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Huellas de un pasado dictatorial. La pervivencia del nomenclator franquista en las calles del Pais Vasco. .

Virginia Lopez de Maturana

TRACES OF A DICTATORIAL PAST. SURVIVAL OF FRANCO'S GAZETTEER ON THE STREETS OF THE BASQUE COUNTRY

Introduccion. La construccion de la dictadura de Franco a traves de sus simbolos

Desde su fundacion, la dictadura franquista mostro su perseverancia por construir un Nuevo Estado que eliminase de la vida publica espanola, no solamente la herencia de la Segunda Republica (1931-1936), sino toda raiz de liberalismo, considerado el germen de la decadencia espanola en el ultimo siglo y medio de historia. Aquel Nuevo Estado -basado en los principios de la religion, la familia, el orden y la autoridad--sustento su legitimidad (desde el fin del conflicto belico hasta la muerte de Franco casi cuatro decadas mas tarde) en la victoria militar del dictador en la Guerra Civil de 1936-1939, que acabo con toda tradicion liberal.

Las nuevas autoridades perseveraron por llevar a cabo la construccion simbolica de ese Nuevo Estado, eliminando--en buena parte, aunque no en su totalidad--las huellas de ese pasado liberal y republicano, con el fin de crear una nueva identidad colectiva acorde con los nuevos tiempos. Esta, por una parte, debia legitimar a la dictadura surgida tras la guerra y, por otra parte, serviria para aglutinar a toda la sociedad, que debia verse identificada en los nuevos simbolos que representaban, segun el nuevo regimen, a la verdadera Espana (1). Un ejemplo significativo de dicha construccion identitaria lo conforman los nombres de las calles, elementos comunes que <<constituyen un mapa mnemonico y una red simbolica que permite conocer el alma de una comunidad>>, ya que <<el nomenclator es uno de los espacios simbolicos donde la comunidad pugna por su imagen y define su identidad>> (2).

Tal es la trascendencia de la simbologia en el espacio publico, que el debate sobre la eliminacion de los estos vestigios continua actualmente en Espana, sobre todo desde que el Gobierno socialista de Jose Luis Rodriguez Zapatero aprobara en 2007 la denominada Ley de Memoria Historica. El articulo 15 de dicha ley establecia que las administraciones publicas--en todos sus niveles--debian tomar las medidas necesarias para llevar a cabo una progresiva retirada de los simbolos que supusieran una exaltacion de la sublevacion militar, la Guerra Civil y la dictadura franquista (3). No obstante, dicho debate no esta presente exclusivamente en Espana. Por poner solo un ejemplo, tal es el caso de Viena, donde hasta abril de 2012 una de las plazas que conformaba la famosa Ringstrasse--la calle circular que bordea el centro historico de la capital austriaca--llevaba el nombre de Karl Lueger, alcalde de esta ciudad entre 1897 y 1910. Lueger fundo el Partido Social Cristiano en 1893 y, siendo alcalde de la capital del Imperio austrohungaro, municipalizo el gas y el agua, creo una amplia red de transporte publico y extendio los servicios de bienestar social a buena parte de la poblacion. Por ello, Viena conserva actualmente en su honor diversas placas y monumentos y, desde su fallecimiento, la iglesia de san Carlos Borromeo--donde esta enterrado--es tambien denominada Dr. Karl Lueger-Gedachtniskirche (es decir, Iglesia Conmemorativa Dr. Karl Lueger). Sin embargo, Lueger paso a la historia por su antisemitismo y, sobre todo, tras haber sido descrito por Adolf Hitler en su Mein Kampf como <<el mas grande alcalde aleman de todos los tiempos>>, siendo reivindicado como predecesor directo de su regimen totalitario. Existe, asi, en Austria un importante debate sobre la posibilidad de eliminar del espacio publico su nombre y el de otros politicos e intelectuales antisemitas (4).

Si bien en caso vasco la mayor parte de los simbolos heredados de la dictadura fueron eliminados en 1979 por los primeros ayuntamientos democraticos (5), aun perviven en las calles de Euskadi un buen numero de nombres que hacen referencia al regimen de Franco. En este articulo analizaremos los nombres de esas calles con origen en la dictadura que actualmente perviven en el espacio publico vasco.

El ejemplo de las tres capitales vascas y el cambio del nomenclator en la Guerra Civil

Los cambios en las denominaciones de las calles fueron una de las primeras medidas que llevaron a cabo las nuevas autoridades en la mayor parte de las localidades vascas. La primera transformacion en el callejero vasco tuvo lugar en Vitoria--la capital de la provincia de Alava--, donde los rebeldes habian triunfado desde un primer momento. Este hecho permitio que las nuevas autoridades sublevadas se establecieran en las instituciones poco despues de producirse el golpe de Estado y realizaran cambios en la nomenclatura del callejero vitoriano. Asi, el alcalde de Vitoria, Pedro Rafael Santaolalla, ordeno que las calles de la ciudad fueran rotuladas con el nombre que llevaban con anterioridad a la proclamacion de la Segunda Republica (6). Una medida que demostraba que Santaolla, lejos de posiciones maximalistas, pretendia llevar a cabo con normalidad el cambio de regimen en Vitoria, a pesar de ser consciente de que dicho cambio se estaba produciendo en una situacion de excepcionalidad, esto es, en pleno conflicto belico.

En el caso de San Sebastian, el cambio de la rotulacion comenzo el 13 de septiembre de 1936, tras la toma de la capital guipuzcoana por las tropas del general Mola. Segun Candida Calvo, la propia iniciativa popular incentivo la imposicion de nuevos nombres a determinadas arterias donostiarras. De este modo, la calle Hernani paso a denominarse calle de Imperial Toledo y la Avenida de la Libertad fue a partir de entonces la Avenida del General Franco. El nuevo alcalde de San Sebastian, el monarquico Jose Mugica, tomo la decision de prohibir a la poblacion este tipo de cambios incontrolados (7).

Desde el propio Ayuntamiento, tanto monarquicos como tradicionalistas y falangistas efectuaron sus propias propuestas para dotar a las calles donostiarras de nuevas denominaciones, tratando asi de imponer simbolos propios de sus respectivas subculturas politicas. Asi, el monarquico marques de Valenzuela propuso el nombre de Hermanos Iturrino--en referencia a Jesus, Augusto y Mario, tres falangistas que murieron en los primeros dias de la sublevacion--para la calle Prim, puesto que dichos hermanos habian residido en esta calle. Los tradicionalistas, por su parte, pretendian dar el nombre de Victor Pradera a la calle Francisco Gascue (8). Los falangistas guipuzcoanos, por ultimo, trataron de convencer al Ayuntamiento de San Sebastian para dar el nombre de Benito Mussolini a una de las mas importantes arterias de la ciudad, como agradecimiento al apoyo que presto la Italia fascista al Gobierno de Franco. Sin embargo, fue el alcalde Mugica quien propuso en el primer pleno de la corporacion el nombre de Navarra para una de las principales vias donostiarras, en recuerdo a la contribucion navarra al levantamiento y en concreto a la importante participacion de las Brigadas de Navarra en la conquista de Guipuzcoa, en el verano de 1936. San Sebastian seguia asi la estela de muchos otros municipios guipuzcoanos, que dieron el nombre de Navarra en 1936 a una de sus vias, habitualmente aquella por la que entraron las Brigadas navarras para liberar la localidad del <<dominio rojo-separatista>> (9). Ademas, desde un primer momento el gobernador civil de Guipuzcoa dio ordenes a los municipios, dejando claro cuales debian ser los valores y simbolos censurados y relegados al olvido: en el caso guipuzcoano estos eran, fundamentalmente, los relacionados con la cultura politica del nacionalismo vasco (10).

Diferente fue el caso de Bilbao. Alli Jose Maria de Areilza habia sido nombrado alcalde de la capital tras su conquista en junio de 1937, aunque venia desempenando una importante labor politica desde el final de la Dictadura de Primo de Rivera, cuando se afilio a la Juventud Monarquica. Desde la proclamacion de la Republica en abril de 1931, Areilza estuvo relacionado con grupos monarquicos, llegando a ser presidente de Renovacion Espanola (RE) en Vizcaya, aunque fue en las elecciones legislativas de noviembre de 1933 cuando dio el salto a la politica activa, presentandose como candidato del bloque de derechas por la circunscripcion de Vizcaya provincia. Asimismo, Areilza contribuyo a la fusion de los dos grupos fascistas espanoles, Falange Espanola de Primo de Rivera y las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista de Ramiro Ledesma y Onesimo Redondo, de quienes era amigo personal. En las elecciones legislativas de febrero de 1936 Areilza formo parte (en representacion de RE) de la candidatura presentada por la Union de Derechas para el distrito de Bilbao, aunque no fue elegido diputado. Pero, sobre todo, cabe destacar que Areilza fue el contacto de Mola en Bilbao entre febrero y julio de 1936, por lo que participo activamente en la conspiracion que condujo al golpe de Estado del 18 de julio (11). Toda esta trayectoria del nuevo alcalde se plasmo en la politica que llevo a cabo al llegar al Ayuntamiento: desde su nombramiento decidio ir mas alla que sus homologos de Vitoria y San Sebastian al introducir en el nomenclator cambios mucho mas radicales.

Areilza dirigio una Comision Gestora municipal que se encargo de llevar a cabo <<una intensa accion politica conmemorativa destinada a reivindicar en el espacio publico los valores del nuevo regimen>> (12). Asi, desde principios de julio de 1937, los nuevos gestores locales comenzaron a eliminar del callejero bilbaino cualquier denominacion relacionada con la cultura politica de la izquierda o del nacionalismo vasco. En la sesion municipal del 5 de agosto de 1937 se produjo el primer cambio en el nomenclator de Bilbao, cuyo principal proposito fue <<consolidar la apropiacion y la recuperacion simbolica del espacio urbano de una ciudad marcada por una larga tradicion liberal>> (13). En aquella sesion las nuevas autoridades locales decidieron que Bilbao <<debe dedicar el merecido homenaje a las figuras gloriosas del Movimiento Salvador de la Patria, a sus precursores, a las Regiones que mas se han destacado en el sacrificio y a las Naciones amigas y hermanas de Cruzada, puestas del lado Nacional espanol desde el principio de la guerra civil, el suscrito tiene el honor de proponer la adopcion de acuerdo aceptando las variaciones siguientes en la rotulacion de nuestras vias publicas>> (14).

1. Las huellas del regimen franquista en las calles del Pais Vasco

El exhaustivo estudio del nomenclator vasco nos permite dividir en cinco grupos los nombres de calles con origen en la dictadura de Franco y que en la actualidad perviven en Euskadi: los nombres de calles relacionados con la cultura politica del carlismo; nombres de calles que hacen referencia a intelectuales de la derecha espanola; los vinculados a politicos o empresarios locales; nombres de calles relacionados con los considerados martires de la Guerra Civil y lugares de memoria; y, por ultimo, personajes o simbolos que fueron fagocitados por la dictadura.

1.1. Nombres de calles relacionados con la cultura politica del carlismo

La sublevacion militar del 18 de julio de 1936 fue organizada y apoyada por una amalgama de grupos politicos e instituciones totalmente heterogenea: los monarquicos --carlistas y alfonsinos--, la Falange y los sectores mas conservadores del Ejercito y la Iglesia catolica. Aunque todos ellos compartian un objetivo comun--la eliminacion del regimen republicano--el fracaso de la insurreccion les obligo a superar sus diferencias y unirse en el camino para lograr el triunfo en la Guerra Civil. Por otra parte, la pluralidad ideologica de los generales sublevados significo que el levantamiento no tuviera, al menos en un principio, un perfil politico definido. La idea inicial de estos militares fue hacerse con el poder del modo mas rapido posible e instaurar un directorio militar, a semejanza del fundado por Miguel Primo de Rivera en 1923, hasta decidir que se podia hacer ante la compleja coyuntura del pais. La situacion comenzo a definirse cuando el 1 de octubre de 1936 el general Franco fue nombrado Jefe de Gobierno del Estado Espanol (15) y, sobre todo, cuando, unos meses mas tarde, se publico el Decreto de Unificacion de Falange Espanola y de las JONS y la Comunion Tradicionalista, erigiendose el dictador en jefe supremo del Movimiento (FET y de las JONS) (16).

A pesar de que Franco quiso ver en esta unificacion <<la fuerza tradicional [que] viene ahora en Espana a integrarse en la fuerza nueva>> (17), la realidad fue bien distinta. Mientras los carlistas vieron en su apoyo a la sublevacion el camino hacia la restauracion dinastica y <<la confesionalidad estatal como esencia nacional indiscutida>>, los falangistas pretendian instaurar un Estado fascista--a semejanza de la Italia de Benito Mussolini--y defendian la separacion entre la Iglesia y el Estado pero, sobre todo, segun Falange, el catolicismo estaba subordinado <<a otra deificacion: la nacion palingenesica que, a modo de absoluto, estructuraba el discurso del Imperio y de la revolucion>> (18).

En el Pais Vasco la influencia de Falange antes de la guerra fue exigua. Solo el final de la guerra y el triunfo de los sublevados supuso un progresivo incremento en las filas de Falange en el Pais Vasco. Sin embargo, el carlismo tenia, historicamente, un influjo considerable en Guipuzcoa y, sobre todo, en Alava, donde era predominante, al igual que en Navarra, convertida ahora en la Nueva Covadonga (19), en el simbolo de la nueva reconquista de una Espana que, segun la opinion de los sublevados, perecia envenenada por la injerencia del liberalismo y el marxismo, corrientes politicas exoticas para la tradicion espanola, que ellos creian representar. En este sentido, Navarra--desde donde el cabecilla de los militares sublevados, Emilio Mola, dirigio la conspiracion contra la Republica--se convirtio en un simbolo para los sublevados, lo que ha supuesto que el nombre de la actual Comunidad Foral haya quedado marcado en el callejero vasco, en recuerdo a la contribucion navarra al levantamiento y, en concreto a la importante participacion de las Brigadas de Navarra en la conquista de Guipuzcoa, en el verano de 1936.

De igual modo, otros simbolos de la cultura politica del carlismo han quedado grabados en las calles vascas. Asi, el general guipuzcoano Tomas Zumalacarregui, lider de la Primera Guerra Carlista (1833-1839) en el Pais Vasco o la Marcha de Oriamendi, el himno de los carlistas, fueron incluidos en el nomenclator vasco como reconocimiento a la aportacion del carlismo a favor de los sublevados en la contienda civil (1936-1939). Asimismo, los nombres de algunos dirigentes del carlismo, como Carlos VII--pretendiente a la Corona espanola durante la Segunda Guerra Carlista (1872-1876)--o los ideologos Juan Vazquez de Mella y Vicente Manterola perviven aun en el callejero de algunas localidades vascas. Y es que el hecho de que el nacionalismo vasco haya asumido como propios algunos de estos simbolos procedentes de la cultura politica del carlismo, ha implicado que buena parte de ellos no hayan desaparecido del nomenclator vasco aunque, en origen, su procedencia date de la dictadura franquista, tal y como evidencian las actas municipales (20).

1.2. Nombres de calles relacionados con intelectuales de la derecha espanola.

Algunas vias vascas llevan impreso el nombre de intelectuales de la derecha espanola que, de un modo u otro, se vieron relacionados con esa amalgama ideologica que fue el franquismo. Estos pensadores contribuyeron, directa o indirectamente, en la elaboracion de un ideario que fue dominante en Espana durante las cuatro decadas que perduro la dictadura de Franco.

Varios de aquellos intelectuales, como el falangista Rafael Sanchez Mazas, influyeron directamente en la creacion de la parafernalia y de buena parte de las proclamas del regimen. Otros, como Ramiro de Maeztu--quien, a pesar de apoyar el derrocamiento de la Republica, no compartia los excesos ideologicos de la Falange--repercutieron indirectamente a traves de sus escritos sobre la idea nacionalista de Espana.

No obstante, hemos de tener cautela a la hora de identificar a estos personajes como pensadores franquistas. El hecho de que fueran intelectuales vinculados a la derecha y, en algunos casos, apoyaran desde sus escritos un golpe de Estado que hiciera caer al regimen republicano, no indica que apoyaran directamente el regimen de Franco. De hecho, el propio Ramiro de Maeztu--quien en sus obras critico la Dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930) y, por ende, las opiniones politicas de su hijo, fundador de la Falange--justificaba un golpe de Estado liderado por militares que, en su opinion, debia restaurar la monarquia tradicional, pero nunca instaurar una nueva dictadura.

1.3. Nombres de calles que hacen referencia a politicos locales o influyentes empresarios

En las calles vascas tambien han quedado reflejados los nombres de algunos politicos locales que ocuparon puestos de relevancia entre 1936 y 1975. Se trataba de alcaldes, concejales o miembros de la Diputacion que, tras su fallecimiento, recibian el homenaje de la institucion a la que habian representado. Asi, por ejemplo, Bilbao conserva el nombre de Placido Careaga Hormaza--presidente de la Diputacion de Bizkaia entre 1964 y 1967--y Vitoria-Gasteiz a los alcaldes Jose Lejarreta (1941-1944) y Pedro Orbea (1949-1951), este ultimo tambien destacado empresario de origen guipuzcoano.

Esto mismo sucedio con algunos importantes empresarios vascos, como por ejemplo Alfonso Churruca Calbeton quien, ademas de mantener una calle en Motrico (Guipuzcoa), da nombre a uno de los muelles de Bilbao.

1.4. Nombres de calles relacionados con <<martires>> de la Guerra Civil o lugares de memoria

Como es bien conocido, la Dictadura franquista pervivio durante cuatro largas decadas gracias al constante recuerdo de una Guerra Civil cuya victoria justificaba la permanencia en el poder del general Franco. No obstante, no se habria logrado la victoria sin el merito de los caidos, convertidos ahora en martires de la Cruzada. Segun indica Zira Box, el propio <<Franco explicaria en Valencia que la Victoria no era de los ganadores; estos eran sus administradores. La guerra la habian ganado los martires y los heroes que habian vertido su sangre por ella>>. En este sentido, el regimen se veia obligado a <<tener siempre presente el espiritu de los perecidos y conservar cuidadosamente el fruto obtenido gracias a su seminal ofrenda>>. Asi, inaugurar una calle en su honor era un buen modo de mantener en la memoria colectiva el recuerdo de estos martires de la causa. Lo mismo sucedia con los lugares de memoria, es decir, batallas en la que se habia derramado sangre a favor de la causa nacional (21). De este modo, todavia se mantienen en la Comunidad Autonoma Vasca nombres de calles que recuerdan a alguno de aquellos martires o incluso ciertas gestas. Tal es el caso de los Tenientes Churruca en Motrico (Vizcaya) o, aun mas significativo, el caso de la calle Portal de Villarreal--oficialmente Portal de Legutiano--en Vitoria, conmemorando la batalla que tuvo lugar en esta localidad alavesa entre noviembre y diciembre de 1936 (22).

1-5--Nombres de calles relacionados con personajes o simbolos fagocitados por el franquismo

Por ultimo, aparecen algunos personajes o simbolos que, aun perteneciendo a otra cultura politica o habiendo fallecido con anterioridad a la gestacion del golpe militar de julio de 1936, fueron fagocitados por el franquismo y asumidos como simbolos propios. Tal es el caso de Gregorio Balparda, politico monarquico liberal, exalcalde de Bilbao, que fue brutalmente asesinado en agosto de 1936 en uno de los barcos-prision por negarse a ejercer de fiscal en el juicio de un militar que habia sido acusado de traicion a la Republica. El hecho de que Balparda fuera eliminado de un modo cruel por algunos extremistas de izquierdas supuso que la Dictadura tratara de apropiarse de un simbolo que no le pertenecia. Lo mismo sucedio con otros personajes, entre los que cabe destacar a Pedro de Asua, quien, a pesar de no haberse significado politicamente, fue asesinado por el simple hecho de ser sacerdote, lo que sirvio al franquismo para tachar de anticlerical y asesina de sacerdotes a la Republica.

Conclusiones

Tras la muerte de Franco en noviembre de 1975, y despues de la celebracion de las primeras elecciones municipales democraticas en abril de 1979, los ayuntamientos vascos realizaron un significativo esfuerzo con el objetivo de eliminar del espacio publico cualquier resto de la dictadura.

Sin embargo, a pesar de la labor realizada por las autoridades municipales, actualmente perviven en Euskadi un buen numero de calles cuyo origen se encuentra en los primeros dias de la Guerra Civil o en la propia dictadura. Si bien se eliminaron los nombres mas significativamente relacionados con el franquismo--como las dedicadas al propio dictador, a Emilio Mola o a Jose Antonio Primo de Rivera-, aun se mantienen otros que en su momento trataban de exaltar a personajes o simbolos que llevaron a los sublevados a rebelarse contra la Republica. Esto es debido, fundamentalmente, al propio desconocimiento de los politicos y asesores de los ayuntamientos, dado que bastaria con el rastreo de las actas municipales para conocer el origen de los nombres de esas calles. Por poner tan solo un ejemplo, tal es el caso de la calle del Portal de Villarreal en Vitoria, que conmemora la batalla que tuvo lugar en dicha localidad alavesa entre noviembre y diciembre de 1936 y en la que se demostro la superioridad militar de los franquistas sobre republicanos y nacionalistas vascos. Actualmente, nadie relaciona el nombre de esta calle con dicha batalla, sino simplemente con la propia localidad cercana a Vitoria, sin pensar que dicho nombre pueda tener un componente politico relacionado con un acontecimiento relacionado con la Guerra Civil (23).

No obstante, y aunque siguen existiendo en Euskadi algunas calles y simbolos que recuerdan a la dictadura de Franco, el caso vasco poco tiene que ver con otras comunidades autonomas, como Madrid, donde recientemente la alcaldesa Manuela Carmena se ha comprometido a aplicar la Ley de Memoria Historica, dado que alli se cifran en unas ciento cincuenta las calles que supuestamente constituyen una exaltacion de la Guerra Civil y la dictadura (24).

doi: 10.15691/07176864.2015.010

Articulo Recibido:28 de octubre de 2015

Articulo Aceptado: t8 de Noviembre de 2015

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(1) Sobre la construccion simbolica de la dictadura franquista, vease: Box, Zira, Espana, ano cero. La construccion simbolica del franquismo, Alianza, Madrid, 2010. Cabe destacar, asimismo: Hernandez Burgos, Claudio, Granada azul. La construccion de la <<Cultura de laVictoria>> en el primer franquismo, Comares, Granada, 2011. Para el Pais Vasco veanse: Gonzalez de Langarica, Aitor y Lopez de Maturana, Virginia, Catalogo de simbolos y monumentos publicos existentes en Euskadi que supongan una exaltacion de la Guerra Civil y de la dictadura, Gobierno Vasco, Vitoria-Gasteiz, 2013. Lopez de Maturana, Virginia, La reinvencion de una ciudad. Poder y politica simbolica en Vitoria durante el franquismo (1936-1975), UPV/EHU, Bilbao, 2014.

(2) Sanchez Costa, Fernando, <<Cultura historica y nombres de calles. Aproximacion al nomenclator contemporaneo de Barcelona y Madrid>>, Memoria y Civilizacion, no. 12, 2009, pp. 217-251. Nas, Peter J. M. (ed.), Urban Symbolism, Brill, Leiden, 1993 y Nas, Peter, J. M. (ed.), Cities Full of Symbols, Leiden University Press, 2011.

(3) Boletin Oficial del Estado, 27-XII-2007.

(4) <<Wiens Kampf>>, Suddeutsche Zeitung, 24-IV-2012. Vease tambien: <<Vienna in Row over Legacy of Historic Antisemitic Mayor Karl Lueger>>, The Guardian, 27-IV-2012.

(5) Frente a lo sucedido en otras ciudades--como por ejemplo en Valladolid, donde aun pervive, por ejemplo, una calle dedicada a Jose Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Espanola, el partido fascista espanol--en el Pais Vasco los primeros ayuntamientos democraticos eliminaron del espacio publico los nombres mas polemicos y realmente vinculados con la Guerra Civil y la dictadura, como podrian ser el de Franco, Emilio Mola--cabecilla del golpe de Estado perpetrado el 18 de julio de 1936 contra la Republica--o el propio Primo de Rivera.

(6) Pensamiento Alaves, 26-VIII-1936: <<Volveran a ser rotuladas las calles con los nombres que antes tenian>>.

(7) Calvo, Candida, <<Socializacion y espacio urbano: el callejero de San Sebastian durante el franquismo>>, Cuadernos de Seccion. Historia-Geografia, no. 21, 1993, pp. 345-356. Sucesos similares ocurrieron en Vitoria en julio de 1936, por lo que Rafael Santaolalla publico en el diario local Pensamiento Alaves un bando en el que solicitaba a los vitorianos abstenerse de cualquier impulso porque <<no puede la iniciativa privada realizar actos en la via publica, deteriorando placas, emblemas, ni imponiendo o forzando simbolos>>. Asi, Santaolalla advirtio que <<los que faltaren a este bando, recibiran, con harto sentimiento de esta alcaldia, la correspondiente sancion>>. Pensamiento Alaves, 23-VII-1936.

(8) Victor Pradera Larumbe (Pamplona, 1873) fue un politico, abogado y escritor tradicionalista que combatio al nacionalismo vasco y al Estatuto vasco-navarro. Fue fusilado por anarquistas en San Sebastian el 5 de septiembre de 1936. Francisco Gascue Murga (San Sebastian, 1848-1920) fue un ingeniero de minas, politico, musicologo y publicista. En el ambito politico fue republicano federalista, siendo en varias ocasiones diputado provincial y participando activamente en la renovacion del Concierto economico con el Estado en 1906.

(9) Calvo, <<Socializacion>>, p. 348. Es significativo el caso de la localidad guipuzcoana de Tolosa, donde los carlistas--tras entrar en el municipio, el 11 de agosto de 1936--dieron el nombre de Navarra a una de sus principales avenidas, denominandola tanto en castellano como en euskera. Asi, aun actualmente existe un cartel en el que se puede leer: <<Avenida de Navarra. Naparruako Ibiltegia. XI-VIII-MCMXXXVI>>. Gonzalez de Langarica y Lopez de Maturana, Catalogo.

(10) Calvo, <<Socializacion>>, p. 349.

(11) Agirreazkuenaga, Joseba (dir.), Bilbao desde sus alcaldes: diccionario biograficoa de los alcaldes de Bilbao y gestion municipal, en tiempos de revolucion liberal e industrial, Ayuntamiento de Bilbao, Bilbao, 2002, Vol. III, pp. 110-112.

(12) Alonso Carballes, Jesus J., <<La memoria de la Guerra Civil en el espacio urbano de Bilbao>>, Bidebarrieta. Revista de humanidades y ciencias sociales de Bilbao, no. 18, 2007, pp. 399-421.

(13) Ibid., p. 402.

(14) Archivo Municipal de Bilbao (AMB). Actas de Plenos del Ayuntamiento, 5-VIII-1937.

(15) Boletin Oficial de la Junta de Defensa Nacional de Espana, 30-IX-1936. Decreto no. 138: <<Nombrando Jefe de Gobierno del Estado Espanol al Excelentisimo Senor General de Division don Francisco Franco Bahamonde, quien asumira todos los poderes del nuevo Estado>>.

(16) Boletin Oficial del Estado, 20-IV-1937. Decreto no. 255: <<Disponiendo que Falange Espanola y Requetes se integren, bajo la Jefatura de S. E. el Jefe del Estado, en una sola entidad politica, de caracter nacional, que se denominara <<Falange Espanola Tradicionalista de las JONS>>, quedando disueltas las demas organizaciones y partidos politicos>>.

(17) Ibid.

(18) Box, Espana, pp. 29-30.

(19) Ugarte Telleria, Javier, La Nueva Covadonga insurgente: origenes sociales y culturales de la sublevacion de 1936 en Navarra y el Pais Vasca, Biblioteca Nueva, Madrid, 1998.

(20) Lopez de Maturana, Virginia, <<Guerras Carlistas>> y <<Tomas Zumalacarregui>>, en De Pablo, Santiago, De la Granja, Jose Luis, Mees, Ludger y Casquete, Jesus (coords.), Diccionario ilustrado de simbolos del nacionalismo vasco, Tecnos, Madrid, 2012, pp. 468-481 y 762-775. De la misma autora: <<Un personaje que levanta pasiones. La memoria de Zumalacarregui en el Pais Vasco del siglo XX>>, en Galeote, Geraldine, Llombart, Maria y Ostolaza, Maitane (eds.): Emocion e identidad nacional: Cataluna y el Pais Vasco en perspectiva comparada, Editions Hispaniques, Paris, pp. 269-282. Urquijo, Jose Ramon, <<La primera Guerra Carlista desde la ideologia nacionalista vasca>>, Vasconia, no. 26, 1998, pp. 65-110. Tapiz, Jose Maria, <<El carlismo y la historia carlista en el diario nacionalista Euzkadi (1931-1936)>>, Aportes, no. 29, 1995, pp. 71-78.

(21) Box, Espana, pp. 190-196.

(22) Aguirregabiria Parras, Josu M., La batalla de Villarreal de Alava. Ofensiva sobre Vitoria-Miranda de Ebro. Noviembre y diciembre de 1936, Ed. Beta III Milenio, Bilbao, 2014. Salgado, Miguel Angel, <<La batalla de Villarreal, 30 de noviembre-24 de diciembre de 1936>>, Sancho el Sabio, no. 26, 2007, pp. 179-211.

(23) Sobre la inauguracion de la calle del Portal de Villarreal, veanse Pensamiento Alaves, 12 y 13-XI-1937.

(24) El Pais, 9-VII-2015. El Mundo, 10-VII-2015.

Virginia Lopez de Maturana *

Universidad del Pais Vasco, Espana

* E-Mail:vlmaturana81@gmail.com
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Publication:Intus-Legere Historia
Article Type:Ensayo critico
Date:Dec 31, 2015
Words:5445
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