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Estratigrafias, cronologias absolutas y periodizacion cultural de la protohistoria de lanzarote.

RESUMEN: En este trabajo se analizan cuatro asentamientos de la isla de Lanzarote que presentan entre si numerosos aspectos comunes tanto desde la perspectiva geologica como desde la arqueologica. De ellos se ha obtenido un considerable conocimiento tanto de los procesos de formacion y destruccion de los paleosuelos de la isla como del contexto cronologico y cultural que lo envolvio todo lo cual nos ha permitido elaborar una propuesta de secuencia estratigrafica, cronologica y cultural del Lanzarote protohistorico. Ha sido muy importante poder contar con una amplia serie de referencias cronometricas ineditas contextualizadas en varias secuencias estratigraficas, las cuales han sido calibradas y sometidas a indices de desviacion homogeneizados. Las dataciones se han organizado en series basadas en el tipo de muestra analizada, el procedimiento de analisis empleado y el estrato de procedencia, lo que nos ha permitido aproximamos a los valores cronologicos limite de cada estrato y establecer los promedios de calibracion por series y estratos. En general, la totalidad de las series de fechas que hemos manejado han resultado muy afines entre si, datando distintos momentos dei devenir historico de Lanzarote entre el siglo VI a.n.e, y el siglo XIV d.n.e., esta ultima muy cerca del inicio de la conquista normando-castellana responsable a la postre de la finalizacion de la Protohistoria de la isla.

Palabras clave: Islas Canarias. Lanzarote. Protohistoria. Medio ambiente. Fechas [C.sup.14].

ABSTRACT: This work analyses four settlements on the island of Lanzarote which have many features in common, both from a geological and an archaeological perspective. From these settlements, we have gained knowledge of the processes of formation and destruction of the paleosoil on the island, as well as information about the chronological and cultural context surrounding these processes. This has enabled us to propose a stratigraphic, chronological and cultural sequence of Lanzarote's protohistoric period. For this investigation we have used a wide range of unique contextualised chronometric references in various stratigraphic sequences which have been calibrated and subjected to standardised deviation indices. The dating is organised in series based on the type ofsample analysed, the analysis procedure used and the strata from which the sample was taken, allowing us to estimate the chronological limit values for each strata and to establish the calibration averages by series and strata. MI the dating sequences show a very similar general pattern, dating distinct moments of Lanzarote's historical past between the 6th century B.C. and the 14th century A.D., the latter being very dose to the beginning of the Norman-Castilian conquest which was responsible for bringing to an end the island's protohistoric period.

Key words: Canary Islands. Lanzarote. Protohistory. Environment. [sup.14]C dates.

Stratigraphy, absolute chronology and cultural sequencing inthe Protohistory of Lanzarote

1. Introduccion

Lanzarote se situa en el extremo oriental del archipielago canario lo que la convierte, junto a Fuerteventura, en una de las islas mas proximas al continente africano, situacion que ha propiciado que la investigacion arqueologica le asignara una cierta prioridad temporal frente a las restantes islas canarias en el proceso que condujo a su descubrimiento y posterior colonizacion, hipotesis que sin embargo no se ha justificado con referencia cronometrica alguna. Precisamente en este trabajo damos a conocer una amplia serie de dataciones isotopicas que han permitido confirmar una cierta preeminencia temporal de Lanzarote en el citado proceso, al menos con respecto a la mayor parte de las otras islas dei archipielago. La razon que parece explicar esa situacion radica tanto en el patron colonizador que se implanto en las Canarias protohistoricas, el cual priorizo las islas con mayores recursos, como en las notables carencias que presenta la investigacion arqueologica en islas como La Gomera o El Hierro, donde llama la atencion las escasas referencias cronoestratigraficas que se poseen, aspecto que limita sobremanera la posibilidad de perfilar el marco cronologico en el que se desenvolvieron las diferentes entidades arqueologicas insulares. En ese contexto no resulta extrano observar como los hechos arqueologicos se han venido fundamentando en criterios subjetivos anclados en la tradicion de una investigacion muy arraigada en el positivismo dominante desde el siglo XIX, lo que se ha reflejado en la linealidad historicista y el singularismo cultural con que se han tratado y en muchos casos se siguen tratando las formaciones sociales canarias.

Intentar paliar esa anomala situacion, ampliando y diversificando la muestra de referencias cronometricas disponible sobre una amplia base estratigrafica, constituye uno de los objetivos prioritarios del programa de investigacion que venimos desarrollando en Lanzarote. Asi, hemos tratado de obtener una serie lo mas amplia posible de dataciones absolutas, procedentes del mayor numero de sitios arqueologicos que presentaran como caracteristica comun la existencia de secuencias estratigraficas estables con el fin de extrapolar las filiaciones cronologicas a la totalidad de la isla y proponer una fasificacion de la Protohistoria de Lanzarote. En ese sentido, las propuestas estratigrafica, cronologica y de periodizacion cultural que desarrollamos en este trabajo persiguen ser una herramienta util con la que establecer orden en los registros materiales recuperados, al tiempo que servir para evidenciar aquellas etapas de la secuencia protohistorica que requieren una mayor atencion por parte de la futura investigacion.

2. Lanzarote: la secuencia estratigrafica

Los yacimientos de los que procede la informacion cronoestratigrafica sobre la que basamos este estudi (1) son El Bebedero (Tiagua), Caldereta de Tinache (Tinajo), Buenavista (Tiagua) y Valle de Femes (Yaiza) (Fig. 1), sitios que desde la perspectiva geologica presentan en comun el poseer suelos aluviales resultado del prolongado deposito de finos sedimentos a los que, al final de su desarrollo, se superponen estratos constituidos por el desmantelamiento de los suelos de las laderas circundantes consecuencia de un incremento de la velocidad erosiva relacionado con la implantacion de un proceso economico de intensificacion de la explotacion de los recursos ganaderos de la isla.

En todos los casos se trata de lugares al aire libre, en su mayoria con registros arqueologicos, los cuales corresponden al mas antiguo patron de ocupacion dei espacio insular puesto en practica por las poblaciones protohistoricas que colonizaron la isla de Lanzarote, al que hemos denominado "patron en caldera u hoya" (Atoche, 1993a: 85). Se trata de un patron locacional que engloba todos los asentamientos establecidos en el interior de calderas u hoyas de origen volcanico, por lo general pertenecientes a la Serie Volcanica III, con potentes paquetes sedimentarios y donde las precipitaciones producen depositos estacionales de agua (maretas). Precisamente la presencia simultanea de suelos fertiles y pequenas lagunas estacionales convirtieron a esos sitios en entornos ecologicos muy favorables para unos grupos humanos que tenian en la ganaderia y la agricultura sus principales actividades subsistenciales. Es ahi donde radica la razon principal que explica los potentes estratos arqueologicos que se han desarrollado como consecuencia de las dilatadas ocupaciones humanas detectadas en la mayor parte de este tipo de yacimientos.

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En sitios que responden a esa tipologia hemos llevado a cabo intervenciones arqueologicas en H Bebedero (1985, 1987 y 1990) (Fig. 2), la Caldereta de Tinache (2005) (Fig. 3) y Buenavista (2006, 2007 y 2008) (Fig. 4), trabajos que nos han proporcionado varias secuencias estratigraficas que, comparadas, presentan notables similitudes tanto desde la perspectiva morfogenetica (Tabla 1) como desde la de los registros arqueologicos que contienen. De cada uno de los estratos reconocidos se han tomado muestras de sedimentos con las que hemos seguido un protocolo analitico orientado a determinar el color Munsell, la pedregosidad (% > 2 mm), la textura, la calcimetria, el pH en agua (1:2,5), la conductividad electrica (extracto 1:1), la materia organica, la identificacion mineralogica por difraccion de rayos X, la granulometria de la fraccion arenosa, los parametros granulometricos y la presencia de paleopolenes (Criado y Atoche, 2003; Atoche, 2003). El objetivo principal que perseguiamos al poner en marcha ese procedimiento de trabajo era comprobar si el fenomeno de degradacion paisajistica observado inicialmente en la estratigrafia de El Bebedero tambien se evidenciaba en otras zonas de la isla y, en consecuencia, si nos encontrabamos frente a la manifestacion de un proceso generalizado a nivel insular. En esencia, nuestro interes por contrastar y ampliar los datos geoarqueologicos inicialmente obtenidos en El Bebedero nos condujo a la busqueda de nuevos yacimientos, prioritariamente con estratigrafias, labor que nos permitio localizar y excavar la Caldereta de Tinache y Buenavista al tiempo que constatar que la actividad extractiva relacionada con la construccion de suelos de cultivo artificiales (enarenados) desarrollada durante las ultimas decadas en numerosas vegas de la isla habia revelado la presencia de potentes perfiles estratigraticos en los que sin necesidad de efectuar excavaciones arqueologicas resultaba factible rastrear la historia geologica mas reciente de Lanzarote. De todas las vegas que hemos examinado decidimos muestrear la existente en el Valle de Femes (Fig. 5) debido a dos razones; la primera por tratarse de un lugar lo suficientemente alejado de los tres yacimientos donde habiamos efectuado excavaciones arqueologicas como para permitirnos ampliar nuestros conocimientos a una zona inedita de la isla y, en segundo lugar, por presentar unos potentes y completos depositos sedimentarios, los denominados "suelos de vega" (Hernandez et al., 1991; Tejedor et al., 1995), de caracter fluventico, los cuales fosilizan formaciones edaficas mas antiguas, normalmente antiguos vertisoles coronados por suelos argilicos cuaternarios.

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Como resultado de todo lo anterior hemos adquirido un notable conocimiento acerca de los procesos de formacion y destruccion de los paleosuelos de Lanzarote, una informacion que, conjugada con la serie de dataciones cronometricas obtenida y los datos culturales derivados de los registros arqueologicos recuperados, nos permiten llevar a cabo una propuesta en relacion con la secuencia estratigrafica, cronologica y cultural que se desarrollo en Lanzarote durante los ultimos cuatro mil anos. Asi, si partimos de los perfiles estratigraficos localizados en El Bebedero (Atoche, 1989, 1993b y 1997; Atoche y Rodriguez, 1988; Atoche et al., 1989 y 1995) (Fig. 6), la Caldereta de Tinache (Atoche et al., 2007) (Fig. 7), Buenavista (Atoche et al., e. p.) (Fig. 8) y el Valle de Femes (Fig. 5), el perfil combinado ideal estaria constituido por la suma de las caracteristicas comunes de los cuatro perfiles anteriores, generandose una secuencia estratigrafica integrada por ocho unidades diferenciadas tanto desde el punto de vista geologico como desde el arqueologico. En concreto, si seguimos el mismo orden en el que se depositaron, la secuencia estaria conformada por las siguientes unidades estratigraficas:

Estrato VII. Constituye la base sobre la que se deposita todo el paquete estratigrafico y esta formada por una costra calcarea adosada a la roca madre (el volcan), bien identificada en todos los sitios estudiados si bien en El Bebedero se corresponde con el estrato VI y en Buenavista con el estrato IV. Es esteril desde el punto de vista arqueologico y su cronologia esta directamente relacionada con el instante en que se produjo la erupcion que dio lugar al edificio volcanico sobre el que se asienta.

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Estrato VI. Depositado inmediatamente sobre el anterior, esta compuesto por un suelo encalichado de coloracion marron (7.5YR-4/4) con inclusiones de color blanco (10 YR-8/2) (2). De los sitios estudiados este estrato es muy potente en el Valle de Femes mientras que esta ausente en Buenavista. A semejanza del estrato anterior es esteril desde la perspectiva arqueologica.

Estrato V. Es un tipico suelo marron vertisol con un desarrollo muy estable y homogeneo. De coloracion marron fuerte (7.5YR-5/6), presenta una textura arcillosa en la que se insertan, en el extremo final del estrato, algunas rocas de pequeno y mediano tamano, manifestacion de un episodio erosivo que hemos datado en el siglo I a.n.e. y que marca el instante en el que se inicia la explotacion extensiva de los recursos terrestres de la isla durante la fase romana. Hasta ese momento el equilibrio medioambiental era tal que el analisis granulometrico de una muestra de sedimentos obtenida en El Bebedero indico que solo un muy reducido 0,63% supera los 2 mm de diametro, los carbonatos alcanzan el 3,33%, el pH es de 8,1 y la materia organica es inapreciable (Criado y Atoche, 2003). Las dataciones radiocarbonicas disponibles situan la primera ocupacion humana de la isla al final del desarrollo de este estrato, en el subestrato V-1, en una fecha ubicada en la segunda mitad del siglo VI a.n.e. (Buenavista). No obstante, para este estrato poseemos una datacion aun mas antigua obtenida en la Caldereta de Tinache, la cual situa el subestrato V-2 en el II milenio a.n.e., fecha que refleja un momento anterior al establecimiento humano en la isla.

Desde la perspectiva arqueologica, los elementos materiales registrados al final de este estrato se caracterizan por la presencia de amplios recipientes ceramicos modelados a mano, con pastas de escasa calidad, sin decorar y con morfologias simples de paredes bajas, bases planas, amplios diametros y formas de tendencia cilindrica, troncoconica invertida, casquete esferico ... Junto a esos elementos tambien aparecen artefactos liticos pulimentados, fragmentos de anforas romanas y objetos metalicos de cobre, bronce y hierro (Fig. 9). En el perfil del Valle de Femes este estrato es esteril.

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La fauna silvestre esta representada por varias especies de micromamiferos, tales como la musarana endemica (Crocidura canariensis) o el raton fosil (Malpaisomys insularis), y diversas especies de aves (Tyto alba, Tyto sp., Columba sp., Turdus sp. y Anthus berthelotti). Esa fauna coexiste con varias especies domesticas: oveja (Ovis aries), cabra (Capra hircus), cerdo (Sus scrofa porcus) y perro (Canis familiaris).

El analisis palinologico de muestras de sedimentos recogidas en El Bebedero (3), la Caldereta de Tinache y el Valle de Femes senala la presencia de diversos taxones arboreos (Alnus, Cedrus, Fraxinus, Juniperus, Myrica, Pinus, Quercus caducifoli y Quercus perennifoli), arbustivos (Rosaceae) y herbaceos (Artemisa, Asteraceas equinadas, Asteraceas fenestradas, Gramineas cereales, Gramineas herbaceas, Polygonum, Quenopodiaceas, Espora Briofito, Espora helecho monoleta, Espora helecho trileta, Espora hongo, Quistes algales, Glomales ...) (Tabla 2) los cuales plantean la existencia en esos momentos de un paisaje vegetal marcadamente diferente al actual, en especial por lo que se refiere al numero de especies arboreas presentes en la isla.

Estrato IV. Muy compacto, de color marron amarillento (10YR-5/4) y textura franco-limosa (14,84% de arcilla, 49,87% de limo y 35,29% de arena). En El Bebedero la granulometria superior a los 2 mm de diametro alcanza el 26,11%, presentando algunas pequenas rocas irregularmente repartidas por la superficie del estrato; los carbonatos suben al 13,45%, el pH llega al 8,4 y la materia organica alcanza el 0,19%. En las estratigrafias de El Bebedero, la Caldereta de Tinache y el Valle de Femes este estrato aparece en los correspondientes perfiles estratigraficos incluso con el mismo numero de orden; por el contrario, en Buenavista se corresponde cronologicamente con el final del estrato II.

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Las dataciones radiocarbonicas disponibles situan el inicio de la constitucion del estrato IV en el arranque del siglo I d.n.e. y su momento final en un arco temporal comprendido entre las postrimerias del siglo IV y las primeras decadas del siglo V d.n.e. (El Bebedero), en un periodo marcado por el abandono de la isla por parte de los navegantes romanizados que la frecuentaban.

Su contenido arqueologico es, desde la perspectiva cultural, una continuacion del que se halla en el estrato V, si bien cuantitativamente experimenta un notable incremento indicativo de que la actividad antropica se intensifico considerablemente. Ademas de artefactos similares a los registrados en el estrato V, entre los que vuelven a estar presentes fragmentos de anforas romanas y objetos metalicos elaborados en cobre, bronce y hierro, junto con alguna pequena cuenta de collar de pasta vitrea, otros elementos materiales de interes los constituyen las cuentas de collar con forma bitroncoconica, realizadas sobre conchas de moluscos marinos (Spondylus), o con forma de tendencia cilindrica y fabricadas sobre la seccion hueca del metapodio de un ovicaprido, ademas de varios fragmentos de molinos de mano circulares elaborados sobre roca basaltica.

De nuevo el unico sitio en el que se ha atestiguado este estrato sin que haya proporcionado evidencias arqueologicas es el Valle de Femes, una circunstancia que tambien se repite en otras muchas zonas de la isla, lo que resulta indicativo de que nos encontramos ante un estrato originado por un fenomeno antropico que transformo globalmente el paisaje lanzaroteno, dando lugar a que apareciera tanto en asentamientos humanos como en lugares sin evidencias de presencia humana.

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En El Bebedero y la Caldereta de Tinache los restos de fauna domestica registrados en el estrato IV son marcadamente numerosos, recuperandose muy enteros; corresponden sobre todo a cabras, ovejas y, en menor medida, a cerdos y perros. Junto a esas especies resulta muy significativa la presencia de la rata (Rattus cf. rattus), un roedor que parece haber sido introducido en esos momentos en la isla desde las naves en las que gentes del ambito cultural romano estan frecuentando las aguas del archipielago. Las especies silvestres tambien estan representadas por algunas aves (Corvus corax y Buteo buteo).

El analisis palinologico de muestras de sedimentos recogidas en El Bebedero, la Caldereta de Tinache y el Valle de Femes vuelve a senalar la presencia de diversos taxones arboreos (Alnus, Cedrus, Olea, Pinus, Quercus caducifoli y quizas Quercus perennifoli), arbustivos (Cistus y Ericaceae) y herbaceos (Artemisa, Asteraceas equinadas, Asteraceas fenestradas, Fabaceas, Gramineas herbaceas, Plantago, Quenopodiaceas, Espora Briofito, Espora helecho monoleta, Espora helecho trileta, Espora hongo, Quistes algales, Glomales ...) (Tabla 2), los cuales resultan indicativos de una notable continuidad en cuanto al paisaje vegetal preexistente en el estrato anterior, si bien se aprecia una disminucion en la variedade intensidad con la que aparecian los polenes de algunos taxones, en especial los arboreos y arbustivos.

Estrato III. De color marron muy palido (10YR7/4) y textura franco-limosa (15,25% de arcillas, 54,47% de limo y 30,05% de arena). En El Bebedero la granulometria superior a 2 mm de diametro alcanza el 21,5%, si bien es un estrato que presenta en su desarrollo numerosas rocas dispuestas de maneta irregular las cuales en zonas del citado yacimiento, pero tambien de la Caldereta de Tinache y Buenavista, tapizan la casi totalidad de la superficie de los cortes estratigraficos abiertos. Los carbonatos descienden al 5,82%, el pH es de 8,3 y la materia organica sigue subiendo hasta el 0,38%. En la secuencia estratigrafica de Buenavista corresponde al estrato I, mientras que en el Valle de Femes no esta presente, lo que refuerza la hipotesis de que se trata basicamente de un estrato de caracter antropico que se origino exclusivamente en aquellos asentamientos ocupados por grupos humanos, una circunstancia que lo diferencia de la manera en que se constituyo el estrato IV, presente en muchos lugares sin ocupacion humana.

Las fechas cronometricas disponibles situan el desarrollo del estrato III en un arco temporal que va desde las primeras decadas del siglo V d.n.e. en El Bebedero, o el final del siglo VII d.n.e. en la Caldereta de Tinache, a los inicios del siglo XI d.n.e. (Caldereta de Tinache) o el arranque del siglo XIV d.n.e. (El Bebedero), datacion esta ultima que coincide con las razzias esclavistas que llevaron a cabo navegantes europeos bajomedievales y que propiciaron el retroceso demografico de la poblacion insular y el final de la Protohistoria.

A nivel del registro arqueologico el conjunto de elementos materiales contenidos en este estrato no supone una ruptura drastica con la tradicion tecnologica y cultural representada en los estratos V y IV, aunque hay cambios significativos tales como la ausencia de elementos de adscripcion romana. Continuan apareciendo los recipientes ceramicos sin decorar modelados a mano, en algunos casos con mayor calidad tecnica que en los estratos anteriores, pero ahora son caracteristicos los vasos decorados con motivos realizados con incisiones, impresiones o relieves. La carencia de artefactos metalicos se compensa con el inicio del empleo de artefactos liticos tallados (Martin et al., 2000); los elementos liticos pulimentados continuan apareciendo (brunidores, molinos de mano circulares, tapaderas de arenisca con forma de tendencia circular ...). En general se trata de un conjunto material que no puede interpretarse como resultado de la llegada de nuevos pobladores a la isla sino como consecuencia de un proceso de adaptacion surgido en un nuevo marco economico propiciado por la ruptura de los contactos externos. El final del estrato ve la aparicion de ceramicas modeladas a torno con superficies vidriadas del tipo que se localiza en el sur de la Peninsula Iberica y el norte de Africa durante la Boja Edad Media.

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El analisis palinologico de muestras de sedimentos recogidas en El Bebedero senala la presencia de diversos taxones arboreos (Arecaceae, Cedrus, Juniperus, Pinus y Quercus perennifoli), arbustivos (Cistus y Rosaceae) y herbaceos (Asteraceas equinadas, Asteraceas fenestradas, Gramineas herbaceas, Quenopodiaceas, Espora Briofito, Espora helecho monoleta, Espora hongo ...) (Tabla 2), los cuales reflejan claramente la continuidad del proceso de degradacion de la cobertura vegetal iniciado en el estrato IV.

Estrato II. Constituido por piroclastos (rofe) de granulometria muy fina (solo el 17,14% de la muestra analizada en El Bebedero tiene mas de 2 mm de diametro), color gris (10YR-6/1) y naturaleza basaltica. La textura es arenosa (3,68% de arcilla, 13,98% de limo y 82,42% de arena); los carbonatos alcanzan el 2,5%, el pH es 8,3 y la materia organica es inapreciable. La existencia de este estrato hay que relacionarla con la moderna construccion de enarenados, en los que suele ocupar la base con la finalidad de nivelar el suelo preexistente como acondicionamiento previo a la colocacion de la capa de tierra vegetal, a la que serviria de drenaje. Su potencia y desarrollo suelen ser irregulares ya que debe adaptarse con frecuencia a las rocas que afloran del estrato subyacente.

En El Bebedero este estrato se corresponde con el orden senalado, sin embargo, en el perfil del Valle de Femes se identifica con el estrato III. En este ultimo caso se trata de una capa de piroclastos de escasa potencia cuyo origen se debe, con grandes probabilidades, a los fenomenos eruptivos producidos en el siglo XVII (1730-1736) o en el siglo XIX (1824). En ese sitio no incorpora ningun registro material, mientras que en El Bebedero y la Caldereta de Tinache el registro arqueologico esta representado por algunos elementos cuantitativamente poco importantes, entre los que destacan algunos fragmentos de ceramica modelada a torno de factura postconquista.

Estrato I. De escasa potencia, esta constituido por tierra vegetal de color amarillo rojizo (7.5YR-7/6) con algunas piedras de pequeno tamano. La textura es franco-limosa (14,7% de arcillas, 51,2% de limo y 34% de arena); los carbonatos ascienden al 3,75% y el pH es de 8,3%. La materia organica solo representa un 0,57. En esencia se trata de una capa de suelo de vega depositada al tiempo que los estratos II y superficial para conformar un suelo artificial de cultivo. En consecuencia se trata de un estrato subactual que aparece alli donde se ha desarrollado esa practica agricola, lo que hace que los registros arqueologicos que contiene no sean muy numerosos, destacando la presencia de algunos elementos ceramicos pertenecientes a recipientes modelados a torno de cronologia postconquista. En el Valle de Femes este estrato se corresponde con el II y en Buenavista con el superficial.

Estrato superficial. Constituido por una capa de rafe de granulometria muy regular (entre 0,5 y 1 cm) y color gris (10YR-5/1), la cual conforma el estrato superficial del enarenado con el que se cubrieron numerosas tierras de cultivo en Lanzarote. El registro arqueologico se caracteriza por su extremada pobreza ya que esta constituido solo por algunos elementos poco significativos de cronologia muy tardia. En Femes el estrato I o superficial lo forman mayoritariamente arenas organogenas (jables) depositadas por el arrastre del viento.

En conjunto, los tres ultimos estratos descritos componen un tipo de suelo agricola de caracter artificial (enarenado) cuya implantacion en Lanzarote se produjo a partir de la decada de los anos 40' del pasado siglo XX y con el cual se fosilizaron en numerosas ocasiones niveles arqueologicos mas antiguos. Evidentemente, los registros arqueologicos que proporcionan los estratos superficial, I y II, en base a su caracter, suelen caracterizarse por la mezcla de elementos de muy diversa adscripcion cronologica y cultural. De los yacimientos estudiados, tanto en El Bebedero como en la Caldereta de Tinache y el Valle de Femes se construyeron enarenados, mientras que en Buenavista aunque existe este no lo es en sentido estricto, es decir, conformado por tres estratos (arena, tierra vegetal y rofe) ya que en ese lugar no se transportaron sedimentos ricos para preparar el suelo agricola (nuestro estrato II), sino que se aprovecho el suelo preexistente cubriendolo simplemente con una potente capa de rofe, la cual constituye ahi el actual estrato superficial.

Partiendo de la estratigrafia descrita y en terminos morfogeneticos, una aproximacion a la evolucion paleoambiental acontecida en Lanzarote nos indica que entre los siglos VI y I a.n.e. la presencia humana no parece haber supuesto grandes transformaciones paisajisticas y ello a pesar de que tenemos constancia de que ya se habia puesto en marcha la explotacion agricola de la isla tal y como senalan los polenes de gramineas de cereales localizados en el estrato V de la Caldereta de Tinache. Por el contrario, a partir del siglo I a.n.e. y hasta el siglo IV d.n.e. la isla estuvo sometida a un considerable incremento de la energia cinetica resultado de la destruccion de la cobertura vegetal, hecho que se tradujo en un proceso de desaparicion de suelos, desprotegidos ante la accion de los agentes atmosfericos, disminucion de la biodiversidad y posiblemente una ligera modificacion de las condiciones climaticas locales ... En consecuencia, con anterioridad a la explotacion extensiva de los recursos terrestres, iniciada a partir del final del estrato V en una fecha proxima al siglo I a.n.e., Lanzarote presentaba una situacion generalizada de fitoestabilidad, como indican el caracter fino de los sedimentos y la buena clasificacion y finura de las arenas que componen ese estrato, reflejo de que la cobertura vegetal era capaz de impedir una eficaz erosion pluvial y el posterior arroyamiento. De esa manera, el estrato V se deposito lentamente, en un entorno estable caracterizado por una cobertura vegetal aun poco afectada por la actividad humana, situacion que impidio la erosion extrema del medio. Por tanto, hasta el cambio de Era los sitios estudiados funcionaron como depositos sedimentarios y cubetas endorreicas en los que se formaron potentes suelos de vega, sirviendo de receptaculos estacionales a las aguas de lluvia, que se acumularian durante la estacion humeda para desecarse a continuacion, como lo demuestran las estructuras sedimentarias laminares resultado de los tipicos procesos de deposicion en charcas en regimen de baja energia bien registrados en el estrato V de la Caldereta de Tinache.

Frente a lo anterior, en un momento en torno al cambio de Era la situacion cambia, como lo refleja el notable incremento de la dinamica erosiva que afecta a los suelos y que dio lugar a la formacion del estrato IV. Ese fue un proceso rapido vinculado a la gradual perdida de la cobertura vegetal generada por las actividades ganaderas del grupo humano asentado en la isla. El incremento en los estratos IV y III de la fraccion superior a 2 mm de diametro, junto con el aumento del tamano medio de la arena y su peor clasificacion o la presencia de depositos de rocas de notables dimensiones, constituyen claros sintomas de un aceleramiento de la erosion de los suelos que cubrian las laderas. De esa manera, la constitucion del estrato IV se enmarca en una situacion medioambiental sustancialmente diferente a la del estrato V; hombres y ganados interrumpieron la pausada formacion del estrato V dando lugar al inicio del estrato IV en un entorno que refleja claros sintomas de un aceleramiento erosivo, tal y como senala el brusco aumento del contenido en carbonatos que se detecta con respecto al estrato V, indicativo de que la erosion termino por afectar a los niveles mas profundos de los suelos argilicos, ricos en carbonatos, dando lugar a la formacion de horizontes Bca y Ca (Hernandez et al., 1991; Magaritz y Jahn, 1992; Tejedor et al., 1995). Por tanto, el factor humano fue responsable de que las laderas, hasta entonces protegidas y estabilizadas por h vegetacion, fueran sometidas a una rapida erosion causada por el sobrepastoreo de cabras y ovejas, actividad que termino por causar la exposicion de los suelos a la accion erosiva de la lluvia permitiendo el arrastre de elementos cada vez mas gruesos, como es el caso de las rocas que tapizan el estrato III.

Desde la perspectiva cronologica, las dataciones disponibles fijan ese aceleron erosivo entre los siglos 1 a.n.e, y IV d.n.e., periodo de tiempo en el que el citado fenomeno va parejo a dos hechos arqueologicos de interes: por un lado la presencia de cuantiosos depositos de restos oseos de ovicapridos, indicativos de que existio un pastoreo intensivo de ganado menor y un prolongado sacrificio de esos animales en diferentes asentamientos repartidos por la isla (p. e. El Bebedero o la Caldereta de Tinache), y en segundo lugar la existencia de elementos materiales que evidencian tanto la presencia de gentes procedentes de ambientes culturales romanizados del Mediterraneo occidental como el tipo de procesos productivos que desarrollaron en la isla, equiparables a los que se han descrito para los contextos de las factorias romanas de la cercana costa africana (p. e. Mogador, Sala...) entre los siglos I a.n.e, y IV d.n.e. (Ponsich, 1988). En consecuencia, la explotacion ganadera sistematica de los recursos terrestres de Lanzarote se inicio una vez que la Mauritania entro en el juego de intereses de Roma (Atoche et al., 1995), siendo gentes procedentes de los ambientes romanizados del Circulo del Estrecho los responsables de organizar y poner en marcha la explotacion economica de Lanzarote sobre la base de una intensa actividad ganadera generadora de unos productos (carne, cueros ...) que fueron procesados en sitios como El Bebedero o la Caldereta de Tinache, autenticas factorias ganaderas con un funcionamiento estacional (Atoche, 2003).

A partir del siglo IV-V d.n.e., tras el cese de la presencia romana y de las actividades economicas que los condujeron a colonizar Lanzarote, la destruccion paisajistica de la isla es un hecho irreversible. Para entonces se inicia una nueva etapa cultural en un entorno marcado por una situacion medioambiental similar a la que se van a encontrar los conquistadores normando-castellanos en los inicios del siglo XV. La estructura economica que implanta la poblacion insular a partir de entonces, determinada por el cese de la presencia de los navegantes romanizados, el aislamiento y la paulatina conformacion de las culturas insulares canarias, se refleja a nivel morfogenetico en un descenso de las tasas de acumulacion, que pasan de 1,3 mm/ano en el estrato IV a 0,18 mm/ano en el estrato III y en el casi total agotamiento de los suelos que cubrian las laderas y alimentaban el proceso erosivo (4). Para entonces se observa un uso decreciente de los asentamientos tipo patron en caldera u hoya frente a otros patrones implantados a partir de entonces. Las calderas y hoyas no dejaron de utilizarse, pero la ocupacion fue mucho menos intensa al haberse interrumpido la principal actividad que motivo su uso, el sacrificio de ovicapridos y la transformacion de los productos derivados. De hecho, en algun caso, como ocurre en la Caldereta de Tinache, el sitio se llego a abandonar temporalmente durante varios siglos (Atoche et al., 2007).

La situacion morfogenetica descrita tambien se ha atestiguado con la ayuda de la paleopalinologia y la reconstruccion de los paleopaisajes vegetales. Asi, a partir del siglo IV d.n.e, son mayoria los suelos pedregosos, decapitados, resultado del ramoneo del ganado, existiendo un paisaje vegetal en el que se han desalojado o desaparecido determinadas especies y han sido sustituidas por una vegetacion en la que predomina la aulaga (Launaea arborescens) (Hansen y Sunding, 1993: 50). Por tanto, Lanzarote en torno a los siglos IV-V d.n.e, ya ha experimentado la perdida de importantes masas vegetales, al tiempo que la vegetacion del piso basal, el cardonal-tabaibal, se ha extendido a zonas hasta entonces ocupadas por bosquetes y matorrales mas o menos abiertos integrados por especies del bosque termofilo, formacion que tendera a aislarse en areas marginales como las laderas de Famara.

El analisis de la fauna tambien apunta en la misma direccion; los restos faunisticos (Atoche et al., 1989; Martin et al., 1998) indican que con anterioridad a la arribada de los primeros pobladores se encuentran presentes en la isla varias especies endemicas de micromamiferos, propias de los ecosistemas de las Canarias orientales (Crocidura canariensis, Mus musculus ...), junto con una notable variedad de especies de aves. La introduccion de la rata negra (Rattus rattus) seria determinante en la extincion del murido fosil Malpaysomis insularis. Las restantes especies silvestres registradas resultan menos significativas, ya que su presencia en la isla ha perdurado hasta la actualidad; ese es el caso de Tyto alba gracilirostris, Columba livia canariensis y Anthus berthelotii berthelotii. No obstante, la presencia de Turdus sp. si constituye un indicio de cierto interes para la cuestion que se analiza si se tiene en cuenta que Turdus merula cabrerae (mirlo comun) habita areas arboladas, por lo que encontrarlo en Lanzarote seria indicativo de la pasada existencia de bosques termofilos, hoy desconocidos en la isla, pero cuyos polenes hemos evidenciado en las columnas polinicas estudiadas. Precisamente los resultados proporcionados por los analisis polinicos vienen a senalarnos la pasada existencia de amplias zonas arboladas en la isla, un aspecto que P. B. Webb y S. Berthelot (Kunkel, 1982:11) ya senalaron en la primera mitad del siglo XIX, asegurando la presencia de restos de laurisilva (laurel, faya, brezo ...) en las cumbres del Macizo de Famara, en el extremo norte de Lanzarote; al parecer se trataba de una formacion boscosa de caracter termofilo mas abierta que el autentico bosque de laurisilva (5).

3. Lanzarote: la secuencia cronologica

La evolucion morfogenetica que acabamos de describir para Lanzarote es posible correlacionarla, al menos para los ultimos cuatro milenios, con una amplia serie de referencias cronometricas recopiladas en el marco de un dilatado programa de trabajo que ha englobado durante la ultima decada varios proyectos de investigacion centrados en Canarias de forma general y en la isla de Lanzarote de manera particular. Esa prolongada continuidad en el tiempo ha dado lugar a que nuestra labor se haya visto sometida a algunos de los avatares que han afectado durante ese periodo a la investigacion arqueologica en las islas, entre los cuales destaca por sus efectos especialmente negativos la paralizacion por parte del Gobierno de Canarias de las intervenciones arqueologicas sistematicas a partir de 1993 y a lo largo de casi una decada, circunstancia que inicialmente impidio culminar algunos de los proyectos plurianuales que se hallaban en marcha en el archipielago o ralentizar los resultados finales de otros muchos. Ese ultimo fue nuestro caso, de manera que un numero importante de referencias cronometricas obtenidas en la decada de los anos 90' del pasado siglo XX han debido esperar hasta ahora para darlas a conocer una vez que hemos podido completar los trabajos en cuyo contexto se habian obtenido. A la larga esa situacion negativa ha tenido de positivo el permitir que a la serie inicial de dataciones se le haya podido sumar un importante numero de nuevas referencias cronometricas que completan el cuadro general y contribuyen a un mayor y mas puntual acercamiento diacronico al proceso de colonizacion humana de la isla y al ajuste cronologico de los fenomenos culturales y medioambientales que aquel trajo consigo.

3.1. La informacion cronometrica disponible para las entidades arqueologicas de Lanzarote

Desde una perspectiva estrictamente metodologica resulta indudable la importancia que tiene para la arqueologia poder datar yacimientos a partir de series de referencias cronometricas lo mas amplias posible. Si ademas lo que se pretende es datar toda una etapa, como es el caso de la Protohistoria de Lanzarote, es aun mas evidente la necesidad de poder contar con el mayor numero posible de sitios datados. En cumplimiento de esas dos premisas, a lo largo de los ultimos anos hemos ido reuniendo una amplia serie de referencias cronometricas ineditas contextualizadas en varias secuencias estratigraficas pertenecientes a diversos yacimientos de Lanzarote. Las fechas se han evaluado calibradas y sometidas a indices de desviacion homogeneizados con el fin de evitar uno de los tradicionales errores que han acompanado en Canarias al uso de datos cronometricos: el empleo de resultados singulares no calibrados como si se tratara de fechas en anos de calendario.

3.1.1. Material y procedimiento de analisis

Si relacionamos el numero total de referencias cronometricas conocidas para la Protohistoria canaria (165 dataciones) con el numero total de sitios de los que proceden (59 yacimientos) (Atoche, 2008), resulta un promedio de casi tres fechas por yacimiento; es decir, tendriamos yacimientos con series de tres dataciones. Ello seria un dato positivo de cara a establecer con cierta certeza la cronologia de esos yacimientos siempre y cuando estos solo contaran con un unico estrato arqueologico o nivel de ocupacion, situacion que en muy pocos casos coincide con la realidad. Precisamente para obviar esa anomala y generalizada circunstancia, a la hora de intentar establecer la periodizacion de la Protohistoria de Lanzarote hemos considerado indispensable contar con el mayor numero de dataciones posible por yacimiento y por estrato identificado, organizadas en series coherentes establecidas en base a criterios objetivos determinados por el estrato de procedencia, el tipo de muestra analizada y el procedimiento de analisis utilizado. De esa manera, las referencias cronometricas permitiran no solo acercamos a los valores cronologicos limite entre los que se mueve cada estrato sino tambien establecer los promedios de calibracion por series y estratos (Plicht y Mook, 1989).

Datar por radiocarbono ha constituido una practica poco habitual en la mayor parte de los arqueologos que han trabajado en Lanzarote, lo que impide que contemos con un solido marco temporal que acote los limites del conjunto de manifestaciones materiales objeto de estudio. Por otra parte, la notoria riqueza arqueologica de la isla no ha ido de la mano de investigaciones rigurosas que permitieran obtener el maximo provecho de los descubrimientos, mas bien ha discurrido por el camino de la descripcion y la clasificacion; la casi total ausencia de estratigrafias publicadas tambien ha limitado la posibilidad de contextualizar los hallazgos mas caracteristicos, repercutiendo negativamente a la hora de elaborar periodizaciones fiables. La obtencion de las primeras dataciones absolutas y la documentacion de la potente secuencia estratigrafica de El Bebedero (Tiagua) a finales de los anos 80' del pasado siglo, sin duda el yacimiento que hasta el momento mejor testimonia la etapa protohistorica de la isla, propicio inicialmente la elaboracion de una propuesta de periodizacion (Atoche et al., 1989) que los datos que se dan a conocer en este trabajo vienen a consolidar mediante la aportacion de una mas profunda informacion estratigrafica y nuevas series de dataciones procedentes de ese yacimiento y de nuevas excavaciones arqueologicas realizadas en la Caldereta de Tinache y Buenavista, las cuales dotan a la secuencia cronoestratigrafca de bases cada vez mas solidas.

Los procedimientos de datacion deben contener precision y fiabilidad, de ahi que las muestras que hemos recolectado se hayan enviado a dos laboratorios diferentes, un primer grupo (17 muestras) al Centrum voor Isotopen Onderzoek (Rijksuniversiteit Groningen) (6) y un segundo grupo (11 muestras) al Beta Analytic Radiocarbon Dating Laboratory (Florida); la finalidad era contrastar los resultados obtenidos y verificar su grado de bondad. Pero ademas todas las muestras datadas fueron recogidas por la misma persona siguiendo el mismo protocolo, siempre en entornos controlados y seleccionando un material en el que no se hubiera producido la mezcla de elementos de distinta naturaleza para asi evitar la combinacion de muestras de vida larga y vida corta que pudieran desvirtuar los resultados obtenidos. Asi y todo, de las muestras recolectadas se seleccionaron para analizar solo aquellas que eran susceptibles de contener una mayor cantidad de carbono y procedian de una mejor ubicacion estratigrafica, dandose en este ultimo caso prioridad a las muestras que databan zonas extremas localizadas en el inicio y/o el final de los diferentes estratos definidos.

Es conocido que en los resultados analiticos radiometricos proporcionados por los laboratorios influyen diferentes parametros determinados tanto por la calidad y la precision de los datos estratigraficos y contextuales recuperados durante la excavacion como por el tipo de muestra analizada, su calidad y cantidad. De ahi que no solo sea importante contar con muestras sin contaminar recolectadas de la forma adecuada en los lugares mas apropiados, sino tambien que estas posean la suficiente cantidad de carbono, aspecto que determinara no solo el procedimiento de analisis que se les aplicara sino tambien la desviacion tipo de la datacion. En nuestro caso, las muestras seleccionadas estaban compuestas por distintas clases de materia organica (carbon vegetal, cenizas, huesos de ovicapridos y caracoles terrestres), con diferentes pesos y contenidos de carbono, lo que determino que los laboratorios optaran por datarlas mediante dos procedimientos de analisis diferentes: [C.sup.14] estandar y AMS (7). El resultado final de la existencia de tantas variables fue que las dataciones obtenidas no siempre resultaban equiparables entre si, al menos de una manera lineal. Por ello, y con el fin de ordenar los resultados de forma coherente, hemos optado por agruparlos por estrato de procedencia en series que atienden en primer lugar a la naturaleza de la muestra analizada (carbon vegetal, cenizas, huesos de ovicapridos o caracoles terrestres) (8) y a continuacion al procedimiento isotopico empleado (AMS o [C.sup.14] estandar) (Tabla 3). Esta inicial discriminacion permitio establecer orden y coherencia a la hora de comparar los datos obtenidos tanto en un mismo yacimiento como entre los diferentes sitios entre si, lo que ha resultado muy esclarecedor de cara a comprobar como para el mismo estrato/subestrato las dataciones proporcionadas por el procedimiento de analisis AMS resultaban mas tardias que las dataciones aportadas por el procedimiento [C.sup.14] estandar. Pero ademas, la comparacion entre si de los datos proporcionados por cada laboratorio nos ha mostrado un notable grado de proximidad y, por tanto, de fiabilidad, como hemos podido comprobar mediante el cotejo del grupo de dataciones obtenidas para las series huesos de ovicapridos (procedimiento [C.sup.14] estandar) proporcionadas por Groningen y Florida para el subestrato IV-4 de El Bebedero el primero y de la Caldereta de Tinache el segundo. Ambos laboratorios situan ese subestrato en torno al siglo I d.n.e, y los inicios del siglo li d.n.e, Tambien es notable la relacion de continuidad que se da entre las fechas proporcionadas por las series carbon vegetal (procedimiento AMS) de los estratos IV y III de El Bebedero y la Caldereta de Tinache (Tabla 4).

Finalmente, el hecho de utilizar dos laboratorios ha dado lugar a que los resultados de los analisis proporcionados por cada uno llegaran a nuestras manos en dos formatos diferentes. Asi, las dataciones de El Bebedero, obtenidas en su totalidad por el Centrum voor Isotopen Onderzoek (Rijksuniversiteit Groningen), no fueron calibradas por el laboratorio lo que hizo preciso que llevaramos a cabo su calibrado para lo cual optamos por emplear el programa de calibracion OxCal v3.10 (University of Oxford. Radiocarbon Accelerator Unit), seleccionando un nivel de confianza de dos sigmas (entre el 90,7% y el 95,4%). Por el contrario, las dataciones proporcionadas por la Caldereta de Tinache, Buenavista y el Valle de Femes si fueron calibradas por el laboratorio que llevo a cabo el analisis, Beta Analytic Radiocarbon Dating Laboratory (Florida), para lo cual utilizaron las bases de datos de calibracion INTCAL98 e INTCAL04 (Tabla 6) (Van der Plicht, 1999).

3.1.2. Las dataciones isotopicas

Como ya hemos indicado, las referencias cronometricas que ahora damos a conocer fechan tres yacimientos arqueologicos (El Bebedero, Caldereta de Tinache y Buenavista) y un sitio no arqueologico (Valle de Femes). Son un total de 28 dataciones (Tabla 6), entre las cuales el grupo mas amplio lo forman 17 procedentes de El Bebedero (campanas de excavacion de 1987 y 1990) de las cuales 12 son ineditas; al anterior le sigue en numero el grupo de la Caldereta de Tinache (campana de excavacion de 2005) constituido por 7 referencias, de las cuales 6 son ineditas, y el grupo procedente del estrato mas profundo del yacimiento de Buenavista (campanas de excavacion de 2006 y 2007), constituido por 3 referencias, rodas ineditas. El total se completa con una datacion tambien inedita obtenida de una muestra tomada en el Valle de Femes, en un perfil estable sin evidencias arqueologicas.

Las 17 referencias cronometricas de El Bebedero proceden de muestras recogidas en tres cortes estratigraficos (A7, A9 y B3), a las que hemos agrupado segun se hayan obtenido de muestras analizadas por el procedimiento AMS (12 dataciones) o por el procedimiento [C.sup.14] estandar (5 dataciones). A su vez, las dataciones de cada uno de esos grupos se han organizado en series determinadas por el tipo de materia analizada, ya sea carbon vegetal (en total 11 dataciones, de las que 10 fueron analizadas por AMS y 1 por [C.sup.14] estandar) o huesos de ovicapridos (un total de 6 dataciones, de las que 4 se analizaron por [C.sup.14] estandar y las 2 restantes por AMS).

Las 7 dataciones de la Caldereta de Tinache proceden de muestras recogidas en dos cortes estratigraficos (Perfilacion Este y Perfilacion Norte), pudiendose agrupar en dos conjuntos, segun se hayan obtenido por el procedimiento AMS (5 dataciones) o por el procedimiento [C.sup.14] estandar (2 dataciones). Como en el caso de El Bebedero las fechas integradas en cada uno de esos dos conjuntos se han organizado a su vez en sedes basadas en el tipo de muestra analizada, ya sea carbon vegetal (en total 5 dataciones, todas analizadas por AMS), huesos de ovicapridos (una sola datacion, analizada por [C.sup.14] estandar) o caracoles terrestres (1 datacion analizada por [C.sup.14] estandar). Las dataciones obtenidas por el procedimiento [C.sup.14] estandar situan en un caso el subestrato IV-4 en el 110 AD cal. y en el segundo caso el subestrato V-2 en el 1690 BC cal. De esas dos dataciones la primera resulta muy coherente con la serie carbon vegetal (procedimiento AMS) del mismo yacimiento, con la que mantiene una clara continuidad. En general, la totalidad de las series de la Caldereta de Tinache resultan muy afines con las dataciones obtenidas tanto en El Bebedero como en Buenavista o el Valle de Femes.

Las 3 dataciones procedentes de Buenavista se obtuvieron de otras tantas muestras de sedimento organico (cenizas) recogidas en un caso del corte estratigrafico B6 (campana de excavaciones de 2006), y en los otros dos de los cortes E4 y F4 (campana de excavaciones de 2007). Todas ellas se analizaron por el procedimiento AMS. Ese mismo procedimiento se empleo para datar la muestra procedente del Valle de Femes, si bien en este caso aquella estaba constituida por caracoles terrestres. La datacion del Valle de Femes procede de un estrato que, como ya vimos mas arriba, si la correlacionamos con las estratigrafias de El Bebedero o la Caldereta de Tinache se corresponderia con el subestrato V-1. Se trata de una datacion que, siguiendo el esquema de organizacion aplicado a El Bebedero y la Caldereta de Tinache, corresponde a una serie de caracoles terrestres (procedimiento AMS), la cual situa ese subestrato en el 190 BC cal.

Desde el punto de vista de la secuencia estratigrafica propuesta mas arriba, las 28 referencias cronometricas que estamos manejando datan distintos momentos de la historia geologica mas reciente de los sitios estudiados, los cuales se han fijado sobre la base de la subdivision en subestratos establecida como estrategia de trabajo durante su excavacion. En general, y con independencia de que el desarrollo de los acontecimientos obligara a adaptar la excavacion a la aparicion de suelos de ocupacion o episodios puntuales que marcaran la historia geologica del lugar, el procedimiento de extraccion de los sedimentos adoptado en El Bebedero, la Caldereta de Tinache y Buenavista siguio las diferentes unidades sedimentarias naturales, en sentido inverso a como se depositaron, utilizando tallas artificiales de aproximadamente 10 cm de potencia. Como resultado final, y basandonos en la propuesta estratigrafica descrita mas arriba, en el estrato III se delimitaron dos subestratos, denominados subestratos 1 y 2; en el estrato IV se delimitaron cuatro subestratos, denominados subestratos 1,2, 3 y 4, mientras que del estrato V se extrajeron solo dos subestratos, denominados subestratos 1 y 2. Sobre la base de esta subdivision, las 28 referencias cronologicas de nuestro estudio tienen la siguiente procedencia (Tabla 3).

Estrato III:

- Subestrato III-1: Posee una datacion correspondiente al final del desarrollo del estrato III (El Bebedero, corte A9).

- Subestrato III-2: Posee cinco dataciones procedentes tanto del inicio como del final del subestrato; dos para El Bebedero (corte A7) y tres para la Caldereta de Tinache (Perfilacion Este).

Estrato IV:

- Subestrato IV-1: Posee una datacion procedente de la zona de contacto entre el estrato IV y el estrato III (Caldereta de Tinache, Perfilacion Este).

- Subestrato IV-2: Posee dos dataciones obtenidas en El Bebedero (corte A7).

- Subestrato IV-3: Posee tres dataciones, de las que dos proceden de El Bebedero (corte A7) y la tercera de la Caldereta de Tinache (Perfilacion Este).

- Subestrato IV-4: Es el subestrato del que se han obtenido un mayor numero de dataciones, en total diez, de las que ocho proceden de El Bebedero (seis del corte A7 y dos del corte B3) y una de la Caldereta de Tinache (Perfilacion Norte).

Estrato V:

- Subestrato V-1: Posee seis dataciones, de las que dos proceden de El Bebedero (corte A7), tres de Buenavista (cortes B6, E4 y F4) y una del Valle de Femes.

- Subestrato V-2: Posee una datacion obtenida en la Caldereta de Tinache (Perfilacion Norte).

3.1.3. Las fechas isotopicas en el contexto estratigrafico

La relacion existente entre las dataciones y su posicion estratigrafica nos proporciona unos resultados cronoestratigraficos que permiten acercarnos al marco cronologico en el que se desenvolvio la etapa protohistorica en Lanzarote. En ese sentido, los resultados que podemos manejar, atendiendo a los subestratos establecidos, son los siguientes:

Subestrato V-2: Representa un momento anterior en un milenio al primer establecimiento humano conocido en la isla de Lanzarote. Este subestrato solo lo tenemos datado con una fecha [C.sup.14] estandar proporcionada por la Caldereta de Tinache, la cual lo situa en el 1690 BC cal.

Subestrato V-1: Las tres dataciones AMS aportadas por Buenavista situan por el momento la mas antigua presencia humana en Lanzarote en el 530 BC cal., datando tambien un instante mas tardio del mismo subestrato en el 380 BC cal. y el 330 BC cal. Esas tres fechas proporcionan una datacion promedio para el nivel mas profundo de Buenavista del 414 BC cal. Las dos dataciones igualmente AMS proporcionadas por El Bebedero para el subestrato V-1 situan el contacto entre el final del estrato V y el inicio del estrato IV entre el ano 0 BC/AD cal. y el ano 90 AD cal. Para estas ultimas dataciones la fecha promedio se situa en el 45 AD cal. Este subestrato tambien esta datado por ANIS en el Valle de Femes en el 190 BC cal. Si promediamos las seis dataciones la fecha que resulta para este subestrato es el 257 BC cal. (Tabla 4).

Subestrato IV-4: En El Bebedero la serie AMS (carbon vegetal) data este subestrato entre el 220 AD cal. y el 345 AD cal., con dos fechas intermedias localizadas en el 235 AD cal. y 335 AD cal. Por el contrario, la serie [C.sup.14] estandar del mismo yacimiento (huesos de ovicapridos y carbon vegetal) lo situa en un momento mas temprano ubicado entre el 0 BC/AD cal. y el 130 AD cal., tambien con dos dataciones intermedias situadas en el 30 AD cal. y el 80 AD cal. En la Caldereta de Tinache la serie [C.sup.14] estandar (huesos de ovicapridos) situa el subestrato en el 110 AD cal., adjudicandole una antiguedad paralelizable con la observada en la misma serie de El Bebedero. Si se analizan los promedios, en la serie AMS la fecha del subestrato se situa en el 283 AD cal., mientras que en la serie [C.sup.14] estandar lo hace en el 85 AD cal.; si se combinan, el promedio de todas las series estaria en el 184 AD cal.

Los datos anteriores muestran que, para el mismo yacimiento (El Bebedero), las referencias cronologicas derivadas de la serie [C.sup.14] estandar otorgan una mayor antiguedad a este subestrato, ponderable en unos 200 anos, independientemente de que las muestras procedan de dos cortes diferentes (cortes A7 y B3) frente a una misma procedencia para la serie AMS (corte A7). La razon que nos permitiria explicar esa considerable distancia entre los resultados proporcionados por la serie AMS y los resultados proporcionados por la serie [C.sup.14] estandar podria concretarse en dos causas que se refieren, por un lado, al caracter de la muestra analizada (carbon vegetal y/o huesos de ovicapridos) y por otro lado al procedimiento de analisis utilizado (AMS o [C.sup.14] estandar). En nuestra opinion la primera causa apuntada no constituye la respuesta mas apropiada a la cuestion planteada si se observa como para las muestras analizadas por [C.sup.14] estandar (3 de huesos de ovicapridos y 1 de carbon vegetal) la diferencia de caracter de las muestras no constituyo un inconveniente de cara a que los resultados obtenidos fueran coherentes entre si. Esa misma coherencia tambien puede observarse en los resultados obtenidos de las muestras analizadas por AMS, si bien en este caso aquellas tienen rodas el mismo caracter (carbon vegetal). En consecuencia, la razon mas plausible para explicar la diferencia de resultados entre la serie AMS y la [C.sup.14] estandar debe estar en el diferente procedimiento de analisis utilizado, cuestion responsable de que tengamos para el mismo subestrato unos resultados mas tardios si las muestras se han analizado por AMS que si se han efectuado por [C.sup.14] estandar.

La circunstancia anterior la hemos podido observar hasta en dos ocasiones, tanto en las series de dataciones procedentes del subestrato IV-4 como en las series que datan el subestrato III-2.

Subestrato IV-3: Tanto en El Bebedero como en la Caldereta de Tinache este subestrato esta datado por el mismo procedimiento AMS y a partir de muestras con el mismo caracter (carbon vegetal). En el primer yacimiento se fecha entre el 330 AD cal. y el 345 AD cal., lo que da un promedio del 337 AD cal., mientras que en la Caldereta de Tinache la datacion es del 140 AD cal. A partir de esas fechas tope, el promedio conjunto para toda la serie se situa en el 238 AD cal.

Subestrato IV-2: Solo lo tenemos datado en El Bebedero, por AMS, entre el 330 AD cal. y el 385 AD cal.; el promedio de esas fechas se situa en el 357 AD cal.

Subestrato IV-1: Datado en la Caldereta de Tinache por AMS en el 690 AD cal., fecha que situa el final del estrato IV y el arranque del estrato III. En este caso no hay posibilidad de promediar.

Subestrato III-2: La serie AMS (carbon vegetal) de la Caldereta de Tinache lo situa entre el 690 AD) cal. y el 1010 AD cal., con una datacion intermedia del 870 AD cal.; el promedio se situa en el 856 AD cal. En El Bebedero este subestrato presenta dos dataciones, una AMS (carbon vegetal) situada en el 540 AD cal. y otra [C.sup.14] estandar (huesos de ovicapridos) que lo colocan en el 415 AD cal. Si promediamos las series AMS de ambos yacimientos el resultado seria 698 AD cal.; si ampliamos el calculo del promedio a todas las series el resultado que nos da es 556 AD cal. La comparacion de los resultados de las dos series permite observar de nuevo que las dataciones ANIS proporcionan unas referencias algo mas tardias que las ofrecidas por el [C.sup.14] estandar.

Subestrato III-1: Datado en El Bebedero por AMS en el 1300 AD cal., fecha que situa los momentos finales del estrato III.

Si analizamos globalmente los resultados anteriores se puede observar que la combinacion de los dos grupos de dataciones procedentes de El Bebedero (AMS y [C.sup.14] estandar) nos muestran una diacronia para la secuencia estratigrafica propuesta muy coherente (vease la ultima columna de la derecha de la Tabla 4) y un marco cronologico para la Protohistoria de Lanzarote bastante completo ya que para ultimarlo solo restaria situar dos momentos; por un lado, el representado por el subestrato IV-1, que delimitaria el instante en que se produjo la transicion entre la Fase romana y el inicio de la Fase canaria, y por otro lado el representado por el subestrato V-2, que marcaria el instante anterior al inicio del establecimiento definitivo de grupos humanos en la isla. Por tanto, si combinamos los resultados de las series de dataciones obtenidas en todos los yacimientos y los promediamos (Tabla 4) obtendremos una secuencia cronoestratigrafica caracterizada por seguir una clara linea ascendente desde el 1690 BC cal. (subestrato V-2)hasta el 1300 AD cal. (final del subestrato III-1).

De una manera mas concreta, a partir de la contextualizacion de los promedios totales de las fechas obtenidas con la secuencia estratigrafica propuesta, independientemente de la serie a la que pertenezcan las dataciones o del procedimiento analitico utilizado para obtenerlas, resultarian los siguientes hitos cronologicos:

-- Subestrato V-2: Datado en el 1690 BC cal. (Tinache).

-- Subestrato V-1: Datado entre 530 BC cal. (Buenavista) y el 90 AD cal. (El Bebedero), con una datacion promedio del 257 BC cal.

-- Subestrato IV-4: Datado entre el 0 BC/AD cal. y el 345 AD cal. (El Bebedero), con una datacion promedio del 185 AD cal.

-- Subestrato IV-3: Datado entre el 140 AD cal. (Tinache) y el 345 AD cal. (El Bebedero), con una datacion promedio del 238 AD cal.

-- Subestrato IV-2: Datado entre el 330 AD. cal. y el 385 AD cal. (El Bebedero), con una datacion promedio del 357 AD cal.

-- Subestrato IV-1: Con una unica datacion del 690 AD cal. (Tinache) que fecha el momento final del estrato IV en su contacto con el estrato III.

-- Subestrato III-2: Datado entre el 415 AD cal. (El Bebedero) y el 1010 AD cal. (Tinache), con una datacion promedio del 556 AD cal.

-- Subestrato III-1: Datado en el 1300 AD cal. (El Bebedero).

4. Lanzarote. la secuencia cultural

Los datos estratigraficos y las referencias cronometricas recogidas en los apartados anteriores pueden correlacionase con algunas de las etapas y fases que hemos diferenciado en nuestra propuesta de fasificacion para la Protohistoria canaria (Atoche, 2008), siendo asi posible llevar a cabo una aproximacion al proceso cultural que se desarrollo en el Lanzarote protohistorico. Si analizamos las referencias cronologicas recogidas mas arriba desde una perspectiva cultural nos encontramos con que la fecha mas antigua (Caldereta de Tinache) data un momento a mitad del II milenio a.n.e, en el que aun no se ha registrado ningun tipo de actividad humana en la isla. De hecho, habremos de trasladarnos al yacimiento de Buenavista para encontrar el, por ahora, nivel arqueologico mas antiguo de la isla, datado entre los siglos VI a.n.e, y IV a.n.e., unas fechas que permiten asegurar que en el siglo VI a.n.e. ya se habia producido el establecimiento de poblacion en Lanzarote, si bien es muy probable que el proceso colonizador se hubiera iniciado con anterioridad; en ese sentido apuntan determinados asentamientos e infraestructuras de epoca fenicio-punica localizados en puntos estrategicos de las costas de Lanzarote y La Graciosa, como es el caso de Rubicon o El Descubrimiento, los cuales responden a enclaves coloniales del tipo factoria o punto de recalada (9) resultado de un prolongado proceso de frecuentacion maritima iniciado probablemente por la cultura tartesica (Garcia y Bellido, 1942: 177) (10).

A las fechas anteriores les siguen aquellas que situan estratos de El Bebedero y la Caldereta de Tinache en distintos momentos ubicados entre el siglo I a.n.e, y el siglo XIV d.n.e., en este ultimo caso en un instante muy proximo al inicio de la conquista normando-castellana responsable de la finalizacion de la Protohistoria en la isla. Fue en torno al cambio de Era cuando se inicio la explotacion extensiva del territorio de Lanzarote, fenomeno que se sustentara en un tipo de asentamiento que responde a un modelo de factorias agrarias (El Bebedero, Caldereta de Tinache ...) vinculadas a los intereses economicos del mundo romano (Atoche et al., 1995). Hasta ese momento la isla solo habia sido objeto de una colonizacion de baja intensidad, representada tanto por algun enclave en la costa (Rubicon) (11) como del interior de la isla (nivel mas profundo de Buenavista), dicotomia que tambien se refleja en la manera diferencial de ocupar el territorio insular: hasta el siglo IV d.n.e, mediante un patron disperso basado en asentamientos de pequena entidad y funcionalidad orientada a la realizacion de actividades agropecuarias y a partir de ese instante mediante un patron concentrado en nucleos urbanos de diferente entidad (Atoche, 1993a).

4.1. Periodizacion de la Protohistoria de Lanzarote

Sobre la base de lo senalado y tomando como punto de referencia nuestra propuesta de fasificacion para las culturas protohistoricas canarias (Atoche, 2008 y Tabla 5), tendriamos que en Lanzarote la secuencia crono-estratigrafica se corresponderia con las siguientes etapas y fases.

4.1.1. Primera etapa: descubrimiento, colonizacion y establecimiento (circa siglos X a.n.e. al III d.n.e.)

Esta primera etapa abarca casi un milenio y medio, espacio temporal durante el cual se sucederian el inicio y posterior desarrollo de la exploracion de los recursos del Atlantico africano, el descubrimiento de los archipielagos canarios (12), su colonizacion y el posterior establecimiento de los primeros grupos humanos. Es una etapa muy dinamica, pudiendose diferenciar varias fases sucesivas:

Fase Fenicia: Descubrimiento y colonizacion inicial (siglos X al VI a.n.e.)

Desde la perspectiva cronologica el desarrollo de esta fase coincidiria con la exploracion, valoracion y explotacion de la fachada atlantica africana realizadas por mercaderes y pescadores fenicios (gadiritas, lixitas ...) asentados en el occidente mediterraneo. Por lo que a la isla de Lanzarote se refiere esta etapa supone el inicio de su colonizacion, proceso que se concreta con la fundacion por parte de marinos fenopunicos de al menos un establecimiento costero, el de Rubicon (Atoche et al., 1999; Atoche, 2003).

Fase Punica: Colonizacion y establecimiento definitivos (siglos VI al II a.n.e.)

El cierre de los mercados del Proximo Oriente a los metales del occidente mediterraneo y la consecuente reorientacion economica hacia las producciones agrarias profundizan los contactos punicos con las poblaciones indigenas de Occidente incrementandose la actividad productiva, razon que motivaria la necesidad de continuar e incluso incrementar el establecimiento de nuevos grupos de poblacion no solo en centros del Mediterraneo sino tambien del Atlantico y Canarias mediante la trasplantacion de comunidades de libiofenicios. Con esas poblaciones norteafricanas Cartago protagonizaria un proceso de colonizacion impulsado por objetivos geoestrategicos y de explotacion agraria.

Durante esta fase (13) se crearian en las islas las infraestructuras necesarias para la puesta en marcha de su explotacion agraria mediante el establecimiento en puntos estrategicos de asentamientos dotados con los elementos necesarios para facilitar la captacion de los recursos insulares. En Lanzarote ese hecho lo hemos documentado en el asentamiento de Buenavista, con una primera fase activa desde el ultimo tercio del siglo VI a.n.e. hasta al menos el siglo IV a.n.e., la cual se corresponde desde el punto de vista de nuestra estratigrafia con el subestrato V-1.

Fase Romana: Culminacion de la colonizacion de las islas (siglos I a.n.e. al III d.n.e.)

Tras la caida de Cartago en el 146 a.n.e, los datos suministrados por la arqueologia senalan que a partir del siglo I a.n.e. la intensificacion economica que se produce en el Atlantico canario-norteafricano, de la que fue responsable Iuba II, reanudo y/o mantuvo la presencia efectiva en Canarias de gentes ajenas a las islas. Navegantes romanizados procedentes del Circulo del Estrecho transitaron las aguas canarias hasta finales del siglo III O comienzos del IV d.n.e. (Atoche et al., 1995; Atoche y Paz, 1999; Atoche, 2006), tras la crisis del Imperio Romano y el abandono por este de buena parte de la provincia Tingitana, lo que puso fin a las actividades de un amplio numero de factorias de la costa atlantica marroqui (Ponsich y Tarradell, 1965:116-117). Desde la perspectiva estratigrafica esta fase se corresponde con nuestro estrato IV.

4.1.2. Segunda etapa: abandono (circa siglos III-IV d.n.e.)

A diferencia de la etapa anterior, esta presenta un desarrollo cronologico muy corto. Viene determinada por el final de la dependencia economica externa resultado de la crisis politico-economica que afecto al Imperio Romano en el siglo III, un fenomeno ajeno a las islas el cual seria responsable de su aislamiento y de la consecuente crisis de unas formaciones sociales hasta entonces volcadas al exterior. Se inicia asi uno de los procesos culturales mas interesantes de la Protohistoria canaria al generar en las islas el desarrollo de endemismos culturales que permiten explicar muchas de las diferencias que son observables en las culturas insulares del I milenio d.n.e.

El desarrollo de esta etapa supone la paralizacion de la actividad de las factorias agrarias existentes en Lanzarote (El Bebedero, Caldereta de Tinache ...) (14), interrupcion bien documentada en Tinache al final del estrato IV, momento en que el lugar se abandona durante un periodo de tiempo que discurriria entre las postrimerias del siglo III o las primeras decadas del siglo IV d.n.e, hasta los inicios del siglo VII d.n.e. (Atoche et al., 2007).

4.1.3. Tercera etapa: aislamiento (circa siglos IV al XIII d.n.e.)

El abandono genero el desarrollo de una nueva etapa que se extendera a lo largo de casi un milenio, en la que se asiste a la aparicion de las denominadas culturas insulares canarias, cuyo origen esta en la aparicion de procesos economicos y sociales autarquicos resultado de la readaptacion y diversificacion de las formaciones sociales insulares a las nuevas circunstancias ocasionadas por el aislamiento exterior. Constituyo una fase de autentico aislamiento, un periodo oscuro como lo definimos en su momento desde una perspectiva extrainsular (Atoche y Ramirez, 2001), pero en Canarias constituye la etapa mejor documentada arqueologicamente. En ella hemos diferenciado una sola fase:

Fase Canaria: Constitucion y desarrollo de las culturas insulares canarias (circa siglo III al siglo XIII d.n.e.)

La desconexion con los centros que dieron origen al descubrimiento y posterior colonizacion de Canarias obligaria a las poblaciones insulares a desarrollarse en un relativo aislamiento, generandose unos sistemas culturales caracterizados por hallarse inmersos en un estadio tecnologico que hemos denominado Neolitico forzado (Atoche y Martin, 1999).

Entre los aspectos culturales que por entonces debieron reorientarse se hallaba sin duda el subsistema economico; de esa manera, durante la Protohistoria de las islas es posible observar al menos dos modelos de subsistencia: uno inicial, caracterizado por su dependencia externa e intercambio desigual, el cual debio perdurar en mayor o menor medida desde el establecimiento humano en la primera mitad del I milenio a.n.e. hasta el siglo IV d.n.e., y otro posterior, autarquico, basado en una economia agraria de amplio espectro, el cual alcanzara el siglo XV d.n.e. en el que la llegada de los conquistadores normandos bajomedievales puso punto final a la Protohistoria.

Desde la perspectiva de nuestra secuencia crono-estratigrafica, esta fase se corresponde con el estrato III y, desde la perspectiva cultural, con la denominada "cultura de los mahos".

4.1.4. Cuarta etapa: aculturacion (siglos XIV y XV)

Se inicia en el siglo XIII, cuando el archipielago canario vuelve a ser frecuentado por navegantes europeos que dieron lugar al denominado "redescubrimiento" (Serra, 1961; Morales Padron, 1971), el cual prepara la conquista normando-castellana a lo largo del siglo XV.

5. Conclusiones

Los modernos procedimientos de datacion isotopica nos permiten intentar ordenar los acontecimientos en el tiempo, conocer el/los momento/s en que ocurrieron los hechos que se intentan explicar y asentar sobre bases solidas la temporalidad del registro arqueologico. En este trabajo hemos analizado y relacionado los datos estratigraficos, cronologicos y medioambientales registrados en diversas excavaciones efectuadas en yacimientos protohistoricos de Lanzarote. Las casi tres decenas de referencias cronometricas contextualizadas en las diferentes secuencias estratigraficas evidenciadas se han organizado en varias series que permiten situar durante la fase punica, en el siglo VI a.n.e. (Buenavista, 530 BC cal.), la ocupacion humana mas antigua de la isla, en un momento varios siglos posterior al inicio de la colonizacion a nivel del archipielago tal y como parecen indicar los hallazgos recientemente efectuados en el yacimiento de El Descubrimiento, sitio localizado en la costa meridional del islote de La Graciosa, donde se registraron entre otros elementos varios fragmentos de ceramicas rojizas modeladas a torno que, una vez analizadas por termoluminiscencia, han proporcionado dos dataciones que fijan la primera presencia humana en esa isla en un momento en torno a los inicios del 1 milenio a.n.e. (1096 [+ o -] 278 a.n.e. y 950 [+ o -] 277 a.n.e.) (Gonzalez y Arco, 2007: 36) instante que tambien marcaria el punto a partir del cual, en plena fase fenicia, debio ponerse en marcha el proceso colonizador del archipielago canario.

Los primeros asentamientos establecidos en la isla de Lanzarote debieron estar ocupados por gentes intimamente relacionadas con los mercaderes fenicio-punicos que fundaron la amplia serie de factorias comerciales existentes a lo largo de la cercana costa marroqui. De esa manera en la isla se crearian factorias extremas que, a partir del siglo I a.n.e. cuando se inicia la presencia romana en aguas canarias, incrementaron su actividad lo que propicio un cambio profundo en el modelo de explotacion de los recursos insulares. Hasta entonces, el territorio interior de Lanzarote no parece haberse puesto en explotacion o, si esta se habia producido, no tuvo la suficiente intensidad como para modificar el paisaje de manera perceptible y ello a pesar de dos hechos significativos; por un lado, la pronta presencia fenicio-punica en Rubicon y, por otro lado, el probado desarrollo en la isla a traves de la palinologia de actividades agricolas desde fechas muy tempranas.

Precisamente han sido las columnas polinicas y la adecuada ubicacion cronologica del registro polinico lo que nos ha permitido establecer la clara correlacion existente entre las diferentes etapas y fases del poblamiento protohistorico de la isla y el impacto medioambiental que las distintas variables socioeconomicas de ese proceso generaron como resultado de las estrategias economicas puestas en practica en cada etapa. Asi, y como modelo general, hemos constatado que los cambios hacia una mayor aridez se produjeron en la isla algunos siglos con posterioridad al establecimiento definitivo de grupos humanos, hecho indicativo de que los cambios medioambientales, cuando se produjeron, fueron inducidos directamente por la presion que el hombre ejercio sobre el medio insular.

Tras las dataciones de los siglos VI y IV a.n.e. proporcionadas por Buenavista se encuentran las series de El Bebedero y la Caldereta de Tinache, las cuales nos conducen con regularidad desde el siglo I a.n.e. hasta el siglo XIV d.n.e. En ese arco temporal, el espacio de tiempo comprendido entre los siglos I a.n.e. y IV d.n.e. ocupa la fase romana, un periodo durante el cual la colonizacion de la isla se caracterizo por una limitada presencia humana distribuida por el territorio de manera dispersa, como muestran los escasos asentamientos localizados con niveles de ocupacion adscribibles a esos momentos, todos los cuales repiten un similar modelo de ocupacion del territorio reflejo del tipo de actividades economicas que se habia implantado. Las pequenas lagunas estacionales (maretas) que se formaban en esos lugares proporcionarian el agua necesaria para sustentar actividades relacionadas con el aprovechamiento de los recursos ganaderos. De hecho, los restos faunisticos que se registran en ese tipo de yacimientos han permitido establecer algunos de los hechos que se produjeron y la manera en que se debieron imbricar en un proceso economico mas amplio que afecto a todo el territorio insular. Se trataba de factorias ganaderas, activas estacionalmente, de manera que durante los meses de febrero a abril se sacrificaban cabras y ovejas, procesandose su carne y cueros con destino a los mercados mediterraneos, probablemente a traves del puerto de Gades, el cual durante mas de un milenio canalizo gran parte de las producciones de la Mauritania occidental. Todo ello como resultado de un fenomeno de intensificacion economica focalizado en el aprovechamiento de unos recursos insulares hasta entonces no explotados destinados a satisfacer la demanda exterior de carnes en salazon, cueros curtidos ... A lo largo de esa fase de intensificacion economica la ocupacion de Lanzarote se caracterizo por una escasa presencia humana, la cual se distribuyo por el territorio de manera dispersa, como muestran los escasos asentamientos localizados tanto en la costa (15) como en el interior de la isla adscribibles a la fase romana.

Desde la perspectiva historica la secuencia crono-estratigrafica y cultural propuesta en este trabajo para la Protohistoria de Lanzarote marca la sucesion de dos amplias etapas, articuladas respectivamente en relacion con la presencia o la ausencia en el registro material de elementos extrainsulares y con la sucesion de una amplia serie de cambios en la cobertura vegetal, los suelos, la fauna silvestre, la composicion de la cabana ganadera, la tecnologia y la intensidad de la ocupacion del espacio insular.

Agradecimientos

Este trabajo se inscribe dentro de los estudios que realizamos en el marco del proyecto PI042004/130, Erectos de la colonizacion insular. Transformaciones culturales y medioambientales en la Protohistoria de Lanzarote, financiado por la Consejeria de Educacion, Cultura y Deportes, Direccion General de Universidades e Investigacion del Gobierno de Canarias.

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Pablo ATOCHE PENA, Departamento de Ciencias Historicas. Facultad de Geografia e Historia. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Plaza de la Constitucion, s/n. 35003 Las Palmas de Gran Canaria. Correo-e: patoche@dch.ulpgc.es

Recepcion: 2008-07-04; Revision: 2008-09-16; Aceptacion: 2009-05-18

BIBLID [0514-7336 (2009) LXIII, enero-junio; 105-134]

(1) En este trabajo reunimos una parte importante de los resultados obtenidos tras una decada de investigacion que, a nivel del trabajo de campo, ha implicado la realizacion de una prolongada e intensa busqueda de yacimientos y, una vez seleccionados los sitios mas apropiados, el desarrollo de siete campanas de excavacion sistematicas centradas en tres yacimientos: El Bebedero, Caldereta de Tinache y Buenavista.

(2) Los colores se han determinado en seco utilizando como referencia las tablas Munsell (1975).

(3) Los analisis polinicos han estado a cargo de la Dra. Jordina Belmonte Soler perteneciente al Laboratori d'Analisis Palinologiques-Xarxa Aerobiologica de Catalunya. Universitat Autonoma de Barcelona.

(4) Otro indicio de esa destruccion lo constituye la progresiva prevalencia de los restos de cabras frente a los de ovejas, hasta entonces con unos indices de presencia similares. Sin duda lo anterior debe estar relacionado con la mejor adaptacion de las cabras a ambientes degradados, de ahi que su presencia mayoritaria constituya un indicio de que el paisaje de la isla estaba sometido a una situacion medioambiental en la que la vegetacion y los suelos habrian alcanzado ya un notable nivel de transformacion.

(5) En la isla de Fuerteventura los estudios desarrollados por C. Machado (1996 y 1999) sobre carbones de hogares localizados en la Cueva de Villaverde (Fuerteventura) apuntan a la desaparicion del bosque termofilo como fuente de lena a partir del siglo XI d.n.e.

(6) Doce de las muestras enviadas al Centrum voor Isotopen Onderzoek (Rijksuniversiteit Groningen) debieron mantenerse en espera en el citado laboratorio hasta contar con los fondos necesarios para hacer frente a sus costes, comprometidos por la Direccion General de Patrimonio Historico del Gobierno de Canarias dentro de su programa 100 fechas para la Prehistoria de Canarias. Diferentes circunstancias hicieron que la citada institucion nunca llegase a materializar su prometida colaboracion economica, pero sin embargo el laboratorio por error procedio a analizar las muestras, enviandonos los resultados sin facturamos los costes. En consecuencia, aproximadamente el 40% de las fechas ineditas que damos ahora a conocer en este trabajo se las debemos a la amabilidad del Centrum voor Isotopen Onderzoek (Rijksuniversiteit Groningen), al que desde estas lineas queremos reconocer su altisima profesionalidad.

(7) La Arqueologia canaria ha hecho un escaso uso del procedimiento AMS ([sup.14]C-AMS Accelerator Mass Spectrometry); de hecho, el mayor numero de muestras datadas mediante ese procedimiento se reunen en este trabajo y ello a pesar del elevado grado de precision que supone poder contar con una amplia serie de dataciones AMS si se tiene en cuenta que sus desviaciones tipo son de amplitud reducida, un aspecto muy a tener en cuenta cuando se datan procesos culturales con tan poca profundidad temporal como los que se dieron durante la Protohistoria canaria.

(8) De esta manera las muestras se clasificaron en grupos atendiendo a si eran de vida larga o de vida corta.

(9) Con la etapa de colonizacion pero no de establecimiento definitivo de poblacion debe relacionarse la alusion que hace el Pseudo-Scilax a "siete islas habitadas" frente al continente. De tratarse del archipielago canario tendriamos entonces que presuponer que no solo Lanzarote sino en general la totalidad del archipielago estaria colonizado entre los siglos VI y IV a.n.e.

(10) La ruta maritima que recorre la costa atlantica de los actuales Marruecos y Mauritania es conocida cuando menos desde el Neolitico cardial, momento a partir del cual se establecen unas fuertes relaciones culturales entre el sur de la Peninsula Iberica y el noroeste "africano que se hacen muy evidentes durante el Bronce pleno y final. De hecho somos de la opinion de que el impulso que llevo inicialmente al descubrimiento y posterior colonizacion del archipielago canario debio partir de la reactivacion cultural y economica que se produjo en la Baja Andalucia durante el Bronce final, un periodo en el que se amplio la ocupacion del espacio mediante la reocupacion de viejos asentamientos y el establecimiento de otros muchos de nueva planta.

(11) Rubicon, en el extremo mas meridional de Lanzarote (Atoche et al., 1999) y algun otro de Fuerteventura, seran el modelo para ese tipo de asentamiento, caracterizado por presentar unas estructuras paralelizables a las que estan presentes en las factorias ubicadas en la cercana costa africana establecidas en epoca fenicio-punica y reactivadas por Iuba II, manteniendose en funcionamiento durante casi todo el periodo romano-mauritano explotando los abundantes recursos marinos y terrestres de esa region atlantica.

(12) Acerca de la vision geografica que se tema de las islas Canarias durante la Antiguedad tardia pueden consultarse los trabajos de A. Santana et al. (2002) y E Atoche (2003).

(13) Si seguimos las tesis de E Lopez Pardo (1990: 61), el inicio de esta fase estaria muy proximo al proceso de creacion de colonias de libiofenicios en la costa atlantica africana descrito por el Periplo de Hannon.

(14) Estamos ante factorias ganaderas, activas estacionalmente, en las cuales durante los meses de febrero a abril se sacrificaba y procesaba la carne y cueros de un numero elevado de cabezas de ganado menor (cabras y ovejas), obteniendose unos productos con destino, una vez salados, a los mercados mediterraneos, probablemente a traves del puerto de Gades, el cual durante mas de un milenio canalizo gran parte de las producciones de la Mauritania occidental (Martinez y Carreras, 1993: 102). Por tanto, estamos ante un proceso productivo en el que los marinos gaditanos debieron jugar un papel activo como impulsores e intermediarios.

(15) Ese es el caso de Rubicon, factoria situada en el extremo meridional de la isla, establecida inicialmente por navegantes fenicio-punicos y ampliada posteriormente en epoca romana. Ubicada en un fondeadero estrategicamente situado desde el que se podian efectuar operaciones vitales para los navegantes de la epoca tales como renovar las reservas de agua o de alimentos ... (Atoche et al., 1999).
TABLA 1. Analisis geoquimicos efectuados por el Activation
Laboratories LTD (Ontario, Canada). Se comparara los resultados
dela analitica geoquimica efectuada a muestras de sedimentos
procedentes de los estratos V, IV y III de El Bebedero y la
Caldereta de Tinache.

Significado de las iniciales que contiene la primera eolumna
izquierda: B = El Bebedero; T = Caldereta de Tinache; E =
Estrato.

                           % [Al.sub.2]   % [Fe.sub.2]
MUESTRA    % Si[O.sub.2]    [O.sub.3]      [O.sub.3]     % MnO

B.E. V         48,50          14,47           8,79       0,114
T.E. V         48,19          12,71           6,94       0,161
B.E. IV        38,97          10,30           6,41       0,138
T.E. IV        41,35          13,19           7,82       0,093
B E. III       44,18          12,07           8,23       0,167
T.E. III       41,14          11,79           7,77       0,155

MUESTRA    % MgO   % CaO   % [Na.sub.2]O   % [K.sub.2]O

B.E. V     2,69    3,51        0,79            3,58
T.E. V     2,85    8,76        0,69            3,33
B.E. IV    4,17    13,88       0,89            2,26
T.E. IV    3,39    9,43        0,49            3,31
B E. III   4,47    8,98        1,00            2,26
T.E. III   4,70    10,51       0,72            2,25

                           % [P.sub.2]
MUESTRA    % Ti[O.sub.2]    [O.sub.5]    % LOI   % TOTAL

B.E. V         1,609          0,84       15,36   100,26
T.E. V         1,218          0,83       14,67   100,34
B.E. IV        1,292          2,72       18,26    99,28
T.E. IV        1,303          1,35       18,43   100,16
B E. III       1,60           2,95       13,12    99,01
T.E. III       1,360          2,82       17,08   100,29

TABLA 2. Resultados de los analisis polinicos. Taxones arboreos,
arbustivas y herbaceos identificados. Analisis a cargo dela Dra.
(a) Jordina Belmonte Soler, perteneciente al Laboratori d'Analisis
Palinoldgiques-Xarxa Aerobiologica de Catalunya. Universitat
Autonoma de Barcelona.

TAXONES                    BEBEDERO   TINACHE    FEMES

                           ESTRATO V

ARBOREOS

Alnus                                              +
Arecaceae
Cedrus                                  +
Fraxivus                      +
Junipenrs                     +         + ?        +
Mynca                         +
Olea
Pinus                         +          +         +
Quereus caducifoli            +
Quercus perennifoli           +                    +

ARBUS.

Cistus
Erlcaceae
Rosaceae                      +

HERBACEOS

Artemisa                      +
Asteraceas equinadas          +
Asteraceas fenestradas        +          +
Fabareas
Gramineas cereales                       +
Gramineas herbaceas           +          +         +
Plantago
Polygonum                     +
Quenopodiaceas                +          +
Espora Briofito               +
Espora helecho monoleta       +          +
Espora helecho trileta        +                    +
Espora hongo                  +                    +
Quistes algales               +
Glomales                      +
Indeterminados                +

TAXONES                    BEBEDERO   TINACHE    FEMES    BEBEDERO

                           ERRATO IV                     ESTRATO III

ARBOREOS

Alnus                         +
Arecaceae                                                     +
Cedrus                                   +                    +
Fraxivus
Junipenrs                                                     +
Mynca
Olea                          +
Pinus                         +          +         +          +
Quereus caducifoli                       +
Quercus perennifoli                     + ?                   +

ARBUS.

Cistus                        +                               +
Erlcaceae                                          +
Rosaceae                                                      +

HERBACEOS

Artemisa                                 +
Asteraceas equinadas                     +         +          +
Asteraceas fenestradas        +          +         +          +
Fabareas                      +
Gramineas cereales
Gramineas herbaceas                      +                    +
Plantago                                 +
Polygonum
Quenopodiaceas                +          +         +          +
Espora Briofito                                    +          +
Espora helecho monoleta                  +                    +
Espora helecho trileta                   +
Espora hongo                                       +          +
Quistes algales                          +         +
Glomales                                 +         +
Indeterminados                           +                    +

TABLA 3. Relacion de dataciones calibradas (se recogen las
dataciones resultantes de la intercepeion de la edad
radiocarbonica con la curva de calibracion) organizadas por
yacimierzto de proredencia, corte estratigrafico, serie y metodo
isotopico de datacion empleado en su obtencion.

                          EL BEBEDERO

                          CORTE A7
ESTRATOS
Y
SUBESTR.          SERIE
                 CARBON             SERIE HUESOS
                 VEGETAL            OVICAPRIDOS

                                 C14
                   AMS         ESTANDAR         AMS

III        1

           2                 415 AD cal.    540 AD cal.

IV         1

           2   385 AD cal.
               330 AD cal.

           3   345 AD cal.
               330 AD cal.

           4   345 AD cal.
               335 AD cal.   80 AD cal.
               235 AD cal.   0 BC/AD cal.
               220 AD cal.

V          1   90 AD cal.
               0 BC cal.

           2

                           EL BEBEDERO

               CORTE A9              CORTE B3
ESTRATOS
Y
SUBESTR.          SERIE         SERIE         SERIE
                  HUESOS        CARBON       HUESOS
                 OVICAPR.      VEGETAL      OVICAPR.

                                 C14           C14
                   AMS         ESTANDAR     ESTANDAR

III        1   1300 AD cal.

           2

IV         1

           2

           3

           4
                              30 AD cal.   130 AD cal.

V          1

           2

                          CALDERETA DE TINACHE

               PERFIL ESTE       PERFILACION NORTE
ESTRATOS
Y
SUBESTR.          SERIE          SERIE         SERIE
                  CARBON        HUESOS       CARACOLES
                 VEGETAL       OVICAPR.      TERRESTRES

                                  C14           C14
                   AMS         ESTANDAR       ESTANDAR

III        1

           2   1010 AD cal.
               870 AD cal.
               690 AD cal.

IV         1   690 AD cal.

           2

           3   140 AD cal.

           4
                              110 AD cal.

V          1

           2                                1690 BC cal.

                  BUENA-       VALLE DE
                  VISTA         FEMES

                  CORTES
                 B6/E4/F4       PERFIL
ESTRATOS
Y
SUBESTR.                        SERIE
                  SERIE       CARACOLES
                 CENIZAS      TERRESTRES

                   AMS           AMS

III        1

           2

IV         1

           2

           3

           4

V          1   330 BC cal.    190 BC cal.
               380 BC cal.
               530 BC cal.

               90 BC cal.
           2

TABLA 4. Promedios de dataciones organizadas por yacimiento de
procedencia, corte estratigrafico, serie y metodo isotopico de
datacion empleado en su obtencion.

               EL BEBEDERO                  CALDERETA DE TINACHE

                  CORTES        CORTES      PERFILACION  PERFILACION
                  A7/A9         A7/B3          ESTE         NORTE

                  SERIES        SERIES                      SERIES
ESTRATOS          CARBON        CARBON         SERIE        HUESOS
                 VEGETAL/      VEGETAL/       CARBON     OVICAPRIDOS/
                  HUESOS        HUESOS        VEGETAL     CARACOLES
               OVICAPRIDOS   OVICAPRIDOS                  TERRESTRES

                   AMS       C14 ESTANDAR       AMS      C14 ESTANDAR

III        1   1300 AD cal.
           2   540 AD cal.   415 AD cal.    856 AD cal.

IV         1                                690 AD al.
           2    357 AD al.
           3   337 AD cal.                   140 AD a.
           4   284 AD cal.    60 AD cal.                 110 AD cal.

V          1    45 AD cal.
           2                                             1690 BC cal.

                                 VALLE DE      PROMEDIOS
                  BUENAVISTA       FEMES       PARCIALES

                    CORTES                      BEBEDERO
                   B6/E4/F4       PERFIL        TINACHE
                                               BUENAVISTA
                                                 FEMES

                                                 SERIES
                                                 HUESOS
ESTRATOS                           SERIE      OVICAPRIDOS/
                     SERIE       CARACOLES       CARBON
                    CENIZAS     FERRESTRES      VEGETAL/
                                                CENIZAS/
                                               CARACOLES
                                               TERRESTRES

                      AMS           AMS           AMS

III        1                                  1300 AD cal.
           2                                  698 AD cal.

IV         1                                  690 AD cal.
           2                                  357 AD cal.
           3                                  238 AD cal.
           4                                  284 AD cal.

V          1      414 BC cal.   190 BC cal.   257 BC cal.
           2

                   PROMEDIOS       PROMEDIOS
                     PARCH          TOTALES

                    BEBEDERO        BEBEDERO
                    TINACHE         TINACHE
                                   BUENAVISTA
                                     FEMES

                     SERIES
                     HUESOS
ESTRATOS          OVICAPRIDOS/
                     CARBON        TODAS LAS
                    VEGETAL/         SERIES
                   CARACOLES
                   TERRESTRES

                                      AMS/
                  C14 ESTANDAR        C14
                                    ESTANDAR

III        1                      1300 AD cal.
           2      415 AD cal.     556 AD cal.

IV         1                      690 AD cal.
           2                      357 AD cal.
           3                      238 AD cal.
           4       85 AD cal.     185 AD cal.

V          1                      257 BC cal.
           2      1690 BC cal.    1690 BC cal.

TABLA 5. Proptsesta de periodizacion para la Protohistoria
canaria y de explicacion del registro material a partir de las
tendencias observadas en base a variables socioeconomicas
(Atoche, 2008).

                        FASES CULTURALES O         VARIABLES QUE
    ETAPAS DEL           MICRO-SECUENCIAS           EXPLICAN EL
 POBLIMIENTO HUMANO         INSULARES             CAMBIO CULTURAL

1a. ETAPA                  FASE FENICIA         EXPANSION COMERCIAL
DESCUBRIMIENTO,         (ss. X-VI a.n.e.)            ATLANTICA
COLONIZACION Y
ESTABLECIMIENTO            FASE PUNICA
(circa ss.              (ss. VI-II a.n.e)
x a.n.e.-III d.n.e.)

                                HIATUS (ss. II-I a.n.e.)
                         CRISIS DEL MODELO PUNICO DE COLONIZACION

                           FASE ROMANA            INTENSIFICACION
                        (ss. I a.n.e.-III         ECONOMICA EN EL
                             d.n.e.)             ATLANTICO AFRICANO

2a. ETAPA                  FASE CANARIA        FIN DE LA DEPENDENCIA
ABANDONO               (circa ss. III-XIII      ECONOMICA EXTERNA Y
(circa ss.                   d.n.e.)           DESARROLLO DE PROCESOS
III-IV d.n.e.)            CONSTITUCION Y       ECONOMICOS Y SOCIALES
                        DESARROLLO DE LAS           AUTARQUICOS
3a. ETAPA               CULTURAS INSULARES
AISLAMIENTO                  CANARIAS
(circa ss.
IX-XIII d.n.e.)

4a. ETAPA             FASE DE DESTRUCCION DE    EXPANSION COMERCIAL
ACULTURACION          LAS CULTURAS INSULARES         ATLANTICA
(ss. XIV y XV)               CANARIAS

    ETAPAS DEL
 POBLIMIENTO HUMANO      MOTOR DEL GAMBIO        ISLAS COLONIZADAS

1a. ETAPA             Integracion economica     Pobladas: las islas
DESCUBRIMIENTO,        de las islas en los           centurales
COLONIZACION Y              circuitos          Colonizadas: las islas
ESTABLECIMIENTO         mediterraneos como      extremas (La Palma y
(circa ss.                productoras de             Lanzarote)
x a.n.e.-III d.n.e.)     materias primas
                       (Carrago unifica la
                       Fenicia occidental)

                                HIATUS (ss. II-I a.n.e.)
                         CRISIS DEL MODELO PUNICO DE COLONIZACION

                      - Expansion economica        Se afianza la
                         en la Mauritania       presencia humana en
                            Tingitana             las islas
psenda
                                                Imrnaab en Ias
nlas
                        - Intensificacion      pobladas y se produce
                      economia: integraeion      el establecimiento
                         de la produccian          definitivo de
                         agrario-pesquera        poblacion en islas
                                                hasta entonces solo
                                                 colonizadas (p.e.
                                                     Lanzarote,
                                                 Fuerteventura o La
                                                       Palma)

2a. ETAPA                Crisis politico-         Pobladas: todas
ABANDONO                 economica de las
(circa ss.             formaciones sociales
III-IV d.n.e.)            paleocanarias

3a. ETAPA                 Readaptacion y
AISLAMIENTO           diversificacion de las
(circa ss.             formaciones sociales
IX-XIII d.n.e.)           paleocanarias

4a. ETAPA             Crisis generalizada de      Pobladas: todas
ACULTURACION             las formaciones
(ss. XIV y XV)        sociales paleocanarias

TABLA 6. Relacion de dataciones. Signos convencionales
utilizados: [C.sup.14] Estandar = Radiometria convencional;
AMS = Accelerator Mass Spectrometry; A.S. = Asentamiento de
superficie; P.S. = Perfil sedimentaria.

                             REFERENCIA DE
           YACIMIENTO        LA MUESTRA Y
No. DE      Y DATOS          PROCEDIMIENTO           EDAD
ORDEN     ESTRATIGRA-         DE ANALISIS       RADIOCARBONICA
             FICOS             EMPLEADO          CONVENCIONAL

  1       El Bebedero          GrA-2463             635 BP
          90/A9/III-1             AMS

  2       El Bebedero          GrA-2464            1520 BP
          90/A7/III-2             AMS

  3       El Bebedero          GrA-2470            1000 BP
           90/A7/IV 2             AMS

  4       El Bebedero          GrA-2478            1710 BP
           90/A7/IV 2             AMS

  5       El Bebedero          GrA-2479            1705 BP
           90/A7/IV 3             AMS

  6       El Bebedero          GrA-2471            1685 BP
           90/A7/IV 3             AMS

  7       El Bebedero          GrA-2473            1685 BP
           90/A7/IV-4             AMS

  8       El Bebedero          GrA-2475            1690 BP
           90/A7/IV-4             AMS

  9       El Bebedero          GrA-2472            1775 BP
           90/A7/IV-4             AMS

  10      El Bebedero          GrA-2474            1805 BP
           90/A7/IV-4             AMS

  11      El Bebedero          GrA-2511            1870 BP
           90/A7/V-1              AMS

  12      El Bebedero          GrA-2477            1980 BP
           90/A7/V-1              AMS

  13      El Bebedero          GrN-19192           1635 BP
          90/A7/III-2     [C.sup.14] Estandar

  14      El Bebedero          GrN-19195           1895 BP
           90/A7/IV-4     [C.sup.14] Estandar

  15      El Bebedero          GrN-19194           1980 BP
           90/A7/IV-4     [C.sup.14] Estandar

  16      El Bebedero          GrN-15804           1840 BP
           87/B3/IV-4     [C.sup.14] Estandar

  17      El Bebedero         GrNA-15762           1950 BP
           87/B3/IV-4     [C.sup.14] Estandar

  18      Caldereta de        Beta-214123          1020 BP
            Tinache               AMS
          05/PEI/III-2

  19      Caldereta de        Beta-214124          1190 BP
            Tinache
          05/PE2/III-2            AMS

  20      Caldereta de        Beta-214125          1300 BP
            Tinache               AMS
          05/PE2/III-2
              Base

  21       Caldera de         Beta-214126          1300 BP
            Tinache               AMS
          05/PE2/IV-1

  22      Caldereta de         Beta-5127           1850 BP
            Tinache               AMS
          05/PE2/IV-3

  23      Caldereta de        Beta-172349          1890 BP
            Tinache       [C.sup.14] Estandar
          05/PN1/IV-4

  24      Caldereta de        Beta-214128          3400 BP
            Tinache       [C.sup.14] Estandar
          05/PN3-4/V-2

  25     Buenavista 06        Beta-230885          2280 BP
            B6/II-3               AMS

  26     Buenavista 07        Beta-237340          2180 BP
            E4/II-3               AMS

  27     Buenavista 07        Beta-237341          2450 BP
          F4/II-3 Base            AMS

  28     Valle de Femes       Beta-172350          2150 BP
               05                 AMS
             P/V-1

                       CALIBRACION
                        (2 SIGMA)
                          BC-AD
No. DE   [+ o -]
ORDEN                 INTERCEPTACON          MATERIAL      TIPO
          ANOS          DE LA EDAD          ANALIZ ADO      DE
                      RADIOCARBONICA                       YAC.
                     CON LA CURVA DE
                       CALIBRACION

  1        50      1280 a 1410 AD cal.      Huesos de      A.S.
                       1300 AD cal.        ovicapridos

  2        50       420 a 640 AD cal.       Huesos de      A.S.
                       540 AD cal.         ovicapridos

  3        50       250 a 540 AD cal.                      A.S.
                       385 AD cal.        Carbon vegetal

  4        50       210 a 440 AD cal.                      A.S.
                       330 AD cal.        Carbon vegetal

  5        50       210 a 440 AD cal.                      A.S.
                       330 AD cal.        Carbon vegetal

  6        50       230 a 450 AD cal.                      A.S.
                       345 AD cal.        Carbon vegetal

  7        50       230 a 450 AD cal.                      A.S.
                       345 AD cal.        Carbon vegetal

  8        50       230 a 440 AD cal.                      A.S.
                       335 AD cal.        Carbon vegetal

  9        50       120 a 390 AD cal.                      A.S.
                       235 AD cal.        Carbon vegetal

  10       50        80 a 350 AD cal.                      A.S.
                       220 AD cal.        Carbon vegetal

  11       50        20 a 260 AD cal.                      A.S.
                        90 AD cal.        Carbon vegetal

  12       50        110 BC a 130 AD                       A.S.
                       0 BC/AD cal.       Carbon vegetal

  13       90       210 a 620 AD cal.       Huesos de      A.S.
                       415 AD cal.         ovicapridos

  14       120     200 BC a 450 AD cal.     Huesos de      A.S.
                        80 AD cal.         ovicapridos

  15       140     400 BC a 350 AD cal.     Huesos de      A.S.
                       0 BC/AD cal.        ovicapridos

  16       30        80 a 250 AD cal.       Huesos de      A.S.
                       130 AD cal.         ovicapridos
           60
  17               100 BC a 230 AD cal.   Carbon vegetal   A.S.
                        30 AD cal.

  18       40       970 a 1040 AD cal.    Carbon vegetal   A.S.
                       1010 AD cal.

  19       40       720 a 740 AD cal.     Carbon vegetal   A.S.
                    760 a 960 AD cal.
                       870 AD cal.

  20       40       660 a 790 AD cal.     Carbon vegetal   A.S.
                       690 AD cal.

  21       40       660 a 790 AD cal.     Carbon vegetal   A.S.
                       690 AD cal.

  22       40        70 a 250 AD cal.     Carbon vegetal   A.S.
                       140 AD cal.

  23       60      10 BC a 250 AD cal.      Huesos de      A.S.
                       110 AD cal.         ovicapridos

  24       60      1880 a 1530 BC cal.      Caracoles      A.S.
                       1690 BC cal.         terrestres

  25       40       400 a 350 BC cal-        Cenizas       A.S.
                    300 a 210 BC cal.
                       380 BC cal.

  26       40       370 a 150 BC cal.-       Cenizas       A.S.
                    140 a 110 BC cal.
                       330 BC cal.

  27       50       780 a 400 BC cal.        Cenizas       A.S.
                       530 BC cal.

  28       40       360 a 280 BC cal.       Caracoles      A.S.
                     240 a 60 BC cal.       terrestres
                       190 BC cal.
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Author:Atoche Pena. Pablo
Publication:Zephyrus
Date:Jan 1, 2009
Words:18544
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