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Inmigrantes haitianos y dominico-haitianos en Republica Dominicana. Cambios y posibles implicaciones de los perfiles.

Haitian and Dominican-Haitian immigrants in the Dominican Republic. Changes and possible implications of profiles

Introduccion

Desde hace aproximadamente cien anos ha venido consolidandose un flujo migratorio originado en Haiti que se dirige a Republica Dominicana. Esta migracion, que en principio era parte de una dinamica economica regional, se complejizo a traves de las decadas debido a factores propios de los dos paises involucrados y a procesos globales. En especifico, a partir de la decada de los ochenta del siglo pasado, en respuesta a diversos sucesos ocurridos en los dos paises, los perfiles de los inmigrantes haitianos en Republica Dominicana comenzaron a variar abarcando a un abanico cada vez mas amplio de categorias de personas (Silie, Segura y Dore, 2002). Ademas, las personas nacidas en Republica Dominicana de padres haitianos se han afirmado como un grupo distinto en cuanto a sus rasgos sociodemograficos, la intensidad de las interacciones con el resto de la sociedad dominicana, y la especificidad de las problematicas que plantean, especialmente las relacionadas con la identidad sociocultural y la nacionalidad (Perdomo Cordero, 2016; Silie, Segura y Dore, 2002).

Basandose en la diversificacion de los perfiles de los inmigrantes y la configuracion sociodemografica de sus hijos nacidos en aquel pais, algunos autores empezaron a hablar de una nueva inmigracion haitiana en Republica Dominicana (Silie, Segura y Dore, 2002). En anos recientes, diversos estudios han permitido conocer mas sobre los integrantes de esa nueva migracion, especialmente en cuestiones relacionadas con las condiciones de trabajo, los procesos de integracion, la identidad, la documentacion, la nacionalidad, los derechos humanos, entre otros temas (Riveros, 2014; Duarte et al., 2011; Flacso/OIM, 2004; Contreras, 2004; Wooding y Moseley-Williams, 2004; Silie, Segura y Dore, 2002; Tejada, 2001; Lozano, 2005, 1998). Sin embargo, pocos estudios se han dedicado a analizar las caracteristicas de los haitianos mas alla de su relacion con los mercados laborales nacionales haitiano y dominicano. Por ejemplo, aparte de los cambios economicos y laborales en los dos paises, ?que otro factor explica la creciente feminizacion del flujo migratorio?, ?como podemos explicar las diferencias sociodemograficas entre los inmigrantes y sus hijos nacidos en Dominicana, es decir, los dominico-haitianos?, ?que nos dice la configuracion de los hogares en la poblacion de origen haitiano? Estas preguntas estan dentro de las que hasta ahora permanecen sin respuesta en la literatura academica sobre la poblacion de origen haitiano en Republica Dominicana.

El objetivo de este articulo es analizar las principales caracteristicas sociodemograficas de los inmigrantes haitianos (1) en Republica Dominicana y de los dominicanos de padres haitianos, (2) tomando en cuenta no solo las configuraciones de los mercados de trabajo, sino tambien algunos elementos socioculturales presentes en los entornos en los que esta migracion se desarrolla, asi como ciertos factores demograficos. Es decir, consideramos que la migracion haitiana a Republica Dominicana no responde unicamente a los factores economicos o laborales, sino tambien a los sociales y los demograficos. La estrategia analitica adoptada busca, por una parte, evidenciar los cambios y continuidades en los perfiles de los haitianos dividiendolos de acuerdo con la duracion de la estancia--los que tienen cinco o mas anos en Republica Dominicana (los antiguos) y aquellos que cuentan con una estancia menor a este lapso (los nuevos)-, resaltando las especificidades de los dominico-haitianos. En ocasiones tambien se comparan las caracteristicas de ambos grupos con las presentadas por los dominicanos sin ascendencia haitiana. (3) Por otra parte, se exploran los elementos contextuales, demograficos y del mercado laboral que ayudan a entender la situacion que se presenta en los datos.

Para ello, utilizamos dos fuentes de datos: el censo mas reciente de Republica Dominicana (el de 2010) (ONE, 2010) y la Encuesta Nacional de Inmigrantes en Republica Dominicana (ENI-2012) (ONE, 2012). Por su caracter universal y los topicos que aborda, el censo constituye una fuente valiosa para estudiar las caracteristicas de las poblaciones en su totalidad o de los subgrupos que las conforman, entre otros usos. Sin embargo, para el caso que nos ocupa, no permite analizar adecuadamente a los dominicohaitianos ya que no pregunta por el lugar de nacimiento de los padres de los individuos. (4) Esta particularidad dificulta conocer la diversidad de caracteristicas que existe en esta subpoblacion. Por esta razon, optamos por realizar el analisis sobre este segmento poblacional con datos de la ENI-2012, la cual contiene la informacion sobre el origen de los padres. Sin embargo, en los casos en que se compara alguna caracteristica con los dominicanos sin ascendencia haitiana, se utilizo la informacion sobre los dominico-haitianos identificables en el censo para obtener datos de dicha categoria. Es decir, aunque no analizamos a los dominico-haitianos identificables en el censo, tal informacion sirvio para disociar a los dominicanos sin ascendencia haitiana de aquellos que si tienen esta caracteristica. (5) El articulo esta dividido en tres apartados: el primero presenta brevemente la trayectoria de la migracion haitiana a Republica Dominicana, el segundo analiza sus caracteristicas individuales, y el ultimo, las de los hogares.

La migracion haitiana a Republica Dominicana: un resumen historico

Los movimientos de personas en La Espanola--la isla que comparten Haiti y Republica Dominicana--no son un fenomeno nuevo. Pero, en terminos generales, los especialistas del tema consideran que los inicios del flujo actual de haitianos a Dominicana se remontan a principios del siglo XX, en consonancia con un notable empuje de la industria azucarera dominicana. En efecto, entre finales del siglo XIX y principios del XX, un grupo de empresarios cubanos y estadounidenses empezaron a invertir en el sector azucarero de Republica Dominicana (ademas del de Cuba y Puerto Rico) con el fin de aprovechar una serie de circunstancias internacionales y locales (Castor, 1983). Por su parte, Haiti y otras islas del Caribe--Jamaica, San Cristobal, San Vicente y demas--se insertaron en esa economia azucarera regional como proveedores de mano de obra, ya que los receptores de las inversiones carecian de suficientes trabajadores para cubrir la totalidad de las labores que requeria el desarrollo del sector (Tejada, 2001; Del Castillo, 1978).

Por otro lado, buena parte del proceso de transformacion de la industria azucarera dominicana se dio en un contexto politico y social incitativo para la migracion haitiana a Republica Dominicana. A principios del siglo XX, los dos paises se encontraban ocupados militarmente por Estados Unidos -Haiti: 1915-1934; Dominicana: 1916-1924-. En Haiti, la introduccion de empresas agricolas estadounidenses por el ocupante--especialmente en la produccion de frutas--condujo a que miles de campesinos fueran despojados de las tierras que laboraban, lo cual, junto con otras medidas a expensas del campesinado, desato una guerrilla rural contra la fuerza de ocupacion (Moral, 1978; Castor, 1971; Gaillard, 1981). Para aliviarse de las revueltas y deshacerse del excedente de trabajadores agricolas, los marines impulsaron la salida de numerosos campesinos haitianos hacia los ingenios azucareros de Republica Dominicana y Cuba (Castor, 1983), lo cual beneficio tambien a los intereses estadounidenses en aquellos paises, ya que los empresarios norteamericanos que controlaban buena parte de la industria azucarera necesitaban mano de obra barata.

Aunque durante esa epoca la migracion haitiana suscito inquietudes en Haiti y en Republica Dominicana (Merone, 2017; Moral, 1978), no ceso, pues gran parte de las fuerzas que la impulsaban estaban fuera del control de los dos estados y sus sociedades. Los inversionistas se habian percatado que, debido a la falta de mano de obra local, (6) no podian prescindir de los trabajadores inmigrantes. Asi, durante la decada de los veinte, el volumen de trabajadores haitianos en Republica Dominicana crecio tan rapido que al horizonte de los treinta reemplazaron a los migrantes procedentes de las otras islas (Del Castillo, 1978). Desde ese periodo, los haitianos consolidaron su presencia en las labores de baja calificacion pero esenciales para la industria azucarera dominicana, de tal forma que en 1935 formaban las cinco sextas partes del conjunto de trabajadores de los ingenios (Castor, 1983). Los mecanismos sociales de expulsion en Haiti--el sistema de tenencia de la tierra, el declive de la agricultura, la pauperizacion del campesinado (Moral, 1978) y de atraccion en Republica Dominicana--la preferencia por la mano de obra haitiana por parte de los empresarios azucareros (Vega, 1988)--mantuvieron su dinamismo.

El crecimiento de la migracion haitiana a Republica Dominicana durante los anos treinta se vinculo tambien con la reaccion de Cuba frente a la crisis economica de esa decada. Como se sabe, la depresion de los treinta impacto fuertemente la economia estadounidense y las que gravitaban sobre su eje, como era (y sigue siendo en buena medida) el caso de las latinoamericanas y caribenas. Precisamente, "la economia cubana fue una de las mas afectadas por el episodio depresivo" (Madison, 1989, citado por Santamaria, 1995, p. 151), razon por la cual este pais decidio adoptar medidas restrictivas para contener la llegada de trabajadores haitianos que se dirigian a sus ingenios (Castor, 1983; Moral, 1978). Alrededor de setenta mil haitianos fueron expulsados de Cuba, mismos que se redirigieron masivamente a Republica Dominicana, ya que no encontraron politicas de integracion laboral en Haiti, contribuyendo a engrosar el numero de trabajadores de origen haitiano en el pais vecino (Tejada, 2001; Castor, 1983).

Por otro lado, cabe resaltar que ese crecimiento migratorio se dio al margen de las controversias sobre la delimitacion de la frontera entre Haiti y Republica Dominicana, las cuales se resolvieron en 1936; sin embargo, el desenlace de ese diferendo territorial condujo al primer choque importante que experimento la migracion. De acuerdo con varios autores, el trazado de la frontera representa una de las causas principales de la matanza de miles de haitianos (7) en 1937 en Republica Dominicana (Turits, 2002; Derby y Turits, 1993; Castor, 1983; Moya Pons, 1992). La linea divisoria oficial dejaba a varias comunidades con alta presencia haitiana en territorio dominicano, convirtiendo a una buena porcion de la parte dominicana de la region fronteriza como una franja "culturalmente haitiana", que ademas estaba poco controlada por el gobierno central de Santo Domingo. Esa situacion fue percibida como una amenaza contra la soberania y la identidad nacional de Republica Dominicana, pues existe un antihaitianismo historico y tajante en ese pais, mismo que fue reavivado por el generalisimo Rafael Trujillo, quien fungio como presidente de la Republica en aquel entonces (Miranda, 2014; Turits, 2002; Castor, 1983). Segun los autores, para erradicar esa "amenaza" y asentar la autoridad de su administracion, el dictador--con la aprobacion de una porcion de las elites de la epoca (Hintzen, 2016; Turits, 2002)--ordeno la masacre en el marco del llamado plan de dominicanizacion de esa region, mismo que tuvo como objetivo eliminar a la poblacion de origen haitiano de esas comunidades y reemplazarla por dominicanos sin ascendencia haitiana e inmigrantes blancos procedentes de otros paises, asi como implementar un plan de desarrollo en la frontera (Moya Pons, 1992; Vega, 1988; Price-Mars, 1953). Algunos autores sostienen que la masacre pudo haber sido motivada tambien por preocupaciones personales de Trujillo en tanto que tenia que demostrar a las elites antihaitianas que su propio origen haitiano (8) no representaria una debilidad para defender los intereses de Republica Dominicana frente a Haiti y los haitianos (Hintzen, 2016; Peguero, 2004).

Pese a la matanza, las autoridades dominicanas de la epoca eran conscientes de la vitalidad de la mano de obra haitiana para hacer funcionar la industria azucarera, misma que se habia convertido en el motor de la economia del pais y generaba su principal producto de exportacion. En 1952, la demanda de mano de obra llevo al gobierno de Trujillo a firmar un acuerdo con el gobierno haitiano para la contratacion de trabajadores temporales para ese sector. Ese acuerdo se repitio cada cinco anos y funciono hasta 1986, pues desde mediados de la decada de los setenta la industria azucarera empezo a presentar signos de debilidad, por lo que ya no era necesario, desde el punto de vista de sus dirigentes, seguir importando trabajadores (Lozano, 2005, 1998). Sin embargo, durante su aplicacion esos acuerdos reforzaron el vinculo de la migracion con el mercado de trabajo azucarero y el mercado agricola mas amplio, asegurando la disponibilidad de una mano de obra "adecuada" y maleable, conformada por hombres jovenes, con baja escolaridad, procedentes de zonas rurales en su mayoria.

Aparte de la crisis de la industria azucarera, a partir de la decada de los setenta ocurrieron diversos cambios en los dos paises que afectaron el volumen, la composicion del flujo y los segmentos laborales en los que se insertaban los inmigrantes. Los trabajadores haitianos empezaron a emplearse en cultivos no caneros, tales como el cafe, el arroz, el tabaco, entre otros (Lozano, 1998). La crisis se habia expandido al conjunto de la agricultura del pais, agravando la situacion de numerosos pequenos productores rurales, quienes migraron en volumenes significativos hacia las ciudades o a Estados Unidos (Lozano, 1998, 2005). Esta situacion ocasiono una mayor escasez de mano de obra nativa en varios cultivos, lo que favorecio la entrada de trabajadores haitianos y dominico-haitianos en ellos (Lozano, 2005). Posteriormente, los mismos participaron en la produccion de otros productos como el platano, la pina, el tomate, etc. (Baez y Lozano, 1985). Los haitianos han ampliado y consolidado su presencia en dichos cultivos--asi como lo hicieron en tiempos anteriores para la produccion de cana de azucar-, de tal manera que, hoy en dia, varios sectores de la agricultura dominicana dependen en gran medida de la mano de obra de origen haitiano (Pena, 2015).

Cabe mencionar que los cambios que se dieron en el sector agricola dominicano durante la decada de los setenta se produjeron en un contexto mas amplio de transformacion economica. A partir de esa epoca comenzo el proceso de terciarizacion de la economia dominicana, con el desarrollo de sectores como las zonas francas de exportacion, las actividades industriales, el turismo, y los servicios (Ariza, 2004; Tejada, 2001). Aunque los inmigrantes haitianos no fueron insertados principalmente en esos sectores, ese nuevo dinamismo economico atrajo a mayores numeros de migrantes haitianos y con perfiles mas diversos. De hecho, los cambios que empezaron a darse en los perfiles de los migrantes a partir de esa epoca animaron a algunos autores a hablar de una nueva inmigracion haitiana a Dominicana, distinta a aquella que fue dirigida casi exclusivamente a la industria azucarera, o a la agricultura mas ampliamente (Silie, Segura y Dore, 2002).

En cambio, del lado de Haiti, durante la misma epoca, ocurrieron diversos acontecimientos que contribuyeron a empeorar la situacion economica, politica, social y ambiental, aumentando el numero de personas que buscaban emigrar. Por ejemplo, entre finales de los setenta y principios de los ochenta, a causa de la presencia de la peste porcina, el gobierno haitiano, con el apoyo de los gobiernos de Estados Unidos, Canada y Mexico, y de algunas instituciones internacionales, decidio sacrificar al ganado de cerdos, los cuales fungian como el ahorro de los campesinos; ello acentuo la pobreza en las zonas rurales (Michel, 2010). En 1986, la caida de Jean-Claude Duvalier y del movimiento de dechoukaj (9) que lo siguio, agravaron aun mas la situacion economica. Por otra parte, entre 1991 y 1994, el golpe de estado contra Jean Bertrand Aristide y el bloqueo comercial impuesto contra el pais por la ONU y la OEA afectaron enormemente su economia, destruyendo miles de puestos de trabajo. Ademas, la serie de crisis politicas y catastrofes naturales que continuaron durante las decadas de los noventa y dos mil, que culminaron con el terremoto de enero de 2010, el brote de colera y los sucesivos huracanes, hicieron que una proporcion cada vez mas importante de haitianos buscara salir del pais. Una parte de ellos encontro en Republica Dominicana una tierra de acogida o una ruta para otros destinos.

En suma, durante su historia la migracion haitiana a Republica Dominicana ha sido impulsada por distintas fuerzas, unas internas de cada pais involucrado y otras externas a ambos. Sin embargo, el comun denominador sigue siendo el vinculo estrecho de la migracion con configuraciones peculiares de los mercados laborales de Haiti y de Dominicana, pese a que, durante las ultimas decadas, las razones por las que los haitianos cruzan la frontera se han diversificado. Tal diversificacion ha ocasionado cambios en la composicion sociodemografica de los migrantes, aunque sigue habiendo rasgos tradicionales en el colectivo. Como ya se menciono en este articulo, proponemos analizar las caracteristicas de los inmigrantes haitianos y de los dominico-haitianos tratando de poner de relieve no solo sus vinculos con los mercados de trabajo nacionales, sino tambien los elementos de los sistemas socioculturales de ambos paises que contribuyen a explicar la situacion.

Las caracteristicas individuales

Estructura por edad y sexo

Los datos referentes a la composicion etaria muestran que los haitianos en Republica Dominicana estan concentrados en edades laboralmente activas, especificamente entre 15 y 55 anos; en consecuencia, la base y la parte superior de su piramide poblacional son estrechas (Grafica 1). Este dato es coherente con la idea de que la mayor parte de los haitianos que viven en Republica Dominicana migro en busca de oportunidades de trabajo. Esto no es una situacion nueva, ya que, como se dijo con anterioridad, la migracion haitiana a dicho pais ha sido caracterizada por ser principalmente laboral, pese a que los motivos tambien se han diversificado en las recientes decadas. De esta manera, la concentracion de la poblacion en las edades activas conforma una continuidad en el flujo migratorio. De hecho, una encuesta de la Flacso-Republica Dominicana y la OIM en 2004 demostro que el movil principal de la migracion de Haiti a Dominicana seguia siendo laboral. En efecto, la Encuesta sobre Inmigrantes Haitianos en Republica Dominicana (Flacso / OIM, 2004) encontro que el 74% de los haitianos que migraron a ese pais lo han hecho por razones de trabajo.

En relacion con la estructura por sexo, los haitianos en Dominicana conforman un colectivo bastante masculinizado, con 62% de hombres en 2010 (Cuadro 1). En la Grafica 1 se puede apreciar la brecha entre los porcentajes de hombres y mujeres a favor de los primeros tanto entre los antiguos migrantes como entre los nuevos, aunque con una amplitud menor en este subgrupo. Los antiguos tienen un porcentaje de mujeres diez puntos mas alto que los nuevos (43 y 32.4%, respectivamente, Cuadro 1), lo cual habla de un proceso de feminizacion de la migracion durante los anos recientes. (10) En efecto, la Encuesta sobre los Inmigrantes Haitianos en Republica Dominicana (Flacso / OIM, 2004) encontro un nivel de solo 22.4% de mujeres en la poblacion. Si los datos de esta encuesta son consistentes con los del censo, podria hablarse de un incremento muy acelerado de la proporcion de mujeres entre los haitianos, pasando de 22.4% en 2004 a 38% del total de migrantes en 2010. En todo caso, el hecho de que en conjunto sigue existiendo una mayor proporcion de hombres entre los migrantes, refleja la continuidad de la selectividad por sexo en la migracion (Bidegain, 2012).

Diversos factores pueden explicar la persistencia de la selectividad por sexo entre los inmigrantes haitianos en Republica Dominicana. Uno de ellos es la orientacion agricola que ha tenido la migracion durante varias decadas; de hecho, una parte significativa de los haitianos en ese pais sigue laborando en dicho sector (Merone, 2017). Como se sabe, en muchas culturas, incluyendo a la haitiana y la dominicana, las labores relacionadas con la agricultura estan estereotipadas como masculinas. Ademas, la serie de acuerdos entre los dos paises para la contratacion de trabajadores haitianos para el sector canero dominicano (1952-1986) privilegio a los hombres, lo que acentuo el caracter masculino del flujo migratorio y, por lo tanto, de la poblacion inmigrante.

Otro factor explicativo de la sobrerrepresentacion masculina entre los haitianos es la percepcion negativa que se tenia en Haiti, por lo menos hasta hace poco, respecto de la emigracion de mujeres a Republica Dominicana. En diversos lugares de Haiti se decia que esas mujeres iban a "lave boutey", (11) expresion en creole haitiano utilizada para referirse a la supuesta prostitucion a la que se dedicarian una vez llegadas al territorio dominicano. Era tambien una manera (erronea) de decir que en ese pais no existia otro trabajo para las haitianas mas que el sexual. En muchos sectores de la poblacion, esa percepcion se convirtio en una presion social negativa contra la emigracion femenina a Republica Dominicana. Aparte de los "trabajos masculinos" a los que se dirigian los migrantes haitianos, la percepcion de que las mujeres tenian unicamente un rol sexual en ese pais, sin duda tuvo un papel disuasivo para su emigracion durante mucho tiempo.

En cambio, las posibles explicaciones de la feminizacion de la poblacion haitiana en Republica Dominicana son multiples. Por ejemplo, pueden radicar en los cambios ocurridos en la economia dominicana durante las ultimas decadas a raiz de los cuales ciertos sectores como el turismo, los servicios y las zonas francas industriales adquirieron importancia. La creciente demanda de la fuerza de trabajo femenina que acompana el desarrollo de estas actividades (Ariza, 2004) pudo atraer a mujeres haitianas, directa o indirectamente, para asumir tareas en hogares donde las dominicanas se encuentran involucradas en actividades extradomesticas. Tambien, la feminizacion de la poblacion migrante pudo originarse en una menor presion social en Haiti contra la emigracion de sus mujeres a Republica Dominicana, como senalamos anteriormente; esto combinado con el continuo deterioro de la economia haitiana (Lozano, 2005; Pascual Moran y Figueroa, 2005).

Por ultimo, la feminizacion de la poblacion haitiana en Republica Dominicana puede explicarse por una menor circularidad de los inmigrantes a raiz de la cesacion de los acuerdos de contratacion de trabajadores temporales en 1986 y las multiples convulsiones politicas, sociales y ambientales en Haiti. Los hombres unidos que antes estaban involucrados en movimientos pendulares podrian haber sentido menos interes para llevar a su pareja haitiana. A medida que la migracion se vuelve mas permanente, la necesidad de establecerse con la familia puede hacerse mas intensa para esos hombres, provocando una mayor feminizacion de la poblacion. De hecho, segun nuestros calculos, con datos del censo de 2010, la mayoria de las mujeres recien llegadas de 15 y mas anos de edad estan unidas (68.4%), aunque no es posible determinar si su migracion esta relacionada con la reunificacion familiar.

En cuanto a los dominicanos de ascendencia haitiana, presentan una estructura por edad y sexo bastante distinta de la de los migrantes. La Grafica 1 permite dimensionar la juventud de este subgrupo, caracterizado por una alta concentracion en edades menores a 15 anos; de hecho, su edad mediana, de acuerdo con datos de la ENI-2012, fue de ocho anos (Cuadro 1). La juventud de los dominico-haitianos puede originarse, entre otras razones, en la feminizacion reciente de la poblacion inmigrante. (12) El hecho de que la migracion haya sido masculinizada y circular durante mucho tiempo, dejaba posibilidades limitadas para la formacion de una poblacion dominicohaitiana importante y de larga data, pues los hijos de los inmigrantes solian nacer preferentemente en Haiti. La mayor proporcion de mujeres en la poblacion inmigrante en tiempos recientes, asociada con su alta tasa de union, puede explicar, en gran medida, que hayan nacido mas personas de padres haitianos en Dominicana durante los ultimos anos, dando lugar a una poblacion dominico-haitiana particularmente joven.

Otra diferencia entre los dos grupos reside en la composicion por sexo. Las mujeres representan casi la mitad de los dominico-haitianos (46.5%), lo cual contrasta notablemente con los inmigrantes. Por un lado, tenemos un grupo masculinizado (hasta el ano 2010) y relativamente adulto, y por el otro, un grupo mayormente joven y con proporciones parecidas de hombres y mujeres. Las disimilitudes observadas en la composicion por edad y sexo de los dos grupos reflejan las diferencias de los procesos de los que resultan. Siendo migrantes, los haitianos han sido sometidos a diferentes procesos de selectividad (por edad, sexo, escolaridad y demas), mientras que los dominicanos de ascendencia haitiana nacieron en Republica Dominicana, y consecuentemente estan exentos de los procesos por los que transitaron sus padres. En cambio, al ser hijos de al menos un haitiano, su volumen y composicion etaria son el resultado de factores propios de los migrantes, como pueden ser la intensidad y el tiempo de ocurrencia de la feminizacion de la migracion, la etapa del ciclo de vida en que los migrantes se encuentran en el momento de migrar a Republica Dominicana, o bien de su patron de fecundidad.

Lugar de residencia

En consonancia con otros estudios (ONE, 2009; Silie, Segura y Dore, 2002), los datos del censo confirman que el predominio de la residencia rural entre los migrantes haitianos en Republica Dominicana pertenece al pasado. Casi seis de cada diez de ellos vivian en zonas urbanas en 2010 (Cuadro 2). Ademas, los recien llegados parecen estar estableciendose directamente en las ciudades, pues el porcentaje de personas que viven en alguna urbe es 10 puntos porcentuales mayor entre los nuevos, en comparacion con los antiguos (64 y 53.6% respectivamente). Asimismo, las mujeres presentan niveles mas elevados de residencia urbana que los hombres (65.2% contra 55.5%). Pero, aun asi, los niveles de residencia urbana entre los haitianos estan por debajo de los correspondientes a los dominico-haitianos (67.1%) o los dominicanos sin ascendencia haitiana (74.8%).

Asi como la tendencia al aumento del componente femenino, la urbanizacion de la poblacion migrante parece responder a la diversificacion de la economia dominicana. Como senalamos anteriormente, desde la decada de los setenta la industria azucarera dominicana empezaba a presentar signos de debilidad, al mismo tiempo que el pais comenzaba a experimentar una diversificacion de sus actividades productivas (Ariza, 2004). Los nuevos sectores generadores de empleos, tales como el turismo, la construccion y las zonas francas, suelen ubicarse predominantemente en zonas urbanas o cerca de estas. Aunque no esten mayoritariamente insertados directamente en ocupaciones relacionadas con estas actividades economicas, las labores paralelas que generan pueden constituir una fuerza de atraccion importante y contribuir a explicar la residencia predominantemente urbana de los inmigrantes. Es decir, la transicion residencial de los inmigrantes haitianos parece relacionarse positivamente con la transicion economica de Republica Dominicana. Por otro lado, el componente cada vez mas importante de estudiantes entre los migrantes sin duda afecta la predominancia urbana de la poblacion, pues la mayor parte de esos jovenes vive en ciudades como Santiago y el Gran Santo Domingo (Pierre, 2013).

Otro aspecto relevante en relacion con el lugar de residencia de los inmigrantes haitianos es su ubicacion o no en la zona fronteriza. (13) Como ya se menciono, la frontera entre Haiti y Republica Dominicana ha cobrado una importancia especial en las relaciones entre los dos paises y en la migracion de los haitianos. Recordemos que una de las causas de la masacre de 1937 fue, segun varios autores, la voluntad de las autoridades dominicanas de la epoca de erradicar la presencia haitiana en las localidades circundantes a la frontera, en tanto era considerada como una amenaza para la identidad y la soberania dominicanas. Sin embargo, debido a la cercania, la porosidad de la frontera, la mayor facilidad para obtener algunos servicios basicos en la parte dominicana y las oportunidades laborales que ofrecen algunas ciudades de esta zona (Riveros, 2014; Pascual Moran y Figueroa, 2005; Castor, 1983), la region fronteriza representa una zona tradicional de llegada de una parte de la migracion haitiana. De hecho, estudios sobre comunidades dominicanas cercanas a la frontera documentan la existencia de una cultura rayana (14) caracterizada por el mestizaje de elementos de las idiosincrasias de los dos pueblos que comparten la isla, entre otros rasgos (Victoriano-Martinez, 2010).

En concordancia con lo anterior, los datos muestran que la region fronteriza capta un porcentaje considerable de los inmigrantes haitianos (10.8%), aunque esta constituye una de las zonas mas pobres de Republica Dominicana (Alfonso y Cedano, 2005). Este porcentaje traduce tambien una mayor presencia relativa de los haitianos que de los dominicanos sin ascendencia haitiana en las provincias fronterizas (10.8% contra 3.1%) (Cuadro 2). En cuanto a la duracion de la estancia, no encontramos diferencias significativas en el asentamiento en la frontera entre los inmigrantes antiguos y los nuevos (11.9 y 10% respectivamente). En cambio, existe una ligera diferencia por sexo en el asentamiento fronterizo a favor de las mujeres (9.9% para los hombres contra 12.4% para las mujeres), lo cual puede deberse a la preponderancia de las actividades de comercio (minorista) en esta region, especialmente en las ciudades de Dajabon, Comendador, Jimani y Pedernales. Tambien existe una ligera diferencia entre los migrantes y los dominicohaitianos (8.5 y 10.8% respectivamente).

Una de las explicaciones de las diferencias en el asentamiento fronterizo entre la poblacion de origen haitiano y los dominicanos sin ascendencia haitiana es que la parte occidental de Republica Dominicana (contigua a la frontera) ha sido una zona tradicionalmente despoblada. Segun Alfonso y Cedano (2005), la dominicanizacion realizada por la administracion de Trujillo (en 1937) fue el unico proyecto de desarrollo especifico que ha planteado el estado dominicano en esta zona. Ello deriva en que esta region del pais presenta indices mayores de pobreza, contribuyendo en volverla poco alentadora para el impulso demografico, especialmente para los dominicanos. En cambio, por las razones mencionadas anteriormente, una parte de los haitianos considera a esta zona como un lugar apropiado para asentarse, lo cual ocasiona que en las comunidades ubicadas cerca de la parte dominicana de la frontera la proporcion de haitianos sea mas alta que en otros lugares.

Escolaridad

Para el analisis de la escolaridad dividimos a la poblacion en dos partes. Primero consideramos el ultimo nivel que alcanzaron las personas de 25 anos y mas de edad, y luego analizamos la asistencia escolar entre los que estan en edad escolar. Cabe precisar que, aunque la asistencia escolar suele estudiarse hasta los 19 anos, decidimos incluir a las personas de 20 a 24 anos ya que, por una parte, tanto en Haiti como en Dominicana los retrasos acumulados en el ciclo escolar hacen que personas de este grupo de edad--e incluso con mas edad--sigan asistiendo a programas escolares. Por otro lado, los datos no permiten separar la poblacion por tipo de escolaridad (escuela o universidad); por lo tanto, la asistencia escolar incluye la matricula universitaria. Entonces, el analisis de la asistencia escolar se realiza para personas de 6 a 24 anos.

Para realizar un analisis mas detallado de la asistencia escolar, dividimos a los individuos de 6 a 24 anos en tres subgrupos: 6 a 14, 15 a 19 y 20 a 24 anos. A traves del primer subgrupo buscamos investigar el nivel de escolarizacion entre los ninos, mientras que con el segundo pretendemos dar cuenta de la matricula en niveles escolares mas avanzados; ademas, este ultimo grupo ofrece la posibilidad de aproximar el abandono escolar relacionado con el trabajo, ya que, como se sabe, este grupo (15 a 19 anos) representa un punto de inflexion importante en la primera insercion laboral entre los jovenes. Por ultimo, el grupo de los 20 a 24 anos permite aproximarse a los retrasos en el sistema escolar, asi como a la matricula universitaria.

Los datos respecto a la escolaridad de las personas de 25 anos y mas de edad muestran que, en terminos generales, los haitianos presentan niveles particularmente bajos. En ambos sexos, mas del 40% del total de los inmigrantes no tiene ningun nivel (Grafica 2). Este indicador es aun mayor entre los antiguos, especialmente en las mujeres, pues la mitad no tiene escolaridad. Por otro lado, entre los haitianos que cuentan con algun nivel escolar, aquellos que tienen la primaria conforman el grupo mas importante, mientras que los que tienen secundaria o mas forman el grupo minoritario. Este panorama contrasta significativamente con el presentado por los dominicanos sin ascendencia haitiana del mismo grupo de edad, entre quienes el nivel sin escolaridad se establece en alrededor de 10%, y mas del 50% cuentan con secundaria y mas.

Pero, aun asi, se pueden observar diferencias en la duracion de la estancia entre los haitianos. Entre los nuevos, los porcentajes de personas con niveles de secundaria y universitaria son mas altos. Esta situacion puede explicarse por la mejora en la educacion en Haiti y por el hecho de que, desde los anos dos mil, un numero creciente de jovenes haitianos se matriculan en escuelas y universidades dominicanas (Pierre, 2013). No existen estudios especificos sobre el retorno entre este ultimo grupo de personas a Haiti o su redireccion a otros paises; sin embargo, es muy probable que una parte de ellos se queden en Republica Dominicana despues de concluir sus estudios. En todo caso, la situacion educativa de la poblacion haitiana en Republica Dominicana refleja tanto el bajo nivel educativo en el pais de origen, (15) como una continuidad de las caracteristicas de las personas que tradicionalmente han migrado a este pais; es decir, personas procedentes de zonas rurales con baja o sin escolaridad.

Por su parte, los dominico-haitianos presentan una mejora notable en los niveles de escolaridad en comparacion con los inmigrantes haitianos. En efecto, tienen porcentajes menores de sin escolaridad y mayores porcentajes de personas con escolaridad primaria. Sin embargo, en cuanto al nivel de secundaria y mas, tienen rangos parecidos a los de los haitianos de reciente arribo, muy bajos en comparacion con los porcentajes registrados por los dominicanos sin ascendencia haitiana para este grado de escolaridad. Es decir, aunque tienen niveles de analfabetismo parecidos a los dominicanos sin ascendencia haitiana (alrededor de 10%), la mayoria no alcanzan la escolaridad que les proporcione la calificacion necesaria para ser competitivos en el mercado laboral. Esta situacion puede deberse a que muchos de los dominicanos de ascendencia haitiana (de estas edades) nacieron y crecieron en zonas rurales o bateyes, (16) donde el acceso a niveles superiores de la educacion formal era (y sigue siendo) limitado.

En lo que se refiere a la asistencia escolar, en ambos sexos, los haitianos de 6 a 24 anos presentan niveles menores que sus pares dominico-haitianos y dominicanos sin ascendencia haitiana (Grafica 3). Por ejemplo, mientras que aproximadamente 85% de los dominico-haitianos y 92% de los dominicanos sin ascendencia haitiana de 6 a 14 anos asiste la escuela, solo 55% de los ninos haitianos de las mismas edades se encontraban matriculados en una institucion escolar en 2010. Esta brecha a favor de los dominico-haitianos y los dominicanos sin ascendencia haitiana se observa tambien entre los jovenes de 15 a 19 y de 20 a 24 anos, aunque con amplitudes distintas. Tales diferencias pueden deberse a las condiciones socioeconomicas, en promedio mas precarias de los hogares inmigrantes, al caracter laboral de la migracion y al menor dominio del espanol entre los miembros del colectivo haitiano. Por otro lado, entre los haitianos, los nuevos presentan menores niveles de asistencia escolar que sus compatriotas antiguos en los grupos de 6 a 14 y de 15 a 19 anos (Grafica 3). Esto puede ser el reflejo de diferencias en el dominio del espanol o de un menor conocimiento del sistema educativo dominicano entre los nuevos, o ambas situaciones. En cambio, los nuevos presentan niveles de asistencia escolar mas altos en la categoria de 20 a 24 anos. Esta situacion puede deberse, en parte, a la migracion con fines estudiantiles de algunos jovenes a Republica Dominicana.

Aparte de las diferencias senaladas entre los diferentes grupos, la Grafica 3 permite observar una reduccion significativa de la asistencia escolar de un grupo de edad a otro en ambos sexos y entre los tres grupos etnico-nacionales. Entre los haitianos, la transicion de 6 a 14 y de 15 a 19 anos representa un punto importante en la tendencia de muchos a discontinuar sus actividades escolares. Esta transicion corresponde a la entrada de los jovenes a la poblacion en edad economicamente activa. Es muy probable que estos cambios en la asistencia escolar reflejen un cambio de actividad entre quienes entran al mundo laboral a partir de los 15 anos, o migraciones con fines laborales a partir de esa edad. En relacion con estas ultimas, podemos apreciar una mayor reduccion de la asistencia escolar entre los nuevos de 15 a 19 anos en comparacion con los antiguos del mismo grupo de edad. Es decir, no hay que ilusionarse, aunque los volumenes de jovenes que migran con fines educativos se va incrementando en la poblacion, la parte que realiza el desplazamiento con otros motivos, especialmente el laboral, sigue siendo importante. En cuanto a los dominico-haitianos y los dominicanos sin ascendencia haitiana, la intensidad en la reduccion de la asistencia escolar es mayor al pasar de 15-19 a 20-24 anos en comparacion con los haitianos, aunque es menor entre los dominicanos no descendientes de haitianos que aquellos que si lo son. Si esta tendencia fue igual entre generaciones anteriores, podria explicar tambien los niveles de escolaridad observados en la Grafica 2 para las personas de 25 anos y mas de edad. Es decir, los dominicanos sin ascendencia haitiana pasarian mas tiempo en la escuela que los dominico-haitianos, y estos, a su vez, estudiarian mas tiempo que los haitianos, inclusive mas que aquellos que llegaron a Republica Dominicana antes de los seis anos. En otro estudio se encontro que los niveles de escolaridad afectan los indicadores laborales entre los tres grupos con mayores desventajas para los haitianos; es posible que estas desventajas sigan vigentes o se reduzcan muy poco en el futuro, dadas las diferencias en la asistencia escolar en las generaciones actuales y los otros factores que intervienen en la integracion de la poblacion de origen haitiano en Republica Dominicana (Merone, 2017).

Caracteristicas seleccionadas de los hogares

En esta seccion analizamos las caracteristicas de los hogares haitianos, de dominico-haitianos y de dominicanos sin ascendencia haitiana. Nos referimos con hogares haitianos a aquellos que son dirigidos por al menos una persona nacida en Haiti, ya sea el jefe / la jefa o su conyuge, independientemente del lugar de nacimiento de los demas integrantes o si comparten lazos de parentesco o no. El mismo criterio se uso para determinar los hogares de los dominicanos sin ascendencia haitiana y de los dominico-haitianos; es decir, que al menos uno de los jefes haya nacido en Republica Dominicana en el caso de los primeros, o que al menos uno de los jefes corresponda a nuestra definicion de dominico-haitianos para los segundos. Nos limitamos a analizar tres caracteristicas de los hogares: el sexo y la edad de los jefes, y la estructura o tipo de hogar. Estas caracteristicas fueron elegidas por su relevancia en poner en evidencia los contextos socioculturales que enmarcan los hogares, y en determinar las etapas del ciclo de vida en que se encuentran y sus posibles implicaciones para el futuro de la migracion.

De acuerdo con los datos del Cuadro 3, la mayoria de los hogares haitianos estan encabezados por hombres (80.4%). Los hogares de dominicanos sin ascendencia haitiana tambien registran un porcentaje alto, pero menor, de liderazgo masculino (61.5%), mientras que solo la mitad de los dirigidos por algun dominico-haitiano tiene a un hombre como jefe (50.5%). Si bien el alto porcentaje de hogares haitianos con jefatura masculina se debe a que estan conformados en su mayoria por personas que proceden de un contexto en que los hogares estan fuertemente marcados por esta caracteristica, (17) tambien resulta de la composicion por sexo de la poblacion y de los tipos de arreglos residenciales que existen en ella. Como ya se menciono, debido a la selectividad por sexo, la poblacion haitiana en Republica Dominicana presenta un alto nivel de masculinizacion. Ademas, los datos sugieren que una parte importante de los hombres haitianos migran sin su familia y, al contrario de lo que se observo en otros contextos (Glick y Van Hook, 2011; Liversage y Jakobsen, 2010), una proporcion considerable de ellos vive solo, contribuyendo a engrosar los niveles de jefatura masculina de los hogares. De hecho, como veremos mas adelante, uno de cada cinco de los hogares haitianos es de tipo unipersonal, de los cuales el 87.2% esta formado por hombres (calculos propios). Otra explicacion del elevado porcentaje de hogares de haitianos con jefatura masculina radica en los contextos socioculturales y socioeconomicos en que se desenvuelven; tanto Haiti como Republica Dominicana son paises marcados por una division sexual del trabajo en la que los hombres son los que principalmente cumplen con el rol de proveedores economicos de las unidades domesticas; por lo tanto, son los que mas juegan el papel de jefe de hogar y, en consecuencia, son declarados como tal en los censos y las encuestas.

Con respecto a la edad de los jefes, mas de la mitad de los hogares haitianos son dirigidos por personas de menos de 35 anos (58%); el 34.4% por personas de entre 35 y 59 anos, mientras que los dirigidos por personas de 60 anos y mas forman solo el 7.6%. Esta estructura por edad de la jefatura de los hogares haitianos contrasta con la de los hogares de dominicanos sin ascendencia haitiana, entre los cuales mas de la mitad son encabezados por personas de 35 a 59 anos (51.4%); solo el 27% de los jefes dominicanos tenian menos de 35 anos. Estos datos sugieren que la mayoria de los hogares haitianos se ubica en las etapas de inicio y de expansion en el ciclo de vida del hogar; es decir, buena parte de ellos puede tener ninos pequenos o en edad escolar. Tambien es posible que los jefes y/o conyuges tengan ninos menores que se quedaron en Haiti, los cuales pueden considerarse como posibles candidatos a la migracion hacia Dominicana en el marco de los procesos de reunificacion familiar. En cuanto a la edad de los jefes dominico-haitianos, nuevamente se refleja una estructura por edad joven y los arreglos residenciales que predominan entre ellos. Como veremos posteriormente, aparte de su juventud, el alto porcentaje de hogares unipersonales entre este grupo puede explicar esta composicion por edad de los jefes. En efecto, mas de seis de cada diez hogares dirigidos por dominicanos de ascendencia haitiana tenian un jefe menor a 35 anos en 2012; los jefes que tenian entre 35 y 59 anos representaban 31%, mientras que los mayores de 59 anos dirigian menos de 10% de los hogares.

Por otro lado, en lo que se refiere al tipo de hogar, contrariamente a lo que podria pensarse, el mas comun entre los hogares haitianos es el nuclear, (18) con mas del 40% (Cuadro 3); esto es 11 puntos porcentuales menor al nivel de hogares nucleares registrados entre los dominicanos sin ascendencia haitiana (42.1% contra 53.2%). Lo anterior sugiere que una parte significativa de los haitianos en Republica Dominicana son proclives a radicarse en este pais o a quedarse por un tiempo relativamente largo, pues la presencia de la familia per se, las dinamicas que genera y las responsabilidades que conlleva--especialmente cuando hay la presencia de ninos o ninas en edades escolares-, pueden dificultar migraciones posteriores, incluso el retorno (voluntario) al pais de origen. De hecho, estudios realizados en otros contextos demuestran que existe una selectividad negativa para el retorno entre los migrantes que viven en familia, siendo quienes viven en hogares unipersonales o fuera de una union conyugal los mas propensos al retorno (Koolhas, 2015; Koolhas y Nathan, 2013).

Tambien existen porcentajes significativos de hogares extendidos (19) y unipersonales entre los inmigrantes haitianos (26.0 y 20.4% respectivamente); no obstante, no son muy disimilares a los encontrados entre los hogares de dominicanos sin ascendencia haitiana (29.4 y 14.4%). Como se documento en otros contextos (Glick y Van Hook, 2011; Menjivar, 2000; Wright, Caspi, Moffitt y Silva, 1998), parece que, entre otras funciones, los hogares extendidos entre los haitianos y los dominicanos sin ascendencia haitiana actuan como mecanismos de solidaridad con familiares que por alguna razon -desempleo / subempleo, estudio, discapacidad, enfermedad, vejez u otra--no disponen de fuentes de ingresos o de fuentes estables, frecuentes o suficientes. De hecho, en otra investigacion, Merone (2017) encontro que existe una asociacion negativa entre la pertenencia a un hogar extendido y la propension a participar en el mercado de trabajo en los dos grupos.

