en America Latina.

Javier Guerrero

Princeton University
COPYRIGHT 2015 Pontificia Universidad Catolica de Chile, Instituto de Letras
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2015 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Guerrero, Javier
Publication:Taller de Letras
Date:Nov 1, 2015
Words:2453
Previous Article:Veronica Cortinez y Manfred Engelbert. Evolucion en libertad. El cine chileno de fines de los sesenta.
Next Article:La elegancia del hombre vulgar: tango, consumo, cultura.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters