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FRAY LUIS DE LEON Y EL CANTAR DE LOS CANTARES, PARADIGMA MISTICO-EROTICO EN LA TRADICION JUDEOCRISTIANA Y CLASICA GRECOLATINA.

FRAY LUIS DE LEON AND THE SONG OF SONGS: A MYSTIC-EROTIC PARADIGM IN THE JUDEO-CHRISTIAN AND THE GRECO-ROMAN TRADITIONS

POLEMICA SOBRE UNA TRADUCCION

En 1556, fray Luis estudia hebreo en la Universidad de Alcala de Henares con Cipriano de la Huerga (autor del Commentarium in Canticum Canticorum). Posteriormente, entre 1560 y 1561, hace la traduccion y Comentario en castellano del Cantar de los Cantares, por peticion de Isabel Osorio, una monja salmantina. Estos trabajos fueron sustraidos del recinto de fray Luis y difundidos en varias provincias espanolas, incluso en America. En la traduccion, fray Luis se apega a las formas y relaciones gramaticales y sintacticas de las fuentes hebreas. Entre 1567 y 1568 imparte el curso sobre De fide, en que ofrece una declaracion sobre la "verdad hebrea", segun la cual la interpretacion biblica se debe basar en el texto original, considerando los textos no hebreos como de menor valor, asi como insatisfactoria la recension de san Jeronimo. El propio Concilio de Trento (1546) habia dispuesto que se elaborase una version critica de la Vulgata. En lo privado, el Concilio permitia cualquier texto de la tradicion eclesiastica y no prohibia consultar los originales (1).

La amplia cultura de fray Luis le permitia ver el mensaje cristiano como religion viva y democratica en contraposicion a una administracion de la fe mediante un aparato estatal y jerarquizado. Como hombre excepcionalmente culto fue un revolucionario, porque los verdaderos revolucionarios no son quienes rompen con la tradicion, sino quienes verdaderamente la comprenden. Acertadamente afirma Jose Luis Tejada (1984, p. 292): "Su version del Cantar ..., fiel al espiritu erotico del original, nos lo muestra como un conservador en tal profundidad que acaba resultando casi un revolucionario". En este sentido, tambien notemos la manera en que lo define Oreste Macri:

En suma, tipo ejemplar del conservador y del restaurador que --precisamente conservando y restaurando, es decir: profundizando y reavivando las fuentes, los textos autenticos y las categorias fundamentales de la civilizacion renacentista y cristiana--acababa chocando con el conservadurismo decadente y farisaico, y recibiendo las mismas acusaciones que el hacia: de paladin de la ortodoxia paso a ser considerado corruptor de los textos sagrados, y hereje (en Luis de Leon 1982, p. 14).

El fraile, procesado en 1572, entra a la prision del Santo Oficio de la Inquisicion de Valladolid el 27 de marzo de ese ano, acusado por sus colegas Bartolome Medina y Leon de Castro de interpretar el Cantar de los Cantares como un poema de amor que puede explicarse en romance; de opinar que solo la exegesis rabinica logra explicar las Sagradas Escrituras; de que no existia sentido alegorico en los textos sagrados; de que la Biblia usada hasta entonces estaba llena de errores; de que no hay promesa de vida eterna en el Antiguo Testamento (Macri, p. 18). Fray Luis habia expuesto sus dudas sobre la Vulgata en relacion con su origen, si es que se trataba de la autentica version de san Jeronimo segun el texto hebreo. Al cotejar la opinion de algunos obispos, el fraile concluye que la edicion actual de la Vulgata es en gran parte de san Jeronimo, que la tradujo del texto hebreo y que no se corresponde con la edicion de los Setenta, por lo que no es la Vetus vulgata Latina editio. Sin embargo, la Vulgata no es totalmente aquella que elaboro san Jeronimo, sino que en muchos lugares se omiten sus intervenciones y queda la lectura que habia en la Vetus. La opinion de fray Luis es que se necesitaba investigar mucho para juzgar cual es la verdadera Vulgata en esos lugares. Cuando en el texto hebreo las palabras o frases son equivocas y dan pie a varias traducciones, el autor de la Vulgata elige una, pero no siempre la adecuada, ya que a veces el significado puesto de lado es mas apto y elegante. Hay lugares en la Sagrada Escritura que al expresarse tal como aparecen en los codices hebreos y griegos confirman mas los conceptos de la fe que si se expresan a partir de la Vulgata. Por tanto, la version de la Vulgata no es obra inspirada por el Espiritu Santo ni es infalible. Esta afirmacion habia sido corroborada por el teologo franciscano Andres Vega, quien habia tomado parte en el Concilio de Trento (2).

Fray Luis era consciente de que sus acusadores tenian otras motivaciones mucho mas mundanas; deseaban despojar al fraile de su catedra y mantener la Universidad de Salamanca en el ambito de los intereses creados. Fray Luis simplemente fue leal a su papel en la interpretacion biblica, siguiendo a Erasmo de Rotterdam--quien elaboro una version enteramente nueva de la Vulgata en 1516--en una mision de renovacion cristiana y de lirismo evangelico que iba mas alla del debate Reforma-Contrarreforma, pues pretendia llevar el cristianismo al lenguaje del pueblo. Ciertamente, Erasmo habia insistido en la importancia de la popularizacion del Evangelio en todas las lenguas vernaculas y en que la palabra divina proporcionara la materia de canciones, algo incluso mas familiar que los salmos. Erasmo esclarece cuidadosamente el sentido literal de los libros sagrados sin abrir ningun excurso critico ni alegorico (3). En esta mision evangelica, la vocacion de fray Luis como poeta es crucial para realizar un traslado de la Escritura a los terminos de la lirica hispanica al uso. El recurso de beber de las fuentes originales hebreas es el resultado natural de un entorno donde la herencia semitica era de innegable vigencia, cuando el legado oriental de la Espana de las tres religiones marca la renovacion cristiana del Renacimiento espanol. La originalidad etnica de Espana es la de ser la nacion occidental que ha asimilado mas elementos semiticos, sobre todo de linea hebrea, dada la reciente ordenacion de las conversiones de judios que tenian lazos con la aristocracia (M. Bataillon y E. Asensio 1980, pp. 73-75).

Respecto a la traduccion de autores latinos (4), fray Luis es, sin duda, un autor moderno que hace de su traduccion un oficio de interpretacion, para trasladar aquellos versos de los autores clasicos a terminos que suenen y signifiquen en el habla castellana:

Fray Luis, siguiendo la tradicion humanista, ha traducido poesias de Horacio y Virgilio, y de los modelos neolatinos inmediatos, Dante, Petrarca, Tasso, al castellano. Es una poesia de imitacion, pero al mismo tiempo, una imitacion creadora, asimiladora de manera que resulte original y propia (Becerra Hiraldo, ed., Luis de Leon 2003, p. 18).

Es de Horacio, incluso mas acentuadamente que de Garcilaso, de quien toma el estilo "conciso, vigoroso, casi epigramatico" (Tejada 1984, p. 301). Asi, fray Luis logra un trabajo de personal filologia y erudicion que ahonda en las raices clasicas que puedan dar un caracter culto y excelente a la lengua castellana, sin perder por eso su sencillez y naturalidad. En palabras de Ramon Menendez Pidal:

Da en el terreno de la seleccion un paso gigante, y puede permitirse la creencia de que el es quien empieza a tratar la lengua espanola como una lengua clasica, dignificandola lo mismo que los autores griegos y latinos hicieron con las suyas maternas (apud Luis de Leon 2003, pp. 33-34).

Contra aquellos que ensalzaban el latin como lengua unica para asuntos elevados y nobles, fray Luis senala con denuedo que una cosa es la forma de decir y otra la lengua en que se dice, por lo que todas las lenguas pueden decir lo importante y lo intrascendente. De ahi que insista en el derecho de transmitir la erudicion en lengua vernacula, perfectamente capaz de ser vehiculo digno de la gravedad de los temas biblicos (Luis de Leon 2003, p. 37).

Fray Luis tomara de la poesia pastoril las figuras retoricas para explicar los pasajes del Cantar en consecuencia con su proposicion inicial, cuando dice que el texto biblico es una construccion semejante a una egloga en la que dos pastores, Esposo y Esposa, cantan su amor mutuo, que es en realidad el amor entre el rey Salomon y su esposa, o bien entre Cristo y su Iglesia:

Pues entre las demas scripturas diuinas una es la cancion suauissima que Salomon, Rey y propheta, compuso enla qual debaxo de vn enamorado raconamiento entre dos, pastor y pastora, mas que en alguna otra scriptura, se muestra dios herido de nuestros amores, con todas aquellas pasiones y sentimientos que este effecto suele y puede hazer en los coracones humanos, mas blandos y mas tiernos. Ruega y arde, y pide zelos, vase como desesperado y buelue luego, y variando entre esperanca y temor ya canta de contento ya publica sus quexas, haciendo testigos a los montes y arboles dellas, y alos animales y alas fuentes dela pena grande que padece (Luis de Leon 2003, p. 96).

Algunos de estos recursos estilisticos son el encarecimiento (adjetivacion en intensidad progresiva sobre algo bello); apostrofe (interpelar al interlocutor de forma exclamativa); epifonema (redondear o rematar la enumeracion de varias cualidades mencionadas anteriormente); ficcion poetica (creer hecho lo deseado). Asimismo, respecto a los temas, fray Luis se vale de numerosos motivos clasicos del acervo renacentista, aun en poemas religiosos. Asi lo declara Francisco Garcia Lorca (1972, pp. 206-215):
   Es peculiar de Fray Luis que en poemas de inspiracion religiosa
   vibren, a veces con fuerza inmitigada, los temas de la antiguedad
   clasica. En la recondita paz del huerto gusta Fray Luis de verse
   coronado de yedra y de laurel. Recordemos la oda A Santiago en la
   que, de pronto, surgen del mar nereidas "a millares" para empujar
   la navecilla del apostol ... El mito de Orfeo reaparece en la oda A
   todos los Santos. En esta oda el poeta canta, a la manera de Orfeo
   horaciano, el Olimpo cristiano. En cierto modo se ha sustituido a
   Orfeo por David. El recuerdo de Horacio reaparece varias veces en
   el curso del poema. Pero la lira orfica esta ya en el poema
   enteramente cristianizada; asi lo dice el poeta: el canto se hace,
   en la cristiana lira.


Resumidamente, el ejercicio de cristianizacion de los poemas paganos de la Antiguedad latina es parte de una corriente amplia que dio su sello particular al Renacimiento. En este sentido, fray Luis es considerado un contrarreformista, lo cual implica un proceso de cristianizacion de los temas paganos, en que se plasman la atraccion y el amor por la naturaleza, la cual adquiere el grado de lo divino (Luis de Leon 2003, p. 71). La traduccion y el Comentario de fray Luis son una obra literaria en si misma, una interpretacion del Cantar de los Cantares que sigue fielmente el sentido literal de la Escritura hebrea, pero anadiendo ya la impronta de la cultura hispanica renacentista.

?AMOR HUMANO O AMOR DIVINO?

La historia de la interpretacion del Cantar de los Cantares, uno de los Ketuvim de la Biblia hebrea, fluctua al no tener noticia exacta del origen y motivacion de la obra (5). Ciertamente, la interpretacion del Cantar de los Cantares responde a dos lecturas: literal y alegorica (6). Sin embargo, podriamos afirmar que la lectura que elige fray Luis de Leon para su traduccion y Comentario no es ni una ni otra, sino que se orienta al misterioso lenguaje simbolico. Todo parece indicar que la traduccion al castellano del Cantar de los Cantares, desde el original hebreo y su confrontacion con la version de la Vulgata, responde al giro semitizante que fray Luis da a la interpretacion de la antropologia biblica como un traslado del mundo grecolatino al hebraico, en donde si el primero acentua (desde el orfismo y el pitagorismo hasta Platon) la dualidad del cuerpo y el alma, el segundo se concentrara en la unidad de vida que hay entre ambos (nefesh). En la misma direccion, Cristo no se identifica con el Logos griego, sino con el semitico Dabar, que en la version de los Setenta significa 'cosa', 'palabra' o 'asunto', es decir, donde lo abstracto y lo concreto se unifican: "Dabar, que designa a la vez palabra y cosa, es un resumen del misterio del Nombre sagrado y encierra en si todos los nombres posibles" (A. Lopez Castro 2013, p. 40). Desde esta perspectiva, el significado trascendente o espiritual no estaria sobrepuesto a la historia de dos pastorcillos enamorados, pues este significado es ya termino simbolizado (amor divino) por un componente sin el cual seria imposible manifestarse: el amor humano. Observemos la tesis inicial de fray Luis (2003, pp. 95-96) en su introduccion al Comentario del Cantar:
   Ninguna cosa es mas propria adios que el amor, ni al amor ay cosa
   mas natural que boluer alque ama en las condiciones y ingenio del
   que es amado. Delo uno y delo otro tenemos clara experiencia.
   Cierto es que dios nos ama y cada vno que no este muy ciego lo
   puede conoscer ensi por los senalados beneficios que de su mano
   continuamente recibe, el ser, la vida, el gouierno della y el
   amparo desu fauor que en ningun tiempo i lugar nos desampara. Que
   dios se precie mas desto que de otra cosa y que le sea proprio el
   amor entre todas sus virtudes veese en sus obras, que todas se
   hordenan a este fin, que es hacer repartimiento y poner en
   possecion desus grandes bienes alas criaturas, haciendo que su
   semejanca del replandezca en todas, y midiendose por la medida de
   cada vna dellas para ser gozado dellas, que, como diximos, es obra
   propia del amor.

   Senaladamente se descubre este beneficio y amor de dios enel
   hombre, alqual crio enel principio asu ymagen y semejanca como a
   otro dios, y a la postre se hizo dios ala figura y vsanca suya
   boluiendose hombre, ultimamente por naturaleza y mucho antes por
   tracto y conversacion, como se vee claramente en todo el discurso
   delas sagradas letras, en las quales por esta causa es cosa
   marauillosa el cuidado que pone el spiritu santo en conformarse con
   nuestro estilo remedando nuestro lenguage. Juntando ensi toda la
   variedad de nuestro yngenio y condiciones haze del graue y del
   triste, muestrase ayrado y muestrase arrepentido, amenaza a vezes y
   a vezes se vence con mil blanduras, y no ay afficion ni calidad tan
   propia anosotros y tan estrana ael enque no se transforma, y todo
   afin que no huiamos del, ni nos estranemos desu gracia y que
   vencidos o por afficion o por verguenca hagamos lo que nos manda,
   que es aquello enque consiste nuestra mayor felicidad.


Es por la creacion del hombre a imagen y semejanza divinas, y con mayor rotundidad, por la Encarnacion, como podemos entender que el orden de lo espiritual y el de lo natural quedan definitivamente fusionados y que se unifican en el discurso amoroso. El misterio de la Encarnacion permite la sacralizacion de la naturaleza y la corporeidad del espiritu. Como declara Armando Lopez Castro (2013, p. 40):
   ... fray Luis es mas cristiano que platonico y asume por entero el
   misterio de la Encarnacion: el Espiritu se hace carne, la Palabra
   se hace Carne. El alma se inscribe en el cuerpo y el Verbo
   encarnado aloja lo divino en toda su latitud. Y asi Cristo, que es
   Palabra de Dios, actua como mediador entre lo absoluto trascendente
   de Dios y la finitud del hombre.


Es por eso que el formato y la tematica de la poesia bucolica (naturalista) pueden ser medio de transmision del mensaje biblico sin que exista una fisura o forzamiento artificial en ello. Oreste Macri (pp. 15-16) senala como la exposicion del Cantar realizada por fray Luis liberaba el poema biblico de un Oriente topico (entre demasiado humano y demasiado divino), refiriendose a un genero de amor equilibrado y humano, en que el sentido literal expresa enteramente el significado del amor trascendente y divino, donde "simbolo y realidad se armonizaban mutuamente con tono de gracia rustica y festiva".