Por ultimo, llama la atencion que entre los hogares dirigidos por los dominico-haitianos haya un nivel tan importante de hogares unipersonales (23.8%), cuando se sabe que la mayor parte de ellos son jovenes (Grafica 1 y Cuadro 1); mas aun, el porcentaje de hogares de este tipo entre los dominicanos con algun padre haitiano supera el de la poblacion migrante. En cambio, registran un bajo porcentaje de hogares nucleares (24.9%) en comparacion con los otros dos grupos. ?Como explicar un nivel tan alto de dominico-haitianos que viven solos a pesar de la juventud de este conjunto? ?Se debe esto a conflictos intrafamiliares o a la deportacion de sus padres a Haiti? ?Sera ello la explicacion del nivel bajo de hogares nucleares que se registra en este grupo? De ser asi, ?no tienen otros familiares con quienes vivir? En cualquier caso, los datos sobre la estructura del hogar entre los dominico-haitianos merecen ser corroborados y profundizados en estudios futuros. Finalmente, como era de esperarse, los hogares compuestos (20) y los de no parientes (21) son los menos frecuentes entre los tres grupos.

Conclusion

A traves del presente articulo se ha podido evidenciar que los inmigrantes haitianos en Republica Dominicana no forman un grupo sociodemografico uniformizado, sino que entre ellos se encuentran perfiles diversos de acuerdo con dos ejes principales: la duracion de la estancia y el sexo. Esto responde no solo a las configuraciones diferenciadas de los mercados laborales nacionales, sino tambien a los contextos socioculturales de los dos paises y a la propia dinamica migratoria. En cuanto a los dominico-haitianos, forman un grupo claramente distinto, pero con caracteristicas resultantes de los rasgos demograficos de los haitianos, como son la feminizacion reciente de la migracion y la etapa del ciclo de vida en que se encuentra buena parte de los integrantes del colectivo.

Resulta claro entonces que el rostro de la poblacion de origen haitiano en Dominicana ha estado cambiando durante las ultimas decadas y probablemente continue esta tendencia. Mas aun, una parte de esta poblacion es susceptible de radicar por tiempos relativamente largos en dicho pais, lo cual, en caso de suceder, puede conllevar implicaciones determinantes en el futuro de la migracion Haiti-Republica Dominicana, en la naturaleza de los lazos entre la diaspora haitiana en Dominicana y la poblacion no migrante de Haiti, y mas ampliamente, en las relaciones entre los dos paises. Esta posibilidad plantea para los dos estados involucrados la necesidad de definir mecanismos armonizados de gestion de los flujos, y resolver los problemas de documentacion de los inmigrantes y los vinculados con la nacionalidad de sus hijos nacidos en Republica Dominicana. Tambien pondra al Estado y a la sociedad dominicanos ante el reto de demostrar su capacidad y apertura para respetar los derechos de la poblacion de origen haitiano y facilitar su integracion.

doi: http://dx.doi.org/10.24201/edu.v34i2.1773

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Acerca del autor

Schwarz Coulange Merone es doctor en Estudios de Poblacion por El Colegio de Mexico, A.C. y maestro en Poblacion y Desarrollo por el Centro de

Estudios en Poblacion y Desarrollo (Centre d'Etudes en Population et Developpement) de la Universidad Estatal de Haiti (Universite d'Etat d'Haiti). Se dedica principalmente a la investigacion academica. Sus principales temas de investigacion son: migracion haitiana en America latina, migracion desde y hacia Mexico, integracion laboral y social de poblaciones de origen extranjero en sus paises de acogida, segregacion laboral y espacial. Actualmente coordina un proyecto de investigacion en El Colegio de Mexico, A.C. sobre la poblacion haitiana en Mexico.

(1) Consideramos como "inmigrante haitiano" a toda persona nacida en Haiti y censada en Republica Dominicana en 2010. El numero de personas con esta caracteristica en el censo de 2010 fue de 311 969 (ONE, 2010); a esta cifra anadimos 2 387 personas que no contestaron la pregunta sobre su pais de nacimiento, pero que indicaron que cinco anos antes del censo vivian en Haiti (asumimos que son inmigrantes haitianos que, por distintas razones, no quisieron indicar su pais de nacimiento).

(2) Las expresiones "dominicanos de padres haitianos", "dominicanos de ascendencia haitiana" o "dominico-haitianos" se usan de forma indistinta y se refieren a las personas nacidas en Republica Dominicana con uno o ambos progenitores nacidos en Haiti.

(3) Por "dominicanos sin ascendencia haitiana" o "dominicanos no descendientes" nos referimos a las personas nacidas en Republica Dominicana y que carecen de ascendencia haitiana inmediata; es decir, que ninguno de los progenitores nacio en Haiti, sin importar si tienen algun otro ascendiente que haya nacido en dicho pais e independientemente de la o las nacionalidades de las que gocen.

(4) El censo capta unicamente a los dominico-haitianos que son hijos de jefes de hogares haitianos. No es posible identificar el origen haitiano en el caso de aquellos que tienen otro tipo de vinculo con el jefe o cuando ellos mismos son jefes.

(5) Se asume que los dominico-haitianos no identificables no pueden alterar los resultados obtenidos para los dominicanos sin ascendencia haitiana.

(6) Cabe mencionar que autores tales como Tejada (2001) y Del Castillo (1978, 2005) senalan que la escasez de mano de obra en el sector azucarero no solo se debio a cuestiones demograficas, sino tambien a que, desde finales del siglo XIX, los campesinos dominicanos habian desertado de dicho sector debido a los bajos salarios que se pagaban.

(7) No existe consenso sobre el numero de haitianos, dominico-haitianos y haitiano-parecidos que fueron asesinados en los acontecimientos de 1937. Las cifras varian desde "varios cientos" hasta 35 000. Bernado Vega (1988), por ejemplo, ofrece 54 estimaciones distintas publicadas sobre el numero de victimas.

(8) De acuerdo con Derby (2009), citado por Hintzen (2016), la abuela de Trujillo era haitiana.

(9) Termino en creole haitiano para designar las destrucciones ocasionadas por manifestantes, despues de la caida de la dictadura de los Duvalier, de todo lo relacionado a ese regimen, incluso obras publicas, empresas o propiedades privadas cuyos duenos estaban ligados a la dictadura. El termino se usa tambien para referirse a los mismos actos, generalmente perpetrados a la caida, por la fuerza, de otros gobiernos.

(10) Obviamente no hay que olvidar que al ser, en promedio, mas grandes que las recientes, las antiguas tienen una probabilidad de muerte mas alta. Tambien la probabilidad de retorno o la de migracion subsecuente pueden ser mas elevadas entre esta categoria.

(11) Tambien se dice "graje boutey"; las dos expresiones son sinonimas. Se usan para referirse al trabajo de prostitucion que supuestamente practican las haitianas que migran a Republica Dominicana. Se creia que era el unico trabajo que existia para la mujer que va a ese pais. En el mismo orden de ideas, en Republica Dominicana existe otra expresion utilizada por algunos sectores dominicanos para referirse a un supuesto atributo fisico-sexual que tendrian las haitianas y dominico-haitianas (o toda mujer afrodescendiente) para aumentar el placer sexual del hombre: el "coco mordan" (literalmente, la vagina que muerde). Hace alusion a la vagina que, supuestamente, aprieta y chupa el genital masculino con movimientos ritmicos y ondulantes causando al hombre una eyaculacion rapida y particularmente agradable (Vargas, 2010).

(12) La feminizacion reciente de la poblacion inmigrante representa solamente una parte de la explicacion; tambien hay dominico-haitianos con padre haitiano y madre nacida en Republica Dominicana. Segun los datos de la ENI-2012, estos representan el 20.5% del colectivo (calculos propios).

(13) Por cuestiones tecnicas, consideramos a las cinco provincias dominicanas colindantes con Haiti como "zona fronteriza". Sin embargo, reconocemos que los procesos fronterizos se desarrollan en un gradiente, de tal manera que pueden existir areas dentro de una misma unidad territorial fronteriza (una provincia, por ejemplo) en las que estos son mas o menos relevantes.

(14) De la raya (del espanol dominicano para designar la linea fronteriza). El adjetivo rayano se refiere a personas que nacen o viven en la zona fronteriza, y que al menos uno de sus padres es haitiano; pero el termino ha sido extendido a toda la poblacion de la region (Victoriano-Martinez, 2010).

(15) De acuerdo con los datos de la encuesta haitiana Enquete Mortalite, Morbidite et Utilisation de Services, V(EMMUS-V, 2012) (Cayemittes et al., 2013), el porcentaje de personas sin escolaridad en Haiti se establece en alrededor de 25%. Este indicador es mas alto en las zonas rurales y entre las generaciones nacidas antes de 1990.

(16) El batey es un "campamento de reproduccion de fuerza de trabajo inmigrante, que permite mantener a este grupo humano segregado del resto de la nacion [...]" (Lozano, 2005). Tejada (2001) senala que aunque el termino batey esta asociado a la cana de azucar, en tiempos recientes empezo a ser utilizado para referirse a comunidades cercanas a otros cultivos, o a zonas urbanas marginales con una concentracion importante de haitianos y dominico-haitianos.

(17) Segun los datos de la EMMUS-V 2012, en Haiti 60% de los hogares estan encabezados por hombres.

(18) Agrupa a nucleos conyugales sin o con hijos, o familias monoparentales sin la presencia de otros familiares o no parientes.

(19) Aquellos en que, aparte de conyuges e hijos, se pueden encontrar abuelos, nietos, tios u otros integrantes de la parentela.

(20) Son hogares en que, ademas de personas con lazos de parentesco, corresiden personas sin estos lazos.

(21) Son hogares conformados por personas que no comparten ningun vinculo de parentesco.

Recepcion: 2 de agosto de 2017. Aceptacion: 8 de abril de 2018.

Schwarz Coulange Merone *

* El Colegio de Mexico, A.C., Centro de Estudios Demograficos, Urbanos y Ambientales. Direccion postal: Carretera Picacho Ajusco 20, Ampliacion Fuentes del Pedregal, 14110, Tlalpan, Ciudad de Mexico, Mexico. Correo electronico: smerone@colmex.mx

D.R. [C] 2019. Estudios Demograficos y Urbanos

Licencia Creative Commons Atribucion-NoComercial-SinDerivar (CC BY-NC-ND) 4.0 Internacional

Leyenda: Grafica 1

Estructura por edad y sexo de los inmigrantes haitianos y los dominico-haitianos. Republica Dominicana, 2010 y 2012

Leyenda: Grafica 2

Escolaridad de los haitianos, dominico-haitianos y dominicanos sin ascendencia haitiana, por sexo. Republica Dominicana, 2010 y 2012 (personas con 25 o mas anos de edad)

H = hombres, M = mujeres.

Leyenda: Grafica 3

Asistencia escolar de los haitianos, dominico-haitianos y dominicanos sin ascendencia haitiana, por sexo y grupos de edades. Republica Dominicana, 2010 y 2012

H = hombres, M = mujeres.
Cuadro 1
Haitianos y dominico-haitianos por sexo y edad mediana. Republica
Dominicana, 2010 y 2012

                      Haitianos por duracion de estancia

               Antiguos   Nuevos    Total       Dominico-
                                    haitianos   haitianos
Hombres        67.6       57.0      62.0        53.5
Mujeres        32.4       43.0      38.0        46.5
Total          100.0      100.0     100.0       100.0
Edad mediana   31         24        27          8
N              145 392    168 964   314 356     213 780

Fuente: Calculos propios con datos del Censo Nacional de Poblacion y
Vivienda 2010 (ONE, 2010) para los haitianos y de la ENI-2012 (ONE,
2012) para los dominico-haitianos.

Cuadro 2
Distribucion de los haitianos, dominico-haitianos y dominicanos sin
ascendencia haitiana por sexo y lugar de residencia. Republica
Dominicana, 2010 y 2012

Lugar        Haitianos antiguos            Haitianos nuevos
de
residencia   Hombres   Mujeres   Total     Hombres   Mujeres

Urbana       51.1      58.9      53.6      60.0      69.3
Rural        48.9      41.1      46.4      40.0      30.7
Total        100.0     100.0     100.0     100.0     100.0

Provincia
fronteriza

Si           10.5      14.7      11.9      9.2       10.9
No           89.5      85.3      88.1      90.8      89.1
Total        100.0     100.0     100.0     100.0     100.0
N            98 309    47 083    145 392   96358     72 606

Lugar                            Total haitianos     Donunico-
de                                                   haitianos
residencia   Total     Hombres   Mujeres   Total     Hombres

Urbana       64.0      55.5      65.2      59.2      67.5
Rural        36.0      44.5      34.8      40.8      32.5
Total        100.0     100.0     100.0     100.0     100.0

Provincia
fronteriza

Si           10.0      9.9       12.4      10.8      8.8
No           90.0      90.1      87.6      89.2      91.2
Total        100.0     100.0     100.0     100.0     100.0
N            168 964   194 667   119 689   314 356   114368

                                      Dominicanos
Lugar                            sin ascendencia haitiana
de
residencia   Mujeres   Total     Hombres     Mujeres     Total

Urbana       66.7      67.1      73.6        76.1        74.8
Rural        33.3      32.9      26.4        23.9        25.2
Total        100.0     100.0     100.0       100.0       100.0

Provincia
fronteriza

Si           8.1       8.5       3.2         2.9         3.1
No           91.9      91.5      96.8        97.1        96.9
Total        100.0     100.0     100.0       100.0       100.0
N            94 413    213 781   4 445 570   4 499 499   8 945 069

Fuente: Calculos propios con datos del Censo Nacional de Poblacion y
Vivienda 2010 (ONE, 2010) para los haitianos y los dominicanos sin
ascendencia haitiana, y de la ENI-2012 (ONE, 2012) para los
dominico-haitianos.

Cuadro 3
Caracteristicas seleccionadas de los hogares, segun la composicion
etnico-nacional. Republica Dominicana, 2010 y 2012

                                     Composicion nacional del hogar

Caracteristicas          Haitianos   Dominico-   Dominicanos
de los hogares                       haitianos   sin ascendencia
                                                 haitiana
Sexo del jefe de hogar
  Hombres                80.4        50.5        61.5
  Mujeres                19.6        49.5        38.5
  Total                  100.0       100.0       100.0
Edad del jefe
  < 35 anos              58.0        61.0        27.0
  De 35 a 59 anos        34.4        31.0        51.4
  60 y mas anos          7.6         8.0         21.6
  Total                  100.0       100.0       100.0
Estructura del hogar
  Nuclear                42.1        24.9        53.2
  Unipersonal            20.4        23.8        14.4
  Extendido              26.0        26.4        29.4
  Compuesto              6.5         22.0        2.4
  No pariente            5.0         2.9         0.6
  Total                  100.0       100.0       100.0
  N                      138 913     47 267      2 519373

Fuente: Calculos propios con datos del Censo Nacional de Poblacion y
Vivienda 2010

(ONE, 2010) para los haitianos y los dominicanos sin ascendencia
haitiana, y la ENI-2012 (ONE, 2012) para los dominico-haitianos.
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Author:Coulange Merone, Schwarz
Publication:Estudios Demograficos y Urbanos
Date:May 1, 2019
Words:12081
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