Printer Friendly

Evento y milagro. El 11 de septiembre: ?Gianni Vattimo o Joseph de Maistre?

[Event and Miracle. 9/11 : Gianni Vattimo or Joseph de Maistre?]

1983-2006: De la debilidad a la maistrianizacion de la hermeneutica

Junto con Aldo Rovatti, Gianni Vattimo publico en 1983 la compilacion Il pensiero debole. Se trataba de un libro de aparente alcance local que, sin embargo, sacudiria el panorama de la filosofia continental de las decadas por venir. El lector del Vattimo de aquel entonces no podia dejar de advertir lo manifiesto: Il pensiero debole constituia una sublevacion contra la concepcion ilustrada de la racionalidad, e incluso contra la idea misma de razon, un legado fundamental del mundo moderno. ?Relativismo? ?Irracionalismo? ?Tradicionalismo? En cualquiera de los casos, Vattimo, recogio y acentuaria despues un enfasis polemico y retorico bastante conocido en la hermeneutica filosofica: ya antes Martin Heidegger y Hans-Georg Gadamer opusieron la comprension humana y la hermeneutica con el pensamiento de sus rivales antagonicos, a saber, el cientificismo, el liberalismo y la Ilustracion, pero esto produjo consecuencias filosoficas y politicas significativas de largo plazo que era inevitable que se tuvieran que encarar despues.

La hermeneutica, de cuya fuente surgio la idea de un "pensamiento debil", ha sido siempre no tan en el fondo una filosofia antimoderna, de "oscurantismo de la Selva Negra" (cfr. Vattimo 2010, p. 28), y no fue dificil advertir los peligros de sus "consecuencias nihilistas y reaccionarias" (Vattimo 1992, p. 22). Hubo voces, como la de Carlos Thiebaut, que advirtieron esto desde muy pronto, e identificaron en el programa de la debilidad una amenaza contra los presupuestos mas elementales de la cultura de la modernidad y el valor normativo de su legado politico (Thiebaut 1992, pp. 24-25). Al lector acucioso de 1983 le parecia hallar una sospechosa proximidad entre ciertas lineas "debiles" y la teologia politica contrarrevolucionaria. De hecho, la difusion de las consecuencias conceptuales de la hermeneutica vinculada con Vattimo o derivada de el se expandio en un espectro mas amplio que hizo posible reactualizar al mismo tiempo la reimpresion, lectura y critica del conde Joseph de Maistre, el mas representativo de los teologos politicos del siglo xix (cfr. Holmes 1999, pp. 33 y ss.). Las luces y la tradicion parecian renovar en un version hermeneutica un conflicto que se creia ya resuelto (cfr. Rivera 2000).

En virtud de su--tan poco senalada--critica contra la Ilustracion y la modernidad politica, la hermeneutica hizo causa comun contra las instituciones y los valores liberales en las tres decadas que siguieron a 1983. Ante la sospecha de un posible compromiso (sin duda no voluntario, sino historico) con el pensamiento reaccionario, cabe decir que Vattimo tuvo motivos politicos, asi como razones internas de su propia concepcion de la filosofia, para oponerse de forma explicita a esta asociacion espectral y, hasta bien entrada la decada de 2000, no hay testimonio de que su autor pensara de otra manera. Sin embargo, las cosas han cambiado. Vattimo, en especial desde su volumen Ecce comu (2006), transformo lo que podriamos llamar los "acentos" de la hermeneutica: desde una filosofia de la debilidad de la razon, el nihilismo y aun del debilitamiento progresivo de las estructuras fuertes del Ser en la historia, a un discurso centrado en la nocion de "evento", inserto en los conflictos historico-politicos; la hermeneutica como pensamiento filosofico de las transformaciones sociales, algo que ha llevado a denominar esta filosofia la nueva "ontologia del evento" (Vattimo 2013, p. 226). Esto implica una transformacion inconfesa de la hermeneutica que, sin embargo, no ha renunciado, sino acentuado su vocacion antimoderna y antiilustrada de 1983, con la cercania que esto supone con los presupuestos conceptuales de la teologia politica y, mas en particular, con el conde de Maistre (cfr. Vattimo 2014; Vattimo 2009; Rivera 2014).

En este contexto, el tema determinante de la nueva hermeneutica es el conflicto como realidad historico-social, por lo que considero que, en ese sentido, se trata, en terminos filosoficos, de una version de la hermeneutica a la vez nueva y revolucionaria. Este giro, cuya evolucion intentare destacar en este ensayo, se relaciona de manera intima con acontecimientos historicos especificos, "mensajes del Ser" cuya interpretacion ha alterado ciertos presupuestos de indole factual en los que se basaba la hermeneutica de la debilidad del pensamiento. Aunque el propio Vattimo nunca lo ha desarrollado asi, ni ha articulado este acontecimiento con su filosofia de manera conceptual, el lector habitual del turines reconoce en la evolucion de esta filosofia un "evento" que subyace en ese cambio: el atentado terrorista en Nueva York del 11 de septiembre de 2001.

En mi opinion, en el horizonte en que el pensamiento debil pasa del debilitamiento progresivo del Ser (esto es, de los valores e instituciones sociales) a la filosofia del conflicto, es donde las proximidades con la teologia politica, ya latentes desde un inicio, se radicalizan. Tal es el tema central de esta exposicion, que considera ese proceso, mas que un cambio en el filosofo de Turin, un movimiento interno de sentido para la hermeneutica misma. A partir del evento del 11 de septiembre y su recepcion filosofica, me propongo dos objetivos; por un lado, exponer la evolucion y los cambios sufridos en la filosofia de Vattimo para subrayar la diferencia radical entre la ontologia del evento y lo que la ha precedido; por otro, articular y completar conceptualmente cierto giro apocaliptico del Vattimo reciente, una de esas "consecuencias reaccionarias" a las que tanto temia en la decada de 1990, para lo cual, al contrario de lo que ha hecho el filosofo de Turin, incorporare de manera explicita la teologia politica y, mas en particular, la de Joseph de Maistre, a la ontologia del evento. Al representar ambos, Vattimo y de Maistre, acercamientos hermeneuticos criticos de la modernidad, la Ilustracion y el liberalismo, asi como diagnosticos historicos y sociales, pueden constituir juntos un horizonte hermeneutico comun, en particular a traves de la categoria fundamental del Vattimo actual, que es la nocion de "evento".

Mi intencion expresa aqui es resemantizar el termino "evento" en la tradicion de la hermeneutica a traves de la definicion de ese concepto y otros afines en Joseph de Maistre, incorporando asi al conde de Chambery como parte legitima de esa tradicion, junto a autores como Nietzsche, Heidegger o Gadamer. Debe advertirse que esto no tiene por objetivo provocar un giro ideologico para la ontologia del evento (de la izquierda a la derecha, por ejemplo), sino gestar de una forma conceptualmente mas solvente la riqueza de un pensamiento abierto como ha sido y es el de la hermeneutica filosofica.

La nueva hermeneutica de Vattimo, que transita de la debilidad al conflicto a partir de la lectura de un suceso catastrofico como el atentado del 11 de septiembre, podria hacerse mas fructifera, mas interesante en terminos conceptuales, si se incorpora en ella la carga hermeneutica de Joseph de Maistre, como sucedio antes con la que autores tan diversos como Jean-Francois Lyotard, Theodor Adorno o Richard Rorty habian podido ofrecerle; pero esto, desde luego, no podra alcanzarse sin explorar un nuevo derrotero para la hermeneutica politica, desde los indicios que Vattimo ha dispuesto, pero sin duda tambien mas alla de sus propios recursos y deseos.

En lo sucesivo, procedere de la siguiente manera. En primer lugar, abordare el 11 de septiembre, el suceso que marca el surgimiento y desarrollo de la ontologia del evento, la hermeneutica del conflicto y las discontinuidades historicas, dentro del horizonte de la filosofia politica de su tiempo, que es lo que da enfasis y significado a su originalidad. Despues, en lugar de abordar el tema en los terminos de Vattimo, lo hare con el vocabulario hermeneutico de Joseph de Maistre, con el objetivo doble de mostrar su solvencia conceptual para la interpretacion de estas mismas discontinuidades historicas o "eventos" y para mostrar como puede incorporarse esa solvencia en el horizonte de la ontologia del evento. Se sugiere asi una perspectiva de "maistrianizacion" de la hermeneutica.

El milagro del 11 de septiembre

Para el mundo occidental y, sin duda, para toda la humanidad, el 11 de septiembre de 2001 es una fecha de conmocion memorable que no puede dejarnos impasibles. Un gran terror (que algunos calificaron de divino) emergio de manera abrupta e impredecible en el mundo social; jamas el analista mas agudo lo hubiera podido pronosticar y, menos aun, la opinion publica creerlo: las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentagono, inmuebles que eran simbolo del dominio economico, politico, militar y aun metafisico del liberalismo en el mundo, fueron objeto de una incursion islamica violenta. Irrumpio entonces, en un universo bien establecido, un acontecimiento religioso de una dimension hermeneutica a la vez incompatible e intraducible en los parametros del mundo cuyo relieve alteraba; irrumpio como una violencia inexplicable, cuyo significado abria un horizonte historico para la comprension humana. En el mundo social, pero mas aun en la filosofia politica, ese acontecimiento significaba el surgimiento del peligro para un mundo que parecia hasta entonces definitivo y ultimo. "Sin duda--habia escrito John Rawls en 1993--el exito del constitucionalismo liberal llego con el descubrimiento de la posibilidad de instaurar una sociedad pluralista, razonablemente armoniosa y estable" (Rawls 1995, pp. 18-19). Karl-Otto Apel habia estipulado en 1999, poco antes del gran terror de 2001, algo que era obvio para el publico norteamericano promedio de esa epoca: que el diagnostico de Rawls regia para el mundo entero, que era universal, geograficamente planetario: el dato de una realidad historica y social que, para la filosofia, lanzaba el reto de algun tipo de fundamentacion, algo asi como el visto bueno de la razon sobre su obra cumplida (cfr. Apel 1999). En este contexto, ?como podia dar razon la filosofia de lo que sucedio el 11 de septiembre?

Hacia 2001, el universo global, razonable y estable del liberalismo se abordaba desde la comprension humana a partir de una narrativa que lo justificaba y lo concebia como la empresa ultima del ser humano. La historia de la humanidad habia llegado a su cumplimiento gracias al progreso y los logros conjuntos de dos aliados socialmente indiscernibles: la racionalidad cientifica y la libertad. Su punto culminante habia sido 1989. Ese ano se produjo la caida del muro que separaba a Berlin, la antigua capital del Reich de Hitler, en dos: un sector occidental, liberal y capitalista, frente a otro oriental y comunista. Junto con el muro de Alemania se desmorono tambien la Union Sovietica, el enemigo de Estados Unidos. De un momento a otro, el comunismo perdio el aspecto amenazante y el prestigio intelectual que habia gozado sobre el liberalismo (entonces llamado "capitalismo") durante la Guerra Fria. Desde 1989, los publicistas y teoricos politicos de Occidente hicieron girar sus reflexiones en torno a un mundo unico, que no tenia ya mas que dos sectores. Frente a esta narrativa historica cuya realidad era el mundo afectado por el 11 de septiembre, nada podia ser mas extrano, mas dificil de comprender--por decirlo de alguna manera--que aquello que le resultaba diverso por algun motivo u ocasion: aquello incompatible e intraducibie en los terminos de esa misma historia. Esta narrativa aseguraba que el capitalismo habia triunfado en el siglo XX sobre las ideologias y que habia demostrado que el mismo no era una ideologia, sino el conocimiento social de la verdadera realidad. Francis Fukuyama proclamo entonces de manera entusiasta el fin de la historia (Fukuyama 1992). Sin embargo, un 11 de septiembre el gran terror divino anuncio de manera impredecible que esa narrativa era falsa.

Durante las decadas de 1980 y 1990 el tema central de la filosofia politica era articular una teoria para fundamentar la estabilidad, de apariencia inexorable, del dominio factico del liberalismo en la Tierra; se intentaba transformar en conceptos una experiencia social que los lenguajes publicos habian ya integrado. Se crearon para ello expresiones como "globalizacion" o "aldea global"; se alzaba triunfante la retorica de los "derechos", que se ampliaban raudamente de una generacion humana a otra. Luego de la experiencia de la caida del muro de Berlin, el liberalismo constituia a la vez un ideal y un acontecimiento que no dejaba resquicios para pensar en alternativas. En 1995 Ignacio Ramonet, un exitoso publicista, califico esta experiencia social "global" de pensamiento unico. No escapaba a diversos autores el caracter metafisico que supone pensar el liberalismo como un horizonte unico de interpretacion de la realidad historica y social, pero el lenguaje hegemonico vigente preferia presentarlo como un patrimonio irrenunciable de la experiencia humana en el mundo entero. Los sucesos de 1989 no significaban un exito de Estados Unidos, sino un triunfo de la humanidad. Los filosofos politicos iban a la zaga, y trataban de demostrar como se podia conservar la "estabilidad" (social) de ese mundo inexorable, que resolvian hacia el 11 de septiembre en una concepcion de la racionalidad y la comprension humanas basada en un ambito de dialogo y consenso, esto es, en un dialogo esencialmente pacifico, en el que no habia lugar fuera de la dimension "unica" del pensamiento unico (cfr. Mouffe 1996). En este contexto, la mera idea de una discontinuidad historica--que pasara alguna vez algo con sentido en el mundo--o estaba velada al pensamiento (cfr. Rorty 1995) o era, sencillamente, considerada imposible (cfr. Mouffe 2007).

Hasta aquel 11 de septiembre, el liberalismo capitalista habia determinado, sobre la base de una realidad establecida, la imposibilidad de pensarse a si mismo como un horizonte historico finito y habia, por lo tanto, adquirido una dimension metafisica. El liberalismo contenia cualquier posibilidad de pensar en terminos politicos el futuro como algo suyo, tanto desde el orden de los acontecimientos como en el de su sentido; un liberal latinoamericano entusiasta llamaria a esto "la marcha triunfal del pensamiento y del sistema liberal en el mundo entero" (Giusti 2006, p. 238). Pero, de pronto, cuando todo parecia normal y nada presagiaba que algo nuevo pudiera acontecer nunca, una violencia imposible devino posible, acontecio y se hizo un lugar en el centro del orden social liberal, cambiando su sentido historico para siempre. Asi como hubo una experiencia social que hizo pensar a los publicistas en el establecimiento definitivo y metafisico de un pensamiento unico y el fin de la historia, despues de ella, no es posible pensar mas el mundo liberal, que sigue siendo hegemonico hasta hoy, de esa misma manera. Como escribio Eduardo Mendieta en una entrevista de 2001 a Richard Rorty: "El 11 de septiembre ya se ha convertido en una fecha muy singular en la historia de los Estados Unidos [...]. Mucha gente se ha preguntado por que ha ocurrido algo asi. O incluso como ha podido ocurrir" (Rorty 2005, p. 199; las cursivas son mias).

El 11 de septiembre plantea una cuestion fundamental en la filosofia de la historia politica: la cuestion del surgimiento de la discontinuidad y la distorsion y la transformacion efectivas del sentido de la experiencia historica; el paso de la estabilidad a la inestabilidad. ?Como se pasa de la experiencia del pensamiento unico, la globalidad y la tarea filosofica de justificar la estabilidad global a la pregunta inocente y espontanea de Mendieta, que presupone una inmensa perplejidad ("?como ha podido ocurrir?")? Vattimo y la hermeneutica mas reciente diran que nos hallamos ante un evento, un acontecimiento del Ser que envia un mensaje al hombre en el mundo historico establecido en el que Vattimo--de manera velada y entre lineas--situa la interpretacion de una parusia ontologica, esto es, de una expectativa de experiencia nueva del Ser en la historia humana. El 11 de septiembre se ha transformado en uno de los referentes factuales de la reflexion politica y social de Vattimo, centrada desde entonces, antes que en el dialogo y la comprension, en la violencia y el conflicto.

Antes de ocuparnos de esta hermeneutica cuyo nucleo es el 11 de septiembre, la ontologia del evento, veamos la respuesta que hubiera dado el conde Joseph de Maistre a la inquietud ontologica de Mendieta (sobre de Maistre cfr. Boncompain y Vermale 2005; Bradley 1999; Garrard 1994; Gengembre 1989; Triomphe 1968). Vayamos algo mas atras, al terror de 1793, y recuperemos la incapacidad de Rorty de ofrecer una respuesta filosofica ante una violencia que conmociona y aturde y se muestra a la vez inexplicable e impredecible. De Maistre, el primer pensador de las discontinuidades historicas de la epoca moderna y, por lo mismo, un hermeneuta, le hubiera contestado a Mendieta: lo que ha acontecido es un milagro.

Vattimo y de Maistre: evento y milagro

Aquel 11 de septiembre de 2001, en el seno de una peculiar experiencia social metafisica del mundo como pensamiento unico, advino lo que Joseph de Maistre habia llamado, para referirse a la sorpresa y consternacion que la Revolucion francesa habia traido consigo, milagro (cfr. Maistre 1821, pp. 3-4). El milagro maistriano es un concepto peculiar, al que corresponde una descripcion que puede resultar muy fructifera para interpretar hechos sociales. Antes que el nombre para una intervencion divina, es una categoria metapolitica con la cual se expresa la aparicion, el ocurrir de un hecho historico-social cuyo surgimiento y establecimiento como una realidad implica la distorsion y el cambio del sentido de las instituciones humanas "normales" y vigentes hasta ese momento. En general, aparece como una novedad en la historia. De Maistre sugirio que esta realidad milagrosa se establecia de modo violento; no necesariamente en el sentido ordinario del termino "violencia", como en las atrocidades de la Revolucion en Francia o el 11 de septiembre, sino para significar dos cosas; por un lado, el acontecimiento que se dice milagro conmueve y sorprende la experiencia del mundo historico, se apropia de la atencion del hombre e impide su indiferencia emocional. Por decirlo de alguna manera, no le da la oportunidad al hombre de hacerse a un lado. Por otro lado, el milagro distorsiona y transforma las instituciones sociales y la historia politica; funda algo: instituciones, practicas o creencias que antes no existian. El milagro tiene un caracter a la vez impredecible ("Mucha gente se ha preguntado por que ha ocurrido algo asi") e incomprensible ("?Como ha podido ocurrir?"). Lo que era "normal", predecible y comprensible antes del milagro, es invadido, distorsionado en un sentido tal que fuerza (violenta) la comprension social y es por ello, justamente, que se apropia de la atencion humana, la sorprende y consterna (cfr. Rivera 2014, pp. 334-337).

El milagro se define como violencia porque transforma, desvia la interpretacion de los acontecimientos historicos y sociales y fuerza (violenta) el lenguaje del mundo transformado; el milagro fuerza la comprension desde lo incomprensible impuesto.

Se ha establecido que Joseph de Maistre, como metapolitico, lector metafisico de la historia social, fue un hermeneuta avant la lettre (cfr. Oses 2011). En este horizonte debe subrayarse que designo a los fenomenos historicos milagro tambien con un termino propio que es caro hoy a la hermeneutica contemporanea: evenement, "evento" (cfr. Maistre 1821, pp. 6, 10, 38, 70, 116, 214). Lo escribio asi, en cursivas. De Maistre procedia de este modo en sus textos con el objetivo expreso de que se interpretara el elemento asi subrayado como parte del lexico no popular, para darle cierto matiz esoterico el cual consideraba que era propio de la interpretacion historico-social misma; en lugar de definir el concepto, sugeria inferir su significado a partir del uso del que debia dar cuenta su entorno textual, pero tambien del horizonte social al que ese entorno hacia referencia. Los conceptos centrales de su hermeneutica eran a la vez el hacer de una hermeneutica, la metafisica de la politica.

Con "evento", de Maistre queria significar (entre otras cosas) una consecuencia de las caracteristicas del milagro como acontecimiento social: si este se halla mas alla de lo que se puede comprender o predecir y acontece en el mundo historico, incluso a pesar de la inteligencia humana, adquiere una dimension que en su lenguaje habria que llamar divina, con lo cual queria decir que era de manera significativa al menos no humana. El hombre esta en cierto sentido ausente del evento pues --como se subraya--su origen se halla fuera de su inteligencia, de su capacidad para comprender. Por un lado, no se origina en el hombre (pues le resulta incomprensible), a pesar de presentarsele como iniciativa (pues se establece en la historia social humana); por ello el evento pertenece al Ser (cfr. Maistre 1821, p. 1). El conde de Chambery pudo, pues, en otro contexto, haber escrito--como aqui se ha hecho--que la experiencia del evento, y el caracter divino que lo califica de milagro, es una experiencia ontologica. Es la divinidad que acontece en el mundo humano. Aqui, en lo que respecta a la historia humana, el Ser es un acontecer; no se halla extatico y "estable", como en la metafisica, ya que se experimenta en la historia y la temporalidad humanas; tampoco --y por la misma razon--es objeto de una mera admiracion contemplativa, como en los templos, ni menos aun es un plan providente lleno de ternura religiosa de un dios bueno; llega a ser para el hombre como un evento, en cuanto imposicion incomprensible, inexplicable, socialmente milagrosa, violenta y transformadora de la historia.

Debe senalarse aqui que curiosamente, en terminos generales y sin traza alguna de influencia del conde de Chambery, puede decirse que esta caracterizacion de lo que resulta ser un "evento" (aunque sin los elementos esotericos propios del autor piamontes y con otros detalles) es virtualmente la mas comun para la hermeneutica filosofica actual en general (cfr. Redaelli 2009, pp. 21 y ss.).

No resulta inapropiado subrayar que el uso mas frecuente de "evento" en la hermeneutica filosofica no es la consecuencia historica de la recepcion de la hermeneutica maistriana o contrarrevolucionaria. De haber sido ese el caso, el manto esoterico, milagroso y divino de la hermeneutica habria venido con ella. La transformacion de este concepto con las trazas y la orientacion de sentido que reviste en la hermeneutica filosofica de la actualidad se liga con la recepcion de la hermeneutica de Vattimo en la ultima decada y el enfasis dominante en hacer ontologia de la historia reciente, para lo cual "evento" es un concepto central. De Maistre, para quien "la historia es la experiencia de la politica" (cfr. Maistre 1814, pp. 1-2; 1821, p. 182), estaba consciente de ello. Pero, a diferencia de su predecesor, quien vivio al servicio del rey de la misma ciudad, el profesor de Turin no ha ofrecido una caracterizacion relativa a los usos de ese concepto en tiempos recientes, aun cuando no falten excursos largos sobre ese tema, el mas notable incluido en su obra De la realidad, donde se reproduce una de las conferencias Gifford dictadas por el turines en Escocia en 2010 (cfr. Vattimo 2013, pp. 133 y ss.). Es obvio que, si no se tiene una nocion clara de "evento", no tiene sentido hacer ontologia del evento: cualquiera podria ver en cualquier acontecimiento social importante un mensaje del Ser y, asi, la historicidad entera de la condicion humana seria ontologica, con lo cual la idea misma de evento desaparece. Justo desde este angulo, el recurrir a de Maistre y su incorporacion al arsenal de la hermeneutica resulta una sugerencia deseable para la hermeneutica misma, con todo y su esoterismo, con miras a completar y precisar un concepto que en la ontologia del evento aparece difuso e impreciso.

Quiero proponer aqui que Vattimo, al sobredimensionar el caracter politico de la hermeneutica y subrayar la dimension ontologica de la interpretacion social y el caracter fundamental del conflicto dentro de ella, ha reivindicado (sin duda de manera involuntaria) los recursos de la ontologia hermeneutica de Joseph de Maistre. El motivo para esto parece haber sido el esfuerzo por interpretar el evento del 11 de septiembre y sus consecuencias historico-sociales en terminos ontologicos, algo para lo que sus propios recursos no parecen suficientes.

El tema del evento y su caracter ontologico ha adquirido relevancia en el lenguaje filosofico contemporaneo de la hermeneutica en virtud del uso persistente que Vattimo ha hecho del termino en su peculiar interpretacion del pensamiento de Heidegger, esto muy aparte de la discusion sobre si Vattimo ha sido o no acertado o acucioso en ese respecto (cfr. Berciano 1993, pp. 18 y ss.). Durante las decadas posteriores a 1983 y al pensamiento debil, Vattimo manejo una definicion, que pretendia tomar de Heidegger, una de cuyas formulaciones, de 1981, reproduzco a continuacion:

Er-eignis. Este es otro termino-clave del pensamiento del Heidegger tardio, que literalmente significa evento, pero que es usado por Heidegger con explicito reclamo al termino eigen, propio, al que se conecta. Er-eignis es asi el evento en que cada ente es "propiado", y por tanto aparece como aquello que es [...] implicado en un movimiento de transpropiacion. (Vattimo 1989, p. 60)

El transito de esta definicion a una ontologia de los conflictos sociales y las transformaciones historicas no parece sencillo, y su dificultad puede dejarse al lector. No pretendo entrar aqui en la discusion sobre como debe interpretarse "evento" en Heidegger, pero tampoco en Vattimo, cuya doctrina, como se observa, no es quiza muy clara.

Interesa aqui la presencia de un vinculo conceptual entre el uso reciente que hace Vattimo de "evento", mas en concreto entre 2006 y 2012 o 2014, y el milagro del 11 de septiembre, que el de Turin parece proponer como acontecimiento inaugural de un orden metafisico politico, la inauguracion de una guerra de "paradigmas" (cfr. Vattimo 2006, pp. 52-53, 62).

Como es comprensible, la ontologia del evento se establece en funcion de los alcances de la terminologia, pero tambien del contexto historico y social en el que esa terminologia adquiere su significado. Ambas cosas son indiscernibles en la experiencia historica misma. Mientras que Joseph de Maistre concibio el evento y el milagro para expresar su admiracion y su horror ante la Revolucion francesa, Vattimo elabora su ontologia del evento en un contexto cuya descripcion se ofrecio parrafos antes: la violencia ontologica que surge entre el mundo metafisico establecido del liberalismo (el pensamiento unico) y ciertas discontinuidades historicas inexplicables e impredecibles para ese mismo mundo al que distorsiona y conmueve (cfr. Vattimo 2010). En cualquier caso, es en este contexto donde el propio turines da pistas para transformar el concepto "evento" en terminos del milagro maistriano.

Aunque sea hoy uno de los hermeneutas politicos mas autorizados y socialmente relevantes (cfr. Zabala 2009; Giorgio 2006), Vattimo maneja una doctrina sobre el evento que, a la luz de sus obras tempranas, resulta--como se ha subrayado--nada clara, en especial si se compara con la transparencia de su formulacion en de Maistre. Sea como sea, ya desde 1989 el filosofo de Turin ofrecio de pasada una definicion que no deja duda alguna de su afinidad con la concepcion maistriana y metapolitica de "milagro". En Etica de la interpretacion (1989) definio "evento" o "evento inaugural" como una expresion que designa un acontecimiento que se caracteriza por "romper la continuidad del mundo precedente" (cfr. Vattimo 1992, pp. 69, 75-76). El evento es, pues, en esta definicion, una discontinuidad en la historia, a la que altera y transforma. Sin embargo, el propio autor no mostro mayor interes en desarrollar este aspecto de lo que es un "evento" y que resulta tan claro y presenta un alto nivel de productividad heuristica para la interpretacion de los acontecimientos sociales, quiza porque no permitia una integracion coherente con otras doctrinas de su hermeneutica debil anterior, y prefirio las otras antes que esta. Vattimo no desarrollo el concepto cuyo analogo y precedente se halla en Joseph de Maistre antes de la primera decada del ano 2000, y es manifiesto que su evolucion es producto de la experiencia historica de la discontinuidad en la historia misma, esto es, de consecuencias sociales de las que el autor, como es propio en la hermeneutica, ha inferido horizontes comprensivos nuevos.

Es necesario senalar como, hasta antes de la decada del 2000, Vattimo no diferia gran cosa de Fukuyama en su diagnostico del mundo historico en lo referente a la estabilidad y continuidad del mundo liberal de pensamiento unico, en el que creia encontrar incluso "chances" de emancipacion (cfr. Vattimo 1989). Si Eduardo Mendieta hubiera entrevistado a Vattimo sobre el 11 de septiembre en el momento mismo en que entrevisto a Rorty, hubiera recibido las mismas respuestas.

La interpretacion maistriana del evento en Vattimo es una posibilidad abierta desde el Ser mismo, esto es, una consecuencia del 11 de septiembre. Aunque en Ecce comu (2006) el turines hace mencion de la ocupacion norteamericana de Irak y de su secuela de violencia politica hasta la actualidad con la idea de que son eventos en el sentido de la cita de 1989 que acabamos de ver, es notorio que el punto de partida de la reflexion propiamente filosofica sobre lo que esos eventos significan en la obra de Vattimo, desde esa fecha en adelante, sea el milagro del 11 de septiembre. "Podemos darle la razon--escribe nuestro filosofo--a quienes insisten en que el acontecimiento catastrofico del 11 de septiembre [...] lo 'habria cambiado todo' y despues del cual nada sigue siendo igual" (Vattimo 2006, p. 67).

El Vattimo de la ontologia del evento ha hecho posible una traduccion de su propia propuesta con las herramientas de Joseph de Maistre pues presupone (y exige) distinciones que precisen que es un evento y que no lo es para efectos de la legitimidad de la hermeneutica misma. Como ha observado Reinhart Koselleck, desde que aparecio la historia como concepto politico hace doscientos anos--es decir, en el entorno de Joseph de Maistre y de los teologos politicos--, la interpretacion de los acontecimientos sociales termino por integrarse en lo que al final seria la concepcion liberal de la historia como si avanzara en una direccion lineal cuyo final Fukuyama o Ramonet quisieron encontrar en la caida del muro de Berlin; en la experiencia liberal del tiempo social no existe tal cosa como un "evento", esto es, aquello que aparecia como lo no humano que interviene en la historia humana. Por el contrario, la experiencia aparece como un patrimonio de la voluntad del hombre, como una empresa de la libertad, tal vez entendida de maneras diversas, que buscaba y hallaba en ella su emancipacion (cfr. Koselleck 2004); por lo tanto, desde esta perspectiva, la historia del fin de la historia y su cumplimiento en el pensamiento unico habria constituido una empresa metafisica del ser humano, y esa seria la experiencia de la supuesta "marcha triunfal del liberalismo" que el mismo Vattimo habria aceptado en libros tan cercanos cronologicamente al 11 de septiembre como, por ejemplo, La sociedad transparente (Vattimo 1990).

Desde el 11 de septiembre, la experiencia social sugeriria a Vattimo (y a la hermeneutica misma) que el Ser, o algo indeterminado y extrano a la comprension humana de la historia, se habria establecido en el mundo de los hombres para darle sentido a los cambios y las transformaciones que de manera razonable la humanidad del liberalismo planetario de pensamiento unico, redimida por la ciencia y la libertad, se siente muy inclinada a desconocer o rechazar.

Si Eduardo Mendieta se preguntara de nuevo ante el 11 de septiembre "?como ha podido ocurrir eso?", podemos intentar responder desde muchos angulos, pero esta claro que lo primero que manifiesta con su pregunta es la perplejidad ante un acontecimiento social impredecible y, como es obvio, que a el mismo le resultaba inexplicable. Mendieta formula una pregunta ontologica que Rorty, su entrevistado, respondio con terminos politicos o morales, pero no filosoficos, porque no tenia otros. Ante una pregunta ontologica, es necesaria una ontologia de los acontecimientos sociales, y esa ontologia se ha definido de manera paulatina en los textos mas recientes de Vattimo y en la ontologia del evento. En terminos estrictos, esta ontologia aparece de manera explicita y ordenada en Hermeneutic Communism, un libro que Vattimo firmo con Santiago Zabala y en el que el papel del segundo es fundamental, aunque expresa ideas que Vattimo reconoce como suyas (Vattimo y Zabala 2011). En su interpretacion explicita y literal, se trata de un programa de defensa de la revolucion bolivariana y latinoamericana desde, en general, el lenguaje de la hermeneutica. Sin embargo, como parte del contexto de sentido del libro hay que tomar en cuenta que hay detras.

Hermeneutic Communism se publico bajo el sello de una editorial celebre de Estados Unidos (y no de Italia). Esto revela el interes de los autores en hacerse acoger por un publico norteamericano, en un libro con un lenguaje sencillo, redactado en el claro idioma ingles de Zabala y no en la retorcida prosa heideggeriana en que Vattimo incurre no sin frecuencia. El texto se ocupa largamente del presidente de Estados Unidos y de la politica norteamericana, incluso en terminos economicos y estadisticos. Este contexto resemantiza el significado bolivariano o comunista que mencione y lo recubre, por asi decirlo, de la experiencia social e historica del 11 de septiembre (cfr. Vattimo y Zabala 2011, pp. 56-57, 160). Es aqui donde se recupera la ontologia del evento como una version (nueva) para la hermeneutica, en cuyo centro se halla una nocion que Vattimo mismo no precisa, pero que puede esclarecerse desde la impronta maistriana de un milagro social. Para quien se halle atento a la evolucion del pensamiento de Vattimo, es evidente que "evento" es ahora una expresion novedosa que condensa la evolucion de una hermeneutica hasta entonces desconocida y cuyo nudo no es la comprension, sino la incomprensible violencia social.

Evento y milagro: algo inexplicable clamo en el mundo historico; se hizo un lugar para si desde la nada para concitar el interes del hombre. Lo que no podia ni debia ser, pues no era ni dialogo liberal ni consenso, sino violencia, estaba sucediendo. El milagro ha acontecido: una especie de terror divino exige al ser humano--como antes, en la epoca de Joseph de Maistre--una interpretacion. Como veremos a continuacion, el pensamiento de este Vattimo de la ontologia del evento debe situarse entre el de aquellos filosofos que anoran que el Ser acontezca, esto es, que hacen de su filosofia una atencion al evento y que, si tomamos en serio lo que de Maistre tiene que decir, implica una dosis paradojicamente razonable de esoterismo: una antimodernidad propia "del oscurantismo de la Selva Negra", pero tambien de la acuciante experiencia historica y social actual, donde la perplejidad busca un lenguaje del que aun carece.

Maistrianizacion de la hermeneutica: prognosis y salvacion

En politica los diagnosticos no son como los de la psicologia; los segundos requieren un remedio; en cambio, los primeros, como ha notado Carl Schmitt, son la condicion de una prognosis, esto es, de una lectura de la historia politica futura en funcion de la experiencia social pasada: los diagnosticos describen una situacion hermeneutica y apuntan hacia la prognosis como horizonte de accion (Schmitt 2001, pp. 225243). Vattimo realizo en 2012 un diagnostico del presente en el cual califico a este de padecer una "tentacion de realismo", esto es, un interes tal vez generalizado de la filosofia anglosajona, y en especial de la norteamericana, por acogerse a un horizonte ligado a ideas como la racionalidad, la epistemologia, la realidad (objetiva) y la verdad, y juzga esto como una suerte de "neurosis" (cfr. Vattimo 2013, pp. 33-34, 49 y ss.) que, "como efecto del 11 de septiembre" (Vattimo 2013, p. 12), habria sido producto de enfatizar el caracter "estable" de la metafisica y el mundo liberales en crisis (cfr. Vattimo 2013, pp. 102-103). Se trata de un diagnostico historico que, antes que a la estabilidad, atiende al resultado de las discontinuidades de ese mundo generadas a partir del 11 de septiembre. Despues, en Esperando a los barbaros, nuestro autor sintetizo los diagnosticos del presente bajo una impronta apocaliptica, el apocalipsis del pensamiento unico (cfr. Vattimo 2014). En Hermeneutic Communism desarrolla este diagnostico a partir de un examen tanto conceptual como social del liberalismo, cuya "marcha triunfal" pareceria haber sido desmentida por uno o varios milagros (o eventos).

Es evidente que los diagnosticos citados van acompanados de una prognosis para el conjunto del mundo bien establecido del liberalismo, lo cual es la razon para invocar eventos en un sentido extrano al "debilitamiento progresivo de las estructuras fuertes del Ser" o algo semejante. Los autores llaman "democracia metafisica" al pensamiento de este liberalismo, esto es, a una filosofia politica que no es capaz de pensar fuera del horizonte de estabilidad del mundo social que ella misma configura (cfr. Vattimo y Zabala 2011, cap. I). El pronostico respectivo se desprende del diagnostico inicial. La metafisica de la democracia genera una clase de violencia que precipita las discontinuidades historicas, esto es, preludia el acontecer del Ser. Pero, podemos preguntar, ?por que ese diagnostico no aparece antes del 11 de septiembre?

Un tema transversal en el pensamiento de Vattimo al que no se le ha prestado interes hasta ahora es la idea de que la hermeneutica nueva ofrece una prognosis de "salvacion" del mundo liberal; como se ha de subrayar, la ontologia del evento, como lectora del liberalismo y los milagros maistrianos dentro de su mundo, ha adquirido una vision escatologica de la comprension humana. El tema es que, sin las herramientas conceptuales que considero que aportarian Joseph de Maistre o la teologia politica, la idea de estos pronosticos de salvacion resulta gratuita e injustificada.

Antes de continuar es necesario hacer una precision historica y de fuentes. Hermeneutic Communism es un libro que recoge y sistematiza tesis de algunos textos de Vattimo posteriores al 11 de septiembre que subrayan la nocion de "evento" en el sentido maistriano y que se hallan representadas sobre todo por Ecce comu, de 2006; el discurso Del dialogo al conflicto, de 2008; Adios a la verdad, de 2009, y las conferencias Gifford, de 2010. Sin menoscabo de que otros textos menores contengan tambien algo de interes en ese sentido, son los que cito los que pueden reconocerse como sus fuentes. El libro con Zabala ordena conceptualmente los textos de acuerdo con su contenido y los integra en un diagnostico historico-politico del liberalismo despues del 11 de septiembre para hacer un diagnostico historico-social y, por lo tanto, tambien para pronosticar. El texto es en realidad un manifiesto historico-filosofico en torno a la catastrofe y tiene la intencion de ofrecerle al norteamericano perplejo como Mendieta un diagnostico y, con ello, una suerte de prognosis de que les cabe esperar a los lectores en funcion de este evento. "Solo el comunismo puede salvarnos", resumen los autores con un diagnostico explicito (Vattimo y Zabala 2011, p. 111). Si se toma como pronostico, esta declaracion no parece compatible con la irrupcion divina que asolo Nueva York y que justifica la obra de ambos.

Esa idea de salvacion, esa propuesta soteriologica de Hermeneutic Communism hace del 11 de septiembre el horizonte de una expectativa salvifica; el 11 de septiembre significaria una apertura historica para la "salvacion" (Vattimo y Zabala 2011, pp. 45-46). No esta de mas aclarar que eso de ninguna manera significa que el turines o sus interpretes celebren el acto terrorista desde un punto de vista moral o politico; se trata de un pronostico que, ya que se establece en un mundo metafisico (el del liberalismo y el pensamiento unico), es "metafisica", del mismo modo en que para Joseph de Maistre pensar un milagro es hacer metapolitica, esto es, "metafisica de la politica" (Maistre 1814, p. iii). En cualquier caso, en el libro con Zabala se trata de una diferencia significativa respecto del Vattimo anterior, al menos hasta 2003 que--como acote--dejaba aparte la idea de salir del mundo liberal de la misma manera en que Francis Fukuyama lo hubiera pensado. Por ejemplo, en El fin de la modernidad, de 1985, Vattimo acepta sin reparos que el mundo (el mundo liberal) se halla ante "una inmovilidad no historica", ante el "fin de la historicidad" (Vattimo 2000, pp. 12-13); alli "lo nuevo" se halla disuelto (cfr. Vattimo 2000, pp. 12, 148): Fukuyama en clave hermeneutica. Como insistire, en la ontologia del evento los milagros dan lugar a la comprension y son metafisicamente anteriores a ella. Si hay esperanza de salvacion es porque hay eventos en la realidad social efectiva que sugieren al hermeneuta pensar de esa manera. El diagnostico del liberalismo desde una perspectiva soteriologica adquiere para el lector un caracter catastrofico y apocaliptico, pues esta invadido en su significado por el 11 de septiembre y la secuencia de hechos historicos que le sucedieron.

Una filosofia salvifica, hermeneutica o no, constituye--como en de Maistre y la teologia politica--, antes que una filosofia para comprender, una filosofia para reconocer una alteridad en la historia; dicho en terminos geograficos, para reconocer que es posible una exterioridad del mundo al que se pertenece, un lugar otro donde algo imposible aguarda como salida para algo que urge, para algo que es "emergencia" en un mundo con "falta de emergencia", como lo es en esencia el mundo del pensamiento unico que describen Vattimo y Zabala (Vattimo y Zabala 2011, cap. I [version en castellano: Vattimo y Zabala 2012]). En Ecce comu hay pruebas de sobra de una actitud historica semejante, que el propio autor reivindico ya desde entonces como "apocaliptica": esto implica esperar el fin; sin duda, no el fin del mundo como el final del hombre, sino el fin del mundo establecido "inexorable" al cual se dirige la venta del libro de 2011 (cfr. Vattimo 2006, pp. 52-54). La hermeneutica del Vattimo anterior a la ontologia del evento, que se denominaba de manera indistinta pensamiento debil y, despues, ontologia del declinar, hermeneutica nihilista, ontologia de la actualidad, ontologia debil, etc., estaba signada de manera muy diferente, como es facil inferir; en este sentido, el cambio de nombre a "ontologia del evento" no es gratuito y expresa que, en algun sentido, se trata de una version distinta de la hermeneutica respecto de lo que se ha llamado "hermeneutica nihilista", "ontologia del declinar", entre otras.

Estamos ante otra hermeneutica: una de sus peculiaridades es que se expone como un pensar apocaliptico de la salvacion, algo que la acerca al pensamiento social de Joseph de Maistre y, mas aun, a su hermeneutica de las discontinuidades historicas; la solvencia conceptual de una lectura hermeneutica del conde de Maistre o de autores analogos puede incluso enriquecer y redirigir filosoficamente algo que, en libros como los de 2006 o el de 2011, no dejan de ventilar una atmosfera de propaganda ideologica, sacrificando la universalidad de la hermeneutica como discurso filosofico.

La antigua hermeneutica nihilista se oponia a la violencia; estaba marcada por una oposicion militante contra el terrorismo y, a traves de este, contra todo tipo de violencia social efectiva, lo que hacia pensar, con toda razon, que era mas bien una filosofia "conservadora" (Polo 2001, p. 90). Como ya sabemos, Vattimo insistia hasta 2006, y de manera extrana aun lo hace algunas veces, en un afan por el "debilitamiento de la filosofia" o "el principio reductor de la violencia", es decir, en un programa de disminucion paulatina en el mundo social de lo que justamente le resulta interesante a la ontologia del evento, esto es, el conflicto y la violencia. Vattimo pensaba que este "principio reductor" se seguia tanto de la hermeneutica misma como del mundo social en que se hallaba establecida. Un buen ejemplo de esa actitud se encuentra en un texto de Nihilismo y emancipacion (2003) cuyo original es de 1994 (Vattimo 2004, pp. 113 y ss.). Ahi opone de manera explicita su filosofia del debilitamiento de la violencia a su contrario, version posible de la hermeneutica que denominaba "apocaliptica" y que condenaba expresamente por ser presuntamente "reaccionaria" o, valdria decir mejor, maistriana. Si algun lector lo dudara, esto puede documentarse, por ejemplo, en Mas alla del sujeto (Vattimo 1989, pp. 15-16) o en Etica de la interpretacion (cfr. Vattimo 1992, pp. 16 y ss.; 64-65). Es manifiesto que esta situacion es bastante distinta pace Vattimo, al menos desde la publicacion de Ecce comu.

Apocalipsis y reaccion no parecen ahora companeros incomodos, sino aliados en una interpretacion ontologica del mundo historico donde la violencia es sinonimo tambien de cambio social (cfr. Rivera 2009, pp. 330 y ss; Rivera 2015). El problema es no haber asignado aun un papel conceptual al misticismo que se invoca asi. En realidad, la maistrianizacion del evento para transformarlo en milagro se confirmaria asi como una evolucion interna de la hermeneutica filosofica misma como discurso antes que como ideas de Vattimo.

Plantear la politica y la expectativa historico-social en terminos de "salvacion", como hace Vattimo ya incluso desde 2003 (cfr. Vattimo 2004, p. 30) y luego, como hemos visto, ya mas descarnadamente en Ecce comu y Esperando a los barbaros, presupone haber reconocido una incapacidad interna en el horizonte de mundo al que se pertenece para procurarse bienes que se consideran urgentes, que hacen falta, que en algun sentido son imprescindibles y el horizonte hermeneutico circundante sugiere que son imposibles de obtener por medios humanos. Esto mismo es ya un diagnostico historico de un mundo en que los cambios son mas interesantes que las continuidades. En Nihilismo y emancipacion, Vattimo afirma que el tiempo actual del mundo, que denomina Gestell (termino de Heidegger que, por razones de espacio, me abstendre de comentar pero que se refiere a la esencia del mundo de la modernidad cumplida en la tecnologia y dentro del cual el liberalismo aparece como horizonte), "trae consigo el ultimo peligro para la humanidad del hombre", pero tambien senala que se puede esperar "el acontecimiento (nuevo) del ser del que depende la posibilidad de una superacion de la metafisica" (Vattimo 2004, p. 30). En este contexto, "metafisica" es el pensamiento y la realidad cuyo correlato historicosocial es el liberalismo. Asi, el liberalismo es "metafisico" (cfr. Vattimo y Zabala 2011, pp. 52-53). Es evidente que ese "acontecimiento nuevo" se puede esperar, pero no se puede comprender, es decir, no se puede hacer "teoria" sobre el. No debe extranar esto nada, pues se trata claramente del evento milagro, cuya caracteristica mas elemental es su no pertenencia al pensamiento humano. Esto implica la aceptacion de la violencia (lo incomprensible) en el orden del pensamiento filosofico y, por lo tanto, de una "exterioridad" al mundo de la comprension.

Como puede comprobar el lector, este asunto de la "exterioridad" que acabo de resumir aparece en Ecce comu de manera especial, y tiene como nudo argumental la comprension de un diagnostico cuyo centro es el milagro del 11 de septiembre (cfr. Vattimo 2006, pp. 72-74).

Como senale, para que tenga sentido en general querer "salvarse", se debe suponer antes que existen bienes que se reconocen como necesarios y urgentes pero que, en un mundo acontecido que hace de horizonte para esperar algo, son o se han vuelto imposibles para el hombre. Es un mundo tragico, donde el sentido se orienta hacia la busqueda de lo imposible. Pero, ?como se hace posible esta experiencia tragica? La esperanza de salvacion viene acompanada de indicios, de sugerencias en el mundo historico, que cuando alcanzan cierta dimension critica, se constituyen en eventos o milagros. Los eventos dan lugar a pronosticos esperanzadores, que se hacen posibles en virtud de la experiencia social efectiva que estos mismos eventos revelan, lo que los transforma en anuncios o anticipos de lo esperado. Sin un evento previo, no hay tampoco pronostico.

Sabemos ya que Vattimo, sin importar ahora los detalles de sus razones, penso sin lugar a dudas hasta antes del 11 de septiembre y sobre la base de una lectura de Heidegger, que habitabamos en un mundo sin pronosticos, para lo cual se refirio con regularidad a la expresion Gestell. En esto, como ya se vio, no se hallaba solo, sino que lo acompanaban pensadores muy diversos, extranamente todos liberales, como Rawls, Fukuyama, Rorty, Apel o Habermas. Hay que subrayarlo: un mundo sin pronosticos, o bien donde hacer pronosticos no parece muy habitual ni muy factible, es un mundo en esencia extrano a la reflexion hermeneutica. Es un mundo sin milagros. Esto ocurre, claro esta, si con "hermeneutica" se pretende hacer referencia al pensamiento filosofico de cambios institucionales o de transformaciones en el mundo historico-social, como hace el Vattimo actual, el de 2006, 2010, 2011 o 2014, y no a un debilitamiento de las estructuras fuertes del Ser en un horizonte de comunicacion estetica, como hacia el mismo autor en 1983, 1981 o 1989.

Si el lector requiriera de alguna prueba de lo que sugiero, considerese este fragmento del Vattimo de 1998, que reproduzco integramente: "El Occidente tal como se extiende hoy dia sobre la faz de la tierra [...] es un tipo de cultura, o, incluso mas, una condicion del espiritu, de la que en muchos aspectos querriamos liberarnos; y con la cual, en cambio, nos es imposible no contar" (Vattimo 1998, p. 180). Se puede hallar una idea muy semejante en Ecce comu (Vattimo 2006, p. 72) pero, ya alli, tras el contexto del 11 de septiembre, no se trata mas de buscar la emancipacion en el mundo presente, sino que se acepta tal cual es participando, por ejemplo, en las discusiones de Facebook o lanzando mensajes de Twitter. La idea de emanciparse ahora significa salvarse; ha adquirido una dimension escatologica de lo que cabe esperar fuera del ambito de la razon humana y del mundo que esta ha articulado con la ciencia y la libertad. Un lenguaje apocaliptico, situado desde un horizonte donde ha habido, hay o se espera que haya milagros maistrianos, ha reemplazado la atmosfera entusiasta del debilitamiento pacifico y la conversacion tecnologica con fines banales.

Ante la apertura al Apocalipsis, Vattimo clama en Ecce comu por los barbaros, esto es, los exteriores a la ciudad, los que viven en otro mundo historico alternativo y que, por ser otros respecto de los ciudadanos, se hacen portadores de la salvacion (Vattimo 2006, p. 72). Estos externos recuerdan a los noumenos kantianos: en el mundo inexorable del liberalismo no se pueden comprender, pero (como es obvio) si que se pueden pensar. "No debemos avergonzarnos de decir que el hecho de considerar nuestra situacion en terminos 'apocalipticos' y, por tanto, de ser capaces tambien de legitimar la recuperacion de una palabra 'siniestra' como revolucion" (Vattimo 2006, p. 52). Sin embargo, es inevitable sospechar la presencia de una dimension esoterica y milagrosa, en terminos maistrianos, para estos personajes a quienes Vattimo denomina despues "los invisibles" (Vattimo 2014, p. 71; Rivera 2015). En Esperando a los barbaros (2014), nuestro autor acentua y radicaliza esa retorica apocaliptica y soteriologica iniciada en 2006, tan consecuentemente antiilustrada y antimoderna, pero tambien ahora esoterica y aun profetica.

La idea de pensar el futuro social buscando la salvacion a partir de una catastrofe social es el factor que exige la definicion y el esclarecimiento del termino "evento". Es lo que permite la rehabilitacion y la puesta en marcha de una hermeneutica de los milagros maistrianos. Tras la experiencia del 11 de septiembre se ha desencadenado un proceso interno de maistrianizacion involuntaria del pensamiento de Vattimo que aqui considero parte de un movimiento mas general de la hermeneutica misma como pensamiento social.

?No es toda esta maistrianizacion una paradoja para la hermeneutica? Como es bien sabido, desde su gestacion en el pensamiento de Hans-Georg Gadamer, la hermeneutica se entendia ante todo como una filosofia de la comprension (una comprension que es comunicacion). Para la ontologia del evento el punto de partida de la hermeneutica no es la comprension, sino la violencia, una expresion del Ser que se impone y se sobrepone a la comprension, que es, por lo tanto, algo anterior y fundante de todo lenguaje comprensivo. "En el comienzo de las constituciones se trata siempre de 'eventos' no 'logicos', sino al contrario, discontinuos con respecto de lo que precede", anuncia Vattimo en su discurso de 2008; "La transicion [...] tiene mas bien el caracter de un cambio 'catastrofico' que no se deja racionalizar mas que apres coup" (Vattimo 2010, p. 32). Esto tiene una importancia vital. La ontologia del evento se constituye como una ruptura con la hermeneutica tal y como esta procede de Hans-Georg Gadamer y que situa caracteristicamente la comprension--y, en realidad, la naturaleza del pensamiento humano--como un dialogo que perpetua y renueva una tradicion mediada por la naturaleza siempre ya linguistica del comprender mismo (cfr. Avila Crespo 2004; Moratalla 2006).

Ante el dictum de Gadamer de que "el ser que puede ser comprendido es lenguaje" (Gadamer 1993, p. 567) habria que anteponer ahora, desde la ontologia del evento, este otro: "el ser que no puede ser comprendido es evento", esto es: milagro o violencia (cfr. Rivera 2014, p. 338). Una filosofia cuyo punto de partida es la irrupcion de lo inexplicable puede ser hermeneutica, pero ya no es la hermeneutica que el mismo Vattimo profesaba antes de la ontologia del evento. Es una hermeneutica en la que la intuicion del filosofo pronostica desde un acontecer que lo empuja hacia una salvacion desconocida. Pero, ?no es esto tambien esoterismo en la interpretacion social? ?No es todo esto una indicacion de que recurrir a conceptos como "milagro" se hace a la vez fructifero e interesante?

Como ya sabemos, Vattimo se refiere a la esperanza en una exterioridad respecto del pensamiento unico como la aparicion de los invisibles: la llegada de los "barbaros" a la ciudad (Vattimo 2006, pp. 106, 122). Estos se dan, acontecen y se establecen como realidades inaceptables; lo son porque proceden defuera. Que sean inaceptables--y hay que decirlo de manera explicita--, e incluso repugnantes para la experiencia del hombre comun del mundo establecido, es en el esquema del evento milagro una prueba de su caracter ontologico. Esto ultimo podria formularse de la siguiente manera: el caracter de establecido del milagro acontece como una verdad, esta vez en el sentido que Heidegger confiere a esa palabra en un famoso ensayo incluido en Holzwege, de 1935 "El origen de la obra de arte" (Vattimo 2010, pp. 23-24). Es invisible. Con los barbaros, demas esta decirlo, no hay dialogo ni consenso posible, sino milagro violencia. No hay que entender esta violencia como uso efectivo de la fuerza, sino como la fuerza de un acontecimiento que se impone, es decir, como en la definicion al inicio de este texto, como algo que "transforma el mundo precedente".

Conclusion

Se suele dar escasa importancia a las consecuencias normativas y etico-politicas de la hermeneutica filosofica. La hermeneutica, desde sus origenes en Heidegger y Gadamer, se ha presentado a si misma por diversas razones como una concepcion de la filosofia, e incluso del pensamiento humano, no solo alejada, sino contraria y en beligerancia con los conceptos mas elementales de la modernidad. En terminos eticos y politicos, esta filosofia siempre se ha situado contra el programa de la Ilustracion y sus consecuencias historicas y sociales. Esta herencia se ha transmitido a la concepcion que Vattimo, discipulo de los antes mentados, ha tenido y tiene de la hermeneutica. En este sentido, Il pensiero debole suscito debates entre quienes vieron alli una amenaza contra "la marcha triunfal del liberalismo"; Vattimo, consciente de esto, pero sin renunciar nunca a la huella antimoderna de la hermeneutica, enfatizo lo que el autor penso que era una actitud critica (de izquierda) ante el mundo liberal (o Gestell) a partir del nihilismo, una version que se ha conocido sobre todo como "hermeneutica nihilista" (cfr. Volpi 2004). Sin embargo, quiza sin proponerselo, Vattimo se sumo asi a un diagnostico historico-social conservador que compartia de manera acritica con los filosofos contemporaneos liberales que, de una forma u otra, respaldaban la aparente evidencia factual de un mundo de pensamiento unico donde, justamente, los valores e instituciones liberales eran una suerte de legado definitivo de la humanidad. Desde su perspectiva "de izquierda", Vattimo quiso ver en ese mundo unico oportunidades de emancipacion, que interpreto en un sentido estetico y, en ultimo termino, liberal (y conservador).

Esta claro que la experiencia historico-social del 11 de septiembre de 2001 obligo a la hermeneutica a reconsiderar sus propias "consecuencias reaccionarias" y el "oscurantismo de la Selva Negra" que habia detras de ellas como un caso de distanciamiento ante el pensamiento unico. Es forzoso preguntarse con seriedad si no habria elementos filosoficamente relevantes en esa perspectiva que el esteticismo vattimiano de 1983 habria deseado conjurar. Con ello se ha dado una pauta para una reconsideracion, por decirlo de alguna manera, mistica de la hermeneutica; en ella los autores metapoliticos como de Maistre tienen lugar como amigos fundadores e hitos, al lado de Nietzsche, Heidegger o Gadamer.

Este trabajo es, en cierta medida, una reivindicacion del 11 de septiembre como un acontecimiento de orden ontologico. Ha intentado mostrar que, cada vez mas, Vattimo mismo se acerca, en su afan por dar una interpretacion a este hecho espantoso de la historia politica reciente, a una retorica de parentesco contrarrevolucionario, con una conciencia difusa del valor heuristico de ese lenguaje para dar cuenta de ese episodio como lo que es: una fractura severa del mundo social que alguna vez les parecio a los liberales y a el mismo estable e inexorable y en la que es central la nocion de evento, con la cual ese episodio catastrofico se caracteriza como parte del quehacer de la hermeneutica. En realidad, pienso que el 11 de septiembre ha transformado el horizonte social de interpretacion de la hermeneutica misma como un tipo de discurso en filosofia; esto se ha hecho patente en la obra del turines desde Ecce comu (2006) en adelante: Vattimo, desde el reconocimiento del 11 de septiembre como evento, ha pasado de una filosofia del debilitamiento progresivo del Ser (o sea, del nihilismo) a la ontologia del evento, es decir, al pensamiento de fuerzas invisibles que operan en la historia y afectan su estabilidad mas alla de la inteligencia humana (cfr. Rivera 2015). ?A que nos conduce esta transformacion?

Estamos en el umbral de una transformacion radical de la hermeneutica filosofica, uno de cuyos elementos centrales es la perspectiva de pensar el presente a partir de la experiencia historico-social. Esta deriva, que tiene como centro neuralgico la nocion de "evento", se encuentra con que Vattimo no ha desarrollado herramientas con el nivel de precision que facilite al hermeneuta un espacio de interpretacion de los cambios y transformaciones sociales con los que el autor entiende que la hermeneutica deberia estar involucrada. Debe reconocerse que hay algunos esfuerzos notables en esa direccion en el libro con Zabala Hermeneutic Communism, asi como en las conferencias Gifford incorporadas en el volumen De la realidad (Vattimo 2013), pero les falta una caracterizacion filosofica que se vincule de manera mas directa con la interpretacion de los hechos sociales y los cambios revolucionarios. A la hermeneutica de Zabala y Vattimo le faltan los criterios para reconocer e identificar, mas alla de la intuicion y de la sutileza del hermeneuta, que debe considerarse, a fin de cuentas, un evento. La respuesta que se ha querido proponer consiste en recurrir al uso del termino que se dio en los antecedentes de la filosofia como pensamiento social en la metapolitica, y mas en particular en la obra del conde Joseph de Maistre: esta respuesta pretende sugerir que una maistrianizacion de la hermeneutica prolongaria y daria mayor legitimidad a las pretensiones de universalidad de la ontologia del evento.

A partir de una interpretacion del 11 de septiembre en terminos de milagro maistriano, he intentado mostrar el caracter fructifero de la perspectiva apocaliptica con la que de Maistre quiso construir una hermeneutica de la Revolucion francesa, asi como calificar al hermeneuta a traves de ella como alguien apto para hacer diagnosticos--y, por lo tanto, para atreverse a pronosticar desde la filosofia--hacia horizontes en los que los adversarios conceptuales de la hermeneutica (el cientificismo, la Ilustracion y, por cierto, el liberalismo) no se hallan en condiciones sino de expresar rechazo o perplejidad. Si la historia social se encuentra ante un fenomeno que es impredecible e inexplicable a la vez, el milagro se muestra como acontecer ontologico, como mensaje desde lo no humano en la historia de algo que no se puede explicar, pero que es sin duda objeto del pensamiento.

Una tradicion hermeneutica que ha desestimado hasta hoy las "consecuencias reaccionarias" de "la Selva Negra" se lanza, desde lo incomprensible establecido, a acoger una realidad (pero, ante todo, un lenguaje interpretativo humano) en que lo divino, incluso en su dimension repugnante a la razon y moralmente atroz, constituye el quehacer de la preocupacion del hombre. La ontologia del evento se halla ante una agenda del Ser, una de cuyas sugerencias parecer ser retraer los origenes del pensar social de los cambios historicos que la hermeneutica pretende representar, mas alla de las precisiones historicas, hasta el primero de los hermeneutas en sentido estricto: aquel que vio, en el inicio mismo del mundo moderno, en los horrores de la Revolucion en Francia, un acontecer del Ser: el conde Joseph de Maistre.

BIBLIOGRAFIA

Apel, K.-O., 1999, "La globalizacion como desafio para una etica universal", Erasmus. Revista para el Dialogo Intercultural, ano 1, no. 1, pp. 7-28.

Avila Crespo, R., 2004, "La comprension como modo de ser", en J.J. Acero et al. (comps.), El legado de Gadamer, Universidad de Granada, Granada, pp.391-406.

Berciano, M., 1993, "Heidegger, Vattimo y la deconstruccion", Anuario Filosofico, no. 26, pp. 9-45.

Boncompain, C. y F. Vermale, 2005, Joseph de Maistre, pref. Ph. Barthelet, Editions du Felin, Paris.

Bradley, O., 1999, A Modern Maistre. The Social and Political Thought of Joseph de Maistre, Lincoln, Londres.

Fukuyama, F., 1992, El fin de la historia y el ultimo hombre, trad. P. Elias, Planeta, Barcelona.

Gadamer, H.-G., 1993, Verdad y metodo, vol. I, Fundamentos de una hermeneutica filosofica, trad. A. Agud Aparicio y R. Agapito, Sigueme, Salamanca [1a. ed.: 1960].

Garrard, G., 1994, "Rousseau, Maistre and Counterenlightenment", History of Political Thought, vol. 15, pp. 97-120.

Gengembre, G., 1989, La Contre-revolution ou l'histoire desesperante, Imago, Paris.

Giorgio, G., 2006, Il pensiero de Gianni Vattimo, Franco Angeli, Milan.

Giusti, M., 2006, Tras el consenso. Entre la utopia y la nostalgia, Dickynson, Madrid.

Heidegger, M., 1960, "El origen de la obra de arte", en Sendas perdidas. Holzwege, trad. J. Rovira Armengol, Losada, Buenos Aires, pp. 13-67 [1a. ed.: 1935].

--, 1989, "Entrevista del Spiegel", en La autoafirmacion en la universidad alemana. El rectorado, 1933-1934. Entrevista del Spiegel, trad. R. Rodriguez, Tecnos, Madrid, pp. 51-83 [1a. ed.: 1976].

Holmes, S., 1999, Anatomia del antiliberalismo, trad. G. del Puerto, Alianza, Madrid [1a. ed.: 1993].

Koselleck, R., 2003, Aceleracion, prognosis y secularizacion, trad. F. Oncina Coves, Pre-textos, Valencia [1a. ed.: 2000].

--, 2004, historia/Historia, trad. A. Gomez Ramos, Trotta, Madrid [1a. ed.: 1975].

Kuhn, T.S., 1985, La estructura de las revoluciones cientificas, trad. A. Contin, Fondo de Cultura Economica, Mexico [1a. ed.: 1962].

Maistre, J. de, 1814, Essai sur le principe generateur des constitutions politiques et des autres institutions humaines, Societe Typographique, Paris.

--, 1821, Considerations sur la France, Potey, Paris [1a. ed.: 1796].

Moratalla, A., 2006, "Dialogo", en M. Beuchot, y F. Arenas-Dolz (comps.), 10 claves en hermeneutica filosofica, Verbo Divino, Navarra, pp. 177-218.

Mouffe, Ch., 1996, "La politica y los limites del liberalismo", La Politica. Revista de Estudios sobre el Estado y la Sociedad, no. 1, pp. 171-190.

--, 2007, En torno a lo politico, trad. S. Laclau, Fondo de Cultura Economica, Mexico [1a. ed.: 2004].

Munoz, J., 2002, Figuras del desasosiego moderno. Encrucijadas filosoficas de nuestro tiempo, Antonio Machado Libros, Madrid.

Oses, J., 2011, "De Maistre y Donoso Cortes: hermeneutas de lo inefable", Revista de Estudios Politicos, no. 152, pp. 75-114.

Polo, M.A., 2001, "La hermeneutica ontologica de Gianni Vattimo", Escritura y Pensamiento, ano 4, no. 7, pp. 75-97.

Rawls, J., 1995, Liberalismo politico, trad. S.R. Madero Baez, Fondo de Cultura Economica, Mexico [1a. ed.: 1993].

Redaelli, E., 2009, "Evento", en R. Ronchi (comp.), Filosofia teoretica. Un'introduzione, UTET Universita, Turin, pp. 21-45.

Rivera, V.S., 2000, "!Atrevete a seguir la tradicion! (Traditionem prosequi aude!)", en M. Giusti (comp.), La filosofia del siglo XX: balance y perspectivas, Pontificia Universidad Catolica del Peru, Lima, pp. 67-76.

--, 2009, "Ex Oriente salus. Pensar desde el margen", en C. Munoz, D. Leiro, y V.S. Rivera (comps.), Ontologia del declinar. Dialogos con la hermeneutica nihilista de Gianni Vattimo, Biblos, Buenos Aires, pp. 311-334.

--, 2014, "Evento, novum y violencia fundante. Bagua (Peru), 2009", Estudios Filosoficos, vol. 63, no. 183, pp. 323-342.

--, 2015, "Apocalipsis, misterio y profecia. Gianni Vattimo y la politica de lo invisible", Enfoques. Ciencia Politicay Administracion Publica, vol. 13, no. 29, pp. 11-29.

Rorty, R., 1990, "The Priority of Democracy to Philosophy", en A. Malachowsky (comp.), Reading Rorty. Critical Responses to Philosophy and the Mirror of Nature (and Beyond), Blackwell, Oxford, pp. 279-302.

--, 1995, "?Solidaridad y objetividad?", Escritos filosoficos, vol. I, Objetividad, relativismo y verdad, trad. J. Vigil Rubio, Paidos, Barcelona, pp. 39-56 [1a. ed.: 1991].

--, 2005, Cuidar la libertad. Entrevistas sobre politica y filosofia, ed. E. Men dieta, trad., S. Arribas, Trotta, Madrid.

Schmitt, C., 2001, "Interpretacion europea de Donoso Cortes", en Carl Schmitt, teologo de la politica, prol. H.O. Aguilar, Fondo de Cultura Economica, Mexico, pp. 225-243 [1a. ed.: 1950].

Thiebaut, C., 1992, Los limites de la comunidad (las criticas comunitaristas y neoaristotelicas al programa moderno), Centro de Estudios Constitucionales, Madrid.

Triomphe, R., 1968, Joseph de Maistre. Etude sur la vie et sur la doctrine d'un materialiste mystique, Droz, Ginebra.

Vattimo, G., 1989, Mas alla del sujeto. Nietzsche, Heidegger y la hermeneutica, trad. J.C. Gentile Vitale, Paidos, Barcelona [1a. ed.: 1981].

--, 1990, La sociedad transparente, trad. T. Onate, Paidos, Barcelona [1a. ed.: 1989].

--, 1992, Etica de la interpretacion, trad. T. Onate, Paidos, Barcelona [1a. ed.: 1989].

--, 1998, "Epilogo. La responsabilidad de la filosofia. A proposito del ocaso de Occidente", en M. Cruz y G. Vattimo (comps.), Pensar en el siglo, trad. S. Gomez Lopez, Taurus, Madrid., pp. 165-184.

--, 2000, El fin de la modernidad. Nihilismo y hermeneutica en la cultura posmoderna, trad. A.L. Bixio, Gedisa, Barcelona [1a. ed.: 1985].

--, 2004, Nihilismo y emancipacion. Etica, politica, derecho, ed. S. Zabala, trad. C. Revilla, Paidos, Barcelona [1a. ed.: 2003].

--, 2006, Ecce comu. Como se llega a ser lo que se era, trad. N. Diaz, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.

--, 2009, Addio alla verita, Meltemi, Roma.

Vattimo, G., 2010, "Del dialogo al conflicto", en T. Onate et al. (comps.), El compromiso del espiritu actual. Con Gianni Vattimo en Turin, trad. D. Leiro, P. Onate y T. Onate, Aldebaran, Cuenca, pp. 23-34 [1a. ed.: 2009].

--, 2013, De la realidad. Fines de la filosofia, trad. A. Martinez Riu, Herder, Barcelona [1a. ed.: 2012].

--, 2014, Esperando a los barbaros, Fedun, Buenos Aires.

Vattimo, G. y S. Zabala, 2011, Hermeneutic Communism. From Heidegger to Marx, Columbia University Press, Nueva York [version en castellano: Vattimo, G. y S. Zabala, Comunismo hermeneutico, de Heidegger a Marx, trad. M. Salazar, Herder, Barcelona, 2012].

Vattimo, G. y P.A. Rovatti (comps.), 1983, Il pensiero debole, Feltrinelli, Milan.

Volpi, F., 2004, "El nihilismo en Italia", en El nihilismo, trad. C.I. del Rosso y A.G. Vigo, Biblos, Buenos Aires, pp. 155-167 [1a. ed.: 1996].

Zabala, S., 2009, "Gianni Vattimo y la filosofia debil", en S. Zabala (comp.), Debilitando la filosofia. Ensayos en honor a Gianni Vattimo, Anthropos/UAMCuajimalpa, Barcelona/Mexico, pp. 11-50 [1a. ed.: 2007].

Victor Samuel Rivera

Universidad Nacional Federico Villarreal

vrivera@unfv.edu.pe

victors amrivera @gmail.com
COPYRIGHT 2017 UNAM, Instituto de Investigaciones Filosoficas
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2017 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

 
Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Samuel Rivera, Victor
Publication:Dianoia
Article Type:Ensayo critico
Date:Nov 1, 2017
Words:12342
Previous Article:Carlos Fernandez Liria y Luis Alegre Zahonero, El orden de El capital.
Next Article:La reconsideracion de la ira como emocion politica. Sobre Anger and Forgiveness de Martha Nussbaum.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2018 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters