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Iconografia de Don Pedro Quevedo y Quintano, obispo de Orense (1776-1818) y Regente de Espana (1810).

Iconography of don Pedro Quevedo y Quintano, Bishop of Orense (1776-1818) and Regent of Spain (1810)

Introduccion

Si la iconografia de los reyes de Espana es importante como fijacion de tiempos y de acontecimientos, no puede dejar de serlo la del obispo de Orense don Pedro Quevedo y Quintano, quien como Presidente de la Regencia en ausencia del rey Fernando VII convoco a las Cortes y defendio ante dichas Cortes Generales y extraordinarias la soberania y la legitimidad de la monarquia ante el vertiginoso proceso liberal que desemboco en la proclamacion de la Constitucion de 1812. La fama bien ganada de hombre piadoso, austero y justo, los avatares historicos en los que se vio envuelto, los honores recibidos por su lealtad y los homenajes postumos contribuyeron a crear una iconografia enormemente mixtificada, en la que las imagenes resultan poco veraces, debido a la falta de unidad entre el aspecto fisico del personaje y la cronologia de las obras.

El personaje

Pedro de Alcantara Benito Antonio de Quevedo y Quintano (Villanueva del Fresno, Badajoz, 12 de enero de 1736 --Orense, 28 de marzo de 1818) fue uno de los eclesiasticos mas relevantes de Espana en el cambio de los siglos XVIII al XIX (1). Sus padres pertenecian a la pequena nobleza local extremena. Fue hijo de don Jose de Quevedo, caballero de Santiago, y de dona Juana de Quintano Silva y Vargas-Machuca, natural de Fuente del Maestre (Leon). Su abuelo don Juan de Quevedo habia sido igualmente caballero de Santiago y brigadier de los ejercitos reales. Todos los hijos del matrimonio recibieron una esmerada educacion que los llevo a alcanzar empleos y destinos al servicio del rey o de la iglesia. Los dos mayores se educaron en el Colegio de Nobles de Madrid, siendo el primogenito mariscal de campo y el segundo jefe de escuadra y miembro del Consejo de Guerra. El tercero, Jose, siguio estudios eclesiasticos y se educo con los jesuitas en Badajoz y en el Seminario de San Bartolome y Santiago de Granada, llegando a ser inquisidor de Santiago y de Sevilla, y miembro de la Suprema Inquisicion, empleo en el que murio en Madrid. El quinto de los hermanos de don Pedro fue caballero de San Juan y sirvio en la marina donde llego a ser teniente de navio.

Pedro de Quevedo curso estudios con su hermano Jose. En 1754 oposito y gano una beca en el colegio de Cuenca en Salamanca, iniciando asi una brillante carrera eclesiastica que le llevaria a licenciarse en teologia en Avila, a opositar a la canonjia magistral de Badajoz (1755) y a ganar la lectoria de Zamora (1756) de la que tomo posesion en mayo de 1757. Ordenado sacerdote en 1760, fue elegido magistral de Salamanca por oposicion, graduandose en Leyes en su universidad. Ocupaba el cargo de Vicecanciller cuando fue propuesto como obispo de Orense, pero tardo tiempo en aceptar, siendo preconizado en Roma el 5 de abril de 1776 y consagrado en el monasterio de las Salesas de Madrid el 14 de julio de 1776 por el obispo de Salamanca don Felipe Beltran Serrano, asistido por los auxiliares de Toledo don Felipe Perez de Santa Maria y don Francisco Mateo Aguiriano Gomez.

El obispado de Orense le ocupo prioritariamente, renunciando a otros honores como el arzobispado de Sevilla en dos ocasiones (1776, 1814) y el cargo de Inquisidor General (1783). En Orense realizo una extensa labor pastoral, fundando el hospicio, el hospital de San Roque, el colegio de las Mercedes para ninas y el Seminario Diocesano de San Fernando (1803) en los edificios que habian ocupado los Jesuitas. En este destino se destaco por acoger entre 1789 y 1792 a numerosos eclesiasticos franceses de los expulsados y perseguidos tras la Revolucion.

Reconocido y respetado, a partir de 1808 alcanzo una efimera gloria politica. El 10 de abril Fernando VII emprendia rumbo a Valencay, donde quedo confinado desde el 18 de mayo de 1808 hasta el 11 de diciembre de 1813, y dejaba constituida la Junta Suprema de Gobierno bajo la presidencia del infante don Antonio, quien emprendio el mismo viaje el dia 4 de mayo tras la sublevacion madrilena contra el ejercito invasor frances. El obispo declino la invitacion para asistir al congreso de Bayona, que instauro a Jose Bonaparte como rey de Espana. Tras la victoria del general Castanos en Bailen (19 de julio de 1808), se creo la Junta Suprema Central Gubernativa del Reino (25 de septiembre) presidida por el conde de Floridablanca, que tras la derrota de Somosierra (30 de noviembre) fue trasladando su sede desde Aranjuez a Toledo, Talavera, Trujillo, Badajoz y finalmente Sevilla, donde se instalo el 16 de diciembre. Las tendencias politicas sostenidas por sus miembros frente a su obligacion de representar al rey y de transmitir el poder y el gobierno de Espana eran muy variadas, pues mientras Juan Perez Villamil y Melchor Gaspar de Jovellanos eran partidarios de un consejo de regencia "con arreglo a tas leyes", segun expresion de Jovellanos, Calvo de Rozas representaba la tendencia mas radical a favor de convocar Cortes y de dotar a la Nacion de una Constitucion.

Por decreto del 22 de mayo de 1809 la Junta Suprema Central se pronuncio a favor de la convocatoria de Cortes a lo largo del ano siguiente y fijo los temas a presentar en ellas. Las Juntas Provinciales fueron informadas e invitadas a pronunciarse mediante circular del dia 24 de junio. La invitacion se convirtio en el acta de defuncion de la Junta Suprema y abrio un periodo de cuestionamiento y crisis que desemboco en la decision (13 de enero de 1810) de trasladar de su sede a la Isla de Leon, lo cual se produjo solo diez dias despues. El 29 de enero emitio dos decretos: uno, que desaparecio al parecer ocultado por Manuel Jose de Quintana, fijaba la organizacion de las Cortes, concedia amplias competencias a la Regencia que se creaba y atribuia capacidad de poder legislar a las Cortes, equilibrando las formas fundamentales del Antiguo Regimen con concesiones a las expectativas de los mas innovadores. El otro, trasferia el poder ejecutivo, que hasta entonces habia detentado la misma Junta Suprema, a la Regencia que se instituia, encomendandole la mision de convocar a las Cortes, lo cual hizo el 18 de junio de 1810 para el mes de agosto.

El Consejo de Regencia, la denominada "Primera Regencia", quedo formado el 1 de marzo de 1810 por cinco miembros: don Pedro Quevedo y Quintano, obispo de Orense, don Francisco Saavedra, el capitan general don Francisco Javier Castanos y Aragon, el teniente general de Marina don Antonio de Escano y don Esteban Fernandez de Leon, que seria sustituido por don Miguel de Lardizabal. Castanos lo presidio desde su fundacion hasta el 1 de agosto, sucediendole despues el obispo de Orense hasta su cese. Aun cuando presento su renuncia inmediatamente despues de haber convocado las "Cortes Generales y Extraordinarias", no solo no le fue aceptada, sino que se le habilito como "poder ejecutivo interino" en tanto que las Cortes elegian el que mas convenia. Para que dicha habilitacion fuera efectiva sus miembros debian reconocer la soberania nacional depositada en las Cortes y el acatamiento de sus leyes, ademas de otros principios relativos a la independencia, libertad e integridad del territorio, el mantenimiento del catolicismo, la defensa de la monarquia como forma de gobierno y el restablecimiento de la corona en Fernando VII. Las Cortes proclamaron que la soberania nacional residia en el pueblo representado por sus diputados y en su capacidad para legislar. Los componentes de la Regencia fueron reclamados la noche de la apertura de las Cortes a prestar su juramento de obediencia y reconocimiento.

La formula del juramento: ?Reconocen ta soberania de ta nacion representada por tos diputados de estas Cortes generates y extraordinarias? ?Jurais obedecer sus decretos, teyes y constitucion que se establezca segun tos santos fines para que se han reunido, y mandar observarlos y hacerlos ejecutar? dio lugar a que el obispo de Orense no se doblegara y al dia siguiente presento su dimision, aunque finalmente se avino a hacer el juramento bajo un sentido especifico y particular, que explico el 21 de octubre de 1810 y quedo reflejado en las Actas de Sesiones. Quevedo y Quintano paso a reconocer que "et exercicio de ta soberania, interin et Rey no puede tenerla, esta en toda ta Nacion espanola, y en tas circunstancias actuates en tas Cortes Generates y extraordinarias ... (pero) no reconoce en cambio que ta soberania esta absolutamente en ta Nacion". Tras presentar el Consejo de Regencia su renuncia en otras tres ocasiones, el 10 de diciembre de 1810 las Cortes ordenaron el destierro de sus miembros (2).

Desde el punto de vista politico el obispo de Orense permanecio leal a los procesos constituyentes de las Cortes de Cadiz hasta la solemne declaracion de que la soberania de Espana residia en el pueblo espanol y no en sus monarcas. Entonces Quevedo y Quintano se erigio en energico defensor de los derechos de la institucion monarquica y renuncio a la Presidencia de la Regencia. Tras ser desterrado se traslado a Toren (Portugal), que era parte del obispado orensano, desde donde siguio rigiendo la diocesis.

Tras el retorno de Fernando VII a Madrid (22 de marzo de 1814), Quevedo y Quintano logro los maximos reconocimientos del monarca: le condecoro con la Gran Cruz de Carlos III y con la Banda de Maria Luisa, le propuso de nuevo para la silla metropolitana de Sevilla, que renuncio (1814), y a instancias suyas fue nombrado cardenal por el Papa Pio VII en 1816. Siguio ocupando la sede de Orense y fallecio el 28 de marzo de 1818.

Fue enterrado en las gradas de la capilla mayor de la catedral y mas tarde fue trasladado al mausoleo de marmol promovido por don Manuel Fernandez Varela, obra neoclasica del escultor Antonio Sola, realizada en Roma en 1833, con una sencilla iconografia con una medalla-retrato del obispo entre figuras alegoricas de la Fortaleza y de la Caridad. Fue instalado por los arquitectos Alejo de Andrade, de Monforte, y Domingo Lareu, de Santiago (3).

Iconografia de don Pedro de Quevedo.

El protagonismo de don Pedro Quevedo y Quintano como Presidente del Consejo de Regencia en 1810 marca un antes y un despues para los dos tipos de retratos que nos han llegado de su persona. La mayor parte de estos retratos son estampas calcograficas y litograficas que transmiten imagenes no siempre fidedignas ni contemporaneas del personaje. Su analisis nos ayudara a conocer las circunstancias de creacion y las deudas de cada una de estas estampas, unica via para clarificar la veracidad de otro retrato que recientemente ha sido identificado con el obispo de Orense.

En su estudio sobre don Pedro de Quevedo y el proceso constituyente de 1810 Lopez-Aydillo recogio una serie de cinco imagenes conservadas en los fondos de la seccion de Bellas Artes y Estampas de Biblioteca Nacional de Madrid, ademas de dos retratos, uno obra de Vicente Lopez (coleccion particular) y su copia (Orense, catedral, Sala Capitular), que reflejan su aspecto fisico. Al hacer las comprobaciones oportunas he podido constatar la gran cantidad de circunstancias que hacen que algunas de estas imagenes, unas apocrifas y otras postumas, no ofrezcan absoluta confianza como transmisoras de la verdadera efigie de Quevedo y Quintano.

Una de las imagenes mas fiables quiza sea la que representa al obispo sentado en un sillon espanol, en tres cuartos de figura, con todo el cuerpo girado hacia su derecha, pero con la cabeza vuelta hacia la izquierda, ante una estanteria llena de libros de teologia y derecho, y una mesa con un crucifijo apoyado sobre dos tomos de la Biblia Sacra. El pie de la estampa calcografica refiere que el modelo fue pintado por Placido Fernandez Arosa, dibujado por Jose Maea y grabado por Manuel (Emmanuel) Salvador Carmona en 1799, fecha que habra que retrotraer algunos anos para el trabajo de Fernandez Arosa que sirve de punto de partida a la estampa (4). La cabeza muestra a un personaje de facciones alargadas, de pronunciada calvicie y semblante triston, apesadumbrado y severo. Habiendo alcanzado la dignidad episcopal a los cuarenta anos (1776), la estampa lo representa con edad cercana a los cincuenta y cinco o sesenta anos, lo que nos llevaria a un retrato realizado entre 1791 y 1796. De especial interes en esta estampa es el escudo de armas antepuesto al baculo y la cruz patriarcal en aspa (5).

Version reducida de este retrato es el que se incluyo en la obra Retratos de tos Espanotes Itustres con un epitome de sus Vidas, cuyo primer cuaderno edito la Imprenta Real en 1791 como muestra de un proyecto de 1788 que se prolongo hasta despues de 1814 (6). El ejemplar consultado en la Biblioteca Nacional, lleva en la portada el ano de 1791, pero el epitome del obispo de Orense --uno de los cuatro de personajes contemporaneos conmemorados junto a Antonio de Ulloa, Pedro Rodriguez Campomanes y el conde de Floridablancaincluye datos de su vida, virtudes, hechos y muerte, ilustracion de un texto actualizado e impreso con posterioridad a 1818 (7). La estampa carece de pies de autor.

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Muy bella es la estampa realizada en 1810 por Tomas Lopez Enguidanos a partir de un dibujo de Vicente Lopez, aunque tambien puede ser considerada poco ajustada a la realidad y hecha a distancia por razones probablemente politicas. Se trata de un busto en medallon ovalado apoyado sobre un pedestal arquitectonico y adornado arriba con sombrero y borlas episcopales y abajo con espada y balanza como emblemas de la Justicia. La inscripcion identifica a "PEDRO OBISPO DE ORENSE / ANO DE 1810" y los artistas dieron perfecta cuenta de sus titulos: "V. Lopez pintor de S. M. to dibujo" y "T. L. Enguidanos grabador de Camara de S. M. to go en 17 de octe de 1810" (8). Es un trabajo en el que los autores no pudieron tener delante al obispo y que realizarian a la vista de la estampa anterior de Fernandez Arosa-Maea-Salvador Carmona de 1799. A pesar de la prematura calvicie del modelo y del apesadumbrado aspecto que le envejece aun mas, el obispo no representa los 74 anos tenia en 1810.

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Si el modelo para Lopez Enguidanos fue de Vicente Lopez (Valencia, 1772-Madrid, 1850), pensionado por tres anos en Madrid desde 1789, cuando apenas alcanzaba los 17 o 18 de su edad, el joven pintor y el obispo de Orense tendrian que haber coincidido en la Corte entre los anos 1789 y 1792, y el dibujo que se conservaba en la coleccion Jose Renau, de Valencia (9), habria sido dos decadas anterior a la estampa de Tomas Lopez Enguidanos de 1810 (10).

Posteriormente no debieron de coincidir, por lo que el dibujo de Lopez no sera mas que un modelo para el grabador. A decir verdad, todo es muy condicional, aunque lo mas probable es que la estampa surgiera en plena Guerra de Independencia como necesidad politica de contar con una "imagen supuestamente actualizada" de quien ocupaba la Presidencia de la Regencia en ausencia del Rey y que se buscara entre las representaciones anteriores del obispo una que se pudiera adaptar a dicha necesidad de propaganda, puesto que en aquellos momentos Quevedo y Quintano se encontraba desde el mes de marzo de 1810 en Cadiz y desde el 1 de agosto sucedio al general Castanos como Presidente de la Regencia. No es dificil encontrar los paralelos de la estampa de Lopez- Lopez Enguidanos con el modelo de la de Fernandez-Maea-Salvador Carmona de 1799: el semblante es semejante, respeta su calvicie y su pesadumbre, pero corrige el gesto forzado de la disposicion de la cabeza en direccion contraria a la del cuerpo (11).

De no ser por la precision cronologica de estar abierta la lamina el 17 de octubre de 1810 podria pensarse que es de fecha posterior por los simbolos de la justicia, que ensalzan indudablemente su postura en defensa de los derechos de Fernando VII.

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Frente a esta "iconografia cortesana" surgida en el medio artistico de los pintores y grabadores del rey, nos ha quedado una litografia de Jose Casado, que sin duda debe representar la Constitucion de tas Cortes Generates y Extraordinarias et 24 de septiembre de 1810 en et teatro Comico de ta Ista de Leon (Cadiz, Museo Historico Municipal), con la adaptacion del teatro como salon de cortes, con la disposicion ordenada de los miembros en palcos e hileras, presididos desde el estrado por el Presidente de la Regencia junto a otros dos miembros, uno de los cuales debe de ser Nicolas Maria Sierra, secretario del Despacho de Gracia y Justicia (12). Vestido con ropas eclesiasticas, la acusada calvicie emparenta su aspecto con el que muestra en las estampas de 1799 y 1810. Si se trata de una obra contemporanea, sera sin duda la mas cercana imagen de Quevedo al momento historico de 1810 (13). No se si puede ser considerada como prueba testimonial de la asistencia de Casado al acto y tampoco si es estrictamente contemporanea del suceso que representa, dada la falta de datos sobre el autor. El mismo escenario, aunque en una fase quiza algo mas avanzada de las sesiones de las Cortes Generales, aparece representado en un dibujo atribuido a Juan Galvez (Madrid, Museo Lazaro Galdiano) (14)

Despues de este momento historico, seguido por episodios posteriores como los de la renuncia formal del Consejo de la Regencia, la llamada del Regente y demas miembros de la regencia para jurar la soberania de las Cortes, la negativa de don Pedro Quintano a asumir la formula de juramento propuesta y a jurar sin dar explicaciones del sentido de su juramento; y la licencia del 10 de febrero de 1811 permitiendosele regresar al territorio portugues de su obispado de Orense, donde se mantuvo en un cierto destierro entre 1812 y 1814, debieron de haber pocas ocasiones para que don Pedro de Quevedo fuera retratado de nuevo.

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Solo despues del regreso de Fernando VII, su ponderada defensa del trono y de la soberania del rey, su juramento de la constitucion encontrando la formula legal que no contraviniera ni sus convicciones ni la letra de la Constitucion, le hicieron merecedor del aprecio real, siendo condecorado en 1814 con la Gran Cruz de Carlos III y nombrado cardenal en 1816 por Pio VII. A dos anos de su muerte el obispo acogio su nombramiento con una cierta resignacion y no menor ironia. El epitome que se le dedica en los Retratos de tos Espanotes Itustres recoge la frase del propio obispo ante las muestras de alegria de la ciudad de Orense: "Toda esta butta se reduce a que sere enterrado con ropa encarnada en vez de morada".

El retrato de Quevedo y Quintano incluido en la serie S.E.R. Cardinates Hispani, conmemorativo del nombramiento de 1816, no se atiene a ninguna de las imagenes previas del personaje y es un retrato absolutamente inventado. La estampa de Francesco Giangiacomo, en la que se hace constar la muerte del cardenal, sera posterior a 1818. Se le representa como un hombre joven, de unos cincuenta anos, con los habitos cardenalicios. El sumario escudo de armas tiene poco que ver con el muy exacto que se incluyo en la estampa de Fernandez-Maea-Salvador Carmona (15).

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Algunos anos despues de la muerte del obispo Quevedo, don Manuel Fernandez Varela, Comisario Apostolico General de la Santa Cruzada y protector de las artes, reavivo su memoria y dio lugar a la realizacion del mausoleo en la catedral de Orense, obra de Antonio Sola firmada en Roma en 1833, y al retrato pintado por Vicente Lopez, ambas obras difundidas en litografias del Real establecimiento Litografico hacia 1833.

El mausoleo de la catedral de Orense es una bella obra neoclasica, dispuesta en un lateral del presbiterio, compuesta por un zocalo con la urna funeraria con el frente tallado con los escudos episcopales y una larga dedicatoria, y un atico rematado en fronton con acroteras, tallado igualmente con el medallon del cardenal entre dos alegorias sedentes de la Justicia y de la Caridad. Fue encargado por Fernandez Varela a Sola quien lo realizo en Roma en 1833. Existe una litografia de Jose Jorro sobre dibujo de Pablo Giuglielmi que lo reproduce con una larga y explicita inscripcion (16). El sepulcro aparece emplazado dentro de un arco abierto en una pared desnuda, recibiendo iluminacion lateral y alta que proporciona cierto ambiente de cripta. Nada mas lejos de la realidad del sepulcro instalado en el presbiterio de la catedral por encima de la silleria. A juzgar por la imagen de perfil del retrato del cardenal, tampoco parece que Sola recibiera informacion fidedigna sobre la apariencia fisica del homenajeado en dicho sepulcro. Ello hace que la imagen del obispo carezca de verdadero valor documental respecto al aspecto del obispo. Su imagen es la de un hombre maduro, pero joven, y lleno de serenidad, muy alejado del aspecto encorvado y anciano del retrato de Vicente Lopez.

Por el contrario, la litografia de Amerigo se presenta como un "Retrato exactisimo del Emmo. Sr. Dn. Pedro Quevedo y Quintano / Cardenal de la S. R. Y., Obispo de Orense y Regente del reino en la Cautividad del Sr. Dn. / Fernando 70 (G.E.E.G.) a los 83 anos de su edad, pintado y hecho litografiar por orden del Exmo. / Sr. Dn Manl Fernandez Varela, Comisario Appco General de la Santa Cruzada, Protector de tas Artes" (Fig. 8) (17). Reproduce el retrato al oleo de Vicente Lopez (Paris, en 1988 en la coleccion Cristina Orsero y Potestad). Lopez-Aydillo recogia de boca del cronista de Orense Benito Fernandez Alonso que el original de este retrato habia sido adquirido hacia 1900 por un coleccionista norteamericano y que habia varias copias al oleo "pero todas ettas, como ta que preside ta sata capitutar det Cabitdo de Orense, detestabtes" (18).

[FIGURA 7 OMITIR]

La litografia de Amerigo (Ramon Amerigo y Morales, 1807-1884) es claramente otra imagen postuma, encargada hacia 1833 cuando ya hacia quince anos del fallecimiento de Quevedo y Quintano. Es deudora de un retrato de Vicente Lopez (Paris, en 1988 en la coleccion Cristina Orsero y Potestad), que segun Diez corresponde a su estilo en la decada de 1830 (19). En ambas obras Quevedo y Quintano aparece representado en avanzada da edad, vistiendo el habito de cardenal y la Orden de Carlos III, por lo que su apariencia correspondera al periodo de 1814-1816. La avanzada edad del cardenal y su estado de salud hacen poco viable el encuentro con el pintor y obliga a buscar otras salidas a la realizacion del retrato de Lopez. De este modo, o bien pudo existir un retrato hecho en Orense, que se enviara a Madrid para que Lopez lo rehiciera, lo cual no es de extranar mediando un personaje de impulso artistico tan importante como el Comisario Fernandez Varela, quien pudo haberlo encargado y facilitado posteriormente a Lopez. Pero tambien pudo ocurrir que Lopez procediera a partir de la estampa de 1810 (20), para el que habia hecho un dibujo (antes en Valencia, coleccion Jose Renau) (21), aplicando sus dotes de fisonomista para proceder a "envejecer" artificialmente al cardenal hasta conseguir una imagen ajustada entre sus rasgos fisicos y su degradacion senil, y tan verosimil como venerable del heroico personaje.

[FIGURA 8 OMITIR]

Aun se hizo una segunda litografia a partir de la estampa de Lopez-Amerigo de hacia 1833, cuyo modelo dibujo P. Marqui y se ejecuto en la litografia de Donon. Sirvio de ilustracion en el tomo VII de la Historia Generat de ta Igtesia de Bertault-Bercastell (Madrid, 1854). Respecto a su modelo, abrevia el entorno, elimina cortinajes y fondos, suprime el crucifijo sobre la mesa y destaca un baculo de madera con empunadura en tau (22). El dibujo de Valentin Carderera (Madrid, Biblioteca Nacional) es una burda aguada, realizada probablemente a partir de la litografia de Marqui-Donon, respecto a la cual introduce la novedad de sustituir en la mano de Quevedo y Quintano el bonete por el capelo cardenalicio (23).

De poco valor es otra litografia sobre dibujo de Llantra (?Santiago Llanta y Guerin?), realizada en la litografia de Rubio y Compa, sin cronologia precisa, pero probablemente de mediados del siglo XIX, reduce a busto el retrato de P. Fernandez Arosa-J. Maea-Salvador Carmona de 1799 y el de los Retratos de tos espanoles ilustres (24).

Ismael GUTIERREZ PASTOR

Universidad Autonoma de Madrid

(1) Sobre la personalidad de Quevedo y Quintano, vease las obras de Juan Manuel Bedoya, Retrato historico det obispo Don Pedro de Quevedo y Quintano. Madrid, Imprenta de Fuente Enebro, 1835. A. Risco, "Un episodio curioso durante las Cortes Constituyentes de Cadiz y don Pedro Quevedo y Quintano, arzobispo de la diocesis de Orense", en Razon y Fe, ano, 26, no 279, tomo 74, fasciculo 5, pp. 438-447. Eugenio Lopez-Aydillo, Et obispo de Orense y ta Regencia de 1810 (Planteamiento de tos problemas fundamentales de ta vida constitucional de Espana). Madrid, Junta para la Ampliacion de Estudios. Centro de Estudios Historicos, 1918. Antonio Martinez Coello, Et obispo de Orense D. Pedro Quevedo y Quintano, regente de Espana (1810). Orense, Ayuntamiento de Orense, 1987.

(2) Para todo el proceso constituyente de las Cortes de Cadiz, vease Rafael Flaquer Montequi, "El ejecutivo en la revolucion liberal", en Miguel Artola (ed.), Las Cortes de Cadiz. Madrid, 2003, pp. 37-65.

(3) Lopez-Aydillo, op. cit., 1918, p. B. Fernandez Alonso,"Mausoleo del Emmo. Cardenal Quevedo", en Boletin de ta Comision Provincial de Monumentos de Orense, no 119, V, 1918. Miguel Angel Rodriguez Garcia, "Neoclasicismo y siglo XX", en La catedrat de Orense. Leon, 1993, pp. 162-164.

(4) Sobre este pintor gallego compostelano, decorador a fines del siglo XVIII de algunas capillas de la Capilla de la Cofradia General de las Animas de Santiago de Compostela, de la catedral de Lugo, vease el articulo de Fernando Perez Rodriguez, "Noticias y precisiones sobre el pintor Placido Fernandez Arosa", en Compostettanum, 2001. Sobre la obra de Manuel Salvador Carmona, vease Juan Carrete Parrondo, Et grabado a burit en ta Espana Ilustrada: Manuel Salvador Carmona. Catalogo de la exposicion celebrada en la Casa de la Moneda, Madrid, octubre diciembre de 1989, p. 193, no 366.

(5) Es el retrato no 1 de Lopez-Aydillo (op. cit., 1918, p. 154). Se corresponde con Elena Paez Rios, Iconografia Hispana. Catalogo de tos Retratos de tos personajes espanoles de ta Biblioteca Nacional, Madrid, 1966, tomo L-R, pp. 641-642, H.I. 7550-3. Lleva los siguientes letreros: "Ittustrissimus ac Reverendissimus D. D. Petrus de Atcantara / de Quevedo et Quintano. Episcipus Auriensis I Consotatus est tugentes in Sion. Etemosinas ittius enarrabit omnis Ecctesia" (Ecc. Li C 31, V. II)". "P. Fernandez pinxit. J. Maea detin. E. S. Carmonascutp' 1799". 337 x 236 mm.

(6) Vease la introduccion al catalogo Retratos de tos Espanotes Itustres. Memoria Historica det Sigto de tas Luces. Madrid, Cajas de Ahorros Confederadas. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Calcografia Nacional, 1988.

(7) Biblioteca Nacional, Seccion de Estampas y Bellas Artes, sig. ER 303 (112). La inscripcion completa de la estampa dice: "D. Pedro Quevedo y Quintano, Obispo de Orense y Cardenat: varon senatado en Santidad de costumbres, en doctrina y virtudes apostoticas y en zeto por su Rey y por su patria. Nacio en Vittanueva det Fresno, 1736 y murio en Orense en 1818". Tambien existe una prueba suelta (I.H. 7550-2), en cuya inscripcion consta la condicion de "cardenal". Lopez-Aydillo no recoge ninguna de las dos.

(8) I.H. 7550-4. Mide 214 x 156 mm. Es el retrato no 2 de Lopez-Aydillo (op. cit., 1918, p. 154).

(9) Jose Luis Diez, Vicente Lopez, 1999, p. 369, no. D-398, y lamina 118. Expuesto en 1926, lapiz sobre papel, 160 x 110 mm. Sin letreros de identificacion.

(10) Diez, op. cit., 1999, pp. 491-492, no. E-257. Buril, 230 x 160 mm. "Pedro Obispo de orense / ano de 1810". "V. Lopez pintor de Camara de S. M. lo dibujo". "T. L. Enguidanos grabador de Camara de S. M. lo go en 17 de octe de 1810". Madrid. Biblioteca Nacional. I.H. 7.550-4. La plancha en la Academia de San Carlos de Valencia, No inventario de planchas 32.

(11) No cabe duda de la intencion politica de esta estampa, si se considera que aprovecha parte de los marcos arquitectonicos y distribuye los diversos elementos emblematicos de la misma manera que otra a dedicada al Rey Fernando VII y fechada en Valencia en 1808 (vease Diez, op. cit., 1999, p. 487, II, E-241, lamina 96).

(12) Las Cortes permanecieron en la Isla de Leon desde septiembre de 1810 hasta el 20 de febrero de 1811 en que se trasladaron a Cadiz. Se le concedio entonces el titulo de ciudad y el nombre de San Fernando en honor de Fernando VII. Como lugar se sus reuniones se utilizo el Teatro Comico, en el que se efectuaron algunas reformas, dirigidas por el ingeniero de marina Antonio Prat. Mas tarde seria conocido como Teatro de las Cortes.

(13) No consta en el Repertorio de grabados espanotes de Elena Paez Rios Tomo I (Madrid, 1981).

(14) Tinta y aguada de tinta, 40,1 x 45,8 cm. No inventario 7476. La cronologia parece derivarse de la presencia del retrato del rey Fernando VII en el estrado. Lo publico Ramon Solis, El Cadiz de las Cortes. Madrid, 1958, lamina IX, con la atribucion a Galvez, procedente al parecer del Inventario del Museo Lazaro Galdiano (1949-1950), redactado por Emilio Camps Cazorla. Posterior fue objeto de atencion por Enrique Pardo Canalis, "Una sesion de las Cortes de Cadiz por Galvez", en Goya, no 79, 1966, p. 57.

(15) S.R.E. Cardinates Hispani. Madrid, Biblioteca Nacional, Estampas y Bellas Artes, sig. ER 154 (34): "Obiit die 8 Maii 1818" "Petrus Quevedo Hispanus, Episc. Auriensis, / S.R.E. Presb. Cardenatis renunciatus a SS.NN. Pio PP VII in Consistorio secreto Patatii Quirinatis die 23. Seis. 1816". "Fran Giangiacomo det. Joach. Lepri scutp. Romae ex Catcographia R.C.A.". Es la estampa no 3 de LopezAydillo (op. cit., 1918, p. 154)

(16) Elena Paez Rios, Repertorio de grabados espanoles en la Biblioteca Nacional. Madrid, 1982, Tomo II, H-Q, pp. 62-63, 113-3: "A. Sola esculpt--Pablo Giuglielmi lo dibujo.- J. Jorro lo litog.--Rl. Litogr" de Madrid". "Monumento sepulcral erigido por la piedad y munificencia del Exmo. Sr. / Dn Manl Fernandez Varela, Comisario Appco. Genl. de la Sta. Cruzada, para colocar en la / Catedral de Orense y depositar en el las venerables cenizas del Emmo. Sr. Dn. Pedro Quevedo y Quin=/tano, Obispo de aquella ciudad. Cardenal de la Sta. Romana Iglesia. Regente del Reyno en / la Cautividad del Sr. Don Fernando 70. (Q.E.E.G); construido en Roma por el Espanol Dn. / Antonio Sola de las R.R. Academias de Sn., Fernando y de Sn. Lucas, Director de los Jove=/nes artistas Espanoles pensionados en aquella Capital.// Rl. Litog" de Madrid. ". Mide 540 x 370 mm. La dos litografias del retrato de Lopez y del mausoleo de la catedral de Orense pueden verse en Jesusa Vega, Origen de la litografia en Espana. El Real Establecimiento Litografico. Madrid, Museo Casa de la Moneda, octubre-diciembre 1990, numeros 829 y 830, ilustraciones 251 y 252.

(17) I.H. 7550-5. Mide 320 x 260 mm. Es el no 4 de Lopez-Aydillo, quien incluyo esta ilustracion en su libro (H.I. 7550, sig. 1/74747). Paez Rios, Repertorio ... tomo I, 1981, p. 40, no. 102-3.

(18) Lopez-Aydillo, op. cit., 1918, pp. 154-155. La copia de Orense se debe al pintor Jesus Soria, que la realizo hacia 1905.

(19) Jose Luis Diez, Vicente Lopez (1772-1850). Madrid, 1999, p. 172, no. P-691, lamina 218.

(20) Diez, op. cit., 1999, p. 369, no. D-398, y lamina 118. Expuesto en 1926, lapiz sobre papel, 160 x 110 mm. Sin letreros de identificacion.

(21) Diez, op. cit., 1999, pp. 491-492, no. E-257. Buril, 230 x 160 mm. "Pedro Obispo de orense / ano de 1810". "V. Lopez pintor de Camara de S. M. lo dibujo". "T. L. Enguidanos grabador de Camara de S. M. lo go en 17 de octe de 1810". Madrid. Biblioteca Nacional. I.H. 7.550-4. La plancha en la Academia de San Carlos de Valencia, No inventario de planchas 32.

(22) I.H. 7550-6. Con letrero "D. Pedro de Quevedo / obispo de Orense", "P. Marqui dib. y lit.", "Lit. de Donon". Biblioteca Nacional, Madrid, Signatura 2/17.425 (465). 335 x 235 mm.

(23) I.H. 7550-7. Aguada en colores, 128 x 98 mm. No citado por Lopez-Aydillo. Corresponde al catalogo de dibujos de Barcia no 2.932.

(24) Localizada a traves de Internet en www.elcorteingles.com. Inscripciones: ""D. Pedro Quevedo y Quintano / Obispo de Orense", "Llantra dibo y lito", "Lit. de Rubio y cia"- Mide 33,5 x 23,5 cm. No existe ejemplar en la Biblioteca Nacional de Madrid.
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Author:Gutierrez Pastor, Ismael
Publication:Anales de Historia del Arte
Date:Jan 1, 2008
Words:5969
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