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Etnografia, mediaciones y pragmatismo.

Ethnography, mediations and pragmatism

Introduccion

Con un retraso para nada inocente respecto de su tiempo de emergencia en el contexto de su origen frances, el escenario latinoamericano, y especialmente el argentino, comienzan a ser sensibles respecto de los planteos teoricos del pragmatismo. Esto ocurre casi al mismo tiempo que se da una situacion en que la legitimidad expandida del metodo etnografico esta de cierta manera asegurada para la investigacion en sociologia y antropologia y goza de algun prestigio incluso entre cientistas politicos, periodistas, administradores gubernamentales.

Resulta interesante realizar una reflexion fundada acerca de las consecuencias que tiene la irrupcion de un nuevo arsenal teorico respecto del metodo etnografico. Este no puede definirse suficientemente a partir de la idea de sentido comun de que es el metodo que capta la realidad social desde el "punto de vista del actor o del nativo". Semejante definicion lleva implicitos al menos dos problemas. En primer lugar, que a pesar de la simpleza tecnica que sugiere la definicion sabemos que el "punto de vista del nativo" no es ni facilmente abordable porque no es inmediato ni transparente y porque no es formulable sin graves riesgos de sobre o subinterpretacion. En segundo lugar, por algo que es logicamente anterior: el "punto de vista del nativo" es una nocion que depende de una teoria de la sociedad que porta el etnografo y es esta la que, por accion u omision, consciente o inconscientemente da sentido y constituye, inclusive, a lo que se toma como "el punto de vista del nativo" (Seman, 2006; Balbi, 2012). Lo que dice el diario de campo y la experiencia registrada sobre los "nativos" puede ser interpretado de maneras muy diferentes. Mas aun: el diario de campo en que sedimenta y leva el registro etnografico se constituye en la escritura y la propia observacion de maneras muy diferentes de acuerdo con la posicion teorica del etnografo para construir y dimensionar sus objetos, para que ciertas cosas queden o no invisibilizadas a sus ojos, aun cuando ese observador este dispuesto a que "la realidad" lo desafie y lo supere. (2) La inmersion en lo real que podria ser concebida como aquello que no le deja al investigador espacio para mantener sus convicciones aprioristicas, es un dispositivo para hacer que la "realidad" supere al investigador. Pero al mismo tiempo la definicion de este dispositivo, que se transmite en cada clase, antes de cada practica, puede transformarse en un anestesico. Entre el uso mecanico de esas nociones y las modas por las que un marco teorico se impone, hecho social verificable en la sistematica variacion de las etnografias de acuerdo con la ultima o anteultima gran teoria, nos hacen sospechar que ese dispositivo puede perder su capacidad de conmocion.

En este contexto, y aun cuando no tengamos una pretension de establecer una filiacion exclusivamente "pragmatica" ni mucho menos un dogma, nos referiremos a los planteos emergentes de las obras de Hennion (2002, 2010, 2017), en tanto tienen el valor de obligarnos a extraer algunas de las consecuencias para la practica etnografica "realmente existente". De acuerdo con este objetivo, expondremos primero la posicion de Hennion frente al constructivismo, luego abordaremos el sentido que cobra la posicion pragmatista en su elaboracion contemporanea y, finalmente, revisaremos los aspectos de la practica etnografica que resultan puestos en cuestion y relevancia por estas formulaciones. El conjunto del recorrido nos servira para subrayar las siguientes cuestiones: el valor de una ciencia social que siendo hospitalaria con los "objetos" supere las dicotomias y reducciones implicitas en el concepto de cultura y en la mirada constructivista, el valor del concepto de pragmata para tornar operativa una concepcion de "punto de vista del nativo" y, sobre todo, para acentuar el caracter dialogico del trabajo etnografico.

Acoger a los objetos, una propuesta llevada al limite

El constructivismo no carece de meritos: en tanto consideracion teorico- metodologica invita en cada ocasion a reanudar el analisis empirico para mostrar de que manera la sociedad no se halla ni preconstituida ni teleologicamente orientada, o sea es un resultado del juego historico y es entonces contingente. Esta orientacion ha nacido de un impulso al que radicaliza: uno de los sentidos dominantes de la apuesta historica de las ciencias sociales, incluso en versiones distantes del planteo aleman del siglo XIX, se sostienen en el supuesto de una oposicion entre lo social y lo natural. La necesidad es desde este punto de vista una categoria del reino de lo mineral o lo biologico y en ella reinan lo universal y lo necesario. En oposicion, la cultura es el reino de lo arbitrario y lo contingente y tiene un modelo de conocimiento propio.

Esa es quizas la raiz de algunos limites que enfrenta el constructivismo. Al recibir acriticamente ese planteo constitutivo, aun cuando se exija superar las antinomias de lo subjetivo y lo objetivo, de lo material y lo ideal, de lo particular y lo universal, de lo humano y lo no humano, tiende a olvidar los efectos de las construcciones historicas, que se oponen a la historia como "cosas" (que no por ser fabricadas son evanescentes y reversibles de forma inmediata y voluntarista o por el simple efecto de ser denunciadas como tales). Las transformaciones de largo plazo, las sedimentaciones de camadas de sentido tienen efectivamente una duracion y una eficacia que el antiesencialismo en piloto automatico no puede aceptar. Pero hay algo que en esta linea es mas complejo aun: no se trata simplemente de remontar marcha atras el camino que ha consolidado determinadas interpretaciones frente a otras que hubieran sido posibles, ni siquiera de reconocer la conjuncion de materialidades y representaciones que ha dado lugar a que se cristalicen determinadas subjetividades como sucede en la version foucaultiana. Se trata de reconocer en esas configuraciones la capacidad de operar como plataforma de otros eventos, de que la no necesidad de su advenimiento no es equivalente a negar su capacidad de determinacion a futuro. Y se trata tambien de reconocer en esas configuraciones y arreglos su caracter necesaria e irremediablemente hibrido (luego especificaremos el sentido de esta afirmacion).

La profundizacion de este desafio es el punto al que nos llevan desde hace un tiempo obras como las de Antoine Hennion o Bruno Latour al plantear la doble necesidad de una sociologia capaz de acoger los objetos (aquello que el construccionismo siempre logra tornar liquido en el juego de las resignificaciones constantes) y de asumir que la composicion de lo social avanza a puntos de irreversibilidad que las dinamicas construccionistas, por definicion, deben ignorar, pues para ellas la naturalizacion es el demonio.

La obra de Hennion trabaja con las irreversibilidades en el caso de la musica, enfrentandose al hecho de que la musica en tanto realidad sonora es volatil y ofrece por ello el maximo de resistencia a una sociologia que se preocupe de ellas. Irreversibilidades, en tanto condicionamientos a los hechos futuros, consecuencias inevitables, a la vez ancladas en materia que se oponen como objeto a renovar los ciclos de la accion social, formando parte de ella misma. En su analisis de la disputa entre los barrocos y los modernos acerca de la manera adecuada de tocar la musica antigua, previa a la constitucion de la llamada "musica clasica", Hennion muestra una controversia donde los primeros buscan tocar un sonido perdido--es la verdad historica y musicologica la que debe imponer su ley a los interpretes actuales (Hennion, 2002, p. 32)--y los segundos tocar lo que esta anotado en la partitura, defendiendo la tecnica y el gusto modernos para ejecutar la musica previa. Revisitar la polemica le permite a Hennion plantear una regla de metodo fundamental: no hay que decidir entre uno u otro bando, sino restituir sus logicas, "dejar que levanten sus construcciones musicales y comprender sobre que fundamentos se apoyan" (Hennion, 2002, p. 53). Asi, cada una de estas configuraciones musicales es constituida por una heterogeneidad de elementos que se pliegan, que se apoyan, unos a otros, formando un sistema articulado que define una manera de tocar, una sensibilidad, un gesto, ya sea "clasico" o "barroco".

Frente a lo que un constructivista entenderia como dos sistemas de convenciones colectivas en las maneras de tocar y concebir la musica, Hennion agrega lo que podria llamarse la "otra mitad" (Hennion, 2002, p. 361) implicada en la construccion de un mundo musical: los dispositivos, los instrumentos, los montajes, en definitiva, los objetos, comprendidos en su apertura, despliegue e inscripcion que hacen que una musica sea una y no otra. Elementos como "instrumentos, partituras, escenarios, medios de comunicacion, interpretes, profesores, productores, criticos ..." (Hennion, 2002, p. 25), son enumerados en distintos trabajos de Hennion para ilustrar de que hablamos cuando hablamos de mediadores: estos no son abstracciones sino elementos concretos, activos, especificos para cada configuracion musical. Esta clase de entramados humanos y no humanos realizan en cada ocasion un trabajo de mediacion en la medida en que permiten, invitan, inhiben y/o detienen la constitucion de distintos estados de la musica. Si bien una lectura rapida de la obra de Hennion puede resaltar la fluidez y la permutacion permanente entre estos estados, es preciso ver que cada uno de ellos condiciona el regreso a un estado anterior y modela el estado siguiente.

La nocion de mediacion musical refiere a esta clase de entramados de humanos y objetos que producen irreversibilidades. El termino no debe confundirse con el de intermediacion, dado que no hablamos aqui de una actividad que pone en contacto, desplaza o difunde entidades preexistentes, sino de un trabajo que origina al mismo tiempo al objeto musical y a los sujetos del gusto que esa musica exige. En particular, la idea de mediacion no remite a los contenidos de ninguna teoria acerca de las mediatizaciones de la industria cultural, en tanto medios de produccion, circulacion y difusion de las obras musicales. Tampoco el concepto de mediacion invoca un mero "rejunte" de elementos sino a una produccion permanente, un trabajo concreto, en el que intervienen distintas agencias. Asi las cosas, la musica es el resultado de estas mediaciones, o mas bien, la musica es la propia relacion de mediacion y no tiene existencia por fuera de ella. El concepto de mediacion, entonces, no resuelve nada de antemano: es una pregunta que se lanza cada vez a las musicas reales, particulares y concretas: ?como estan hechas?, ?sobre que arreglos se apoyan?, ?que hacen?, ?que hacen hacer?

Mediacion y traduccion: "El que hace lo mas hace lo menos"

En esa interrogacion que define el corazon de la nocion de mediacion reside una apuesta por superar el dualismo: entre el sujeto y el objeto, entre la obra y la sociedad, entre lo humano y lo no humano, oposiciones que se sintetizan de acuerdo con Hennion en dos aproximaciones analiticas polares e igualmente reduccionistas del fenomeno musical: el esteticismo y el sociologismo. En un extremo, las lecturas esteticas de la musica aceptan y comentan el objeto musical, al que consideran en tanto que obra autonoma, de la cual derivan los terminos de la apreciacion estetica. Delimitan asi los contornos de una "pareja trascendente" entre el objeto y el sujeto del gusto musical. En el otro polo, y en el intento de desligarse de la ponderacion normativa de los esteticismos, como tambien del estatuto de excepcion que otorgan al objeto y a la experiencia artistica, las lecturas sociologicas disuelven la musica en un juego social, ya sea de diferenciacion o distincion entre los grupos, de lucha de clases o de identidad, prescindiendo de las caracteristicas especificas del objeto musical, que se convierte en un mero signo arbitrario, y de los usos en los que se ve implicado. De esta manera, mientras en los esteticismos todo remite a la obra, en los sociologismos todo senala a la sociedad. En una propuesta de superacion de estos dos polos de interpretacion sobre la relacion entre musica y sociedad, Hennion recupera para el analisis las mediaciones, los "mixtos" de cosas y humanidad, conduciendonos a un "repoblamiento del mundo musical" (Hennion, 2002, p. 19) en el que obra y sociedad, sujeto y objeto, se coproducen. La sociologia de la mediacion, en definitiva, implica:

tomar en serio la inscripcion de nuestras relaciones en las cosas, y no en deshacer con el pensamiento, como si no resistieran, los montajes y dispositivos a la vez fisicos y sociales que sirven para establecer semejante reparto, situando de un lado un objeto autonomo y del otro un publico sociologizable. Interpretar no es explicar, regresar a la pureza de las causas unicas, exteriores, que los actores buscan tanto como nosotros, sino mostrar las irreversibilidades que, por todas partes, han interpuesto los mixtos, entre los humanos, entre las cosas, entre los humanos y las cosas: ?que otra cosa es la musica? (Hennion, 2002, p. 363).

Es casi redundante en este contexto hablar de "musica y sociedad". No solo porque la musica antes que expresar a la sociedad resulta constitutiva de ella como de distintas formas se plantea esa tesis desde Adorno hasta Tia DeNora sino tambien porque desde esta perspectiva la musica es una sociedad ella misma.

El concepto de mediacion y la idea de irreversibilidad pueden dilucidarse mejor en su contenido y alcance en dialogo con las consideraciones de Latour con las que la obra de Hennion guarda una relacion de retroalimentacion. Como plantea el propio Hennion, el concepto de mediacion puede ser aplicado tanto a la musica como a los proyectos tecnicos (en efecto el concepto es usado por Latour--2012--para explicar el trabajo de purificacion en la constitucion moderna de las ciencias y de la propia modernidad: purificar implica un esfuerzo de separacion absoluta entre lo humano y lo no humano de lo que es, desde un inicio, hibrido). Pero para dar cuenta de la heterogeneidad y apertura de los objetos de la ciencia, Latour y Callon acunaron por la misma epoca el concepto de traduccion, nocion adecuada a las especificidades de un objeto considerado cerrado e intocable por el consenso sociologico. Traduccion, en tanto el proceso en el que convergen multiples intereses que no solo son transportados por humanos sino por objetos en el ensamblado de una red, que produce efectos en las relaciones y los cursos de accion (proceso que Latour abstrae de la logica con que funciona la ciencia realmente existente, no la exaltada por el falsacionismo de gabinete ni la destituida por la epistemologia critica). Para el caso de la musica, por el contrario, habia que demostrar la resistencia de un objeto considerado evanescente, al punto de que todo en ella era "socialmente construido". Dicho groseramente: una "sociologia hospitalaria con los objetos", como la llama Hennion, es mas dificil en el campo de la sociologia de la cultura que aparece reducida a signos, a espiritu, a "vapor" (por efecto de la purificacion que Latour denuncia), que en el campo de la sociologia de la ciencia en el que los razonamientos parecen mas vinculados a la "materia". Este argumento, que es ilustrativo y es solo aceptable desde el punto de vista de la constitucion moderna que Latour explica en sus fracasos (ya que cualquier historia del arte revela de inmediato hasta donde, y en un sentido muy diferente al que afirmaban Marx y Engels, el sentido nace "tarado por la materia"), puede servirnos para precisar el valor heuristico de la nocion de mediacion.

Para el caso de la musica, mediacion era una nocion mas apropiada al referir no solo a los pasajes y asociaciones entre lo humano y lo no humano presentes en la idea de traduccion, sino a la manera en que estas asociaciones habilitan o inhiben el juego social. Como lo expresa Hennion (2017, p. 5):
   el mismo proyecto que, en el caso de la ciencia, consistia en hacer
   mas social lo que era visto como objetivo, buscaba, al contrario,
   en el caso de la cultura, respetar la objetividad de lo que la
   sociologia reducia a signos sociales, a marcas de diferenciacion
   entre los grupos.


Es asi como los conceptos de traduccion y mediacion se plantearon tareas diferentes y opuestas en un mismo programa de investigacion. Cabe senalar que, al mostrar la produccion de irreversibilidades para el caso de la musica, el concepto de mediacion asumia un desafio mayor que el que tomaba el de traduccion en cuanto a la disputa con el sociologismo. De esta manera, podria pensarse que el concepto de mediacion cumple mas abarcativamente que el de traduccion el programa global de dar cuenta de la agencia de los objetos que reune a los dos autores.

La demostracion de que en el ambito "espiritual" de la "cultura" las "cosas" operan obliga a responsabilizarse por dos consecuencias encadenadas. La primera: si esto es asi con la "cultura" hasta que punto no es mucho mas necesario tomar en cuenta esa actancia cuando se trata de ambitos que no son el reino del puro simbolo. La segunda es mas radical aun: el hecho de que la cultura ya no pueda ser concebida de forma tan desencarnada (y no solo por efecto de la critica marxista), ?no obliga a cuestionar nuestras divisiones entre la "cultura" y las "cosas"?

Pragmatizar es complejizar

La apertura al pragmatismo mas recientemente desarrollada por Hennion profundiza, da nueva consistencia y un nuevo lenguaje a las adquisiciones consolidadas por la via que venimos describiendo en La Pasion Musical. La apuesta por una forma de totalizacion que no implica ni cierre, ni unicidad, ni necesidad y el enfasis en la relacion le dan positividad ontologica al movimiento que, al mismo tiempo, superaba el construccionismo y volvia a la sociologia "hospitalaria con los objetos". Esa apuesta y ese enfasis y su resultado pueden entenderse en un recorrido que comienza por "algo" que es al mismo tiempo basico y compuesto o complejo.

Ese "algo" es una consecuencia de que ni el sujeto es el centro del mundo ni las "cosas" estan definitivamente hechas si no que ofrecen asideros--"affordances"--(en el lenguaje de Tia DeNora- -2000--) a los usos que esas mismas "cosas" sugieren y acaban aceptando en arreglos en que cosas y humanos participan. En la elaboracion de DeNora (2000), una pelota, por ejemplo, no engendra las mismas practicas ludicas, ni se remite a la exclusiva posibilidad de habilitar juegos: puede ser adorno, mueble, objeto terapeutico. Sin embargo, en la version de DeNora los objetos son considerados en sus usos, pero no se encuentran aun en el centro del analisis como en los trabajos de Hennion (2010) sobre los aficionados. Estas ultimas investigaciones producen un salto cualitativo por sobre el concepto de habilitacion, en tanto ellas no permiten entender a los aficionados fuera de una red de vinculos con sus objetos. Asi, mientras en la aproximacion de DeNora sujeto y objeto son parte de una suma, en la concepcion de Hennion sujeto y objeto se metabolizan en una sintesis. Recordemos el caso de uno de los aficionados con que trabaja Hennion, Philippe, un medico que compra muchos discos y los escucha en una sala especial a la que tienen prohibido entrar sus hijos, su esposa y el perro. Ante la cantidad de discos comprados, comienza a amontonar las novedades y sus predilectos en un extremo de la biblioteca y dejando en el otro extremo los discos que no le despiertan tanto interes. Con el tiempo se da cuenta que este sistema es mejor que la clasificacion por generos o por estilos. Se ha construido, sostiene Hennion, un dispositivo, una protesis de escucha, donde los objetos acompanan y ordenan su gusto.

Este regimen de determinacion/indeterminacion multiple entre los objetos y los sujetos no puede concebirse con categorias como accion u objeto sino justamente a partir de las vinculaciones en que ellos existen en situaciones historicamente plurales y contingentes. Esas vinculaciones constituyen algo asi como sus estructuras elementales. Es alli donde una lectura del pragmatismo ofrece una solucion si no confundimos pragmatismo con ideologia utilitarista, la papelera de reciclaje a la que casi siempre se arroja la filosofia de James, Dewey y Peirce, entre otros. Tomado como una ontologia, y no como un metodo, como una forma de referir al ser de lo existente y no como una forma de acceder a las cosas, el pragmatismo entiende que las cosas son las relaciones en que existen sujetos y cosas siempre en usos y arreglos que terminan de definirlas. Esas asociaciones son las pragmatas en las que se integran indisolublemente aquello que el dualismo divide y opone como sujeto y objeto absolutos, vinculaciones sin las cuales no hay sujeto u objeto.

Las pragmata existen como tales, como asociaciones en las que la agencia esta distribuida en la asociacion misma entre el sujeto y el mundo y no exclusivamente en el sujeto. Existen como posibilidad afirmada en un campo de posibilidades del que emergen como alternativa, superacion, desvio, deriva, actualizacion no unica y que define a ese campo como un pluriverso, una totalidad no cerrada y no sellada a la que referir las pragmata. En este sentido la pragmata abraza un conjunto de complejidades: relaciones (primera complejidad) que solo pueden existir como parte de un conjunto de posibilidades de relacion (segunda complejidad) que nos permiten entender, contra el sentido comun, que el pragmatismo de esta concepcion tiene poco de practico si por esto se entiende simplificar, resolver e instrumentar.

Es en ese contexto que el analisis sociologico acompana a las pragmata haciendo que emerjan como tales. Lo que obliga a un movimiento aparentemente contradictorio que redefine la nocion de critica a la cual se asocia la mision de la sociologia. Cuando el analisis procede haciendo aparecer el mundo asi lo que hace es aceptarlo en su pluralidad, su apertura, la incertidumbre radical de los seres que surgen de el, sin nunca parar de cuestionar nuestras maneras de pensar. No hay necesidad de distancias criticas desde afuera, el mundo es el mismo plural, abierto, en crisis permanente (Hennion, 2017, p. 13).

La tension entre la aceptacion y la critica revela su caracter de contradiccion puramente aparente porque estos dos terminos pierden su caracter opuesto cuando se considera la pluralidad del mundo y que la emergencia de un posible entre otros es al mismo tiempo aceptacion de esa posibilidad y superacion de cualquier nocion de necesidad. Asi, y al mismo tiempo, esto tiene una consecuencia especifica para entender la posibilidad critica que entrana el pragmatismo al que acude para especificarse una teoria de las mediaciones. Esta teoria que nace de la critica al proyecto critico, en tanto este instaura un punto de vista falso y artificiosamente exterior para realizarse como tal, retorna a una de las propiedades que definian al proyecto critico: este debe ser una critica inmanente. Pues bien: despojado de la geometria que la dialectica imponia al razonamiento de Adorno, y vuelto humilde por superacion del filosofo heroe a favor del hombre comun la tarea de aceptacion del pragmatismo, que no puede ser sino critica, porque cuestiona la fatalidad y la necesidad, se despliega desde el lugar mismo en que el mundo sucede, multiple, o sea como inmanente.

Yace aqui subentendida la devolucion de la facultad critica al "hombre comun" que habia emprendido Michel de Certeau (2000) una influencia que pulsa como un bajo en la obra de Hennion. Y esto motiva la necesidad de sacar consecuencias metodologicas especificas del pragmatismo ontologico que da nuevo vigor a la idea de mediacion.

La referencia que hacemos a De Certeau no es casual ni para nosotros ni para Hennion. Ella ademas de desempenar un papel clave en La pasion musical (3) ayuda a iluminar algo que es necesario explicitar en el valor de la nocion de pragmata que estamos analizando. Para comprender cabalmente esa referencia y lo que esta en juego en ella debemos retornar a una problematica en la que esa referencia se inscribe, porque es ella en su conjunto la que nos permite calibrar mejor la nocion de pragmata y de critica que esta en juego en la percepcion que alienta Hennion. Esa problematica es para nosotros la que presenta Foucault y la posicion de Hennion puede leerse respecto de esa presentacion como una tentativa de superacion critica que esta mediada, justamente por la posicion de De Certeau.

Sabemos que la obra de Foucault continua de forma actualizada algunas de las ideas clasicas de la escuela de Frankfurt en lo referente a la determinacion de la subjetividad por lo social y a la actividad critica que permite posicionarse frente a esa determinacion. Foucault percibe a niveles micro y macro la amplitud y la intensidad de esa determinacion y al mismo tiempo trasciende el imaginario racionalista que, pese a todo, se mantiene en la version pesimista de Adorno. La nocion de dispositivo (Foucault, 1984) contiene esa cuestion: el arreglo de elementos heterogeneos en que consiste un dispositivo (desde reglas hasta una determinada arquitectura) y que, justamente, dispone la accion en un determinado sentido, guarda una relacion de semejanza y diferencia estrategica con la nocion de pragmata que venimos comentando.

La hospitalidad con los objetos que permite constituir esa nocion ya estaba presente en la elaboracion de Foucault en la idea de dispositivo. En los dos casos se trata de composiciones entre lo "humano" y lo "no humano", entre lo material y lo simbolico. Y en las dos nociones hay una refinada atencion al hecho de que los vinculos entre esas dos series de elementos tienen multiples posibilidades y no dan lugar a relaciones necesarias. La relacion que se da entre objetos, practicas, significacion solo adquiere caracter de necesidad una vez que alrededor de esa relacion contingente se suman relaciones, factores historicos, que hacen que esa posibilidad contingente gane condicion "estructural". Pero incluso esa necesidad es relativa, pues la multiplicidad de las posibilidades de vinculacion hace que los dispositivos y las pragmatas sean inestables y tengan posibilidades de desplazamiento que hasta cierto punto son tan inevitables como imprevisibles.

?Entonces la nocion de pragmata es igual a la de dispositivo? No, y justamente en ese punto podemos retomar la relacion entre De Certeau y Hennion. La posicion del primero frente a Foucault permite entender la diferencia entre esos dos conceptos mas alla de sus intersecciones. De Certeau estructuro su obra siguiendo un regimen de anti afinidades electivas, es decir de debates privilegiados con autores cuya posicion vale la pena incorporar y al mismo tiempo superar y discutir. En ese contexto la posicion de Foucault le resultaba tan acertada como parcial: se trataba de aceptar en la amplitud y la sutileza de las determinaciones que se imponen al sujeto y lo producen como tal, pero de entender tambien de las multiples posibilidades de insubordinacion que se despliegan justamente a traves de la malla que instituye al sujeto, que impone y dispone la accion. Alli donde Foucault observaba las exclusiones, De Certeau reparaba en los "excluidos". Podra decirse que los triunfos de los debiles que De Certeau expone como realidad y posibilidad resultante de ese resto de subjetividad no reificada son triunfos temporales y tacticos cuyo valor podemos discutir en otra oportunidad, pero no puede negarse que conceptualmente se trata de discernir posibilidades de subversiones que son "ontologicamente" tan probables como la dominacion que se padece. De esa posibilidad que para De Certeau esta democraticamente distribuida porque es "universal" dada la relacion del sujeto con el lenguaje, el incosciente y la propia realidad de la materia, nace el hecho de que la critica inmanente que Adorno o Foucault reclaman no tenga un sujeto privilegiado (el "docto") sino que resida en las facultades del hombre comun. La critica del proyecto critico que esta en las raices del proyecto del intelectual del que participa Hennion tiene en esa condicion teorizada por De Certeau en debate con Foucault su condicion de posibilidad. Hacer aparecer las pragmatas es justamente concretar esa posibilidad critica (de lo real y del proyecto critico) en su diseminacion real, contra el a priori de que esta posibilidad solo podria ser actualizada por un heroe necesariamente extrano y solitario como el filosofo y el artista de vanguardia.

Pero no es la unica diferencia: de lo anterior se deduce que mientras en la nocion de dispositivo no hay lugar para una agente que siempre es una derivacion, en la critica de De Certeau, y en la nocion de pragmata, hay siempre un resto de subjetividad capaz de obrar y trascender a las capturas y las dispositivaciones en que esa subjetividad emerge.

Segun el propio Hennion (2017), en el dialogo entre distintas ramas de la sociologia francesa y la importacion de las teorias de la accion norteamericanas, se dibujan a partir de los anos ochenta tres movimientos que anteceden al suyo propio. En primer lugar, la sociologia de las ciencias y las tecnicas, identificada a veces como STS (Science & Technology Studies), e impulsada principalmente por trabajos de Latour y Callon, proponia el tratamiento simetrico entre los objetos y los sujetos, los humanos y las cosas. En segundo lugar, dentro de este giro pragmatico tambien se contaban investigaciones como las de Luc Boltanski, Michael Pollak y Laurent Thevenot, interesados en la elaboracion de modelos de accion sensibles, apoyados en los objetos, aunque sin abandonar los marcos de una teoria de la accion. Por ultimo, los trabajos nucleados en el CEMS (Centro de estudio de los movimientos sociales), central en la lectura francesa de la etnometodologia y en la renovacion de las perspectivas de investigacion sociologica sobre la pragmatica de la accion colectiva.

Otro sentido para la expresion etnografia

El trabajo de Hennion no parte del metodo etnografico, ni lo teoriza como recurso privilegiado, pero tiene al menos dos tipos de relaciones que iluminan cuestiones de su practica. Una que hace la comprension totalizante de la investigacion y otra que se relaciona con el caracter dialogico del metodo etnografico. Desde nuestra perspectiva no es tan importante enunciar la mejor version posible del metodo (cosa que ademas hallamos imposible) sino subrayar el sentido en que las formulaciones de Hennion nos ayudan a discutir lo que surge en algunas versiones de este, vistas las practicas de los etnografos.

Totalidad y mediaciones.

Partamos de algo que ya hemos senalado: la musica no es algo inmediatamente dado sino un conjunto de mediaciones que es preciso hacer aparecer en un trabajo que se remonta hacia todo lo que pulsa en lo que nos aparece como musica. En este caso es preciso entender que la ontologia de los objetos propuesta por Hennion implica una idea de totalidad singular, multidimensional y en movimiento que implica al mismo tiempo el trabajo artesanal y multisituado del investigador que remite sino a todas a algunas de las formulaciones clasicas del metodo etnografico, como, por ejemplo, la de Marcel Mauss: el hecho social en su multidimensionalidad tanto en los aspectos significativos como en su materialidad. Pero en el caso de Hennion la referencia a la totalidad puede reconocerse mas explicitamente en el dialogo con Becker que especifica el sentido de la totalizacion y su relacion con el metodo etnografico y con una teoria de las mediaciones.

Becker en su intencion de relativizar las mistificaciones del arte o del comportamiento desviante, propone cambiar las preguntas y con ello propone una via metodologica. Al considerar el caso de los usuarios de marihuana Becker deja de preguntarse ?por que se da un cierto comportamiento?, como si hubiera una condicion extraordinaria de los sujetos que lo facilitara, y comienza a interrogar las condiciones bajo las que cualquier persona podria transformarse en un usuario de marihuana. Cuando las preguntas se desplazan del ?por que? al ?como? la investigacion se obliga a dar cuenta de un conjunto de condiciones de la interaccion (?quienes?, ?cuando?, ?con que companias?, ?con que herramientas?, ?con que aprendizajes?). Como afirma Becker (2011, p. 87), aun reconociendo que se trata de una hiperbole, "queria conocer todas las circunstancias alrededor de un acontecimiento", "Queria conocer las secuencias de las cosas, como una cosa llevaba a la otra" o sea "mucho mas de lo que acostumbran a querer los cientificos sociales". Por ello se exige a si mismo intentar entender las cosas en un espacio afirmando que "todo tiene que estar en un lugar" y reclamando al mismo tiempo "poner dentro todo lo que no puede quedar afuera", es decir darle el caracter de parte de los hechos a los elementos que irresponsablemente llamamos "contexto" como si los fenomenos sociales se dividieran entre una secuencia causal aislable y un espacio donde se empotran. Asi su concepcion de las exigencias de la investigacion empuja el esfuerzo del investigador a la descripcion de un proceso complejo en su singularidad que implica como minimo un compromiso con el metodo etnografico en tanto "descripcion verbal detallada" (Becker 2015, p. 27).

No se trata de una mera "contextualizacion": Contexto es tambien una nocion para dudar en el marco de una consideracion pragmatica: el sujeto enredado y definido como tal en mediaciones y pragmatas no tiene al contexto como una plataforma fija que le da sede a la accion sino como una mochila que contiene los recursos que el sujeto moviliza y se redefine por estas mismas acciones. En esa perspectiva la diferencia entre texto y contexto se vuelve casi irrelevante.

La concepcion de Hennion conserva en su infraestructura teorica esta nocion que hasta cierto punto solicita al metodo etnografico al mismo tiempo que le propone un marco interpretativo que permite construir el campo mas aca de las distinciones entre sociedad, cultura y naturaleza o entre individuo y sociedad. Desde este punto de vista corresponde al etnografo abrir, desplegar y recorrer ese campo de mediaciones. No sabemos hasta donde la etnografia es la unica via para una teoria de las mediaciones, pero sabemos que es pertinente y que esta redefine el arsenal de instrumentos interpretativos del etnografo.

Conversacion

Este compromiso entre teoria de las mediaciones y metodo etnografico obliga a considerar la especificidad de una cuestion: ?cual es el papel del sujeto en una teoria de las mediaciones? ?Cual es la posicion del etnografo frente a ese sujeto?

Algunos etnografos, sobre todo algunos profesores de metodo etnografico, acostumbran a decirnos, en un discurso escolarmente escandido, que el enfoque etnografico, que no es ni el metodo ni el texto (que tambien son parte del metodo), implica una atencion, un respeto por el punto de vista del nativo. Resta el pequeno problema de cual es la teoria que permite identificar, interpretar y situar el "punto de vista del nativo" que de ninguna manera es evidente.

La penumbra en la que permanece esa cuestion es el motivo por el cual la gran popularidad de la que goza actualmente el metodo etnografico no necesariamente es acompanada de una conciencia critica acerca de lo problematica que resulta esta definicion y de lo contradictorias que resultan con ella algunas de sus versiones: por ejemplo aquellas que acuden al punto de vista nativo para luego interpretarlo por una condicion totalmente exterior al campo de interlocucion en que se constituye una etnografia (es como resolver un juicio acudiendo a la jurisprudencia antes que al analisis de la singularidad del caso). Ha sido muy facil en estos anos leer etnografias en las que las artes interpretativas del sociologo se basan antes que nada en saber aquello que el actor no sabe, en la posibilidad de inscribir el discurso nativo como portador de un sentido semipleno y contradictorio cuyo establecimiento y equilibrio definitivo depende del interprete que propone un contexto no advertido por el sujeto para devolverle asi alguna conciencia. Es preciso recordar aqui esas versiones y contradicciones por el punto de contraste que ofrecen al cruce fructifero que se da entre el metodo etnografico y la intervencion de Hennion con elementos presentes en este mismo. Esta intervencion tiene un doble valor: si por un lado antepone una teoria de la totalidad que rompe la ilusion de ingenuidad acerca de la transparencia del punto de vista nativo, por otro propone un papel especifico, productivo y cognitivamente iluminador para el sujeto que habita esa totalidad y con el cual el etnografo dialoga.

De una forma que especifica la consideracion pragmatica, Hennion ha enfocado la investigacion de los aficionados a diversas practicas incluida la escucha musical. Ese conjunto de trabajos ayuda tanto a situar el problema que senalamos mas arriba en la practica del enfoque etnografico y sus consecuencias en el plano metodologico, como a senalar una via de superacion a partir de la consideracion del lugar decisivo que desempenan operadores clave como lo son en el caso de la musica o el consumo de vino, los "aficionados". No se puede seguir viendo en los aficionados la placa sensible que da cuenta de la exposicion a los "rayos x" de la obra, las fuerzas ciegas del mercado y las inercias mudas de la estructura social condensadas en cada acto, sino un punto de anudamiento de una propension que el aficionado cuestiona antes que nadie. Es necesario entender que en la actividad del aficionado no se despliega un "gusto" como actualizacion (simple o compleja) de una condicion previa producto de las determinaciones de una habitualidad que se confronta a un estimulo, sino que es una actividad intensa, cooperativa, siempre en algun grado reflexiva, materialmente interpelada. En ella se establece una vinculacion, que es distinta de la expresion de una disposicion previa en un conjunto de opciones que cumplen el papel del sucedaneo de la practica. En una vinculacion, el "gustador" trabaja para que el objeto lo llame y se haga amar por el en una situacion de incertidumbres y cuestionamientos (nos volvemos fans, no nos revelamos tales y aunque creamos que el objeto nos "llama" como Dios a Pablo de Tarso, subyace a nuestra conversion descripta performaticamente como "repentina" un trabajo de engarzarse con las multiples posibilidades del objeto y sus habilitaciones). La nocion de "gusto adquirido", frecuente en el sentido comun y que se usa para designar gustos dificiles, pero socialmente "obligados", como por ejemplo el mate o el alcohol, se pone en la pista de lo que la nocion de vinculaciones pone en juego. Esta "rompe la oposicion que acentua el dualismo de la palabra gusto, entre una serie de causas que vendrian del exterior y el <<hic et nunc>> de la situacion y de la interaccion"(Hennion, 2010, p. 26) y designa una tarea que no debe ser concebida como el efecto de declaraciones y etiquetas sino como algo que se relaciona con la actividad de las personas y con la capacidad de los objetos de "coproducir lo que pasa" creando un lazo especifico.

Si lo que se llama "sociologia espontanea" de los actores es en realidad algo que surge de intentar desconocer que el aficionado, mucho antes que el sociologo, pone en cuestion la determinacion de sus gustos cuestionandolos por la "naturalidad" con que se imponen en su menu, por su caracter de moda, por la evidencia de la frontalidad con que el gusto es solicitado desde la oferta (como lo constata Hennion--2010--, los nativos tambien son suspicaces como Bourdieu). En vez de una semi conciencia debe verse en el aficionado un critico en acto, el protagonista de un esfuerzo para hacer que un objeto se haga querer por ese sujeto que en ese movimiento prefigura el esfuerzo del sociologo (del sociologo pragmatico, claro). Imaginando una sociologia sonada y partiendo del papel clave que cumplen los aficionados, Hennion (2010, p. 33) pregunta:
   ?Y si, al contrario, escuchando a los aficionados, la sociologia
   reconociera por fin este imperio, mejor dicho, el arte de una
   relacion mas intensa y reflexiva que, a traves del gusto, los
   humanos establecen poco a poco con los objetos, con los demas, con
   su cuerpo y con ellos mismos?


Antes que repudiarlo, corregirlo o ponerlo en su lugar la sociologia debe acompanar al aficionado todo el tiempo para dar cuenta de que con el aparece la pragmata. Esta surge en el campo etnografico en tanto este es el campo de experiencia en que los esfuerzos, vaivenes y soluciones (en el sentido quimico de la expresion) surgen en su verdad siempre particular. En ese sentido el aficionado es "profesor de pragmatismo" (Hennion 2017, p. 13): en acto es parte del proceso de asimilacion y acomodacion con el ambiente y como es reflexivo expone ese proceso en sus impasses, aceleraciones y en las categorias con que este se despliega.

Conclusion

En este trabajo hemos considerado las consecuencias que la renovacion teorica propuesta en las ciencias sociales por autores como Hennion, y su enfasis en la actancia, la agency, de las cosas, tiene para la conceptualizacion y la practica concreta del metodo etnografico, en un momento en el cual las investigaciones que se identifican con este abordaje se multiplican y ganan legitimidad en nuestro medio academico.

Para ello, primero expusimos los limites del constructivismo en tanto apuesta intelectual. Argumentamos que el constructivismo, en su continuidad con el planteo fundador de las ciencias humanas y su division tajante entre el espiritu y la naturaleza, enfatiza en el caracter "socialmente construido" y evanescente de la realidad, por lo que tiende a relegar los efectos de las construcciones historicas. En los planteos pragmatistas estas aparecen recuperadas y sedimentadas como irreversibilidades, como cosas, como objetos que ejercen tanto una resistencia como un apoyo a las acciones futuras. De esta forma, estos desarrollos asumen la contingencia en la produccion de configuraciones sociales, sin negar su poder de determinacion futura. A esta idea apuntan los conceptos de mediacion (Hennion) y de traduccion (Latour), cuya comparacion revela un proyecto cientifico en buena medida compartido, uno en el cual hay que "hacer hablar a los objetos" (Latour, 2008, p. 117) o asumir que estos tienen "derecho a replica" (Hennion, 2010, p. 26). Especificamente, consideramos que la nocion de mediacion da cuenta mas completamente de este programa, al lidiar con un ambito como el de la cultura, considerado aun hoy como un espacio meramente simbolico.

En un segundo momento, trabajamos sobre la pragmatizacion posterior de la sociologia de las mediaciones. En este corrimiento, esta sociologia encuentra una ontologia acerca de un mundo que esta todo el tiempo haciendose. Al postular estar muy cerca de los objetos, el pragmatismo es decisivo para Hennion: los objetos no estan dados, sino que arriban, se despliegan, cambian de estado, acompanan a los sujetos y son usados por ellos. A esta altura, categorias objeto y sujeto resultan poco operativas y Hennion propone ir hacia las vinculaciones que existen entre ellos de forma plural y contingente, hacia la idea de que al tiempo que hacemos las cosas, las cosas nos hacen a nosotros. Por nuestra parte, precisamos este argumento, referido en los ultimos trabajos de Hennion con el concepto de pragmata, en una comparacion con la nocion de dispositivo presente en la obra de Foucault, lo cual obligo asimismo a pasar por el postulado de la capacidad critica de los sujetos que Hennion retiene del proyecto de De Certeau.

Por ultimo, y aun cuando la propuesta de Hennion no sea exclusivamente etnografica, defendimos que viene al encuentro del metodo etnografico. Tanto al de la definicion limitada que dimos antes "descripcion basada en el punto de vista del nativo", como al de una mas exigente que pide al etnografo que se abstenga de interpretaciones que impliquen un sentido ajeno al campo historico en que se produce la accion (y esto no implica que el mencionado campo sea exclusivamente el campo de la interaccion cara a cara como lo suponen aquellos que reducen la etnografia a microsociologia). A estas dos definiciones la propuesta de Hennion viene a ofrecerles una posibilidad. A la primera definicion le ofrece una posicion menos ingenua y menos empirista acerca de lo que sean el "nativo" y su punto de vista: es preciso hacer aparecer el objeto a traves de la red de mediaciones para que el nativo, al que se supone dado se presente. El "nativo" supone una teoria de la totalidad y de las mediaciones en la que su "punto de vista" no es transparente (porque depende de un "contexto", de un juego de lenguaje especifico en el que sus palabras tienen una significacion particular mas alla del diccionario generico de su lengua--cualquiera sea ella--). Y por esto mismo la aproximacion etnografica no necesariamente es a lo inmediatamente dado, al "cara a cara" al que se reduce la etnografia en tanto metodo asociado a la exploracion de sociedades que con muy mal criterio solia llamarse "simples" y "primitivas".

No deja de tener significado para nosotros el hecho de que Hennion elige resaltar a los historiadores sociales como practicantes de una forma adecuada de abordar los objetos. Aqui cabe un razonamiento transitivo que valida nuestra suposicion acerca de las repercusiones que tiene esa postura para entender el metodo etnografico en la perspectiva de Hennion. Evans Pritchard al comparar la posicion de la antropologia social y la historia social discernia un isomorfismo en estas ciencias humanas de una totalidad social en su integridad. Y recordemos que Evans Pritchard estudio sociedades tribales en las que reconocio formas de articulacion politica de gran escala que daban cuenta de su complejidad sin ceder al prejuicio de que la ausencia de Estado en ellas significase simplicidad. Esto, que se vincula al hecho de que la antropologia social inglesa de la que es parte no era ni una microsociologia ni una indagacion de la cultura separada de lo social sino mas bien una sociologia de ultramar, tiene una particularidad en el caso del autor de Los Nuer: se apoyaba en una concepcion del metodo etnografico en la que subrayaba, a pesar de sus evidentes y criticados compromisos coloniales, la necesidad y el caracter crucial del elemento dialogico que caracteriza al metodo etnografico en algunas de sus versiones contemporaneas.

Si no es con todas las razones no es por nada que en la propuesta de Hennion reside para nosotros un senalamiento de pertinencia indiscutible: si en la antropologia como historia social se subraya el elemento dialogico, en la sociologia de Hennion, en consonancia se halla inscripta la necesidad de no soltar nunca la mano del aficionado para entender las practicas.

https://doi.org/10.24215/18537863e048

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Notas

(1) Este articulo reelabora y expande una reflexion previa de ambos autores publicada en Cuestiones de Sociologia n. 16, con motivo de la presentacion de una traduccion del mas reciente trabajo de A. Hennion sobre su desplazamiento de las mediaciones a las vinculaciones.

(2) Excede a nuestras posibilidades de tratamiento en este espacio la cuestion a la que remite la expresion nativo que congela en el lenguaje una perspectiva colonial de la investigacion antropologica y que encuentra soluciones alternativas en trabajos como los de Borges (2011), Ferraudi Curto (2014) o Merenson (2016).

(3) Las citas a De Certeau en La Pasion Musical no son profusas, pero resultan estrategicas: ellas aparecen en esta obra como las inspiradoras y al mismo tiempo como horizonte de cierre de la concepcion de la mediacion como un movimiento generalizado dinamizado por una falta respecto de la cual trabaja, asintoticamente, la representacion.

Ornela Boix

Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad

Nacional de La Plata, Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y

Tecnicas, Argentina

ornelaboix@gmail.com

Pablo Seman

Instituto de Altos Estudios Sociales, Universidad Nacional de San Martin,

Consejo Nacional de Investigaciones Cientificas y Tecnicas, Argentina

pabloseman@hotmail.com

Recepcion: 30 de abril de 2018--Aprobacion: 10 de mayo de 2018--Publicacion: 21 junio 2019
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Author:Boix, Ornela; Seman, Pablo
Publication:Revista Latinoamericana de Metodologia de las Ciencias Sociales
Date:Jun 1, 2019
Words:8929
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