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Fundamentos sociologicos y documentales del afroamericanismo lexico. *.

1. Si se descubren deficiencias en el inventariado y descripcion tanto diatopica como sociocultural del americanismo lexico de ascendencia hispanica con referencias a nuestra misma sincronia, carencias y distorsiones que se acentuan considerablemente en la perspectiva diacronica, que no sucedera en relacion con los afronegrismos, de mas ardua fijacion documental en varias de sus voces, con determinacion sociolinguistica mas compleja que la correspondiente a los terminos de estirpe hispanica, circunstancia que no precisa de mayor encarecimiento y de seguridades etimologicas incomparablemente menores, en cuyas propuestas tantos casos dudosos se plantean y tanto gato por liebre se ha dado. Pero el afronegrismo lexico, sobre el que ya hay investigaciones muy aprovechables, requiere especial atencion no ya como componente que es del espanol de America, sino porque, habiendose atribuido por algunos una gran importancia, desmedida a mi modo de ver, al elemento africano en la transformacion y diferenciacion dialectal del espanol trasplantado al Nuevo Mundo, sera bueno aquilatar al maximo todo lo concerniente a las aportaciones lexicas al espanol americano por parte de los contingentes de esclavos que durante siglos fueron conducidos desde las costas de Africa a las de America, asi como por sus des cendientes criollos. Aspecto capital este, dado que el prestamo que mas facilmente se produce en el contacto entre lenguas es el lexico, muchisimo mas factible que el fonetico-fonologico o el gramatical, lo cual en toda la historia de nuestra lengua se comprueba con meridiana claridad, de modo que si la recepcion de vocablos de origen africano en el espanol de America ha sido poco numerosa y menos todavia los prestamos de esta estirpe que han logrado una difusion general o muy amplia, aqui se encuentra un indicio bastante fundado de lo que en otros niveles linguisticos ha podido ocurrir. (1)

Asi, pues, en primer lugar habria que tratar de establecer la nomina de los afronegrismos lexicos actualmente vivos, asi como conocer los que tuvieron vigencia en el pasado y que la han perdido en el transcurso del tiempo, porque la mortandad lexica parece haber sido notable en las voces de esta tipologia linguistica, lo cual de alguna manera abona la escasa incidencia sociolinguistica del elemento africano sobre el espanol americano. Ni que decir tiene, la tarea es ardua y en no pocos aspectos de muy dificil consenso cientifico, como suele suceder cuando el estudio etimologico se refiere a palabras de procedencia controvertida, y oscura de por si es la de no pocos afronegrismos, pues fue grande la diversidad de lenguas y dialectos del Africa subsahariana que se trasplanto a America con naturales de tan amplios dominios, porque esas lenguas tambien han cambiado y su evolucion es peor conocida que la de lenguas con gran acervo documental y que han merecido la atencion de los historiadores. Todo ello sin contar con que los americanistas tenemos escasos y superficiales conocimientos sobre los dominios linguisticos africanos, de manera que los acerrimos defensores de antiguos pidgins o criollos afroamericanos deberian ir con mas prudencia y mas de la mano de los autenticos especialistas en lenguas del Africa negra.

2. De procedencia africana es para Morinigo tamango y portuguesismo o leonesismo para Corominas, que tambien atribuye al acervo hispanico burundanga, voz de Cuba y Puerto Rico, con variantes antiguas borondanga y morondanga, en puntos rurales de Aragon conservado como morrondanga, como netamente castizo es mondongo en la Peninsula iberica, absurdamente incluido en alguna lista de afronegrismos: a estos y otros vocablos de supuesto origen africano me refiero en el libro antes citado (1999: 199). Que mondongo pueda presentarse como voz no hispanica resulta algo dificil de disculpar, pues para convencerse de lo contrario bastaria con consultar el diccionario etimologico de Corominas y Pascual (1980-1991) o, simplemente, varias entradas del de la Real Academia Espanola (2001), que tienen que ver con dicha voz y con otras de su familia. Y, si no fuera exigir mucho, no poco ayudaria en esta cuestion la simple lectura de los clasicos, tambien para aclarar la genuina estirpe espanola de aquel octosilabo, Que aunque neglo, gente somo, increiblemente propuesto como testimonio de una "lengua afro-hispana" (v. 3). En el caso de mondongo, varias veces lo registra el Quijote apocrifo, asi por la cita "?o acaso comio jamas del mondongo que yo guisaba?", igual que ofrece un sufijado suyo en unos cuantos testimonios, verbigracia el de "que vivo del trabajo de mi honrado oficio de mondonguera" (Avellaneda [1614]1975: 1352, 1426).

Lopez Morales (1998: 101) anota macuenco 'flaco, enclenque' entre los afronegrismos de Las Antillas, sobre cuya etimologia Morinigo (1998), que tambien lo localiza en otras zonas americanas, no se pronuncia y que Corominas tiene por vocablo hispanico, aunque de origen incierto, junto a macuco, macuico y macucon (1980-1991), asi como el investigador cubano afirma que tonga "ya como cubanismo en el Diccionario academico, reproduce el congo tonga 'medida, gran tamano'" (1998: 100), si bien Corominas y Pascual en su diccionario le conceden etimo latino, igual que la Real Academia Espanola en el suyo, donde se recoge tonga 'pila o porcion de cosas apiladas en orden' como cubano y canario, en Aragon y Colombia 'tarea'. (2) Discutible asimismo es que gatatumba constituya un afronegrismo caribeno perdido como otros "al desaparecer algunos bailes tipicos de los negros" (Lopez Morales 1998: 97); pero posiblemente estemos ante una creacion onomatopeyica, por el mido que producia el bombo, o la bomba en el folclore de los negros de America, y mucho antes por la zambomba tocada como acompanamiento de los villancicos de Espana, en uno de los cuales, muy tradicional y particularmente arraigado en Andalucia, figura dicha palabra, que la Academia (2001) considera formada de gata y tumbar con la acepcion coloquial 'simulacion de obsequio, de reverencia, de dolor u otra cosa semejante', y la variante catatumba, no desconocida en Espana, con la de 'voltereta', como mejicanismo:
   Gatatumba, tumba, tumba,
   con panderos y sonajas;
   gatatumba, tumba, tumba,
   no te metas en las pajas;
   gatatumba, tumba, tumba,
   toca el pito y el rabel,
   gatatumba, tumba, tumba,
   tamboril y cascabel. (3)


Por cierto que en zambomba se halla como elemento de composicion bomba, seguramente variante generica de bombo, que no ha de ser necesariamente afronegrismo, aun cuando como tal figure en algunas relaciones de americanismos de ascendencia africana. De problematica clasificacion etimologica son tambien voces como guarapo, samba y tafia, entre otras, y ni siquiera chevere, que documento en texto musical cubano de finales del XVIII bajo la forma zebere (1999: 187), es para todos los estudiosos incuestionable africanismo. Asi, pues, la lista de afroamericanismos ha de expurgarse de los terminos que sin ningun genero de duda no le pertenecen, y deben mencionarse como dudosos los casos que efectivamente lo son o, por el contrario, manejar razones que los confirmen en uno u otro sentido. Si no se empieza por reconocer los hechos como en realidad son, si por conveniencia o capricho se mantiene la ficcion cientifica que a bastantes falsos o supuestos afroamericanismos envuelve, continuaremos moviendonos por un terreno muy trillado, pero en el cual aun no se ha separado convenientemente el grano del polvo y de la paja; en ocasiones no parece sino que la simple apariencia de rareza en la forma de una palabra (burundanga, gatatumba, mondongo) sea razon suficiente para colgarle tal etiqueta tipologica. Y, finalmente, no estara de mas insistir en que se hace necesario manejar con rigor no solo la documentacion antigua, sino tambien la bibliografia moderna, pues, por ejemplo, bongo, todavia sin etimo para la Academia (2001), es considerado por Morinigo (1998) probable antillanismo, y en otra monografia sin referencia bibliografica se recoge entre los vocablos tradicionalmente aceptados como afroamericanismos (Quesada Pacheco 2000: 139), procedencia africana del referido vocablo que con varios argumentos he procurado justificar (1996: 351-354), asimismo defendida, aunque en una relacion para mi discutible con bongo, por Alvarez, quien, citando a Megenney, le propone como etimo un duala mbongo 'palo, viga' (1987: 70, 103). (4)

3. La historia del influjo linguistico ejercido en America por las gentes originarias del Africa subsahariana no puede desligarse de su historia social y principalmente de las relaciones de toda indole que mantuvieron con otros habitantes del Nuevo Mundo (espanoles y grupos de extranjeros, criollos e indios), relaciones que en el aspecto idiomatico necesariamente hubieron de darse mediante la lengua espanola, y no al reves. Pero antes de comentar algunos datos sobre esta cuestion por referencia a los dominios indianos, traere a colacion lo que al respecto se ha escrito de los negros afincados en Espana, y muy particularmente en la ciudad de Sevilla, que "debieron de manejar, como mucho, un espanol pidginizado rudimentario", aunque "este pidgin nunca se estabilizo hasta formar un criollo o un "espanol negro" etnolinguisticamente peculiar en alguna parte de Espana", para a renglon seguido ofrecerse esta estrambotica estampa historica:
   Los artesanos africanos formaron sus propios gremios y sociedades
   en el sur de Espana. Fundaron cofradias o hermandades religiosas
   exclusivamente africanas y celebraban la Semana Santa al lado de
   los demas espanoles. La mezcla con los espanoles blancos era la
   consecuencia inevitable, y el habla pidginizada descrita
   anteriormente desaparecio tras una sola generacion. Algunas piezas
   lexicas referentes a musica, bailes, etc., fueron conservadas como
   parte de las cofradias, o por su valor histrionico para las
   audiencias blancas en los equivalentes del siglo XVI a las
   demostraciones juglarescas, donde los africanos negros ejecutaban
   danzas y rituales "tipicos" para los expectadores europeos (Lipski
   1996: 118-119).


Indudablemente, se esta confundiendo un supuesto "espanol pidginizado" con las personales dificultades de aprendizaje idiomatico que tendrian los esclavos traidos a Sevilla y a otras ciudades, cuyas consecuencias linguisticas nadie en realidad conoce ni ha descrito con el menor fundamento, como absurdo es hablar de su extincion "tras una sola generacion", cuando fueron sucesivas y continuas las remesas esclavistas durante mucho tiempo traidas por el infame comercio: lo que el cambio generacional conllevaba era la plena integracion linguistica, el definitivo paso de la condicion de bozal a la de ladino, en Espana igual que comunmente ocurria en America. En cuanto al aspecto social del problema, se alude a los "artesanos africanos", como si los esclavos hubieran venido dominando oficios (de herreros, carpinteros, sastres, etc.), cuando si los aprendieron hubo de ser al ritmo en que dejaban de ser bozales, y se afirma gratuitamente que "fundaron cofradias o hermandades religiosas", siendo que fue la Iglesia la que asi los organizo con fines religiosos y humanitarios, bajo cuya supervision funcionaron las cofradias de negros, como las de blancos, lo mismo en Espana (Moreno 1997) que en el Nuevo Mundo (Lopez Gutierrez y Roda Pena 1999). Pero lo sorprendente del caso es que se presuponga la Semana Santa andaluza como marco adecuado para la manifestacion del folclore africano y que esas "piezas lexicas" sobre musica y bailes "fueran conservadas como parte de las cofradias ...", pues ni rastro de ellas hay en las actas y demas papeles de la sevillana cofradia de los Negritos, estando su fondo documental escrito en puro espanol, pero con rasgos grafemicos de indole dialectal andaluza, claro esta, como la mayoria de los textos que por entonces se redactaron en Sevilla.

Las susodichas "piezas lexicas", que en realidad suelen ser poemas religiosos, en gran numero navidenos, representados en cualquier parte de Espana y de America, en modo alguno constituyen muestras de una "lengua afro-hispana", porque son composiciones literarias topicas y en buena medida linguisticamente artificiales, hechas por hispanohablantes cultos, muchos anonimos y alguno que otro de nombre bien conocido, asi la poetisa Ana Caro de Mallen, autora de una Loa en cuatro lenguas, incluida la de guineo, para las fiestas del Corpus de Sevilla de 1639, en la cual figura el verso Y anque negla, gente samo, del cual evidentemente sera correspondiente el que se hallara en las Indias como Que aunque neglo, gente somo, indebidamente atribuido al habla "afro-hispanica" (Frago Gracia 1999: 193-194). Pero piensese, respecto de lo ficticio de semejante lenguaje, que seguramente fue un unico actor quien recito en las cuatro "lenguas" (Lopez Estrada 1976: 272-273), y que en la del negro ni una sola palabra africana hay, algo habitual en esta clase de textos, probablemente ni siquiera en el estribillo Sanguangua, gurugumanga / sanguangua gurugu mangue (tambien gurugumangue), con una posible alteracion del galleguismo zanguanga 'ficcion de una enfermedad o impedimento, para no trabajar', 'zalameria'. En fin, los mencionados versos, como su variante Aunque niegla, no tiznamo de comedia de Lope de Vega, en el Quijote de Avellaneda Aunque negras, no tiznamos, no pertenecen a "habla pidginizada" de ninguna clase, sino que son de impronta literaria hispanica, como el refran cubano "Negro somo, no tiznamo; hombre somo, corazon tenemo," y no de origen negro o mulato, segun he puesto de relieve en el lugar que acabo de citar. (5)

4. Cualquier referencia historica requiere el correspondiente saber especializado, documental principalmente, y aun cuando la referencia diacronica no se plantee explicitamente, sera inevitable desde el momento en que se tenga en cuenta una "desviacion gramatical" de las pautas propias del estandar actual, asi los casos de un mi amigo y fuera venido atribuidos al bilinguismo en un espanol "semifluido" del Paraguay (Lipski 1996: 333); pero no se trata de "construcciones sintacticas aparentemente extra-hispanicas", como tampoco es rasgo morfosintactico del afronegrismo antillano actual "algain desvio de la norma preposicional espanola, como voy en casa de Maria" (Lopez Morales 1998: 100). Nada de eso hay, pues los mencionados usos pertenecen a la tradicion castellana, fueron corrientes en epoca medieval y todavia frecuentemente registrados en textos del Siglo de Oro, y, aunque hayan desaparecido de la norma culta, perviven en otros niveles sociolinguisticos: ir en cas de es muy popular en Sevilla y se encuentra en el cancionero judeoespanol, ir en ca de se oye en muchos pueblos de Castilla la Vieja, no muy lejos de Madrid, ir en casa de en otros de Aragon, asi en la misma ciudad de Jaca. Tampoco tiene por que ser traduccion de una formula africana la maldicion mal rayo te parta, como supone Lopez Morales (1998: 90): estara muy extendida en Cuba, pero asimismo en todo el mundo hispanico y, por supuesto, es castiza en Espana.

En Espana, y particularmente en Andalucia, hubo numerosos grupos de negros esclavos, muchos de los cuales alcanzarian la condicion de hombres libres, los unos y los otros en general sujetos al servicio domestico o al desempeno de oficios en la epoca tenidos por serviles, aunque ambas circunstancias sociales favorecian su aprendizaje del espanol. La Lozana andaluza presenta una negra de nombre estereotipado, Penda 'prenda', tambien se menciona el onomastico ya topico Comba, y de convencional hablar, que es tanto de la esclava como de la misma Lozana, no se pierda de vista este detalle, y que ni por asomo puede tomarse por representacion de pidgin alguno (Frago Gracia 1986: 113):

Cortesana. Suba.

--Va tu, Penda, que esta marfuza no sabe decir ni hacer embajada.

Esclava. Xenora llamar.

Lozana. !Oh que linda tez de negra! ?Como llamar tu? ?Comba?

Esclava. No, llamar Penda de xenora.

Lozana. Yo dar a ti cosa bona.

Esclava. Xenora, xi. Venir, venir, xenora decir venir.

En novela de autor sevillano se hace intervenir a "un esclavo negro, entre bozal y ladino", que lapidariamente se expresara en el asendereado cliche linguistico, "!Ah, Dios! Cuanta se le ve, que se le puede hacele", mientras que a cierta esclava "mulata" se le atribuye una misiva escrita en perfecto espanol (Aleman [1604] 1984: 188-189, 439-441), lo cual no deja de ser mero artificio literario. Otro caso se halla en el Tratado Primero del Lazarillo de Tormes, el de un negro empleado en el bajo quehacer de caballerizo, amancebado con la madre de Lazaro, quien no es pintado con particularismo linguistico de ninguna clase.

Por su parte, el gran medico Nicolas Monardes al describir el tabaco y tratar de sus propiedades escribe lo siguiente ([1574]1988: 48):
   Los negros que han ydo destas partes a las Indias han tomado el
   mismo modo y vso del tabaco que los indios, porque cuando se veen
   cansados lo toman por las narizes y boca, y les acontesce lo que a
   los indios, estando tres y quatro horas amortecidos[...], y ha
   venido el negocio a tanto, que sus amos los castigan por ello y les
   queman el tabaco porque no vsen dello, y ellos se van a los
   arcabucos y partes escondidas para hazerlo, que como no se pueden
   emborrachar de vino porque no lo tienen, huelgan de emborracharse
   con el humo del tabaco. Yo los he visto aqui hazerlo y acontecerles
   lo dicho.


Asi, pues, en la Peninsula iberica hubo importantes focos de poblacion negra, de lo que hay abundante constancia documental, con no pocos ecos literarios asimismo, verbigracia el que en el Quijote apocrifo presenta a los amantes huidos a Lisboa "comprando juntamente para el servicio della un negro y una negra" (Avellaneda [1614]1975: 1312). Incluso desde America se recomendaba la adquisicion de esclavos en Sevilla, sin duda por no ser aqui muy caros, en cuyo Arzobispado segun el P. Sandoval habia mas de seis mil bozales a principios del XVII ([1627]1987: 405). Tengase en cuenta que este consejo daba en 1591 a su mujer, habitante de la capital del Guadalquivir, Hernando Lopez, emigrado andaluz residente en Cartagena, uno de los principales puertos negreros de Indias: "Tanbien lleva el senor Geronjmo Rruiz otros cien pesos de plata; estos son para que compre un negro o una negra, para que os vengan sirviendo." (6)

5. Sin embargo, en Espana el elemento africano no dio lugar a pidgin alguno y los textos en que figuran versos como los citados o dialogos como el de la Lozana andaluza son meros remedos literarios, al parecer no muy logrados, del hablar titubeante de los bozales antes de hacerse ladinos, y en America la cuestion textual es de semejante corte. Efectivamente, en el Nuevo Mundo el negro practico costumbres no muy distintas, recuerdese lo dicho por Monardes, y sobre todo fue habitual su proximidad al espanol y al criollo, circunstancia que habr**a de tener consecuencias linguisticas. De este hecho desde muy pronto hay innumerables constancias documentales, entre ellas la proporcionada por el mismo P. Sandoval, uno de los mejores conocedores del medio afroamericano, quien recuerda lo siguiente:
   concedieron facultad y licencia para que hiziesse en la Etiopia
   Occidental armazones de esclavos de tantas y tan no vistas naciones
   de negros guineos con que empezaron a comunicarsenos, y ya en tanta
   abundancia que casi son mas la hera de agora que nuestros
   espanoles; y no es de maravillar, pues fue tan grande la abundancia
   de los que al principio vinieron, que, como escribe un grave Autor,
   avia el ano de 54 tantos negros en el Peru, que en aquellos
   primeros levantamientos se pudo formar una Capitania de mas de
   trecientos arcabuceros ([1627]1987: 506).


Que duda cabe que el contacto de los integrantes de ese contingente militar con los mandos espanoles favoreceria su asimilacion al idioma de estos, propiciada tambien por la imposibilidad de comunicarse entre los que hablaban lenguas africanas distintas. Conocia el jesuita citado lo que era la mixtura linguistica del pidgin, cuando atribuye su predicacion en ella a San Francisco Javier, quien "llegava a hablar el portuguez como la gente de la tierra, trocado y medio negro, como ellos lo hablan" (Sandoval [1627]1987: 327). Pero este autor nunca se refiere a la mezcla de africano y espanol, menos en el marco americano, en el que solo distingue los negros "bozales" de los "ladinos", que seran interpretes en la confesion de los primeros, advirtiendo seguramente los diferentes grados de dominio linguistico cuando alude a los "muy ladinos", a los que aconseja excluir del papel de lenguas "por ser mas bachilleres y resabidos" (466). (7) Y reiteradamente hara notar el P. Sandoval la enorme variedad de lenguas llevadas por los africanos a America, la falta de una lengua general entre ellos, aunque tiene a la "casta angola" por la mas extendida, y la grandisima dificultad de mutuo entendimiento que esto les provocaba (141, 382, 389, 600). Sin duda son circunstancias que por un lado limitan, lo que no es igual a anular, el influjo de los africanos en el espanol americano y, por otro, favorecen su aculturacion linguistica.

