Printer Friendly

Erica Benner, Machiavelli's Ethics.

ERICA BENNER, Machiavelli 's Ethics, Princeton University Press, Princeton and Oxford, 2009. 527 paginas.

Suele decirse que los pensadores clasicos son tales porque ninguna lectura de sus obras--por detallada, profunda o creativa que sea--puede ser definitiva. Como sucede con la composicion artistica acontece con la buena teoria politica: por mas que siempre se escriban igual, las partituras de Johann Sebastian Bach (1685-1750) o Igor Stravinsky (1882-1971) sonaran invariablemente diferentes segun quien las interprete. Por analogia, no dira lo mismo Niccolo Machiavelli (1469-1527) si se lo lee con la vista fijada en los frios vientos del Nordeste, a los que Friedrich Holderlin (1770-1843) cantaba, o con los oidos orientados hacia el Mediterraneo y el corazon colmado por el sol y el mar de la Provenza. Ninguna interpretacion anula a la otra, pero los acordes plasmados por el o la interprete iran afectando y reinventando el pensamiento del autor, con sus propias tensiones, armonias y hallazgos. Asi, Erica Benner (1) se acerca a la obra del florentino, atendiendo cuidadosamente a diversas y sustanciales lecturas que ha merecido por parte de sabios maestros del pensamiento politico (2), pero con inspiracion renovada que es la que, a la postre, le permite formular su mayor contribucion:
      Mientras que la interpretacion ofrecida
   en el presente estudio fue originalmente
   inspirada por algunas de las lecturas mencionadas,
   al final he tenido que elaborar
   mis propias respuestas a las preguntas
   posadas por antiguos lectores. No obstante,
   esta no es una interpretacion sui generis,
   sino una renovacion de una muy antigua
   tradicion en la lectura de Machiavelli: la
   que ve en el a un filosofo moral cuya teoria
   politica esta basada en el gobierno de la ley,
   y cuyo fondo y forma estan fuertemente en
   deuda con la antigua etica griega (p. 5) (3).


Benner comenta que su trabajo apunta hacia una lectura "filosofica e interpretativa"; pero, ya en la introduccion del libro, advierte que busca contribuir a la historia de las ideas (p. 8). La importante "lacuna" (p. 9) que espera rellenar surge de la escasa atencion que los estudiosos de Machiavelli han dado a la conexion del pensamiento y la obra del pensador florentino con la etica y el mundo teorico griego.

Con terciada madera de teorica politica, y no tanto de historiadora, Benner se pregunta y especula sobre los motivos de esta negligencia. Y las respuestas que da apelan mas a la imaginacion politica y al pensamiento creativo que al reverencial apego de los historiadores a las fuentes. Asi, respecto de las tradicionales dudas historicas acerca de si Niccolo leia en griego, Benner argumenta que, precisamente por tratarse de dudas, no disponemos de evidencias que justifiquen lo contrario. Ademas, "aun si su griego era pobre o inexistente las obras de tucidides, Jenofonte, Platon, Aristoteles y Plutarco--aunque posiblemente no las de Polibio--estaban disponibles en latin y, en ciertos casos, en toscano vernaculo" (p. 9) (4). Del mismo modo, diluye la admiracion de Machiavelli hacia sus elogiados romanos (tacito [circa 55-129], Salustio [86 a. C.-34 a. C.] y Tito Livio [59 a. C.-17 d. C.]), describiendolos como "analistas criticos" (ibidem) de la corrompida y otrora virtuosa republica romana. Tambien como deudores de la tradicion de pensamiento inaugurada por Tucidides (circa 460 a. C.-circa 396 a. C.), Jenofonte (circa 431 a. C.-354 a. C.) y Platon (circa 427 a. C.-347 a. C.); criticos tambien ellos de la "autodestructiva democracia ateniense" (ibidem). Aunque la autora no lo diga en estos terminos, lo que esta aplicando con bastante intuicion no es un recurso heuristico cualquiera, ni esta constrinendose a una rigurosa exegesis de fuentes objetivas historicas. Mas bien esta echando mano de un recurso retorico, el de la analogia, para poder interpretar a Machiavelli. Cabe preguntarse, sin embargo, por el uso que ella hace del termino critico y, especialmente, del concepto filosofia critica griega. Aun con todo lo novedoso y fertil que aporta el inscribir la obra maquiavelina en el contexto epistemologico de la tradicion griega (pp. 52-53), esta aproximacion se hace al precio de achacarle al florentino una concepcion socratica de escritura y argumentacion, es decir: dialectica (5).

Esto no supone para la autora mutilar los importantes trazos retoricos del pensamiento maquiaveliano, algo bastante improbable si se atiende a la fundamentacion cuidadosa de estudiosos del humanismo renacentista como Quentin Skinner, Maurizio Viroli o J. G. A. Pocock--autores cuya aportacion Benner recoge--; pero lo que si implica es subsumir el componente retorico al compromiso con "cuestiones eticas y filosoficas", compromiso que ella entiende como previo a los usos de la retorica y como medicinas en la obra de Niccolo que permitirian "discriminar entre mas o menos reflexivos usos de la retorica, y reconocer usos corruptos o imprudentes de buenas palabras" (p. 38) (6).

Asi, los medicamenta verborum de los retores humanistas del Renacimiento son trastocados por una suerte de metodologia socratica dialectica, siempre lista para la discriminacion y la reflexividad. Se supone que esto presta servicio al buen ciudadano, aunque vale preguntar si no se trata tan solo de arrojarlo a nuevos controles frente a la corrupcion de un mundo politico en decadencia. Como heredera de la tradicion del pensamiento politico calvinista que hoy impera, no sin fisuras, a ambos lados del Atlantico, Erica Benner no escapa al entendimiento de la res publica a partir de la regimentacion y militarizacion del foro interno de la ciudadania. De ahi que, para nuestra autora, uno de los mayores aportes de la filosofia etica de un genio como el de Machiavelli sea el de cultivar el estudio de "ejemplos de formas daninas de persuasion [a fin de que] la gente pueda agudizar sus habilidades para identificar las estrategias manipulativas y pueda resistirse a ellas" (ibidem) (7). A partir de este sentido tan predador y vigilante habria que entender la metafora socratica de la caza, empleada tanto por Jenofonte como por Platon y rescatada por la autora, como forma de desenmascarar la verdad a traves de "razonamientos dialecticos junto a otros" (p. 120). El objetivo es discriminar lo aparente de lo verdadero a la hora de establecer juicios relacionados con la virtud politica y su ausencia. El tercer capitulo del libro, "Imitation and Knowledge" (pp. 101-134) abunda en esta idea para dejar bien atado ante el lector un criterio que la experiencia tiende a contravenir: que la filosofia es la captura a la brava de la verdad y no tanto lo que su propio nombre indica, esto es: amor a la sabiduria (8). Sera tal vez por esto que un estudio asi de meticuloso con los escritos maquiavelianos puede dejar alegremente de lado sus piezas literarias, obviando sus obras de teatro, biografias, cartas y poemas, como si fuesen ingredientes desdenables que hay que discriminar o segregar como un elemento impuro del pensamiento (9). Absorbida por los escritores socraticos que con tanto esfuerzo ha estudiado, a Benner le parece que entendida a partir del Eros, la filosofia es una idea un tanto pretenciosa y vana, mas propia de sofistas y "autoproclamados 'filosofos' que utilizan la palabra para anunciar su propia y supuesta sabiduria" (p. 488)10. Un comentario desconcertante para alguien que ha leido con delicadeza a Leo Strauss (1899-1973) y que simpatiza con la idea--straussiana--que observa en Niccolo a un escritor esoterico (pp. 490-491).

Esta manera de acercarse a la filosofia y a la teoria de Machiavelli se proyecta tambien sobre la forma en la que el libro se estructura. Se presenta divido en cuatro partes--"Contexts" (pp. 15-97), "Foundations" (pp. 101-168), "Principles" (pp. 213-364) y "Politics" (pp. 367-483)--a su vez subdivididas cada una de ellas en varios capitulos, doce en total. El comienzo de cada apartado resume y agrupa, generalmente en dos posturas opuestas o antagonicas, las interpretaciones de otros autores sobre puntos especificos tratados por Machiavelli. En la mayoria de los casos, las dos corrientes de interpretacion en cuestion son, por un lado, las que ven en Niccolo a un "empirista", un "realista" --en palabras de Ernst Cassirer (1874-1945): el fundador de "una nueva ciencia de la politica" (p. 169)--y, por tanto, un pensador que rompe con todas las consideraciones eticas y religiosas previas. Y, por otro lado, la de aquellos autores que aprecian en el a un humanista arraigado en la tradicion etica y civica de la Antiguedad. Los esfuerzos de Benner parecen apuntar no solo a sintetizar posturas contrapuestas, sino a dar una clave interpretativa diferente, aunque no del todo original, ya que paradojicamente acaba por parasitar las interpretaciones previas. En este esquema tan dialectico que se replica una y otra vez en el inicio de cada capitulo retumba estridente el eco del ars disputatrix escolastico (11) que concibe el acceso al conocimiento solo a partir de la contienda y el tironeo teorico. En este aspecto, el libro no hace mas que desalentar la disposicion mental del lector, que a estas alturas ya presiente que no encontrara aqui consuelo ninguno para el alma ni antidoto para las ansiedades y tensiones que seguramente genera el pensar en profundidad la politica.

Por ello, cuando hacia el final de paginas y paginas que aportan tantas voces al estudio del maestro florentino la autora elabora la concepcion de hombre y ciudadano que ella ve en Machiavelli--"una incorregible e inestable mezcla de pulsiones animales y capacidades para la auto disciplina, de natural egoismo, de un lado, y capacidades para reconocer razones para limitar los propios apetitos, del otro" (p. 492) (12)--una siente ganas de volver a las cartas que Niccolo envio a su amigo Francesco Guicciardini (1483-1540). En concreto, a aquella de 1525 que firmo como "Niccolo Machiavelli, historico, comico et tragico" (13). Al menos, para poder respirar y relajarse un poco, y quizas, con el concurso de Fortuna y la asistencia de Eros, visitar en esos margenes tan libres y reverdecidos de su pensamiento una lectura mas apaciguada y ensonada que la que la autora nos propone.

(1) Erica Benner se doctoro en Oxford en el ano 1993. Desde entonces ha sido profesora visitante en diversos centros europeos, entre ellos: el Instituto de Filosofia de la Universidad de Varsovia (1993-1995), la Universidad de Oxford (1995-1997) y la London School of Economics (1997-2002). En los ultimos anos ha ensenado en la Universidad Central Europea, en Budapest, ademas de ser Alexander Von Humboldt Fellowship por la Universidad Libre de Berlin, ciudad donde actualmente reside. Gran parte de su trabajo ha estado orientado al estudio del nacionalismo, como atestigua su libro Really Existing Nationalisms (Oxford University Press, Oxford, 1995) y diversos articulos de investigacion publicados en revistas de renombre, entre los que cabe destacar: "Is there a Core National Doctrine?": Nations and Nationalism, vol. 7, n.o 2 (2001); "Nationality without Nationalism": Journal of Political Ideologies, vol. 2, n.o 2 (1997), pp. 189-206; "Nationalism within Reason": Australian Journal of Politics and History, Special Issue on Nationalism, vol. 43, n.o 1 (1998), pp. 131-142 y "Marx and Engels on Nationalism and National Identity": Millennium, vol. 17, n.o 1 (1998), pp. 1-23.

(2) Benner fundamenta su estudio en continuo dialogo con las lecturas de teoricos politicos de envergadura y calidad exquisita: Francis Bacon (1561-1626), Alberico Gentili (1552-1608), James Harrington (1611-1677), Henry Neville (1620-1694), Baruch Spinoza (1632-1677), Jean Jacques Rousseau (1712-1778), Friedrich Meinecke (1862-1954), Leo Strauss (1899-1973), Harvey Mansfield, Sheldon S. Wolin, J.G.A. Pocock y Quentin Skinner entre otros. La lista es aun mas larga si se atiende a las anotaciones de la autora sobre el trabajo de Allan H. Gilbert (considerado el traductor canonico de Machiavelli al mundo anglosajon) o la copiosa bibliografia que comenta e incorpora de investigadores noveles.

(3) "While the interpretation offered in the present study was originally inspired by some of the readings just set out, in the end i had to work out my own answers to questions posed by early readers. Nonetheless, this is not intended as an interpretation sui generis, but as a renewal of a very old tradition of Machiavelli readership: one that sees him as a moral philosopher whose political theory is based in the rule of law, and whose 'manner' and 'matter' of writing are heavily indebted to ancient Greek ethics".

(4) "Even if his Greek was poor or non-existent, the writings of Thucydides, Xenophon, Plato, Aristotle, and Plutarch--though possibly not of Polybius--were all available to him in Latin translation, and in some cases in Tuscan vernacular".

(5) "Machiavelli's conceptions of truth and knowledge are non-dogmatic and critical, but entail the rejection of extreme skepticism. What Machiavelli counts as true, or an object of knowledge, is the best possible account of a thing; and one can only judge whether a particular account is best if it is compared with others. His methods of writing demonstrate his commitment to this dialectical position" (p. 126). [Las concepciones de Machiavelli de la verdad y el conocimiento son no dogmaticas y criticas, pero conllevan un rechazo del escepticismo extremo. Lo que Machiavelli entiende por verdad, o como objeto de conocimiento, es el mejor relato posible de una cosa; y uno solo puede juzgar si un relato particular es el mejor si es comparado con otros. Sus metodos de escritura demuestran su compromiso con esta posicion dialectica].

(6) "[D]iscriminate between more and less reflexive uses of rhetoric, and to recognize corrupt or ill-judged uses of good words". Cursiva en el original.

(7) "[E]xamples of detrimental forms of persuasions, [in order to] people can sharpen their abilities to identify manipulative strategies and build up resistance to them". La cursiva es nuestra.

(8) Claro que el lector ya iniciado compartira con la autora que en el mundo politico que Machiavelli plasma raramente las cosas son como aparentan. Sin embargo, de este principio no se deduce ningun argumento dialectico per se, ni puede descartarse de su obra una comprension si bien astuta, algo mas pacifica sobre el problema de la verdad.

(9) Tan solo es citado una unica vez uno de los poemas de Machiavelli, los Tercetos sobre la Ambicion (p. 195) para referirse a los devastadores efectos en italia del fracaso en el establecimiento de leyes fuertes que pongan limites a la ambicion humana. No hay ninguna alusion a sus Tercetos sobre Fortuna, ni a la Vita de Castruccio Castracani da Lucca, Mandragola, Clizia o L 'Asino d'Oro.

(10) "[Both Socrates and later participants in this tradition disavowed the name of philosopher as a conceit when applied to oneself. Although the word properly means 'lover of wisdom', this meaning had often been corrupted by] ... self-proclaimed 'philosophers' who use the word to advertise their own ostensible wisdom".

(11) En cuanto a las diversas apropiaciones del razonar dialectico sobre el entendimiento y las formas retoricas del pensamiento puede consultarse la resena que le dedica Jorge Loza-Balparda al libro de Bryan Garsten, Saving Persuasion. A Defense of Rhetoric and Judgment, Harvard University Press, Cambridge, London, 2009. Jorge LOZA-BALPARDA, "Una defensa de la retorica y el juicio": Foro Interno, n.o 10, (2010), pp. 137-154.

(12) "[A]n incorrigible unstable mix of animal drives and capacities for self-discipline; of natural selfishness on the one hand, and on the other capacities to recognize reasons to limit one's own appetites...". La cursiva es nuestra.

(13) "De Niccolo Machiavelli a Francesco Gucciardini", Lettera no 291, Firenze, 21 de octubre de 1525, http://www.classicitaliani.it/machiav/mac64_let_07.htm (19/6/2012).
COPYRIGHT 2012 Universidad Complutense de Madrid
No portion of this article can be reproduced without the express written permission from the copyright holder.
Copyright 2012 Gale, Cengage Learning. All rights reserved.

 
Article Details
Printer friendly Cite/link Email Feedback
Author:Vazquez, Silvina
Publication:Foro Interno
Article Type:Resena de libro
Date:Jan 1, 2012
Words:2736
Previous Article:Walter Benjamin, Suenos.
Next Article:Ben Berger, Attention Deficit Democracy.

Terms of use | Privacy policy | Copyright © 2018 Farlex, Inc. | Feedback | For webmasters