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Estrategias de acceso y conservacion de la tierra entre los ranqueles (Colonia Emilio Mitre, La Pampa, primera mitad del siglo XX).

Land access and conservation strategies among ranqueles (Colonia Emilio Mitre, La Pampa, first half of 20th century)

1. Presentacion

En el marco de construccion del estado nacion a fines el siglo XIX, la insercion de Argentina en el mercado capitalista mundial exigia en medida creciente ocupar las tierras bajo control indigena. Ademas de ello, esta politica implicaba desarticular esas sociedades, como forma de desactivar toda posible amenaza a las nuevas actividades economicas que se desarrollarian en sus territorios. Este objetivo constituyo un problema central para la administracion nacional y dio lugar a una serie de practicas genocidas y destribalizadoras sobre las que volveremos. Entre ellas se contaba la de impedir el acceso a la tierra de contingentes nutridos de poblacion indigena y evitar su reorganizacion bajo lideres etnicos.

A pesar de estas politicas, hacia principios del siglo XX, numerosos grupos lograron obtener tierras. Tal fue el caso de la mayor agrupacion de poblacion ranquel (1) en la Colonia Emilio Mitre, situada al noroeste de la actual provincia de La Pampa. Nos proponemos analizar aqui el proceso de constitucion y evolucion del asentamiento, asi como las estrategias de reproduccion de sus pobladores durante la primera mitad de aquel siglo.

Nuestro enfoque se inscribe en una perspectiva que implica pasar de una imagen que hasta no hace mucho no iba mas alla de victimizar a la poblacion indigena y restarle protagonismo en los procesos que los involucran e involucraron, a la elaboracion de explicaciones en las que la agencia indigena adquiere un papel crucial. A su vez, es necesario reconocer la complejidad las relaciones que entablaron y sortear toda vision monolitica del poder que conciba al estado como productor de politicas homogeneas unilateralmente aplicadas sobre una poblacion-objeto sin capacidad de contestacion. Esto no implica negar las capacidades diferenciales de los distintos actores en el diseno de politicas y en la obtencion de resultados, ni negar las relaciones asimetricas, pero partimos de considerar que, en los margenes de libertad disponibles, tanto actores indigenas como no indigenas recurrieron a un repertorio de acciones para mejorar su posicionamientos. Un estudio de estas caracteristicas requiere la triangulacion de multiple tipo de fuentes. Una de las principales han sido los Informes de Inspeccion de Tierras (en adelante I IT) (2), cotejados con cartografia, relatos de viajeros y sacerdotes, fuentes nominativas, el duplicado de la primera mensura de la colonia y testimonios orales de sus pobladores.

2. Los ranqueles frente a las politicas estatales

A fines de la decada de 1860, mas precisamente el 13 de agosto de 1867, el Congreso Nacional aprobo, por ley numero 215, el traslado de la frontera sur hasta los rios Negro y Neuquen. Sin embargo, las propias dificultades de un estado en construccion, empenado en controlar a los estados provinciales, sumado a la guerra internacional emprendida contra Paraguay, demoraron la ejecucion de los proyectos, y no fue sino hasta 1875 cuando se encaro una politica sistematica de avance sobre estas tierras. Eliminadas de manera relativamente completa las diferencias interprovinciales, el estado nacional se encontraria para ese entonces en capacidad de ofrecer un bloque ofensivo homogeneo que limitase la capacidad de negociacion de los caciques indigenas, cuya resistencia comenzo a ser minada seriamente hacia la decada de 1870 (Perez Zavala, 2007). Como es sabido, el plan de ocupacion de territorios del Ministro de Guerra Adolfo Alsina fue reemplazado pocos anos mas tarde por la politica ofensiva de su sucesor en el cargo, Julio A. Roca. Este ultimo, entre 1878 y 1879, coordino las acciones que culminaron con la completa desarticulacion de los grupos ranqueles. El avance militar formo parte de una politica genocida que aunque no busco eliminar completamente su existencia fisica, pretendia no solo apoderarse de sus tierras sino destruir la organizacion y formas de vida de la poblacion indigena e impedir su reagrupamiento. Sin embargo, ya para esta fecha, desde la frontera sur de Cordoba, se lanzaban campanas de hostigamiento contra grupos ranqueles dirigidas a restringir el acceso a los campos de pastoreo, capturar sus ganados y desarticular alianzas. A las debilidades producidas por la imposibilidad de obtener el ganado necesario para la alimentacion se sumaba el acoso de la viruela.

En este contexto, desde principios de la decada de 1870, se habia iniciado el desmembramiento de los ranqueles, mediante la formacion de reducciones franciscanas ubicadas en el sur de Cordoba y San Luis, con grupos vinculados a Ramon Cabral "El Platero". Como veremos, de estos asentamientos provendria parte de la poblacion de los asentamientos iniciales del Territorio de la Pampa Central, a partir de 1882. Progresivamente, los varones adultos pertenecientes a estas reducciones fueron obligados a militarizarse y formaron parte de las tropas enviadas al ataque de los indigenas que permanecian tierra adentro entre 1878 y 1879. Durante estos anos se tomaron mas de 15.000 prisioneros y se mataron alrededor de 1.700 varones adultos, que formaban parte de la poblacion nativa de la region pampeana (oeste de la actual provincia de Buenos Aires y toda La Pampa).

A pesar de las escandalizadas denuncias de algunos medios de prensa, una serie de dispositivos concurrieron a "borrar" la presencia de los sobrevivientes de los diferentes grupos etnicos (no solo en la region pampeana sino en el resto de la recien constituida nacion). Los principales fueron (3):

1--un discurso desvalorizador de las practicas culturales de los vencidos, complementado con un enfasis simetrico en subrayar el caracter positivo de las que portarian los inmigrantes extranjeros,

2--un discurso que enfatizaba el numero de las victimas, con el objeto de encubrir la gran cantidad de personas fallecidas a causa de enfermedades--en particular la viruela-, por hambre o por ejecuciones sumarias, ya sea en el territorio o en las instituciones donde fueron confinados los sobrevivientes (4), 3--la supresion de los nombres indigenas y la clasificacion de los nativos como argentinos en los bautismos y en los recuentos censales, 4--la desestructuracion de las redes sociales previas, mediante una serie de mecanismos entre los cuales se destacan el confinamiento en la isla Martin Garcia, su remision a las distantes zafras azucarera, yerbatera y algodonera, o su incorporacion a la policia, el ejercito y la marina, y la afectacion de ninos y mujeres al servicio domestico urbano.

Todas estas operaciones tendieron a justificar la imagen de un desierto (despojado de recursos y de personas y--fundamentalmente--"no civilizado"), abierto a la recepcion de los "pioneros", preferentemente extranjeros en la vision de la epoca, que vendrian a trabajar la tierra virgen. Pero paradojicamente, entre los pobladores iniciales de las dos primeras localidades, Victorica y General Acha, ambas fundadas en 1882 en el ahora Territorio Nacional de La Pampa, estaban sus antiguos pobladores, los unicos que conocian con detalle las fuentes de agua, las pasturas, los caminos. Es que hacia alli fueron llevados, de manera forzada, contingentes pertenecientes a aquellos indigenas de las reducciones franciscanas que habian sido militarizados durante la decada de 1870. En adelante, esta poblacion dispersada intentaria rearticularse buscando a sus paisanos y procurando hallar tierras donde reproducir las condiciones de vida previas a la perdida de su autonomia, aunque ahora en un contexto claramente adverso. Comenzaba lo que Delrio (2005), refiriendose a Nordpatagonia, ha llamado un "largo peregrinaje".

Mas alla de las estrategias indigenas para reinstalarse segun su conveniencia, fueron los traslados forzados los que marcaron la configuracion inicial del re-poblamiento indigena en el Territorio de La Pampa. Algunos de los destinos mas importantes del periodo 1878-1900 (5) fueron Victorica (en el centro-norte), General Acha (en el sudeste) y La Blanca (a 8 km al este de Luan Toro, sobre el noreste). Hacia 1891, la poblacion indigena era estimada en mas de mil personas por los sacerdotes salesianos, y en 1895 se registraron poco mas de dos mil indigenas o sus descendientes en ocasion de realizarse el Segundo Censo Nacional. Una parte importante de esta poblacion era ranquel y anos mas tarde muchos de sus miembros se incorporarian a Emilio Mitre.

Nuevos lideres como Linconao Cabral, Santos Morales (6) y Luis Baigorrita (7) jugaron roles importantes, cuya eficacia las autoridades territorianas trataron de neutralizar a toda costa. No olvidemos que si bien los gobernadores eran delegados directamente por el poder ejecutivo nacional y tenian facultades relativas al establecimiento de los grupos indigenas (8), al arribar a su jurisdiccion debian atender a los reclamos de los diferentes sectores dominantes de la poblacion, a menudo el de que se evitase la presencia indigena en una cantidad que amenazara sus intereses, exigencia que ejercia no poca influencia en las decisiones. Frente a esta resistencia local por parte de los gobernadores y de aquellos sectores dominantes a considerar sus peticiones, los lideres indigenas procuraron reforzar los contactos que a nivel nacional les permitieran obtener respuestas mas favorables, y a veces lo lograron a pesar de la oposicion territoriana.

