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Ethnobotany of Spondias purpurea L. (Anacardiaceae) in the Yucatan Peninsula/ Etnobotanica de Spondias purpurea L.(Anacardiaceae) en la Peninsula de Yucatan/ Etnobotanica de Spondias purpurea L.(Anacardiaceae) na Peninsula de Yucatan.

SUMMARY

Variants of Spondias purpurea or abales are crops widely used and managed by the Maya of the Yucatan peninsula, Mexico, where the highest number of variants of this species (32) has been reported for Mexico. Ethnobotanical studies were conducted in the Municipality of Hocaba, Yucatan to find how many types of abales are recognized by local people, how do they distinguish them, what is the use of different variants, which are preferred for particular uses, which are the most productive, how the variants are managed. Ten variants of abales of S. purpurea were identified, which are all used in local Mayan households as food, medicine, and fodder. Three groups of variants were recognized by local people according to the harvest season, which generally occurs between April and October. The first group (yaxkim abal in Mayan language) is harvested during the dry season, the second (hahal abal) during the rainy season, and the third one (keel abal) by the end of the rainy season. All households interviewed said to consume fruit of abales, but the variants mostly consumed are chi abal (100%), tuspana abal (80%) and campech abal (60%). The remaining variants are consumed less commonly. The vast Mayan knowledge about the cultivation of S. purpurea shows their agrobiodiversity management, practiced by local people for centuries, favoring the maintenance, conservation, and diversification of these important genetic resources. Ethnobotany allows the understanding and management of this species, and is a basis to develop strategies for in situ conservation, to increase its use, and improve income, food security and nutrition of local people.

RESUMEN

Las variantes de Spondias purpurea o abales son cultivos menores ampliamente utilizados y manejados por los mayas de la peninsula de Yucatan, Mexico, donde se ha registrado el mayor numero de variantes de esta especie (32) en Mexico. Se estudio el uso de la especie y sus variantes en el municipio de Hocaba, Yucatan, para contestar cuantos tipos de abales reconocen los pobladores del area?, como las distinguen?, que usos les dan? que variantes prefieren para diferentes usos?, que variantes son mas productivas?, cual es su manejo y cuidado? Se determinaron 10 tipos de abales de S. purpurea aprovechados por las familias campesinas mayas como alimento, medicina y forraje. Se identificaron tres grupos de variantes de acuerdo con las epocas de cosecha de la fruta entre abril y octubre. La primera produce frutos en la temporada de secas (denominada yaxkim abal en maya), la segunda en lluvias (hahal abal) y la tercera a finales de la lluvia (keel abal). Todas las unidades familiares entrevistadas consumen abales, resaltando las variantes chi abal (consumida por 100% de las familias), tuspana abal (80%) y campech abal (60%). El vasto conocimiento del cultivo en Hocaba demuestra el manejo de la agrobiodiversidad por los agricultores durante milenios, propiciando el mantenimiento, conservacion y diversificacion de los recursos fitogeneticos locales. La etnobotanica permite entender el uso y manejo de esta especie, sustentar estrategias de conservacion in situ, y aumentar su empleo para el desarrollo y bienestar, como una opcion para mejorar el ingreso, la seguridad alimentaria y la nutricion de los habitantes locales.

RESUMO

As variacoes de Spondias purpurea ou cirigueleiras sao cultivos menores amplamente utilizados e manipulados pelos mayas da peninsula de Yucatan, Mexico, onde tem sido registrado o maior numero de variacoes desta especie (32) no Mexico. Estudou-se o uso da especie e suas variacoes no municipio de Hocaba, Yucatan, para responder, quantos tipos de ciriguelas reconhecem os povoadores da area?, como as distinguem?, que usos lhes sao dadas?, que variacao preferem para diferentes usos?, que variacoes sao mais produtivas?, qual e sua manipulacao e cuidado? Determinaram-se 10 tipos de ciriguelas de S. purpurea aproveitadas pelas familias camponesas mayas como alimento, medicina e forragem. Identificaram-se tres grupos de variacoes de acordo com a epoca de colheita da fruta entre abril e outubro. A primeira produz frutos na temporada de seca (denominada yaxkim aval, na lingua maya), a segunda em temporada de chuva (hahal abal) e a terceira no final da temporada de chuva (keel abal). Todas as unidades familiares entrevistadas consomem ciriguela, destacando as variacoes chi abal (consumida por 100% das familias), tuspana abal (80%) e campech abal (60%). O vasto conhecimento do cultivo em Hocaba demonstra a manipulacao da agrobiodiversidade pelos agricultores durante milenios, propiciando a manutencao, conservacao e diversificacao dos recursos fitogeneticos locais. A etnobotanica permite entender o uso e manipulacao desta especie, sustentar estrategias de conservacao in situ, e aumentar seu uso para o desenvolvimento e bem estar, como uma opcao para melhorar o ingresso, a seguranca alimentar e a nutricao dos habitantes locais.

PALABRAS CLAVE / Etnobotanica / Huerto Familiar / Mayas / Mexico / Spondias purpurea/ Yucatan /

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El genero Spondias comprende 17 especies, siete de las cuales son neotropicales y diez del tropico asiatico (Kostermans, 1991). En el continente americano su distribucion se extiende desde Mexico hasta Peru y el sur del Brasil (Dodson y Gentry, 1978; Barford, 1987). Las especies Spondias mombin, S. radolkoferi y S. purpurea son nativas de Mexico y forman parte de los bosques tropicales subcaducifolios, bosques de galerfa y bosques tropicales caducifolios, respectivamente (Rzedowski y Rzedowski, 1999). S. mombin y S. purpurea tienen una distribucion natural (Figura 1) que va desde Sinaloa hasta Chiapas en la vertiente del Pacifico y desde Tamaulipas hasta la peninsula de Yucatan en la vertiente del Golfo de Mexico (Rzedowski y Rzedowski, 1999) y, ademas, son cultivadas.

S. purpurea es un arbol que alcanza los 15m de altura, caducifolio, poligamo-dioico, con hojas compuestas imparipinnadas con una vaina intermarginal. Las flores son pequefias de colores variados (blanco verdoso, rosa, purpura o rojo intenso), arregladas en racimos cortos. Los frutos son una drupa generalmente anaranjada, roja, cafe-rojiza o de color morado y en algunas variantes amarilla, oblongo-cilindrica; la semilla es amarilla y fibrosa (Kostermans, 1991). Con frecuencia sele confunde con S. mombin, especie que posee hojas de 2530cm de largo y paniculas terminales de 15-40cm de largo, mientras que S. purpurea tiene hojas de 15-20cm de largo y flores arregladas en pequefios racimos axilares <8cm de largo. Los estambres son desiguales, mas cortos (3mm) que los petalos, las anteras esteriles en las flores femeninas y el gineceo estareducido en las flores masculinas (Rzedowski y Rzedowski, 1999).

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Los frutos de ambas especies son muy apreciados en diversas' regiones de Mexico (Pennignton y Sarukhan 1998). Las semi llas de S. mombin y S. purpurea son dispersadas por murcielagos frugivoros (Sousa-Novelo, 1949; Sanchez, 1978; Leon, 1987). La planta crece sobre sustratos pedregosos, ya que presenta un enraizamiento superficial y no requiere de grandes precipitaciones para su crecimiento. El nombre vernaculo de S. purpurea masgeneralizado en Mexico es ciruelo o ciruela mexicana, pero entre diversos grupos etnicos del pais se han registrado distintos nombres, como cuaripa en el estado de Jalisco; ten en San Luis Potosi; xocobitl en Morelos; chatsutsoco-scatann en Veracruz; biaxhi, biagi, piache, yaga-yeche, en Oaxaca; huitzo, cutzuhuitzo, putzohuitz en Chiapas; campech abal, ek abal, haha'al abal, hondura abal, huhi abal, ix houen, k'ek'en abal, sabac abal, tuspana abal, xcan abal, xi abal, xk'ini abal, xkusmil abal, xuntura abal en Campeche, Quintana Roo y Yucatan.

Sousa-Novelo (1949) hizo una descripcion detalladas de los abales o ciruelas que se cultivan en Yucatan, indicando los usos y las caracteristicas mas sobresalientes de los frutos, tales como tamano, color y sabor. Cuevas (1992) registro que las variantes de S. purpurea son clonales y que sus frutos producen semillas inviables. Previamente, Leon (1987) encontro que la causa de tal inviabilidad es la infertilidad del polen. Sin embargo, Juliano (1932), Sarkis (1989) y Valverde et al. (1991) registraron algunas variedades fertiles que se propagan por semillas. Leon y Shaw (1990) encontraron que las variedades de Mexico conforman dos grupos de acuerdo a la epoca de fructificacion; uno de ellos se cosecha en la temporada seca y el otro en la temporada de lluvias. Este ultimo grupo suele incluir las variedades de mayor calidad.

Aunque en la peninsula de Yucatan no se han registrado restos arqueologicos que permitan determinar la antiguedad del cultivo de Spondias spp., en el Valle de Tehuacan, Puebla, MacNeish (1962) encontro en la Fase E1 Riego (9600-7000AP) abundantes restos de plantas, entre ellas semillas de ciruela (S. mombin segun Smith, 1967). Esta informacion apunta a que su aprovechamiento fue practicado por los pueblos que ocuparon esa region. En la cueva La Changuera en el estado de Morelos, Morett y Ruiz (1997) identificaron el material como S. purpurea forma rubra con una antiguedad de mas de 2000 anos. Miller y Schaal (2005) aportan evidencia de que el proceso de domesticacion de S. purpurea tuvo un centro importante en la peninsula de Yucatan. Por su parte, Zizumbo y Colunga-Garcia Marin (2008) senalan que las poblaciones domesticadas tienen reducida capacidad de reproduccion sexual debido a la propagacion vegetativa recurrente y que bajo domesticacion muestran gigantismo y cambios en la coloracion de los frutos de rojo a amarillo y verde, lo cual reduce su posibilidad de dispersion por aves.

Cabe senalar que son relativamente escasos los estudios que aborden a la domesticacion como un proceso vigente en sistemas tradicionales de cultivo y que la historia oral a traves de los conocimientos y practicas culturales de agricultores actuales son una contribucion especial para la comprension de este fenomeno. Se realizo un estudio etnobotanico con el cual se busca contestar las siguientes preguntas: Cuantos tipos de abales reconocen los pobladores del area?, como los distinguen?, que usos les dan?, que variantes prefieren para los diferentes usos?, que variantes son las mas productivas?, cual es su manejo y cuidado? El objetivo del estudio es documentar el saber y practicas tradicionales de los actuales mayas en relacion con el aprovechamien to, el manejo, criterios de percepcion y clasificacion de los tipos de abales de S. purpurea cultivadas en huertos familiares, asi como elaborar un inventario de los nombres vernaculos asignados a esta especie, registrando los usos, las partes de las plantas utilizadas, las formas de preparacion y el tipo de manejo.

[FIGURA 2 OMITIR]

Metodos

El estudio se realizo en los poblados de Sahcaba y Hocaba, municipio de Hocaba, en la region central de la peninsula de Yucatan, Mexico (Figura 2). La vegetacion original era bosque tropical caducifolio (bosque tropical seco) con una altura de 6-10m y diametros entre 10 y 30cm (Flores y Espejel, 1994). Sin embargo, en la actualidad domina la vegetacion secundaria originada por cultivos, principalmente de maiz y henequen, en parcelas abandonadas de distintas edades (Miranda y Hernandez-Xolocotzi, 1963; Flores y Espejel, 1994; Ortega, 1997; Pool, 2000; Gonzalez-Iturbe, 2004). El municipio cuenta con 5312 habitantes de origen maya, que practican sistemas de produccion agricola tradicional como la milpa (cultivo de maiz) y el huerto familiar.

Se revisaron interpretaciones de los codices Dresde (Thompson, 1988) y Cospi (Anonim, 1665). Tambien se revisaron los relatos de cronistas de la epoca colonial que describen los remedios escritos en maya, como el Chilam Balam de Ixil, la miscelanea de Pio Perez conocida actualmente como Codice Perez, asi como otros escritos en castellano como El Libro del Judio. Particularmente importantes fueron las relaciones escritas por conquistadores espanoles, en su mayoria frailes que describen la existencia de especialistas en el arte de curar (Diego de Landa, 1556; vocabularios mayas conocidos como el Diccionario de Motul, vease Martinez 1929; Pio Perez, 1877). Asimismo, se revisaron trabajos mas recientes de Roys (1931), Barrera-Martin et al. (1976) y Barrera-Vazquez (1963).

Se hicieron entrevistas abiertas y semi-estructuradas (Martin, 2004) a 30 familias, 27 en Hocaba y 3 en Sahcaba, con el fin de obtener informacion general sobre usos, tecnicas de cultivo, propagacion, produccion, cosecha, procesado de los productos e importancia economica de los abales. La unidad de muestreo fue la familia in extenso (abuelos, hijos y nietos) y/o nuclear (hijos y padres) y la participacion en las entrevistas fue grupai. Las entrevistas se grabaron en cintas magnetofonicas. Se utilizaron fotografias de flores, hojas, cortezas y frutos con el fin de identificar cuales son las caracteristicas de los abales que los miembros de la familia usan para reconocerlas y como las diferencian (flores, hojas frutos). Tambien se pregunto sobre cual es la variante que prefieren y el orden de preferencia. Se prepararon ejemplares herborizados de las diez variantes de abales cultivadas en Hocaba y Sahcaba (nov 1997 - dic 1999) que fueron depositados en el Herbario Alfredo Barrera Marin (UADY), el Herbario-Fibroteca (CICY) y el Herbario Nacional de Mexico (MEXU).

La produccion de frutos por variante de abal se estimo con base en el metodo de Worthington (Blabe et al., 1990). Se contaron frutos en un porcentaje representativo de ramas de cada arbol, con base en lo cual se extrapolo y se estimo la produccion de frutos de todo el individuo. Con base en la informacion etnobotanica se determino que el grosor del exocarpo (cascara) y la cantidad de pulpa y/o la cantidad de azucares son tomados en cuenta para el uso y cultivo de las variantes, por lo que se eligieron como caracteres con significado para evaluar su variabilidad. Se realizaron mediciones del largo, ancho y grosor del exocarpo con un vernier y se calculo el peso fresco y seco peso del mesocarpo (pulpa) mediante una balanza de precision. La cantidad de azucares se determino con un refractometro manual ATAGO, Brix 0-32% (en Brix a 20[grados]C).

Resultados

Algunas cronicas de la epoca colonial indican que la ciruela fue culti al y se encontraba bajo procesos de seleccion artificial desde tiempos prehispanicos por los mayas. Diego de Landa (1566) refiere que: "... hay ciruelos de muchas diferencias y algunas muy sabrosas y sanas..." En las Relaciones Historico-Geograficas de Yucatan (1581) los cronistas senalan que las plantas de ciruelas se encontraban en la vegetacion natural y cultivadas en sus casas: "... hay gran cantidad y diversidad de ciruelas de diferente color y gusto de las de Espana, que llaman ... aval [abal] .... la mejor de ellas es la morada que llaman ... zabacabal [sabakabal] y otra muy buena que llaman yxchiabal [ixchi'a-bal]...". En de Landa (1566) se menciona que "... hay gran cantidad y diversidad de ciruelas de diferente color y gusto de las de Espana, que llaman ... aval [abal], y alguna de ellas parecen a las endrinas; son casi moradas ... son arboles que cuando echan el fruto pierden la hoja y mientras les duran estan sin ella; echan la fruta pegada al mismo arboi..." "... tambien hay cinco manera de ciruelas y la mejor de ellas es la morada que llaman.., zabacabal [sabakabal] y otra muy buena que llaman yxchiabal [ixchi'a-bal] que son verdes cuando maduran y tienen la pepita chica; las demas no son buenas..." Ademas se describen remedios empiricos para mitigar alguna dolencia como el "bato" para el que se empleaban los frutos de la segunda cosecha del abal. Las hojas de la ciruela kinil se usaban para mitigar el dolor de cabeza; para el mal de ojo se empleaban las hojas del yal abal, para los "pujos" se usaba una bebida fermentada de zabac abal, entre otras. Escritos en maya en los Libros de Chilan Balam de Ixil, Kaua, Nah y Tekax, asi como otros escritos en espanol como son el Libro del Judio (Andrews, 1979) y el Codice Perez (Solis Alcala, 1879), dan cuenta de uso medicinal de las plantas utilizadas por los mayas, entre los cuales se reportan los tratamientos de las yagas de la boca mediante hojas de abal, una infusion de corteza de sabac abal usada para aliviar la diarrea, y la combinacion de hojas, flores y corteza de xtok abal para tratar la gonorrea.

Entre las referencias historicas posteriores destacan las del s. XIX y principios del s. XX, entre ellas la de Barcena (1895), quien presenta informacion detallada sobre la produccion de S. purpurea (ciruela roja y amarilla), S. lutea L. (jobo) y S. mombin L. (ciruela amarilla), indicando las localidades productoras, su produccion anual de fruta y la forma de comercializacion, aunque no menciona las variantes de ciruelas. Sin embargo, segun Suarez (1977) en el s. XIX se producian en los huertos de Yucatan mas de 10 tipos de ciruelas. Tambien destacan los trabajos de Donde y Donde (1907) y Cuevas (1913).

La peninsula de Yucatan es una de las regiones de Mexico donde se registra el mayor numero de nombres de las variantes de los abales. De acuerdo con fuentes de diferentes epocas (De Landa, 1556, Lopez de Cogolludo, 1688, Chilam Balam de Ixil), para diferenciarlas los mayas asignan terminos particulares; por ejemplo, ke'ken abal (ciruela de cochino), chi abal (ciruela de boca), xcan abal (ciruela amarilla), entre otros. El trabajo de Sousa-Novelo (1949) y la informacion etnobotanica de campo obtenida en este estudio dan muestra de los diversos nombres asignados actualmente a las variantes de S. purpurea en la region. Los mayas reconocen a S. purpurea como una unidad taxonomica (abal), que agrupa a tres clases principales de acuerdo con el periodo en que se cosechan sus frutos: 1) secas (yaxkim abal), 2) lluvias (hahal abal) y 3) finales de lluvias (keel abal). Pero la clasificacion maya tambien considera los diferentes usos de los abales (Figura 3). Se identificaron 10 variantes en ambas localidades del estudio. Todas las familias entrevistadas reconocieron las 10 variantes, pero cultivan 2 a 6 de ellas junto a otras plantas frutales, maderables o forrajeras.

En general, los campesinos tienen preferencias por las variantes de abal en funcion del gusto personal por distintos atributos de la fruta (Tabla I), no solo por el grado de dulzor (cantidad de azucares). Los sabores que cada entrevistado senalo como mejores son dificiles de evaluar, principalmente porque todas las familias afirmaron que consumen los frutos cuando estan a punto de alcanzar la maduracion (en lenguaje popular "sazones" o "sipones'), aderezados con chile en polvo y sal.. El 90% de las familias entrevistadas coincidieron en senalar a la variante chiabal como la preferida, ya que es dulce y tiene mas pulpa ("noyo" o "meollo") que las otras. Le siguen en importancia las variantes tuspana abal y xhahal abal en un 80%, xhuhi abal en un 60% y campech abal con un 50%, todas las cuales pueden utilizarse para preparar guisos o conservas. En porcentajes menores prefieren la keken abal, ek abal y la xcan abal, la xuntura abal y, por ultimo, la xcusmil abal, variantes que, de acuerdo con los campesinos, "se pican"; esto es, son atacados por una mosca de la fruta.

[FIGURA 3 OMITIR]

Todas las familias entrevistadas coincidieron en que los atributos con base en los cuales reconocen las variantes de abales son la forma, el tamano y el color del fruto, asi como sus sabores. Hay frutos grandes, medianos y pequenos, alargados o redondos. Los colores pueden ser rojo, amarillo, anaranjado, guinda o morado. Cerca del 50% de los entrevistados tambien considero que hay diferencias entre las hojas de las variantes en el color, con tonalidades que van desde verde claro al verde oscuro, asi como variaciones en el tamano y la forma de los foliolos, que varian de pequenos y casi redondos hasta largos en forma triangular. El restante 50% de campesinos entrevistados afirmo no reconocer diferencias en las hojas de las variantes. Todos los entrevistados dijeron que las flores son rojas en todas las variedades y coincidieron en que la corteza del tronco tambienes igual en todas.

La semilla esta rodeada por un endocarpo fibroso y duro y un mesocarpo carnoso. La proporcion entre estas estructuras es un caracter determinante de la calidad del recurso, siendo esta mayor en frutos con mayor proporcion de mesocarpo. El exocarpo constituye la piel o cascara, y su textura y grosor son caracteres importantes para la conservacion de la fruta y su transporte a diferentes mercados. Las frutas que mas se venden son las variantes chiabal, campech abal y tuspana abal, que tienen un exocarpo delgado cuando maduran (Tabla I). Los campesinos consideran que es una fruta delicada y de cascara muy delgada que se debe cosechar antes de estar madura para evitar su pudricion y aumentar la capacidad de almacenamiento.

Los campesinos reconocen que todos los abales presentan cinco estadios a lo largo del ano (Tabla III): 1) cuando tienen flores (floracion), 2) cuando tienen frutos (fructificacion), 3) cuando se cosechan (asociado al estado de maduracion del fruto), 4) cuando tienen hojas (foliacion), y 5) cuando se caen las hojas (defoliacion). Tambien reconocen tres temporadas anuales de cosecha de abales, en cada una de las cuales se cosechan distintas variantes (Tabla III). La primera temporada es en la epoca seca (finales de abril a mayo); la segunda se presenta a principios de las lluvias (finales de junio a julio); y la tercera es en la epoca lluviosa (de finales de agosto a principios de octubre).

La floracion se produce durante la temporada seca, concomitante a la defoliacion de los arboles, con excepcion de las variantes xhahal abal y xuntura abal, las cuales son practicamente perennifolias no obstante no recibir riego. En ocasiones se presenta una lluvia en la epoca seca, que los campesinos nombran "cabanuelas" y que llega a ocasionar la caida de las flores, provocando una baja produccion de frutos. La fructificacion comprende el periodo posterior a la floracion, hasta que los frutos alcanzan su madurez y adoptan un color bien definido que va desde tonos amarillos, anaranjados, rojos y morados.

Los abales se cosechan en diferentes etapas de maduracion. Lo mas comun es cosecharlos antes de la maduracion total del fruto, cuando estan "sipones". Los frutos de las diez variantes se cosechan en este estadio, coincidiendo con la epoca de secas o yaxkim (mar-abr. Los restantes frutos maduros que no son cosechados se dejan caer al suelo para que sean aprovechados por animales domesticos. Los frutos de xhahal abal son cosechados inmaduros. Estos alcanzan su madurez a principio de la epoca de lluvia o xhahal (jun-jul). Los frutos de xuntura abal empiezan a cosecharse cuando las lluvias estan declinando periodo al que los campesinos denominan keel (set-oct).

[TABLA III OMITIR]

Todas las familias entrevistadas senalaron que todas de las variantes de abales se pueden sembrar en cualquier sitio, sin importar el tipo de terreno. Lo mismo en suelo kan'kabal (de color rojo), que en un boxlu'um (de color negro) o en un tzekel (pedregoso). En general, consideran que es una planta "no delicada".

La plantacion de los abales se lleva a cabo mediante propagacion vegetativa, utilizando estacas ("gajos") de 1,30-2m de largo y de 6-10cm de diametro. Los campesinos recomiendan cortar las estacas cuando en la planta "ya estan colgando las flores"; es decir, en la epoca seca, cuando la mayoria de las variantes estan en floracion. Esta recomendacion tiene el fin de garantizar que las estacas propagadas fructifiquen el siguiente ano. Las estacas se siembran a una profundidad de 20-30cm, con una inclinacion de 45[grados] con respecto al sustrato. Los campesinos senalan que asi evita que la planta crezca demasiado y se facilita la cosecha. Despues de la siembra de estacas es necesario regarlas con una "cubeta" de 20 1 de agua, no mas pues de acuerdo con la gente, la planta "moriria por exceso de agua" (pudricion) o "puede acostumbrarse al agua y producir muchas hojas y no frutos". No existe un patron definido en cuanto a la distancia entre plantas, y la gente considera innecesario establecer plantaciones monoespecificas de abales.

Todas las familias entrevistadas senalaron que las plantas de abal, en general, producen fruta aunque esta en ocasiones puede ser pequena. Consideran a una planta como "productiva" cuando produce fruta sin importar la cantidad.

No obstante, distinguen una variante que no produce fruto a la que nombran kinil abal y que es el individuo que produce flores masculinas de la variante dioica. Tambien indicaron que algunos individuos, de las diferentes variantes, producen mas frutos que otros, y reconocieron que las plantas de todas las variantes generalmente producen mas frutos en un ano que al siguiente; esto es, la produccion es heterogenea. Con base en los conteos de frutos (Tabla II) se encontro que la variante xuntura abal es la mas productiva, seguida por las variantes keken abal y chiabal, mientras que la variante menos productiva es la ek abal.

No obstante la variacion interanual en la produccion de fruta de cualquier variante de abal, siempre se cuenta con excedente de produccion para la venta. El 30% de las familias entrevistadas senalaron que la variante que mas se vende es la chiabal, pero otro 30% considero que la mas comercializada es la campech abal. Sin embargo, el 40% afirmo que generalmente venden bien los frutos de todas las variantes porque la gente del pueblo se las pide, ya sea para preparar guisos o dulces. La venta de frutos de las distintas variantes depende de la produccion y la calidad de la planta que se encuentra cultivada en cada huerto familiar. La produccion por planta se vende de acuerdo al numero de frutos dentro del pueblo, y el producto es comercializado por intermediarios en la ciudad de Merida a mayor precio, en ocasiones llegando a duplicar su valor. La venta de los frutales y otras actividades productivas en los huertos familiares se traduce en un ingreso adicional a la familia campesina.

Sobre las practicas de cuidado, en relacion con la sanidad, todos los entrevistados senalaron que "... estas plantas no requieren que seles haga algo, no lo necesitan...". Dijeron que "... si quieres la puedes podar ...", pero no lo hacen. Todas las familias entrevistadas senalaron que las plantas no se enferman y que son muy longevas; se calcularon edades que rebasan el siglo. Sin embargo, los frutos son atacados por la mosca de la fruta, a la que las familias entrevistadas denominan en maya xnocol" Al respecto senalan que "... al fruto le entra el gusano cuando le cae la lluvia ..." Esta plaga le deja muchos orificios que deja a la fruta inservible. La forma tradicional de prevenir el ataque es "... agregando un kilo de sal en la base del tronco para protegerla ...", pero se desconoce si este remedio es efectivo.

Todas las familias entrevistadas afirmaron que para la preparacion del "dulce de abar", lo mas comun es usar la variedad tuspana abal, aunque otras familias consideran que puede hacerse con cualquier variedad, menos con chiabal, porque esta tiene mas agua que pulpa. El 60% de las familias elabora conservas cuando la fruta esta madura. El proceso consiste en deshidratar los frutos al sol y guardarlos, lo que permite que en cualquier epoca de ano puedan preparar el dulce xculin, el cual se prepara mediante una coccion con cal o hidratacion con agua hirviendo y posteriormente agregando azucar.

Todas las familias senalaron que los frutos son comestibles ya sea en fresco, en dulces, en guisados y/o en bebidas refrescantes, y todas coincidieron en la descripcion de las formas de prepararlos. Ademas, tienen uso medicinal para aliviar la dermatitis ocasionada por piquetes de insecto y la reaccion que produce la varicela.

En relacion con su uso como forraje, el 80% de los entrevistados dijeron que las hojas de cualquier clase de abal sirven como alimento para conejos, venados, cerdos, vacas y borregos. Ademas, cuando los frutos caen maduros de la mata se los comen los cerdos. No obstante, solo 20% de las familias las emplean como forraje. Ademas, cerca del 60% menciono que las hojas tambien pueden emplearse en infusion para curar cualquier clase de dermatitis. Un 20% senalo que la corteza la han utilizado para tenir la fibra de henequen (Agave fourcroydes) o zosquil, en la elaboracion de artesanias.

Discusion y Conclusiones

La amplia distribucion de las variantes de abal en la peninsula de Yucatan se debe en parte a que es un elemento floristico de la selva baja caducifolia (Rzedowski y Rzedowski 1999), pero tambien a la importancia que representa para la cultura maya. Colunga y May (1992) consideran que Spondias purpurea es una especie exclusivamente cultivada y que su pariente silvestre es S. mombin; sin embargo, en el presente estudio se registraron individuos silvestres de S. purpurea, algunos de ellos con flores femeninas y otros con flores masculinas, lo cual indica que los parientes silvestres de esta especie aun existen en la region y su distribucion pudo haber sido mas amplia en el pasado. Esta observacion coincide con la propuesta de Miller y Shaal (2005, 2006) y Miller y Knuuft (2006), quienes sostienen que las poblaciones silvestres de S. purpurea existen en Yucatan, pero han sufrido una drastica reduccion, por lo que los huertos familiares mayas son importantes reservorios de diversidad genetica de esta especie. Miller y Shaal (2005, 2006) concluyeron que el proceso de domesticacion de S. purpurea en Mesoamerica fue un proceso multiple, en el cual la peninsula de Yucatan ha sido un importante centro. La alta variabilidad de cultivares registrada en el presente estudio apoya tal conclusion.

La gran cantidad de nombres registrados en este trabajo para las variantes de S. purpurea concuerda con lo reportado hace 60 anos por Sousa-Novelo (1949), lo que permite suponer que sigue siendo una especie importante para las familias mayas y de gran arraigo cultural. Por otro lado, a pesar de que la mayor parte de los codices indigenas fue destruida por los conquistadores espanoles, es posible que estas plantas hayan estado representadas en algunos de ellos, pues aun el principal destructor de estos documentos, Fray Diego de Landa (1566) reconocio el cultivo de las diferentes variedades de Spondias en la region. Las familias mayas conservaron el conocimiento del cultivo de S. purpurea y prueba de ello son los registros del s. XIX que muestran a esta especie como un cultivo economicamente importante en la peninsula de Yucatan (Barcena, 1895).

La clasificacion maya de las variantes de S. purpurea muestra una clara relacion con la fenologia y con las caracteristicas de los frutos, aspectos que tienen que ver con la percepcion indigena de la naturaleza. Avitia-Garcia y Engleman (1998) hicieron hallazgos similares en poblaciones silvestres y cultivadas del estado de Guerrero, Mexico. Por el contrario, Barrera et al. (1976) documentaron categorizaciones de especies unicamente con base en la diferencia en el color de los frutos de chi-abal (S. purpurea), ek'abal (Spondias sp.), k'an-abal (S. lutea) y k'an k'an-abal (S. mombim), algunos nombres que han quedado en desuso o que son sinonimos de los presentes, y otros que no identifican a la especie.

La cantidad de azucares, el grosor del exocarpo (cascara) y la cantidad de pulpa (mesocarpo) de los frutos de las variantes de S. purpurea, son caracteristicas tomadas en cuenta para definir la calidad de los abales, y en la practica tambien son tomadas en cuenta en la clasificacion de variantes y las preferencias de uso y consumo.

La existencia de poblaciones silvestres de S. purpurea en las selvas bajas caducifolias de la peninsula de Yucatan (Gonzalez Iturbe et al., 2002), permite suponer que las primeras sociedades mayas pudieron haber seleccionado individuos silvestres. Con base en los patrones actuales de uso y manejo es factible suponer que elegirian aquellos que produjeran frutos con caracteristicas atractivas, los cuales fueron propagados vegetativamente para, de esa manera, garantizar la produccion de la fruta seleccionada. Esta forma de propagacion es muy comun en las principales especies perennes domesticadas. Loomis et al. (1971) senalan que las fuerzas de seleccion en comunidades naturales o culturales, que contienen una gran diversidad genetica, tenderan a favorecer un crecimiento vegetativo vigoroso, ya que esto confiere ventajas al individuo y, por, ende a su reproduccion. Lo anterior muestra la relevancia de los agroecosistemas en los origenes de la domesticacion de plantas, como lo senalan Miller y Shaal (2005, 2006) y Miller y Knuuft (2006). Bajo domesticacion, los abales muestran gigantismo y cambios en la coloracion de los frutos de rojo a amarillo y verde, lo cual reduce su capacidad de dispersion por aves.

Otra posible explicacion de la variabilidad de S. purpurea en la peninsula de Yucatan puede ser la posibilidad que individuos silvestres de otras regiones de Mexico y Centroamerica hayan sido introducidas en etapas tempranas o durante el desarrollo inicial de la cultura maya, y que lo que se tiene ahora es el resultado de esta introduccion y diversificacion, tal como lo sugieren Miller y Shaal (2006) y Zizumbo y Colunga-GarciaMarin (2008).

Las cualidades de S. purpurea como especie que se desarrolla con exito en suelos pobres, rocosos y con poca materia organica, sin riego, sin podas, de acuerdo al conocimiento tradicional y en concordancia con lo reportado por varios autores (Leon, 1987; Leon, y Shaw, 1990; Cuevas, 1992; Macia, 1997; Macia y Barfod, 2000; Ramirez et al., 2008), ademas de ser propagada vegetativamente, le confiere ser considerada una especie de gran relevancia e importancia biologica. Con excepcion de Manihot esculenta, Cnidoscolus acontifolius var. aconitifolius cv. chayamansa, son pocas las especies perennes con numero elevado de variantes. Sin embargo, la preferencia de manejar o favorecer una variante sobre otra puede perderse debido a la incorporacion de nuevos cultivos o formas extensivas de produccion, como sucedio con el henequen (Agave fourcroydes), cuyas variantes se han ido perdiendo casi por completo (Colunga-GarciaMarin, 1996; Zizumbo y Colunga-GarciaMarin, 2008).

El proceso de domesticacion resultante de la seleccion artificial y su relacion con la variabilidad morfologica ha sido documentado en otras especies tales como los "huajes" Leucaena esculenta (Casas et al., 1994; Casas y Caballero, 1996), el "henequen" Agave fourcroydes (Colunga-GarciaMarin, 1996), cactus columnares como Stenocereus stellatus, Escontria chiotilla y Potaskia chichipe y P. chende (Casas et al., 1997a, b; 1999a, b; Rojas-Arechiga et al., 2001; Cruz y Casas, 2002; Arellano y Casas, 2003; Otero-Arnaiz et al., 2003), Sireroxylon palmeri (Sapotaceae; Gonzalez-Soberanis y Casas, 2004), por lo cual es necesario realizar este tipo de estudios en S. purpurea.

La gran importancia biologica, cultural y economica del agroecosistema huerto familiar se debe a que es un sitio donde se han llevado a cabo procesos de seleccion y conservacion de especies vegetales de importancia alimentaria y social. Tambien, debido a que es el sitio de socializacion de las practicas agricolas y culturales mayas, y a que rinde beneficios netos cuando esta entre los 20 y 40 anos de manejo, practicandose mas de dos actividades como lo son produccion de frutales, cria de animales, manejo de hortalizas, ramon para forraje y cultivo de henequen (Ake et al., 2002; Miller y Shaal, 2005, 2006; Miller y Knuuft, 2006; Zizumbo y Colunga-Garcia Marin 2008; Ramirez et al., 2008).

AGRADECIMIENTOS

Los autores agradecen a los habitantes de Hocaba y Sahcaba por sus ensenanzas, en particular a Hilda, Josefina, Elide, Glaudina, Ramon, Gracialiano y Leandro, y a Juanito May, Mary Romero, Abraham Moreno, Emiliano y Jose Antonio Gonzalez Iturbe. El primer autor fue apoyado por una beca de doctorado por el Fondo Mexicano para la Conservacion de la Naturaleza Institucion Privada AC (Beca No. DO-97/029), por la Direccion General de Intercambio Academico de la UNAM y el Departamento de Manejo y Conservacion de Recursos Naturales de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UADY.

Recibido: 08/0612009. Modificado: 06/03/2010. Aceptado: 08/03/2010.

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Maria del Rocio Ruenes-Morales. Maestra en Ciencias, Universidad Nacional Autonoma de Mexico (UNAM). Profesora Investigadora, Universidad Autonoma de Yucatan, (UADY), Mexico. Direccion: Km. 15.5, Carretera Merida, Xmatkuil, C.P.97000, Merida, Yucatan. Mexico. e-mail: rruenes@uady.mx

Alejandro Casas, Doctorado en Botanica y Evolucion, Universidad de Reading, RU. Investigador, Centro de Investigaciones en Ecosistemas (CIECO), UNAM, Mexico. e-mail: acasas@oikos.unam.mx

Juan Jose Jimenez Osornio. Doctorado en Botanica, Universidad de California, Riverside, EEUU. Profesor Investigador, UADY, Mexico. e-mail: josornio@uady.mx

Javier Caballero. Doctorado, Universidad California, Berkeley, EEUU. Investigador, UNAM, Mexico. e-mail: jcaballero@ibiologia.unam.mx
TABLA I
CARACTERISTICAS IMPORTANTES PARA RECONOCER LOS "ABALES" DE ACUERDO A
LA INFORMACION OBTENIDA DE LAS FAMILIAS CAMPESINAS ENTREVISTADAS Y
LA MEDICION DE AZUCAR Y PREFERENCIA DE CONSUMO

                                      Azucares             Grosor
                                       (Brix              exocarpo
Variantes           Sabor           [+ or -]D.E.)     (mm [+ or -]D.E.)

Chi abal       Dulce             15,29 [+ or -]2,04   0,3 [+ or -]0,09
Tuspana abal   Dulce agradable   17,87 [+ or -]2,82   0,4 [+ or -]0,15
Campech abal   Muy dulce         12,97 [+ or -]1,2    0,3 [+ or -]0,10
Ek abal        Agridulce         13,56 [+ or -]3,74   0,4 [+ or -]0,17
Xcusmil abal   Dulce             16,22 [+ or -]0,50   0,4 [+ or -]0,12
Xcan abal      Poco agrio        16,74 [+ or -]3,23   0,3 [+ or -]0,06
Huhi abal      Agrio             13,35 [+ or -]2,55   0,4 [+ or -]0,14
Jajal abal     Agrio             16,58 [+ or -]1,24   0,2 [+ or -]0,03
Keken abal     Dulce             14,67 [+ or -]3,83   0,4 [+ or -]0,03
Xuntura abal   Dulce             21,28 [+ or -]1,58   0,5 [+ or -]0,08

               Preferencia
Variantes          (%)               Forma              Color

Chi abal           100       Larguitas               Rojo
Tuspana abal       80        Larguitas               Amarillas
Campech abal       50        Redondas, grandes       Anaranjadas
Ek abal            30        Largas                  Guinda
Xcusmil abal       30        Chicas, redonditas      Rojo
Xcan abal          30        Largas con tuchito      Amarillo
Huhi abal          60        Larguitas, chiquitas    Morado
Jajal abal         60        Largas mas grandes      Anaranjada
Keken abai         30        Grandes con hoyitos     Morada
Xuntura abal       30        Redonditas, chiquitas   Amarillo

TABLA II
RELACION DE LAS VARIANTES DE Spondias purpurea L.
CON LA ESTIMACION DE FRUTOS PRODUCIDOS, EL
PRECIO EN EL MERCADO LOCAL
Y EN LA CIUDAD

Variantes        Frutos     Venta *     Venta **

Campech abal      2704      40,564       67,600
Chiabal           3361      50,400       84,025
Ek abal           1536      23,000       38,400
Keken abal        3500      52,500       87,500
Xcan abai         2927      34,900       73,175
Xcusmil abal      1720      25,800       43,000
Huhi abal         2101      31,515       52,525
Tuspana abal      2308      34,620       57,700
Jajal abal        2460      36,900       61,500
Xuntura abal      5191      77,800      1297,75

* Calculado a razon de MN3,00 por cada 20 frutos vendidos en el
pueblo.

**Calculado a razon de MN5,00 por cada 20 frutos vendidos en la
ciudad de Merida.
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Author:Ruenes-Morales, Maria del Rocio; Casas, Alejandro; Jimenez-Osornio, Juan Jose; Caballero, Javier
Publication:Interciencia
Date:Apr 1, 2010
Words:7704
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