Printer Friendly

Estrategias de comprobacion de hipotesis clinicas.

Esta investigacion pretende comprobar si los estudiantes de Psicologia, cuando comprueban hipotesis clinicas, siguen estrategias de razonamiento confirmatorias o refutadoras. Participaron 206 estudiantes de Psicologia divididos en cuatro grupos. Un grupo recibio la informacion sobre la probabilidad de que la hipotesis fuera correcta expresada mediante etiquetas verbales, y otro mediante expresiones numericas. Un grupo adicional recibio informacion de que afinar en el diagnostico era clinicamente importante. En un ultimo grupo las pruebas diagnosticas permitian aumentar la seguridad en la hipotesis. Los resultados han mostrado una utilizacion parcial de estrategias confirmatorias, ya que no se recogio informacion confirmatoria pero si se evito recoger informacion refutadora. Cuando la informacion aumenta la seguridad en la hipotesis, es mas probable que se utilicen estrategias confirmatorias. Ni el aumento de la importancia de la tarea ni la expresion numerica de la probabilidad de que la hipotesis sea correcta parecen afectar la estrategia seguida.

Strategies of clinical hypothesis testing. This research examines whether Psychology students, when they test clinical hypotheses, follow either confirmatory or disconfirmatory reasoning strategies. Two hundred and six psychology students, divided in four groups, participated. One group received information about the probability that the hypothesis was correct by means of verbal labels, and another group, by means of numerical expressions. An additional group received the information that getting a precise diagnosis was clinically important. In a last group, diagnostic tests allowed them to increase certainty about the hypothesis. Results show a partial use of confirmatory strategies because, although participants did not seek confirming information, they indeed avoided collecting disconfirming information. When the information increased certainty about the hypothesis, confirmatory strategies became more likely. Neither the increase in the task importance nor the numerical expression of the likelihood that the hypothesis was correct seemed to affect the testing strategy used.

**********

Una parte importante de la evaluacion clinica consiste en recabar informacion para comprobar hipotesis diagnosticas previamente formuladas (Elstein, Shulman, y Sprafka, 1978). Ante una hipotesis pueden adoptarse varias estrategias: recabar datos que permitan apoyarla (estrategia confirmatoria), y/o datos que permitan refutarla (estrategia refutadora). En general, se entiende por estrategia confirmatoria de comprobacion de hipotesis la tendencia a buscar, utilizar o recordar (o las tres cosas a la vez) informacion que resulta de utilidad para apoyar, pero no para refutar, una determinada hipotesis.

Klayman y Ha (1987) han senalado que en el estudio de la estrategia confirmatoria se han investigado dos fenomenos distintos. Por una parte, una estrategia positiva de comprobacion de hipotesis en la que se buscan casos que posean la caracteristica de interes, pero no casos en los que dicha caracteristica esta ausente. Esta es una estrategia sensata que, en condiciones comunes, permite comprobar la hipotesis, ya que los datos que se encuentren pueden ser positivos o negativos. Por otra parte, con la expresion <<sesgo confirmatorio>> se ha hecho referencia a una tendencia mas extrema destinada a preservar la hipotesis, en la que solo se atiende a los datos que la confirman o apoyan.

Existe abundante evidencia de que, al comprobar hipotesis sobre la forma de ser de otras personas, tendemos a seguir estrategias confirmatorias que, a su vez, suelen tener fuertes efectos. En primer lugar, este tipo de estrategias produce sobreconfianza en los propios juicios, a la vez que una alta seguridad de que otras hipotesis alternativas son falsas, influyendo sobre el tipo de informacion buscada y sobre su interpretacion (Koehler y Beauregard, 2006). Por ultimo, la informacion confirmatoria parece comprenderse y recordarse mejor (Anderson y Pichert, 1978).

Relacionados con la estrategia confirmatoria estan: (a) el fenomeno de la correlacion ilusoria, en el que los sujetos atienden mas a las co-ocurrencias que a las ocasiones en que uno de los fenomenos ocurre, pero no el otro (Chapman y Chapman, 1969); (b) los problemas al apreciar la covariacion de un dato con una hipotesis (Arend, Botella, y Barrada, 2003; Godoy y Gavino, 2003; O'Brien, 1995); y (c) la tendencia a minusvalorar la informacion contradictoria (Nisbett y Ross, 1980).

Aunque la estrategia confirmatoria ha recibido gran atencion, las causas por las que se produce han sido poco investigadas. Entre las causas propuestas destacan la necesidad de integrar la informacion y proporcionar una <<historia>> clinica coherente (Parr, 1995) y la busqueda de seguridad y plausibilidad de la hipotesis (Koehler, 1991). Ademas, practicamente no existe investigacion empirica sobre como podria reducirse la predileccion por buscar informacion confirmatoria. Aunque existe una tendencia general a airear la existencia de sesgos cognitivos y poca a investigar como pueden subsanarse (vease, no obstante, Dasi y Algarabel, 2003; y Gambara y Leon, 2002), esta situacion parece especialmente acusada en el presente caso. Quiza porque la disminucion de los sesgos cognitivos se ha demostrado una tarea ardua en la que suele conseguirse poco (Garb, 1998).

La estrategia confirmatoria tambien se ha investigado en el campo de la practica clinica, tanto sobre profesionales como sobre estudiantes. Dentro de este campo, la investigacion se ha centrado sobre dos tipos de situaciones: la busqueda y utilizacion de informacion, y el recuerdo de dicha informacion. La conclusion extraida es que, en la busqueda de informacion, no suele producirse sesgo confirmatorio y que los clinicos suelen preferir recoger datos que permitan tanto confirmar como refutar la hipotesis (Garb, 1998). Sin embargo, si se dan claros efectos confirmatorios cuando se recuerdan las caracteristicas de un paciente. En este caso se recuerdan las caracteristicas acordes con el diagnostico mucho mejor que las que no cuadran con el mismo (Arkes y Harkness, 1980; Lee, Barak, Uhlemann, y Patsula, 1995).

Los estudios que han concluido que en clinica no es frecuente la estrategia confirmatoria, sin embargo, han sido criticados porque en todos ellos se pedia que se eligiera entre tres tipos de datos: unos que permitian apoyar la hipotesis; otros, refutarla; y otros, tanto apoyarla como refutarla. El resultado mas frecuentemente encontrado es que los clinicos prefieren los datos neutrales, que permiten tanto apoyar como refutar la hipotesis. Esto ha hecho que se concluya que los clinicos no suelen buscar informacion confirmatoria (Haverkamp, 1993). Sin embargo, este tercer tipo de datos neutrales son mas informativos y, como repetidamente se ha demostrado (Devine, Hirt, y Gehrke, 1990; Skov y Sherman, 1986; Trope y Bassok, 1984), las personas son sensibles a la cantidad de informacion que conllevan los datos, asi como al contexto en que estos aparecen (v.g., Pinon y Gambara, 2005). Podria ser, pues, que en los estudios previos los clinicos simplemente han elegido los datos mas informativos. Tras solucionar estos problemas metodologicos con su diseno, Haverkamp (1993) ha concluido que los clinicos si tienden a recoger datos confirmatorios, aunque solo sobre las hipotesis que formulan ellos mismos. Posteriormente, Pfeiffer (1997) ha demostrado que los clinicos buscan informacion confirmatoria independientemente del origen de la hipotesis: lo unico que se requiere es que la hipotesis sea plausible.

Por ultimo, la investigacion ha senalado que las hipotesis formuladas influencian la interpretacion de la informacion posterior, favoreciendo que se recuerden los datos consistentes con la misma y dificultando el recuerdo de los no consistentes (Strohmer, Shivy, y Chiodo, 1990). Es mas, los clinicos incluso <<recuerdan>> caracteristicas del paciente no observadas, pero que cuadran con el diagnostico, y <<olvidan>> caracteristicas observadas pero poco acordes con el mismo (Arkes y Harness, 1980).

La conclusion a extraer, pues, es que cuando la hipotesis resulta creible, los clinicos tienden a buscar informacion consistente con la misma. Ademas, suelen recordarse bien las caracteristicas del paciente que coinciden con el diagnostico, pero no las que no coinciden.

