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Entre el Vergel y la Plateria Mapuche: el trabajo de metales en la Araucania Poscontacto (1550-1850 D.C.).

BETWEEN EL VERGEL AND THE MAPUCHE SILVERWORK: METALWORKING IN POST-CONTACT ARAUCANIA (AD 1550-1850)

En este trabajo abordaremos el devenir que tuvo el trabajo de metales en la Araucania durante tiempos historicos, desde el arribo europeo en 1550 d.C. y hasta 1850 d.C., en la antesala del inicio de la "Pacificacion de la Araucania". La relevancia de tratar dicho tema radica precisamente en que la imagen que tenemos de este es aun de baja resolucion y le faltan varias partes como para poder visualizarlo cabalmente. Desde la arqueologia--y el registro arqueologico--la causa de esta situacion se encuentra en las escasas investigaciones que se han abocado a los tiempos historicos o poscontacto (post-1550 d.C.) en el sur de Chile. A su vez, el registro historico (escrito y grafico) entrega una imagen parcial de este fenomeno. Por ello nuestra estrategia se funda en hacer uso de ambos registros, a fin de que estos sirvan para iluminar una situacion que seria inadecuada de abordar en prescindencia del uno o del otro registro.

Por tanto, presentaremos dos grupos de datos. Por un lado, tendremos la informacion material que proveen los escasos sitios arqueologicos considerados como de tiempos historicos, y es a este conjunto al que haremos alusion cuando nos refiramos al "registro arqueologico". Por otro lado, estara la informacion tanto escrita como grafica que entregan diversos documentos desde el siglo XVI al XIX, a la que trataremos como el "registro historico". Lo anterior no implica, obviamente, desconocer la materialidad de los documentos ni el caracter historico del registro arqueologico, sino que se funda en reconocer y segregar operativamente las dos vias de entrada al fenomeno bajo estudio.

Estos dos registros seran luego discutidos siguiendo cuatro ejes que captan bien la complejidad de este tema de investigacion; estos ejes son: materias primas, piezas, individuos y contextos.

Finalmente, el objetivo es poner de manifiesto y subsanar una situacion de parcial desconocimiento, como tambien contribuir desde el estudio del trabajo de metales, respecto de comprender los procesos de transformacion social que ocurrieron en tiempos historicos (aunque sus antecedentes sean prehistoricos) en y a la sociedad indigena de la Araucania.

Conceptos, Aclaraciones y Limitaciones

Con el fin de poder abordar el objeto de estudio se propone la existencia de dos tradiciones de trabajo de metales en la Araucania: la "tradicion de trabajo de metales El Vergel" y la "Plateria Mapuche". Esto permitira establecer dos puntos temporales fijos desde los cuales poder transitar por los 300 anos que este trabajo trata. La primera de estas tradiciones tiene un origen prehistorico y era la que existia al ano 1550 d.C. La segunda, al ano 1850 d.C., esta iniciando su epoca de mayor esplendor. De hecho, coherentemente con la perspectiva diacronica que se adopta, la imagen que se plantea para el ano 1550 d.C., y con anterioridad a esta fecha, estara basada exclusivamente en el registro arqueologico precontacto. Esto es asi pues la informacion historica, aun si proviene de los primeros anos de la Conquista, esta ya inscrita en un momento poscontacto. La adscripcion prehistorica de las piezas metalicas esta dada asi por las fechas obtenidas y las asociaciones contextuales de las piezas.

La tradicion de trabajo de metales El Vergel, enmarcada dentro del desarrollo del Complejo El Vergel (1000-1550 d.C. [Aldunate 1989, 2005; Bahamondes 2009; Campbell 2004, 2011; Dillehay 1990, 2007; Menghin 1959-60; Quiroz 2010]), esta representada por los denominados "aros cuadrangulares con muesca", "aros circulares planos", "aros circulares simples", pulseras, anillos y pendientes (Campbell 2004) (Figura 1). Estas piezas se caracterizan por ser de tamano pequeno, poco espesor, estar constituidas por una sola pieza, no presentar partes moviles ni articuladas entre si y no contar con decoracion grabada, en sobrerrelieve ni calados. Todas las piezas estan manufacturadas en cobre, excepto los "aros circulares planos" que tambien lo estan en plata. La naturaleza del cobre y la plata es metalurgica (Campbell y Figueroa 2013; Campbell y Plaza 2015; cf. Campbell 2004, 2005, 2008).

La distribucion de estas piezas esta circunscrita a Isla Mocha, la costa y el valle central entre los rios Biobio y Tolten (Figura 2). Los escasos contextos funerarios con restos humanos y presencia de piezas metalicas tienden a indicar su asociacion con individuos adultos femeninos o subadultos -en los que no se puede determinar sexo--(Padre Las Casas [Urquieta 1978; Valdes 1978], P21-1 [Constantinescu 1997], Co-2 [Quiroz et al. 2005]). Por ultimo, es necesario hacer mencion tambien a la presencia de cuentas de piedra y concha (Padre Las Casas [Gordon 1978], La Candelaria [Bahamondes et al. 2006]), las que tambien fueron usadas como adornos y, como veremos mas tarde, estarian muy ligadas al desarrollo de la Plateria Mapuche.

La Plateria Mapuche (Fontecilla 1946; Guevara 1929; Inostroza et al. 1986; Joseph 1928; Morris 1987; Painecura 2011; Reccius 1983; Schindler 1985) se caracteriza por la produccion de piezas volumetricas, grandes, compuestas, con partes moviles y estar decoradas con grabados, sobrerrelieves o calados, manufacturadas mayormente en plata (1). Esta descripcion es importante pues un problema inmediato que surge al momento de abordar la "Plateria Mapuche", es precisamente su definicion. Ello pues dentro de las piezas emblematicas de esta tradicion se incluyen piezas (como aros cuadrangulares sin muesca) que bien pudieran remontarse a tiempos prehispanicos (aunque nosotros discrepamos con esto, como veremos mas adelante), mientras que otras (como los sikil (2) y trapelakucha (3)) parecen surgir recien despues de 1860 (Figura 3). A esto hay que agregar el problema de referir retrospectivamente cualquier pieza de metal que aparezca en la Araucania como "plateria" (Inostroza y Sanchez 1986). Lo anterior, aun si dicha pieza proviene de contextos prehispanicos o simplemente no esta manufacturada en plata (lo que incluso llega al extremo de referir toda pieza de metal como que estuviese hecha en plata).

Estos aspectos refuerzan entonces la intencion de abordar diacronicamente el dinamico proceso ocurrido entre 1550 y 1850 d.C., y demuestran lo futil de buscar establecer el ano (o incluso la decada o siglo) en que desaparece la tradicion de trabajo de metales El Vergel y surge la Plateria Mapuche. De hecho, al momento de abordar los contextos materiales preferiremos decir que las piezas son mas afines a una u otra tradicion, pues encasillarlas implicaria negar el proceso del que ellas son testimonio.

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Por ultimo, debido a que la tradicion de trabajo de metales El Vergel es nuestro punto de origen y que esta corresponde a elementos de adorno (como lo es tambien gran parte de la Plateria Mapuche), al abordar la evidencia historica nos enfocaremos primordialmente en dicho universo de artefactos. Sin embargo, esto no implica que desconozcamos la totalidad de las manifestaciones del trabajo de metales de tiempos historicos de la Araucania. Del mismo modo, si bien esta revision se centrara en el territorio del Complejo El Vergel, esto no busca omitir los vinculos que existieron y existen con los grupos que habitaron mas al sur del rio Tolten o en los territorios cordilleranos y transcordilleranos al oriente.

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A continuacion los datos del registro arqueologico e historico. Es importante aclarar que para ambos registros se ha dado mayor credito a las ocasiones en que las piezas son descritas o ilustradas, y no solo mencionadas. Ello pues los terminos usados para nombrar las piezas son de por si poco claros o bien no son siempre coincidentes. Mas aun, estos han cambiado en el tiempo, situacion ya referida por Guevara (1929:278) en la primera mitad del siglo XX.

El Registro Arqueologico

Abordar el registro arqueologico del periodo 1550-1850 d.C. supone varios problemas. El origen de estos es principalmente que la investigacion arqueologica en el Sur de Chile ha estado concentrada en los periodos prehistoricos. Como consecuencia de esto, los escasos, aunque emblematicos, sitios arqueologicos de tiempos historicos--o al menos considerados asi--tienen asignaciones cronologicas no del todo confiables, sus asociaciones contextuales son ambiguas y sus materiales han sido estudiados de forma parcial. Sin perjuicio de esto, dichos sitios son una valiosa y fundamental fuente de informacion.

Los sitios arqueologicos tradicionalmente considerados como historicos y que contienen piezas de metal son Huitag (Menghin 1959-60:8789), Gomero (Seguel 1968), Membrillo (Reymond 1971), Gorbea-3 (Gordon et al. 1972-73), Quillen I (Valdes, Sanchez y Inostroza 1985), Ralipitra I (Valdes, Sanchez y Inostroza et al. 1985), Pitraco I (Inostroza 1985; Inostroza y Sanchez 1985, 1986; Sanchez 1985) y Deuco 1 (Inostroza y Sanchez 1986; Sanchez et al. 1985) (Figuras 4 y 5). Las descripciones de estos sitios (Tabla 1) se atienen a lo indicado en los respectivos trabajos, los que, entre otros aspectos, otorgan una gran condicion de indicador cronologico y cultural a la ceramica "Valdivia" o decorada rojo sobre blanco. Es importante senalar que dichas investigaciones anteceden a los estudios de Adan y Mera (1997) y Adan et al. (2005), y por tanto lo indicado en cada trabajo apela a lo que cada autor entendia en aquel momento por ceramica Valdivia. Estas descripciones son complementadas con informacion de una revision museografica realizada en 2002 y 2003 (Campbell 2004).

El registro arqueologico muestra entonces una variedad de piezas metalicas tanto afines a la tradicion de trabajo de metales El Vergel como a la Plateria Mapuche, incluso coexistiendo en un mismo sitio. Estas piezas aparecen en cementerios -algunos realmente muy densos--o en entierros de tipo cista, canoa y directo, ademas de un sitio domestico como Quillen I. Por su parte, la adscripcion cronologica dada a estos sitios descansa en los supuestos manejados por los investigadores respecto de la temporalidad de los elementos del contexto (incluidas las piezas metalicas), lo que en algunos casos fue complementado con indicaciones dadas por los lugarenos respecto del tiempo de uso de los cementerios. Este conjunto de factores apunta entonces a la dificultad de asir este variopinto registro y perfila la necesidad de reevaluarlo a la luz del conocimiento actual sobre los procesos de tiempos historicos que ocurrieron en la Araucania, como tambien frente a la lectura del registro historico.

El Registro Historico

Este registro permitira observar--aun si es lo que los europeos, criollos y chilenos consideraron relevante de mencionar--los cambios y continuidades que las piezas metalicas tuvieron desde la llegada europea hasta pasada la mitad del siglo XIX. Esta informacion esta resumida en la Tabla 2, sin embargo, recomendamos al lector interesado consultar directamente las fuentes citadas.

Discusion

Presentadas las dos lineas de evidencia, pasamos a discutirlas a la luz de los cuatro ejes propuestos: materias primas, piezas, individuos y contextos. Considerando, ademas, la informacion arqueologica existente para tiempos precontacto.

Materias primas

Como se senalo al inicio, practicamente la totalidad de las piezas prehistoricas esta manufacturada en cobre. Este es de tipo metalurgico, demostrando un conocimiento de la tecnologia de reduccion de minerales. A la par de esto en el sitio P21-1 de Isla Mocha hay presencia de plata metalurgica, la que por el fechado de su contexto (420 [+ o -] 80 a.p., Beta-75240, carbon, [delta]13C=-27,8 %c) pudiera corresponder tanto a momentos prehistoricos tardios o historicos tempranos (Campbell y Quiroz 2014; Sanchez 1997:128). A su vez, en consideracion de la distribucion que tienen las piezas metalicas prehistoricas, el origen de estas materias primas puede ubicarse tentativamente en el sector de Tirua-Lleu-Lleu, puesto que ese es el unico sector no cordillerano que presenta minerales de cobre y plata (Campbell 2005, 2008).

El registro historico, por su parte, muestra un progresivo acotamiento hacia la presencia casi exclusiva de plata. En el siglo XVI y primeras decadas del XVII son nombrados el oro, plata, cobre y laton. Luego desde mediados y hasta fines del siglo XVII se nombra al cobre, plata y "metal de vacinica", siendo el oro nombrado con sentido de algo antiguo y en desuso. Durante el siglo XVIII ya no se menciona el oro mientras la plata pareciera popularizarse, aunque tambien se indica al cobre y laton. Finalmente, durante el siglo XIX parece haber una masificacion de la plata, aunque el cobre sigue siendo utilizado.

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Desconocemos si la mencion al uso de oro refleja una realidad o solo el ansia de los europeos de verlo en todas partes. A su vez, el "metal de vacinica" y el laton seguramente refieran a una aleacion de cobre o plata de baja calidad. Junto con estos materiales es nombrado tambien el hierro desde el siglo XVI, en la forma de espadas, clavos, celadas, cotas, los que son reutilizados como piezas de vestir o como parte de armas. A su vez, el registro arqueologico muestra casos en los que hay solo piezas de cobre (Huitag, Quillen I, Ralipitra I), casos en que coexisten piezas de cobre y plata (Gomero), casos en que coexisten piezas de cobre, plata y hierro (Membrillo y Gorbea-3), casos en que coexisten piezas de plata y hierro (Pitraco I) y casos con solo piezas de plata (Deuco 1). A su vez, Membrillo presenta cuentas de piedra y vidrio, mientras Gorbea-3 tiene solo de vidrio.

Desde ambos registros se observa que nunca hay un completo reemplazo del cobre por la plata, sino mas bien una coexistencia. De todas formas, el registro historico tiende a mostrar un aumento en la preponderancia de la plata en el tiempo. Respecto al registro arqueologico hay que ponderar el que se cuente con casi exclusivamente contextos funerarios o, en algunos casos, con solo un par (o menos) de piezas por sitio o contexto. Al mismo tiempo, consideramos que abordar el tema de las materias primas solo desde un criterio de presencia o ausencia, no es del todo adecuado.

Debido a esto se torna clave considerar los medios de aprovisionamiento de metales utilizados. En este sentido, el registro historico--especialmente de los siglos XVI y XVII--enfatiza la profusion de minas de oro, plata y cobre en la Araucania. Sin embargo, si bien nuestra revision (Campbell 2004, 2005) sobre los yacimientos mineros muestra que efectivamente el oro es bastante ubicuo, los yacimientos de cobre y plata, por el contrario, figuran concentrados en la cordillera andina y en el sector de Tirua-Lleu-Lleu. Por otra parte, desde el siglo XVIII empieza el trafico de "pesos fuertes" hacia el interior de la Araucania (Aldunate 1983; Morris 1997), los que eran utilizados por los plateros para la manufactura de piezas. A su vez, esta ultima situacion contrasta con la indicacion de que los plateros mapuche obtienen su material desde minas (Housse 1940:294; Joseph 1928:124; Treutler 1958[1863]:296-429).

Por ultimo, ya que son cuatro los metales mas referidos (cobre, plata, hierro y oro), es posible que cada uno haya tenido devenires historicos de aprovisionamiento distintos e independientes. Sin embargo, debido al escaso desarrollo de la investigacion y el caracter fragmentario de la informacion, es dificil plantear algo al respecto sin que suene a especulacion. Por tanto, lo que presentaremos, con relacion al devenir en tiempos historicos de estas materias primas, debe ser entendido mas bien como hipotesis factibles de ser evaluadas, segun nuevos datos vayan surgiendo. Para el caso del cobre es factible proponer que en los primeros tiempos poscontacto hayan coexistido dos modos de aprovisionamiento: uno desde las minas locales y posiblemente implicando reduccion de minerales--y por tanto continuacion de la tradicion prehispanica--, y otro articulado por la presencia hispana, y con una obtencion mediante el intercambio y el pillaje trans-Biobio. En el transcurso de los 300 anos bajo estudio, la mineria y reduccion de mineral de cobre aparentemente caen en desuso, siendo reemplazadas dichas actividades por la obtencion de una materia prima europea-criolla en origen. Una trayectoria similar puede ser planteada para la plata, aunque considerando el hecho de que desconocemos si los indigenas (prehistoricos o historicos) llegaron a obtenerla alguna vez via reduccion de minerales. En el caso del hierro, es muy posible que este haya sido solo obtenido desde el mundo europeo-criollo y retrabajado a fin de satisfacer las necesidades indigenas. El caso del oro puede ser similar a la trayectoria planteada para el cobre, con la salvedad de que la reduccion no es necesaria y a que arqueologicamente no hay evidencia alguna directa de su uso por parte de los indigenas. Un tercer modo de aprovisionamiento pasa por el fenomeno de fundir piezas de cobre o plata ya existentes. Treutler (1958 [1863]:333) y Morris (1997) dan cuenta de esto para el siglo XIX para las piezas de plata. Por otro lado, es importante considerar que si bien en tiempos historicos se habria perdido el conocimiento respecto de la reduccion de minerales, eso no implica que se haya perdido el conocimiento del manejo del fuego para precisamente, por ejemplo, fundir metales ya existentes.

Piezas

Es necesario aclarar dos puntos inmediatamente. El primero es que las piezas metalicas de la tradicion de trabajo de metales El Vergel estan simplemente ausentes al ano 1850 d.C., con la unica excepcion de los anillos. Un segundo punto es indicar que el uso de piezas metalicas indigenas para 1850 d.C. se encuentra extendido mas alla del rio Tolten y de la precordillera andina occidental. Por otro lado, el registro historico recogido por nosotros da sustento a la afirmacion de Morris (1997:55) de que hasta 1840, "el ajuar de la mujer araucana lo componen solo tres prendas de plata: los prendedores (tupu), los zarcillos (upul) y las sortijas (iwelkuc)". Por tanto consideramos que la gran mayoria de las piezas complejas y grandes que forman la Plateria Mapuche han de ser posteriores a 1840.

Respecto de la dispersion geografica de las piezas, por una parte, el registro historico del siglo XVI confirma la distribucion prehistorica--Isla Mocha, costa y valle entre los rios Biobio y Tolten--, pero, por otra parte, extiende el uso de artefactos metalicos hacia sectores como Valdivia, Villarrica e incluso Chiloe. Con posterioridad las fuentes no aportan mayor claridad geografica, refiriendose vagamente al territorio indigena al sur del Biobio. La excepcion es Brouwer (1928 [1648]), quien refiere el uso de artefactos metalicos para el area de Valdivia. Por su parte, desde fines del siglo XVIII (Carvallo y Goyeneche 1876 [1796]:136; Molina 1795:222-223) aparecen menciones respecto del uso de artefactos metalicos por parte de los Pehuenche. El registro historico del siglo XVI es asi nuevamente el mas disimil, pues para los siguientes siglos la evidencia pudiera ser interpretada como una progresiva dispersion desde el territorio entre el Biobio y el Tolten. En relacion con las piezas mismas, la informacion respecto de dicho siglo es tambien la mas dificil de ponderar, debido a que indica incluso el uso de piezas como diademas y narigueras. Las primeras pudieran corresponder a adornos cefalicos y collares de cuentas, mientras las segundas no han sido recuperadas en ningun sitio arqueologico a la fecha. Al mismo tiempo, el registro historico del siglo XVI si es coincidente con el registro prehistorico en cuanto al uso de aros, brazaletes (pulseras) y anillos. La mencion a puntas de cobre (interpretadas por nosotros como hachas de cobre) es solo indicada para el siglo XVI (Vivar 1979 [1558]:183) y hasta las primeras decadas del siglo XVII (Gonzalez de Najera 1889 [1614]:28), para luego ser solo referidas a fines del XVIII (Molina 1795:22) como algo del pasado.

Con relacion al tupu de cabeza discoidal no tenemos evidencia de su uso prehistorico. A principios del siglo XVII, Ocana (1995 [1600]:58) (Figura 6) menciona el uso del tupu--incluso empleando dicha palabra--, pero no especifica su forma, siendo hasta posible que el haya aprendido esta palabra tras su paso por la region andina, y no signifique necesariamente que esta haya sido la utilizada en la Araucania. De hecho, los tupu ilustrados en Ovalle (1646:392) (Figura 7) no son de cabeza discoidal. La primera mencion y representacion fehaciente del tupu de cabeza discoidal es recien de principios del siglo XVIII (Frezier 1716:65, 1902 [1716]:39) (Figura 8). Por su parte, todos los tupu de sitios arqueologicos considerados como historicos poseen cabeza discoidal; en cobre el de Huitag, en plata el de Gomero, y en plata y en cobre los de Gorbea-3. En consideracion al registro historico estos corresponderian entonces tentativamente, al menos, a un momento posterior a 1700 d.C. Morris (1997:66, 192) y el catalogo de la Coleccion Reccius (Museo Chileno de Arte Precolombino 1983:78) presentan tupu afines a los presentados por el grabado de Ovalle. Sin embargo, el primero consigna que viene de un sitio arqueologico sin aportar mas datos, mientras el segundo no tiene informacion de proveniencia alguna.

[FIGURA 6 OMITIR]

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Todo lo anterior nos lleva a plantear que tanto las hachas como los tupu de cabeza discoidal pudieran ser incorporaciones historicas. En el caso de las hachas estas desaparecen durante los siglos XVII o XVIII, mientras los tupu de cabeza discoidal se arraigan fuertemente y continuan hasta nuestros dias. El caso de las hachas es sumamente interesante pues constituirian las primeras piezas volumetricas reportadas para la Araucania, demandando ademas el uso de moldes. Por ultimo, para principios del siglo XVII (Gonzalez de Najera 1889 [1614]:36) los anzuelos de cobre aun estan en uso, por tanto su desaparicion ocurriria con posterioridad a esta fecha.

Respecto de los aros, la primera impresion es que estos constituirian una situacion de continuidad dado su uso hasta la actualidad. De hecho, Rosales (1877 [1674]:159), en la segunda mitad del siglo XVIII, los refiere como upul, que hasta hoy es una de las palabras usadas para nombrarlos. Sin embargo, una evaluacion mas en detalle entrega otra imagen. Los aros cuadrangulares con muesca eventualmente parecen perder su caracteristica muesca y bien pudieran haber devenido en los aros cuadrangulares sin muesca y trapezoidales. Es en tiempos historicos que surgirian los aros semilunares, campanuliformes y con colgantes. En relacion con los ultimos pudiera ser significativo que Rosales mencione el uso de "arracadas", es decir, de un "arete con adorno colgante" (Real Academia Espanola 2001). Dicha descripcion pudiera corresponder entonces tanto a unos "aros circulares simples" con cuentas engastadas, o bien a formas mas complejas, que se alejan de la simplicidad de las piezas El Vergel. Por ultimo, la descripcion de Gonzalez de Najera (1889 [1614]:47) de "zarcillos [...] a modo de ruedecillas de reloj" calza bastante bien con la de unos aros circulares planos con su caracteristico denticulado perimetral, y denotaria que a principios del siglo XVII estos seguian en uso. Por su parte, el registro arqueologico muestra la presencia de aros cuadrangulares con muesca en Gorbea-3, Quillen I y Ralipitra I (todos en cobre), y de aros circulares planos en Gomero (en cobre), Gorbea-3 (en cobre y material indeterminado) y Deuco 1 (en plata). Mientras hay presencia de aros cuadrangulares sin muesca en Gorbea-3 y Deuco 1. A la fecha no hay hallazgos de aros circulares simples o "aros circulares simples-pulseras" en sitios arqueologicos considerados como historicos.

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La continuidad que se pudiera observar entre los aros cuadrangulares con muesca El Vergel y los aros cuadrangulares sin muesca y trapezoidales Mapuche, es sumamente interesante. Ocurre que los primeros son los unicos aros de la tradicion de trabajo de metales El Vergel que aparecen en todos los sectores de la Araucania (Isla Mocha, costa y valle) y en todos los tipos de entierros (urna, cista, canoa y entierro directo). Es decir, a diferencia de los restantes aros prehistoricos, estos son los unicos adornos que aportan una imagen de unidad a todo el territorio ocupado por el Complejo El Vergel (Campbell 2004). Por tanto, no debiera sorprendernos que esta pieza, mas alla de las transformaciones morfologicas que referimos, sea la unica que perduro durante los procesos de transformacion politicos y sociales que ocurren en tiempos historicos (Boccara 2007 [1998]; Dillehay 2007) y que llevan que a mediados del siglo XVIII surja finalmente el etnonimo Mapuche. Dicho de otra forma, que posterior a 1750 d.C. la sociedad habria apelado para plasmar su integracion etnica, a la unica pieza que ya desde tiempos prehistoricos daba un cierto cariz de integracion cultural a toda la poblacion de la Araucania.

Por ultimo, respecto de las cuentas, los contextos funerarios El Vergel han entregado algunas cuentas de concha (Bahamondes et al. 2006) y de piedra (Gordon 1978). Si bien el registro historico las menciona, denotando su importancia y valor para los indigenas, este no aporta detalles muy precisos sobre ellas. Por ejemplo, es dificil decir si las cuentas de piedra caen en desuso despues de la segunda mitad del siglo XVII (Rosales 1877 [1674]:159) o de fines del siglo XVIII (Carvallo y Goyeneche 1876 [1796]:136). Lo que si parece claro es que durante el siglo XIX las cuentas de vidrio se masifican en desmedro de las de piedra. El registro historico no entrega senales respecto de que las cuentas de piedra conformasen adornos vastos y complejos, como los que durante el siglo XIX empiezan a ser producidos con cuentas de vidrio. Ejemplos de dichos valiosisimos adornos son los tapewe, guitron, menake y traripel. Morris (1997) realiza un acabado tratamiento de estos y acompanado de un completo registro grafico.

En cualquier caso, el registro historico (Tabla 2) es claro en senalar que las cuentas constituyeron parte fundamental del vestir y ostentar indigenas (Figuras 9 a la 12). Es asi que durante la primera mitad del siglo XIX pareciera que los distintos adornos de cuentas empiezan a incorporar plata. Para que luego, desde la decada de 1850 aproximadamente, esta ultima desplace a las cuentas y pase a constituirse en piezas como los trarilonko (4), trapelakucha y sikil manufacturados exclusivamente en plata. Morris (1997:82) indica que en dicha decada empezaria una preferencia por los llef-llef (pequenos casquetes o cupulas de plata) para el adorno femenino. Junto con esto tambien Morris (1997:56) plantea que, partiendo en la decada de 1840: "Las primeras menciones son para joyas compuestas por millares de pequenos casquetes de plata; junto a esta variedad hacen su aparicion las joyas formadas por tubos de plata, despues se describen las joyas con planchas de plata y por ultimo debutan las de cadenas".

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Individuos

Como ya se indico, los escasos casos arqueologicos prehistoricos (Padre Las Casas, P21-1, Co-2), en que se han conservado restos oseos humanos en asociacion a adornos metalicos, muestran su vinculacion a sujetos femeninos o subadultos. Esta situacion es refrendada para tiempos historicos por el registro historico y arqueologico, aunque en el ultimo caso solo en Gomero los restos oseos humanos lograron preservarse y fueron recuperados y analizados contextualmente (Gerber 1968). Sin perjuicio de esta aparente recurrente asociacion, hay menciones ocasionales al uso de cuentas y aros por parte de algunos caciques (Gonzalez de Najera 1889 [1614]:47; Nunez de Pineda y Bascunan 1863 [1673]:201). A su vez, a partir del siglo XVII empieza la mencion al uso de piezas metalicas ecuestres. Esta situacion denota lo planteado anteriormente por nosotros (Campbell 2004) respecto de que la riqueza y estatus del hombre pareciera estar siendo proyectado en y por medio de las mujeres y los caballos.

Tambien respecto de los individuos, cabe preguntarse quienes son los especialistas que manufacturan las piezas metalicas. Para tiempos prehistoricos no tenemos informacion alguna, siendo lo mas cercano el mencionar que las unicas posibles evidencias de manufactura de piezas (escorias metalurgicas) han sido recuperadas en los sitios P31-1, P5-1 y P12-1 de Isla Mocha (Campbell 2005, 2011). Obviamente seria esperable encontrar trazas de trabajo de trabajos de metales tambien en el continente y mas profusamente para tiempos historicos. En este contexto es importante considerar nuestro planteamiento de que los tupu y hachas pudieran ser incorporaciones historicas muy tempranas. Por tanto, la morfologia y tecnologia para la produccion de estas piezas pudieran estar vinculadas a los movimientos poblacionales ocasionados por la desarticulacion del Tawantinsuyu o al avance europeo--acompanado de indigenas mas septentrionales--hacia el sur de Chile. Para principios del siglo XVII, Gonzalez de Najera (1889 [1614]:121) informa de la presencia de herreros hispanos entre los indigenas, y hacia fines del siglo XVIII, Molina (1795:109) menciona la existencia de la profesion de platero entre los indigenas, como separada de la de herrero.

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[FIGURA 12 OMITIR]

Desde principios del siglo XIX al menos, Morris (1997) documenta extensamente la existencia y modos de los "plateros fronterizos". Estos son orfebres chilenos que viven al norte de la Frontera, encargados de la manufactura de los elementos ecuestres y domesticos (como mates, bombillas, cuchillos, fuentes), y cuyos clientes van desde hacendados e indigenas, hasta campesinos e incluso delincuentes. Estos plateros a veces incursionaban al interior del territorio indigena a comerciar sus productos y hubo casos en que algunos de ellos se instalaban temporal o permanentemente entre los indigenas. A la par de estos habrian existido los "plateros indigenas", los que se habrian dedicado exclusivamente a la manufactura de los adornos femeninos en plata. De hecho, solo los plateros fronterizos que hubieran ganado la confianza de los indigenas podian dedicarse a manufacturar tambien estas ultimas piezas. Del mismo modo, tal parece que hubo plateros que trabajaban al amparo de determinados caciques, como otros que trabajaban independientemente (Aldunate 1983; Guevara 1929:275; Joseph 1928; Smith 1855:180184; Treutler 1958 [1863]:333). Por ultimo, Morris senala que la diversificacion y masificacion de las piezas de plata que ocurre desde 1850 es en gran parte efecto de un mayor contacto de ambos grupos de plateros y de un mayor ingreso de los plateros chilenos al territorio indigena. En este contexto, es bueno recordar que la tumba N[grados] 18 de Pitraco I ha sido interpretada como correspondiendo a un platero, debido a que entre los elementos depositados habia herramientas para manufacturar metales (tijeras, limas, punzones, martillo, cincel, marcador, tornillo de mano, plantillas de piezas) y materia prima (moneda, cuchara y diversos objetos metalicos).

Todo lo anterior no resuelve el misterio sobre quienes fueron los individuos que entre 1550 y 1850 d.C. estan manufacturando las piezas metalicas de adorno. Sin embargo, en consideracion de los antecedentes presentados mas atras, es posible aventurar que estos serian orfebres indigenas. Orfebres que de todas formas debieron haber estado en contacto y posiblemente fueron influenciados por plateros y herreros europeos cautivos en territorio indigena o que al menos incursionaban en este. Vinculado al tema de las materias primas, cabe preguntarse tambien si estos orfebres o plateros indigenas eran tambien los que laboraban las minas, reducian el mineral o si lo obtenian via pillaje o intercambio, o si bien el aprovisionamiento de la materia prima corria por parte del cliente. Lamentablemente la informacion historica no nos permite descartar ninguna de estas posibilidades o privilegiar alguna por sobre las otras.

Contextos

Como ya se ha indicado, las piezas metalicas de adorno se vincularian al mundo femenino. Por razones obvias desconocemos cuales fueron sus contextos de uso en tiempos prehistoricos. A su vez, en tiempos historicos no hay claridad sobre si se las usaba cotidianamente o solo en ciertas ocasiones. No hay que desconsiderar tampoco, el que seguramente hubiera piezas que se usasen solo en determinadas situaciones.

En otro sentido, la depositacion final de las piezas si pareciera marcar una distincion entre lo prehistorico y lo historico, distincion que se acrecentaria con el tiempo. Por un lado, ocurre que las piezas de la tradicion de metales El Vergel si estan ingresando a los contextos funerarios. Tal es el caso de los contextos ya mencionados en cuanto se preservaron restos oseos humanos (Padre Las Casas, P21-1, Co-2), como tambien del sitio La Candelaria (Bahamondes et al. 2006) y de varias de las urnas funerarias reportadas por Bullock (1970) principalmente para el sector de Angol. Mientras en el otro extremo, si bien hay piezas de adorno en los sitios arqueologicos considerados como historicos, su presencia no esta a la escala de lo indicado por el registro historico. Esta ausencia pudiera ser entonces el resultado de tres situaciones. Por un lado, estar denotando que la masificacion de las piezas es un fenomeno bastante tardio y que simplemente no hemos tenido ocasion de recuperar los contextos funerarios donde esas piezas fueron depositadas. Por otro lado, indicar la aparicion de una estrategia de atesoramiento en vida, situacion que torno dificil, sino imposible, que estas piezas pudieran ser incorporadas en las tumbas. Por ultimo, referir la existencia de una continua reutilizacion de las piezas, las que eran fundidas con el fin de crear nuevas piezas.

La segunda situacion es la que nos parece que merece mayor atencion. Ello pues refleja muy bien y seria consecuencia del paso desde una sociedad basada en la agricultura y la caza-recoleccion hacia una sociedad basada en la ganaderia y el comercio (Boccara 2007 [1998]), a la par de un progresivo desplazamiento en las bases del poder desde el prestigio y carisma personal hacia aspectos mas propiamente economicos y del surgimiento y consolidacion de diferencias de estatus al interior de la sociedad indigena (Aldunate 1983). En este contexto, la depositacion funeraria de la riqueza que implicaban las piezas de plata se torna una gran perdida. En cambio, su atesoramiento se torno coherente a los nuevos parametros sociales y economicos que se consolidan en el siglo XVIII y que regirian esa suerte de "Edad de Oro" (Bengoa 2003:348) que va desde la decada de 1810 (fines de la Colonia) y hasta la de 1860 (Morris 1997:27-29). Por ejemplo, en el proceso del Cacique Huenul (Morris 1997) cada par de aros fue avaluado en $ 5, siendo que un buey gordo se vendia tambien en dicho valor y una vaca en $ 3 (Morris 1997:82). Por ultimo, Schindler (1992:89-90) plantea que los indigenas se habrian percatado de que los chilenos antes y despues de la Pacificacion valoraban mucho mas las piezas de plata que las de cuentas. Esto habria reforzado entonces el fenomeno de atesorar las primeras (para poder ostentarlas, trocarlas, empenarlas o venderlas) y de desvalorizacion de las cuentas y adornos manufacturados con ellas. A esto se podria agregar la practica de fundir las piezas ya existentes y crear nuevas (Morris 1997; Treutler 1958 [1863]:333), otorgando una razon mas para que progresivamente las piezas dejasen de ser incorporadas en los contextos funerarios y su metal siguiera circulando. En relacion con esto ultimo, no podemos descontar que en tiempos prehispanicos el atesoramiento tambien haya ocurrido, pero aquello es muy dificil de ponderar. A su vez, es posible que las cuentas hayan sido las atesoradas, fenomeno que pudiera ayudar a explicar entonces su escasez en los contextos funerarios prehistoricos.

Por ultimo, el hecho de que a la fecha los contextos prehistoricos hayan entregado mas piezas que los contextos historicos--pese a lo indicado por el registro historico, una mayor disponibilidad de materia prima y una mayor facilidad para obtener esta--, es sorteada si consideramos la gran cantidad de piezas historicas, mayormente manufacturadas en plata (por tanto, mas afines a la Plateria Mapuche), depositadas en museos y colecciones. Estos ultimos se han convertido asi en el contexto de depositacion final de gran parte del trabajo de metales historico de la Araucania.

La revision de la evidencia a la luz de los cuatro ejes mencionados, permite ver las continuidades y discontinuidades del trabajo de metales en la Araucania, especificamente de los elementos de adorno. Estos elementos, pese a presentar un desplazamiento desde el cobre y las cuentas hacia la plata como principal soporte, siguen estrechamente vinculados al mundo femenino. A su vez, este cambio en las materias primas esta ligado a los procesos de transformacion social y politica, que respondiendo a dinamicas internas--de raiz prehistorica--fueron poderosamente alimentados por la llegada europea y la creacion de La Frontera. En este proceso participarian precisamente tanto orfebres indigenas como hispanos-criollos-chilenos, los que siguiendo y acomodando las pautas esteticas de ambos mundos producirian los cambios en el universo de piezas manufacturadas (tanto metalicas como de cuentas). Por ultimo, los contextos de depositacion son testimonio de las modificaciones en la valoracion y uso que las piezas tuvieron entre 1550 y 1850 d.C.

El registro arqueologico revisitado

La discusion desarrollada mas atras permite, a modo de corolario, retornar sobre los sitios arqueologicos ya expuestos. Como se senalo, estos presentan problemas como su escasa claridad temporal, el uso de indicadores que han demostrado ser muy ambiguos o vagos cronologicamente (la ceramica decorada rojo sobre blanco, formas ceramicas, tipos de entierros) y asociaciones contextuales no muy claras o inciertas (sitios saqueados, sitios que pudieran ser multicomponentes).

En este sentido Quillen I y Ralipitra I, en consideracion de lo que figura en los articulos y nuestro conocimiento actual de la arqueologia de la Araucania, perfectamente pudieran ser sitios prehistoricos. En el otro extremo, Pitraco I apunta claramente a ser un sitio de fines del siglo XIX e inicios del siglo XX. Ello deja a Huitag, Gomero, Membrillo, Gorbea-3 y Deuco 1 en una situacion intermedia.

Gorbea-3, pese a que por ahora desconocemos sus asociaciones contextuales exactas, parece ser un sitio clave. Ello pues presenta piezas afines a la tradicion de trabajo de metales El Vergel (aros cuadrangulares con muesca, aros circulares planos) como a la Plateria Mapuche (aros cuadrangulares sin muesca, tupu de plata). Esta situacion es seguramente consecuencia de tener una gran cantidad de tumbas, lo que a su vez pudiera denotar que fue ocupado por varias generaciones, otorgando asi una ventana temporal mas amplia que la que proveen los otros sitios referidos. De hecho, las piezas--o alguna de ellas--que aparecen en Huitag, Gomero, Membrillo y Deuco 1 tambien estan presentes en Gorbea-3. Por tanto, ahora se torna necesario buscar ordenar estos cuatro ultimos sitios. A continuacion indicamos nuestra propuesta tentativa respecto de la ubicacion cronologica de las piezas metalicas y los sitios arqueologicos (Figura 13).

--Huitag, la presencia de un tupu de cobre lo aleja del paradigma de la Plateria Mapuche, sin embargo este es de cabeza discoidal. Podria ubicarsele en el siglo XVIII.

--Gomero, con un tupu de cabeza discoidal de plata y un aro circular plano de cobre, comparte con Gorbea-3 el hecho de presentar elementos de ambas tradiciones. Es posible ubicarle entre 1650 y 1750 d.C.

--Membrillo, con un gran conjunto de piezas metalicas, ninguna afin a la tradicion de trabajo de metales El Vergel, y con unas pocas mas cercanas a la Plateria Mapuche. Pudieramos ubicarlo entre 1750 y 1850 d.C.

--Deuco 1, con un aro circular plano y un aro cuadrangular sin muesca, ambos en plata, es similar a Gomero y Gorbea-3. Es posible ubicarle entre 1650 y 1750 d.C.

Debido a lo anterior, Gorbea-3 pudo haber sido utilizado entre 1650 y 1850 d.C. Esta asignacion lo ubica en una posicion coherente tanto del punto de vista de su evidencia material, como del fenomeno de atesoramiento de piezas que hemos planteado.

[FIGURA 13 OMITIR]

En este ejercicio de ubicacion cronologica es clave, sin embargo, ponderar lo pequena de la muestra, el hecho de que estos contextos quizas no sean los mas representativos de su tiempo, y que nuestra estimacion esta basada principalmente en la descripcion de los materiales hecha en los articulos.

Del mismo modo, nuestra discusion permite tambien revisitar la periodificacion propuesta por Reccius (1983). Desplazariamos el inicio de su "Segunda Epoca" (comienzos del siglo XVIII) hacia fines del siglo XVIII o incluso comienzos del siglo XIX. A su vez, algunos elementos de su "Tercera Epoca" (comienzos del siglo XIX a fines del siglo XIX), como los trarilonko y trapelakucha los considerariamos mas propios de su "Cuarta Epoca" (fines del siglo XIX).

Conclusion

La discusion estructurada permite vislumbrar que al sur del Biobio y tras la llegada europea existio una sociedad inserta en la historia y su contexto social, politico y economico mas amplio. Es una sociedad que para 1850 obviamente no es la misma de 1550. Claramente hay aspectos que permiten trazar una continuidad con el pasado, pero otros son un producto de tiempos historicos generados a partir del contacto (sea este directo, indirecto, mediado; pacifico, violento, consensuado) entre culturas y sus propias dinamicas internas.

La consideracion del registro historico a la par del registro arqueologico permite iluminar ambos registros. Por un lado, el primero es claro en indicar que hasta 1800 la industria en plata, que nos parece tan caracteristica del mundo Mapuche, esta aun en ciernes, y que por tanto, todo su esplendor ocurre en el lapso de menos de un siglo. El registro historico permite tambien mirar con nuevos ojos los sitios arqueologicos que han sido considerados como historicos. Por su parte, el registro arqueologico entrega informacion en relacion con aspectos en que el registro historico es poco claro o ambiguo, como respecto de sus modos de depositacion o la coexistencia y naturaleza de piezas de distintas tradiciones.

Dicho esto, la Plateria Mapuche es heredera tanto de la tradicion de trabajo de metales El Vergel como de la industria de cuentas. De la primera provendrian mas que nada los aros y anillos, mientras que de la segunda los adornos cefalicos y pectorales. A su vez, estos tres referentes estan cruzados por la llegada europea y las consecuencias sociales, politicas, economicas y demograficas que este acarreo en el devenir poscontacto de las tecnologias indigenas. Esto se refleja en la aparicion de las hachas de cobre y el tupu de cabeza discoidal, el ingreso masivo de cuentas de vidrio, el diseno de nuevas formas de aros y la modificacion en los modos de aprovisionamiento de materia prima y manufactura de piezas.

Es necesaria una investigacion mas a fondo, enfocada en las piezas y contextos mismos, que considere aspectos como la manufactura (gestos y detalles tecnicos) y la composicion quimica de estas. Lo que posibilitaria caracterizar mas cabalmente las dos tradiciones de trabajo de metales que se ha discutido y establecer puntos de contraste y similitud mas claros entre ellas. Es tambien fundamental una reevaluacion contextual de la totalidad de los materiales (ceramicos, liticos, textiles, restos oseos humanos, etc.) recuperados en los sitios considerados como historicos.

Agradecimientos: A los proyectos FONDECYT 3130515 y 1020272. A Fernanda Falabella, Andres Troncoso y Maria Teresa Plaza por sus acotaciones y recomendaciones. A Valentina Figueroa y Diego Salazar por invitarme a participar en este numero. A los dos evaluadores anonimos, cuyos comentarios ayudaron a mejorar ciertamente este trabajo.

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Notas

(1) Debido a la gran variedad de piezas de la Plateria Mapuche, en la Figura 3 solo se han incluido las mas representativas. Para mas informacion consultar las referencias senaladas.

(2) Sikil: Adorno pectoral ancho formado por una o varias cadenas verticales de tubos o placas articuladas. La o las cadenas son rematadas por una placa redondeada o trapezoidal de la que penden adornos.

(3) Trapelakucha: Adorno pectoral angosto formado por una sola cadena vertical de placas articuladas. La cadena es rematada por una cruz de la que pueden pender adornos.

(4) Trarilonko: Adorno que rodea la cabeza a nivel frontal. Puede estar formado por una cadena continua de placas o eslabones articulados o bien estar estos adheridos a un soporte flexible como cuero o tela. En ambos casos, puede presentar adornos colgantes.

Roberto Campbell [1]

* Articulo editado por Diego Salazar y Valentina Figueroa, en su calidad de editores invitados de la Revista.

[1] Departamento de Antropologia, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile, Santiago, Chile. r.campbellt@gmail.com

Recibido: octubre 2013. Aceptado: octubre 2014.
Tabla 1. Sitios arqueologicos, considerados como
historicos, con piezas metalicas.

Archaeological sites, as historie, with metal artifacts.

Sitio                    Fuente(s)          Registro metalico

Huitag. Entierro        Menghin 1959      "Un topu o alfiler de
  en canoa.              -60:87-89          cobre con aguja de
                                                 hierro".
                                          El disco del tupu esta
                                                ilustrado.
Gomero. Entierro        Seguel 1968        Un aro de cobre y un
  directo                                 tupu. de metal blanco.
                                            Ambas piezas estan
                                               ilustradas.
Membrillo.              Reymond 1971      Tubos de metal blanco
  Cementerio de                           fijados sobre un cuero
  cistas y                                 (Tumba 1, cista); 54
  canoas. Se                               cuentas de vidrio y
  identificaron                              piedra (Tumba 2,
  20 tumbas y se                            cista); un tubo de
  excavaron 9.                             cobre con fragmentos
                                            de un cordel en su
                                          interior y un posible
                                            cuchillo (Tumba 3,
                                          cista); placas y conos
                                          pequenos de cobre y 88
                                           cuentas de vidrio y
                                             piedra (Tumba 4,
                                           cista); un clavo de
                                            hierro, un posible
                                             cuchillo y cinco
                                           cuentas de vidrio y
                                             piedra (Tumba 6,
                                           cista); y una placa
                                            de cobre, un clavo
                                             de hierro y dos
                                            cuentas de vidrio
                                            (Tumba 7, cista).
                                            Placas y conos de
                                             las Tumbas 4 y 7
                                            estan ilustrados.
Gorbea-3.                Gordon et        Aros de metal, coronas
  Cementerio de         al. 1972-73        circulares de cobre,
  canoas y                                  tupus o alfileres,
  entierros                                 anillos, clavos de
  directos. Se                              hierro, hebillas,
  excavaron al                             agujas, una cruz de
  menos 96 tumbas,                         metal y chaquiras o
  el articulo                              cuentas de vidrio de
  aborda 42 de                             diferentes colores.
  ellas.                                   Tres tupus de plata,
                                           un disco de tupu de
                                            plata, una corona
                                            circular de cobre,
                                           un aro de plata, un
                                            aro de cobre y dos
                                            agujas para coser
                                            estan ilustrados.
Quillen I. Sitio      Valdes, Sanchez,     Un "aro de cobre" de
  habitacional          Inostroza et        "la clase de aros
 en alero.                al. 1985          cuadrangulares con
                                            muesca ubicada el
                                            [sic] comienzo del
                                          arco". El aro no esta
                                                ilustrado.
Ralipitra I.          Valdes, Sanchez     De la tumba 2 (cista)
  Cementerio de         e Inostroza        "un aro de metal de
  canoas y                 1985.             pequeno tamano,
  entierros.                                 rectangular con
  Se excavaron 8                            arco" y "un objeto
  tumbas.                                   de metal en forma
                                                redondeada
                                             (posiblemente un
                                          boton)". Ambas piezas
                                            de metal no estan
                                               ilustradas.
Pitraco I.            Inostroza 1985;     Un aro cuadrangular de
  Cementerio de          Inostroza         plata (Tumba 3); una
  canoas. Se             y Sanchez         olleta de metal, un
  excavaron 26          1985, 1986;        lavatorio de metal y
  tumbas.              Sanchez 1985.      monedas de 1908 y 1909
                                         (Tumba 10); clavos, una
                                         hoz de metal y estribos
                                         (Tumba 11); clavos, una
                                            olla de metal, una
                                            fuente de metal y
                                          chaquiras (Tumba 14);
                                           una olleta de metal
                                         (Tumba 15); una tijera,
                                         5 tubos de plata (parte
                                         de un siquil, runi, llol
                                          llol o trapelakucha),
                                          chaquiras y 11 dedales
                                         (Tumba 16); un cuchillo
                                           o lanza (Tumba 17);
                                            herramientas para
                                            trabajar metales,
                                            materia prima para
                                             producir piezas
                                          metalicas y una olleta
                                         de metal (Tumba 18); un
                                         aro de metal y chaquiras
                                         (Tumba 19); 2 anillos de
                                         metal y chaquiras (Tumba
                                         20); y adornos de metal
                                         y chaquiras (Tumba 25).
                                          En Inostroza y Sanchez
                                         (1986) estan ilustradas
                                          algunas piezas de las
                                          tumbas 16, 18 y 20. En
                                          Sanchez (1985) figura
                                         fotografiada la mayoria
                                           de las piezas de la
                                                tumba 18.
Deuco 1. Cementerio      Inostroza           Un par de "aros
  de cistas.             y Sanchez          cuadrangulares sin
  Saqueado, todo       1986; Sanchez      muesca", posiblemente
  el material           et al. 1985.        de plata y un "aro
  proviene de                               circular con borde
  particulares.                             aserrado" de plata
  Se identificaron                            Ninguna de las
  alrededor de 12                         piezas esta ilustrada.
  cistas.

Sitio                   Otros materiales         Cronologia
                                                propuesta en
                                             el(los) trabajo(s)
                                                 referido(s)

Huitag. Entierro      Vasijas monocromas,      "Primera mitad
  en canoa.             tipo Valdivia y       del siglo XVIII".
                       con incrustaciones
                       de loza, restos de
                         madera, restos
                             oseos.
Gomero. Entierro          Restos oseos         "Los vestigios
  directo              humanos, y de una     no pueden remontar
                        tumba cercana se      en antiguedad mas
                          recupero una           alla de los
                           vasija de          primeros tiempos
                        "ceramica blanca      de la conquista".
                          valdiviana".
Membrillo.                Restos oseos        "Fines del siglo
  Cementerio de         humanos, vasijas      XVIII y comienzos
  cistas y             ceramicas, mazorca      del siglo XIX".
  canoas. Se            de maiz, liticos
  identificaron         ("piedras de las
  20 tumbas y se        machis"), trozos
  excavaron 9.             de madera.
Gorbea-3.                 Restos oseos       "La mayor densidad
  Cementerio de        humanos, ceramica      del cementerio en
  canoas y             decorada con y sin    el siglo XIX, pero
  entierros            incrustaciones de      su comienzo pudo
  directos. Se         loza, "piedras de       remontarse, tal
  excavaron al          machi", torteras        vez hasta la
  menos 96 tumbas,     de greda, pipa de        segunda mitad
  el articulo          piedra, fragmentos         del siglo
  aborda 42 de         de loza y vidrio.        anterior y su
  ellas.                                       abandono en la
                                               primera decada
                                              de nuestro siglo"
Quillen I. Sitio       Ceramica Valdivia      El nivel 2 (10-20
  habitacional        (Rojo sobre Blanco),   cm de profundidad),
 en alero.              Rojo Engobado y       del que proviene
                           monocroma,        el aro, fue ubicado
                       artefactos liticos    alrededor del siglo
                      y desecho de talla,           XVII.
                          restos oseos
                        humanos, restos
                           de fauna.
Ralipitra I.             De la tumba 2          Primera mitad
  Cementerio de          (cista): tres          del siglo XIX
  canoas y               ceramios, uno
  entierros.             de los cuales
  Se excavaron 8             estaba
  tumbas.                "decorado con
                          motivos tipo
                        Valdivia, Negro
                         sobre Blanco".
Pitraco I.                Vasijas rojo              "Data
  Cementerio de            engobado y          tentativamente
  canoas. Se              monocromas,           de 100 a 200
  excavaron 26         restos de madera,         anos atras"
  tumbas.                restos oseos,          (Inostroza y
                         una tortera de        Sanchez 1985).
                        greda, botellas        "Tentativamente
                       de vidrio, piedra        en la segunda
                        horadada, restos       mitad del siglo
                          de textiles,         XIX, perdurando
                         fragmentos de        hasta principios
                             pipa.              del siglo XX"
                                              (Inostroza 1985).
Deuco 1. Cementerio   Vasijas monocromas,       Poshispanico.
  de cistas.            rojo engobado y
  Saqueado, todo         Valdivia. Del
  el material           cementerio Deuco
  proviene de           2 (distante 60 m
  particulares.       y tambien saqueado)
  Se identificaron     proviene ceramica
  alrededor de 12     decorada con trozos
  cistas.                   de loza.

Sitio                 Revision 2002-2003

Huitag. Entierro        Desconocemos el
  en canoa.           paradero actual de
                      esta pieza metalica
Gomero. Entierro          El material
  directo              depositado en la
                        Universidad de
                       Concepcion mostro
                       que el tupu es de
                        plata, decorado
                      con sobrerrelieves
                         y que el aro
                       corresponde a un
                      aro circular plano
                           de cobre.
Membrillo.              Desconocemos el
  Cementerio de       paradero actual de
  cistas y               estas piezas
  canoas. Se               metalicas
  identificaron
  20 tumbas y se
  excavaron 9.
Gorbea-3.              Las ilustraciones
  Cementerio de        muestran que los
  canoas y             tupu y el aro de
  entierros               plata estan
  directos. Se           decorados con
  excavaron al            grabados y
  menos 96 tumbas,      sobrerrelieves,
  el articulo            que la corona
  aborda 42 de             circular
  ellas.                 corresponde a
                        un aro circular
                        plano, y que el
                        aro de cobre es
                        un cuadrangular
                        con muesca. El
                           material
                       depositado en el
                       Museo Regional de
                         la Araucania
                        corresponde all
                        aros circulares
                       planos (siete de
                        cobre y cuatro
                      indefinidos), tres
                      aros cuadrangulares
                        con muesca (en
                        cobre), un aro
                       cuadrangular sin
                      muesca (en cobre),
                       dos arcos de aros
                        (en cobre), dos
                      discos de tupu (en
                      plata y cobre), dos
                        laminas curvas
                           (material
                      indefinido) y seis
                      fragmentos de placa
                        (?de aro?) (de
                        cobre). De las
                       piezas ilustradas
                      en el articulo solo
                        el aro circular
                        plano de plata
                      pudo ser revisado.
                        Desconocemos el
                        universo total
                      de piezas metalicas
                       recuperadas y el
                        paradero actual
                       de las restantes.
Quillen I. Sitio        Desconocemos el
  habitacional          paradero actual
 en alero.               de esta pieza
                           metalica.
Ralipitra I.              El material
  Cementerio de        depositado en el
  canoas y              Museo Regional
  entierros.            de la Araucania
  Se excavaron 8         mostro que el
  tumbas.               aro es del tipo
                       cuadrangular con
                            muesca,
Pitraco I.                El material
  Cementerio de        depositado en el
  canoas. Se           Museo Regional de
  excavaron 26           la Araucania
  tumbas.             corresponde a solo
                      uno de los anillos
                        de la tumba 20.
                        Desconocemos el
                        paradero actual
                       de las restantes
                        piezas de este
                          cementerio.
Deuco 1. Cementerio    La descripcion de
  de cistas.            uno de los aros
  Saqueado, todo        es afin a la de
  el material           un aro circular
  proviene de         plano. Desconocemos
  particulares.       el paradero actual
  Se identificaron     de estas piezas.
  alrededor de 12
  cistas.

Tabla 2. Registro historico relativo al uso y presencia
de piezas metalicas indigenas y cuentas.

Historical record concerning indigenous use and presence
of metal artifacts and beads.

Fecha            Fuente                        Datos
(siglos)

XVI        Vivar 1979 [1558]:     Para Concepcion: "bracaletes de
              185, 191, 249        oro y de plata y vna manera de
                                     coronas", "al pescuezo vna
                                       manera de diadema y de
                                  turquesas y de tiritas de oro",
                                  "Ellas (...) traen carcillos de
                                     cobre", en sus picas traen
                                      "enxeridos en ellas vnos
                                         hierros de cobre".
                                    Para Valdivia: "carcillos de
                                    cobre, y traen en cada oreja
                                   ocho o diez, porque no se les
                                   da nada por otro metal, avnque
                                            lo tienen".
                                    Para Chiloe: el oro "traenlo
                                   los indios en la punta de las
                                    narizes, y es vna manera de
                                     anillos, y las mujeres lo
                                      traen en las orejas por
                                            carcillos".
            Marino de Lobera,       Para Concepcion: "puntas de
            1865 [1595]:120,                  cobre".
                   125                 Para Arauco, Tucapel y
                                     Cautin: "se engalanan con
                                       los mas ricos atavios,
                                      usando tambien collares,
                                     sarcillos y otras joyas de
                                     oro con piedras preciosas"
XVII       Ocana 1995 [1600]:       Las mujeres usan "una manta
                 58, 68             sobre los hombros, cuadrada
                                     cogida en el pecho con un
                                      topo de oro o de plata".
                                   Primera mencion de la palabra
                                               tupu.
                                    Imagen: "india araucana" con
                                     un collar y un aro. No se
                                     evidencian los materiales
                                             de estos.
           Gonzalez de Najera       Lanzas con puntas de cobre,
             1889 [1614]:35,       anzuelos de cobre y pedazos de
            36, 46, 47, 121,       oro usados como pesas de red.
                  169)              Las mujeres usan zarcillos,
                                     brazaletes y gargantillas.
                                       "Usan algunas mujeres
                                     zarcillos de plata hechos
                                      de calices y patenas que
                                     hubieron en el saco de las
                                      ciudades que destruyeron
                                    (...), y comunmente tambien
                                      traen zarcillos de laton
                                      habido en el mismo saco,
                                    hechos a modo de ruedecillas
                                    de reloj, dentadas, grandes
                                  y pequenas, y de otras formas".
                                    Usan sartas de cuentas "que
                                      les sirven de cenidores,
                                    largas de a dos y mas varas,
                                      y de dos dedos de ancho,
                                     compuestas de menudisimos
                                        granos ensartados en
                                      hileras, que juntan unas
                                    con otras a modo de aljofar,
                                       o abalorio blanco, las
                                      cuales cuentecillas son
                                    hechas de conchas marinas".
                                     Menciona al herrero Nieto
                                      "quien por ser cautivo,
                                     forzaban los indios a que
                                           les forjase".
             Ovalle 1646:91,           Uso y valor dado a las
                 92, 392                sartas de cuentas de
                                        conchas que se ponen
                                             al cuello.
                                        Uso por parte de los
                                      indigenas en territorio
                                      hispano de "puncones de
                                         plata (que llaman
                                          Topos) o de otra
                                             material".
                                       Imagen: Grabado de la
                                      Virgen, con una indigena
                                      portando un collar y dos
                                       tupu de cabeza pequena
                                        sujetando parte del
                                         vestido, ambos de
                                      material indeterminado.
              Brouwer 1928          Para Valdivia: en el pasado
              [1648]:96-97)          "los indios usaban trozos
                                     de el [oro] como adornos,
                                    hasta el tamano de la mitad
                                    de un dedo, que colgaban en
                                     cuerdas y colocaban en el
                                        cuello y la cabeza".
             Nunez de Pineda       En una "borrachera y festejo",
             y Bascunan 1863       los indigenas "sacaron tambien
               [1673]:201)            sus vestidos antiguos de
                                    espanoles, con sus sombreros
                                     largos de copa y cortos de
                                     faldas, que parecian panes
                                    de azucar, y algunos traian
                                    plumajes, y otros cintillos
                                     de oro a lo antiguo, y el
                                    cacique llevaba sus collares
                                     de piedras, que tienen por
                                    preciosas, y de los propios
                                            cintillos".
              Rosales 1877           "El adorno y joyas de las
            [1674]:159, 1878a      mugeres son llancas, que como
            [1674]:439, 1878b       emos dicho son unas piedras
               [1674]:169)          toscas verdes que agujerean
                                    por medio y las ensartan, y
                                      a vezes las cosen en un
                                     pedazo de pano o carton en
                                    forma de media luna y se le
                                    ponen en el pecho; sin esto,
                                     algunas sartas de cuentas
                                     de vidrio azules y verdes.
                                      Y para el trenzado unas
                                        cintas que hazen de
                                        caracolitos del mar,
                                     blancos, muy pequenos, que
                                    parecen cuentas de abalorio,
                                   y llaman en su lengua Cucham;
                                       y en las orejas muchos
                                   zarzillos y patenas cuadradas
                                    que llaman upul de metal de
                                    vacinica o de plata y cobre,
                                   y suelen traer tantos que les
                                      rompen las orejas. Y no
                                     tienen mas gala ni adorno
                                       las mujeres de Chile".
                                     "no es gente que guarda ni
                                    estima cosa de plata y oro,
                                     y lo que deshazian de esto
                                     era para hazer punzones y
                                     arracadas a las mugeres y
                                     chapas para las cabezadas
                                         de los caballos".
                                       El cacique Lincopichon
                                        recibio de parte del
                                       Marques de Baides, un
                                       baston con casquillos
                                             de plata.
XVIII       Frezier 1716:65,       Usan "una gran aguja de plata
               1902:39:00          de cabeza achatada i de cuatro
                                    o cinco pulgadas de diametro
                                        que llaman toupus".
                                   "en las orejas usan placas de
                                  plata de dos pulgadas cuadradas,
                                      como pendientes llamados
                                            oropellos".
                                   Imagen: una indigena con aros
                                   (aparentemente pequenos) y un
                                      tupu de cabeza discoidal
                                              grande.
             Molina 1795:22,        Anteriormente los indigenas
              57, 67, 109,          hacian de cobre "hachuelas,
                222-223)            hachas, y otros instrumentos
                                     cortantes, aunque en poca
                                        cantidad, porque se
                                      encuentran raramente en
                                          los sepulcros".
                                      Las mujeres usan ciertas
                                    hebillas o broches de plata
                                     con que se atan la ropa y
                                    "Llevan collares y manillas
                                      de cuentas de vidrio, y
                                       zarcillos de plata en
                                     forma quadrada. Todos los
                                      dedos de sus manos estan
                                      adornados de anillos, la
                                       mayor parte de plata".
                                     Los Apo-Ulmenes y Ulmenes
                                     usan bastones con puno de
                                               plata.
                                        Primera mencion a la
                                     profesion de platero entre
                                     los indigenas, y que esta
                                   se distingue de los herreros.
                                      Los Pehuenche "gustan de
                                     adornarse lo mismo que las
                                     mugeres", usan pendientes,
                                        cuentas de vidrio y
                                            cascabeles.
               Carvallo y          Las mujeres visten una "manera
             Goyeneche 1876          de capa, prendida hacia el
             [1796]:136, 160       pecho con una aguja de fierro
                                   puesta en una rodela de plata,
                                    a la que le dan el nombre de
                                  tupu. Se adornan con pendientes
                                  de plata, anillos de los mismo,
                                    de cobre i de laton, llevan
                                   ahogadores de llancas que son
                                      esmeraldas falsas i una
                                 infinidad de cuentas de vidrios".
                                   Los espanoles "venden frenos,
                                   espuelas, cuchillos i algunas
                                   espadas i sables" burlando las
                                           prohibiciones.
XIX         Perez Garcia 1900        El chamal lo "prenden por
                [1810]:61             el pecho con un alfiler
              Poeppig 1960            grande, que tiene en el
             [1829]:398, 399          remate una planchita, y
                                         le nombran tupu".
                                      "A sus zarcillos llaman
                                      upid, y a las chaquiras
                                       con que adornan cabeza
                                     y cuello nombran llancas".
                                    "Aros en forma de candados,
                                      pesando el par cerca de
                                      dos libras". Las trenzas
                                      del cabello estan unidas
                                     por un "cordon que llevan
                                        una gran cantidad de
                                       campanillas, sartas de
                                      vidrio y trozos de cobre
                                         pulido", cordones
                                        similares son usados
                                           en el cuello.
                Gay 1854:           Imagen: Grabado "Araucanos":
            Costumbres de los       una indigena con un tupu de
           Araucanos Lamina 5       cabeza discoidal al pecho y
                                   con sartas de cuentas colgando
                                    como parte del cabello o del
                                              vestido.
            Rugendas 1842 (en       Imagenes: mujeres indigenas
           Diener 2012:92, 94;     con complejos adornos formados
              Poeppig 1960           por cuentas tanto para la
            [1835]:357, 395;          cabeza (posiblemente un
             Schindler 1992:          tapewe o similar), como
             74, 75, 77, 79,            tambien usados en la
               88, 90, 108           cabellera, cuello, pecho,
                                    munecas y tobillos. Tambien
                                     se observan tupu de cabeza
                                    discoidal y aros cuadrados,
                                       aparentemente todos en
                                      plata y de gran tamano.
             Domeyko 1846:54         La mujer indigena: "En dos
             Smith 1855:180,         hermosas trenzas divide su
             181, 191, 209,         pelo, que entreteje con mil
                   303                cuentecitas de vidrio, i
                                     con ellas cine su angosta
                                     frente a la manera de los
                                     tocados o turbantes de las
                                       mujeres de Asia. Mucha
                                      chaquira i cascabeles en
                                     el cuello i pecho, grandes
                                       prendedores de plata i
                                       brazaletes de chaquira
                                       en los pies i brazos".
                                       Los indigenas: "use a
                                       great many ear-rings,
                                       breast-pins, and other
                                     trinkets of the same metal
                                      [silver]: indeed, it is
                                     the only metal which they
                                   use for ornamental purposes".
                                     Al cabello menciona el uso
                                     de cuentas y de dedales de
                                     laton. En el cuello por su
                                     parte se usa un collar de
                                     cuero tachonado con plata,
                                      mientras en el pecho se
                                      usan sartas de cuentas,
                                     monedas y dedales. En las
                                     munecas y tobillos se usan
                                      brazaletes y tobilleras
                                        tambien de cuentas.
                                     El tupu es "a silver pin,
                                        the head of which is
                                      sometimes globular, but
                                    more frequently it is flat,
                                      and about the shape and
                                       size of a small dinner
                                              plate".
                                    Imagenes: mujeres indigenas
                                    usando tupu de gran tamano,
                                         aros posiblemente
                                     campanuliformes, fajas en
                                       la cintura y cuellos y
                                        adornos seguramente
                                     manufacturados con cuentas
                                       a modo de munequeras y
                                     cubriendo la cabeza (tipo
                                     tapewe). De estos ultimos
                                      y de los tupu cuelgan a
                                      su vez, conos, dedales o
                                         pequenas medallas.
               "Salteo al               Al cacique le fueron
             cacique Huenul"         robados "cuatro tupu, tres
             1857 (en Morris         pares de uples, una aguja
                  1997)              de plata que llaman vrone,
                                     un tapague, dos guitrones
                                     y una arroba de chaquira",
                                     todo valorizado en $ 127.
                                     Aporta la distincion entre
                                     "plateros fronterizos" (o
                                      "maestros espueleros" o
                                      "maestros estriberos") y
                                       "plateros indigenas".
              Treutler 1958         "El adorno principal de las
            [1863]:333, 334,             mujeres consistia,
                   401               generalmente, en una aguja
                                      de un pie de largo y del
                                   espesor de un lapiz, rematada
                                    en un boton del mismo metal,
                                     del tamano de una manzana,
                                      con la cual sujetaban la
                                      tunica; ademas, llevaban
                                      anchos brazaletes en los
                                    brazos y los tobillos, y un
                                       gran numero de objetos
                                       pequenos como anillo,
                                     cruces, campanitas en las
                                      orejas o entretejidos en
                                      el cabellos. Todos estos
                                       adornos eran de plata
                                        maciza, jamas usaban
                                     alhajas falsas o de oro".
             Ruiz Aldea 1902        El manto lo "prenden en los
                [1868]:21           hombros con unas agujas que
            Cona 2006 [1930]:        denominan thapelues" y que
                   226              "Las mujeres de los caciques
                                    se distinguen por el adorno
                                      que llevan en la cabeza,
                                   hecho de avalorios (llameatu)
                                     del que pende una sarta de
                                     cascabeles o dedales, que
                                        hacen gran ruido al
                                             moverse".
                                     Brazaletes de chaquiras en
                                     las piernas y brazos, y el
                                     cabello "se lo dividen en
                                      dos largas trenzas, que
                                       tambien entretejen con
                                    chaquiras o lo envuelven en
                                     huinchas de lana". Tambien
                                      "llevan zarcillos en las
                                     orejas como algunos indios
                                       jovenes, o bien, unas
                                     grandes medallas de plata
                                         que llaman tupos".
                                     "En tiempo muy antiguo las
                                    indigenas no poseian muchas
                                    alhajas de plata; tenian el
                                        prendedor tupu y los
                                      pendientes, mas no. Mas
                                     numerosos eran los adornos
                                       de chaquiras". Dichas
                                      chaquiras se usaban para
                                      envolver el cuello, las
                                     munecas y tobillos, hacer
                                     collares y en las trenzas
                                    del cabello. A continuacion
                                      se ocupa en describir el
                                        trabajo de platero y
                                      menciona piezas como los
                                      quiquil, cupulas, tupu,
                                         punzones, siquill,
                                       trapelakucha, anillos
                                            y zarcillos.
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Author:Campbell, Roberto
Publication:Revista Chungara. Revista de Antropologia Chilena
Date:Oct 1, 2015
Words:13156
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