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Entre influencia ilustrada europea y necesidades de un espacio periferico: el Consulado de Comercio de Buenos Aires como ambito de experimentacion y difusion de la Economia Politica a fines del siglo XVIII.

Between European Enlightenment influence and the needs of a peripheral space: the Consulate of Commerce of Buenos Aires as a field of experimentation and diffusion of the Political Economy at the end of the 18th century

Introduccion

El consulado de Comercio de Buenos Aires, creado en 1794, fue apreciado por Annick Lemperiere como el primer espacio para el despliegue de practicas y producciones ilustradas, situacion que equiparo a la existente para el Consulado de Santiago de Chile reflejo de la distancia cultural que separaba a los territorios surenos de America de otros mas avanzados, como Nueva Espana, que desde tiempo antes contaron con otras alternativas para la circulacion de ideas (2008, p. 257). La prensa como forma alternativa de difusion de reflexiones y debates aparecio en Buenos Aires, a comienzos del siglo XIX, de manera tardia en comparacion con Europa u otras ciudades americanas como Mexico, Lima o La Habana (Calvo, 2008). Mas alla del caso rioplatense, los consulados americanos en general se convirtieron entonces en nucleos de sociabilidad que convocaron a las elites donde se dirimian cuestiones practicas, se construian redes y se difundian ideas, ademas de convertirse en instituciones para la aplicacion de justicia en cuestiones comerciales.

Desde inicios del siglo XVIII, luego de la muerte de Carlos II, la llegada de la dinastia de los borbones--y su politica de restaurar el predominio de la monarquia con la superacion de una situacion diagnosticada desde el siglo anterior como de paulatina decadencia--supuso la implementacion de todo tipo de medidas, en un contexto de difusion de nuevas ideas, practicas y organismos. El periodo comprendido entre los anos 1680 y 1740 significo para la Monarquia Hispanica tener que padecer los rigores de su perdida de hegemonia y un notorio retroceso material. Esta situacion estuvo acompanada por la aparicion de propuestas creativas para lograr una necesaria "mudanza de estilo". Con ello se buscaba hacer frente a nuevas realidades y alcanzar una autentica reconfiguracion de la Monarquia en su conjunto, como un cuerpo dentro del escenario de la modernidad, que, en definitiva, aun estaba con vida (Fernandez Albaladejo, 2015, 2009). Las ideas para el cambio se gestaron tanto desde el interior de la Monarquia como desde fuera. Si desde esta ultima perspectiva llego a plantearse su incapacidad para seguir un modelo de desarrollo y nuevo orden como el ingles, anclado en la cultura del comercio, desde el interior se barajaron alternativas de reactivacion mas optimistas, que tambien veian en el comercio una via para el progreso (Botella Ordinas, 2015). De ese modo, para mediados del siglo XVIII un nuevo discurso imperial tomaria paulatinamente forma en una matriz intelectual donde partidarios de la ciencia del comercio ilustrada perfilaron un sistema en el que la monarquia compuesta debia convertirse en un imperio comercial capaz de encauzar el mercado colonial en beneficio propio (Tavarez Simo, 2015). En ese contexto en que recuperar el antiguo esplendor comercial se erige como opcion salvadora, los consulados cobraran un rol revalorizado y renovado.

Desde el punto de vista de las herramientas institucionales, los consulados de comercio fueron entonces espacios claves en la mencionada remodelacion emprendida a partir del siglo XVIII. Si bien no eran entidades novedosas, la segunda mitad de ese siglo fue el lapso de mayor aparicion de estos en ciudades americanas, reflejo de la nueva politica borbonica (Souto Mantecon, 1990). A nivel funcional, en su origen constituyeron un medio para negociar el apoyo entre corporaciones mercantiles y la Corona, pero en el siglo XVIII perdieron su autonomia juridica para convertirse en concesiones e instrumentos del poder real (Cruz Barney, 2002).

Los consulados ejercieron roles articuladores de relaciones sociales, fueron espacios de confrontacion de intereses y de accion mancomunada con distintos fines. Tal fue el caso del primer consulado americano, el de la ciudad de Mexico, pilar de la administracion colonial para la recaudacion fiscal, y de la intermediacion financiera con la Corona, ademas de constituir un grupo cerrado con intereses comunes que exigian accion coordinada de sus dos grupos hegemonicos--mineros y comerciantes--, que se sucedieron en su gobierno interno y tuvieron luego lugar destacado en el movimiento independentista del siglo XIX (Del Valle Pavon, 2015).

Otro caso emblematico fue el consulado de Cartagena en el virreinato de Nueva Granada, creado en 1795, que ademas de entidad comercial se constituyo en un arma politica que permitio a los comerciantes cartageneros, por sobre los de Santa Fe de Bogota, complementar su supremacia y poder economico para pasar, de una actuacion a nivel local, al manejo de un poder regional (Cuno Bonito, 2009).

En el caso del consulado de Lima, creado en 1613, cuando en el ultimo cuarto del siglo XVIII la elite mercantil limena--los almaceneros o cargadores--entro en crisis a raiz de las reformas borbonicas, el cuerpo consular se convirtio en portavoz del sector y logro que algunas decisiones de las autoridades virreinales les fueran favorables (Laserna Gaitan, 1995). Se trato de una institucion en la que la elite limena estuvo en estrecho contacto con su par nortena de Piura--conformada por comerciantes--vinculada con Lima por la relacion de los piuranos con los grandes apellidos limenos ligados al comercio a gran escala, y por el interes con que los consiliarios limenos veian a esa provincia, preocupandose por su control comercial (Hernandez Garcia, 2013). Tanto el consulado de Lima como el de Mexico supieron erigirse como verdaderos centros de poder. Cristina Mazzeo analizo incluso la dependencia de los estados posteriores, derivados de los virreinatos de Nueva Espana y del Peru en el paso al periodo republicano, problema que evidencio a partir de las finanzas de las nuevas entidades politicas, y, puntualmente, el papel de los comerciantes como donantes y prestamistas en los consulados de Mexico y Lima, convertidos en gestores de un poderoso mecanismo de financiacion. Mazzeo puso a la luz la debilidad institucional de los estados mexicanos y peruanos por su vinculacion con agiotistas o comerciantes, quienes, al ritmo de los cambios provocados por el Reglamento de Libre Comercio y la creacion de nuevos consulados, se perfilaron como grupos fuertes, dotados de capacidad para negociar con el poder (Mazzeo, 2012).

En el sur americano, el consulado de comercio chileno, creado en 1795--al ano siguiente que el de Buenos Aires--, a fines del siglo XVIII reflejo la influencia en su seno de comerciantes espanoles con presencia sobre todo en Santiago y en el puerto cercano de Valparaiso. El tribunal del consulado de Santiago facilito a los comerciantes locales una organizacion politica comun frente a las autoridades y se convirtio en un organo colegiado de fomento y gestion economica, ademas de tribunal para su sector. Los comerciantes originarios de Cantabria y los "montaneses" de Burgos, junto a los de provincias vascas y de Navarra, supieron articularse en el interior del consulado por diferentes vinculos, que incluyen los de tipo familiar y, en especial, los de paisanaje (Betancourt Castillo, 2012).

Los consulados conformaron asi nucleos complejos que articulaban relaciones variadas y ejercian influencia en su entorno politico, economico y social. Constituyeron espacios de sociabilidad y poder con caracteristicas diferentes segun las distintas ciudades virreinales en las que se erigieron.

En esa coyuntura favorable para el surgimiento de consulados en America, la ciudad de Buenos Aires logro la apertura del suyo en 1794 y se convirtio en la primera ciudad al sur del Virreinato en lograr tal concesion por parte de la monarquia hispanica.

EL REAL TRIBUNAL DEL CONSULADO DE BUENOS AIRES. SOCIABILIDAD E INTEGRACION INTERJURISDICCIONAL

Las relaciones de la elite bonaerense con el consulado de comercio de Buenos Aires resultaron siempre estrechas y la historiografia ha dado cuenta de los diferentes aspectos de consolidacion de grupos mercantiles y hacendados, sus estrategias de acumulacion, las relaciones entre pares y su presencia dentro del Consulado entre muchos otros aspectos a lo largo de los siglos XVIII y primeras decadas del XIX. Dichos trabajos permiten contar con un solido contexto para enriquecer cualquier reflexion que involucre el periodo de funcionamiento del Consulado de 1794 a 1821 y las situaciones que a partir de el se derivaron (Socolow, 1991; Harispe, 2012; Fradkin, 2014; Hora, 2014).

El Real Tribunal del Consulado de Buenos Aires se creo por cedula real el 30 de enero de 1794 y los motivos de su ereccion se presentaban en el documento oficial redactado durante el reinado de Carlos IV. Noemi del Carmen Bistue y Alba Maria Acevedo remarcaron que la finalidad era la proteccion del trafico y decision "breve y sumaria" sobre pleitos mercantiles, y, de hecho, significo el reemplazo de procesos lentos y engorrosos de resolucion de conflictos mercantiles--otrora llevados adelante por jueces ordinarios--por otros breves y poco costosos, en los que la justicia era administrada por los propios pares (2015, p. 388). El aumento del comercio y las salidas hacia diferentes puertos superaban las posibilidades operativas de los unicos dos consulados, de Lima y Mexico, para toda America. La cedula dejaba constancia del asesoramiento encomendado por Carlos IV a sus "ministros de Estado y de despacho", y de la evaluacion y confeccion de informes para decidir "lo que mas conviniese al bien y prosperidad del comercio". Ademas de dichas instancias, el Consejo de Estado habia evaluado el informe local presentado por el "cuerpo de comercio" de la ciudad de Buenos Aires, avalado por el virrey Arredondo. El objetivo de la institucion se establecia de manera expresa: "la mas breve y facil administracion de justicia en los pleitos mercantiles y la proteccion y fomento del comercio en todos sus ramos". Para la resolucion de pleitos y diferencias se tomaban como referencia las ordenanzas del Consulado de Bilbao, y de manera supletoria las Leyes de Indias o las leyes de Castilla (AGNC, 30/01/1794, pp. 2-4).

