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Escribiendo la reconquista: la consolidacion de la memoria historica en el Portugal del siglo XII.

RESUMEN: Durante el siglo XII los portugueses experimentaron un alto nivel de agitacion politica y social, asi como la amenaza militar planteada por los estados vecinos fue agravada por un reto cultural que provenia de la Europa latino-cristiana. En un esfuerzo por darle a su propia sociedad un contexto, los portugueses dirigieron sus miradas a un pasado lejano. Una serie de autores que trabajaron en Portugal durante este periodo nos han dado su vision particular de la invasion islamica del siglo VIII, de la consiguiente Reconquista y de la evolucion de la relacion entre cristianos y musulmanes en la Peninsula Iberica. En ese esfuerzo por contextualizar su propio mundo, estos autores han proporcionado al lector moderno una vision excepcional de una sociedad medieval de frontera que estaba inmersa en un proceso de rapidos cambios.

Palabras clave: Portugal. Reconquista. Cruzada. Latinidad cristiana. Historiografia.

ABSTRACT: During the twelfth century the Portuguese experienced a high level of political and social upheaval as the military threat posed by neighbouring states was compounded by a cultural challenge from Latin Christian Europe. In an effort to provide context to their own society many Portuguese looked to the distant past. A number of authors working in Portugal during this period presented a distinctive view of the eighth-century Arabic invasions, the subsequent Reconquista, and the evolving relationship between Christian and Muslim in the Iberian Peninsula. In their efforts to contextualise their own world, these authors also provide the modern reader with a unique insight into a rapidly changing medieval frontier society.

Keywords: Portugal. Reconquest. Crusade. Latin Christian. Historiography.

SUMARIO: 0 Introduccion. 1 Una perspectiva del pasado lejano: los Annales Portugalenses veteres. 2 En defensa de un pasado bajo amenaza: una perspectiva desde Braga. 3 El pasado no es lo que era: la influencia de la cristiandad latina en la historiografia portuguesa. 4 Una nueva perspectiva para una vieja historia: representaciones del pasado portugues en De Expugnatione Lyxbonensi. 5 Conclusion: forjando el pasado en el Portugal del siglo XII.

Writing the Reconquest: The Crafting of Historical Memory in Twelfth-Century Portugal

Quien controla el pasado controla el futuro; quien controla el presente controla el pasado.

George Orwell

0 INTRODUCCION

El siglo XII fue un periodo de profundos cambios politicos y sociales en Portugal. Politicamente, un pequeno condado limitrofe bajo la constante amenaza de los estados musulmanes vecinos se convirtio en un reino independiente y sorprendentemente unido; socialmente, al igual que los reinos hispanicos del noroeste, los portugueses se enfrentaban a un reto mas sutil procedente de la agresivamente expansionista cultura latino-cristiana que estaba emergiendo en Europa. Estas turbulentas contracorrientes fueron el origen de un conjunto de textos historicos cuyos autores trataban de establecer una narrativa comun del pasado. Algunos de estos autores muestran un profundo conocimiento de epocas anteriores--del mundo visigodo, de la llegada de los invasores musulmanes y del derrocamiento de los reyes cristianos--, y en sus descripciones de tiempos pasados pueden apreciarse elementos de lo que mas tarde seria conocido como la Reconquista. Sin embargo, al mismo tiempo que los historiadores volvian la vista hacia el pasado para contextualizar su relacion con sus vecinos musulmanes, la influencia latino-cristiana en la region estaba cambiando la indole de la Reconquista propiamente dicha. El conflicto entre cristianos y musulmanes en Portugal paso gradualmente de considerarse una disputa de ambito y ambiciones locales a reinterpretarse como un enfrentamiento fundamental entre creencias opuestas. Consecuentemente, en sus esfuerzos por entretejer el pasado y el presente para formar una unidad coherente, los autores portugueses del siglo XII en realidad aportan una vision unica de su propia sociedad en proceso de cambio (1).

1 UNA PERSPECTIVA DEL PASADO LEJANO: LOS ANNALES PORTUGALENSES VETERES

Los textos historicos portugueses mas antiguos que se conservan se componen de una serie de cronicas interrelacionadas, analizadas por Pierre David en los anos 40 bajo el titulo general de los Annales Portugalenses veteres. Las estrechas similitudes entre los diversos manuscritos llevaron a David a plantear la hipotesis de que los autores habian tenido acceso a una fuente comun, posiblemente una cronica anterior hoy dia perdida. David tambien sugirio que esta fuente desaparecida habia sido redactada en la region de Guimaraes, hacia finales del siglo XI, y tambien se aventuro a apuntar que dos de los textos mas conocidos, incorporados en compendios mas amplios conocidos como el Livro de Noa y la Chronica Gothorum, se transcribieron y elaboraron un siglo mas tarde utilizando este texto base anterior. Durante mas de cincuenta afios las conclusiones de David han contado con una amplia acogida; sin embargo, recientemente, las complejidades de estos textos clave han sido revisadas y se ha sugerido la posibilidad de una evolucion mas lineal. Este modelo de transmision textual directa no se basa en la existencia de una cronica perdida de Guimaraes, sino que traslada el enfoque creativo de la historiografia portuguesa temprana a la ciudad de Coimbra (2).

Una caracteristica que comparten varios textos portugueses tempranos--ciertamente una caracteristica que David considero categorizadora--es que comienzan con la misma cronologia breve de la historia temprana de Espana. La frecuente repeticion de este patron indica un cierto grado de consenso local y la epoca visigoda entera aparece descrita en cinco sucintas entradas. El principio del largo viaje de los visigodos a Espana esta fechado en el 311 y su llegada a la Peninsula en calidad de invasores esta fijada en el 328. Se calcula que el periodo de duracion de su dominio fue de 383 anos y el abrupto final de su historia se describe de manera imparcial en los siguientes terminos: En el 749 (i. e. 711) los godos fueron expulsados. El exito de la invasion musulmana y la instauracion de un nuevo regimen se resumen en una simple observacion: Los sarracenos se apoderaron de Espana. Tras esto se reconocen cinco anos de indiscutible dominio musulman, anteriores al levantamiento de los reyes astures, tras lo cual se facilita una cronologia de dichos reyes, comenzando con Pelayo y finalizando con Alfonso II (3).

Los detalles que aparecen incluidos en esta breve sinopsis del pasado remoto presumiblemente tienen como objetivo crear la impresion de precision de conocimientos; no obstante, dicha impresion resulta enganosa. Como observo David, los historiadores modernos pueden demostrar que en el 311 los visigodos se encontraban realmente en la region del Danubio y no penetraron en Espana hasta el ano 416. Asimismo, inicialmente no llegaron a la Peninsula como invasores, sino como representantes del emperador romano Honorio (4). De hecho, la fecha que aparece en los anales portugueses parece haber sido simplemente inventada para proporcionar una simetria satisfactoria, o tal vez asombrosa, conel ano de las invasiones arabes que se produjeron exactamente cuatro siglos despues. Igualmente, las entradas portuguesas que pretenden describir el fin del reinado visigodo no son tan claras como su brevedad podria sugerir. A1 comparar la descripcion portuguesa de los hechos con la tradicion historiografica que ya se habia desarrollado en la cercana Asturias, se descubre un grado inesperado de complejidad tras su aparente sencillez.

A finales del siglo IX se puede apreciar un importante florecimiento de los textos historicos en el reino astur bajo los auspicios de Alfonso III. Dos obras importantes, la Cronica de Albelda y la Cronica de Alfonso III, han llegado hasta nuestros dias en varias versiones diferentes (5). Mientras que se ha debatido mucho acerca de las interrelaciones e incluso las circunstancias que rodearon la produccion de estas cronicas, el hecho es que comparten varias caracteristicas generales. Resulta evidente que uno de los objetivos fundamentales de los cronistas astures era el de establecer una continuidad entre el reino visigodo derrotado y la incipiente monarquia asturiana, un proceso que Peter Linehan describio memorablemente como el secuestro del cuerpo del ultimo rey visigodo y el robo de sus documentos de identidad (6). Para reforzar esta impresion de continuidad entre los regimenes cristianos se puso de relieve la alteridad cultural y religiosa de los musulmanes, permitiendo de este modo que la expansion territorial asturiana fuese interpretada como la restitucion de unas tierras ancestrales robadas. Estos autores astures gozaron de un notable exito en su cometido y la interpretacion historica a la que dieron lugar se convirtio en una de las bases del concepto de Reconquista (7). Curiosamente, quizas debido a la importancia que estos autores le otorgaron a la caida del regimen visigodo, la fecha del enfrentamiento decisivo entre los ejercitos cristiano y musulman se establecio erroneamente, aunque con total seguridad por su parte, en los idus de noviembre (13 de noviembre) del ano 714 (8).

Las cronicas portuguesas muestran un sorprendente contraste con respecto a estas versiones asturianas y parecen haber sido escritas de manera independiente, guiandose sus autores por una tradicion historica propia. Esta autonomia en la redaccion les permitio a los autores portugueses fechar la historica batalla con mayor precision en el ano 711, aportando asi una descripcion clara de la relacion entre el pasado y el presente. De este modo, los autores que desempenaban su labor en Portugal no se esforzaron por crear una sensacion de continuidad conel desaparecido reino visigodo, y sus versiones no contienen indicio alguno de un deseo ardiente de reinstaurar las estructuras politicas del pasado remoto. No sele otorga importancia a los visigodos como fuente de legitimidad politica, sino que mas bien se resalta su papel inicial de invasores. No se destaca su cristiandad, ni siquiera se hace mencion de ella, como tampoco se da ningun tipo de dimension religiosa en especial a la llegada de los musulmanes. De hecho, mas que establecer un vinculo entre los reyes astures y sus predecesores visigodos, los autores portugueses en realidad crean la impresion contraria. Se muestran firmes en sus afirmaciones de que Pelayo solamente ascendio al poder despues de que los musulmanes hubiesen gobernado durante cinco anos, y enfatizan aun mas esta ruptura conel pasado dejando constancia de que, tras las devastadoras campanas de Almanzor, Coimbra fue reconstruida por los musulmanes, quienes habitaron en ella durante setenta anos. Para darle mayor peso a esta afirmacion, uno de los autores llega incluso a anadir que habia oido personalmente a muchos de los ancianos de la region confirmar estos hechos, siendo los ancianos las fuentes mas fidedignas (9).

Los autores portugueses veian el mundo visigodo como algo lejano en el tiempo y en el espacio, y describieron la toma de Coimbra en el ano 987 como una confirmacion de la ruptura con el pasado. La caida de Coimbra tambien marco el final de un capitulo historiografico. Desde este punto en adelante, los cronistas empezaron a centrarse cada vez mas en los asuntos locales, mientras que a su vez varias de las versiones alternativas de los manuscritos, que hasta entonces habian mostrado un paralelismo general en sus descripciones de los diferentes acontecimientos, comenzaron a divergir. Pese a que queda claro que los diferentes autores basaban su trabajo en documentos historicos comunes, llevaron a cabo numerosas modificaciones sutiles de sus fuentes materiales durante el proceso de transliteracion. Una valoracion de los hechos incluidos en el Livro de Noa y en la Chronica Gothorum podria de este modo poner al descubierto una cantidad de cambios pequenos pero altamente significativos incluidos por autores individuales en sus descripciones de los mismos incidentes (10).

El ano 1032 fue un ano lleno de acontecimientos en Portugal, produciendose entre otras cosas la toma de la importante ciudad de Montemor-o-Velho por un noble local, Goncales Trastimirez. Los cronistas portugueses dejan constancia de este grato acontecimiento de la siguiente manera:
Livro de Noa                        Chronica Gothorum

Cepit Gonsaluus Trastimiriz         II. idus novembris Gundisaluus
Montem Maiorem idus novembris       Trastimiriz cepit Montem Maiorem
(11).                               et reddidit eum Christianis (12).


Resulta significativa la incorporacion en la Cronica Gothorum de la frase et reddidit euro Christianis, cargada de implicaciones. Dicha referencia a un anterior dominio cristiano de la region aparentemente hace mas bien alusion a la situacion existente antes de las campanas de Almanzor, y no al reino visigodo; no obstante, la apelacion al pasado se utiliza de manera similar para acentuar las diferencias entre los mundos cristiano e islamico. Sin embargo, este no es el unico indicio de un endurecimiento de las actitudes de los portugueses hacia sus vecinos musulmanes. La entrada correspondiente a 1065 hace referencia al ascenso al trono del rey Alfonso VI, siendo descrito el monarca <<liderando a su ejercito contra los musulmanes durante anos; contra algunos lucho, y de otros aceptaba tributo>>. La Chronica Gothorum repite una vez mas la formula basica presente en el Livro de Noa, pero con una insercion nueva bastante reveladora.
Livro de Noa                        Chronica Gothorum

Adelfonsus adepto Christianorum     Domnus Alphonsus regnum obtinuit
regno, exercuitque bella            Hispanie, qui bella multa
adversus Sarracenos per annos       exercuit annis multis adversus
multos; aliis dabat bellum, ab      Sarracenos christiani nominis
aliis accipiebat tributum (13).     inimicos; aliis bellum dabat, ab
                                    aliis tributum accipebat (14).


Para el autor del Livro de Noa los sarracenos que vivian en el sur eran una realidad politica a la que atacar o con la que negociar, segun dictasen las necesidades o las oportunidades. Para el autor de Chronica Gothorum, sin embargo, estos mismos sarracenos se habian convertido en algo mas que rivales militares. Eran ademas christiani nominis inimicos y, por lo tanto, presentaban una amenaza que de algun modo iba mas alla de lo fisico.

?Que se podria concluir entonces de estas cronicas portuguesas tempranas? Los autores de las dos versiones alternativas parecian haber compartido una perspectiva comun sobre su propia historia temprana. Ambos consideraban que la importancia del dominio visigodo habia sido transitoria y que la invasion musulmana marcaba una ruptura decisiva con un mundo perdido. Es mas, dado que el material se transmitio sin cambios en varios manuscritos diferentes, parece razonable concluir que esto representaba un consenso general con respecto al pasado remoto. Donde los autores discrepan es en sus actitudes hacia los musulmanes propiamente dichos. El Livro de Noa, con sus descripciones menos densas de los hechos, parece representar una redaccion mas temprana y no manifiesta especial animadversion cultural contra el mundo islamico. La Chronica Gothorum, por otra parte, con sus inserciones breves pero cargadas de emotividad, presenta un nivel de anotacion superior al de la fuente original. El tenor general de estos cambios sugiere una creciente sensibilizacion hacia las diferencias religiosas y culturales, al menos en algunos sectores de la sociedad. Al reinterpretar el pasado, el autor de la Chronica Gothorum intento insinuar que el conflicto entre cristianos y no-cristianos estaba alcanzando una dimension mayor: los musulmanes se habian convertido en enemigos culturales inexorables y el territorio que seles arrebataba era devuelto a sus propietarios legitimos.

Estos cambios de actitud no se encontraban en absoluto limitados unicamente a Portugal. Durante los siglos X y XI, la frontera entre los mundos cristiano y musulman a lo largo de la Peninsula se habia vuelto mas permeable, los individuos operaban con aparente facilidad en ambas comunidades y parecia que se habia desarrollado un modus vivendi pragmatico, si bien para dar paso de nuevo durante el siglo XII a manifestaciones mas acentuadas de antipatia intercultural (15). En Portugal, no obstante, la tarea de enmarcar temporalmente este cambio cultural con algun tipo de precision constituye un reto particularmente complicado. La fuente mas temprana, en la que parecen basarse tanto el Livro de Noa como la Chronica Gothorum, detallaba los acontecimientos hasta finales de 1070. Sin embargo, los procedimientos mediante los cuales se translitero esta informacion durante el siglo siguiente no estan nada claros. El texto contenido en el Livro de Noa parece ser, en base a las evidencias internas, el mas antiguo de los dos, redactado quizas durante la segunda mitad del siglo XII. Alexandre Herculano tambien penso que la Chronica Gothorum era fruto del siglo XII, pese a que los especialistas de los ultimos tiempos prefieren fechar el manuscrito en un periodo posterior (16). Consecuentemente, a causa de las numerosas incertidumbres en cuanto a la fecha a la que se remontan y el modo de transmision, y a falta de una muy necesaria edicion autorizada de las cronicas portuguesas tempranas, las conclusiones a las que se puede llegar, basandonos en estos textos, resultan forzosamente bastante provisionales. Afortunadamente, con el objeto de realizar el seguimiento del desarrollo de las actitudes portuguesas hacia el mundo visigodo y las invasiones arabes durante la Edad Media de manera mas fiable, se puede tener en cuenta la utilidad de otras fuentes de procedencia mas clara.

2 EN DEFENSA DE UN PASADO BAJO AMENAZA: UNA PERSPECTIVA DESDE BRAGA

Habia un grupo en Portugal que contaba con mas razones que la mayoria para mirar hacia el pasado en busca de consuelo y con el proposito de mantener viva la esperanza para el futuro. Antes de la caida de los reyes visigodos, la Iglesia de Braga habia sido una de las instituciones religiosas mas celebres de la Peninsula. En su funcion de iglesia metropolitana de Galicia, la ciudad habia sido el lugar de celebracion de concilios eclesiasticos famosos y la cuna de numerosos insignes personajes. La iglesia de Braga guardaba un notable archivo documental que se remontaba al siglo noveno, y varios de estos documentos tempranos demuestran una clara concepcion de la historia de la region. Un documento, posteriormente conocido como la Chronica de Braga, comienza con una expresion contundente de la memoria historica de la antigua iglesia:
   Pos[t]quam Hyspania paganorum gladio cesa est propter peccata
   inhabitantium et in solitudinem versa, christicole Deo miserante
   recollectis viribus ceperunt paulatim undique dilatari longo
   temporum decursu et omnia loca que obtinere potuerunt suis
   voluptatibus subdiderunt, scilicet ecclesias que condam Deo
   consecrate fuerant laicales possessiones fecerunt. Alii autem, e
   contrario, in villulis et in quibusdam laicalibus locis novas
   ecclesias et monasteriola construentes, tradiderunt illis ecclesias
   olim preclaras et celeberrima monasteria servituti manciparunt. Ex
   quibus rex quidam Ordonius nomine Bracaram, que metropolis et mater
   esse totius Gallecie debet, loci Sancti Iacobi tradidit servituram,
   usque ad murum ipsa penitus manente destructa et in lapidem
   congeriem versa (17).


Este documento fue escrito con toda probabilidad durante la primera decada del siglo XII, momento en que el santo arzobispo Gerald se encontraba a cargo de la sede. Curiosamente, tambien en Braga, el archidiacono Bernard, posteriormente obispo de Coimbra, escribio una hagiografia de esta destacada figura eclesiastica (18). Las referencias internas parecen indicar que Bernard redacto el borrador de su relato en la decada de 1120 y, pese a que habian pasado casi dos decadas desde la produccion de la Chronica de Braga, se trataban temas similares. De este modo, Bernard describe la consternacion de Gerald ante el estado de desolacion en el que se encontraban las ruinas que se encontro a su llegada a Coimbra. Sin embargo, la principal amenaza a la que se enfrentaba el nuevo prelado no provenia de los musulmanes del sur, sino mas bien de sus projimos cristianos: laicos que a falta de un liderazgo eclesiastico solido habian sucumbido al ejercicio del mal, una codiciosa aristocracia local y eclesiasticos enfrentados ansiosos por sacar provecho de la miseria en la que se encontraba sumida Braga. Ciertamente, solo se hace una mencion superficial de los musulmanes como una amenaza procedente del pasado remoto y como aliados inestables de nobles locales sin escrupulos (19).

Tal era la panoramica que ofrecia Braga en aquel entonces. Existia una conciencia clara del pasado y de la prolongada campana militar cuyo objetivo era reparar una antigua afrenta: reconstruir el mundo que habia sido arrasado. Para imprimir un toque de dramatismo se hizo hincapie en la destruccion causada por las invasiones arabes, es mas, el enfasis fue exagerado, ya que una variedad de evidencias documentales y arqueologicas indican que mucha de la poblacion autoctona de la region de Braga de hecho permanecio en su tierra pese a la agitacion politica que les rodeaba (20). Al mismo tiempo, los autores presentaban el Islam como un instrumento de castigo divino para los rebeldes visigodos y tambien para sus propios contemporaneos en caso de tomar el mal camino. El principal foco de antagonismo en Braga no era el mundo musulman, sino aquellos cristianos que se negaban a reconocer la preeminencia de la historica metropolitana de Galicia, y tanto la Vita Sancti Geraldi como la Chronica de Braga se centran fundamentalmente en la lucha de la comunidad eclesiastica local por lograr dicho objetivo. Consecuentemente, el sentimiento del pasado, y del agravio historico, es especifico e incluso inusual. Se trataba de un pasado idilico en el que Braga era reconocida como una de las principales iglesias de Espana. Lo que queda menos claro es hasta que punto era compartido dicho punto de vista en el mundo ajeno a los claustros de Braga.

De hecho, hay indicios de que al menos algunos de los aspectos de la narrativa historica presentada por la iglesia de Braga estaban muy extendidos entre la sociedad portuguesa del siglo XI. En su fascinante autobiografia, 'Abd Allah de Granada recordaba un comentario hecho por el conde Sisnando Davidiz de Coimbra, un gobernador portugues que en aquel tiempo tambien actuaba como emisario para Alfonso VI de Leon y Castilla. El conde Sisnando formulo el punto de vista cristiano del pasado escuetamente de la siguiente manera:
   Al-Andalus [...] era en un principio de los cristianos, hasta que
   los arabes los vencieron y los arrinconaron en Galicia, que es la
   regon menos favorecida por la naturaleza. Por eso, ahora que
   pueden, desean recobrar lo que les fue arrebatado ... (21).


Esta descripcion del pasado era, si cabe, mas directa que la version registrada por los clerigos de Braga. No obstante, esta declaracion de aparente animadversion cultural va mas alla de lo que el lector podria apreciar. El conde Sisnando Davidiz era un mozarabe, un cristiano que habia sido criado en el mundo musulman. Hablaba arabe, comprendia las complejidades de la sociedad islamica y mantenia relaciones productivas con muchos de los dirigentes musulmanes (22). Esta situacion no era inusual. Las cronicas portuguesas tempranas se escribieron claramente en un marco de relaciones politicas pragmaticas entre dirigentes cristianos y musulmanes. Estos autores escriben con aprobacion sobre la actitud adoptada por el monarca Alfonso VI de declarar la guerra o negociar tratados con los estados musulmanes segun dictase la politica practica. De manera que el autor de la Vita Geraldi tambien describe un mundo en el que eran comunes los acuerdos de beneficio mutuo entre nobles locales y sus coetaneos musulmanes. El perspicaz 'Abd Allah de Granada, un hombre ampliamente familiarizado con las formas de negociar del rey Alfonso, recordaba como este exponia con bastante franqueza los objetivos que esperaba asegurar:
   Por consiguiente, no hay en absoluto otra linea de conducta que
   encizanar unos contra otros a los principes musulmanes y sacarles
   continuamente dinero, para que se queden sin recursos y se
   debiliten. Cuando a eso lleguemos, Granada, incapaz de resistir, se
   me entregara espontaneamente y se sometera de grado (23).


Incluso, como habian descrito los cronistas portugueses, el testarudo monarca hispano estaba dispuesto a utilizar o la fuerza o la diplomacia para alcanzar sus objetivos. Es significativo, no obstante, el hecho de que dichos objetivos claramente no implicaban la exterminacion o expulsion de los musulmanes que habitaban en la Peninsula; el rey simplemente aspiraba a someterlos a su real autoridad.

Por lo tanto, ?cual habia pasado a ser el significado de la Reconquista? Al llegar a las ultimas decadas del siglo XI los portugueses ya habian desarrollado un concepto del pasado en el que la apelacion a lo que se percibia como la injusticia de la invasion arabe podria ser utilizada para legitimar las demandas territoriales de gobiernos cristianos ambiciosos. El pasado remoto se convirtio en un comodo casus belli y en una justificacion para el dominio cristiano; pero quizas sea mas importante su papel como herramienta para contextualizar y, en ultima instancia, limitar el enfrentamiento entre culturas a una disputa territorial. Ya que, al recalcar el ideal practico y fundamentalmente legalista de reclamar tierras ancestrales, los gobernadores cristianos tambien estaban aceptando tacitamente que era necesario un mandato de agresion, ya que los musulmanes gozaban de derechos legales de los que habia que ocuparse de algun modo. Asi, ironicamente, lo que de hecho conseguian estas declaraciones mas acentuadas de agravios historicos era resaltar los importantes vinculos que realmente unian a cristianos y musulmanes. No obstante, con el fin del siglo XI, esta util interpretacion historica de la relacion entre las comunidades cristiana y musulmana en la Peninsula empezo a verse desafiada desde un frente inesperado.

3 EL PASADO NO ES LO QUE ERA: LA INFLUENCIA DE LA CRISTIANDAD LATINA EN LA HISTORIOGRAFIA PORTUGUESA

A principios del siglo XII muchos de los habitantes de Portugal tenian motivos para mirar hacia el pasado remoto con nostalgia, ya que su sociedad estaba siendo sacudida por las oleadas de un profundo cambio social. Durante este periodo las gentes de Iberia occidental, tanto la comunidad eclesiastica como la laica, comenzaron a sentir una nueva presion procedente del otro lado de los Pirineos. La fusion dinamica de una aristocracia militar con afan de aventura y un clero ambicioso habia dado origen en Europa a una cultura latino-cristiana agresivamente expansionista. Durante muchos de los anos que duro su largo reinado, Alfonso VI de Leon y Castilla fomento activamente la transmision de la cultura latina en su reino: por mandato real y contando con el apoyo de la autoridad moral del distante Papa, se impusieron en las iglesias locales formas de culto extranjeras, formas de pensar extranjeras y personal extranjero (24). Se reclutaron miembros de la comunidad eclesiastica procedentes de tierras lejanas instruidos en las formas de culto latino-cristianas y seles asignaron cargos superiores. El arzobispo Geraldo de Braga, nacido en Cahors y antiguo abad del monasterio de Moissac, se encontraba entre los primeros de este nuevo grupo de hombres en Portugal; su entusiasta cronista, el obispo Bernardo de Coimbra, era otro. Es mas, al mismo tiempo que se producia la forzosa reorganizacion de la Iglesia portuguesa de la manera anteriormente mencionada, estaba teniendo lugar un cambio correspondiente en el mundo secular. Cuando la Chronica de Braga se encontraba en proceso de redaccion, el gobierno de la region acababa de serle encomendado a un recien llegado, el conde Enrique de Borgona. Este noble inmigrante habia aceptado Portugal como parte de la dote de la infanta Teresa, hija biologica de Alfonso VI. Posteriormente, su hijo Alfonso Enriquez estableceria la independencia de Portugal como reino. En 1131 los aspectos seculares y eclesiasticos de la cultura latino-cristiana se unieron en la fundacion del monasterio de Santa Cruz en Coimbra. Dicha institucion se convirtio rapidamente en un centro neuralgico para la cultura, demostrando y predicando a su vez la presencia latino-cristiana en la region (25).

Los fundadores del nuevo monasterio eran hombres de mundo que contaban con experiencia de primera mano en cuestiones relacionadas con la cultura latino-cristiana, tanto en Europa como en Palestina; trataban conscientemente de implantar en su tierra de origen ciertos aspectos tomados de las instituciones con que se habian encontrado durante sus viajes (26). Y no eran meramente iniciativas arquitectonicas o de organizacion las que esperaban emular. El monasterio de Santa Cruz se alzo como bastion de las costumbres sociales latino-cristianas en la region. Un gesto de benevolencia atribuido a una de las figuras fundadoras del monasterio, san Teotonio, condensa lo que esta nueva manera de pensar implicaba en terminos practicos. Mientras hacia una relacion de las virtudes del santo, el hagiografo menciono un encuentro entre Teotonio y Alfonso Enriquez que tuvo lugar cuando el gobernador portugues se encontraba volviendo de una triunfal incursion militar a lo mas profundo de la Sevilla musulmana:
   Uiri bellatores eius inter infinitam predam, quandam christianorum
   gentem, quos uulgo mozarabes uocitant, inibi sub ditione paganorum
   detentos, sed tamen utcumque christiani nominis ritum obseruantes,
   pariter captiuarunt, atque iure bellantium seruituti subrogarunt.
   Quo uir deo plenus audito ualde condoluit, et qui nunquam ne ad
   exteriorem quidem portam monasterii de claustro exierit,
   inferuescente zelo fidei, egressus obuiam regi, et cuncto
   exercitui, dixit: O rex, inquiens, et cuncti barones, qui sancte
   matris ecclesie filii estis, cur fratres uestros uobis in seruos et
   ancillas subiugatis? Peccatis enim super hoc domino deo uestro
   (27).


Sin duda, la actitud de Teotonio desconcerto en un primer momento a Alfonso y a sus hombres. A sus ojos no habia diferencia alguna entre los infelices mozarabes y los ciudadanos musulmanes de Sevilla, y a todos seles aplicaba el mismo trato brutal. Aparentemente, los portugueses veian la filiacion religiosa solamente como uno de los factores influyentes en la creacion de la identidad propia y, por supuesto, no el factor clave. Para Teotonio, no obstante, el hecho de que los mozarabes fuesen cristianos establecia una clara diferencia: a causa de su fe compartida, los portugueses estaban obligados a tratar a los mozarabes como miembros de su propia comunidad. Este sentido de identidad basado en la creencia religiosa constituia un pilar fundamental de la vision latino-cristiana del mundo, y a raiz del apasionado sermon de Teotonio los curtidos portugueses finalmente se vieron obligados a mostrar su acuerdo con el. Sin embargo, los esfuerzos de persuasion de los canonigos de la nueva sede religiosa iban mucho mas alla de la oratoria conmovedora de su lider.

La fundacion de Santa Cruz en Coimbra marco el comienzo de una nueva fase en la produccion literaria portuguesa. Ademas de la transliteracion y la continuacion de las cronicas portuguesas mas tempranas, los canonigos tambien patrocinaron una serie de trabajos mas especializados. En las decadas que corresponden a mediados del siglo XII se produjeron tres hagiografias: una detallando la vida del fundador del monasterio, el archidiacono don Tello, otra describiendo las hazanas de la figura religiosa de san Martin de Soure y la anteriormente mencionada vida de san Teotonio. Una cuarta obra a destacar, conocida como De expugnatione Scalabis, pretende ser un relato de primera mano del victorioso ataque portugues a la ciudad de Santarem en 1147, planeado y dirigido por Alfonso Enriquez (28). Las hagiografias de Tello y de san Martin fueron escritas a mediados del siglo XII; la vida de san Teotonio parece haber sido redactada poco despues de su muerte. Asimismo, la version del ataque a Santarem da la impresion de haber sido escrita durante el periodo que siguio a los acontecimientos que describe. Pese a que el proceso de elaboracion de estas obras duro varios anos, y aunque son diferentes en diversos aspectos unas de otras, comparten una serie de caracteristicas generales. Para los habitantes de Coimbra, mucho mas proxima a la frontera que la lejana Braga, el mundo islamico era una realidad amenazadora, ya que la presencia militar musulmana justo al otro lado de la frontera no era simplemente una artimana literaria. Sin embargo, no es solamente la inmanencia literaria lo que distingue a los autores que escriben en Santa Cruz. En las obras historiograficas originadas en el ajetreado scriptarium se puede apreciar una nueva perspectiva del pasado y el presente portugues.

Una caracteristica bastante sorprendente que se puede observar en las obras literarias producidas en Santa Cruz durante el siglo XII es el medio que utilizan los autores para establecer el contexto de las historias que narran. La Vita Tellanis, por ejemplo, adopta un enfoque bastante distintivo. Mas que mirar hacia el pasado, lo que hace el autor es tratar de ubicar los eventos haciendo referencia a los monarcas que gobernaban Francia, a los reinos ibericos, al Papa y a los obispos locales (29). Por supuesto, no hay ninguna mencion de una herencia visigoda, y apenas se aprecia sensacion de que los agravios historicos fuesen una prioridad en la mente del autor. Incluso aquellas obras que se centran en temas aparentemente mas beligerantes muestran una reticencia similar con respecto al pasado remoto. En la Vita Martini Sauriensis se aprecia un intento de establecer algun tipo de contexto historico para los acontecimientos que tuvieron lugar en la vida de Martin. Soure es descrito como una tierra de nadie, abandonada y saipicada de ruinas de un pasado mas prospero. Sin embargo, se facilitan pocos detalles y estas ruinas no se vinculan especificamente al regimen visigodo. En lugar de esto, la memoria historica parece remontarse unicamente a dos generaciones, siendo la toma de Coimbra por el rey Fernando en 1064 el primer acontecimiento regional mencionado (30). El relato del campo de batalla en De expugnatione Scalabis crea una impresion parecida. Tras una descripcion de la ciudad de Santarem y su geografia circundante, el autor se limita a aportar una breve historia de la ciudad, detallando su ocupacion por Alfonso VI y su posterior reconquista por los almoravides escasos anos mas tarde. El dominio cristiano anterior a la invasion no se menciona en ningun momento y no hay ni la mas remota alusion al reino visigodo. Para los autores que trabajaban en Santa Cruz el pasado lejano apenas parecia tener relacion directa con sus propias vidas en constante peligro.

Paradojicamente quizas, pese a que estas obras evidencian muy poco en lo que respecta al agravio historico, no dejan de representar una articulacion clara del aumento de la tension en las relaciones interculturales. Martin de Soure contaba con experiencia de primera mano en las rencillas fronterizas entre las comunidades cristiana y musulmana. La Vita Martini Sauriensis describe su participacion en una expedicion que tuvo lugar en 1142 bajo los auspicios de los caballeros templarios. Su papel en esta operacion tendria consecuencias personales nefastas para Martin, ya que en una batalla contra soldados de Santarem, el sacerdote fue capturado y esclavizado. Tras varios anos de cautividad, Martin murio en Sevilla (31). Una imagen similar de la cruda realidad de la vida en la frontera se puede encontrar en la hagiografia del coetaneo de Martin, Teotonio, cuyo relato vital toma un cariz mas triunfal, ya que los acontecimientos de la vida de este santo fueron menos tragicos. Asi pues, figuran una serie de exitos portugueses recientes contra los musulmanes: Santarem, Ourique, Lisboa y Alcacer da Sal, y el autor se esmera en dejar constancia para la posteridad de que estas victorias fueron logradas gracias a las proezas militares de Alfonso Enriquez, con el apoyo de las oraciones piadosas de los monjes de Santa Cruz. Su actitud hacia los musulmanes, ademas, se puede apreciar facilmente. A sus ojos, los enemigos son los herejes y los seguidores del vil rito de Mahoma (32). Las actitudes que se reflejan en estas dos obras son incluso mas claras en lo que respecta al dramatico relato del victorioso asalto de los portugueses a Santarem.

El preambulo a De expugnatione Scalabis marca el tono de la descripcion de los hechos:
   Alcemos nuestras voces al Senor, mis queridos hermanos, --se
   regocija el canonigo de Santa Cruz--, ya que por su singular gracia
   ha puesto a nuestros pies a los adoradores de Mahoma y ha otorgado
   una realmente esplendida herencia a aquellos a los que ama (33).


Mediante esta referencia a una herencia, el autor en un primer momento parece estar invocando el espiritu de la reconquista a traves de una apelacion al pasado; no obstante, esta impresion es contrarrestada de manera casi inmediata cuando el canonigo de Santa Cruz afirma que el Senor ha decretado nuevas guerras en nuestros dias. Aporta una espeluznante aclaracion de lo que esta nueva guerra implica en un discurso puesto en boca del mismisimo Alfonso Enriquez:
   Cuiusmodi erit difficultas interficiendi, dicite mihi pro amore
   dei, nudos et male sopitos? Sed hoc erit quod obseruabitis
   attentius, nulli etati uel sexui parcatis: moriatur infans ad ubera
   pendens, et senex plenus dierum, adolescentula, et anus decrepita.
   Confortentur uestre manus, dominus est enim nobiscum, nato unus e
   uobis poterit ex eis percutere C ... (34).


Este tono de belicosidad intransigente y de exhortacion al genocidio marca un nuevo y desagradable tono en la historiografia portuguesa. Sin embargo, si se lleva a cabo un analisis mas profundo, parece que este tipo de hostilidad cultural sin tregua habria tenido sus origenes en los desarrollos del mundo latino-cristiano, mas que en algun tipo de roce entre comunidades en Iberia; y una serie de academicos contemporaneos han interpretado en la provocadora frase nuevas guerras en nuestros dias una alusion a la incipiente ideologia de las cruzadas (35).

Durante las ultimas decadas del siglo XI, los ideales latino-cristianos de exclusividad cultural y social tan apasionadamente defendidos por san Teotonio comenzaron a consolidarse en una nueva forma de militancia religiosa. La comunidad eclesiastica llevaba tiempo tratando de inculcar en la sociedad a nivel mas amplio la idea de comunidad cristiana, es decir, un sentido de identidad propia basado en una religion y una cultura comun en contraposicion a las identidades mas locales, basadas en el parentesco que habia prevalecido en las sociedades europeas. La guerra contra el no-cristiano en nombre de esta comunidad fue descrita no solamente como legitima en terminos de autodefensa, sino tambien como espiritualmente beneficiosa a su manera: habia nacido el concepto de guerra santa. Sin embargo, las clases guerreras, a las que este mensaje estaba principalmente dirigido, tardaron en aceptar la responsabilidad general por la que abogaba el clero; los esfuerzos por parte de los papas del siglo xI por dirigir las fuerzas militares laicas en la defensa de su ideal de comunidad cristiana tuvieron escasa acogida. H papado reformado no encontro hasta los anos finales del siglo una formula efectiva para lograr que la opinion publica respaldase sus ideales teoricos. En 1095, en el concilio de Clermont, el papa Urbano II pronuncio un sermon ante una amplia audiencia en el que describio la situacion de deterioro en Tierra Santa y se lamento de que la ciudad santa de Jerusalen hubiese caido en manos musulmanas. Su solucion era novedosa: la Iglesia aliviaria el peso de sus pecados a todos aquellos dispuestos a viajar a Oriente y prestar su ayuda a las gentes cristianas que alli habitaban (36).

Mediante esta oferta el papa Urbano forjaba un vinculo entre las ideas teologicas de guerra santa, que estaban en proceso de desarrollo, y la mas antigua tradicion del peregrinaje. La fusion a la que esto dio lugar resultaba irresistible para una clase guerrera mas acostumbrada a la censura eclesiastica que al elogio de sus proezas marciales. Las contradicciones inherentes a la formulacion de esta nueva militancia fueron pasadas por alto, engullidas por una oleada de entusiasmo hacia un peregrinaje armado a Tierra Santa; y el sorprendente exito de la Primera Cruzada fue por muchos interpretado como la concesion de una autorizacion divina para la iniciativa papal. El delirio cristiano al que dio lugar la toma de Jerusalen en el ano 1099 alimento la creciente belicosidad en otras fronteras con el mundo islamico, y los ecos de esta creciente militancia religiosa si parecen resonar en los escritos originados en Santa Cruz (37). Sin embargo, bajo las manifestaciones mas acerrimas de animadversion cultural escritas en la epoca, subyacen indicios de que las actitudes que prevalecian en la sociedad portuguesa eran de hecho considerablemente mas complejas.

En las cronicas portuguesas mas tempranas se habia descrito un mundo en el que el impulso que guiaba las relaciones entre cristianos y musulmanes era el pragmatismo. A pesar del enfasis que los autores de Santa Cruz ponian en el enfrentamiento religioso, hay claros indicios de que se seguian manteniendo otro tipo de relaciones mas afables entre las comunidades cristianas y musulmanas en Portugal. Entre los portugueses cultos era relativamente comun estar estrechamente familiarizados con la lengua arabe. En la Vita Telonis, por ejemplo, al describir una enfermedad de la que era victima el anciano Telo, el autor utiliza el nombre arabe de la dolencia y al hacerlo parece reconocer los progresos musulmanes en las ciencias medicas. Esta familiaridad con el aprendizaje del arabe se extendia mas alla de las artes curativas. En su descripcion del interior de Santarem el autor de De expugnatione Scalabis muestra un excelente conocimiento de los nombres arabes para varias de las descripciones geograficas, al igual que de la etimologia de dichas palabras. Es mas, los portugueses que participaron en el ataque tambien estaban familiarizados con el arabe hablado. Comprendieron y fueron capaces de reaccionar a las exclamaciones de sorpresa de los guardias, gritos que el autor posteriormente cito con bastante precision (en arabe) en su relato de los acontecimientos (38).

La extendida familiaridad portuguesa con el mundo islamico iba mucho mas alla de la comprension del arabe escrito y hablado. Consultando varias fuentes resulta bastante evidente que Alfonso Enriquez mantenia relaciones diplomaticas con los estados musulmanes del sur. A pesar de la larga historia de conflictos entre los portugueses y la poblacion de Santarem, en 1147 estaba en vigor un tratado de paz que ambas partes respetaban. Protegido por esta tregua, uno de los fieles seguidores de Alfonso pudo visitar la ciudad e inspeccionar sus defensas. Cuando se tomo la decision de organizar un ataque, Alfonso meticulosamente envio mensajeros a Santarem para avisar a su poblacion de que la tregua ya no permanecia vigente, aun cuando esto implicase un sacrificio del factor sorpresa. Otras fuentes contemporaneas sugieren que el objetivo de Alfonso era desarrollar una estrategia diplomatica de amplio espectro que era, de hecho, su propia version de la politica que Alfonso VI de Leon y Castilla habia descrito a 'Abd Allah de Granada. Antes de lanzar un ataque oportunista sobre Lisboa en los meses posteriores a la caida de Santarem, el gobernador portugues pudo aislar la ciudad de cualquier intento de ayuda musulmana exterior mediante el establecimiento de una serie de treguas con los estados colindantes (39). La creacion y conservacion de una reputacion entre los musulmanes de ser honesto en el trato era, por tanto, de primordial importancia para Alfonso Enriquez --al igual que lo era para otros gobernadores cristianos de la frontera-- y dicha reputacion era algo que guardaba celosamente.

En un marco de semejante tolerancia pragmatica, ?cuanto credito se les puede otorgar a las manifestaciones exageradas de animadversion cultural que se encuentran en las obras producidas por los canonigos de Santa Cruz? Las mas sorprendentes de estas manifestaciones se encuentran en De expugnatione Scalabis, pese a que existen una serie de razones para cuestionar el grado de acogida o de sinceridad con que realmente contaban estas opiniones. Los academicos contemporaneos han destacado la utilizacion del autor de la emotiva expresion nuevas guerras en nuestros dias como una alusion a la ideologia de las cruzadas. Sin embargo, esta frase, Dominus elegit nova bella in diebus nostris, no era realmente de cosecha del autor. Estas palabras estan directamente tomadas de la Biblia, al igual que muchos de los giros estilisticos que utilizaba y la variedad de citas que emplea estan ciertamente tomadas de una seleccion relativamente escasa (40). A lo que quizas deba darse mayor importancia, es al hecho de que las manifestaciones de belicosidad, estilizadas y carentes de originalidad, que atribuia al pueblo portugues no concuerdan con los acontecimientos del ataque en si. No hay indicios en otras fuentes de que la ciudad de Santarem fuese tomada de maneta especialmente violenta. Las fuentes musulmanas mencionan con pesar la toma de la ciudad; los escritores cristianos se muestran entusiasmados con su victoria: nadie hace alusion a una masacre. Al contrario, un autor contemporaneo de hecho confirmo que a un elevado numero de ciudadanos se les permitio salir de la ciudad y retirarse a Lisboa de forma segura (41). Los portugueses no dan muestras de la animadversion genocida que les es atribuida por los canonigos de Santa Cruz ni antes, ni durante, ni despues de la toma de la ciudad.

De hecho, mas que describir al pueblo portugues como entregado a la expulsion del Islam de la Peninsula, los autores de Santa Cruz realmente, y quizas de manera inconsciente, presentan una sociedad que estaba sufriendo un proceso de cambio cultural generalizado; un cambio, ademas, en el que los mismos canonigos estaban profundamente involucrados. Como representantes y defensores de la cultura latino-cristiana, los canonigos no buscaban la autoridad ni la legitimidad en un pasado visigodo remoto que, al llevar poco tiempo en la Peninsula, era imposible que compartiesen. En lugar de esto, trataron de establecer un contexto utilizando el concepto de identidad regional que englobaba a todos los cristianos y excluia al resto. La imposicion de este nuevo paradigma social parece haberse encontrado con una importante resistencia de base, e incluso los defensores mas acerrimos de las actitudes latino-cristianas no eran capaces de ocultar la tension que estos cambios habian generado. Ironicamente, es el relato de un latino-cristiano que se encontraba de visita en Portugal el que refleja mas claramente el conflicto de ideas que se estaba produciendo en lo mas profundo de la sociedad portuguesa del siglo XII.

4 UNA NUEVA PERSPECTIVA PARA UNA VIEJA HISTORIA: REPRESENTACIONES DEL PASADO PORTUGUES EN DE EXPUGNATIONE LYXBONENSI

Solamente unos pocos meses despues del triunfo portugues en Santarem, la llegada de una gran flota de cruzados anglonormandos, alemanes y flamencos de camino a Tierra Santa le brindo a Alfonso Enriquez la oportunidad de sacar provecho de su victoria. A los recien llegados se les invito a que retrasasen la continuacion de su viaje hacia Jerusalen para ayudar a los portugueses en su ataque a Lisboa. Pese a que algunos de los cruzados mostraron recelo, se dejaron convencer y se lanzo un asalto conjunto sobre la ciudad a finales de junio. Durante las diecisiete semanas que siguieron, a pesar del calor veraniego que iba en aumento y de los animos de los atacantes, que empezaban a perder la paciencia, se mantuvo el sitio hasta que la ciudad finalmente capitulo el 24 de octubre de 1147. Varios de los cruzados escribieron sobre sus aventuras y uno de ellos, un sacerdote anglonormando, dejo un excelente testimonio directo de las interacciones entre cruzados y locales, tanto musulmanes como cristianos. Su relato, conocido como De expugnatione Lyxbonensi, permite comprender mejor las actitudes de los portugueses hacia su propio pasado.

Se han realizado diversas conjeturas acerca de la identidad del autor de De expugnatione Lyxbonensi, haciendo referencia la teoria mas reciente a un alto cargo eclesiastico llamado Raol, cuya presencia durante el asedio es conocida por otros documentos de la misma epoca (42). Por muy atractiva que pueda resultar dicha asociacion, el indicio mas fiable sobre el caracter y las actitudes del autor sigue siendo su propia descripcion del ataque a Lisboa. Da la impresion de que De expugnatiane Lyxbonensi fue escrita inmediatamente despues de que tuvieran lugar los hechos y que Raol (suponiendo que fuese realmente el autor) claramente tenia acceso a una biblioteca muy completa, ya que cita frecuentemente fuentes clasicas y patristicas (43). Raol era un observador perspicaz y un comentarista muy competente. Tambien era un autor innovador. Una caracteristica sorprendente de su relato es que los sucesos que tuvieron lugar durante el asedio se presentan desde varias perspectivas diferentes. En el hilo narrativo principal, una descripcion en primera persona de las aventuras de los cruzados, se intercalan una serie de discursos formales pronunciados por figuras importantes en momentos cruciales del asedio. Dichos discursos reflejan diversos puntos de vista, incluidos el de un obispo portugues, los de los emisarios cristianos enviados a la ciudad, el de un ciudadano musulman de Lisboa y el de cierto sacerdote que formaba parte de las filas de los cruzados. Al elaborar estos discursos parece que Raol adopto la misma metodologia que popularizo el gran historiador clasico Tucidides:
   ... era dificil recordar la literalidad misma de las palabras
   pronunciadas, tanto para mi mismo en los casos en los que los habia
   escuchado como para mis comunicantes a partir de otras fuentes. Tal
   como me parecia que cada orador habria hablado, con las palabras
   mas adecuadas a las circunstancias de cada momento, cinendome lo
   mas posible a la idea global de las palabras verdaderamente
   pronunciadas, en este sentido estan redactados los discursos de mi
   obra (44).


El resultado es una presentacion excepcionalmente matizada de las actitudes y motivaciones de las distintas agrupaciones culturales involucradas en el asedio de Lisboa.

Uno de los aspectos mas interesantes del caracter de Raol es su amplio espectro de curiosidad por las gentes y los lugares que visitaba y, a diferencia de los autores que trabajaban en Santa Cruz, dicha curiosidad se extendia a las primeras evidencias historicas de Portugal de las que habia constancia escrita. No hay duda de que su interes por lo antiguo fue estimulado durante su travesia por la costa atlantica de la Peninsula. El paisaje estaba salpicado de monumentos a epocas pasadas. Raol describio las famosas ruinas romanas de La Coruna y mostro una familiaridad academica con las descripciones clasicas de la antigua Hispania; igualmente, menciono los restos de edificaciones destruidas mas recientemente por asaltantes musulmanes. Es mas, cuando la flota atraco en La Coruna, los cruzados se encontraron con que este antiguo paisaje tambien habia ejercido su influencia sobre la poblacion local. La persistencia de la memoria historica peninsular se hizo evidente cuando la poblacion del lugar atrajo la atencion de los visitantes hacia el antiguo puente, cuyo extremo mas lejano se encontraba sumergido bajo las olas; y relataron lo que les habia profetizado un venerable sabio que afirmaba que cuando el puente volviese a emerger del mar, estaria proximo el fin de la presencia musulmana en la Peninsula. La gente senalaba con optimismo el numero de arcos que se encontraban visibles !asegurandoles a los cruzados que el agua ya estaba retirandose! (45)

Llevandose esta esperanzadora imagen con ellos, los cruzados continuaron su camino hacia el sur siendo recibidos a su llegada a Oporto por el obispo Pedro, que les invito a reflexionar sobre las ruinas que habian visto. Los estragos causados por los musulmanes, dijo, habian dejado solamente unos pocos cristianos residentes en unas pocas ciudades (46). Sin embargo, fue el superior del obispo Pedro, el arzobispo Joao Peculiar de Braga, quien expreso mas claramente el punto de vista portugues sobre el pasado. Antes del ataque a Lisboa, el arzobispo encabezo una embajada a la ciudad con la esperanza de negociar una rendicion pacifica. El arzobispo Joao expuso el caso de los portugueses con franqueza de la siguiente manera:
   Vos ex Mauris et Moabitis Lusitaniae regnum regi vestro et nostro
   fraudulenter subripuistis. Urbium et vicorum et ecclesiarum
   desolationes innumere ab illo tempore usque in presens et facte
   sunt et per dies fiunt. In uno fides vestra, in altero societas
   humanitatis, lesa est. Civitates nostras et terrarum possessiones
   iniuste retinetis, iam annis CCC. Et eo amplius LVIII, ante vos a
   Christianis habitas [...]. Sed quia iam usu longo et generis
   propagatione urbem occupatam tenuistis, utimur ad vos solito
   bonitatis affectu: solum vestri munimentum castri in manus nostras
   tradite; libertates huc usque habitas habeat vestrum unusquisque
   ... (47).


Este discurso pretende representar una perspectiva portuguesa del pasado; de hecho constituye algo incluso mas interesante: una impresion anglonormanda de la perspectiva portuguesa. A Raol le llamaba la atencion la forma que tenian los portugueses de expresar su historia, su resentimiento y su deseo de reparar una antigua afrenta. Sin embargo, al mismo tiempo hay indicios en el relato anglonormando de la existencia de motivos mas profundos y complejos.

Pese a que el discurso del arzobispo Joao apelaba al pasado lejano en busca de legitimidad y como justificacion para la agresividad territorial portuguesa, su descripcion de aquel pasado plantea varias dudas. El objetivo del arzobispo era aportar una mayor verosimilitud a su analisis historico fijando la fecha de las invasiones musulmanas trescientos cincuenta y ocho anos antes del ataque en busca de ganancias de los portugueses a Lisboa. Sin embargo, sus calculos resultan erroneos, y de hecho en su estimacion de la fecha de llegada de los musulmanes yerra en casi ocho decadas (48). Aun mas desconcertante resulta su interpretacion del caracter de las invasiones del ano 711. Mas que de una ocupacion por parte de un enemigo extranjero, el arzobispo habla de la invasion como un quebrantamiento de la fidelidad a un rey compartido por los portugueses y los musulmanes (regi vestro et nostro). ?Cual podria ser el razonamiento que se ocultaba tras esta acusacion? Quizas Raol confundio de algun modo el breve protectorado de Alfonso VI sobre la ciudad en 1093 con acontecimientos mucho mas tempranos; otra posibilidad es que hubiese imaginado que las palabras del arzobispo iban dirigidas a los ciudadanos mozarabes que residian en la ciudad, recordandoles que sus antepasados habian sido subditos de los largamente difuntos reyes visigodos. En cualquiera de los casos, el resultado general del discurso de los emisarios es el de transmitir una gran sensacion de incertidumbre. Puede que esta impresion refleje la confusion del propio Raol en relacion a lo que presencio en Lisboa o --una posibilidad mas interesante-- que fuese consciente de las incoherencias presentes en el argumento historico portugues y que las utilizase intencionadamente para describir de manera que le resultase mas convincente al remoto lector la desconcertante situacion de la que fue testigo en el campamento. Un estudio del discurso presentado como la respuesta musulmana a las reivindicaciones portuguesas indica que este ultimo es, de hecho, el caso.

Uno de los aspectos mas destacables de De expugnatione Lyxbonensi es la voz que el autor otorga al enemigo. Las opiniones que expresan los defensores musulmanes del relato de Raol en cuanto a cuestiones de fe estan razonadas, son coherentes y mantienen un halo de verosimilitud; en ocasiones, el cristiano conservador podria haberse sentido incomodo con su lectura. Es mas, Raol se aseguro particularmente de dejar constancia de la respuesta de los ciudadanos de Lisboa ante las reivindicaciones portuguesas de justificacion historica. Un anciano de la ciudad respondio a la embajada cristiana de manera inflexible con las siguientes palabras:
   Urbs vero hec, ut estimo, vestris olim fuit; nunc autem nostra, in
   futuro forsitam vestra. Sed et hoc divini muneris erit. Cum voluit
   Deus, habuimus; cum noluerit, non habebimus. Nullus enim contra
   voluntatis eius arbitrium inexpugnabilis est murus (49).


El anciano musulman parecia entender perfectamente los motivos de los portugueses e inmediatamente llega hasta el rondo del asunto. No se trata solamente de un vago agravio historico en el que basar el ataque. <<Nos condenais al exilio y a la indigencia para poder haceros famosos. Este tipo de fanfarroneria jactanciosa se define como ambicion extrema>> (50). El venerable ciudadano de Lisboa, familiarizado con los portugueses desde hacia tiempo, ve a traves de sus reclamaciones de justificacion historica la realidad de la expansion territorial. Esta seria, por tanto, la esencia de la reconquista portuguesa, al menos bajo el punto de vista de un testigo anglonormando ante la muralla de Lisboa.

Raol era un visitante en Portugal extraordinariamente bien informado y por ello fue capaz de atestiguar la complejidad de las actitudes locales en relacion a la reconquista; al mismo tiempo, su relato tambien aporta una vision unica de las actitudes portuguesas hacia una nueva forma de militancia religiosa que se encontraba en proceso de desarrollo en Europa. A su llegada a Oporto la flota del norte fue recibida por el obispo Pedro Pitoes, que dio la bienvenida a los cruzados con un sermon cuyo proposito era convencerles de que ayudasen a Alfonso Enriquez en su ataque a Lisboa. En el relato presentado por Raol de dicho sermon, el obispo incluia una serie de alusiones a la institucion de los cruzados que se encontraba en pleno desarrollo. El obispo Pedro elogio a los recien llegados como peregrinos en ruta hacia Jerusalen y acto seguido trato de convencerles de su concomitante obligacion moral de ayudar a los agobiados portugueses. No obstante, los argumentos que presento poco le debian al pensamiento teologico asociado a la guerra santa, estando mucho mas relacionados con conceptos mas antiguos de violencia justificable. Sus fuentes son clasicas y patristicas, en contraposicion a las declaraciones mas recientes del pontificado reformado. Su actuacion global es vacilante hasta el punto de que Richard Fletcher califico su sermon como el de un hombre que albergaba serias dudas con respecto al tema del que estaba hablando. Es mas, la inseguridad del obispo portugues ante la militancia latino-cristiana parece reflejar los sentimientos ambivalentes que albergaban muchos de sus compatriotas (51).

Desde el principio de su relato, Raol genero una conciencia de las diferencias culturales e ideologicas entre cruzados y portugueses, y al tiempo que se desarrolla su historia, estas diferencias se vuelven mas pronunciadas. El principal punto de conflicto entre ambos grupos radicaba en sus actitudes hacia el enemigo musulman. Raol describia de manera bastante detallada la mision de los negociadores portugueses antes del comienzo de las hostilidades, sin duda despertando el interes, quizas incluso el asombro, del lector. Despues de que el arzobispo Joao presentase a los defensores de Lisboa con su justificacion casi historica para el ataque, y una insinuacion de que los musulmanes podian regresar a la tierra de los moros, de la que vinisteis, el prelado portugues llego a su exigencia fundamental. Los ciudadanos de Lisboa solamente debian entregar su ciudadela y sus fortificaciones al control real; si hacian esto, les aseguro, se respetarian sus leyes y sus derechos de propiedad (52). Esta oferta concordaba con el espiritu de tolerancia pragmatica que prevalecia en los reinos ibericos; no obstante, iba bastante en contra de las costumbres sociales culturalmente excluyentes de la cristiandad latina. No hay duda de que las tropas de cruzados encontraban el pluralismo liberalista de los portugueses dificil de aceptar. Durante los largos meses que duro el asedio esta desconfianza mutua fue en aumento hasta que finalmente las ansias portuguesas de negociar un acuerdo pacifico provocaron una revuelta entre los impacientes nortenos. Temiendo que Alfonso Enriquez llegara a un acuerdo bilateral con los ciudadanos de Lisboa, algunos cruzados se amotinaron, restableciendose el control solamente de manera gradual. No obstante, este restablecimiento del orden no se mantuvo durante mucho tiempo y la violenta xenofobia de los nortenos resurgio cuando la ciudad finalmente capitulo. A pesar de que los dirigentes les garantizaron a los ciudadanos seguridad, hubo grupos de cruzados rebeldes que se dedicaron al saqueo violento de la ciudad. A los portugueses, acompaiaados por aquellos cruzados que sentian que debian respetar sus acuerdos, no les quedaba otra opcion que presenciar consternados la masacre de muchos de los desafortunados ciudadanos (53).

Tras el sangriento final del asedio, la flota de cruzados hiberno en la ciudad durante un tiempo antes de continuar con su travesia rumbo al este (54). Parece que Raol redacto los primeros borradores de De expugnatione Lyxbonensi durante este periodo de recuperacion. Como participante en los acontecimientos, al igual que en su calidad de perspicaz observador, parece que Raol habia admitido que el avance del espiritu latino-cristiano de exclusion cultural agresiva habia originado tensiones entre la sociedad portuguesa, mas pluralista. Es mas, como autor experto e innovador, Raol recurrio al estilo indirecto para entretejer estas actitudes opuestas dentro de un matizado entramado que no solamente destacaba los roces entre las diferentes agrupaciones culturales, sino que tambien insinuaba una tension mas sutil entre las motivaciones declaradas y reales de los individuos. Una complejidad similar subyace en su presentacion de la percepcion portuguesa del pasado. Resulta evidente que al visitante anglonormando le llamo la atencion la fuerte conciencia historica con la que se encontro en todos los estratos de la sociedad, expresada de igual modo por la gente corriente en sus conversaciones con los recien llegados a La Coruna que por el arzobispo de Braga al realizar una embajada formal. Sin embargo, Raol logro entretejer en su relato un sentimiento de ambiguedad subyacente, resultado, tal vez, de sus propias sospechas de que las declaraciones portuguesas de agravio historico eran, cuando menos, extremadamente oportunos, ya que como cruzado e historiador demuestra un escepticismo bastante alentador con respecto a los usos que la elite portuguesa culta tenia intencion de hacer tanto de la interpretacion iberica del pasado, como de la nueva concepcion latino-cristiana del presente para servir a sus ambiciones politicas para el futuro.

5 CONCLUSION: FORJANDO EL PASADO EN EL PORTUGAL DEL SIGLO XII

En su descripcion de la travesia de los cruzados el autor anglonormando aporta al lector una vivida imagen de como el anciano sabio de La Coruna contempla los arcos sumergidos del antiguo puente. Este puente en ruinas, que se extiende hacia el pasado perdido, se convirtio para un anciano en la base de una profecia de futuro y no estaba solo en la elaboracion de dicho vinculo temporal. Los primeros cronistas portugueses trataron de crear un contexto para su propio mundo mediante la creacion de una narrativa historica; y la presencia musulmana en la Peninsula entro a formar parte de dicha narrativa. Distintos autores, escribiendo bajo diferentes tipos de prioridades, buscaban resaltar los diferentes aspectos de un pasado comun, bien poniendo de relieve una ruptura con el mundo visigodo o --especialmente en el caso de los residentes en Braga-- esforzandose por enfatizar las profundas raices historicas de sus propias instituciones. A principios del siglo XII, sin embargo, parecia haberse establecido una narrativa global en cuyo escrupulosamente definido sentimiento de agravio historico se amparaban los dirigentes cristianos para justificar la expansion territorial. Paradojicamente quizas, este argumento historico realmente ponia de relieve las complicadas relaciones interculturales que existian entre cristianos y musulmanes a lo largo de una frontera permeable. Las apelaciones a una historia compartida, incluso a una historia de conflictos, implicaban un cierto grado de entendimiento mutuo y el reconocimiento de cierta carga de responsabilidad mutua. <<Puesto que por medio de la propagacion de vuestra raza y vuestra ininterrumpida ocupacion ya habeis controlado la ciudad durante mucho tiempo --dijo el arzobispo Joao dirigiendose a los ciudadanos de Lisboa--, os estamos mostrando nuestra benevolencia habitual ...>> (55).

Mas en el mismo instante en el que el obispo se encontraba formulando dicha concesion, las corrientes culturales que le rodeaban ya se encontraban en proceso de cambio. Las transliteraciones de las fuentes portuguesas mas tempranas insinuan un cambio fundamental en las actitudes contemporaneas cuando los musulmanes comenzaron a ser descritos como enemigos espirituales en vez de fisicos, como enemigos de Cristo, no enemigos del rey; y dichas manifestaciones de hostilidad cultural se volvieron mas acentuadas con el avance del siglo. Esta re-contextualizacion de la sociedad fue encabezada por las elites cultas, que se inspiraban en las manifestaciones culturales latino-cristianas. Estos autores intentaban cada vez con mayor frecuencia establecer un tipo de narrativa basado no tanto en la historia comun --aun cuando se tratase de una historia de confrontacion-- como en un concepto de identidad derivado de una fe comun. Esta nueva modalidad de narrativa atraia a los individuos e instituciones recien llegados a Portugal; sin embargo, a aquellos cuyos vinculos locales eran mas antiguos no les resultaba tan convincente. A pesar de los esfuerzos realizados por los escritores que desempenaban su labor en la fortaleza cultural de Santa Cruz, parece que hubo una notable resistencia a este paradigma cambiante por parte del comun de la poblacion. Ironicamente, fue un cruzado anglonormando --un hombre que en varios aspectos podria representar la expansion cultural latino-cristiana-- el que dejo constancia tanto de la arraigada conciencia historica de la poblacion local, como de la capacidad de sus dirigentes para convertir el legado del pasado en una fuerte moneda de cambio politico.

Stephen LAY

Graduate Studies Office. Faculty of Medieval and Modern Languages. University of Oxford. 41 Wellington Square.

OXFORD OX1 2JF (Reino Unido). C. e.: stephen.lay@mod-langs.ox.ac.uk

(1) Para una vision general de los conceptos medievales de escribir la historia, vid. DELIYANNIS, D. Historiography in the Middle Ages. Leiden, 2004; e INNES, M. <<Introduction: using the past, interpreting the present, influencing the future>>. En HEN, Y. e INNES, M. (eds.). The Uses of the Past in the Early Middle Ages. Cambridge, 2000, pp. 1-8. La historiografia medieval de la Peninsula Iberica esta revisada en LINEHAN, P. History and the Historians of Medieval Spain. Oxford, 1993 y <<Religion, nationalism and national identity in medieval Spain and Portugal>>. Studies in Church History, 1982, vol. 18, pp. 161-199. Tambien se puede ver en McCLUSKY, R. <<Malleable accounts: views of the past in twelfth-century Iberia>>. En MAGDALINO, E (ed.). Perceptions of the Past in Twelfth Century Europe. London, 1992, pp. 211-226.

(2) DAVID, P. <<Annales Portugalenses veteres>>. En DAVID, P. Etudes historiques sur la Galice et le Portugal du VIe au XIe siecle. Lisbonne/Paris, 1947, pp. 257-340; BAUTISTA, E <<Breve historiografia: Listas regias y Anales en la Peninsula Iberica (Siglos VII-XII)>>. Talia Dixit, 2009, 4, pp. 171-186.

(3) DAVID, <<Annales Portugalenses veteres>>, p. 291.

(4) DAVID, <<Annales Portugalenses veteres>>, pp. 314-315. Ver tambien COLLINS, R. Visigothic Spain, 409-711. Oxford, 2004, pp. 15-37.

(5) Cronicas Asturianas (eds. J. Gil Fernandez, J.L. Moralejo y J. I. Ruiz de la Pena). Oviedo, 1985. Para una discusion de estas fuentes ver WOLF, K. Conquerors and Chroniclers of Early Medieval Spain. Liverpool, 1990, pp. 46-60; y mucho mas detallado en BRONISCH, A. 12. Reconquista y Guerra Santa. La concepcion de la guerra en la Espana Cristiana desde los visigodos hasta comienzos del siglo XII. Granada, 2006, pp. 175-216.

(6) LINEHAN, History and the Historians of Medieval Spain, p. 82.

(7) Para una introduccion a la compleja historiografia de la Reconquista ver BRONISCH, Reconquista y Guerra Santa, pp. 13-29; y de forma mas general, O'CALLAGHAN, J. F. Reconquest and Crusade in Medieval Spain. Philadelphia, 2003, pp. 2-22. La construccion del concepto de <<Reconquista>> es tratado por LINEHAN, History and the Historians of Medieval Spain, cap. 4; y DESWARTE, T. De la destruction a la restauration: L'ideologie du royaume d'Oviedo-Leon. Turnhout, 2003. Los estudios sobre el periodo de reconquista en Portugal descansan en los solidos cimientos puestos por ERDMANN, C. A ideia de Cruzada em Portugal. Coimbra, 1940. Tambien ver BOISSELLtER, S. <<Reflexions sur rideologie portugaise de la Reconquete: XII-XIV siecles>>. Melanges de la Casa de Velazquez. Antiquite-Moyen-Age, 1994, vol. 30-31, pp. 139-165; y LAY, S. The Reconquest Kings of Portugal. London, 2009.

(8) La datacion de la invasion segun se presenta en las fuentes cristianas es discutida por COLLINS, Visigothic Spain, pp. 130-143; y desde la perspectiva musulmana por TAHA, A. D. The Muslim Conquest and Settlement of North Africa and Spain. London and New York, 1989, pp. 84-90.

(9) DAVID, <<Annales Portugalenses veteres>>, p. 293. El testimonio oral fue considerado mas fiable que los documentos escritos en Portugal hasta, al menos, el final del siglo XII; vid. BRANCO, M. J. V. <<Memory and truth: the strange case of the witness enquiries of 1216 in the Braga-Toledo dispute>>. Historical Research, 2006, vol. 79, p. 2, n. 2.

(10) Antes que la edicion de David de estas cronicas, la version extraida del Livra de Noa fue publicada con el titulo Chronicon Conimbricense en Espana Sagrada [ES], editada por E. Florez, vol. 23, pp. 328-355, y en Portugaliae Monumenta Historica, Scriptores [PMH], editado por A. Herculano, pp. 1-5. La Chronica Gothorum fue incluida por Antonio Brandao en su obra dei siglo XVII Monarquia Lusitana y dos siglos despues por Herculano en PMH, pp. 6-10. Para una descripcion de los manuscritos, ver DAVID, <<Annales Portugalo enses veteres>>, pp. 266-290. El uso del titulo Chronica Gothorum ha sido cuestionado recientemente a favor del mas ambivalente Annales Lusitani, debido a la informacion limitada que la cronica ofrece sobre el periodo visigodo; vid. BAUTISTA, "Breve historiografia", pp. 173-178. Como la version de David es la mas facilmente accesible, en este trabajo se van a usar los titulos tradicionales.

(11) DAVID, <<Annales Portugalenses veteres>>, p. 295; <<Chronica Conimbricense>>. ES, p. 337; <<Chronica Conimbricense>>. PMH, p. 4.

(12) DAVID, <<Annales Portugalenses veteres>>, p. 295; <<Chronica Gothorum>>. PMH, p. 9.

(13) DAVID, <<Annales Portugalenses veteres>>, p. 298; <<Chronica Conimbricense>>. ES, p. 338; <<Chronica Conimbricense>>. PMH, p. 4.

(14) DAVID, <<Annales Portugalenses veteres>>, p. 298; <<Chronica Gothorum>>. PMH, p. 10.

(15) Los retratos de <<color de rosa>> de una convivencia cultural igualitaria en la Espana medieval han sido sustituidos en anos recientes por interpretaciones mas matizadas; vid. SOIFER, M. <<Beyond convivencia: critical reflections on the historiography of interfaith relations in Christian Spain>>. Journal of Medieval Iberian Studies, 2009, vol. 1, pp. 19-23; y NOVIKOFF, A. <<Between tolerance and intolerance in Medieval Spain: an historiographical enigma>>. Medieval Encounters, 2005, vol. 11, pp. 7-36. Sin embargo, algunos individuos, de forma personal, fueron capaces de operar con efectividad entre culturas, siendo el mas famoso entre ellos Rodrigo Diaz de Vivar, el Cid; se puede decir que este fue un caso de especial relevancia, vid. LINEHAN, P. <<At the Spanish frontier>>. En LINEHAN, P. y NELSON, J. L. (eds.). The Medieval World. London, 2003, pp. 37-59; y CHRISTYS, A. <<Crossing the frontier of ninth-century Hispania>>. En ABDULAFIA, D. y BEREND, V. (eds.). Medieval Frontiers: Concepts and Practices. Aldershot, 2002, pp. 35-53. Tambien ver FLETCHER, R. A. <<Reconquest and Crusade in Spain c. 1050-1150>>. Transactions of the Royal Historical Society, 1987, vol. 37, pp. 31-47.

(16) DAVID, <<Annales Portugalenses veteres>>, pp. 268 y 280; BAUTISTA, <<Breve historiografia>>, pp. 177-179.

(17) Liber Fidei Sanctae Bracarensis Ecclesiae (ed. A. de. Jesus da Costa). Coimbra, 1965, 1, pp. 40-41. Ver tambien pp. 44-45.

(18) Vita Sancti Geraldi. PMH, pp. 53-59. Para la identidad del autor, vid. DAVID, P. <<L'enigme de Maurice Bourdin>>. En DAVID, Etudes Historiques sur la Galice et le Portugal. p. 444; y, mas recientemente, SOALHEIRO, J, <<A canonizacao de Sao Geraldo: Um projecto de Igreja de Braga ao tempo do arcebispo D. Paio Mendes (1118-1137/1138)?!>>. En IX Centenario de S. Geraldo (1108-2008). Coloquio de estudos e outros actos comemorativos. Braga, 2011, pp. 86-95.

(19) Vita Sancti Gerald pp. 54-55. Ver tambien AMARAL, L. C. <<A vinda de S. Geraldo para Braga e a nova restauracao da diocese>>. En IX Centenario de S. Geraldo (1108-2008), pp. 157-192.

(20) COSTA, A. de Jesus da. O Bispo Pedro e a organizacao da diocese de Braga. 2 vols. Coimbra, 1959, pp. 7-24 y 139-170.

(21) El siglo XI en la persona. Las <<Memorias>> de Abd Allah, ultimo rey Ziri de Granada, destronado por los Almoravides (1090) (trad. E. Levi-Provencal y E. Garcia Gomez). Madrid, 2005, p. 183.

(22) Sisnando nacio cerca de Montemor-o-Velho y en su juventud fue capturado en una razzia que habia partido de Sevilla. Ya como adulto, ascendio alto al servicio de los gobernantes musulmanes de Sevilla antes de retornar a su tierra natal en busca de mejores oportunidades al servicio de Alfonso VI; vid. MENENDEZ PIDAL, R. y GARCIA GOMEZ, E. <<El conde mozarabe Sisnando Davidez y la politica de Alfonso VI con los taifas>>. Al-Andalus, 1947, vol. 12, pp. 27-41.

(23) Las <<Memorias>> de Abd Allah, p. 183.

(24) BARTLETT, R. The Making of Europe: Conquest, Colonization and Cultural Change, 950-1350. London, 1993. Para ver la recepcion de la cultura latino-cristiana en la Peninsula Iberica, vid. REILLY, B. (ed.) Santiago, Saint-Denis, and St Peter: The reception of the Roman liturgy in Leon-Castile in 1080. New York, 1985; y, mas recientemente, VONES, L. <<The substitution of the Hispanic liturgy by the Roman rite in the kingdoms of the Iberian Peninsula>>. En ZAPKE, S. (ed.). Hispania Vetus. Musical-Liturgical Manuscripts from Visigothic Origins to the Franco-Roman Transition (9th-12th' Centuries). Bilbao, 2007, pp. 43-60.

(25) NASCIMENTO, A. A. Angiografia de Santa Cruz de Coimbra. Lisboa, 1998. pp. 19-31; tambien O'MALLEY, E. A. Tello and Theotonio, the Twelfth-Century Founders of the Monastery of Santa Cruz in Coimbra. Washington, 1954.

(26) Tello y Teotonio viajaron extensamente por Francia, Italia y Tierra Santa. El monasterio de Santa Cruz estuvo inspirado por las instituciones que los dos hombres visitaron en Palestina, pero mas directamente por el priorato agustiniano de san Rufo en Avinon.

(27) <<Vita Sancti Theotonii>>. PMH, 85; <<Vita Theotonii>>. En NASCIMENTO, Hagiografia de Santa Cruz, pp. 176-177.

(28) <<Vita S. Martini sauriensis>>, <<Vita Tellonis archidiaconi>> y <<Vita sancti Theotonii>>. PMH, pp. 5988. Las ediciones mas recientes de la Vira Tellonis, la Vira Theotonii y la Vita Martini Sauriensu se pueden encontrar en NASCIMENTO, Hagiografia de Santa Cruz, pp. 54-225. Para el De expugnatione Scalabis, PMH, pp. 93-95; y, mas recientemente, como Quomodo sit capta Santaren en NASCIMENTO, A. A. <<O jubilo da vitoria: celebracao da tomada de Santarem aos Mouros (A.D. 1147)>>. En Actes del X congres Internacionalde l'Associacio Hispanica de Literatura Medieval. Alacant, 2005, 3, pp. 1217-1232.

(29) <<Vira Tellonis archidiaconi>>, p. 64; <<Vita Tellonis>>, pp. 54-57.

(30) <<Vira Martini Sauriensis>>, p. 60; <<Vira Martini Sauriensis>>, pp. 226-227.

(31) <<Vira S. Martini Sauriensis>>, p. 62; <<Vita Martini Sauriensis>>, pp. 240-241. Los templarios son mencionados en Portugal por primera vez en 1128 y su historia en Portugal es tratada por VALENTE, J. <<The new frontier. The role of the Knights Templar in the establishment of Portugal as an independent kingdom>>. Mediterranean Studies, 1998, vol. 7, pp. 49-65. La presencia de las ordenes militares en la frontera iberica es por si misma un indicador del crecimiento de la influencia de las actitudes latino-cristianas en la Peninsula Iberica; vid. FOREY, A. <<The military orders and the Spanish reconquest in the twelfth and thirteenth centuries>>. Traditio, 1984, vol. 40, pp. 197-234.

(32) <<Vita S. Theotonii>>, pp. 86-87; <<Vita Theotonii>>, pp. 189-190.

(33) <<De expugnatione Scalabis>>, p. 94; <<Quomodo sit capta Santaren>>, p. 1224.

(34) <<De expugnatione Scalabis>>, p. 95; <<Quomodo sit capta Santaren>>, p. 1226.

(35) Por ejemplo TYERMAN, C. <<Were there any crusades in the twelfth century?>>. The English Historical Review, 1995, vol. 110, p. 562.

(36) Una introduccion accesible y reciente a la compleja historiografia sobre cruzadas se puede encontrar en TYERMAN, C. God's War. A New History of the Crusade. London, 2007. pp. 27-57; y con una perspectiva un poco diferente en FLORi, J. <<Ideology and motivation of the First Crusade>>. En NICHOLSON, H. Palgrave Advances in the Crusades. London, 2005, pp. 15-36.

(37) Sobre el impacto de la cruzada en la Peninsula Iberica, vid. AYALA MARTINEZ, C. de. Las Ordenes militares hispanicas en la Edad Media. Madrid, 2003 y <<Obispos, guerra santa y cruzada en los reinos de Leon y Castilla (s. XII)>>. En Cristianos y musulmanes en la Peninsula Iberica: la guerra, la frontera y la convivencia. XI Congreso de Estudios Medievales 2007. Leon, 2009, pp. 219-256; MARTIN RODRIGUEZ, J.-L. <<Reconquista y Cruzada>>. Studia Zamorensia, 1996, vol. 3, pp. 215-241; O'CALLAGHAN, Reconquest and Crusade, pp. 17-39.

(38) <<De expugnatione Scalabis>>, p. 95; <<Quomodo sit capta Santaren>>, p. 1227.

(39) A Conquista de Lisboa aos Mouros. Relato de um Cruzado (ed. A. A. Nascimento). Lisboa, 2001, pp. 10%111; De expugnatione Lyxbonensi: the Conquest ofLisbon (ed. C. W. David). New York, 1936, pp. 138-139.

(40) El parrafo de apertura del trabajo es un pastiche de referencias biblicas tomadas principalmente del Libro de los Salmos y del Libro de losJueces; vid. por ejemplo Jueces, 5.8: <<nova bella elegit Dominus ... >>.

(41) CONDE, M. S. A. <<Para um corpus da documentacao relativa a paisagem de Shantarin>>. Media Aetas, 1999, pp. 105-117; A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 85-91; De expugnatione Lyxbonensi, pp. 115-125.

(42) LIVERMORE, H. <<The <<Conquest of Lisbon>> and its author>>. Portuguese Studies, 1990, vol. 6, pp. 8-12; ver tambien FOREY, A. <<The siege of Lisbon and the Second Crusade>>. Portuguese Studies, 2004, vol. 20, pp. 1-13; y BRANCO, M. J. V. <<Introducao>>. En NASCIMENTO, A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 29-34.

(43) El suceso final descrito en el relato es la consagracion de Gilberto de Hastings como obispo de Lisboa el 1 de noviembre de 1147. El manuscrito existente, que con ciertas reservas se ha datado para el final del siglo XII, tiene la apariencia de ser una copia del original. En la obra se pueden apreciar referencias de una serie de autores que van desde Solino hasta san Agustin; vid. A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 65-79 y 141-143.

(44) TUCIDIDES. Historia de la Guerra del Peloponeso, Libros I-II, (trad. J. J. Torres Esbarranch). Madrid, 1990, Libro I, pp.162-163.

(45) A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 58-59; De expugnatione Lyxbonensi, pp. 63-65.

(46) A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 61-73; De expugnatione Lyxbonensi, pp. 70-85.

(47) A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 94-95 ; De expugnatione Lyxbonensi, pp. 116-118.

(48) David anota que la fecha dada de 789, 78 anos despues de la que habitualmente se da como la de la invasion islamica de la Peninsula, se corresponde con un periodo de consolidacion islamica; vid. De expugnatione Lyxbonensi, n. 1, p. 116.

(49) A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 97-99; De expugnatione Lyxbonensi, p. 120-122.

(50) A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 96-97; De expugnatione Lyxbonensi, p. 121.

(51) FLETCHER, <<Reconquest and crusade>>, pp. 43-44. Carl Erdman creyo inciertamente que esto indicaba que, de hecho, los portugueses estaban simulando su militancia religiosa para asegurarse el apoyo de los cruzados provenientes de mas alla de sus fronteras, una sugerencia que gano adeptos en algunos contemporaneos de Erdman; vid., por ejemplo, SOARES, T. de Souza. <<A Ideia de cruzada>>. Revista Portuguesa de Historia, 1941, vol. 1, pp. 305-311.

(52) A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 94-95; De expugnatione Lyxbonensi, pp. 114-117.

(53) A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 138-139; De expugnatione Lyxbonensi, pp. 173-177.

(54) CONSTABLE, G. <<A note on the route of the Anglo-Flemish crusaders of 1147>>. Speculum, 1953, vol. 28, pp. 525-526.

(55) A Conquista de Lisboa aos Mouros, pp. 94-95; De expugnatione Lyxbonensi, pp. 118-119.

Recibido: 2010-10-11

Revisado: 2011-07-29

Aceptado: 2011-09-23

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Title Annotation:MONOGRAFICO: PODER E IDEOLOGIA EN LA EDAD MEDIA PENINSULAR
Author:Lay, Stephen
Publication:Studia Historica. Historia Medieval
Date:Jan 1, 2011
Words:13870
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