Printer Friendly

Francisco Lafarga, Carole Filliere, Maria Jesus Garcia Garrosa y Juan Jesus Zaro, Pensar la traduccion en la Espana del siglo XIX.

Francisco Lafarga, Carole Filliere, Maria Jesus Garcia Garrosa y Juan Jesus Zaro, Pensar la traduccion en la Espana del siglo XIX, Madrid, Escolar y Mayo Editores, 2016, 316 pags.

Aunque la Traductologia como disciplina se haya consolidado en la segunda mitad del siglo xx, y a pesar de que la toma de conciencia sobre la necesidad de indagar en la historia de la traduccion llegase al mundo academico en los anos noventa con la aparicion del asi llamado cultural turn, el discurso sobre el arte de traducir tiene tambien su propia historia. Desvinculadas en ocasiones, la Historia de la Traduccion no se puede separar, como objeto de estudio, de la Historia de la Teoria de la Traduccion, (2) es decir, del pensamiento o de la reflexion que los traductores nos han legado con el paso del tiempo. Cada una se centra en un aspecto diferente: la primera en la practica y la segunda en la teoria, pero en ningun caso pueden concebirse separadamente. Huelga decir, por tanto, en la actualidad, que el contexto historico, cultural e intelectual es imprescindible para ubicar el pensamiento del traductor respecto a la labor practicada.

Sin olvidar los trabajos pioneros de Julio Cesar Santoyo (1987) y Miguel Angel Vega (1994), y en continuidad con El discurso sobre la traduccion en la Espana del siglo XVIII (2004) editado por Francisco Lafarga y Maria Jesus Garcia Garrosa, el presente volumen se ocupa del pensamiento traductologico en la Espana del siglo xix. Por primera vez se pone de manifiesto un conjunto de estudios que se centra especificamente en el discurso traductor decimononico en nuestro pais, cuya base teorica se recoge de los textos antologizados propuestos por los autores del volumen que datan de aquella epoca. Igualmente, en sintonia con este tema, han aparecido recientemente, en 2015 y 2016 respectivamente: Creacion y traduccion en la Espana del siglo XIX y Autores traductores en la Espana del siglo XIX, ambos editados por Francisco Lafarga (3) y Luis Pegenaute, dos especialistas de los estudios historicos de la traduccion.

Por otro lado, ya en 2012, la obra de Sabio Pinilla y Pilar Ordonez Las antologias sobre la traduccion en el ambito peninsular sentaba las bases metodologias y hacia un repaso de los diferentes estudios consagrados a la cuestion en Espana y Portugal. Este genero, el de las antologias, nos permite el entendimiento de la tradicion traductologica y literaria, puesto que la mayoria de los pensadores eran, ademas de practicantes de la traduccion, autores de obras originales. Uno de los logros, a nuestro entender, de los autores del volumen aqui resenado es que no solo nos muestran textos canonicos de grandes escritores--ya ampliamente estudiados y citados-, sino que nos desvelan otro tipo de pensamiento, el de los traductores, que, al fin y al cabo, fueron los grandes protagonistas de la reflexion generada en Espana.

Para esta ocasion, se ha optado por una disposicion diferente de los textos, si la comparamos con la obra consagrada al siglo precedente (Garcia Garrosa y Lafarga, 2004). En el anterior volumen la antologia aparecia tras el estudio preliminar general y, ademas, contaba con un indice onomastico muy util al final de la obra. No obstante, esta vez han decidido dividir el libro en cuatro capitulos y anadir seguidamente los textos correspondientes para cada momento historico, tras, por supuesto, aludir a la correspondiente bibliografia. Es de sobra conocido que la especial configuracion del siglo xix, con sus particularidades, invita a una ordenacion cronologica que distinga entre las diferentes etapas.

La obra cuenta, pues, con setentaitres textos antologizados, de mayor o menor extension dependiendo de si se trata de comentarios, por ejemplo, en presa o correspondencia, o de verdaderos tratados sobre el tema. El periodo mas prolifero es el expuesto en el capitulo ii, que ofrece veinticinco textos redactados durante el Romanticismo, epoca muy agitada, todo sea dicho de paso, en lo que a opiniones sobre traduccion se refiere. Los cuatro estudios se presentan primeramente con un contexto historico introductorio que nos parece de gran utilidad para entender tambien el momento social y editorial, marcado la mayoria de las veces por la censura politica o religiosa.

Cada uno de los autores se ocupa, como ya hemos senalado, de un periodo. Tras una breve presentacion del libro, firmada por Francisco Lafarga, a quien se debe la idea del volumen, este se abre con el estudio de Maria Jesus Garcia Garrosa, <<Reflexiones sobre la traduccion en Espana: 1800-1830. Entre tradicion y renovacion>>, en el que la autora toma en consideracion textos que no aparecieron en el anterior volumen consagrado al Siglo de las Luces (Garcia Garrosa y Lafarga, 2004). Por consiguiente, ahonda y enriquece el corpus con opiniones menos tratadas por la critica. Este primer tercio del siglo xix, que se mueve entre Ilustracion y Romanticismo, presenta una continuidad historica con lo expuesto anteriormente, aunque se trate, como apunta su autora, <<de un periodo sin identidad propia>> (15), justamente porque se encuentra entre un momento de confluencia. Como ocurria en el siglo xviii, no hay discurso teorico propiamente dicho y las ideas se encuentran diseminadas en prologos y prensa, donde se expone lo que seria el ideal de traduccion. Esta etapa se caracteriza por un giro hacia la literatura y una disminucion de la traduccion de obras cientificas. Aunque no se den cambios sustanciales con respecto a la Ilustracion ni se vea exactamente el desarrollo del Romanticismo, existe una evolucion entre <<una traduccion mecanicista y una re-creadora>> (20). La dicotomia libertad/fidelidad entrana en este tercio del siglo ciertas paradojas, sobre todo con la evolucion hacia el <<genio creador>> de la epoca romantica, que conduce incluso a ciertos traductores a tomar el original como punto de partida para crear su propia obra (vease el caso de Mariano Jose Sicilia en Los Natchez de Fran9ois-Rene de Chateaubriand en 1830). En teatro predomina la traduccion en verso y la naturalizacion de los textos, sobre todo en comedia, porque en tragedia los traductores se sentian menos libres, dado el caracter universal de los temas. La avalancha de traducciones comienza--hecho que tambien continua durante la siguiente epoca--a preocupar a los puristas que tacharon a aquellos que se dedicaban a traducir de <<traductorzuelos>>, cuyo origen se encuentra en la mercantilizacion de la traduccion, sobre todo teatral.

Lo interesante de la seleccion de Garcia Garrosa es que aparecen paratextos escritos por traductores tanto de textos dramaticos, como poeticos o novelisticos, de autores clasicos como Homero, asi como canonizados franceses: Voltaire, Mme de Stael o Chateaubriand, pero tambien ingleses, italianos y portugueses como Edward Young, Vittorio Alfieri, Torquato Tasso o Luis de Camoes. De igual manera, se transcriben criticas generales, es especial, teatrales que se publicaban en la prensa sobre lo que se veia en las tablas en aquel momento, y que fueron firmadas por Pedro Maria de Olive, Manuel Breton de los Herreros o Jose Maria Carnerero.

En el siguiente capitulo, <<El pensamiento sobre la traduccion en la epoca romantica (1830-1850)>>, Francisco Lafarga expone la importancia y la influencia de la traduccion en un momento en el que la ingente produccion tuvo una repercusion tangible en la poetica espanola, sin olvidar el exilio de muchos intelectuales a Francia e Inglaterra (1814-1834). Es un momento breve pero intenso que nos ha legado comentarios dispares, pero de sumo valor para la historia del pensamiento sobre la traduccion. Es interesante senalar que la galofobia, sin duda achacable al momento historico vivido, se traduce en un viraje hacia la literatura inglesa. Respecto a los numerosos textos antologizados de la epoca romantica, los nombres del panorama critico son de sobra conocidos: Manuel Breton de los Herreros, Mariano Jose de Larra--sin duda el mas prolifico de todos los pensadores de su epoca-, Ramon de Mesonero Romanos, Eugenio de Ochoa, Antonio Maria Segovia y AntonioAlcala Galiano. Incluso aparecieron satiras en verso contra la moda desmesurada de la traduccion (vease 141-143). Como matiza Lafarga, son mas numerosos los textos que forman parte de la consabida captatio benevolentiae que aquellos en los que el traductor se dirige al lector para darle a conocer sus ideas sobre la traduccion en general (104-105). El autor de este capitulo contextualiza cada uno de los textos antologizados, poniendolos en relacion unos con otros para que se puedan considerar no solo en el contexto, sino en paralelo entre ellos, lo cual nos conduce por un verdadero paseo entre las dispares opiniones del momento. En prensa aparecieron sobre todo textos que lidiaban con la actividad actual de aquel entonces, especialmente en teatro, en los que se juzgaba no solo la obra, sino la traduccion. Interesante es tambien la opinion de aquellos traductores que censuraron, ellos mismos, la practica, como fue el caso de Larra, que no solo critico acerrimamente el vaudeville, tan de moda, sino que ayudo a su difusion en Espana. Lafarga incluye a Larra en un grupo de tenaces criticos junto a Mesonero Romanos, Breton de los Herreros y Juan Eugenio Hartzenbusch. Para finalizar su estudio, el autor senala y resume las grandes lineas del pensamiento traductor. Primeramente, se ve el abuso de la traduccion en detrimento de la literatura original, lo que derivo en una <<traductomania>>. Tambien, aunque en menor medida, existieron voces como las de A. Tracia y E. de Ochoa que manifestaron el interes de traducir. En tercer lugar, el teatro fue el genero que mas se aprovecho de la traduccion y, por ende, el mas criticado. Y, por ultimo, el debate entre literalidad y libertad seguia, por supuesto, estando vigente.

El capitulo iii, <<Ideas y actitudes ante la traduccion: la epoca realista naturalista (1850-1880)>>, lo firma Juan Jesus Zaro. Divide el discurso en tres periodos, es decir, por decenios: el primero caracterizado por la precariedad de la profesion hasta 1860; el segundo marcado por el fin de la censura; y un tercero, que comienza en 1870, en el que aparecen algunas voces criticas, en especial las de Benito Perez Galdos y Juan Valera, que teorizan sobre la traduccion. Zaro introduce en su estudio ademas los conceptos de Pierre Bourdieu de habitus e illusio (veanse los estudios pioneros de Gouanvic, 2006 y 2007). Tras la ya senalada contextualizacion historica y editorial, caracterizada por un sector de publicaciones provinciana, el autor hace hincapie en dos fenomenos particulares del periodo: el auge del modelo folletin y de la novela popular francesa. Los autores mas leidos son Honore de Balzac, Walter Scott y Eugene Sue. Gracias a este momento expuesto por Zaro, la critica espanola comienza a considerar la traduccion para explicar la evolucion de la novela del siglo xix (vease Montesinos, 1955). Como en la primera mitad de la centuria, la lengua dominante sigue siendo el frances, y la traduccion, un trabajo poco profesionalizado, y una actividad considerada subalterna. Breton de los Herreros senalaba, por ejemplo, en 1850 que le era mas rentable traducir que crear originales. La mayoria de los traductores llevan otro <<sombrero>> y se dedican ademas a la <<escritura, docencia, periodismo o ciencia>> (Pym, 2009: 177). Zaro se ocupa tambien de la traduccion cientifica--muchas veces olvidada por la critica--y del discurso de los traductores que, aunque pretenden plasmar el sentido fielmente, justifican en sus prologos las intervenciones. Tambien el autor hace alusion a obras historicas o de caracter didactico sobre el arte de traducir. En literatura, el teatro sigue siendo el genero mas prolifico en materia de traduccion, con la novedad de los libretos de opera italiana; sin embargo, los autores se quejan de las traducciones serviles y poco profesionales de las refundiciones teatrales. En poesia, se marca un hito con la aparicion de los poemas de Heinrich Heine publicados en la prensa y firmados por Eulogio Florentino Sanz, y se entreve ya el concepto de afinidad estetica, asi como la influencia que la poesia alemana tuvo en otros poetas, incluso en los del siglo xx. A partir de 1860, y una vez abolida la censura, se empieza a vislumbrar otro discurso sobre la traduccion gracias a Juan Valera. Por otro lado, la traduccion a otras lenguas peninsulares tambien adquiere protagonismo.

Del discurso finisecular--y para cerrar el volumen--se encarga Carole Filliere, basandose en dos figuras muy opuestas en su estudio <<Los albores de la historia cultural de la traduccion y de la literatura comparada en Menendez Pelayo y Clarin (1880-1900)>>. La autora presenta a estos dos escritores, que aparte de creadores de renombre son tambien traductores, como dos voces aisladas en un momento dificil para la traduccion en Espana. Casi desde una perspectiva propia de la Teoria de los Polisistemas (Even-Zohar, 1979), ambos eruditos consideran las obras traducidas con pleno derecho a integrase en el sistema cultural nacional y pretenden dignificar la profesion a traves de un discurso historico. En esta seccion aparecen antologizados, como es logico, mayoritariamente textos de Marcelino Menendez Pelayo y Leopoldo Alas Clarin, aunque tambien uno de Teodoro Llorente, poeta-traductor apreciado por ambos, de Emilia Pardo Bazan y de Juan Valera.

La autora divide su estudio en dos partes en las que se ocupa de cada uno de estos escritores. Menendez Pelayo y su afan de enciclopedista humanistico es coetanea a su labor como traductor de latin y griego. No obstante, su obra magna inacabada y publicada de forma postuma es la Biblioteca de traductores espanoles. Don Marcelino sostiene firmemente que solo un traductor puede reflexionar sobre la traduccion y pone, por ende, su erudicion al servicio de esta labor. Su trabajo de arqueologia filologica nunca se reduce a una defensa acerrima de los traductores. Lee las traducciones como si se tratase de textos originales y arremete contra aquellos traductores que no dedicaban el tiempo ni la atencion que este quehacer merecia. Tiene muy claro que la traduccion interlineal es solo util como aprendizaje de las lenguas y que estos usos descalifican y desprestigian la profesion. Tambien tiene en cuenta la historicidad de las traducciones y el hecho de que no existe una version definitiva. Para el, se trata de una tarea que debe seguir produciendose en el tiempo porque las traducciones se quedan obsoletas--lo cual nos recuerda a lo preconizado en La tarea del traductor (1923) por Walter Benjamin-. Como traductor que fue, <<sus consideraciones [...] no son abstractas: nacen de [...] sus frustraciones y de los goces proporcionados por este trabajo>> (240). La fidelidad adquiere la denominacion de <<espiritu o sabor del original>> (241) por lo que sus criticas mas feroces van dirigidas a aquellos que tradujeron a los clasicos y se equivocaron en el sentido. En relacion con la traduccion poetica establece que solo ha de traducirse en verso cuando el traductor es ademas poeta.

Si Menendez Pelayo se decanto por una posicion historicista de la traduccion, Clarin se propuso hablar desde la actualidad cultural, considerando el horizonte de expectativas de los lectores del momento y la labor de los traductores en el polisistema espanol. Consciente tambien de la distancia entre Cataluna y el resto de Espana, insiste en la necesidad de la traduccion interna, para promover la difusion de la literatura catalana. El motor de la critica cultural en la prensa es, para el, la manera de divulgar una cultura cosmopolita. Contrariamente a lo criticado en la primera mitad del siglo, Clarin advierte a sus coetaneos de la necesidad de traducir obras extranjeras, aunque, por supuesto, esto no desdena el hecho de que senale las malas traducciones que se realizan y denuncie su influencia nociva para la literatura espanola. Con sus criticas, Clarin establece unos parametros del buen traductor. Respecto a la traduccion poetica en verso, coincide con la idea de Menendez Pelayo. Tambien insiste en la afinidad estetica, ya establecida en la poetica finisecular, aunque el, por ejemplo, traductor de Emile Zola, no se sintio identificado con la ideologia del escritor galo.

En conclusion, esta obra que recoge el pensamiento traductor decimononico se basa en los numerosos textos antologizados por los editores y autores de los estudios. La mayoria de ellos vieron la luz en forma de paratexto: ya sea en prologos o tratados--que no hacen sino justificar muchas veces las decisiones del traductor y que deben mirarse con cierto distanciamiento-; o bien en prensa, esencial para el estudio de la disciplina en su vertiente historica. Se trata, como se puede apreciar en el volumen, de todo un siglo caracterizado por la supremacia francesa, que da lugar por consiguiente a una galofobia tangible, pero en el que se empieza tambien a traducir directamente del ingles y del aleman, debido a los periodos de censura y exilio. Gracias a las investigaciones de Garcia Garrosa, Lafarga, Zaro y Filliere tenemos una idea mas precisa de la Historia de la Teoria de la Traduccion en Espana, que paulatinamente va configurando un corpus de textos solido y de gran interes y utilidad para los Estudios de Traduccion.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Even-Zohar, Itamar (1979), <<Polysystem Theory>>, Poetics Today 1.2, pp. 287-310.

Garcia Garrosa, Maria Jesus y Francisco Lafarga (2004), El discurso sobre la traduccion en la Espana del siglo XVIII. Estudio y antologia, Kassel, Reichenberger.

Gouanvic, Jean-Marc (2006), <<Au-dela de la pensee binaire en traductologie: esquisse d'une analyse sociologique des positions traductives en traduction litteraire>>, TTR: traduction, terminologie, redaction 19, pp. 123-134.

Gouanvic, Jean-Marc (2007), <<Objectivation, reflexivite et traduction: Pour une re-lecture bourdieusienne de la traduction>>, en Michaela Wolf y Alexandra Fukari (eds.), Constructing a Sociology of Translation. Amsterdam/Filadelfia, John Benjamins, pp. 79-92.

Montesinos, Jose F. (1955), Introduccion a una historia de la novela en Espana en el siglo XIX: seguida del esbozo de una bibliografia espanola de traducciones de novela: 1800-1850, Valencia, Castalia.

Pym, Anthony (2009), <<Humanizing Translation History>>, Hermes 42, pp. 23-48.

Sabio Pinilla, Jose Antonio y Pilar Ordonez Lopez (2012), Las antologias sobre la traduccion en el ambito peninsular. Analisis y estudio, Berna: Peter Lang.

Santoyo, Julio Cesar (1987), Teoria y critica de la traduccion: antologia, Bellaterra, Barcelona, Universitat Autonoma de Barcelona.

Vega, Miguel Angel (ed.) (1994), Textos clasicos de teoria de la traduccion, Madrid, Catedra.

Woodsworth, Judith (2001), <<History of Translation>>, en Mona Baker (ed.), Routledge Encyclopedia of Translation Studies, Londres /Nueva York: Routledge, pp. 100-105.

DOI: https://doi.org/10.24.197/her.19.2017.364-371

IRENE ATALAYA

Universitat de Barcelona

irene.atalaya@ub.edu

(1) Esta resena se ha realizado en el marco del proyecto de investigacion FFI2015-63748-P, el cual fue financiado por el Ministerio de Economia y Competitividad.

(2) <<The history of translation can focus on practice or theory or both. A history of the practice of translation deals with such questions as what has been translated, by whom, under what circumstances, and in what social or political context. History of theory, or discourse on translation, deals with the following questions: what translators have had to say about their art/craft/science; how translations have been evaluated at different periods; what kinds of recommendations translators have made or how translation has been taught; and how this discourse is related to other discourses of the same period. Or both theory and practice can be investigated at once: how can the reliability or relevance of texts on translation be determined? What is the relation between practice and reflection on translation?>> (Woodsworth, 2001: 101).

(3) Estas dos obras, asi como la resenada aqui, son fruto del proyecto de investigacion Creacion y traduccion en la Espana del siglo XIX (FFI2012-30781), dirigido por Francisco Lafarga.
COPYRIGHT 2017 Universidad de Valladolid
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2017 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Atalaya, Irene
Publication:Revista Hermeneus
Date:Jan 1, 2017
Words:3552
Previous Article:Cruzar la frontera del encanto. Juan Rulfo en el sistema mundial de las letras.
Next Article:Julia Pinilla y Brigitte Lepinette (eds.), Traduccion y difusion de la ciencia y la tecnica en Espana (S. XVI-XIX).

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2019 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters