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Francisco Quijano Velasco, Las republicas de la Monarquia. Pensamiento constitucionalista y republicano en Nueva Espana 1550-1610.

Francisco Quijano Velasco, Las republicas de la Monarquia. Pensamiento constitucionalista y republicano en Nueva Espana 1550-1610, Mexico, Instituto de Investigaciones Historicas-Universidad Nacional Autonoma de Mexico, 2017, 318 p.

En una lectura somera de la compleja actualidad en los estudios historicos, podemos observar dos condiciones para las lecturas del pasado: el dialogo con otros campos del saber (la filosofia, por ejemplo) y la reflexividad en torno al empleo conceptual como parte fundamental en la historiografia. La inclusion de ambos topicos en los estudios respecto al pensamiento politico hispanico ha revigorizado los problemas de estudio existentes con la introduccion de enfoques analiticos, como el examen de las intenciones y los contextos de enunciacion, tradiciones intelectuales, la formacion de espacios controversiales y aporias conceptuales, asi como de los lenguajes institucionalizados y disponibles para los actores del pasado, siempre en clave contingente e historica.

Participe de esta necesaria renovacion historiografica, Francisco Quijano, en su libro Las republicas de la Monarquia. Pensamiento constitucionalista y republicano en Nueva Espana 15501610, presenta un acertado y novedoso analisis de historia intelectual enfocado en los fundamentos teoricos, las argumentaciones y los lenguajes empleados al interior del espacio controversial resultante del proceso de la incorporacion indiana a la monarquia hispanica. A partir del examen del pensamiento en torno al origen del poder politico, el autor identifica dos tendencias de pensamiento: las absolutistas o aquellas que negaban al "pueblo" la capacidad legitima de limitar el poder real, y las republicanas o constitucionalistas o aquellas que limitaban el ejercicio del poder apelando a los derechos politicos de las republicas. Partiendo de esta premisa y mediante una rigurosa lectura de tres pensadores considerados clasicos en la tradicion escolastica novohispana --Alonso de la Veracruz, Bartolome de las Casas y Juan Zapata y Sandoval--, el autor enfocara sus esfuerzos en observar y analizar las formas que adquirieron los fundamentos republicanos y constitucionalistas a partir de lo que hacian los autores--la intencion del discurso--en el espacio controversial indiano. Asi, Quijano Velasco discutira la tesis de un republicanismo (o "momento maquiaveliano") inexistente en el contexto hispanico, que se colige de la relacion exclusiva entre republicanismo y humanismo civico planteada por la historiografia del republicanismo y constitucionalismo.

Por medio de una amplia revision historiografica--en la logica de un ejercicio reflexivo--, el primer capitulo de Las republicas de la Monarquia presenta, previa advertencia sobre la semantica historica de los conceptos de republica (1) y constitucion (2), un interesante marco de discusion en torno al empleo de las categorias historiograficas constitucionalismo y republicanismo en la historia intelectual y politica. En contraste con interpretaciones normativas o positivas, el constitucionalismo se muestra en la historia intelectual como una "tradicion" que postula la legitimidad del gobierno en el limite a la autoridad del gobernante desde formas operativas fundamentadas en la propia tradicion. Asi, los estudios que utilizan esta categoria en el espacio historico de la Modernidad temprana han descrito una serie de caracteristicas en funcion del actuar de la republica: la relacion del principe con las leyes emanadas de las costumbres, las dinamicas institucionales de representacion y negociacion, asi como los pactos originarios entre gobernantes y gobernados. Los anteriores mecanismos de lo politico pueden comprenderse desde el principio teorico que encontraba el origen de la autoridad en la comunidad, misma que transferia el poder al principe, pero conservaba la soberania suficiente como para limitar a este.

Por otro lado, el republicanismo se entiende tambien como una tradicion intelectual que postula los limites de la autoridad del gobernante desde el origen del poder en la republica. Dentro de esta tradicion, existieron multiples matices al momento de entender la mejor forma de organizacion politica --generalmente monarquica--: desde quienes optaron por una monarquia limitada, hasta los que prefirieron la teoria del gobierno mixto, esto es, la idea de repartir la autoridad entre "los distintos cuerpos que conformaban un reino" (p. 32).La republica, a su vez, debia proveer de las condiciones necesarias para que sus integrantes incidieran en los asuntos concernientes a la generalidad, rotaran los--a decir del autor--"oficios con jurisdiccion", siempre orientados hacia el "bien comun". No obstante, uno de los puntos de mayor interes--al menos para mi--es la concepcion republicana de la libertad entendida como no-dominacion:

[...] para los autores vinculados a la tradicion del republicanismo clasico tanto los hombres como las comunidades debian mantener su libertad en un contexto politico asegurandose de que no se impusiera sobre de ellos la sujecion a la voluntad arbitraria de alguien mas [...] ambos espacios de reflexion eran parte de un mismo problema, pues la perdida o conservacion de la libertad de un ciudadano debia estar en funcion de la libertad mantenida por la comunidad, y viceversa. (p. 49)

El segundo capitulo de Las republicas de la Monarquia centra su objetivo en comprender las condiciones de posibilidad para el desarrollo del pensamiento politico republicano y constitucionalista en Las Casas, Veracruz y Zapata y Sandoval. De este modo, Quijano Velasco muestra la coexistencia y sincronia de lenguajes con diversas "formas de valorar lo politico" (p. 65), entre las que se encuentran posiciones absolutistas, republicanas y constitucionalistas, insertas en dinamicas dialogicas al interior del espacio controversial abierto por las polemicas, suscitadas en los siglos xvi y xvii, en torno a la conquista y dominacion de las Indias.

Mediante la incorporacion y actualizacion de autoridades en funcion de sus intenciones, motivos o proble mas, las tradiciones escolasticas y humanistas, los "generos" como el arbitrismo, de razon de Estado y de espejos de principes, desarrollaron, en el pensamiento de la Modernidad temprana, diversas teorias y comprensiones de lo politico. Observarlas "en conjunto", como senala Quijano Velasco, puede brindarnos la posibilidad de vislumbrar el espacio controversial configurado por la formacion de conceptos y posturas encontradas alrededor de las preocupaciones centrales del poder y su origen, la autoridad, la comunidad politica y el buen gobierno: en suma, los limites y lo posible para el pensamiento politico de la epoca.

Ahora bien, contrario a lo que pudiera pensarse, la escolastica constituyo un "metodo" de pensamiento dinamico --v.gr., los debates entre nominalistas, escotistas y tomistas o intelectualistas y voluntaristas--donde podemos contextualizar a los autores como Veracruz, Las Casas y Zapata y Sandoval. En conjunto con una forma operativa dialectica (el ars inveniendi) y la acumulacion de autoridades (lugares comunes), el metodo escolastico permitio a los pensadores disponer de un bien delimitado corpus textual --el derecho civil y el eclesiastico--, en actualizacion constante segun las necesidades institucionales (juridicas) o academicas que se presentasen: "la potestad del principe, la relacion entre la Corona y el papado, o la legitimacion del dominio sobre las Indias", o los problemas de la comunidad y los limites de la autoridad, por ejemplo (p. 73).

Terminos como ius, lex, dominium o respublica; las distinciones entre dominio y jurisdiccion junto al uso subjetivo de ius; los argumentos en favor de la transferencia del poder politico por la comunidad (cuerpo mistico o persona) a los gobernantes, y las discusiones en torno a la formacion del derecho natural --temas propios de los autores de la Segunda escolastica como Suarez, Vitoria o Mariana--tambien participaron de la denominada controversia indiana, consistente en las cuestiones relativas al dominio, la justicia de la conquista, "la forma de incorporar politicamente a los pueblos y senorios indigenas a la Monarquia", entre otros (p. 97).

Los siguientes tres capitulos de Las republicas de la Monarquia situan las anteriores discusiones en el analisis de las expresiones republicanas expuestas en la tratadistica de Veracruz, Las Casas y Zapata y Sandoval. Pueden resumirse de la siguiente forma:

[...] la explicacion popular del origen del poder, la busqueda de establecer limites puntuales a la autoridad, el uso del concepto de libertad como sinonimo de independencia, el bien comun concebido como el fin de la sociedad y la defensa de la participacion de los ciudadanos en su gobierno. (p. 265)

Cabe senalar que los "principios" republicanos expresados en la tratadistica bajo la firma de los tres pensadores no deben insertarse en la logica de "obras" acabadas con ilaciones coherentes, ni en la de interpretaciones sustentadas en terminos de "influencias" o "continuidades". (3) Antes bien, debe considerarse la recurrencia de los pensadores escolasticos a las mismas fuentes, operacion que recupero los conceptos antes mencionados, y que, al mismo tiempo, posibilito la diferencia entre las consideraciones sobre el orden politico, el bien comun y la libertad republicana, no obstante la preferencia compartida por la monarquia mixta como forma de gobierno.

El capitulo dedicado a Alonso de la Veracruz y la "variabilidad del orden politico" reune parte de la trayectoria del pensador agustino nacido en Toledo hacia 1507, alumno de Francisco de Vitoria y cercano tanto a la Segunda escolastica como al escotismo y al nominalismo. Entre otros textos como el De decimis y el Speculum coniugiorum, la releccion de Veracruz, publicada bajo el titulo De dominio infidelium et iusto bello, puede contextualizarse en los debates acerca del "dominio" y la "guerra justa", asi como en los problemas emanados de la incorporacion indiana a la Corona: para Veracruz, la integracion debia efectuarse desde la conservacion del dominio indigena sobre sus republicas.

Tomando como base las relecciones de Veracruz, Quijano Velasco identifica tres puntos importantes en el pensamiento del agustino, desarrollados en paralelo a los focos polemicos dentro de la controversia indiana: el caracter humano y popular del poder politico en funcion del derecho de gentes, lo que acerca al agustino a las ideas nominalistas; la decision de la comunidad sobre la forma de gobierno, y la "transferencia" del "dominio politico" por la comunidad en funcion de la obtencion del "bien comun". De los anteriores puntos se desprenden conclusiones como la legitimidad del poder politico en los "infieles" y la fundacion del propio poder en la comunidad ordenada segun el derecho natural; la justificacion del tiranicidio en aras del bien comun en la republica, y la asociacion del concepto de dominio con el de libertad natural, esto es, la facultad humana de dominar su cuerpo y sus acciones en funcion de su "capacidad de elegir y consentir" (p. 124). Mediante estos argumentos, Veracruz limita la autoridad con base en la voluntad de la comunidad, reservando para esta la capacidad de desobedecer mandatos que fuesen injustos. El poder politico no era intrinseco a la persona del principe y consistia, por tanto, en un poder "jurisdiccional y administrativo" (p. 136).

El cuarto capitulo de Las republicas de la Monarquia consiste en el examen del pensamiento lascasiano y la "libertad republicana". Las Casas, nacido en Sevilla hacia 1484, es mejor conocido por participar, junto a Gines de Sepulveda, de la Polemica de Valladolid. En tres de sus tratados publicados en su "madurez intelectual", De thesauris, Doce dudas y De regia potestate, encontramos criticas al dominio de la Corona y un analisis de las relaciones entre los subditos--o los cuerpos que componen al reino--y el rey. Mediante la recurrencia al lenguaje escolastico-aristotelico y la lectura de las autoridades empleadas por pensadores del humanismo civico, Las Casas fundamento el poder politico en la comunidad y el derecho natural. Para el sevillano, el hombre, en tanto que ser social, requiere de la comunidad, la cual, a su vez, transmitia el poder al gobernante bajo la entelequia conocida del bien comun. De lo anterior se infiere que el poder politico tenia caracteristicas naturales y, al mismo tiempo, era producto de un acuerdo emanado de la "voluntad" o el "derecho de gentes". En un talante constitucionalista, Las Casas llega a afirmar, incluso, la importancia del pueblo en la institucion del rey al frente de la comunidad: es el pueblo quien hace "entrega" del reino.

El pensamiento lascasiano se distingue de los argumentos elaborados por la Escuela de Salamanca mediante el uso del concepto de jurisdiccion en el momento de referirse al poder politico, lo cual indica la cercania que Las Casas mantuvo con la tradicion del derecho romano. Al diferenciar jurisdiccion (la potestad entendida como administracion o normatividad) de dominio (o la propiedad), Las Casas establece un limite a la autoridad real: el rey no tiene dominio alguno sobre el reino; por el contrario, aparece como un custodio de la jurisdiccion en funcion del bien comun de la republica. Los limites del poder jurisdiccional consistian en las normas del derecho natural orientado hacia el bien y la defensa de las personas, la voluntad y el pacto entre la comunidad y los gobernantes, y el papel de la comunidad en la constitucion de la republica (p. 180).

Asimismo, la libertad de la comunidad o el pueblo era uno de los bienes de mayor consideracion para el sevillano. De ahi que la pregunta de como ser libres bajo el gobierno de un rey constituyese uno de los puntos nodales en su pensamiento. Basandose en el derecho romano, Las Casas emplea dos sentidos de libertad: la "facultad natural" del hombre o la capacidad individual de actuar dentro del derecho, y la "situacion" o la no-dependencia del hombre y las comunidades. Ambos sentidos tienen implicaciones tanto en la cuestion de la esclavitud de los habitantes americanos como en la libertad de los hombres bajo una comunidad gobernada segun la jurisdiccion en relacion con el bien comun: el hombre era libre en tanto que su republica lo fuera. Una tercera consecuencia de lo anterior es la autonomia de las republicas o los pueblos indigenas al interior de una monarquia: para Las Casas, la integracion de los habitantes americanos, en tanto seres libres, debia efectuarse desde el respeto a la jurisdiccion indigena y el consentimiento de los mismos a colocarse bajo la del imperio.

Francisco Quijano dedica el ultimo capitulo de Las republicas de la Monarquia a la lectura del bien comun y la justicia distributiva en el pensamiento de Juan Zapata y Sandoval. Nacido en la Ciudad de Mexico hacia 1570, el tambien agustino publicaria en 1609 su De iusticia distributiva, en Valladolid, en el que se expresan parte de las transformaciones en la escolastica posterior a la mitad del siglo xvi: el concepto de potestas layca se emplea para nombrar al poder politico y sustituye al de dominio (visto ahora como "derecho" sobre una posesion). La nocion de derecho subjetivo, por otro lado, se concibe en relacion con la justicia y por medio de la semantica de "propiedad" y "dignidad" o "virtud".

El agustino aseveraba que el poder politico tenia su origen en el ambito divino y formaba parte de las condiciones para la organizacion de la vida en comunidad posterior al pecado original. La constitucion de la comunidad como cuerpo politico requeria la concesion plena del poder al gobernante, quien debia mandar en funcion de las leyes. El principe o gobernante, por su parte, representaba o mediaba a la "persona" del cuerpo politico en la aplicacion del poder politico, con el objetivo de buscar el bien comun.

Aunque Zapata y Sandoval no incluia la "voluntad" del pueblo en sus consideraciones, si existe un limite a la autoridad del gobernante: la justicia, o el "acto de la voluntad" que garantiza la igualdad entre dos personas. Esta nocion, desprendida del derecho natural, se divide, a su vez, en universal o las relaciones entre ciudadanos; conmutativa, o la "igualdad" en las relaciones entre individuos, y distributiva, esto es, el ordenamiento de las relaciones entre la republica y sus integrantes, los ciudadanos. Este ultimo tipo de justicia, en particular, configura el limite de la autoridad, al regular la seleccion de quienes ostentaban cargos u oficios publicos--a partir del derecho y segun la dignidad--y repartian los "bienes comunes", asi como al senalar el caracter consensual del oficio.

La incidencia en el contexto controversial indiano por el agustino se entiende, a diferencia de Veracruz y Las Casas, por la pregunta acerca del espacio que debian ocupar los indigenas en el cuerpo politico: en el discurso del agustino, pueden observarse como parte necesaria para su constitucion. A su vez, tenian derecho a asumir oficios publicos--cuestion extensible a los habitantes de la Nueva Espana--. Aunque el agustino defenderia la institucion de la encomienda desde los tipos de justicia, el mantenimiento de los derechos politicos y el autogobierno indigena tambien serian puntos considerados por Zapata y Sandoval en relacion con un espacio integral entre las distintas comunidades de la Nueva Espana. De este modo, como bien senala Quijano Velasco, observamos algunas tensiones al interior de De iusticia distributiva.

El libro de Francisco Quijano nos presenta, sin duda alguna, una lectura novedosa y critica en torno al pensamiento republicano y constitucionalista novohispano. Al describir nuevas vias contingentes sobre la configuracion del poder politico--y en consonancia con la historiografia marcada por un "giro republicano"--, Las republicas de la Monarquia abre nuevas vias de estudio en torno a distintos temas dentro de la historia intelectual y del pensamiento politico. Al mismo tiempo, el fructifero dialogo que mantiene con historiadores reconocidos como Quentin Skinner, Annabel Brett, John G. A. Pocock o Xavier Gil Pujol--entre otros--, extiende el rango de analisis a las discusiones reflexivas que, como afirme al comienzo de esta resena, resultan necesarias en la escritura de la historia contemporanea. Para quienes emprenden estudios sobre el pensamiento politico desde los generos o formas discursivas, resulta aun mas interesante observar la pluralidad de "tradiciones intelectuales" con distintos fundamentos politicos--v.gr., la escolastica y los espejos de principes--en coexistencia y dialogo alrededor de temas contextuales como la formacion de la republica, las reflexiones en torno a la comunidad, las dinamicas de integracion y, sobre todo, el papel del pensamiento politico al interior de una monarquia con caracteristicas policentricas.

DANIEL MEDEL BARRAGAN

ORCID.ORG/0000-0001-9431-3283

Universidad Iberoamericana Estudiante de maestria en Historia

danielle.meursault@gmail.com

(1) "La comunidad constituida en un cuerpo politico --regido por la justicia y por la ley--cuyo fin era el bien comun, mas alla de su forma y gobierno" (p. 23).

(2) El ambito de las leyes que fundan y ordenan un reino o corporacion o la organizacion de una "sociedad" a partir de los fundamentos normativos que preceden a la autoridad del gobernante.

(3) Vease la critica de Elias Jose Palti a las interpretaciones basadas en estas premisas en El tiempo de la politica. El siglo xix reconsiderado, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2007.
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Author:Medel Barragan, Daniel
Publication:Signos Historicos
Date:Jul 1, 2019
Words:3365
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