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Erradicacion de especies invasoras: ciencia, actitud y entendimiento. el castor en Tierra del Fuego.

Eradication of invasive species: science, attitude and understanding.

INTRODUCCION

El manejo de las especies invasoras representa en la actualidad un desafio para las sociedades. El hombre es uno de los mediadores centrales para la dispersion y desarrollo de las especies invasoras, como por ejemplo introduciendo deliberadamente salmonidos en los rios patagonicos para fomentar la pesca deportiva, o generando condiciones optimas para el establecimiento de especies exoticas como en el caso de la maleza oreja de raton Hieracium pilosella. Del mismo modo, los comportamientos aceptados culturalmente favorecen el desarrollo de estas especies y su impacto en la biodiversidad, como por ejemplo cuando aceptamos que nuestros gatos domesticos realicen excursiones fuera de nuestra casa donde pueden depredar sobre la avifauna nativa. En este articulo, usamos el caso del castor canadiense para ilustrar los errores cometidos por su introduccion y durante su manejo, y el cambio en el enfoque aplicado a esta especie durante los ultimos anos. Este caso ilustra como la sociedad se puede organizar para resolver un problema ambiental significativo. En este proceso la ciencia tiene un papel importante para responder preguntas clave que guien el manejo de la invasion.

ORIGEN DEL PROBLEMA: DE EMPRESA PIONERA A DESASTRE ECOLOGICO

El castor (Castor canadensis) fue introducido en Tierra del Fuego en 1946, con el objeto de aprovechar sus pieles (Lizarralde, 1993). Los 20 ejemplares introducidos (Pietrek y Fasola, 2014) encontraron condiciones optimas de habitat y ausencia de predadores y competidores, lo cual facilito su expansion, incremento poblacional y establecimiento como una especie invasora del ecosistema austral. En 20 anos, cerca del 30% de los cauces de la zona andina de la Isla Grande de Tierra del Fuego fueron ocupados por el castor (Lizarralde, 1993). Para finales de la decada del 80, el castor habia colonizado cerca del 91% de los cursos de agua de la Isla Grande de Tierra del Fuego (Lizarralde, 1993) y alcanzo la estepa magallanica en la decada de 1990 (Anderson et al., 2009). Para 1994 se lo registro en el continente, aunque existe evidencia de ingresos mas tempranos al territorio continental (Graells et al., 2015). A pesar de que no se dispone de estimaciones poblacionales, existe consenso entre los especialistas que su poblacion rondaria los 100 000 ejemplares en toda su distribucion.

Los impactos y consecuencias derivadas del accionar del castor han sido bien documentados por diversos estudios (Martinez Pastur et al., 2006; Anderson y Rosemond, 2007 y 2010; Anderson et al, 2009, 2014; Wallem et al., 2010; Soto Simeone y Soza-Amigo, 2014), que describieron el impacto del castor en el bosque de ribera y en la dinamica y biodiversidad de los cursos de agua. Se ha postulado que el castor representaria la presion ambiental mas importante sufrida por el archipielago de Tierra del Fuego desde la ultima glaciacion (Anderson et al., 2009).

EL ATAQUE INICIAL DEL PROBLEMA

Hasta 1980 el castor practicamente quedo librado a su dinamica, sin intervencion del hombre. En 1981 el Gobierno argentino del entonces Territorio Nacional de Tierra del Fuego autorizo su caza para controlar la expansion, con escasa intervencion en el manejo de la especie. En 1997 el Gobierno de la ya provincia de Tierra del Fuego autorizo la caza comercial del castor y, en 1999, se inicio el Plan de Control del Castor, fundamentado en el soporte tecnico aportado por el Centro Austral de Investigaciones Cientificas.

La filosofia de ese plan estaba basada en controlar la poblacion en areas de gran productividad a traves del aprovechamiento del recurso, mediante la extraccion sostenida de entre 6000 a 10 000 animales por ano, motorizada por el interes del mercado por pieles del castor. Estos mercados demandaban utilizar trampas de captura humanitaria, asi como obtener pieles de mayor calidad peletera durante el otono y el invierno. El plan incluyo la entrega de las trampas en comodato a cazadores y a duenos de los predios (para que permitieran a sus empleados cazar) asi como la capacitacion sobre el uso de las trampas y sobre tecnicas de preparacion de la piel. En el ano 2001 se agrego el pago de un incentivo contra la entrega de las colas de los ejemplares, incentivo que fue irregular en su aplicacion debido a problemas de fiscalizacion. Tambien se intento promover el uso de la carne de castor para alimentacion humana.

Por su parte, desde 2001 la Administracion de Parques Nacionales desarrollo un programa de control de la especie orientado a disminuir el impacto del castor manteniendo para ello la poblacion en un numero bajo, para asi minimizar los danos sobre el bosque de ribera, evitando la ocupacion de nuevos espacios, la reinvasion de espacios abandonados y en proceso natural de regeneracion asi como el corte de arboles para la reparacion de diques. El programa se aplico en todas las cuencas del area sur del parque que desaguan en el canal Beagle (5000 ha). El enfoque elegido obedecio a que el area manejada presentaba gran movilidad de individuos y que las acciones de control en las tierras linderas al parque eran nulas o no sostenidas en el tiempo.

APRENDIENDO DE LO REALIZADO

Los planes de control implementados con alcance provincial, sufrieron discontinuidad en el financiamiento, debido a la insuficiente percepcion del nivel de compromiso institucional necesario para lograr el exito en el control o erradicacion de especies invasoras. Ademas, el seguimiento del control no proveyo la informacion suficiente para la toma de decisiones (Schiavini et al., 2008).

De los datos disponibles desde 1999 al 2006, se concluyo que el numero de cazadores inscriptos fue variable, alcanzando un maximo de 162 en el ano 2002, mientras que el numero de acopiadores oscilo entre dos y seis. El numero de cueros crudos de castor exportados desde la provincia entre 1999 y 2006 totalizo 8767, y el numero de colas registradas para los anos 2001, 2002, 2003 y 2006 totalizo 17 930. Con estos valores no se alcanzaron los niveles de extraccion originalmente propuestos en el Plan de Control del Castor mencionado precedentemente.

La distribucion espacial de las capturas, inferida a partir de los registros de colas entregadas y de entrevistas a los cazadores entre 2011 y 2003 (Fig. 1, Schiavini et al., 2008), revelo que la caza se concentro en cercanias de caminos y en zonas accesibles a pie, debido a la accesibilidad del terreno, el transporte manual de las trampas y a la necesidad de transportar enteros los castores muertos para extraer el cuero a fin de lograr un buen precio, en momentos del ano en que la duracion del dia solar se reduce a siete horas. Ademas, la caza era por lo general una actividad complementaria y secundaria del peon rural o del habitante de las ciudades.

Este patron de caza habria asi generado una dinamica que se conoce en ecologia como de "fuentes y sumideros" (Pulliam, 1998), mediante la cual las zonas con elevada presion de captura funcionaron como "sumideros" que, en el balance, recibieron animales de zonas donde la presion de captura es baja o nula, las zonas "fuente". El castor, como especie territorial, presenta esta dinamica en el hemisferio norte (Fryxell, 2001), y esta se habria potenciado en Tierra del Fuego por una fuerza de caza concentrada en zonas de facil acceso, lo que no produjo los efectos de control deseados. El cazador se aseguraba la obtencion de una "renta" anual proveniente de zonas sin presion de caza, pero desde la perspectiva de la necesidad de reducir la poblacion del castor esta dinamica resulto contraproducente tornando sustentable a la poblacion del castor manejada.

LA ALARMA EN EL CONTINENTE Y EL CAMBIO DE ENFOQUE

En 1994 se detecto la presencia de castores en laguna Parrillar, en el centro de la peninsula Brunswick, territorio continental del sur de Chile (Wallem et al., 2007). Para los inicios de la decada del 2000, ante la proliferacion de castores en la estepa magallanica, se habia aprendido ademas que el castor no necesita de arboles para colonizar un sitio. Estos dos elementos sembraron la alerta sobre la posibilidad de que el castor se disperse por Sudamerica hacia el norte. Esta alerta y el poco exito obtenido con el control por Argentina y Chile, orientaron a reflexionar sobre alternativas a la estrategia seguida hasta el momento.

En el ano 2005 se declara al castor perjudicial para las actividades productivas y posteriormente "Especie danina y perjudicial" mediante Ley Provincial No. 696. En 2006 se comienza a pensar en una estrategia binacional conjunta entre Argentina y Chile, que tuviera por eje tres lineas principales: la eliminacion de los focos continentales, la contingencia para evitar la reinvasion del continente y la erradicacion en el Archipielago Fueguino. Durante este proceso participaron representantes de las autoridades de aplicacion nacionales, provinciales o regionales (segun fueran de Argentina o Chile), academicos y miembros de ONG.

Como parte de esta revision, Argentina y Chile encargaron en 2007 la realizacion un estudio de factibilidad elaborado por expertos internacionales, que determino que la erradicacion era factible desde los puntos de vista tecnico, ambiental, social y economico. Sin embargo se necesitaba resolver diversos interrogantes vinculados a las capacidades de encarar una empresa de gran escala como erradicar el castor de todo su rango de distribucion (Parkes et al., 2008). Como resultado del estudio de factibilidad, ambos paises deciden avanzar hacia la erradicacion del castor, firmando en el ano 2008 el "Acuerdo sobre la restauracion de los ecosistemas australes afectados por el castor canadiense (Castor canadensis)", un acuerdo inedito en el mundo para el manejo de una especie invasora. El compromiso planteo dos acciones secuenciales, erradicar el castor de su rango actual de distribucion como especie invasora en el extremo sur de la Patagonia, y recuperar y/o restaurar los ambientes afectados por el castor. De este modo el foco se establecia en la restauracion de los ecosistemas afectados y no en erradicar castores, a fin de desalentar interferencias esperables de algunos sectores de la sociedad.

Se han descripto varias condiciones necesarias para lograr la erradicacion de una especie (Hone, 2007):

* Todos los miembros de una especie deben estar expuestos a los esfuerzos de control.

* La tasa de remocion debe exceder la tasa de incremento.

* No debe haber inmigracion de individuos capaces de reproducirse.

* Los esfuerzos de control no deben producir efectos adversos netos sobre otras especies o comunidades.

Las acciones de erradicacion requerian asegurar el acceso a tierras privadas y publicas para cumplir la primera regla, asi como contemplar problemas sociales como las expectativas sobre la explotacion del castor como recurso peletero y de carne, y resolver las complejidades organizacionales derivadas de un proyecto binacional, del desarrollo de capacidades, y de la escala espacial.

LA FASE DE PLANIFICACION

La experiencia internacional indica que la erradicacion de una especie de un paisaje extenso requiere planificacion y seguimiento para hacer eficiente el uso de recursos (Campbell y Donlan, 2006), contra la creencia de que la parte operativa (extraer individuos) es lo que debe concentrar la atencion. La planificacion, asi, constituye un elemento crucial del exito de las empresas de erradicacion (Morrison et al., 2007).

Para planificar acciones a fin de evitar el establecimiento y expansion continental del castor, en 2009 se elaboro el Plan de Accion y Contingencia Binacional para la Erradicacion del Castor en el Sector Continental de la Patagonia Austral (Cabello y Malmierca, 2009). En 2011 se elabora el Plan Estrategico del Proyecto de Erradicacion del Castor en el sur de Patagonia (Funes et al., 2011), cuyos objetivos fueron describir la vision del proyecto, indicar etapas, objetivos y actores clave, servir de hoja de ruta para articular y canalizar la participacion, proveer informacion "clave" para promocionar el proyecto y servir de base y referencia para la preparacion de planes operativos o planes de accion necesarios.

EL INICIO DEL APRENDIZAJE PARA MANEJAR EL PROBLEMA

La planificacion arriba descripta no se reflejaba en acciones concretas de manejo en el terreno, debido a restricciones economicas presentes. A fines de avanzar en los interrogantes identificados en el estudio de factibilidad, ambos paises comenzaron entonces a desarrollar actividades mediante diferentes oportunidades de financiamiento. En Argentina, la sancion de la Ley de Conservacion de los Bosques Nativos genero una oportunidad para realizar dos experiencias de erradicacion pioneras, que se detallan mas abajo.

En el ano 2009, Argentina y Chile postulan al Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM o GEF) con el fin de aprender a gestionar el problema mediante el trabajo en areas piloto demostrativas. Argentina integro el trabajo referido a castor en el proyecto "Fortalecimiento de la gobernabilidad para la proteccion de la biodiversidad a traves de la formulacion e implementacion de la Estrategia Nacional sobre Especies Exoticas Invasoras (ENEEI)". En el marco de este proyecto en marcha, se planea generar capacidades tecnicas y organizativas para lograr la erradicacion del castor en unidades demostrativas y tratar de responder las preguntas clave relacionadas a la erradicacion. Las experiencias se llevaran adelante en seis areas piloto de la Isla Grande de Tierra del Fuego, que combinan propiedad publica y privada, asi como diferentes ambientes de la isla. Combinando con los resultados de un proyecto analogo en Chile, se espera tomar una decision razonada sobre la posibilidad de que ambos paises avancen hacia la erradicacion efectiva de la especie en todo su rango de distribucion.

EL APORTE DE LA CIENCIA AL MANEJO ACTUAL

El estudio de factibilidad oportunamente realizado habia planteado una serie de interrogantes en los que la ciencia podia aportar desde el conocimiento referido al manejo del castor hasta las posibilidades reales de restauracion de los ecosistemas originalmente afectados, dado el objetivo primario del Acuerdo. Tambien comenzaron a tomar relevancia otros campos del conocimiento como la integracion de los sistemas socioecologicos en estas problematicas.

Esta agenda de investigacion genera oportunidades para estudios acerca de la biologia y ecologia de los mamiferos aplicada al manejo de las especies invasoras, estudios que se inscriben en varios de los "principios" de la ecologia aplicada (Hone et al., 2015). Algunos proyectos ya se encuentran produciendo resultados (Anderson et al., 2014; Henn et al., 2014; Estevez et al., 2015; Santo et al., 2015) mientras otros se encuentran en ejecucion. En este articulo nos centramos en aquellas actividades que estamos llevando adelante, sin desconocer el trabajo de otros colegas y otros grupos de trabajo (como los grupos de Martinez Pastur y Anderson).

LA ERRADICACION, ?ES POSIBLE?

La escala espacial de una eventual operacion de erradicacion en todo el archipielago fueguino y en las areas continentales invadidas, que supera los 80 000 [km.sup.2], sumado a los interrogantes planteados en el estudio de factibilidad, llevaron a ambos paises a plantear la necesidad de evaluar la erradicacion en baja escala como paso previo a encarar la empresa definitiva. Las llamadas "areas piloto" se constituyen asi en herramientas para generar las capacidades tecnicas y organizacionales ineditas para la erradicacion de una especie exotica en Argentina, para evaluar la erradicacion en baja escala y para analizar y comunicar los beneficios de liberar a los ambientes de la presion del castor. En este contexto, tanto la Administracion de Parques Nacionales como la Provincia de Tierra del Fuego fueron pioneras en generar dos areas libres de castores, como se menciono mas arriba.

En una de ellas, realizada en el Parque Nacional Tierra del Fuego (54[grados]51' S, 68[grados] 32' W), desde 2009 se mantuvo y amplio un area piloto demostrativa dentro del area sujeta a control, erradicando a todos los castores de un area de 2000 ha. Esta experiencia se financio parcialmente con fondos del Programa Experimental de Manejo y Conservacion de Bosques Nativos --PNUD ARG 10/017 y fondos presupuestarios de Parques Nacionales. Lamentablemente la Administracion de Parques Nacionales nunca pudo acceder a fondos propios de la Ley de Conservacion de Bosques Nativos.

En la actualidad el area tratada abarca 35 km de arroyos (cuatro arroyos) de donde se han extraido hasta el momento 51 animales en 15 colonias, cuyos embalses se han vaciado a fin de facilitar la restauracion pasiva de las areas y minimizar los intentos de reinvasion. Se realiza un monitoreo fotografico anual para registrar los cambios en la cobertura vegetal y se realiza la vigilancia para prevenir la reinvasion. Adicionalmente, las areas piloto han servido para el desarrollo de investigaciones de terceros. En una de las areas piloto (Ao. Lapataia) se han realizado estudios de suelo y dinamica de la regeneracion natural en parcelas permanentes de 2 [m.sup.2] de superficie, y en otra area piloto se han iniciado estudios de restauracion activa con dos especies de Nothofagus. Esta experiencia genero informacion relevante aun no publicada para el manejo (ej: medidas del esfuerzo y efectividad de las operaciones de extraccion), asi como capacitacion continua del personal interviniente y el fortalecimiento interno e interinstitucional.

En el caso de la reserva provincial Corazon de la Isla (54[grados]29' S, 67[grados] 36' W), durante abril y mayo de 2014 se intervino un total de 32 km de cauces, extrayendo todos los castores de 38 colonias (115 individuos). Como paso previo se capacito a 3 grupos de 2 cazadores cada uno en tecnicas de extraccion con trampas de golpe, incluyendo cuestiones de bienestar animal y seguridad laboral. Cada cazador registraba su actividad y se monitoreaban sus movimientos mediante un GPS. Los cazadores realizaban un servicio de captura por el que cobraban un monto fijo mensual. De este modo, durante 2 meses se capturo un total de 115 castores, utilizando para ello 458 trampas-de-golpe/noche y 201 trampas-lazo/noche. El total de noches durante las que se desplego actividad de caza fue de 35 noches. El esfuerzo desplegado por los cazadores en total fue de 1374 km cubriendo un total de 313 horas, en un total de 108 salidas de parejas de cazadores. Las trampas de captura muerta tuvieron una efectividad general mayor que las trampas de lazo (20% contra 10%). Se alcanzo por vez primera, en la historia del manejo de la especie, una zona libre de castores en una unica ocasion (la zona libre de castores en el Parque Nacional Tierra del Fuego resulto de un proceso de control sostenido del area durante mas de 15 anos).

Las actividades de vigilancia y remocion de nuevos castores, programadas para los anos 2 y 3 del proyecto fueron discontinuidas por falta de financiamiento. Se concentro entonces el manejo en sectores prioritarios asociados a infraestructura de uso para el turismo y recreacion, integrando ademas programas de educacion orientados a mostrar los beneficios de la recuperacion del bosque a traves de la remocion de castores.

HABITAT, HISTORIA DE INVASION, DEMOGRAFIA Y DISPERSION

La comprension de la biologia del invasor contribuye a incrementar la eficiencia de las acciones de control. Por ejemplo, reducir la velocidad de expansion de una especie invasora implica actuar sobre las tasas de crecimiento poblacional y/o sobre su movilidad (Skellam, 1951, Kot et al., 1996). Entender cual es el rol de los elementos del paisaje en la demografia y en la movilidad del castor puede tambien ayudar a un mejor control de la invasion (With, 2002). Dado que los castores se mueven usando cursos de agua, eso puede afectar drasticamente la dinamica de la invasion (Grant et al., 2007; Vuilleumier et al., 2010) de acuerdo a la conformacion general del paisaje y de las redes de drenaje.

Con esta informacion de base se pueden construir modelos predictivos de la invasion que permiten simular diferentes escenarios de manejo de la invasion para tomar decisiones mas efectivas. ?Cual es la presion de cosecha necesaria para disminuir la velocidad de la invasion? o ?cual es el area minima a ser manejada para disminuir la velocidad de invasion?, son algunas preguntas que permiten abordar modelos espacialmente explicitos. El desafio, es no solo hacer accesible la informacion derivada de estos modelos a los gestores, sino ademas producir modelos que puedan ser operados y analizados por los mismos gestores para guiar decisiones de manejo.

DETECCION EN BAJAS DENSIDADES: VERIFICANDO LA ERRADICACION O RECOLONIZACION

Las variables de estado, presencia y densidad resultan centrales para el estudio y manejo de las especies invasoras. La determinacion de la presencia efectiva de individuos es crucial, por lo que ha cobrado importancia la evaluacion de metodologias para reducir los errores derivados de los "falsos negativos", es decir considerar la falta de evidencias de la presencia como evidencia de ausencia (MacKenzie et al., 2006). En las diferentes fases reconocidas en el manejo de una especie invasora (deteccion temprana, control o erradicacion, vigilancia; Clout y Williams, 2009) se requieren capacidades altas de deteccion de las especies blanco, sobre todo en bajas densidades, dado que la probabilidad de deteccion disminuye con la densidad poblacional. Ademas, un desafio para las estrategias de manejo de erradicacion es decidir cuando un programa se declara exitoso, es decir cuando se ha logrado el objetivo de 0 individuo (Morrison et al., 2007). Avances en estos protocolos de decision en situaciones post-remocion se han realizado por ejemplo en la determinacion del exito de la erradicacion del chancho silvestre en isla Santa Cruz, California, y del gato en la isla de San Nicolas, California (Ramsey et al., 2008 y 2009). Usando estos enfoques, se encuentra en marcha un proyecto que busca evaluar estos elementos, nutriendose de las experiencias de erradicacion en marcha y por realizarse.

En conjunto con estas herramientas, el uso de sensores remotos puede ayudar tambien a detectar cambios en el paisaje debidos a la presencia de individuos de la especie de interes. La identificacion de areas de reciente colonizacion por parte del castor, usando multiples herramientas, puede proveer informacion acerca de las preferencias de habitat del castor en el frente de invasion y de esta manera informar sobre las areas que se tendrian que monitorear mas extensivamente.

LOS APRENDIZAJES DEL PROCESO

El manejo del castor ha pasado desde acciones de control sin una planificacion integral ni seguimiento, encaradas por Argentina y Chile, a un camino que se inicio con intensidad en 2006 y en el que se esta aprendiendo a manejar el problema en forma binacional para tratar de eliminar definitivamente el riesgo de invasion continental y para restaurar los ecosistemas afectados. En terminos generales, este proceso se caracterizo por etapas de elevada interaccion entre los actores asi como etapas de escasa interaccion. No obstante, durante todo este tiempo diversas instituciones y sus personas sostuvieron la vision de un continente libre del riesgo de invasion, asi como la vision de los ecosistemas australes restaurados. El intercambio de ideas, informacion y enfoques, asi como el respeto por las diferentes visiones y culturas organizacionales, ha sido fundamental para llegar a la situacion actual. En lo relacionado al sector cientifico, ha sido clave interpretar las necesidades concretas de investigacion aplicadas al objetivo de manejo y traducir esas preguntas a interrogantes de significado biologico, construyendo asi una agenda de investigacion basada en necesidades, como se muestra aqui. Esto constituye parte de los procesos de cambio de paradigma en la ciencia aplicada a la conservacion, donde la implementacion practica y la intervencion de los sectores de la gestion en el diseno e implementacion de la investigacion se consideran esenciales para la actividad cientifica orientada a la conservacion (Arlettaz et al., 2010; Gibbons et al., 2011).

Los aprendizajes mas recientes de la experiencia realizada en la reserva provincial Corazon de la Isla permiten ajustar futuras acciones de manejo: la capacitacion brindada a los nuevos cazadores fue adecuada aunque su efectividad no fue la esperada ni en lo operativo ni en el registro de la informacion. Por otro lado, las colonias declaradas como erradicadas pueden reactivarse incluso dentro de la misma temporada de remocion. Por ultimo, se debe reevaluar si el pago de un monto fijo mensual por el servicio de caza resulta apropiado para el objetivo de erradicacion.

A ocho anos de iniciado el camino de la erradicacion para la restauracion, tanto Argentina como Chile encararon un trabajo de aprendizaje y resolucion de preguntas que deberia sentar las bases para tomar una decision razonada acerca de los pasos a seguir. Aun cuando al final de los proyectos en marcha con financiamiento internacional se decidiera que la erradicacion del castor es imposible, se habra aprendido mucho en el manejo de las especies invasoras y se habra ganado un capital de relaciones entre instituciones, que permitira encarar desafios analogos con otras especies invasoras de la Patagonia.

AGRADECIMIENTOS

A todas las personas e instituciones que desde el ano 2006 han apoyado y promovido la revision critica de las acciones de manejo realizadas sobre el castor, y han colaborado en la definicion del camino actual: Direccion de Fauna Silvestre de Nacion, Administracion de Parques Nacionales, Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego, Antartida e Islas del Atlantico Sur, Wildlife Conservation Society, Servicio Agricola y Ganadero de Chile, Corporacion Nacional Forestal de Chile, Ministerio de Relaciones Exteriores, Culto y Comercio Internacional de Argentina, Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, Ministerio de Medio Ambiente de Chile, Asociacion Rural de Tierra del Fuego, Wildlife Conservation Society, Landcare Research de Nueva Zelandia, Island Conservation.

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(1) Centro Austral de Investigaciones Cientifcas (CADIC), CONICET, Houssay 200, 9410 Ushuaia. [Correspondencia: <aschiavini@wcs.org>].

(2) Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales, Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antartida e Islas del Atlantico Sur, Onas 450, 9410 Ushuaia.

(3) Secretaria de Desarrollo Sustentable y Ambiente, provincia de Tierra del Fuego, Antartida e Islas del Atlantico Sur. San Martin 1401, 9410 Ushuaia.

(4) Administracion de Parques Nacionales, Coordinacion Regional Patagonia Austral, San Martin 1395, 9410 Ushuaia.

(5) Biological Sciences Building, Duke University, 125 Science Dr., 27708 Durham, NC, Estados Unidos de America.

Recibido 21 julio 2015. Aceptado 12 febrero 2016. Editor invitado: RA Ojeda

Leyenda: Fig. 1. Distribucion geografica de las colas entregadas para el pago de recompensas entre 2001 y 2003 en el sector argentino de Tierra del Fuego. Tomado de Schiavini et al. (2008). La altura de la barra roja en el angulo superior derecho corresponde a un valor de 280 colas.
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Author:Schiavini, Adrian; Carranza, Maria L.; Deferrari, Guillermo; Escobar, Julio; Malmierca, Laura; Pietr
Publication:Mastozoologia Neotropical
Date:Dec 1, 2016
Words:5639
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