El contexto de su creacion coincidio con circunstancias decisivas para el futuro de la ciudad y el espacio rioplatense. Despues de la real cedula de libre comercio de 1778 se aunaron esfuerzos para la habilitacion de los puertos de Buenos Aires y Montevideo junto a la creacion de un consulado, gestiones que inicio el virrey Arredondo secundado por la Real Audiencia. Los conflictos con Portugal por las tierras de la Banda Oriental y Rio Grande, junto a la entrada inglesa en Malvinas, condujeron a la Corona a intentos por controlar la Banda Oriental y acotar el poder naval ingles asentado comercialmente desde 1713 con el Tratado de Asiento. Las medidas incluyeron los tratados de Permuta (1750), San Ildefonso (1777) y el de Pardo (1778), que concluyeron los conflictos limitrofes con Portugal y un apostadero naval en Montevideo para vigilar costas patagonicas y Malvinas a partir de 1776. La creacion del virreinato del Rio de la Plata en 1776 fue otro hito que elevo a Buenos Aires a cabeza jurisdiccional y puerto habilitado para comercio de ultramar. En 1774 se le permitio comerciar con Chile y Peru; en 1777 se autorizaron transacciones en todo el nuevo virreinato por auto de libre internacion. En 1778 con el reglamento de libre comercio se habilito su puerto y se fundo la Real Aduana, institucion de gran significacion por el rol que la fiscalidad tendria tanto en el funcionamiento de los dominios espanoles, como en su proyeccion posterior en los procesos de formacion de los Estados nacion del siglo XIX latinoamericano (Vaccani, 2015).

Con la real cedula de libertad de comercio de esclavos se fomento la entrada de navios, con su posterior salida, cargados de productos locales (Suarez-Tornay, 2003). En ese contexto se erigio el consulado de Buenos Aires en un momento en que el circuito economico comenzaba a concentrarse--en especial a partir de la autorizacion del comercio extranjero de 1795 con la entrada del Rio de la Plata en el comercio internacionalen manos de comerciantes y hacendados del litoral, y tuvo eje en los puertos de Buenos Aires y Montevideo (Crespi y Salles, 2002).

El analisis pionero del consulado bonaerense de German Tjarks fijo los antecedentes de la institucion en el marco de la politica comercial espanola en el Rio de la Plata, sus implicancias para la organizacion de la justicia mercantil, la significacion del organismo para el comercio interior y exterior rioplatense, su rol en la politica portuaria y sus aportes para la infraestructura en caminos y puentes; el fomento de la industria, la agricultura, artes y en particular para el estudio de las ciencias exactas, el dibujo y el desarrollo de la Universidad de Buenos Aires (Tjarks, 1962). Los ultimos objetivos mencionados lo conectaban con el rol que las Sociedades Economicas cumplian en la Peninsula e interesan aqui en particular por el impulso al progreso que en especial su secretario, Manuel Belgrano, preveia lograr a partir del Consulado, emulando las funciones pedagogicas y de difusion de las Sociedades Economicas europeas.

El Consulado de Buenos Aires derivo en varias implicancias que lo conectaron con su entorno. Con respecto a las relaciones de poder vinculadas a la elite bonaerense de los siglos XVIII y XIX, Benjamin Rodriguez senalo que las tratativas para la creacion de un consulado en Buenos Aires fueron resultado de la gestion del grupo comercial dominante en esa ciudad. Esta situacion puso en evidencia las estrategias de esos actores en torno al ejercicio de una justicia de tipo corporativa, que afectaba la aplicacion de la justicia a partir de una serie de practicas y connivencias que eran producto de la cercania entre demandantes, demandados y jueces (2013, p. 9). Por otra parte, los consulados tambien pueden verse como la forma en que la Corona enfrento su propia debilidad en America, creando estos instrumentos institucionales y promoviendo la formacion de cuerpos locales para negociar los terminos del vinculo en beneficio de la Corona y de los grupos que conformaban esos nucleos locales (Kraselsky, 2011).

Segun Javier Kraselsky el Consulado redundo en ventajas para la monarquia que se beneficiaba de la corporizacion de los sectores de poder para negociar beneficios y mutuas contraprestaciones (2007, p. 167). Tal situacion no significo, empero, que el sector comerciante fuese homogeneo; muy por el contrario, lejos de toda uniformidad, existia en su interior toda una serie de facciones o sectores heterogeneos (Kraselsky, 2005).

La pertenencia a la institucion constituia una marca de prestigio entre los comerciantes bonaerenses. Nora Siegrist senalo que, del mismo modo participar en la Orden Tercera de San Francisco habia sido simbolo de distincion desde el ultimo cuarto del siglo XVIII, el Consulado les servia ahora como espacio social para proyectar sus actividades cotidianas regionales y ultramarinas. Tanto para los cargos en Buenos Aires como para las diputaciones en las distintas ciudades, la eleccion de candidatos recayo sobre los vecinos comerciantes de las familias mas reconocidas. En Buenos Aires, apellidos como Anchorena, Martinez de Hoz, Lezica y muchos otros encumbrados participaron de sus sesiones. Lo mismo se corrobora si se observan las diputaciones (2006, p. 7).

Desde el punto de vista de la sociabilidad y los circuitos intelectuales del siglo XVIII, se busco dilucidar como los consulados se vincularon con los circulos de la Ilustracion y llegaron a ser concebidos como fuentes de informacion para la discusion y difusion de las nuevas ideas ilustradas (Navallo, 2010). Desde esta perspectiva, la labor de Manuel Belgrano desde su cargo como secretario del consulado fue valorada como una herramienta para predicar las nuevas ideas ilustradas, aunque Fernando Jumar planteo interrogantes acerca de la verdadera influencia de su discurso en el ambito de la institucion (2007, p. 9). Belgrano es un ejemplo de formacion de la elite colonial rioplatense--vinculado a la introduccion de novedades de la economia politica-, en primer lugar, por su paso por el Real Colegio de San Carlos (1783-1786), y luego --entre 1786-1788--por su actividad en la Universidad de Salamanca (Pastore y Calvo, 2000). El rol del comercio en el imaginario de una parte de la poblacion rioplatense del siglo XVIII y el interes por crecer en habilidades para su desarrollo se comprueban en unas palabras rescatadas por Jorge Gelman del padre de Manuel Belgrano, Domingo Belgrano Perez, quien procuro que dos de sus hijos, Francisco y Manuel, fueran a Espana "para que se instruyer[a]n en el comercio, se matriculen en el y regresen con mercaderias a estos Reynos". Manuel, sin embargo, estudio derecho en lugar de comercio y retorno a Buenos Aires como secretario del Consulado (1996, p.143).

En sintesis, podemos ver al Consulado de Buenos Aires como una institucion de multiples facetas, similar a tantos otros organismos virreinales, que se utilizaban como instrumento para fomentar los intereses particulares del sector mercantil. Los comerciantes, por su parte, buscaron canalizar sus demandas de manera inorganica desde la primera mitad del siglo XVIII y de forma organica a partir de 1779 con las Juntas de Comercio. En 1797 la Corona fijo que hacendados y comerciantes se alternaran en su conduccion, por lo cual pasaron a representarse los intereses locales del comercio y de la produccion en una institucion que, entre otras cuestiones, servia para proteger los intereses particulares de cada grupo (Jumar y Kraselsky, 2007).

En tal contexto, la figura de Manuel Belgrano como secretario vitalicio del organismo resulta fundamental para observar de que modo en aquellos ultimos anos del siglo XVIII las ideas politico-economicas de la Ilustracion europea se recuperaban y se resignificaban--en una concepcion particular ajustada al Rio de la Plata--en una institucion que permitio canalizar conceptos e inquietudes como aporte a la construccion de una esfera publica en tiempos anteriores a la aparicion de la prensa como forma alternativa de difusion.

LAS PREOCUPACIONES DE LA ECONOMIA POLITICA EUROPEA Y EL INTENTO DE ADAPTACION AL CONTEXTO LOCAL

Multiples variables y consideraciones provenientes de pensadores preocupados por las condiciones europeas en general e hispanicas en particular circulaban en la peninsula iberica como diferentes intentos por resolver cuestiones inmersas en un campo semantico amplio que involucraba discusiones y propuestas acerca del progreso, la ociosidad, la educacion y, en ultima instancia, la felicidad como finalidad maxima de la monarquia hispanica, entre otros conceptos asociados (Milano, 2017). Una pleyade de intelectuales, muchos de ellos funcionarios asesores de la Corona, discutieron la realidad economica, politica y social imperante en la Peninsula y sus dominios durante el siglo XVIII. Nombres como Gaspar Melchor de Jovellanos y Pedro Rodriguez de Campomanes, sin duda los mas difundidos, junto a muchos otros como Jeronimo Uztariz, Francisco de Cabarrus, Candido Maria Trigueros, Francisco Roma y Rosell, Pascual Vallejo, Gregorio Mayans, Pablo de Olavide, Bernardo Ward, fray Jeronimo Feijoo, Leon de Arroyal, Jose Monino y Redondo (Conde de Floridablanca) o Jose Climent--solo por mencionar a algunos de los tantos a quienes Vicente Llombart Rosa ha clasificado en tres generaciones, cada una con caracteristicas diferentes en su elaboracion teorica--se dedicaron a revisar el atraso economico espanol (2006, pp. 95-113). Tampoco debe olvidarse a quienes desde el exterior discutian la realidad hispana y su situacion frente a los cambios globales que se producian en la modernidad europea; autores como Francois Fenelon en su memoria, La guerre de la sucesion d'Espagne, de 1701, o Montesquieu, anos mas tarde en su Pensees, son muestras de ello (Fernandez Albaladejo, 2015)

Para el Rio de la Plata, Jose Carlos Chiaramonte subrayo la presencia--en la literatura ilustrada anterior a la independencia--del documento de tema economico bajo formatos varios, como articulos periodisticos, peticiones a las autoridades o memorias institucionales. Tales escritos estaban atravesados en algun aspecto por influencias francesas fisiocratas o neomercantilistas espanolas y aun por el neomercantilismo de los ilustrados napolitanos, como Antonio Genovesi, Galiani o Gaetano Filangieri. Las Lezioni di commercio de Genovesi fueron casi literalmente incluidas en las Representaciones de agricultores, de 1793, o hacendados de 1794. Neomercantilismo italiano y espanol (Campomanes o Jovellanos, por ejemplo) representaban una opcion de reflexion para los rioplatenses interesados en reformas viables dentro de los dominios de la monarquia hispana. No obstante, la influencia inglesa tambien estuvo presente, aunque sus doctrinas fuesen tomadas con indicacion expresa de readaptarlas a las circunstancias locales, como era el caso de Adam Smith. Recien en la segunda decada del siglo XIX, con la inauguracion de la catedra de Economia en la Universidad de Buenos Aires (en 1823), la "ortodoxia smithiana" comenzo a difundirse como ensenanza. Lo mismo ocurrio en la prensa oficial bonaerense durante el periodo de gobierno rivadaviano y primer periodo rosista. No obstante, aclara Chiaramonte, la influencia neomercantilista italiana en las provincias del Litoral se mantendria opuesta a la politica de Buenos Aires (1989, p. 73). De hecho, Domingo Faustino Sarmiento senalo, sobre finales de la primera decada del siglo XIX, que la adhesion a diferentes ideas economicas era un ingrediente mas en la separacion y antagonismo entre Buenos Aires y el interior. La influencia utilitarista del filosofo ingles Jeremy Bentham, ademas de James Mill, Destutt de Tracy y Dominique de Pradt en la formacion de Bernardino Rivadavia pueden verse puntualmente durante su gestion en la "Feliz experiencia" (1821-1824) del gobierno porteno de Martin Rodriguez, considerada una opcion para el progreso dentro del liberalismo moderno en boga (Gallo, 2001, 2002). El utilitarismo, junto al sensualismo y la Ideologie serian las alternativas que se sumaron en la circulacion de ideas en la primera mitad del siglo XIX, y ampliaron el espectro intelectual para una nueva "cultura literaria", posible gracias a la Ley de Prensa, que favorecio la emergencia de mayor numero de publicaciones periodicas, y enriquecio la formacion de la esfera publica rioplatense (Myers, 1998).

La circulacion de todas estas ideas represento un cambio intelectual y cultural profundo, enmarcado en un proceso de transicion dentro de la America hispana desde una cultura barroca hacia otra ilustrada, cuyos primeros signos de cambio se harian notorios a partir de mediados del siglo XVIII con pleno impulso durante las reformas borbonicas, iniciadas con Carlos III y continuadas por Carlos IV. Ello estaria asociado a otro fenomeno: la conformacion paulatina de una esfera publica, debida al aumento en la densidad de las tramas de sociabilidad en Iberoamerica; a las sociedades economicas, los consulados y luego a la prensa como ambitos para la difusion y la reflexion, que aportaron a la gestacion de un pensador novedoso que Jorge Myers identifico como el letrado patriota o escritor ilustrado (Myers, 2008). Respecto de los escritos ilustrados rioplatenses, Chiaramonte senalo su particularidad de propiciar en general el logro de mejores condiciones para la circulacion mercantil sin lesionar los ordenamientos del fisco hispano. Por otra parte, buscaban aleccionar desde una perspectiva pedagogica sobre novedades tecnicas para la agricultura y efectuar una critica moralizante hacia aquellas conductas que impedian el logro de la felicidad general con la difusion del conocimiento racional (1989, p. 74).

El Consulado de Buenos Aires seria entonces, dentro de este contexto de novedades y de sociabilidades, un espacio para la circulacion y la conformacion de la esfera publica rioplatense, antes de que la prensa se manifestara con la aparicion, a instancias de Belgrano, del Telegrafo Mercantil desde 1801, seguido entre 1802 y 1807 por el Semanario de Agricultura, industria y comercio, a cargo de Hipolito Vieytes, como publicaciones pioneras editadas con el beneplacito del Consulado (Martinez, 2009).

Por otro lado, el Consulado es un espacio ideal para observar el caso de Manuel Belgrano en su relacion con las pretensiones de instrumentalizar ideas ilustradas en el contexto bonaerense dentro del esquema mercantilista borbonico. Sus memorias anuales del Consulado--como secretario de la institucion--son documentos utiles para analizar las medidas que por intermedio de la institucion consular ansiaba introducir y poner en practica, las cuales eran propias de un hombre que por su formacion europea perseguia extender a su lugar de actuacion las novedades en boga en las discusiones sobre economia politica (Lafit, 2017). Pero ademas, permite profundizar en las inflexiones que Belgrano experimento a lo largo de su vida como intelectual, subdito, y militar, tambien durante su participacion en la etapa virreinal y frente al proceso revolucionario: un funcionario de la Corona pero ademas hijo de Domingo Belgrano Perez (Peri)--uno de los comerciantes mas prosperos de la elite bonaerense--, que luego estuvo involucrado politica y militarmente en las guerras de Independencia (Gelman, 1996).

Como senalara Javier Kraselsky, su redaccion de las Memorias muestra una impronta liberal, tomado este calificativo con la acepcion remarcada por Fabio Wasserman para caracterizar a quienes, en el marco de las reformas borbonicas, promovian la felicidad publica sin asociarse con el liberalismo como corriente que se extendio gradualmente a partir de la revolucion rioplatense (2008, p. 68). El trabajo de Kraselsky muestra la formacion de Belgrano en el pensamiento ilustrado frances, britanico y espanol; un hombre que reconoce en su autobiografia la influencia de las ideas liberales de las revoluciones francesa y americana, aunque no sin ambiguedades como la de defender el fomento al culto teista. Su actuacion en el Consulado refleja un periodo en la vida de un hombre de la elite ilustrada portena que continuaria luego su reflexion en la prensa y que formaba parte de un grupo local cuyos intereses defendia al igual que los de la Corona, como miembro de una institucion monarquica. Kraselsky remarco las variaciones en el desarrollo del pensamiento de Belgrano a lo largo de las diferentes Memorias. En sus enunciados defendio primero a la agricultura como el verdadero destino del hombre, de la que dependian las demas actividades, incluido el comercio; perjudicial a largo plazo si era ejercido como actividad principal. Luego, en 1798 celebraria la decision real de unir a comerciantes y hacendados en el seno consular, y en 1802 abogaria por el establecimiento de curtiembres para el fomento de los cueros como la mayor riqueza local. A su vez, identifico a los hacendados como actores claves de la economia. Para 1809, producido ya el quiebre del poder real, acusaba a los ingleses y al contrabando local de perjudicar los intereses de "nuestra Madre Patria" y a la necesaria libertad de comercio. En sintesis, como puede rescatarse de la citada investigacion el Consulado permite ver a la figura de Belgrano como un agente leal a la Monarquia que apoyaba la libertad de comercio--con la union de hacendados y comerciantes--para el fomento de las producciones locales y promovia las reformas borbonicas ideadas desde el reinado de Carlos III sin buscar una ruptura ideologica con el Antiguo Regimen, sino apenas una modernizacion de las estructuras monarquicas. Durante el periodo revolucionario intentaria evitar la desunion junto a la autonomia rioplatense, pero en una lucha que aun no se libraba contra las instituciones monarquicas. Esto se dio hasta que a partir de 1816 comenzaria una nueva epoca de guerras por la Independencia (2010, pp. 131-144).

Si se analizan las Memorias, es evidente que, como muchos escritos europeos, reflejaban preocupacion por el ocio--sobre todo en las mujeres--como problema social y economico, al punto que puede considerarse que la ociosidad u "holgazaneria" constituyen el eje discursivo de las memorias aqui analizadas, correspondientes a los ultimos anos de la centuria: 1796, 1797 y 1798. Son conocidas de hecho las reflexiones contemporaneas al respecto en buena parte de los pensadores ilustrados del siglo XVIII. Los escritos de Campomanes, Arriquibar, Danvila y Villarrasa, Genovesi o Jovellanos, por mencionar algunos, daban cuenta de la transformacion del tema en una variable a evaluar y manejar en el campo de la economia politica (i).

En el Rio de la Plata, Belgrano proponia en sus memorias a las Sociedades Economicas de Amigos del Pais como ejemplos de pedagogia y practicas para el reordenamiento social, dignas de ser imitadas. Si bien la dinamica de las Sociedades no siempre estuvo a la altura de sus ambiciones, la historiografia actual tiende a considerar su funcion como positiva en general (Bolufer Peruga, 2011). Para Beatriz Ruibal, la admiracion de Belgrano por estas Sociedades se observaba no solo en su interes por impulsar actividades similares a las emprendidas por estas, sino tambien en seguirlas en sus propuestas modernizadoras de comportamiento. Para la lectura de su memoria de 1796, por ejemplo, previo emularlas en su manera de reformular cuestiones de etiqueta indicando, como aquellas, que los asistentes evitasen el orden corporativo y se sentasen indistintamente en cualquier lugar. Esto constituia un indicio de su interes por adecuarse a las nuevas pautas de sociabilidad ilustrada en la Peninsula (2000, p. 430).

Sociedades Economicas, ocio y trabajo femenino son asi tres elementos rescatados e interrelacionados por Belgrano. En 1796 veia a la poblacion de Buenos Aires infestada por "hombres ociosos en la miseria y desnudez": infinidad de familias en la miseria sin estar ocupadas en oficios utiles para lograr mayores comodidades en la vida. Le preocupaba, sobre todo, la "multitud de criaturas" que llegaban a la pubertad ejerciendo solo el ocio y atendidas en todas sus necesidades (Belgrano 1796, p. 75). Al igual que en Europa encontraba en el premio el medio para estimular el esfuerzo personal por emulacion de resultados puntuales que el Consulado debia dar a conocer y premiar: "el premio y el honor" ahuyentarian la holgazaneria del Virreinato, reiteraba en 1798. Reconocia en este aspecto la influencia de las ideas de Pedro Rodriguez de Campomanes (Belgrano, 1796, p. 111). La preocupacion por el ocio era general en America y, al igual que en las Sociedades Economicas, el premio se veia como el vector que promoveria el adelanto y el interes por el progreso (Bottarini, 2010). Ello se complementaba con la necesidad de control y policia, en boga en el pensamiento ilustrado europeo, que tuvo su resonancia en la reflexion ilustrada rioplatense de fines del siglo XVIII (Zamora, 2014).

La cuestion femenina no quedo en una simple exposicion teorica sino que la insertaba en una propuesta de programa, a ejecutar a traves del Consulado, de produccion local de hilados para abastecer a las hilanderias de la peninsula Hispanica. Puede decirse que coloca al trabajo femenino en estrecha vinculacion con el problema del ocio y un saneamiento de tipo educativo para el progreso local. Las mujeres abandonadas a la holgazaneria, tanto o mas que los hombres, debian ser entrenadas para el uso de sus habilidades en el hogar o fuera de el como servicio, de modo de contribuir a su sustento y alivianar la carga de sus padres. De este modo, serian madres de familias "utiles" y ocupadas en trabajos lucrativos (Belgrano 1796, p. 76).

Su propuesta preveia escuelas gratuitas para inspirar el "amor al trabajo", donde se ensenara a las ninas doctrina cristiana, lectura, escritura, costura y bordado--separadas de los varones para mayor utilidad--. Tambien proponia como novedad la instalacion de escuelas de hilazas de lana, alternativa que evidencia la influencia en Belgrano de las ideas a favor de las escuelas patrioticas espanolas para remedio, una vez mas, del ocio e indigencia de la juventud. Los pobres y los ninos debian recibir lana y utiles de hilado tambien en sus casas, en caso de no poder salir. Ademas debia proveerseles trabajo en las escuelas para promover la venta de lanas hiladas en las fabricas peninsulares, extendiendo el hilado al algodon, o al menos su desmote y limpieza para facilitar su envio a ultramar (Belgrano 1796, p. 77).

La Junta de Gobierno del Consulado de comercio debia, a juicio de Belgrano, ser el instrumento de canalizacion de un proyecto que, de la asociacion entre monarquia, consulado y educacion en base al premio, resultase en la puesta en practica de un plan "util a nuestras provincias". El esfuerzo debia acompanar al rey, protector que buscaba asegurar la felicidad de sus vasallos "para que reinase la abundancia entre todas las clases del Estado" (Belgrano 1798, p. 100).

En cuanto al plan perfilado para fomentar el trabajo e impulso economico del Virreinato, pensaba en concreto en las posibilidades de explotacion de los recursos naturales para generacion de insumos para textiles, que ademas podia aportar para reducir los costos locales de transporte por agua. La dependencia mutua entre agricultura y comercio, nocion derivada de los principios fundamentales de la economia politica de la epoca que senalaba a ambos como pilares de la felicidad publica, significaba la necesidad de cooperacion entre hacendados y comerciantes locales con sus conocimientos para la "utilidad publica". Si bien reconocia la importancia de la agricultura, senalaba el aporte necesario del comercio y la industria para frenar el encadenamiento entre miseria, desgracia y holgazaneria (Belgrano 1798, p. 102). En este punto remarca las maximas de Quesnay sobre libre exportacion de produccion agricola y libertad de comercio en general. Es sabido, ademas, que Belgrano realizo la primera traduccion de sus escritos al espanol por la admiracion que le profesaba (Navarro Floria, 1987). Tambien esta memoria remite a sus lecturas de Genovesi, al resaltar la necesidad de recurrir al honor y al premio como frenos a la pereza del espiritu humano (Belgrano, 1798, p. 106). Ambas referencias son prueba de su asimilacion de ideas francesas y, sobre todo, de las napolitanas, de gran auge en aquel momento en Europa. De hecho, Jose Carlos Chiaramonte senalo que los posteriores trabajos periodisticos de Belgrano haran mas notoria su recurrencia a Antonio Genovesi (1989, p. 121). En lo que respecta a la utilidad publica, Jose Enrique Covarrubias senalo la frecuencia con que la corona espanola invoco el ideal de "vasallo util" al momento de publicitar sus reformas del siglo XVIII; nocion entendida como de tipo personal y social. Para los reformadores dieciochistas era considerada una condicion sine qua non para la transformacion de la vida publica en escenario de bienestar moral, tanto para el individuo como para la colectividad, y, por tanto, criterio basico orientador de la marcha de los asuntos publicos. La utilidad como virtud, complementada con los principios de preservacion de la propia monarquia y de su pueblo (2005, pp. 436-445).

En sintonia con esa acepcion de utilidad--y en funcion de pensar su rol de secretario y hombre util a la Patria (ii)--, Belgrano decidio presentar a la junta de gobierno del Consulado una reflexion concreta sobre las utilidades potenciales para la Peninsula y para el Rio de la Plata del cultivo del lino y del canamo. Incluia instrucciones de las particularidades de ejecucion a la manera en que las Sociedades Economicas peninsulares presentaban sus informes con fines practicos y pedagogicos (Belgrano 1797, p. 81). Con ello respondia a la vez al interes de la Corona de promover esos cultivos segun lo establecido en la ley 20, titulo 18 del libro IV de Indias de 1545, en cuyo texto Carlos V encargaba a virreyes y gobernadores la siembra y explotacion en Indias con aplicacion de la poblacion indigena al hilado y tejido del lino. Esto significaba que como secretario acataba los lineamientos generales de la Monarquia para America (Belgrano, 1796, p. 82). En la segunda mitad del siglo XVIII las autoridades (entre ellos el ministro Campomanes) promovieron oficialmente la produccion de plantas textiles para favorecer la manufactura rural, complemento ideal de la economia agraria domestica. Al lino y al canamo tradicionales en la Peninsula se agregaron nuevos, como el algodon, y las Sociedades Economicas y los parrocos rurales fueron el nexo principal para su difusion. En ese contexto, Galicia, desde varios siglos la region de mayor cultivo de lino y canamo, fue modelo para Campomanes de "industria popular o dispersa" (Piqueras Haba, 1991).

Para el Rio de la Plata, Belgrano preveia el aporte de conocimientos sobre el tema, de manera que un nuevo recurso explotable y comercializable ("para nuestras necesidades y aumento de las comodidades") pudiese procesarse por "gentes del campo y los infelices de la ciudad") antes de pasar al proceso del telar. El insumo debia proveerse en condiciones de ser empleado en los telares de la Peninsula y preveia la division de funciones por sexo: siembra, siega, remojo, cocimiento al sol, secado, a cargo de los hombres; puesta en fibras "a fuerza de maza" (incluia espalar, rastrillar e hilar), a cargo de las "esposas y otros infelices de la ciudad". En especial para las mujeres, "sexo desgraciado en este pais, expuesto a la miseria y desnudez, a los horrores del hambre y estragos de las enfermedades derivadas", seria un freno a la prostitucion, que impedia el matrimonio, doblegaba la salud y destinaba a las mujeres a mendigar. Su opinion sobre el trabajo femenino se fundaba en el conocimiento directo de la experiencia exitosa en Castilla, Leon y Galicia, de la realizacion de varias operaciones en torno al lino y canamo por mujeres. Tambien remitia para otros ejemplos a testimonios contenidos en distintos pensadores de la economia; antecedentes todos que avalaban la atencion de la situacion "miserable del sexo privilegiado" y el logro de su aplicacion al trabajo para reformar en ultima instancia las costumbres de la sociedad en su conjunto (Belgrano, 1797, pp. 80-84).

El proyecto alcanzaba en ese punto su conexion con la mejora del comercio, motor de prosperidad general en buena parte de las reflexiones economicas y politicas de la monarquia hispanica (Sanchez Leon, 2005). Para Belgrano, la puesta en marcha del proyecto aumentaria la riqueza del comercio por la propension de los hombres a vivir con comodidad cuando "abundan sus medios". Esta cuestion remite tambien a los debates en torno al lujo positivo, otro de los topicos de la epoca. Belgrano daba por sentado que los miembros del consulado poseian un giro de actividades y relaciones comerciales suficientes para tener conocimiento sobre los beneficios de un nuevo cultivo provechoso, como demostraba la experiencia peninsular (Belgrano, 1797, p. 84). Con base en los escritos de Campomanes, Belgrano pronosticaba los beneficios potenciales tambien para Espana, por tratarse de la provision de un insumo escaso que frenaba las posibilidades de utilizacion en las escuelas de lenceria e hilo creadas por la Monarquia, como era el caso de las de Galicia y las del Principado de Asturias. La apertura de importaciones libres de derechos por tales puertos otorgaba posibilidades de beneficios mutuos, ademas de la sustitucion de las importaciones de lienzos confeccionados, que circulaban mayormente tanto en Espana como en America. Referia ademas a los diccionarios economicos y libros de circulacion en aumento a partir del siglo XVIII. En especial citaba el caso del Diccionario Economico de Chomel, el Socrates Rustico, los escritos de Marcandier en Chateaureux, Duhamel y otros escritos sobre el cultivo del canamo, entre otros, que podian ilustrar los lineamientos para la explotacion (Belgrano, 1797, pp. 86-87).

Por otra parte, el estimulo al comercio previsto por Belgrano estaba en las fabricas de lonas, jarcias y cordeleria, hasta aquel momento importados desde Europa y unicos renglones faltantes para la construccion local y para la habilitacion de buques, puesto que habia maderas en abundancia en la provincia, en el Paraguay y en Tucuman, ademas de excelentes terrenos para montes y minerales de brea en la jurisdiccion de Salta, Mendoza y Sierra de la Ventana. El interes por la "ganancia" daria para Belgrano el tono y vigor a los brazos para extirpar la miseria por la inaccion, "madre fecunda de los vicios numerosos en el virreinato" con posibilidades, ademas, de destinar el sobrante de produccion a la "Isla de Francia", para la navegacion hacia el oriente o al Brasil (como alternativa al piasabal para jarcias de inferior calidad). Por todo ello, los cambios debian realizarse con intervencion conjunta de la Monarquia y de los "patriotas" del Virreinato (Belgrano 1797, p. 96).

La memoria, a semejanza de las elaboradas por las Sociedades Economicas de Amigos del Pais, incluia detalles ilustrativos del modo de siembra y cosecha, con inclusion de testimonios de granjeros locales que aportaban informacion sobre su experiencia en diferentes aspectos (Belgrano 1797, p. 92).

Ademas de los topicos mencionados que impulsaron los escritos de Belgrano, otra cuestion tambien en boga era su referencia a la educacion como nuevo pilar de desarrollo economico-politico de la epoca. Se ha senalado a Jovellanos como uno de los precursores en la consideracion de la educacion como recurso dentro de las economias cuyas reflexiones han sido consideradas como pioneras de la teoria del capital humano, y representaban el cambio conceptual mas sobresaliente del periodo dieciochista con sus alusiones a la felicidad como concepto paralelo al de educacion (Street, 1988). En su concepcion para el Rio de la Plata, la educacion tenia sentido practico, impartida por escuelas especificas como las de nautica, dibujo, comercio, matematica, agricultura, y otras gratuitas para formacion de las ninas (Belgrano 1796, pp. 55-80).

Las memorias ilustran que Belgrano no desaprovecho la oportunidad que le ofrecia su rol de secretario de la institucion para difundir el resultado de su formacion ilustrada. Ofrecio ademas un plan concreto en condiciones de ser puesto en marcha para poner un espacio en los confines de la Monarquia a la par de lo que estaba implementandose en materia de recomendaciones de la economia politica. Buscaba alinearse con las modificaciones operantes en la Peninsula para que el Rio de la Plata pudiese ser complementario y beneficiario a la vez de la politica economica del momento.

Es util remarcar, por ultimo, que los argumentos esgrimidos por Belgrano--y los de la Junta de Gobierno del Consulado, como veremos--remiten en definitiva a la idea de una suerte de pacto entre la Corona y sus subditos sobre el beneficio mutuo pasible de ser conseguido mediante la transformacion de la Monarquia en una de tipo comercial aggiornada a la modernidad, al estilo de otros imperios como el britanico o el frances, aunque sin olvidar la matriz catolica. En tal sentido, resultan ilustrativas a nivel comparativo otras experiencias, como la impulsada por Victorian de Villava, fiscal de la audiencia de Charcas entre 1791 y 1802, quien constituye un ejemplo de promocion en la ilustracion espanola de la idea de compatibilizar cultura catolica con modernidad (Portillo Valdes, 2009).

ENTRE DISCURSO ILUSTRADO Y REALIDAD: LAS PREOCUPACIONES DEL CONSULADO DE BUENOS AIRES

?Cuales eran, no obstante las propuestas de Belgrano, los asuntos que ocupaban a los miembros del Consulado? Resulta interesante comparar el alcance de las ideas de Belgrano en las medidas y decisiones adoptadas en aquellos anos por la institucion, a la luz de las reformas concretas impuestas por la Corona. En lineas generales, pueden plantearse dos ejes de temas presentes en las actas de la Junta de Gobierno del Consulado: aquellos referidos a cuestiones puntuales derivadas de las reformas borbonicas "ilustradas" sobre comercio, fiscalidad, militarizacion, etc., y aquellos asociados a una intencion pedagogica concreta que se pretendia difundir, resultado de la influencia de la economia politica y de las intenciones de reformar al conjunto de la sociedad para el logro de una poblacion en condiciones de acompanar a la Monarquia en el proceso de restauracion de su antiguo esplendor.

La historiografia reciente ha aceptado la idea de que las reformas borbonicas fueron de gran influencia en el desarrollo de Buenos Aires y su entorno, al estimular la integracion de la campana demandando bienes de consumo y requiriendo bienes exportables como los cueros, con miras de proveer al exterior (Santilli, 2013). Si bien puede objetarse que los cambios en la estructura economica rioplatense se estaban esbozando desde tiempo antes, es conveniente reconocer, como hicieran varios estudios, que las reformas borbonicas tuvieron un efecto muy grande como para acentuar o acelerar esos cambios (Garavaglia, 1987; Halperin Donghi, 2005). Bajo la misma concepcion, Daniel Santilli senalo que la legalizacion del monopolio comercial de Buenos Aires sobre el extremo sur de America, la creacion del Virreinato del Rio de la Plata, el establecimiento de su aparato burocratico y el aumento de la actividad economica condujeron al definitivo crecimiento economico de la ciudad, a la que se asigno en el mercado internacional el rol de abastecedora de subproductos ganaderos (2013, p. 248).

El Consulado comenzo a sesionar desde los primeros dias de su ereccion. Los primeros integrantes fueron designados por la Corona previendose para el futuro un mecanismo de elecciones y reemplazo periodico de los miembros. Tambien se establecieron los representantes de las distintas diputaciones, designados entre los vecinos mas destacados de la ciudad. Tal como estaba previsto, la institucion se hizo cargo de cuestiones de justicia, donativos y demas cuestiones previstas en la cedula de ereccion, sin descuidar el contacto e interes por las jurisdicciones integrantes, hecho que se evidencia en el pedido y la recepcion de informes por parte de sus diputados.

En relacion al primer eje de temas vinculado a situaciones puntuales derivadas de la implementacion de reformas por la Corona, existieron topicos recurrentes tratados en sus reuniones. Un primer punto importante, como no podia ser menos, fueron los pasos a seguir en materia de derechos, impuestos y donativos, esenciales a nivel politico y economico. El tratamiento de estos temas coincide con la intencion de la Corona de lograr el fortalecimiento de la recaudacion fiscal--de hecho alcanzado--a partir del blanqueamiento de operaciones comerciales antes no autorizadas que permitio la implementacion del Reglamento de Libre Comercio de 1778 y el establecimiento de nuevos tributos, conceptos y jurisdicciones alcanzadas (Brading, 1990; Moutoukias, 1995). Martin Cuesta, mas esceptico en su analisis respecto de las reformas, senalo que, efectivamente, el aumento de la recaudacion fiscal seria uno de los pocos cambios que en definitiva aquellas dejaron, ya que, en su opinion, el crecimiento productivo de Buenos Aires se debio a motivos internos gestados desde antes y no por condiciones internacionales o el libre comercio (2009, p. 178).

En las actas se observa que el seguimiento y determinacion de cuestiones relativas a la recaudacion fiscal ocupo un lugar preponderante. En las reuniones no se descuidaban situaciones que involucraban deudas u otras cuestiones de inquietud sobre derechos de averia, alcabalas u otros impuestos especiales, como el aprobado por la Corona a favor del mantenimiento de la frontera de Cordoba del Tucuman--que genero el rechazo del Consulado con la solicitud de que solo se pagase en aquella jurisdiccion y no en Buenos Aires--o los derechos en Valparaiso sobre efectos comercializados de Buenos Aires a Lima. Lo mismo ocurre para el caso de tratativas tambien con el Consulado de Chile sobre la tasa obligatoria de entrada y salida de generos en el puerto mencionado (3). Los debates se dinamizaban en funcion de nuevos efectos introducidos o jurisdicciones involucradas, por los cuales el Consulado recibia los oficios de los diputados de la zona afectada. Tal es, por ejemplo, el caso en que se debatio en febrero de 1798 sobre el modo en que debia exigirse la alcabala de varios efectos ingresados por el puerto de Arica en Cochabamba segun el metodo de recaudacion de los derechos reales en La Paz y sus excepciones (4).

En relacion con las necesidades financieras, el tema de los donativos, mencionados por la historiografia como una de las funciones derivadas y cruciales del Consulado, aparece en entre los puntos tratados. En 1797 se consideraron donativos posibles de los comerciantes y la posibilidad de un prestamo a la Real Hacienda. Al ano siguiente, ante urgencias financieras del cuerpo, se encomendo a dos consiliarios la obtencion de "dinero a intereses" (5). Viviana Grieco ha senalado la lealtad de los comerciantes bonaerenses implicada detras de los donativos, aportes ampliamente recompensados de hecho con el derecho a establecer un consulado propio luego de una decada de peticiones y gestion. Los donativos significaban beneficios politicos y financieros tanto para el rey como para los comerciantes (2014, pp. 3-13).

En segundo lugar, se hallaron los temas que buscaban el normal desenvolvimiento de la circulacion entre las distintas jurisdicciones, como, por ejemplo, la navegacion por el Paraguay. Una preocupacion que aparece en las actas de los ultimos anos del siglo XVIII analizadas reflejaba las dificultades y abusos en la navegacion por tal ruta, via fundamental para el comercio fluvial desde el Rio de la Plata hacia el norte. En varias reuniones la junta expreso la necesidad de superar tales inconvenientes (6). Como parte de las iniciativas se solicito, en diciembre de 1798, a Felix de Azara su colaboracion por lo cual este presento un oficio sobre el arreglo de la navegacion del Paraguay y se paso la informacion al gobernador de Montevideo para proceder a la busqueda de soluciones. Tambien se analizaron las posibilidades de construccion de buques mayores en el Paraguay con libertad de derechos para traer los insumos necesarios traidos desde la Peninsula, en un proyecto pensado para la felicidad de "estos dominios en utilidad del soberano y del Estado en general" (7). La colaboracion de Azara es prueba de la politica de la Corona de recurrir a cientificos y exploradores ilustrados para lograr un mejor reconocimiento de los dominios de la Monarquia y buscar mejorar actividades como la agricultura, promover el diseno de mapas de rutas y otras cuestiones complementarias para la comercializacion. Como remarco Jorge Gelman, Azara y Tomas de Rocamora, colaborador de Pablo de Olavide en Sierra Morena, fueron encomendados por la Corona para actividades de este tipo en America (2005, pp. 469-470).

En tercer lugar, y como temas que podrian calificarse de indole operativa o de preocupacion diaria para promover el comercio, la Junta debia resolver sobre como mejorar las posibilidades de navegacion y el estado de muelles e instalaciones. Lo mismo ocurria en conflictos suscitados en relacion a buques comerciales puntuales, por cargamentos indebidos o transgresiones a la normativa vigente de los comerciantes a cargo. Tal como manifestara Gelman, el Consulado buscaba lograr un programa de controles para mejorar el uso de los derechos de propiedad y la libre disposicion de los bienes, temas que involucraban indirectamente suprimir todo circuito irregular de comercio, incluido el transporte de bienes robados (2005, p. 468). La construccion del muelle para el puerto de Buenos Aires, por ejemplo, y la evaluacion del estado del puerto de la Ensenada (con pedido al consul para gestionar un plano exacto del lugar) fueron cuestiones de especial atencion, lo mismo que la construccion de fanales para auxilio de buques que entrasen en Montevideo (8). Se incluyo el tratamiento de la necesidad de arreglar las barracas del Riachuelo, y acondicionar el desembarcadero para beneficio del comercio por la disminucion de danos al momento del desembarco y embarco de cargas. Igual atencion recibio el encargo de arreglos para el puerto de Barracas. Estas ultimas cuestiones estaban asociadas tambien a un mejor ejercicio de los derechos individuales de propietarios y comerciantes para impulsar el comercio y la actividad general (AC, 1798, pp. 186-204).

Por aquellos anos el Consulado resolvio contactar a Azara para la tarea de reconocimiento del Rio Negro como via de conexion entre Buenos Aires y el reino de Chile. Azara presento un informe sobre la conveniencia de que el Virrey agilizara la exploracion. Remitio un oficio con un plan "para buena parte del Virreinato", y el Consulado decidio solicitarle ademas los planos del continente (9). Respecto del plan general, las actas no ofrecen informacion que permita conocer su contenido. De las actas de la institucion solo puede saberse que Azara presento un mapa general y cinco planos sobre la expedicion al Rio Negro, servicio por el cual se nego a recibir gratificacion (10).

El interes por el comercio de esclavos estuvo presente desde el comienzo de la actividad del Consulado. Uno de los objetivos era su vigilancia para evitar perjuicios a la Real Hacienda y al comercio local (11). En noviembre de 1797 se tomo conocimiento de la "Real gracia", a favor de un comercio que introdujese negros provenientes de la costa africana, sumado a la posibilidad de extraer cueros o frutos sin pago de derechos reales ni municipales, incluidos los de guerra. Ante tal situacion, el Consulado solicitaba su limitacion o bien su abolicion acorde al bien publico (12). Por otra parte, analizaban solicitudes de autorizacion puntuales para la introduccion de cargamentos de esclavos (13). No obstante los reparos que pudiesen existir, la intencion de promover ese tipo de comercializacion era explicita, como se expresaba a comienzos de 1798, sobre la necesidad de habilitar el puerto para facilitar el trafico entrante de esclavos. La Junta aclaraba que esto no significaba proteger el contrabando sino procurar evitarlo. Se buscaba recibir a todas aquellas embarcaciones que no tuviesen real determinacion en contra. El contrabando no se veia como motivo para impedir los arribos, pues se contaba con funcionarios como ministros y subalternos para su control. La institucion decia desconocer que se estuviese practicando el contrabando (a proposito de denuncias recibidas contra comerciantes reconocidos como Pedro Duval de Barragan, Francisco Belaustegui o Jose de Maria); pedia conservar la habilitacion del puerto concedida por los soberanos, y que fuese "libre y franco" el arribo de las embarcaciones para todo comercio libre permitido (14). Existen dos cuestiones a considerar en este punto: por un lado, el problema del contrabando, y, por el otro, la figura de Pedro Duval, dado que remite a un tema controvertido durante el siglo XVIII como fue la discusion en torno al comercio esclavista y la consideracion o no de los cueros como "frutos del pais".

En relacion al contrabando, Fernando Jumar e Isabel Paredes expusieron--acerca de las distintas maneras en que este se presento--el fragil equilibrio de intereses que regia la vida del complejo portuario rioplatense y las estrategias de sus habitantes para maximizar oportunidades economicas. Con esto ampliaron los analisis centrados en los grandes comerciantes (Jumar y Paredes, 2008; Jumar, 2016). Estos trabajos complementaron a anteriores, como los de Zacarias Moutoukias, quien habia revelado, a partir de distintos procesos por contrabando en el Rio de la Plata en la segunda mitad del siglo XVIII, las diversas tramas ocultas de relacion, de parentela y de poder existentes detras de lo que a simple vista parecian unicamente casos de comercio ilegal. El contrabando le ofrecio una via de ingreso para desentranar otras cuestiones presentes en la sociedad comercial rioplatense, donde las redes de relacion reafirmaban un tipo particular de consenso colonial. Para los representantes de la corona, esos tejidos de relacion eran las estructuras informales que permitian reclutar a la elite local para contribuir a los objetivos imperiales. Para las familias notables, los cargos politicos y militares, como las relaciones con representantes de la Corona, eran fuentes de influencia politica, prestigio, autoridad y poder, bases de la movilidad social y apropiacion de la renta economica. A partir, entonces, de disputas ordinarias sobre el problema del contrabando, quedaron en evidencia las practicas y estrategias que unian a determinados grupos de personas y familias interconectadas a lo largo de generaciones, en las que la organizacion de empresas guardaba estrecha relacion con las estructuras de poder politico (Moutoukias, 1988, 1992). La mencionada figura de Pedro Duval es ilustrativa de ello y de la tension economica y politica detras de la actividad comercial, analizada recientemente por Mariano Schelz (2016, pp. 133-154).

En relacion a la disputa sobre el trafico de esclavos y a la consideracion de los "frutos del pais", los anos 1780 a 1810 representan un periodo de grandes confrontaciones. Susan Socolow caracterizo a la decada de 1780 como aquella en la que un grupo de comerciantes involucrados en la trata de esclavos (Tomas Romero, Pedro Duval, Nicolas Acha y Manuel de Aguirre) comenzaron a ser atacados por su creciente prosperidad, que amenazaba la posicion social y economica del grupo mas tradicional (encabezados por Jose Martinez de Hoz, Jaime Alsina y Verjes, Diego Aguero, Joaquin Pintos, Esteban Villanueva, Joaquin de Arana y Luis Gardeazabal). Este segundo grupo se opuso a Romero, el esclavista mas prospero y audaz, ante la perspectiva que tenia este de participar en 1784 en un comercio triangular con Espana y Africa, exportando cueros a cambio de esclavos (1991, p. 144). Como planteo Mariano Schlez, el tema remitia a una situacion historica. Espana no habia participado en la conquista territorial de Africa y no podia garantizar el abastecimiento constante de esclavos, por lo cual otorgaba permisos con el objetivo de fomentar la trata en todo el imperio. En el contexto borbonico de fomento del comercio y el progreso, la Corona extendio nuevas autorizaciones en 1792 para vender en el Rio de la Plata. Ello permitia obtener un margen considerable de ganancia con la exportacion de frutos americanos a puertos neutrales. Los comerciantes espanoles vinculados a Cadiz, fraccion predominante, se negaban a aceptar que los esclavistas exportaran productos a puertos extranjeros fuera de la via gaditana, e insistieron en sucesivas presentaciones para detener el trafico, primero desde la Junta de Comercio y despues, a partir de 1794, en el flamante consulado. El tema se agravo cuando nuevos comerciantes comenzaron a sumarse a la trata, con lo que los comerciantes decidieron elevar la protesta no atacando al comercio de esclavos sino al intercambio de ellos por cueros, que en su opinion no debian considerarse frutos del pais. No obstante, la Corona ratifico a los cueros como frutos exportables en 1796. La ola de enfrentamientos se agudizo mientras los esclavistas ganaban adeptos, en un periodo en el que el mencionado Pedro Duval tuvo un rol destacado en las deliberaciones para que no decayeran los permisos frente a las hostilidades manifiestas de quienes querian impedir exportar cueros a puertos extranjeros por fuera de la via gaditana, que ponia en juego los privilegios monopolistas rioplatenses (2016, pp. 144-147).

Respecto de la representacion en el organismo de hacendados y comerciantes, a pesar de la importancia del tema, la preocupacion por que en el Consulado esten representados en igual numero ambos sectores aparece en una unica oportunidad asentada en actas en 1797 (15). Entre otros temas puntuales incluidos en las actas consta la preocupacion por el ingreso de generos extranjeros prohibidos por el puerto de Montevideo, consideraciones sobre los mecanismos de eleccion de situadistas, multas por falta de solicitud de habilitacion de almacenes, aprobacion de festividades patronales, tareas de contralor con inspecciones a tiendas, o pedidos de exenciones a milicias por parte de comerciantes (16).

Resta considerar el segundo eje de temas mencionado al comienzo de este apartado sobre cuestiones puestas a debate, que podrian ser calificadas como de "interes Ilustrado", y que coincidian en parte con las preocupaciones de Belgrano. Sin embargo, no puede saberse, a partir del contenido de las actas, si la consideracion de la Junta sobre ellas respondio a la influencia de su secretario o se origino en un interes ilustrado propio del resto de los consiliarios.

En primer lugar, destaca el interes por un comercio mas activo con las colonias extranjeras en el marco de la necesidad de fomento de la agricultura, comercio y navegacion en America, en vista del atraso que sufrian desde la conquista por la falta de libertad en tres ramos valorados como los "mas interesantes al Estado", todo ello sumado a la idea de que la agricultura debia suministrar alimentos baratos y aportar para superar la pobreza de labradores. Ello debia cumplirse con la incorporacion de conocimientos, aprovechando los estimulos y franquicias que la Corona espanola incitaba para comenzar a experimentar y arriesgar hacia la "obra de nuestra felicidad" (17). La influencia ilustrada se transluce en referencias a la traduccion del marques de Condorcet de la obra de Adam Smith sobre la riqueza de las naciones, que aludian a la cuidada elaboracion de la reglamentacion de comercio de las Americas trabajada por el ministro de hacienda de la Corona, en bien comun del Estado. La Junta remitia a las reglas de la economia politica en cuanto a balanza comercial para explicar los beneficios economicos del plan. Uno de los consiliarios a favor del libre comercio, Tomas Hernandez, explicaba las ventajas de la economia politica como ciencia cultivada en Europa e ignorada en America; ciencia a la que debian su grandeza otros reinos y sin la cual ninguna monarquia podia gobernarse con acierto; ciencia de principios y maximas sublimes que exigian estudio profundo para su aplicacion oportuna a casos, lugares y tiempos. Por tanto, planteaba la necesidad de que los fundamentos a exponer al soberano fueran revisados a la luz de tales principios y con referencia a las circunstancias del pais (18).

Como consecuencia de buscar un comercio mas activo, no podian dejar de tratarse cuestiones locales que entorpecian tal objetivo. Asi, por ejemplo, preocupaban los inconvenientes informados por los diputados al momento de comerciar en otras jurisdicciones, como la denuncia por medio de dos oficios--enviados por el diputado en Mendoza--sobre las desventajas de nuevas disposiciones del cabildo sobre la descarga de carretas y la circulacion hacia los trapiches. Estas circunstancias daban lugar a la consideracion de las dificultades y el pedido de medidas correctivas a las autoridades (19). La Junta celebraba que la idea de progreso guiase a Carlos IV en sus decisiones para el bien general de la Monarquia y la felicidad de sus vasallos; principios rectores presentes en el discurso ilustrado borbonico. Por ello, se acataba que, a fin de evitar los "graves e irreparables perjuicios" que las condiciones del momento generaban en el comercio de sus dominios, el monarca hubiese acertadamente (a juicio de la Junta) permitido las expediciones de efectos "no prohibidos en buques nacionales o extranjeros desde puertos de las potencias neutrales o desde los de Espana" (20). No se dudaba que cumplir la voluntad real de apertura del comercio redundaria en un gran beneficio a nivel local. La continuidad de la guerra interrumpia el comercio, las colonias padecian, segun los consiliarios, perjuicios graves con la baja de utilidades comerciales y la falta de generos europeos, algunos de mucha necesidad. Estas causas dieron lugar al permiso para envios extraordinarios (21). Los danos no podrian repararse hasta que no se autorizara la libre exportacion de los frutos del pais y la introduccion de generos faltantes. Si bien se inferia de una real orden del 20 de mayo de 1798 que los motivos de la autorizacion eran la continuidad de la guerra, la interrupcion del comercio y la baja en la recaudacion del erario por la falta de caudales desde sus dominios, el beneficio se extenderia a la monarquia en su conjunto. En las exposiciones se buscaban ejemplos de otras experiencias, como el de la Habana, donde, por causa de haberse permitido el flujo en buques neutrales, se habia logrado enriquecer a los pueblos con la venta de sus cosechas abundantes a precios altos. Se importaron efectos a precios convenientes y aportaron sumas importantes a las rentas reales para cubrir las urgencias de la Corona. No obstante, proponian los efectos que debian prohibirse para evitar el perjuicio de la competencia, como era el caso del azucar del Brasil, que podia danar el comercio de Lima, Arequipa, Cuzco, San Juan y Mendoza. Ademas existian otras consideraciones que se preveia exponer al virrey como informe solicitado a la Junta para aceitar el funcionamiento del sistema en beneficio local (22).

La preocupacion de la Junta de Gobierno por el estado de decadencia general, tema clave en la Europa de la epoca, fue tratada puntualmente en reunion de noviembre de 1798. El dia 3 de noviembre se considero proporcionar los medios para el restablecimiento del comercio, agricultura e industria de las provincias: brindar reglas para conservar esos tres grandes resortes de la felicidad general, prevenir la decadencia, dar subsistencia, ocupacion, ganancia y prosperidad al continente a partir del aumento de los ingresos del erario real y las ventajas de la Corona. Tales importantes objetivos eran propuestos por el cabildo bonaerense al administrador de la Real aduana de Buenos Aires, al virrey y a la Junta de Gobierno del Consulado.

De manera similar a los escritos de pensadores europeos que recurrian a la historia y a otros escritos para refrendar sus ideas, los consiliarios remitian a las ideas posteriores al pensador espartano Licurgo, a las de Platon en su republica imaginaria, y a aquellas que transformaron la idea de conquista en una quimera, para dar paso a la nocion subyacente en todas las potencias del mundo de que el comercio era la base de la riqueza, "todo el mundo esta persuadido que los tesoros son el alma de la sociedad y que ninguna nacion puede ser feliz sin el comercio que los produce y le da toda la energia y el vigor". Era de facil comprobacion que "unicamente de la opulencia" dependia la actividad de una nacion, sus costumbres, la bondad de sus leyes, la efectividad de su politica, las disposiciones interiores para mantener el buen orden, los programas de artes y ciencias, el exito en las negociaciones y, sobre todo, su poder por mar y tierra (23).

Al igual que circulos ilustrados de la Peninsula, la junta de gobierno del Consulado demostraba interes por los conocimientos practicos en materia de economia, que circulaban en ediciones en boga en distintos formatos (Astigarraga y Zabalza Arbizu, 2007). En sus actas consta un caso de solicitud al apoderado en Madrid para que, junto a diecisiete ejemplares de las ordenanzas de Bilbao, de Indias y Castilla, procurase una copia del diccionario de agricultura de Rozzier (24).

La importancia del Consulado como organismo para la difusion de ideas novedosas y el progreso era percibida por sus integrantes como esencial, al punto que la mera lectura de sus memorias al publico la consideraban un acto ilustrado de "general instruccion" y estimulo. Con presencia de autoridades, comerciantes y hacendados instruidos, junto a "literatos" que pudiesen transmitir conocimientos economicos, la difusion de las "luces podia expandirse a todas las clases del Estado". La memoria de 1798 indica que "estos congresos son el mejor medio para que todos se instruyan y por eso en todas las naciones cultas se apresuraron a establecer sociedades y academias con la publicacion de sus memorias" (25). Ese era el objetivo que el cuerpo consular ambicionaba alcanzar a falta de otras instituciones de difusion como las que habian prosperado primero en Inglaterra y luego en Francia, Italia, Suiza, Alemania, Dinamarca, Suecia, Rusia, y otras con catedras de Economia Politica, en las que la erudicion escolastica se combinaba con "conocimientos utiles para la vida". Este ejemplo fue seguido por la Peninsula con gran numero de sociedades economicas y con el estudio de la economia politica (26).

Con relacion a las propuestas de Belgrano en sus memorias, las actas dan cuenta de la puesta en practica de alguna de ellas. En primer lugar, la nocion de premio como estimulo para las mujeres se planteo por primera vez en setiembre de 1797 con la idea de premiar a las ninas huerfanas a traves de la junta de caridad (27). Las distinciones serian para las huerfanas del Colegio de San Miguel que mas sobresalieran en la perfeccion de hilazas de algodon. El Consulado se comprometia a entregar dos premios de 30 y 40 pesos fuertes: el primero a la nina de dieciseis anos o mayor que mereciese el segundo lugar en el hilado de una libra de algodon "hilado igual, delgado y pastoso", y el segundo para la menor de dicha edad que, con certificacion de la maestra encargada, presentase tambien una libra de algodon de iguales caracteristicas (28). Al ano siguiente, la institucion decidio destinar 500 pesos a premios para fomentar la agricultura, las artes y el comercio (29). Segun la facultad que el rey concediera por real orden de marzo de 1797 enviada al secretario, la Junta de Gobierno decidio premiar con 50 pesos, en primer lugar, a quien con certificaciones de los parrocos y diputados del Consulado, o en su defecto de los jueces ordinarios, hiciese constar la introduccion de un nuevo cultivo provechoso, con arreglo al clima y circunstancias de la provincia en que lo ejecutase, e hiciese ver en una memoria las ventajas que traeria al comercio particular del pais y "general de la Nacion". En segundo lugar, se premiaria con 50 pesos a quien probara el establecimiento de una huerta y monte de arboles utiles en el puerto de la Ensenada de Barragan. Seria preferido quien demostrase haber plantado mayor numero de arboles y haber cultivado mas hortalizas. El tercer premio, de otros 50 pesos, seria para quien informase el medio a adoptar para efectuar grandes plantaciones con arboles utiles en la jurisdiccion de Buenos Aires "sin necesidad de poner cercas". El cuarto y quinto premio, de igual monto que los anteriores, beneficiaria a quien ensenara el modo de tener aguadas permanentes en las campanas y a quien propusiese un metodo facil y economico de exterminar los perros cimarrones de los campos. El sexto premio, por 500 pesos, a quien presentase un metodo para preservar cueros de la polilla. Ademas, se otorgaria una pension vitalicia, de otros 500 pesos, a quien lo pusiese en practica. Por ultimo, 100 pesos se destinaban a quien informara el estado de la poblacion de cualquiera de las provincias del Virreinato (con preferencia Buenos Aires), con distincion de clases y ocupaciones (por cultivo, por tareas, productos de esos ramos, consumos, etc.). (30)

Las propuestas de Belgrano sobre la explotacion del lino y canamo tampoco fueron desatendidas por el Consulado. El 18 de noviembre de 1798 Martin Jose de Altolaguirre, vecino de Buenos Aires, ofrecio a la Junta las porciones de tales cultivos que fuesen necesarias de las sembradas en sus haciendas para disponer y efectuar las pruebas que se decidiesen. De igual modo, ponia a disposicion sus instrumentos para el primer beneficio--como la noria y estanques que tenia en su quinta junto a los recoletos de la ciudad--hasta poner a la produccion en estado de hilarla. Los vocales de la Junta, que tenian presentes las ventajas que esa rama de la agricultura podia traer a la provincia y metropoli, acordaron por unanimidad comisionar a los conciliares Pedro Duval y Agustin Garcia para que se ejecutaran las pruebas mas apropiadas para lograr la instruccion necesaria de la utilidad que podia conseguirse con ellas. Ademas, debian averiguar los costos necesarios hasta poner la explotacion en condiciones. Se agradecia por otra parte a Altoaguirre por su "liberalidad y patriotismo" (31). Cuatro meses despues, los consiliarios comisionados para el ensayo presentaron informe de los recursos necesarios que se insumirian hasta la finalizacion de las pruebas. El canamo debia trabajarse para satisfacer los encargos de la Corona, que al momento solicitaba una cantidad de produccion que debia venderse en valor aproximado de 500 pesos (32).

Dentro de las que podriamos mencionar como otras experiencias "ilustradas", se refirio en otra sesion al encargo a dos vecinos para que experimentasen con una maquina de limpiar trigo de reciente aparicion e instruyesen luego sobre sus resultados (33).

Por ultimo, la creacion de escuelas prevista por Belgrano se materializo por intermedio del Consulado, en el ultimo ano del siglo XVIII, en el establecimiento de la escuela de dibujo y poco despues la de nautica. En agosto de 1798 comenzo a evaluarse el presupuesto necesario para su institucion, luego de algunas reuniones y de un pedido de dictamen a Felix de Azara sobre la factibilidad de la escuela de nautica. Ambas escuelas comenzaron a funcionar al ano siguiente en instalaciones del Consulado, en su sala de deposito, con inscripcion en secretaria de los ninos interesados en concurrir, y con consideracion anticipada de los futuros premios a otorgar (34). Como institucion integradora de las distintas jurisdicciones virreinales a traves de las diputaciones fijadas para las principales ciudades, supo atender inquietudes educativas presentadas por sus diputados, como fue el caso de la propuesta de subsanar la falta de una escuela de primeras letras en Santa Fe, por lo que se encomendo al diputado interviniente la presentacion de un informe de factibilidad para su instalacion y mantenimiento con los arbitrios correspondientes a la comercializacion de yerba del Paraguay (35).

A los temas analizados en este apartado se sumaron otros que solo aparecen tratados de modo rapido, sin mayores debates entre los consiliarios, como demoras en el transporte de correo, presupuestos de reparaciones edilicias, diagramacion del ingreso del transporte terrestre a la ciudad, inspecciones sanitarias para los envios de esclavos, o construccion de fuertes para defensa en las distintas jurisdicciones en peligro de ataques indigenas. Todas estas situaciones, si bien hacian a la seguridad, circulacion o sanidad, parecen haber tenido el caracter de habituales y al parecer no generaban mayor intranquilidad para los vecinos.

CONCLUSION

La historiografia ha dado cuenta de las distintas facetas que el Consulado de Buenos Aires desempeno, al igual que sus pares en territorio americano. La figura de Belgrano como su secretario y su formacion en el exterior hizo que este lo pensara como canalizador de un proyecto ilustrado sobre todo a traves de su junta de gobierno, para la cual pretendia en parte un rol pedagogico y practico a la manera de las Sociedades Economicas de Amigos del Pais peninsulares.

No puede negarse la representatividad del caso de Belgrano en la transicion cultural, politica y economica operada entre el Virreinato y la Revolucion, ademas del impulso reformador con que emprendio su gestion, que recupero temas fundamentales de la agenda politica y economica europea para trasladarlos, en una suerte de hibridacion y readaptacion, al contexto local, y ofrecer asi una propuesta beneficiosa que se acoplara de manera armonica al plan de progreso de la monarquia hispanica. En tal sentido, su identificacion de recursos naturales concretos, vinculados a los textiles--actividad promocionada en la Peninsula-, su explotacion para provision de insumos a la Corona, el beneficio complementario para el comercio local con disminucion de costos de transporte y otros beneficios resultaba una propuesta que, si bien significaba en suma estrechar y perfeccionar la situacion de dependencia con la Monarquia, respondia a un plan "ilustrado" completo y digno de ser considerado al nivel de los postulados por intelectuales europeos del momento. Los puntos senalados por Belgrano respondian a algunos de los mas candentes en las discusiones europeas: la identificacion del "otro" ocioso, simbolo de ralentizacion de las economias, la ereccion de las Sociedades Economicas en entidades emblematicas del progreso en su accionar pedagogico-practico, los frenos al comercio, agricultura e industria, y, sobre todos ellos, lo que podriamos denominar la "cuestion femenina" en torno al ocio. Ese "otro" es el caso identificado con la poblacion femenina, respecto de la cual Belgrano expone la necesidad de conectarla al mundo del trabajo. La escuela de hilazas es un ejemplo en ese sentido. La escuela cumplia el triple rol de impulsar un sector de la economia, conectarlo con la exportacion de insumos y, por sobre todo, incorporar a las mujeres al mundo del trabajo. Belgrano no solo recuperaba el tema de la vagancia, sino el de la prostitucion, tambien unida al universo femenino, en su discurso y en el discurso europeo. Y, entre otros puntos que se han desarrollado con mayor precision en paginas anteriores expone el de la educacion como inversion a futuro para formar en lo practico, pero a la vez para inculcar el trabajo voluntario en el paso hacia una economia moderna, en la cual el esfuerzo fuese visto como una opcion de progreso, lo cual convierte a la educacion en capital, a la manera de Jovellanos.

El Consulado de Comercio de Buenos Aires, en especial su junta de gobierno, que tanto interes despertaba en Belgrano, supo estar a la altura, en la medida de sus posibilidades, de ese rol "Ilustrado" que su secretario pretendia. De las actas recorridas se observa que debian ser resueltas necesidades puntuales y urgentes, propias de una economia tardocolonial, en muchos aspectos en transicion, con necesidades de infraestructura, defensa frente al indigena, tierras aun en exploracion, con demarcaciones y rutas mayormente disenadas a fuerza de ensayo y error. La institucion tambien debia cumplir con su rol de recaudacion, prestamos y donativos, tan necesarios para la Corona como para el logro de beneficios para los miembros de la elite comercial local, como ha demostrado la historiografia. No obstante, no podemos determinar si por influencia de Belgrano o por interes propio del resto de los consiliarios, los temas ilustrados circularon por la institucion y el proyecto de su secretario fue, aunque de manera tibia, concretado o movilizado en ciertos aspectos.

Los discursos respecto de los beneficios del comercio, la preocupacion por la decadencia general, las referencias a los escritos recientes de Adam Smith, la necesidad de aplicar las reglas de la moderna economia politica (incluso de responder a las cedulas de la Corona con terminologia precisa y correcta), la adquisicion de diccionarios economicos europeos y la apertura al publico en general para dar a conocer al menos las memorias anuales de la institucion dan cuenta de su interes por formar parte de la agenda europea de reflexiones. Respecto de las propuestas de Belgrano, si bien las medidas puestas en practica son infimas en comparacion con lo esperado por aquel, se efectuaron algunas experiencias en torno al lino y canamo, y se otorgaron algunos premios a ninas ejemplares (si bien no resulta comparable con la cantidad de distinciones entregadas por las Sociedades Economicas espanolas, tal como consta en numerosos volumenes impresos con el detalle de los premiados). Existe una unica mencion a la experimentacion con maquinaria agricola (referencia inexistente si se la compara con el sinnumero de demostraciones de todo tipo que publicaba por aquel entonces, por ejemplo, la Sociedad Matritense de Amigos del Pais) y de las escuelas pensadas por Belgrano solo la de dibujo y nautica fueron instaladas.

En suma, sea porque las medidas de contenido ilustrado interesaban a una parte considerable de los consiliarios, o bien porque respondieran a inquietudes y representaciones propuestas por vecinos, o bien por insistencia de Belgrano, el hecho es que, aunque de manera tibia, los temas ilustrados estuvieron presentes en las reuniones de la Junta de Gobierno. Puede decirse que a fines del siglo XVIII, antes de que la prensa se constituyera en una alternativa de nuevo corte para la expresion de opiniones y propuestas ilustradas, el Consulado de Comercio fue un espacio de aporte para las nuevas preocupaciones de la Economia Politica readaptadas a la realidad local, en una jurisdiccion que no desconocia su caracter virreinal y dependiente de la Corona, aunque planteaba necesidades y opciones propias, mas alla de los intereses particulares de los sectores que componian el cuerpo consular.

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Zamora, R. (2014). Sobre la funcion de policia y el orden economico en San Miguel de Tucuman a fines del siglo XVIII. De presuntos delincuentes, acaparadores y monopolistas. Historia y Memoria, 8, 175-207.

Notas

(1) A modo de ejemplo Campomanes alude al menos 90 veces al concepto de ociosidad en una de sus obras; Arriquibar 30; Danvila y Villarrasa en 15 oportunidades, al igual que Jovellanos en uno de sus escritos. (Campomanes, 1775; Arriquibar, 1779; Danvila y Villarrasa, 1779; Jovellanos, 1797, Astigarraga y Usoz Otal, 2008)

(2) El concepto patria propio del periodo colonial era el lugar, ciudad o pais en que se habia nacido; de alli que los miembros del Cabildo fuesen llamados "padres de la patria". No obstante, al constituir las bases del orden social el respeto por la religion, la fidelidad al rey y el patriotismo, esta triada no determinaba claramente cual era la patria: podia implicar el espacio virreinal, a la America espanola o a la monarquia toda. Por lo tanto, la patria en este sentido se entiende como la comunidad amplia en la que se vivia y el amor a esa patria era el compromiso con el orden y el bienestar general (Di Meglio, 2008).

(3) Archivo General de la Republica Argentina (1895). Libros del Consulado. Tomos III y IV. Adolfo Carranza (dir.). Buenos Aires: Imprenta Kraft. (En adelante AJGCBA), 14/10/1797, 18/11/1797, 4/12/1797, 8/03/1798, pp. 75: 86; 99; 145. Otros puntos tratados fueron el cobro de derechos en La Paz a las harinas; irregularidades en el cobro de alcabalas en Oruro y pago de derechos de averia al Consulado por trafico de esclavos. Vease AJGCBA, 16/03/1798, 13/04/1798, 14/07/1798, pp. 147; 158; 196.

(4) AJGCBA, 14/02/1798, p. 135.

(5) AJGCBA, 13/09/97, 14/12/1797, 6/09/1798, pp. 67; 101; 220.

(6) AJGCBA, 17/07/1797, 21/04/1798, 27/08/1798, p. 35; 41; 161.

(7) AJGCBA, 22/12/1798, p. 282.

(8) AJGCBA, 15/01/1798, p. 113; 20/01/98 p. 116; 01/02/98, p. 122.

(9) AJGCBA, 27/06/1798, p. 188; 31/08/1798.

(10) AJGCBA, 15/10/1798, pp. 232.

(11) AJGCBA, 11/12/1794 pp. 3-7.

(12) AJGCBA, 28/11/1797 pp. 89-90.

(13) Tal el caso por ejemplo del pedido de Pedro Duval de Barragan para el desembarco de esclavos que conducia con su zumaca desde Pernambuco. AJGCBA, 30/01/1798 pp. 119.

(14) AJGCBA, 10/02/1798 pp. 129-132.

(15) AJGCBA, 5/02/1798 pp. 125.

(16) AJGCBA, 30/10/1797, p. 82; 28/03/1798, p. 153; 13/04/1798, p. 157; 27/08/1798, p. 212; 18/08/1798, p. 216.

(17) AJGCBA, 13/03/1797, pp. 7-29.

(18) AJGCBA, 13/03/1797, pp. 30-33.

(19) AJGCBA, 14/08/1798, p. 213; 14/11/1798, p. 256.

(20) Referia a la real orden del 18 de noviembre de 1797. AJGCBA, 3/11/1798, p. 242.

(21) Si bien excede el proposito de este trabajo, es destacable la presencia del termino "colonia" en el plano discursivo de las actas consultadas. Si se considera la perspectiva que considera la intencion de la monarquia espanola de convertirse en un imperio comercial que encauzara a sus dominios como colonias para propiciar su beneficio, como importadoras de productos elaborados en la Peninsula y exportadoras de frutos coloniales (Tavarez Simo, 2015), el uso del vocablo colonia por parte de los consiliarios podria indicar una inclinacion en igual sentido.

(22) AJGCBA, 3/11/1798, pp. 243--254.

(23) AJGCBA, 03/11/1798, p. 241.

(24) AJGCBA, 30/10/1799, tomo 4, pp. 117--119.

(25) AJGCBA, tomo 4, p. 167.

(26) AJGCBA, 3/11/1798, p. 169.

(27) AJGCBA, 30/09/1797 p. 73.

(28) Las ninas premiadas fueron Maria de Jesus y Eugenia Lopez; sus hilazas fueron guardadas como constancia de su util trabajo. AJGCBA, 14/10/1797 p. 76.

(29) AJGCBA, 26/05/1798 p. 76.

(30) AJGCBA, 17/07/1798 pp. 199-201.

(31) AJGCBA, 18/11/1797 pp. 84-85.

(32) AJGCBA, 8/03/1798, p. 144.

(33) AJGCBA, 27/08/1798, p. 227.

(34) AJGCBA, tomo 3, 27/08/1798, p. 212; tomo 4, 7/03/1799, p. 25; 34-36; 23/04/1799, pp. 45-48; 17/5/1799, pp. 52-53; 12/09/1799, p. 85; 5/10/1799, p. 110.

(35) AJGCBA, 17/12/1799, tomo 4, p. 144.

Adriana N. Milano

Universidad Nacional de Rosario, Argentina

adria_milano@yahoo.com.ar

Recepcion: 25 de enero de 2018 | Aprobacion: 30 de septiembre de 2018 | Publicacion: 28 de mayo de 2019

https://doi.org/10.24215/2314257Xe089
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Author:Milano, Adriana N.
Publication:Anuario del Instituto de Historia Argentina
Date:May 1, 2019
Words:17412
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