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Incentivos monetarios y no monetarios para impulsar el pago de impuestos. Un experimento controlado.

INTRODUCCION

La coercion como metodo para inducir el pago de impuestos ha sido desde la antiguedad el mecanismo mas utilizado en la lucha contra la evasion. En epocas como en la Edad Media era comun que los metodos de castigo a la evasion contuvieran altos niveles de agresividad, implicando la apropiacion forzosa de bienes del deudor, el arrasamiento y quema de sus propiedades, o su castigo fisico. Si bien desde aquellos tiempos, las formas de castigar el incumplimiento tributario se fueron relajando en linea con el avance en el reconocimiento de los derechos humanos, con el mejor entendimiento del problema de la evasion, con mejoras en los mecanismos de recaudacion y control, y con modificaciones en la estructura del sistema tributario, la coercion continua liderando el conjunto de medidas disenadas para reducir la informalidad.

En la actualidad, siglo XXI, puede decirse que la metodologia dominante para combatir la evasion continua siendo controlar y castigar. Con mayor o menor severidad, los paises del mundo basan sus politicas anti evasion en el diseno de diferentes combinaciones de penas y fiscalizaciones. El supuesto central detras de esos mecanismos coercitivos es que si los contribuyentes perciben mayor probabilidad de ser detectados y son expuestos a multas mas severas, son disuadidos a evadir. Dentro de la racionalidad que proponen las teorias y modelos que apoyan la relacion inversa entre evasion y control o entre evasion y penas, se supone que los individuos deciden contribuir en funcion a la utilidad esperada de esa accion, y esa utilidad esta determinada por variables como el ingreso esperado, la probabilidad de ser descubierto, el monto de la sancion y la aversion al riesgo.

Pero tras siglos donde el control y la sancion fueron la base de las politicas para combatir la evasion, los resultados sobre todo en economias en desarrollo y subdesarrollo, estan lejos de lo esperado. La evasion persiste, la elusion aumenta y los mecanismos para sortear al fisco se sofistican a un ritmo similar al que los organismos fiscalizadores dan eficiencia a sus metodos de control. Por ese motivo, son muchos los paises donde el porcentaje de la economia informal sobre el Producto Interno Bruto (PIB) permanece estable en el tiempo a pesar del caudal de medidas disenadas para aumentar el cumplimiento.

Pagar impuestos es una accion resistida. Pocas personas se muestran predispuestas a hacerlo voluntariamente. Esa predisposicion es menor en aquellas sociedades donde la poblacion percibe ineficiencia del Estado en el uso de los recursos publicos. Y cuando eso ocurre, los controles y castigos, si bien necesarios, para funcionar como unica herramienta de combate a la evasion deberian ser permanentes y abarcar a un universo muy amplio de contribuyentes, lo que implica un alto costo en administracion tributaria. Sin embargo, si para los contribuyentes el uso que hace el Estado de los fondos publicos no es un incentivo en si mismo para pagar sus impuestos, es necesario crear incentivos paralelos. La necesidad de crear incentivos paralelos abre la pregunta que centrara el analisis de este trabajo: ?que sucederia si en la lucha contra la evasion el tradicional esquema de controles y castigos es complementado, en forma sistematica, por un esquema basado en controles y premios?

En anos recientes, la bibliografia sobre evasion se volco a estudiar el impacto de los premios en la predisposicion individual y colectiva a contribuir impuestos. Los estudios siguieron lineas de trabajo desarrolladas desde disciplinas de frontera como la psicologia social que venian analizando las reacciones que provocan los premios y castigos en el comportamiento de los individuos frente al cumplimiento de determinadas normas. Los resultados que se van conociendo sugieren implicaciones relevantes para las politicas tributarias y algunos paises comienzan a introducirlas dentro de sus programas tributarios.

El objetivo de este trabajo sera cotejar el esquema de controles y castigos con el esquema de controles y premios demostrando que, cuando los incentivos naturales a cumplir son bajos como sucede con el pago de impuestos, es necesario crear incentivos paralelos. Sin embargo, no todos los incentivos son utiles. Su utilidad depende de una serie de condiciones, lo que sugiere que las politicas de premios tienen que estar bien disenadas para ser efectivas. A partir de una serie de experimentos controlados, se presentaran reacciones de potenciales contribuyentes a diferentes esquemas de premios, evaluando cuales son los estimulos que resultan mas eficientes y menos costosos para el fisco. El trabajo estara dividido en cuatro partes. En la primera se repasa la bibliografia sobre premios y evasion. En la segunda se recuentan experiencias realizadas en argentina y el mundo, en la tercera se presentan resultados e hipotesis obtenidas en condiciones controladas y por ultimo, se repasan las principales lecciones extraidas de esos estudios.

DESARROLLO

Literatura sobre premios y castigos

La literatura sobre evasion tributaria tiene un largo recorrido. Pero un punto en comun de los estudios desarrollados para comprender y resolver la informalidad, es que la mayoria se concentraron en diagnosticar el problema, analizar sus causas y evaluar el impacto de diferentes combinaciones de controles y castigos sobre la decision individual de pagar impuestos. Buena parte de estos estudios, muchos iniciados a fines de la decada del '60 analizan el comportamiento individual apoyados en la hipotesis de que la decision de pagar impuestos esta determinada por la utilidad esperada de esa accion y esa utilidad depende del ingreso esperado, de la probabilidad de ser descubierto, del monto de la sancion, de la tasa impositiva y de la aversion al riesgo (Allingham y Sandmo, 1972; Yitzhaki, 1974). A partir de alli, se abrieron varias lineas de investigacion, tanto teoricas como empiricas. Por un lado, las que buscaban profundizar y modelizar la forma en que los individuos estiman la utilidad esperada individual (Schmolders, 1960, 1962, 1970; Kantona, 1975; Christiansen, 1980; Koskela, 1983; Graetzs and Wilde, 1985). Por otro, los que buscaban establecer la correlacion entre el nivel de cumplimiento y algunas variables influyentes de esa accion, como el nivel de sanciones, las tasas impositivas, las variables macroeconomicas (inflacion, desempleo, empleo, pobreza), nivel de ingreso, genero, edad (Mork, 1975; Clotfelter, 1983; Slemrod, 1985; Witte y Woodbury, 1985; Crane y Nouzard, 1986; Dubin et al., 1987; Feinstein, 1991; Klepper, Mazur, Nagin, 1991; Das-Gupta y Mookherjee, 1998). Unas de las sugerencias de esos estudios era que, indudablemente, el Estado debia establecer incentivos negativos para disuadir la evasion y siguiendo esas sugerencias, muchas investigaciones se abocaron a establecer que variables debia mover el fisco para incidir sobre la utilidad esperada individual (mas controles, sanciones mas severas, etc).

Comportamiento fiscal individual: la busqueda de nuevos fundamentos

No satisfechos por los resultados obtenidos del estudio de las variables tradicionales como explicativas del comportamiento fiscal individual, las investigaciones comenzaron a interesarse por los fundamentos menos evidentes del incumplimiento tributario. La moral, la culpa, las normas sociales, los valores eticos, las percepciones de equidad en el sistema tributario, la corrupcion de los funcionarios publicos, avanzaban como variables explicativas de las decisiones individuales de pagar o evadir impuestos. Asi, a la incidencia de los factores explicativos mas tradicionales sobre la evasion se sumaban motivaciones menos visibles pero latentes que permitian entender aspectos esenciales del comportamiento fiscal individual, como por ejemplo, por que en las mismas condiciones algunas personas pagan y otras evaden; por que en una misma sociedad algunos consideran un delito no pagar y otros no; o por que sin penas ni controles hay gente que igualmente contribuye.

El analisis de la influencia de variables conductuales y motivaciones subjetivas fueron abriendo investigaciones hacia campos fronterizos y nutriendo los estudios de evasion con teorias provenientes de ciencias como la psicologia, la sociologia o la politica. Al mismo tiempo, se fueron usando metodos de investigacion mas empiricos que permitian estudiar en forma mas directa el problema. Como resultado, en las ultimas decadas se mejoraron las teorias y modelos relacionados con la evasion tributaria y el cumplimiento fiscal dejo de ser visto solo como una funcion dependiente de variables objetivas como la probabilidad de ser detectado, la tasa tributaria, los tipos de impuestos o la penalidad impuesta, sino tambien ligado a la predisposicion o voluntad intima del individuo a pagar o no, que esta determinada por factores subjetivos, como sus creencias, valores, o normas sociales.

Entre tantos virajes, una novedad que llego desde la psicologia social fue el estudio de los incentivos positivos en el comportamiento individual. Esto genero un nuevo punto de inflexion en el abordaje tradicional de la evasion tributaria: el objetivo de estas nuevas lineas de investigacion era buscar mecanismos amigables para inducir a los contribuyentes a pagar sus impuestos. Efectivamente, la metodologia dominante para combatir la evasion, se centro durante siglos en metodos coercitivos (sanciones y controles). Y con los estudios iniciados desde fines de los '60, eso no habia cambiado: los incentivos que sugerian los modelos y abordajes tradicionales eran netamente coercitivos (incentivos negativos).

Los incentivos positivos y el efecto desplazamiento

Los nuevos estudios sobre evasion comenzaban a sugerir que tambien los incentivos positivos, como es la persuasion amigable o las recompensas, pueden ser buenos elementos para direccionar las acciones individuales de manera que los individuos pudiesen mejorar sus niveles de cumplimiento fiscal. Es que si algo estaba claro, era que sin controles y sanciones, los contribuyentes no tenian incentivos suficientes a cumplir. La moral tributaria, las normas sociales y los valores eticos relacionados al pago de impuestos debian ser extremadamente robustos para que sin controles y sanciones los contribuyentes contribuyan. Pero al mismo tiempo y sobre todo en economias con altas motivaciones intrinsecas a no pagar, tambien se hacia evidente que los incentivos negativos eran insuficientes para desplazar las motivaciones que llevaban al individuo a no pagar y necesitaban ser complementados con acciones mas amigables: los incentivos positivos.

