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HHV-6 virus and its relationship with neurodevelopmental disorders/El virus HHV-6 y su relacion con los trastornos del neurodesarrollo/HHV-6 do virus e sua relacao com transtornos de neurodesenvolvimento.

Introduccion:

El Herpes Virus Humano 6 (HHV-6) era llamado antiguamente como el virus linfotropico B humano, es un virus de la familia Herpesviridae, es solo uno de los 8 que infecta los humanos y es el agente mas reconocido como causante de la roseola infantil. Tambien se le ha asociado con una serie de desordenes neurologicos incluyendo convulsiones, encefalitis, esclerosis multiple, meningoencefalitis y meningitis en menores [1, 2, 3, 4].

El virus HHV-6 infecta casi a todos los seres humanos, usualmente se manifiesta antes de los dos anos, en portadores sanos usualmente es asintomatico, muestra una distribucion generalizada con persistencia durante toda la vida del portador. Aunque el virus se activa y reactiva con frecuencia, puede permanecer clinicamente inactivo si el paciente no sufre inmunodepresion. La reactivacion suele afectar distintas partes del cuerpo incluyendo el cerebro, los pulmones el corazon, los rinones o el tracto gastrointestinal [5, 6].

El objetivo de este articulo es relacionar el virus HHV-6 con los trastornos del neurodesarrollo con el fin de que la neuro pediatria sea capaz de diferenciar los posible sintomas virus y en su caso comenzar terapia antiviral en los ninos, atendiendo a las secuelas del neurodesarrollo y que mas tarde pueden presentarse, lo cual no permite el tratamiento adecuado en los ninos [3].

Debido a que el medio de contagio mas comun es la saliva, que se ha encontrado que el herpesvirus [beta] con una seroprevalencia calculada de entre 90% y 100%, el cual puede infectar y establecer latencia en el sistema nervioso central, en cuyo caso puede causar trastornos cognitivos, discapacidad permanente o la muerte. Se conocen dos variantes del HHV-6 a las que se les conoce como HHV-6A y HHV-6B. La Infeccion activa o reactivacion de HHV-6 a nivel cerebral se asocia con trastornos neurologicos, incluyendo esclerosis multiple, epilepsia y encefalitis y se ha encontrado en pacientes con trastornos del espectro autista [6, 7, 8,9].

Las convulsiones benignas y febriles son los evento convulsivo mas reportado por las unidades pediatricas asociado al virus durante el periodo neonatal, aunque usualmente no se prolongan mas alla de los 2 anos de edad, estas pueden comenzar en los primeros dias o semanas posteriores al nacimiento y pueden causar distintas secuelas neurocognitivas. Las convulsiones son causadas por una infeccion que ocurre fuera del sistema nervioso central, pero que el sistema inmunitario no logra controlar y el virus ataca directamente las estructuras cerebrales. Las convulsiones son reconocidas como principales contribuyentes a la morbilidad y mortalidad en los ninos de 6 meses a 60 meses de edad en los paises en desarrollo [9,10].

Los padres encuentran perturbadores los eventos, pues se presentan en ninos aparentemente sanos. Las convulsiones ya sean benignas o febriles que se caracterizan por ser descargas paroxisticas hipersincronica de un grupo de neuronas corticales que pueden o no acompanarse de fiebres alta y que se han asociado con el HHV-6 y el dano neurologico producido usualmente no se diagnostica hasta que se presentan trastornos cognitivos en edades mas avanzadas debido al proceso epiloptogenetico resultante de las convulsiones y a los golpes que en ocasiones sufren los menores al momento de las mismas [9, 10,11, 12].

La presencia del virus HHV-6 es la mayor causa reportada de infecciones oportunistas en pacientes inmunodepresivos, por ejemplo pacientes con SIDA o quienes han recibido trasplante de organos, se presentan en infecciones cardiacas en menores y tambien se le ha asociado a la esclerosis multiple [13].

Desde 1993 se han estudiado la relacion entre los herpes virus, especialmente los citomegalovirus (CMV) y los virus Epstein-Barr (EBV) y se relacion con patogenesis cronica y la encefalitis asociada con la epilepsia analizando la presencia de genes de herpes virus en el tejido cerebral de ninos con encefalitis cronica [4].

Los estudios que se han realizado para analizar la relacion entre la encefalopatia severa asociada con infeccion por HHV-6, incluyen resonancia magnetica que usualmente muestra la participacion de los ganglios basales o anormalidades en la sustancia blanca, a veces se llega a encontrar coagulopatia con citocinas Estos resultados sugieren un mecanismo patogenico heterogeneo en encefalopatia asociada con infeccion por HHV-6 [13, 14].

