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Incipit as a crossroads of senses in El dia senalado by Manuel Mejia Vallejo/El incipit como una encrucijada de sentidos en El dia senalado de Manuel Mejia Vallejo.

Abstract: The incipit of the novel El dia senalado starts with a cross and two crucial dates in the life of the author and in the Colombian political history of the 19th century: 1936 and 1960. From a sociocritical approach, those dates are highly significant and strategic articulators not only from a semiotic and textual perspective, but also from a historical vision.

Keywords: El dia senalado; Mejia Vallejo, Manuel; Incipit; Sociocriticism; Revolucion en Marcha.

Resumen: el incipit de la novela El dia senalado se abre con una cruz y dos fechas importantes en la vida del escritor y la historia politica colombiana del siglo xx: 1936 y 1960. Vistos desde la sociocritica, esos datos son altamente significativos y estrategicos, no solo como articuladores semioticos y textuales, sino tambien historicos.

Palabras claves: El dia senalado; Mejia Vallejo, Manuel; incipit; Sociocritica; Revolucion en Marcha.

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El incipit o inicio de la novela es un lugar "primordial" y "estrategico" del texto (Biasi, 1990b: 26). El incipit de la novela El dia senalado de Mejia Vallejo (1) se abre con la imagen significativa de una cruz. Si entendemos el texto como una compleja urdimbre de formas y sentidos, la cruz y los datos escritos en ella son elementos determinantes en el desarrollo y estructuracion de la novela. He aqui el incipit:

Los brazos de la cruz senalan este letrero: Jose Miguel Perez. Diciembre de 1936--Enero de 1960.

Entre las dos fechas hubo una vida sin importancia. Nacio porque un hombre dijo a una mujer que lavaba ropa en el rio:

--?Te irias conmigo a cualquier parte?

Y porque la mujer bajo los ojos jugando nerviosa con los dedos. Su resistencia fue apenas una invitacion a que el otro la venciera.

Para Jose Miguel Perez los dias se hicieron estrechos como el camino del vientre al mundo. A toda hora tuvo que nacer y que morir un poco, sin darse cuenta. De nino dijo las palabras de los ninos, de hombre hizo lo que los hombres hacen cuando no tienen mas remedio. Cada manana, su madre--el forastero que la invitara anos atras no volvio--, le ensenaba:

--Aprenderas a leer. No ruedes por alli que no hay mas calzones (Mejia, 1964: 7).

El incipit cumple a menudo la funcion de "crear un choque en el espiritu del lector con el fin de informarle que penetra en terra incognita y que a partir de ese momento debe abandonar todas sus certezas" (Guiot, 2010). Asi se da cuando el lector se embarca en la lectura de la novela de Mejia, que demanda una participacion mas activa de lo que inicialmente se cree. La novela esta compuesta de tres partes, precedidas por tres prologos que gravitan sobre dos ejes estructurales. El primer eje corresponde a la vida del protagonista o Forastero (el hijo), que pasa media vida buscando a un hombre (el padre o el gamonal Heraclio Chutez o El Cojo) para matarlo por haber faltado a su palabra. El segundo eje corresponde a las historias cruzadas de los protagonistas de Tambo, un pueblo perdido en medio de montanas y al pie de un volcan. Ellos son: un cura joven, un gamonal, un enterrador, un alcalde militar, una prostituta, un tendero, dos jovenes guerrilleros, entre otros personajes secundarios menos relevantes.

Son dos grandes ejes paralelos al inicio y cruzados al final, que sostienen el relato de comienzo a fin como si fuera la imagen de una cruz. Pero asi como el incipit se abre en el primer prologo con unos brazos en cruz y se cierra de la misma manera, ese simbolo cristiano con su peso de culpa, muerte, redencion, reorganiza el universo discursivo y tematico de la novela. Desde la perspectiva sociocritica, (2) el universo socio-cultural que precede a la genesis y estructuracion de un texto moldea su forma en el momento mismo de su produccion y recodifica ese universo cultural, a veces mostrandolo, otras ironizandolo, parodiandolo, escamoteandolo, ocultandolo. En este sentido la novela se revela como un espacio de contradiccion, en cuanto el escritor funciona como mediador testigo de una historia vivida, conocida, aprendida, mediatizada por una practica discursiva dominante, la conservadora catolica, (3) y otras sin mucho peso social, e incluso, por la propia del escritor que va a contravia de esa practica religiosa dominante de su epoca. El, con su postura agnostica, se sustrae al peso de esa vision ideologica dominante profundamente arraigada en casi todas las practicas sociales y discursivas (4) del momento hasta casi finales del siglo xx. A esto se agrega la sociedad de Mejia, la antioquena, (5) que por tradicion ha sido altamente conservadora y controlada desde siglos por una religion intolerante, formalista, excluyente, fundada sobre la doble moral, el temor y la culpa.

Titulo y prologo que anuncian un todo

Ya en el incipit y como idea dominante en la novela se prefigura el mito religioso de la pasion cristiana como un ideosema estructurador, entendido este como un articulador semiotico-ideologico que juegan un papel de eje entre la sociedad y lo textual (Cros, 2011: 166). (6) El protagonista y los habitantes de Tambo en general se ven confrontados no solo a un estado de violencia exterior sino tambien a un profundo desarraigo social, moral, de la conciencia; a sentimientos encontrados, a culpas y remordimientos. Cada uno a su manera vive su propia pasion. Los protagonistas, padre e hijo, deben enfrentarse el dia senalado en un duelo que lleva a la muerte simbolica de ambos: la del padre, derrotado por el hijo y la perdida de su poder frente al pueblo, y la del hijo, vencedor pero que debe emprender de nuevo el exilio. Ese dia tambien es la confrontacion del represivo alcalde militar y sus policias con la guerrilla que espera liberar al pueblo de, supuestamente, todos sus males. Es igualmente el momento de la verdad y de la accion del cura joven sobre unos feligreses sometidos al miedo fisico y al remordimiento moral. La mayoria de los personajes no tienen posibilidad de redencion, salvo la metafisica, porque estan mediados por una culpa original.

Este ideosema opera como un eje central de representaciones y practicas sociales y discursivas (doxa) que anteceden al autor y al texto, y circulan en el medio abierta e implicitamente, permean a ambos y los transforman, es decir, una culpa historica de origen cristiano occidental, mediada por un juego de contrarios (bien y mal, liberales y conservadores, creyentes y ateos, etc.) A estas, otra representacion se superpone, la del protagonista que, a diferencia de los otros personajes, asume una postura agnostica frente a lo religioso, esceptica ante la sociedad, nihilista existencial ante lo metafisico que es la misma actitud del autor, su alter ego. Ademas de la culpa moral y social que atraviesa la novela, se articula otra representacion, la de la Violencia (7) colombiana de la cual el escritor es objeto, al igual que cientos de miles de colombianos en un periodo de agudo conflicto e intolerancia partidista y religiosa. Violencia enquistada en una sociedad de profundas desigualdades sociales y un sistema de privilegios de larga data que el escritor cuestiona criticamente en la novela y en casi todas sus obras.

En la idea de Cros, el texto es una estructura de multiples estratos imbricados articulada por un nucleo central productor de sentido (Cros, 2011: 155) (8) o genotexto, entendido este como "el espacio virtual en el que las estructuras originales programan el proceso de productividad semiotica", es decir, desde que un texto comienza a estructurarse, el establece un sistema de regularidades y leyes de repeticion; sistema que al desarrollarse se estructura de una determinada manera en cada texto. Esto va a ser fundamental en el primer prologo en la novela de Mejia, como si en el y de manera virtual, la produccion de sentidos del texto comenzara a engendrarse. incipit y prologo hacen parte de un conjunto que remite a un todo y lo contienen de alguna manera. El mismo escritor lo ilustra diafanamente cuando sostiene que:

la obra de uno hay que verla como una totalidad y cada parte de esa obra es una parte de ese aparente todo que es la obra de uno; de manera que no hay mucho divorcio entre una novela y un cuento, y otros que se van escribiendo. Igual ocurre con la poesia. Todo es una unidad aparentemente dispersa. Podria pensarse que en las varias novelas y cuentos que he escrito son como capitulos de una obra total (Escobar, 1997: 274). (9)

Para observar el anclaje del prologo con la novela, veamos lo que se cuenta en una y otra brevemente. En el prologo se habla de la vida y muerte temprana de un muchacho de pueblo. La vida cambia para Jose Miguel en el momento en que aun siendo nino monta en un caballo alazan que habian traido unos gitanos llegados al pueblo. Desde ese momento el caballo se convierte en un deseo que no ceja a pesar de su pobreza. El es habitante de un pueblo como casi todos los pueblos colombianos y latinoamericanos a mediados del siglo xx: aislado, de escaso desarrollo, sin ninguna division del trabajo, manejado por fuerzas caciquiles, llamese jefe politico, jefe militar, gamonal, cura, o todos ellos en su conjunto.

El protagonista es un ser abandonado por un padre que nunca conocio, y ser anonimo que no importa a nadie porque, como dice el narrador, "a toda hora tuvo que nacer y morir un poco, sin darse cuenta" (Mejia, 1964: 7). La madre, lavandera de oficio, es tambien otro ser olvidado y victima de un hombre que un dia la poseyo y prometio volver, pero nunca lo hizo. En sus veinticuatro anos, para Jose Miguel lo mas importante era tener un caballo para andar libre por los montes y poblados. Esa fue su unica rebeldia. En el momento que compra el caballo llega al pueblo un grupo de soldados en busca de reservistas para atacar a la guerrilla del paramo. Jose Miguel, enemigo de la violencia, se esconde mas no puede ocultar su caballo, que los soldados se llevan. El joven va en su busqueda y cuando huye en el lo matan y exponen su cadaver en el pueblo, junto con los de otros campesinos que tildan de guerrilleros. (10)

Para escarmiento y sin atender los ruegos de la madre--el alcalde y el cura consideran a Jose un subversivo y enemigo del gobierno y de la religion--, el cuerpo del joven es enterrado en un muladar. En la noche unos amigos borrachos rescatan el cadaver, lo entierran en campo santo y le ponen una cruz con su nombre y fechas. Mientras la madre del prologo continua lavando ropa en el rio, como tantas otras que han visto a sus hijos y esposos morir o emigrar victimas de la violencia cruel "porque Tambo era un pueblo sin hombres" (Mejia, 1964: 162), (11) en el resto de la novela la memoria del joven sigue viva en Marta, en el enterrador, en don Jacinto y en todas las gentes buenas del pueblo, como un signo inequivoco de que los espiritus libres no se sujetan a los vaivenes de la politica, la religion, ni a la medida del tiempo. "Nadie como Jose Miguel volvera a tocar la guitarra" (1964: 56), repetia el enterrador, porque no hay manera de recuperar el tiempo bucolico del pasado. "Antes habia palomas en las calles, se oia la guitarra de Jose Miguel" (214), recuerda don Jacinto. En el presente se vive de la nostalgia cuando la animosidad deja algun resquicio. El aire enrarecido por las amenazas del volcan, de la guerrilla del paramo, de la soldadesca represora, del resentido capitan, impide cualquier asomo de esperanza en un pueblo asfixiado por el terror y las culpas.

Al observar el texto como totalidad en su primer volumen--la diegesis--, se traslucen ya ciertos espacios de conflicto--signos aglutinantes evocadores--que a su vez remiten a estructuras mas profundas y a practicas discursivas subyacentes generadoras de sentido. En terminos de la vision del mundo que deja entrever el texto, podria decirse que son ciertas representaciones socioculturales e ideologicas que preceden a la genesis y estructuracion del texto las que moldean la forma de este y lo recodifican. Podria hablarse aqui de la Violencia partidista de los anos 40 y 50 en Colombia, de la ideologizacion politica del discurso religioso, del peso de la religion en la moral y las costumbres de la sociedad colombiana, del exilio forzado del escritor por causas politicas, etc.

El texto se hace texto al autoincorporar todo en una red compleja de sentidos. Desde esta perspectiva, la sociocritica constituye una herramienta pertinente para, mediante un proceso de deconstruccion textual, poder observar a traves de "lo implicito, las presuposiciones, lo no dicho o impensado, los silencios" (Duchet, 1979:4) que la novela sugiere, mucho mas de lo que el escritor supuso consciente y no-conscientemente, y de lo que ciertas lecturas han propuesto.

En el primer tejido de la novela de las capas que la urden, nos encontramos con el primer elemento estructural del texto, el titulo, que va a ser punto de articulacion textual con el prologo. Este "enmarca, aunque no limita, una infinidad de mundos narrativos posibles" (Lecercle, 1997: 7) que el lector intuye. Se abre como un calidoscopio y por eso nos podemos preguntar: ese "dia senalado" ?se relaciona con un acontecimiento importante en la historia narrada, con un hecho historico real, con un suceso ficcional de naturaleza tragica, dramatica, ironica, parodica?, ?tiene que ver con la presencia o ausencia en un momento determinado de uno o varios personajes?, ?es el momento de algo clave que motiva al climax narrativo o desencadena el conflicto?, ?se refiere a un momento enunciativo y diegetico que cierra el texto o, por el contrario, se abre a nuevas expectativas?

En el titulo ya esta contenido y sugerido que ese "dia senalado" es una marca sustantiva del texto; es el anuncio de una ausencia fundamental y a la vez de un estado de conflicto tal como se observa explicitamente en el incipit con el simbolo de la cruz. Ese dia senalado tiene que ver con una muerte precoz del protagonista y otras muertes, con el disfuncionamiento de una sociedad. El titulo y el incipit del prologo funcionan pues como dos articuladores textuales fundamentales. Contrario al titulo, que es de naturaleza abierta, generalmente ambivalente para el lector, el incipit determina un recorrido narrativo propio que lo hara diferente de cualquier otro. Es ahi donde comienza "el placer del texto" para el lector, porque tiene que implicarse, primero, en un proceso de deconstruccion textual ateniendose a sus propias competencias lectoras y, segundo, reconstruyendo de nuevo el texto desde su bagaje cultural y competencias lectoras.

Un narrador omnisciente abre la historia y relata la vida misera de un ser huerfano y sin trascendencia, igual que su madre, que ve morir a su joven hijo por un infausto azar y la intolerancia oficial. El protagonista sacrifica su vida por un ideal de libertad, cifrado en un caballo alazan en medio del conflicto entre dos sectores antagonicos representados, de un lado, por una resistencia campesina de origen politico ambiguo (liberal) y, de otro, por la fuerza represiva del Estado (conservador), encamada en un alcalde militar. Este, en connivencia con un gamonal y un cura viejo, los tres de filiacion politica conservadora, someten al pueblo a su libre arbitrio. Pero este estado anomico genera poco a poco un foco de resistencia entre los jovenes, que no tienen otra alternativa que servir de came de canon como policias y soldados o ingresar por inercia a la guerrilla. Esta fuerza alternativa se observa fugazmente en el prologo, cuando los amigos de Jose Miguel, y, a pesar de la prescripcion de la ley de no dejarlo enterrar en campo, desafian tal prohibicion y con ello el sistema represivo vigente. Asi se abre--apenas insinuada en el prologo, pero si observada en la historia central-la via a la desobediencia y a la resistencia civil.

Con el desafio a la ley impuesta por el cura y el alcalde militar, se reactualiza el mito de Antigona, (12) es decir, la solidaridad de los amigos ante una draconiana e injusta ley. Enterrar al amigo en campo santo es, ademas de una postura de desobediencia civil, una forma de redimir al amigo para que este permanezca en la memoria colectiva; lo contrario seria dejar expuesto el cadaver a las aves carroneras, al escarnio y a un ineludible olvido como lo desea el poder represivo. En cambio, en el texto central es don Jacinto el que se sacrifica--como un chivo expiatorio--(13) cuando se envenena junto con el capitan y sus policias, para que su hijo y otros guerrilleros puedan entrar victoriosos al pueblo e imponer un posible nuevo orden.

Dos historias que se cruzan y espejan

Aunque la historia del primer prologo se cierra sobre si misma al conservar unidad tematica y formal, algunos personajes y temas guardan afinidad con la diegesis de la novela en general, en la medida en que en esta el protagonista es tambien un ser cualquiera, que crece al lado de su madre, asediados ambos por la pobreza, abandonados por un hombre que prometio volver y nunca lo hizo. Pero no solo en esto el inicio y el final del texto se muerden la cola, tambien al cierre del prologo los amigos del protagonista brindan por su memoria delante de su tumba. El final no es mas que el espejeo del incipit y tambien de la novela al proyectar y multiplicar el sentido de una tragedia continuada y consumada. Ese calvario, al borde de un camino cualquiera, es una clara alegoria del sacrificio de muchas vidas anonimas e inocentes en una guerra que no gestaron, pero de las que son sus victimas indefectibles.

Como el Jose Miguel del prologo, el protagonista de la novela tambien aprende a trabajar, pero no para comprar un caballo y vagar libremente, sino para dominar el bravo oficio de los gallos de pelea, salir en busca del padre y vengar el doble olvido, el de el y el de su madre. Desde nino crecio entre gallos y el canto de estos le "fueron ensenando el camino del hombre" (Mejia, 1964: 23) y "de la venganza" (1964: 176). Era una marca indeleble "como los gallos que nacen para matar o para morir peleando" (24). El gallo dejado por el padre es el cordon umbilical e hilo de Ariadna que debe llevarlo de nuevo a el, a ese totem devorador--desconocido--porque no le ha dejado en reposo ni un instante. Su odio es visceral. Su resentimiento contra su padre, el gamonal de Tambo, es una representacion y reaccion indirecta contra una triada de poder expoliador conformado por el gamonal, un militar represivo y un cura viejo y reaccionario.

El gallo es pues el simbolo de ese poder macho, jerarquizado, excluyente. (14) A favor suyo y como auxiliares indirectos--aunque nunca asociados sino como otra representacion--hay una insurgencia popular que actua por reaccion y contra todo tipo de opresion, en connivencia con algunos miem bros de la comunidad que asumen posturas progresistas: el tendero Jacinto, el cura joven, el alfarero, la prostituta. Los dos personajes protagonistas, el del prologo y el de la novela, rechazan por conviccion cualquier tipo de violencia. (15) Jose Miguel muere cuando intenta recuperar su caballo que representa todo para el. En el mismo momento en que el forastero enfrenta el gallo del padre, en un duelo a muerte, para hacerle pagar por una vida dilapidada por el odio, la guerrilla baja del paramo para tomarse el pueblo y desalojar asi a los invasores policiales. Otilia decide dejar su vida de prostituta y don Jacinto envenena al capitan.

Tambo esta de feria en su doble sentido: por la llegada de la guerrilla, que son hijos del pueblo, y por la presencia de un forastero que esta a punto de vencer al gamonal del pueblo, y a la vez su padre y rival mas temido. Es el "dia de feria. El de las grandes rinas. El dia de Aguilan" (Mejia, 1964: 160) y de la derrota del gallo del gamonal y la muerte del capitan represor. Por eso, mientras los gritos de jubilo recorren la gallera, el sargento agonizante oye "!Vivas! entre el retumbar de los cohetes y [...] tambores, los pasos cada vez mas cercanos de los guerrilleros y el cloqueo de un gallo en derrota" (1964: 239-240). La vida y la muerte, el triunfo y la derrota, el miedo y el coraje son, todos estos juegos de contrarios, cara y sello de un mismo destino.

En el prologo inicial, al igual que en el resto de la novela, campea la violencia, la muerte y un terror que es peor que la propia muerte, porque al principio en Tambo era
   el miedo concreto al maton, a la pandilla, al Ejercito, a los
   guerrilleros. Pero cuando estas cosas dejaron de ser ellas mismas
   por haberse multifurcado, el miedo se convirtio en angustia: era ya
   el temor ante cosas cuya causa desconocian y cuyo remedio no estaba
   en sus manos [...] Y la violencia que de ahi siguio no fue otra
   cosa que la extrema manifestacion del miedo, de parte y parte
   (Mejia, 1964: 20-21).


Por eso Tambo es una comunidad al borde del abismo y la disolucion, porque hasta el ultimo resorte, el moral, "se ha reventado" (1964: 21). Es la historia de un pueblo sin salida distinta a la abulia y el resentimiento. Alli no hay posibilidad de futuro mientras subsista la intolerancia politica y moral, la perdida de credibilidad en la palabra y tanta inequidad padecida en el pasado. En Tambo sus habitantes llevan "una vida infrahumana" (97), son seres "castrados y mutilados" (99). En realidad es un mundo atomizado, sombrio, de "cadaveres dentro y fuera" (192), porque fuerzas sombrias venidas del exterior (el cura viejo, el capitan, la policia, el gamonal, el forastero) han penetrado por la fuerza en ese pueblo apacible y han logrado Asurarlo todo, hasta el mas minimo gesto.

El prologo: de un en-si a un para-si

Pero, ?cual es la funcion del incipit del texto desde una perspectiva semiotica? Duchet (1980, 95) lo precisa como lo que siendo exterior, anterior e implicito del texto, es recibido por el lector. Es un ya-ahi del mundo en el cual se enmarca el espacio novelistico. Si bien el incipit y primer prologo inauguran la novela, en El dia senalado no son el comienzo de ella ni dependen necesariamente de ella, sin embargo, son altamente significativos. En el plano enunciativo, el primer prologo introduce la primera parte de la novela de las tres que la componen. Es un en-si en cuanto su sentido es redondo, porque puede funcionar como un cuento independiente ya que asi fue concebido y escrito previamente a la novela. (16)

Teniendo en cuenta esto ultimo, el primer prologo funciona como un "avant-texfporque siendo construido como un cuento sin intencion previa a la novela, funciona como un primer manuscrito "antes del texto" definitivo, y tambien porque el permite "una nueva mirada sobre su creacion" (Biasi, 1990a: 25) e interrogantes sobre la cultura de su tiempo y sobre el sentido, la forma y el proceso de creacion. Podria hablarse de un valor agregado, porque si bien enuncia lo que viene a posteriori, esto ultimo no depende necesariamente de lo primero, aunque por su reiteracion y eficacia es revelador y contribuye a fortalecer la trama total.

Ademas, por su brevedad pone a funcionar una escritura densa que moviliza la intencionalidad del escritor en terminos de "efecto de totalidad y de unidad" (Gral, 1997: 271). Asi que lo que es un en-si, termina siendo un para-si textual. En el se hallan muchas marcas de la realidad--un mundo de represion y violencia, de una educacion y moral fundadas en la culpa, por ejemplo--y en este sentido se sustrae a la ficcion, pero sus personajes son Accionales, y la nueva historia que se teje, gracias a ellos y en tomo a ellos, lo sustrae de lo real y lo embarca en la aventura ficcional.

Para el diccionario Vox, el prologo "es un discurso que solia preceder al poema dramatico y se recitaba ante el publico" (1968). El prologo de la novela tiene afinidad con ciertos relatos de tradicion oral, propios de la region antioquena bien conocidos y empleados por el autor en muchas de sus obras narrativas y en sus decimas populares. (17) Es como si el contador anunciara que va a contar una historia preliminar y breve que hace parte de otra historia mas larga, pero sirve de modelo ejemplar porque en ella se revela la lucha de un hombre por un ideal. La vida de Jose Miguel es contada a manera de un relato oral, por la continuidad logica de la narracion, por su unicidad, plasticidad y recurrencia de las imagenes y ciertos recursos narratologicos utilizados. Un narrador extemo comienza a contar la historia del protagonista desde un ab ovo hasta el final de su vida. Vida de un ser anonimo sin poder alguno, un antiheroe caido que debe luchar para resistir y desafiar el mal destino. Su vida desde el inicio es un viaje en busca de un objetivo casi imposible para los demas, pero no para el: un caballo para ser libre. Lucha por ello y cuando lo alcanza un obstaculo imposible de franquear--la violencia--se interpone y el heroe cotidiano pierde la batalla.

Aunque el personaje tiene personajes auxiliares que lo sostienen--madre, novia y amigos-, los adversarios son superiores, y es aqui donde surge otra variante a la mayoria de los relatos orales--fantasticos sobre todo-, donde casi siempre el heroe triunfa luego de superar todas las adversidades. A la manera de los cuentos orales, tambien el prologo, segun Vox, "ensena algo acerca de etapas y formas de vida desaparecidas" (1968) o a punto de desaparecer, porque el Tambo de los personajes es un lugar aislado, cerrado, agrario, precapitalista, propio del mundo oral. Es un mundo al filo del abismo porque una nueva generacion ha aparecido, la de los jovenes guerrilleros o seres emprendedores, como el cura joven que quiere convertir ese mundo arido y desertico en un espacio de verdor y de actividades productivas.

Aunque la forma narrativa de ese prologo es tradicional, en cuanto hace parte de una estructura mas compleja que anuncia y determina la trayectoria del texto total, resulta siendo finalmente novedoso al romper el canon de la novela realista. El prologo sirve tambien "como exordio o principio para ejecutar una cosa" (Fox, 1968) o, como dira Genette, "no hay nada antes del comienzo del texto, luego todo es segundo" (2012: 243). En el incipit se pone enjuego diversos recursos semioticos, retoricos y esteticos, que van a ser determinantes en la novela, tal como es la imagen de una tumba de una victima inocente. La puesta en discurso de los primeros enunciados peri y paratextuales (18) del prologo, operan en funcion del texto que le sigue, es decir, "contribuyen a constituir un texto en libro" (247). A su vez, ellos dejan entrever el mecanismo regulador y articulador de componentes semioticos que interactuan eficazmente en funcion del sentido.

Esos articuladores que autogeneran un universo formal y discursivo, tienen la virtualidad de ejecutarse y re-ejecutarse cada vez que un lector acciona ese mecanismo inicial inscrito en esos primeros elementos enunciativos del texto. Un narrador objetivo, a la manera de una camara-guia, muestra al lector una cruz en el camino y los datos inscritos en ella: "Los brazos de la cruz senalan este letrero: Jose Miguel Perez. Diciembre de 1936--Enero de 1960" (Mejia, 1964: 7). El uso del demostrativo "este" es altamente operacional para producir dicho efecto.

La economia de elementos en el enunciado y la efectividad en el sentido que despliega refiere un estilo, la cronica periodistica, oficio que Mejia bien conocia y aprendio a manejar en anos de labor periodistica. (19) La imagen de la cruz remite pues de manera contenida a lo que el protagonista y otros van a padecer. El prologo como componente indiciai textual demanda, a quien quiera ejecutarlo, poner a disposicion todas sus competencias y acervo, es decir, es el lector quien acciona el mecanismo y con ello pone a prueba todas sus competencias. Extremando la idea, no se lee impunemente porque no existe vacio de experiencia humana.

El prologo--igual que otros elementos paratextuales que le preceden--es una frontera textual que "remite al mundo, lo cierra y abre a la vez" (Duchet, 1980: 95). (20) En el esta contenido un universo referencial cultural precedente que al hacerse texto cierra ese mundo para construir uno nuevo, imaginado sobre el fundamento del real factico. Es ahi cuando se abre de nuevo al lector. Es, en fin, un exordio que pone a funcionar al texto inmediatamente con un solo golpe de la mirada del lector sobre las primeras lineas del incipit.

El diccionario de Maria Moliner define el prologo como "cualquier cosas que precede inmediatamente a otra a la que sirve de preparacion" o "preparacion para lo que es materia principal del tratado o discurso" (2000: 11311114). En el caso particular de la novela, ese primer prologo funciona a modo de anuncio al lector de que aquella historia simple del campesino Jose Miguel Perez, es apenas una manifestacion aparencial de lo que vendra luego en el texto central: el "rumor de la muerte" (Mejia, 1964: 227) que acecha a Tambo.

Los hechos que se dan en el primer prologo prefiguran con una omnisciencia reveladora y visionaria algunos de los temas de la novela. Es tejido translucido que deja ver el conflicto base de la novela: la vida y la muerte en un fragil equilibrio. Aunque al final del primer prologo pareciera que la muerte se impone sobre la vida, la presencia ausente de Jose Miguel Perez sera esencial para el sentido del texto y para sus amigos, que no permitiran su olvido. Esos dos ejes y caras de una misma moneda se mantienen pendularmente en la novela. De ahi pues la pertinencia significativa de un prologo preanunciador del universo narratologico y referencial sobre el cual se cimenta el texto central.

Desde el prologo se pueden observar aspectos importantes que se desarrollan en la novela, por ejemplo, el caracter decidido de Jose Miguel se asimila al del protagonista de la novela, porque a los dos nada los detiene en el logro de su objetivo sin medir sus efectos. La fijacion de un objeto de deseo afirma en ellos un destino tragico inapelable. Tambien se agrega como elemento escenico el ambiente enrarecido de Tambo, debido a la intolerancia politica y religiosa. Se observa igualmente el esbozo de los caracteres de algunos personajes secundarios: de Marta, del enterrador, del guerrillero Antonio Roble, del cura viejo y del alcalde militar. Entre el prologo y la novela se da una dialogicidad discursiva desde la cual se pueden reconstruir las acciones, conductas y formas de pensar de los actores participantes y, por ende, maneras peculiares de percibir el mundo.

Algunos elementos simbolicos significativos que tendran desarrollo a posteriori, ya se anuncian al inicio: la cruz, el paramo, la musica, la educacion y el caballo de Jose Miguel que podria asimilarse al gallo del forastero. La muerte del protagonista del prologo cierra la historia y la hace independiente de las dos historias ejes de la novela; sin embargo, en el plano diegetico es una historia sombra y espejo de otra, porque el protagonista del primer relato es imagen desdoblada del protagonista central, la del Forastero, y recuerdo de una anhelada libertad que ha sido puesta en entredicho desde el origen de esas dos vidas. Lo que se cuenta en el prologo es una variante tematica, como en la musica, que se amplia en el texto central y se repetira en lo sucesivo mientras se den sociedades disfuncionales y anomicas como Tambo, donde la tragedia individual se toma colectiva. Una tumba individual en el prologo es un cementerio en la novela por los tantos seres caidos. En este sentido no en vano a veces el enterrador adquiere papel coprotagonico, a la manera de una sombra luctuosa que recorre ese mundo al borde del infiemo (volcan), porque detras de cada accion de violencia el esta a la espera para actuar. Incluso el es el protagonista del tercer prologo. (21)

Un inri que se catapulta

Sin duda el signo mas significativo en el incipit y con el que se abre y cierra el prologo, es el de la cruz y las dos fechas inscritas en ella: 1936 y 1960. Las dos fechas, nacimiento y muerte de Jose Miguel, remiten sin duda a dos ideosemas estructurales, el fracaso de la propuesta reformista liberal de modernizacion de la sociedad colombiana a mediados de los anos treinta del siglo xx, y la creacion del Frente Nacional a finales de los anos cincuenta, que cierra toda posibilidad a alternativas politicas distintas a los dos partidos hegemonicos, el liberal y el conservador. Esas dos fechas sugieren referentes historicos de Colombia y personales del escritor altamente significativos. Veamos el primero: 1936. Esta fecha es polivalente porque sugiere mas de un sentido: la llegada al poder de los liberales, la reforma constitucional de 1936, la reforma educativa, el traslado del campo a la ciudad por parte del escritor. 1930 podria decirse que es una fecha coyuntural y de quiebre, porque es la entrada tardia de Colombia al siglo xx con el triunfo del partido liberal despues de 45 anos de regimen hegemonico del partido conservador, de la mano de una iglesia catolica ultramontana. En general, y salvo excepciones, la sociedad colombiana permanece durante este largo periodo en un estado de invernadero cuasimonacal. El estatismo del Estado se observa en

el congelamiento del regimen social y rural, apoyado en la ignorancia, el analfabetismo y la ignorancia de las masas campesinas, a las que la clase dirigente no ofrecia nada y a las que el Estado ignoraba excepto en lo que tuviera que ver con la cuestion electoral (Melo, 1995: 100).

Sin duda una de las fechas mas significativas en la vida politica, social y economica del pais en el siglo xx es la de 1936, con la llamada "Revolucion en marcha", del presidente liberal Alfonso Lopez Pumarejo, que llega al poder en 1934. De inmediato se rodea de un grupo de hombres emprendedores, de jovenes e inquietos intelectuales para poner en marcha quizas la mas importante reforma constitucional, despues de la primera conservadora de 1886. Lopez busca la modernizacion del pais, la laicizacion del Estado y de la sociedad colombiana. Podria pensarse que en 1936 Colombia se abre a una vida mas moderna y dinamica. Muchas son las expectativas, incluso de los sectores progresistas que entran a colaborar con el gobierno, como es el caso de Gaitan, (22) pero ese proyecto (23) queda a medias por la falta de voluntad politica de la oligarquia de los dos partidos tradicionales y, sobretodo, de una reaccionaria burguesia terrateniente conservadora, en connivencia con la Iglesia catolica. Estas orquestan una campana de desprestigio, al tildar la reforma de "subversiva y bolchevique" (Tirado, 1985: 149). (24) Es el comienzo de una violencia reaccionaria conservadora que lleva a la hecatombe del "Bogotazo", el 9 de abril de 1948, (25) y a la cruenta violencia de los anos cincuenta, que afecta a millones de colombianos y obliga a exodos masivos o exilios, como el del escritor a Venezuela. Esa violencia partidista cesa (26) en los albores de los anos sesenta que, en la novela, va a corresponder con la fecha de la muerte de Jose Miguel. (27)

Otro aspecto relevante de 1936 es lo relativo a la educacion. Casi que la primera cosa que Jose Miguel escucha de su madre es la de educarse para ser alguien, porque el oficio de gallero no lleva a ninguna parte, ya que el mundo de la rina de gallos es un medio viciado y cerrado, de emociones violentas y de muerte. Por eso en el incipit aparece la idea explicita de la importancia de educarse como un ideosema estructural: "Cada manana, su madre--el forastero que la invitara anos atras no volvio--, le ensenaba:--Aprenderas a leer [...]--Hay que ser alguna cosa en la vida--le decia su madre al verlo cuidando gallos de rina--" (Mejia, 1964: 7). La madre, lavandera de oficio, tiene conciencia del valor de la educacion a la que ella y las de su clase fueron siempre excluidas. Por eso no quiere que su hijo emprenda el camino del padre, de gallos y violencia. Es indispensable estudiar para aprender un oficio, adquirir un conocimiento que prepare para el futuro y no terminar como ella, con la espina doblada lavando ropas ajenas. Educarse es una manera de superar ese estadio elemental de vida, romper con ese circulo vicioso.

Para intelectuales progresistas como Mejia, la falta de educacion es una manera de mantener a una sociedad esclavizada a ideologias que fanatizan, pero si se la educa ocurre lo contrario, porque sirve de antidoto contra la violencia y favorece el progreso: (28) "Los mismos politicos y gobernantes de tumo han estimulado la venganza, el odio. Unos en los pulpitos, otros desde los directorios politicos, otros mas desde el gobierno o el Parlamento o en las plazas publicas o desde los medios de comunicacion. Es una cadena de venganzas sobre venganzas. En este pais no hay justicia, no hay educacion" (Escobar, 1997: 36). Enfatizaba siempre que mientras mas se invirtiera en la educacion de la gente (29) menos propensa seria a la violencia, fenomeno comun en la sociedad colombiana. (30) Asi pues una de las prioridades de la "Revolucion en marcha", a mediados de los anos treinta, es la educacion.

Mientras menos educada sea una sociedad, mas refractaria es a las nuevas ideas, al progreso, a modernizarse y mas susceptible al fanatismo, a la intolerancia y a la inequidad social. La consigna del presidente Lopez era educar al pueblo generando los recursos necesarios, diversificando la educacion, ampliando al maximo la cobertura, dando acceso a las mujeres, creando restaurantes escolares y bibliotecas populares con obras clasicas, tecnicas, infantiles (Herrera y Diaz, 2001: 103-105); utilizando medios modernos como el cine y la radio para hacer mas efectiva la cobertura. Todo ello era acorde con lo dicho en su discurso de posesion como presidente: "el proposito es hacer de Colombia una inmensa escuela, pues instruir al pueblo es prepararlo para que realice todos sus actos con un deliberado espiritu y una consciencia nacionalista" (2001: 104).

Nunca antes se habia propuesto un proyecto tan coherente y distributivo a nivel educativo. Era la manera de contrarrestar decadas de exclusion y olvido de las mayorias. Hasta esta fecha, mas de la mitad de la poblacion era analfabeta porque a los gobiernos conservadores le interesaba tener una gleba ignorante, para manejarla politica, social y moralmente. Las mujeres estaban casi excluidas de cualquier tipo de educacion. Esa reforma fue la que mas genero reaccion en los conservadores y en la Iglesia, porque la educacion habia estado en manos de esta por siglos. 1936 es pues el nacimiento del pais a una nueva mentalidad y sensibilidad, a nuevas formas de ver y pensar.

Pero la realidad y el texto ficcional coinciden en que es fragil ese nacimiento, son mas los obstaculos que encuentra en el camino que los pasos a dar, porque fuerzas oscuras se interponen. La tradicion, la reaccion al cambio, el temor al futuro, mantener los privilegios, pesa mas que los caminos de la razon y, con ellos, los de la libertad. Sin embargo, la "Revolucion en marcha" inicia reformas educativas que comienzan a dar un vuelco al pais. Ese espiritu de libertades que se preconizan en 1936 corresponde con los ideales del nino y joven protagonista Jose Miguel Perez. Nada hay superior a sonar con la libertad para lograrla un dia a traves de un caballo. Una vez alcanzado este deseo, sola la muerte podra romper ese ideal.

El tercer aspecto significativo de 1936 tiene que ver con el destino del escritor. Por esa fecha, el adolescente Mejia tiene que abandonar por primera vez el campo y a su familia e instalarse en la ciudad. No fue cosa facil, porque el lugar originario--el suroeste antioqueno--y la naturaleza fueron elementos esenciales en la vida del escritor. (31) Muchas de sus novelas, sobre todo la primera, La tierra eramos nosotros (1945), son paradigmaticas en lo que representa la tierra de origen y su fatal perdida. Por una quiebra economica familiar, el joven Mejia debe desarraigarse de la hacienda familiar e instalarse en casa de un tio en Medellin. Alli comienza una larga y definitiva estadia urbana y, luego, un periplo por algunas ciudades de America Latina. 1936 es pues la expectativa a una vida citadina, a nuevas actividades como el periodismo y la literatura, pero tambien es el momento de cierre del mundo del campo para comenzar a vivir a traves de la imaginacion (nostalgia utopica).

La segunda fecha de la cruz es 1960. Como un inri y estigma, Jose Miguel es hijo de la violencia del padre por su abandono. Es victima propiciatoria porque negandose a la violencia es objeto de ella. Es un hijo que desea la libertad de ser pero no tiene derecho a ese usufructo. Lo que se preanunciaba en 1936 como una sociedad mas educada, abierta al cambio, equitativa, termina siendo vana ilusion. Los veinticuatro anos de Jose Miguel, que corresponden apenas a una generacion, no va a conocer la tranquilidad de espiritu ni los caminos de la libertad. Son veinticuatro anos en Colombia de una violencia sin tregua ni pausa en la que los campos y poblados ven caer decenas de miles de sus hijos y deja una profunda huella en la conciencia y un resentimiento en rescoldo.

1960 conlleva otra marca, es el fin de la violencia partidista y la alternancia del poder por parte de los dos partidos hegemonicos--los que propiciaron la violencia--con la celebracion de un "Frente Nacional" en 1958. Pero tambien es a partir de ese momento que van a transcurrir veinte anos de abandono y estatismo institucional por el estado de "inercia" social y economica, de "demagogia" (Arrubla, 1985: 204) y usufructo del botin burocratico entre liberales y conservadores, y la negacion en absoluto de cualquier otro grupo alternativo en el escenario politico colombiano. Lo que hubiera podido ser un renacer a la democracia, fue mas bien un enquistamiento del Estado en una burocracia corrupta, excluyente, que hoy deja ver sus frutos aberrantes y sigue siendo excluyente a terceros.

Entre esa dos fechas, diciembre y enero, pareciera no haber transcurrido sino un mes o un dia, o un simple instante. Fugaz es la vida del protagonista que desaparece a los veinticuatro anos, cuando apenas comenzaba a gozar de una libertad que le habia sido esquiva y por circunstancias de un destino mediado por la orfandad, la pobreza y el fanatismo partidista del cual era ajeno. Su vida fue un instante, como lo es y ha sido para aquellos cuya existencia la afincan en un ideal, la libertad, cifrada en un caballo alazan y una guitarra. Desde un presente el narrador recuerda esa vida extinguida cuando apenas comenzaba a disfrutar lo que habia anorado ser, hombre libre. Desde ese truncado deseo inicia el camino de regreso por el pasado de esa vida joven y de otras como la de la madre lavandera que tambien esta mediada por los mismos sindromes: abandono, olvido, miseria, y la imposibilidad de ser porque tempranamente se ha instalado el desarraigo.

Lo que senala el letrero es el comienzo y fin del ciclo de una vida cuyas expectativas era reivindicar lo mas elemental y preciado del hombre: vivir sin ataduras. Lo que sigue en la novela es la constatacion de un inri para seres sin una segunda oportunidad. No hay asidero para una existencia digna cuando el fanatismo, la intolerancia, el ejercicio del poder excluyente, pretenden convertirse en sustitutos de cualquier expresion. Vision pesimista, esceptica sin duda la del escritor, pero aleccionadora como explicacion de una postura personal y vision del mundo de una sociedad y cultura con profundos desajustes que no vislumbra aun remedio.

Enunciado y enunciacion coinciden pues en el texto: ambos remiten a la cruz cristiana, pero singularmente cada uno abre su espectro de signos segun la intencion y las competencias del lector. Sin embargo, en un medio cultural como el colombiano, y el antioqueno en particular, este simbolo esta articulado a la pasion cristiana y a lo colateral a ella, la expiacion de una culpa mediante el sufrimiento sin redencion terrera.

En el plano de la enunciacion se observa a un narrador que nos habla de dos brazos y no de leno o travesano, que podria ser mas objetivo. Resemantiza el travesano con brazos humanos para sugerir la condicion de un hombre expuesto, suspendido, inerme a la mirada de todos; es un ser objeto de escarnio publico. La cruz es la condicion de la victima exhibida por un expoliador dominante. El incipit es la representacion de un crucificado que pende aun como si esa hubiera sido su condicion unica y primera; son las cruces de millones de Jose Migueles y lavanderas para los que aun no ha habido redencion. El tiempo que origino esa cruz pareciera no haber cambiado porque las condiciones del pasado no han sido modificadas en el presente: son su simple extension, su lastre y la confirmacion de su invariabilidad en el futuro, como si un destinismo casi ontologico, metafisico, siguiera mediando. Es la forma de un mismo Prometeo sometido a la irrision del hombre que impide cualquier posibilidad de reconciliacion y unidad del hombre colombiano. Pareciera un imposible metafisico acceder a la unidad perdida hace mucho tiempo. Solo se percibe una estela-inri en la que figuran innombrables y anonimos seres, cuyas penas y desarraigo no tienen nombre.

En fin, esta imagen comun al borde de los caminos entre pueblos y veredas de Colombia, remite en particular al periodo llamado de la Violencia de mediados del siglo XX, porque fue en el que mas muertos--decenas de miles--se produjo como consecuencia de las luchas partidistas. De los anos treinta, que marca la llegada al poder del partido Liberal (1930-1946), hasta finales de los anos cincuenta, el pais vivio un largo periodo de violencia. Es asi como todos los caminos de Colombia, sobre todo en el campo, se fueron llenando de cruces que testimoniaban la magnitud de lo que pasaba, y un homenaje a tantas victimas de una guerra que no era suya ni habian propiciado, pero que no pudieron escapar al odio que se les inculcaba gratuitamente. Muchas explicaciones se han dado a este periodo nefasto de la historia colombiana del que hoy vemos su lastre y efectos nefastos con otros tipos de actores y de violencia, la del narcotrafico, la del paramilitarismo, la de la narcoguerrilla, pero cuyos resultados y actores se asemejan.

Otra explicacion podria derivarse de esa marca temporal concreta, 1960. Es el fin de la escritura de la novela en su primera version, que el escritor cambiara muy poco en el texto final enviado en 1963 al Premio Nadal de Espana, del que sale ganador. Esto implica una muerte simbolica del autor en cuanto que ese texto, comenzado anos atras, cierra su desafio y ciclo para abrirse a uno nuevo. Tambien es el nacimiento de personajes que ya tienen una presencia y no pueden dejar de ser, porque entran a hacer parte del reino de la ficcion y del imaginario de los otros. Han vivido su vida a su manera y ahora entran a compartirla con los lectores que los haran revivir y morir en cada lectura. Esa realidad gestada, esos personajes y mundo ficcional dejan, a partir de ese momento, de ser exclusivamente autoriales para entrar al dominio de los lectores. Ya no le pertenecen al escritor esos seres con quienes compartio aventuras, logros, desdichas y se fueron llevando pedacitos suyos y de la realidad historica, cultural e imaginaria que los nutrio. Ahora la presencia de esos personajes reivindican para siempre la presencia ausente de su autor.

Con la muerte de Jose Miguel en 1960, otro universo de realidad se abre, el del forastero, protagonista de la novela. La historia de Jose Miguel da paso a otra nueva vida. Sus veinticuatro anos de vida cierran un ciclo de busquedas y esperas fallidas, los mismos veinticuatro que le llevan al protagonista de la novela a encontrar a su padre. Son dos historias que se espejean y refractan a la vez. Con la muerte de uno comienza la busqueda del otro, al fin y al cabo ambos son huerfanos de padres que incumplieron una promesa. Mientras a los veinticuatro anos Jose Miguel alcanza su libertad bajo la mediacion de la muerte, porque en tal contexto social no era posible sino el reino de las sombras, ese mismo numero de anos debe esperar el protagonista para interpelar una paternidad escindida, para reivindicar a una madre y liberarse del peso de ese encierro de muerte que lo tuvo atado como rueda al cuello.

El destino tragico fundado en las tantas formas de muerte que impiden la realizacion de la libertad individual, marca el inicio de la novela con aquella sentencia del protagonista de que "alguien torcio nuestro camino, nosotros torceriamos el de alguien con o sin culpa" (Mejia, 1964: 24). Tambien, cuando al final sostiene con un dejo amargo, luego de haber derrotado al padre: "son torcidos todos los caminos que andamos" (1964: 257). Ese destino se proyecta con un nuevo y acendrado matiz en el resto de la novela: determinismo y culpa. Estos son obstaculos insalvables que agostan e impiden finalmente el deseo de liberacion ante tal lastre metafisico que, en la mayoria de los personajes, es de absoluta concrecion. Otilia es ejemplo claro de ello al sentirse doblegada por los remordimientos, debido a su vida de prostituta que la vida le impuso de alguna manera y ella quiere cambiar, pero una conciencia culposa de pecado, tambien impuesta, la aterroriza como a otros la violencia. Por eso, en un dialogo con su amante el guerrillero Pedro Canales, ella habla de ese "terror de la conciencia" como un estado paralizante, petrificador. El guerrillero, a pesar de su postura esceptica y desacralizante, confirma la naturaleza de esa conciencia culposa al afirmar que "cuando la conciencia interviene, la vida se nos desbarata" (253).

Observado el incipit en el contexto de la novela y en el escenario de la historia y sociedad colombiana, este es a la vez "mimesis" (Duchet, 1980: 101) (32) y representacion de una experiencia humana compleja y multiple. Esa secuencia inicial se enmarca sobre un fondo implicito de alusiones historicas o socioculturales, que revela una vision del mundo singular y reveladora de lo que vendra en el tiempo para la sociedad colombiana, es decir, nuevos desajustes institucionales y, sobre todo, morales. Como hemos visto, el incipit no solo es un punto "estrategico" del texto, sino que tambien abre al lector (33) el universo diegetico o historia como totalidad y revela, ademas, algunos de los "codigos de escritura propios del texto y establece un pacto de lectura con el lector" (Herschberg, 1999: 83). (34) Uno de esos codigos, mediante el simbolo de la cruz, sugiere que el hombre colombiano sigue crucificado porque no ha sido reivindicada su dignidad, sus derechos y su vida. Las ultimas decadas del siglo XX y comienzos del XXI lo muestran suficientemente. Aun se sigue en deuda con esas mayorias sumidas en el silencio y cuyo destino inexorable es haber vivido como Jose Miguel Perez, un ser anonimo cuyo destino entre el nacer y el morir fue solo "una vida sin importancia" (Mejia, 1964: 7). A traves de ese personaje se intuye, para la mayoria colombiana, un estado de presencia ausente, de invisibilidad, de no-identidad, de la que no se avizora en el inmediato futuro un cambio sustancial, un "dia senalado".

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Augusto Escobar

aescobar1974@yahoo.es

Universite de Montreal, Canada

Recibido: 20 de mayo de 2013. Aprobado: 4 de octubre de 2013

* Articulo derivado del proyecto de investigacion "Lectura sociocritica de algunas obras representativas de la literatura colombiana".

(1) Con esta novela, Mejia (Jerico 1923-Medellin 1998) consigue por primera vez por parte de un escritor latinoamericano el "Premio Nadal" (1963). Novelista, cuentista, ensayista, periodista, profesor universitario, dibujante y editor, en 1989 gana el "Premio Romulo Gallegos" con la novela La casa de las dos palmas. Es autor de diez novelas, seis libros de cuentos, cuatro de poesia y de numerosas cronicas y articulos periodisticos. Es uno de los escritores mas representativos de la literatura colombiana del siglo xx.

(2) Este articulo se basa en los aportes de Edmond Cros relativos al analisis textual desde una perspectiva sociocritica, tal como el teorico frances lo propone en sus libros La sociocritica, 2009 y en De Freud aux neurosciences et a la critique des textes, 2011.

(3) Dificil hallar antes de los afios setenta un discurso social que sea ajeno a esa ideologia en Colombia, donde la religion ejerce un poder determinante, no solo en la vida politica y social, sino tambien en el plano individual y en la conciencia. Vease la relacion iglesia y Estado en Abel, Politica, iglesia y partidos en Colombia, 1987; Gonzalez, 1997.

(4) Estas practicas o registros particulares de habla de un grupo cultural corresponden a lo que Foucault define como serie de acontecimientos discursivos, "de transformaciones, de mutaciones y procesos"; igualmente "conjunto de reglas anonimas, historicas, siempre determinadas en el tiempo y el espacio que han definido una epoca dada" (Foucault, 2002: 123,198).

(5) El departamento de Antioquia, ubicado en el noroccidente del pais, es una region cruzada por las cordilleras central y occidental, de predominio minifundista, de gente emprendedora, tradicional, mercantil, conservadora, patriarcal machista en un sentido y matriarcal en otro (control de la familia).

(6) Como elemento puramente textual, el ideosema es eje de articuladores semioticos y discursivos y "punto clave del funcionamiento textual y del sistema de estructuracion de las practicas sociales y discursiva" (Chicharro, 2007: 138).

(7) Se la nombra con mayuscula para referirse al conflicto partidista de los anos 1947-1953, en especial bajo el regimen conservador de los presidentes Mariano Ospina Perez (1946-1950) y Laureano Gomez (1950-1953), que generan mas de 200.000 muertes violentas. Vease las causas de la violencia y estadistica de muertes en Oquist (1978: 57-69).

(8) Segun Cros, las estructuras de base del texto--o el genotexto--que generan el sentido se articulan unas con otras formando un sistema a medida que el texto se organiza como totalidad. Ese sistema se manifiesta a traves de fenotextos (personajes, focalizacion, espacio-temporalidad, intertextualidad, etc.) (2009: 100-102).

(9) Al respecto agrega Mejia: "Yo salgo de una obra y entro a otra sin que se pierda ese hilo intemo comunicante. No hay desconcierto en esa busqueda de la obra total, lo que hay es limitacion. Ya me se de memoria el recorrido. Son partes del mundo que he vivido, que he pensado, que he imaginado [...] En el fondo son aspectos afines del hombre bajo distintas cadenas. En el fondo hay una unidad en el destino del hombre y en la obra que ejecuta" (Mejia citado en Escobar 1997: 274-275).

(10) Hace mas de una decada, ese tipo de muertes de supuestos guerrilleros o "falsos positivos" son causadas por el ejercito o la policia para obtener ascensos y reconocimientos. La verdad es que en la mayoria de los casos son simples civiles que nada tienen que ver con el conflicto armado.

(11) Porque se ven obligados a servir "en el Ejercito o en las guerrillas, o habian huido a las ciudades" (Mejia, 1964: 162).

(12) Antigona, hija de Edipo y Yocasta, desafia la ley que no permite el entierro de su hermano Polinices, ya que ha dado muerte a su otro hermano Eteocles en una guerra fratricida por el poder para cumplir lo vaticinado. Para honrar a su hermano, Antigona lo entierra y esto le acarrea la muerte y la tragedia familiar, Vease ese tema en Los siete contra Tebas de Esquilo y Antigona, de Sofocles.

(13) Desde la perspectiva de Rene Girard, es la victima inocente la que debe sacrificarse por otros para restablecer la unidad de la comunidad. Don Jacinto asume las culpas del pueblo por no haber actuado antes contra los represores y se sacrifica para liberarlo de la violencia. Es una manera de expulsar una violencia con otra, incubada por largo tiempo. Tambien es el sacrificio de la vieja generacion, complice de alguna manera del estado de cosas, para dar paso a una nueva. Segun Girard, "el orden ausente o comprometido por el chivo expiatorio se restablece [...] por obra de aquel que fue el primero en turbarlo" (1986, 60).

(14) En general, en la cultura latinoamericana hay "una profunda identificacion biologica de los hombres con los gallos". El gallo, segun Geertz, esta asociado con el mas fuerte, el temerario, el "tipo duro", incluso con el "candidato politico" que parece imbatible, unico; vease el capitulo "Juego profundo: notas sobre la rina de gallos en Bali" en Geertz (1992).

(15) Asi lo da a entender el narrador en relacion con Jose Miguel cuando sostiene que este se esconde de los soldados, porque no queria involucrarse en un conflicto que traeria mas violencia; ademas, lo guiaba el principio moral de "que no se debe matar" (Mejia, 1964: 10). En el forastero, siempre al margen de lo religioso, jamas ha hecho uso de la fuerza para imponerse sobre otro, de ahi su reflexion: "A veces me he preguntado si la crueldad se mantiene en mi, pero creo que jamas he abusado de mi fuerza" (1964: 258). Esto va a coincidir con una postura personal de Mejia Vallejo cuando afirma que: "realmente me atrae mucho el tema del heroismo; me atrae la violencia, pese a que la detesto y me duelen profundamente todas las cosas violentas que ocurren" (Mejia citado en Escobar, 1997: 44).

(16) Escrito en Medellin en febrero de 1959 y publicado en junio en el periodico El Tiempo de Bogota. Con el obtiene el segundo premio en el "Concurso Nacional de Cuento" promovido por ese periodico.

(17) Uno de los aportes de la produccion literaria de Mejia es saber manejar con tino la tradicion oral y el lenguaje coloquial sin caer en el habla parroquial excluyente, ni en el costumbrismo ni en el folclorismo. Mejia hace coexistir hablantes y practicas discursivas diversas en un mismo segmento textual. Esto puede observarse en algunas de sus novelas: Al pie de la ciudad (finalista Premio Losada, Argentina, 1958), en El dia senalado, en Aire de tango (Premio Bienal de Novela Vivencias, Colombia, 1973), La casa de las dos palmas (Premio Romulo Gallegos, 1989).

(18) Para Genette, los paratextos son todos los elementos que rodean al texto en funcion de "auxiliares" porque aportan informacion significativa, en particular el titulo, la dedicatoria y el epigrafe. A estos tres los denomina peritextos o paratextos autoriales (1987: 7-20, 376).

(19) Entre 1950 y 1957, Mejia Vallejo trabaja como periodista en periodicos de Venezuela, Guatemala y El Salvador, epoca de dictadura en esos paises y en los que tuvo problemas por su compromiso politico. Tambien desempena este oficio en Colombia, pero de manera casual (Escobar, 1997: 76-84,414-415).

(20) Agrega Duchet: "toda frontera tiene un doble sentido, abrir y cerrar a la vez; es un dentro y fuera del texto" (1979: 100).

(21) El prologo en el que aparece fue escrito antes en forma de cuento y con el titulo "Las manos en el rostro", en febrero de 1959; publicado luego en la coleccion Cielo cerrado. Medellin: La Tertulia, 1963, 13-18.

(22) Jorge Eliecer Gaitan funda un movimiento popular campesino a comienzos de los anos treinta (el unir); luego, a mediados de los cuarenta, con consignas populares y socialistas, lanza su candidatura presidencial, pero se interpone en su carrera la burguesia terrateniente de ambos partidos tradicionales.

(23) Tambien estaba en el espiritu de la "Revolucion en marcha" considerar la asistencia publica como funcion del Estado, la tributacion de los mas pudientes, la expropiacion de bienes ociosos, la proteccion de obreros y empleados contra los abusos de los patrones, etc. Estas iniciativas suscitan una "agria oposicion" (Martz, 1969: 53), incluso dentro de la misma oligarquia liberal por las medidas sociales de avanzada.

(24) Vease "Lopez Pumarejo: la Revolucion en Marcha" (Tirado, 1989).

(25) El 9 de abril y los dias siguientes, son los mas nefastos de la historia colombiana del siglo xx por el asesinato del lider popular Gaitan. Como reaccion, mueren de manera violenta mas de dos mil personas en menos de una semana, solo en Bogota; ademas de las perdidas millonadas, numerosas casas y edificios consumidos por las llamas, y el resentimiento que queda en el espiritu de los colombianos.

(26) Pero adquiere posteriormente otros visos, la violencia ideologica de las guerrillas, propia de la guerra fria de los anos 60 a 80, y la posterior del narcotrafico, combinada con paramilitarismo, delincuencia comun y narcoguerrilla, a partir de los anos 80 hasta el presente.

(27) El proyecto reformador de Lopez con su "Revolucion en marcha" en los anos treinta, y el populista y socialista de Gaitan, en los cuarenta, han sido borrados por completo; solo quedan imagenes fantasmaticas e ilusos suenos. Mejia siempre mostro simpatia por ambos dirigentes politicos y sus propuestas, en particular por Gaitan. Despues del 9 de abril, Mejia es destituido por el gobierno conservador de su puesto de profesor "por gaitanista y subversivo y perturbador del orden publico y saqueador" (Escobar, 1997: 414, 75-78).

(28) Mejia fue profesor universitario de tiempo completo (1967-1981), fundador del primer taller de lectores y escritores de Medellin (1979-1994). Fue un hombre critico de la clase dirigente del pais, sobre todo de la conservadora y de la Iglesia, porque en vez de estimular una educacion para la tolerancia, hicieron lo contrario.

(29) Ante la falta de una escuela cerca de la hacienda donde vivia su familia, su padre "hizo construir una escuela en donde aprendimos a leer con los hijos de los peones" (Escobar, 1997:102-103).

(30) Buena parte de los ninos y jovenes violentos de la epoca de la llamada Violencia partidista (1940-1960) tuvo poca o ninguna formacion, y fueron hijos de la violencia observada en y sobre sus familiares y vecinos, igual va a pasar posteriormente con la violencia del narcotrafico y del sicariato desde 1980. Esa violencia irracional juvenil--por su marginamiento y exclusion social--se viene observado decadas atras con la mayoria de los jovenes sicarios al servicio del narcotrafico y la delincuencia comun, nacidos en medios desfavorecidos en todo sentido y sin presencia de un padre. Casi todos mueren tempranamente. Interesante trabajo sobre el comportamiento violento de sicarios, narcotraficantes y delincuentes jovenes y sus rituales de la muerte, es el de Blair (2005), particularmente los capitulos "La desmesura de los colombianos" y "La complacencia en el exceso: muertes violentas de jovenes en el conflicto urbano" (3-23, 74-105).

(31) El pueblo donde nacio el escritor, Jerico, asi como en el que paso su infancia, Jardin, han sido y son lugares emblematicos en Antioquia por su ambiente bucolico, paz social y belleza del paisaje, igual que casi toda la region del suroeste antioqueno. Mejia nunca dejo de exaltar esta region, anorarla y recrearla en sus novelas.

(32) Segun Duchet, las frases iniciales de una novela son una toma de posicion sobre el mundo y sobre el texto. Sobre el mundo porque el autor selecciona los materiales necesarios para ese inicio entre los objetos, lugares, momentos, seres y palabras que el universo cultural le propone, determinado asi el espacio de referencia que va garantizar y orientar el relato. Y sobre el texto porque el escritor, al fijar desde el incipit un marco referencial y codigos de uso, deja de lado otras posibilidades de desarrollo para producir su propio espacio, definir un trayecto narrativo especifico y un pacto de lectura con el lector (1980: 101-102).

(33) El lector es siempre el objeto de mira del prologo tal como lo precisa el diccionario Le Petit Robert al definirlo como el "texto ubicado en la cabecera del libro que sirve para presentarselo al lector" (1988: 1511).

(34) Para Herschberg el incipit es, ademas, "la toma de posicion con respecto a otros modelos posibles y punto un dialogo intertextual con otros inicios de novelas con y contra los cuales se escribe el nuevo Incipit" (1999: 83).
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Author:Escobar, Augusto
Publication:Estudios de Literatura Colombiana
Article Type:Ensayo critico
Date:Jul 1, 2013
Words:11191
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