Las teorias sobre incentivos, sin embargo, no estaban libres de cuestionamientos. Si bien se sugeria que los incentivos externos (positivos y negativos) podian tener fuerte incidencia sobre las conducta humana, no estaba muy claro que tipo de efectos provocaban.

Una discusion comun en los anos 70, establecia que los incentivos externos podian tener efectos perversos y terminar minando la voluntad natural de los individuos a cumplir con una norma o a realizar determinada accion voluntaria. Un iniciador de esa corriente fue Richard Titmuss en 1970, al sugerir que los incentivos monetarios para donar sangre reducian la predisposicion voluntaria a donar de los individuos porque se destruia el movil altruista. Esta hipotesis no fue bien recibida por economistas de la epoca, que por entonces defendian los efectos positivos de los incentivos (Solow, 1971; Arrow 1972).

Con el correr de los anos los economistas fueron sumando evidencia a favor y en contra de la teoria del desplazamiento de la motivacion intrinseca (crowding-out of intrinsic motivation,) mostrando, mediante experimentos y datos empiricos, situaciones sobre como los incentivos podian modificar negativa y positivamente las motivaciones individuales a cumplir una norma (pagar impuestos, cumplir una norma de transito, respetar un horario, etc.) o a realizar otra accion (donar sangre). Asi, mientras muchos modelos economicos predecian un impacto positivo de los incentivos (Andreoni, 1990) estudios de campo sugerian efectos ambiguos. Por ejemplo, Frey y Oberholzer-Gee en 1997 confirmaron la teoria del desplazamiento en la recepcion que mostraban los ciudadanos suizos a la construccion de almacenes de residuos nucleares. En la medida que el Gobierno suizo ofrecio incentivos a los municipios que los albergaran, la poblacion redujo su aceptacion, es decir, el incentivo termino minando la voluntad inicial a aceptarlos. En el ano 2000, Gneezy y Rustichini hicieron otro aporte a favor del crowding-out: con un experimento en 11 jardines de infantes mostraron que en las instituciones donde se aplico una multa a padres que se retrasaban en buscar a sus ninos, aumento el porcentaje de padres con retraso. Pero lo mas sorprendente llego luego: al suprimir la multa, los niveles de retraso continuaron elevados. Es decir, el castigo (multa) aplicada sirvio para que los padres llegaran tarde sin culpa e incluso, una vez retirada la pena, la accion de llegar tarde ya no genero cargo de conciencia entre los padres. Mas recientes, en 2008 Mellstrom y Johannesson confirmaron la hipotesis de Titmuss al rehacer un experimento para evaluar la respuesta de potenciales donantes de sangre ante incentivos. Los autores prueban que la compensacion monetaria tiene efecto crowding out sobre las donaciones de sangre: frente al incentivo, se redujo la cantidad de donantes. Pero en el mismo ano, Goette y Stutzer obtienen resultados opuestos, cuando analizaron el impacto de ofrecer un boleto de loteria a los potenciales donantes de sangre. Sobre una muestra de 10.000 donantes, durante un periodo de tres meses, obtuvieron como resultado que los boletos de loteria si aumentaron significativamente las donaciones.

Recompensas y cumplimiento fiscal: una relacion en estudio

La literatura sobre incentivos positivos (recompensas) aplicadas al cumplimiento tributario es mucho mas modesta que la literatura sobre incentivos negativos (castigos). Los trabajos vigente en materia de incentivos se pueden dividir segun tres aspectos. Por un lado, los que buscan establecer el impacto real de recompensas en el cumplimiento tributario. Por otro, los que utilizando experimentos controlados se abocan a comparar el impacto de los premios con el de los castigos y evaluar cuales son mas potentes. Una tercera linea de trabajo trata de establecer que tipo de recompensas son mas eficientes para mejorar el cumplimiento sin desplazar las motivaciones intrinsecas.

Un punto de consenso en el estudio del impacto de las recompensas sobre el cumplimiento fiscal, es que asi como los castigos aumentan el costo relativo de evadir, las recompensas incrementan los beneficios de pagar. En 1991, Falkinger y Walther presentan el impacto de las recompensas sobre el cumplimiento tributario como una relacion de precios relativos sugiriendo que los modifica a favor de pagar y en contra de evadirlos. Un ano despues, Aim et al. (1992) demuestra mediante un experimento que los premios tienen efecto positivo en el cumplimiento. Para sumar evidencia, Torgler (2003, 2007) estudia como los incentivos a la cooperacion (sistemas de recompensa a los contribuyentes) inciden positivamente sobre el pago, en tanto Sour y Gutierrez (2008) destacan la importancia de las recompensas para reconocer a los contribuyentes honestos e incrementar el cumplimiento y sugieren que recompensas temporales pueden ayudar a mejorar la predisposicion a pagar y mejorar la relacion tributaria entre contribuyentes y autoridades tributarias.

Al mismo tiempo, diversos estudios se abocaron a cotejar premios con castigos y comparar su eficiencia. La psicologia social hacia anos trabajaba en esa direccion aplicada al cumplimiento de normas institucionales. Esos estudios destacan que recompensas y castigos inducen comportamientos diferentes donde las recompensas parecieran generar mejores resultados que los castigos (Skinner 1953; Sims, 1980; George, 1995). La economia experimental permite confrontar esas disyuntivas con juegos en condiciones controladas, donde los participantes realizan declaraciones de ingresos y pagos de impuestos. En funcion de determinada tasa de inspeccion, deciden si se arriesgan a pagar las penas o recibir el premio por buen cumplimiento (Sour, 2008; Ostrom, 2000). La otra cuestion es que tipo de recompensas ofrecer. Las recompensas pueden dividirse en dos categorias y combinarse entre ellas: recompensas monetarias y no monetarias, recompensas ciertas y probables. Las recompensas monetarias, pueden tomar diversas formas, como un pago directo, un descuento del pago o la bonificacion de alguna cuota en impuestos periodicos. Las recompensas monetarias en tanto, pueden ser proporcionales al monto del impuesto o un monto fijo para todos (Feld y Frey, 2007). Pero los premios tambien pueden ser no monetarios. Fehr, Gachter y Kirchsteigerd (1997) encontraron que un regalo puede reforzar la relacion de intercambio entre el gobierno y los contribuyentes basada en la reciprocidad y aumentar el cumplimiento en mayor medida que los premios monetarios. Para Feld y Frey, una forma de premiar a los buenos contribuyentes con alto impacto en la moral tributaria y bajo costo es ofrecer descuentos en el acceso a los servicios publicos. A su vez, otras recompensas pueden ser entradas gratuitas a cines, museos, recitales, descuentos de supermercados, viajes u otros regalos (Feld y Frey, 2007; Giarrizzo y Chelala, 2011).

Combatiendo la evasion: tipologia de medidas aplicadas en Argentina

Siguiendo las lineas de investigacion tradicionales, las politicas para combatir la evasion en Argentina y el mundo se han enfocado en aplicar incentivos negativos. Los mayores controles y penalizaciones son los mecanismos mas usados para combatir la evasion. A pesar de ello, la aplicacion de incentivos positivos para alentar el pago son crecientes en el mundo. En el caso argentino, en el amplio caudal de medidas implementadas en las ultimas decadas para reducir la informalidad, los incentivos negativos son los mas frecuentes. En Giarrizzo-Redel (2012) se puede encontrar una categorizacion de las medidas aplicadas en el pais entre 1996 y 2010. Se trata de una muestra de 125 medidas tributarias aplicadas en el ambito nacional, anunciadas por la Administracion Federal de Ingresos Publicos (AFIP) tomadas en base a una busqueda en los principales medios de comunicacion. De alli se establecen nueve categorias de medidas, de acuerdo a su objetivo principal. Del trabajo surge que 59,2% de las medidas tributarias aplicadas tuvieron como objetivo mejorar el cumplimiento tributario ejerciendo mayor control sobre los contribuyentes o mejorando la eficiencia del organismo recaudador. A su vez, 12% de las medidas buscaron incrementar los castigos a los contribuyentes. En total, control y castigo explicaron 71,2% de las medidas de esos anos. En cambio, solo 4% de las medidas aplicaron incentivos positivos, esto es, premios o recompensas para los buenos pagadores.

Pero a pesar que la metodologia dominante continua centrada en controles y castigos, en los ultimos anos muchos paises han incorporado esquemas de premios al buen contribuyente donde se buscan dos efectos simultaneos: a) Recompensar al buen pagador para fidelizar su comportamiento; b) Incentivar al evasor a cumplir con sus impuestos.

Con diferentes caracteristicas y disenos, en America latina se observan experiencias en Peru, Colombia, Venezuela, Mexico, Uruguay, Ecuador o Bolivia, en tanto paises europeos como Espana y Suiza tambien vienen incorporandolas. Los incentivos mas comunes son los descuentos por pago anual de tributos periodicos como el inmobiliario o automotor. Pero la variedad de recompensas es mas amplia. En Peru, hay programas al buen contribuyente que premian con devoluciones de impuestos y atencion preferencial en los tramites referidos a pagos impositivos. A nivel municipal, hay programas como el que se aplica en la localidad de Puno, donde los contribuyentes que tienen sus impuestos al dia reciben cupones de sorteo de autos y electrodomesticos. Un programa peculiar se aplica en Teziutlan, Mexico, donde se sortean 40 regalos mensuales como muebles y electrodomesticos entre los contribuyentes cumplidores.

En la Argentina, en todos los niveles de gobierno (nacional, provincial y municipal) se vienen realizando experiencias de incentivos positivos como mecanismo para alentar el cumplimiento fiscal. En el ambito nacional, las mas conocidas fueron las que inducen a los individuos a ser agentes de control indirectos del pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) al estimular pedir el ticket luego de una compra. La primera experiencia fue el LoterIVA, que funciono entre 1990 y 1998. Era un sistema de premio monetario probabilistico, donde el publico debia enviar al organismo de control las facturas de compra por correo postal. Esas facturas eran puestas en un sorteo y la entidad entregaba premios monetarios (dinero en efectivo). El sistema tuvo una participacion muy alta al comienzo por la novedad y la ilusion de ganar el premio. Pero pronto el entusiasmo se vio frenado por el costo que implicaba la participacion del contribuyente (el franqueo postal) y la baja probabilidad de recibir el premio. En el ano 2009 se comenzo a aplicar una nueva variante del Loteriva, que se denomino Iva y Vuelta. Tambien se trato de un premio probabilistico, pero no monetario. Los contribuyentes debian enviar los datos de facturacion via internet a cambio de los cuales recibirian un numero para el sorteo de un automovil. El programa tuvo alto marketing inicial pero el entusiasmo bajo cuando se redujo la publicidad y frente a la baja probabilidad asignada por el publico a ganar. Finalmente el programa se retiro. Otro mecanismo de premios vigente a nivel nacional, es la reduccion de una cuota anual del monotributo cuando el contribuyente adhiere el pago de la cuota mensual al debito automatico.

Donde mas variedad de programas hay, es en provincias y municipios, que vienen implementando experiencias de incentivos positivos por el pago en determinados impuestos. Los incentivos mas comunes son los monetarios, particularmente los que bonifican una porcion de la cuota o realizan descuento por pago anual anticipado de cuotas periodicas. Sin embargo, hay programas vigentes de premios no economicos, que involucran otras recompensas para premiar el buen comportamiento fiscal.

Experiencias de premios economicos en la argentina

Los incentivos monetarios son las recompensas mas comunes dentro de las politicas de incentivos positivos. Los incentivos monetarios pueden consistir en descuentos de un impuesto o una recompensa monetaria que se asigna no como descuento sino como premio y que generalmente es probabilistica (sorteo de dinero). Los incentivos monetarios mas frecuentes son los que realizan un descuento o bonificacion por el pago anual anticipado de impuestos periodicos. En la Argentina es comun aplicar esos descuentos sobre los impuestos inmobiliarios y automotor. El objetivo del fisco es reducir la tasa de morosidad en esos pagos, en la que por olvido o decision, incurren muchos contribuyentes.

En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, en 2012 quienes abonaron el impuesto inmobiliario en una sola cuota anual, recibieron una bonificacion de 20% del impuesto. Ese tipo de bonificaciones es una practica comun y frecuente en la mayoria de las provincias del pais. Una bonificacion similar rige desde hace algunos anos en la ciudad de San Salvador de Jujuy: los contribuyentes que cancelan los tributos municipales anticipadamente reciben descuentos de 20% y la recompensa se extiende a 30% para residentes que ademas tengan sus impuestos al dia. Mecanismos similares se aplican en Catamarca con descuentos de 25% por pago anual, Rio Negro con quitas de entre 10% y 50% si el contribuyente no tiene deuda, o en otras como Provincia de Buenos Aires, Chaco, San Luis y Corrientes, donde la bonificacion por pago anual de impuesto automotor llega a 40%.

Otra tipologia de premios monetarios consiste en premiar al contribuyente con una suma de dinero. Experiencias de ese tipo se pueden encontrar en Santa Rosa, La Pampa: desde el ano 2001 el municipio sortea $1.000 entre los vecinos sin deudas y el monto sube 50% si el beneficiado esta adherido al pago por debito automatico.

Experiencias de incentivos no economicos

Un tipo de recompensas que viene ganando lugar dentro de los incentivos positivos, son los premios no monetarios. Consisten en premiar con algun bien o servicio a quienes cumplen con sus impuestos. En la Argentina se aplican en provincias y municipios desde hace algunos anos, pero no hay acciones conjuntas entre municipios sino que se trata de experiencias individuales que suelen discontinuarse cuando cambian las autoridades politicas. En la Provincia de Buenos Aires, muchos municipios del conurbano comenzaron a aplicar incentivos no monetarios desde los anos 2000-2001 como una alternativa a las tradicionales moratorias. Los premios van desde sorteos mensuales de productos, tarjetas de credito con saldos o privilegios en los tiempos de espera para determinados tramites. Las experiencias mas recientes y vigentes de este tipo de incentivos son:

* En Provincia de Buenos Aires, se implemento en 2011 el programa ArbaTracks que posibilita a contribuyentes que tienen al dia sus impuestos inmobiliario, automotor e ingresos brutos descargar canciones de artistas nacionales sin costo. El objetivo del programa es premiar el cumplimiento tributario y desalentar la pirateria informatica.

* En La Ciudad de San Nicolas, Provincia de Buenos Aires, se instrumento el programa de Beneficios Vale Ciudad que premia al buen contribuyente a traves de descuentos y promociones en sus compras diarias de todos los rubros realizadas en empresas de la ciudad. Cada contribuyente con sus impuestos pagos retira sus Vale Ciudad y accede a descuentos en supermercados, indumentaria, estaciones de servicios, carnicerias, etc.

* En Diamante, provincia de Entre Rios, en reconocimiento a los contribuyentes que cumplieron con sus obligaciones tributarias se otorgaron en el verano 2012 entradas para el Festival Nacional de Jineteada y Folklore y para el Balneario Valle la Ensenada de la ciudad.

* En la ciudad de Santa Fe, desde 2009 se premia al buen contribuyente con su participacion en un sorteo donde el gobierno provincial le arregla sus veredas.

* En Tigre, Provincia de Buenos Aires, desde febrero de 2010 rige el programa Si cumplis ganas, donde los buenos contribuyentes participan del sorteo de un televisor.

Aunque se trata de pequenas medidas, disenadas en forma aislada, sin continuidad y sin un marco teorico que permita darle sistematizacion o elaborar una teoria mas general en el ambito de la economia tributaria, reflejan la incipiente necesidad de buscar metodos alternativos y complementarios para alentar el cumplimiento impositivo.

Comportamiento individual frente a Incentivos positivos

Si bien los modelos formales que abordan el problema de la evasion y las politicas publicas que intentan combatirla se concentran en el impacto esperado de los controles y sanciones, crecen las lineas de trabajo que evaluan la asignacion de incentivos por cumplir. La evidencia disponible sugiere que cuando para los contribuyentes el uso que hace el Estado de los fondos tributarios no es un incentivo a pagar impuestos porque no evaluan positivamente el retorno social que obtienen de esa contribucion individual (Giarrizzo-Scolnic, 2011) y cuando los mecanismos de controles y sanciones no alcanzan para inducir el pago, los gobiernos deben crear incentivos que incrementen el beneficio por cumplir. No obstante, los estudios teoricos sobre el impacto de los incentivos positivos aplicados al tema evasion son escasos y eso explicaria por que las politicas de premios aun no son consideradas una herramienta relevante en el combate a la evasion. Cubriendo la escasez de estudios, mediante un experimento controlado se testearan dos hipotesis:

a) Hipotesis A: demostrar que cuando los incentivos naturales a cumplir son bajos y los incentivos negativos resultan insuficientes para inducir el pago, es eficiente complementarlos con incentivos positivos.

b) Hipotesis B: demostrar que no todos los incentivos positivos son utiles. Hay incentivos que sirven para premiar a quienes ya pagan pero no tienen impacto sobre la poblacion que no contribuye, otros que no sirven en absoluto, en tanto hay programas con impacto sobre la poblacion que no contribuye o sobre aquella que contribuye parcialmente.

Para testear la Hipotesis B se categorizaron los premios en cuatro tipos:

a) Premio monetario cierto: descuento en el pago para todos los cumplidores (100% de probabilidad de obtenerlo).

b) Premio monetario probable: sorteo de un monto de dinero donde la probabilidad de obtenerlo depende de la cantidad de premios asignados y de la cantidad de cumplidores.

c) Premio no monetario cierto: asignacion de un premio en objetos o servicios a todos los que cumplieron (100% de probabilidad de obtenerlo).

d) Premio no monetario probable: participacion en un sorteo por un premio donde la probabilidad de obtenerlo depende de la cantidad de premios asignados.

Diseno del experimento

Para testear las hipotesis se llevo adelante un experimento simple, con 40 alumnos universitarios de entre 21 y 30 anos. El experimento se realizo en diciembre de 2011, en dos tandas, con un intervalo de dos semanas entre cada una. El objetivo fue testear como responden los individuos al cumplimiento de una norma fiscal cuando, ademas de castigos por no cumplir, se asignan premios por cumplir. Simultaneamente, se testearon las diferencias de comportamiento entre los premios monetarios ciertos y no monetarios ciertos.

La convocatoria de los participantes se realizo con el objetivo de participar en una sesion de debate sobre la pobreza en la Argentina. Durante el proceso de seleccion se les informo a los interesados en participar, que la actividad duraria 2 horas y seria remunerada con $100. La participacion tenia una condicion: al finalizar la sesion, el participante recibiria su pago sobre el cual pagaria un impuesto de 40%. Las sesiones de debate grupales se llevaron a cabo con la direccion de un coordinador y se desarrollaron normalmente: se arrojaron ideas, se discutieron hipotesis, intentando que los participantes perciban la actividad como un trabajo. Al finalizar la sesion, los participantes recibieron un conjunto de instrucciones (I) y normas (N) para recibir el pago ($100). Algunas de estas I y N fueron comunes a todos los grupos, en tanto en los grupos 1 y 3 se introdujeron modificaciones. Las pautas comunes fueron:

11: para cobrar el dinero, cada participante ingresaria a un aula, en forma individual. Al ingresar, el coordinador le entregaria un sobre con su nombre, con $100.

N1: el participante debia pagar $40 de impuestos (40% del monto recibido).

12: El participante contribuiria los $40 de impuestos dentro de un aula, donde estaria solo. El participante debia entrar al aula con su sobre y una vez dentro sacar $60 y dejar los $40 restantes en el sobre. El sobre debia ser colocado en una urna ubicada en el aula. Como se especifico que las decisiones son individuales e independientes, dentro del aula cada participante podia tomar la decision que desee, ya que no seria observado durante esa accion. Asi, a su turno, cada participante dentro del aula podia decidir entre tres opciones:

a) cumplir completamente con N1 y pagar todo el impuesto;

b) cumplir parcialmente con N1 y pagar solo una parte del impuesto;

c) no cumplir con N1.

