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Fuente y origen de la existencia: las hierofanias acuaticas.

"(...) lo humedo es la nutricion de todas las cosas, y que hasta el calor se engendra en el y viceversa: ahora bien, esto de lo cual se engendran todas las cosas, es precisamente el principio de todas ellas."

Aristoteles.

Hemos visto en ateriores entregas que las aguas estan sujetas al dominio de lo selenico, amen de ser ciclicas y, por ende, estar sujetas a la ley del devenir, del cambio, del transito. De la misma manera, valorense uranicas, al ser el semen de la deidad celeste, el principio fecundador del cielo; pero, obviamente, al margen de cualquier especulacion mitico-simbolica, las aguas son el fundamento de la existencia de todas las especies del planeta. De ahi, la proyeccion simbolica que hace de ellas un agente del sustento cosmico: capaces de revertir el estado de las formas, de lo viejo a lo nuevo, y, con ello, situamos en la genesis de aquello que nominamos cosmos. Asi pues en el culto de las grandes diosas de la fecundidad y de la agricultura, se practicaba el rito del bano sagrado, para retornar al estadio previo de la virginidad, como lo hacian con las estatuas de Hera y de Afrodita. Las aguas simbolizan la totalidad de las virtualidades; son fons et origo, matriz de todas las posibilidades de existencia.

Las aguas son el fundamento del mundo entero; son la esencia de la vegetacion; son el elixir de la inmortalidad; confieren larga vida y fuerza creadora; son el principio de toda curacion. En su rol cosmogonico, las aguas son la materia prima en los relatos androgonicos, por ello, el legamo es el lugar por excelencia de las hilogenias, literalmente "el origen de la forma", la cuna de la raza humana, pues el barro o materias similares --pero siempre con algun elemento liquido-- son la base de la creacion del hombre.

El agua es germinativa, la lluvia es fecundante, como el semen virile. En los mitos del origen del mundo, el cielo abraza a la tierra y la fecunda mediante la lluvia. Este paradigma se conserva en todas las hilogenias. Entonces, el agua, simbolo creacional, receptaculo de todos los germenes, se convierte en la sustancia magica --especial, unica y medicinal por antonomasia--, el elixir que cura, que rejuvenece, que da la vida eterna. Vale la ocasion para denotar que ese elemento liquido a menudo posee tambien connotaciones selenicas, como apuntamos en un escrito anterior, a proposito del sorna indio y del haoma iranio.

1. Rasgos determinantes

Principio de lo indiferenciado y de lo virtual, fundamento de toda manifestacion cosmica, receptaculo de todos los germenes, las aguas

simbolizan la sustancia primordial de la cual todas las formas nacen y a la cual todas las formas vuelven por regresion o por cataclismo. La inmersion en el agua simboliza el retorno a lo preformal, la regeneracion total, el volver a nacer, porque la inmersion equivale a una disolucion de las formas, a una reintegracion en el modo indiferenciado de la preexistencia.

El contacto con el agua implica siempre regeneracion, porque la disolucion va siempre seguida de un nuevo nacimiento y porque la inmersion fertiliza y aumenta el potencial de vida y de creacion. El agua confiere un "nuevo nacimiento" por medio un ritual iniciatico; por medio de un ritual magico, cura; por medio de los rituales funerarios, garantiza un destino post mortem (a modo de una palingenesis). Al incorporar en si todas las virtualidades, el agua se convierte en simbolo de la vida (el "agua viva"). Rica en germenes, el agua (y, por extension, todo liquido) posee el beneficio de fecundar a la tierra, a los animales y a la mujer.

Receptaculo de todas las virtualidades, fluida por excelencia, soporte del devenir universal, el agua es asimilada con la luna y con la tierra, en virtud de su capacidad de dispensar la fertilidad. El agua es germinativa, es fuente de vida en todos los planos de la existencia. Claro esta que esta agua, obviamente, no es accesible a todo el mundo ni de cualquier manera. En los mitos, esta bien custodiada por monstruos y se encuentra en sitios de dificil acceso, en poder de demonios o de divinidades, como es el caso de las ninfas griegas, quienes turban el espiritu de aquellos merodeadores. O bien, en el mito de la fuente de la eterna juventud, una impenetrable selva guardaba tan celosamente sus aguas milagrosas, que nunca llego a ella Juan Ponce de Leon, el conquistador espanol.

El "agua sin usar", o sea, el agua de un vaso nuevo, que no ha sido profanada por el uso cotidiano, concentra en si las valencias germinativas y creadoras del agua primordial: cura, porque en cierta medida reproduce la cosmogonia, al restituir el estado de salud, es decir, volver al estadio previo, antes de cualquier quebranto. En este sentido, en Costa Rica hubo, hace unos anos, una practica mitica de tipo urbano-marginal con mucha popularidad: el culto al Doctor Moreno Canas. Sin entrar en mayores detalles, el galeno fue victima de un asesinato el 23 de agosto de 1938. En vida, poseyo una sensibilidad social, un prestigio y una fama sin precedentes hasta entonces. Al morir, de manera tan tragica, se "'sacralizo" de inmediato y surgio su "culto particular" (caso tipico de una sacralizacion, a la usanza de Eliade o de una secularizacion, segun el entender de Heidegger): la rogativa y la oracion de los enfermos son sus rituales basicos, que a la letra dicen: "Doctor Moreno Canas. Poned tu vendita mano en este vacito de agua y dadme por caridad la medicina para la enfermedad que aqui te digo ... esperando sea una mas protegida por tu gran bondad." (La ortografia es original de la estampita). Notemos que hay que disponer de un vaso con agua "sin usar", la cual junto con el "poder" del hombre sacralizado hara la cura magica.

2. La inmersion purificadora: el diluvio babilonico

La purificacion por medio del agua tiene propiedades prodigiosas: en el agua todo se disuelve, toda "forma" es desintegrada, toda historia queda abolida. Nada de lo que ha existido hasta entonces subsiste despues de una inmersion en el agua: ningun perfil, ningun signo, ningun acontecimiento. La inmersion equivale, en el plano humano, a la muerte, y en el plano cosmico, a la catastrofe (diluvio), la cual disuelve periodicamente al mundo en el oceano primordial. Por desintegrar toda forma y abolir toda historia, poseen las aguas esa virtud de purificacion, de regeneracion y de renacimiento: todo lo que en ellas se sumerge "muere" y sale de las aguas como un infante sin pecado sin "historia", apto para recibir una nueva revelacion y para comenzar una nueva vida limpia.

Las aguas purifican y regeneran porque anulan la "historia", porque restauran la integridad original. En el contexto cristiano, el bautismo se convierte en el principal instrumento de regeneracion espiritual, dado que la inmersion en el agua bautismal equivale al enterramiento de Cristo. Simbolicamente, el hombre muere en la inmersion y renace purificado, renovado; exactamente como Cristo resucito de su sepulcro.

La hierofania acuatica por comentar a continuacion sera el diluvio babilonico. Sabemos que el dilivio era el castigo del dios celeste y disfrutaba de valencias selenicas. Este cataclismo no destruye absolutamente sino que las formas ya estan usadas y agotadas, razon por la cual al mundo anterior siempre lo sucede una nueva humanidad y una nueva historia. Evoca la idea de reabsorcion de la raza humana en el agua y la institucion de una nueva epoca, con una nueva edad. El diluvio purifica y regenera como el bautismo, es un inmenso bautismo colectivo, decisivo, no por una conciencia humana, sino por una conciencia superior y soberana. El diluvio revela como la vida puede ser valorada por una instancia suprema, asi la existencia del hombre es cosa fragil, que hay que absorber periodicamente, pues el destino de todas las formas es disolverse con el afan de reaparecer. Si las formas no fuesen regeneradas por su reabsorcion ciclica en las aguas, se desmoronarian, agotarian sus posibilidades creadoras y se extinguirian definitivamente. Las ruindades, las faltas rituales, acabarian por desfigurar a la humanidad, la cual estaria vacia de formas, decrepita y esteril, y, finalmente, se debilitaria.

El libro del Genesis, en consonancia con el monoteismo hebreo, atribuye el envio del diluvio a la voluntad del unico dios reconocido en el Antiguo Testamento, mientras que las tablillas cunieformes de la epica de Gilgamesh presentan una variada gama de deidades como las responsables de esta catastrofe cosmica. En la inscripcion sumeria de Nippur se afirma que el diluvio fue decretado por la asamblea de los dioses, pero su discusion, aunque a la postre aprobada en su mayoria, por lo menos en materia formal, no recibio el apoyo unanime de la totalidad del panteon babilonio. Por ejemplo, Nintu, la diosa del nacimiento, deploraba el suceso de la destruccion para la raza humana, en tanto que Enki, dios de la sabiduria y benefactor del hombre, toma partido en favor de un ser humano en particular, Ziusudra, quien subsecuentemente informo el proposito destructivo de los dioses y de quien surgio el plan de escapatoria. De acuerdo con la tablilla XI de la epica de Gilgamesh, la anegacion universal fue dictada "por los grandes dioses". Alli figuraba Anu, el padre; Enlil, su belicoso consejero; Ninurta, su representante; Ennugi, su visir y Ea, el Enki de los sumerios.

Por otro lado, sabemos que Isthar, dedidad de la propagacion, tuvo una importante voz en el consejo divino, pues luego del rompimiento furioso de la tormenta, se lamentaba. Sin embargo, despues del sacrifico de Utnapishtim en la cima de una montana, tanto Ishtar como Ea estigmatizaron a Enlil como el autentico autor de este inesperado desastre.

Aqui, al igual que en la version sumerja, es dudoso que Enlil fuera el principal responsable del diluvio, pues el recibio el supremo poder de Anu, el mas elevado de los dioses, de acuerdo con el antiguo panteon babilonio. Empero, es muy factible que impusiera su voluntad por encima de los demas seres divinos, quienes no osaron oponerse seriamente y quienes, por lo tanto, acuerparon su decision, como opina L.W. King (1918: 64).

Como causa del cataclismo, el Antiguo Testamento enfatiza la depravacion moral de la raza humana. El hombre hubiera evitado sin duda este aniquilamiento si hubiera conformado sus caminos acorde con la voluntad de su hacedor. Pero opto por dar rienda suelta a sus particulares inclinaciones: lo retorcido de sus pensamientos anidaba en su maligno corazon. La tierra estaba corrupta y la violencia invadia el proceder humano, es decir, todo se resume en una falta ritual cometida hacia su Dios (Genesis 6, 5-7).

En la epica de Gilgamesh la razon del cataclismo no es, en apariencia, cercana a la del libro del Genesis. Las lineas de apertura apuntan al impulso injustificado de los seres divinos de enviar el diluvio a la tierra: "Ahora nuestro corazon insto a los grandes dioses a acarrear el diluvio" (Tablilla XI, 14). Desde este pasaje, se desprende la idea de que el cataclismo fue algo asi como un capricho divino, pero de acuerdo con el discurso de Ea, hacia el cierre del relato, donde reprende a Enlil por la innecesaria destruccion, el diluvio fue enviado a causa del pecado del hombre. Desgraciadamente, no tenemos pista certera sobre la naturaleza de la falta cometida. Pareciera que en la fragmentaria epica Atrahasis ofrece respuesta a esta interrogante inicial, la cual esta esbozada en el capitulo sexto del Genesis: cuando la gente se multiplico y propero, los hombres se volvieron escandalosos hasta privar a Enlil del sueno. En un intento por aquietarlos, el dios envio una plaga tras otra, pero la humanidad se hacia mas numerosa y mas ruidosa. Fue tal su exasperacion que al final provoco un diluvio universal para destruirlo todo y acallar el planeta. Caso analogo se presenta en la lucha de Apsu con los dioses jovenes, quienes, con su incesante escandalo, molestaban el descanso del dios, hasta que finalmente lo provocaron para decretar su aniquilacion (Enuma Elish, Tablilla I, 21 y ss).

En el libro del Genesis, el diluvio es la retribucion correctiva por los pecados cometidos; sin embargo, el pio Noe y su familia son separados del resto de la humanidad, por el expreso deseo y complacencia de la deidad. Asi, la historia biblica ejemplifica el pronunciamiento del profeta Ezequiel:
   El alma que pecare, esa morira: no pagara el hijo la
   pena de la maldad de su padre, ni el padre la de la
   maldad de su hijo: la justicia del justo sobre el recaera,
   y la piedad del impio sobre el caera. (Ez. 18, 20)
   (cfr. Deut. 24, 16: 2 Reyes 14, 6)


No obstante, en las inscripciones cuneiformes, la destruccion es proyectada para todos sin distincion, justos e injustos, sin excepcion alguna. Esta particularidad se observa en las palabras de Ea, con las cuales le reprocha a Enlil: "!El pecador tiende a su pecado; el transgresor, a su transgresion!" (Tablilla XI, 180). Esta linea de la epica de Gilgamesh muestra indiscutiblemente que no todos son pecadores, solo quienes se inclinan hacia las faltas. Aunque no se hubiera dado la intervencion de Ea, Enlil, con su imprudencia, habria destruido a todo ser humano y a todo animal sin discriminacion y asi habria anulado el verdadero proposito segun el cual, de acuerdo con las historias de creacion babilonias, la humanidad y los animales han sido creados para suplir los deseos de los dioses. Asi las cosas, presumiblemente, Enlil, como Jupiter en la Metamorfosis de Ovidio (I, 250 y ss), tenia planeada una nueva creacion para el hombre despues del diluvio, cosa que no se encuentra asentado en ninguna tablilla babilonia.

El nombre del heroe del diluvio varia segun las diferentes versiones. Los sumerios cuentan que se llamo Ziusudra, que significa "el que se asio a la vida por muchos dias", clara alusion a la inmortalidad que, despues de lo ocurrido, le fue concedida al heroe. En la epica de Gilgamesh, el heroe lleva el nombre de Utnapishtim. Obviamente es una libre expresion del sumerjo Ziusudra y, en la actualidad, se traduce por "quien vio la vioda", puesto que fundo o restituyo la existencia, habiendo alcanzado vida eterna.

Por supuesto que el nombre en si juega un rol simbolico. En otros relatos, el heroe es nominado Atrahasis, "el excesivamente sabio". En los excerpta de Berossus es llamado Xisuthros, Sisuthros, Sisithros y Selsithros, todos variables del original Zisuthros, el correspondiente Ziusudra sumerio. Noe es el nombre biblico y significa "descansar". El libro del Genesis no intenta establecer una relacion entre el "nombre" en si y las experiencias de la figura humana central en el relato del diluvio.

Utnapisthim era hijo de Ubara-Tutu, el Otiartes, o bien, el Opartes de Berossus, de acuerdo con el, este heroe era el decimo rey prediluviano de Babilonia. Tambien en una inscripcion sumerja es nominado rey. Ocupaba ademas el rango sacerdotal de estado: admnistrador de las provisiones de un templo para cierto dios. En la epica de Gilgamesh, Utnapishtim no esta investido con ningun poder real ni en el es depositado el ejercicio de ningun oficio religioso; sabemos con certeza que si era un ciudadano de Shupippak y un hombre de considerable riqueza.

Conocida es la escapatoria del Noe genesico: gracias a su bondad y porque Dios hallo agrado en el patriarca (Gen. 6, 8): era un hombre recto e impecable con respecto a sus contemporaneos. Como Enoch, Noe camino con Dios (Gen. 9, 13) y tuvo asi una de las mas estrechas relaciones con la deidad, inclusive se establecio una alianza entre ambos (Gen. 9, 12-17). Tal era el respeto por Dios que, cuando le fue ordenada la construccion del arca, Noe no muestra signos de duda o desobediencia al mandamiento divino. La piedad del heroe del diluvio es enfatizada tambien en el mito sumerio, de ahi que sea llamado el administrador de las provisiones del templo y de ahi que su actitud sea de reverencia y humildad. Luego del cataclismo, se postro en el suelo como signo de adoracion y ofrecio un abundante sacrificio. Esta caracteristica puede inferirse de ambas tradiciones. En la epica de Gilgamesh, durante el anuncio de Ea por impedir la catastrofe, muestra reverencia hacia la divinidad suprema, escucha la voz de su dios y sigue sus instrucciones, luego del diluvio ofrece un sacrificio aplacador para los dioses. Finalmente, Berossus establece que Xisuthros obedecio en efecto las ordenes de su dios y, por su piedad, sera trasladado a la sociedad de los dioses.

Las divinidades babilonicas nunca intentaron darle otra oportunidad a la raza humana y cuando Enlil se dio cuenta de que un numero de personas habia sobrevivido, monto en colera, pues su proposito no era ese. Aunque Ea censuro el proceder de Enlil, este penso enviar bestias salvajes o una hambruna para dismunuir la humanidad (Tablilla XI, 170-196).

De acuerdo con la epica Atrahasis, al hombre le fueron concedidos varios periodos de gracia antes de que Enlil determinara destruir a la humanidad por medio del diluvio. Eso si, hubo gran cantidad de pestes y plagas, las cuales envio Enlil, con el objeto de reducir la poblacion.

Tal como en el caso de los mitos cosmogonicos, se sabe que las narraciones biblicas y babilonias del diluvio fueron consideradas homonimas historicamente, es decir, su vinculo es demostrable, partiendo de que el modelo original fue el babilonio. Ahora bien, el principio diluviano es universal, en el piano simbolico, materia que ya hemos analizado en esta entrega. Las numerosas coincidencias entre ambas tradiciones, movieron el espiritu de la mitologia comparada, hacia finales del siglo decimononico. Motivos comunes son: decreto divino sobre la extincion de la humanidad, el heroe diluviano, pocos sobrevivientes en un arca o nave, salvamento de la vida animal y vegetal, sacrificio y bendicion de los dioses. Empero, en los relatos babilonios los primeros motivos, moral y etico, estan practicamente ausentes. El mito babilonico del diluvio se centra en la tablilla XI de la epica de Gilgamesh. Alli hubo una causa caprichosa por parte de las deidades, al enviar el diluvio, y no una falta etico-moral por parte del hombre, lo cual evidencia el caracter veleidoso y voluble de lo acuatico, como veremos con el comentario de Aegir y Ran. Pero queda claro que habia una necesidad de regular la humanidad gastada, para resarcirla hacia una nueva era, habiendo pasado por la abolicion plena de las formas, habiendo soportado una especie de caos.

Sin embargo, hacia el final del relato, se podria inferir de manera incidental que la catastrofe acaecio por la culpabilidad exclusiva del hombre. A pesar de que no se especifica de cual tipo de culpabilidad estamos hablando. Segun la epica Atrahasis, fue por la bulla y la hilaridad humanas que el sueno de Enlil fue interrumpido.

Un hecho distinguible en los dos mitos es que durante la destruccion fallecieron justos e injustos, y solo se le da prioridad o privilegio a un mortal y su familia, junto con sus allegados. Lo cual redunda en un primer motivo caprichoso, por parte de la deidad: Noe es el favorito de Dios y Utnapishtim lo es de Ea. De ahi el posterior "arrepentimiento" divino y la compensacion a ambos patriarcas y, a traves de ellos, a la humanidad floreciente. Apliquese, en este punto, el principio rector de la naturaleza divina, a saber, la coincidencia de los contrarios, de la cual hemos hablado a lo largo de este texto.

3. Aegir: el oceano ilimitado

Aegir y Ran no pertenecen a las divinidades vanias, pero son deidades acuaticas nordicas. Asi como Njord es el mar suave y bienhechor, Aegir es el mar salvaje, turbulento y furioso, el mar lejano de la tierra, donde no se puede pescar ni navegar. Es el gran oceano, que, no obstante, bordea las fronteras de los asios. De alli, la doble naturaleza de Aegir, en algunos relatos: un gigante que mantiene relaciones con los dioses. Njord, siendo una deidad benevola, se une a los hombres, los bendice y los ayuda en sus empresas. Aegir es visitado por otros dioses y tina vez, cuando estaba haciendo cerveza en su caldera, los comensales notaron la pequenez del contenedor y, por ello, Thor tuvo que ir a la casa del gigante Hymer para buscar un caldero mas grande. Senalemos aqui que la cerveza es una sustancia especial en este relato, con simbolismo acuatico-selenico-vegetal, una bebida alcoholica capaz de transmutar los estados de animo (devenir ciclico).

En el palacio de Aegir se utiliza oro en lugar de fuego y la mencionada cerveza circula libremente. Ran es su consorte. El dios tiene una red con la cual atrapa a los que se aventuran en el mar. Hasta ahora hemos visto solo rasgos o aspectos negativos de las aguas y es justamente lo rescatable en esta saga nordica: las hierofanias acuaticas tienen un lado sombrio, como todas las demas hierofanias y esta polaridad se sustenta con base en la coincidencia de los opuestos, ya comentada con antelacion en otros articulos. El hecho de "atrapar" posee un simbolismo uterino, dispensador de vida, pero apto para capturar como elemento hueco que es y como expresion de lo femenino (cfr. vagina dentata).

Aegir y Ran tienen nueve hijas, las olas. Un dia Loke tomo prestada la susodicha red de Ran para aprisionar al enano Andvare, quien, disfrazado como pez, vivia en una cascada. Con su mano, Aegir puede capturar a los barcos, no con muy buenas intenciones. Los antiguos nordicos opinaban que aquellos muertos en el oceano llegaban a la morada de Ran:
   Implacable, cada ola furiosa
   avanza para sepultar al marino:
   Gris, y sembrada de cenizas,
   Se abre la tumba horrible y sin fondo.
   (Tegner, Fridthjaf, En Niedner, 1986: 172)


La pasion de Ran por capturar a quienes invaden sus dominios implica ese poder aterrador de las aguas abismales, propias de los estadios caoticos, es decir, anteriores a la creacion, al ordenamiento. Se dice que las hijas de Aegir y Ran, las olas, que se refinen en gran numero, segun la voluntad de su padre y, ademas, poseian cabellos palidos y velos blancos, sus disposiciones en relacion con los hombres son raramente dulces, por lo cual se les llaman oleadas o marejadas y siempre estan despiertas cuando soplan los vientos. Golpean las solidas riberas, rabian contra los holm (islas o tocas), tienen un lecho duro (el fondo marino) y pocas veces juegan cuando el tiempo es clemente. Los nombres de las hijas de Aegir y Ran simbolizan olas de diversos tamanos y distintos aspectos: Himingloefa es el cielo claro; Dura, la que sumerge; Blodughadda, la que esta peinada con sangre; Hefring, la hinchada; Bylgja, la marejada; Kolga, el mar rabioso.

Aegir es el anglosajon eagor, mar. Tambien se le llama Htler, el que abriga (hle, anglosajon hleo, danes loe, ingles lee) y Gymer, aquel que esconde (geyma, anglosajon gyman, norso gjmme, esconder, guardar). Estos nombres significan el mar desordenado, calmado o que recubre el abismo. El nombre de su esposa, Ran (roena: robo, saquear) simboliza el mar que reclama su parte en el sacrificio de la vida humana y de los tesoros. Aegir era poseedor de un casco que producia espesas tienieblas, las cuales llegaban hasta el cielo (aegishjalmr). Como aspecto interesante, Inglaterra, la fiera dominadora del mar, es reflejo de la saga de Aegir y muestra los grandes resultados que se consiguen historicamente cuando el tezon humano y el heroismo entablan relaciones armoniosas con el mar violento y lo utilizan para el progreso de la civilizacion, cuando los dioses acuden al banquete de Aegir.

4. Consideraciones finales

El agua fluye, esta "viva", se mueve; el agua inspira, cura, profetiza. En si mismos, la fuente o el rio son una manifestacion del poder, de la vida, de la perennidad; son y estan vivos. Sin embargo, aqui hay un sentimiento ambivalente de miedo y atraccion que inspiran las aguas, las cuales desintegran --la "fascinacion" de las ninfas, o bien las sirenas, trae consigo la locura, la abolicion de la personalidad-- y favorecen el nacimiento, hacen germinar las especies vegetales, pero son capaces de aniquilar (coincidentia oppositorum).

Los dragones, las serpientes, las conchas, los delfines, los peces y otros, son emblemas del agua; se esconden en las profundidades del oceano. El abismo infunde en estos su fuerza sagrada, porque, cuando duermen en los lagos o cruzan los rios, dispensan la lluvia, la humedad y las inundaciones, controlando asi la fecundidad del mundo.

Las hierofanias acuaticas van vinculadas a la idea de una reabsorcion de la humanidad en el agua y a la instauracion de una nueva era, con una nueva humanidad. Todas ellas denuncian, pues, una concepcion ciclica del cosmos y de la historia: una epoca queda abolida por la catastrofe y empieza una nueva era, regida por "nuevos hombres".

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Author:Chinchilla Sanchez, Kattia
Publication:Kanina
Date:Jul 1, 2003
Words:4697
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