Se ha encontrado que puede alterar la glia y la estructura de los astrocitos pues causa inflamacion cronica, lo cual provoca desmielinizacion en las neuronas afectadas. Infecta primordialmente a los oligodendrocitos maduros, lo cual produce profundas alteraciones en las propiedades de las celulas y la capacidad de transmitir informacion [14,15].

Se encuentran casos en diversas partes del mundo de ninos sanos, que comienzan aparentemente sin causa alguna con convulsiones febriles, encefalopatia y posterior deterioro cognitivo que se confunde con las caracteristicas del espectro autista cuando en edades mayores, el menor muestra un retraso en el desarrollo cognitivo, que se puede empatar con las presentadas en los trastornos del desarrollo y en algunos ninos mayores con los trastornos del espectro autista [8, 9,16, 17,18, 19, 20].

Los trastornos del neuro desarrollo se definen como alteraciones o retrasos en el desarrollo de funciones vinculadas a la maduracion del sistema nervioso central, mismos que pueden comprometerse con la presencia del virus HHV-6, [8] y que en ocasiones el dano puede presentarse en una localizacion especifica como el reporte de caso realizado por Henduld que analiza la esclerosis producida en el hipocampo debido a una infeccion del HHV-6 [21].

Es usual encontrar sintomas que se traslapan con los trastornos del espectro autista, los cuales son un conjunto de sindromes del desarrollo y el comportamiento que resultan de desordenes en diferentes areas cognitivas [6].

La presencia del virus en ninos con trastornos neurologicos ha llevado a la busqueda de ensayos clinicos su reconocimiento en el menor tiempo posible. Sin embargo, el reto se presenta cuando los sintomas pueden ser confundidos con diferentes causas y a la aparente inactividad del virus. El portador puede presentar sintomas que se tratan como el problema y no como sintomas, ejemplo de esto son las convulsiones y la epilepsia [22].

Recientemente estudios de distintas partes del mundo han dado cuenta de la reaccion viral en ninos y especificamente en pacientes que habian sido originalmente diagnosticados con trastornos del espectro autista, que debido a la tendencia a alergias de diversa indole se logra reconocer la activacion del virus [23, 24, 25].

La relacion que se encuentra entre los casos reportados es que los ninos presentaron convulsiones en los primeros meses de vida, sindrome de hipersensibilidad, encefalitis, tendencia a las alergias, trastornos en el tracto digestivo o pulmonar, fatiga cronica e hipersensibilidad [26, 27, 28, 29, 30].

En general los ninos son tratados por las infecciones producidas por el virus, pero las secuelas neurocognitivas en la mayoria de los casos, se reconocen posteriormente. En algunos casos los ninos muestran un desarrollo normal, aunque las historias clinicas encuentran que los padres reportan una regresion en el desarrollo del habla, la socializacion o en los habitos de sueno. Es entonces que en muchos casos se comienza con la busqueda de ayuda neurologica para tratar los sintomas que se ajustan perfectos a los trastornos del espectro autista, siendo en ninos mayores de 3 anos, el diagnostico que se presenta con mayor frecuencia [31]. La explicacion del deterioro neurocognitivo se debe a la inflamacion cronica causada por la encefalitis, las convulsiones, o los ataques epilepticos o el aumento de temperatura cerebral, lo cual deja secuelas neuronales como la desmielinizacion, lo que redunda en dificultad para la transmision de impulsos entre neuronas, a lo que se suma las posibles caidas y golpes producto de las convulsiones y en algunos casos se han podido determinar focos epilepticos atipicos [32, 33].

Entre las secuelas neurologicas que los ninos pueden presentar, se encuentran mutismo selectivo, irritabilidad del lobulo temporal, regresiones en el desarrollo motor y deficit de atencion [34].

Es asi que el virus se relaciona con el diagnostico de los trastornos del espectro autista. Trastorno que ha sido sobre diagnosticado, como se reporta en algunos estudios epidemiologicos en lo que se encuentra confu sion en tre los trastorn os del desarrollo y las dificultades perinatales, [35]o bien con otros trastornos psiquiatricos como la esquizofrenia [36, 37], lo cual resta posibilidades de ayuda pediatrica a los ninos en caso de que se trate de una accion viral, que de no ser trata continua afectando las areas cerebrales donde se encuentra [38].

Ha sido reportada por la literatura cientifica y no cientifica la relacion entre los problemas autoinmunes en los ninos con trastornos del espectro autista [38y 39] y en las historias clinicas se encuentra que los ninos en diversos casos, presentaron convulsiones ya sean benignas o febriles [40, 41, 42], o bien las infecciones trasmitidas por las madres al momento del parto, o contagio viral hospitalario [43].

Es por ello que se han presentado evidencias en la comunidad pediatrica, especialmente en los Estados Unidos de la relacion entre las infecciones virales y el aumento de la prevalencia de casos de trastornos del espectro autista [42, 43, 44, 45, 46, 47, 48, 49].

Entre los principales trastornos del desarrollo que el virus puede provocar se encuentran: Deficits en la reciprocidad social -emocional, deficiencia en la comunicacion no verbal, mutismo selectivo, hiper o hipo reactividad sensorial que puede incluir atencion en los elementos del ambiente, deficit de atencion con hiper actividad, deficiencia cognitiva, deficiencia motora, deficit en la memoria de trabajo [21, 31, 42, 45, 47, 48, 49].

Conclusion:

El verdadero reto no es el tratamiento del virus o el reconocimiento del mismo, existe suficiente evidencia biologica para atacarlo, el mayor reto es que la deteccion se haga de manera oportuna. Debido a la falta de especialistas en neurodesarrollo, parece que el diagnostico de autismo satisface la mayoria de los sintomas en los ninos, a veces solo se analizan los sintomas conductuales y no se revisan a fondo las historias clinicas, las cuales pueden mostrar evidencia de frecuentes enfermedades oportunistas durante la primera infancia [50,51]. En ocasiones parece que son solo un tramite burocratico, pero eso cierra la oportunidad a los ninos para tener acceso a un diagnostico adecuado y no solo al control de los sintomas.

Las secuelas neurocognitivas se manifiestan usualmente entre los 3 y los 4 anos de edad, pero los padres no encuentran la ayuda adecuada sino hasta despues de los 6 o 7 anos en promedio en America Latina. En ocasiones los ninos presentan problemas en el sistema inmunologico o bien retrasos en los hitos del desarrollo. Es por ello que se vuelve una emergencia contar con expertos del neurodesarrollo que ayuden a evitar en lo posible el deterioro de las funciones cognitivas, acompanando su desarrollo cuando se presenta un evento que afecte al Sistema Nervioso Central en los primeros anos de vida, a traves de programas neuroeducativos.

En este sentido bebes tratados en unidades pediatricas por crisis epilepticas no pueden ser enviados a casa, asegurando a los padres que no va a ver secuelas neurologicas, especialmente si se trataron los sintomas pero no la causa de las convulsiones, se sugiere un monitoreo constante y comenzar terapia neuromoduladora al menos hasta los 5 o 6 anos de vida, aconsejar a los padres reportar al pediatra cualquier retraso en el desarrollo, para evitar que mas tarde los sintomas cognitivos o del comportamiento resultantes puedan ser confundidos con los trastornos del espectro autista, que en ocasiones parece el unico diagnostico posible para los trastornos del neurodesarrollo [31].

Ademas, cabe recordar que el virus, mientras permanezca en el huesped seguira causando secuelas, en ocasiones expresadas solo como neuro inmunopatogenesis, pero en casos mas graves, se producen deterioros a nivel Sistema Nervioso Central se manifiestan en, como lo muestran diversas investigaciones las cuales van desde dificultades en el lenguaje, dificultades neuromotoras, hasta la disrupcion en el proceso glial y las propiedades neuronales [8, 9, 10, 14].

Al cuidado pediatrico se agrega el costo de los tratamientos de los ninos con trastornos del desarrollo, los cuales muchas veces deben continuarse de por vida, los cuales son mucho mas costosos para los programas de salud, ya sea publicos o privados, comparados con el costo de los tratamientos antivirales que pueden h acer u na diferen cia enorme para el desarrollo de los ninos. Es por ello que en los reuniones pediatricas en los Estados Unidos se ha alertado a los pediatras y expertos en el neuro desarrollo sobre la inclusion de pruebas virales como parte de los protocolos pediatricos, lo cual daria una mejor oportunidad al Sistema Nervioso Central en caso de estar comprometido, al final de cuentas el futuro de los ninos lo vale.

DOI: 10.7714/cnps/6.2.302

Received: 17/06/2012

Accepted: 03/12/2012

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Alma Dzib Goodin [3]

[1] Escritor cientifico. Neuroeducative Research, Design and Strategy Center, Chicago, USA. email: alma@almadzib.com
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Title Annotation:Brief Report/Casos
Author:Goodin, Alma Dzib
Publication:Revista Electronica Cuadernos de Neuropsicologia
Date:Dec 1, 2012
Words:3603
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