En America el negro en muchos sitios se vio encuadrado en organizaciones cofradieras, que seguian los patrones de las espanolas, aunque a veces tuvieran devociones muy particulares. A finales del siglo XVI las hermandades de indios, mulatos y negros habian cobrado un enorme auge en Lima; la de negros congos bajo la advocacion de Nuestra Senora del Rosario tenia su capilla en el convento de los dominicos. Y es curioso observar como a principios del XVII se anota que "despues de haverles ynstruido en estas cossas familiarmente, un padre que save la lengua predica a los yndios en ella y otro a los morenos" (Lopez Gutierrez y Roda Pena 1999: 148). Lo cual ni mas ni menos indica que mientras los cofrades indios requerian un predicador en quechua, o habia un fraile que dominaba esta lengua general, a los negros se les ensenaba la doctrina en espanol, porque eran capaces de entenderla en este idioma y, probablemente, tambien porque su director espiritual no tenia otro medio de dirigirse a ellos. Y en frecuente constancia documental se verifica el interes de la Iglesia por difundir la doctrina cristiana entre los que sufrian la esclavitud y atender a su salud corporal, con las cofradias como instrumentos asistenciales, en cuya defensa estuvo siempre el clero frente a otras instancias que procuraban su desaparicion. Vease, verbigracia, este pasaje de un memorial dado en Mexico el ano 1603:
   Que ha muchos dias que los negros tienen alli vna confradia y de
   por si hazen procession de disciplina, y esto ha ydo siempre en
   crecimjento y siempre se a dado y tomado en parecer que traya
   jnconvinientes y nunca se tomo resolucion en quitalla y no dexalla,
   y en esta jndeterminacion por la fuerca que los religiosos hazian
   en sustentarla diziendo que heran la gente mas desamparada y
   necessitada de doctrina que hauia en aquella tierra y que era justo
   los dexasen juntar. (8)


La unica mencion linguistica que se descubre en este texto alude a las expresiones bajas y soeces que intercambiaban los negros en la procesion cuaresmal de Veracruz con los hombres armados que los vigilaban por temor a tumultos: "y por quitar esta platica no sabe si sena acertado que las processiones se hiziessen de dia y se acabassen quando anochece y qujtar vn lenguaje tan rruin." (9) Esta ademas la alusion a la considerable libertad de movimientos que los esclavos tenian, que a algunos de ellos les permitio escapar de Nueva Espana a Santo Domingo, algo que solo sena posible mediante su dominio del espanol:
   hizieron otra fama diziendo que los negros se querian leuantar y
   con esto los alcaides, por hauerse dicho heran vnos negros que
   estauan huydos en Santo Domjngo por vellaquerias que hauian hecho,
   y estauan en el patio fuera de la yglesia, mandaron prenderlos y
   con buena orden, la qual no guardaron los executores y los negros,
   que entraronse huyendo en la yglesia, adonde hauia mucha gente, y
   los que los hauian de prender tras ellos, y como la gente estaua
   alterada de lo que antes se hauia dicho, alborotaronse mas de lo
   que hera menester. (10)


Por referencia a Quito aducire la siguiente cita del E Rodriguez ([1684] 1990: 94):
   Y en cuanto a la congregacion de los negros, se ha cogido el mesmo
   fruto que de las otras: tienen sus comuniones y fiesta, que es la
   de la Transfiguracion, y tienen padre que los asista y, siendo tan
   pocos al principio, sucedia que en una tarde un mismo padre hazia
   tres o cuatro platicas diferentes a diversas horas, segun la
   diversidad de las personas de estas congregaciones, tan importantes
   que ya aora tienen a su cuidado diversos padres.


6. Asi, pues, la Iglesia mediante su accion proselitista sin duda atrajo tambien a los negros al conocimiento de la lengua espanola, y ya entrado el siglo XIX aun disponian los obispos de Venezuela que "ningun amo se sirva de los negros de Guinea no bautizados con perjuicio del tiempo que necesiten para la instruccion, que a lo menos sera a tres horas por la manana, mediodia y noche" (Campo del Pozo [1822]1988: 212). Pero notese que unicamente se habla de los negros de Guinea o bozales, y solo a ellos se les atribuye ignorancia o escaso dominio del espanol, hasta el punto de que se les prepara para el bautismo con un "Cathecismo menor para primera instruccion de los indios y negros que vengan de Guinea y otros rudos, cuyo talento sea tan corto que no puedan de facil instruirse en el mayor" (124).

Lisa y llanamente, el negro se asimilaba progresivamente al espanol tras varios anos, muchos o pocos segun los casos, de estancia en America y desde luego se hacian hispanohablantes sus descendientes criollos; en el marco hispanoamericano es natural que asi fuera y es lo que afirma Concolorcorvo en su relato, de no poco credito, donde distingue entre los llegados de Africa bozales, de lengua aspera y dura, y los de la primera generacion criolla, que ya hablaban espanol con propiedad ([1773]1938: 255). Mientras duro el sistema esclavista hubo una continua renovacion de individuos de condicion bozal, y esto fue asi desde el comienzo de la Colonia hasta avanzado el siglo XIX, recuerdense los pasajes venezolanos decimononicos con referencias a los negros de Guinea, no interrumpiendose del todo la llegada de africanos hasta 1873 en Puerto Rico y 1886 en Cuba, fechas de las respectivas aboliciones de la esclavitud. Por consiguiente, en todo este largo periodo nunca falto la posibilidad de referencia, generalmente hecha en terminos burdos y topicos, a las dificultades linguisticas del negro en America, habiendo pervivido en las Antillas hasta bien entrado el siglo XX individuos originarios de Africa.

El esclavo de origen africano en la America espanola estuvo sujeto a una estricta reglamentacion en todos los ordenes de la vida, incluso en su vestimenta: no hay mas que comparar las estampas del negro fumando en pipa o de la negra con machete en tarea agricola con las del mulato y mulata o del zambo y zamba, de Martinez Companon ([1786]1985: 43-48). Mas la prohibicion de que los negros se engalanasen con sedas y joyas o de que portasen armas era frecuentemente conculcada y, precisamente, si tanto se insistia en legislar sobre cuestiones raciales es porque las normas de diferenciacion social no siempre se cumplian, aparte de que la manumision por diversos conceptos y conductos era frecuente. En definitiva, el simple contacto del negro con la comunidad hispanohablante era causa de integracion linguistica, en direccion de todo punto evidente, y hasta en los menesteres y actividades propios del esclavo este solia estar en relacion con el usuario del espanol, de lo cual las laminas de Martinez Companon vuelven a ofrecemos retazos de realidad historica, con la de "Saca y beneficio de la brea del mineral de Amotape" (112), donde figuran varios esclavos junto a un herrero blanco, y en la "Danza de bailanegritos" (140) los bailarines actuan para un joven de raza blanca.

La separacion racial que las leyes y usos sociales dispusieron en la America espanola fue diluyendose con el tiempo, de modo que se llego a "un mundo confuso en el que ya nada podia verse con la sencillez primitiva", y asi "las cosas se confundieron y no se pudieron sustentar" (Alvar 1987: 44-45). En efecto, las fuentes indianas hasta la saciedad afirman la frecuencia con que los oficios, funciones y tratamientos se mezclaron entre las diferentes castas, y la permeabilidad cada vez mayor entre estas y los espanoles y criollos, lo cual no podria darse si de compartimientos linguisticos estancos se tratara. Y el mestizaje habria de promover la extension del espanol, algo evidente en el destino idiomatico de los numerosisimos mulatos; efectivamente, en situaciones, tan corrientes por otro lado, como la que el ano 1700 fray Lorenzo de Zaragoza denuncia en Venezuela, "aunque las yndias dizen estan amancebadas con dichos negros...," (11) ?cual seria sino el espanol el idioma mas frecuentemente empleado? Y si se mira al trabajo agricola de los esclavos, es cierto que hubo grandes haciendas en las cuales se empleo a muchos de ellos, pero tambien fue corriente la convivencia mas proxima del negro con el espanol, como la que revela el bachiller Jimenez Cuadrado en carta escrita en Cartagena de Indias el ano 1590 a su cufiado residente en la cordobesa Belalcazar: "Sebastian es muchacho y no es para lo que yo lo e menester; tiene dos negros que andan a jornal." (12) Negros y mulatos desde muy pronto se vieron asociados a los espanoles en diversos grados y distintos ordenes de la vida, incluso por la mala influencia que todos ellos podian ejercer sobre los indios; de entre las abundantes menciones que al respecto cabria aducir, citare la siguiente providencia dada en Popayan: "Ytem, que no consyentan entre los dichos naturales anden negros ny mulatos ny otros espanoles de mal enxemplo y por todas vias procuren de evitarles y apartarles todo mal y dano espiritual y tenporal" (Lopez Medel [1558-1559]1989: 103).

7. La situacion del negro en esclavitud era penosa, en muchas ocasiones tristisima, de ahi las frecuentes fugas individuales o en pequenos grupos, aunque desde muy pronto, ya en la primera mitad del siglo XVI, los huidos en buen numero a veces lograron formar comunidades en rebeldia, que la autoridad hubo de combatir y cuya autonomia casi siempre fue objeto de transaccion politica o de simple reconocimiento de hecho, y esto durante todo el periodo colonial y en diferentes lugares (Frago Gracia 1999: 188-191). Resulta innegable la repercusion social que este fenomeno tuvo en America, de lo que es prueba la trascendencia lexica que alcanzo, con la acunacion semantica de terminos como cimarronera, cumbe, guarimba, maniel, palenque, quilombo y rochela.

En estos enclaves teoricamente hubiera sido posible la creacion de idiomas criollos, mixtos de lengua africana y de espanol, y alguno como tal se ha identificado (San Basilio de Palenque, en el Choco), pero muy dificilmente realizable en la practica, por la enorme variedad linguistica que las gentes procedentes de Africa traian, por la inexistencia de una lengua general entre ellas y porque dichos reductos no solian mantenerse indefinidamente separados del medio de predominio hispanohablante. En cualquier caso, su difusion meramente local limitaria el impacto que los supuestos lenguajes afrohispanos pudieran ejercer en el espanol de America, sin contar con que de haberse formado tales hablas hibridas en varias poblaciones de negros cimarrones, todas estaban llamadas a acabar diluyendose en el espanol de su entorno.

A proposito de lo que acaba de senalarse, la documentacion americana abona la idea de que ni en los sitios mas inhospitos habria tenido lugar siempre, ni mucho menos, una completa separacion del negro y de los demas hispanoamericanos, y en esa linea parece que han de interpretarse algunos pasajes del P. Rodriguez semejantes a este:
   La otra suerte de personas que las traginan y habitan son algunos
   espanoles de los de aca o que nacen alla y sus criados, familias y
   cuadrillas

   de negros que llevan para sacar el oro, de que ay mucho en algunas
   montanas, de que son las mas celebres las de Mocoa, el Choco y las
   Barbacoas ([1684] 1990: 66).


Sin que faltara la presencia de misioneros en aquellos reconditos lugares, segun el mismo autor afirma:
   y, continuadas las entradas, se han hecho despues aun a habitar
   entre ellos, y al presente ay minas de espanoles y cuadrillas de
   algunos en aquellas montanas de noanamas y chocoes, cuyos assientos
   se llaman Reales de Minas; y ay instituida doctrina de clerigos que
   los assiste, teniendo socorros de las ciudades de Cali, Buga y
   Anserma, aviendo ya caminos, aunque malos, para entrar y salir, y
   canoas para comerciar por los rios (Rodriguez [1684]1990: 80).


Por otro lado, el cimarronaje no fue exclusivo de los esclavos negros; lo practicaron igualmente los indios y no hay constancia de que entre ellos se originara lengua alguna mixta de idioma indoamericano y de espanol. El jesuita citado refiere un ejemplo de las selvas del Amazonas para el siglo XVII:
   que todas o las mas naciones son de gente fugitiva, que no por
   comodidades de aquellos montes, sino por su retiro, los abitaron,
   siendo la rochela escondida que buscaron para gozar del ocio
   apetecido de su natural, y por mantenerse en las costumbres
   barbaras de su gentilismo (Rodriguez [1684]1990: 643).


Un siglo despues Doz y Guerrero en su exploracion de la ruta llanera del Apure, del ano 1757, encuentran algunos asentamientos de poblacion marginal, cuyo regimen legal les causa asombro. La siguiente anotacion de los dos guardiamarinas, que tomo de Arellano Moreno (1970: 225), descubre un emplazamiento de indigenas que muy de cerca recuerda a los mas caracteristicos palenques de negros:
   En el sitio que llaman La Soledad se halla un crecido numero de
   indios arrochelados, cuyo caudillo es uno llamado Juan Marcos, con
   el titulo de haber ganado una Real Provision de la Audiencia de
   Santa Fe para sujetarse a las justicias ordinarias de Barinas o al
   capitan de las Misiones, a la voluntad de ellos lo uno o lo otro,
   de que usan segun y como les conviene.


Tampoco debe soslayarse en esta cuestion la huida de negros desde las Antillas extranjeras hacia dominios espanoles, seguramente porque sentian que su suerte era mas dura bajo la posesion de franceses, ingleses u holandeses. El capuchino fray Sebastian de Puerto Mahon, misionero en Cumana, dirige un escrito al Rey, en el cual le informa:
   Dize tambien el suplicante que entre las yslas que llaman de
   Barlobento ay vna que se llama la de San Vicente, la qual esta
   poblada de yndios y negros, cuios negros son libres y no estan
   sugetos a nadie, antes bien pertenecen a la Real Corona de vuestra
   magestad por viuir en dicha ysla, y dichos negros piden poblarse en
   la prouincia de Cumana con fin de ser christianos y viuir en
   politica diuina y humana. Auiendo diferentes veces llegado a las
   misiones, en donde los a visto el suplicante y por el temor de que
   no los hagan esclavos, como ha sucedido, no se atreben a poblar, lo
   qual harian si tubiessen el seguro y amparo de alguien para gozar
   de su libertad. (13)


En las resoluciones que el Consejo de Indias adopta el 17 de julio de 1696 sobre lo comunicado por dicho capuchino, adjuntas al texto de esta carta, se lee: "y por lo que mira a la poblacion de indios y negros libres, se ordene al gouernador procure reducirlos guardando con ellos lo dispuesto por leyes, de forma que se acaricien y no se exasperen." Un ano despues a proposito de los esclavos huidos de las Antillas el mismo Consejo recomiendo que
   solo se debiera admitir si los negros transfugas fuesen de nacion
   con quien no estubiesse publicada guerra, porque si fuesen de las
   demas naciones parciales, se representaria queja y, siempre que
   pidiessen sus negros esclauos, seria preciso boluerselos si ya no
   es que con el zelo catholico algun espanol quisiese comprarlos y
   dar satisfaccion de su ualor a los duenos para que se quedasen
   entre los christianos y se les administrase el sacramento del
   baptismo,


y ello porque el capuchino fray Lorenzo de Zaragoza habia advertido que
   muchos negros que estan en las islas de los extranxeros desean
   rreciuir la fe, si uien, temerossos de que no los hagan exclauos en
   uiniendo a estas prouincias, como a suzedido, no se atreuen a
   uenir; passo a suplicar a vuestra magestad que, si es seruido ...
   defienda, ampare y pueble a dichos negros que vinieren en busca de
   la fe de dichas yslas de extranxeros, sin que los gouernadores ni
   oficiales reales de vuestra magestad intervengan en cossa alguna,
   que con esso ... creo se uendran muchos y lograra vuestra magestad
   con esso el alto fin de su catholico zelo. (14)


Mestizos de indios mosquitos y de negros, en buena parte fugitivos de la esclavitud en las Antillas no hispanicas, los llamados zambos, poblaron un sector de la costa caribena de Honduras y Nicaragua, en zona que durante mucho tiempo estuvo bajo dominio ingles, situacion que tiene descripcion cartografica de 1716 con la siguiente leyenda: "Poblasones de los enemigos zambos e yngleses en Punta Gorda y mosquitos y las costas y parajes adonde hazen danos y prezas." (15)

8. A pesar de las circunstancias en principio favorables a la formacion de un pidgin en este territorio centroamericano, tampoco llego a producirse en el semejante hibridez idiomatica. Y sobre la problematica en cuestion ejemplo sobresaliente nos proporciona el estudio de la comunidad afrovenezolana de Chuao, desde el siglo XVII dedicada al cultivo intensivo del cacao, que conto con gran numero de esclavos para su laboreo, fue otorgada en 1669 por su propietaria, dona Catalina Mexia de Avila, a la iglesia bajo el regimen de obra pia, por cierto que en el escrito notarial de donacion se lee un conselben corregido en conserben, localidad cuya poblacion en su mayoria todavia es descendiente de los antiguos esclavos africanos. Pues bien, a pesar de todo esto, del aislamiento y absoluto predominio negro de este enclave y de que en el tambien se produjo el cimarronaje, asimismo la manumision, solo se incorporaron elementos de su cultura africana a las celebraciones cristianas y otras manifestaciones de la vida social, pero el espanol de la zona no se ha visto influido, sensiblemente al menos, por las lenguas que hablaran las distintas levas de africanos que en dicho territorio se afincaron (Aleman 1997). Es mas, en la herencia africana de Chuao falta la santeria yoruba y la evangelizacion acabo delegandose en los esclavos viejos, que habian aprendido la doctrina cristiana por tradicion oral y asi la transmitian a las nuevas generaciones, y esto solo en un ambiente hispanico puede explicarse, aunque Aleman ha recogido de su principal informante la especie de que algunos de los ultimos esclavos de Chuao hablaban loango (1997: 407-410). (16)

En la investigacion de Aleman se compagina la encuesta de campo con la referencia documental y se tienen en cuenta los factores sociologicos, los modos de vida y costumbres establecidas que durante siglos han regido en la comunidad afrovenezolana de Chuao, modelo de estudio que para tantos enclaves semejantes puede servir y que, aun no estando orientado desde el punto de vista linguistico, el historiador de la lengua sacara ensenanzas bastante fundamentadas sobre el medio idiomatico en que muchos negros esclavos se movieron y, consiguientemente, sobre sus posibilidades de influir en el espanol americano. El manejo de la abundante y variada documentacion relativa a la esclavitud sin duda ayuda a centrar en sus justos terminos aspectos que tienen que ver con los comportamientos linguisticos de quienes sufrieron esta lacra, pero asimismo es util para ir precisando cada vez mejor puntos concretos del afroamericanismo, aunque solo sea en el nivel lexico.

Asi, las opiniones recogidas por Corominas y Pascual (1980-1991) en el sentido de que quilombo "seria voz de la lengua bunda o quimbundo" se ven ratificadas por la cita "un nino llamado Francisco, de edad de siete anos, de nacion angola, natural del pueblo de Quilonbo" (Sandoval [1627] 1987: 71), y lo mismo sucede a proposito de cola 'semilla de un arbol ecuatorial muy estimada por sus cualidades tonicas y reconstituyentes', que segun estos autores "procede de una lengua indigena del Africa occidental". Efectivamente, el citado jesuita describe el consumo y comercio de la nuez de cola por referencia al dominio mandingo:
   Los zosoes estan veinte leguas la tierra adentro, a cuyo emperador
   llaman Concho. Despues se sigue el rio de los Cazes, porque passa
   en medio del reino de este nombre; es rio de mucho contrato, donde
   cada ano llegan catorze navios a cargar cola, que es una fruta a
   manera de castanas que se come antes de bever agua, porque save muy
   bien sobre ella, la cual los mandingas y zozoes dan en comer
   pareciendoles ser en la que pecaron nuestros primeros padres y que
   quita el dolor de cabeza, y estimanla en mucho y sirveles de
   moneda, como entre algunas partes de los nuestros se usa el cacao
   (Sandoval [1627]1987: 108-109).


Del rioplatense bombero 'explorador', 'espia', aunque su difusion americana seguramente fue mayor, ofrece este autor exacta informacion sobre el origen angoleno del vocablo:
   Los vezinos y moradores de Loanda tienen algunos negros, que llaman
   pumberos, que vale cada uno mil pesos. Estos se parten en compania
   de otros que llaman cargadores, llevando a cuestas la hazienda para
   el rescate la tierra adentro, trecho de ochenta leguas, donde
   hallan unas grandes ferias, y juntos para rescatar en ellas muchos
   negros a quienes llaman genses, que quiere dezir mercaderes, que
   han venido de mas de doscientas y trecientas leguas con muchos
   negros de diferentes reinos para rescatarlos por varias mercaderias
   a los pumberos, los cuales en aviendo comprado se buelven a dar
   cuenta a sus amos (Sandoval [1627] 1987: 145-146).


La cita de Sandoval da pie a creer que, efectivamente, este afronegrismo pudo haberse extendido por varias zonas de la America espanola, aunque en el Rio de la Plata fuera donde consiguiera una mayor implantacion, quiza con apoyo brasileno, si bien no necesariamente con absoluta determinacion, pues negros de la referida zona angolena fueron llevados a muchos sitios del Nuevo Mundo. Ahora bien, en los anos de la Independencia su uso ya debia ser principal o exclusivamente rioplatense, y en el Correo del Orinoco solo un parte militar bonaerense de 1821 lo incluye: "con el objeto de reconocer y atacar varias partidas de la enemiga, que, segun noticias de mis bomberos, recogian las caballadas y asolaban el territorio de Corocorto" (Rivas Moreno 1998[1822]: 517). Y el tratadista jesuita asegura la presencia en Cartagena de Indias de la voz moleque, probablemente de una lengua angolena, que es o ha sido usual en Colombia, Venezuela, Antillas y Rio de la Plata, variantes muleque y mulecon (Malaret 1946), y que en el portugues del Brasil conserva plena vitalidad:
   Recorriendo un dia las armazones, llegue ya noche a una, donde, por
   serlo y por parecerme poco el mal de un muchachuelo de doze anos,
   dexe su examen para otro dia ..., que bolviendo alla tambien ya
   tarde, me dixeron en entrando que el moleque, asi llaman comunmente
   a los muchachos, era ya muerto ([1627] 1987: 597-598).


9. Tambien incluye el E Sandoval en su obra vocablos que refiere empleados por negros en Africa, pero con tanta precision semantica o sinonimica, que no extranaria que asimismo hubiera verificado su presencia en America. Por ejemplo, calambe, dado como usual entre los guineos:
   Las donzellas traen cenida por la cintura y otras partes unas
   sartas de gruesas cuentas azules y de otras colores, y pendiente de
   una dellas un pedazuelo de pano o lienzo o otra cosa, que llaman
   calambe o pampanilla, que denota su virginidad ([1627] 1987: 111),


vocablo que probablemente se corresponde, semantica y formalmente tal correspondencia es aceptable, con el afrovenezolanismo calembe 'ropa vieja, andrajo' (Alvarez 1987: 60) o, con otros muchos casos mas, de los cafres macarangas del Quiteve afirma que "su ordinaria bevida es vino que hazen de millo y llaman pombe" ([1627] 1987: 162). De la tierra de Luanda dice Sandoval que cierto arbol tenia el nombre de ensanda y que las gentes "solo se cubren con cortezas de unos arboles que llaman alicondos" y que "de ganado vacuno y cabruno, que llaman encombos, tienen mas abundancia", que al millo lo denominan mazafioli y mazamambala y al maiz mazamamputo, a cierto caracolillo cimbo, "que es la mejor moneda que corre en Loanda y Congo", o que uno de sus dioses es conocido como Zambiampungo, y finalmente, para no alargar demasiado la nomina, nuestro tratadista observa que los angolenos "usan de unas guitarrillas llamadas banzas, que tienen seis cuerdas y la cabeza de la guitarra ponen en el pecho y tocan a modo de harpa muy aguda" ([1627] 1987: 133-134): ?tendremos aqui el precedente del ingles banjo, en espanol de America tambien banyo?

La toponimia americana de impronta africana tambien debe escudrinarse sincronica y diacronicamente, entre otras cosas porque algunos afroamericanismos han funcionado lo mismo como nombres de lugar que como apelativos. Es el caso de cumbe, o el del corografico colombiano Malambo: "que en numero de alguna consideracion estaban reunidos en Malambo" es cita del ano 1820 de un oficio dirigido al gobernador de Santa Marta (Rivas Moreno [1822]1998: 326), siendo malambo 'baile popular masculino' en Argentina, Chile y Uruguay, 'palmera del genero Geonoma' en Colombia, 'arbol tropical de corteza amarga' en Cuba y Venezuela, 'baile en que una pareja danza zapateando y escobillando el suelo' en Chiloe (Morinigo 1998), y tambien 'clase de machete' en el espanol antillano segun Lopez Morales (1998: 101).

El cruce de documentaciones resulta asimismo de indudable interes historico, y, asi, ocurre que de los dos testimonios que en el Correo del Orinoco hallo sobre bongo el primero se refiere a una zona colombiana de numeroso poblamiento afroamericano y el segundo al area de Tabasco y Chiapas en la cual para unos anos antes atestigue el empleo del mismo vocablo (Frago Gracia 1996): "y en corto tiempo abrio un canal entre los rios Atrato y San Juan, llamado desde entonces el Canal de la Raspadura; anchas canoas (bongos) cargados de cacao efectivamente pasaban por el", "estos rios ... son navegables en todas estaciones para anchos botes (bongos) y durante las crecientes tienen agua suficiente para buques mayores" (Rivas Moreno [1822]1998: 396, 424); asimismo al Yucatan pertenece la mencion cartografica "Canal chico de Bacalar para bongos y piraguas" del final del XVIII. (17) Con estas menciones textuales la geografia linguistica de bongo se precisa hacia finales de la epoca colonial, igual que mas arriba se ha visto con las citas referentes al rioplatense bombero.

La documentacion ensena que aun cuando a bombo y bomba no hay por que atribuirles sin discusion procedencia africana, que probablemente no la tengan, tampoco puede negarseles sin discusion, pues la forma se halla en lenguas del Africa negra, incluso en elementos toponimicos: "Confina esta tierra con otro reino de zapes, que llaman Magarabomba" (Sandoval [1627]1987: 109). Y, ni que decir tiene, la ampliacion del expurgo documental facilmente acarreara la identificacion de mas afronegrismos lexicos, pues, por ejemplo, encontraremos mabonto en la Carta al licenciado Miranda de Ron escrita por Eugenio de Salazar el ano 1573 que publica Martinez (1984: 289): "todo lo mas que se come es corrompido y hediondo, como el mabonto de los negros zapes".

10. Algunas documentaciones aqui aducidas son de indudable interes, destacables quiza las concernientes a bombero y moleque, cuyas referencias textuales ayudan a explicar la presencia de ambos afronegrismos en el espanol americano. He propuesto el mismo origen a bongo y mas recientemente (Frago Gracia 1999: 186) a jolofa, que con la variante golofa, de facil justificacion fonetica, designa vanas clases de insectos en Venezuela: fray Jacinto de Carvajal en su Descubrimiento del rio Apure (c. 1647) alude a ciertas hormigas, "a las cuales llaman jolofas, las cuales son de hechura de las avispas grandes o de abejones negros." Pues bien, a no dudarlo se trata de un gentilicio que, como sucedio con congo, guineo o mandinga, se hizo nombre comun en America, un jolofo o jolofe, denominacion de casta guineana con extendida representacion en el Nuevo Mundo, de la cual hay aprovechamiento literario en corpus colombiano de 1652: "para que con eso saliese la luna como una duena jolofa, reina de Monicongo, arrebujada de arrugas, crespa de mechas y atezada de globo." (18)

El camino en la investigacion sobre el afroamericanismo lexico es claro en cuanto a procedimiento metodologicos, dificil en cambio por lo que atane a sus aplicaciones practicas. Es preciso recolectar los terminos de origen africano aun desconocidos y que puedan estar vigentes en hablas hispanoamericanas, pero su identificacion no sera posible sin los pertinentes saberes etimologicos o sin la precisa documentacion (caso de jolofa). En esta cuestion el expurgo documental resulta indispensable, primeramente porque con su apoyo habra alguna posibilidad de senalar el inicio del prestamo y su posterior difusion; en segundo lugar, porque no son pocos los afronegrismos que han caido en la mortandad lexica desde que llegaron a America. Por mi parte, en trabajo anterior he reunido atestiguaciones dieciochescas de precisa localizacion para cachumba, cacimba, chevere, congo, cumbe, cusucu, guarapo y samba, si estos dos vocablos son de procedencia africana, macanda, maniel y marimba, junto a la constatacion de que banana, malagueta y name eran voces ya conocidas por algunos espanoles que viajaron al Nuevo Mundo en el siglo XVI (Frago Gracia 1999: 180, 186-192).

La nomina de los afroamericanismos, en la cual ni estan todos los vocablos que son ni son todos los que estan, es por varios conceptos defectuosa en las varias propuestas que de ella se hacen; pero en materia de vocabulario --por numero de prestamos, por extension de usos lexicos y por limitacion de campos semanticos- hay suficientes indicios que niegan una profunda influencia de las lenguas africanas en el espanol de America. Menor aun habra sido, por consiguiente, en la fonetica y en la gramatica, aspectos en los cuales la ponderacion del linguista tiene que ser maxima, siempre teniendo presentes las posibles precedencias hispanicas en cada supuesto, entre otras cosas porque bien sabido es que en estos dos campos el prestamo es mucho mas dificil y raro que en el del lexico. De modo que, verbigracia, quien afirme que la construccion ir en casa constituye un calco de la sintaxis africana no hara sino evidenciar una preocupante incompetencia en historia del espanol, y hasta suscitaran reservas sus conocimientos sobre la situacion actual de nuestra lengua y de sus hablas populares.

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Juan Antonio Frago Gracia

Universidad de Zaragoza

* Del Proyecto BFF2001-2461.

(1) Con alguna extension he expuesto en otra parte mis argumentos y referencias historicas sobre toda esta cuestion (Fragu Gracia 1999: 179-198).

(2) La gran difusion y el polisemantismo de tonga en America (Morinigo 1998), asi como su presencia en el norte peninsular, no solo en Aragon, sino al menos tambien en Navarra y Cataluna, inducen a pensar que efectivamente se esta ante un hispanismo originario, de etimo latino, Macuto 'astuto', 'torpe', 'grandullon' asimismo es conocido en hablas aragonesas y navarras, y no parece que sea de procedencia americana.

(3) La misma composicion defienden Corominas y Pascual (1980-1991) para gatatumba, que toman del Diccionario de Autoridades, segun estos autores propiamente 'voltereta', 'cortesia exagerada'.

(4) Morinigo para fijar el origen de bongo se atiene a Lenz, quien en su etimologia indica que "probablemente es voz de las Antillas" ([1905-1910]1980: 149).

(5) Con este mismo refran encabeza el capitulo "Africa en America" Lopez Morales (1998: 79).

(6) Archivo General de Indias, Indiferente General, legajo 2099. No solo en Sevilla, pues en Cadiz, donde tambien hubo una Cofradia de los Morenos, los esclavos africanos se contaron por millares y la documentacion gaditana a cada paso ofrece testimonios como el de la "Libertad de Joseph, negro, dada por el senor don Francisco de Baras y Baldes, del Consejo de S.M.": Abecedario de escrituras publicas del legajo 4248 del Archivo Historico Provincial de Cadiz, anotacion del ano 1719.

(7) Es natural que en el proceso de aprendizaje linguistico se dieran grados muy diversos segun los individuos. El P. Sandoval ofrece un ejemplo extremo con aquella "morena de casta banona" que era famosisima interprete mientras su hermana la necesitaba para poder entenderse con el, o con otra "morena de nacion mandinga," que "si no acertara a ser tan ladina, no parece pudiera entendella", a pesar de lo cual se confeso "trabajosamente" ([1627]1987: 604-606).

(8) Archivo General de Indias, Mexico, 19, N. 74, 1, 24. Pero este agrupamiento separado de negros, mulatos e indios organizado por la Iglesia en Nueva Espana a semejanza de las Hermandades cofradieras de los espanoles venia de tiempo atras, pues "de treynta anos y mas a esta parte cada quaresma ... quando anda la procession tienen determinado de alcarse" (ibidem, f. 25). El memorial va firmado por el Conde de Monterrey el 27 de mayo de 1603 y esta dirigido al Rey.

(9) Ibidem, f. 25.

(10) Ibidem. Del numero de esclavos que a principios del XVII habia en el area veracruzana da una idea la observacion que en este informe se hace: "y que los negros los curen sus amos, porque con qualquier occasion de estas se juntan dos mill negros y mas" (f. 26).

(11) Archivo General de Indias, Santo Domingo, legajo 642, f. 2r de la carta.

(12) Archivo General de Indias, Indiferente General, legajo 2099.

(13) Archivo General de Indias, Santo Domingo, legajo 641.

(14) Archivo General de Indias, Santo Domingo, legajo 641, carta del 2 de julio de 1697.

(15) Archivo General de Indias, Mapas y Planos, Guatemala 17.

(16) Loango, localidad costera de la Republica Popular del Congo, en la region de Kouilou, fue capital del reino del mismo nombre, fundado por los vili. En Venezuela (Estado Miranda y Caracas) loango 'se dice del que no pronuncia claramente' (Tejera 1993).

(17) Archivo General de Indias, Mexico 198, Mapas y Planos. Al Nuevo Reino de Granada pertenecen casi todas las documentaciones de bongo que Boyd-Bowman aporta para el XIX (1984: 425), y el Corpus Diacronico del Espanol (CORDE) de la Real Academia Espanola en mi ultima consulta arrojaba 48 registros para Venezuela, 24 para Colombia, con solo uno para Argentina y Peru, el mas antiguo de 1896.

(18) En parrafo de la obra Lucifer en romance de romance en tinieblas ... de Hernando Dominguez Camargo, que incluye el CORDE. Por cierto, malembe 'son o baile', 'tambor de San Juan' (Alvarez 1987: 84) probablemente tambien es un gentilicio originario, de los malembas, casta guinea.
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Title Annotation:Espanol de America
Author:Frago Gracia, Juan Antonio
Publication:Lexis
Date:Jan 1, 2004
Words:10405
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