Es solo mediante una lectura simbolica que el amor humano logra ser epifania del amor divino, pues hay en la naturaleza humana una semejanza o consustancialidad con la esencia divina. El "simbolismo mistico-erotico" es el que puede abrir la variedad de significados de la union amorosa como union de Esposo y Esposa, Salomon y Sulamita (7), Yahve e Israel, Cristo e Iglesia, Dios y el alma. Fray Luis quiere renovar la fuerza del simbolo del amor judeocristiano y, con ello, la fuerza de la tradicion, pues es quiza con el uso de la alegoria que comienza la decadencia de cualquier cultura religiosa. Paul Ricoeur observo la incongruencia que propicia una lectura alegorica, cuando la literalidad del Cantar no permite establecer un paralelismo exacto entre el vinculo Esposo/Esposa, Yahve/Israel:

?Es la relacion de amor entre Dios y los seres humanos, que los rabinos y los padres griegos suponen metaforicamente proyectada por el Cantar de los Cantares, realmente afin a la que celebraron los profetas Oseas, Jeremias, Isaias, Ezequiel y hasta el Deutero nomista? Lo que aqui se pone en cuestion es el caracter unitivo y totalmente reciproco del amor celebrado por el Cantar de los Cantares. Si ahora invoco este argumento, es porque ha sido usado por varios exegetas contra las interpretaciones alegoricas en general. Los profetas, han observado estos exegetas, nunca se atrevieron a hablar de amor mutuo, de una posesion mutua entre Dios y los hombres, por cuanto la reverencia por el Dios de la Tora y de la Alianza imponia una distancia vertical en el corazon mismo del vinculo aliancista. Este argumento es de suma importancia. Pone el dedo en la invisible linea que separa una religion etica de una mistica (2001, p. 300).

Como explica Paul Ricoeur, la interpretacion del Cantar esta en relacion con la historia de su recepcion. Mientras su lectura se mantuvo en los circulos monasticos y asceticos cristianos, la alegoria podia mantener su vigencia y efectividad sin riesgo de caer en una lectura literalista y erotica. Pero, de hecho, fue esta lectura literal la que retomo la Reforma protestante cuando abolio la linea divisoria entre la vida monastica y la vida laica. El simbolo decaia tambien aqui tanto como en la interpretacion alegorica, pues al "mundanizarse" del todo, el Cantar perdio tambien su esplendor trascendente. Finalmente, Ricoeur justifica la lectura del Cantar abierta a multiples sentidos no por un ejercicio alegorico, sino por un ejercicio intertextual biblico que parte de lo que este autor denomina "metafora nupcial":

Aqui, el amor reverencial del creyente yahvista por su Dios; alli, el mutuo compartir de los amantes puestos en un plano de igualdad por su mutuo intercambio de deseo y placer. La reinterpretacion de los textos profeticos a la luz del Cantar de los Cantares solo puede ponerse en marcha a traves de un verdadero paso al limite, a traves incluso de una sutil subversion, en un sentido distinto al pretendido por Andre LaCocque, al final de la cual la religion etica avanza hacia la religion mistica. Aqui, quizas, crucemos una frontera que solo se atreven a cruzar unos cuantos locos por el amor de Dios ... Aunque los lugares en que hablamos de amor son sumamente diversos, incluso dispersos, de ninguno de ellos puede decirse que su figura sea superior a la de algun otro. Se intersignifican entre si en vez de disponerse segun una ciertajerarquia. ?No podemos, en consecuencia, sugerir que lo que he llamado nupcial es el punto virtual o real de interseccion en donde estas figuras amorosas se cruzan? Si este es el caso, ?no podriamos entonces tambien decir que lo nupcial como tal es un efecto de la lectura, procedente de la interseccion de textos, precisamente porque es la raiz oculta, la raiz olvidada del gran juego metaforico que hace que las figuras del amor puedan remitirse unas a otras? (p. 311).

La vida del simbolo se sostiene justamente por ese encuentro entre lo natural y lo sobrenatural, de lo trascendente que no puede ser explicado mas que a traves de una forma material que completa su sentido y que da toda su riqueza al paradigma "mistico-erotico". Asi, el simbolismo mistico-erotico es notable en la identificacion del Esposo(a) con la divinidad. Tal como lo es Dios para el alma, el Esposo o la Esposa son fuente de vida mutuamente (8). El Esposo es capaz de dar la vida y restituir a la Esposa de la "muerte" animica en la que se encuentra. Por eso comenta fray Luis (2003, pp. 104-105):
   ... que es effecto naturalissimo del amor y nace de lo que se dize
   comunmente que la anima del amante biue mas en aquel a quien ama
   que en si mismo; por donde quando el amado mas se aparta y ausenta,
   ella que viue enel por contino pensamiento y afficion vale
   siguiendo y comunica menos con su cuerpo y alexandose del le dexa
   desfallecer y ledesampara en quanto puede y no puede tan poco que
   ya que no rompa las ataduras que latienen en su cuerpo presas no la
   enflaqueca sensiblemente. desta afficion y lo que mas enella se
   pretende y desea es cobrar cada uno que ama su alma, que siente
   serle robada, la qual porque parece tener su asiento enel aliento
   que se coge por la boca, de aqui es el desear tanto y deleitarse
   los que seaman en ajuntar las bocas y mezclar los alientos, como
   guiados por esta ymaginacion y deseo de restituir en los que les
   falta desu coracon o acabar de entregarlo del todo.


A lo largo de su Comentario, fray Luis sigue la idea de que el amor es una cualidad divina, que el hombre posee desde su creacion, y que confiere a los amantes una naturaleza diferente que los acerca al ambito de lo sobrenatural:
   Voz de mi amado se oye. Helo, viene atrauancando por los collados,
   saltando por los montes. Helo, ya esta tras nuestra pared,
   acechando por las ventanas, mirando por las gelosias. Es el cuidado
   del amor tan grande y esta tan en vela en lo que desea, que de mil
   pasos como dizen lo siente, entre suenos lo oye y tras los muros lo
   vee. Finalmente, es de tal naturaleza el amor que haze obras, en
   quien reina, diuersas mucho dela comun experiencia delos hombres;
   y, porque los que no sienten tal affecto ensi, no creen o les
   parece milagros o por mejor dezir locura, ver y oyr las tales cosas
   en los enamorados; y de aqui resulta que los autores que tratan el
   amor, son mal entendidos y juzgados por autores de deuaneos y de
   disparates. Por lo qual vn poeta antigo y bien enamorado de nuestra
   nacion dixo bien enel principio desus canciones esta sentencia: No
   vea mis escritos quien no es triste, o quien no ha estado triste en
   tiempo alguno (9).


El amor entrana una redundancia de busqueda y encuentro: "Porque es ansi siempre, que al amor, solo el amor le halla y le entiende y le merece" (Luis de Leon 2003, p. 149). La unidad que supone el amor suscita su propia hermeneutica: una interpretacion de si mismo desde si mismo. Puesto que el amor es un atributo divino, aquel que ama verdaderamente ama de forma unificada, pues de lo contrario se ve preso de la imperfecta contradiccion amor-odio:

Vna, dize, es mi paloma. Y es assi que el amor, como es vnidad y no apetece otra cosa sino vnidad, assi no es firme ni verdadero quando se diuierte en igual grado por muchas y diuersas cosas. El que bien ama a vna cosa sola tiene particular amor. Y, a esta causa, el que juntamente quiere amar de veras y no limitar su amor a vna cosa sola debe emplear en Dios su voluntad, que es bien general que lo abraca y comprehende todo; como, por el contrario, todas las creaturas son deficientes y limitadas entre si y, a las veces, contrarias entre si, de arte que el querer bien a vna cosa es aborrecer y querer a otra mal (p. 202).

El comentario de fray Luis al capitulo 7 guarda coherencia con el tema del amor como cualidad divina en el hombre y cuya falta no solo disminuye la nobleza del individuo, sino su propia constitucion ontologica. Asi, los que estando juntos no se aman, sino que se enganan, o aquellos donde uno ama y el otro engana, son dos formas subhumanas o perversas de comprender el amor. El amar genuinamente constituye al ser humano y a su vez le hace digno de ser amado. Este amor reciproco es la plenitud y el apogeo del ser, cercanos al mundo celestial:

Resta que digamos el tercer estado, que es el mas dichoso detodos. Porque, cierto, es la mas felix vida que aca se viue la de dos que se aman, y es muy semejante y mui cercano retrato dela del cielo, adonde van y vienen llamas del diuino amor enque, amando y siendo amados los bienauenturados, se abrasan. Y es vna melodia suauissima que vence toda la musica artificial mas artificiosa la consonancia de dos voluntades que amorosamente se responden. Porque los que aman, como los primeros que diximos, no son hombres y los que aman como los segundos son o desdichados o malos hombres. Solo para estos terceros se queda la buena dicha y buena andancia, la qual, como dizen los sabios, consiste en tener el hombre todo el bien que quiere; y el que ama y es amado ni desea mas de lo que ama ni le falta nada delo que desea (p. 224).

Y encontramos que ese otro tipo de amor, es decir, aquel en el que "uno ama y el otro engana", y que fray Luis califica como vil e inhumano, es el que los pastores virgilianos experimentan con mas frecuencia. Es como si el motivo del amor no correspondido fuera la tonica de aquel deseo veleidoso y silvestre de la lirica pagana. Asi, en la Egloga VIII de Virgilio:
   Pequena y con tu madre, y yo por guia,
   te vi entre mis frutales hazer dano;
   las baxas ramas ya alcancar podia,
   y encima de los doze andava un ano;
   como te vi, te di, !ay!, el alma mia;
   llevome en pos de ti preso el engano.
   Y tu suena, y conmigo el son levanta,
   zampona, como en Menalo se canta (10).


La traduccion de las Eglogas virgilianas, y las Odas de Horacio, nos habla de un fray Luis consciente de que el afecto humano, sin la iluminacion de lo divino, es un vinculo mudable donde predominan el capricho, el recelo, la expectacion y el tormento, y un amor que fluctua al no tener la certeza del objeto amoroso:

--No curas de mi mal, ni das oido a mis querellas, crudo, lastimeras, ni de misericordia algun sentido, Alexi, en tus entranas vive fieras. Yo muero en viva llama consumido; tu siempre en desarmarme perseveras, ni sientes mi dolor, ni yo te agrado, por donde me sera el morir forzado (Virgilio, Egloga II, vv. 9-16).

El fray Luis humanista que bebe de estas fuentes dibuja el semblante de los amantes que se aferran a la tumultuosa naturaleza de las pasiones y a quienes solo les queda llorar esa "muerte simbolica", que padecen en ausencia del amado. Por contraste, en el Cantar de los Cantares, el idilio, si bien no pierde su conexion con la literalidad de un romance pastoril, esta banado de una armonia lograda, de una devocion mutua, que lo hace fundirse con el amor divino. De ahi que en el capitulo final del Cantar encontremos la frase que resume todo lo declarado anteriormente y que significa la exacta nocion de la naturaleza divina del amor, como aquello que trasciende la muerte y que es la cualidad que hace al hombre respirar el soplo de lo inmortal:

ESPOSO ... Ponme como sello sobre tu coracon, como sello sobre tu braco, porque el amor es fuerte como la muerte, duros como el infierno los zelos, las sus obras son brasas del fuego de Dios. Muchas aguas no pueden anegar el amor, ni los rios le pueden amatar (Luis de Leon 2003, p. 226).

Alegoricamente hablando, pareceria que el amor puede tener una naturaleza humana o divina, diferenciandose cada una en el grado de perfeccion, donde el amor humano seria algo mas defectuoso que el amor divino. Pero quiza esta diferencia de grados, bastante relativa, no haga justicia a la idea del amor que fray Luis realmente tiene. Aquel amor como atributo de Dios con el que inicia su Comentario es la cualidad del amor en si, que el hombre es capaz de encontrar gracias a su semejanza divina. Por tanto, el amor humano no puede ser mas que divino cuando es verdadero (11).

EL CAMPO COMO METAFORA DEL PARAISO ORIGINAL

El hombre Luis de Leon no intenta encorsetar el mundo en un modelo teologico, sino sentirlo a traves de la respiracion simbolica-poetica. Se ha dicho, con razon, que no es un pensador filosofico original, sino que su grandeza reside en la particularidad que poseia como hombre de letras. Miguel Garcia-Baro (2007) ha notado que fray Luis, como neoplatonico y poeta, encuentra que el ente (donde verdad, bien y belleza se realizan en plenitud) tiene su mediacion o simbolo en el campo, el lugar de la soledad (identidad consigo mismo), y donde la Creacion encuentra esa misma transparencia, pues el campo es "aquello sabroso no aprendido", "el lugar donde la naturaleza se actualiza puramente, porque esta toda ella a solas consigo--que viene a ser lo mismo que a solas con su Creador" (pp. 123-124). Quiza, como declara Armando Lopez Castro (2013, p. 23), el tema medular en fray Luis sea la busqueda por recuperar la unidad perdida, aquella armonia preexistente que se anhela desde el desgarro y a la cual se intenta llegar mediante un combate contra el mundo, "sede de la contradiccion" y el desorden.

Unicamente un gran solitario como fray Luis de Leon pudo haber dedicado sus horas a la traduccion y Comentario de uno de los poemas amorosos mas aquilatados del orbe occidental; esa identidad lograda consigo mismo parece ser la antesala de la apertura a la presencia del "Otro" (Dios, Esposo-a), percibida como un don, un milagro de la Gracia que llueve en el campo de la soledad. La soledad del campo suscita en el poeta fray Luis la pregunta por el propio ser, en la que se revela "el Otro", aquel que completaria la verdad de un sentimiento pleno de identidad. Armando Lopez Castro advierte en aquella "soledad creadora" de fray Luis una forma de escribir, y diriamos tambien de existir, que es un "estado de disposicion permanente, de espera a que lo otro se manifieste, una forma de inminencia", o bien, "una sociologia poetica de la soledad" (pp. 29-31). El campo es, entonces, el estado de intimidad del ser consigo mismo ("vivir quiero conmigo") a la espera del ser amado, donde el encuentro es posible y profundo.

Segun dice fray Luis en su Comentario al capitulo 2 del Cantar, y como de pasada: "Combida eneste lugar ala Esposa al gozo desus amores y, porque el anda en el campo, que es lugar para el amor mejor que otro" (2003, pp. 139-140), por lo cual entendemos que, tal como se muestra en la Vida retirada, y en la Noche serena, el campo es espacio donde el ser aflora, en el que el hombre se encuentra como desasido de lo contingente: la ambicion, los celos, la envidia, la falsedad y todas las pasiones que la ciudad promueve. El amor es, pues, fruto de la pureza, del estado originario del ser. De ahi que su comentario al capitulo 3, cuando la Esposa busca al "que ama su alma" por la villa, los guardas no sepan darle noticias:

No dize lo que le respondieron las guardas, de donde se entiende no le auer dado buen recaudo a su pregunta; porque las gentes diuertidas en varios pensamientos, como son los publicos, saben poco de esto, que es amar con verdad; y porque, segun la verdad del espiritu que aqui se pretende, todo el auiso y alteza del saber y prudencia humana, en cuia guarda y gouernacion viuen los hombres, jamas alcanzaron a dar ciertas nueuas de Christo, conforme a lo que dice S. Pablo: Con los perfectos tratamos de sabiduria ... que jamas la supo ningun principe de los deste siglo (p. 149).

Como fray Luis describe en el comentario al capitulo 7, los amantes son aquellos que huyen del bullicio, y se alejan en compania, formando una sinfonia de soledades:

Ven, amado mio, y vamonos etc., que todas son cosas de gran gusto y recreacion, pero la maior de todas y lo que ella mas pretende es el poder gozar a solas y sin estoruos degentes a su Esposo, que, para los que se aman, es tormento a par de muerte. Y, por esso, dize: Alli te dare mis amores, etc. (p. 225).

En el comentario al capitulo 8, y ultimo, describira la disposicion de quien encuentra el amor a Dios y la natural consecuencia de su alejamiento al campo en soledad. La soledad del campo es entonces via de conocimiento filosofico, a la par que de revelacion amorosa y mistica:

Porque el que ama tiene llena su voluntad con la posession detodo lo que desea; y assi, no le queda deseo ni voluntad ni lugar para querer ni pensar en otra cosa. De donde nasce que todo lo que le diuierte algo de aquel su amor y gozo, poniendosele delante, le es enojoso y aborrecible como la muerte ... Y en tanto grado aman la soledad y se molestan de todo lo que les ocupa qual quier parte desu voluntad, por pequena que sea, que si, en estado tan bienauenturado como es el suio, se compadece auer pena o falta, no sienten otra si no es la desu entendimiento y voluntad, que, por su natural flaqueza y limitacion, quedan atras enel amor que se deue a bien tan excelente, de que los tales, por la maior parte, se apartan de los negocios desta vida, huien el trato y conversacion de los hombres, destierranse de las ciudades y aman los desiertos y montes, biuiendo entre los arboles, solos al parecer y oluidados, pero, a la verdad, alegres y contentos, y tanto mas quanto en biuir asi estan mas seguros deque ninguna cosa les podra cortar el hilo desu bienauenturado pensamiento y deseo ... (pp. 229-230).

Al traducir y comentar el Cantar de los Cantares, fray Luis lleva ya en si la influencia del gran topico renacentista del locus amoenus y las voces que en el han dejado su impronta. Como dice Francisco Garcia Lorca:

El huerto de Fray Luis, sobre el fondo de la antiguedad clasica, incluye, con enlaces inmediatos, el paisaje garcilasiano, el huerto del Cantar salomonico y el de la realidad salmantina, en prodigiosa sintesis: es grato verla palpitar en la reverberacion poetica de las palabras (1972, p. 116).

Y segun expone Miguel Garcia-Baro (2007), la renuncia a la ciudad y el retiro a la soledad en el campo no es solo la ascesis estoica de quien busca la virtud esforzadamente, sino que se trata de preparar el alma para el advenimiento de una vision proveniente de la Gracia, y que es la contemplacion del paraiso. La naturaleza, "en tanto que se mantiene intacta, ofrece ante el hombre pecador el espectaculo formidable del paraiso, solo velado por los propios ojos de quien se instala en el" (p. 127).

La naturaleza es huella o manifestacion del paraiso original como lugar donde, in illo tempore, el hombre y la mujer primordiales se encontraban en un estado de inocencia, lo que se corresponde tambien con la imagen del androgino original del mito platonico en el Banquete (12). De ahi que la glosa al primer capitulo del Cantar declare esa comunicacion entre los Esposos por intermediacion de diversos elementos del campo:

En el sentido spiritual, en dezir el Esposo que siga la huella del ganado si quiere hallarle, auisa alas almas justas que le desean de dos cosas muy importantes: la una, que para hallar a Dios, aun enlas cosas brutas y sin razon, tenemos bastante guia, porque como se dize enel psalmo: los cielos dizen la gloria de Dios, y el cielo estrellado cuenta sus marauillas, un dia tras otro dia reboca esta palabra y vna noche tras otra nos da este auiso. La grandeza, dice, y lindeza del cielo, con ser cosa sin alma y sin sentido, las estrellas con sus mouimientos en tanta diuersidad tan concertados y detanta horden, los dias y las noches conlas mudancas y sazones delos tiempos que siempre uienen tan a tiempo, nos dizen a vozes quien sea Dios para que no quede disculpa alguna a nuestro descuido (Luis de Leon 2003, p. 118).

El simbolismo mistico-erotico en el Cantar hace posible ver en la Esposa la imagen del paraiso terrenal (cap. 4); ella contiene en si misma todos los elementos de esa tierra originaria a la que da paso el amor:

Panal destilan tus labios, Esposa, miel y leche estan en tu lengua, y el olor de tus arreos como el olor del Libano. Huerto cercado, hermana mia, Esposa, huerto cercado, fuente sellada. Las tus plantas [son como] jardin de granados con fructas de dulcuras, juncia de olor y nardo. Nardo y acafran, canela y cinamomo, con los demas arboles del escienso, mirra y linaloe, con todos los principales olores. Fuente de huertos, poco de aguas viuas que manan del monte Libano. !Sus! Buela, cierco, y ven tu, abrego, y orea el mi huerto; esparzanse sus olores (p. 156).

Siguiendo este simbolismo, el capitulo 5 se referira propiamente al Esposo que goza de los amores de la Esposa como de un huerto:

ESPOSA. Venga elmi amado asu huerto y coma la fruta desus mancanas delicadas. Esposo. Vine amy huerto, hermana mia Esposa. Cogi my mirra y mis olores, comi my panal con la miel mia, beui elmi uino y la mi leche. Comed, companeros, beued y embriagaduos, amigos.

... Como acaba de hablar de huertos el Esposo, la Esposa, auisada dello, acuerdase de vno que tenia su amado, que por ventura es el mesmo de quien hizo la comparacion arriba dicha; y ruegale que se dexe deyr donde yua y que se vaian alla juntos acomer de las mancanas. O, por mejor dezir, porque la auia hecho semejante a un deleitoso huerto, ella agora, por estas palabras, encubierta y onestamente offerecele assi misma y combidale a que goze de sus amores. Como si mas claro dixera: "Pues que vos me hezistes semejante a un jardin, o amado y Esposo, y dixistes que yo era vuestro huerto, asi lo confiesso yo y digo que soy vuestra y que todo lo bueno que ay en my es para vos. Venid, Esposo mio, coged y comereis de los buenos fructos que en este vuestro huerto tanto os han contentado" (pp. 176-178).

Es de peculiar importancia la asociacion de la Esposa con la leche, la miel, el vino y el aceite, ya que son estos los cuatro caudales que conformaban los rios que surcaban Eden; se trata, pues, de una vision del paraiso anterior a la Caida. Especialmente, la miel refiere a la sabiduria de que gozan los sabios, y en contextos biblicos de epoca helenistica, se asocia a la inmortalidad. Asi, de nuevo, el encuentro y el gozo amorosos entre el Esposo y la Esposa son tambien una experiencia de comunion directa con lo divino.

En el universo de la poesia bucolica de Virgilio, encontramos que la naturaleza esta gobernada por el orden celestial de los dioses. El poeta cantara la pertenencia de diversas especies de arboles y plantas a una divinidad particular, en este caso pronunciada por el pastor Coridon:

COR. El alamo de Alcides es querido, de Bacco la vid sola es estimada, el mirto de la Venus siempre ha sido, y en el laurel de Febo es Daphne amada; el corilo es de Filis escogido, de[l] corilo la Filis, pues, se agrada; al corilo conozcan por rey solo el mirto y el laurel del roxo Apolo

(Egloga VII, vv.113-120).

Tal como fray Luis ha encontrado en los campos terrestres y nocturnos la vision de un horizonte que se abre a los parajes metafisicos "verdaderos" (Noche serena), la poesia bucolica canta, en voz de Virgilio, a esos ambitos eternales de los que goza el pastor Dafnis tras su muerte, segun el pastor Menalcas:

De blanca luz en torno rodeado, con nueva maravilla Daphni mira el no antes visto cielo ni hollado; y puesto so sus plantas, viendo, admira aquellos eternales resplandores, y aparta la verdad de la mentira. Alli, pues, de otras selvas y pastores, alegre, y de otros campos goza y prados; con otras ninfas trata sus amores

(Egloga V, vv. 97-105).

Dentro del mundo clasico grecolatino encontramos tambien la oposicion entre el campo y la ciudad mediante las connotaciones de virtud y vicio, respectivamente. La moral que exhala de esta oposicion es clave para comprender aquella misma dicotomia en fray Luis de Leon (Vida retirada). El campo es el lugar donde el hombre puede ser virtuoso. Como explica A.M. Guillemin (1982) respecto a la poesia virgiliana:

Condenacion e inmoralidad de la existencia urbana son solo uno. El vertigo del mal conduce a los castigos infernales a las poblaciones extraviadas por las pasiones nacidas de las intrigas del foro y de la ambicion politica. La vida rustica preserva a los campesinos de ese vertigo, abrigandolos en sus apacibles llanuras, sus silenciosas dehesas y sus fecundos barbechos. La conclusion tiene el rigor de un silogismo: la simplicidad de la vida mantiene apartadas las tentaciones del lujo, la asiduidad de los trabajos nos les da tiempo de imponerse y el aislamiento de las campanas les cierra el acceso (p. 134).

El campo es tambien el contexto donde los pastores observan lo efimero de las estaciones, del dia y la noche, el esplendor que desaparece e intensifica el valor de la hora presente. Segun Meris:

Todo lo lleva el tiempo, y aun el fuego del gusto y del sentir, que yo solia largos soles pasar en canto y juego

(Egloga IX, vv. 85-88).

La naturaleza, que obedece a un tiempo ciclico e inexorable, es tambien voz profetica que transmite el mensaje del "fuego celestial", de lo que ha ocurrido y ocurrira:

[MELIBEO]. !Ay triste!, que este mal y crudo hado, a nuestro entendimiento no estar ciego, mil veces nos estaba denunciado. Los robles lo decian, ya con fuego tocados celestial, y lo decia la siniestra corneja desde luego

(Egloga I, vv. 28-33).

Para los paganos, el amor humano es, tal como la naturaleza, un esplendor mudable; obedece a un ciclo incesante de muerte y renovacion, de insaciable deseo, de la misma forma en que el instinto de las otras creaturas no cesa en su empeno de vida. Por eso clamara Galo:

--?Y cuando has de dar fin a tu tormento? que destas cosas--dice--Amor no cura; que nunca amargo lloro y sentimiento hartaron del Amor la hambre dura, ni se vio Amor de lagrimas contento, ni cabra de pacer rama y verdura, ni de flor las abejas, ni los prados de en agua de contino andar banados

(Egloga X, vv. 57-64).

Es tal vez por esta fugacidad del amor que los bucolicos parecen recurrir a la magia, a conjurar las fuerzas de la naturaleza para satisfacer el deseo que se proponen. Veamoslo en los siguientes versos que pronuncia Alfesibeo en dialogo con Damon y que conforman un autentico conjuro:

--Corona aqueste altar con venda y flores; agua me da, y enciende la verbena; encienso fino enciende; en mis dolores vere si ay fuerca alguna o arte buena; vere si torno a Daphni a mis amores; no falta sino el canto. Canta y suena, y di: Ve, mi conjuro, y la mar pasa, y vuelve de la villa a Dafni a casa. El canto y el conjuro es poderoso a retraer la luna reluciente; en rostro demudo Circe mostruoso, con cantos, de Ulises a la gente; de canto rodeada vigoroso revienta por los prados la serpiente. Ve presto, mi conjuro, y la mar pasa, y vuelve de la villa a Dafni a casa

(Egloga VIII, vv. 113-128).

Al identificarse con la naturaleza, el amor se encuentra mas cercano a un hecho que la fortuna gobierna y que mantiene preso a quien le toca en suerte su flechazo. Veamoslo en el dialogo de Melibeo y Titiro, en que la esclavitud, como elemento fundamental de la antigua organizacion social, se compara con la "esclavitud" por el ser amado:

MEL. Pues di, ?cual fue la causa que, movido, a Roma te llevo? Tit. Fue libertarme, lo cual, aunque algo tarde, he conseguido. Que, al fin, la libertad quiso mirarme despues de luengo tiempo, y ya sembrado de canas la cabeza, pudo hallarme; despues que Galatea me ha dejado, y soy de la Amarilis prisionero, y vivo a su querer todo entregado. Que en cuanto duro aquel imperio fiero en mi de Galatea, yo confieso que ni cure de mi ni del dinero

(Egloga I, vv. 52-63).

Dada la condicion mudable y efimera del amor, el pastor Galo quiere plasmar su canto en la naturaleza, donde si bien todo se encuentra en mutacion, es una mutacion ciclica que confiere al sentimiento una cualidad eterna:

Lo que en verso calcidico he compuesto poner quiero en la flauta siciliana, y, entre las selvas y alimanas puesto, quiero pasar mi duelo y pena insana; entallare en los arboles aquesto, y tu quebrada fe, Licori, y vana, ellos creciendo, se haran mayores, y crecereis con ellos, mis dolores

(Egloga X, vv. 97-104).

Recordemos que, independientemente del apogeo de las creencias provenientes de los misterios orfico-pitagoricos (siglo v a.C.), la forma tradicional de concebir la inmortalidad para los griegos, y seguramente tambien para los latinos, fue la memoria. Ya fuese por hazanas militares, por obras escultoricas o literarias, un personaje trascendia segun el renombre que pudiera haber alcanzado, con lo cual adquiria el grado de inmortal. Segun explica A.M. Guillemin (1982) respecto a Virgilio y otros personajes contemporaneos:

La creencia en la eficacia de la supervivencia por obra de la literatura estaba difundida entre los antiguos ... Durar en su propia gloria o en la que puede conferir un gran escritor fue la ambicion de la mayoria de los antiguos, el recurso de todos los que no se sentian inconmovibles en su fe en la inmortalidad (p. 69).

Segun puede observarse, la naturaleza es fuente de significado tanto para la concepcion judeocristiana del amor como para la grecolatina. Dentro del paradigma judeocristiano, la naturaleza es ambito de comunicacion entre el Esposo y la Esposa que libremente se entregan uno a otro, como recuerdo de aquella unidad primordial de que gozaban los primeros habitantes del paraiso. En el caso de los pastores de la antiguedad clasica, la identificacion del amor con los ciclos de la naturaleza lo convierte en un afecto mudable y efimero, en que la magia es vehiculo de seduccion ante lo inaprehensible.

ORIGEN Y ESCATOLOGIA DEL AMOR

Como el propio fray Luis advierte en su Comentario, el Cantar de los Cantares bien puede entenderse como representacion dramatica donde se despliegan las fases por las que atraviesa la pareja de pastores que, a su vez, son simbolo de la relacion Yahve/Israel, Cristo/Iglesia. La primera fase se entiende por la implicita confianza y recuerdo que de si tienen los Esposos, por esa correspondencia entre enamorados y esa unidad en que el alma de uno pertenece al otro, elementos presentes a lo largo de todo el Cantar. Por tanto, la primera fase puede comprenderse como el recuerdo del paraiso original. La segunda, se caracterizaria por los reclamos y busquedas de la Esposa para con su Esposo y viceversa. Sabemos que la relacion entre Israel y Yahve es, tal como la de un matrimonio, de gran intensidad dramatica, en que la infidelidad y el retorno del pueblo se corresponden con los pecados cometidos y el perdon misericordioso de Yahve. Notemos una de las primeras glosas que ofrece fray Luis a esta tematica de ausencia y busqueda de los Esposos, respecto al capitulo 1 del Cantar:

[Hazedme saber, o amado de mi alma]. Lo qual se puede entender en dos maneras, o que sea un mostrar al Esposo lo mucho que quisiera saber del para seguirle y escusarse que sino lo haze es por no andar vagueando perdida de monte en monte, como si dixese: "Oxala yo lo supiera, amor mio, o tu melo vuieras dicho donde andas con tuganado que luego me fuera alla, mas sino lo hago es por no andar de cabana en cabana y de hato en hato preguntando porti a los pastores"; o entendamos, y esto es lo mas natural, que pide al Esposo le haga saber o porsi o por otra persona alguna donde ha de scestear al medio dia, que luego seira alla; y no estorua a esto que estando el Esposo como presuponemos que esta ausente ni pudia oyr sus ruegos dela Esposa, ni satisfazer asu voluntad, porque enel verdadero y viuo amor passan siempre mil impossibilidades semejantes que con la ardiente afficion se ocupan asi y se ciegan los sentidos, que enganado juzgan como possible y hazedero todo lo que se desea (pp. 115-116).

El tema de la ausencia y busqueda de los amantes es distinto en la poesia de Virgilio, donde, al darse el caso prevalente de los "amores no correspondidos", la ausencia se transforma en huida y la busqueda, en caceria, segun exclama el pastor Coridon en pos de su amado Alexi:

Por las montanas la leona fiera al ya no osado lobo hambrienta sigue; el lobo carnicero a la ligera cabra de dia y de noche la persigue; en pos de la retama y cambronera la cabra golosisima prosigue; yo en pos de ti, !oh, Alexi!, te importuno; y en pos de sus deleytes cada uno

(Egloga II, vv. 105-112).

La tercera fase del drama del Cantar trataria sobre el cumplimiento y consumacion del amor, y corresponderia, bajo el simbolismo historico del pueblo de Israel, a la obtencion de la tierra prometida y, mas alla de la historia, al advenimiento del reino mesianico llegado el fin de los tiempos. En efecto, tambien fray Luis, siguiendo el pensamiento rabinico, aplica la pauta para leer el Cantar como un drama bajo el simbolismo de la Iglesia y Cristo. En el capitulo 6, el Esposo compara a la Esposa con las ciudades de Thirsa y Jerusalen. Esta ultima es, como se reconoce desde la epoca de David, la ciudad-santuario, en la que se manifiesta la Presencia de Dios. Ahi se encontraba el palacio-templo de Salomon, que intentaba ser la reproduccion del paraiso terrenal:

Hermosa eres, amiga mia, como Thirsa, bella como Jerusalem, terrible como los esquadrones, sus vanderas tendidas.

... Hierusalem era la principal ciudad y la mas hermosa que auia en toda Palestina y aun en todo lo Oriente, segun sabemos por las scripturas hebreas y delos gentiles; tanto que Dauid hizo vn salmo loando ala letra la beldad y fortaleza de Jerusalem (p. 197).

Dicho lo cual podemos suponer que los Esposos se implican en un drama que corresponde a las fases temporales del pueblo de Israel o de la Iglesia: un implicito origen o conocimiento previo de los Esposos (paraiso), un trayecto de ausencia, agonia, pena y busqueda (historia sagrada), que finalmente culmina en el encuentro, deleite y consumacion (reino mesianico).

El sentido espiritual que fray Luis transmite al final de su Comentario es de un dramatismo particular al senalar la pasion de envidia que sufren algunos (prophetas falsos y sembradores de cizana, el demonio y sus valedores) ante la virtud de quienes tratan de amar y ser amados por Dios. El canto de la Esposa (Iglesia), a manera de una oracion, se dirige a la consumacion del tiempo mesianico, el dia del Juicio final, cuando clama a su Esposo que se apresure a venir como "acelerando la gloria de Dios" y que culmina en una violenta guerra escatologica:

Pues este aceleramiento dela gloria de Dios pide la Esposa aqui, como perfecta ya enel amor suio; y el que cada qual de nosotros, si somos miembros de Cristo y que le plega, aunque sea acosta y riesgo nuestro, aunque sea a costa de desollar las provincias, trocar los Reinos y poner a sangre y a fuego todo lo poblado y de trastornar el mundo, rompiendo sus antiguas y firmes leyes; que le plega, allanando por el suelo los montes y cerros, venir bolando a deshacer las afrentas y baldones que cada dia recibe su santo nombre y honra, y a boluer por su honor, a quien propia y solamente se deue toda gloria por los siglos de los siglos. Amen (p. 244).

Es paradojico que el Comentario a uno de los poemas que con mayor dulzura han cantado al amor y sosiego entre un hombre y una mujer, finalice con un escenario belico de dimensiones escatologicas. Se habla de que la literatura sapiencial, dentro de la que se encuentra el Cantar de los Cantares, es la literatura del tiempo de la bendicion. Sin embargo, el contrapunto de este tiempo de dicha eterna, parece ser, dentro de la dialectica de la tradicion biblica, el tiempo de la tribulacion, del combate en que consiste la historia sagrada, y que para fray Luis pudo haber estado en relacion con las batallas que Carlos I libraba en Francia, que la Iglesia Catolica peleaba contra la Reforma protestante o que todo el orbe europeo mantenia con el Imperio otomano. Incluso diriamos que pudo haber estado en relacion con sus "propias batallas", si atendemos a lo que afirma Jose Luis Tejada (1984), entre otros autores, sobre el fraile:

Fray Luis no gozo casi nunca de sosiego, de plenitud, ni de estabilidad. Este fue el precio que pago por esa pasion suya por laJusticia y por la Verdad. Que suspiraba por una consolacion mistica que el sabia que era algo realisimo aunque apenas la experimentara, lo prueba no solo su fervor por la obra de Santa Teresa, sino tambien su famosa traduccion clandestina del libro mas mistico y al mismo tiempo el mas escondido, tapado y como vergonzante dentro de las Biblias de su tiempo: el Cantar de los Cantares (p. 301).

Para el mundo grecolatino, la idea de una edad dorada, cuando la tierra y los hombres gozan de un esplendor primaveral perenne y cuando el gobierno de la Justicia ha triunfado, es tambien una promesa estrechamente vinculada al espacio del campo, a los pastores y a ese tiempo que borrara el efecto de, cual pecado original, la "maldad primera". Asi, la celebre Egloga IV de Virgilio es un himno de esperanza sobre el retorno del reino de Saturno y Rea, en que la figura del mesias pagano es encarnada por Salonino, hijo del Emperador:

Lo que ay de la maldad nuestra primera deshecho, quedaran ya los humanos libres de miedo eterno y de ansia fiera. Mezclado con los dioses soberanos, de vida gozara, cual ellos, llena de bienes deleitosos y no vanos. Veralos, y veran su suerte buena, y del valor paterno rodeado cuanto se extiende el mar, cuanto el arena. Con paz gobernara. Pues, nino amado, este primero don inculto y puro el campo te presenta de su grado

(Egloga IV, vv. 25-36).

Es justo traer aqui la observacion de A.M. Guillemin (1982) sobre la profecia virgiliana que advierte la proximidad de la era de Saturno y que Virgilio alabo en tantas ocasiones:

Destaquemos ahora que los tres caracteres esenciales de la vida rustica, justicia, paz y facilidad de la vida, son precisamente los de la edad de oro, de ese reino de Saturno que los ojos buscaban en el horizonte. Virgilio anunciaba su proximo advenimiento en las Bucolicas, veia que ya su luz inundaba la cuna del pequeno Salonino. Sabe bien ahora que se engano. No llego la edad de oro, ni llegara. No llegara porque ya esta ahi, ignorada por muchos, envuelta en el silencio, pero mucho mas real, mas durable que la anunciada por el surgimiento de Virgo. Es la existencia campesina cuyas excelencias acaba de cantar el poeta (p. 138).

Tanto para la tradicion judeocristiana, como para la clasica grecolatina, el origen de los tiempos, como idea de un paraiso primordial o como la era de Saturno, respectivamente, es un estado donde la accion pecaminosa del hombre en la historia, o bien las tribulaciones y cansancios del trabajo de la era de Jupiter, no se habia conocido aun. Como hemos visto, segun la profecia virgiliana, la plenitud humana se contempla como un "retorno" de la era de Saturno. Y es asi, porque para los paganos, la historia, tal como la naturaleza, cumple con un estricto orden de esplendor, decadencia y renacimiento. Sin embargo, para la concepcion judeocristiana, la profecia del reino de Dios no significa precisamente un retorno al paraiso original, sino una culminacion definitiva, cuando la humanidad es resarcida por la accion mesianica, como intervencion misericordiosa de Dios y recompensa de un comportamiento etico por parte de los "justos y elegidos" que han resistido a todo lo largo de la historia sagrada. Como podemos observar en la parte final del Comentario de fray Luis al Cantar de los Cantares, el amor seria, justamente, ese acto voluntario que permite vislumbrar y acelerar la culminacion historico-cosmica.

CONCLUSIONES

La gran revelacion y aportacion de fray Luis respecto al Cantar de los Cantares es la certeza de que el amor humano, cuando es verdadero, es decir, reciproco, adquiere la cualidad de lo divino, esto es, de lo trascendental. Este vinculo del amor humano con lo divino hace participes de la misma busqueda al Esposo y la Esposa, a Salomon y la hija del Faraon, a Israel y Yahve, a la Iglesia y Cristo. Es por eso que no cabe hablar tanto de alegoria como del mas profundo y misterioso lenguaje simbolico. Si bien fray Luis se adscribio al neoplatonismo de su epoca, esta filosofia fue solo el paradigma obligado de su tiempo. Su sentir como poeta se inclina hacia la poesia mistica de cuno judeocristiano, que contempla el amor a traves de la semejanza divina en el hombre y del misterio de la Encarnacion (13). De ahi tambien la literalidad que procura en su traduccion y Comentario del Cantar, con tan pocas intervenciones teologales referidas a su sentido alegorico. La osadia de traducirlo lo mas fielmente en la forma de un canto entre dos pastores enamorados denota la confianza plena en que el amor humano, puro y verdadero, es ya manifestacion del amor divino.

Los poetas clasicos que fray Luis traduce, principalmente Virgilio, guardan una concepcion mistico-erotica identificada con los ciclos de la naturaleza, la mudanza del tiempo y la ambivalencia del objeto amoroso. La reciprocidad esta casi ausente, lo que arroja a los amantes pastores a una suerte de persecucion y manipulacion magica para satisfacer su deseo de amor. No obstante, la poesia clasica coincidira con el Cantar de los Cantares en la vision de un locus amoenus, un paraiso original o una edad de oro, que es signo del origen perdido, pero tambien de la tierra prometida en la consumacion futura de los tiempos. Asi, podemos estar seguros de que la traduccion y Comentario del Cantar de los Cantares de fray Luis conforman ya su propia aportacion al paradigma mistico-erotico occidental, al funidr, con singular maestria poetica, tanto la fuente judeocristiana como la clasica grecolatina en una misma obra. Actualmente, la cultura occidental, al secularizarse, ha perdido en gran medida el sentido del erotismo como expresion de lo sagrado. Es el Cantar de los Cantares el documento mas singular y excelso de la herencia judeocristiana que enlaza definitivamente el aspecto sensual con el espiritual, vinculo que deberia recobrarse como revelacion de la unidad entre lo humano y lo divino.

DOI: 10.24201/nrfh.v65i2.3102

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COSSETTE GALINDO AYALA

Universidad Nacional Autonoma de Mexico

cosette.g.a@gmail.com

(1) Vease la "Introduccion" de Oreste Macri en LUIS DE LEON 1982, pp. 14-18.

(2) Commentaria in aliquot Concilii Tridentini Decreta, Alcala, 1564, XV, 7; veanse pp. 21-26 en la ed. de J.M. Becerra Hiraldo (LUIS DE LEON 2003).

(3) La separacion de filologia y exegesis es tambien un metodo aplicado por los comentaristas judios, como Ibn Ezra. Fray Luis seguira este metodo al explicar su teoria sobre la traduccion en el "Prologo" a la Exposicion del Cantar de los Cantares. Esta separacion es semejante a la que se da en los oficios de traductor y comentarista, pues el primero debe ser fiel al original, es decir, literalista, mediante palabras iguales en numero, diccion, contexto y significado (Becerra Hiraldo, en Luis de Leon, p. 15).

(4) La datacion de estas traducciones es incierta, aunque se contempla el decenio de 1568-1578 como periodo aproximado de su realizacion. Cf. LUIS DE LEON 2001, p. 18.

(5) El Sir ha-Sirim, el Cantar de los Cantares (genitivo hebreo que expresa el superlativo: El cantar mas bello), ha sido popularmente atribuido al rey Salomon por lo que dice el primer versiculo del poema ("Cantar de los Cantares de Salomon") y por lo que se contaba de el en otros lugares de la Biblia (1 Re 5:12; 11:1). Aunque la critica se niega a aceptar esta atribucion, todavia hay estudiosos que intentan remontar el poema al siglo X a.C. por la atmosfera de prosperidad que respira, propia de un ambiente de corte en plenitud. Al celebrarse el Sinodo de Yabne (s. i d.C.), la autoria de Salomon era un hecho incontrovertible, por lo que el Cantar pudo ser considerado parte de los libros sagrados. Esta inclusion tambien respondio a la interpretacion alegorica que identificaba al Esposo y la Esposa con el Dios de Israel y su pueblo, tal como se habia desarrollado por los grandes profetas (cf. Jr 2:31-33; 3:1; Os 2:4, 16-18; Is 54:6; 62:4-5). Otros han situado como fecha maxima de composicion el siglo VIII a.C., es decir, el tiempo prexilico, pues la frescura, alegria y confianza que se expresan respecto a la tierra de Palestina no pudieron reflejar el estado de amargura propio de la epoca postexilica. Para algunos mas, la datacion debe situarse en el siglo III a.C., ya que el poema contiene rasgos linguisticos, como el uso de arameismos o palabras de origen persa y griego, que remiten a ese periodo. Es por ello tambien que se le podria situar en plena epoca helenistica (II-I a.C.). Es, pues, una etapa de diez siglos, en que el poema cabria situarse (FERNANDEZ TEJERO 2007, pp. 35-46). La interpretacion alegorica, muy antigua, predomino en las culturas judia y cristiana durante siglos. Algunos autores, con plena seguridad, datan su composicion en la epoca postexilica (589 a.C., en adelante) por el auge que alcanzo la literatura sapiencial en este periodo, desplazando la profecia y la teologia de la historia sagrada: "Ni Dios ni su actuacion en la historia ocupan el centro: ahora todo gira en torno al hombre y la formalidad de su comportamiento en los diversos ambitos de la vida. Una literatura atemporal pero solicitamente existencial" (A. AVILA MARTI y B. VISTARINI 2002, pp. 5-6).

(6) Para el problema de la interpretacion desde la critica historica, vease A. LACOCQUE 2001.

(7) "Parece que su etimologia tiene la misma raiz que <<Salomon>>: shemen <<aceite>>, shem <<nombre>> y shalom <<paz>>; <<Salomon>> seria una sintesis de esas tres palabras, de modo que su significado seria el de La Pacificada, La que ha encontrado la paz. Este nombre califica el aspecto simbolico de todo el Cantar. Es ella, la Sulamita, la que busca la paz en los brazos del amado. Es imagen de Israel que, a pesar de haber descubierto el amor de Yahve, no siempre corresponde a sus desvelos. Solo en los brazos de Dios el pueblo fiel encontrara la paz" (MARTI AVILA y A. BERNANT 2002, pp. 18-19).

(8) Cf. Gen 1-2. Cuando Dios crea al hombre infunde en el un soplo de vida.

(9) El autor de estos versos es, segun el P. Merino, el poeta Ausias March (1440), apud J.M. Becerra Hiraldo (ed.), en LUIS DE LEON 2003, pp. 136-137.

(10) Egloga VIII, vv. 65-73. Todas las citas de las obras de los poetas latinos provienen de las traducciones de fray LUIS DE LEON (2001).

(11) J.M. Blecua declara la significacion que fray Luis, en el Comentario, propone para el Cantar. "Esta egloga pastoril no es, segun fray Luis, un poema alegorico, precisamente porque contendria pasajes que no se pueden aplicar al amor humano; al contrario, justamente porque este poema representa el amor humano en su plena realidad, puede manifestar, segun fray Luis de Leon, el amor divino", Cantar de los Cantares de Salomon. Ed. J.M. Blecua (Credos, Madrid, 1994), apud A. LOPEZ CASTRO 2013, p. 90, nota 2.

(12) En el Banquete de PLATON (2007, 191d), Aristofanes hablara de la antigua naturaleza humana cuando tres eran los sexos de las personas, siendo el tercero el que participaba de lo masculino y lo femenino. En aquella epoca, la forma de las personas era redonda, con la espalda y los costados en forma de circulo, cuatro manos, cuatro pies y dos rostros en direcciones opuestas, cuatro orejas, dos organos sexuales. Estas caracteristicas hacian tan fuerte a la humanidad que comenzo a conspirar contra los dioses. Por tanto, Zeus y las otras deidades deliberaron para reprimirla. Se decidio cortar a los humanos en dos mitades para separar lo masculino de lo femenino y para que tuvieran que recurrir a un abrazo si buscaban procrear: "Desde hace tiempo, pues, es el amor de los unos a los otros innato en los hombres y restaurador de la antigua naturaleza, que intenta hacer uno solo de dos y sanar la naturaleza humana" (pp. 101-102).

(13) "Si Dios se ha encarnado en Cristo es para que el hombre supere el estado de division. En el fondo, la experiencia de la escision, de la caida en la historia, despierta una metanoia o conversion a una existencia renovada, la liberacion de los limites de la vida para volver a encontrar la inocencia del paraiso. Si fray Luis elige como modelo a Job, cuya religiosidad es sacudida por la palabra, que se queja y pregunta, es porque el reconocimiento final de su inocencia es una forma de hacer justicia, entendida esta como correspondencia entre el orden humano y divino, como afirmacion de la propia divinidad, que exige que el sujeto no perezca" (A. LOPEZ CASTRO 2013, p. 335).
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Author:Galindo Ayala, Cossette
Publication:Nueva Revista de Filologia Hispanica
Date:Jul 1, 2017
Words:12423
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