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Guillaume Derville, La concelebracion eucaristica. Del simbolo a la realidad.

Guillaume DERVILLE, La concelebracion eucaristica. Del simbolo a la realidad, Madrid: Palabra, 2010, 130 pp., 14 x 21, ISBN 978-84-9840-396-1.

Guillaume Derville, diplomado por la Ecole Superieure de Commerce de Paris (1982), y Doctor en Teologia (1997), es sacerdote y Profesor Ordinario de Teologia dogmatica en el Colegio Romano de la Santa Cruz (Roma). Por sus estudios en Jean Danielou --con su tesis doctoral Histoire <<mystique>>. Les sacraments de l'initiation chretienne chez Danielou (2000)-- se ha interesado por la liturgia, y ha promovido encuentros interdisciplinares sobre la misma en los ultimos anos. Asi lo demuestra, entre otras cosas, su empuje para promover la creacion del Centro de Formacion Sacerdotal y el Instituto de Liturgia en el seno de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (Roma) en el 2009.

Nos encontramos ante una monografia de gran interes pastoral y teologico. Un libro cuya primera edicion en castellano ha sido ligeramente ampliada en las ediciones en frances e ingles del ano 2011 (ambas ediciones han sido publicadas por la misma editorial; para la edicion en frances: La concelebration eucharistique. Du symbole a la realite, Montreal: Wilson & Lafleur, 2011, 120 pp., ISBN 978-2-89689-046-0), y que presenta <<una valoracion positiva y amorosa de lo que es la autentica concelebracion>> (p. 9). Derville lo hace desde la perspectiva de un sacerdote entusiasmado por la liturgia y preocupado por favorecer la piedad del celebrante, por su vida pastoral y espiritual.

El capitulo primero sintetiza los datos historicos disponibles sobre la concelebracion: desde los libros liturgicos mas antiguos hasta las disposiciones del Vaticano II, y el deseo de los padres conciliares de dar un nuevo vigor a la concelebracion. Un rapido analisis de los textos permite extraer motivos de orden teologico, pastoral, espiritual y practico (pp. 39-42); entre ellos el autor destaca aquel de manifestar la unidad del sacerdocio. Las ultimas paginas del capitulo son de gran interes para entender como se ha ido abriendo paso la practica de la concelebracion al compas de los documentos de aplicacion de Sacrosanctum concilium, el magisterio de los papas y los libros liturgicos (pp. 43-54). Aunque siempre queda a salvo la facultad del sacerdote para celebrar de modo individual, este recorrido tiene un punto de inflexion en la Instruccion Tres abhinc annos y, sobre todo, en la Instruccion Eucharisticum Mysterium: en dichos documentos la concelebracion deja de ser un rito extraordinario y excepcional, y se convierte en un uso que debe promoverse en cuanto fomenta la fraternidad sacerdotal.

El capitulo segundo profundiza en el sacerdocio ministerial, concretamente en su unidad ontologica, cuyo fundamento no es otro que el unico Sacerdocio y el unico Sacrificio de Cristo (p. 60), y en su caracter de servicio bacia el sacerdocio comun (pp. 69ss.). A partir de este fundamento, la concelebracion aparece como una de las maneras posibles para manifestar simbolicamente dicha unidad precedente, cuando los sacerdotes cumplen juntos aquello para lo que han sido ordenados, en un marco de solemnidad y belleza: unidad con el obispo, unidad del sacerdocio y unidad espiritual o fraternidad sacerdotal (pp. 63-64). Aceptada la mens del Concilio sobre la relacion entre sacerdocio comun y ministerial, Derville plantea una cuestion practica y delicada: la concelebracion, sobre todo las grandes concelebraciones, ?facilitan siempre el ejercicio del sacerdocio comun de los fieles en la celebracion liturgica? Su respuesta anima a considerar como la participacion liturgica presupone la comunion invisible --la vida de la gracia--, al tiempo que pone en guardia frente a una clericalizacion de la asamblea (pp. 69-73).

El ultimo capitulo aborda tres puntos: la union personal del sacerdote con Cristo durante la celebracion (pp. 77ss.), y algunos requisitos practicos para que la concelebracion sea realmente un signo manifestativo de aquello que se esta celebrando y fundamenta todo, la Eucaristia, don que requiere una actitud de asombro, agradecimiento y obediencia. Tales premisas dan elementos de juicio suficientes para que el sacerdote decida sobre la oportunidad de concelebrar o no. De todo el capitulo me gustaria destacar el segundo punto: son iluminantes las consideraciones teologico-pastorales sobre las palabras consagratorias, la relacion con el altar, y el caracter profundamente sacerdotal de las oraciones, gestos y ornamentos (pp. 85ss.). Por otro lado, la noble disposicion de las personas y las cosas, asi como de los movimientos en el presbiterio, ayudan a que el signo manifieste aquella unidad del sacerdocio, asi como el caracter adorante que, tanto los fieles como los sacerdotes, deben tener durante la celebracion. A esto ayudan algunas disposiciones practicas: los ensayos previos, la presencia de un maestro de ceremonias que no concelebre, el uso de los ornamentos adecuados y en numero suficiente, de modo que haya una armonia que baga mas claro el sentido de la concelebracion y realce la unidad del sacerdocio ministerial.

?Concelebrar o no? La decision depende de nuestra conciencia de que es la Eucaristia. El don de Cristo a su Iglesia exige unas condiciones <<para celebrarla de verdad conforme a su naturaleza esencialmente sagrada de oracion y de adoracion>>, de modo que --como ensena Sacramentum caritatis, n. 65-- <<haga crecer en los fieles (...) "el sentido del misterio de Dios presente entre nosotros" y los ponga "ante la majestad infinita de Dios, que llega a nosotros de manera humilde en los signos sacramentales">> (p. 109).

Nos encontramos ante una monografia breve, pero pionera sobre la cuestion, con un enfoque equilibrado, tanto de los principios teoricos, como de las dimensiones practicas de la concelebracion. Es de agradecer al autor la bibliografia que ha consultado y que permite al futuro investigador un conocimiento pormenorizado de la literatura especializada hasta nuestros dias. Se hace patente la sintonia del autor con el magisterio de Benedicto XVI y su deseo de subrayar en la celebracion eucaristica el aspecto adorante y catequetico. Pienso que su lectura es util para quienes cursan estudios teologicos, asi como para complementar la formacion pastoral en los seminarios.
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Author:Berlanga, Alfonso
Publication:Scripta Theologica
Date:Jan 1, 2012
Words:1079
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