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Genero, ciencia y politica. Voces, vidas y miradas de la arqueologia mexicana.

APEN RUIZ MARTINEZ, Genero, ciencia y politica. Voces, vidas y miradas de la arqueologia mexicana, Mexico, Secretaria de Cultura, Instituto Nacional de Antropologia e Historia, 2016, pp. ISBN 978-607-484-797-0

El libro de Apen RUIZ narra la historia de la arqueologia practicada en Mexico durante el periodo comprendido entre 1890 y la decada de 1920, solo que en este caso la historia se escribe a contracorriente, en una pelea contra la historia "clasica" de la arqueologia, aquella que sigue el hilo de los descubrimientos arqueologicos desde los episodios de una cronologia sexenal. Me parece que es precisamente esa critica lo que le permite empezar a escribir antropologia de otro modo.

Asi, en lugar de seguir el camino que marcan las fechas celebres, las gestas de los padres fundadores, el linaje de los protagonistas que participaron en la construccion del conocimiento arqueologico, Genero, ciencia y politica da luz sobre historias "alternativas", escritas desde lugares no hegemonicos. Sigue la linea de investigacion iniciada por Haydee Lopez Hernandez, (1) Mechthild Rutsch (2) y Luis Vazquez Leon (3) y, al igual que ellos, se resiste a narrar la historia de la arqueologia mexicana en funcion de sus momentos estelares, a la manera de Ignacio Bernal, (4) o a seguir la sucesion de proyectos impulsados por el presidente en turno (Lopez Mateos y el Proyecto Teotihuacan, Diaz Ordaz y Cholula, Luis Echeverria y el rescate de los huesos de Cuauhtemoc, Lopez Portillo y el Templo Mayor). (5) Mas bien, lo que hace es poner en escena disputas entre discursos, fragmentos de practicas cotidianas, vinculos--profesionales, institucionales, afectivos--entre distintos actores. Le interesa mas examinar los archivos que interpretar los restos arqueologicos, pero emprende una busqueda arqueologica de la historia al tiempo que hace que de las palabras conservadas en el archivo surjan indicios de practicas de trabajo de campo.

En Genero, ciencia y politica la historia no registra acumulativamente una serie de sucesos, sino que conjunta en el espacio practicas, experiencias personales, jornadas de trabajo constante y cotidiano, relaciones de amistad y rivalidad, luchas institucionales y dificultades financieras. su narrativa se va tejiendo con las voces, acciones y practicas de hombres y mujeres que en una compleja interaccion participaron en la construccion del conocimiento arqueologico. Un archivo epistolar, formado fundamentalmente por cartas personales y diarios de viaje, le permite conectar las experiencias de campo de las expediciones de Carl Lumholtz en el norte de Mexico entre 1894 y 1897, las de Marshall saville en el sur entre 1897 y 1901, las experiencias de vida de Isabel Ramirez y Zelia Nuttall--dos mujeres que buscaron un lugar en la practica arqueologica de esos anos--, con la actuacion de funcionarios estatales que facilitaron y obstaculizaron el trabajo y al mismo tiempo, todo ello para mostrar que en el quehacer cientifico la experiencia personal y subjetiva importa.

Para conocer las practicas arqueologicas y abrir paso a las experiencias y los afectos del pasado, Apen Ruiz necesita primero romper las cercas de la "historia nacional", ese marco de referencia estable que desde fuera determina el sentido de los acontecimientos, y operar entonces un desplazamiento capaz de sacar a la arqueologia de su encierro nacionalista. En ese sentido, su historia no solo se mueve entre lo interno y lo externo, entre lo que esa historia incluye y excluye en cada momento, entre Mexico y Estados Unidos, dos tradiciones cientificas que imaginaron y gestionaron de forma muy diferente sus pasados arqueologicos, sino que ademas piensa a la nacion, ya no como una entidad preestablecida y absoluta, una unidad geografica y conceptual que proporciona coherencia a cualquier analisis, sino como el cerco que impide que los conceptos sean pensados historicamente, desde las modalidades que adoptan segun las cambiantes formas de los contextos.

Tal como lo han mostrado investigaciones previas, la autora reconoce que la arqueologia mexicana articulo una nocion de Estado patrimonial a partir de la proteccion del ambito material y tangible del pasado; sin embargo, en este caso no se dan por sentado conceptos como "Estado", "nacion", "cultura", sino que son puestos en contexto y, de esa manera, en cuestion. Mas que denunciar las complicidades entre los arqueologos, la disciplina y las ideologias nacionalistas, algo que en alguna medida ha caracterizado a la produccion historiografica reciente, Apen Ruiz busca desentranar pequenas conexiones entre la disciplina y el poder, intersecciones casi invisibles entre genero, ciencia y nacion, momentos de una polemica, rastros de desencuentros--academicos, institucionales y personales--olvidados por la historia, ante la necesidad de recrear una narrativa exitosa y nacional de la arqueologia.

De todas formas, pienso que la gran novedad de Genero, ciencia y politica radica en que, en esas redes de intercambio entre personajes, objetos e interpretaciones, la diferencia sexual ocupa un lugar central. El genero es el eje del analisis, la perspectiva que le permite abrir la disciplina arqueologica a otros horizontes y mirar las intersecciones entre ciencia, politica y diferencia sexual. Asi se adentra en los entretelones de la Escuela Internacional de Arqueologia y Etnologia Americanas, en las practicas de dos expediciones y en las vidas de dos mujeres, todo con el proposito de mostrar que la disciplina arqueologica se funda en un orden de genero, es decir, que la practica cientifica no solo esta marcada por el genero, sino que nace con perspectiva de genero.

Por un lado, mediante el genero Apen Ruiz mira las expediciones, las mismas que marcaron la especificidad de la arqueologia frente a la antropologia social y que articularon una nocion de patrimonio nacional, la de Carl Lumholtz y la de Marshall Saville, dos exploradores dispuestos a superar las dificultades que les presentaba una tierra "virgen", inhospita y salvaje, exotica, desordenada, femenina, y a enfrentarse a los "nativos", seres inertes, parte constitutiva del paisaje, feminizados, que existen unicamente para interferir en el exito del trabajo de campo y en la apropiacion de los objetos; y dispuestos tambien a negociar con el Estado, una entidad masculina, encargada de proteger las ruinas de la nacion mediante la promulgacion de leyes. Por otro lado, con una perspectiva de genero compara la experiencia de vida de dos mujeres muy diferentes, una mexicana y otra estadounidense, dos personajes secundarios, con distinto acceso a las instituciones y al mundo de los hombres, y muestra como una diferencia geopolitica es al mismo tiempo una diferencia de clase, de raza y de genero. Una mexicana "sin archivo", desconocida casi, maestra de educacion basica en Milpa Alta, informante "nativa" de antropologos como Franz Boas y Eduard Seler, a quien se recuerda como la mujer que recogia fragmentos de ceramica para Boas, y otra californiana, duena de la Casa Alvarado en Coyoacan, estrechamente vinculada a una comunidad internacional, con gran capacidad para relacionarse con intelectuales y politicos mexicanos, "madre y protectora" de Manuel Gamio, y quien dejo una gran correspondencia y mas de 40 articulos publicados.

Pero la finalidad no es tanto visibilizar la participacion de esas mujeres en la arqueologia o rescatar las lineas de una biografia que muestre la excepcionalidad de esa participacion, algo que seguramente haria una historia de genero mas convencional, como ubicar su lugar en el proceso de profesionalizacion de la antropologia y la arqueologia mexicanas. A la autora le interesa entender como esas dos mujeres llevaron a cabo su practica arqueologica, como negociaron constantemente sus papeles de genero en un contexto que asignaba papeles fijos a hombres y mujeres, como tuvieron que buscar nichos propios y como practicaron un estilo diferente de hacer y escribir arqueologia.

En este sentido, resulta dificil dejar de referirse aqui a la polemica que entablaron Leopoldo Batres, el inspector de Monumentos, y Zelia Nuttall, una mujer que se atrevio a contradecir a un hombre reconocido por muchos por su caracter autoritario, su cercania a Diaz, y por la forma centralizadora y acaparadora de gestionar la arqueologia en Mexico. Sucedio que Zelia Nuttall realizo un trabajo de excavacion arqueologica en la Isla de Sacrificios, en Veracruz, y Batres cuestiono de inmediato la validez de esa investigacion, al mismo tiempo que reclamaba para si la autoria del descubrimiento y la descalificaba por ser extranjera e histerica, es decir, incapaz de mantener una conversacion racional. Pero mas alla del enfrentamiento entre dos personalidades fuertes, la polemica retrata, como en una instantanea, el modo en que la arqueologia operaba politicamente en el pais, la forma como funcionaban las instituciones mexicanas y sus actores, el modo de ejercer la autoridad y tomar decisiones. Como un lente de aumento, el debate deja ver casi con nitidez las pequenas redes de privilegios, las formas clientelares y caciquiles con las que operaban las instituciones academicas mexicanas. Como dice Apen Ruiz, esa polemica pone "de relieve la estructura piramidal y autoritaria de la arqueologia mexicana, en cuya cuspide se encontraba exclusivamente Batres".

Pero en este libro el genero esta presente no solo como eje y como perspectiva de analisis, sino tambien como escritura. Un poco a la manera de Zelia Nuttall, quien escribia diferente, con un estilo, decia Boas, poco cientifico y mas literario, Apen Ruiz escribe desde un lugar que me atreveria a llamar "femenino". Femenino no solo por el enfasis que pone en la reconstruccion de los vinculos afectivos, sino sobre todo por el modo pausado de relatar las historias, por el juego con el tiempo repetitivo y circular de los detalles cotidianos, por el tejido fino que conecta relaciones complejas y conflictivas. Con el ritmo lento propio de la reflexion critica, la autora articula ideas y practicas; despacio, como si hilara una tela, conecta actores, instituciones, contextos, discursos; pausadamente, como si buscara la forma de destapar una conspiracion de silencio construida alrededor de la arqueologia y su historia, busca puntos de fuga que le permitan desentranar la constancia de la simbiosis entre ruinas y nacion, y asi escapar de la jaula de oro de la historiografia nacionalista. Es como si se propusiera tomar un respiro, desacelerar el ritmo y, con un tiempo que desafia la cronologia y los procesos de totalizacion, liberar a la arqueologia/antropologia del peso del origen, de las cargas administrativas y de la urgencia fundacional de intervenir en la realidad social y ofrecer respuestas a "los grandes problemas nacionales". Homi Bhabha diria al respecto que la lentitud "es una medida deliberativa de la reflexion etica y politica", "el movimiento que existe entre el espacio de las palabras y el mundo social", (6) y en este sentido, el libro de Apen Ruiz se estaria preguntando, a final de cuentas, de que manera las conexiones parciales, los vinculos cotidianos, los afectos, pueden proporcionarnos modestos retazos de saber que nos ayuden a entender algo sobre la forma de liberarnos de viejos marcos y de viejas inercias.

Frida Gorbach

Universidad Autonoma Metropolitana-Xochimilco

(1) Haydee Lopez Hernandez, "En busca del alma nacional. La construccion de la 'cultura madre' en los estudios arqueologicos en Mexico (1867-1942)", manuscrito, Mexico, 2010.

(2) Mechthild RUTSCH, Entre el campo y el gabinete: nacionales y extranjeros en la profesionalizacion de la antropologia mexicana (1877-1920), Mexico, Instituto Nacional de Antropologia e Historia, Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 2007.

(3) Luis VAZQUEZ LEON, El Leviatan arqueologico. Antropologia de una tradicion cientifica en Mexico, Mexico, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropologia Social, Porrua, 2003.

(4) Ignacio BERNAL, Historia de la arqueologia en Mexico, Mexico, Porrua, 1992.

(5) Ignacio RODRIGUEZ, "Recursos ideologicos del Estado mexicano: el caso de la arqueologia", en Mechthild RUTSCH (comp.), La historia de la antropologia en Mexico, Mexico, Universidad Iberoamericana, Plaza y Valdes, Instituto Nacional Indigenista, 1996.

(6) Homi BHABHA, "Adagio", en Homi BHABHA y W. J. T. MITCHELL (comps.), Edward Said. Continuando la conversacion, Buenos Aires, Paidos, 2006, p. 23.
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Author:Gorbach, Frida
Publication:Historia Mexicana
Date:Apr 1, 2019
Words:2167
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