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Historia y mito en el mundo de la conquista. Maladron como novela precursora.

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RESUMEN

En el presente trabajo pretendemos poner en relacion la novela Maladron de Miguel Angel Asturias con el contexto literario latinoamericano, en virtud de que no ha sido un texto debidamente estudiado todavia. En rigor, ninguno de los rasgos que Seymour Menton atribuye a la Nueva Novela Historica (NNH) esta presente en esta novela, de manera que, desde ese punto de vista, no perteneceria a tal fenomeno literario, pero tampoco puede decirse que sea una novela historica tradicional. Este texto puede considerarse sin dudas como un precursor del fenomeno literario de la NNH. De acuerdo con la concepcion historica del escritor guatemalteco, la novela toma de los sucesos lejanos una sustancia que podria denominarse como "valores perpetuos" que esta incrustada en aquellos. Su interes no es arqueologico ni tampoco pretende reinterpretar sesgadamente un episodio de la historia americana, como es la Conquista espanola. Busca penetrar los hechos hasta descubrir en ellos lo que contengan de inmemorial, perenne, y que aun puede seguir activo en el presente. Tal aporte por si mismo lo situa entre lo mejor de la narrativa historica anterior al surgimiento de la novelistica de indudable calidad, compuesta por Carpentier, Vargas Llosa, Garcia Marquez, etc. De acuerdo con nuestro analisis, los valores perpetuos de incidencia permanente se perfilan alrededor del mito geografico y la utopia escatologica.

Palabras claves: Mito, novela historica, conquista espanola.

ABSTRACT

In the present work we attempt to relate Maladron, the novel by Miguel Angel Asturias, to the Latin American literary context, by virtue of which it has not yet been properly studied. Strictly speaking, none of the characteristics that Seymour Menton attributes to the Nueva Novela Historica (NNH) is present in this novel, so from his point of view, it would not belong to this literary phenomenon, but on the other hand, it cannot be said that it is a traditional historical novel. This text can be considered without a doubt as a precursor of the literary phenomenon of the NNH. In agreement with the historical conception of the Guatemalan writer, the novel takes from distant events a substance that could be denominated "perpetual values" that are inlaid in those events. Its interest is not archaeological nor does it attempt to reinterpret in a slanted manner an episode of American history, such as the Spanish Conquest. It seeks to penetrate the facts in order to discover what they contain of immemorial, perennial, and what still remains active in the present. Such a contribution in itself situates this novel among the best of the historical narrative previous to the appearance of novels of doubtless quality, such as those of Carpentier, Vargas Llosa, Garcia Marquez, etc. According to our analysis, the perpetual values of permanent incidence revolve around geographic myth and eschatological utopia.

Keywords: Myth, historical novel. Spanish Conquest.

A Gilberto Trivinos

La naturaleza ha colmado a nuestras tierras con cuanto cabe imaginar para la felicidad del hombre; pero ha reservado a la America Central lo mas fastuoso y lo mas inverosimil. Las tierras que se extienden entre los dos oceanos, desde la frontera inferior de Mexico hasta los limites de Colombia, pletoricas de vegetacion y de riqueza de todo orden, llenas de perspectivas maravillosas, con montanas que equilibran el rigor del clima y ciudades romanticas que prolongan usos de la colonia, constituyen verdaderos paraisos de leyenda, donde todo parece haber sido combinado por Dios para ofrecer a la especie un retiro encantado de serena abundancia y reposo espiritual. Sin embargo, ninguna region en el mundo ha presenciado una orgia mayor de actos de violencia y exterminio, ninguna se ha visto agrietada por mas vicisitudes, como si la frondosidad de la comarca se reflejase en las almas, envenenando a los hombres con frutas y flores de sangre, para dar alas a la tragedia en el seno mismo del paraiso.

MANUEL UGARTE, El destino de un continente

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ESTAS REFLEXIONES que presentamos se desarrollan en tres apartados. El primero se refiere al campo narrativo, entendiendose por ello revision de algunos problemas geneticos, los debates sobre la historia, los sistemas literarios. La misma composicion del campo nos advierte sobre su naturaleza conflictiva. El segundo momento apunta a proponer nuestra tesis sobre la capacidad de la novela para representar el fragmentado universo de la Conquista. Aludimos tambien a un corpus de textos novelisticos, dentro del cual insertar la novela de Asturias e intentar, desde ahi, una justificacion de su lectura de conjunto. En tercer termino, nos atendremos a los temas o topicos tratados en el corpus, desde luego que no todos, sino los que contribuyan a optimizar la lectura de Maladron. En tal sentido, hemos seleccionado dos asuntos destacados de la novela de Asturias: las leyendas geograficas (la busqueda del istmo) y las quimeras escatologicas (el culto de Maladron).

1. EL CAMPO NARRATIVO

En un trabajo anterior (Maiz, 2003:168) hemos reunido un conjunto de novelas historicas sobre la Conquista espanola que comparte una serie de elementos, tales como la unidad de tiempo, de espacio y tema. Pero, fundamentalmente, es un conjunto homogeneo por cuanto tales novelas recurren a la Historia para reinterpretar determinados episodios y analizar la conducta de sus protagonistas. La accion reinterpretativa se orienta hacia el pasado pero tiene su mas intensa motivacion en el presente, que es la de averiguar el origen de los inveterados males contemporaneos de America Latina. La lectura de estas novelas revela un haz de relaciones posibles, los recursos narrativos demandados para producir la nueva version de la historia, las encrucijadas historicas compartidas. En aquel trabajo quisimos responder algunos interrogantes sobre las razones de la eleccion del tema de la Conquista espanola. En esta oportunidad, nos preocupa ademas reflexionar sobre el genero elegido. Dicho de otro modo, a que estimulaciones se rinde un grupo de narradores hispanoamericanos al tomar los temas de la Conquista y que hace que el genero narrativo haya resultado la eleccion mas ajustada al fin perseguido.

En efecto, El mar de las lentejas (Cuba, 1979) de Antonio Benitez Rojo, Lope de Aguirre, principe de la libertad (Venezuela, 1979) de Miguel Otero Silva, El largo atardecer del caminante (Argentina, 1992) de Abel Posse y El encomendero de la adarga de plata (Peru, 1999) de Carlos Thorne pertenecen al fenomeno conocido como la Nueva Novela Historica (NNH), y guardan, a nuestro juicio, analogias y similitudes en los ordenes temporales, espaciales y actanciales, que justifica su reunion en un corpus. Existe entre ellos una unidad de tiempo, al referirse estos relatos al siglo XVI; una unidad de espacio, por transcurrir en la region de la Florida, Peru y el Amazonas y la unidad de accion, por cuanto se ocupan de episodios de la Conquista. Estos narradores proponen reinterpretaciones de la historia por medio de novedosas estrategias discursivas. A las novelas mencionadas merecen incorporarse dos mas: Butamalon (Chile, 1994) de Eduardo Labarca y Maladron. La epopeya de los Andes Verdes (1968) de Miguel Angel Asturias. La primera de ellas se refiere a la Conquista de Chile y la rebelion araucana a fines del siglo XVI y esta mas cerca de la franja temporal del conjunto, que va de los anos 70 al 90; la del guatemalteco se centra en la Conquista centroamericana y por la fecha de escritura --como en otras obras de Asturias la fecha de edicion pone fin a un extenso ciclo creativo-- bien puede catalogarse como precursora del corpus senalado.

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Seymour Menton ha indicado una serie de rasgos que caracterizan el fenomeno de la NNH, entre otros, la intertextualidad, la carnavalizacion parodica, la distorsion de la historia, la ficcionalizacion del personaje historico (Menton, 1993: 42-46). El registro inicial de este fenomeno literario data de 1949, con El reino de este mundo de Carpentier, sin embargo no sera hasta 1979 cuando recien tenga su auge (Menton, 1993: 42). A la luz de este fenomeno narrativo, nuestra hipotesis plantea que Maladron no es una NNH por las estrategias narrativas que utiliza, pero si por el sentido con el que revisa la historia. En consecuencia, la novela de Asturias podria estar motivada en similares causas intrinsecas que han sido registradas a proposito de la aparicion de la NNH, aunque otros sean los hechos, como veremos.

En terminos generales, existe un cierto consenso sobre los probables motivos de esta predileccion del subgenero de la novela historica. Menton, por caso, afirma que la cercania del Quinto Centenario movilizo a los escritores hispanoamericanos a llevar a cabo una revision del pasado americano y proponer en su lugar un cuestionamiento de la historia oficial vigente. Menton llega a comparar esta situacion, por los ribetes alcanzados, con la que la generacion espanola vivio en torno al Desastre de 1898, cuando Espana perdio sus ultimas colonias y confirmo lo que ya desde mucho tiempo atras no era: un Imperio. Fin de la Guerra Fria, democratizacion ligada con la democratizacion de Europa Oriental, dictaduras derribadas en los anos ochenta, impagables deudas externas, estallidos sociales y un abanico de hechos mas completan el cuadro contextual en el que aflora la demanda de nuevos relatos sobre la historia remota y reciente. Pero es probable que, de todas estas concausas, la que mas ha incidido sea la del serio cuestionamiento de la radicalizacion utopica de la politica. El fracaso de la via insurreccional en la exigencia del cambio social de America Latina (las guerrillas del Cono Sur, el sandinismo, la guerra civil salvadorena, el Sendero Luminoso) ha dejado sin apoyatura intelectual a muchos creadores latinoamericanos. La agenda de preocupaciones globales cambio rotundamente, ya que respondia a programas basados en categorias que, en perspectivas, parecen cuando menos ingenuas. Ello seria lo de menos, pues, ademas de ingenuas, resultaron desbaratadas por los mismos acontecimientos.

Junto a la clausura de ciclo indicada puede ubicarse otro, aunque este nuevo como un renacimiento de la pregunta sobre la identidad. Si atendemos la palabra de los narradores, la identidad fundada en una determinada version de la historia ("la de los vencedores") esta recargada de mitificaciones y sacralizaciones que es preciso deconstruir (Posse, 1992). La historiografia existente esta al servicio de una manera de ver nuestro pasado que ya no satisface a los creadores. Para comprender el presente se necesita tener otra comprension del pasado, tal parece ser la consigna emblematica de las decenas de escritores que se han volcado a la historia.

Por otro lado, ?cuales fueron algunas de las confluencias halladas en el corpus novelistico de la Conquista? En primer termino, fijamos nuestra atencion en el personaje. A pesar de la carga negativa que algunos novelistas le imprimen a los relatos de la Conquista, en ningun caso los personajes que ocupan el centro del relato son indigenas. Las acciones las acometen los espanoles; desde luego que ello resulta obvio por el hecho de que la Conquista provino de Espana. Lo que queremos significar, no obstante, con esta observacion es que el grado maximo de negatividad en la valoracion de los hechos de la Conquista se produciria si el punto de vista fuera el del indio. Es decir: una version ficcionalizada de los vencidos, sin embargo, retornar al indio como personaje podria despertar la sospecha de una vuelta a la novela indigenista, dada ya por superada. En segundo lugar, la vision negativa no es en modo alguno absoluta ni tampoco radical en los narradores considerados. Mas bien pareciera que estamos frente a una seleccion vacilante: en todos los casos el Conquistador ocupa el lugar del personaje central. Probablemente la eleccion del Conquistador como personaje deriva de una imposibilidad insuperable, la de no contar con textos que manifiesten aquella vision de los vencidos, que provenga directamente de ellos, en razon del agrafismo que padecieron. Vale aclarar que, aunque ha habido cronistas indios, estos se han esmerado por cumplir con los requisitos fijados por los espanoles para el genero, aun con el magnifico resultado como ha ocurrido con Guaman Poma de Ayala (Cornejo Polar, 1994: 85).

Hace tiempo, Angel Rama asimilo la ciudad letrada a la ciudad escrituraria, en virtud de que el orden de los simbolos reproducia el orden del poder (Rama, 1985:11-37). La ciudad letrada reposa sobre la organizacion de los simbolos segun leyes, clasificaciones, distribuciones y jerarquias que armonizan con el poder. La escritura se encumbro a tal extremo que consolido la diglosia. Quedaron separadas dos lenguas, alega Rama, la publica y de aparato (fuertemente impregnada por la norma cortesana procedente de la peninsula), y la popular y cotidiana (utilizada por los hispanohablantes ajenos a aquel circulo cortesano). Ahora bien, lo mas relevante, para nuestros propositos, de la tesis de Rama es que la diglosia no se traduce solamente en un enfrentamiento entre la lengua espanola, por un lado, y las lenguas pre-hispanicas, por el otro. La ciudad letrada quedo rodeada de "dos anillos linguistica y socialmente enemigos", nos dice Rama. Primero el anillo urbano a la que pertenecia la plebe, un abigarrado conglomerado compuesto por criollos, ibericos desclasados, extranjeros, libertos, mulatos, zambos, mestizos y las variadas castas derivadas de cruces etnicos y otro anillo aun mas vasto, en el que se utilizaban lenguas indigenas, dando lugar a un mundo extranjero. Frente a estos peligrosos asedios, se explica la situacion minoritaria y la posicion defensiva adoptada por la norma cortesana peninsular. Quedaba de esta manera, durante la colonia, abiertamente enfrentada la norma escrituraria que tendia a consolidar un orden y la lengua del comun propensa a la algarabia, la informalidad y la invencion incesante del habla popular. Esta libertad se identifico con la corrupcion, la ignorancia y el barbarismo. Ante estos anillos corruptores se tienden los cordones sanitarios de la doctrina del purismo, que encuentran en la diglosia descripta uno de los principales como remotos antecedentes. La idea de una dualidad linguistica, representada en la diglosia, sera de suma utilidad al momento de tratar el enfrentamiento religioso en la novela que nos ocupa, una contraposicion que se produce entre la ortodoxia y la herejia.

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Por ahora agreguemos que hay reescritura de la historia alli donde hubo historia escrita, es decir, donde hubo afirmacion del poder. El conjunto de novelas que hemos reunido como el corpus de la Conquista tiene al gran texto historiografico como hipotexto (cartas, relaciones, memoriales, cronicas e historias). Como es facil deducir estamos en el reino de la letra o la ciudad letrada en ciernes. Ante ella o gracias a ella se construye a traves de miradas alternativas una nueva version ficcionalizada de la historia, a la manera de una reescritura. El antecedente historiografico le pone limites, por asi decirlo, a los espacios de la ficcion y contribuye con su referencia a fijar ciertas coordenadas espacio-temporales mas o menos precisas. En un sentido inverso, Cornejo Polar va un poco mas alla, cuando piensa que el discurso cronistico se encuentra cerrado al no poder desplazarse mas alla del espacio fijado por su autor. Pero habria una razon mas de la clausura de estos discursos: "La historia de lo que realmente sucedio es el limite de su discurso, a veces ampliado hasta la frontera de lo que tuvo o pudo suceder de acuerdo a la leccion de las Sagradas Escrituras y sus interpretaciones consagradas o del imaginario occidental de la epoca" (Cornejo Polar, 1994: 85). Desde ese punto de vista las sirenas que vio Colon resultan verosimiles. En mayor o menor medida el funcionamiento de la NNH transita tambien por estas sendas indicadas, por medio de las licencias ficcionales que el narrador se permite.

Miguel A. Asturias, por el contrario, nos situa fuera del campo historiografico, cuya matriz es la escritura, ya que no hay personaje historico relevante, ni episodio que pueda ser reconocido como tal, a excepcion de alguna alusion cronologica (la accion transcurre en el ano 1571), el mito movilizante del istmo que facilita la ubicacion espacial o las luchas entre espanoles e indios. Si el antecedente referencial de la NNH es el texto historiografico, en Asturias el esfuerzo expresivo se centra en la recreacion de la oralidad a traves del mito. Un intento de recuperar una imaginacion dialogica que la Ley de la disciplina historica ha inhibido (1). El escritor guatemalteco ha reconocido que su narrativa es una prolongacion de la gran narrativa de los mayas. A diferencia del corpus novelesco de la Conquista que siempre trabaja sobre un personaje historico notable, en Maladron los personajes pertenecen a la ficcion. Algo mas: la primera parte del relato tiene como protagonistas exclusivos a los indios. Este detalle singular en la novela de Asturias se corresponde con el pensamiento estetico que anima el resto de su obra. Nos referimos a una concepcion dialectica entre mito e historia, que trata de dar vida a hechos que carecen de registros, a no ser el inmemorial de la oralidad. La guerra contra los espanoles (los teules), en una resistencia encarnizada, no tuvo cronistas que la inscribieran, sino los que lo hicieron desde el punto de vista del Conquistador. Asturias recurre entonces a una concepcion del tiempo mitico para aludir a un hecho historico. Unico modo de resolver la aporia del silencio historiografico. Cuando se trata "de una oposicion tan radical como la que enfrenta a la oralidad con la escritura, y a las discordantes racionalidades de la historia que son mutuamente incompatibles", como ha razonado Cornejo Polar para la literatura andina, lo unico que resta es asumir la oposicion, como contradiccion radical. De otra manera "solo se percibe un lado del asunto" (Canovas, 1994: 88). Maladron, como intentaremos demostrar, transita por el doble filo de una contradiccion primordial. Esa concepcion del tiempo que anima el relato es la de los brujos, agoreros y zahories de la novela, que poseen la facultad de ver "no lo que iba a suceder, sino lo que adelantandose al tiempo estaba sucediendo" (Asturias, 1968: 24). Asturias, como el mismo se ha definido, asume el papel del "Gran Lengua" (Yepes-Boscan, 1968).

El campo del pasado que Asturias aborda es amplio, y ciertamente difuso: la Conquista espanola, pues lo hace desde coordenadas espacio-temporales deliberadamente imprecisas, como se ha dicho. La percepcion temporal de la Conquista denota, desde su registro historiografico, un encadenamiento episodico logico y cronologicamente ensamblado en una interpretacion univoca, a pesar de que la dispersion factual sea la condicion primera. Pareciera haber, en Asturias, un intento de despojar a la Conquista de la unicidad que le confiere el discurso historiografico, para resituarla en el elemental acontecer factico, a traves de una imagen mas parecida al mosaico, en el que cada parte aporta una fraccion que crea la totalidad. Angel Rostro, Antolin Linares, Blas Zenteno, Duero Agudo nada nos dicen por ellos mismos, como tampoco Caibilbalan o Chinabul Gema, frente a un Lope de Aguirre, un Menendez de Aviles o un Alvar Nunez. Por eso, el conjunto de personajes de Maladron debe ser dotado de especiales sentidos. Con todo, en el juego que produce el armado y el desmontaje, lo unico y lo disperso se situa el discurso asturiano, dandole voces a lo inaudible o imagen a lo inexistente pero posible. El texto de Asturias persigue eludir o suprimir el tiempo, aunque no de manera tan extrema que el unico escenario posible sea el del mito. Sin embargo, se las ingenia para que el flujo del tiempo historiografico de la Conquista se interrumpa o suspenda y aflore asi el orden acronico del mito, como en las escenas del mundo propio de los indios. Tiempo suspendido sobre un espacio indeterminado conforma la instancia diferida del flujo continuo de la estructuracion historica. Las anacronias tan propias de los otros textos de la NNH no se encuentran en la novela de Asturias. En su lugar encontramos rastros del pensamiento magico.

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2. NOVELA Y CRISIS

"Alli ocurrio --nos dice Arciniegas-- el descubrimiento, se inicio la conquista, se formo la academia de aventureros /.../ Todo parece una epopeya. Todo una novela picaresca" (Arciniegas, 1973:11). Esta observacion referida a la historia del Caribe, epicentro de acontecimientos fabulosos, pareciera haber sido pronunciada como un juicio sobre Maladron. En efecto, cuando el relato mas se acerca a la epopeya, por las acciones fuera de lo comun llevadas a cabo, aflora el origen picaresco de los protagonistas. Veamos si no sus biografias. Angel Rostro es un hijodalgo "mal venido con su senor padre que llego a negarlo, busco la guerra para ganar nobleza en las hazanas" (Asturias, 1968: 92). Dueto Agudo,"hambriento, realmente hambriento, cayo en aquel galeon destinado a las Indias, con tan poco equipaje que mas llevan los que van de un pueblo a otro como peregrinos, orfandad que se comunicaba a sus bolsillos" (Asturias, 1968: 97). Blas Zenteno de nino observa como su padre, en Torre Vieja, perseguia herejes para quemarlos (Asturias, 1968: 62). Antolinares, que ha participado de las luchas entre castellanos, escapo a las islas "donde vine a quedar ciego y de donde navegue nuevamente a tierra firme en una nao de traficantes que robaban indios para dar con ellos en la Espanola y venderlos como esclavos" (Asturias, 1968: 141). No menos inquietante es la conducta de Lorenzo Ladrada, asesino, pirata y mentiroso. La comicidad es el rasgo que le resta gravedad y trascendencia a lo epopeyico. Por momentos, llega a ser rabelaisiana como en la muerte de Antolinares, que ocurre entre colicos por la ingesta de palmitos o un tanto mas sutil como en las tribulaciones de Angel Rostro, cuando sospecha la traicion de sus companeros y decide no bajarse mas del caballo, con todas las incomodas implicancias fisiologicas que tal decision conlleva. Por tratarse de un rasgo configurador de la novela de Asturias, nos interesa adentramos algo mas en esta perspectiva. Ello en virtud de que, de acuerdo con otra de nuestras hipotesis, ningun otro genero mas que el novelesco es capaz de manifestar cabalmente el universo hendido del periodo de la Conquista.

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El problema, sin embargo, estriba en que no hubo novela durante la Conquista ni la Colonia, como tampoco en los periodos de la Independencia la narrativa se intereso por la Conquista espanola mas que para elaborar formulas antihispanicas. Durante el siglo XX, la novelistica abordara de lleno los grandes problemas que las inconclusas nacionalidades hispanoamericanas dejaron (el indio, la explotacion social, la entrega al extranjero de los recursos naturales, las dictaduras, y un largo etcetera). Al margen de que pudo haber atractivo por algun episodio, lo fue aisladamente. De tal manera que la historia del ciclo de la Conquista espanola tenia una sola version: la que surgia del discurso del conquistador. Si la NNH ha tenido predileccion por ese momento historico, lo ha sido por la necesidad de dotar de otros sentidos a aquellos acontecimientos. La novela adquiere asi el caracter de nueva cronica (Ainsa, 1991: 28-29). O como ha escrito Alejo Carpentier los novelistas latinoamericanos se han convertido forzosamente en "los Cronistas de Indias de la epoca contemporanea" (Carpentier, 1987b: 158).

A fin de explicitar mejor la idea de un mundo desgarrado durante la Conquista, veamos una perspectiva posible. Para ello proponemos detenernos en la tesis de Arnold Hauser (Hauser, 1971) sobre la relacion existente entre tragedia moderna y humor, en el momento de su emergencia durante el manierismo. El motivo de valernos de estos argumentos se funda en que ambos expresan una conciencia escindida. Nos interesa explorar esta traza, puesto que el surgimiento de la tragedia y el humor coincide con el de la novela moderna. A esta confluencia se puede adicionar el hecho de que la historia en America Latina comienza tambien en el siglo XVI. En suma, la conciencia escindida aflora en el genero de Cervantes. Segun la tesis de Hauser, se acostumbra distinguir la moderna tragedia de caracter de la antigua tragedia de destino. En la griega, el destino era trascendente, mientras que en la moderna se hace inmanente y, en lugar de proceder de los dioses o de potencias superiores, se encuentra en el caracter mismo del heroe. El motor de la accion no es una potencia externa, sino un conflicto interior. El heroe esta en lucha consigo mismo. En Edipo el drama gira en torno a una ceguera tragica, no en torno a una "culpa tragica" y la accion consiste simplemente en el descubrimiento de la ignorancia y de la locura que llevan al heroe a su ruina.

La Edad Media no tuvo tragedia y no podia tenerla. Para la concepcion cristiana, la existencia terrena es accidental e insignificante, su termino significa el comienzo de una vida mejor y mas plena. Recordemos que en la caja de Pandora estaba la esperanza junto con todas las penurias. Los griegos tienen una concepcion ambigua de la esperanza, es y no es un mal. Esta indeterminacion diferencia radicalmente a la antiguedad del cristianismo. A la muerte le sigue la resurreccion. El espiritu de la tragedia moderna, por el contrario, es irreligioso, no en el sentido de descreimiento. La tragedia moderna no podria ser creada por un hombre de sentimientos cristianos y piadosos. Lo mas terrible para el cristiano puede ser triste pero nunca tragico, irreparable y desesperado. El concepto de lo tragico (antiguo y moderno) es incompatible con la idea del Dios cristiano, bondadoso y omnipresente.

La tragedia moderna significa una ruptura tan radical con la moral cristiana y sostiene un sistema de virtudes tan distinto del cristianismo, como la etica del realismo maquiavelico. Ser un heroe tragico en la Edad Media hubiera significado ser un antagonista declarado de Dios. Lo que entonces habia era solo distintas distancias de Dios, pero era inimaginable un conflicto con el. Para que la tragedia volviera a ser posible como forma literaria era necesario que lo divino abandonase la realidad empirica, que la vida ordinaria se "desencantara". Una tragedia en la que el heroe fuera a la vez tan culpable como inocente, solo surge en el mundo alienado, esceptico, desgarrado por el relativismo filosofico y el dualismo moral del manierismo.

?Que une las creaciones espirituales de la epoca del manierismo? La alienacion del mundo a causa de la inaccesibilidad de los fines supremos, de la conciencia de que la idea pura, autentica, incondicionada no puede realizarse aqui en la tierra, de tal manera que o bien hay que sacrificar la pureza de la idea a la realidad o bien tiene que quedar la realidad no tocada por la idea. Cervantes, Shakespeare, Maquiavelo se encuentran penetrados por este motivo. En Homero no hay dualismo entre el mundo de las ideas y el mundo fenomenico, que si lo habra en la antiguedad y la Edad Media. Hay una cisura que escinde al mundo. Pero mientras que en la antiguedad ese factor constituye la tragedia, la oposicion tierra-mas alla, existencia corporal-espiritual, deficiencia-perfeccion no alcanzo ribetes tragicos durante la Edad Media.

Por otra parte, antes del manierismo, sostiene Hauser, no hay nada en la literatura de Occidente que pueda designarse como humor. Tragedia moderna y humor nacieron juntos. Ambos hunden sus raices en la misma mentalidad, expresan la misma alienacion, la misma postura dividida y ambivalente ante los problemas decisivos de la vida. El humor implica una actitud dialectica, un punto de vista flexible, evolutivo, rectificable. Cervantes entiende tanto el idealismo del caballero sin tacha como al loco. El perspectivismo, rasgo esencial del manierismo, manifiesta la estructura heterogenea y antitetica de estilo artistico y forma de pensar. En terminos de la historia literaria, esto mismo podria apuntarse como el transito del ideal epico al novelistico, como por ejemplo en Ariosto y Cervantes, quien, por obra del humor, puede considerarse el Homero de la sociedad moderna (Paz, 1983: 227). La desarmonia entre Don Quijote y su mundo no se resuelve, como en la epica tradicional, por el triunfo de uno de los principios sino por su fusion. Como es factible apreciar, la distancia entre el heroe epico, que es un arquetipo, un modelo, carente de dudas respecto de sus ideas o creencias o vision del mundo y el heroe moderno esta en el grado de convicciones que presenta. De ahi que el temple basico que determina la forma de este genero sea que "los personajes novelescos son seres que buscan". Ni las metas ni los caminos estan a disposicion del heroe como tampoco su conocimiento es inmediato (Lukacs, 1985: 327-8).

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Como forma discursiva epocal, la epica solo es posible en una sociedad armonica, es decir, aquella en la que se percibe una concordia entre una subjetividad de escasos relieves y el mundo objetivo. De igual modo, la filosofia seria impropia de los tiempos felices (Lukacs, 1985: 297), tal como ocurre tambien con la novela, que representaria discursivamente la crisis. Por eso, de acuerdo con Lukacs, a quien seguimos en este razonamiento: "La epopeya configura una totalidad vital por si misma conclusa: la novela intenta descubrir y construir configuradoramente la oculta totalidad de la vida" (Lukacs, 1985: 327). Los nexos entre la tesis de Hauser sobre la tragedia moderna y el humor con Lukacs y las distinciones entre epica y novela son evidentes. Ambos destacan que universos escindidos, desfondamiento de ideales, desenmascaramiento, distancia ironica, dualismo integran el elenco de nuevas contrariedades con el surgimiento de la Modernidad. Por lo hasta aqui expuesto, podemos decir que el que no haya habido epica ni mucho menos novela en la expresion discursiva de la Conquista explica el enorme atractivo que el periodo ha tenido para los novelistas contemporaneos. De ser cierto lo anterior, la novela seria el genero en condiciones de dar cuenta de la hostil discordancia que se produjo en el encuentro entre espanoles e indios. El mundo escindido de la Conquista ofrece extraordinarias posibilidades a la novela para captar la magnitud del abismo que separa a los protagonistas. Un abismo formado de incomprension y de ignorancia.

Hasta ahora hemos podido constatar la capacidad del genero novelesco para describir el mundo antagonico de la Conquista, pero aun no tenemos una respuesta plausible al hecho de que hubo que esperar casi cinco siglos para que eso ocurriera. En un ensayo sobre la literatura ecuatoriana, Agustin Cueva aduce que la primera edad de la poesia ecuatoriana coincide con el periodo colonial. La poesia junto con la oratoria sagrada constituyen el arquetipo literario de entonces. Ambos generos, asimismo, se ubican en el punto de equilibrio entre la curva de requerimientos de la Colonia y la curva de "virtualidades" de la literatura espanola del mismo periodo. "Resulta extrano, a primera vista, que el teatro y la novela peninsulares, en pleno apogeo en la metropoli, no produjeran retonos coloniales, habiendo prosperado en 'tierras indias' tan solo la poesia" (Cueva, 1981:11). Aqui podemos plantearnos mas de una respuesta en cuanto a la conocida ausencia del genero narrativo. Una de ellas, de orden politico: la metropoli pretendia ejercer el maximo control sobre los bienes materiales y simbolicos de las colonias, por ello recayo una interdiccion sobre las obras de imaginacion narrativa. Otra, concebida con mucha posterioridad, la que sostiene la tendencia del "hacer" antes que el "re-crear" que afecto a los hombres de entonces (Sanchez, 1953; Torres Rioseco, 1939). Con todo, habria una tercera respuesta posible a este enigma. Ocurre, explica Cuevas, que la realidad americana fue para el colonizador un inenarrable, un verdadero innombrable artistico. Un inframundo poblado de subhombres, segun el mismo colonizador, sin valor para revivirlo con la palabra literaria. Sin embargo, ellos constituyen su inevitable horizonte real, su cotidianidad. Ante la imposibilidad de eludirlos "solo la fe lo salva, y la poesia" (Cueva, 1981: 13). La oratoria sagrada y la poseia en su busqueda de temas trascendentales podian prescindir de la dimension cotidiana de la realidad, que no solo carecia de aspectos depurados sino que ofrecia a la mirada aguzada una insondable rajadura, imposible de suturarse, entre espanoles e indios. La poesia eleva pero, merced a ello, distorsiona, ciega o trasmuta lo contrario a lo excelso. La sublimacion poetica, luego, sobreviene por la deshumanizacion con la que el conquistador concibe al indio, es decir, obligado a convivir en una realidad depreciada pretende al menos una compensacion simbolica a tanto sacrificio. La fe y la poesia cubren delicadamente, con sus temas trascendentes, las enormes fealdades de la realidad cotidiana. Se crea de tal manera un espacio poetico del exilio, libre de las contaminaciones nativas. "La novela, en cambio --escribe Cueva--, exige un minimo siquiera de arraigo en su lugar de origen, y mas todavia la espanola, popular y realista. Se concibe que la poesia puede alimentarse de mitos e ideologias; pero no la novela que echa raices en lo vivido" (Cueva, 1981: 13).

Huida, refugio, compensacion son las vias de purificacion, justamente por eludirla, de la realidad, tapando la insalvable grieta social y cultural existente entre el colonizador y el colonizado (2). La conclusion provisoria no seria otra que la de aseverar la inexistencia de novela mientras no aparezca una voluntad de develar y desocultar todos los pliegues de lo real, especialmente aquellos que quedan fuera del ideal armonico. Esta ocultacion antropologica sera sorteada recien con los escritores sociales romanticos en epocas de la Republica. A ellos se debe, en gran parte, no solo el revelamiento de la vida cotidiana de nuestros pueblos, sino tambien un nuevo modo de captacion de la realidad social (3). La realidad cotidiana habra de ser, entonces, el gran hallazgo antropologico despues del fin del regimen colonial. Como en una cadena discursiva, este descubrimiento se despliega en el costumbrismo, el realismo y el naturalismo. En general, la novela realista puso en el centro del conflicto humano las graves segmentaciones de la estructura social en Hispanoamerica: indio-gamonales, mestizos en rebeldia, oligarquias explotadoras, criollos-extranjeros, etc. A pesar del detallado inventario de inequidades, quedaba en suspenso un fondo comun intangible hasta entonces, cuya procedencia habia que remontarlo a los tiempos de la Conquista. Desde alli seguia emanando un sentimiento de frustracion, recelo, revancha, que no aparece sino con la novela contemporanea. No desconocemos las etapas mas algidas de un sentimiento antihispanico durante el siglo XIX ni tampoco que la ensayistica fue el genero que preferentemente fue convocado para la indagacion y examen de la problematica identitaria, que involucra inevitablemente el elemento hispanico y por tanto el momento de la Conquista. Desde el positivismo al esencialismo, de Alcides Arguedas a Vasconcelos, la problematica ha merecido mayor atencion desde el discurso expositivo-argumentativo. Habran de ser las novelas de tema historico, pertenecientes a un nuevo sistema narrativo, las que logren absorber aquel fondo comun de mundos en pugna. La importancia de este aspecto que apuntamos reside en que no se trata de una singularidad de tal o cual novela sino que constituye una propiedad del corpus, a la manera de una marca generica.

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Asi las cosas, llama poderosamente la atencion el subtitulo de la novela de Asturias que alude a la epopeya. Para el novelista hay --como dice Carpentier--materia dotada de dimension epica donde hay bloques humanos, distintos y caracterizados de peculiaridades animicas, psicologicas y accion colectiva, diferenciadas de otros bloques humanos, coterraneos (Carpentier, 1987a: 26). Siendo asi, puede decirse que el subtitulo manifiesta cabalmente la estructura semantica de la novela, ya que estan registrados con claridad dos bloques en pugna: indios y espanoles. Se torna un subtitulo indeterminado, en cambio, si consideramos que ciertas acciones han sido deliberadamente presentadas como degradantes de la dimension heroica de toda epica. La contradiccion entre el contenido de la novela y el sintagma "Epopeya de los Andes Verdes" se hace palpable. Lo que nos lleva a pensar en una intencion ironica. En este procedimiento comienza a mostrarse la conciencia critica del novelista, en virtud de que le resta heroicidad a la version de las Cronicas al restituir la dimension humana (demasiado humana) a los protagonistas. En rigor, la mayor parte de la novela se refiere al culto de Maladron, aquel que descree, ante la muerte, de una posible vida futura. Maladron se constituye en el simbolo de la desesperanza, por tanto en el mejor simbolo espiritual de la Conquista. Los dominios epicos, desde luego, no pueden percibirse en una secuencia de acciones como esa.

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3. LOS TOPICOS

EL MITO GEOGRAFICO

En el anterior apartado hemos intentado mostrar la marca generica del corpus --la vision escindida--, que bien nos permite hablar ya de una verdadera novelistica de tematica historica. Dentro de ella es donde mejor se puede ponderar Maladron y el caracter precursor que posee. Asimismo, la vision escindida que nos ofrece la narrativa historica de la Conquista resulta extremadamente idonea para el sondeo de la problematica identitaria latinoamericana. Nos desviaria excesivamente explicar que el cambio en la concepcion de la historia y la temporalidad en general esta ligado a los cambios paradigmaticos registrados en las ultimas decadas, circunstancia conocida como posmoderna. Con todo, la cuestion de la identidad no es patrimonio de los narradores de la NNH. Se trata de una tematica que acompana el desarrollo de nuestras nacionalidades como una invariante historica. Asturias se inscribe en esa tradicion indagatoria, ya sea desde el discurso critico o desde la expresion cifrada o simbolica de sus novelas (Verdevoye, 1988). Desarrollar el modo como la antedicha marca generica se comporta en los textos que integran la novelistica historica seria una pretension demasiado ambiciosa para el espacio que nos resta. No obstante, como una simple enunciacion que apoye nuestra hipotesis, pongamos el ejemplo de la novela del escritor chileno Eduardo Labarca: Butamalon. La novela esta construida en dos planos que aluden a dos tiempos diferentes: uno el del presente del relato y el otro el de la rebelion araucana. La estructura de la novela se torna mas compleja aun por el hecho de que la materia narrada deberia surgir de un texto historico en ingles que refiere aquellos hechos. La voz narrativa la asume un escritor frustrado a quien se le encomienda la traduccion de dicho texto. La imposibilidad de hacerlo revela la irreductibilidad de esos mundos que deben pasarse de una lengua a otra lengua, de un universo simbolico a otro, de una incomprension a otra incomprension. Confiesa el traductor que es incapaz de empezar siquiera la traduccion, puesto que no encuentra "la fisura, el punto donde hundir mi buril para perfilar el nuevo texto" (Labarca, 1997: 268). Por tanto, el relato debe ser reinventado por el traductor-escritor, puesto que la fisura esta en los hechos y no en el texto historico que debe traducir. Como en una cadena de oximoron, la dualidad se despliega en el corpus. A modo de ejemplos, el Alvar Nunez de la novela de Posse es un conquistador que no conquista, ganado por el mundo indigena, Lope de Aguirre de Otero Silva es un subdito rebelde, el Padre Barba, en Butamalon, se vuelve un transfuga y pelea contra los espanoles.

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Pues bien, nos atendremos exclusivamente a la novela de Asturias, centrandonos en dos grandes temas: el mito geografico, que implica significados diferentes sobre el istmo para espanoles e indios y la herejia y las adoraciones paganas: la disidencia en este caso se da en la religion. Veamos en primer lugar las dimensiones espaciales y sus verdaderos sentidos. La busqueda del istmo, para los espanoles, se ensambla a la maquina extractiva de riquezas que anima el Imperio. ?De que manera? Ese accidente geografico conectaria ambos oceanos, la ventaja economica de hacerlo consistia en que desde el Pacifico venia el oro y la plata, riqueza acrecentaba con el oro proveniente de Mexico y el Atlantico constituia la ruta obligada al puerto de Sevilla. La Habana era el punto de reunion del flujo proveniente del puerto de Veracruz y el de Cartagena. El Caribe se convierte en el centro neuralgico de acontecimientos asombrosos, jamas vividos en ningun otro lugar del planeta.

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Antonio Benitez Rojo en un ensayo titulado "La isla que se repite: para una reinterpretacion de la cultura caribena" desarrolla su tesis sobre la cultura del Caribe, centrada en la nocion del meta-archipielago que produce una recodificacion espacio-cultural por medio de la repeticion de tropismos. Entre las interesantes hipotesis que plantea para el desarrollo de este tema, Benitez Rojo asegura que "sin las entregas de la matriz caribena la acumulacion de capital en Occidente no hubiera bastado para, en poco mas de un par de siglos, pasar de la llamada Revolucion Mercantil a la Revolucion Industrial" (Benitez Rojo, 1986:117). Introduce la idea de un funcionamiento mecanico de ese proceso de acumulacion de capital, sugiriendo la absoluta independencia de las voluntades y deliberaciones individuales. Senala dos maquinas de extraordinario poder y gravitacion: la construida por Colon que, a la postre, fue un ensayo para la aparicion de otra, la "Maquina Mas Grande Del Mundo" que funciono hacia 1566 y produjo mas de la tercera parte del oro producido en todo el mundo (Benitez Rojo, 1986:118). La maquinaria extractiva, sin embargo, soportaba "averias", consistentes en las perdidas ocasionadas por los naufragios y ataques de piratas y corsarios. Uno de los personajes del grupo de espanoles de la secta de Maladron, Blas Zenteno, en la novela de Asturias, sospecha que el recien llegado, Lorenzo Ladrada, no dice la verdad sobre su identidad, sino que oculta su pasado de pirateria, nada menos que al servicio del temible Drake: "Vos erais su ayudante, el pequeno astrologo sonambulo, como os llamaba el cosmografo Don Francisco Drake, quien hubo mejor suerte" (Asturias, 1969: 146). Nada peor que eso, a tal extremo que Zenteno prepara la amputacion de sus manos, como castigo, despues de que termine de esculpir la imagen de Maladron. A proposito de ello, cuando Lorenzo Ladrada busca una figura para Maladron, se le ocurre que el rostro puede ser el de un pirata, porque "el corsario es el supremo hereje de estos tiempos" asi como el Mal Ladron lo fue de aquellos tiempos (Asturias, 1969: 130). Para aventar los riesgos y peligros de aquellas perdidas, Menendez de Aviles ideo una segunda maquina mas compleja que integraba la maquinaria naval, militar y territorial, cuyo centro de instalacion se hallaba en el mar Caribe y acoplado al Pacifico y el Atlantico (Benitez Rojo, 1986:119). Dicho empalme fue realizable gracias al descubrimiento del istmo, sin el cual no habia camino viable a las riquezas del Peru y de ahi al resto de la Tierra Firme.

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Ahora bien, fueron causas economicas, razona Benitez Rojo, las que llevaron la plantacion esclavista a Cuba y otras Antillas. "Sin comprender bien --afirma-- el mecanismo de la expansion mercantilista y la plantacion de azucar, no es posible interpretar cabalmente la literatura y la cultura del Caribe" (Roffe, 2002: 128). Aun mas, segun la tesis de Benitez Rojo, existiria un patron, una matriz de naturaleza estructural que da sentidos finales a las expresiones culturales del Caribe. En el cruce de los vectores raciales provistos por Europa y Africa que se incrustan en las Antillas comienza a definirse una identidad, conformada asimismo con el elemento autoctono. El cultivo de la cana como empresa economica determinante explica la esclavitud, las relaciones patrimoniales, la inmigracion asiatica. De esa textura socioeconomica emerge un perfil caribeno en las artes, la musica, las comidas, etc. (Benitez Rojo, 1986). El cultivo de la cana, entonces, esta en el centro de la irradiacion de la dinamica cultura, que a la manera de maquinas que se ensamblan proveen los sentidos.

A partir de esta perspectiva, podriamos proyectarnos hacia una vision similar para la novela de Asturias, y en general para la literatura de Centroamerica. En efecto, existen curvas de intereses y demandas que conectadas en determinados puntos nos revelan la singularidad de ciertos contextos. Como lo es, en nuestro caso, la importancia geopolitica del istmo para Centroamerica. En su Biografia del Caribe, German Arciniegas enfatiza que el Darien "es el camino para las grandes conquistas de America". Se constituye en el punto crucial del mundo que nace: "Lo mismo ahora que cuatro siglos mas tarde, quien apriete en el puno ese nudito de tierra, tendra senorio en el mundo" (Arciniegas, 1973: 65). Por su parte, Nicasio Urbina se ha referido al asunto en un estudio sobre el mito del canal interoceanico en la literatura nicaraguense (4). La gravitacion de este accidente geografico, en sintesis, en la configuracion historica de Centroamerica podria indicarse en cuatro fases:

--La fase inicial y milenaria permanece inalterable, ya que el istmo es tan solo un accidente geografico sin interes estrategico alguno.

--La irrupcion europea y la racionalidad mercantilista le asignan un valor hasta entonces desconocido (Vasco Nunez de Balboa, en 1513, descubre el Mar del Sur). Interes del imperio de turno.

--Ya a fines del siglo XIX y principios del XX, la construccion del canal de Panama le incorpora un valor y funcion definitivos. El interes de otro imperio: Estados Unidos (se inicia la lucha por la autonomia del canal).

De acuerdo con nuestra proposicion, entonces, el istmo posee un significado igualmente determinante en la concesion de sentidos en la expresion cultural centroamericana. Maladron no es una novela de tesis, por cierto, pero su comprension estaria muy lejos de acabarse si la desprendemos de las maquinas de sentidos, que se han sucedido de siglo a siglo y que comprometen el factor espacial. Esta aseveracion podria llevarnos demasiado lejos de nuestros propositos, digamos solamente que dicho factor constituye un geo-logos, esto es, una base existencial del texto (Orzhitskiy, 2002). Ante todo, como consecuencia principal de la irrupcion europea, ya que para los pueblos precolombinos la union de los oceanos carecia de peso economico o de cualquier otra proyeccion, habida cuenta de su nula atraccion maritima. Las precolombinas son culturas terrestres; las europeas, ademas, maritimas (5). De tal manera, el sentido economico de la union de los mares y el alcance estrategico para Europa resulta una valoracion relativamente reciente, si se quiere, producto de la Conquista. Dicho de otro modo, el istmo se integra al engranaje imperial y su valor como tal no es geomorfologico sino historico, derivado de la maquina de sentidos que impone el imperio europeo. Durante milenios Centroamerica fue un puente de conexion entre masas continentales, por tanto se carecia de interes economico. Con la conquista europea y el desarrollo de un mercado a escala mundial, el puente se convirtio en istmo. Cuando Lopez de Gomara refiere el episodio del descubrimiento del Mar del Sur (el 25 de setiembre de 1513) describe la alegria de Vasco Nunez de Balboa y sus hombres motivada principalmente "por abrir camino para traer a Espana tanto oro y riquezas cuantas de entonces aca se han traido del Peru" (Lopez de Gomara, 1954: 106). La conciencia espacial y sus ventajas economicas irrumpe en America con los viajes exploratorios, hasta entonces, lo que existe es una conciencia mitica del espacio. El pensamiento racional economico de los europeos, con su vision estrategica, choca con el desinteres del influjo mitico. Este espacio es dinamico como consecuencia de estas fuerzas contrarias que se enfrentan.

Los personajes indigenas de Maladron viven en la idea de un espacio que compone un puente intercontinental, entre masas espaciales que se comunican a traves de una letargica temporalidad. La idea istmica la aporta Angel Rostro, aunque no este movido por fines de codicia sino de fama. Son dos maneras de concebir el espacio esencialmente diferentes y antagonicas. De esta dialectica aflora el rasgo principal de la historia y la geografia centroamericanas (Perez Brignoli, 1999: 67).

Imaginarias lineas transversales y longitudinales franquean, de tal modo, el espacio centroamericano y fundan, de acuerdo con su trayectoria, concepciones diferentes. La primera ha sido prioritaria para cuanto Imperio establecio alli su radio de accion. De caracter imprescindible, la linea transversal resulta una metonimia del interes que postula, esto es, como istmo es un espacio que permite el recorrido de la distancia mas corta entre los dos puntos maritimos. Justamente, el acortamiento de la distancia acrecienta el aprecio economico. Centrada exclusivamente en la posibilidad de sortear en el menor tiempo y distancia posibles el territorio, la linea transversal ignora todo lo demas: historia, otros accidentes geograficos, culturas, habitantes, etc. Los fracasos historicos de la union centroamericana no pueden dejar de remitirse a este tipo de relacion con el espacio. "Diversidad cultural y fragmentacion politica constituyen asi dos rasgos sobresalientes en la vida y la historia de las sociedades del istmo" (Perez Brignoli, 1999: 83).

En cambio, la linea longitudinal es la linea milenaria, mitica, que recorre una distancia de 2.000 km, jalonados de innumerables dificultades. La medula de esa linea esta senalada por "la Cordillera de los Andes Verdes", lo que convierte al casi 80% del territorio centroamericano en un conjunto de laderas, montanas y valles. En el interior del istmo se elevan cordilleras que superan los 2.000 m, a lo que suman unos 50 volcanes, algunos de ellos en actividad, alineados desde Guatemala hasta Panama. Este paisaje quebrado en tantas partes contrasta con las fajas costeras que son planas. Las tierras altas centrales y las costas del Pacifico han sido las zonas mas aptas para la agricultura, y por lo tanto para la vida humana. Es asi entonces como se puede explicar que los altiplanos predominen sobre los litorales, y la escasa preferencia maritima de los pueblos precolombinos. La cordillera es nervadura, nexo, habitat y tambien refugio.
   La cordillera --se describe en Maladron-- de los Andes Verdes, hay
   que envejecer sin recorrerla toda, confina con regiones cavadas por
   rios subterraneos en cuevas retumbantes, volcanes de respiracion de
   azufre, colinas tibias /.../ La Cordillera de los Andes Verdes,
   cerros azules perdidos en las nubes, va desde el silencio de aquel
   campo de quetzales muertos en la batalla, hasta las cumbres de la
   tierra mas antigua de la tierra, los Cuchumatanes /.../" (Asturias,
   1969: 9-10).


?Que busca concretamente el pequeno grupo de espanoles encabezados por Angel Rostro?: "Voy a morir --dice este personaje-- donde se juntan el mar que navegamos y el mar que va a la China. Mi teoria es que se juntan subterraneamente. No es un istmo este que separa los dos mares, sino un puente. Y en alguna parte, Pedro Paredes, bajo este puente pasa el agua" (Asturias, 1969: 29). Pero al parecer no es la ambicion el motivo que empuja a Angel Rostro a la busqueda, sino: "La ambicion de rivalizar con el Almirante de la Mar Oceana, si descubrieran la conjuncion de esa mar con la mar que va a la China, lo que tenia nada de imposible, pues, vistas ambas mares desde lo alto de las montanas, fundianse, apenas separadas por una franja de tierra verde, con un solo infinitivo azul" (Asturias, 1969: 49). El dialogo que mantiene con Pedro Paredes revela la disparidad de aspiraciones y tambien del talante de cada uno de ellos, que recuerda el dualismo cervantino. Paredes le reprocha "andar a caza de rutas subterraneas cuando lo que importa es comer, llenarse la tripa con algo solido". Lo increpa diciendo que en lugar de cavilar "por donde pasa ese famoso tunel de agua salada", "!Indagad donde hay comida, voto al cielo!" Angel Rostro se comporta como un verdadero cruzado en la busqueda que lo impele: la respuesta es digna de tal: "?Comida?, todos los dias en todos los sitios se puede comer y se come, en cambio solo una vez, Pedro Paredes, se llega a los Andes Verdes, donde en alguna parte se comunican los oceanos...". De pronto el dialogo toma una direccion todavia mas interesante. Paredes le replica que eso es una fabula, lo que Angel Rostro no niega sino que lo llama "fabula verdad", puesto que "hay fabulas verdaderas y otras que son mentiras. !Fabula verdad son estas Indias, islas y tierra firme en que estamos!" (Asturias, 1969: 30).

El ano en que transcurre la accion en la novela de Asturias --1571-- el istmo ya estaba integrado a un complejo sistema de extraccion de riquezas desde America hacia Europa. La busqueda de Angel Rostro sobrelleva asi un anacronismo. Efectivamente, Menendez de Aviles ideo un plan para el perfeccionamiento de la maquina extractiva de riquezas seriamente atacada por los naufragios y lo que era peor la accion de los corsarios. En 1562 Menendez de Aviles partio al mando de 49 velas, incluyendo seis galeones de guerra, con el proposito de poner a prueba su plan que consistia en realizar la navegacion entre las Indias y Sevilla, a traves de convoyes compuestos por transportes, barcos de guerra y embarcaciones ligeras de reconocimiento y aviso. Los cargamentos de oro y plata se harian en fechas fijas y se utilizaria para ello un numero reducido de puertos (6). El sistema de flotas convirtio a la ruta transistmica en un paso fundamental del tesoro de las minas de Peru hasta 1739 en que se pone fin a aquel sistema (Perez Brignoli, 1999: 66).

LA HEREJIA Y LUGAR

El corpus novelistico de la Conquista tiene al viaje como un comun dispositivo. Como se sabe, el siglo XVI es el de los grandes desplazamientos. Los personajes y el sistema que integran (caballos, pertrechos, escribanos, sacerdotes, etc.) estan afectados, en estas novelas, por el mismo frenesi cinetico. Los motivos de este peregrinar se subordinan a variadas motivaciones, de dispar consistencia: va de la mas baja ambicion aurifera a las pretensiones de fama y trascendencia. Como en los buscadores del istmo en Maladron: "lo que iban buscando, por lo que se apartaron de sus companeros de conquistas" tiene que ver con que "no querian conquistar, sino descubrir" (p. 82). Estan movidos por la "ambicion de rivalizar con el Almirante de la Mar Oceana" (p. 49) El viaje adquiere distintos significados en cada uno de los personajes, como lo ha demostrado, en general, Fernando Ainsa (1986), no obstante es siempre frustrante y nunca su recorrido conduce al lugar deseado o planificado. Por eso puede hablarse de un viaje de la irrealizacion, pues cambia los motivos por los cuales se lo emprende y siempre deja al viajero en el sitio menos esperado, cuando a algun sitio llega. En el final de la novela, en visperas de su muerte, Antolinares, el unico espanol del grupo inicial que ha quedado en la busqueda del istmo, advierte haberse convertido en lo que fueron:
   No conquistadores, caballeros andantes que bajaron de los Andes
   Verdes, leales con ellos mismos, bajo la cruz del Maladron, hasta
   dejar de ser ellos, porque al final de sus vidas y su desesperada
   busqueda de locos, ya eran otros, no los mismos que llegaron de
   Espana, otros unos seres que formaban parte de la geografia
   misteriosa de un pais construido de los mares al cielo, por manos de
   cataclismos y terremotos, igual que una de esas piramides blancas,
   altisimas, que en su andar contemplaron perdidas en las selvas (193,
   cursivas nuestras).


El viaje transformador es un motivo universal de la literatura. En la novela de Asturias la conversion de los personajes se da en mas de un sentido, ya que por un lado les altera la identidad de conquistadores y por otro los integra a un nuevo espacio. Padecen una metamorfosis parecida a la que afecto a Alvar Nunez, convertido en un "conquistador inutil" (Posse, 1992: 177), enfrascado como estuvo en su viaje transreal por America que duro varios anos. La perdida de la comunidad de origen, por efecto del viaje, comienza a producir cambios rotundos en los personajes de Maladron, tal es el caso de Blas Zenteno "materialista, esceptico y casi siempre deprimido, al principiar la conquista era idealista, credulo y animoso. Los hechos lo cambiaron. Una piel traes y otra piel te llevas" (Asturias, 1969: 80). Todo sobreviene como una mutacion que se desarrolla en un nuevo espacio. Angel Rostro, que no se convierte a la secta de Maladron, percibe la relacion entre nuevo espacio y degradacion religiosa: "Desque estamos extraviados por estas sierras, no guardais la lengua de blasfemia y de ello que siempre andemos perdidos" (Asturias, 1969: 59). Porque se hallan "ellos en el humo de un mundo nuevo, sin tiempo, sin espacio" (Asturias, 1969: 62).

El motivo de estos cambios individuales esta encastrado en uno de mayores dimensiones. El fraile Damian Canisares ha captado asimismo que el espacio del Nuevo Mundo en modo alguno se ajusta al orden racional del medioevo europeo, "ya que alli donde los sentidos andan sueltos, todo parece natural y no industria del demonio" (p. 68, cursivas nuestras). El desplazamiento del lugar de origen ha desatado los nudos que sujetaban los sentidos y ha liberado las conciencias. Hay un episodio de la novela que interrumpe transitoriamente esta circunstancia emancipadora. Se trata del momento en que el grupo de Angel Rostro es encontrado por otros espanoles capitaneados por Juan de Umbria. El extravio se suspende en razon de que estos espanoles representan la restitucion simbolica del asentamiento perdido. El fraile Damian Canisares, que va con ellos, repone la ortodoxia, y por tanto el orden, a fuerza de pretender ajusticiar a los perdidos. Pero poca esperanza hay ya de recuperarlos. "No he mayores letras --dice Antolinares--, pero por letania se lo malo de andar negado. Para mi estas no son tales Indias, sino el Limbo, el Limbo, ni tales conquistadores somos, sino ninos muertos sin cristiandad" (Asturias, 1969: 126, cursivas nuestras).

En un encadenamiento continuo, nada permanece identico. La fe cristiana se corrompe a tal extremo que brota la herejia, la identidad hispanica se altera por un nuevo sentimiento de pertenencia a un espacio diferente, y a pesar de lo paradojico: germen de una naciente nacionalidad. Pero de todos estos cambios el culto a Mal Ladron adquiere dimensiones extraordinarias, en razon de que en la significacion global de la novela simboliza la Conquista. "--No creeis en el Senor Jesucristo? --No lo negamos tanto como lo hacen con sus hechos los que se llaman conquistadores en su solo nombre. Nuestro credo amparado por la cruz de Gestas, el ladron, cubre mejor las ganancias y riesgos de la conquista" (p. 123). De que vale la fe en un dios piadoso, si Gestas se cine mejor a la accion de espanoles en el Nuevo Mundo.

El descubrimiento de las Indias fue experimentado por sus contemporaneos como un momento importante en el desenvolvimiento providencial de la historia humana, como la ultima etapa antes del advenimiento del Reino que seria instaurado precisamente en las Indias, por lo pronto en la forma de la nueva Iglesia Catolica (Lafaye, 1964: 27). ?De que manera se pervierte esta idea? La herejia que es, por eleccion, ruptura con el asentamiento implica, sociologicamente, una ruptura con la comunidad, que es la sede la ortodoxia (Chenu, 1987: 3). En Maladron, la consecuencia es la misma, es decir la herejia, pero la eleccion difiere en la prioridad acordada a la nueva sede. Angel Rostro, que no se convierte a la secta de Maladron, atribuye a mentiras las razones por las cuales los sectarios han elegido un nuevo lugar de asentamiento para construir el "humilladero" en el llamado "Valle de Maladron". Razona Rostro:
   Otra vez les pregunte: ?por que permanecemos aqui?, fingiendo
   ignorar sus intenciones, ?hay algo oculto en esa laguneta de lodo?
   Y como es dicho que la ambicion quebranta el hilo de la amistad, lo
   supe por experiencia. !Por mi santa fe catolica, mientras ellos
   codiciaban lo del nexo entre los mares, para malos fines, yo me
   prometia ofrecer el secreto a Espana. El vociferante hirsuto de
   Zenteno me hizo sabidor de mil mentiras, multiplicando palabras
   falsas para callar lo cierto. Nos fue revelado, dijo, que en este
   lugar se hizo el hombre de una sustancia mas cercana la vida que el
   vil barro/../pero nada crei de sus dichos, sobre ser el hombre
   hecho de maiz, en asamblea de dioses y animales (Asturias, 1969:
   93, cursivas nuestras).


En otros terminos, la ruptura con el asentamiento original hispanico (alejamiento fisico, desplazamiento espacial) propicia la eleccion heretica, la de otro culto con otro asentamiento. En sintesis, el cambio de sede esta en la base de la herejia. Sin embargo, "la ruptura con la comunidad no basta para constituir la herejia, sino que hace falta tambien que el individuo o el grupo permanezcan separados, tomen conciencia de esa separacion y la admitan /.../ el punto fundamental de la herejia sera precisamente la conciencia de esa eleccion" (Chenu, 1987: 7).

El culto a Maladron es la corrupcion de la doctrina cristiana, trastrocada en simbolo de la desesperanza. Se va perfilando, de esta manera, la nueva religion mas acorde a la violenta sustancia de la Conquista. Ahora comienza a entenderse la "Nueva Iglesia".
   Duero, el tuerto, lo mareaba (a Angel Rostro) siguiendolo por todas
   partes so pretexto de razonarle que la religion de Jesucristo no
   era concertada para hombres como ellos dados al trato de lo
   material, en la guerra con la sangre y en la paz con el oro. Paz y
   guerra. Oro y sangre. El mundo, el demonio y la carne placentera de
   anadidura (Asturias, 1969: 78-79).


?De donde proviene este culto? El partido de los saduceos, cuyo nombre parece derivarse del de Zadok, un alto sacerdote de los tiempos biblicos, estaba formado por sacerdotes y aristocratas. Rechazaban las creencias de los fariseos en fuerzas naturales. Negaban la doctrina de la resurreccion del cuerpo y la inmortalidad del alma. Estaban convencidos de que las almas se desvanecen al mismo tiempo que los cuerpos. Creian que la retribucion divina no era futura y ultraterrena, sino inmediata y material.

La secuencia del cambio de la fe en los espanoles se ordena del siguiente modo. Anton Duero, el tuerto, conoce a Zaduc en el barco que lo trae a las Indias. Le habla del culto a Mal Ladron y le muestra el rito. Blas Zenteno de nino ha visto como perseguian a estos herejes para quemarlos. Antolinares, por ultimo, dice haber sido curado de su ceguera por invocacion a Mal Ladron. Por la otra parte, Angel Rostro y Quino Armijo no participan de esta pasion heretica. Ambos desaparecen de escena. Lorenzo Ladrada, de turbio pasado, tampoco se suma al culto, pero habra de ser el que le de forma corporea a Mal Ladron.

En Maladron la deslealtad con la fe no es menor que la de los espanoles que en nombre de ella acometen todo tipo de atropellos y violencias. Pero resulta asimismo el desmoronamiento de una cosmovision de la potencia que la introduce. Maladron o Cristo, los ritos de las oraciones o de las gesticulaciones, la esperanza redentora o la negacion pesimista de otra vida son distinciones que no modifican en nada la situacion de los vencidos. Ante la sospecha de que se pueda estar gestando otra escalada de violencia sobre los habitantes de los Andes Verdes, los nuevos adoradores de Maladron son sacrificados ritualmente. Si aquellas distinciones resultan inocuas para la situacion del indio, no es menos cierto que la posibilidad de volver a pasar por el proceso de imposicion violenta de la fe los impulsa a tomar tan contundente decision. El indio Guinaquil proclama:
   --!No otra cruz! !No otro Dios! !La primera cruz costo lagrimas y
   sangre! ?Cuantas mas vidas por esta segunda cruz? ?Mas sangre? ?Mas
   sufrimientos? ?Y mas tributos? ... Ahora lo tenemos, el Maladron es
   nuestro prisionero /.../ !Oro y martirio fueron pagados, sin tasa
   ni medida, por el Dios de la primera cruz! ?Por el barbudo de esta
   segunda cruz, mas carne de trabajo y matanzas? ...

      --!No habra segundo herraje ni habra segunda cruz! Si con la
   primera, con el Dios que nada tenia que ver con los bienes
   materiales y las riquezas de este mundo, costo rios de llanto,
   mares de sangre, montanas de oro y piedras preciosas, a que costo
   contentar a este segundo crucificado, salteador de caminos, para
   quien todo lo del hombre debe ser aprovechado aqui en la Tierra?
   ... Si el de la primera cruz, el sonador, el iluso, nos costo
   desolacion, orfandad, esclavitud y ruina, ?que nos esperaba con
   este segundo crucificado, practico, cinico y bandolero? ... Si con
   la primera cruz, la del justo, todo fue robo, violacion hoguera y
   soga de ahorcar, ?que nos esperaba con la cruz de un forajido, de
   un ladron? ... (Asturias, 1969: 173).


El tiempo del sincretismo no ha llegado aun. O es un culto u otro, pero no la sintesis de ambos. La dualidad de creencias no tendra destino historico, ni la secta prospero porque fueron extirpados de raiz sus primeros retonos ni el culto al dios de los terremotos habra de tener mejor suerte. En el juego de equivocos se infiltra la condena de una fe que no era consecuente con sus postulados y siempre tentada por las deformaciones hereticas. De no mediar la tragica imposicion violenta de una fe, podria hablarse de que el equivoco religioso resulta mas propio de una comedia de enredos. Los "saduceos gesticulantes" y los "indios tiburones" que tambien gesticulan generan el principio de la confusion. En un caso lo hacen en adoracion a Maladron y en otro, a Cabracan (el que Hace los Terremotos). En este punto se produce el mas tragico desencuentro, ya que no existe el modo de esclarecer la confusion. La india Trini se queja de no poder"!explicar lo que una no entiende y en lengua de barbaros!" (Asturias, 1969: 103). En Butamalon de Labarca, el padre Barba, que se ha cruzado al bando de los araucanos, convirtiendose en uno de ellos, le dice a su india concubina: "Has aprendido las oraciones que te enseno, pero no he logrado que nuestro Senor haga nido en tu alma. Temes la cruz/.../La cruz es tu rival y la combates: la ocultas bajo las mantas I...I con la esperanza de que yo la olvide" (Labarca, 1997: 232). La tendencia a la libre interpretacion del culto o la inversion de la fe permanecen, a la manera de una nota invariante, en la narrativa hispanoamericana en general. Recordemos el pasaje de Hijo de hombre de Roa Bastos no solo por lo que acabamos de anotar, sino que ademas el relato gira en torno a un Cristo tallado por las manos de Gaspar Mora, un leproso abandonado, circunstancia que se asemeja al Maladron de Lorenzo Ladrada tallado asimismo en madera. El Cristo de Gaspar Mora habra de ser venerado por el pueblo de Itape:
   Esto nos ha valido a los itapenos el mote de fanaticos y de
   herejes. Pero la gente de aquel tiempo seguia yendo ano tras ano al
   cerro a desclavar el Cristo y pasearlo por el pueblo como a una
   victima a quien debian vengar y no como a un Dios que habia querido
   morir por los hombres. Acaso este misterio no cabia en sus simples
   entendimientos. 0 era Dios y entonces no podia morir. O era hombre,
   pero entonces su sangre habia caido inutilmente sobre sus cabezas
   sin redimirlos, puesto que las cosas solo habian cambiado para
   empeorar. Quiza no era mas que el origen del Cristo del cerrito, lo
   que habia despertado en sus almas esa extrana creencia en un
   redentor harapiento como ellos, y que como ellos era continuamente
   burlado, escarnecido y muerto, desde que el mundo era mundo. Una
   creencia que en si misma significaba una inversion de la fe, un
   permanente conato de insurreccion (Roa Bastos, 1984: 12).


PALABRAS FINALES

En primer termino, es necesario poner en perspectiva la novela de Asturias, esto es, que otras valoraciones se pueden hacer de ella dentro del contexto literario latinoamericano, en virtud de que no ha sido un texto debidamente estudiado todavia. En rigor, como sucede con casi toda la obra de Asturias, el brillo del "boom" opaco injustamente sus novelas. En el caso de Maladron no se ha escapado a la regla, ya que se produjo en un momento previo al auge de la Nueva Novela Historica, que segun S. Menton comienza a partir de 1979, aproximadamente. Que este fuera del grupo de novelas mas identificado con esta nueva concepcion de la narrativa puede interpretarse de otra manera que no sea la del lamento. Efectivamente, aunque fuera del peloton, como en otras posiciones, Asturias se ubica a la vanguardia de el, por haber introducido mucho antes un pensamiento critico en la reescritura de la historia. En rigor, ninguno de los rasgos que Menton atribuye a la NNH estan presentes en Maladron, de manera que, desde ese punto de vista, no perteneceria a tal fenomeno literario, pero tampoco a la novela historica tradicional. Sin embargo, por los sentidos atribuidos a la indagacion del pasado que realiza en su novela, Asturias integra la NNH, digamoslo asi, en calidad de precursor.

De acuerdo con la concepcion historica del escritor guatemalteco, la novela toma de los sucesos lejanos una sustancia que podria denominarse como "valores perpetuos" que esta incrustada en aquellos. No tiene un interes arqueologico ni tampoco pretende reinterpretar sesgadamente un episodio de la historia americana, como es la Conquista espanola. Busca penetrar, mas bien, los hechos hasta descubrir en ellos lo que contengan de inmemorial, perenne, y que aun puede seguir activo en el presente. Tal aporte por si mismo lo situa entre lo mejor de la narrativa historica anterior al surgimiento de la novelistica de indudable calidad, compuesta por Carpentier, Vargas Llosa, Garcia Marquez, etc. De acuerdo con nuestro analisis, los valores perpetuos de incidencia permanente se perfilan alrededor del mito geografico y la utopia escatologica. Hemos querido representar la significacion del istmo a traves de dos lineas, una transversal y la otra longitudinal, que a su vez definen orientaciones antropologicas completamente diferentes. La primera de ellas --la transversal-- es la que la logica mercantilista europea introduce en el espacio ancestral centroamericano, dando lugar al interes economico y la idea misma de istmo. La longitudinal, por el contrario, se inscribe como el trazado mas natural del espacio, privilegiando la nocion de puente que une masas continentales. Para nosotros, estas significaciones profundas estan magnificamente asumidas en la novela asturiana, que como fuerzas subterraneas descansan en la base de los episodios narrados, asignandoles su sentido. El conflicto entre las dos lineas representativas es tambien el drama de la desintegracion politica centroamericana, situacion que excede los anos de vida de Asturias.

La mencion de los Andes Verdes en el subtitulo de la novela va mas alla de una referencia geografica. La nervadura que constituye esta cadena montanosa corre en la misma direccion longitudinal arcaica y adquiere en la novela una presencia dominante. Tal presencia del espacio alcanza alturas simbolicas del tipo de El zorro de arriba X el zorro de abajo de Arguedas o La casa verde de Vargas Llosa. La Conquista espanola violenta la ruta cultural preexistente, provocando una brusca reorientacion espacial, en detrimento, por cierto, de la historia futura centroamericana. En el siglo XVI como en el XX el istmo ha sido la llave economica entre los dos oceanos. Su dominio torna subalterno o insignificante cualquier otra preocupacion.

Por otro lado, la inversion del mito cristiano como fondo de las novelas de Asturias significa, como en el Cristo tallado por el leproso Gaspar Mora del relato de Roa Bastos, "un permanente conato de insurreccion". La fuerza critica de Maladron se deposita en la utopia escatologica de un grupo de espanoles extraviados, ya no en el espacio americano solamente sino en la cristiandad. La aporia religiosa de dos universos diferentes estriba en la imposibilidad de comprenderse mutuamente. El primer efecto del trastrocamiento del mito cristiano es la alteracion de los valores. La nueva religion heretica que se ha gestado parece representar mejor los propositos de los conquistadores. Con Maladron no hay futuro porque ha desaparecido la esperanza en un mundo trascendental. Como en el mito, las fuerzas del bien y del mal se enfrentan, como en la historia los hombres deben tomar partido. "!Todo esta lleno de comienzos!", dice Guinakil (p. 135), expresando la desgracia por la aparicion de un nuevo credo, al que extirpan con el corazon de Zenteno y Duero, los fanaticos de Maladron, pero asimismo la exclamacion desliza una tenue luz esperanzadora. El tiempo ciclico perdido "con los seres de injuria" que de otro planeta llegaron por mar, del epigrafe con que la novela se abre, puede algun dia concluir y recuperarse "aquel mundo de golosina" habitado por ellos, los habitantes primitivos, junto a los venados y los pavos.

Recibido: 09.06.2006. Aprobado: 04.05.2007.

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(1) "La disciplina historica opera como una Ley que evita el caos, pero que inhibe la imaginacion dialogica (pues ha tendido tradicionalmente a omitir actores y perspectivas de relevancia para el orden colonial). El saber antropologico surge entonces como un discurso contestatario, que propone una logica del pensamiento que integra la diversidad de la experiencia cultural humana (en el caso colonial, la experiencia indigena)" (Canovas, 1994:11).

(2) "Como la religion --escribe Cueva-- esta deviene en America una especie de velo protector contra la realidad (mundo, demonio y carne coloniales); prestandose la poesia de entonces mejor que cualquier otro genero literario a tal fin porque en el limite permite soslayar lo cotidiano, gracias a la exigencia de seleccionar temas sublimes como unico motivo. En esa latitud se ubica la poseia 'virreinal', al cantar a dios, a los santos, los reyes y a las virgenes. Con ellos construyen un espacio poetico de exilio, libre dizque de contaminacion por lo nativo: espacio lirico 'puro' que se convierte en refugio, en campo de mistificacion, en antidoto contra lo vivido. Y no solamente por la seleccion inicial obligada de temas, dicho genero literario favorece la huida, explotada como fue, aqui, al maximo en sus aspectos negativos. Tambien, da pabulo a ello su manera de tratar los contenidos, que segun el modelo cultural de esos siglos debian revestirse de un manto no menos 'sublime'. Doble depuracion entonces, que permite 'idealizar' lo ya 'idealizado', vale decir: mistificar mas aun lo ya mistificado" (Cueva, 1981: 13).

(3) "Por algun motivo el costumbrismo fue, entre otras coincidencias que podriamos senalar, contemporaneo en Cuba al surgimiento de la novela antiesclavista --recordemos el caso de Anselmo Suarez y Romero-- y anunciador del indigenismo en la America nuclear andina, tal como puede verse en la obra literaria de la escritora peruana Clorinda Matto de Turner" (Roig: 1986, 128).

(4) Nicasio Urbina, "El mito del canal interoceanico en la literatura nicaraguense". Conferencia en linea, http://www.tulane.edu/~urbina/NicasioHome.CritArt.calini.html

(5) "Durante largos siglos, Centroamerica ha sido un mundo de campesinos, de hombres y mujeres de montanas y de selva. En los extensos litorales marinos, la vida parece haber sido reticente, incierta y dificil. Las sociedades han tendido a desarrollarse en las montanas interiores, y desde el XVI vienen utilizando las costas como salida ultramarina; o como lugar de paso en una ruta interoceanica. Habra que esperar el siglo XX para que se produzca una valorizacion distinta de los litorales; es innegable, sin embargo, que los pueblos centroamericanos siguen teniendo escasa vocacion de navegantes" (Perez Brignoli, 1999: 72).

(6) "Generalmente se da el nombre de flotas a los convoyes que dos veces al ano entraban en el Caribe para transportar a Sevilla las grandes riquezas de las Americas. Pero esto no es del todo correcto. El sistema de flota era, ademas una maquina de puertos, fondeaderos, muelles, atalayas, fortalezas, guarniciones, milicias, astilleros, almacenes, depositos, oficinas, talleres, hospitales, hospedajes, fondas, plazas, iglesias, palacios, calles y caminos, que se conectaba a los puertos mineros del Pacifico mediante un enchufe de trenes de mulas tendido a traves del istmo de Panama. Era un sistema articulado sabiamente a la geografia del Caribe, y sus maquinas estaban dispuestas de modo tal que pudieran utilizar a su favor la energia de la gran Corriente del Golfo y del regimen de vientos alisios propios de la region. El sistema de flotas genero todas las ciudades del Caribe hispanico y las hizo ser, para bien o para mal, lo que son hoy, en particular la Habana" (Benitez Rojo, 1986:119).

CLAUDIO MAIZ, Profesor de Literatura Latinoamericana. Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas y Universidad Nacional de Cuyo (Rea. Argentina). E-mail: cmaiz @logos.uncu.edu.ar
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Author:Maiz, Claudio
Publication:Atenea (Chile)
Date:Mar 22, 2007
Words:14432
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