3. Las tierras en Emilio Mitre

La colonia pastoril Emilio Mitre, creada en el ano 1899, nucleo a buena parte de la poblacion ranquel del territorio. Ubicada en los lotes 4, 17, 14, 15 y 17 de la fraccion D, y 10, 11 y 20 de la fraccion C, todos de la seccion XVIII (actual departamento Chalileo) (9), comprendia una superficie de 80.000 hectareas distribuidas en 128 lotes de 625 has cada uno, que fueron entregados a 108 familias: 8 lotes quedaron reservados para establecer pueblos, tal como lo disponia el articulo 4 de la ley 1501, mientras que 12 lotes no fueron adjudicados, por no presentarse interesados (ver imagen No. 1). Los lotes fueron asignados en el ano 1900--como hemos senalado--en virtud de la ley numero 1501, denominada Ley de Concesion de Tierras Publicas para Ganaderia y conocida como Ley Argentina del Hogar, es decir, no como reserva, ni como colonia indigena, lo que permitio que desde el estado se le pudieran otorgar parte de las tierras a adjudicatarios no indigenas. Esta normativa prescribia para el colono la obligacion de poblar las tierras con ganado, cultivos y plantaciones, durante cinco anos en forma ininterrumpida. La poblacion levantada en los lotes adjudicados y la hacienda radicada en ellos debia representar un capital aproximado de doscientos cincuenta pesos y los titulos de propiedad serian otorgados una vez cumplido el plazo y las condiciones.

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Segun el expediente No. 518, reservado en la Direccion General de Catastro de La Pampa, las operaciones de mensura comenzaron con las actuaciones preliminares en febrero del ano 1900 y finalizaron con la entrega de los lotes a sus adjudicatarios, entre junio y julio, dandose por concluidas las actuaciones el 15 de agosto de ese ano. Los principales lideres que obtuvieron estas tierras mediante intensas gestiones en Buenos Aires habian sido Santos Morales y Ramon Caleo Cabral, sobrino e hijo de Ramon Cabral (El Platero), respectivamente. Buena parte de las familias involucradas en este reclamo estaban viviendo por entonces en La Blanca y el exodo hacia la colonia comenzo sobre 1901.

El exito de las gestiones habia sido relativo, pues las tierras adjudicadas apenas permitian la cria de ganado y era imposible utilizarlas para practicar la agricultura. La zona oeste del Territorio se caracteriza hasta la actualidad por su aridez y semiaridez, y se distinguen en este espacio la depresion fluvial y las mesetas occidentales. La depresion fluvial comprende una zona de menor altitud (abarca aproximadamente los departamentos de Chalileo, Limay Mahuida, Curaco, oeste de Lihuel Calel y este de los departamentos Chicalco y Puelen) que se corresponde con el curso del sistema Salado-Chadileuvu-Curaco, cuyo nivel de precipitaciones oscila entre los 300 y 400 mm anuales. La meseta occidental se encuentra a una mayor altitud, con condiciones mas acentuadas de aridez y menor densidad de pasturas debido a los afloramientos rocosos; aqui, las precipitaciones no alcanzan los 300 mm anuales. En la zona del departamento Chalileo el clima es semiarido, con paisajes compuestos por medanos, planicies y cordones arenosos y mesetas residuales. La distribucion vegetal genera distintas subregiones, de pastizales sammofilos (10), matorrales halofilos (11), arbustales perennifolios y bosque abierto caducifolio (12). Salvo en sectores donde predomina el bosque abierto caducifolio, la capacidad de carga ganadera del resto de las areas es sensiblemente inferior y--en combinacion con la calidad de las aguas--admite cria de ganado ovino o caprino. Estas condiciones de aridez, de existencia de vegetacion baja y rala y de aguas escasamente potables en terminos generales para toda la zona del oeste eran las que mas destacaban los informes de inspeccion (13).

Pese a que se habian adjudicado una gran cantidad de lotes, el numero de los que quedaron baldios nunca dejo de ser importante (cuadro No. 1), lo cual da cuenta del escaso interes en los lotes menos productivos, que son casi siempre los mismos.

Varias fueron las razones por las que un lote pudo quedar baldio luego de haber sido adjudicado. A menudo, los adjudicatarios, al no contar con suficiente ganado para subsistir, se ocupaban fuera de la colonia. Si eran solteros y no quedaba familia en el puesto (14) al momento de producirse la visita del inspector, este consignaba en el acta correspondiente que el lote estaba desocupado, con lo que la concesion se consideraba interrumpida. El adjudicatario temporariamente ausente perdia asi el derecho a obtener la escritura de dominio a su favor, por mas que--finalizada la tarea que lo habia mantenido alejado-, volviese a su lote y expresase la voluntad de continuar trabajandolo (15). La imposibilidad de conseguir el titulo, por cualquier motivo que fuese, tambien era causa de desaliento y provocaba el abandono definitivo del lote. Otros adjudicatarios se alejaban, por ultimo, expulsados por la pesima calidad del agua o las pasturas (16). En este contexto, algunos actores no indigenas interesados en las tierras--especialmente comerciantes-comenzaron a solicitar la condicion de adjudicatarios a pocos anos de la fundacion. De hecho, el primero en lograr la escrituracion, en 1911, fue un comerciante que se encontraba en Europa al momento del paso del Inspector de Tierras. Los pobladores indigenas comenzaron a conseguir sus escrituras recien en 1913, como veremos en los proximos parrafos.

Las condiciones economicas asimetricas y el escaso interes de las autoridades y de los emprendedores locales precipitaron el virtual aislamiento de los pobladores de la Colonia. Buena prueba de ello lo constituye el alto precio del transporte. En el ano 1911--cuando una oveja valia cuatro pesos--, el viaje de ida en sulky desde Telen a Emilio Mitre costaba entre ciento cincuenta y doscientos pesos (17). Fue asi que, a pocos anos de la adjudicacion oficial, ya se observaba un reordenamiento de las unidades productivas, segun la disponibilidad de recursos--en particular el agua--, y en clara vinculacion con las relaciones de parentesco existentes entre los adjudicatarios.

En 1900, por ejemplo, se asignaron el lote 51 a Santos Morales y los lotes 109 y 110--que se encontraban a una distancia considerable del anterior--, a sus hijos Dionisio y Sebastian; pero ya a partir de 1911, los inspectores de tierras registraron a ambos en los lotes 70 y 71, contiguos a los de su padre. En principio, este cambio estuvo motivado por la mala calidad del agua en las tierras originariamente adjudicadas a Dionisio (18). Pero es indudable que, como en tiempos anteriores a los procesos de destribalizacion, los vinculos de parentesco existentes entre los adjudicatarios facilitaban la utilizacion en comun de las aguadas. Asi lo demuestra el hecho de que, cuando los inspectores de tierras consignaban en sus registros que un adjudicatario no da de beber a la hacienda en su parcela, solian anadir que se servian de las aguadas de parientes (19). De manera analoga, los registros de marcas se prestaban entre parientes para senalar las haciendas (20).

Estos cambios de radicacion no se gestionaban oficialmente sino que se realizaban de manera informal. Por lo tanto, esta situacion representaba para los pobladores un riesgo ante la posibilidad de que finalmente el lote no se les otorgara en concesion--y menos aun en propiedad. Es decir que el hecho de variar el estado de ocupacion, si bien podia mejorar la disponibilidad de recursos, aumentaba paralelamente el riesgo de que se viera obstaculizada o impedida la obtencion del titulo de propiedad, o de que fuesen desplazados por adjudicatarios criollos o extranjeros en mejores condiciones de pagar los derechos o de presionar a las autoridades para conseguir la escrituracion. Frente a ello, muchos indigenas de Emilio Mitre buscaron un equilibrio entre ambos objetivos (condiciones mas adecuadas para el ganado y propiedad de la tierra) y prefirieron quedarse en los lotes adjudicados, en la medida en que ello les pudiera asegurar la subsistencia. Sin embargo y en algunos casos, esa permanencia no siempre garantizo la obtencion de la escritura. Quintre Carripilon (lote 1), Manuel Cabral (lote 3), Jose Bargas (lote 31), Celestino Romero (lote 32), Francisco Contreras (lote 81) y Juan Pacheco (lote 82), por ejemplo, permanecieron en sus lotes y no obstante, al menos hasta 1913, no se les habian otorgado los titulos de dominio, a diferencia de otros adjudicatarios indigenas originales que si los obtuvieron.

Esta precariedad en la tenencia de la tierra no parece guardar relacion con la "riqueza" de sus ocupantes, medida en terminos de cantidad de ganado: la de los seis concesionarios mencionados en el parrafo anterior variaba ampliamente, y de hecho, entre los ochenta adjudicatarios existentes en 1913, Quintre Carripilon era uno de los propietarios de hacienda mas importantes ya en 1911, con 212,5 Unidades Ganaderas Mayores (en adelante UGM ) (21).

Cada lote de 625 has, tenia por lo general (sin variaciones de importancia) una capacidad de carga de 300 ovinos (es decir, 45 UGM). Sin embargo, tratandose de lotes que, en su mayoria, no estaban alambrados, la presencia de adjudicatarios indigenas con cantidad de hacienda que claramente excedia en varias veces la capacidad de carga de las parcelas, indica el uso compartido de tierras entre parientes o conocidos, o el de terrenos baldios contiguos. La escasa cantidad de ganado con que cuentan los ocupantes no indigenas se relaciona en general con la estrategia de mantener unas pocas cabezas exclusivamente para justificar la ocupacion efectiva del lote con miras a obtener la escritura.

El destino de los ocupantes indigenas de los lotes, entonces, parece haber estado vinculado en buena medida a su capacidad de reunir hacienda, obtener agua suficiente y--cuando la cantidad de ganado superaba la capacidad de carga--contar con acceso a tierras cercanas. De los veinticinco lotes escriturados en 1913 (22), dos anos antes habia 21 (un 84%) que tenian una cantidad de ganado que superaba la carga ganadera por unidad (la duplicaba, triplicaba, e incluso la multiplicaba hasta once veces, como en el caso de Santos Morales, segun se observa en el cuadro No. 2).

Recien en 1913--luego de producidos informes de inspeccion en los anos 1908, 1909 y 1911--, se entregaron en propiedad mediante escritura solo 26 lotes (el 20% de los 128 lotes trazados y 24% de los 108 entregados en concesion), de los cuales un porcentaje importante paso a manos de adjudicatarios no indigenas (cuadro No. 3)

Desde principios de la decada de 1910, tambien hubo actores no indigenas que intentaron obtener concesiones de tierras en forma practicamente gratuita, para lo cual apelaron a diferentes estrategias. Una de ellas era la de hacer aparecer como concesionarios a personas con diferentes nombres, puesto que solo se podia acceder a un lote por persona. Es evidente para cualquier lector atento de la evolucion del estado de ocupacion de los lotes que el hecho de tener a un unico puestero para cuatro lotes nominalmente pertenecientes a otros tantos adjudicatarios (24), o de depositar todos los boletos de marca en manos de una sola casa comercial (25), o de consignar como adjudicatarios a personas con un mismo apellido en lotes contiguos encubria a menudo una maniobra de acaparamiento de lotes que no escapo a la atencion de los inspectores de tierras. Otra estrategia consistia en hacer consignar en los informes de inspeccion que la posesion no se

habia hecho efectiva, porque aun no se habian trasladado las haciendas, pero que el lote seria poblado pronto (26), o bien hacer figurar mejoras e introduccion de haciendas en lotes baldios, realizadas en realidad poco antes de la visita de los respectivos inspectores (27). Otros interesados en las tierras esperaron a que los indigenas escrituraran para comprarles los campos, por lo general a bajo precio (28).

Toda esta serie de estratagemas dieron por resultado el acaparamiento de tierras y la escrituracion de varios lotes a favor de un mismo propietario, en clara trasgresion a las disposiciones legales vigentes. En 1920, los inspectores se escandalizaban ante el grado de concentracion de tierras en Emilio Mitre:

En cuanto a las tierras rurales, solo merece mencion el acaparamiento existente en la colonia pastoril Gral. Emilio Mitre, donde la firma comercial Castilla y Arias ha logrado reunir en un solo grupo una superficie mayor de leguas con la reunion conjunta de numerosos lotes adquiridos, naturalmente, de segunda mano, sea que se haya valido de interpositas personas o los haya adquirido directamente de quienes, con muy pocos esfuerzos, obtuvieron los titulos definitivos; o porque, no siendoles posible continuar en tan reducidas fracciones con relacion a la poca bondad de estas tierras, obtaron por desprenderse de ellas; maxime si los adjudicatarios fueron indigenas, en este caso los lotes habrian pasado, incuestionablemente, a la casa comercial Castilla y Arias, por deudas contraidas con ella. (Informe de Inspeccion de Tierras 1920, Conclusiones Generales, fs.22, Fondo Tierras, AHP)

En estas primeras decadas de Emilio Mitre (1900-1940) observamos que las instalaciones familiares mas estables que han logrado escriturar sus tierras se encuentran vinculadas entre si por lazos de parentesco, integrando redes cuya densidad es sensiblemente mayor a las que se observaran en Puelches (otra colonia de poblacion indigena ubicada al sudoeste del Territorio, conformada por familias aisladas). Los hijos de Ramon Cabral--a saber, Ramon Caleo y Curunao--se vincularan por matrimonio con los Canhue, Lima y Carripilon, en segunda o tercera generacion a partir de la decada de 1910.

El cotejo de estas redes de parentesco con las tierras que ocupaban da cuenta de los espacios alli construidos, pues es clara la contiguidad de los lotes. En el extremo noroeste de las tierras de la colonia (lotes 1 a 13 especialmente), esta relacion se verifica especialmente. Para analizar la evolucion de la ocupacion de los lotes en relacion a las redes de parentesco, debera tenerse presente el siguiente croquis (29):
LOTE 1                LOTE 2          LOTE 3            LOTE 4
Quintre Carripilon    (baldio)        (baldio)          (baldio)

LOTE 8                LOTE 7          LOTE 6            LOTE 5
Bonifacio Rosas       Sandalio        Nicolas Cabral    Coche Cabral
                        Fernandez
LOTE 9                LOTE 10         LOTE 11           LOTE 12
Levinao Cabral        Blas Videla     Manuela Videla    (baldio)
  [right arrow]
Marcelina Miranda
  [right arrow]
Luisa Cabral
  [right arrow]

LOTE 16               LOTE 15         LOTE 14           LOTE 13
Curunao Cabral        Ramon Cabral    (baldio)          (baldio)


* Lote 1: adjudicado a Quintre Carripilon, casado con Cuche Comene, hija de Ramon Cabral El Platero y hermana de Curunao (lote 16 y de Ramon Caleo, lote 15).

* Lote 8: adjudicado a Francisco Cabral en 1900, es ocupado al menos desde 1905 por Bonifacio Rosas, casado con Teresa Cabral, tambien hija de Ramon Cabral y sobrina de Levinao Cabral.

* Lote 9: adjudicado a Levinao Cabral, hermano de Ramon Cabral, es ocupado por este hasta su muerte, tras la cual continua su viuda Tomasa o Marcelina Miranda. En 1916, ella habia abandonado el lote. En la inspeccion, se dejo constancia que la parcela no tenia jaguel, sino que aprovechaba las aguas del Rio Salado (IIT, 1916, Fondo Tierras, AHP). Anos despues, Pablo Videla (de 26 anos, hijo de Blas Videla) se encuentra ocupandolo, junto con Luisa Cabral, hija de Levinao y de Marcelina Miranda.

* Lote 10: adjudicado a Blas Videla, casado con Pichicaiun Cabral, hija de Ramon Cabral.

* Lote 15: adjudicado a Ramon Caleo Cabral, hijo de Ramon Cabral, hermano de Teresa y Curunao, sobrino de Levinao.

* Lote 16: adjudicado a Curunao Cabral, hijo de Ramon Cabral, hermano de Teresa y Ramon Caleo, sobrino de Levinao.

En resumen, las relaciones reestablecidas y construidas en Emilio Mitre seguramente permitieron a sus pobladores agruparse en lotes contiguos y evitar la expulsion de familiares que, de otra forma, se hubieran visto obligados a migrar definitivamente. No obstante, otros pobladores privados de la cantidad de hacienda necesaria para subsistir y carentes de redes familiares de contencion (como la que evito que Marcelina Miranda tuviera que retirarse definitivamente del lote en que habia vivido con Levinao Cabral) debieron buscar empleos rurales o urbanos. Si bien los periodicos camarucos evidentemente reforzaron los vinculos comunitarios, las relaciones de reciprocidad parecen haber estado circunscriptas a los miembros de un conjunto familiar. De hecho, se observan pocas vinculaciones entre la numerosa familia de los Cabral y las ubicadas en el angulo suroeste de la Colonia, como las de Fraga (descendientes de los Rosas/Guor) y Baigorrita.

4. Comer "lo que viniera": estrategias de reproduccion en los puestos

Algunas de las practicas de obtencion de recursos que aseguraban la reproduccion de los grupos domesticos indigenas se mantuvieron vigentes incluso hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, y aun hoy se conservan actividades similares en muchos puestos del oeste. Guardan una vinculacion con las practicas constitutivas del circuito domestico--definido por Mandrini (1986)--y en el periodo que analizamos, engloba actividades combinadas de crianza de ganado, recoleccion y caceria, asi como produccion textil, todo ello orientado en parte a la subsistencia y en parte al mercado. Sin embargo y mas alla de esta continuidad entre las actividades de los grupos domesticos indigenas de los siglos XIX y el XX, se observan dos rupturas importantes: por un lado, la instalacion en tierras que no permiten siquiera el cultivo en una escala minima (30) y, por otro, un deficit de recursos, derivado de la mala calidad de los suelos, que los torna insuficientes para asegurar integramente la subsistencia de todos los miembros del grupo domestico, de manera tal que algunos de sus miembros deben buscarlos en actividades extra prediales.

La cria de animales estuvo constituida basicamente por lanares y caprinos, ademas de algunas aves de corral como gallinas y pavos; la recoleccion incluia la obtencion de frutos del piquillin, chanar y algarrobo en aquellos lugares donde fuera posible, asi como de huevos de nandu o patos, mientras que la caceria se concentraba en "avestruces", vizcachas, piches, zorros (31), "y cualquier carne que viniera" (32).

La cria de chivos permitia abastecer el propio consumo, proveia de leche (para tomar, o mezclar con maiz pisado, o elaborar quesos, o para cuajar como alimento de gallinas y pavos) y ejemplares para la venta a los chivateros, compradores ambulantes de este tipo de ganado. Las ovejas (33), ademas de carne, proporcionaban lana que, hilada y tenida con pigmentos de plantas de la zona (34), servia para tejer matras, ponchos, fajas y peleros, que eran vendidos a los mercachifles, los compradores ambulantes. Por lo general, los textiles se intercambiaban por equinos, para consumo o trabajo. Beneranda Cabral, de 84 anos, recuerda que en una epoca "Le daban cinco yeguas por una matra /.../de una plaza" (35).

La caza de piches, liebres y vizcachas (36) tenia como destino el consumo de carne, pero tambien la venta de los cueros de estas ultimas. Los registros de almacenes del oeste contienen abundantes referencias a la entrega de cueros y lienzos (tejidos), a cuenta de mercaderias. Se cazaban ademas zorros y zorrinos y sus cueros eran vendidos, asi como las plumas de "avestruces" (cuya carne se consumia). Este ingreso de dinero permitia obtener alimentos--fideos, arroz, harina, sal, azucar, trigo y maiz--, algunas prendas de vestir y calzado (37), ya sea en los boliches (almacenes de ramos generales) o adquiriendolos a los vendedores ambulantes que recorrian los campos periodicamente. La caza de "avestruces", con boleadoras y perros parece haber sido un ingreso que--siempre en combinacion con otras estrategias--facilitaba la autonomia y evitaba mayores grados de proletarizacion, y creemos que es en este sentido que cabe interpretar las reiteradas prohibiciones de bolear nandues (38) por parte de las autoridades del Territorio (39).

En ese sentido, los Inspectores de Tierras parecian hacerse eco de las quejas de los empleadores por falta de mano de obra debido a las alternativas de subsistencia posibles: "Esta inspeccion ha hecho resaltar en los informes de diversas tierras en las que ocupan desde hace muchos anos, personas de sospechosos medios de vida, sin que en ningun momento la Direccion General haya regularizado en definitiva la radicacion de algunos elementos utiles comprobados y proceder de desalojo sin mas tramite, de esas gentes que con solo un capital de una majadita de 100 a 300 chivas y algunos yeguarizos simulan mantenerse siete u ocho miembros de familia termino medio (casi todos adultos), sin que puedan conseguirse peones para sus faenas, cuando los vecinos lo requieren,--pues para vivir barato y sin trabajar, no hay mas que ser criador, al estilo de ellos"(Informe de Inspeccion de Tierras, 1926, fs. 538, subrayados en el original, el resaltado me pertenece, Fondo Tierras, AHP)

Una segunda opcion para obtener dinero era el trabajo asalariado temporal, de los cuales el mas conocido era la formacion de comparsas de esquiladores/as (40): grupos de mujeres, hombres y ninos (los mas pequenos quedaban al cuidado de sus abuelos en los puestos) recorrian los establecimientos rurales, que operaban a la vez como ambitos de sociabilidad para el encuentro periodico con los parientes que integraban diferentes comparsas. Estas comparsas hacian sus recorridos cada seis meses (en marzo y en octubre), y volvian con dinero para adquirir siquiera en parte la mercaderia que se consumiria durante los meses intermedios (41). Los Morales, Bengolea, Arguello, Canhue y Blanco, todos de la zona de Emilio Mitre, eran los mas buscados en tiempo de esquila "por ser los mejores del territorio" (Valla, 2000b). Los salarios obtenidos de esta manera eran en ocasiones girados a las familias a traves de las casas comerciales de la zona de General Acha y Puelches.

Otras formas de trabajo asalariado estaban constituidas por las tareas como jornaleros en los establecimientos rurales, o como hacheros, en los obrajes madereros del centro del territorio (42).

Las mujeres eran empleadas (como lavanderas o nineras) en el servicio domestico, abandonando los puestos ya sea en forma periodica o definitiva, si bien se trataba por lo general de una actividad que se desarrollaba entre los 10 anos y el momento del matrimonio. Los hijos menores de las mujeres casadas quedaban en los puestos al cuidado de sus abuelos, a un nivel minimo de subsistencia, como recuerdan varios pobladores.

Entre los recursos indispensables en los puestos, se encontraban fundamentalmente el agua y la lena, cuya obtencion demandaba un esfuerzo considerable. La lena era cortada y atada en fardos y acarreada desde el monte con caballos; y el agua se sacaba del rio Salado (particularmente para bebida de los animales cuando ello era posible, pero no como agua potable) y de pozos de gran profundidad llamados jagueles (imagen No. 2).

[ILUSTRACION OMITIR]

Los jagueles eran--y continuan siendo--pozos de entre 3 y 20 metros de profundidad, y un metro y medio de diametro en la boca, revestidos en su interior ("calzados") con chapas sujetas por tirantes. Durante los primeros anos del siglo XX, quienes no podian conseguir chapas los forraban con ramas finas de jarilla, segun surge de los informes de inspeccion de tierras entre 1908 y 1928. Por supuesto, cuanto mayor fuese la profundidad del jaguel, mejor seria la calidad del agua obtenida (43).

El agua era sacada con uncas (44)--actualmente con baldes de plastico--, que se bajaban atadas con una cuerda pasada por una roldada suspendida, mediante un sencillo armazon de madera, encima de la boca del pozo. De esa cuerda tiraba un caballo manso, generalmente conducido por un chico del puesto, traccionando la unca llena hacia arriba. Luego el agua era transportada hasta el puesto en este mismo recipiente o en barriles.

En terminos generales, los informes de inspeccion muestran que las aguadas eran compartidas con parientes de menores recursos, aunque cada nucleo familiar solia contar con su propia fuente de agua. El acceso a los preciados jagueles parece haber sido motivo de conflictos, cuando debian ser compartidos entre vecinos (45).

Con respecto a las tareas descriptas y segun surge de la mayoria de los testimonios, existio division del trabajo por sexo y edad. Las mujeres se ocupaban de las actividades domesticas (preparacion de alimentos, aseo de la vivienda, atencion de los animales, cuidado de ninos menores) y de la fabricacion de textiles a telar (que insumia gran cantidad de tiempo); los ninos y ninas, a partir de los seis o siete anos, comenzaban a adiestrarse bajo la supervision de los adultos en un sinnumero de tareas que mas tarde se desagregarian por sexo: acompanaban al padre a cazar pequenos animales salvajes, a buscar agua y lena, cuidaban chivas y ovejas, ayudaban a su madre en el hilado y el ordene de las chivas; y los hombres, por su parte, tenian a su cargo las tareas de caceria, cuidado del ganado (lanares especialmente) y arreo de los animales hasta los puestos de venta. Ademas, solian ausentarse para atender los trabajos asalariados estacionales o temporales descriptos con anterioridad.

5. Reflexiones finales

Las politicas llevadas adelante contra las poblaciones indigenas hacia fines del siglo XIX habian logrado desmembrar grupos aun antes de las campanas militares de 1878-1879 en la zona. Pese a la adversa situacion, en los ultimos anos del siglo comenzo un reagrupamiento en areas marginales para los intereses de la economia capitalista. Asi, cuando en 1900 se les otorgaron tierras sumamente improductivas como las de Emilio Mitre, en lotes de tamano claramente insuficiente (625 ha), varias familias lograron mantenerse en mejores condiciones al organizarse segun la disponibilidad de pasturas y aguas, sin alambrar los campos, y compartiendo aguadas y registros de marcas aunque las tierras fueran registradas oficialmente como cedidas a jefes de familias nucleares. Buena parte de estas familias--entre las que se cuentan las de los Morales, Cabral, Lima, Canuhe, Carripilon--fueron las beneficiarias de la primera serie de escrituraciones en 1913.

Esas estrategias les permitieron evitar la recurrencia permanente al trabajo asalariado, que implicaba el sometimiento a altisimos grados de explotacion. Aunque ahora se enfrentaban a condiciones que estaban lejos de poder controlar, combinaron una serie de recursos: criaron animales domesticos para autoconsumo y ganado caprino para la venta, cazaron animales por su carne y para vender cueros y plumas, tejieron matras, ponchos y fajas para intercambiar por comestibles, y cuando nada de esto resultaba suficiente, vendieron su fuerza de trabajo temporariamente en los campos de esquila, en las cosechas, en los obrajes madereros y en el servicio domestico.

Las maniobras de acaparamiento de sus tierras, sin embargo, lograron quitarles buena parte de la base de subsistencia, y pocos anos despues de escriturar, algunas tierras pasaban a manos de comerciantes y otros pobladores no indigenas. Segun Adolfo Rosas, "Los campos por dos kilos de azucar se cambiaban, firmaban y no sabiamos nada. Se hacian duenos de los campos. Por eso dicen que lo extranjero son como el buitre" (testimonio de julio de 1997, en Fondo Rankel, AHP).

Cuando a fines de la decada de 1958 la flamante provincia de La Pampa creo la Direccion de Catastro, un relevamiento sistematico permitio notar que las ultimas escrituras registradas por los indigenas de Emilio Mitre eran en su mayoria aquellas de 1913, salvo escasas excepciones. Los hijos y los nietos de estos pobladores, o de quienes no habian logrado acceder a la titularidad de sus tierras deberian esperar a un decreto del gobierno nacional en 1972 que ordenaria escriturar 66 lotes. La medida fue conseguida a traves de una importante movilizacion de la poblacion indigena de la colonia frente a una serie de conflictos iniciados a fines de la decada de 1960 (46). Es que los buitres seguian sobrevolando las tierras de los ranqueles.

Fecha de recibido: 31 de marzo de 2010.

Fecha de publicado: 29 de noviembre de 2010.

URL: www.mundoagrario.unlp.edu.ar

Fuentes de archivo

Formularios F33 y F5 de ciudadanos de departamento Chalileo (Archivo de Secretaria Electoral, Juzgado Federal de Santa Rosa)

Informes de Inspeccion de Tierras anos 1905 a 1928, Fondo Tierras (Archivo Historico Provincial, Santa Rosa, La Pampa.)

Testimonios orales en Fondo Testimonios y Fondo Rankel (Archivo Historico Provincial, Santa Rosa, La Pampa.)

Duplicado de Mensura No. 518, de la Fundacion de la Colonia Emilio Mitre, y legajos de las parcelas que integran los lotes 4, 7, 14, 15, 17 de la fraccion D y 10, 11 y 20 de la fraccion C, todos de la seccion XVIII (Direccion General de Catastro de La Pampa)

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Claudia Salomon Tarquini

Universidad Nacional de La Pampa/ CONICET

claudia.salomon.tarquini@gmail.com

Notas

(1) Aunque hoy en dia la mayoria de las agrupaciones se identifican a si mismas como rankulche,

elegimos el termino ranquel/ranqueles por ser el que aparece en las fuentes consultadas. No obstante esa diferencia en la ortografia del nombre etnico, los miembros de las agrupaciones actuales son indudablemente descendientes de los contingentes poblacionales aludidos en este articulo.

(2) Los Inspectores visitaban lote por lote de cada territorio, ano tras ano, para verificar el cumplimiento de las leyes de otorgamiento de tierras (como la numero 1501). Hemos consultado la serie de tomos que abarcan el periodo 1905-1928, reservados en Fondo Tierras, Archivo Historico Provincial, Santa Rosa, La Pampa. Los diferentes informes presentan una marcada heterogeneidad. Una de las razones de tal variedad esta vinculada a la formacion y concepciones de los propios inspectores: algunos comprendian los motivos por los que los indigenas no podian pagar los derechos de pastaje y, por lo tanto, recomendaban eximirlos de esta obligacion, pero no faltaban, por el contrario, opiniones favorables a quitarles la tierra y entregarla a quienes si pudieran hacerlo. Otra, era el interes de cada gestion en obtener determinado tipo de informacion y, en ese sentido, el informe de 1920 es claramente sobresaliente por la cantidad y calidad de datos incluidos, y en buena parte por las denuncias que se realizan acerca de irregularidades existentes en informes anteriores. A raiz de esta misma circunstancia, tambien la fiabilidad de los informes es dispar. Sobre las concepciones de los inspectores de tierras y su relacion con los indigenas vease Baeza, 2009 y Perez, 2009.

(3) Resumimos aqui solo algunas de las alternativas senaladas en varios trabajos, de politicas provenientes de distintos sectores de poder: Juliano, 1987; Prins, 1987; Villar, 1993; Lenton, 1997, Otero, 1998; Depetris & Cazenave, 1998; Quijada, 1999; Argeri, 2005; Mases, 2002; Lluch, 2002; Di Liscia, 2003; Sanchez, 2003; Delrio, 2005; Nicoletti, 2008. Con respecto a procesos similares en Chaco a fines del siglo XIX, vease Lagos, 1998; sobre las politicas para con los indigenas de Araucania, vease Boccara & Seguel-Boccara, 1999 y Pinto Rodriguez, 2001.

(4) Acerca de los estragos producidos por la viruela entre indigenas de Pampa y Nordpatagonia y las posiciones sustentadas al respecto por la iglesia, la ciencia medica y las fuerzas armadas en la prensa liberal y catolica, vease Di Liscia, 2000.

(5) El ano inicial de este periodo corresponde al inicio de la dispersion y ataques sistematicos sobre la poblacion indigena, y el ano de finalizacion--1900--a la fundacion de las colonias Emilio Mitre y Los Puelches en jurisdiccion territoriana, ambas con poblacion mayoritariamente indigena.

(6) Santos Morales (o Katrenao) habria nacido hacia 1840, pues contaba con alrededor de 55 anos al momento del Censo Nacional de 1895. Lenguaraz de Panghitruz-Guor (Mariano Rosas), fue uno de los principales lideres ranqueles en comenzar a reorganizar el grupo que finalizo nucleandose en Emilio Mitre. Gracias a sus gestiones, la colonia logro tener por un tiempo una escuela primaria y telegrafo, logros que no se mantuvieron luego de su muerte que se produjo a los 90 anos en un asilo de La Plata, donde los salesianos lo convencieron que se internase por su avanzada edad.

(7) Luis ("Lucho") Baigorrita nacio en Poitahue hacia 1850 y era hijo del cacique Pichuin y hermano de Manuel Baigorrita, quien habia muerto en 1879. Durante las campanas militares fue capturado y retenido con algunos integrantes de su grupo en la isla Martin Garcia, hasta que se le otorgo la libertad en 1881. Tras residir en varios destinos en Buenos Aires y en La Pampa, hacia mediados de la decada de 1890 se radico con parte de su familia en el lote 21, al sur del departamento Chalileo, donde fallecio el 3 de febrero de 1933.

(8) Segun el art.11 de la ley 1532, el gobernador "procurara el establecimiento en las secciones de su dependencia, de las tribus indigenas que morasen en el territorio de la gobernacion, creando con autorizacion del Poder Ejecutivo, las misiones que sean necesarias para traerlos gradualmente a la vida civilizada".

(9) Luego de las campanas militares, entre 1882 y 1884, se practicaron mensuras de las tierras del que a partir del ultimo de esos anos seria el Territorio Nacional de La Pampa Central. Tras una serie de modificaciones a las divisiones catastrales, hacia mediados de la decada de 1880, el Territorio quedo dividido en 25 secciones (identificadas con numeros romanos), cada una de ellas integrada por cuatro fracciones (letras A, B, C y D, dispuestas en el sentido de las agujas del reloj a partir del angulo noroeste). Cada seccion, a su vez, contenia 25 lotes de 10.000 hectareas, que podian subdividirse en parcelas de diferentes tamanos. En la actualidad, la unidad economica minima en todo el Oeste pampeano (departamentos Chalileo, Chicalco, Curaco, Limay Mahuida y Puelen) es de 5.000 hectareas, vale decir medio lote.

(10) Los pastizales sammofilos constituyen la vegetacion dominante de una amplia zona de suelos arenosos de la provincia, en contacto con otros tipos de vegetacion segun la topografia del area, precipitaciones, accion antropica, entre otros factores. Por ejemplo, "a) En el NW del departamento Loventue (contacto del caldenal con los pastizales sammofilos) hay bosque muy abierto de calden de tipo sabanico con pastizal de gramineas intermedias sammofilas y no sammofilas. b) En la zona de La Pastoril (contacto con arbustales de Larrea divaricata [jarilla]) hay pastizal sammofilo de transicion con Larrea divaricata. c) En el sector de Emilio Mitre y al W de Arbol Solo, existen depresiones intermedanales donde aparecen algunos arbustos bajos. La abundancia de ellos incrementa en forma paulatina hacia el W (zonas aledanas al rio Salado), formandose pastizales sammofilos con arbustos o arbustales con pastizal sammofilo" (INTA, 1980, pp. 86-87).

(11) Los matorrales y arbustales halofilos "estan integrados por diferentes comunidades halofilas o semihalofilas sobre suelos con distinto contenido de sales" (INTA, 1980, p. 83); en la region central predominan arbustales de zampa (Atriplex lampa) y matorrales de Atriplex undulata (INTA, 1980, pp. 83-84).

(12) En el bosque abierto caducifolio predominan el calden (Prosopis caldenia), algarrobo (Prosopis flexuosa), chanar (Geoffroea decorticans), molle negro (Schinus fasciculatus) y sombra de toro (Jodina rhombifolia). Cfr. INTA, 1980, pp. 78-79.

(13) En uno de ellos se senalaba: "Esta colonia, teniendo en vista los fines que se perseguian al fundarla, ha sido otro fracaso, sea por la mala eleccion de la tierra o imprevisiones de la ley que la creo, pues en cualquier rincon fiscal medianamente fertil del territorio, existe mayor poblacion y ganado que en la tierra de referencia. ASPECTO GENERAL.--Los campos de esta colonia ofrecen un aspecto general muy irregular.--Compuestos de medanos fijos y movibles en muchos casos, se elevan hasta los 100 metros de altura, formando cuchillas muy accidentadas, que dificultan el transito, agregado a la soltura de sus tierras que hacen de sus caminos, extremadamente pesados." TERRENOS.--Son arenosos, con sub-suelo permeable. Con el transito de las haciendas, alrededor de los jagueles y las poblaciones, a la mas simple remocion, se forman grandes medanos, razon por la cual, no conviene arar esos terrenos, bajo ningun concepto. CLIMA.--Su clima es templado y seco, con vientos muy persistentes, que constantemente azotan toda la region. Llueve muy poco durante el ano, siendo su promedio hidrico, menor de los 400 m.m. AGUAS.--En el terreno N.O. linda en parte de sus lotes con el Rio Salado, y sus banados en casi todo el Oeste. Las napas freaticas se encuentran a profundidades, que varian desde los 3 a los 50 metros, siendo su calidad regular con tendencia a mala, e impotable en muchos casos. CULTIVOS.--No existe ninguno--pues las tentativas realizadas han dado resultados negativos, no solamente en las perdidas de las plantaciones, sino por el efecto de la remocion de esos campos, transformandose en grandes medanos, tan perjudiciales en esas regiones, donde en muchos casos llegan a sepultar las mejoras radicadas por sus pobladores" Informe de Inspeccion de Tierras, 1920, fs. 30, Fondo Tierras, AHP.

(14) Un puesto se compone de la vivienda propiamente dicha, y el espacio peridomestico (Poduje, 2000, p. 36). Y ha sido definido como "el espacio de residencia y trabajo de las familias del oeste, el ambito de consumo y de produccion./.../ Los puestos se encuentran, a veces, agrupados en determinados lugares o distantes entre si, en extensiones que varian entre uno y tres Kms. Su particular organizacion responde a una multiplicidad de factores: los lazos familiares, la tenencia de la tierra, los saberes heredados y los recursos locales. Las diversas combinaciones dan como resultado distintas organizaciones de puestos" (Comerci, 2005, p. 45). En la actualidad, en la zona de Chos Malal, "Mientras [la vivienda]--construida con adobe, plasticos, chapa, maderas, hierroconsta de un grupo de habitaciones que pueden dar a una enramada o galeria, sitio donde se encuentra el telar; el espacio peridomestico esta compuesto por los corrales, el sitio de provision de agua, la huerta, el gallinero, la playa, el galpon, la letrina, el horno. Las paredes de la vivienda son generalmente construidas con adobe (masa de barro con pasto y/o guano), quincha (tejido de ramas sostenido con palos delgados horizontales y atados con alambre), chorizo, materiales que fabrica el puestero y solo algunas con ladrillos. Con piso de tierra y techo de maderas, canos, pasto o chapas, pocas ventanas para evitar el aumento de temperaturas, la vivienda se ubica generalmente frente a los corrales." (Comerci, 2005, p. 45).

(15) Por ejemplo, en 1916, el inspector senala sobre el lote 9 que "El concesionario fallecio y la viuda Marcelina Miranda despues de haber ocupado el lote junto con el finado por el espacio de 15 anos, resolvio hace 5 meses abandonarlo por encontrarse en la miseria y obligada por lo tanto a trabajar para vivir. Durante mi inspeccion se presento dicha viuda declarandome que vuelve a ocupar el lote y que habria dado comienzo enseguida a edificar una nueva poblacion con la ayuda de algunos parientes. No tiene hacienda" (IIT 1916, Fondo Tierras, AHP).

(16) Bernardo Loncoy, a quien se le concedio el lote 72 en 1902, manifesto que habia abandonado el lote, instalandose en el numero 97, por no haber conseguido el titulo y por la mala calidad del agua (IIT 1916, Fondo Tierras, AHP).

(17) IIT, 1911, Fondo Tierras, AHP.

(18) "Deberia de tomarse en cuenta, los pedidos formulados, por Dionisio Morales, como un acto de equidad y justicia, puesto que en oportunidad habia dado cumplimiento a sus obligaciones de la Ley del Hogar, y solamente por una fuerza mayor, como lo es, la mala calidad del agua, ha impedido el arraigo definitivo de este poblador, quien vive actualmente en el lote No.. 70 de esta Colonia" (IIT, 1920, fs.178, Fondo Tierras, AHP).

(19) Francisco Contreras, por ejemplo, que no tenia aguada propia en el lote 81, daba de beber a su hacienda en la del lote 87, donde estaba su hijo, Antonio Contreras.

(20) En 1909, por ejemplo, Ramon Caleo Cabral prestaba su marca a Coche Cabral, Nicolas Cabral y Sandalio Fernandez, ubicados en lotes contiguos (IIT, 1909, Fondo Tierras, AHP).

(21) La UGM (Unidad Ganadera Mayor) se determina reduciendo a un comun denominador distintos tipos de hacienda, mas alla de su composicion, que en casi todos los casos incluye ovinos y caprinos con muy escasa presencia de bovinos. Las equivalencias son 1 vacuno=1 UGM, 1 equino=1 UGM, 1 caprino=0,15 UGM, 1 ovino=0,15 UGM. Asi, por ejemplo, las 212,5 UGM de Quintre Carripilon estan compuestas en 1911 por 65 bovinos, 65 equinos, 335 ovinos (50,25 UGM) y 215 caprinos (32,25 UGM).

(22) Lamentablemente, en los informes de inspeccion de 1913 no se consignan los datos de cantidad de hacienda con que cuentan aquellos que han escriturado, de manera que recurrimos como dato mas cercano para recabar estos, a los informes de inspeccion de 1911.

(23) Uso aqui el termino ocupantes para referirme tanto a los concesionarios como a los "intrusos", es decir, a los ocupantes de hecho, sin permiso legal.

(24) En 1911, los lotes 119, 120, 121 y 122 tenian como unico puestero a Lucio Lopez (IIT 1911, Fondo Tierras, AHP).

(25) Es el caso de la hacienda de los lotes 25 y 27, que estaba a nombre de la firma Castilla & Arias, propietarios del almacen La Espanola, ubicado en el lote 24 (IIT 1911, Fondo Tierras, AHP). Luego de varios anos, La Espanola logro escriturar cinco lotes contiguos.

(26) En 1911, Pedro Santos, encargado de los lotes 86, 87, 88, que tenian distintos concesionarios, todos ausentes del lugar, esgrimia el argumento expuesto (IIT 1911, Fondo Tierras, AHP). En informes de inspeccion posteriores, los nombres de los concesionarios se mantienen, pero Pedro Santos no aparece mas como encargado. Ese mismo ano, se encuentran en condiciones analogas los lotes 67, 68, 77, 78, 92 y 93, a poblar por la firma Covian & Mujica. Manuel Covian, espanol, es el primero que parece haber obtenido la escritura de un lote en Colonia Emilio Mitre, pues en 1911 ya los inspectores consignan que "En este lote se encuentra una casa de comercio bajo la firma COVIAN ALVAREZ & IRASTORZA girando un capital aproximado de 85.000 $ m/n al ano/.../ Fue inspeccionado por el Sr. Eduardo Moreno siendo Comisario de la Seccion 18, por orden de la Gobernacion, para darle la escritura definitiva de este lote" (IIT 1911, Fondo Tierras, AHP, mis resaltados). De manera similar, en varios lotes cuyos concesionarios no indigenas estan ausentes y tienen empleados que no los conocen, se identifica a Otto Van Santen, comerciante de la seccion XXIV, como el que construyo la poblacion y las aguadas (generalmente, pozos con bomba, a diferencia de los jagueles). No escapa a los inspectores de 1911 que en la misma situacion hay nada menos que 13 lotes (los numeros 21, 42, 38, 44, 43, 37, 28, 22, 27, 39, 41, 40 y 25; IIT 1911, Fondo Tierras, AHP).

(27) Esta es una de las maniobras mas claras: al menos 13 lotes que aparecian como baldios en 1913, en 1914 estuvieron ocupados por un puestero (como encargado de un concesionario no indigena), y un numero que ronda los 100 ovinos. Los informes parecen calcados uno a otro, con la unica variacion de los nombres de los concesionarios y la cantidad aproximada de ovejas. En 1916, aparecen nuevamente como baldios. La presuncion de que se trata de informes falsos o hechos a sabiendas de que se trataba de una forma de justificar la posesion, se corroboran con las denuncias de inspectores posteriores, que sostienen en 1920 que "los lotes Nos. 86, 88 y 89 de la Colonia 'Mitre' se hallan actualmente baldios. Por consiguiente, a juicio de esta Comision, procederia a la caducidad de dichas concesiones, otorgadas a favor de /.../, por cuanto se ha constatado, no solamente el abandono de la tierra concedida, sino que las mejoras introducidas anteriormente, han sido al solo objeto de obtener el titulo respectivo de propiedad y no con fines de arraigo, que es lo que la Ley persigue en el presente caso." (ITT 1920, fs.173, Fondo Tierras, AHP, mis resaltados); "Esta Comision opina que debe de mantenerse la caducidad del lote No. 78, cuyo adjudicatario, ha sido el Senor Cristian B. Tysen, por cuanto se ha comprobado, que no ha dado cumplimiento a sus obligaciones, pues si bien resulta, que en inspecciones anteriores, se ha introducido una poblacion de zinc y madera, es evidente que solo fue con el proposito de obtener el titulo de propiedad. Que efectuo poblacion desmontable, he introdujo haciendas a los efectos de ocupacion momentanea, cuando se realizase la inspeccion de la colonia" (ITT 1920, fs.171, Fondo Tierras, AHP, mis resaltados).

(28) Es el caso de Isabel Canuhe, adjudicatario del lote 26 en 1900. Canuhe tenia una cantidad importante de hacienda (ver cuadro No.2) y para 1913 el lote habia sido escriturado a nombre suyo. Sin embargo, en 1920, aparece escriturado a favor de La Espanola de Castilla & Arias, cuyos propietarios habian intentado obtener la concesion de los contiguos (23, 24, 25, y 27). No habra mas noticias de Canuhe en informes posteriores. Su familia sin embargo, sigue viviendo en la zona. Uno de sus nietos, Ataliva Canuhe (1937-2003), fue uno de los mas activos militantes por la regularizacion de las tierras de Colonia Emilio Mitre, en la decada de 1960 y principios de la siguiente.

(29) Los datos que se toman para realizar el tramo que sigue surgen de la triangulacion de la informacion contenida en los Informes de Inspeccion de Tierras entre 1908 y 1920, Colonia Emilio Mitre (Fondo Tierras, AHP); el Duplicado de Mensura de la Colonia; los cuadros genealogicos elaborados en Genopro, en base a los datos nominales registrados en Archivo de la Secretaria Electoral (Juzgado Federal de Santa Rosa), y datos de partidas de nacimiento, matrimonio y defuncion de familia Cabral en la Direccion Provincial del Registro Civil, asi como algunos datos publicados en Depetris 2003 y Depetris & Vigne, 2000.

(30) En Emilio Mitre, los inspectores senalaban que para "... la agricultura si creo que nunca podran ser buenos [los terrenos] pues a mas de pasar largas temporadas sin llover es un clima vastante calido, he tenido oportunidad de ver maiz en buen estado de produccion y undia de sol muy fuerte ha quedado quemado, esto se debe a que con el sol fuerte como es, y con el reflejo de calor del piso arenoso, no resiste y empieza por secarse al pie contra la arena" (Informe de Inspeccion de Tierras, ano 1911, Fondo Tierras, AHP).

(31) Las especies a las que se refieren los testimonios son las siguientes. En el caso del "avestruz", aunque varias fuentes lo nombran de esta manera, no se trata de Struthio camelus, sino del nandu, una especie de caracteristicas similares al avestruz africano--de ahi que en las fuentes son senalados como "avestruces" en varias ocasiones--, pero un poco mas pequena, cuyo nombre cientifico es Rhea pennata pennata (anteriomente nomenclada como Rhea darwinii y luego Pterocnemia pennata). Las vizcachas son Langostomus maximus maximus, la variedad que habita en las pampas; los "piches" son de tres tipos: piche lloron (Chaetophractus vellerosus), piche de planicie o de orejas cortas (Zaedyus pichiy) y pichi ciego (Chlamyphorus truncatus). En cuanto al zorro, se trata del zorro gris pampeano (Lycalopex gymnocercus).

(32) Segun testimonio de Daniel Zarate, T80, LA, Fondo Ranquel, AHP.

(33) Progresivamente, los caprinos fueron aumentando en las preferencias de los criadores oestenos en relacion a los ovinos, puesto que los primeros soportaban mejor la falta de agua (o el consumo de agua de escasa potabilidad) y sufrian menos los ataques de predadores como pumas o zorros.

(34) De las raices, tallos, hojas, corteza, semillas de las plantas de cada zona, asi como de algunas especies animales que las parasitan, se obtenian los colores para la tintura ("Las hojas y ramas de jarilla ofrecen un tinte verde amarillento y su raiz el marron; la corteza de raiz de piquillin, marrones; la corteza de la raiz del molle (Schinus fasciculatus), marron rojizo; la raiz de retortuno (Prosopis strombulifera), rojo oscuro; la corteza del tallo del chanar (Geoffroea decorticans), marron; las ramas y hojas del atamisque (Atamisquea emarginata) verde y gris; la raiz del relvun (Relbunium richardanum) rosa y rojo; la raiz del albaricoque (Ximena americana) marron y su fruto, amarillo; las hojas de la lengua de vaca (Rumex crispus,) bayo; los tallos del te pampa (Schizachyrium spicatum), castano amarillento. Ademas se usan la yerba mate (Illex paraguarienses), el calden, el algarrobo, el alpataco (Prosopis alpataco), para hacer la infusion en la que se sumergen las madejas para obtener diferentes colores. El negro se obtiene con hollin" (Medus & Poduje, 1997, pp. 46-47). Ademas de estas tinturas naturales, que se utilizan hasta la actualidad, la anilina se usaba entre los indigenas para tenir lanas ya desde el siglo XIX.

(35) Beneranda Cabral, T94, LA, Fondo Ranquel, AHP.

(36) El ex policia de Territorios Nacionales, Calixto Aberasturi, recordaba para fines de la decada de 1930 que muchos ocupantes de la zona de Limay Mahuida (el departamento situado al sur de Chalileo) "... cazaban vizcachas para conseguir sus ingresos./.../ El hombre al que me refiero [conocido como 'el vizcachero] se diferenciaba del grupo conocido, por cuanto con toda su familia cazaba para comerle la carne. Con los cueros ya sobados a mano, confeccionaba la ropa exterior y el excedente era vendido a los mercachifles [sic] que acopiaban /.../hacian trueque y a cambio recibian del acopiador, los 'vicios', como dicen los nativos para determinar la mercaderia. Les cambiaba por harina, yerba, fideos, y otros articulos necesarios del vestir interior" (Aberasturi, 2000, pp. 172-173, mis agregados).

(37) Las verduras y frutas eran sumamente escasas en la dieta de los habitantes de la zona. Cuando la tierra y la disponibilidad de agua lo permitian, solian sembrarse zapallos y sandias.

(38) Decreto del 10 de noviembre de 1887: "Teniendo conocimiento esta Gobernacion que existen [en] varios Departamentos del Territorio, cuadrillas de boleadores, que no solo se dedican a la caza de avestruces, guanacos, y otras especies sino que se han cometido abusos que vienen a perjudicar a la propiedad rural, El Gobernador interino del territorio en uso de las facultades que la ley de la materia le otorga, Decreta: Art. 10--Desde la fecha queda absolutamente prohibida en todo el territorio, las boleadas de avestruces, guanacos y otras especies. Art.20--Solo podran ejecutarlas los verdaderos propietarios de los campos, debiendo antes munirse de un permiso que le sera acordado por el Comisario de Policia o Juez de Paz de su respectivo Departamento /.../", Fondo de Gobierno, Caja 2, AHP.

(39) En el Territorio de Rio Negro tambien se prohibia constantemente la caza de zorros y avestruces (Argeri, 2001, p. 28).

(40) Todos los testimonios coinciden en afirmar que las mujeres esquilaban junto con los hombres (Virginia Cabral, T84 LB; Gila Campu, T78 LA, entre otros, todos de Fondo Ranquel, AHP). El Padre Angel Buodo, misionero salesiano que recorrio La Pampa entre las decadas de 1910 y fines de la de 1930, indicaba que "Cuando van a esquilar forman grupos variables de 6 a 9 companeros, llamados 'comparsas' y recorren todos los establecimientos ganaderos ofreciendo sus servicios. Es poca la retribucion que piden, al dejar sus ranchos a mediados de marzo para regresar los primeros dias de noviembre" (citado en Valla, 2000a)

(41) Vease por ejemplo el testimonio de Luisa Cabral, T105, LB, Fondo Ranquel, AHP.

(42) Para quienes trabajaran en el aserradero mismo, las condiciones eran sumamente peligrosas. Aberasturi recuerda que en Rucanelo no habia dia ".en el cual no se registrase la recepcion de denuncia por accidente, los que por regla general se originaban: a) porque la sierra circular produjo una lesion. Lo general eran las manos; b) cuando un pesadisimo rollizo en movimiento accionado por varios obreros munidos de barretas haciendo palanca, producia una o mas lesiones por aprisionamiento de todo o parte del cuerpo; c) porque la cuchilla del tupi a grandes revoluciones, que daba forma al parquet, lesionandolo en una o las dos manos. d) en los obrajes de la zona el trabajo de desmonte de caldenes y algarrobos, el hachero o uno de su familia que colaboraba ayudando a desmalezar, con el hacha filosa era victima por lo general en las piernas, aprisionado/a, por troncos desprendidos de sorpresa." (Aberasturi, 2000, pp. 374-375). Las condiciones laborales de quienes hachaban en los montes tampoco eran de las mejores, pues se cuentan entre las de mayor explotacion en el Territorio. Los hacheros, hacheras y hasta sus hijos eran sometidos a jornadas extenuantes para llegar a obtener la cantidad de troncos de calden necesarios para asegurar la subsistencia, con muy escasa cantidad de agua (que, en ocasiones, se les cobraba) y alimentos, y residiendo en viviendas sumamente precarias (Testimonio de E. I. B., 27 enero 2006). Estas condiciones se perpetuaron hasta bien entrado el siglo XX (vease el audiovisual de J. Preloran Los hijos de Zerda, de 1973, en AHP) e incluso, en menor cantidad, continuan hasta la actualidad.

(43) En la zona de Emilio Mitre era factible ganar metros en la excavacion debido al suelo arenoso, pero en Puelches (la otra colonia de poblacion indigena del Territorio) donde abunda la roca, la llegada hasta las napas solo se franqueaba con dinamita, y esta alternativa, por su costo, no estaba al alcance de la mayoria de los pobladores.

(44) La unca o wunka, era un recipiente de gran capacidad hecho con cuero de avestruz (Antonio Cabral, T102, LA, Fondo Ranquel, AHP), o de chiva (Claudia Cabral, T118, LA, Fondo Ranquel, AHP).

(45) " Ya he dicho que, con excepcion de la extraccion de agua para el ganado con 3 o 4 molinos en la zona, la generalidad era desde sus jagueles. Este caso fue registrado en un jaguel compartido, ubicado en las cercanias del paraje 'La Primavera', en cuyas adyacencias estaba radicado un asentamiento de descendientes de indigenas. Recuerdo entre ellos a los conocidos como 'El Indio Pral', Bengolea, Peralta, Paez y Morales. Sabemos que el agua siempre fue motivo de interes, tanto entre Estados gobernantes por el curso de sus rios, como el comun de la gente en la disputa de pequenos acuiferos, de manera que no debe extranar la pelea suscitada entre dos pequenos criadores de caprinos, ubicados en el asentamiento indigena [de Emilio Mitre], en el cual como en casi toda la comarca se registra el mayor indice de analfabetismo. Hacia bastante tiempo que no eran buenas las relaciones entre el Indio Paez y su vecino Peralta, cambios de palabras y amenazas de impedir uno al otro que los animales abrevaran en el jaguel. Al final de cuentas no era de uno ni de otro, por haber pertenecido a un criador desaparecido, sin descendencia. De ahi los dos--a mi juicio--se apoderaron 'de hecho' del usufructo del jaguel. El dia del hecho delictivo se encontraron los dos vecinos en la aguada, por haber arreado sus majaditas de caprinos a darles de beber. Ahi reactualizaron sus provocaciones y resentimientos de la vieja puja. En un momento del altercado el Indio Paez extrajo un pequeno cuchillo de su cintura y le 'tiro' una punalada a Peralta, que lo hirio produciendole una lesion en una pierna cerca de la ingle como de cinco centimetros. /.../ En su declaracion indagatoria Paez confeso ser el autor del hecho incriminado 'porque se llevaban mal con Peralta desde hacia mucho tiempo, por el asunto del agua para las chivas'." (Aberasturi, 2000, pp. 124-125).

(46) Sobre este ciclo de conflictos, vease Roca, 2008.
Cuadro No. 1: Lotes ocupados y baldios en Emilio Mitre, 1908-1920

ANO          OCUPADOS      BALDIOS

1908                45           83
1911                84           44
1913                79           49
1916                87           41
1920                75           53

Fuente: elaboracion propia en base a IIT 1908, 1911, 1913, 1916 y
1920, Fondo Tierras, Archivo Historico Provincial (en adelante
AHP)

Cuadro No. 2: Ocupacion de lotes en Emilio Mitre en relacion a
capacidad de carga ganadera Fuente: Informes de Inspeccion de
Tierras anos 1908, 1909 y 1911 (Fondo Tierras, AHP)

                               1908   1908   1909   1909   1911   1911

                                      UGM           UGM           UGM
LOTE  ADJUDICATARIO            UGM   /LOTE   UGM   /LOTE   UGM   /LOTE

POBLADORES INDIGENAS

51    SANTOS MORALES            131   2.91                  503  11.18
26    ISABEL CANUHE             124   2.75                  340   7.55
85    FELICIANO PERALTA         230   5.11    289   6.42    281   6.25
16    CURUNAO CABRAL             72    1.6    168   3.72    137   3.03
15    RAMON CALEO CABRAL       88.5   1.96                  135      3
24    MIGUEL CANUHE              80   1.77                  120   2.66
50    NICANOR LIMA               72    1.6                  119   2.64
103   J.A.CALFUAN                13   0.28     33   0.73   92.9   2.06
49    FRANCISCO PAIZ            146   3.24   97.5   2.16   91.5   2.03
52    ANTELEU BENGOLEA         57.5   1.27    221   4.91   87.8   1.95
98    PELEGRINO ARANDA           94   2.08                 66.8   1.48
5     COCHE CABRAL               80   1.77                 60.8   1.35
101   JOSE SICUCHA             73.9   1.64                   54    1.2
10    BLAS VIDELA              33.5   0.74   67.3   1.49     50   1.12
102   JOSE EPUNAN BLANCO         53   1.17     71   1.57   42.3   0.93

99    JOSE AGUADA               146   3.23                   27    0.6
7     SANDALIO FERNANDEZ         17   0.37                   21   0.46
35    MANUEL DIAZ              54.5   1.21     68   1.51   14.3   0.31

POBLADORES NO INDIGENAS

116   JOSE BRACAMONTE           270      6                  223   4.95
125   MARTIN LOPEZ              265   5.88                  215   4.77
127   MANUEL COVIAN              25   0.55                  203    4.5
117   AGRIPINA T.DE CASALLA                                31.8    0.7
118   MIGUEL RODRIGUEZ                                     15.3   0.33
        CARRANZA
122   MANUEL GARCIA BARROS                                  7.2   0.16
126   APOLINARIO URQUIZA        395   8.77                  375   8.33

Grafico No. 1: Proporcion de adjudicatarios indigenas que escrituraron
en Emilio Mitre, 1913

LOTES ESCRITURADOS A      61%
ADJ. ORIGINALES

LOTES ESCRITURADOS         8%
A ADJ. NO ORIGINALES-
INDIGINES

LOTES ESCRITURADOS        31%
A ADJ. NO ORIGINALES-
NO INDIGENAS

Fuente: Elaboracion propia en base a ITT 1913 y expediente de
duplicado de mensura de Colonia Emilio Mitre (DGC)
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Author:Salomon Tarquini, Claudia
Publication:Mundo agrario: Revista de estudios rurales
Date:Dec 1, 2010
Words:13071
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