En su decision debia tener en cuenta las siguientes N2 y N3:

N2: una vez que todos los participantes entregaran sus sobres, se auditaria al azar al 20% de los participantes. Sobre un total de 20 participantes, se tomarian 4 sobres de la urna.

N3: si los auditados incumplieron parcial o totalmente con N1, deberian pagar no solo todo el impuesto correspondiente ($40 si evadio todo o lo que falte para llegar a los $40) sino ademas una multa equivalente al 50% del monto evadido (ej. si evadio todo pagaria $60).

Estas fueron las Instrucciones y Normas comunes a todos los grupos. Sin embargo, en los grupos 1 y 3 se agregaron incentivos.

En el Grupo 1, se agrego N4: una vez finalizada la auditoria, se abririan todos los sobre y quienes cumplieron con N1 y que aportaron los $40, recibirian una bonificacion equivalente al 12,5% del impuesto pagado ($5). Es decir, se agrego un premio monetario cierto de $5, para todos los cumplidores.

En el Grupo 3, en tanto, se agrego N5: todos los participantes que hubieran cumplido con el aporte reglamentado en N1 y aportaron los $40, recibirian una gaseosa o un chocolate de regalo, a eleccion.

El experimento tuvo una particularidad: en el Grupo 1 se realizo independientemente, y en los Grupos 2 y 3 se les dieron las indicaciones en simultaneo. En la sesion en simultaneo entre los Grupos 2 y 3, los del Grupo 2 sabian que no recibirian premios y que los del grupo 3 si recibirian un premio si cumplian. Los participantes del Grupo 3 fueron los mismos que integraron el Grupo 1, solo que fueron citados a las dos semanas siguientes. El objetivo de dividir en tres grupos fue testear como inciden sobre la tasa de cumplimiento los incentivos positivos. Si pueden ser los premios un incentivo para incrementar la tasa de cumplimiento en un marco institucional como el que conforman las obligaciones tributarias, si los premios monetarios son mas efectivos que los no monetarios, o si de todos modos los individuos resistiran el pago buscando maximizar su ingreso disponible. Con ese sentido fue que al Grupo 2 no se otorgaron incentivos al cumplimiento y en los grupos 1 y 3, si. La diferencia entre los Grupos 1 y 3, fue que en el 1 se asigno un premio monetario y en el 3 un premio no monetario. Las caracteristicas del experimento se resumen de la siguiente forma:
Tabla 2: Caracteristicas generales del experimento

                          Grupo 1        Gruoo 2         Grupo 3

Tasa impositiva             40%            40%             40%
Jugadores auditados         20%            20%             20%
Pena por no cumlir    Pagar la totalidad del impuesto + 50% del
                        monto evadido
Tipo de incentivo     Monetario cierto   Ninguno   No monetario cierto
  por cumplir
Incentivo por           $5 (100% de                Bebida o Chocolate
  cumplir             probabilidad de    Ninguno    (costo $5 y 100%
                         obtenerlo)                  de probabilidad
                                                      de obtenerlo)

Fuente: Elaboracion Propia


Hipotesis A: los incentivos positivos como politica fiscal complementaria

Los resultados del experimento confirmaron la hipotesis A planteada: cuando los incentivos naturales a cumplir son bajos y los incentivos negativos resultan insuficientes para inducir el pago, los incentivos positivos pueden ser un buen complemento.

La comparacion de resultados entre los Grupos 1, 2 y 3 confirman que en identicas condiciones, mismo tipo de impuesto, misma tasa impositiva, misma probabilidad de ser detectado y con grupos poblacionales de similares caracteristicas, los individuos que recibieron incentivos por cumplir con las normas incrementaron su grado de cumplimiento.

En el Grupo 1, donde se premio al cumplidor con un premio monetario cierto que consistio en una bonificacion de $5 que reducia en 5 puntos porcentuales la carga tributaria (de 40% a 35%), el 45% de los participantes cumplio con N1 y deposito todo el impuesto. Los $5 que se bonificaron equivalian a una reduccion de 12,5% en el impuesto requerido.

En el Grupo 2, donde no habia incentivos para el pago del impuesto sino que, como en el resto de los grupos, se impuso un 20% de probabilidad de fiscalizacion y una multa por incumplimiento, solo el 30% de los participantes cumplio con N1 y pago todo el impuesto. El 70% restante evadio total o parcialmente el impuesto requerido.

En el Grupo 3, donde se asigno un premio no monetario cierto que consistio en una gaseosa o un chocolate (a eleccion del participante), el cumplimiento subio a 50%.

Las diferencias en el cumplimiento entre los Grupos con incentivos (1 y 3) y sin incentivos (Grupo 2) muestran la incidencia de los premios en el pago. Sin embargo, surgen dos cuestiones del experimento. Por un lado, sorprendio la suba del cumplimiento entre los Grupos 1 y 3, cuando, en lugar de asignarse un premio monetario cierto se asigno un premio no monetario cierto cuyo valor objetivo era el mismo. Es decir: el valor (monetario) del premio monetario del Grupo 1 fue igual al valor monetario del premio del Grupo 3. Pero a pesar de esa igualdad, el valor subjetivo que le asignaron los participantes fue diferente y por eso en el Grupo 3 hubo mayor tasa de cumplimiento.

La segunda cuestion, es que los Grupos 2 y 3 jugaron en simultaneo y la diferencia en la tasa de cumplimiento fue significativa, 20 puntos porcentuales (30% en el Grupo 2 sin premios y 50% en el Grupo 3 con premio). Una posible hipotesis podria ser que en el comportamiento del Grupo 2 incidio saber que no recibirian premio en tanto sus pares si y ese malestar redujo la tasa de cumplimiento. Sin embargo, en un experimento similar realizado en Chelala y Giarrizzo, 2011, la tasa de cumplimiento de los grupos sin incentivos fue 35%, apenas 5 puntos porcentuales por encima. La caracteristica de ese juego fue que cada Grupo desconocia las reglas de los otros. En esa oportunidad, tambien se implemento una tasa impositiva del 40% en tanto la probabilidad de auditoria fue levemente superior (25%) y posiblemente eso explique la diferencia en el cumplimiento. Como resultado, los grupos con incentivos tuvieron un mejor comportamiento que los sin incentivos, aunque se testearon otro tipo de recompensas. Eso descartaria que el menor cumplimiento del Grupo 2 fuera por efecto enojo de los participantes, independientemente de que lo hubiera generado.

Un punto interesante en el experimento que se presenta, es lo que manifestaron los participantes del Grupo 2 tras el juego:

a) Entre los que incumplieron (ya sea parcial o totalmente) el 50% manifesto que si le hubieran dado premio, hubiera cumplido. Es decir, si se considera a los que cumplieron o manifestaron intension de cumplir si hubieran sido premiados, se podria proyectar una tasa de cumplimiento potencial de 65%. Claro que esa es la intension de cumplimiento manifestado, que posiblemente no coincida con el cumplimiento efectivo que se obtiene si a ese grupo se le repitiera la prueba con incentivos.

b) Entre los participantes que cumplieron, el 33% manifesto que dudo en cumplir porque sintio injusto que unos reciban premio y otros no.

Estos dos resultados tienen lecturas relevantes para el diseno de las politicas de premios. En el caso a) los premios no monetarios inciden positivamente porque generan efecto visual. Posiblemente no es lo mismo anunciar que quienes cumplen van a ser premiados con un regalo (viaje, toallas, pen drive u otro objeto a eleccion dentro de una canasta posible) que ademas de anunciarlo generar el deseo mostrando el premio. En el premio asignado al Grupo 3, las gaseosas y chocolates se pusieron visiblemente sobre la mesa, y de acuerdo con experimentos similares realizados en el marco de este trabajo, puede observarse que su incidencia es mayor cuando el premio se muestra.

En el caso b) una implicancia de la manifestacion de injusticia manifestada por los participantes, es que las politicas de premios deberian estar coordinadas entre las provincias y municipios que las aplican. De manera que, un ciudadano de una localidad que recibe una recompensa por tener determinado impuesto al dia no termine percibiendo el premio como injusto porque otro municipio asigna un premio superior. En ese caso el incentivo podria volverse neutro o negativo.

Hipotesis B: tipos de incentivos mas eficientes

En el experimento planteado, los incentivos no monetarios tuvieron mejor resultado que los monetarios, incluso cuando su valor economico objetivo fue el mismo. El resultado fue llamativo, porque los participantes prefirieron mas el premio definido (una gaseosa o un chocolate), que recibir un dinero para gastar segun su propio gusto o criterio.

No es el objetivo de este trabajo analizar los factores subjetivos que determinan ese tipo de comportamientos entre individuos, que seguramente se modifica de acuerdo a variables como el monto del premio en efectivo, el tipo de premio monetario o la forma en que se lo comunica. Pero si reflexionar acerca de como el tipo de premios que se instrumentan y la forma en que se comunican, cumplen un papel importante en la adhesion que generan. Por ejemplo, la comunicacion visual de los incentivos positivos parece jugar un rol relevante en el comportamiento individual, no solo porque genera el deseo sino porque incide en la credibilidad de los participantes sobre que efectivamente recibiran el premio.

En Argentina y el mundo las primeras experiencias de incentivos positivos al pago de impuestos fueron premios probabilisticos donde los contribuyentes participaban de sorteos de premios (dinero efectivo o productos de alto valor como un auto). Sin embargo, de los resultados de esos programas y de los experimentos realizados en este y otros trabajos, se puede inducir que esos incentivos generan alta adhesion inicial impulsada por el marketing que hacen los organismos de control para que la gente adhiera y el impacto visual que provoca el premio. Pero luego de los primeros sorteos, cuando el publico comienza a percibir que la probabilidad de ganar es baja, la participacion decae. Frente a esa opcion, es preferible premios de menor valor pero en mayor cantidad: por ejemplo, podria tener mayor impacto convertir un auto sorteado en 200 o 300 premios no monetarios de menor valor.

CONCLUSION

De controlar y castigar a controlar, castigar y premiar

A lo largo de los siglos se han ido implementando multiples mecanismos para inducir el cumplimiento fiscal. Esas medidas involucran desde mayores controles, multas severas, cambios en las alicuotas, mejoras en los sistemas de recaudacion y mas recientemente, el uso de tecnologia informatica sofisticada para forzar el pago. Todos esos mecanismos tienen un mismo objetivo: mejorar el comportamiento fiscal de los contribuyentes. Pero tras decadas utilizando y sofisticando esos mecanismos de control, gestion y castigo, posiblemente lo que esta marcando la combinacion entre la cantidad de medidas aplicadas y la insuficiencia de resultados obtenidos, es que las politicas coercitivas no son suficientes. Frente a ello la pregunta es: ?por que no complementar el tradicional modelo de controlar y castigar por un modelo de controles, castigos y premios?

Las experiencias en materia de incentivos positivos son crecientes. Y los resultados empiricos revelan que en determinadas condiciones pueden ser utiles para incrementar el cumplimiento de algunos impuestos. Los experimentos de laboratorio muestran la misma eficiencia: son muchos los contribuyentes que responden positivamente cuando se les incluye una zanahoria dentro de su canasta de opciones. Pagar impuestos no es una accion que genere incentivos per se a cumplir. Como consecuencia, durante mucho tiempo los principales incentivos para inducir el pago fueron de caracter negativos. Los insuficientes resultados en esa batalla historica posiblemente muestren que llego el momento de darle mayor lugar a los incentivos positivos en el diseno de politicas destinadas a incrementar la formalidad. Si para los contribuyentes el uso que hace el Estado de los fondos tributarios que recauda no es un incentivo a cumplir, es necesario crear incentivos paralelos. Esos incentivos implican complementar el tradicional esquema de controles y castigos por uno que ademas, involucre premios al buen contribuyente.

Sin embargo, las politicas de incentivos positivos requieren su propio estudio. Para que los individuos puedan alcanzar una solucion optima es necesario elegir el mecanismo de incentivos adecuado. De los estudios experimentales realizados en argentina, surge que en economias donde hay restricciones de ingresos importantes, donde la moral tributaria no es suficientemente robusta (Giarrizzo-Sivori, 2010) o donde la poblacion percibe corrupcion e ineficiencias en el manejo de los ingresos publicos (Giarrizzo-Scolnic, 2011, 2012), los incentivos positivos incrementan la tasa de cumplimiento si al mismo tiempo existen controles y castigos. Si no hay fiscalizacion, la tendencia natural del promedio de los individuos es a evadir porque se maximizara principalmente el ingreso. Pero cuando hay controles y penas, la evasion comienza a pesar en determinados contribuyentes y frente al estimulo del premio, se modifica su decision de no contribuir a si contribuir. La intensidad de ese cambio (a cuantos individuos alcanza y si se logra mantenerlos en ese comportamiento) depende del tipo de incentivos y sobre esas opciones hay que continuar explorando.

En este trabajo se arrojo evidencia para comparar los efectos de otorgar premios monetarios y no monetarios. Se pudo comprobar que cuando se asignaron premios no monetarios y se los hizo visible creando el deseo entre los beneficiarios, aumento en mayor proporcion la participacion de buenos contribuyentes que cuando se realizaron descuentos de dinero por pagar con el mismo valor objetivo. Resultados en esa direccion fueron obtenidos en 1997 por Fehr, Gachter y Kirchsteigerd encontrando que un regalo puede reforzar la relacion de intercambio entre gobierno y contribuyentes basada en la reciprocidad y aumentar el cumplimiento en mayor medida que los premios monetarios. El experimento que se presenta refuerza esos resultados aplicados al contribuyente argentino.

Muchos paises del mundo vienen aplicando programas de incentivos positivos para combatir la evasion. Sin embargo, para que esos programas ganen credito, hay que avanzar en diversos frentes. Uno de ellos, es darle continuidad a esas acciones independientemente de los cambios politicos que se van produciendo en las administraciones publicas. Simultaneamente, los organismos de control de provincias y municipios deberian trabajar en acciones coordinadas para aplicar programas homogeneos. De esa forma se evitaria el efecto desaliento que puede provocar en un contribuyente que en la localidad vecina se asignen mejores beneficios. Por ultimo, hay que continuar explorando el comportamiento de los contribuyentes, conociendo sus preferencias y deseos, para encontrar las combinaciones mas optimas de premios y evitar el gasto ineficiente de recursos en esos programas.

Fecha de recepcion: 04/04/12

Fecha de aprobacion: 01/05/12

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Victoria, Giarrizzo

Facultad de Ciencias Economicas

Universidad de Buenos Aires

Cordoba 2120, Piso 1. CABA

E-mail: vgiarrizzo@gmail.com
Tabla 1: Medidas aplicadas en Argentina para combatir la
evasion (1996-2010)

               Tipos de Medidas para combatir la      Total de   % del
               Evasion                                Medidas    Total

Control-       Medidas que buscan controlar              32      25,6%
  eficiencia     implementando mecanismos Control-
                 eficiencia agiles o sofisticados
                 que dificulten la evasion o
                 elusion
Control        Medidas que buscan controlar el pago      42      33,6%
Eficiencia     Medidas que buscan agilizar el pago       8       6,4%
                 y cobro de impuestos
Perdon         Medidas que otorgan facilidades de        9       7,2%
                 pagos o que condonan deudas con
                 la condicion de que se blanqueen
Presion        Medidas que incrementan alicuotas o       Q       7,2%
                 implementan nuevos tributos             y
Alivio         Medidas que reducen impuestos             4       3,2%
Premio         Medidas que buscan premiar al que         5       4,0%
                 paga
Reputacion     Medidas que buscan afectar la             1       0,8%
                 imagen publica de los evasores
Castigos       Medidas que incrementan las penas         15      12,0%
                 por evadir o eludir
Total                                                   125      100%

Fuente: Giarrizzo-Redel, 2012. Documento de Trabajo

Tabla 3: Resultados del juego

                           Grupo 1   Grupo 2   Grupo 3

Cumplimiento total           45,0%     30,0%     50,0%
Incumplimiento               55,0%     70,0%     50,0%
  Incumplimiento parcial     20,0%     15,0%     15,0%
  Incumplimiento Total       35,0%     33,3%     33,3%

Fuente: Elaboracion Propia


MONETARY AND NON-MONETARY INCENTIVES TO BOOST TAX PAYMENT A CONTROLLED EXPERIMENT

INTRODUCTION

Coercion, as a method of inducing the payment of taxes, has been since antiquity the most utilized in the fight against tax evasion. In times like in the middle Ages it was common that methods of punishment for evasion contained high levels of aggression, involving the forcible appropriation of property of the debtor, the razing and burning of their properties, or physical punishment. Although since that time, the punishing forms for tax noncompliance were relaxed in line with progress in the recognition of human rights, with the best understanding of the problem of evasion, with improvements in the collection and control mechanisms, and with changes in the structure of taxation, coercion continues to lead the set of measures designed to reduce informality.

Currently, in the twenty-first century, it can be said that the dominant approach to combat tax evasion is still controlling and punishing. With varying degrees of severity, countries base their anti avoidance policies on the design of different combinations of penalties and audits. The central assumption behind these coercive means, is that if taxpayers perceive a higher probability of being detected and exposed to more severe penalties they are discouraged to avoid. Wthin the rationale proposed theories and models that support the inverse relationship between tax evasion and avoidance and control or between sentences, it is assumed that individuals decide to contribute according to the expected utility of that action, and that utility is determined by variables such as expected income, the probability of detection, the amount of the penalty and risk aversion.

But after centuries in which the control and punishment were the basis of policies to combat tax evasion, the results, especially in underdeveloped and developing economies are far from expected. Persisting evasion, avoidance increasing and mechanisms to circumvent the Treasury become more sophisticated at a rate similar to the regulatory agencies to provide efficient methods of control. For this reason, many countries where the percentage of the informal economy over Gross Domestic Product (GDP) remains stable over time despite the flow of measures designed to increase compliance.

Paying taxes is a resisted action. Few people are predisposed to do so voluntarily. This bias is lower in those societies where people perceived inefficiency of the state in the use of public resources and when that happens, controls and penalties, although necessary, to function as the only tool to combat tax evasion should be permanent and encompass a very broad universe of taxpayers, which implies a high cost in tax administration. However, if to taxpayers the use by the State of public funds is not in itself an incentive to pay taxes, parallel incentives must be created. The need to create parallel incentives opens the question focus the analysis in this paper: what if in the fight against tax evasion traditional control scheme is complemented and punishments in a systematic way, a scheme based on checks and prizes?

In recent years, the literature about tax evasion turned to study the impact of the awards in individual and collective willingness to contribute taxes. The studies followed lines developed from border disciplines as social psychology that came analyzing the reactions that rewards and punishments in the behavior of individuals towards the fulfillment of certain standards. The results suggest that they get to know important implications for tax policy and some countries are beginning to introduce them into their tax programs.

The objective of this work will collate the control scheme and punishments with the control scheme and awards proving that when the natural incentives to comply are low as with paying taxes, you must create parallel incentives. However, not all incentives are useful. Its usefulness depends on a number of conditions, suggesting that the policies of awards must be well designed to be effective. From a series of controlled experiments will be presented to potential contributors reactions of different awards schemes, assessing what are the stimuli that are more efficient and less costly for the treasury. The work is divided into four parts. The first section reviews the literature on awards and evasion. The second recount experiences in Argentina and the world, the third presents results and hypotheses obtained in controlled conditions, and finally reviews the main lessons learned from these studies.

DEVELOPMENT

Literature about rewards and punishments

The literature about tax evasion has a long way, but a common point of the studies developed to understand and solve the informality, it is most focused on diagnosing the problem, analyzing the cause and assess the impact of different combinations of controls and penalties on the individual decision to pay taxes. Many of these studies, started in the late '60s analyzing individual behavior supported the hypothesis that the decision to pay taxes is determined by the expected utility of that action and that utility depends on expected income, the probability to be discovered, the amount of the penalty, the tax rate research and risk aversion (Allingham and Sandmo, 1972; Yitzhaki, 1974). From there, several research lines were opened, both theoretical and empirical. On the one hand, there were lines that sought to deepen and modeling how individuals estimate individual expected utility (Schmolders, 1960, 1962, 1970; Kantona, 1975; Christiansen, 1980; Koskela, 1983; Graetzs and Wilde, 1985). In addition, those seeking to establish the correlation between the level of compliance and some influential variables such action, as the level of sanctions, tax rates, macroeconomic variables (inflation, unemployment, employment, poverty), income level, gender, age (Mork, 1975; Clotfelter, 1983; Slemrod, 1985; Wtte and Woodbury, 1985; Crane and Nouzard, 1986; Dubin et al., 1987; Feinstein, 1991; Klepper, Mazur, Nagin, 1991; Das-Gupta and Mookherjee, 1998). Some of the suggestions of these studies were that, undoubtedly, the State must establish disincentives to deter evasion and following these suggestions, many researches were devoted to establish which variables should move the Treasury to influence the individual expected utility (more controls, harsher penalties, etc).

Individual tax behavior: the search for new grounds

Not satisfied with the results of the study of traditional explanatory variables of individual tax behavior, researches became interested in the basics of less obvious tax noncompliance. The moral, guilt, social norms, ethical values, perceptions of fairness in the tax system, corruption of public officials, advanced as explanatory variables of individual decisions to pay or evade taxes. Thus, the incidence of more traditional explanatory factors were added on the avoidance motivation latent less visible but essential to understand allowing individual tax behavior, for example, why in the same way some people pay and others evade, why in the same society some consider a crime does not pay and others do not; or why no penalties or controls also helps some people.

The analysis of the influence of behavioral and subjective motivations were opening researches into border areas and nurturing evasion studies with theories from science such as psychology, sociology or politics. At the same time, they were using empirical research methods allowing more directly studying the problem. As a result, in recent decades theories were improved and models related to tax evasion and tax compliance is no longer seen only as a function both of objective variables as the probability of being detected, the tax rate, tax rates or the penalty imposed, but also linked to the predisposition of the individual or intimate will pay or not, which is determined by subjective factors such as beliefs, values, or social norms.

Among the many turns, an innovation that came from social psychology was the study of positive incentives on individual behavior. This generated a new turning point in the traditional approach of tax evasion: the aim of these new lines of research was to seek friendly mechanisms to induce taxpayers to pay their taxes. Indeed, the dominant approach to combat tax evasion, focused for centuries on coercive (sanctions and controls). And with the studies undertaken since the late '60s, that had not changed the incentives suggested by traditional models and approaches were clearly coercive (negative incentives).

Positive incentives and the crowding out

The new studies began to suggest evasion also positive incentives, such as friendly persuasion or rewards, they can be good for addressing individual actions so that individuals could improve their levels of tax compliance. It was clear that without checks and penalties taxpayers did not have sufficient incentives to comply. Tax morale, social norms and ethical values related to the payment of taxes should be extremely robust to controls and sanctions without taxpayer help. At the same time, especially in economies with high intrinsic motivation not to pay, it also became clear that the negative incentives were insufficient to move the motivations that led the individual to not pay, and actions needed to be supplemented with more friendly: the positive incentives.

Theories of incentives, however, were not free of challenges. While suggesting that external incentives (positive and negative) could have strong influence on human behavior, it was unclear what kind of effects they cause. A common argument in the 70s, provided that external incentives could have perverse effects and end up undermining the natural will of individuals to meet a standard or a specified voluntary action. An originator of that stream was Richard Titmuss in 1970, suggesting that monetary incentives to donate blood voluntarily reduced the willingness of individuals to donate because the altruistic motivation was destroyed. This hypothesis was not well received by economists of that time, who defended the positive effects of incentives (Solow, 1971; Arrow 1972).

Over the years economists added evidence for and against the displacement theory of intrinsic motivation (crowding-out of intrinsic motivation) showing, through experiments and empirical data, how situations could change negative incentives positive individual motivations to comply with a standard (pay taxes, meet a traffic rule, respect a schedule, etc.) or perform another action (donating blood). So while many economic models predict a positive impact of incentives (Andreoni, 1990), field studies suggest ambiguous effects. For example, Frey and Oberholzer-Gee in 1997 confirmed the theory of displacement in the reception from Swiss people to build nuclear waste storage. Insofar the Swiss government offered incentives to municipalities to harbor them, the population declined its acceptance, that is, undermining the incentive ended initial willingness to accept them. In 2000, Gneezy and Rustichini made another contribution in favor of crowding-out: an experiment in 11 kindergartens showed that in institutions where they fined parents who were late to pick up their children, the percentage of delayed parents, but then came the most surprising thing: by removing the fine, delay levels remained high. That is, the punishment (fine) applied served to parents to arrive late without guilt and even after removal of the penalty; the action of being late did not generate awareness among parents. More recently, in 2008 Mellstrom and Johannesson confirmed the hypothesis of Titmuss to re-do an experiment to evaluate the response of potential blood donors with incentives. The authors prove that monetary compensation is crowding out effect on blood donations: given the incentive, reduced the number of donors. But in the same year, Goette and Stutzer obtained opposite results, when analyzed the impact of offering a lottery ticket to potential blood donors. Over a sample of 10,000 donors, during a period of three months, the result obtained was that the lottery tickets did increase significantly donations.

Rewards and tax compliance: a relationship understudy

The literature on positive incentives (rewards) applied to tax compliance is much more modest than the literature on negative incentives (penalties). The current work on incentives can be divided in three areas. On the one hand, those seeking to establish the real impact of rewards on tax compliance. Furthermore, those who have a particular use of controlled experiments to compare the impact of the prizes with that of punishment and assess which are more powerful. A third line of work tries to establish what kind of rewards is more efficient to improve compliance without displacing intrinsic motivation.

One point of consensus in the study of the impact of rewards on tax compliance is that as punishment increase the relative cost of evasion, the rewards increase the benefits of paying. In 1991, Falkinger and Walther presented the impact of rewards on tax compliance as a ratio between relative prices suggesting that this ratio changes them for pay and against to avoid them. A year later, Aim et al (1992) demonstrated by an experiment that rewards have a positive effect on compliance. To add evidence, Torgler (2003, 2007) studies how the incentives for cooperation (reward systems to taxpayers) have a positive impact on the payment, while Sour and Gutierrez (2008) highlight the importance of rewards to recognize contributors honest and increase compliance, and suggest that temporal rewards can help improve the willingness to pay and improve the tax relationship between taxpayers and tax authorities.

At the same time, several studies were devoted to collate and compare awards punishments efficiency. Social psychology for years worked in that direction applied to compliance with institutional rules. These studies emphasize that rewards and punishments induce different behavior where the rewards seem to generate better results than punishments (Skinner 1953; Sims, 1980; George, 1995). Experimental economics can confront these dilemmas with games under controlled conditions, where participants make statements of income and tax payments. Depending on specific inspection rate, participants decide if they risk paying penalties or receiving the prize for good performance (Sour, 2008; Ostrom, 2000). The other question is what kind of rewards to offer. The rewards can be divided into two categories combined including: non-monetary rewards, certain and probable rewards. Monetary rewards can take many forms, as a direct payment, a discount or bonus payment of a fee in periodic taxes. While monetary rewards can be commensurate with the amount of tax or a flat amount for all (Feld and Frey, 2007). But the rewards can also be non-monetary. Fehr, Gachter and Kirchsteigerd (1997) found that a gift can strengthen the relationship of exchange between the government and taxpayers based on reciprocity and increase compliance to a greater extent than monetary awards. For Feld and Frey, a way to reward good contributors with high impact on tax morale is low cost and offer discounts on access to public services. In turn, other rewards can be free tickets to theaters, museums, concerts, supermarket discounts, travel, or other gifts (Feld and Frey, 2007; Giarrizzo and Chelala, 2011).

Fighting evasion: types of measures in Argentina

Following the lines of traditional research, policies to combat tax evasion in Argentina and in the world have focused on applying negative incentives. The increased controls and penalties are the mechanisms used to combat tax evasion. However, the application of positive incentive to encourage payment is growing in the world. In Argentina, the large body of measures implemented in recent decades to reduce informality, negative incentives are the most frequent. In Giarrizzo-Redel (2012) can be found a categorization of the measures implemented in the country between 1996 and 2010.

This is a sample of 125 tax measures implemented at the national level, announced by the Federal Administration of Public Revenues made based on a search of the mainstream media. From there nine categories of measures have been established, according to their primary objective. Work shows that 59.2% of the tax measures implemented were aimed at improving tax compliance exert more control over taxpayers and improving the efficiency of collection agency. In turn, 12% of the measures sought to increase the penalties to taxpayers. In total, control and punishment explained 71.2% of the measures in those years. In contrast, only 4% of positive incentive measures applied, i.e. prizes or rewards for good payers.

Despite this the dominant methodology continues to focus on controls and penalties in recent years many countries have introduced scheme awards to good contributor when two simultaneous effects is looked for: a) Reward good payer to retain their behavior, b) Encourage the evader to comply with their taxes.

With different features and designs, in Latin America there are seen experiences in Peru, Colombia, Venezuela, Mexico, Uruguay, Ecuador and Bolivia, while European countries like Spain and Switzerland also are incorporating. The most common incentives are discounts for annual payment of periodic taxes such as real estate or automotive, but the variety of rewards is broader. In Peru, there are programs that reward the good taxpayers with tax rebates and preferential treatment in the proceedings relating to tax payments. At the municipal level, there are programs like the one applied in the town of Puno, where taxpayers have their taxes to date stamp recipients draw cars and appliances. A unique program applies in Teziutlan, Mexico, where 40 are drawn monthly gifts such as furniture and electrical appliances for compliant taxpayers.

In Argentina, at all levels of government (national, province and municipal) have been performing experiences as a mechanism of positive incentives to encourage tax compliance. Nationally, the best known were those that induce individuals to be agents in direct control of the payment of Value Added Tax to stimulate demand after the ticket purchase. The first experience was the Lottery IVA, which ran between 1990 and 1998. It was a probabilistic monetary reward system, where the public agency must send the control purchase invoices by mail. These bills were put into a draw and the prize money handed entity (cash). The system had a very high participation at first by the novelty and excitement of winning the prize. But soon the excitement was slowed by the cost involved the participation of the taxpayer (postage) and the low probability of receiving the prize. In 2009 we began implementing a new variant of Lottery Iva and Return. It was also a probability reward, but not money. Taxpayers should send the billing information via the Internet in exchange of which would receive a number to win a car. The initial marketing program was high but the enthusiasm dropped when advertising was reduced compared to the low probability assigned by the public to win. Finally the program was withdrawn. Another mechanism of current national awards is the reduction of annual fee of mono-tribute if the taxpayer adheres to the monthly tax payment by automatic debit.

Where there are more variety of programs is in provinces and municipalities that are implementing experiences of positive incentives for payment in certain taxes. The most common incentives are monetary, particularly those that give a discount of a portion of the fee or discount for annual payment made in advance of regular payments. However, existing programs are non-economic awards, involving other rewards to reward good fiscal behavior.

Experiences of Argentina's economic awards

Monetary incentives are the most common rewards within the policies of positive incentives. Monetary incentives may include tax rebates or reward money that is allocated but not as a prize and that usually is probabilistic (lottery money). Monetary incentives are frequently carried out on discount or bonus for advance annual payment of periodic taxes. In Argentina it is common to apply those discounts on property taxes and automobiles. The objective of the Treasury is to reduce the default rate on those payments, which by oversight or decision, many taxpayers incur in.

In the city of Buenos Aires, for example, in 2012 people, who paid property tax in one annual fee, received a bonus of 20% of the tax. Such bonuses are common and frequent in most provinces. A similar bonus for some years governed the city of San Salvador de Jujuy: taxpayers who cancelled municipal taxes in advance received discounts of 20% and the reward is extended to 30% for residents who also have their taxes up to date. Similar mechanisms apply in Catamarca 25% discount for annual payment, Rio Negro to remove between 10% and 50% if the taxpayer has no debt, or other as the Province of Buenos Aires, Chaco, Corrientes and San Luis, where the annual bonus payment of motor tax reaches 40%.

Another typology of monetary prizes consists in rewarding the taxpayer with a sum of money. Experiences of that type can be found in Santa Rosa, La Pampa: since 2001 the municipality circumvents 1,000 USD among neighbors without debts, and the amount climbs 50% if the benefited is adhered to payment by automatic debit.

Experiences of noneconomic incentives

One type of rewards that is gaining place within positive incentives, are the non-monetary prizes. They consist in rewarding with some good or service to persons fulfilling with your taxes. In Argentina they are applied, in provinces and municipalities for some years, but there are not joint actions between municipalities, but that these are individual experiences that are usually discontinued when the political authorities change. In the Province of Buenos Aires, many downtown municipalities began applying nonmonetary incentives from the years 2000-2001 as an alternative to traditional moratoria. Prize range goes from monthly sweepstakes products, credit cards with balances to privileges in waiting times for certain formalities. The most recent experiences and in force of this type of incentives are:

* In the Province of Buenos Aires, there was implemented in 2011 ArbaTracks program that enables taxpayers to have to update their property taxes, motor and gross national artists download songs for free. The program's goal is to award tax compliance and deter hacking.

* In The City of San Nicolas, Buenos Aires, the program was implemented Voucher Benefit that rewards the good City taxpayers through discounts and promotions on everyday purchases of all items at enterprises of the city. Each taxpayer with their tax payments City withdraws its worth and access discounts in supermarkets, clothing, service stations, butchers, etc.

* In Diamante, Entre Rios, in recognition that taxpayers comply with their tax obligations in the summer were awarded tickets to the 2012 National Folklore and Rodeo Festival and the Spa Valley City Inlet.

* In the city of Santa Fe since 2009 the property taxpayer is awarded participation in a lottery where the province government will fix their sidewalks.

* In Tigre, Buenos Aires, from February 2010 governing the program you gain If you live where the good taxpayers participating in the draw for a TV.

Although these are small measures, designed in isolation, without continuity, without a theoretical framework that allows one to develop a systematic and more general theory in the field of tax economy, it reflects the emerging need to seek alternative and complementary methods to encourage tax compliance.

Individual behavior compared to positive incentives

While formal models that approach the problem of tax evasion and public policies that try to combat them are focused on expected impact of controls and sanctions, lines of work evaluating the allocation of incentives to comply are growing. The available evidence suggests that when for taxpayers the use of state tax funds is not an incentive to pay taxes because they evaluate positively the social return they get from the individual contribution (Giarrizzo-Scolnic, 2011) and when the mechanisms Inspections and penalties are not enough to induce payment, governments should create incentives to increase the benefit to be served. However, theoretical studies on the impact of positive incentives applied to the subject are scarce and evasion that would explain why policies are not considered awards even a relevant tool in the fight against tax evasion. Covering the lack of studies, through a controlled experiment two hypotheses will be proved:

a) Scenario A: to show that when the natural incentives to comply are low and negative and incentives are insufficient to induce the payment is effectively complemented by positive incentives.

b) Scenario B: to show that not all positive incentives are useful. There are incentives used to reward those who already pay but have no impact on the population that does not help, others do not work at all, while there are programs that impact on the population that does not contribute or which contribute partially.

To test the hypothesis B awards were categorized into four types:

a) A monetary prize: paying off for all compliant (100% chance to get it).

b) Likely monetary prize: draw an amount of money where the probability of obtaining it depends on the number of awards allocated and the number of achievers.

c) Certain non-monetary prize: a prize assignment of objects or services to everyone who played (100% chances to get it).

d) Prize money is not likely: participation in a drawing for a prize where the probability of obtaining it depends on the number of prizes allocated.

Experimental design

To prove the hypothesis there was conducted a simple experiment with 40 university students between 21 and 30 of age. The experiment was conducted in December 2011, in two runs, with an interval of two weeks between each. The objective was to test how individuals respond to compliance with tax law when, in addition to penalties for not complying, are assigned to fulfill prizes. Simultaneously, were tested behavioral differences between certain monetary awards and certain no monetary awards.

The call for participants was conducted with the aim of participating in a discussion session on poverty in Argentina. During the selection process will be reported to those interested in participating, the activity lasted 2 hours and to be paid $ 100 (pesos). Participation had one condition: to end the session, the participant would receive payment on which pay a tax of 40%. Group discussion sessions were conducted under the direction of a coordinator and developed normally: they threw ideas; hypotheses were discussed, participants trying to perceive the activity as work. At the end of the session, participants received a set of instructions (I) and standards (N) to receive payment ($ 100). Some of these I and N were common to all groups, while in groups 1 and 3 changes were made. Common guidelines were:

I1: to collect the money, each participant would enter a classroom, individually. Upon entry, the coordinator will deliver an envelope with their name, with $ 100.

N1: the participant must pay $ 40 tax (40% of the amount received).

I2: The participant would contribute the $ 40 tax in a classroom, where they would be alone. The participant had to enter the classroom with the envelop and once inside take $ 60 and leave the remaining $ 40 in the envelope. The envelope should be placed in an urn located in the classroom. As specified that decisions are individual and independent, in the classroom each participant could make the decision he wanted, as it would be observed during this action.

This, in turn, each participant in the classroom could choose between three options:

a) Comply fully with N1 and pay all the tax;

b) Partially meet N1 and pay only a portion of the tax;

c) Failure to comply with N1.

In its decision should take into account the following N2 and N3:

N2: once all the participants turn in their envelopes, it would audit randomly 20% of the participants. Of a total of 20 participants, 4 envelopes would be taken from the urn.

N3: whether the audited failed partially or completely with N1, should pay not only all the tax due ($ 40 if evaded all or remaining to reach $ 40) but also a fine equivalent to 50% of the amount evaded (e.g. if evaded all pay $ 60).

These were the instructions and rules common to all groups. However, in groups 1 and 3 were added incentives.

In Group 1, N4 added: after the audit, would open all about and who met with N1 and contributed $ 40, receive a bonus equal to 12.5% of tax paid ($ 5). That is, it certainly added a monetary award of $ 5 for all compliant.

In Group 3, meanwhile, said N5: all participants who have met the regulated supply N1 and provided the $ 40 receive a soda or a chocolate gift of choice.

The experiment was a peculiarity: in Group 1 it was conducted independently and in Groups 2 and 3 they were given directions simultaneously. In the concurrent session between Groups 2 and 3, Group 2 knew they would not receive awards and the other group 3 receive a prize if they met. Participants in Group 3 were the same that made up the Group 1, only which were cited in two weeks. The target was divided into three groups to test how an impact on the compliance rate of positive incentives. If prizes can be an incentive to increase the rate of compliance within an institutional framework such as that make tax obligations, if monetary rewards are more effective than non-monetary or anyway resist paying individuals seeking to maximize their disposable income. With this regard was that the Group 2 was given incentives not to comply and in groups 1 and 3, yes. The difference between Groups 1 and 3 was that in group 1 was assigned a monetary award and in 3 non-monetary prize. The characteristics of the experiment are summarized as follows:
Figure 2: General characteristics of the experiment

                       Group l       Group 2      Group 3

Tax rate                 40%           40%          40%
Audited players          20%           20%          20%
Penalties for       Pay the entire
  noncompliance       tax+50% of
                      the evaded
                        amount
Type of incentive      Certain        None      Certain non
  to comply            monetary                  monetary
Incentive to         $5 (100% of      None       Drink or
  comply             probability                 chocolate
                    of obtaining)                (cost $5
                                                and 100% of
                                                probability
                                               of obtaining)

Source: Own Elaboration


Hypothesis A: positive incentives as complementary fiscal policy

The experiment results confirmed the hypothesis A: when the natural incentives to comply are low and negative incentives are insufficient to induce payment, positive incentives can be a good addition.

The comparison of results between Groups 1, 2 and 3 confirm that the same conditions, same tax, same tax rate, equal probability of being detected and population groups with similar characteristics, individuals who were given incentives to meet standards increased their level of compliance.

In Group 1, which awarded the achiever with a monetary award true that consisted of a bonus of $ 5 which reduced by 5 percentage points the tax burden (from 40% to 35%), 45% of participants met with N1 and deposited all tax. The $ 5 discounted is equivalent to 12.5% of reduction in the required tax.

In Group 2, where there was no incentive to pay the tax but, as in the other groups, won a 20% chance of control and a fine for failure, only 30% of participants met N1 and paid the entire tax. The remaining 70% fully or partially evaded tax required.

In Group 3, which assigned a monetary award is not true that consisted of a soda or a chocolate (choice of the participant), compliance rose to 50%.

The differences in compliance between the groups with incentives (1 and 3) and without incentives (Group 2) show the effect of the awards in payment. However, two issues arise from the experiment. On one hand, surprised by the rise of compliance between Groups 1 and 3, when, instead of being assigned a monetary award was given some non-monetary prize a target value which was the same. That is, the (monetary) value of the monetary award in Group 1 was equal to the monetary value of the prize in Group 3. But despite this equality, the subjective value assigned participants was different and that in Group 3 had higher compliance rate.

The second issue is that Groups 2 and 3 played simultaneously and the difference in the compliance rate was significant, 20 percentage points (30% in Group 2 without prizes and 50% in Group 3 with prize). One possible hypothesis is that the behavior of Group 2 had an impact did not receive prize to know that while their peers do, and that upset reduced the rate of compliance. However, in a similar experiment conducted in Chelala and Giarrizzo, 2011, the compliance rate with no incentive group was 35%, just over 5 percentage points. The feature of this game was that each group did not know the rules of others. At that time, also implemented a tax rate of 40% in both the probability of audit was slightly higher (25%) and that possibly explains the difference in performance. As a result, the incentive groups had a better performance than those without incentives, but where were also tested other rewards. That would rule that the lower compliance in Group 2 was the effect of anger of the participants, regardless of whether it was generated.

An interesting point in the experiment presented is what participants stated in Group 2 after the game:

a) Among those who failed (either partially or completely) 50% said that if it had been prize, they would have complied. That is, if you consider those who met or expressed intent to comply if they had been awarded, it could project a potential compliance rate of 65%. Of course that is the stated intention of compliance, which may not coincide with the effective discharge is obtained if this group is to repeat the test with incentives.

b) Participants who complied, 33% said they hesitated to comply because it felt unfair that some others do not receive a prize.

These two results are relevant readings for policy design awards. In case a) the nonmonetary rewards because they generate a positive impact visual effect. Possibly not the same announce that those who comply will be rewarded with a gift (travel, towels, pen drive or other object to choose among others possible) also generate the desire to announce the award show. In the prize assigned to Group 3, soft drinks and chocolates were visibly on the table, and in accordance with similar experiments in the context of this work can be seen that the incidence is higher when the prize shown.

In case b) an implication of the manifestation of injustice expressed by the participants, is that policies should be coordinatedly awarded between the provinces and municipalities that apply. Thus, a citizen of a town that receives a reward for having given tax does not end up receiving the award as unfair because another municipality assigns a top prize. In that case the incentive may become neutral or negative.

Hypothesis B: more efficient types of incentives

In the experiment presented, the non-monetary incentives had better outcome than money, even when objective economic value was the same. The result was intriguing because most participants preferred the prize defined (soda or chocolate), to receive money to spend according to their own taste or judgment.

It is the aim of this paper to analyze the subjective factors that determine such behavior among individuals, which probably is modified according to variables such as the amount of prize money, the kind of prize money or how it communicates. But think about how the kind of awards that are implemented and how they communicate, play an important role in generating membership. For example, visual communication of positive incentives seems to play a significant role in individual behavior, not only because it generates the desire but because it affects the credibility of the participants who actually receive the award.

In Argentina and the world the first experiences of positive incentives to tax rewards were probabilistic where taxpayers participated in raffles for prizes (cash or high value products like a car). However, the results of these programs and experiments in this and other work, can induce these incentives generate high initial adhesion driven by marketing agencies that make people control and the visual impact leads to the award. But after the first lottery, when the public begins to perceive that the probability of winning is low, participation fell. Faced with that choice, it is preferable to prizes of less value, but more of them: for example, it could have greater impact to convert a car drawn by 200 or 300 non-monetary prizes of lesser value.

CONCLUSION

Control and punishment to control, punish and reward

Throughout the centuries, many mechanisms have been implemented to induce tax compliance. These measures involve from greater controls, heavy fines, changes in tax rates, improvements in collection systems and, more recently, the use of sophisticated computer technology to force payment. All these mechanisms have the same goal: to improve the behavior of taxpayers. But after decades using these mechanisms and sophisticated control, management and punishment, possibly what is making the combination of the number of measures implemented and the lack of results, is that coercive policies are not enough. Against this the question is, why not complement the traditional model of control and punish a model of controls, punishments and rewards?

Experiences with positive incentives are increasing, and the empirical results show that under certain conditions it may be useful to increase the performance of some taxes. Laboratory experiments show the same efficiency: many taxpayers who respond positively when they include a carrot in his basket of options. Paying taxes is not an action per se that creates incentives to comply. As a result, for a long time the main incentives to induce payment had a negative character. Inadequate performance from this historic battle will likely show that it was time to give a significant place to positive incentives in the design of policies to increase dependability. If for taxpayers the use of tax funds from state is not an incentive to comply, you must create parallel incentives. These incentives involve complements to the traditional control scheme and penalties for one that also involves good contributor awards.

However, the positive incentive policies require their own study. For individuals to achieve an optimal solution it is necessary to choose the appropriate incentive mechanism. In experimental studies in Argentina, it shows that in economies where there are significant income restrictions, where tax morale is not sufficiently robust (Giarrizzo-Sivori, 2010) or where people perceive corruption and inefficiencies in the management of government revenue (Giarrizzo-Scolnic, 2011, 2012), positive incentives increase the compliance rate at the same time if there are controls and punishments. If there is no control, the natural tendency of the average individual is to avoid because it primarily maximize income, but when there are checks and penalties, evasion begins to weigh against certain taxpayers and in front of incentive award, their decision to contribute or not contribute is modified. The intensity of the change (how many people it reaches and if we can keep that behavior) depends on the type of incentives and those options have to continue exploring.

This study produced evidence to compare the effects of providing non-monetary prizes. It was found that when noncash awards allocated and made visible by creating a desire among the beneficiaries, increased participation in higher proportion of good taxpayers when conducting cash discounts for paying with the same objective value. Results in this direction were obtained in 1997 by Fehr, Gachter and Kirchsteigerd finding that a gift can strengthen the relationship between government and taxpayers exchange based on reciprocity and increase compliance to a greater extent than monetary awards. The experiment has reinforced those results applied to the Argentine taxpayer.

Many countries around the world have been applying positive incentive programs to combat tax evasion. However, for these programs to earn credit.they must move forward on several fronts. One of them is to continue with these actions regardless of political changes that occur in public administrations. Simultaneously, the control agencies of provinces and municipalities should work in coordinated actions to implement homogeneous programs. Thus avoiding the discouragement effect may result in a taxpayer in the neighboring town are allocated better benefits. Finally, we must continue to explore the behavior of taxpayers, knowing their preferences and desires, to find the optimal combinations of rewards and avoid inefficient expenditure of resources in these programs.

BIBLIOGRAPHY

Please refer to articles Spanish bibliography.

Victoria, Giarrizzo

Facultad de Ciencias Economicas

Universidad de Buenos Aires

Cordoba 2120, Piso 1. CABA

E-mail: vgiarrizzo@gmail.com
Figure 1: Measures applied in Argentina to combat tax
evasion (1996-2010)

                  Types of             Total     total
                  Measures to         measures
                  combat tax
                  evasion

Cost-efficiency   Control                32      25.6%
                    measures that
                    seek to
                    implement
                    mechanisms
                    agile and
                    sophisticated
                    that hinder
                    evasion
Control           Measures that          42      33.6%
                    seek to control
                    the payment
Efficiency        Measures               8       6.4%
                    intended to
                    streamline the
                    payment and
                    collection of
                    taxes
Forgiveness       Measures               9       7.2%
                    granting credit
                    facilities or
                    condone debts
                    on condition
                    that they be
                    laundered
Pressure          Measures that          9       7.2%
                    increase
                    aliquots or
                    implement new
                    taxes
Relief            Measures that          4       3.2%
                    reduce taxes
Prize             Measures that          5       4.0%
                    seek to reward
                    the paying
Reputation        Measures that          1       0.8%
                    seek to affect
                    the public
                    image of
                    evaders
Punishment        Measures that          15      12.0%
Total               increase the        125      100%
                    penalties for
                    evading

Source: Giarrizzo-Redel, 2012. Work Paper

Figure 3: Results of the game

                        Group 1   Group 2   Group 3

Full compliance           45%       30%       50%
Noncompliance             55%       70%       50%
Partial noncompliance     20%       15%       15%
Full noncompliance        35%      33.3%     33.3%

Source: Own Elaboration
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Author:Giarrizzo, Victoria
Publication:Vision de Futuro
Date:Jul 1, 2012
Words:15364
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