Printer Friendly

Henri de Lubac, La posteridad espiritual de Joaquin de Fiore, 2 volumenes: I. De Joaquin a Schelling.

Henri de LUBAC, La posteridad espiritual de Joaquin de Fiore, 2 volumenes: I. De Joaquin a Schelling, Madrid: Encuentro (<<Ensayos>> 441), 2011, 408 pp., 15 x 23, ISBN 978-84-9920-089-7 y II. De Saint-Simon a nuestros dias, Madrid: Encuentro (<<Ensayos>> 442), 2011, 477 pp., 15 x 23, ISBN 978-84-9920-090-3.

El gran libro, en dos volumenes, que ahora resenamos es ya, esperamos, suficientemente conocido para los lectores de esta Revista. Vio la luz en 1981, y ya fue traducido y publicado por Ediciones Encuentro en 1989. La razon de dar noticia de el no es, por tanto, presentarlo, sino compartir la satisfaccion de que esta obra haya sido reeditada por Ediciones Encuentro, y aprovechar la ocasion para volver a reflexionar sobre un teologo y una obra de dimensiones excepcionales.

En el Prefacio escribio Henri de Lubac que el 17 de noviembre de 1964, desde su lecho del hospital de Basilea, Karl Barth escribia a Jurgen Moltmann: <<... Planteando mi pregunta de manera aguda: ?acaso su "teologia de la esperanza" es algo mas que el bautismo de "el principio Esperanza" del senor Bloch?...>>. El 4 de abril de 1965, desde Bonn, Moltmann contestaba a Barth: <<... Comprendida en los tiempos modernos, la doctrina del espiritu ha sido enteramente coloreada de una manera entusiasta y milenarista. Joaquin esta mas vivo que Agustin. Por eso los unos hacen de la inmediatez del saber una superacion de la fe, y los otros hacen de la fe una superacion de Cristo ...>>. Y comentaba el autor: <<Estas palabras--pregunta y res puesta--definen bastante bien el estudio que sigue. Incluso si las liberamos del juicio de valor que implican por ambas partes, y que hemos de apreciar, dichas palabras nos parecen autorizar nuestra empresa y garantizar su actualidad>>.

Cuando escribia esto, De Lubac llevaba trabajando en esta obra desde hacia ya mas de dieciocho anos, y, segun el, al principio habia sido concebida como un desarrollo del capitulo dedicado a Joaquin de Fiore en su gran estudio <<Exegesis Medieval>>. Ese fue el impulso inicial; despues, tal como el autor explica tambien, diversas circunstancias fueron retrasando su terminacion y se fueron modificando sus perspectivas, sin que jamas--dice De Lubac<<hayamos podido realizar toda la elaboracion deseable>>.

A pesar de la modestia que caracterizaba a este gran teologo y excelente conocedor de la historia de las ideas y de los tiempos en que le toco vivir, la obra que resenamos puede considerarse, como muchas de De Lubac, un clasico de la literatura teologica del siglo XX y un punto de referencia necesario para quien quiera aproximarse, por un lado u otro, a la gran corriente de la historia de las ideas teologicas en su desarrollo constante y en su relacion con las ideas filosoficas, sociales, politicas. De Lubac, en sus escritos mas significativos, casi siempre va desde la teologia a la historia y vuelta.

En el primer volumen trata <<La innovacion de Joaquin>> (pp. 19-68); <<Joaquinismo medieval>> (pp. 69-120); <<Buenaventura y Tomas de Aquino>> (pp. 121-158); <<Siglos XV y XVI>> (pp. 159-2012); <<Del Beato Joaquin a Dom Deschamps>> (pp. 203-252); <<Swedenborg, Lessing, Herder>> (pp. 253-285); <<Maistre y Ballanche>> (pp. 287-322); <<Romanticismo aleman>> (pp. 323-353); <<Hegel y Schelling>> (pp. 355-388). Y anade tres interesantes apendices: <<El Anciano Simeon y el Nino Jesus>>; <<El Concilio de Arles (1263)>>; y un breve e incisivo estudio que Robert Salter envio a De Lubac y el lo anadio como Apendice: <<Sobre la perennidad y universalidad del cristianismo segun Schleiermacher>>.

En el segundo volumen: <<Nuevos cristianismos>> (pp. 7-47); <<Lamennais y otros>> (pp. 49-83); <<Buchez y la escuela bucheziana>> (pp. 85-127); <<Pierre Leroux y su profeta>> (pp. 129-177); <<Michelet y Quinet>> (pp. 179-221); <<Adam Mickiewicz>> (pp. 223-266); <<Cristianos y marginales>> (pp. 267-315); <<Las metamorfosis de la tercera edad>> (pp. 317-361); <<Del lado de Rusia>> (pp. 363-409). Y termina con una conclusion titulada. <<Neojoaquinitas contemporaneos>>. Y otros tres interesantes apendices: <<La Noche de Navidad>> de Karsinki; <<La insuperable plenitud>>, que recoge unos textos selectos de Hans Urs von Balthasar; <<La enigmatica actualidad de Joaquin de Fiore>>.

No es el momento de escribir, en una resena, ni siquiera un breve comentario a los temas tratados aqui. Solo quisiera senalar que esta obra sobre la posteridad de Joaquin es un ejemplo de muchas cosas. Senalare tres.

En primer lugar, de la agudeza y la profundidad del teologo De Lubac, que ya en su madurez--esta es su ultima obra--mantenia un espiritu vivo y abierto a todo aquello que pudiera iluminar la verdad sobre la fe y la vida cristianas. Y esto en su relacion y sus influencias en el mundo de las ideas. Saber historia de la teologia no es algo cerrado sino que es un conocimiento que permite comprender la teologia abierta a un dialogo con el mundo y con la historia general de las ideas. Y De Lubac logra decir siempre mas de lo que dice. Esta senalando algo que, basado en el estudio de la historia, es un problema siempre actual. En este caso nos habla de la eterna tentacion de separar en la Iglesia el espiritu y la institucion.

En segundo lugar, es un ejemplo por el metodo de trabajo. No parte el autor de unas ideas preconcebidas para las que busca justificaciones forzadas sino que es un estudio que va descubriendo y ahondando trabajosamente en algo que al principio solo era quizas intuido. Como los antiguos habian explicado el movimiento metodico de la ciencia: de lo conocido a lo desconocido, planteando nuevas y adecuadas preguntas.

Finalmente, es ejemplar en su superacion de la moda que nos afecta tanto, en mi opinion negativamente, de distinguir divulgacion y especializacion. Si el escrito es bueno es ambas cosas, si no lo es, no es ninguna de las dos. Para quien lea esta obra, no se le ofrece una alternativa de ese tipo. Todos aprenden, algunos descubriran muchas cosas que antes no sabian, otros podran discrepar en un punto u otro, otros anadiran cosas nuevas, porque los anos no pasan en vano. Pero lo que quiero senalar es este modo de escribir de De Lubac y de otros grandes teologos del siglo XX que se llamo una <<teologia de alta cultura>>. Era al mismo tiempo un trabajo de teologos especializado en el sentido mas noble de la palabra, pero que establecia un dialogo (<<divulgacion>>) con el mundo y los intereses de la cultura.
COPYRIGHT 2014 Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2014 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Lluch, Miguel
Publication:Scripta Theologica
Article Type:Resena de libro
Date:Aug 1, 2014
Words:1154
Previous Article:Beatiz Comella, Josemaria Escriva de Balaguer en el Real Patronato de Santa Isabel de Madrid (1931-1945).
Next Article:Vicente Vide y Jose Ramon Villar (eds.), El Concilio Vaticano II. Una perspectiva teologica.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2021 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters |