Printer Friendly

Gadamer, Hans-Georg (1995). El giro hermeneutico.

Gadamer, Hans-Georg (1995). El giro hermeneutico. Trad. cast. Arturo Parada. Catedra, Madrid, 238 pp. ISBN: 84-376-1626-3

Dalis Coromoto Valera. Universidad Nacional Experimental "Simon Rodriguez", Nucleo Valera, Trujillo, Venezuela. Correo-e: dalisvalera@gmail.com

Convivencia en la Conversacion

Dos grandes apartados, comprende El giro hermeneutico en los que se despliega el pensamiento Gadameriano en conversacion interpretativa con diferentes filosofos tales como Aristoteles, Descartes, Kant, Hegel, Kierkegaard, Dilthey, Nietzsche, Husserl, Heidegger, Sartre, Derrida, entre otros, para abordar el problema de la verdad y la razon cientifica; afronta la nocion de lenguaje y de conciencia asi como el concepto moderno de sujeto y orientar el pensamiento de lo que se considera propio como esencia del ser, en lo que implica referirse a si mismo, a la reflexividad, al yo propio.

La nocion de sujeto, constituye uno de los conceptos de mayor tratamiento en tanto esta ligada a la idea de conciencia y como ser del lenguaje. La explicacion radica en la supremacia del pensamiento como particularidad del propio ser o como lo senala el propio Gadamer, "sustancia de todas nuestras representaciones" en comparacion con la invariabilidad de la naturaleza y la permanencia de un "yo" ante los cambios de las propias representaciones, que puede sufrir el sujeto y su caracter de duracion ante los cambios experimentados.

El sentido de reflexividad expuesta por Gadamer bajo la mirada de los griegos, representa la busqueda de conceptos a traves de la explicacion de otros conceptos que le son inquietantes lo que lleva a estar, en el giro hermeneutico frente a la nocion de pensamiento como esencia, como ser que existe, que alcanza su verdad en la conciencia y que lo distingue como persona dentro del hecho social. Verdad que trasciende la significacion de subjetividad y lo ubica, como ser humano, en el lenguaje, en tanto que le posibilita la participacion en un juego dialogico que mas alla de llegar a la comprension, facilita el "vivir de cada dia". Este renacer de nuevo, esta representado en la puesta en practica de las interrelaciones entre los seres humanos a traves de la conversacion, que, siguiendo a Wittgenstein, refiere el proceso de la comunicacion como un juego dialectico entre dos seres humanos que se preguntan y se responden.

Mas alla de alcanzar las respuestas, el lenguaje se configura como una obra que nunca se cierra en el sentido de que nunca se alcanza "la comprension interpretativa" total porque no hay respuestas que llenen los vacios, ante lo que se debe o se quiere comprender. El tratamiento de la conciencia se desarrolla en el texto, haciendo un recorrido por pensadores abordados por Gadamer, para reafirmar su postura filosofica en torno a la conciencia verdadera de si mismo la cual se fundamente en el reconocimiento libre del otro y en tanto que se tiene conciencia de si mismo, de su propia existencia, de su palabra y de su propio vivir.

El ser humano siempre estara frente a la necesidad de alcanzar respuestas. Gadamer lo situa en lo que denomina "zona abierta" en la busqueda constante de la verdad, lo que lo conduce perennemente a interrogarse, a interrogar al otro y a lo otro, sin que alcance respuestas que cierre las inquietudes sino, que abre permanentemente, un nuevo preguntarse. Es la presencia del ser ante un tiempo que es infinito porque hay pensamiento, hay conciencia de si mismo y por tanto, hay lenguaje que se hace presente en la conversacion. Sin embargo, el ser como tal, que encarna la fragilidad de la vida, esta destinado a la finitud, a la limitacion de un tiempo de existencia fisica, que bien puede identificarse con el tiempo diario del despertar "todas las mananas" como Gadamer lo senala y que finaliza en el dormir; es el tiempo de la vida, del ser efimero que sucumbe ante la muerte.

El lenguaje salva la existencia del ser en el tiempo. Dentro de la orientacion hermeneutica, la conversacion tiene su esencia partiendo de Derrida en el comprender y comunicar lo que verdaderamente se pretende senalar mas alla de las palabras, en la comprension misma de lo que se expresa en ellas. Por lo tanto, no se trata de la "multiplicidad de sentidos" sino de aprehender aquello que se ha querido decir. Partiendo del giro hermeneutico, es posible senalar que no hay forma alguna de agotar la intencion del sentido de un texto por lo que la palabra no se queda en el sentido mismo del vocablo, sino que va mas alla, siempre, de cualquier posibilidad. La palabra se produce y se reproduce en tanto que se comprende; de alli que discurso hablado o escrito debe ser complemento uno del otro y es asi que la separacion entre discurso y comprension deben constituir un solo cuerpo. La escritura en tanto signo, asumira, siguiendo a Derrida, "el papel de huella", nocion que explica Gadamer como la comprension de la escritura que es leida a traves del proceso que permite alcanzar el sentido de lo escrito.

Se reencuentra esta concepcion de huella con la conversacion donde el preguntarse y responderse son esencia del campo linguistico en tanto que brindan una "multiplicidad infinita" de relaciones con perspectivas nuevas "que como toda conversacion verdadera no ha de darse desde luego por finalizada", sino que despierta la inquietud en la palabra para que se convierta en lenguaje interpretativo que permite comprender el discurso de quien habla. En este punto dialogico, la conversacion abre vias para la convivencia constante pues una conversacion siempre quedara abierta y con necesidades de ser continuada.

La nocion de conversacion permite comprender a Gadamer frente a la nocion de verdad. Este filosofo, desde el permanente cuestionamiento metafisico y explicacion conceptual busca respuestas en torno a la autenticidad del mundo; para ello se afianza en la historia y en el principio metodologico de mirar el pensamiento desde la conciencia o como el mismo lo dice "no comprender nada sin rendir cuentas de la historia que se encuentra detras de los conceptos", lo que implica, abordar el acto de la reflexion desde la multiplicidad del ser y sus posturas ante el mundo.

La conciencia historica cobra verdadero valor en Gadamer para el alcance de la verdad pues mas alla de la ciencia moderna la razon historica expone la capacidad de hacer presente todo lo existente. Desde la interrogacion a Nietzsche, se encuentra con que la vida debe "practicar la historia", fijarse en los elementos que le han dado un espacio en el mundo, no desligarse del "horizonte mitico" que le ha dado existencia. Esta conciencia historica siembra la transformacion del ser de manera recurrente en cuanto se funda la busqueda de si mismo, de reconocerse como tal en sus actos y en sus pensamientos, lo que lleva a establecer la analogia con lo senalado por Kant ante el "saber de si mismo", hecho que conduce conscientemente a buscar un nuevo saber a la luz del saber alcanzado. El sujeto, partiendo de su lugar en la historia, es objeto de su propia transformacion en tanto que es consciente de su existencia como ser humano y de sus capacidades para evolucionar y transformar su horizonte de vida.

Gadamer confronta esta postura nietzscheana con la heideggereana para apuntar que la vida en el ser humano responde a una realidad, no porque tenga conciencia historica sino porque en realidad el ser istorico. El ser es reflexivo y ello lo lleva a "elevarse" ante sus diferentes tiempos en la razon misma de comprender que la caida de una epoca supone el realce de otra; que "el derrumbe de un mundo" es "el nacimiento de otro" lo que conduce a conjeturar que el ser humano, desde diferentes posturas y en la "certeza de estar frente a la verdad", esta en un constante renacer.

Dos grandes apartados, comprende El giro hermeneutico en los que se despliega el pensamiento Gadameriano en conversacion interpretativa con diferentes filosofos tales como Aristoteles, Descartes, Kant, Hegel, Kierkegaard, Dilthey, Nietzsche, Husserl, Heidegger, Sartre, Derrida, entre otros, para abordar el problema de la verdad y la razon cientifica; afronta la nocion de lenguaje y de conciencia asi como el concepto moderno de sujeto y orientar el pensamiento de lo que se considera propio como esencia del ser, en lo que implica referirse a si mismo, a la reflexividad, al yo propio.

La nocion de sujeto, constituye uno de los conceptos de mayor tratamiento en tanto esta ligada a la idea de conciencia y como ser del lenguaje. La explicacion radica en la supremacia del pensamiento como particularidad del propio ser o como lo senala el propio Gadamer, "sustancia de todas nuestras representaciones" en comparacion con la invariabilidad de la naturaleza y la permanencia de un "yo" ante los cambios de las propias representaciones, que puede sufrir el sujeto y su caracter de duracion ante los cambios experimentados.

El sentido de reflexividad expuesta por Gadamer bajo la mirada de los griegos, representa la busqueda de conceptos a traves de la explicacion de otros conceptos que le son inquietantes lo que lleva a estar, en el giro hermeneutico frente a la nocion de pensamiento como esencia, como ser que existe, que alcanza su verdad en la conciencia y que lo distingue como persona dentro del hecho social. Verdad que trasciende la significacion de subjetividad y lo ubica, como ser humano, en el lenguaje, en tanto que le posibilita la participacion en un juego dialogico que mas alla de llegar a la comprension, facilita el "vivir de cada dia". Este renacer de nuevo, esta representado en la puesta en practica de las interrelaciones entre los seres humanos a traves de la conversacion, que, siguiendo a Wittgenstein, refiere el proceso de la comunicacion como un juego dialectico entre dos seres humanos que se preguntan y se responden.

Mas alla de alcanzar las respuestas, el lenguaje se configura como una obra que nunca se cierra en el sentido de que nunca se alcanza "la comprension interpretativa" total porque no hay respuestas que llenen los vacios, ante lo que se debe o se quiere comprender. El tratamiento de la conciencia se desarrolla en el texto, haciendo un recorrido por pensadores abordados por Gadamer, para reafirmar su postura filosofica en torno a la conciencia verdadera de si mismo la cual se fundamente en el reconocimiento libre del otro y en tanto que se tiene conciencia de si mismo, de su propia existencia, de su palabra y de su propio vivir.

El ser humano siempre estara frente a la necesidad de alcanzar respuestas. Gadamer lo situa en lo que denomina "zona abierta" en la busqueda constante de la verdad, lo que lo conduce perennemente a interrogarse, a interrogar al otro y a lo otro, sin que alcance respuestas que cierre las inquietudes sino, que abre permanentemente, un nuevo preguntarse.

Es la presencia del ser ante un tiempo que es infinito porque hay pensamiento, hay conciencia de si mismo y por tanto, hay lenguaje que se hace presente en la conversacion. Sin embargo, el ser como tal, que encarna la fragilidad de la vida, esta destinado a la finitud, a la limitacion de un tiempo de existencia fisica, que bien puede identificarse con el tiempo diario del despertar "todas las mananas" como Gadamer lo senala y que finaliza en el dormir; es el tiempo de la vida, del ser efimero que sucumbe ante la muerte.

El lenguaje salva la existencia del ser en el tiempo. Dentro de la orientacion hermeneutica, la conversacion tiene su esencia partiendo de Derrida en el comprender y comunicar lo que verdaderamente se pretende senalar mas alla de las palabras, en la comprension misma de lo que se expresa en ellas. Por lo tanto, no se trata de la "multiplicidad de sentidos" sino de aprehender aquello que se ha querido decir. Partiendo del giro hermeneutico, es posible senalar que no hay forma alguna de agotar la intencion del sentido de un texto por lo que la palabra no se queda en el sentido mismo del vocablo, sino que va mas alla, siempre, de cualquier posibilidad. La palabra se produce y se reproduce en tanto que se comprende; de alli que discurso hablado o escrito debe ser complemento uno del otro y es asi que la separacion entre discurso y comprension deben constituir un solo cuerpo. La escritura en tanto signo, asumira, siguiendo a Derrida, "el papel de huella", nocion que explica Gadamer como la comprension de la escritura que es leida a traves del proceso que permite alcanzar el sentido de lo escrito.

Se reencuentra esta concepcion de huella con la conversacion donde el preguntarse y responderse son esencia del campo linguistico en tanto que brindan una "multiplicidad infinita" de relaciones con perspectivas nuevas "que como toda conversacion verdadera no ha de darse desde luego por finalizada", sino que despierta la inquietud en la palabra para que se convierta en lenguaje interpretativo que permite comprender el discurso de quien habla. En este punto dialogico, la conversacion abre vias para la convivencia constante pues una conversacion siempre quedara abierta y con necesidades de ser continuada.

La nocion de conversacion permite comprender a Gadamer frente a la nocion de verdad. Este filosofo, desde el permanente cuestionamiento metafisico y explicacion conceptual busca respuestas en torno a la autenticidad del mundo; para ello se afianza en la historia y en el principio metodologico de mirar el pensamiento desde la conciencia o como el mismo lo dice "no comprender nada sin rendir cuentas de la historia que se encuentra detras de los conceptos", lo que implica, abordar el acto de la reflexion desde la multiplicidad del ser y sus posturas ante el mundo.

La conciencia historica cobra verdadero valor en Gadamer para el alcance de la verdad pues mas alla de la ciencia moderna la razon historica expone la capacidad de hacer presente todo lo existente. Desde la interrogacion a Nietzsche, se encuentra con que la vida debe "practicar la historia", fijarse en los elementos que le han dado un espacio en el mundo, no desligarse del "horizonte mitico" que le ha dado existencia. Esta conciencia historica siembra la transformacion del ser de manera recurrente en cuanto se funda la busqueda de si mismo, de reconocerse como tal en sus actos y en sus pensamientos, lo que lleva a establecer la analogia con lo senalado por Kant ante el "saber de si mismo", hecho que conduce conscientemente a buscar un nuevo saber a la luz del saber alcanzado. El sujeto, partiendo de su lugar en la historia, es objeto de su propia transformacion en tanto que es consciente de su existencia como ser humano y de sus capacidades para evolucionar y transformar su horizonte de vida.

Gadamer confronta esta postura nietzscheana con la heideggereana para apuntar que la vida en el ser humano responde a una realidad, no porque tenga conciencia historica sino porque en realidad el ser historico. El ser es reflexivo y ello lo lleva a "elevarse" ante sus diferentes tiempos en la razon misma de comprender que la caida de una epoca supone el realce de otra; que "el derrumbe de un mundo" es "el nacimiento de otro" lo que conduce a conjeturar que el ser humano, desde diferentes posturas y en la "certeza de estar frente a la verdad", esta en un constante renacer.

Ante el problema del pensamiento, el lenguaje y la busqueda de la verdad, Gadamer se declara como un eterno seguidor de Heidegger en tanto que ha "compartido siempre su critica al concepto de conciencia y a la fundamentacion ultima en la conciencia de si mismo" y en esta medida, la idea de pensar constituye la supremacia en el lenguaje, la elevacion del ser ante la historia y ante el arte. Hay una necesidad en el filosofo, de afirmar la Conversacion por encima de "toda voluntad de poder que de todo se apodera" en tanto que se afianza en de la filosofia griega.

En esta eterna busqueda de lo que podriamos llamar afirmacion del acto conversacional o acto de conversar, Gadamer reconoce que "ni Heidegger, ni Dilthey, "pudieron brindarle el verdadero sustento filosofico para dilucidar sus planteamientos en torno a la pregunta. No es que desmerezca el acto como dialogico donde el tu y el yo se encuentran y desencuentran, sino que concede mayor y verdadero valor a la pregunta, para la puesta en practica del pensamiento. La pregunta es la gran verdad perseguida por Gadamer, es la puerta abierta al pensamiento porque genera la conversacion; esa convivencia que implica saber escuchar en medio de la vitalidad del lenguaje.

El giro hermeneutico de Hans-Georg Gadamer invita a recorrer el mundo de la filosofia y vivir, desde miradas disimiles, las complejas posturas frente al problema de la verdad y de la conciencia del sujeto, del ser, frente a la grandiosidad del lenguaje, que interroga al mundo y se interroga ante la necesidad incesante de comprender al otro, a lo otro y a si mismo en un juego dialogico de no encontrar respuesta que de, contundentemente, una respuesta satisfactoria a la vez que concluyente, sino al contrario, que abre caminos para nuevas interrogaciones y por lo cual, nuevas formas de pensamiento.

Este trabajo esta depositado en Zenodo: DOI: http://doi.org/ 10.5281/zenodo.2427621
COPYRIGHT 2018 Revista Utopia y Praxis Latinoamericana
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2018 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Publication:Utopia y Praxis Latinoamericana
Article Type:Resena de libro
Date:Oct 15, 2018
Words:3059
Previous Article:In Memoriam: Jose Jara Garcia: filosofia y vida (1940-2017).
Next Article:Quintana Paz, Miguel Angel (2017). Reglas. Un ensayo de Introduccion a la hermeneutica de manos de Wittgenstein y Scherlok Holmes.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters