Printer Friendly

Il suicidio dell'Europa. Dalla coscienza infelice all'edonismo cognitivo.

Pietro Barcellona es, en Italia, profesor de Filosofia del derecho en la Universidad de Catania. "Critico no romantico de la modernita", por su misma definicion, Barcellona ha orientado su in vestigacion sobre la actual crisis de la dialectica entre Estado, sociedad y mercado, individualizando, a partir de sus estudios hegelianos y marxistas, en la critica de la logica productiva, del actuar instrumental y de la funcionalidad tecnica la posibilidad de recuperar el espacio publico para los temas del ligamen social y de las pasiones politicas.

Con sus escritos ha entrado prepotentemente en el debate italiano y europeo entorno a la globalizacion y a los recientes desarrollos de la construccion europea, distinguiendose por el fervor en la defensa de la necesidad de una reproposicion de la dimension de la politica en la afirmacion de una Union Europea fuerte, en grado de ponerse como espacio de defensa y proteccion de los derechos del hombre. En particular, en su volumen Il suicidio dell'Europa. Dalla coscienza infelice all'edonismo cognitivo, Barcellona, en una fase al mismo tiempo muy avanzada y muy dificil de la construccion europea, aquella que ha acompanado el intento fallido de la adopcion de la Constitucion europea, busca encontrar las razones de la crisis de Europa y de indicar las vias de su salvacion, a partir de la individuacion de aquello que ha dado origen a la civilizacion europea: la "conscienza infeliz" o la invencion del yo, como conciencia para el individuo de su finitud mortal. El volumen, que recoge los textos reelaborados de las intervenciones del filosofo en el ambito de un doctorado sobre Europa por el coordinado, se articula en 4 capitulos y un apendice en el cual estan presentes dos notas de profundizacion especificas sobre el tema de los nuevos derechos y de la escuela.

En el primer capitulo, Il futuro dell'Europa tra tecnoscienza e nichilismo, Barcellona, de frente al imponerse una nueva forma de "sintesis social" (2005:10) que se aplana sobre la singularidad sin ligamen del individuo "anarquico y autoreferencial" (Ibid:28), se esfuerza de reencontrar las peculiaridades de la tradicion europea. En particular, el filosofo catanes se detiene sobre el descubrimiento del ser mortal de los mortales como "autorepresentacion de la propia finitud mortal" (Ibid:9) que signa a partir de la gran oposicion instituida por los Griegos, entre ser y aparecer -- entre Verdad y opinion, entre naturaleza y ley, el nacimiento de aquella "Consciencia infeliz" sin la cual la narracion de Europa/Occidente no habria tenido su inicio. La enfermedad de Occidente, "la laceracion originaria" (Ibid:23), entendida como descubrimiento por parte del yo de su separacion del mundo, tiene, en efecto, impuesto desde los origenes de la civilizacion occidental el reencuentro del cuidado cual recomposicion de la "perdida de armonia" por medio de una cultura resanadora, entendida como "creacion continua de formas de mediacion". Incapaz de autodefinirse el yo mortal, tiene, en efecto, que ponerse de "frente al mundo", buscar de entenderlo, "de construir mediaciones", ha debido "hacer un mundo lleno de sentido" (Ibid:33). La consciencia, subraya Barcellona, es por esto una estrategia: abriendo un abismo incolmable entre el yo y el mundo tiene, por esta duradera no conciliacion, al mismo tiempo, abierto el problema de comunicar con el mundo a traves de un puente, una relacion mediata de espacios colectivos de condivision, que todavia, no podran ni deberan lograr nunca unir los dos mundos. En este "dualismo originario" (Ibid:23) e incomponible, afortunadamente constituido de la identidad Europa ("la enfermedad es, por ciertos versos, recuerda Barcellona -- la condicion de salud de Occidente" (Ibid:70)) la civilizacion griega ha podido crear el regimen de la politica, fundado sobre el reconocimiento de la socializacion de la esencia humana y sobre la constitutiva relacionalidad de la identidad del individuo singular. Una relacion que reconoce la pluralidad de las culturas y establece una relacion con la naturaleza tal por el cual el ser humano autofundandose no cede, todavia, a la ciega ilusion de la ausencia del limite.

En el segundo capitulo, La tecnicizzazione dell'anima: post-umanesimo e alienazione, Barcellona analiza los efectos de neutralizacion de la especificidad de la tradicion europea producto del ac tual proceso de globalizacion y de dominio de la tecnica. Si, en efecto, la tradicion europea se construye entorno a un modelo social e individual que tiene en el continuum espacio-temporal su constitucional modo de ser, en la epoca de la globalizacion la identidad termina, en cambio, por abrirse sobre modelos incompatibles con la construccion de la memoria, que tienen en la totalidad del presente su dimension temporal y se instituyen segun la logica del instante y de la inmediatez. Y asi ocurre tambien en la era global, el hombre, cada hombre, puede entrar constantemente en relacion comunicativa con el otro sin, todavia, ni siquiera, concebir una relacion social con el propio interlocutor, sin saber, ni querer saber quien es verdaderamente el otro, sin, entonces, entrar en contacto social con el otro. Y en esto se traduce nuestra "experiencia" de "habitantes del mercado" (Ibid:22). Habitar el mercado significa, en efecto, habitar en un tipo de comunicacion no mas ligado al continuum de las experiencias y del recuento (una comunicacion historica), pero dominada por el instante, por la ruptura del confin entre representacion fantastica y mundo real, y, consiguientemente, de la autorepresentacion de los individuos como singulares que no tienen ni vinculos ni lugares sociales. Al centro de la "sociedad" global esta, en efecto, el individuo "separado" -- transformado ahora "el polo de atraccion de los derechos que se refieren al singular "egoista" (Ibid:130), que entra en relacion con los otros solamente a traves de calculos racionales para combinar el "reciproco util", y "siempre presente" (Ibid:97). Siempre presente porque la disponibilidad a la comunicacion, aboliendo el espacio de la presencia (del ahora) e inaugurando aquel inmaterial de la presencialidad (del ahora) deslegitima la ausencia -- reducida a indisponibilidad -- y elimina la cercania y la distancia como experiencia a traves de la cual se constituye la relacion entre el yo y el mundo.

En el tercer capitulo, Gli itinerari della post-modernita: dal paradigma della soggettivita al paradigma sistemico, Barcellona encuentra los origenes filosoficos de la crisis actual de la identidad relacional europea que pareciera hoy haber cedido a una identidad construida sobre la logica de la autoreferencia, que, como enfatiza Barcellona, es la logica del sistema inmunitario, "que no es comunicativo sino defensivo: se defiende de la penetracion de la enfermedad produciendo anticuerpos y utiliza solo aquello que sirve para conservarse" (Ibid:131). El individuo, se encuentra de esta forma, viviendo una forma de "subjetivismo" extremo, por el cual imagina no solo de autoponerse, de autocrearse, sino ademas piensa de ser el creador del mundo.

Que el niquilismo sea hoy una adecuada clave de lectura de la actual fase de occidentalizacion del mundo deja, todavia, inalterada, para Barcellona, la cuestion de la no coincidencia con la tradicion y la esencia de Europa.

El niquilismo y es uno de los puntos clave del volumen, no entra en el origen de la identidad Europea, sino que es episodio de la Modernidad, solo ahora, en efecto, ese se entrecruza con la historia de Occidente, en el acto en el cual al YO reconduce, en una suerte de delirio omnipotente, el mundo asi mismo, lo hace transformarse en su entereza en su creacion, pasando el sentido del limite que habia sido salvaguardado por los Griegos. Si la alienacion, "es sin duda una fase en la cual se sufre, en la cual hay la enfermedad de la muerte, en la cual hay espacio tambien para la busqueda de la curacion", el niquilismo, es, en cambio, "la idea de ser, improvisamente duenos absolutos del mundo" (Ibid:34), es el rechazo de la curacion. La invencion de la conciencia, como interrogarse radicalmente sobre el sentido de la vida, se explica, por tanto, en la Modernidad, a voluntad de potencia que se constituye en la negacion de cualquier ligamen y en la celebracion de la "libertad" de cada vinculo. Del resto, Barcellona, "la modernidad nace de un gran parricidio que destruye la tradicion y los antepasados" (Ibid: 91) e "imagina" de poder erigirse sobre la "coincidencia absoluta del Sujeto y Verdad, de instante y tiempo, de singularidad y universalidad" (Ibid:108). Exasperando "el paradigma foucaultiano de la biopolitica", la Modernidad, a traves de la afirmacion del Metodo, ha cedido a un "fantasia de omnipotencia" (Ibid: 71), por el cual la busqueda de la armonia ha cedido a la tentacion de una "construccion ademas neurocientifica del mundo" (Ibid) que elimina in nuce cualquier forma de mediacion. Y aqui, signado el pasaje de la consciencia infeliz al "hedonismo congnitivo": "si el hombre es indirectamente reconducible a un proceso natural -- el post-humano habla de hedonismo cognitivo, es decir, de la posibilidad de producir el propio placer como con el computador se producen los programas -- la mediacion tiende a disolverse" (Ibid). "En definitiva, el Occidente, en un primer momento, ha inventado un paradigma creativo, la relacion yo-mundo, sucesivamente, de frente a la angustia de la muerte del Yo, ha producido una inmensa historia de neutralizacion" (Ibid:65). Y el niquilismo, sostiene Barcellona, no esta al origen y no sera el destino de Europa si, todavia, "se reprende la trama interrumpida de la modernidad, si se retorna a descubrir que, no obstante, nuestras conquistas, somos seres limitados" (Ibid:34). Se necesita repartir, entonces, de la conciencia que "el hombre es la capacidad de pensar mas alla de la muerte y todavia resta mortal" (Ibid:170) y entonces de aquella "consciencia infeliz", que es la consciencia que experimenta el dolor. Negar el dolor, "es una de las contradicciones con las cuales la humanidad contemporanea se esta confrontando" (Ibid:175), pero es propio el dolor que nace de la posibilidad de un espacio simbolico humano. El dolor es, todavia, la via de la salvacion ("nos salvara el dolor").

En el cuarto y ultimo capitulo, Globalizzazione e morte della coscienza, Barcellona delinea las recaidas sobre el individuo de la globalizacion, definida como verdadero y propio "proyecto politico que mira a simplificar la complejidad del mundo" (Ibid:129) a traves de formas siempre nuevas y cada vez mas eficaces de "potente abstraccion" del individuo del contexto espacial y cultural en el cual vive. La actual fase de la globalizacion se presenta, en este sentido, segun Barcellona, como una forma extrema de "privatizacion del mundo" (Ibid:133), en la cual la experiencia del descarte tiende a disolverse en una perfecta coincidencia entre yo y mundo, entre naturaleza y cultura, entre "micro-cosmo y macro-cosmo". Y es propio sobre la diferencia, sobre la posibilidad misma de distinguir entre interno y externo, real e imaginario, yo y mundo, que interviene la globalizacion con una pretension de reconducir a unidad cada manifestacion del viviente, neutralizando la especificidad de la conciencia como actitud propiamente humana. El individuo, termina, por lo tanto, por no ser mas expresion de una sustancialidad, hijo de un tiempo, de una historia y de una tradicion cultural y linguistica. El es, entonces, inicio siempre nuevo, en una discontinuidad asocial y atemporal, que tiene inevitablemente y devastante recaidas sobre la cultura, ya que esta "desaparece como forma de mediacion entre individuo y colectividad" (Ibid:153). La destruccion de las raices, que de la deculturacion es la direccion, produce la homogeneizacion de los individuos, que parecieran ahora precipitar en un universo indiferenciado, en una distinta humanidad, donde los hombres se encuentran, pero no se reconocen. A caer es, consiguientemente no solo la diferencia misma entre naturaleza y cultura, entre viviente humano y viviente no humano, que se pone solo por el medio del espacio social colectivo y deliberativo, en el cual el hombre puede reflejarse sobre si mismo y "representarse como un centro de referencia de multiples experiencias y de multiples vivencias" (Ibid:37), pero tambien la posibilidad misma de distinguir el imaginario del real, el deseo de la realizacion.

Lista de Referencias

BARCELLONA, Pietro (2005). II suicidio dell'Europa. Dalla coscienza infelice all'edonismo cognitivo. Editorial Dedalo. Bari.

Katia Castaldo

Universidad de los Estudios de Napoles

Federico II

katiacatal@yahoo.it

* Traduccion elaborada de su original en Italiano al Espanol por la Dra. Flor Avila H. de Pulitano.
COPYRIGHT 2008 Universidad del Zulia, Facultad de Ciencias Juridicas y Politicas
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2008 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Castaldo, Katia
Publication:Revista Fronesis
Date:Aug 1, 2008
Words:2211
Previous Article:El conflicto entre las bases filosoficas del derecho moderno y posmoderno.
Next Article:Politicas editoriales de las Universidades Publicas en America Latina.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters