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Entre la fertilidad agricola y la generacion humana: el rol fecundante del mono entre los antiguos nahuas.

Between agricultural fertility and human generation: the fertilizing role of monkey among ancient Nahuas

El estudio del simbolismo de los animales entre los nahuas refleja las concepciones que ellos tuvieron del ambito natural; del mismo modo, muestra su tendencia a humanizar y divinizar la naturaleza. Los nahuas se valieron de las propias caracteristicas observadas en los animales en el momento de atribuirles determinados significados, los cuales fueron integrados a su corpus de ideas cosmovisionales.

El animal en el que centro la mirada es el mono. (2) Este mamifero mantuvo una multiplicidad de valencias simbolicas (Najera, 2000:52, 54) que le permitieron estar vinculado a diversos ambitos de la cultura nahua, que van desde los aspectos naturales deificados, como el viento, hasta aquellos de caracter ludico-ritual, como la danza y el juego de pelota. Estas asociaciones son identificadas en los codices, la escultura en piedra, las figurillas ceramicas y en los documentos escritos y pictoricos coloniales. En general, los significados asignados al mono fueron compartidos por otros grupos mesoamericanos de diferentes temporalidades, y continuan presentes entre los pueblos indigenas.

Los significados del mono nos son asequibles a partir de dos aspectos: la esencia que definia el signo de dia ozomatli--mono en nahuatl--, que era el decimoprimero del tonalpohualli (calendario de 260 dias), y la identidad de su dios regente, Xochipilli. La carga del signo ozomatli generalmente era favorable, pero, como ocurria con todos los signos del calendario bajo los cuales las personas nacian, la buena fortuna que poseyeran podia ser trastocada por el comportamiento inmoral.

La esencia del signo mono radicaba en los ambitos del entretenimiento, del placer, del arte y de la sexualidad--principalmente en su aspecto desbordado--; en resumidas cuentas, abarcaba lo que tuviera que ver con el desenfado de la vida. Al hablar sobre el grupo de divinidades solares de la fertilidad, Henry B. Nicholson (1975:418) senala que estas expresaron el lado mas ligero del culto sacrificial, guerrero y sanguinario. En el ambito animal, el mono fue precisamente el que encarno esa esfera de menor seriedad entre los nahuas. Justamente, Xochipilli-Macuilxochitl encabezaba dicho grupo, cuyos ambitos de accion estuvieron empalmados con los del mono, o, mejor dicho, el simio, debido a su caracter jugueton y amistoso, entre otros aspectos, fue el animal idoneo para encarnar el simbolismo de tal deidad. (3)

Un simbolismo del mono que no es totalmente explicito en los pronosticos del tonalpohualli, pero que se conoce a partir de otro tipo de informaciones y se infiere mediante la estrecha relacion que mantuvo el mamifero con Xochipilli, es el de fertilidad. Dicho simbolismo es justamente el que quiero destacar en este trabajo, que fue proyectado tanto en el ambito agricola como en el humano. De manera sobresaliente, la figura del simio intervino en el buen desarrollo del ciclo agricola, desde el cultivo de la semilla hasta la cosecha del fruto maduro, asi como en la reproduccion humana.

El objetivo principal de este texto es reconstruir los contextos de aparicion del simio en la cultura nahua del Posclasico, especificamente en los que se manipularon las ideas de fertilidad, procreacion y abundancia atribuidas a el. La manera de llevarlo a cabo es mediante la conjuncion del material arqueologico y el dato historico. De esta manera, encontramos la presencia del mono en sitios rurales y en el centro ceremonial de una ciudad estatal; en el culto a los cerros y al agua; y en la fiesta de una veintena vinculada con los dioses del pulque y la cosecha.

En varios apartados, la metodologia que sigo en la presentacion de los datos referentes al ozomatli es su exposicion conjunta con el complejo de animales que sostuvo valores simbolicos similares a aquel. Dicho complejo estuvo conformado por el perro, el tlacuache y la lagartija, entre otras criaturas. La nota comun en todas ellas es su relacion con la fertilidad y la sexualidad; tambien con el fuego. Esta forma de proceder permitio profundizar en determinados significados del mono.

FERTILIDAD Y SEXUALIDAD: VALORES SIMBOLICOS DEL MONO Y OTROS ANIMALES ASOCIADOS

Un dato indiscutible de la influencia que ejercia el mamifero en la fructificacion de la tierra es proporcionado por fray Diego Duran (2002, t. II, tratado III, 6[grados] mes del ano:261), quien afirmo que los indios solian colgar rostros de simio, de perro y de diversos dioses en sus palos plantadores. (4) Aunque esta practica era generalizada, senala el dominico que la acostumbraban mayormente en Chalco. (5) Una idea similar igualmente se expresa en el Codice magliabechiano (1903:f. 12v), donde el signo de dia ce ozomatli es senalado por la cabeza del mono con una mazorca de maiz detras envuelta en hojas. (6)

En el contexto ritual, el perro tambien desempeno un rol similar. Cuando habia sequia, los nahuas de Tlaxcala llevaban en procesion a gran cantidad de "perros pelones", ricamente ataviados, hacia el templo llamado Xoloteopan, donde los sacrificaban por extraccion del corazon. Este holocausto estaba dedicado al dios de la lluvia. Poco despues del evento comenzaba a llover y relampaguear con tal intensidad, que incluso la gente no alcanzaba a guarecerse en sus casas (Munoz Camargo, 1998:166). En otra parte de su obra, Munoz Camargo (ibid.:100) senala que Xoloteopan era unos cerros. La traduccion de este locativo es "Templo de Xolotl", lo que corresponderia a una estructura de culto dedicada a este dios. Por otro lado, Xoloteopan como nombre de cerros mantiene coherencia, pues estos eran uno de los lugares donde se les ofrendaba a los tlaloque durante sus fiestas, como Atlcahualo y Tozoztontli (Sahagun, Florentine Codex, (7) 1951, lib. II, cap. XX:42; 2002, t. I, lib. II, cap. I:135; cap. II:138). Asi, es posible que el templo Xoloteopan estuviera ubicado en la cima de un cerro. (8) Por otro lado, la relacion entre Xolotl y los dioses de la lluvia esta dada a partir de Quetzalcoatl, quien era hermano gemelo de Xolotl y que personificaba los fuertes vientos que anunciaban las aguas (Sahagun, 2002, t. I, lib. I, cap. V:73).

En la fiesta de Huey Tecuilhuitl, entre los jovenes guerreros se portaban orejeras y bezotes en forma de lagartija y de perro, entre otros disenos (ibid., t. I, lib. II, cap. XXVII:215). Estas figuras mantuvieron un simbolismo acorde con los ritos principales que se efectuaban en dicha celebracion, los cuales tenian el objetivo de apresurar la llegada de las lluvias y hacer florecer el grano (Graulich, 1999:390), pues en este tiempo habia escasez de alimento y la consiguiente hambruna (Sahagun, 2002, t. I, lib. II, cap. XXVII:214), y se dice que "solian morir muchos de hambre" (Codice Tudela, 2002:f. 18r; Costumbres, fiestas ..., 1945-1948, f. 345r:45).

El simbolismo de fertilidad de la lagartija igualmente se aprecia en un pasaje de las postrimerias de Tollan. Despues de que Quetzalcoatl efectuara diversos sacrificios a los dioses para calmar su ira por las faltas que habian cometido los toltecas, "aparecio sobre la tierra una lagartija escarbando, dandole a entender que ya cesaba el castigo del cielo y que la tierra daria frutos ... " (Codice Vaticano A, 1996:f. 7v). (9)

Fertilidad y sexualidad son dos conceptos consustanciales en el pensamiento nahua precolombino: uno deriva en el otro, y viceversa. Esto aplica tanto en el ambito humano como en el animal. En el humano, las tierras en extremo fertiles de cuextecas y tlalhuicas contribuyeron a la construccion de una sexualidad exuberante de estos grupos etnicos por los nahuas (Echeverria y Lopez, 2012:197). En el animal, la lagartija, por ejemplo, tambien estuvo vinculada con la virilidad masculina. En las imagenes de codices donde los signos de los dias acompanan diferentes partes del cuerpo, dicho reptil se asocia al pene (Codice Borgia, 1980:lams. 17, 53, 72; Codice Vaticano 3 773, 1972:lam. 96). Al respecto, Seler (1980, t. I:78) sugiere que "el significado original del signo cuetzpalin [es] la lujuria o el estimulo de la lujuria, el instinto sexual, y que de este significado original se derivo la otra significacion, la idea de la fuerza fecundante atribuida a este signo".

En el caso del tlacuache, la idea de fertilidad depositada en el le hizo desempenar un importante papel durante el parto. Cuando la mujer tenia problemas para parir y mucho dolor, se le suministraba, entre otros medicamentos, un te preparado a partir de la cola del marsupial -especificamente dos dedos--. (10) Como este producto animal tambien era un expelente, se recomendaba para eliminar el feto (Sahagun, FC, 1969a, lib. VI, cap. XXVII:159; cap. XXX:167; De la Cruz, 1991, cap. XI, f. 57v:81). (11) De acuerdo con Martin de la Cruz (1991, cap. XI, f. 57v:81), igualmente se preparaba un unguento para ser aplicado en la parturienta, que, ademas de incluir cola de tlacuache, tenia por ingredientes pelos y huesos de mono molidos. En este orden de ideas, ozomatli era uno de los cinco signos de dia propicios para que la joven pareja contrajera matrimonio (Sahagun, FC, 1969a, lib. VI, cap. XXIII:129). La eleccion de este signo de dia seguramente estuvo encaminada a favorecer la reproduccion.

El vinculo del simio con el embarazo fue registrado por Calixta Guiteras (1996:95-96) entre los tzotziles en la decada de los sesenta, pero en un sentido negativo. Sobre los riesgos que puede contraer una mujer embarazada en San Pedro Chenalho, se dice que el feto puede ser apartado temporal o permanentemente del utero de la madre por el mono o la mona, lo cual se considera "robo". Al dormir, puede despertarse a la medianoche y darse cuenta de que ya no esta embarazada, momento en el que se percata de que ha sido victima del hurto y de que su criatura se encuentra en el utero de otra mujer. Esta ultima despierta con la sensacion de una pequena masa. Si la criatura ha sido sustraida por la mona, la verdadera madre tiene su regla y podra embarazarse en el futuro; pero si es el mono quien se la lleva, menstruara un mes mas tarde y nunca quedara encinta, pues recibio el "escalofrio" de aquel. Tambien se afirma que el max (mono) se llevo el ch'ulel del feto, su alma. (12) Lo anterior nos hace preguntar a que ambito del cosmos pertenece el mono. Por el momento senalare que para los mayas se asocia a lo bajo, lo humedo, lo oscuro (Najera, 2012:154-155) y lo frio (Gossen, 1989:60). (13) Se volvera a esto al final del texto.

Bajo esta logica, si el estado de embarazo implica un aumento de calor, la influencia del simio atenta contra la criatura y el proceso de concepcion en si mismo, pues la mujer es contagiada por su frialdad, a tal grado de volverla esteril. (14) El mono actua en el feto a la manera de los seres sobrenaturales frios, quienes se apoderan de aquello que mas desean: el alma de la gente, pues es de calidad caliente.

La realidad observable determino las atribuciones fertiles asignadas al tlacuache, al perro y al mono. El periodo de gestacion del tlacuache dura menos de 20 dias y pueden llegar a nacer hasta 16 crias; (15) el apareamiento del perro es un evento que se presencia con regularidad, mientras que el mono es un dispersor de semillas. Ya fuera por una logica magica o religiosa, la presencia de estos tres animales ayudo a mitigar las preocupaciones diarias de los campesinos nahuas concernientes a la agricultura, la fecundidad y la salud. Esto se refleja con insistencia en la cultura material.

Es muy sintomatico que los tres animales mayormente representados del repertorio faunistico--19 especies--contenido en las figurillas del sitio posclasico de Yauhtepec, en el estado de Morelos, fueran, precisamente, en ese orden, el perro, el tlacuache y el mono (Smith, 2005:51; vease 2002:103). Senala Michael Smith que las figurillas constituyeron elementos basicos del inventario de artefactos domesticos tanto de las casas de la gente comun como de las de la elite, y este mismo patron se encontro en otros dos sitios al oeste de Morelos: Cuexcomate y Capilco. Respecto del uso y significado de las figurillas ceramicas, el arqueologo sugiere su utilizacion en rituales domesticos relacionados con la curacion y la fertilidad (Smith, 2005:53), afirmacion que tiene sustento en las fuentes historicas (Duran, 2002, t. II, tratado III, tercer mes del ano:251-252). (16) A partir de las propiedades beneficiosas del tlacuache y del mono, Cecelia Klein y Naoli Victoria (2009:354) sugieren que las figurillas ceramicas identificadas con estos "fueron seguramente utilizadas principalmente para propositos medicinales". Creo, mas bien, que el simbolismo primario que se quiso destacar en dichas figurillas fue el de fertilidad. Y en el caso particular del mono, este simbolismo fue predominante en el pensamiento nahua prehispanico, como lo demuestro a lo largo del texto.

En contraste con la abundancia de figurillas en contextos domesticos, este tipo de material es practicamente inexistente en las ofrendas del Templo Mayor de Tenochtitlan (Smith, 2002:107; Klein y Victoria, 2009:327, 368, nota 1). Una excepcion de la aparicion de figurillas en contexto de estado son las ofrendas excavadas al pie del templo circular de Ehecatl, en Tlatelolco. Durante tres temporadas de campo, se rescato una coleccion de 57 figurillas, que, en su gran mayoria, fueron depositadas en el centro del complejo ceremonial. Las que se caracterizan por ser solidas y zoomoorfas representan, significativamente, a un mono, un tlacuache hembra con su cria en el dorso y un perro (Guilliem, 1997:111, 113, 126).

La figurilla del ozomatli mantiene una posicion sedente con las piernas cruzadas al frente, (17) el torso gira a la derecha, el brazo izquierdo esta semiflexionado hacia afuera y el derecho, incompleto, se encuentra a la altura del pecho. Su cabeza es adornada por la tipica cabellera cresta (Guilliem, 1997:126, fig. 26) con que es representado el mono en codices y en los materiales arqueologicos. (18) La figurilla del tlacuache hembra con su cria en el dorso (19) funciono como sonaja (Guilliem, 1997:127, fig. 27) y fue localizada en un cesto cremado, mientras que la figura del perro tambien se encontro dentro de dicho cesto (ibid.:126; Guilliem, 1999:161-162). Este dato apunta a otro de los simbolismos relacionados con el complejo de animales de fertilidad y sexualidad: el fuego. Sobre este aspecto se profundizara en el siguiente apartado.

Otras figurillas que completan el significado de las ofrendas dedicadas al templo de Ehecatl fueron representaciones femeninas, asi como masculinas con atribuciones de Ehecatl-Quetzalcoatl y Xipe Totec (Guilliem, 1997:134).

De acuerdo con Salvador Guilliem (1999:211), el deposito de las ofrendas en el templo de Ehecatl, tambien conformadas por entierros, fue el resultado de una actividad ritual propiciatoria dirigida a dicha deidad, que buscaba remediar las desgracias provocadas por la gran sequia de 1454. (20) Si nos basamos en los relatos tenochcas de dicho evento, el objetivo de las ofrendas fue apresurar las lluvias. Previamente al acto de exhortar a su pueblo a buscar su propio sustento, Motecuhzoma Ilhuicamina, junto con el Cihuacoatl, celebro la fiesta de Huey Tecuilhuitl con el fin de aplacar la "gran sequia y esterilidad del tiempo, para que viniera el verano y las aguas" (Alvarado Tezozomoc, 1944, cap. XXXIX:165; Duran, 2002, t. I, tratado I, cap. XXX:296). Ademas de este posible simbolismo de las ofrendas, deben tomarse en cuenta la identidad y el ambito de accion del dios al que estuvieron dedicadas.

Quetzalcoatl era llamado teyocoyani, "el que crea a la gente", y bajo tal calidad intervenia en la concepcion (Sahagun, FC, 1969a, lib. VI, cap. XXXIII:181; cap. XXXVII:202). Las mujeres esteriles le hacian ofrendas para quedar embarazadas (Torquemada, 1975, t. III, lib. VI, cap. XXIV:86), mientras que en Etzalcualiztli los hombres "se sacrificaban de sus naturas, que ellos llamaban motepulizo, que quiere decir esta suciedad sacrificada [...], que esto hacian por que su dios tuviese por bien de darles generacion" (Codice magliabechiano, 1903:f. 33v). (21) En el tiempo mitico, Quetzalcoatl se sangro el pene sobre los huesos humanos extraidos del Mictlan para dar vida a los hombres (Leyenda de los soles, 2002:179, 181). Este rol de dador de vida (vease Lopez Austin, 1999:36), (22) como senalan Klein y Victoria (2009:353), puede explicar las esculturas y figurillas de piedra y ceramica de Ehecatl que lo muestran con el pene erecto y magnificado (Franco, 1961; Ochoa, 1971). (23)

Ante un evento de muerte provocado por la sequia, la puesta en practica del simbolismo de Ehecatl-Quetzalcoatl y de animales identificados con el, como el mono y el tlacuache, (24) ademas del perro, resulto idonea. Mediante estas figuras se anunciaban y promovian las lluvias, se intervenia en la fructificacion de los cultivos, y, coronando las funciones propiciatorias, se ejecutaba la potencia creadora de Quetzalcoatl, que actuaba directamente sobre la reproduccion humana. (25)

La presencia conjunta de las anteriores criaturas, ya sea el mono acompanado del perro o del tlacuache, la encontramos en sitios anteriores al Posclasico. En el palacio de Zacuala, en Teotihuacan, la fauna representada en mayor numero fue el perro y, en seguida, el simio (Sejourne, 2002:92). En el centro de Veracruz, Alfonso Medellin excavo un grupo de figuras zoomorfas pertenecientes al complejo de "caritas sonrientes", conformado por monos, jaguares, sapos y tlacuaches con el pene visible y frecuentemente erecto. Junto con Frederick Peterson, Medellin sugirio su pertenencia a un culto o rito de fertilidad. Dichas figuras fueron utilizadas como soportes para grandes y elaboradas plataformas, sobre las que se montaron altos arcos de los cuales se balancean monos arana (Medellin y Peterson, 1954:166, 168). Este motivo escultorico, el del simio en actitud de balanceo, es comun en la escultura ceramica clasica de Veracruz (Easby y Scott, 1970:176, fig. 138).

EL MONO Y EL COMPLEJO DE ANIMALES VINCULADOS A LA SEXUALIDAD Y AL FUEGO

En un principio me resulto extrano que la figura del mono fuera un motivo de decoracion de braseros, y no solo durante el Posclasico, pues Laurette Sejourne (2002:101) encontro en Teotihuacan un tipo de estos frecuentemente ornados con imagenes de simios, entre otros disenos. Esta evidencia material conduce de inmediato a la asociacion del mamifero con el fuego. Una primera idea me fue sugerida a partir de la asimilacion del dios del fuego con Huehueteotl, lo que me remitia a la nocion de antiguedad: el mono es un ser humano de una era pasada; es el antecesor de los hombres del presente (Popol vuh, 2005, parte II, cap. I:69; Graulich, 1999:400). (26) Aunque no descarto esta hipotesis, creo que puede encontrarse una respuesta mas acertada si abordamos al ozomatli junto con el grupo de animales que mantuvieron una valencia sexual entre los nahuas. El elemento comun que une al tlacuache, al perro, la lagartija, el coyote, el murcielago y el alacran es el fuego. Considero que este vinculo se funda, precisamente, a partir del ambito de sexualidad en el que participaron. La relacion del mono con el fuego estuvo dada, entonces, por su naturaleza sexual. Sin pretender ser exhaustivo, quiero presentar algunos datos que, de una u otra forma, hablan de la ligazon de estos animales con aquel elemento y con el sexo.

Antes de entrar en materia, debo remitirme a una de las metaforas del sexo entre los antiguos nahuas: la produccion del fuego (Seler, 1980, t. I:67; Graulich, 1983:580-581; Olivier, 1999:118; 2004:470; Echeverria, 2012:158). Dicha metafora explica la conjuncion del sexo y del fuego en determinadas criaturas. Los nahuas concibieron el acto sexual como un hecho que generaba calor, debido con seguridad a la friccion de los cuerpos. Esto se expresa con claridad en una cita de Torquemada (1975, t. III, lib. X, cap. XXXIII:419). Al hablar del tlecuahuitl, que eran los palos para sacar fuego, el franciscano afirmo que a estos les llamaban tletlaxoni, que quiere decir "el que arroja o da fuego, que son dos palillos pequenos que puesto uno sobre otro y ludiendo [frotando] el macho en el que sirve de hembra, va sacando de el una harina muy molida y entre ella el fuego ...". El apoyo iconografico de esta cita esta dado por la lamina 12v del Codice Vaticano A (1996). Ahi se muestra a una pareja, cubierta por una manta, que se mira de frente y que tiene las piernas entrelazadas. En medio de ellas se encuentra un pedernal, y sobre la cabeza de cada una de las figuras se yergue una cana. (27) "Es probable que las dos canas [...] signifiquen un palo sacador de fuego, que el pedernal simbolice el fuego que saca con el y que el conjunto sea una representacion simbolica de la union sexual" (Seler, 1980, t. I:67).

En el Museo Nacional de Antropologia (28) se conserva un bello brasero tripode de borde ondulado descubierto en Malinalco, cuyo cuerpo esta decorado mediante la tecnica de incision a partir de tres imagenes de mono de cuerpo completo (fig. 1). Se distinguen por la cabellera cresta, las pulseras y tobilleras de chalchihuitl con dos bandas, y por portar flores con hojas en las manos. Tambien salen dos virgulas de sus bocas. Los monos se representan en una pose dinamica. Segun Felipe Solis y Roberto Velasco (Breuer et al., 2002:428, fig. 116), el borde ondulado del brasero recuerda una flor abierta y cada soporte tiene la forma de una flor diferente con sus estambres y pistilos.

Aunque los citados autores no identificaron la flor que cargan los monos, bien podria corresponder al fruto del cacao. Esta identificacion es posible a partir de su cotejo con una de las imagenes plasmadas en el convento agustino de la Transfiguracion, precisamente en Malinalco. En la pared este, a la izquierda del emblema de la Virgen Maria, se representaron unos monos en lo alto de un arbol. Los frutos de este, reconocidos como cacao (White y Zepeda, 2 0 05:74), guardan una cercana semejanza con aquella flor. Es probable que en tiempos antiguos los indigenas del area de Malinalco tuvieran cierta predileccion por representar al simio asociado al cacao, y que haya sido un motivo que subsistio durante la Colonia. A diferencia del centro de Mexico, este vinculo tuvo una gran fuerza en el area maya, tal como lo ha demostrado Martha Ilia Najera (2012).

En 2002, la Direccion de Salvamento Arqueologico del INAH excavo un basurero ritual antiguo en lo que fuera el centro ceremonial prehispanico de Coyoacan. Los objetos ceramicos pertenecientes al yacimiento permitieron fecharlo para el periodo Azteca III Temprano. Uno de los hallazagos fue el fragmento del cuerpo de un brasero loza Texcoco, en el que se muestran dos figuras de mono (Declercq, 2010:11, 55, 141, 142, foto 45) con sus rasgos fisicos y postura tipicos: barrigon, con peinado de copete y brazos extendidos a los lados y hacia arriba. Una particularidad de gran cantidad de los objetos es que fueron quemados (ibid.:57).

Vale la pena recordar algunos de los objetos que conformaron las ofrendas depositadas al pie del templo de Ehecatl, en Tlatelolco. De las figurillas exhumadas, las zoomorfas representaron a un mono, un tlacuache con su cria y un perro. Aunque solo las dos ultimas fueron localizadas en un cesto cremado, no creo que deba desestimarse una posible relacion del ozomatli con el fuego en este contexto arqueologico. El significado de fertilidad de estos tres animales se ve reforzado por la funcion creadora del dios al que estuvieron dedicadas dichas ofrendas, y el objetivo que se perseguia: propiciar a Quetzalcoatl para que contrarrestara los efectos mortales de la sequia que asolaba la ciudad.

[FIGURA 1 OMITIR]

Ahora bien, uno de los relatos indigenas mas difundido sobre el territorio mesoamericano es el del robo del fuego, cuyo protagonista corresponde con frecuencia al tlacuache. Segun se cuenta, nuestro Prometeo americano lo toma con su cola para poder llevarselo. Esto explica por que el marsupial la tiene pelona. (29) Un ejemplo: narran los totonacos que al darse cuenta el tlacuache que el Nino Jesus tenia hambre, pide permiso en una casa para calentarse frente al fogon. En un descuido de los duenos, la criatura toma un tizon con su cola y escapa, y posteriormente se lo entrega a Maria. Desde ese momento, el marsupial tiene la cola blanca, pelada por el fuego (Ichon, 1973:95-96). El antecedente prehispanico de la asociacion del tlacuache con dicho elemento lo podemos encontrar en el Codice Fejervary-Mayer, donde aparece con atavios similares a los de Huehuecoyotl (Olivier, 1999:118, nota 12). Este dios, "Coyote viejo", se identifico con Xiuhtecuhtli (Seler, 1980, t. I:79). En los codices Tudela (2002:f. 72r) y Magliabechiano (1903:f. 86r) observamos a un coyote con volutas de humo y llamas enfrente de el o rodeandolo, junto con cuatro figuras humanas, de las cuales dos arrojan copal a un brasero. En el Tudela se asienta la glosa: "Xutecle [sic, Xiuhtecuhtli], dios del fuego".

Guilhem Olivier (1999:118) ha comentado sobre la sexualidad incontinente del coyote (vease Seler, 1980, t. I:79). Huehuecoyotl fue uno de los dioses que transgredio sexualmente en Tamoanchan (Codice tellerianoremensis, (30) 1995:f. 10v-11r, 19r). Asimismo, del verbo coyoquetza, que literalmente significa "erguirse como coyote", Molina (2004, seccion nahuatlespanol:f. 24r) da la version de "tomarse como brutos animales", mientras que para Simeon (2002:123) es "tener relaciones con una mujer imitando a los animales". La lubricidad que encarna este verbo tiene su soporte visual en el Codice Borgia (1980:lam. 10), donde Huehuecoyotl se encuentra a punto de penetrar por detras a un hombre desnudo--al que tambien ha hecho cautivo al sujetarlo de la cabellera. (31)

Los simbolismos y asociaciones de animales con valencia sexual mantienen correspondencia entre si, de tal manera que se entrelazan. Incluso, sus funciones pueden ser transferibles. Asi como el tlacuache se unio con el coyote por su relacion paralela con el fuego--y tambien con la sexualidad--, Huehuecoyotl fue el regente idoneo del signo de dia cuetzpalin (idem). Dicho signo tambien le correspondio a otra divinidad de comportamiento sexual transgresor: Itztlacoliuhqui, el "senor del pecado o ceguedad" segun el CTR (1995:f. 16v; tambien Codice Vaticano A, 1996:f. 24v). Siguiendo la cercania de significados, ce itzcuintli ("uno perro") era el signo de dia de Xiuhtecuhtli (Sahagun, FC, 1979, lib. IV, cap. XXV:87). Por otro lado, es muy sugerente que para los otomies de San Pablito, en la Sierra Norte de Puebla, sea el mono y no el tlacuache el que prenda fuego a su cola, cuya denominacion en otomi (nzuhpa) alude a esta hazana: "cola caliente" (Galinier, 1990:594-595). Este dato nos habla de la fusion de identidades entre criaturas vinculadas a una misma deidad (Quetzalcoatl). (32) O tambien, que en el complejo de animales relacionados con la sexualidad y el fuego, los roles asignados a estos por la mitologia indigena pueden ser transferibles, como se acaba de mencionar. Por ello, para los mayas de Honduras, el perro es el animal encargado de robarse el fuego para darselo a los hombres (Thompson, 1930:151). Huehuecoyotl nuevamente aparece al relacionarse con el mono, pues el dia 12 ozomatli forma parte de su trecena (CTR, 1995:f. 10v-11r; veanse Beyer, 1965:458; Olivier, 1999:118, nota 12). (33)

Otros dos animales de gran pertinencia para este apartado son el murcielago y el alacran. Del primero, es bien conocido el mito donde le arranca un pedazo de vulva a Xochiquetzal (Codice magliabechiano, 1903:f. 61v), evento que ha sido interpretado como el origen de la menstruacion (Graulich, 1999:205) o como la desvirginizacion de la mujer prototipica (Echeverria y Lopez, 2010:161-162). El rol sexual del murcielago, en conjuncion de la presencia del fuego, lo encontramos en la fiesta de Hueymicailhuitl, dedicada a Huehueteotl. Cuando arrojaban al fuego a un esclavo, una de las tres personas que lo efectuaba vestia con una ropa de pluma semejando a un murcielago, quien bailaba y "hazia muchas senas de placer y traya una escoba en la mano para barrer la ceniza y brasas cuando se espartzian del fuego" (Codice Tudela, 2002:f. 20v). Junto con la zarigueya y el coyote, el murcielago igualmente desempeno un papel de fecundacion en la fiesta de Ochpaniztli (Codice borbonico, 1993:lam. 30; Graulich, 1999:118-119). (34)

Por ultimo, Hernando Ruiz de Alarcon (1987, cap. XXXII:221) recupero un mito en el que el sacerdote Yappan viola su abstinencia sexual a causa de Xochiquetzal. El castigo que merecio fue la decapitacion a manos de Yaotl, quien le coloco la cabeza en las nalgas y al momento se transformo en alacran. En cuanto a su relacion con el fuego, el aracnido se represento en el Codice Borgia (1980:lam. 13) asociado a Xiuhtecuhtli. En palabras de Seler (1980, t. I:96): "Este animal es simbolo del fuego, lo que se explica teniendo presente que su piquete causa un dolor ardiente." La descripcion proporcionada por los informantes de Sahagun de la serpiente llamada tleuacoatl se refiere a esta sensacion: "se le llama tleua porque al que muerde siente como si su carne ardiera" (Sahagun, FC, 1963, lib. XI, cap. V, parr. I:77). (35)

LA BARRIGA DEL MONO: FERACIDAD, ABUNDANCIA Y RIQUEZA

En el cielo hay muchas montanas y muchos palos; robles, ocotes, encinos, cedros, matapalos [...]. Toda la noche los micos estan encajados en los palos comiendo frutas. Como comen frutas cagan semillas. La caca cae por aca como una brasa prendida y de ella nacen los robles, matapalos, encinos, ocotes, cedros, bejucos, guamos, de este mundo. No se pierde lo que cagan los micos; cagan semillas para que nazcan los palos de aca, para mantener los pajaros, como todo lo que tiene alas come frutas. De nosotros, de lo que cagamos no nace nada como comemos mucha comida cocida (Chapman, 1978:163).

Este relato, obtenido por Anne Chapman de boca de Alfonso Martinez, jicaque de Honduras, asienta con exactitud la funcion dispersora de semillas del mono. Al ingerir frutos, desplazarse y posteriormente defecar las semillas, el simio interviene en los patrones de densidad y dispersion de las poblaciones de plantas (Estrada y Coates-Estrada, 1984:77, vease Najera, 2012:154). (36) En la narracion tambien se vislumbra el concepto de abundancia que encarna el mono, sobre el cual voy a centrar mi interes.

Un rasgo iconografico recurrente en las representaciones del ozomatli es su pronunciado vientre, igualmente plasmado en la pictografia (fig. 2) como en los materiales arqueologicos (fig. 3). Algunos estudiosos han inferido el estado de embarazo a partir de este atributo (Solis y Velasco, en Breuer et al., 2002:424, fig. 102; Klein y Victoria, 2009:354), pero mas bien creo que alude a la abundancia y a la riqueza, valores hace tiempo senalados por Hermann Beyer (1965:459) para el simio. Otra interpretacion de la barriga del mamifero es que expresa su naturaleza glotona (Lopez Lujan y Fauvet-Berthelot, en Breuer et al., 2002:424, fig. 101), lo cual me parece acertado.

Las desgracias o las bondades que experimentaba la gente que nacia bajo el signo ce ozomatli reflejan los conceptos mencionados. Si la persona manifestaba estimacion y temor ante su signo, seria rica y prospera, pero si lo despreciaba era castigada con la miseria y el hambre, ademas de padecer ciertas dolencias (Sahagun, Primeros memoriales, (37) 1997, cap. II, parr. 4, f. 296r:172). Otro dato que expresa el simbolismo de riqueza del mono es proporcionado por una escultura de este animal con atributos de Ehecatl (fig. 3), que, ademas de ser representado con su voluminosa panza, destaca por su profuso decorado: porta una nariguera que remata a los lados en chalchihuitl y cuentas globulares que adornan sus manos y pies--sin considerar las orejeras y el pectoral tipicos del dios del viento--. En sus adornos se aprecia el sentido de lo precioso.

La barriga del ozomatli condensa significados opuestos. Por un lado, proyecta valores positivos, que en un orden logico comienzan con la idea de fertilidad, la cual remite a la abundancia de alimentos, y que deriva en el concepto de riqueza. Por otro lado, simboliza la glotoneria, tambien referida a la copiosidad de viandas, pero en el registro del exceso. Debido a sus habitos alimenticios desenfrenados, el gloton era visto como una persona malvada, y asi lo consigna uno de los terminos en nahuatl que lo designan: cuitlaxcollahueliloc (Molina, 2004, seccion nahuatl-espanol:f. 27v), literalmente, "malvado de los intestinos". Tambien se le llamaba tlacazolli (ibid., seccion espanol-nahuatl:f. 65v), que puede traducirse como "personucha", "persona de desperdicio" o "persona vieja". (38) La desinencia zolli, que proviene del complejo tlazolli, cuyo campo semantico abarca lo "viejo y agotado", le sugiere a Burkhart (1986:198) pensar al gloton como alguien que envejecia prematuramente.

[FIGURA 2 OMITIR]

[FIGURA 3 OMITIR]

En el "Huehuetlatolli, documento A" se asienta que a los menores se les exhortaba a huir de "lo malo, lo no recto, la perversion, la glotoneria" (in aquallotl in ayecyotl in tlahuelilocayotl in tlacazolyotl) (Garibay, 1943:97). Senala Miguel Leon-Portilla (2001:236) que la avidez ejemplifica "el abuso y el exceso en la posesion de lo que es bueno en si, desvirtua por falta de auto-control lo que pueden tener de apetecibles las cosas".

La ambivalencia de sentido que expresa el rasgo fisico del mono que venimos tratando nos remite a la oposicion general de vida y muerte. Su intervencion en la fructificacion de los cultivos y en el proceso de parto manifestaba un principio vital en el pensamiento nahua al que se acudia repetidamente. En su aspecto desmedido, el simio mantuvo estrechas ligas con la muerte, pues el exceso aceleraba la consumacion de la vida. (39) Este simbolismo requiere ser investigado con amplitud, por lo que de momento solo me voy a conformar con mencionar la lamina 11 del Codice Laud (1966), en la que aparecen Mictlantecuhtli y un mono unidos por la espalda. Este vinculo es aun mas estrecho al ser presentado el mamifero como un ser semidescarnado y con el corazon expuesto.

Como en anteriores ocasiones, el abordaje del ozomatli en conjuncion con otros animales de valencias simbolicas similares nos ofrece un mayor entendimiento de algunos de sus significados. Asi, tenemos que el signo de dia cuetzpalin pronosticaba hechos beneficos como salud, diligencia y riqueza (Sahagun, 2002, t. I, lib. IV, cap. XXIII:394). Y en concordancia con este ultimo aspecto, la fertilidad tambien fue atributo de la lagartija. Por otro lado, a los vocablos cuetzpal y cuetzpalti les corresponden los significados de "gloton" y "glotonear" (Molina, 2004, seccion espanol-nahuatl:f. 65v; seccion nahuatl-espanol:f. 26v), respectivamente. Esto es muy interesante, pues refuerza que los conceptos de fertilidad, abundancia y glotoneria, contenidos en la figura del mono, pertenecieron a un mismo campo semantico. Otro signo de dia que expresa relaciones similares es el de ce itzcuintli, "uno perro". Los nobles que nacian en el se volverian gobernantes, y los macehuales se harian ricos (Sahagun, PM, 1997, cap. II, f. 286r, parr. 4:160-161).

En este orden de ideas, la confianza que los mercaderes depositaron en el simbolismo del mono es comprensible. Conscientes de sus atribuciones beneficas, ellos las manipularon para sus propios fines comerciales. Para salir de viaje, siempre escogian un signo de dia favorable. Reza el Codice florentino: niman ye quitemoa in cualli tonalli: yehuatl in ce coatl, otli melahuac, anozo ce ozomatli, anozo chicome coatl. (40) "Entonces, buscaban un signo de dia bueno: el, uno serpiente, camino recto, o uno lagarto, o uno mono, o siete serpiente" (Sahagun, FC, 1959, lib. IX, cap. III:9). Los signos de dia propiciatorios eran precisamente aquellos que remitian a la fertilidad, la prosperidad y la riqueza (Sahagun, FC, 1979, lib. IV, cap. I:2; cap. XVI:59; cap. XX:73-74; vease Seler, 1980, t. I:31). Otro signo de dia mono vinculado con el comercio fue chicome ozomatli, cuya buena fortuna se veia en gran medida favorecida por ser de numeral siete, perteneciente a Chicomecoatl. Se decia que la mujer que nacia en dicho signo prepararia y distribuiria su mercancia, y esta nunca iria a menos (Sahagun, FC, 1979, lib. IV, cap. XX:74). En mismo signo los comerciantes llevaban a cabo un banquete por considerarlo favorable (Sahagun, FC, 1959, lib. IX, cap. VII:33).

La utilizacion del significado de riqueza del mono fue mas alla. El comerciante no solo se acogia a su buen signo para emprender sus jornadas, sino que incluso disponia de algunas partes del animal para beneficiar sus transacciones. Afirmaron los informantes nahuas de Sahagun que "Los comerciantes buscaban y guardaban la mano de mono [ozomatli imacpal]. Cuando en algun lugar comerciaban, vendian, alli la ponian. Dizque con esto rapidamente era comprado todo lo que vendian; dizque esto lo hacia la mano de mono" (Codice florentino, lib. V, en Sahagun, 1969b:81, 83). (41)

Igualmente se dice que los vendedores de pulque, con el animo de que se vendiera rapidamente la bebida, ponian pelos de la cabeza del mono en ella (Aguilera, 1985:41). (42) Esto nos recuerda la ligazon del ozomatli con el pulque y con los dioses que lo personificaban atestiguada por los codices (por ejemplo, el Borbonico, 1993: lam. 11; Tudela, 1980: f. 37r; Magliabechiano, 1903: f. 55r), y que mas adelante abordaremos.

En cierta manera, los simbolismos de abundancia y de riqueza del mono mantuvieron una relacion de semejanza con los comerciantes, pues, debido a sus actividades comerciales, ellos habian adquirido una situacion economica privilegiada. Asi, de las familias de Pochtlan y Amantlan, que correspondian a calpultin de mercaderes, se decia que eran ricas (Sahagun, FC, 1979, lib. IV, cap. XXV:87; tambien cap. XII:45). Ademas de sus fines practicos, la puesta en escena de dichos simbolismos no hacia mas que reafirmar la condicion acaudalada de los pochtecas.

EL COMPLEJO DE LAS "VASIJAS MONO" Y EL CULTO A LOS CERROS Y AL AGUA

Un tema frecuente de vasijas efigie es el de un mono que sostiene su cola por encima de la cabeza, a la manera de mecapal. De su figura globular, que constituye el cuerpo del mamifero, emergen con rudeza las extremidades. Por la postura del que lleva una carga, estas vasijas escenifican a monos que portan un contenedor. Onix fue el material comunmente utilizado en su fabricacion, pero tambien las encontramos elaboradas en obsidiana y en ceramica (figs. 4-7). Algunos ejemplares provienen de la costa del golfo, y posiblemente fueron importados por los mexicas. Esther Pasztory (1983:250) afirma que "La iconografia es tan simple que tenemos poca idea del significado o funcion de estas vasijas." A esto se suma la descontextualizacion de las piezas, que es la causa primera de su desconocimiento.

Frente a estas desventajas, lo unico que nos puede ofrecer pistas sobre el significado de las "vasijas mono", que es como me voy a referir a estas, es situar alguna en su contexto arqueologico. En el ano 2000, Sergio Suarez (2008:204-206) llevo a cabo excavaciones arqueologicas en el crater Tlalocan, ubicado en la ladera poniente de la Malinche, conocida como Matlalcueye en tiempos prehispanicos (vease Torquemada, 1975, t. III, lib. VI, cap. XXIII:78), que se encuentra entre los estados de Puebla y Tlaxcala. En el borde poniente de dicho crater exhumo abundantes placas de piedra verde y fragmentos de figuras de Tlaloc, restos de silbatos e incensarios, asi como varias caritas de arcilla con deformacion facial, que el arqueologo identifico con base en las fuentes documentales como "mal de aire". (43) Tambien encontro representaciones ceramicas de mazorcas de maiz y la pequena figurilla de un mono que abraza un recipiente (figs. 8a y 8b). (44) Su rostro que mira hacia arriba hace suponer a Suarez una actitud de imploracion al cielo de la llegada de las lluvias. Este material, que pertenece al periodo Posclasico, continua Sergio Suarez, es una clara evidencia de que los habitantes de las poblaciones aledanas acudian a los lugares sagrados de la Matlalcueye para realizar ofrendas de peticion del agua y por la sanidad de las enfermedades relacionadas con las montanas y el aire.

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[FIGURA 5 OMITIR]

[FIGURA 6 OMITIR]

[FIGURA 7 OMITIR]

[FIGURAS 8A Y 8B OMITIR]

Aunque breve, considero que la explicacion que ofrece el arqueologo de la funcion de la figurilla del mono es acertada, pero merece ser ampliada. Propongo que otro de los simbolismos del ozomatli, que no se separa de los vistos anteriormente sino que los complementa, y que se manifiesta en dicho objeto, estuvo dirigido a la propiciacion de las aguas y de las plantas utiles. Con la mirada puesta hacia el cielo se expreso el rol de intermediacion que el mono desempenaba entre las deidades de la lluvia y los humanos. En este sentido, senala Torquemada (ibid.:78-79) que toda la gente de los alrededores de la Matlalcueye acudia a ella para pedir agua cuando escaseaba. Esto tambien nos remite a la lamina 27 del Codice Borgia (1980), compuesta por cinco tlaloque con pintura corporal y yelmo diferentes, que los emparenta con dioses distintos. Todos comparten la misma postura: la cabeza echada hacia atras y el rostro vuelto hacia arriba, lo que para Seler (1980, t. I:258) simboliza el agua que llega del cielo.

Una escultura mexica de mono con el pectoral de Ehecatl elaborada en piedra, que se resguarda en el MNA, presenta la particularidad de tener el rostro totalmente dirigido hacia arriba. Esta accion es auxiliada con su mano derecha (fig. 9). Otro rasgo de importancia que refuerza el simbolismo de dicho gesto es la cola en espiral del mamifero labrada en su espalda, que alude a las corrientes de aire y los torbellinos. En su advocacion de Ehecatl, Quetzalcoatl encarnaba los recios vientos que anunciaban la llegada de las aguas (Sahagun, 2002, I, lib. I, cap. V:73). Tambien del Posclasico, una imagen de la costa del golfo apreciada en dicho museo mantiene una composicion muy semejante a la escultura que se acaba de describir (figs. 10a, 10b y 10c). La pieza tiene una forma cilindrica ubicada en sentido vertical cuyo extremo superior es la unica parte de la roca esculpida, la cual se reduce a presentar la cabeza y los brazos de un mono. La semejanza con la imagen mexica consiste en que el rostro mira hacia arriba en un angulo de 90[grados], pero, en lugar de ayudarse con una sola mano, el simio lo hace con las dos: con la izquierda se agarra el area de la barba y la empuja hacia arriba, mientras que con la mano derecha, con el codo flexionado hacia delante, jala su cabeza hacia atras.

Uno de los antecedentes mas tempranos de las anteriores imagenes puede encontrarse en el Parque-Museo La Venta. Se trata de una escultura olmeca igualmente elaborada en piedra de una figura erecta cuya mitad inferior del cuerpo se confunde con la roca no trabajada, en tanto que la mitad superior representa a un personaje que se identifica con un simio a partir de su prognatismo y cresta. Tambien utiliza orejeras. La caracteristica que nos interesa es su rostro elevado al cielo y los brazos recogidos hacia atras, de tal manera que sus codos apuntan hacia delante (fig. 11). Desgraciadamente, las manos del personaje estan mutiladas. Considero que estas tres esculturas pueden aludir al simbolismo de peticion de lluvias.

El hecho de que los artistas que esculpieron tanto la escultura olmeca como la de la costa del golfo hayan dejado sin trabajar la parte inferior puede deberse a que tenian el proposito de ser enterradas en la tierra para reforzar la actuacion benefica de la lluvia sobre el suelo cultivado. En si mismas, estas piezas pudieron haber sido concebidas como objetos simbolicos fertilizantes, lo que trae a la memoria la utilizacion de palos plantadores con rostros de mono--entre otras figuras--colgados por los grupos nahuas, como ya habia sido citado en apartados anteriores.

Otro elemento de la figurilla de la Matlalcueye que se presta a interpretacion es el recipiente que abraza el mono, que, a mi parecer, puede concebirse como un contenedor de alimentos--tambien de agua--. Esto conduce a una valencia ya conocida del ozomatli: la abundancia. Un dato que abona a esta hipotesis son las representaciones ceramicas de mazorcas que tambien se hallaron en la ofrenda excavada por Suarez.

Aunque reconozco que la figurilla de simio es burda y no esta elaborada en un material fino, como lo seria el onix, y que su composicion no es exactamente la misma a la de las vasijas mono, creo que guardan una estrecha relacion de significado que no debe desestimarse. En primer lugar, el material y la elaboracion mas pobre de aquella puede deberse a que es un objeto de ofrenda producido por gente no especializada que profeso una religion de caracter popular, mientras que las vasijas mono fueron confeccionadas por artesanos dirigidos por una religion de estado, lo que implico la talla en materiales finos. Pese a estas diferencias, considero que las vasijas mono igualmente expresan el significado de abundancia. Como ya se habia senalado, estas representan a un mono que con sus brazos extendidos hacia atras sostiene su cola como si esta fuera un mecapal (veanse figs. 4-7).

[FIGURA 9 OMITIR]

[FIGURA 10A, 10B Y 10C OMITIR]

[FIGURA 11 OMITIR]
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Title Annotation:p. 207-233
Author:Echeverria Garcia, Jaime
Publication:Estudios de Cultura Nahuatl
Date:Jul 1, 2015
Words:8143
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