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Guimaraes Rosa y su Declaracion de Bogota.

Resumen: "Paramo" es un relato de Joao Guimaraes Rosa, cuyo escenario es la Bogota de los anos 40, que narra la experiencia de soroche y melancolia de un diplomatico brasileno. El autor vivio entre los anos 1942 y 1944 en la ciudad, regreso como representante de su pais a la IX Conferencia Panamericana y presencio la revuelta de los dias de abril de 1948. El presente articulo busca vestigios de ese contacto, postula una lectura del texto como remontaje de la historia y estudia algunos problemas relacionados con los protocolos de lectura generalmente asociados a la escritura rosiana.

Palabras claves: Guimairaes Rosa, Joao; literatura brasilena; literatura colombiana; Bogotazo; barroco y deconstruccion.

Abstract: "Paramo" is a Joao Guimaraes Rosa's story, which takes place in the 40's in Bogota. This story recounts the experience of altitude sickness and melancholy of a Brazilian diplomat. The author lived between 1942 and 1944 in that city. Years later he carne back when as a part of the Brazilian committee to the IX Pan-American Conference and witnessed the "Bogotazo", a uprising that took place the first days of April 1948. This article traces that contact between Rosa and Bogota, it proposes ah understanding of this story asa re-assemblage of history and studies some problems related to reading protocols usually associated to Rosa's writing.

Keywords: Guimaraes Rosa, Joao; Brazilian literature; Colombian literature; Bogotazo; baroque and deconstruction.

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Guimaraes Rosa an his Declaracion de Bogota

He aqui los hechos. En la virtud de su mentira cierta, transido por el humo de su engano, he aqui mi voz en medio de la ruina y los discursos, mi oscura voz de silbos cautelosos que vuelta toda claridad Declara: Me has herido en la flor de mi silencio. La que brota de el, sangre es del aire.

Jose Goroza. "Declaracion de Bogota", 1948

En una conferencia titulada "Bogota revisitada en los libros" de julio de 2006, el poeta Juan Manuel Roca hace una revision de las apariciones literarias de esa ciudad, de los encuentros que el, Roca, ha experimentado en los libros con su lugar de adopcion. Entre los nombres rememorados por el poeta, solo para mencionar a los extranjeros, estan Augusto Le Moyne, Philippe Soupault, Nicolas Guillen, Alcides Arguedas, Alexander von Humboldt, Che Guevara, Fidel Castro, Jose Juan Tablada, Pablo de Rokha, Andre Maurois, Luis Cardoza y Aragon y William Burroughs. Podrian aun anadirse otros: Jose Gorostiza, Ricardo Piglia o Cesar Aira, por ejemplo. "Es posible que nadie, o que quiza todos, seamos extranjeros en las paginas de un libro", dice Roca, mientras repasa las fascinaciones literarias que ha suscitado esa ciudad de "esquiva belleza", segun sus palabras (2006: en linea).

Entre los mencionados en esa conferencia, me llamo la atencion, cuando la lei, el nombre de un viejo conocido. Dice alli Juan Manuel Roca: "en algun lugar, mas en una carta que en algun libro--dato para sabuesos literarios--debe haber una alusion de Joao Guimaraes Rosa, pues el gran escritor brasileno ejercio la diplomacia en esta ciudad" (2006: en linea).

Desde hace cuatro anos curso estudios de posgrado en el Brasil, en la Universidad Federal de Santa Catarina, y me he dedicado todo este tiempo a investigar la obra de Guimaraes Rosa. Por esa razon yo sabia que en el corpus del autor habia algo mas que una alusion epistolar: en su "Discurso de posesion" ante la Academia Brasilena de Letras (1968b), por ejemplo, se menciona el Bogotazo de 1948, "atestiguado" por Rosa cuando fue a la ciudad en calidad de secretario general de la delegacion de su pais para la IX Conferencia Panamericana. En el cuento "Historias de Fadas" del libro postumo Ave, Palavra, por otra parte, se dice que en Colombia deben haber sido inventados los colibries, o que alla deben fabricarse, de tan abundantes y diversos. Ademas de estas menciones, el autor escribio algunas cartas personales en las que se refiere a las innumeras particularidades de la lengua y la cultura con que se deparo durante su trabajo como segundo secretario de la embajada brasilena en Bogota, entre los anos 1942 y 1944. (1)

No obstante estas menciones, las fuentes referidas a la biografia del escritor registran estos contactos con Bogota de una manera superficial y poco documentada. Eso, como minimo, llama la atencion, principalmente cuando se tiene en cuenta que, durante su primera estadia en la ciudad, Rosa reescribio Sagarana (2) (su primer libro de cuentos y su estreno fulgurante como autor), y que, en 1948, durante los meses de su segunda visita, vivio el Bogotazo (que, huelga decirlo, fue una revuelta fundamental para la historia latinoamericana del siglo XX), evento intimamente relacionado con la Conferencia Panamericana, en la que Guimaraes participaba como secretario de la delegacion brasilena. Algo mas llama la atencion: entre los textos postumos del escritor se encuentra "Paramo", un relato inconcluso que narra, en primera persona, una extrema experiencia de desubjetivacion, el exilio de un diplomatico brasileno perdido por el soroche (o mal de montana) en una ciudad andina, fria y hostil a la que es enviado en los anos cuarenta.

Es necesario decir que el propio autor puede haber contribuido con ese desinteres al destacar sus vivencias bogotanas un poco menos que otros detalles de su biografia. Ademas de eso, segun testimonios de terceros, Rosa no demostro mucho interes por la ciudad que se quemaba en abril de 1948. (3) Antonio Callado, por ejemplo, contaba en una entrevista que, luego de la explosion de la revuelta, Guimaraes Rosa "desaparecio". Dias despues, cuando los dos escritores se reencontraron, ocurrio la siguiente conversacion:

Cuando reaparecio le dije: "!Pucha, Rosa! ?Donde era que andaba?". El me respondio: "Estuve todo el tiempo en la residencia del embajador". La casa quedaba en el barrio mas chic de Bogota, (4) era enorme y tenia un parque inmenso. ?Pero usted no vio lo que paso en Bogota? Pucha, parecia la historia de Augusto Matraga de tanto que mataron gente ... Eso paso en plena calle, todo el tiempo". Fue entonces que el me dijo: "Pues, Callado, lo que tengo que escribir ya esta todo aqui en mi cabeza. No necesito ver nada mas [...]". "Pero Rosa, mire, yo le garantizo que usted se quedaria impresionado. Fue un espectaculo terrible ... ?Que anduvo haciendo todos estos dias?" A lo que el respondio: "Relei a Proust". !Vean, pues! [...] Ignoro la ciudad que se incendiaba porque ya tenia todas las guerras que necesitaba en la cabeza. Tuve entonces una extrana vision del genio de aquel hombre (Callado, 1995: 24-25). (5)

Sabemos que esa catastrofe de la que se resguardaba el escritor tiene como preambulo y continuacion toda una historia de fuego y sangre, que arrojo a la ciudad una masa enorme de nuevos habitantes.

En la primera mitad del siglo XX, Colombia vivio profundas transformaciones economicas y sociales. El proceso de modernizacion del campo y las ciudades, aunque precario, acarreo confrontaciones en multiples escenarios y marco profundamente esa etapa de la historia colombiana, cuyo principal decurso seria la denominada Violencia (1945-1965). (6) El liberalismo economico que sustentaba esas transformaciones y aproximaba en el plano ideologico a los actores politicos enfrentados (y que favorecio la penetracion de capitales extranjeros, particularmente estadounidenses) tuvo como manifestacion sobresaliente el rechazo por la intervencion estatal en asuntos de produccion y comercio, lo que modifico radicalmente la calidad de la participacion politica de la ciudadania (Medina, 1989: 22). La concentracion de la propiedad de la tierra en esos anos aumento exageradamente, como una de las consecuencias de una industrializacion cuyas expectativas no podrian satisfacer la pequena propiedad o el minifundio (Sanchez Gomez, 1997), con lo que el campo se transformo en una tierra sin hombres y la ciudad se lleno de hombres sin tierra (Kalmanovitz, 2001).

La violencia economica tuvo a la violencia armada como su principal coadyuvante (Medina, 1989: 25). La economia "crecia" segun los indices de desarrollo del Estado, (7) asi como se incrementaban las muertes violentas. (8) Una violencia extremamente sacralizada (y no raramente incentivada desde los pulpitos) sirvio a los partidos y a la clase que representaban como un instrumento de continuidad en el privilegio (Gomez et al., 1988). El exodo rural, que fue constante en esas decadas, traia enormes masas de poblacion del campo a las grandes ciudades, cuyas fisonomias se modificaron radicalmente. (9) Para Jose Luis Romero, ese conjunto de factores modifico el semblante urbano y dio a la sociedad entera un caracter de heterogeneidad inedito, que el sociologo argentino no duda en calificar de "barroco" (1976: 336, 343). Llamados simplemente "masa" (una denominacion vaga para un complejo de heterogeneidades tan enorme como numerosos y diversos eran sus lugares y culturas de origen), sentidos como intrusos, estos nuevos habitantes le dieron un nuevo sentido al conjunto y su cariz moderno a la ciudad. Esa nueva identidad ciudadana, paradojicamente, fue anomica, y fue precisamente el deseo de integracion de la masa al complejo denominado por Romero como "sociedad normalizada" lo que desencadeno las luchas politicas y sociales del periodo (Romero, 1976: 322).

Dentro del Partido Liberal, una tendencia "progresista" representada por Jorge Eliecer Gaitan, como es sabido, proponia integrar a los programas de gobierno un proyecto socialista moderado, una alternativa de integracion de la masa a una sociedad escandalosamente asimetrica. Por esta razon y por otras (de las que no esta excluida una cierta retorica que algunos han llamado "populista"), Gaitan se erigio como una figura casi mesianica con fuertes bases populares, un representante de la masa anomica en busca de su integracion a la sociedad normalizada (no se trataba, precisamente por eso, de una masa revolucionaria). Esa masa se resintio gravemente de la exclusion del caudillo de la IX Conferencia Panamericana (ya que en ese evento se debatian por esos dias cuestiones economicas y politicas de una profunda relevancia para Colombia y para America Latina), y enloquecio cuando, a la una y cinco minutos del 9 de abril de 1948, Gaitan fue asesinado a tiros.

El diablo, a partir de ese momento, anduvo suelto en la calle. Como un remolino infernal, la masa arraso la ciudad. Sin la minima organizacion, sin objetivos claramente definidos, sin cabeza o lideres visibles, la rebelion fue un caos total. (10) Para Jose Luis Romero, la multitud no tenia nada que perder pues Gaitan estaba muerto: "no salio a defenderlo sino a vengarlo, y la cuota de violencia fue mucho mayor" (1976: 340). Sin embargo, hubo una cierta logica en los objetos primarios de la destruccion, pues estaban vinculados con el gobierno, con la iglesia catolica o con la conferencia. De esa manera, en las primeras horas del Bogotazo, una voragine humana entro en el Capitolio y en el Palacio de San Carlos (sedes de la IX Conferencia); quemo el tranvia (construido por la estadounidense The Bogota City Railway Company); destruyo el Palacio de los Tribunales, la Policia Nacional, los ministerios de gobierno, educacion, interior y relaciones exteriores, la embajada de los Estados Unidos, el Palacio Arquiepiscopal, los Correos Nacionales, la sede del periodico El Siglo, el Hospicio Municipal, la Procuraduria de la Nacion, el propio Palacio de la Carrera, varias instituciones educativas, varios conventos, varios cuarteles. Mas tarde, la turba se tomo los comercios, los hoteles, invadio predios publicos y privados, hizo del centro una enorme hoguera de mas de veinte cuadras. Despues la revuelta se extendio por todo el territorio nacional; en el campo y en la ciudad se incremento la violencia hasta limites desconocidos y no hubo nunca mas terminos medios en materia de politica. Los informes oficiales hablan de quinientos muertos en los tres primeros dias del Bogotazo, pero hay fuentes que calculan un saldo que alcanza los tres mil (Alape, 1987; Arias, 1998: 39). La Violencia, en su periodo "clasico", se extenderia hasta 1965, con un saldo aproximado de entre 200.000 y 300.000 muertos y de 900.000 a 1.200.000 desplazados (Kalmanovitz, 2001: en linea).

Luego de una sangrienta represion, sobre un cumulo inmenso de ruinas humeantes, la IX Conferencia Panamericana siguio su curso, trasladada al Gimnasio Moderno a partir del 14 de abril. ?Cuales eran sus objetivos? Podemos deducirlos de sus consecuencias. De un discurso pronunciado en Washington el 24 de mayo de 1948 por Alberto Lleras Camargo (en ese momento expresidente de Colombia y presidente de la Union Panamericana) pueden inferirse esos resultados, asi como algunos de los objetivos de la Conferencia: total sumision de los paises del bloque a los lineamientos de los Estados Unidos en materias economicas, sociales, juridicas, administrativas, culturales, entre otras; ademas de alineamiento ideologico y politico con esa potencia en la posteriormente denominada Guerra Fria y consecuente persecucion continental de los "comunismos" de la region; la consolidacion definitiva del Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca (TIAR), que con su Doctrina de Defensa Hemisferica abria la posibilidad de considerar cualquier manifestacion adversa a los tratados como una amenaza proveniente de "agresores extracontinentales" y prescribia la cooperacion militar en esos casos, con el apoyo de un Comite Consultivo de Defensa, con sede en Washington; y, finalmente, la creacion de la OEA (Lleras, 1948: 1-9).

El Bogotazo sirvio como ejemplo del "caos comunista" que, segun la Union, amenazaba a la region en el caso de que no se optase por la homogenizacion economica e ideologica. La revuelta, que no tuvo objetivos claros ni cabeza (es decir, que no se desarrollo hacia una revolucion), fue aprovechada por el proyecto capitalista en curso. (11) Fue capitalizado, entonces, se especulo con el levantamiento. En el caso colombiano legitimo la aniquilacion sangrienta y sistematica de toda oposicion politica a la hegemonia bipartidista y fue el prologo sangriento de una guerra que esta lejos de ver su fin.

Guimaraes Rosa participo en esas negociaciones como secretario de la delegacion brasilena que representaba al gobierno de Gaspar Dutra, bajo las ordenes del ministro Joao Neves da Fontoura, a quien, ademas, Rosa dedico su "Discurso de posesion" en la Academia Brasilena de Letras, en que se lee:

No me olvido, en Bogota, cuando la multitud, mil miliares, exploto como una alucinacion por las calles, con el terrible estruendo de una boyada brava. Se saqueaba, se incendiaba, se mataba. Tres dias sin policia, sin restos de seguridad, el mismo Gobierno arrinconado en palacio. Estabamos, bloqueados en vivienda en un barrio aristocratico, cinco brasilenos, y pienso que sin siquiera un revolver. Recurro a notas: "12.IV. 1948-22hs.55'. Tiros. Apagamos la luz". Pero lo que discutiamos con JoPo Neves da Fontoura, por su calma instigacion, eran temas paliativos: paleontologia, filosofia, literatura [...] E, inclusive, fue su determinada y activa decision uno de los ponderables motivos por los que la IX Conferencia se mantuvo en la capital andina, adelante y a cabo (Rosa, 1968b: 82).

Podria decirse que, como diplomatico, el escritor estuvo del lado que escribe la Historia, del lado de los vencedores. Solo que en el caso de adherir sin reservas a esa afirmacion, tal vez perderiamos algo, el hecho de que la ficcion siempre tiene el poder de remontar los hechos: "A estoria nao quer ser historia. A estoria, em rigor, deve ser contra a Historia", (12) escribio Guimaraes Rosa en uno de los prologos de Tutameia (Rosa, 1968a: 3). "Paramo", si aprovechamos la referencia a Proust, puede ser leido como una busqueda del tiempo perdido.

Tocado por la tempestad, herido en la flor de su silencio, en medio de la ruina y los discursos, Guimaraes Rosa aun tendria algo para decir: "Paramo" es su declaracion de Bogota. Como ya se menciono, el relato narra los meses de soroche de un brasileno en la ciudad; una experiencia de extrema despersonalizacion, de muerte en vida y exilio. En medio del camino de la vida, ese hombre se pierde en una selva oscura y luminosa, colonial y moderna, de adobe y cemento: "Aqui lejano, tan solo, tan alto, y me es dado sentir los pies frios del mundo. No soy de aqui, mi nombre no es el mio, no tengo un amor, no tengo casa" (Rosa, 2011: 23). "Y sufro, aqui, muerto entre los muertos, en este frio, en este no respirar, en esta ciudad, en mi, ay, en mi; hace meses" (2011: 29). En la siguiente citacion de su primera parte, que funciona a la manera de un prologo, se encuentran los temas principales del relato:

Se, hermanos, que todos ya existimos, antes, en este o en diferentes lugares, y que lo que cumplimos ahora, entre el primer llanto y el ultimo suspiro, no seria mas que el equivalente de un dia comun, y aun menos, punto e instante efimeros en la cadena moviente: todo hombre resucita al primer dia. [paralelo] Sin embargo, a veces ocurre que muramos, de algun modo, una especie diversa de muerte, imperfecta y temporal, en el mismo decurso de esta vida. Morimos, se muere, no habra otra palabra que defina tal estado, esa estacion crucial. Es un oscuro finarse, continuando, un traspasamiento que no pone termino natural a la existencia, sino en el que uno se siente el campo de operacion profunda y desvanecedora de una intima transmutacion, precedida de cierta parada; siempre con una destruccion previa, un dolorido vaciamiento; nosotros mismos, entonces, nos extranamos. Cada creatura es un borrador, un boceto, retocado incesantemente hasta la hora de la liberacion por el arcano, mas alla del Leteo, el rio sin memoria. No obstante, todo verdadero gran paso adelante, en el crecimiento del espiritu, exige el desplome entero del ser, el tacto de inmensos peligros, un fallecimiento en medio de las tinieblas; el pasaje. Pero lo que viene despues es el renacido, un hombre mas real y nuevo, segun refieren los antiguos grimorios. Hermanos, creanme (Rosa, 2011:21-22).

"Paramo" es un relato atipico dentro del corpus del autor, entre cuyas tematicas recurrentes no abundan los frios andinos o los avatares cosmopolitas de intelectuales o diplomaticos. Esa extraneza tiene efectos sobre la produccion critica en torno a la obra de Rosa, entre los cuales se cuentan un desinteres casi general por el relato y una correspondiente indiferencia con respecto a la ciudad en la que se desarrolla su trama. (13) Algunos ejemplos extraidos de la escasa fortuna critica existente: Fernando Py se refiere a ese espacio literario como "una ciudad de gran altitud, en los Andes" (1991: 569); Edson Santos de Oliveira dice que se trata de "un lugarejo perdido en la cordillera de los Andes" (2010: 72); Edna Tarabori Calobrezi menciona una "ciudad desconocida, situada en los Andes" (2001: 104), para despues afirmar: "puede dudarse de la existencia efectiva de la ciudad" (105). En otros textos llega a aparecer el nombre "Bogota", para inmediatamente incluirse en un conjunto general, o abstracto, como "Ciudad Ideal" (Olea, 1987: 11), como "una ciudad de los Andes" (Scher Pereira, 2007:11) o como un "lugar inhospito" (Menezes, 2011: 162).

Evidentemente, este tipo de omisiones no permite a la critica lidiar con desafios especificos del texto. En este caso, la obliteracion de ciertos nombres propios, asi como la proliferacion significante que los circunscribe (y que explicare mas adelante) corresponden a aquellos artificios textuales que para Severo Sarduy, en sus ensayos de 1972 y 1974 sobre el barroco y el (neo)barroco, constituirian una suerte de giro copernicano en las letras de America latina. No olvidemos que precisamente Grande Sertao: Veredas (obra de "exuberancia barroca") se cuenta entre las obras convocadas por Sarduy para ejemplificar ese giro, ni lo que ese giro trae para el autor cubano de "impugnacion de la entidad logocentrica que [...] nos estructuraba desde su lejania y autoridad", es decir, de la historia entendida como una homogeneidad progresiva que siempre se nos planteo como fundamento epistemico incontrovertible (1999: 1404). Esos artificios son, para Sarduy, desdoblamientos de la elipsis retorica del barroco "historico" y pueden distinguirse en tres mecanismos de artificializacion textual: la sustitucion, la condensacion y la proliferacion.

Veamos algunos ejemplos en "Paramo":

Condensacion: dos o mas terminos de una cadena significante se unen para formar "un tercer termino [en ocasiones, un neologismo] que resume semanticamente los dos primeros" (Sarduy, 1999: 1391): sibilmensos, lugubrullos, (14) gelinvernal, (15) extrahificio, (16) rehetriz, (17) asmancia, transalientos, (18) fantasmagoraba, (19) consolabundo, transtiempo, (20) vociferoz, (21) deshaber, (22) clan-destino, (23) transalientos, (24) entreconsciente, etc. (Rosa, 2011).

Sustitucion: un significante nuclear se sustituye por otros: "Bogota" por "ciudad andina", o por "ciudad soturna", o por "ciudad hostil", o por "ciudad colonial", o por "carcel de los Andes" (Rosa, 2011).

Proliferacion: consiste en la obliteracion de un determinado significante y en su sustitucion por una cadena significante que, metonimicamente, acaba circunscribiendolo, "trazando una orbita alrededor de el, orbita de cuya lectura--que llamariamos lectura radial--podemos inferirlo" (Sarduy, 1999: 1.389). Veremos que se trata del mecanismo de artificializacion mas destacado del relato. En "Paramo" no aparecen los nombres "Bogota" o "Joao Guimaraes Rosa"; mas en torno de esas ausencias se constituyen perifrasis que acaban apuntando inequivocamente en su direccion. Algunos ejemplos del caso "Bogota": por las calles anda una multitud de hombres y mujeres vestidos con "ruanas" (Rosa, 2011: 194) y "panolones" (2011: 178), que se expresan con palabras como "chirriado" (184), "uste" (194), "paisano" (184); o que habla con variaciones de la norma culta, es decir, con un acento propio, en locuciones como "estranjero" o "allisito no mas" (184). La ciudad es "una de las capitales mas elevadas del mundo" (178), esta circundada por montanas y "en los dias de tiempo mas claro, se distinguen dos cimas volcanicas, de una albura de catacumba, que casi alcanzan el limite de la region de las nieves perpetuas" (179). La arquitectura del centro de esa ciudad es caracteristicamente colonial, como aun hoy es visible en el barrio La Candelaria (178). El protagonista entra a "una iglesia, San Francisco o San Diego, todas tienen el mismo color de piedra parda, solo una torre, asi el gran terremoto de hace casi dos siglos las dejo" (25) (183); tambien anda detras de un cortejo funebre, por la calle 14 y la carrera 13, hasta el Cementerio Central (196). El narrador menciona el Salto del Tequendama y las minas de sal de Zipaquira (190). En cierto punto, se explica: "En aquella ciudad, las calles se llamaban carreras o calles" (26) (194). En otro lugar, el protagonista presiente "visiones infrarreales" que transitan por esa que llama "la Capital del Nuevo Reino, de los Oidores, de los Virreyes" (27) (186); es enviado por error a la plaza de toros (184); por prescripcion medica debe evitar salir de la ciudad en busca de climas mas amenos en lugares cuya descripcion bien podria ajustarse a la de la geografia entre Bogota y Nemocon, o Zipaquira (190), etc.

El caso del protagonista-narrador es muy similar: no sabemos su nombre, pero si que se trata de un brasileno cultisimo, enviado en mision diplomatica en los primeros anos de la decada del cuarenta, que sufre con la altura. (28)

La ciudad masificada, como ya se dijo, "invadida" por una multitud heterogenea que pasaba a ocupar los espacios otrora propios de la tradicional sociedad normalizada, obtuvo su tono moderno precisamente de esa masa: el conjunto fue anomico (Romero, 1976: 322). Ahora, en "Paramo" se obliteran los nombres propios de la ciudad y del protagonista-narrador, asi como de los varios personajes que--rumbo al cementerio--lo acompanan. Tambien se omiten los nombres de algunos textos y autores colombianos que, directa o indirectamente, componen la compleja trama intertextual (dare un ejemplo de esto mas adelante). La anomia es una caracteristica del relato como lo era de la sociedad masificada que quemo el centro de la ciudad (zona en la que transcurre la totalidad de los acontecimientos narrados). Sin embargo, anomia no es falta de singularidad sino de nombre o de ley. El conjunto es evanescente pero singular y la escritura lo contorna con insistencia. Para Sarduy, precisamente, ese desajuste entre un objeto de deseo y su procura a traves del lenguaje da cuenta de una asimilacion o comprensibilidad imposibles, y "preside el espacio barroco"--entendido como una proliferacion escrita que se piensa rigurosamente como suplementaria o residual, apenas la imagen fantasmatica de una realidad inaprehensible (1999: 402).

Esa proliferacion, sin embargo, no se agota en la circunscripcion de los nombres propios del protagonista o del espacio: tambien se despliega sobre un acontecimiento historico preciso e, incluso, se extiende al dialogo intertextual. Veamos como.

Para Roniere Menezes, "el texto fue escrito durante el periodo [1942-1944] en que [Guimaraes Rosa] vivio en Bogota" (2011:162). Algunas marcas del texto, asi como su caracter inacabado, (29) sin embargo, nos impiden suscribir esa datacion: Por ejemplo: hay una breve citacion del poema "A maquina do mundo" que Carlos Drummond de Andrade publicaria individualmente en 1949 y, luego, en 1951, como parte del poemario Claro enigma. Un indicio mas, ahora espacial, puede ayudamos a conjeturar el tiempo de la ficcion: el narrador rememora una escena de violencia que tiene como escenario un carro del tranvia:

Baje a un mundo de odio. Quien me hizo percibir eso fue una mujer, ya vieja, una india. Ella viajaba, un banco adelante del mio, en uno de esos grandes tranvias de aqui, que son bellos y confortables, de un rojo sin tizne, y con cobertura plateada. Ese tranvia iba muy lejos, hasta los confines de la ciudad--adonde aun no se si es el Norte o el Sur--. Se que, de repente, ella se ofendio, con cualquier observacion del conductor, acerca del vuelto, o de algo en sus maneras, una cosa simple en que solo ella podia ver un agravio. La mujer respondio, primero, renetriz, inmediatamente. Ahi, se encogio, temblaba toda. Olia los volumenes de la afrenta, la masticaba. La vi vibrar los ojos, un reir de hiena. Era una criatura opacada, rugosa, megeresca, una india de ojos hondos. Entonces comenzo a bramar sus maldiciones e invectivas. Estaba livida de logica, tenia en si la energia de los seres perversos, irremisiva. Clamaba, vociferoz, con su voz fuera de foco, vilezas e imprecaciones, y formulas execratorias, jamas pararia. Duro casi una hora, tanto tiempo como el viaje, tan largo. Nadie osaba mirarla, ella era la boca de un canal por donde mas odio se introducia en el mundo. Se duelen los locos, de pavor. Hasta que ella se bajo, desaparecio, ya iba con extensa sombra. Aquella mujer estara bramando eternamente. Me duelo (Rosa, 2011: 27).

Si ese tranvia es de un "rojo sin tizne" es porque los hechos narrados en "Paramo" se situan en un intervalo temporal, no mencionado en el relato, pero anterior al 9 de abril de 1948--dia en que ardio la casi totalidad de los coches de la Empresa del Tranvia Municipal de Bogota--. La fabula, por lo tanto, es anterior al Bogotazo, pero su escritura es posterior.

Puede decirse que ese tranvia es una "imagen dialectica", en los terminos de Walter Benjamin (1993). Puesto que atrae hacia si su prehistoria y su poshistoria, (30) esa imagen le permite a Guimaraes Rosa proyectarse sobre el pasado--que vivio con la indiferencia de un sueno--con la consciencia del presente. Alrededor de esa imagen de lo "aun no quemado", el relato cuenta los meses de soroche de su protagonista, sus interminables caminatas por una ciudad cruzada de tensiones siempre a punto de explotar. Volvere sobre esto.

Como ya se menciono, hay en este texto una especie de obsesion con la muerte: los hechos de la anecdota se organizan de lo aereo--la escena de vuelo inicial--a lo mineral--el cierre en el Cementerio Central, lugar del "renacimiento" deseado por el protagonista--. Del cielo a la piedra, entonces (piedra y cielo). Ese mismo movimiento--en direccion a la tumba y desde ella hacia el exterior--se encuentra en una de las multiples citaciones que componen el tejido del relato y que coincide en lo que toca a su operacion, punto por punto, con la reminiscencia intertextual teorizada por Sarduy como una de las especies de la proliferacion barroca. Citare a continuacion la definicion del teorico cubano:

[Reminiscencia:] forma mediata de incorporacion en que el texto extranjero se funde al primero, indistinguible, sin implantar sus marcas, su autoridad de cuerpo extrano en la superficie, pero constituyendo los estratos mas profundos del texto receptor, tinendo sus redes, modificando con sus texturas su geologia (1999:1396).

En el tranvia "sin tizne", como se puede intuir del fragmento antes citado, se manifiestan profundas contradicciones sociales, las mismas que llevaron a las consecuencias tragicas del Bogotazo. Ese efecto se intensifica cuando se percibe que esa escena de violencia antecede a otra anecdota de odio, esta vez proveniente de la tradicion literaria local y con profundisimas ligaciones con la guerra civil. La escena en "Paramo" es la siguiente:

Aqui, hace muchos anos, se sabe que otra mujer, por maldad misteriosa, conservo a una muchachita emparedada, en la oscuridad, en un cubiculo de su casa, despues de mutilarla de muchas maneras, lenta y atrozmente. Le daba, por un postigo, migajas de comida, que previamente emporcaba, y, para beber, un minimo de agua, contaminada. No tenia ningun motivo para eso. Y, no obstante, cuando, al cabo de meses, descubrieron aquello, por acaso, y liberaron a la victima--restos, apenas, de lo que fue una criatura humana, retirados de la tiniebla, de un monticulo de gusanos y excrementos propios--, el odio de la otra aun aumento (Rosa, 2011: 27).

Aunque con ese "se sabe" el narrador no refiera su fuente, en este caso, sabemos que la escena es una reminiscencia de la cronica titulada "Custodia o la emparedada", que hace parte de las Reminiscencias de Santafe y Bogota de Jose Maria Cordovez Moure. Esa cronica, aunque no mencionada por su titulo en "Paramo", constituye los estratos mas profundos del texto receptor, tine sus redes, modifica sus texturas, su geologia. "Custodia ..." es la cifra de "Paramo": del tumulo a la superficie, el tema de la reminiscencia es precisamente la exhumacion de un cadaver aun vivo de entre los escombros de su tumba. Cordovez Moure rememora en esa cronica el caso de una criada adolescente, emparedada viva por su patrona, que es rescatada por unos soldados. Leamos un fragmento de ese texto, en que los rescatistas se encuentran con la vision espantosa (notense los detalles: excrementos, gusanos, ruina) que asola el relato de Guimaraes Rosa:
   No bien se hubo derribado lo suficiente para observar lo que
   existiera en el fondo de aquella cavidad, vieron--!que horror!--una
   momia medio envuelta en asqueroso sudario, que yacia sobre un lecho
   de estiercol y entre millares de gusanos blancos que pululaban por
   todas partes. Lo mas horrible de aquel repugnante espectaculo era,
   que eso que tenia alguna forma parecida a la especie humana, hacia
   debiles movimientos con las manos en actitud deprecatoria,
   implorando compasion y dirigiendo a todos miradas lastimosas y
   tiemas, con ojos apagados pero expresivos, de donde brotaban
   gruesas lagrimas (1962: 122).


Vale la pena recordar que esta cronica esta preludiada por una extensa reflexion sobre la guerra civil de 1851-1852: "Si la guerra compusiera algo, Colombia seda el pais mas perfecto del mundo, porque aqui la hemos hecho por habitual ejercicio" (Cordovez, 1962: 120). De la misma manera, la reminiscencia en "Paramo" esta precedida por la escena de violencia en el tranvia. Una coincidencia mas, en la que no me extiendo por ahora: la resistencia virulenta de la "megera" victimaria de Custodia es similar a la de la india "megeresca" de "Paramo", al menos en lo que concierne al "tropel de injurias y blasfemias que vociferaba" (122). Es necesario, tambien, recordar que las Reminiscencias de Cordovez Moure, aunque leidas tradicionalmente en el marco del costumbrismo, adquirieron en la reflexion de Baldomero Sanin Cano los rasgos del sintoma. Para Sanin, en su comentario "Cordovez Moure" de 1912, esa obra no debe su valor a su fidelidad documental a hechos especificos, sino que debe ser leida como la marca vestigial de "un mundo que yace bajo las ruinas" (1989: 162). De esa manera, las Reminiscencias no serian parte de un mundo simplemente concluido, sino que estarian vivas, lanzadas al futuro:

Lo que fue materia de curiosidad en esquinas, costureros, salones de club y pasillos de ministerio en el curso de unas pocas semanas, esta mente [Cordovez Moure] lo ha conservado, en figura deformada seguramente, para hacerlo servir de imagen con que reconstruye a su guisa epocas muy interesantes desde el punto de vista bogotano. Lectores demasiado escrupulosos se lamentan de que estas paginas esten escuetas de documentos originales con que apuntalar la verdad del relato. Acaso tengan razon. Pero el cronista del futuro, menos exigente sin duda, va a tomadas a su turno como documentos y a analizadas minuciosamente en su caracter de sintoma. [...] Ese mundo yace bajo las ruinas. Es algo asi como Pompeya. El autor de las Reminiscencias [...] ha forjado las picas con que los exploradores de ese mundo van a empezar la obra de excavacion (Sanin, 1989: 162).

La excavacion como forma de lectura, (31) esa suerte de sobrevivencia del pasado como sintoma, probablemente le fue sugerida a Sanin Cano por el marco temporal de las Reminiscencias. (32) Un sintoma comporta la realizacion de un acto (en este caso, la escritura de lo recordado) sin una plena conciencia de su verdadero objetivo. No obstante, todo sintoma es eminentemente direccional: tiene un sentido (Freud, 1985: 269-287). Leer las obras del pasado como sintomas--lo dice el historiador del arte Georges Didi-Huberman--implica tanto una critica de la representacion como una critica de la nocion cronologica del tiempo, una interrupcion de esos cursos presuntamente homogeneos por una aparicion que senala hacia un inconsciente de la historia (2006:42-51). Asi leida la cronica--tanto por Sanin Cano como por "Paramo"--, el espectro historico se satura de anacronismo, es decir, de diferencia, en lo que se refiere a las urgencias presentes de quien recuerda y de quien convoca el recuerdo escrito, y de repeticion, en cuanto a la ruina compartida por ellos como mundo.

Eso, de nuevo, nos conduce al barroco, o mejor, a su concepcion de la historia. Para Walter Benjamin el drama barroco aleman concebia la historia como la escena de una catastrofe, un cumulo de ruinas: "la fisonomia alegorica de la naturaleza-historia [...] solo esta verdaderamente presente como ruina. [...] Lo que yace en ruinas, el fragmento significativo, el resto: esa es la materia mas noble de la creacion barroca" (1984: 207-208). Asi, a la fragmentacion de la escritura en el drama barroco--cuya marca estilistica fundamental es una tendencia a la visualidad (197)--corresponde una vision del mundo esencialmente melancolica, en que la muerte es la unica significacion final de lo existente, y en que la historia es la manifestacion representativa de ese paisaje petrificado. Recordemos que el narrador de "Paramo" insiste en estar: "bajo la melancolia--un aguila negra, enorme pajaro" (2011: 25).

Sabemos que la melancolia es el temperamento del drama barroco, cuya construccion fundamental era la alegofia. Para Benjamin, ese drama concebia la alegoria como una ruina, o fragmento, con un unico contenido general e intemporal: la muerte. Esta muerte sinfin, junto con la concepcion de la historia como el paisaje de una catastrofe, nos permite una aproximacion entre alegoria barroca e imagen dialectica, en los terminos del mismo pensador. (33) Tanto una como la otra, exponiendo el ahora de su produccion y el otrora que reclama esa produccion, evidenciando sus propias materialidades, constituyen a la experiencia como una transcendencia en si misma y redimen los hechos historicos en el sentido de mostrarlos abiertos por exposicion--ahora--como pedazos. Si la historia (del capitalismo, de la evolucion o del progreso) es una aglomeracion de restos olvidados, los hechos deben transformarse en cosas (imagenes, alegorias, escrituras) para que sean redimidos, deben ocupar el espacio y hacerse experimentables para no ser mas obliterados por la historia de los vencedores:

Pues precisamente las visiones de embriaguez del aniquilamiento, en las que todo lo terrenal se derrumba hasta quedar reducido a un campo de escombros, no revelan tanto el ideal de la absorcion meditativa alegorica como el limite a que esta sometida. La desconsolada confusion del Golgota reconocible como esquema de las figuras alegoricas en mil grabados y descripciones de la epoca no es solo la imagen simbolica de la desolacion de toda existencia humana. En esta imagen la caducidad no aparece tanto significada o representada alegoricamente, sino que es significante ella misma, ofrecida como material para ser alegorizado: la alegoria de la resurreccion (Benjamin, 1984: 255).

El destino final de la imagen-alegoria, para Benjamin, es su remontaje en una posicion significante. Todas ellas, las imagenes, ancladas a la significacion unica de la muerte y asi expuestas como limite absoluto, son tambien umbrales de paso para la sobrevivencia.

Es el caso de "Paramo", relato de barroco "pinturero" (como lo llama Sarduy, recordando una denominacion de Lezama), pues todas las imagenes convocadas--tanto las anteriormente mencionadas como las pocas que enumerare a continuacion, ahora si con nombres propios--apuntan en la misma direccion: sea el ahorcado del Tarot que el narrador escoge como su emblema (Rosa, 2011: 27), sea la lsla de los muertos de Arnold Boecklin, evocada en el por el olor mortuorio de los eucaliptos bogotanos (26), sean los Caprichos de Goya con los que se compara a sus habitantes (31): todas estas imagenes dejan de ser ellas mismas, salen de su autonomia para transmutarse en alegorias de lo mismo, pues todas apuntan firmemente hacia la tierra o al sepulcro. Por una extranisima inversion, los referentes de la cultura universal aparecen con nombre propio, pero desapropiados de su autonomia, sirviendo como alegorias de "Paramo" (de su tema, de su direccionalidad, de su espacio, etc.); los referentes de la cultura local, entretanto, aparecen sin menciones directas, pero (como antes se mostro) constituyen secretamente los estratos mas profundos del texto receptor, tinen sus redes, modifican sus texturas, su geologia. Expuestas, evidentes, esas imagenes aguardan el "cada vez" de la relectura o de la reescritura como autenticos y contingentes acontecimientos de resurreccion. (34)

Reclamados por Guimaraes Rosa, esas imagenes o sintomas (tranvia aun sin quemar, cuerpo extraido de su tumba) son, ciertamente, operadores temporales de sobrevivencia e implican un remontaje de la historia (Didi-Huberman, 2011: 119; 2008). Lo son como repeticiones en acto de la catastrofe general y como diferenciacion de los momentos en que se activa su recuerdo, lo que implica un claro distanciamiento con respecto a la hegeliana "razon de la historia": no es mas lo particular que se realiza como universal, sino lo singular que se disemina infinitamente (Didi-Huberman, 2006:154). "Paramo" reclama una lectura en filigrana (35) de esos referentes vaciados alrededor de los cuales proliferan cadenas significantes y en cuya urdimbre no hay hechos concluidos, sino fragmentos vivos, abiertos en la actualidad del relato. No hay aqui otra cosa que un resplandor, una especie de iluminacion profana producida por el montaje de imagenes, que alcanza tanto al presente de una escritura posterior al Bogotazo, como al tiempo de guerra de las Reminiscencias. Como esa criatura torturada de "Custodia o la emparedada", la historia y sus victimas estan atras de la construccion de la ciudad moderna; como ese muro que la encierra, lo construido por una historia entendida como precedida por su razon habra de caer; el tranvia ardera.

Tenemos, para concluir, una serie de elisiones encadenadas: del sujeto (Guimaraes Rosa), del espacio-tiempo (Bogota, anos cuarenta), del acontecimiento (Bogotazo), de hipotextos (Reminiscencias de Santafe de Cordovez Moure), entre otras. Esas elipsis, ademas de inducir una cierta espectralizacion de los referentes, favorecen una proliferacion significante que se desdobla en citaciones o alusiones (Cordovez Moure, Tomas Vargas Osorio, Baldomero Sanin Cano, Luis Tejada, Machado de Assis, Carlos Drummond de Andrade, Paul Verlaine, Marcel Proust, Arnold Boecklin, Goya, la mitologIa griega, la escandinava, la latina, Bartrina, el tarot, Platon, Eulipides y otros); se despliega en motivos asociados al temperamento melancolico dominante en el drama barroco interpretado por Benjamin (el cadaver, el perro, el frio, lo mineral, la tierra, el don profetico, el espejo, el Libro, el libro dentro del libro, la biblioteca, el viaje, Saturno, el doble, el duelo, etc.) (1984: 161-180); se extiende en el uso de simbolos puramente graficos (es decir, imposibles en una dimension que no sea la lectura o la escritura), (36) en neologismos, en la incorporacion de palabras anacronicas o de otras lenguas, en una sintaxis y ritmo entrecortados (como la respiracion del protagonista afectado por el soroche), etcetera. Esa superabundancia implica la opcion por el suplemento en detrimento de la pura funcion comunicativa del lenguaje, lo que acaba por crear una imagen fantasmatica de la ciudad, del tiempo y del sujeto que esta muy lejos de ser unitaria. El relato es un objeto parcial, se expone como tal, para siempre exiliado o ausente de toda atribucion de un significado absoluto, asi como ajeno a toda apropiacion a partir de ese significado: "(a)licia que irrita a Alicia porque esta ultima no logra hacerla pasar del otro lado del espejo" (Sarduy, 1999: 1.402).

Si la IX Conferencia Panamericana representaba un modelo de modernizacion caracteristicamente especulativo, que procuraba acumular los excedentes de la produccion latinoamericana en un centro determinado, ?seda posible, en terminos de Georges Bataille (2009), pensar el acefalo Bogotazo como una especie de gasto improductivo? ?Fue la revuelta un desafio de la masa anomica que quemaba sus excedentes ante un sistema mezquino, confrontando al mundo del calculo con su propia imagen como productor de ruina?

Si fuera posible pensar esto, tambien lo seria decir que el relato opone a la economia restnngida del panamericanismo de posguerra--esa misma economia a la que el diplomatico Guimaraes Rosa servia, y que se apropio de la rebelion para hacerla util a sus propositos de acumulacion de capital (una capitalizacion de lo que no tiene cabeza)--una economia general, en que el exceso se presenta como un desafio, como la pulverizacion de un saber presupuesto como univoco y de una razon de la historia entendida como una progresion homogenea. "Paramo" podria, entonces, leerse como una impugnacion del logocentrismo que operaba en espacios como la IX Conferencia, como una repotencializacion de la revuelta de los sin nombre y sin objetivo. No es historia cerrada, sino cosa viva, pulsante en la actualidad de la lectura; y lo escrito no fija casos o costumbres sino que ilumina brevemente tanto el presente de una escritura posterior al acontecimiento como el tiempo mismo de su irrupcion intempestiva. La ficcion, por lo tanto, trabaja en contra de la Historia.

Para cerrar, me gustaria decir que una lectura rigurosa de este texto afectada la serie en la que se inserta usualmente la obra de Guimaraes Rosa. ?En que tradicion literaria leerla?, ?como?, ?con que herramientas? Las operaciones de la critica nacionalista, o de aquella nacional-universalista, son caracteristicamente restringidas: usan el corpus rosiano como una moneda de cambio en un mercado universal de la literatura. Eso, con los matices necesarios, ocurre con el suprarregionalismo de Antonio Candido o con la transculturacion de Angel Rama: (37) en esos esquemas de lectura, claramente, no cabe un texto como "Paramo" puesto que este, lejos de permitir una lectura autonoma (es decir, no contaminada por lo biografico, por lo historico o por la biblioteca), afirma su valor en la referencia a otros textos y culturas "perifericos" respecto de los cuales exige una lectura en filigrana. Asi, sin duda, el texto se mantiene marginal, menor, casi sin interes critico. La economia general, el don, la hospitalidad, etc., que quisiera hoy (solamente) proponer como la logica operativa de la escritura rosiana, entre tanto, cuestiona, conmueve o sacude la centralidad de la cultura "universal" de referencia sin excluirla del juego, promoviendo una relacion entre "intimos-extranos" que tendremos que continuar repensando.

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Bairon Oswaldo Velez Escallon

Universidade Federal de Santa Catarina, Brasil

Recibido: 2 de septiembre de 2012. Aprobado: 22 de octubre de 2012

* Este articulo se deriva de la investigacion en curso "Guimaraes Rosa: semblantes do 8xtase"; su autor hace parte del nucleo de investigacion "Nucleo Juan Carlos Onetti de Estudos Literarios Latino-Americanos" de la Universidade Federal de Santa Catalina. Ver: http://www.onetti.cce.ufsc.br/apresentacao.php

(1) Un ejemplo es la carta del 16 de septiembre de 1942, en que Rosa hace una descripcion de la ciudad para sus hijas: "Aqui faz sempre frio, um frio bravo, que comeca no dia 1 de Janeiro e acaba no dia 31 de Dezembro. Os homens pobres andam na rua com uma especie de cobertores, furados para passar as cabecas--chamam-se "ruanas". [paralelo] O cafe pequeno chama-se "tinto ", o cafe-com-leite "perico"; uma coisa muito boa = "chusco" (txusco!). Para perguntar a alguem si quer tomar um cafezinho, a gente diz: "Le provoca um tinto? ...". [...] Os nomes de cidades aqui tambem sao bonitos. Por exemplo, algumas: Fusagasuga, Facatativa, Zipaquira, Cucuta, etc. [paralelo] A comida nao e ma, e os doces e frutas sao otimos. [paralelo] So as saudades e que sao muitas. [paralelo] P.S.--Sinonimo de saudade? = Tristeza [paralelo] Sinonimo de receber carta das filhinhas = Alegria!" (Rosa, 2008: 320).

(2) Vease, a ese respecto, la declaracion de Marques Rebelo con ocasion de la muerte de Rosa: "Respondeu-me que era a sua intencao refazer o volume em Bogota, onde iria servir, acreditava poder encontrar tempo para tanto labor. Partiu, refez o livro, voltou. [...] Contos fora batizado le reduzido, pois de 500 paginas passou a 300]. E Sagarana foi um sucesso do qual todos estamos lembrados e orgulhosos" (Marques Rebelo, 1968: 137).

(3) Cfr. a proposito el comentario de Glauber Rocha en su novela Riverao sussuarana: "Vanguarda cosmica no Congresso: todo mundo falou e o maior escritor disse besteira. Os fofoqueiros o exculhambavam nos corredores e Restaurantes.' Viu o que disse? Que nao entendia de politica. 'Pois sim: no tal Bogotazo da Colombya, contou-me Antonio Callado, estava seu Rosa no Hotel curtindo um proustezinho enquanto o povo tocava fogo na cidade" (Rocha, 2012: 10).

(4) Segun el documento Personal de las Delegaciones y de la Secretaria General, la direccion de Guimaraes Rosa coincide con la del embajador Joao Neves da Fontoura: "Calle 87, No. 8-64" (es la direccion del predio hoy usado como Embajada de Francia en Bogota) (1948: 23-25). Considerese que Chapinero esta a casi 70 cuadras del lugar de los disturbios.

(5) La traduccion es mia. Traducire todas las citas directas en el cuerpo del texto. Las citas al pie de pagina se mantendran en la lengua de su fuente.

(6) Segun la datacion que Gonzalo Sanchez Gomez confiere a ese fenomeno en su periodo "clasico" (1997).

(7) "Entre 1945 y 1949, el producto interno bruto, el producto interno per capita y el ingreso nacional bruto se incrementaron a una tasa anual de 5,9, 3,6 y 7,5%, respectivamente. Entre 1945 y 1953 la industria crecio a la tasa record anual del 9,2%. La agricultura vio aumentar el volumen de produccion en un 77% para 1948 y en 113.8% para 1949" (Medina, 1989: 22).

(8) De 13.968 en 1947 a 43.557 en 1948, de acuerdo con los datos oficiales, y a 50.253 en 1950. El numero total de muertos hasta ese ano se calcula en 126.297 (Oquist, 1978: 59).

(9) "Cuatro capitales--Santiago, Lima, Bogota y Caracas--tuvieron un crecimiento vertiginoso. Santiago se acercaba al millon en 1940 y llego a 2.600.000 treinta anos despues; pero en el mismo plazo Lima paso de 600.000 a 2.900.000, Bogota de 360.000 a 2.540.000 y Caracas de 250.000 a 2.118.000. [...] Las migraciones arrinconaban a la sociedad tradicional de la capital, se filtraban en ella o acaso la cercaban" (Romero, 1976: 328). Segun calculos de Elisa Mujica, en su edicion critica de las Reminiscencias de Santafe y Bogota, en 1938, Bogota tenia 336.312 habitantes, que pasaron a ser 552.887 en 1948. En 1957, de acuerdo con la misma fuente, la poblacion pasaba de 1.000.000 (Mujica, 1962: 1543).

(10) Son las conclusiones de Fidel Castro, en entrevista a Jaime Mejia Duque (1983: 47). Esas impresiones se repiten en una entrevista al lider cubano de Joel Silveira (2001:201-204).

(11) En discurso pronunciado algunos dias despues del Bogotazo, transmitido por la Radiodifusora Nacional, Laureano Gomez--entonces candidato a la presidencia (contrincante de Gaitan), canciller y presidente del comite de organizacion de la conferencia--se referiria asi a la revuelta: "Inmediatamente vi que se trataba de una revolucion comunista del tipo exacto de las ocurridas en otras partes" (Gomez, 1948).

(12) En este caso, preferi mantener una citacion del original. Cito, sin embargo, este fragmento en la traduccion de Santiago Kovadloff: "El cuento no quiere ser historia. El cuento, en rigor, debe ser contra la Historia" (Rosa, 1979:11).

(13) Esto se debe tambien, sin duda, a protocolos de lectura de la literatura latinoamericana, ampliamente difundidos, bajo cuya custodia un relato como "Paramo" no presenta gran interes. Este problema requiere un tratamiento extensisimo, imposible de acometer por ahora. Hare, no obstante, un breve comentario al respecto en las ultimas paginas.

(14) Zunimensos e lugubruivos en la fuente. Zunir ("zumbar", "silbar") + imenso ("inmenso", "grande"); lugubre ("lugubre") + uivo ("aullo", "aullido").

(15) Gelinvernicos en la fuente. Se trata de una palabra nueva, compuesta por el antep. Lat. gelus ("gelido", "helado") y la palabra 'invierno'.

(16) Estranhificio (estranho + artificio).

(17) Rixatriz en la fuente.

(18) Tres-folegos en la fuente.

(19) Fantasmagouraba (fantasma + agourar) en la fuente.

(20) Trastempo en la fuente.

(21) Vociferoz, en la fuente.

(22) Desaver en la fuente.

(23) Cla-destino en la fuente. Creo que se trata de un neologismo inventado por Guimaraes Rosa, compuesto de clan y destino, pensado para asociarse con clandestino por semejanza acustica.

(24) Tres-folegos en la fuente.

(25) La iglesia de San Francisco, construida en 1550, esta en el costado noroeste del cruce de la carrera septima con la avenida Jimenez. En el terremoto del 12 de julio de 1785 perdio una de sus torres. Segun la Historia de Bogota, la caida de esa torre fue la primera noticia impresa en el periodo del Virreinato y, probablemente, es la primera noticia impresa en la ciudad (Puyo Vasco, 2007: II, 20).

(26) Bogota en 1876 adopto una nomenclatura en calles y carreras, siguiendo una numeracion progresiva. Es la unica capital de America Latina que opto por ese sistema de coordenadas cartesianas para denominar y ordenar sus calles. Angel Rama, en La ciudad letrada, explica esta opcion (1987: 36)

(27) En 1549 la corona espanola instalo en el territorio de Santafe de Bogota una Real Audiencia, con funciones administrativas, militares y judiciales sobre las provincias de Santa Marta, San Juan, Popayan, Guayana, Cartagena de Indias, Caracas, Cumana y Maracaibo. Los Oidores eran los integrantes de esa Real Audiencia, asi como de las cancillerias y colegiados que representaban el maximo organo judicial del Imperio Espanol. La institucion de la Real Audiencia de Santafe de Bogota dio a la ciudad el caracter de capital de la entidad territorial entonces llamada Nuevo Reino de Granada (1549-1718) y, posteriormente, del Virreinato de Nueva Granada (1718-1819), despues de la centralizacion en ella de la Real Audiencia de Quito y de la Capitania de Venezuela.

(28) Vease, a proposito del soroche, la carta a Vicente Guimaraes del 21 de septiembre de 1942 (Guimaraes, 1972:166-167). Carlos Alberto Moniz Gordilho, embajador del Brasil en Bogota, en carta al ltamaraty, tambien se refiere al mal de altura sufrido por Guimariaes Rosa. En documento oficial, el funcionario destaca su "verdadeiro espirito de sacrificio, [y complementa:] nunca deixou que o seu estado de saude que tanto se ressentia da grande altura de Bogota, prejudicasse a sua atividade nesta Embaixada. A assiduidade ao servico constitui uma das qualidades do referido funcionario" (Seixas Correa, 2007: 38-39).

(29) "Paramo" esta entre los textos que, luego de su muerte en noviembre de 1967, el escritor de Minas Gerais dejaria sin publicar. El relato aparecio publicado postumamente en el libro Estas estorias de 1968, organizado por Paulo Ronai y Vilma Guimaraes Rosa. Segun la "Nota introdutoria" de Ronai, "Paramo" consta en los esbozos de indices que Rosa hizo para Estas estorias, llego a ser dactilogranado y esta entre los textos a los que "so faltou uma ultima revisao do Autor" (1976: XI). Algunos detalles del texto nos dan una idea de ese caracter "inacabado": en su climax hay un espacio vacio para citacion que Rosa no llego a llenar, una citacion de un Libro --"El Libro"--importantisimo para la historia; tambien hay cuatro anotaciones en la margen del original dactilografiado que indican posibles sustituciones o variaciones de palabras.

(30) Para Walter Benjamin, la alternativa a una concepcion dogmatica de la historia estaria en su compresion como imagen--algo que no cesa de producir sentido no puede dejar de "tocar" a su observador, saturandose anacronicamente de su origen y del momento en que se observa--. En "Sobre o conceito de historia", Benjamin dice: "A verdadeira imagem do passado perpassa, veloz. O passado so se deixa fixar, como imagem que relampeja irreversivelmente, no momento cm que e reconhecido. [...] Articular historicamente o passado nao significa conhece-lo "como ele de fato foi". Significa apropriar-se de urna reminiscencia, tal como ela relampeja no momento de um perigo" (Benjamin, 1993: 224). El historiador del arte Georges Didi-Huberman comprende esa articulacion dialectica, llamada imagen por Benjamin, en los terminos de una desterritorializacion generalizada: "Ahora bien, lo que surge de ese instante, de este plegado dialectico es lo que Benjamin llama una imagen [...] porque es una imagen lo que libera primero el despertar. [...] He alli por que, para Walter Benjamin, la historia del arte recomienza de ese modo: porque la imagen esta en adelante en el mismo centro, es el centro originario y turbulento del proceso historico como tal. Pero, ?por que una imagen? [paralelo] Porque en la imagen el ser se disgrega: explora y, al hacerlo, muestra--pero por muy poco tiempo--el material con que esta hecho. La imagen no es la imitacion de las cosas, sino el intervalo hecho visible, la linea de fractura entre las cosas. [...] Es que la imagen no tiene un lugar asignable de una vez para siempre: su movimiento apunta a una desterritorializacion generalizada. La imagen puede ser al mismo tiempo material y psiquica, externa e interna, espacial y de lenguaje, morfologica e informe, plastica y discontinua ..." (2006: 148-149).

(31) Recuerdese que Benjamin penso el trabajo de la memoria, precisamente, en terminos de "excavacion": "Asi como la tierra es el medio en el que yacen enterradas las viejas ciudades, la memoria es el medio de lo vivido. Quien intenta acercarse a su propio pasado sepultado tiene que comportarse como un hombre que excava. Ante todo, no debe temer volver una y otra vez a la misma circunstancia, esparcida como se esparce la tierra, revolverla como se revuelve la tierra. Porque las "circunstancias" no son mas que capas que solo despues de una investigacion minuciosa dan a luz aquello que hace que la excavacion valga la pena, es decir, las imagenes que, arrancadas de todos sus contextos anteriores, aparecen como objetos de valor en los aposentos sobrios de nuestra comprension tardia, como torsos en la galeria del coleccionista. Sin lugar a dudas, es util usar planos en las excavaciones. Pero tambien es indispensable la incursion de la azada, cautelosa y a tientas, en la tierra oscura. Quien solo haga el inventario de sus hallazgos sin poder senalar en que lugar del suelo actual conserva sus recuerdos, se perdera lo mejor. Por eso los autenticos recuerdos no deberan exponerse en forma de relato, sino senalando con exactitud el lugar en que el investigador logro atraparlos. Epico y rapsodico en sentido estricto, el recuerdo verdadero debera proporcionar, por lo tanto, al mismo tiempo una imagen de quien recuerda, asi como un buen informe arqueologico debe indicar no solo de que capa provienen los hallazgos sino, ante todo, que capas hubo que atravesar para encontrarlos" (2010: 262).

(32) Las Reminiscencias fueron publicadas originalmente en periodicos a partir del ano 1891 y no tienen un orden lineal de acuerdo con los hechos que narran. Antes bien, estan elaboradas de acuerdo con la manera en que la memoria de Cordovez Moure las iba trayendo a la escritura. La primera de esas rememoraciones escritas fue la ejecucion publica de una banda de ladrones en 1852; la ultima, dedicada a los pertiles de cuatro locos, aparecio publicada el lO de julio de 1918, algunos dias antes de la muerte del cronista. El conjunto, marcadamente autobiografico, abarca el siglo XLX colombiano, que paso por diez grandes guerras civiles, dos internacionales y tres golpes de estado (Cobo Borda, 1989: XXXI). Reminiscencias aparece en sus primeras recopilaciones como libro apenas algunos anos antes de la Guerra de los Mil Dias.

(33) Esa aproximacion no tiene nada de inedita. Rafael Gutierrez Girardot describe esa "dialectica en la inmovilidad" benjaminiana como una tension en marcha entre los arquetipos alegoricos y el flujo temporal de la reminiscencia, recuperada como futuro. Para Gutierrez, en esa dialectica se adquiere y se constituye la experiencia del mundo como pluralidad: "a diferencia de la dialectica hegeliana, la de Benjamin no es el recorrido del camino de la experiencia o de un proceso, sino la provocacion del abrupto contraste, en el que la cosa misma, independientemente de la conciencia, adquiere su mas definitivo perfil: el de una imagen, el de la alegoria o el de la idea, concebida monadologicamente" (1994: 191). Esa interpretacion coincide en mucho con la de Susan Sontag, que en Sob o signo de Saturno hace confluir la melancolia benjaminiana con aquella estudiada por el en el barroco aleman: "Mergulhados na melancolica consciencia de que 'a historia do mundo euma crunica da desolacao', um processo de incessante desintegracao, os dramaturgos barrocos tentam escapar da historia e recuperar a 'intemporalidade' do paraiso. [Eles tinham] urna concepcao 'panoramica da historia': 'a historia se funde com o cenario'. [...] Os temas recorrentes de Benjamin sao, tipicamente, meios de espacializacao do mundo: [...] Para o individuo saturnino, o tempo e o meio da repressao, da inadequacao, da repeticao, mero cumprimento. No tempo somos apenas o que somos [...] No espato, podemos ser outra pessoa" (1986: 90).

(34) No se olvide que ese, precisamente, es el tema de "Paramo"; tampoco que--y esto no es simplemente un dato--en 1939, Tomas Vargas Osorio publico en Bogota, en los Cuadernos de Piedra y Cielo, un libro de poesia titulado Regreso de la muerte (Velez, 2012).

(35) "[...] solo en la medida en que una obra del barroco latinoamericano sea la desfiguracion de una obra anterior que haya que leer en filigrana para gustar totalmente de ella, esta perteneceria a un genero mayor; afirmacion que sera cada dia mas valedera, puesto que mas vastas seran las referencias y nuestro conocimiento de ellas, mas numerosas las obras en filigrana, ellas mismas desfiguracion de otras obras" (Sarduy, 1999: 1.393-1.394).

(36) Al respecto de la singularidad de la escritura rosiana puede decirse que es paradigmatico el uso de signos puramente graficos. El relato se inicia, despues del titulo y antes del epigrafe, con estos signos:--[OMEGA]--Como una lectura atenta los deja percibir, esos signos adquieren en el texto significados diversos de aquellos que la convencion les atribuye, tornandose indicios de la propia operacion de escritura en que tienen su lugar. La misma refuncionalizacion ocurre, en muchos casos, con mayusculas, minusculas, italicas, comillas, espacios en blanco, signos de puntuacion y con otros signos no foneticos (para una explicacion de mi comprension de ese uso, particularmente en el caso de Grande sertao: Veredas, cfr. Velez, 2009).

(37) Lease, a proposito, el articulo "Una critica acefala para la modernidad latinoamericana": "Los diagnosticos setentistas que [...] trabajaban, cada uno a su modo, por una modernidad capaz de neutralizar antagonismos explicitos, aunque relativamente debiles. Esa neutralizacion se llamo "transculturacion" o "suprarregionalismo" y se oriento hacia un regimen autonomista de lectura. Constatamos, sin embargo, que ese libre juego de los imperativos sociales produjo, en diversos grados y con variadas caracteristicas, una sociedad monocefala, en clave nacional o estatal, o en ambas, pero siempre atrofiada en su aplastante esterilidad hacia lo nuevo. La escena contemporanea de America Latina, irregularmente libre y vital, nos ofrece, en cambio, una cuitara policefala, en que los antagonismos vitales se manifiestan de manera cada vez mas constante y explosiva" (Antelo, 2008: 134).
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Author:Oswaldo Velez Escallon, Bairon
Publication:Estudios de Literatura Colombiana
Date:Jul 1, 2012
Words:11952
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