El presente trabajo posee varias finalidades. En primer lugar, comprobar si los estudiantes de Psicologia de nuestro medio presentan la estrategia confirmatoria de comprobacion de hipotesis, en el sentido de que tienden a utilizar informacion confirmatoria y a no utilizar informacion refutadora. En segundo lugar, si utilizar expresiones numericas al expresar probabilidades, en lugar de etiquetas verbales, disminuye esta estrategia, en caso de darse, ya que se sabe que ambos tipos de expresiones producen conclusiones diferentes (Honda y Yamagishi, 2006), probablemente porque las expresiones numericas elicitan razonamientos guiados por reglas, en tanto que las expresiones verbales producen un pensamiento mas intuitivo (Windschitl y Wells, 1996). En tercer lugar, se va a explorar una de las causas que podrian estar contribuyendo a que se utilicen estrategias confirmatorias: la busqueda de seguridad. Como repetidamente se ha defendido (v.g., Popper, 1982), no es posible verificar una hipotesis, solo recabar informacion que la apoye y, consecuentemente, que aumente nuestra seguridad de que dicha hipotesis es correcta. Sin embargo, el aumento de la seguridad con frecuencia no se acompana de un aumento de la correccion de los juicios (Godoy, 1996). Por ultimo, se va a investigar si la importancia de la tarea influye sobre la estrategia confirmatoria.

Metodo

Participantes

En total han participado 206 estudiantes de tercer curso de Psicologia, con una media de edad de 21,41 anos (D.T.= 3.52). El 82% eran mujeres.

Procedimiento

Los participantes recibieron un texto con una tarea diagnostica semejante a la que puede verse en la tabla 1. De acuerdo con el tratamiento experimental recibido, los participantes quedaron distribuidos al azar en los siguientes grupos:

Grupo Base (N= 42): en este grupo (tabla 1), los resultados de la primera prueba diagnostica que aparecia en el texto permitian apoyar la hipotesis, pero no refutarla. Los de la segunda prueba permitian refutar la hipotesis, pero no apoyarla. Elegir la prueba que hacia posible refutar el diagnostico resultaba una decision util, ya que sus resultados podian hacer cambiar la hipotesis diagnostica previa. Elegir la otra prueba, por el contrario, carecia de utilidad, ya que, fueran cuales fueran sus resultados, lo mas razonable era mantener la hipotesis previa. Las opciones de respuesta eran cuatro: elegir la prueba que permitia apoyar la hipotesis, elegir la que permitia refutarla, elegir las dos, y no elegir ninguna.

Grupo Numerico (N= 40): la tarea recibida era igual a la del Grupo Base, excepto en que las descripciones de probabilidades, expuestas alli mediante etiquetas verbales, se expresaban aqui en terminos numericos. De esta forma, las dos ocasiones en que aparece la expresion (vease tabla 1) <<es muy probable que un paciente sufra la enfermedad de Meehl>>, utilizada en el Grupo Base, fue sustituida por <<la probabilidad de que un paciente sufra la enfermedad de Meehl es del 90%>>. La finalidad de este grupo era comprobar si, como han propuesto algunos autores (v.g., Windschitl y Wells, 1996), la utilizacion de expresiones numericas, en contraposicion a expresiones verbales, afecta a la posible ocurrencia de la estrategia confirmatoria. Al mismo tiempo, este grupo sirve de grupo de control (mas apropiado que el Grupo Base) para contrastar los resultados del Grupo de Seguridad Aumentada, descrito a continuacion. El Grupo Numerico conto con las mismas cuatro opciones de respuesta que el Grupo Base.

Grupo de Seguridad Aumentada (N= 41): la tarea era identica a la del Grupo Numerico, excepto en que la frase del primer parrafo <<la probabilidad de que un paciente sufra la enfermedad de Meehl es del 90%>> se cambio por <<la probabilidad de que un paciente sufra la enfermedad de Meehl es del 80%>>. Ademas, utilizar cualquiera de las dos pruebas aumentaba la seguridad (desde el 80 al 95%) con que se poyaba o refutaba la hipotesis (tabla 2). La finalidad de este grupo era comprobar si incrementar la seguridad que se puede depositar en la hipotesis aumenta la estrategia confirmatoria. Este grupo recibio unicamente tres opciones de respuesta: elegir una prueba, elegir la otra, y no elegir ninguna. El disponer unicamente de tres opciones se debe al deseo de evitar que se eligiera utilizar ambas pruebas. Esta opcion de respuesta no permitia apreciar si se estaba siguiendo un proceso de confirmacion o de refutacion. Por otra parte, elegir ambas pruebas podria ser debido no a la estrategia de comprobacion seguida, sino a la mayor cantidad de informacion obtenida si se utilizan ambas (Haverkamp, 1993). Dado que este trabajo no pretende investigar la cantidad de informacion que tiende a recogerse, sino que tipo de estrategia de comprobacion de hipotesis suele utilizarse, la perdida de esta cuarta opcion de respuesta no parece importante y simplifica la interpretacion de los resultados.

Grupo de Importancia Alta (N= 42): recibio una tarea identica a la del Grupo Base, excepto en que al final del primer parrafo aparecia la frase siguiente: <<Esta enfermedad es grave y su tratamiento muy doloroso, de tal forma que estarias tan interesado en aplicar el tratamiento, si es que el paciente realmente padece la enfermedad, como en no aplicarlo, si es que el paciente no la padece>>. La finalidad de esta frase era la de aumentar la importancia percibida de la tarea, de tal forma que los participantes intentaran afinar los mas posible en sus decisiones. Este grupo conto con las tres opciones de respuesta descritas antes.

Grupo de Control del Orden y del Nombre de las Pruebas (N= 41): la tarea de este grupo fue identica a la del Grupo Base, excepto que aqui la prueba que permitia refutar aparecia en primer lugar, y la que apoyaba la hipotesis, en segundo lugar. Ademas, la prueba que en el Grupo Base permitia apoyar la hipotesis, aqui permitia refutarla. A su vez, la prueba que en el Grupo Base permitia refutarla, aqui permitia apoyarla. La finalidad de este grupo era descartar que los posibles efectos obtenidos en los demas grupos experimentales pudieran atribuirse, bien al orden de presentacion de las pruebas, bien a que el nombre de alguna de ellas hubiera resultado mas atractivo. Este grupo conto con las tres opciones de respuesta comentadas antes.

Analisis de datos

De los cinco grupos de participantes, dos (Grupos Base y Numerico) recibieron cuatro opciones de respuesta (eleccion de la prueba que apoyaba la hipotesis, de la prueba que la refutaba, de ambas pruebas, y ninguna de ellas) y tres grupos (Importancia Aumentada, Seguridad Aumentada y Control) solo tres opciones (las mismas de antes, excepto eleccion de las dos pruebas). De la comparacion entre el Grupo Base y el Grupo de Control se puede concluir si el orden de las pruebas, su nombre, y el contar con tres o cuatro opciones de respuestas influyen sobre la eleccion realizada. De la comparacion del Grupo Base con el Numerico se puede concluir si informar sobre la probabilidad de la hipotesis mediante expresiones verbales o numericas cambia la eleccion. De la comparacion del Grupo Base con el de Importancia Aumentada puede concluirse sobre los posibles efectos de aumentar la importancia de la tarea. Por ultimo, de la comparacion del Grupo de Seguridad Aumentada con el Numerico puede concluirse sobre los efectos de la busqueda de seguridad. En este sentido, se han calculado las diferencias, para cada opcion de respuesta, entre los distintos grupos experimentales. Por otra parte, dentro de cada grupo experimental, se han calculado las diferencias entre las tres opciones de respuesta comunes a todos los grupos. En todos los casos, la comparacion de las frecuencias con que se eligio cada opcion de respuesta se ha realizado mediante la prueba de ji cuadrado.

Resultados

Comentaremos primero los resultados de las condiciones experimentales con cuatro opciones de respuesta y, despues, los de las que disponian de unicamente tres opciones. Como puede observarse en la tabla 3, con cuatro opciones de respuesta (Grupo Base y Grupo Numerico), el resultado principal obtenido ha sido que pocos sujetos han intentado refutar la hipotesis, bastantes han manifestado que no utilizarian ninguna de las pruebas, y un numero muy similar al esperado por azar (25%) los que dicen que utilizarian la prueba que permitia apoyar la hipotesis (para el Grupo Base: [chi square]= 6.952; g. l= 3; p= 0.073; para el Grupo Numerico: [chi square]= 9.800; g. l.= 3; p= 0.020). No se ha dado, pues, tendencia a utilizar ambas pruebas, lo que habria proporcionado un maximo de informacion, ni tampoco a confirmar la hipotesis.

En los grupos que disponian de tres opciones de respuesta (Grupos de Control del Orden y del Nombre de las Pruebas, de Seguridad Aumentada, y de Importancia Alta), en general (tabla 3), el numero de elecciones de la prueba que permitia refutar la hipotesis ha sido igualmente poco elevado. La conclusion general, pues, que permite extraer el conjunto de los resultados obtenidos no es la de que los participantes han tendido a recabar toda la informacion posible, ni tampoco a apoyar la hipotesis, sino la de que han tendido a desinteresarse de la prueba diagnostica que permitia refutarla. Asi, entre un 25 y un 50% eligio la prueba que apoyaba la hipotesis, y un porcentaje similar manifesto que no elegiria ninguna. La prueba que permitia refutar en todos los casos ha sido elegida por menos del 25% de los participantes. Tambien menos del 25% (de entre los que podian hacerlo: Grupo Base y Grupo Numerico) manifesto que utilizaria las dos pruebas.

Por otra parte, ni la utilizacion de expresiones numericas ([chi square]= 3.187; g.l.= 3; p= 0.364), ni dotar la tarea de importancia (chi sqaure]= 0.488; g.l.= 2; p= 0.784) parecen influir en relacion a lo ocurrido en el Grupo Base. En comparacion con el Grupo Numerico, el aumento de seguridad si parece afectar la tendencia a confirmar la hipotesis ([chi sqaure]= 6.284; g.l.= 2; p= 0.043), aunque dicho efecto es poco acusado (V de Cramer= 0.288). Por ultimo, los resultados no cabe atribuirlos a artefactos experimentales, ya que el grupo en el que se habia invertido el orden, se habia cambiado el nombre de las pruebas y el numero de opciones de respuesta (Grupo de Control del Orden y del Nombre) produjo resultados semejantes a los del Grupo Base ([chi square]= 1.626; g.l.= 2; p= 0.443).

Discusion y conclusiones

La finalidad del presente trabajo era investigar si, entre los estudiantes de Psicologia, la estrategia de confirmacion de hipotesis se sigue con mas frecuencia que la estrategia refutadora. Los resultados han puesto de manifiesto que, en general, los participantes han tendido, mas que a confirmar la hipotesis, a no elegir la prueba que permitia refutarla. Esta ausencia de busqueda de informacion confirmatoria coincide con los resultados encontrados por la mayoria de autores que han investigado este asunto en el area clinica (Dallas y Baron, 1985; Hayden, 1987; Murdock, 1988; Strohmer y Chiodo, 1984; vease, no obstante, Haverkamp, 1993; y Pfeiffer, 1997). Asi pues, si bien la tendencia a recabar informacion confirmatoria no ha sido mayor de la esperable por azar, la tendencia a no recabar informacion refutadora si ha sido importante.

Expresar las probabilidades de forma numerica, que segun estudios previos (v.g., Windschitl y Wells, 1996) favorece un procesamiento normativo de la informacion, ha cambiado poco los resultados en relacion a cuando las probabilidades se expresaban mediante etiquetas verbales, probablemente porque la utilizacion de las expresiones numericas suele hacerse de forma asistematica (Theil, 2002), con lo que se mejoran poco las conclusiones extraidas (Huizingh y Vrolijk, 1997). Dotar las decisiones de importancia tampoco parece ser un buen metodo para mejorar los juicios. Aunque, dado el diseno utilizado, no puede desecharse la hipotesis de que la manipulacion empleada en el presente experimento ha tenido poco efecto, los resultados encontrados concuerdan con los de otros autores: dotar la tarea de importancia mejora poco las decisiones tomadas (Arkes, 1991).

Por ultimo, aumentar la seguridad en la hipotesis diagnostica parece incrementar la tendencia a recabar informacion confirmatoria (y probablemente tambien informacion refutadora), aunque el tamano del efecto obtenido ha sido pequeno (V de Cramer inferior a 0.30). Este aumento en la utilizacion de ambos tipos de informacion (de apoyo y refutadora) parece sugerir que los estudiantes han utilizado la tarea mas para aumentar la seguridad en sus juicios que para comprobar la hipotesis. Este aumento de la busqueda de informacion confirmatoria cuando esta permite incrementar la seguridad en la hipotesis concuerda con lo que han propuesto algunos autores (v.g., Haynes, 1992): en el terreno clinico, la tarea mas frecuente no es la de refutar una hipotesis (v.g., que un determinado tipo de diagnostico no es aplicable a un paciente concreto), sino la de confirmar positivamente una hipotesis (v.g., que diagnostico o que tratamiento si es aplicable). Esta busqueda de seguridad en los propios juicios es tambien coherente con los mecanismos desarrollados por la especie humana a lo largo de su evolucion (vease una revision en Gangestad y Simpson, 2007) y con las modernas teorias sobre el razonamiento (v.g., Evans, 2006).

Debido a que, en general, las diferencias entre grupos no han sido superiores a las esperables por azar, surge la duda de si las manipulaciones experimentales utilizadas han sido suficientemente poderosas como para comprobar lo que se pretendia: si el expresar las probabilidades de forma numerica, y si el aumento de la importancia influyen sobre la estrategia de comprobacion de hipotesis. Aunque en menor medida, esta duda es tambien aplicable al caso de la hipotesis relacionada con la busqueda de seguridad. Aunque efectivamente no se puede desechar por completo la duda de que las manipulaciones realizadas no hayan surtido efecto, en general los resultados obtenidos coinciden con los encontrados por otros autores. Por ello, no parece que sea esta una pega importante a las manipulaciones experimentales empleadas, aun reconociendo que habiendo realizado una manipulacion extrema de las mismas variables, si podrian haber surgido efectos apreciables. La presente investigacion, sin embargo, no se interesaba por este tipo de casos extremos, sino por las situaciones mas frecuentes y, por tanto, con mayor validez ecologica.

En resumen, la presente investigacion ha puesto de manifiesto que, entre nuestros estudiantes de Psicologia, la estrategia que siguen se caracteriza, mas que por la busqueda de informacion confirmatoria, por el desinteres en la informacion refutadora. Los resultados parecen sugerir que lo que se pretendia era, mas que confirmar la hipotesis, buscar informacion que permitiera aumentar la seguridad en la misma. Investigaciones futuras deberan explorar con mas detenimiento esta posibilidad.

Agradecimientos

Esta investigacion se ha realizado con el apoyo de la Junta de Andalucia (Grupo de investigacion HUM-578) y de la DGICYT (proyecto SEJ2004-07221).

Referencias

Anderson, R.C., y Pichert, J.W. (1978). Recall of previously unrecallable information following a shift in perspective. Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior, 17, 1-12.

Arend, I., Botella, J., y Barrada, J.R. (2003). Emotional load and the formation of illusory conjunctions in the time domain. Psicothema, 15, 446-451.

Arkes, H.R. (1991). Costs and benefits of judgment errors: Implications for debiasing. Psychological Bulletin, 110, 846-498.

Arkes, H.R., y Harkness, A.R. (1980). Effect of making a diagnosis on subsequent recognition of symptoms. Journal of Experimental Psychology: Human Learning and Memory, 6, 568-575.

Chapman, L.J., y Chapman, J.P. (1969). Illusory correlation as an obstacle to the use of valid psychodiagnostic. Journal of Abnormal Psychology, 74, 271-280.

Dallas, M., y Baron, R. (1985). Do psychotherapists use a confirmatory strategy during interviewing? Journal of Social and Clinical Psychology, 3, 106-122.

Dasi, C., y Algarabel, S. (2003). Influencia del entrenamiento sobre razonamiento deductivo: importancia del contenido y transferencia entre dominios. Psicothema, 15, 440-445.

Devine, P.G., Hirt, E.R., y Gehrke, E.M. (1990). Diagnostic and confirmation strategies in trait hypothesis testing. Journal of Personality and Social Psychology, 58, 952-963.

Elstein, A.S., Shulman, L.E., y Sprafka, S.A. (1978). Medical problem solving: An analysis of clinical reasoning. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Evans, J.S.B.T. (2006). The heuristic-analytic theory of reasoning: Extension and evaluation. Psychonomic Bulletin and Review, 13, 378-395.

Gambara, H., y Leon, O.G. (2002). Training and pre-decisional bias in a multiattribute decision task. Psicothema, 14, 233-238.

Gangestad, S.W., y Simpson, J.A. (2007). The evolution of mind: Fundamental questions and controversies. Nueva York: Guilford Press.

Garb, H.N. (1998). Studying the clinician. Judgment research and psychological assessment. Washington, DC: American Psychological Association.

Godoy, A. (1996). Toma de decisiones y juicio clinico. Madrid: Piramide.

Godoy, A., y Gavino, A. (2003). Information-gathering strategies in behavioral assessment. European Journal of Psychological Assessment, 9, 204-209.

Haverkamp, B.E. (1993). Confirmatory bias in hypothesis testing for client-identified and counselor self-generated hypotheses. Journal of Counseling Psychology, 40, 303-315.

Hayden, D.C. (1987). Counselor and client responses to hypothesis testing strategies. Journal of Counseling Psychology, 34, 149-156. Haynes, S.N. (1992). Models of causality in Psychopathology. Nueva York: Macmillan.

Honda, H., y Yamagishi, K. (2006). Directional verbal probabilities: Inconsistencies between preferential judgments and numerical meanings. Experimental Psychology, 53, 161-170.

Huizingh, E.K.R.E., y Vrolijk, H.C.J. (1997). A comparison of verbal and numerical judgments in the analytic hierarchy process. Organizational Behavior and Human Decision Processes, 70, 237-247.

Klayman, J., y Ha, Y.W. (1987). Confirmation, disconfirmation and information in hypothesis testing. Psychological Review, 94, 211-228.

Koehler, D.J. (1991). Explanation, imagination and confidence in judgment. Psychological Bulletin, 110, 499-519.

Koehler, D.J., y Beauregard, T.A. (2006). Illusion of confirmation from exposure to another's hypothesis. Journal of Behavioral Decision Making, 19, 61-78.

Lee, D.Y., Barak, A., Uhlemann, M.R., y Patsula, M.R. (1995). Effects of preinterview suggestion on counselor memory, clinical impression and confidence in judgments. Journal of Clinical Psychology, 51, 666-675.

Murdock, N.L. (1988). Category-based effects in clinical judgment. Counseling Psychology Quarterly, 1, 417-422.

Nisbett, R.F., y Ross, L. (1980). Human inference: Strategies and shortcoming of social judgment. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall.

O'Brien, W.H. (1995). Inaccuracies in the estimation of functional relationships using self-monitoring data. Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry, 26, 351-357.

Parr, J.M. (1995). Vocational structure and confirmation bias: Using differentiation and integration to predict bias in an occupational information search. Dissertation Abstracts International: Section B, 55, 3000.

Pfeiffer, A.M. (1997). Use of confirmatory strategies in clinical decision-making. Dissertation Abstracts International: Section B, 57, 7739.

Pinon, A., y Gambara, H. (2005). A meta-analytic review of framming effect: Risky, attribute and goal framing. Psicothema, 17, 325-331.

Popper, K.R. (1982). La logica de la investigacion cientifica. Madrid: Tecnos (original aleman de 1934).

Skov, R., y Sherman, S. (1986). Information gathering processes: Diagnosticity, hypothesis-confirmatory strategies and perceived hypothesis confirmation. Journal of Experimental Social Psychology, 22, 93-121.

Strohmer, D., y Chiodo, A.L. (1984). Counselor hypothesis testing strategies: The role of initial impressions and self-schema. Journal of Counseling Psychology, 31, 510-519.

Strohmer, D., Shivy, V.A., y Chiodo, A.L. (1990). Information processing strategies in counselor hypothesis testing: The role of selective memory and expectancy. Journal of Counseling Psychology, 37, 465-472.

Theil, M. (2002). The role of translations of verbal into numerical probability expressions in risk management: A meta-analysis. Journal of Risk Research, 5, 177-186.

Trope, Y., y Bassok, M. (1984). People's strategies for testing hypotheses about another's personality: Confirmatory or diagnostic? Social Cognition, 2, 199-216.

Windschitl, P.D., y Wells, G.L. (1996). Measuring psychological uncertainty: Verbal versus numeric methods. Journal of Experimental Psychology: Applied, 2, 343-364.

Antonio Godoy Avila, Aurora Gavino Lazaro y Ma Teresa Anarte Ortiz Universidad de Malaga

Fecha recepcion: 25-2-07 * Fecha aceptacion: 28-8-07

Correspondencia: Antonio Godoy Avila

Facultad de Psicologia

Universidad de Malaga

29071 Malaga (Spain)

E-mail: godoy@uma.es
Tabla 1

Tareas recibidas por los participantes del Grupo Base

<<Por los datos reunidos hasta ahora (historia clinica, sintomas y
pruebas de laboratorio) es muy probable que un paciente sufra la
enfermedad de Meehl.

(a) Se conocen algunos casos en los que pacientes con la enfermedad de
Meehl han arrojado resultados negativos en la prueba RHH. Por eso,
obtener resultados negativos en dicha prueba no descarta que el sujeto
padezca Meehl. No obstante, si sabemos con seguridad que, si la prueba
RHH arroja resultados positivos, es muy probable que el paciente tenga
la enfermedad de Meehl.

(b) La medicion en sangre de rubininas residuales da resultados
positivos en diversas enfermedades, entre las que se encuentra la
enfermedad de Meehl. Por ello, si dicha prueba da positivo no se puede
concluir que el paciente tenga Meehl, ya que dichos resultados podrian
venir dados por alguna de las otras enfermedades. No obstante, si se
puede afirmar con seguridad que, si el paciente tiene la enfermedad de
Meehl, es muy probable que la medicion de las rubininas residuales de
positivo.

En este caso, ?tu que prueba aplicarias?

RHH Rubininas Ninguna Las dos>>

Tabla 2

Tareas recibidas por los participantes del Grupo de Seguridad
Aumentada

<<Por los datos reunidos hasta ahora (historia clinica, sintomas
y pruebas de laboratorio) la probabilidad de que un paciente sufra
la enfermedad de Meehl es del 80%.

<<... No obstante, si sabemos con seguridad que, si la prueba RHH
arroja resultados positivos, la probabilidad de que el paciente
tenga la enfermedad de Meehl es del 95%.

<<... No obstante, si se puede afirmar con seguridad que, si el
paciente tiene la enfermedad de Meehl, la probabilidad de que el
recuento de las rubininas residuales de positivo seria del 95%...>>

[Los puntos suspensivos indican que el texto recibido era identico
al del Grupo Base]

Tabla 3
Numero y porcentaje de participantes que dan cada una de las opciones
de respuesta en cada grupo experimental

Grupo            Verifica   Refuta   Ninguna   Las dos   Total

Base               11        4         16        11        42
%                  26.2      9.5       38.1      26.2     100
Numerico           10        7         18         5        40
%                  25       17.5       45        12.5     100
Seguridad          21       10         10        --        41
%                  51.2     24.4       24.4      --       100
Importancia        18        4         20        --        42
%                  42.9      9.5       47.6      --       100
Orden y nombre     19        7         15        --        41
%                  46.3     17.1       36.6      --       100
Total *            79       32         79        16       206
%                  41.6     16.8       41.6      --

Grupo            [ji al cuadro] (g. l.)    p

Base
%                     6.95 (3)            .07
Numerico
%                     9.80 (3)            .02
Seguridad
%                     5.90 (2)            .05
Importancia
%                    10.86 (2)            .00
Orden y nombre
%                     5.46 (2)            .07
Total *
%                    23.25 (2)            .00

* Los porcentajes y la ji cuadrado de la fila <<Total>> se han
calculado sobre los 190 participantes que recibieron tres opciones
de respuesta (verifica, refuta y ninguna)
COPYRIGHT 2008 Colegio Oficial De Psicologos Del Principado De Asturias
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2008 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Godoy Avila, Antonio; Gavino Lazaro, Aurora; Anarte Ortiz, Ma Teresa
Publication:Psicothema
Date:Apr 1, 2008
Words:5351
Previous Article:La hiperreflexividad como condicion de los trastornos mentales: una perspectiva clinica e historica.
Next Article:Trastornos de personalidad y psicopatia en hombres condenados por violencia grave contra la pareja.
Topics:

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2020 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters