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Heterotopias fabriles: bahia portuaria, flujos transnacionales y espacios industriales en reconversion.

RESUMEN | Este articulo presenta resultados preliminares de un proyecto de investigacion en torno a la heterogeneidad y multiplicidad de las formas de habitar, segun tienen lugar en el segundo ensanche historico de la ciudad de Montevideo. A partir de una etnografia experimental, se indaga en las caracteristicas de la zona de la bahia consideradas desde el presente, especificamente en relacion con las grandes transformaciones a escala local determinadas por los flujos transnacionales que componen el territorio en su dimension sociotecnica. El analisis de tales procesos se focaliza en la arquitectura fabril y el entorno urbano en que ella se despliega. En esta linea, se explora conceptualmente la nocion de 'heterotopia acunada por Foucault, presente en diversas investigaciones de tipo transdisciplinario, y se identifican territorialidades heterotopicas en tension entre el deterioro y la gentrificacion. Se concluye que esta zona de Montevideo guarda un gran potencial para repensar la relacion de la ciudad con la bahia desde la que nacio, y que ha sido capturada por la infraestructura energetica y de negocios asociada al puerto.

PALABRAS CLAVE | cultura urbana, distritos industriales, transformaciones socioterritoriales.

ABSTRACT | This article presents preliminary results of a research project that is based on experimental ethnography, and which studies the heterogeneity and multiplicity of dwellings in the second historical enlargement of the city of Montevideo. We focus on the present characteristics of the bay area characterized by large transformations on a local scale, following the transnationalflows that make up the territory in its socio-technical dimension. Our purpose is to analyze these processes focusing on the city's factory architecture. For this purpose, we explore the notion of'heterotopia' coined by Foucault, present in various transdisciplinary investigations. Along this line, heterotopic territorialities in tension between deterioration and gentrification are identified. We conclude that this area of Montevideo offers great potential to rethink the city's relationship with the bay from which it emerged and which has been captured by the energy and business infrastructure associated with port activities.

KEYWORDS | urban culture, industrial districts, socio-territorial transformations.

Introduccion

Este articulo tiene como proposito contribuir al debate sobre el territorio de Montevideo a partir de una de las areas mas significativas de la ciudad: su bahia. El encuentro que alli se da entre lo industrial y lo residencial, junto a una inmejorable ubicacion en la ciudad consolidada, hacen dificil conjugar los intereses puestos en juego en el lugar, a un tiempo que abren posibilidades interesantes para el diseno urbano. Actualmente, gran parte de sus viejas edificaciones fabriles se encuentra en un estado de abandono historico, mientras la distancia entre la poblacion y la bahia propiamente dicha se hace cada vez mayor. Esta ultima sigue siendo un gran atractivo para los agentes economicos transnacionales, que intervienen en su reconversion a partir de nuevas obras de fuerte impacto en el paisaje cotidiano, a un tiempo que los considerados como barrios historicos se debaten entre el deterioro y la gentrificacion, por los efectos de tales intervenciones.

?Cual es el potencial de este espacio urbano tan emblematico y, al mismo tiempo, cada vez mas ajeno para el motevideano, a pesar de la centralidad de su condicion territorial? El valor de estos territorios radica en su posicion estrategica en las diversas escalas consideradas (local: la bahia; urbana: la ciudad de Montevideo), en el caracter patrimonial de las obras presentes en ellos y, mas que nada--desde nuestra perspectiva--, en sus posibilidades a futuro, segun un potencial heterotopico de gran riqueza para la inclusion de los habitantes en los destinos de su ciudad.

Soja (2008) plantea que las heterotopias estan implicadas en los procesos de produccion de ciudad, en sus cambios e innovaciones. En los casos que seran presentados en el analisis, la produccion de estos espacios heterotopicos genera nuevas formas de pensar las racionalidades de gobierno de la ciudad, a partir de los juegos de fuerza que se producen en la interaccion entre los diversos agentes publicos, los capitales trasnacionales, los colectivos sociales no gubernamentales, los habitantes, el valor del suelo, las estructuras arquitectonicas y las variables medioambientales. Las heterotopias implican procesos de accion sobre el espacio y de este sobre lo humano, los cuales generan practicas que instituyen formas nuevas de habitar, revitalizando con ello los colectivos sociales (Posada, 2014).

El presente y los futuros posibles de esta zona estrategica de Montevideo desde el punto de vista de las formas en que se la habita--se habita tanto en ella como en otros territorios urbanos y en las dimensiones imaginarias y reales de la produccion cultural local--, nos convoca y exige desplegar un abordaje acorde a la comprension de este ecosistema "sociotecnico" en ebullicion (Domenech & Tirado, 1998; Farias, 2011; Grau, iniguez & Subirats, 2012; Latour, 2008). Consideramos la nocion de "heterotopia" (Foucault, 1999, 2008) como clave para la comprension del fenomeno, debido al caracter multiple de los espacios examinados y la virtualidad de alternativas que se abren ante su posible reconversion, con usos tan variados como insospechados. De hecho, todo lugar es heterotopico, en tanto compuesto por elementos de naturalezas variadas y conjugados de una forma no totalmente cerrada (Alvarez Pedrosian & Blanco Latierro, 2013). Se puede ampliar la valoracion que realiza Tartarini de los espacios ferroviarios al conjunto de los industriales tipicos de nuestra area de interes, sumando lo patrimonial y la calidad material: "... flexibilidad distributiva que ofrecen sus espacios para nuevos usos y [...] calidad de los espacios urbanos donde se emplazan [...] en muchos casos pueden satisfacer necesidades en materia de educacion, cultura, salud, esparcimiento y vivienda" (Tartarini en Romayet al., 2010, p. 119).

La investigacion que sirvio de base a este texto, de corte etnografico experimental, articula diversas tecnicas, siempre focalizadas en el estudio de las formas de habitar, las narrativas y practicas espaciales de los habitantes. Las tecnicas empleadas son variadas y combinadas, siempre desde una misma posicion etnografica de aproximacion a partir del involucramiento de los sujetos de investigacion con todo aquello que constituye la tematica de estudio. En este contexto se llevo a cabo una serie de recorridos detallados por el territorio, apelando a las "derivas urbanas" (Careri, 2002), en una combinacion donde la experiencia de extranamiento permite perderse en los que a priori parecen ser lugares muy conocidos. Relatos de entrevistas individuales y colectivas, registros fotograficos y audiovisuales, mapeos de variados tipos y estudios de antecedentes historicos y urbanisticos, asi como datos demograficos y economicos, permitieron producir los materiales necesarios para esbozar el analisis. A ello se sumo la participacion de habitantes de los lugares analizados y de estudiantes en diversos espacios academicos interdisciplinarios y de extension en el marco del proyecto de investigacion general, a partir de un ejercicio colectivo de produccion de conocimiento en forma colaborativa. (1)

En la primera seccion del articulo se presentan los rasgos fundamentales de la bahia de Montevideo desde la zona del segundo ensanche de la ciudad, a partir de los debates y controversias en torno al territorio que han tenido lugar desde su gestacion hasta la actualidad. En el siguiente apartado se caracterizan las tramas socioterritoriales implicadas en nuestra exploracion. En tercer termino, se toma el polo industrial mas visible de la "bahia novisima" como uno de los casos mas sobresalientes de los fenomenos en cuestion. En la cuarta seccion se analizan algunas de las espacialidades que presentan mayores grados de potencial heterotopico en la transformacion territorial. Concluimos intentando proponer una serie de puntos clave del debate actual sobre la bahia de Montevideo, con resonancias en otros fenomenos del mismo tipo, recuperando finalmente la tesis de una necesaria perspectiva heterotopica para conocer e intervenir en ellos.

La bahia de la Ciudad Novisima montevideana

Es gracias a la bahia que los colonizadores espanoles optaron por fundar la ciudad a partir de 1724 desde Buenos Aires. Montevideo fue una plaza fuerte militar y, segun las leyes indianas, debia ser una ciudad mediterranea, lo que desde el comienzo antagonizaba con las cualidades geograficas mas que propicias para un puerto incluso superior al de la capital virreinal. Esta suerte de condicion negada o de potencial anulado signo en gran medida el destino del territorio. Entre la segunda mitad del siglo xviii y la primera del siglo xix, Montevideo fue el punto a partir del cual se comenzo a poblar decididamente el territorio de la Banda Oriental del Rio de la Plata. De esos tiempos datan las primeras expresiones urbanisticas situadas hacia la peninsula -la actual Ciudad Vieja-, con su puerto y su defensa desde la altura del cerro, ambos dibujando las puntas de la bahia. Pero las grandes transformaciones ocurrieron entre los anos 1870 y 1930, momentos de consolidacion de la ciudad cuando quedaron unidas ambas puntas de la bahia y comenzo a forjarse una identidad asociada a la produccion fabril y distribucion de mercancias en barcos y redes ferroviarias.

La investigacion que aqui se expone se centra en una exploracion etnografica focalizada en los procesos de subjetivacion, en las narrativas y las practicas espaciales asociadas a lo que historicamente los tecnicos urbanistas denominaron Ciudad Novisima, esto es, el segundo ensanche planificado de la ciudad, que tiene por limite occidental el area de la bahia mas proxima al casco historico. Se tomo el ano de 1878 como indicador, ya que en el se firmo el Decreto oficial que regulo dicho ensanche, situado a lo largo de un bulevar de limitacion que corre aproximadamente de sur a norte y de oeste a este. La inmigracion transatlantica y la de zonas rurales hacia la capital llevaron a que, entre 1852 y 1908, se multiplicara su poblacion por diez. En este contexto surgio la Ciudad Novisima como el area exterior inmediata a la central, donde--segun datos de 1889--residia el 90% de la poblacion exponencialmente aumentada (Alvarez Lenzi, Arana & Bocchiardo, 1986, pp. 24-25). Antes de ese florecimiento socioterritorial ya existian diversos lugares fruto de la colonizacion extramuros cercana, como instalaciones en parajes rurales, de veraneo, y aquellos emplazamientos belicos que por decadas habian estado superpuestos. Para muchos, es en las costas de la bahia de la actual Montevideo donde se instalaron los primeros colonos, incluso antes de la fundacion de la ciudad, atraidos por sus fertiles tierras y por el resguardo del arco limitado hacia un lado por la peninsula y hacia el otro por el cerro, tambien llamado de Montevideo. Esta "bahia novisima" (de aproximadamente 3 km de frente) se configura a partir de lo que Carmona (2008, p. 17) denomina una "friccion" entre la "ciudad industrial" y el modelo de ciudad "higienista" que inexorablemente se expande hasta sus costas.

En esta suerte de pulseada, lo industrial y comercial de gran peso vienen siendo los vencedores. En 1998, el Primer Seminario Montevideo, en el ambito del proyecto urbano, se focalizo en la bahia, concebida una vez mas como pieza clave de la ciudad toda, topos identitario por excelencia en condiciones pauperrimas: indices de contaminacion insostenibles, equipamientos industriales en desuso, el sistema ferroviario abandonado, un protagonismo cada vez mayor de depositos de contenedores, etcetera, todo ello sumado a las vias rapidas de conexion con rutas nacionales, que terminaron por cortar abruptamente la comunicacion del espejo de agua con la trama urbana. De todas formas, se avizoraban nuevas posibilidades (Otero, 1998). Casi una decada despues, volvia a ser foco de atencion de los proyectistas, ahora a escala regional (Carmona, 2008). Algunos de los planes de entonces se realizaron; la gran mayoria, no. Tras el deterioro sufrido por decadas y las crisis economico-sociales que sacudieron la region hasta la llegada del primer gobierno progresista en 2005, la desarticulacion de aparatos productivos o la falta de mantenimiento de las instalaciones existentes dio paso a un hiperdinamismo portuario y a una ventana de oportunidades para inversores industriales, renovacion de la matriz energetica y otros elementos estructurales que obligan a un replanteamiento de la cuestion (Arana, 2016; Schellotto, 2016).

Gautreau (2006) realiza un analisis historico-geografico de la transformacion fisica del paisaje, tanto del ecosistema fluvial como del avance urbanistico asociado a las industrias fabriles. Segun el autor, la bahia de Montevideo estaba compuesta hacia 1850 por la Ciudad Fortificada en la peninsula al sur (hoy Ciudad Vieja); la gran playa de La Aguada, en el tramo central descrito mas arriba como el predilecto un siglo antes por los primeros colonos europeos, donde desembocaban el arroyo Pantanoso, el Miguelete y el Arroyo Seco; y el Cerro hacia el oeste. La zona costera se vio rapidamente afectada por la intervencion humana, con la creacion de diques de contencion que sirvieron para ganar terreno al mar. En ese mismo lugar, la playa de La Aguada fue dejandole lugar al avance del puerto de Montevideo y de las industrias energeticas, frigorificos y curtiembres. Hacia 1950, y despues de momentos de mayor avance y transformacion en periodos de guerras mundiales, anos de desaceleracion economica y gobiernos dictatoriales, se empezo a detectar la contaminacion como un problema. Entre 1900 y 1910 se realizaron los primeros dragados en la bahia, con el objetivo de que el puerto se expandiera y les dejara entrada libre a las fabricas, las cuales efectivamente se ubicaron en su borde (Gautreau, 2006). A partir de estas obras se inauguro el moderno puerto de Montevideo en 1909, mismo ano de la remodelacion de la segunda usina electrica de la ciudad en Arroyo Seco y de la Central Calcagno (construida en 1889), la cual en 1915 cambio "el sistema de combustion, pasandose de la quema de carbon a la del fuel oil' (Contreras Chahinian, 2006, p. 32). Industrias como la usina termoelectrica Batlle y Ordonez (1932) y la refineria de hidrocarburos, tambien estatal (Administracion Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland, ancap) (compra de terrenos en 1934), sumadas a las curtiembres, frigorificos y otro tipo de fabricas, asi como al sistema ferroviario con sus estaciones, empezaron a darle forma al paisaje industrial urbano que adopto la bahia a lo largo del siglo pasado, expandiendose sobre el tejido cercano. En 1951 quedo terminado el Palacio de la Luz, sede de la empresa de electricidad estatal (Administracion Nacional de Usinas y Trasmisiones Electricas, ute) .

Actualmente pueden identificarse cuatro regiones de la bahia montevideana en la articulacion de todos los componentes presentes en la produccion del territorio, en especial en lo que respecta a lo apuntado mas arriba: los agentes tecnicos y logisticos ligados al comercio maritimo, la generacion y transformacion de energias para ello, y las necesidades de la ciudad. En primer termino esta la region comprendida por la costa norte de la peninsula de la ciudad fundacional, la actual Ciudad Vieja, donde se ubica el puerto historico y un conglomerado de instalaciones a lo largo de toda la faja (incluyendo la playa de contenedores), incluso adentrandose en La Aguada tras pocas calles del centro. En el vertice de finalizacion de la peninsula hacia la bahia se ubican la historica Estacion Central de Ferrocarriles (1897); y mucho mas reciente en el tiempo, una estacion de autobuses metropolitanos. Un nuevo acceso norte del puerto alcanza ya una distancia considerable, incluyendo una plataforma ganada al mar para depositos de rodados y donde se instalaron grandes silos metalicos y el equipamiento para la carga de granos y semillas a los barcos, "desmesuradas instalaciones" que vuelven a separar el paisaje costero de la ciudad (Arana, 2016, p. 72). Los flujos transnacionales de capital movilizados por el agronegocio de la soja han sido la gran vedette en las ultimas decadas, como lo han sido en el resto de la region pampeana.

Siguiendo por la costa este de la bahia, llegamos a un tramo medio, donde la Central Batlle de la ute y un gran complejo de instalaciones secundarias toman el relevo, siempre junto a las lineas ferreas tendidas paralelamente a ella. Alli donde aun desemboca subterraneamente el Arroyo Seco se encuentra una delgada lengua de pocas manzanas repletas de galpones, barracones y algunas industrias, como la emblematica fabrica de cervezas. Instalaciones fabriles de alimentos, como la arrocera Saman, se asientan alli, junto a la estacion de trenes para pasajeros, dentro de una zona de la ciudad considerada como un barrio, antano paraje de veraneo famoso por sus visuales hacia la bahia y la ciudad de entonces, segun lo indica su nombre: Bella Vista. Inmediatamente se encuentra Capurro, cuya playa aun existe pese a la desaparicion de las anteriores. Recientemente, colectivos de vecinos, junto a una ong, se han reunido para limpiar sus arenas. La convocatoria por las redes sociales fue decisiva, una evidencia de que aquella "fantasia ludica" de una bahia balneario de principios del siglo xx (Carmona, 2008, p. 17) no ha desaparecido. Se levantaron "neumaticos, juguetes rotos, vestimentas, tuppers, carcasas de computadoras, pedazos de televisores, desechos electronicos y muchos colchones de polifon" en lo que es "la costa mas sucia de Montevideo" (El Pais, 2017). Pervive el parque homonimo (creado en 1910), disenado como entorno paisajistico sumado al entonces balneario orientado hacia el arco de la bahia, lo mismo que su vecina Bella Vista. Si bien el segundo ensanche fue planificado teniendo como limite el bulevar Artigas entre ambos, alli convertido en acceso a la red de rutas nacionales en los ultimos anos dictatoriales (1983), la unidad territorial incluye Capurro por las cualidades antes descritas.

En tercer termino, ya en la seccion norte del arco, la bahia es capturada por las instalaciones de la refineria de ancap, en la desembocadura de los dos arroyos mas populosamente habitados de la capital, que confluyen alli: Miguelete y Pantanoso. A otra escala, se trata de la conocida como Zona Oeste de la ciudad. La Teja (Pueblo Victoria), antiguamente ocupada primero por saladeros y luego por frigorificos, se liga al otro lado del arroyo Pantanoso con el Cerro. Se trata de un paisaje cargado de intensas huellas semioticas signadas por las luchas y resistencias de las clases trabajadoras, en la conjuncion de las instalaciones fabriles y las barriadas obreras (Alvarez Pedrosian, 2016b).

La costa oeste, las orillas del monticulo elevado que hace de complemento a la masa de agua circundante a su costado, constituye la cuarta subregion. Este cerro posee una serie de antiguos diques e instalaciones fabriles en desuso, algunos de muy grandes dimensiones.

La investigacion se focaliza en el segundo de los tramos, las orillas de aquel segundo ensanche urbano, la Ciudad Novisima. Como un embudo, esta pieza urbana se encuentra delimitada hacia el este, mas o menos serpenteando la bahia, por la avenida Agraciada, una de las principales de la ciudad, descendiente de un camino anterior y trillo colonial primero, marcado por el sentido orillero de las aguas. Hacia el sur, en Arroyo Seco, la faja se angosta, mientras que, hacia el norte, en Bella Vista, se abre dando lugar a un entramado amplio de un damero cruzado por diagonales, que--como veremos- constituye una territorialidad urbana muy particular. La Ciudad Novisima incluye el tramo sur de la costa que corre en dicha direccion, La Aguada, donde se encuentran las grandes instalaciones ferroviarias, mas la nueva sede de las telecomunicaciones estatales y sus espacios de negocio con otros agentes empresariales del mismo campo (la Zona Franca Aguada Park). Estas construcciones constituyen el unico avance, hasta el momento, en la senda del prometedor pero poco consecuente "Plan Fenix", en su calidad de emprendimiento de rehabilitacion urbana con mas de dos decadas de formulacion (Semanario Voces, 2011). Como esta porcion de bahia tiene una logica propia del primer tipo de subregion definido--instalaciones de tipo tecnologico-, nuestra investigacion no la considera en el estudio del segundo tramo, el que es central en este ensayo: aquellas territorialidades donde conviven, por una parte, diferentes formas de habitar residencialmente la bahia; y por otra, sistemas tecnologicos que historicamente han jalonado los diversos paradigmas productivos en la sociedad local segun redes mas o menos globalizadas. Aqui interesa en particular tratar territorios, y en especial territorialidades signadas por una vida cotidiana (gente residiendo, transitando, trabajando, junto a otras practicas) entre industrias, infraestructura de comercio de gran porte de materias primas y la produccion y distribucion de energia, en una zona por demas integrada a la ciudad desde su genesis, por la centralidad que conlleva su propia constitucion. Los fuertes cambios de escala de los agentes en juego, la multiplicidad de estos en terminos culturales, politicos y economicos, asi como la acumulada presencia primordial de actividades e instalaciones tecnologicas de diversas eras y sus modelos, configuran un particular escenario heterotopico; es decir, de composicion espacio-temporal de elementos disimiles en su naturaleza (Alvarez Pedrosian & Blanco Latierro, 2013), y particularmente habilitador de habitares donde lo tecnosocial constituye la clave principal.

Caracterizacion de una trama socioterritorial

Para esta investigacion, centrada en las formas de habitar y los procesos de subjetivacion urbana, las tramas socioterritoriales son el objeto de estudio principal (Alvarez Pedrosian, 2016a). Estas tramas estan compuestas de entidades de variada indole, en redes de acciones mas o menos montadas segun retroalimentaciones con sus respectivos ritmos, efectos y productos, todo lo cual se materializa en grados y formas variadas de espacio-temporalidad. No somos habitantes constituidos de manera previa a nuestro ser colocados dentro de entornos, constituidos cual escenarios prefigurados (Heidegger, 1996). En tal sentido, las territorialidades que se configuran en el cruce complejo de diferentes tramas son los tipos, mas o menos dinamicos, de procesos de creacion y recreacion de subjetividad, que incluyen como habitamos y, desde alli, como desarrollamos nuestras existencias mas en general. Paisajes que nos incluyen, relaciones que van mas alla de la distincion entre el adentro y el afuera que se pliegan en nosotros, el diseno de estos ambientes define formas de vida, singularizandolas en un "enmaranamiento" rizomatico de practicas (Ingold, 2000, 2012).

Bella Vista, Arroyo Seco y la rambla portuaria en nuestra zona de estudio estan constituidos por territorialidades de clara vocacion heterotopica, es decir, de componentes heterogeneos fuertemente marcados por radicales rupturas y discontinuidades de usos (Foucault, 1999), con sus logicas y esteticas alternativas a "ordenes" mas o menos establecidos, como los correspondientes a una configuracion social determinada (Hetherington, 1997, pp. 39-54). Senalemos tres aspectos medulares de esta configuracion o sintesis.

Primeramente, la situacion de un territorio que fue de veraneo y, al poblarse de industrias ligadas a la bahia portuaria, lo hizo tambien de viviendas tipo casa-patio, con marcada orientacion popular, incluso de una acabada autoconstruccion con bloques y chapas. Antes de 1842, cuando comenzaron los remates de terrenos a otra escala, se instalaron pequenas quintas y vinedos con sus villas (Barrios Pintos, 1971). Estas viviendas, actualmente en uso, nobles en su construccion y generosas en sus espacios, son testimonio de aquella "bella vista" que dominaba el paisaje: "era ponderado como el punto mas elevado y pintoresco de la ribera ..." (Barrios Pintos, 1971, p. 22). Recientemente, gracias a la sostenida reactivacion del comercio maritimo transnacional, se ha generado una suerte de focos puntuales de gentrificacion por medio de sucursales de empresas comerciales maritimas y otras cercanas al negocio.

En segundo termino, nos encontramos con el sistema ferroviario. En 1869 se inauguro el primer tramo de via de todo el territorio nacional, desde la estacion entonces Bella Vista, luego Lorenzo Carnelli, hasta la ciudad de Las Piedras (Barrios Pintos, 1971, p. 23). En la actualidad, hacia un costado se despliega un asentamiento irregular de poblacion nada menor para la escala local y, sobre las vias, mas al sur y expuesto desde la rambla portuaria con su intenso flujo de transporte pesado y transito ligero de alta velocidad, se encuentra otro mucho mas pequeno. Este ha sufrido varios incendios en las ultimas decadas. Tambien hay fondos de viviendas hacia las vias ferreas, vegetacion y enrejados propios del ecosistema urbano industrial clasico y moderno. Las "tipologias ferroviarias" pueden incluir, ademas de las estaciones de pasajeros, los abrigos o refugios, cabinas y garitas de senales, puentes peatonales, pasajes subterraneos, tanques de agua, depositos, banos publicos y bebederos (Tartarini, 2010).

Los alrededores barriales de la Estacion Carnelli parecen extremadamente tranquilos, aunque los perros se muestran amenazantes ante el paseante no habitual. De todas formas, el sistema de pasajeros funciona. La falta de atencion general al servicio ha hecho que en estos ultimos anos de intensificacion del trafico (especialmente de carga, con la reactivacion de las negociaciones portuarias) se hayan dado varios accidentes con automoviles y omnibus en pasos no respetados. Como un fantasma que nunca dejo de estar vivo, el tren vuelve a sonar cada vez con mas fuerza, no tanto para movilizar pasajeros desde y hacia el area metropolitana, sino por las materias primas que carga con destino al puerto. Esto puede agudizarse de forma critica si se concretan planes actualmente en curso sobre la instalacion de una nueva fabrica de pasta de celulosa, de capitales finlandeses, en el corazon del pais (Change.org, 2017). Tal situacion contrasta en gran medida con lo que parece ser el aura de las estaciones de trenes de pasajeros utilizadas corrientemente: ellas son espacios de hibridacion cultural y social, ambito de encuentros, "arquetipo de espacios hechos para la movilidad" (Revill, 2013, p. 55). Tal contraste remite al caracter heterotopico de lo ferroviario y fabril mas en extenso presente en la zona: nada mas languido que una estacion de tren sin la presencia de los pasajeros y de quienes realizan actividades en su interior y a su alrededor, sean oficiales o no.

Un tercer componente es la arquitectura industrial propiamente dicha, especialmente construida en los periodos 1875-1915 y 1941-1955, con su "decenio glorioso" (1945-1955) (Contreras Chahinian, 2006, p. 9). Tecnologias de palancas, luego de botones y despues digitales, se suceden en estas tramas socioterritoriales de heterotopias fabriles. Los disenos de los establecimientos son acordes a dichos modelos y determinan sus espacialidades urbanas. En las siguientes secciones se examinara todo ello en detalle, dado que constituye el centro de interes de este articulo.

"Mientras Capurro duerme en la quietud de su parque, Arroyo Seco y Bella Vista tienen intensa actividad fabril y sirven de deposito de los frutos del pais que aguardan en barracas su embarque al exterior" (Barrios Pintos, 1971, p. 25). Esta descripcion de hace cuatro decadas mantiene su vigencia, incluso acentuando los contrastes entre el parque y los corredores de transportes ferroviario y vehicular. Hoy en dia, la microrregion de influencia de la bahia en este segundo ensanche montevideano tiene por limite este, hacia el interior desde el espejo de agua a la avenida Agraciada, el antiguo camino Paso de los Molinos. Si bien esto es cierto, Bella Vista tiene uno de los limites conocidos, el oficial en terminos municipales en la actualidad, un poco mas alla, en la calle Zapican, limitando con El Reducto. Efectivamente, la densidad y estado de galpones, instalaciones de procesamiento de alimentos y demas, dan fe de las caracteristicas compartidas del entramado urbano. En esta faja ya se encuentran nuevos emprendimientos, pero los terrenos son soporte de nuevas edificaciones casi sin rasgos de las anteriores, en especial complejos habitacionales para poblacion de ingresos medios a medios-altos. Alli, desde el norte y a traves de la avenida Joaquin Suarez, el barrio El Prado empuja y los agentes inmobiliarios apuestan a una "gentrificacion verde" (Anguelovski, 2017). Lo cierto es que desde la avenida Agraciada, todo desciende en direccion oeste hacia la bahia, el aire es otro y la presencia de instalaciones fabriles e industriales va progresivamente en aumento. Un peculiar entramado vial queda como malla determinante de la espacialidad del lugar, fruto del amanzanamiento que propicio el loteo y venta de los terrenos asi definidos. Dos orientaciones oblicuas fueron consideradas, de tal forma que se dibuja una geometria triangular especifica, que multiplica las encrucijadas y las visuales posibles. Esto genera angulos pronunciados, manzanas triangulares con sus esquinas acentuadas, que a escala edilicia conlleva viviendas de similar morfologia.

Reconversiones economico-energeticas y los destinos de la materialidad

Por las delimitaciones simbolicas mas o menos instituidas de los conocidos como barrios Arroyo Seco y La Aguada, bajando por la calle General Aguilar desde la avenida Agraciada hacia la bahia, se empieza a dibujar de forma procesual un paisaje sociotecnico. Esta compuesto por galpones en estado de deterioro y abandono, dos manzanas ocupadas por grandes edificaciones ruinosas propiedad de la empresa energetica estatal (ute), viviendas de los anos 1920 y 1930 rodeadas de arboles entre los cuales comienzan a divisarse estructuras de hierro de varios pisos y chimeneas de metal herrumbrado, que delatan aquella territorialidad asociada a la produccion fabril. Al decir de Grau, Iniguez y Subirats (2012), se puede pensar esta parte de la ciudad como un "ensamblaje urbano multiple", donde coexisten aquellos elementos de la produccion fabril, con viviendas y otras entidades arquitectonicas en estado de deterioro, calles de baja circulacion vial y automotriz entre vias rapidas, ruidos asociados a la produccion, trabajadores y habitantes de la zona en relacion de baja densidad. A diferencia de la trama de Bella Vista antes descrita, territorializada inmediatamente al norte, esta faja angosta soporta una mayor concentracion industrial de elementos de gran porte a escala no solo urbana, sino nacional. Ese ensamblaje produce un sistema integrado en red, que compone un estado de lo social desacelerado con respecto a zonas proximas, el cual esta esteticamente en situacion de escala de grises, arquitecturas desgastadas por el paso del tiempo y en franco deterioro, todo lo cual se ve atravesado por trazas paralelas al borde de la bahia de gran transito, que conectan territorios centricos con la Zona Oeste de la ciudad.

Como hemos visto, en 1932 se inauguro la usina termoelectrica Batlle y Ordonez, propiedad del ente estatal creado un poco antes, en 1912. Esta gran obra permitio abastecer de energia la ciudad de Montevideo mediante la conversion de carbon y despues fuel oil en energia electrica, y potencio exponencialmente la gestion estatal de la energia. En la constitucion del ente publico tambien quedo integrada la produccion del servicio de telefonos y la infraestructura correspondiente. De alli su primer nombre: Usinas y Telefonos del Estado (ute). En 1974 se separaron la produccion electrica de las comunicaciones telefonicas, creandose dos entes diferentes: la ute mantuvo su sigla, pero fue rebautizada como Usinas y Transmisiones Electricas, mientras Antel (Administracion Nacional de Telecomunicaciones) se ocupa de lo que su nombre indica. En 1951, frente a la central termica se habia creado la sede principal de la empresa, el Palacio de la Luz, un gran edificio en medio de edificaciones bajas, transformado en un referente arquitectonico para el area de Arroyo Seco. En los alrededores de la Central Termolectrica existen varias edificaciones propiedad de la ute, con lo cual la extension territorial de la empresa corresponde a varias manzanas. Se ha venido experimentando una reduccion considerable de dicho patrimonio edificio, concomitante a un importante cambio en la matriz energetica, con hitos claros entre 1950 y 1980 con las centrales hidroelectricas, y mas recientemente, desde 2010, con el fuerte desarrollo de la energia eolica gracias a parques de molinos de viento en diversos puntos del territorio nacional.

La Central Termoelectrica Batlle y Ordonez es una obra arquitectonica que destella historia. En las observaciones participantes realizadas en su interior se pudo ver que, a medida que se avanza en la recorrida, se ubican maquinas de diversa indole que van desde su inauguracion en 1932 con la unidad 1 y 2, actualmente desafectadas, a las unidades 3 y 4 creadas en 1955 y que estan en proceso de desafectacion. En la decada de 1970 se integraron las unidades 5 y 6, que aun registran actividad y que fueron modificadas con posterioridad al ano 2000, con los avances tecnologicos disponibles. Esas maquinas, emplazadas cual objetos de museo, son expresion de los diferentes momentos historicos asociados a la produccion, empezando por sistemas de botones analogicos y palancas, pasando por los primeros monitores analogicos y un sistema mas variado de botones que controlaban diversos procesos, al actual sistema de monitoreo digital de los diferentes procesos.

El abandono y deterioro observado en las inmediaciones de la macromanzana ocupada por la Central tambien es visible en su interior. En entrevista realizada a un coordinador de turno que oficio de guia en el recorrido, indico que desmontar las unidades representa un riesgo estructural para la fabrica, dado que todas se encuentran adosadas, a la vez que implica gastos que ni la empresa ni el gobierno pueden afrontar en momentos en que hay tantas necesidades que reclaman prioridad a nivel de las politicas publicas. Es en ese entendido que el proceso de deterioro se acelera y solo quedan huellas de un pasado de esplendor. El entrevistado en esta ocasion senalaba que hacia los anos 1970 trabajaban entre 1.500 y 2.000 operarios, cuando actualmente solo lo hacen 80. Dado que la planta esta en contexto de baja productividad y ante la nueva matriz energetica del pais, los trabajadores, segun sus capacidades, estan migrando a las nuevas fabricas ubicadas en los margenes de Montevideo (nuevas plantas energeticas) o hacia el desarrollo y mantenimiento de la energia eolica ubicada en zonas de altitud geografica del pais. Los que no migraron a estas otras instalaciones y se encuentran en edad jubilatoria, segun plantea el entrevistado, estan en proceso de retiro incentivado. Otra de sus aseveraciones, en estrecha relacion con el fenomeno de desarrollo urbano, es que "la ubicacion de esta planta (Central Batlle) en este punto de Montevideo, no tiene razon de ser, esta desubicada, no tiene sentido ...". Quizas si lo tuvo en 1932, porque fue ubicada hacia lo que entonces era los margenes cercanos de la ciudad y su abastecimiento estaba totalmente asociado a las conexiones tecnicas con la bahia, tanto en lo relativo al carbon, primero, como al fuel oily el gas, despues.

La ubicacion de la Central Batlle es un factor de preocupacion para los gestores de la ciudad. Resulta estrategica para pensar y proyectar un nuevo entorno de la bahia, dado que esta en terrenos donde finaliza el puerto montevideano y ocupa una macromanzana importante incluso a escala del segundo ensanche de la ciudad. Alli tambien se encuentran varias edificaciones de la empresa estatal de energia, como viejas usinas mas o menos en uso por la propia entidad o por otras. En sintesis, este polo energetico se encuentra en creciente deterioro, entrando en una etapa de pauperizacion. Los cambios en la matriz energetica y productiva del Uruguay, en relacion con flujos de capitales regionales y planetarios, saberes cientifico-tecnologicos y configuraciones sociales a diversas escalas, ponen esta inmensa materialidad en jaque, lo que al mismo tiempo constituye una ventana de oportunidades para innovaciones urbanas centrales. Como planteamos desde el comienzo de este articulo, el caso de esta area de la bahia, en la puja mas intensa de la zona entre la territorialidad productiva portuaria e industrial y las de tipo residencial aceptadas desde hace ya un poco mas de un siglo con el higienismo (Carmona, 2008), constituye un tipo de disputa territorial urbana que puede concebirse como un entorno heterotopico por excelencia. Tan cercano para el gran flujo de habitantes que cotidianamente atraviesan la ciudad dentro de las calles-avenidas colindantes o desde la rambla portuaria que conecta con rutas nacionales directamente al historico centro, asi como presente en el imaginario social uruguayo desde el paisaje urbano capitalino y en las representaciones sobre los tan valorados entes publicos de servicios basicos defendidos ante los intentos privatizadores de las decadas neoliberales, es un gran desconocido incluso para los mas proximos.

Heterotopias fabriles y nuevos posibles

Al interior del segundo ensanche historico de la ciudad, formalizado -como hemos visto- en 1878, quedan absorbidos o se proyectan espacios tan marginales como los fabriles: el hospital psiquiatrico para pacientes agudos Vilardebo, las carceles de Miguelete y Cabildo y un comando militar, entre los mas significativos. En la actualidad, todos ellos, menos el ultimo, han sido o estan siendo sumamente cuestionados en cuanto a su existencia y ubicacion en la ciudad. Se trata de la dialectica moderna entre "orden y desorden", "centro y periferia", donde proliferan espacialidades-otras singulares, a pesar de y gracias a tal distincion (Edensor, 2005, p. 55). Con la fuerte reestructuracion de la realidad urbano-industrial de las ultimas decadas (Caravaca & Mendez, 2003), se propicia un escenario de crisis heterotopica, momento historico donde se producen grandes contradicciones entre las condiciones de existencia y las de uso de los espacios. En este contexto emerge Central Calcagno, un cumulo de especulaciones y acciones concretas, por demas significativas.

Son multiples los casos de ciudades donde se vienen produciendo procesos de transformacion de las zonas industriales tradicionales. Edensor (2005) los clasifica segun el uso: para el pillaje de material, construccion de viviendas, actividades recreativas, lugares cotidianos de apropiaciones alternativas de colectivos varios y espacios de arte. Dichas intervenciones se encuentran inscritas en las tensiones de las disputas territoriales, las dinamicas de gentrificacion y los procesos de segregacion socioespacial (Segado & Espinosa, 2015). Se encuentran viejos galpones devenidos bienes turisticos (Parra, 2015), asi como reconversiones ligadas a los paradigmas de la innovacion tecnologica, las industrias creativas y la "estetizacion" (Vera, 2017).

Tres experiencias resultan particularmente significativas al respecto. Marrero (2003) analiza las tensiones entre el Ayuntamiento de Barcelona y los habitantes del Poblenou, fruto de su reconversion en el contexto de la economia global y el avance de las tecnologias de la informacion y la comunicacion, en el caso paradigmatico del conocido como "Manchester catalan". A partir de Harvey (2014), plantea como el valor de cambio se impone al de uso. Las preguntas que surgen son: ?como los habitantes producen experiencias de uso de los espacios urbanos con fines productivos?, ?cuales son las tensiones existentes entre los intereses de uso de los habitantes por sobre el valor de cambio que promueven los representantes politicos y agentes de negocios inmobiliarios y productivos? Otro de los estudios es el de El Campo de la Cebada, en Madrid (Lozano, 2013). Esta experiencia, que surge en 2008, integra a un colectivo de habitantes en la gestion y recuperacion de un espacio publico. A partir de un complejo sistema de negociacion con el Ayuntamiento, lograron transformar la espacialidad y crear diversos espacios donde se mezclan y ensamblan las cuestiones del habitar cotidiano con la tecnologia, gracias al dialogo entre habitantes y cientificos en su diseno. Por ultimo, Del Pozo y Gonzalez (2008), en un estudio realizado en la ciudad de Leon (Mexico), describen los efectos de una ciudad que absorbe las viejas edificaciones fabriles en desuso y formula experiencias de recuperacion de edificios para usos culturales, de ocio y recreativos.

En Montevideo son pocos los casos de recuperacion de espacios fabriles para el uso de los habitantes, con el potencial revitalizador que ello comporta, que se suma a la necesidad apremiante de resolver problemas habitacionales en zonas consolidadas y frenar con ello la constante disgregacion territorial de una poblacion que no crece en tamano, pero cuyos integrantes se distancian cada vez mas (Alvarez Pedrosian, 2014).

A continuacion se mencionan en terminos generales algunos ejemplos de espacios en proceso de transformacion, con hincapie en el caracter heterotopico de las materialidades involucradas en ellos, en tanto clave para su comprension.

Usina de Arroyo Seco "Estacion Calcagno", devenida en espacio de practica deportiva de escalada

La usina Estacion Calcagno, ubicada en la esquina de las calles Entre Rios y Jujuy, fue inaugurada en 1889, construida por un particular y absorbida rapidamente por la entonces Compania Nacional de Luz Electrica, con el apoyo financiero de la Compania Nacional de Credito Publico y Obras Publicas, propiedad de uno de los tres grandes inversores urbanos de la ciudad de entonces, Emilio Reus. Esta segunda usina, primera en el segundo ensanche, ilumino 250 manzanas de La Aguada y El Cordon (Ackermann, 2014, p. 135). La manzana completa fue quedando paulatinamente en desuso, hasta alcanzar una situacion de completo abandono a mediados de la decada de 1990 (Contreras Chahinian, 2006). Con posterioridad al ano 2010, la Fundacion La Muralla se contacto con la empresa estatal de energia electrica (ute), para poder usufructuar de la vieja usina y transformarla en un centro de practicas de escalada deportiva. En 2014 le fue cedida en forma de concesion por diecisiete anos para la practica de ese deporte, con fines de inclusion social. Dicha fundacion habia nacido el ano 2000, con el objetivo de promover la practica de la escalada dirigida a ninos, ninas y adolescentes en situacion de vulneracion de derechos.

La primera entrevista realizada a uno de los gestores del proyecto incluyo un recorrido por las instalaciones. Se visualizaron adaptaciones realizadas en las altas paredes para la practica de la escalada, junto a otras secciones en pleno proceso de modificacion. La coexistencia de restos industriales con estas nuevas practicas, su atmosfera ambiental, las espacialidades y objetos asociados a ambos universos tan disimiles, promueven la experiencia heterotopica detras de sus muros. A escala urbana, sus efectos se limitan a la mayor presencia de los usuarios, el movimiento de vehiculos en su frente, el porton restaurado con inscripciones y lo que puede divisarse en lo alto tras los cristales. Gracias al convenio firmado con el Instituto del Nino y Adolescente del Uruguay (inau) en 2010 y los aportes economicos de privados, asi como a recursos municipales obtenidos por votacion ciudadana en los presupuestos participativos, se esta invirtiendo en ampliar la recuperacion del conjunto. Se proyecta incluir un espacio destinado a habitaciones para recibir a ninos y adolescentes de otras localidades en su visita a la capital. Como hemos visto, esta reconfiguracion funcional del espacio fabril es uno de los tipos clasificados por Edensor (2005), unico en el contexto del segundo ensanche montevideano hasta el momento y emblematico en lo que respecta a los posibles escenarios futuros. Este emprendimiento es un foco intenso de subjetivacion colectiva instituyente segun practicas "ecosoficas" (Guattari, 2008), dado que se interviene un espacio desde una propuesta sumamente creativa, llena de vida y abierta para que sea un centro de experiencias para la poblacion en general, y en particular, para aquella socialmente menos favorecida.

Espacios de la Federacion de Obreros de la Bebida en el territorio

Las instalaciones centrales de la Fabrica Nacional de Cerveza (fnc) son otras de las estructuras arquitectonicas significativas de la zona proxima a la bahia de la ciudad, ubicadas en el angosto Arroyo Seco. Son vecinas de la macromanzana de produccion energetica descrita con anterioridad, la antigua Central Calcagno donde opera la Fundacion La Muralla, asi como de otros espacios fabriles. Su presencia central data de 1898 con una primera cerveceria, transformada posteriormente fruto de fusiones empresariales y de la construccion de nuevas materialidades asociadas (fnc, 2011).

Este segundo caso representa otra configuracion socioterritorial, una red sociotecnica y sus territorialidades (Alvarez Pedrosian, 2016a). En dicha trama urbana el movimiento sindical es un actor fundamental: posee su sede dentro de las instalaciones de la fabrica, asi como un club social y deportivo a pocos cientos de metros, en los limites hacia el noreste entre Bella Vista y Reducto, en la zona de influencia de El Prado. Alli se lleva a cabo desde 2017 un proyecto de educacion no formal para los hijos de los trabajadores y vecinos interesados, a partir de una perspectiva sindical centrada en la cultura del trabajo y el movimiento obrero organizado, de larga tradicion local. A ello hay que sumarle la muy proxima sede del sindicato general de la bebida (Federacion de Empleados y Obreros de la Bebida [foeb]), a otro nivel mas general, una de cuyas principales areas es la produccion de cerveza. El entramado socioterritorial materializado en varios lugares cercanos articula intereses empresariales, sindicales y vecinales, presentes desde hace decadas en la zona. Dos grandes tendencias se superponen alli: la presencia de sedes sindicales y de partidos y sectores politicos en La Aguada en torno al Palacio Legislativo, y las areas fabriles de la bahia. Incluso es posible ampliar esta red considerando un antiguo predio, ocupado desde 1923 por la fabrica de cerveza Oriental, junto con su parque destinado al consumo de dicha bebida y al ocio, llamado Munich--mas tarde, Parque Oriental--, en momentos de auge de esta practica familiar junto a la llegada de la tecnologia mas avanzada para la epoca (FNC, 2011). Hoy existe una plaza publica que ocupa parte de dicho parque, sobre el bulevar Artigas, que limita el segundo ensanche hacia el norte con el antiguo pueblo y actual barrio de Atahualpa.

En grados de mayor intensidad, como el Club Cervecero en auge y crecimiento, o casi invisibilizados por nuevos usos, sentidos y practicas, como en el caso de la plaza Pedro Poveda frente al colegio homonimo, las huellas, disposiciones y agenciamientos espaciales ligados arqueologicamente por fuerzas comunes, representan una red de rasgos heterotopicos en una variedad de expresiones. Las manzanas ocupadas por la Fabrica Nacional de Cerveza son los elementos de mas fuerte presencia en esa red, con dispositivos urbanos como la sede sindical y grandes superficies de paredes utilizadas como soporte para los "manifiestos murales" (Silva, 2007), productos caracteristicos del movimiento obrero uruguayo y, especificamente, de la zona de la bahia (Alvarez Pedrosian, 2016b). En particular, nos referimos a la esquina donde convergen dos calles con la avenida Agraciada, el borde este de la ciudad, donde es mas evidente la influencia que sobre ella tiene la bahia.

Otra locacion incluida en esta historia urbana cervecera merece un nivel aun mas especifico, dado su caracter especialmente heterotopico: el Palacio de la Cerveza, conocido masivamente en los ultimos cincuenta anos como "la IASA". Durante la decada de 1920, esta obra del art deco montevideano situada a metros del contemporaneo Palacio Legislativo, en el corazon de La Aguada, fue uno de los principales componentes de la red antes descrita, en su momento de apogeo (Ramos, 2012). En los anos 1960 fue adquirida como sede de la Institucion Atletica Sudamerica (IASA): 7.000 [m.sup.2] divididos en tres pisos y un subsuelo, utilizados para realizar bailes populares y asi recaudar fondos. Devino todo un exito, abierta como estaba a captar diferentes estratos sociales y generacionales a traves de las tres pistas dedicadas respectivamente al tango, la cumbia y el rock. Hacia 1990 seguian los bailes, pero en la orbita empresarial del espectaculo. Actualmente se encuentra fraccionada y ha sido vendida en partes, una de ellas comprada en el marco de un proyecto de polo audiovisual. Dicha heterogeneidad de usos y practicas converge en un mismo caracter general, el de espacialidades ligadas al ocio, la festividad, rituales colectivos de ruptura con el orden ordinario. Esta nueva etapa de una de sus secciones mantiene un vinculo con el espectaculo, pero ha pasado de la dimension del consumo a la de la produccion.

Conclusiones: una gran oportunidad sobre un debate necesario

Los paisajes economicos pueden ser extremadamente atractivos y su renovacion puede enriquecer una preexistencia a la que ayude a potenciar. Pero tambien pueden ser avasallantes. Un proyecto de ciudad debe necesariamente incluirlos [...] es necesario extender la preocupacion social, complejizar el analisis, considerar la existencia de mas de una alternativa de solucion para cada problema y apostar a la creatividad, a la capacidad de construir acuerdos y a la potencia del proyecto en la direccion de construir futuros con un sentido colectivo. No queda otra.

(Schellotto, 2016, p. 77)

La percepcion heterotopica conlleva la busqueda de indicios vitales tras y entre los presuntos restos de las "zonas muertas" (Doron, 2008, p. 210). Otros ensamblajes urbanos requieren nuevas espacialidades habilitadoras de ambientes propicios para el desarrollo de la vida urbana. Para ello es necesaria una comprension estetica de los estilos arquitectonicos en juego, de lo preexistente y de lo por hacer, de la "conservacion" y del "erigir" en los terminos heideggerianos del habitar (Heidegger, 1994). Y requiere incluir la posibilidad de la falla y de las perdidas (Edensor, 2016), reconocer el deterioro como dimension de la vida de las edificaciones y de los espacios construidos, en vez de negarlo para luego ver que hacer con el (Lynch & Southworth, 2005). Consideramos que lo expuesto permite poner el foco de la reflexion en el manejo de la materialidad, donde lo preexistente tiene valor incluso en su posibilidad de llegar a ser socialmente considerado como patrimonio. Esto es especialmente importante para el caso de Montevideo en la perspectiva de las potencialidades de areas centrales, como las del segundo ensanche de la ciudad. Resulta importante pensar desde una ecologia urbana hibrida, donde se articulan diferentes sistemas tecnicos, entornos construidos y naturales (Farias, 2011).

Estados extremos de precariedad y abandono, diferencias tan radicales de usos o estados contradictorios entre actualidades y virtualidades, ponen en evidencia el caracter heterogeneo de todo lugar, vale decir, su naturaleza heterotopica (Alvarez Pedrosian & Blanco Latierro, 2013). Las espacialidades aqui consideradas, en sus dimensiones arquitectonicas y urbanisticas, se encuentran determinadas por un "caracter fuertemente utilitario"; las del siglo xix respondieron con una suerte de contrapeso retorico que tiene en el llamado eclecticismo historicista su sintesis compleja: en el se apela al renacimiento, manierismo y barroco italiano, referencias francesas asi como formas vernaculas de la campina inglesa (Romay et al., 2010, pp. 65-66). En esto el siglo xx es contundente en cuanto a su apuesta moderna: desnudar la funcion en una nueva estetica de la maquina, expresandose lo mas directamente posible (Banham, 1985).

Toda esta riqueza de propuestas espaciales, en diversos grados de conservacion y transformacion, en estados preservados o deteriorados, conforma una materialidad por demas significativa para reorientar las necesidades de una ciudad con graves problemas en diferentes aspectos de su existencia. Como ocurre en general en relacion con los efectos medioambientales del desarrollo industrial moderno, la contaminacion de la bahia constituye un desafio trascedente para Montevideo, aparentemente poco atendido. Por otro lado, los territorios del segundo ensanche de la ciudad guardan virtudes y secretos fantasticos para una mancha urbana por demas expandida, disgregada (Alvarez Pedrosian, 2014). En la interseccion de ambos aspectos se produce un territorio--la "bahia novisima" como la hemos denominado--, entidad excepcional para comprender y pensar futuros posibles de gran valor. Su caracter heterotopico es un don aun por explorar; su condicion de centralidad, una riqueza dificil de igualar.

La condicion de lo urbano tratada en este ensayo es la de un entramado socioterritorial donde entran en tension la arquitectura fabril, por una parte, y por otra la necesidad de los colectivos de generar acciones transformadoras en el usufructo de esos espacios, en los beneficiarios que participan de ellos y en los intereses institucionales orientados a la recuperacion de esas espacialidades en franco deterioro. En esas relaciones de composicion de diversas entidades en ensamblajes heterogeneos (Estevez Villarino, 2016; Farias, 2011; Marrero, 2012) se establecen mediaciones donde intervienen fuerzas de diversa procedencia, como los colectivos, grupos organizados, trabajadores, visitantes, jerarcas de instituciones, beneficiarios objetivo y habitantes de la zona. Dinamicas humanas y no humanas se entrelazan, como los espacios arquitectonicos, las reglas y protocolos de funcionamiento segun los tipos de propiedad, convenios, recursos economicos disponibles y la accesibilidad geografica. Esta articulacion promueve o inhibe acciones politicas que agencian practicas espaciales. En los ejemplos descritos es posible observar la presencia de colectivos emprendedores de diversa indole que intervienen en esos espacios, y lo hacen a partir de propuestas diferentes de aquellas para las que originariamente fueron proyectados y construidos. Y ello al mismo tiempo que se retroalimentan lineas de procedencia segun rasgos y cualidades de tipos y usos compartidos, generando situaciones y entornos concretos, con los habitares y procesos de subjetivacion respectivos (Guattari, 2008).

A pesar de las experiencias emergentes, mucho ha quedado en proyectos a medias, como el Plan Fenix hacia La Aguada; o sin concrecion, como una nueva terminal regional de pasajeros hacia Capurro y un complejo de espacios publicos en toda el area central de la bahia (Sociedad de Arquitectos del Uruguay [sau], 2016). Una nueva ola aplastante de flujos transnacionales de capital desde la industria y el comercio portuario parece no dejar lugar para nada mas, reforzando el divorcio entre la ciudad y la bahia que la hizo nacer.

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(1) Proyecto i+d Habitares de un Montevideo aun "novisimo": narrativas, procesos de subjetivacion y practicas espaciales en territorios urbanos entre el deterioro y la gentrificacion (aprobado academicamente, Comision Sectorial de Investigacion Cientifica [csic]-Universidad de la Republica [Udelar], Uruguay; Proyecto Innovaciones Educativas Aprendizajes colaborativos en base a problematicas convergentes: formacion en estudios culturales urbanos (financiacion Comision Sectorial de Ensenanza [cse]-Udelar). Ambos proyectos se encuentran enmarcados en el Programa en Comunicacion, Arquitectura, Ciudad y Territorio (AcrCom) del Laboratorio Transdisciplinario de Etnografia Experimental (Labtee), radicado en la Facultad de Informacion y Comunicacion (Fic)-Udelar.

Eduardo Alvarez-Pedrosian. Universidad de la Republica, Montevideo, Uruguay.

Daniel Fagundez-D'Anello. Universidad de la Republica, Montevideo, Uruguay.

Recibido el 17 de agosto de 2017, aprobado el 5 de diciembre de 2017.

E-mails: E. Alvarez-Pedrosian, eduardo.alvarcz@fic.cdu.uy | D. Fagundez, dfagundcz@psico.edu.uy

Leyenda: FIGURA 1 | Bahia de Montevideo

Leyenda: FIGURA 2 | Primer plano de la "Ensenada" de Montevideo trazado por Domingo Petrarca (1724)

Leyenda: FIGURA 3 | Bella Vista, Montevideo

Leyenda: FIGURA 4 | Ubicacion del Segundo Ensanche en el Departamento de Montevideo

Leyenda: FIGURA 5 | Cartografia de la Bahia Novisima

Leyenda: FIGURA 6 | Bahia de Montevideo

Leyenda: FIGURA 7 | Central Batlle y Palacio de la Luz, Montevideo
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Author:Alvarez-Pedrosian, Eduardo; Fagundez-D'Anello, Daniel
Publication:EURE-Revista Latinoamericana de Estudios Urbanos Regionales
Date:May 1, 2019
Words:11225
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