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Imaginarios sociales y biopolitica en la escuela: la mujer como cuerpo del delito.

SOCIAL IMAGINARY AND BIO-POLITICS IN SCHOOL: WOMEN AS THE BODY OF CRIME

Introduccion

La discusion acerca de las dificultades en la institucion de la democracia requiere analizar los modos en que se construye el campo de lo politico, considerando el peso de las categorias que operan para la exclusion e inclusion de las mujeres como ciudadanas.

Observando los conflictos en la escuela, se distingue que el cuerpo femenino aparece como componente de una exclusion que no es solo social, sino tambien politica, la que se encuentra marcada por las relaciones sociales instituidas al interior del sistema sexo/genero (Tahon 1999) en diversos espacios. Las posibilidades de explicacion exceden lo situacional y requieren de la profundizacion en el analisis desde las categorias de la filosofia politica, que nos permitan distinguir la discusion sobre los conceptos de politica y biopolitica, para responder a la pregunta ?cuales son las limitaciones para el acceso al campo de lo politico del cuerpo femenino? Asimismo, desde una discusion contemporanea, ?que perspectivas de inclusion politica son posibles para estos cuerpos?, entendiendo su institucion previa, asi como las posibilidades que opera en su significacion, "como un sitio que a la vez permite y limita la accion politica" (Martinez 2015:333). En ese sentido, si el ingreso de las mujeres en el campo de lo politico considera la inscripcion de los cuerpos femeninos en las relaciones sociales que dan forma a la polis, ?cuales son las posibilidades de expresion para estos cuerpos en el Chile de la postdictadura?

Para la comprension de la condicion de exclusion que afecta a las mujeres, consideramos la reflexion acerca de los cuerpos femeninos en el campo de lo politico en el Chile de la postdictadura, distinguiendo y analizando las formas que adquieren las relaciones sociales en la institucion imaginaria de la sociedad, puesto que los conflictos que se evidencian en la micropolitica permiten una aproximacion a la comprension del modo como se configura el campo de lo politico y los debates acerca de la democracia. De este modo, el vinculo entre subjetividad y politica adquiere importancia desde la vivencia del sujeto y las relaciones que establece a partir de los modos de pensamiento que son condicion de la dominacion masculina.

Para responder a estas interrogantes, en primer lugar, se abordaran las implicancias de los contenidos en disputa en el proceso de subjetivacion y construccion de la politica, considerando el peso que tienen las categorias de bios y zoe desde la filosofia clasica y contemporanea. A partir de estos conceptos se establece el cuerpo femenino como cuerpo del delito, es decir, como componente de una acusacion elaborada en el contexto del Estado patriarcal. En segundo lugar, se analizara el campo de lo politico a partir del conflicto como categoria de comprension para subvertir el lugar de la mujer en los imaginarios sociales dominantes, y el modo como la institucionalidad se pliega ante estos mandatos. Se tomaran como ejemplos algunos de los conflictos que se generan en la escuela y los efectos que tienen sobre las modulaciones del cuerpo y la sexualidad en las ninas y las jovenes, a fin de presentar el fuerte vinculo entre el modo en que se construyen los imaginarios sociales acerca de lo femenino y la forma en que opera la biopolitica en la sociedad chilena de postdictadura.

1. El cuerpo de las mujeres en el dispositivo disciplinario de la Escuela

1.1 La polis y las posibilidades de la politica

La construccion social del genero se sostiene a partir de la exclusion del campo politico de las mujeres, a traves de diferentes dispositivos de control y disciplinamiento que pretende la estandarizacion de los cuerpos femeninos sobre la base de estereotipos atribuidos de acuerdo al sistema sexo/genero. Las categorias para el analisis de los fenomenos de discriminacion que viven las jovenes en el espacio escolar y los modos en que enfrentan la construccion estereotipada del sexo, pueden encontrarse a partir de la discusion sobre la tension que se establece entre la <<nuda vida>> y la <<existencia politica>>, que estan marcadas por los conceptos de zoe y bios que retomamos desde Giorgio Agamben (2003).

El filosofo italiano remite a la critica de esta pareja categorial que instituye una inscripcion de lo politico desde una concepcion teleologica, que excluye a la posicion del cuerpo del campo de lo politico otorgandole el caracter de nuda vida, la cual seria asimilable a la de un animal sin logos. Mientras que bios determinaria el caracter propio del ser humano que vive en comunidad y es capaz de desarrollar un ejercicio politico: "Hay politica porque el hombre es el ser vivo que, en el lenguaje, separa la propia nuda vida y la opone a si mismo, y, al mismo tiempo, se mantiene en relacion con ella en una exclusion inclusiva" (Agamben 2003:18).

La discusion de exclusion e inclusion que toma Agamben tiene su correlato en la filosofia clasica, especialmente en el pensamiento de Aristoteles, quien al hacer alusion a la vida, considera que es solo en el mundo politico, es decir en la polis, donde el ser humano puede desarrollar una buena vida, puesto que es en la comunidad politica donde es posible el despliegue del "nivel mas alto de autosuficiencia, que nacio a causa de la vida, pero subsiste para el vivir bien" (Aristoteles 1988, Libro I, pagina 49). Pues solo en este plano de lo publico el ser humano deja el ambito de las necesidades, cotidianas y no cotidianas, para dar paso al despliegue de una vida autonoma y autarquica, por lo cual la zoe o aquello que se excluye, remite a la condicion corporal de lo humano, debido a que es el cuerpo el que se encuentra afectado por las necesidades cotidianas y no-cotidianas de la vida.

Desde esta perspectiva, solo en la vida politica el ser humano puede ser feliz (eudaimonico), por lo tanto su desarrollo estaria dado en la dimension publica, y no en el ambito privado, debido que esta esfera no permite el desarrollo de la dimension politica del sujeto.

Sin embargo, lo problematico es el significado del vivir con vistas al vivir bien. Estas teorias enfatizan que la vida politica solo se articularia en este vivir bien. Pero, ?la politica surge solo cuando es buena vida?

Desde el punto de vista de la subjetivacion que yace bajo esta afirmacion de la vida, se establece simultaneamente una exclusion de la nuda vida del ser humano, con esto la dicotomia entre <<vivir>> y <<vivir bien>> genera una exclusion, puesto que la dimension de la zoe quedaria afuera. Entonces, ?cual es la relacion entre politica y vida, si esta se presenta como aquello que debe ser incluido por medio de una exclusion?

1.2 El registro de la vida y la subjetividad

Esta discusion acerca de la exclusion/inclusion, se levanta sobre la base del reconocimiento de la construccion del cuerpo como campo politico, de modo de problematizar la dinamica social y cultural donde el cuerpo instala a las mujeres fuera del campo de lo politico, en el que el disciplinamiento del cuerpo opera como uno de los procesos que deja a las mujeres fuera de este campo.

La reduccion del campo politico para la integracion dentro del orden instituido, obedece a que no se les reconoce la capacidad de autonomia a las mujeres. La reproduccion que deja siempre afuera a las mujeres connota necesidades sociales que no logran tener el estatuto de la politica. Asi ocurre con la familia y la aldea en el pensamiento aristotelico, las cuales, si bien dan cuenta de una vida en comunidad, estos modos de organizacion no son autosuficientes como la ciudad, restringiendose al ambito de las necesidades (Aristoteles 1988). De este modo, la familia y la aldea y quienes operan en su interior (mujeres, esclavos, o extranjeros, entre otros) quedan fuera de la politica, negandoseles una posicion como miembros de la ciudad. Esta negacion no culmina en un dentro o fuera de lo politico, sino que a su vez niega a un colectivo la condicion minima para ser parte de ello: "La razon por la cual el hombre es un ser social, mas que cualquier abeja y cualquier animal gregario, es evidente: la naturaleza, como decimos, no hace nada en vano, y el hombre es el unico animal que tiene palabra. Pues la voz es signo del dolor y del placer, y por eso la poseen tambien los demas animales, [...]. Pero la palabra es para manifestar lo conveniente y lo perjudicial, asi como lo justo y lo injusto. Y esto es lo propio del hombre frente a los demas animales: poseer, el solo, el sentido del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto, y de los demas valores, y la participacion comunitaria de estas cosas constituye la casa y la ciudad" (Aristoteles 1988, Libro I, pagina 51).

La produccion de la politica abre el campo de accion para todos y todas. La reivindicacion de participacion de la construccion social del genero es parte de este campo, toda vez que a las mujeres se las mantiene ajenas al campo politico, a partir de su negacion en las dimensiones del lenguaje y la etica.

Esto opera en su constitucion como sujeto, como una identidad reducida que se suscribe en una pura cuestion biologica o logica de la produccion (Tahon 1999), en tanto madre, en tanto cuerpo, y en tanto eslabon en la cadena de cuidado, sujetas a la familia, a la casa, dada su pertenencia al domesticus, espacio de dominio de otro (1).

Al negarse las dimensiones del lenguaje y la etica, se inscribe el cuerpo de la mujer en la vida como zoe. Existe un vinculo entre la reduccion de la mujer a su cuerpo como zoe en cuanto: "cuerpo productivo biologico", capaz de producir otros seres humanos, ser madre, cuidar a los recien nacidos, y en tanto "cuerpo productivo industrial" (Tahon 1999), como parte de la division social del trabajo, donde realiza tareas definidas socialmente para su ubicacion como cuidadoras y dentro de las tareas de reproduccion de la mano de obra en el ambito de lo privado. Ambas expresiones de este vinculo han sido objeto de procesos de tecnificacion y racionalizacion dentro del capitalismo, manteniendo una logica de dominio que deviene historicamente en estrategias de poder diferenciadas. Como indica Michel Foucault, existe en la sociedad contemporanea un particular principio de exclusion; no se trata ya de una prohibicion, sino de una separacion y un rechazo que se articula en base a ciertos dominios de saber que produciendo nuevos objetos, conceptos y tecnicas, dan lugar a formas de subjetividad que naturalizan esa separacion. Bajo el nombre de sociedad disciplinaria, se articula la forma de funcionamiento de cierto orden que articula formas de saber, relaciones de poder y tipos de subjetivaciones para su reproduccion.

Si bien hay un vinculo directo entre vida y politica, pues la vida humana tiene dos dimensiones (zoe y bios), la zoe queda afuera estableciendo condiciones de control de lo politico a traves del bios y lo vuelve por tanto teleologico. Este vinculo lo que hace es excluir el cuerpo o la pulsion. De este modo, bajo la forma de la vida racional, la biopolitica entrega una finalidad, se instituye como heteronomia.

La construccion de un cuerpo biopolitico implicara, por tanto, el desarrollo de mecanismos de control de la buena vida, con una definicion heteronoma de lo que seria esa buena vida.

En la definicion de la zoe como vida nuda, y la vida politica como la buena vida, tal oposicion "es una implicacion [...] de la nuda vida en la vida politicamente cualificada" (Agamben 2003:16). En la pregunta ?por que la politica occidental se funda sobre la exclusion de la nuda vida?, se detectan maniobras de ocultamiento, sobre cuya exclusion se funda la biopolitica. Asi, cuando la biopolitica coincide con la politica y la negacion de la inscripcion en el cuerpo, la mera vida puede ser sacada de todo contexto, a un extremo tal que puede ser aniquilada sin que entre en la esfera de lo punible, del mismo modo como Arendt presenta en Eichmann a Jerusalem como opera la banalidad del mal, bajo la "desnaturalizacion del imperativo etico" (Revault d'Allonnes 2006:181).

Desde esta perspectiva, podemos situar el analisis en como la biopolitica ha instaurado un modelo de control sobre la poblacion femenina, que en su ubicacion estrategica fuera del campo de lo politico, reduce su existencia a mera zoe, por la condicion de necesidad y reproduccion domestica de la vida que comportaria.

1.3 La mujer desde el margen. La produccion politica desde la resistencia de la zoe

La expropiacion de la mujer del campo de la buena vida--y con ello de lo politico--se evidencia en los discursos y la dinamica que se construyen en la escuela secundaria, donde se observan las dificultades que enfrentan las jovenes ante la primacia de la construccion de las relaciones bajo un imaginario de sexo/genero, el cual, marcado por la obligatoriedad de la adscripcion a una identidad, implica la imposicion, que excluye, y establece el limite del campo de la constitucion de las mujeres y ninas dentro de la construccion de la politica.

En este sentido, siguiendo a Butler utilizamos la nocion misma de "el cuerpo", "no como una superficie disponible que espera significacion, sino como un conjunto de limites individuales y sociales que permanecen y adquieren significado politicamente" (Butler 2007:99).

Marie-Blanche Tahon desarrolla la discusion sobre la correspondencia y la distancia entre derechos sociales y derechos politicos en el caso de las mujeres, donde los procesos de lucha por sus derechos han seguido recorridos de reconocimiento que escinden lo social de lo politico. En esta logica, la construccion de las relaciones sociales implica relaciones entre los sexos, adquiriendo el sexo femenino una connotacion social excluyente del reconocimiento explicito del campo politico. Se lleva la ley al contrato entre partes individuales y a la cuestion patrimonial, en tanto reparto y dominio.

El cuerpo de las mujeres, se invisibiliza en su inscripcion en el campo de lo politico, quedando reducido a un desglose de funciones y normas. Con ello, aludimos a que la discusion no solo es un tema de derechos, sino de campo politico, porque parte de las demandas que se ciernen como sobras y sombras de las reivindicaciones de genero, en relacion a los temas de interes general, aparecen desde el margen de la sociedad, para convertirse en cuestiones que quedan en el ambito privado, y por ello fuera del campo politico.

En efecto, cuando se habla de mujeres en la politica y su vinculo con el campo de lo politico, varias de esas discusiones se reducen a ley de cuotas y a la generacion de medidas de "discriminacion positiva" (2), donde lo que se hace es reconocer, pero al mismo tiempo asumir, bajo la forma de una "concesion a las minorias", esta exclusion. De este modo, pueden verse politicas que refuerzan la division sexual del trabajo y la discriminacion, donde la crianza de los hijos es atribuida exclusivamente a las mujeres, o como ocurre en el caso chileno, donde se grava a las mujeres con un impuesto al utero en el ambito laboral, previsional y de salud, sin que se reconozcan las discusiones respecto del alcance de la participacion en diferentes espacios de construccion cultural y la contribucion de ninas y mujeres en la realizacion de un proyecto civilizatorio diferente.

Desde esta perspectiva, la educacion estaria resguardando que el estado de la cuestion no varie en la situacion de las mujeres. Y esto significa el despliegue de los dispositivos a traves de los cuales se instituye la escuela como espacio de reproduccion, como parte integrante de la dinamica que deja a las mujeres fuera de lo politico.

Marie-Blanche Tahon formula la critica a teoricos posmodernos que plantean "pensar mas alla de las identidades", advirtiendo que las identidades opresivas o liberadoras siguen estando al centro de la lucha politica en el mundo contemporaneo. Cuestionando la perspectiva multiculturalista neoliberal, senala que estos conflictos no se resuelven con talleres de capacitacion sobre "manejo de la diversidad", sino visibilizando y afectando los problemas de redistribucion material e injusticia que hacen de las diferencias, desigualdades. En este mismo registro, Amina Mama, enfatiza sobre la ilusion de la retorica culturalista que pretenderia el reconocimiento sin redistribucion, apelando a las logicas de dominacion presentes que quedan en evidencia desde los movimientos, los cuales desde una posicion principalmente de resistencia, pueden acentuar la singularidad de esa lucha, y no abordar el trasfondo cultural y economico del problema de la exclusion y segregacion de las mujeres del campo de lo politico. Esto requiere distinguir las articulaciones entre la hegemonia presente y la historia a traves de la cual se fue configurando esa hegemonia, que en el modo de produccion actual cobra una forma particular de aproximacion al problema.

1.4 El disciplinamiento del cuerpo: el cuerpo del delito

Algunas de las expresiones del problema de exclusion que produce el sistema sexo/genero se observan en los conflictos presentes en el espacio escolar. Alli los actores connotan de manera diferenciada las situaciones y los elementos en juego en cada una de ellas.

Prestamos atencion a algunos de los contenidos de la construccion social del genero que aparecen como significativos desde los imaginarios, apareciendo ya sea como parte de los procesos de dominacion y resistencia a la reproduccion de un sistema de hegemonia patriarcal, a la vez que como sentidos que refuerzan o amplian la construccion politica de la situacion de la mujer en la sociedad actual.

Desde el discurso institucional de las escuelas, una de las fuentes principales de los conflictos estaria asociada a la disciplina (o la indisciplina) de los estudiantes. En terminos generales, las relaciones entre profesores, profesoras y estudiantes aparece fuertemente marcadas por un afan de control de la disciplina en clases, en la medida que su transgresion representaria una limitacion al desarrollo de su trabajo educativo en el aula. Pero el tipo de situaciones y los elementos que se ponen en juego aqui, varian segun se trate de hombres o mujeres, estableciendose las relaciones de poder que se organizan en las significaciones socio-simbolicas que definen el como "ser mujer" y como comportarse en el liceo conforme ese conjunto de representaciones y practicas de las cuales esa institucion se hace parte.

La imagen de la escuela de senoritas opera para significar ese espacio exclusivo de formacion, donde priman estereotipos y presionan por la reproduccion de roles y formas tradicionales de la construccion de lo femenino (De Barbieri 1993). En este imaginario, los contenidos sobre la sexualidad son de caracter moralizante para las mujeres y se evita su discusion abierta.

La escuela propicia procesos de subjetivacion en los que se considera un tipo ideal de mujer, sobre la base de cuya imagen se tiende a reproducir el estereotipo femenino, ya sea por el contenido de los discursos, como por las caracteristicas atribuidas sobre la base de las cuales se permiten y legitiman las formas de control, apelando a una supuesta naturaleza que se instala desde el gesto y que territorializa el cuerpo.

En los discursos de profesores, profesoras y estudiantes, la regulacion y la construccion del genero estan presentes en las significaciones imaginarias de la disciplina. Ello se observa en un enfasis explicito en la regulacion de los comportamientos sexuales de las ninas y jovenes en el espacio escolar, aludiendo estereotipos de genero donde se le atribuyen caracteristicas de agresividad a los hombres, mientras que se considera a las mujeres poseedoras de sensibilidad, lo que redundara en la division social del trabajo, en potencialidades esperadas para hombres en cuanto a sus capacidades de ser propositivos, arriesgados y competitivos, mientras que de las mujeres se esperara que se muestren pasivas, mesuradas y dociles.

La indisciplina de los estudiantes vista por los profesores toma como pruebas el desorden, el lenguaje procaz, la falta de atencion dentro de la sala de clases, pero en el caso de las ninas y las jovenes, la indisciplina incorpora ademas como manifestacion critica el comportamiento relacionado con la construccion del genero femenino y la condicion sexual.

Las significaciones sobre la disciplina en clases en el caso de las ninas y mujeres se refiere al intento de regulacion de los comportamientos sexuales buscando el control de la sexualidad de las estudiantes. En la escuela y en especial en el caso de establecimientos de mujeres, se plantea la doble exigencia de disciplinamiento del sistema sexo/genero. Por una parte, el cuerpo esta marcado por la normatividad de la castidad, pero por otra parte, y siendo condicion paradojica, se desarrollan diferentes intentos por excluir la diversidad sexual, asumiendo la obligatoriedad de la heterosexualidad (Butler 2007).

La primacia de estereotipos y roles tradicionales femeninos en los habitos cotidianos del patio, de la sala de clases en horas muertas, asi como la eleccion de su orientacion en las especialidades tecnico- profesionales, denotan el prisma bajo el cual las jovenes viven, resisten o aceptan la construccion impuesta del genero, donde la escuela opera como un lugar de reproduccion social de las jerarquias que establece un modelo tradicional de relaciones entre hombres y mujeres.

El codigo de comportamiento en clases saca a la luz el establecimiento de canones diferenciados de comportamiento para hombres y mujeres, donde los profesores utilizarian canones mas estrictos en el caso de las ninas y jovenes, en tanto portan un cuerpo que produce otros seres (Tahon 1999). Su cuerpo individual es a la vez cuerpo social, que asegura la continuidad de la especie. A partir de la categorizacion del cruce entre cuerpo individual y cuerpo social en las jovenes, se instala un doble conflicto. El primero consiste en que se entregan categorias biomedicas al cuerpo femenino, mientras que en un segundo registro, se marca el cuerpo femenino desde el cuidado y uso de su cuerpo que trasciende los limites de su propia vida, por lo cual los otros, al igual que ella, pudiesen controlar, dominar o intervenir en aquel cuerpo.

La presencia del dispositivo disciplinario alcanza sofisticacion, internandose en una subjetividad proyectada en el gesto cotidiano, que toma forma de biopolitica en tanto se inscribe en el cuerpo individual, que reduce a las mujeres a la manera de una anatomo-politica. Pero que se extiende mas alla del cuerpo individual y abarca hacia las politicas publicas, bajo el modo de una biopolitica de la especie, preocupada por el aseguramiento de la reproduccion de la poblacion. Debido a que a partir del cuerpo de la mujer no solo se aplica, utilizando terminologia de Foucault, anatomo-politica, sino biopolitica, en cuanto a partir de este cuerpo se intenta regular a toda la poblacion femenina, lo que extrapola el problema desde el cuerpo de una mujer a toda la poblacion: "Luego de la anatomo-politica del cuerpo humano, introducida durante el siglo XVIII, vemos aparecer, a finales de este, algo que ya no es esa anatomopolitica sino lo que yo llamaria una biopolitica de la especie humana" (Foucault 2000:220).

Esta moderna biopolitica se ocupara entonces de las tasas de nacimientos y muertes, la fecundidad de la poblacion, las enfermedades endemicas, las enfermedades incapacitantes, etc. Las disciplinas tenian que ver con el individuo y su cuerpo, pero ahora ni siquiera se apuntara a la sociedad como tal, sino a la idea de poblacion. De modo tal que el poder "ya no tiene que verselas solo con sujetos de derecho[...], sino con seres vivos, y el dominio que pueda ejercer sobre ellos debera colocarse en el nivel de la vida misma" (Foucault 1996:135).

La biopolitica tiene que ver entonces con la poblacion como problema politico, como un nuevo cuerpo "un cuerpo multiple, cuerpo de muchas cabezas, sino infinito, al menos necesariamente innumerable" (Foucault 2000:222).

Este registro de extrapolacion, desde el cuerpo individual a la biopolitica de la poblacion, es posible constatarlo a partir de las brechas que se establecen entre el discurso adulto tradicional, de profesores y directivos, y el discurso critico de algunas de las estudiantes, quienes despliegan el cuestionamiento a la escuela y a una cultura que las deja en posicion de subordinacion dentro de un sistema politico y economico que las segrega por ser mujeres, jovenes y pobres, estableciendose el campo donde se desarrolla un imaginario radical. Este imaginario se instituye desde las significaciones de las estudiantes sobre su sexualidad, el reconocimiento de capacidades plenas y la demanda de una posicion distinta dentro de la sociedad.

2. El registro del conflicto como apertura del campo de lo politico

Luego de examinar el modo en que es inscrito el cuerpo de las mujeres en el dispositivo disciplinario de la escuela, es preciso dar el paso desde el registro de la subjetividad a la politica, del campo del derecho al campo de lo politico.

Al observar las tensiones en la construccion social del genero, que aparece marcada por la obligatoriedad de la adscripcion a un genero y a sus diferentes modos de expresion, que excluyen la constitucion de las mujeres y las ninas de la construccion de un campo politico, se ha identificado el movimiento a traves del cual se establecen mecanismos de subjetivacion politica, que como primera condicion debe reconocer una identidad. Esta identidad, en el mundo moderno, se erige desde la exigencia del Estado liberal: tener un nombre y una adscripcion a un genero.

Butler destaca a partir de Foucault que "las identidades son formadas en el interior de dispositivos politicos contemporaneos de ciertas exigencias del Estado liberal. Estas exigencias, suponen que la afirmacion y la reivindicacion de derechos no pueden mas que emanar de una identidad singular que ha sido invocada. Por ello, mientras mas especificas son las identidades, mas se reducen a esa especificidad" (Butler 2002:158).

Este fenomeno corresponde al movimiento por el cual un aparato juridico produce el campo de sujetos politicos: "En la medida que, segun Foucault, el aparato disciplinario del Estado opera a traves de la produccion totalizante de individuos y donde esta totalizacion extiende la jurisdiccion del Estado (transformando, precisamente los individuos en sujetos del Estado)" (Butler 2002:158).

En esta discusion, los sujetos no lograrian su condicion sino a condicion de ser para y desde el Estado, por lo tanto el poder del individuo se limitaria a la reivindicacion y apelacion a un Estado que constituye la categoria de sujetos politicos en tanto demandantes. Esto pone en cuestion el lugar que damos a la igualdad, estableciendo una aporia entre la igualdad de origen, o la aspiracion a la igualdad: "una politica de la identidad, como dispositivo del poder juridico, es producida por un Estado capaz de otorgar reconocimiento y derechos solamente a sujetos totalizados por la particularidad que constituye su estatuto de demandantes" (Butler 2002:158). Por esto, la reivindicacion no puede ser solo por derechos, "sino por una constitucion radical de la subjetividad formada en y contra la hegemonia historica del sujeto juridico" (Butler 2002:158).

Butler cita a Foucault estableciendo que aquello significa que "una lucha emancipadora busca algo mas que la inclusion dentro del orden juridico, pues tanto en la resistencia y la critica, a la vez que en su aceptacion, se impone una cierta sujecion a ese orden juridico. Esta <<doble sujecion>> politica, que son [a la vez] la individualizacion y la totalizacion simultaneas de las estructuras de poder moderna" (Butler 2002:159). Eso exige que se desarrolle una lectura que ayude a entender ese orden desde la resistencia al cuerpo disciplinario.

Desde esta perspectiva, la formacion de la identidad del sujeto se daria bajo la condicion de asumir la respuesta a una ley, de endosar una culpabilidad fuera del yo. Esto implica que quien se torna hacia la ley, desarrolla un acto condicionado, "a la vez por la voz de la ley y la capacidad de reaccion de quien es interpelado por la ley" (Butler 2002:166). Tal como la logica de la conciencia en Althusser y la complicidad que condiciona la propia critica exigiria "una voluntad de no ser---una des-subjetivacion critica--a fin de mostrar que la ley es menos potente que lo que aparenta" (Butler 2002:197). Sin embargo, esto representa una ilusion de la autonomia del sujeto que se desvanece ante el mandato de la norma que se extiende mas alla de lo que advierte el propio sujeto: "?Como un deseo es explotado no solo por uno, sino por varios ordenes de leyes, deseo que nos hace ceder a la subordinacion para mantener nuestro sentimiento de 'ser' social?" (Butler 2002:197).

Butler considera los planteamientos de Althusser respecto del sometimiento como aceptacion y esta a su vez, como orientacion hacia la ley: "La orientacion hacia la ley es una orientacion, un retorno contra si que constituye un movimiento de conciencia. Pero el reflejo de la conciencia ?no paraliza la critica de la ley al mismo tiempo que forma la relacion no critica del sujeto a la ley en tanto que condicion de sujecion? El destinatario esta constrenido de volver hacia la ley antes de tener la menor posibilidad de interrogarse: ?quien habla? ?Por que deberia voltear? ?Por que deberia aceptar los terminos en los cuales soy llamado?" (Butler 2002:167).

A partir de esta consideracion para evitar la reproduccion, seria el conflicto la situacion que performaria lo politico, evitando la naturalizacion y el anquilosamiento en el cual puede caer la institucion de una sociedad dada. Chantal Mouffe senala una distincion entre lo <<politico>> y la <<politica>>, que permite recuperar el conflicto desde la dimension de antagonismo: "concibo 'lo politico', como la dimension de antagonismo que considero constitutiva de las sociedades humanas, mientras que entiendo a 'la politica' como el conjunto de practicas e instituciones a traves de las cuales se crea un determinado orden, organizando la coexistencia humana en el contexto de la conflictividad derivada de lo politico" (Mouffe 2011:16).

Es preciso recuperar y poner al centro el conflicto como elemento central de lo politico, que da forma y vuelve posible lo social. De ese modo es como se instituye la apertura, mas alla de la politica instituida por el orden estatal, que obliga a los sujetos a una identidad ante la ley. El ser para el Estado limita las posibilidades de creacion. La sujecion al cuerpo alejaria del campo del conflicto, sin reconocer que esa sujecion es la base del conflicto que implica la discriminacion, enajenacion del campo de lo politico.

Al ver el conflicto como creacion (ex-nihilo), como resistencia (en tanto busqueda de la fisura, del <<nicho>> que permitiria pervivencia) y la contradiccion (las relaciones de oposicion, la vision de opuestos binarios, excluyentes) que permite distinguir las formas que adquieren las relaciones superando un biologismo homeostatico, como si fuera una sucesion de hechos encadenados desde la determinacion de la adaptacion.

Y el imaginario del Leviatan, el Estado como administracion de sujetos en Hobbes, en tanto cesion de derechos, y campo de dominio del poder sobre los seres humanos, considerando la reelaboracion del Estado en el marco capitalista neoliberal.

?Cuales son las logicas de dominacion que llevan (que portan los sujetos) sin darse cuenta? ?Cual es la segunda naturaleza que se reconoce como primera? ?Quien soy yo para darme vuelta ante la ley? ?Por que deberia voltear ante el llamado de la ley? La reduccion de la mujer al campo de lo domestico implica que siempre esta sujeta al dominio, siempre voltea ante la ley.

La tragedia integra estas diferentes expresiones, cuando el sujeto logra ver su pasado y su futuro-- simultaneamente--cuando advierte las logicas de dominacion. La contradiccion se erige en la vision de integracion en la sintesis (tesis y antitesis, asumiendo la historia) o la creacion ex-nihilo (autopoiesis) que crea algo totalmente nuevo mas alla de la construccion cultural y politica pasada.

2.1 Discusion hacia la ampliacion del logos de las mujeres

Uno de los aspectos que resultan indispensables en el analisis de los dispositivos que permiten la instalacion de discursos y significaciones que legitiman la dominacion en un sistema sexo-genero, nos lleva a examinar la unidad de la violencia y la escritura que se expresa en la hegemonia del orden patriarcal, que impone una cierta legitimidad o ilegitimidad de los saberes: "El sistema de signos, que el logos sea en principio una huella y que esta huella sea el recurso principal del lenguaje y la escritura, significa que el logos no es una creacion, sino la traza, la marca de una dominacion, que se reproduce a traves suya" (Derrida 1962:126).

Desde el logos moderno, se da el cuestionamiento al sujeto trascendental. La verdad es la representacion de la realidad del sujeto, representacion no valida de la realidad.

Recuperamos la afirmacion de Derrida en relacion como el falogocentrismo integra la violencia en la escritura, donde el logos es entendido como capacidad de dominacion de la realidad. En una linea similar, pero desde el psicoanalisis, Eugene Enriquez (1983) analiza la institucion de la violencia en el lenguaje luego del asesinato del padre por parte de la horda primitiva, la cual en el proceso de institucion del Estado recordara a los hijos ese acto inicial de violencia que funda el lenguaje y la construccion simbolica de la realidad.

En esta operacion, la marca de una dominacion originaria estableceria un abismo alrededor de lo simbolizable sobre y desde la mujer. Se fija un imaginario donde la salida de ese espacio ya simbolizado, el paso a la creacion, es vista como el salto al vacio. Dar un paso adelante significaria la caida en el abismo de la insignificancia, en el caso de las mujeres significa la aceptacion de la imprevisibilidad potencial de su capacidad de accion, de agenciamiento, en esto, "los antagonismos que ella comporta no son recuperables en el horizonte tradicional de lo politico" (Guattari 1989:160). Pero habria impactado en el nivel de las conciencias, de los deseos y de los comportamientos.

Visto desde el punto de vista filosofico, la carencia del logos se reduce a la capacidad de la razon, que en la epoca moderna se configura como una razon antropocentrica. El logos clasico griego, refiere una cuestion polisemantica, donde se puede encontrar una doble acepcion, como forma de concepcion, razon, ciencia o episteme. Mientras que, en el mundo moderno, es mas cercano de la razon, pero esta razon moderna, respaldada, legitimada o <<escoltada>> por la razon producida por el conocimiento cientifico. Es por lo tanto una razon cuantitativa, taxonomica, que senala el tiempo continuo, una sincronia y orden general de las cosas. Con este movimiento, la razon referira al pensamiento dominante, aquel que definira el orden social y las demas relaciones que se desprenden a partir de esa matriz.

Estableciendo una diferencia entre el logos clasico que refiere a la razon y el logos moderno que refiere a la legitimidad del conocimiento. No obstante, la razon en general refiere al pensamiento dominante.

Derrida cuando habla del falogocentrismo senala el paradigma de un logos dominador: "de un discurso al otro, la diferencia no puede ser aqui sino un modo de habitar al interior de una 'conceptualidad' prometida o ya sometida al mal estado. En ella y ya sin ella, habria que tratar de recuperar la unidad del gesto y la palabra, del cuerpo y del lenguaje, del instrumento y el pensamiento antes que se articule la originalidad del uno y el otro y sin que esta unidad profunda de lugar a la confusion. No hay que confundir estas significaciones originales en la orbita del sistema donde ellas se oponen. Pero habria que, al pensar en la historia del sistema, exceder en alguna parte, de manera exorbitante, sentido y valor" (Derrida 1962:126).

Esta sujecion a un logos de dominio se confronta a la idea del logos amplio, donde la produccion no sea el elemento articulador que reduce la vida una pura razon instrumental. El viraje al sujeto como una de las vias reflexivas, exige distinguir la produccion subjetiva en el imaginario cuando se trata de comprender las significaciones, procesos y acciones a las que da forma el conflicto.

2.2 La produccion de la matriz heterosexual y la produccion como adquisicion de la subjetividad

En la escuela, la diferencia de las jovenes respecto del sentido de una moral estricta impuesta por la sociedad a las relaciones entre los generos, es vista por la institucion como una amenaza: "El genero es la estilizacion repetida del cuerpo, una sucesion de acciones repetidas--dentro de un marco regulador muy estricto--que se inmoviliza con el tiempo para crear la apariencia de sustancia, de una especie natural de ser" (Butler 2007:98).

Particularmente en liceos de mujeres, el lesbianismo suele ser visto como conflicto principal por algunos de sus actores. Bajo una logica del prestigio, la institucion impone la sancion social a las estudiantes, asociando la imagen que sentencia a una mala vida futura y el riesgo de la perdida de su capacidad de reproduccion como madre, como nuda vida o zoe, donde se acabaria el futuro.

Sin embargo, no obstante el peso de la sancion social, la practica sexual lesbica se contextualiza en si misma ya como mecanismo de resistencia, a lo que Butler ha definido como parte de un dispositivo disciplinario que se impone en la escuela asociado a contenidos donde, no solamente se exige el cumplimiento de roles tradicionales, sino la "heterosexualidad obligatoria" (Butler 2007).

El ejercicio de una sexualidad lesbica, se considerara <<disidente>> toda vez que deja en cierto <<vacio de poder>> a las estrategias de control utilizadas por la institucion, orientadas a mujeres idealmente heterosexuales. Las jovenes que aparecen fuera de los canones normativos ponen en entredicho las estrategias de control tradicionales destinadas a dar respuesta a la necesidad de producir "mujeres", deslegitimando la lesbofobia.

El conflicto se genera al nivel de las categorias utilizadas para nombrarlo, estas le dan forma y contenido. Estas operan sobre la base de exclusiones, agrupaciones y asociaciones en la construccion del sentido. Una pregunta sobre este orden del discurso que exige la consideracion de: "?Como construye el lenguaje las categorias de sexo?" (Butler 2007:39) y que metaforizan el ser hombre, ser mujer, como dominio donde confluyen la <<heterosexualidad obligatoria>> y el <<falogocentrismo>>. "?Cual es el vinculo entre genero y sexualidad?" (Butler 2007:13) y ?donde estan sus puntos de ruptura?

En el caso de los establecimientos educacionales las categorias de genero y sexualidad se articulan en el discurso a partir de la imposicion de una sexualidad unica a las mujeres, no se distingue necesariamente de la primacia del discurso falogocentrista, que establece la hegemonia del hombre y del genero masculino.

2.3 Sexo, genero y patriarcado

En medio de la discusion respecto de que concepto utilizar, ya sea el de genero como propone Teresita de Barbieri, o el de sexo propuesto por Marie-Blanche Tahon, asi como las relaciones sociales de sexo desde Helena Hirata, preferimos referirnos al sistema sexo/genero para captar el proceso a traves del cual se impone el poder de la vision de univocidad del sexo, que le asignaria la coherencia interna del genero y el marco binario para sexo y genero, que seran para Butler "ficciones reguladoras que refuerzan y naturalizan los regimenes de poder convergentes de la opresion masculina y heterosexista" (Butler 2007:99).

La forma en que lo leemos es desde la consideracion de las relaciones de sexo como relaciones de poder, tal como refiere Michel Foucault, Marie-Jose Nadal, Marie-Blanche Tahon y otros autores. Por lo tanto es preciso considerar el sexo/genero como un sistema de relaciones dialecticas, de luchas y enfrentamientos, en permanente conflicto, tacito o explicito para quien lo experimenta: "Asi, el sexo/genero deviene una categoria movible, en perpetua construccion / deconstruccion / reconstruccion, en el seno de la cual el contorno y las fronteras de las categorias de sexo se redefinen perpetuamente. En este nivel, los momentos de cambios sociales, los momentos de conflictos, en el seno de los cuales las normas del genero son cuestionadas, donde los actores, voluntariamente o no, borran las fronteras entre los generos y manipulan las definiciones de lo masculino y lo femenino, son momentos importantes puesto que dejan en evidencia como la dualidad se mantiene, pese a los cambios" (Nadal 1999:16).

Esto permite ir mas alla de todo espejismo mistificador por una parte, que se pliega a las definiciones naturalistas del sexo, o bien las lecturas que establecen una relacion binaria no dialectica que no admite la fisura o la resistencia. Por lo tanto, es preciso "construir objetos de investigacion que permitan dar cuenta de cada una de las dos categorias de sexo y trabajar a la vez en el corazon y en los limites de esas categorias, sobre la bicategorizacion misma" (Daune-Richard y Devreux 1992:20), reconociendo el orden patriarcal en el cual se dan las relaciones sociales. En palabras de Butler: "La organizacion de la ley del patriarcado como una estructura represiva y reguladora tambien exige ser replanteada desde esta perspectiva critica" (Butler 2007:102). En la medida que se designa la unidad de cualquier genero esta necesitaria de una sexualidad estable y de oposicion que la configure.

En la teoria feminista, "uno habla como mujer aunque el sujeto mujer no es una esencia monolitica definida de una vez y para siempre, sino que es mas bien el sitio de un conjunto de experiencias multiples, complejas y potencialmente contradictorias, definido por variables que se superponen, tales como la clase, la raza, la edad, el estilo de vida, la preferencia sexual y otras" (Braidotti 2000:35), donde la diferencia sexual deviene como proyecto politico nomade.

Pensamiento radicalmente materialista, en cuanto pone el acento en condiciones concretas "situadas" que estructuran la subjetividad, pero tambien le dan un matiz novedoso a la nocion clasica de materialismo porque redefine la subjetividad femenina como una red progresiva de formaciones de poder simultaneas. Para Braidotti en el centro de la redefinicion de genero, en tanto tecnica de si mismo (3) apunta a una politica de la subjetividad. Desde un doble sentido, por una parte, "en cuanto se refiere a la constitucion de identidades, como a la adquisicion de subjetividad, entendidas como formas de autorizacion o autoridad para ejercer ciertas practicas. El termino frances assujettissement representa bien ambos niveles de este proceso de subjetivacion: es un proceso material y tambien semiotico que define al sujeto mediante una cantidad de variables reguladoras: sexo, raza, edad, etc. [que a su vez se utilizan como efecto de discriminacion]. La adquisicion de la subjetividad es por lo tanto un proceso de practicas materiales (institucionales) y discursivas (simbolicas) cuyo objetivo es positivo--porque da lugar a formas de empoderamiento (empowerment) y regulacion--porque estas formas son el lugar de limitaciones y disciplinamiento" (Braidotti 2000:115).

Esta sujecion de las jovenes en la escuela se da en primer termino en la condicion de mujer, luego en la situacion de pobreza como estudiantes de liceos vulnerables, que se cierne como el estigma que las expone en el espacio local a la asignacion de atributos que las desacreditan y que les imponen la discriminacion como condicion de vida.

Por otra parte, las formas de sujecion de las ninas y mujeres a las demandas del sistema sexo/genero se expresan tanto en la reiteracion del gesto de la sumision en el contexto de violencia explicita, como a aquel gesto a traves del cual se cuestiona su propio saber. Configurandose un campo que genera la impresion y el deseo de la inclusion desde la exclusion, donde el mal menor es el unico bien que se les ofrece y que merecerian en contextos de pobreza y necesidad. El deseo es reemplazado por la necesidad y lleva el signo de una nueva sujecion, que se marca por la dependencia del deseo del otro, como si fuera su propio deseo. Con esto no seria posible destituir la condicion de lo femenino, de la necesidad, del cuerpo o de la dependencia, debido a que en este punto reaparecen los mismos argumentos que exponiamos en el apartado que remitia al mundo clasico.

Esta situacion se sostiene tambien por el peso de las significaciones dominantes en el ambito politico. En particular podemos senalar las sistematicas dificultades, y los multiples obstaculos, de tipo legal y politico, que se han levantado para impedir el abordaje de politicas sobre sexualidad en el espacio escolar.

En la educacion, si se trata de sociedades autonomas, estas tenderan a producir la emancipacion y la conciencia de su propia institucion, sin embargo si esta sociedad oculta en el imaginario su propia institucion, niega su capacidad de transformacion y alli los sujetos explican, se conforman o naturalizan las diferentes dominaciones ordinarias y generales.

Este rasgo de heteronomia se manifiesta en la construccion simbolica del genero, en la naturalizacion de la dominacion masculina, en la obligacion de la heterosexualidad, en la negacion de los derechos de las estudiantes, demostrando que la escuela seria sobretodo un lugar de transmision, de tension, de adaptacion, contestacion y resistencia ante contenidos signados bajo la marca de la construccion social del sistema sexo/genero.

Las disputas de sentido sobre los contenidos que se quiere entregar a los "recien llegados" (Arendt 2003:286), nos exige distinguir los esquemas de pensamiento y creencias mas o menos articulados que establecen categorias, operaciones de distincion y exclusion, jerarquias y elementos tachados, donde se expresa el tipo de legibilidad que alcanzan las relaciones sociales en esa sociedad en particular. En un contexto de alta complejidad, hay elementos propios de la relacion educativa que se desdibujan, algunas de ellas se hacen eco de las transformaciones culturales que generan cambios en las relaciones entre adultos y ninos, donde se van desdibujando elementos de la autoridad adulta.

En lo que concierne las relaciones de genero y las formas de control y disciplinamiento de las ninas y las jovenes que dan enfasis en el control de la sexualidad, a traves de procesos a veces explicitos de disciplinamiento, a veces sometidos a sofisticadas tecnicas de control de la institucion escolar, no estan ajenas a la cultura y politica global. Esto se corresponde con el fenomeno observado durante la transicion politica en Chile, en la trayectoria que han tenido las politicas de sexualidad, con la oposicion sistematica de algunos actores sociales y politicos.

De este modo, son tambien las regulaciones educacionales, la experiencia de las jovenes y los profesores y profesoras, la cultura de la escuela y la organizacion de la misma que intenta, ya sea aislar, acoger, enfrentar, asumir, resistir o producir una cierta educacion. Un ejemplo de la persistencia de estas tecnicas es experimentada, actualmente, a partir de la implementacion de otros indicadores de calidad educativa, por parte del Ministerio de Educacion del pais, que reduce el problema de la equidad de genero al logro equitativo de resultados en pruebas estandarizadas de lectura y matematica, sin considerar la dinamica singular que se observa en la micropolitica de la escuela, y el marco de comprension y accion que se establece entre los actores que alli concurren, reconociendo la escuela como espacio publico, donde se producen sentidos y significaciones imaginarias sociales que la comunidad ha creado, otorgando a partir de ello las posibilidades de acceso al magma.

2.4 Imaginario autoritario y conflicto en la construccion del sistema sexo/genero en la escuela

El imaginario demuestra su eficacia en que este no es simbolizable, sino a traves de la mediacion de otros componentes. Segun Butler, "el imaginario significa la imposibilidad de la constitucion discursiva, es decir simbolica, de la identidad" (2002:153). Esto podemos verlo en mecanismos psiquicos como la forclusion, que implicaria la exclusion de la conciencia de algo que ha debido olvidarse, cuya existencia amenazaria la pervivencia y la continuidad del sujeto.

La expectativa respecto del comportamiento de las ninas y jovenes es la de una actitud pasiva, de menos <<desorden>> que los hombres y hay una baja valoracion de sus argumentos. El temor a las represalias por la critica, la defensa o simplemente la diferencia sexual, en algunas estudiantes opera como un elemento que inhibe la expresion de diferencias, pues al tratarse de la sexualidad, adquiere la connotacion de transgresion grave, que los y las sujetos aceptan no sin dolor, naturalizando la imposicion del sistema sexo/genero, y la rigidez y homogeneizacion de los sujetos de la educacion. El autoritarismo asociado pone el acento en aspectos disciplinarios que los sujetos deben obedecer o simplemente creer para la mantencion de las relaciones consideradas <<normales>> sobre la base de las cuales se aseguraria la continuidad de una determinada civilizacion, raza, grupo o comunidad.

Se impone ademas la ilusion de armonia familiar o domestica en la escuela que se deberia desplegar sin macula de conflicto, articulandose o dando expresion a procesos mas globales en la sociedad chilena. De este modo, las disputas del imaginario sobre la sexualidad en la regulacion educacional aparecen tras la ley no escrita, pero impuesta bajo la repeticion de la obligacion.

En el imaginario, no seria necesario que la norma este escrita pues ya esta impresa en las relaciones. El marco juridico y procedimental supera de sobremanera el concepto de democracia participativa. Por mas que exista en la nueva ley de convivencia la intencion de encarnar los principios democraticos, participativos, informados y transparentes, se hace necesario no solo manifestarlo en el papel, sino que tambien implementarlo en un contexto general, asumiendo que los enclaves autoritarios deben desaparecer tanto desde un punto de vista procedimental como en el imaginario de la comunidad educacional.

En este registro, opera una suerte de autoanulacion de los sujetos, donde los agentes ya no solo seran la escuela y los profesores, sino la familia (padres), la religion, la vision impuesta de lo normal, el peligro y la (falta de) madurez. Por otra parte, la meritocracia como factor de inclusion/exclusion que combina no solo atributos, sino condiciones estructurales que reproducen las posiciones y las jerarquias sobre la base de capitales, recursos y flujo de relacion: los que merecen (estudiar, participar, movilizarse, tener una opcion sexual).

Si consideramos que el conflicto en la sociedad refiere las tensiones estructurales, no solo situacionales que se generan en ella, el conflicto revela dinamicas sociales mas profundas. Aqui se expresa el vinculo entre la dinamica de la escuela y la dinamica socio-politica chilena de la postdictadura donde "se eluden conflictos que amenacen la estabilidad de una vida cotidiana sin perturbaciones" (Lira et.al. 2001:194). Si este argumento cobra vigencia cada vez que la verdad se hace conflictiva, se instituye una legitimidad de la negacion, evitando el reconocimiento de los conflictos, perpetuandolos, y evidenciando las dificultades de cambio y superacion de la "fragilidad del imaginario democratico" (Lechner 2002:114).

Conclusiones

A traves de esta discusion podemos observar que la instalacion de la escuela, mas que como un espacio de lo politico, donde se encontrarian procesos heterogeneos (de control y emancipacion), aparece como policia, en tanto organiza posiciones y lugares donde toman parte los sujetos, bajo una mirada funcional que apoyado por la modalidad gubernamental asegura su reduccion y acotamiento.

Con ello se limita la dimension del conflicto, a la vez que la libertad, la cual como nostalgia de la luz rememora una perdida. Pero a la vez aparece la critica ante una conceptualizacion que la restringe a ese engranaje funcional que Jacques Ranciere describe bajo la definicion de policia, la cual bajo una totalizacion, desplaza y distribuye, ubicando cada cosa en su lugar, ejercitando y poniendo a punto dispositivos de control y disciplinamiento sobre la base de la repeticion y la generalizacion.

Como biopolitica se inscribe en el disciplinamiento del cuerpo de las mujeres, que se vive como tragedia, con miras a la continuidad y persistencia de la efectividad de los dispositivos de control que operaran en el futuro para la accion de las mujeres (ninas, jovenes y adultas) en la escuela y otros espacios. Pero tambien la politica implica el devenir de los procesos gubernamentales y sus formas de relacion con los procesos de emancipacion. Utilizamos la distincion de Ranciere (1998) entre los terminos politica y policia, pero apuntamos al campo de relaciones: territorio, dominio y poder. La emancipacion como el espacio en que se comparte una igualdad de base que exige que todos jueguen el mismo juego.

La politica que refiere a los derechos, que llega a dar vigencia legal a las relaciones en lo historico-social y el nivel representacional del campo, establece al mismo tiempo un espacio de resistencia o contradiccion, pero no alcanzaria al nivel de la creacion de nuevas significaciones imaginarias sociales, donde alcance a tener visibilidad y se instituya otra forma posible de relaciones. Luego, "el proyecto de una sociedad autonoma pierde todo su sentido si no es al mismo tiempo el proyecto que apunta a hacer surgir individuos autonomos y reciprocamente" (Castoriadis 1990:183).

Una mayor participacion de las mujeres en la politica y la transformacion de las actuales formas, implica cuestionar la condicion de mujer resumida al binomio sexo/genero, imperativo que determinaria a la mujer como el cuerpo del delito, y que se reproduce a traves de las sutiles formas en que opera la ley--micropolitica--, que se reconoce y se legitima, sin haber cuestionado el fundamento de la discriminacion que desplaza a las mujeres fuera de la politica.

La diferencia entre el acto de la libertad y la igualdad se da en el plano performativo indeterminado, desde las diferentes estrategias que despliegan para su realizacion, demostrando la marca de la brecha y la fisura. Es aqui donde se distingue que el conflicto permite el acceso de las mujeres al campo de lo politico: "Reclamar el ejercicio de la libertad que solo corresponde a la ciudadania es hacer ejercicio de esa libertad en forma incipiente, comienza por apropiarse de aquello que pide. Hay que entender que ese acto publico pone en escena la libertad que reclama, afirmando lo que todavia no esta alli. Hay una diferencia entre el acto y la libertad o la igualdad, que es el objeto, la meta que se esta exigiendo. No es que todo se cumpla a traves del lenguaje. No, no se trata de decir que soy libre y entonces mi enunciado performativo me vuelve una persona libre. No. Pero exigir libertad es comenzar a hacer ejercicio de ella, y pedir por su legitimacion es anunciar la brecha que hay entre su ejercicio y su realizacion, inscribiendolos en el discurso publico de modo 'tal que la brecha se vuelva visible y pueda ser movilizante' " (Butler y Spivak 2009:91).

Por lo tanto, es en el plano profundo de la articulacion de la forma en que esa vida singular disputa las relaciones, reconociendo el conflicto y la accion que moldea esa cultura a la cual esta sujeta, que en lo historico-social y la psiquis, se instituye la dinamica donde se problematiza y se cuestiona aquello que se habia venido naturalizando e inscribiendo en el cuerpo y el imaginario del sexo/genero femenino en la escuela, el cual bajo la configuracion del cuerpo del delito da prueba de esta tension.

Patrocinio

Se agradece a Fondecyt por el apoyo a la realizacion de la investigacion No 11110328, de Leticia Arancibia Martinez, asi como tambien a la Pontificia Universidad Catolica de Valparaiso por el financiamiento del Proyecto PIA No 037.465 de la misma autora, en asociacion con los investigadores Pamela Soto Garcia (PUCV), Marie Verhoeven (Universite Catholique de Louvain) y Abraham Franssen (Universite de Saint Louis Bruxelles).

Leticia Arancibia (leticia.arancibia@gmail.com) Escuela de Trabajo Social, Pontificia Universidad Catolica de Valparaiso (Valparaiso, Chile)

Pamela Soto (pamela.soto.garcia@gmail.com) Instituto de Filosofia, Pontificia Universidad Catolica de Valparaiso (Valparaiso, Chile)

Andrea Gonzalez (andrea.gonvera@gmail.com) Escuela de Trabajo Social, Pontificia Universidad Catolica de Valparaiso (Valparaiso, Chile)

Notas

(1) En la raiz latina vemos que domesticus significa particular, desde alli se extiende hacia domesticarum, implicando la particularidad de lo que acontece en el espacio del domus, que significa casa, morada, refugio, nido, puerta del templo, privado, personal, interno, establo, redil. Cabe destacar que la raiz latina de domus corresponde a la misma raiz de dominio. En el mundo griego la casa comprendia la morada, la familia, el linaje, senalando con esto el dominio sobre su casa, mujer y esclavos.

(2) Puede verse en las directivas de la Union Europea, que senalan leyes de cuotas tendientes a acercarse a la participacion igualitaria en cargos de representacion politica, en el trabajo y mas recientemente en los cargos directivos de las empresas connotando su participacion de las decisiones en el ambito economico (La strategie de la commission europeenne pour l'egalite entre les femmes et les hommes, 2010-2015). En America Latina se observa solo en algunos paises la aplicacion de leyes de cuota tendientes a asegurar igualdad de participacion y representacion de las mujeres en el ambito de la politica y la economia. Uno de estos casos es la Ley 581 del 2000 del Congreso de Colombia que asegura participacion de las mujeres en cargos de representacion politica, asi como en Uruguay la Ley 18476 de participacion equitativa de ambos sexos en la integracion de los partidos politicos y organos electivos nacionales y departamentales del poder legislativo.

(3) En referencias al concepto foucaultiano de "tecnicas del si mismo", para expresar los fundamentos materiales de su vision del sujeto y, lo que es mas importante, de los modos en que funciona el genero, como una variable que estructura la subjetividad.

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Recibido el 30 Sep 2015

Aceptado el 15 Dic 2015
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Author:Arancibia, Leticia; Soto, Pamela; Gonzalez, Andrea
Publication:Cinta de Moebio, Revista de Epistemologia de las Ciencias Sociales
Date:Mar 1, 2016
Words:10958
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