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H. A. Murena, la recuperacion de lo sagrado.

H. A. Murena: recovering the sacred

Murena, el pensador de caminos solitarios

En el volumen 10 de la Historia critica de la literatura argentina, Americo Cristofalo describe con justeza la trayectoria de H.A. Murena en el campo intelectual nacional desde principios de los 50 hasta los anos posteriores a su muerte, acaecida en 1975. Segun Cristofalo, existen ciertos terminos que describen la posicion de Murena; el principal, tal como reza el titulo de su articulo, podria ser "soledad". Cabe destacar que la palabra no describe una condicion absoluta, sino una progresiva transformacion del escritor y ensayista que, desde un lugar periferico dentro de la revista Sur a principios de los 50, se ira reconcentrando en una soledad radical en los anos siguientes hasta volverse "ilegible" en la decada de los setenta (Cristofalo, 1999, p. 103). (1) Esta reconstruccion es interesante porque repara en el progresivo ocultamiento--o retirada--del discipulo de Martinez Estrada del ensayo de interpretacion nacional hacia una tipologia textual diferente que, tal como describe Cristofalo, no encaja dentro de los esquemas de lectura de la generacion de Contorno ni tampoco de los jovenes criticos de los setenta. De hecho, desde las paginas de Contorno, "empezaba a construirse un juicio sobre Murena que llega hasta nosotros: espia sagrado, metafisico pesimista, esencialismo religioso, misticismo elitista (...). Anos hegemonicamente sartreanos en la critica y Murena al margen de toda rubrica comprometida" (Cristofalo, 1999, p. 104).

Seria impreciso hablar de un corte drastico en la produccion ensayistica de Murena desde fines de los 50 hasta el 75; como se evidencia en el texto de Silvio Mattoni Lasformas del ensayo en la Argentina de los anos 50 (2003), existen ciertas preocupaciones y tradiciones filosoficas que ya estan presentes en los textos anteriores a este periodo, sobre todo en El pecado original de America. Pero estas continuidades no deben hacernos perder de vista que, a partir de los 60, la ilegibilidad de Murena para la critica recrudece a partir de las formas y los temas de sus ensayos.

Pueden sindicarse las razones de esta progresiva retirada en el anacronismo que Murena comienza a profesar como forma de subversion en 1962 y que persistira hasta el ultimo de sus ensayos publicados en vida. La lucha contra el tiempo presente y, en particular, contra las dicotomias y filiaciones que imponen al individuo las formas del pensamiento moderno, haran que Murena reflexione cada vez con mayor detalle sobre lo religioso, lo sagrado y la metafisica. Por tanto, nos parece fundamental senalar esta diferencia que existe entre los ensayos finales del autor--La carcel de la mente, que aparece en 1971; La metafora y lo sagrado de 1973 y, finalmente, El secreto claro es editado de forma postuma en 1977--y la produccion anterior, que gravita sin dudas en torno a El pecado original de America.

Anclamos el adjetivo "finales" alrededor de 1961, ya que la mayoria de los trabajos de La carcel de la mente son bastante anteriores a su publicacion. Como informa la nota final de Visiones de Babel (Murena, 2002) "El ultranihilista" data de 1961, "El nombre secreto" aparece en 1969, y "El arte como mediador entre este mundo y el otro" data del mismo ano. A su vez, El secreto claro se trata de un texto variable, con digresiones y sendas perdidas. Su estructura evidencia un texto que no estuvo pensado para ser leido, sino escuchado. Las conversaciones que H. A. Murena y D. J. Vogelmann mantuvieron durante los anos 1971 y 1972 fueron trascriptas casi sin modificaciones en la version final del texto y son un reflejo del pensamiento de ambos sin los filtros y pruritos de la escritura. Es inevitable senalar la coherencia y concordancia de estas charlas con La carcel de la mente y La metafora y lo sagrado. Fundamentalmente, porque en ellas se toma el pensamiento tradicional como llave para entender lo que le acontece al hombre actual y como brujula para dirimir hacia donde se dirige el drama humano. El jasidismo, la cabala o el taoismo son terminos frecuentes del ultimo Murena que tambien aparecen en los dialogos de Radio Municipal de Buenos Aires. (2)

Como senalamos, el tema predominante que nos permite sistematizar los ultimos quince anos de la produccion de Murena se centra en la reflexion sobre la presencia o ausencia de lo sagrado en Occidente. Esto se vincula, por un lado, con la pregunta por la desorientacion del hombre actual y su existencia en un mundo profano. Por otro, se asocia a las busquedas religiosas de Murena, quien bucea en textos olvidados para hacer reverdecer el desierto espiritual moderno.

Como propone Guillermo Piro (2002), se puede entender la catena aurea que recorre los ensayos como "las notas sintomaticas de la lucha de una criatura por lo comun desconcertada ante el caos especialmente perturbador de los tiempos y lugares que le fueron dados para vivir" (Murena, 2002, p. 13). En efecto, no es menor la presencia del desasosiego como eje que estructura la argumentacion, la constante sensacion de que al hombre del siglo XX le toca enfrentarse con un mundo en decadencia y ruinas. El hombre masa, masificado, desposeido de su propia individualidad es objeto de un analisis que no siempre se caracteriza por el optimismo en el futuro.

Los trabajos de Murena, en lineas generales, se proponen investigar el derrotero humano desde el Renacimiento en adelante para desentranar en las razones ocultas del declive. Hay un afan constante de ir en busca de las causas profundas que subyacen a la presente decadencia. El interrogante por el fracaso del sujeto cartesiano occidental, podriamos decir, es el hilo que mantiene unido al texto.

En movimiento contrario, tambien busca el modo de sortear el abismo. Reacciona ante quienes proponen recetas que posibiliten una transformacion. Pensar en una serie de pasos que puedan llevar a la redencion es, en el fondo, un pensar tecnocratico. Murena huye del reino de la cantidad y senala hacia lo sagrado. El reencuentro con lo sagrado no es algo que se pueda ensenar mecanicamente, requiere una voluntad de introspeccion muy fuerte. Se entiende como un camino estrictamente individual, donde la idea de masa queda excluida totalmente. Una sociedad no es mas que el conjunto de problemas o virtudes de cada uno de sus miembros y seria un error--desde su perspectiva--suponer que una sociedad puede ser mas sana que sus integrantes. La transformacion social no terminara por transformar a los individuos, sino al contrario. Es la transformacion de los individuos la que posibilita la transmutacion de una sociedad.

Nuestro recorrido por esta zona ilegible de la ensayistica de Murena se propone, en principio, entablar un dialogo con las fuentes que explicitamente se senalan en los textos para poder, desde alli, organizar los ejes problematicos mas importantes que son retomados con insistencia por el autor durante los ultimos quince anos de su produccion. No intentamos desarrollar una lectura puramente "esoterico-romantica" (Cristofalo, 1999, p. 105), como la realizada por Teresita Frugoni de Fritzsche (1985)--cuyo estudio, por otra parte, supera ampliamente al nuestro--, pero si nos interesa poner en valor lecturas, autores y corrientes de pensamiento del siglo XX que se encuentran presentes en la obra de Murena. Particularmente, destacaremos el fuerte dialogo con la Escuela Tradicional de Rene Guenon y Titus Burckhardt. Profundizar en estas fuentes anacronicas--si se nos permite el uso incorrecto del termino--posibilitara resaltar con mayor claridad el cariz de las reflexiones de Murena durante este periodo, cuyo foco central ya no esta puesto en la construccion de una ontologia americana, sino en desentranar las razones de la decadencia del occidente moderno.

Las fuentes tradicionales de un anacronico por eleccion

En La carcel de la mente se agolpan citas de Rene Guenon, Titus Burckhardt y Ananda Coomaraswamy. En funcion de estas referencias proponemos hablar de un viraje intelectual en los ultimos quince anos de la produccion del autor. Nuestra primera tarea es resenar algunas de las caracteristicas de este viraje y las fuentes de las que se nutre. Para esto, los dialogos de El secreto claro son fundamentales, ya que bajo el tono cordial de la charla se abordan estos temas y autores.

Durante estas emisiones radiales se rescata con fuerza la figura de Rene Guenon. De hecho, en el dialogo titulado "La contrainiciacion" (2005, p. 21-27) se trabaja con las ideas de iniciacion y tradicion en clave netamente guenoniana. A partir de esta referencia, Murena nos lleva al campo del "Esoterismo Cristiano" (Guenon, 2003). Con esta expresion hace referencia a una sabiduria tradicional que se encuentra mas alla del cristianismo pero que se encarna materialmente en ella. Este saber esoterico es el nucleo central que comparten todas las religiones. La mostracion que cada una de ellas hace del saber es diferente y particular. Asi, existe siempre una faceta visible y abierta de toda religion, su cara exoterica. Esta se complementa con una faceta invisible, interior y misterica, su cara esoterica.

Mencionamos brevemente esta particularidad porque, durante todos los dialogos con Vogelmann, Murena demuestra un gran interes por la cara esoterica de las religiones. En el dialogo "El Tao, la tecnica y el justo medio" (2005, p. 45-51) opta por el taoismo y Lao Tse frente al saber exoterico y social de Confucio. En "El deseo del mendigo" (2005, p. 53-58) vuelve con insistencia sobre el jasidismo, vertiente mistica del judaismo. Con "El agua del paraiso" (2005, p. 67-70) se interesa por el sufismo, es decir, el esoterismo islamico. Dentro de la tradicion cristiana, trabaja sobre el Maestro Eckhart (2005, p. 76) y Angelus Silesius (2005, p. 115). Como queda claro en las charlas, Murena opta por el aspecto esoterico de las religiones. Y tal vez por esto pasa del judaismo al islam o al cristianismo sin ningun tipo de problemas. No revisten gran importancia las diferentes formas externas.

A esto se debe sumar que, al hablar sobre arte en el texto "El arte como mediador entre este mundo y el otro" (2002, p. 400), no cita ninguna de las grandes referencias de su tiempo, sino que se apoya en el texto de Titus Burckhardt Principios y metodos del arte sagrado, en Simbolosfundamentales de las ciencias sagradas de Guenon, en textos sobre alquimia de Eugene Canseliet, y en La danza de Shiva de Ananda Coomaraswamy. Se trata en todos los casos de autores capitales de la corriente tradicionalista, cuyos estudios sobre religiones apuntan a los aspectos esotericos.

En este recorrido por las referencias menos difundidas queremos agregar a Carl Gustav Jung. (3) Si bien el psiquiatra suizo no se dedica a la historia de las religiones comparadas, el peso de esta disciplina en su obra es fundamental, al tiempo que se erige como uno de los criticos centrales del "mundo sin dioses" forjado por la mentalidad racional europea. La importancia de lo inconsciente colectivo es remarcada en el apartado 15 de "El ultranihilista", donde afirma que "El arte de curar occidental habia menospreciado--con total coherencia respecto a la Weltanschauung de la que formaba parte--las fuerzas psiquicas irracionales que desempenan en la dinamica de la salud un papel que aun no se sospecha siquiera" (2002, p. 301).

Siguiendo los argumentos del mencionado apartado 15 (y tambien en el 12), se advierte que Murena no piensa en sintonia con Freud, sino que opta por una definicion de caracter junguiano. Como se aprecia en los ensayos de Civilizacion en transicion (Jung, 2014) lo inconsciente es pensado por el autor suizo desde un punto de vista colectivo y social.

Como Jung, Murena tambien es reacio a pensar en terminos de grupo, y mucho mas si se considera al grupo como masa. La masa comporta la degradacion del individuo humano, quien librado a las fuerzas de lo inconsciente ya que en el grupo prima lo que es comun a todos. Por tratarse lo inconsciente colectivo de algo conformado biologicamente a lo largo de los milenios, un sujeto masificado esta completamente desprotegido contra sus fuerzas inconsciente y puede ser manipulado a traves de diferentes herramientas que el pensar titanico ha forjado para tales fines.

Cerramos aqui este recorrido por las fuentes de Murena. Lo fundamental aqui reside en comprender que, si bien el autor presenta una serie de continuidades en su obra, tambien existen nuevas sendas. En estos ultimos ensayos permanecen latentes algunas preguntas iniciales, pero el enfasis radica en pensar la coyuntura de lo humano. El interrogante de ?que es ser un hombre en Latinoamerica? se ve desplazado por una nueva cuestion: ?que queda de humano en el hombre? ?como gestionar los resabios de humanidad para reverdecer la civilizacion occidental?

La profanacion del mundus

En la charla "La decadencia de nuestro tiempo", Murena y Vogelmann exponen la teoria de los ciclos cosmicos (2005, 33). Esta teoria observa que el universo no se desarrolla de acuerdo a un tiempo lineal e independiente de los eventos que sobre el se concitan, sino que tiene otra logica de funcionamiento. Frente al tiempo cartesiano--plano y abstracto en todo sentido--la teoria de los ciclos apunta a una concepcion diferenciada: el tiempo no es independiente de los sucesos que se dan en el; es mas, tiempo y suceso estan intimamente relacionados, se rigen de acuerdo a lo que Guenon llama "signos de los tiempos" (1976). El tiempo marca cualitativamente los acontecimientos que sobre el se despliegan. En esta teoria, de claros ecos gnosticos e hindues, se habla de un progresivo empobrecimiento del universo manifestado a partir del alejamiento del principio divino que la da origen.

La referencia primaria de este hecho es Los trabajos y los dias de Hesiodo. La gradacion de las edades--Oro, Plata, Cobre e Hierro--responde al poeta helenico. Pero el origen de la teoria puede rastrearse hasta la India. De hecho, la teoria hindu de los ciclos cosmicos reza que todo el Manvatara (o "Dia de Brahma") se divide en cuatro edades o Yugas (Guenon, 1966, p. 17-18).

La teoria de los ciclos descendentes es el marco imprescindible para comprender todas las afirmaciones de caracter politico y sociologico que Murena realiza en La carcel de la mente. De hecho, sin ella se vuelve oscura la desconfianza que siente por los sistemas de gobierno modernos, en todo conformes con un hombre de hierro que no aspira a una comprension holistica sino solo material de su existencia. Encontrarnos en el Kali Yuga es el factor fundamental por el cual se ha perdido la clave simbolica de comprension del devenir humano en la tierra. Murena afirma:
   La historia es un criptograma que quizas tenga una sola
   interpretacion definitivamente valedera, pero los hombres (...) nos
   servimos para descifrarlo de diversas claves, que varian con el
   lugar y el tiempo a que pertenecemos, y que nos lo aclaran segun lo
   que mas nos concierne. Con America se da el escandaloso caso de que
   (...) ha sido y es interpretada, inclusive por los americanos,
   segun una clave puramente europea (2002, p. 224).


No es posible ya una vera interpretatio porque se han perdido las claves, es decir, se desconoce la tradicion espiritual. Este desconocimiento vuelve puro objeto material de estudio cientifico cualquier interrogante, que queda desprovisto de trascendencia y, esencialmente, de caracter simbolico. La historia, entonces, se vuelve materialismo historico; el mundo, una cantera inagotable de recursos; el hombre, mano de obra para la produccion. La existencia completa se desacraliza, el hombre esta desvinculado del kosmos.

A raiz de la perdida de la brujula simbolica, Murena considera que se extravia el sentido de lo sagrado no solo en el tiempo, sino tambien en el espacio. El hombre moderno vive en una geografia completamente accidental--profana--; habita ciudades que se disenan en funcion de las necesidades del comercio, pero no se piensan como catedrales para habitar. Retoma la nocion de "geografia sagrada", presente ya en Mircea Eliade y Rene Guenon:

Existe sin duda una geografia mistica--para darle un nombre que la distinga de la exclusivamente geografica--, segun la cual cada punto en la tierra posee una irradiacion unica, compleja y de algun modo fatidica. Esas radiaciones se hacen manifiestas --y a la vez se eclipsan--en la particular historia que se constela y estratifica en torno a cada punto terrestre (Murena 2002, p. 223).

La geografia sagrada es por completo ajena a cualquier habitante de la Europa moderna. Ese punto terrestre donde la historia se constela nos remite al omphalos griego (Murena 2002, p. 276), el punto a partir del cual el caos se vuelve cosmos. Las culturas tradicionales manejaron esta nocion y establecieron sus centros de peregrinacion, santuarios, sitios sagrados y montanas magicas. Tener un omphalos es tener un centro que orienta filosofica, espiritual y socialmente.

Luego de Renacimiento el centro comienza a borrarse y se reemplaza por otro que nada comporta de sagrado. En estas condiciones, prima lo hostil en la vida:
   el hombre es la bestia que ya no posee la ciega fuerza necesaria
   para errar por el caos de lo sin sentido y subsistir. En cambio,
   desde su cima de concentracion psiquica sin precedentes y por
   cierto peligrosa (...), el hombre cuenta con el novedosisimo poder
   (...) de instaurar el orden, de fundamentar el sentido. Para erigir
   dicho orden, para "cosmizar" el caotico mundo en bruto, el hombre
   debe practicar la repeticion ritual de los actos miticos con que
   los dioses crearon el cosmos en el principio. Y dado que los dioses
   impusieron sufiat creador mediante una irrupcion de la sacralidad
   en el caos, la criatura humana, para hacerse de un mundo en el cual
   pueda morar, debe consagrar, sacralizar, ordenar el ambito elegido
   (2002, p. 275).


Los dioses, los espiritus, los demonios desaparecen del "afuera", no son ya entidades autonomas que cohabitan el mundo de los humanos, ni es necesario conjurarlas. Todo conjuro, toda invocacion a lo sagrado, toda sacralizacion del espacio, supone una fuerza contraria al caos que se desea conjurar. El hombre abandona la tierra sacra para ingresar a la racionalidad tecnica. En el mundo sin misterio--del siglo XVIII en adelante --no son necesarias las protecciones de lo sagrado porque no hay nada de que protegerse. Dios abandona al hombre para retirarse a la morada de lo imposible.

En su soledad, el hombre descarta todos los ritos de cosmizacion--esos ritos ancestrales que Murena senala --e ingresa de lleno en lo profano. Mas, como advirtio Jung para la Alemania de entreguerras, esos dioses no se han retirado, simplemente se han ocultado. Ya no estan en el afuera, pero se han vuelto enfermedades psiquicas que desatan verdaderas epidemias. Reintegrar el mundo de los dioses en el mundo de los hombres es necesario para que se vuelva a vivir en un kosmos.

La perdida del espacio sagrado comporta tambien el caos en el diseno de las ciudades, pequeno mundo en que el hombre tradicional intentaba reflejar el orden cosmico. Por ello, las ciudades modernas--en especial las americanas--no tienen ritos de fundacion ni una diagramacion simbolica que las organice. Se trata solo de asentamientos de gente, construidos sobre el ideal de la conquista, es decir, el saqueo de la guerra. Las ciudades post-renacentistas se convierten en un ejercicio de la precariedad y el desamparo de la mentalidad conquistadora, destructora. Son el mundo visto a traves de los ojos del pensar titanico.

Murena recuerda que entre los ritos tradicionales de fundacion se cavaba un pozo en el centro de la futura ciudad--omphalos que tambien seria llamado mundus--y alli dentro se colocaba un punado de tierra del lugar de origen del fundador con otras ofrendas, como frutos y miel (Murena, 2002, p. 393). El sentido del ritual aparece claro: propiciar la prosperidad y la abundancia en el nuevo lugar, al tiempo que remediar una afrenta: el abandono del lugar de origen. Viajar--como viaja hoy el turista o ayer el colono--no tiene sentido en las culturas tradicionales. El unico viaje posible es el viaje de iniciacion y se realiza con el objetivo de volver a la tierra de origen para cerrar el camino heroico. Porque la religacion que prodigaba lo religioso era con los dioses, con los antepasados y con la tierra.

Finalmente, en una geografia profana y en un espacio profano, al hombre no le queda otra alternativa mas que optar por un sistema de gobierno tambien profano. Aunque pueda sonar extemporaneo, Murena desconfia de las democracias modernas y se detiene en la nocion de monarquia sagrada.

la democracia moderna que en 1789 inicio una Blitzkreig ideologica y material que terminaria por derribar a los regimenes de los aristoi de todo Occidente para sustituirlos por los gobiernos de la bourgeoisie, tuvo que implantar (...) una egalite juridico--economica que constituia el desmanado e ineficaz gesto con que la nacion intentaba imitar y suplantar el amor de Dios hacia sus criaturas. (...) Pero a la larga la inicialmente benefica egalite termino por mostrar su verdadera esencia de inapropiado y por tanto nocivo Ersatz del amor de Dios (...) [La] sociedad de masas ha terminado por crear, mediante el mazo de la igualdad y los granos de las criaturas, las papillas de una anonima lonely crowd en la que cada uno ha perdido lo mejor de si mismo para componer algo inferior a todos (Murena 2002, p. 266-67).

Suenan los ecos del dialogo con Rene Guenon, en especial El reino de la cantidad y los signos de los tiempos (1976). Cuestionar la idea de igualdad resulta incomodo, pero no para Murena, ya que opera desde la logica del simbolo. La igualdad a la que se refiere es la igualdad de la cantidad, de la uniformidad del mundo signico. Es la igualdad de la masa que tambien evoca Jung. La igualdad que reside en la cantidad y desprecia la cualidad es una igualdad que se traduce en uniformidad. En este plano, la igualdad de la democracia moderna equivale al mero numero y la deshumanizacion del hombre. Todo pensamiento simbolico es refractario por excelencia a este tipo de consideraciones. La interpretacion de los simbolos es algo que no se puede concretar en masa. Se trata de una experiencia de la pura cualidad. Por ello, se excluye la posibilidad de lo uniforme.

Los aristoi conservan para Murena un gobierno a traves de la cualidad, en tanto el gobierno de la democracia burguesa es el gobierno que se expresa en cantidad. El numero--vaciado de simbolismo y reducido a sola cifra--es lo que determina quien sera el gobernante.

La profanacion del Verbo

En la seccion "La voz de Saulo de Tarso" de La carcel de la mente Murena se pregunta por el estado de la palabra en la sociedad actual. Ella ha dejado de ser poesia, expresion de lo misterioso, logos en el sentido de San Juan Evangelista, y se vuelve con insistencia sobre "lo que es del Cesar".

Para Murena, San Pablo inventa la propaganda al suponer que todo el mundo debe ser convertido al cristianismo. Frente a los dioses anteriores--tutelares, familiares, tribales--la propuesta del cristianismo paulino se piensa universal. Es necesario que todos se conviertan para que llegue el Reino. Para esto, sera necesario montar un aparato de propaganda y coercion a traves de la palabra.

[La propaganda] ?De donde viene? Este arte con el que el capitalismo occidental ha procurado y procura enloquecer sistematicamente a la clientela ecumenica (...) Y lo singular resulta que tal arte tiene el mas puro origen religioso (...) Pues la propaganda nacio como corolario de una iluminacion religiosa superior que en ciertas criaturas engendra la necesidad de modificar el alma del projimo mediante la comunicacion espiritualmente compulsiva de una revelacion divina (Murena, 2002, p. 317).

El exceso de propaganda religiosa y de guerras de religion termina por generar su contrario en Occidente, es decir, el uso de la propaganda con fines seculares. Tal es el caso, por ejemplo, del enciclopedismo frances, que utiliza medios muy similares para su proyecto iluminista. El desfalco de la palabra llega incluso a la esfera de la educacion, que en su sentido moderno no es mas que deposito de informacion y generacion de mano de obra: "la educacion es un tipo de propaganda en el que, bajo el aspecto de informacion, predomina la comunicacion libre, aunque la verdadera educacion es la que empuja a cada cual hacia si, y deja de serlo en la medida en que tiende a domesticar al hombre para que se adecue a un universo rigidamente preestablecido" (Murena, 2002, p. 333).

Guillermo Piro (2002) toma la expresion "visiones de Babel" del ensayo que cierra La carcel de la mente para su compilacion. La expresion es justa para referir la desintegracion de la palabra segun Murena. El relato biblico alude a una situacion de disgregacion y vacio de sentido. Hay una multitud de lenguas que ya no comunican. La palabra se ha vuelto hueca. Si nos remontamos a la etimologia semitica de Babel (bab-Il) nos damos con la expresion "Puerta de Dios"; este aspecto simbolico tambien remarca un cambio importante. Hubo un momento en que las palabras de Babel se podian constituir como puertas-puentes hacia la divinidad, un momento en que el dios no era inaccesible a los hombres. El extravio de Babel es tambien la perdida de una clave espiritual de comprension. El poder hacedor de la palabra ya no habita en el hombre y el Verbo se ha oscurecido. No hay sabiduria, solo semiotica.

Murena requiere el aspecto trascendente de la palabra:

las palabras son simplemente mensajeras de otra cosa. (...) Y el unico momento en que las palabras valen verdaderamente--y con verdaderamente quiero decir que son buenas y fertiles--es cuando quien las emite no esta hablando por si, sino que esta dejando pasar a traves de si y transmite, mediante palabras, el espiritu de lo divino (Murena y Vogelmann, 2005, p. 38).

La incitacion a revivir la experiencia de lo sagrado es bloqueada en el cristianismo por malos representantes espirituales, junto con la perdida de la lengua sagrada y los cambios operados en la liturgia durante el siglo XX. El lenguaje, tal como lo entiende la filosofia contemporanea, es artefacto autonomo, desvinculado del mundo inmanente o trascendente. A tal punto se vuelve sobre si mismo que el ser humano pasa a ser su subordinado. Del Verbo divino se pasa a la palabra de los profetas, de los profetas a los poetas, de los poetas a los filosofos, de los filosofos a los linguistas, de los linguistas a los publicistas. Tal es el derrotero descendente. Frente a esto, Murena insta a un lenguaje metaforico, donde se de cuenta de lo inefable. Un lenguaje que vaya mas alla de su autorreferencialidad para volverse vehiculo de lo trascendente.

Al destacar el caracter metaforico de la palabra poetica, Murena resalta que, como el simbolo, es inexacta. La inexactitud radica en que--como toda expresion de lo sagrado--la palabra poetica no se basta a si misma y no puede cerrarse en la autorreferencialidad. La poesia intenta llevar al hombre hacia un experiencia originaria, la experiencia de lo numinoso. Mas este encuentro con lo numinoso no tiene el caracter exacto de la descripcion cientifica, es algo abierto. Ese territorio abierto, inconmensurable, indefinible, misterioso, se muestra a traves de la palabra poetica. La metafora es en el ambito de la palabra lo que el simbolo en el de la imagen.

La palabra babelica es figuracion de lo profano sin mas, pretende ser ruido. Como palabra sagrada, la poesia intenta recomponer la imagen de algo que siempre se escapa. "La babelizacion de la escritura indica aguda nostalgia mala del silencio que la gran obra por naturaleza encierra y busca. La catastrofe de la letra escrita testimonia en forma invertida que la literatura surge de la necesidad de Dios" nos dice Murena (2002, p. 436). La palabra profana instaura el ruido, es imagen exacta de lo que quiere ser: desorientacion, caos, mentira. El gran problema del hombre moderno es que ya no puede diferenciar el ruido del silencio:

Tanto la tradicion islamica como la judia declaran que en el Paraiso Adan hablaba en verso. Esta figura posee muchos sentidos. Uno concierne al habla. Aun hay vestigios en nuestras vidas del lenguaje paradisiaco: en la mirada del amor fluye una palabra muda pero inequivoca, palabra surgida de una proximidad al Centro que hemos perdido. La palabra que nos dio la serpiente, la palabra del Arbol de la Ciencia, es juzgadora, oprime hasta la muerte lo existente. En el otro polo se encuentra la poesia, en la que la palabra caida tiene de nuevo ocasion de tornarse paradisiaca. La poesia existe para salvar al mundo. El lenguaje caido, juzgador, solo es adjetivo, comentario, charla nociva. La poesia no juzga, nombra mostrando, es sustantivo, crea, salva. Mediante el lenguaje caido la poesia halla para el lenguaje caido la redencion de la metafora (Murena, 2002, p. 439).

No es llamativo que Murena coloque el ensayo "El arte de traducir" dentro de la seccion titulada "La sombra de la Unidad", ya que ahi se revela su propuesta en torno a la palabra. Traducir no tiene que ver con trasvasar de una lengua a otra, se trata de una operacion que va mas alla del lenguaje. Afirma que transducere puede entenderse como "llevar algo mas alla de si" (2002, p. 447). Esto es, poner en lenguaje algo que por su propia forma de ser lo excede. Toda poesia es en si misma una traduccion de lo inefable. Traduccion, simbolo y metafora son tres formas de designar una misma operacion artistica: la "presentizacion" por medios materiales de algo que no es material.

En La metafora y lo sagrado Murena habla de un "impulso metaforico" (2002, p. 440). ?Como entenderlo? Si, como lo advirtio Durand (1999), el hombre es un productor de simbolos, el impulso metaforico es la busqueda incesante de una metafora verdadera. Asi como los simbolos no tienen duenos ni autores, pertenecen a la humanidad en su conjunto, es un error muy comun creer que las metaforas--comparaciones --son propiedad del poeta. En este caso, estariamos frente a una capacidad metaforica profana, anclada netamente en la creatividad y el ingenio de quien escribe. Pero el impulso metaforico remite a algo mas complejo, a algo que puede llamarse imaginatio vera. Carl G. Jung la llamo "imaginacion activa". A grandes rasgos, esta imaginacion no es el capricho de la mente, sino que se activa cuando la consciencia se deja atrapar, poseer, por imagenes que no le pertenecen en sentido estricto. Son imagenes del colectivo humano. Lo mismo podemos decir para el impulso metaforico de Murena. Es una comparacion que se desarrolla a partir de las herramientas del lenguaje caido, pero no caprichosa; es fruto de una asociacion misteriosa que atane a lo humano, no a un individuo en particular. En cualquier caso, no es una asociacion al azar. Es la revelacion de una correspondencia a nivel profundo, una sincronicidad que nos desoculta algo mas alla de la materia.

La palabra poetica llega a su grado sumo en los textos sagrados, y la capacidad performativa de los textos sagrados llega a su grado sumo cuando se vuelve plegaria constante. No en vano, al final de La carcel de la mente Murena rescata a los Padres del Desierto y los Hesicastas. En ellos, la palabra se ha vuelto mantra, ciclo continuo, recitacion que busca disolver el ego para posibilitar el reencuentro con la Unidad. Frente a la plegaria que pide, la oracion es un puro entregarse, un dejarse estar en la palabra para que aflore lo sagrado:

Oracion, de oratio, que a su vez proviene de os-oris, boca. Quien pronuncia la oratio se convierte en pura boca, se anula para concentrarse en ser el limpio conducto a traves del cual pasa el soplo divino para sonar como alabanza de la Creacion de Dios, el Creador: esa armonia cosmica es la suprema beatitud para una criatura que difunde, entonces, betitud. La plegaria es una oracion que difiere de categoria. Plegaria, de precor, suplicar. En la plegaria se pide algo. A la criatura no le basta con que el paso del halito del Creador la confirme en esa inmortalidad que es su recuerdo de la Unidad: pide, necesita pruebas que se refieran a su particular persona dentro de lo creado (Murena, 2002, p. 457).

Ars sacra

La reflexion de Alvarez Murena sobre el Kali Yuga debia tener una seccion dedicada al arte. Ya que, como lo senala en La carcel de la mente, "el arte es el alma de una epoca" (2002: 349).

Al acercarse al arte de vanguardia y post-vanguardia constata que se ha perdido cualquier componente tradicional. El pensamiento materialista tiende sobre las obras un manto de profanidad. Las considera en sus aspectos materiales y las adora como obras: la perfeccion de la tecnica, su significacion, el tiempo historico en que fueron concebidas, el campo artistico. En las reflexiones posmodernas sucede lo mismo: se toma al simbolo por lo simbolizado. Entonces, ya no hay vinculo con nada de "mas alla" (metafora), sino que todo se queda en el "mas aca", arrobado en su propia finitud.
   la sociedad de masas--en la que la burguesia se disuelve--, si bien
   no quiere en verdad cultura, reclama sus circenses con apariencia
   cultural. Y el surrealismo (...) ofrecia a la industria cultural
   una ocasion optima porque los trazos surrealistas eran mas faciles
   de asimiliar o imitar y reproducir (...). Asi acontecio que el
   precepto del catecismo surrealista que afirmaba que "la poesia debe
   ser hecha por todos" se transformo de tal suerte que quien visite
   los salones y museos en que se exhibe el arte hoy comprobara que ha
   quedado convertido en otro precepto que dice que "la poesia puede
   ser hecha por cualquiera" (2002, p. 347).


Murena destaca que en el arte del siglo XX se da algo paradojico: por primera vez aspira a la autonomia total. Considera esto un autismo artistico que busca expresar una inexistente mismidad. Se ha perdido el ultimo vestigio de un arte sacro y queda solo un arte profano. Por otro lado, con el adjetivo "circenses" senala tambien la superficialidad del arte en la sociedad de masas. El hombre unidimensional reclama una cultura y un arte que secunden la ausencia de profundidad. El kitsch remarca que nada numinoso anida ya en el arte. La tecnologia ha "desventrado" (2002, p. 253) el mundo, ha puesto lo misterioso por fuera del templo y se ha complacido en decir que nada de misterioso existe en el misterio. En terminos generales, Titus Burckhardt refiere la idea de este modo: "La ciencia y el arte de la epoca moderna evolucionan en el sentido horizontal de la trama "material"; la ciencia y el arte de la Edad Media, al contrario, se refieren a la vertical de la urdimbre trascendente" (1982, p. 52).

En La metafora y lo sagrado senala lo siguiente:

Por feliz y libre que en su verdad un objeto aparezca en la obra, siempre recordara, habra de recordar--esto es condicion de la obra--su lugar originario. Todos los elementos de la obra de arte senalan una distancia: junto con el movimiento que la engendra, la distancia es el fundamento de la obra (2002, p. 450).

?A que se refiere Murena con la idea de distancia? Evidentemente, aqui suenan los ecos de Titus Burckhardt, una cita recurrente de Murena. Para el critico suizo el fin ultimo del arte sagrado no es evocar sentimientos o transmitir emociones; es un simbolo que utiliza elementos simples y primordiales, una pura alusion, cuyo objeto real es inefable. Es de origen angelico porque sus modelos reflejan realidades supraformales. Al recapitular en parabolas la creacion--"arte divino"--el arte sagrado demuestra la naturaleza simbolica del mundo y desvincula el espiritu humano de los hechos toscos y efimeros (1982, p. 3).

Con la distancia senala, en principio, la condicion del arte profano desde Grecia hasta la modernidad (con la excepcion de la Edad Media). El arte sacro, que se rige por normas y reglas establecidas desde muy antiguo, busca "presentizar" una ausencia, mostrar algo que es, por definicion, misterio y distancia. Esto solo es posible a traves del simbolo y con consciencia del fracaso inevitable. Con la perspectiva renacentista, la distancia se hace cada vez mas patente, pero ahora es distancia del mundo; el hombre se siente cada vez mas alejado de las cosas que lo rodean, ya no forman parte de su espiritu y se hallan fuera de si.

La distancia, en el arte sagrado, era por completo diferente. Era consciencia de una distancia con el Principio que anima el cosmos, y era tambien comunion con lo que se encuentra en lo inmediato. Hombre y arbol comparte una misma condicion: estan alejados del Principio divino. El arte vuelve al hombre consciente de esa distancia, que debe ser remontada.

El arte sagrado tiene la premisa de acercar algo inefable a este mundo. Y como lo inefable no puede irrumpir sino a traves del simbolo, todo arte sagrado debe ser simbolico.

Esa nostalgia no constituye el tema sino la esencia del arte (...) Se trata de la esencia que resulta evidente de la operacion basica del arte: en la metafora se "lleva" (fero) "mas alla" (meta) el sentido de los elementos concretos empleados para la forja de la obra. ?Se llevan mas alla?: llevar mas alla lo sensible y mundano significa traer mas aca el otro mundo. La metafora consiste en romper las asociaciones de uso comun de los elementos concretos e instalarlos en otro contexto en el cual--gracias a la subita distancia que les confiere el desplazamiento--cobran nueva vivacidad, componen otro mundo (Murena, 2002, p. 401).

Se cumple asi con la idea inicial de concebir al arte como "mediador entre este mundo y el otro". En esa mediacion concurren dos actos. El primero, acercar lo divino al mundo terrenal para poder expresarlo; lo segundo, la elevacion de lo material por la cercania con lo trascendente. Este segundo punto no es menos importante. Como tambien lo piensa Marechal en su Descenso y Ascenso del Alma por la Belleza, el trabajo artistico es mejorativo. Ayuda a la transustanciacion de lo material en lo espiritual; y por esto no destruye los materiales con los que trabaja--como es el caso de la tecnica titanica--sino que los ennoblece, cual proceso alquimico.

Conclusiones: resacralizar la existencia

Para cerrar nuestro recorrido, diremos algunas palabras sobre el hecho de vivir en America. Para el autor, el americano es un "europeo desterrado" que, incapaz de afrontar la realidad que le toca en suerte, pretende encubrirla mediante el desprecio por "lo dado" del lugar en que se vive (2002, p. 245). La nostalgia por Occidente vuelve al sujeto americano un desposeido que no puede regresar, pero tampoco tiene donde ir.

La apuesta de Murena radica en resucitar el viejo vinculo del hombre con lo sagrado. Quizas el americano se sienta desplazado de su geografia tradicional, pero la sensacion de desarraigo y perdida--que comparte con el norteamericano y el europeo--tiene su raiz en la obturacion de lo sagrado de su horizonte vital. Pero en America, lo sagrado esta aun vivo a flor de piel y puede constituirse como un refugio donde la existencia se rehaga. El indigena vive aun en el mundo sacralizado; cualquiera de las culturas tradicionales de Medio Oriente y Asia oriental sigue orquestandose en torno a lo sacro. Solo la Europa post-renacentista y todas sus ramificaciones posteriores han desertado de ese mundo para constituir una existencia autonoma, escindida de cualquier tipo de relacion con lo divino.

La identidad americana--al menos la que considera Murena, es decir, el mestizo citadino y los descendientes de inmigrantes--esta en conflicto porque no encuentra aun las fuerzas suficientes para dar un salto de independencia cultural y espiritual de Europa. Acarrea los problemas de un continente lejano para adscribir a una identidad cultural decadente y cansada. Su territorio no esta surcado por las huellas de la antigua cristiandad medieval, ultimo refugio tradicional de Occidente. Por ello, con tanta mayor soltura se amolda al pensar titanico.

La propuesta de hombre futuro se ancla en dos aspectos antinomicos y, quizas por eso, complementarios. Uno angustiante y el otro revivificante. El aspecto angustiante--de cariz heideggeriano--se expone en el punto 17 de "Los nihilistas". Alli entiende que, considerada a fondo, la vida de Occidente no presenta mas alternativas que la repugnancia o la resignacion. La vida tecnocratica termina doblegando al hombre, obligandolo a asumir roles y papeles que no le son propios, hasta que sucumbe a la poderosa red y opta por el farmaco de la cotidianeidad. Es tanto mas facil estar dormido que soportar la lucidez (2002, p. 306). Frente a esto, la unica posibilidad es rebelarse. Rebelarse consiste en llegar al limite, y el limite consiste en una extrema lucidez. La desestructuracion de lo cotidiano, el desarme del entramado de la rutina, la renuncia a la vida media son los pasos de esta rebeldia que conduce, en ultima instancia, a la aceptacion sin miedo de la muerte.

Asi aparece el segundo aspecto de la propuesta de Murena, el aspecto vivificante. Pero la recuperacion de lo sagrado es un camino de individuacion y busqueda que se da lejos de la masa. Recuperar la salud social consciente en entender que la curacion no radica en la modificacion del ambiente externo. Mas bien, radica en asumir y transformar el ambiente interno. Lo primero es delegar, sacar fuera de si; lo segundo, es asumir una vida autentica.

Ahora bien, este camino de individuacion espiritual no se comprende como un ejercicio del autismo que sustrae al hombre de la sociedad. Depositar la administracion de lo sagrado en el exterior y vivirlo como algo externo a la persona, atrofia la capacidad de religarse con lo sacro interior. A su vez, lo sacro interior es tanto mas complejo y el hombre debe hacer un camino de exploracion hacia su intimidad para dar con esa sacralidad, de la cual se terminara nutriendo lo sacro exterior. He aqui la clave para resacralizar el mundo.

REFERENCIAS

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Notas

(1) Si bien, como senala Cristofalo, Murena se vuelve ilegible para la revista Contorno, es importante resaltar que su interes por las filosofias y religiones de Oriente no son ajenas a los intereses de la revista Sur. Rescatamos esta afirmacion de Axel Gasquet: <<Despues de Fatone la atraccion filosofica del Oriente sera un hecho institucionalizado y la misma ejercera una gravitacion perceptible en escritores del grupo Sur como Eduardo Mallea, Victoria Ocampo, Jorge L. Borges y Hector A. Murena>> (2008, p. 16).

(2) Aqui trabajaremos con la edicion de Fondo de Cultura Economica, que, bajo el titulo Visiones de Babel (2002), compendio los libros La carcel de la mente y La metafora y lo sagrado (junto con otros textos narrativos y poeticos). En tanto que para El secreto claro utilizaremos la reedicion de Alcion (2005).

(3) La sintesis de un pensamiento anclado en la tradicion alemana que dialoga con las filosofias de oriente es remarcado por Axel Gasquet, que senala: <<Los rasgos orientales del peculiar escritor y ensayista Hector A. Murena se observan, indirectamente, por la ascendencia del linaje filosofico aleman en su obra. Las huellas del romanticismo y el existencialismo filosofico germanos son percepibles en casi todos sus ensayos. Una sintesis de estas influencias a la par germanticas y orientales puede encontrarse en El secreto claro>> (2008, p. 17). Acordamos en el postulado general, aunque -como hemos referido--el dialogo con Oriente y las corrientes esotericas no esta mediado por la filosofia alemana, sino que se recibe de primera mano a traves de las traducciones al frances. Dedicamos especial atencion a Jung porque su caso es semejante al de Murena. Provienen de campos no especializados en religion (la psicologia, la literatura) pero advierten que el olvido de lo sagrado en Occidente tendra efectos devastadores. Igualmente, colocan en el centro de sus reflexiones la relacion entre el hombre actual y la religion.

Javier Mercado

Universidad Nacional de Cordoba, Argentina

parajaviermercado@gmail.com

https://doi.org/10.24215/18517811e107
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Author:Mercado, Javier
Publication:Orbis Tertius: Revista de teoria y critica literaria
Date:Jun 1, 2019
Words:8286
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