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Entre con-fusiones corporales: A vueltas con Maritornes y Don Quijote.

This article argues that the role of Maritornes is more complex than the stereotypical function of producer of humor assigned to ugly and deformed characters. The analysis underscores the recurrent figurative use of the words arm-hand as well as the significant allusion to the myth of Medusa. It demonstrates how Maritornes changes from being the object of the aggressiveness of the protagonist and the narrator in Don Quijote 1.16 to become the subject of redress. Effectively, as a new Medusa bearer of the feminine horror, she dares to look, immobilize, and symbolically castrate the protagonist Don Quijote in 1.43.

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EN EL CAPITULO 16 de la primera parte de Don Quijote, donde ocurre el encuentro erotico entre Don Quijote y Maritornes, tiene lugar una confusion de personajes y una fusion de varias concepciones de cuerpos femeninos: la dama idealizada de los libros de caballerias, la hija de la ventera y la criada Maritornes. En esta escena, la penumbra en el camaranchon donde descansa el hidalgo elimina los rasgos fisicos y las etiquetas sociales que convierten a la moza asturiana en indeseable y permite que el deseo de Don Quijote por la hija del ventero se haga realidad, es decir, la criada se reduce a una materialidad carnal imprescindible para que una verdadera relacion intima ocurra. Cuando el hidalgo aferra el cuerpo de Maritornes, que palpa y huele, asistimos al unico momento en la novela en la que el maduro caballero experimenta una intimidad fisica con una mujer (Munoz 147). Las ocurrencias nocturnas en el camaranchon, de indole abiertamente sexual, se han considerado como uno de los acontecimientos mas burlescos de la primera parte de la novela. No obstante, este episodio, al igual que el posterior encuentro entre los personajes en el capitulo 43, tambien nos hace cuestionar la funcion de la desfigurada Maritornes en la evolucion de la historia.

En este trabajo arguyo que la criada asturiana es un personaje complejo no solo por su fisico extraordinario sino tambien por su importante rol en relacion con el heroe. Maritornes no solo actualiza y revela los mas intimos deseos y ansiedades de Don Quijote en torno a su masculinidad sino que ademas resiste ser encasillada en la posicion estereotipada de productora de comicidad, uno de los rasgos tradicionalmente asignados a personajes feos y deformes como senala Alonso Lopez Pinciano en su Philosophia antigua poetica (1596) (Martin 170). (1) Propongo que si bien en el capitulo 16 Maritornes es acosada a nivel de la accion y de la narracion (y posteriormente de la critica), en el capitulo 43 demanda su propia autonomia y pasa de ser objeto de un doble asedio a sujeto de desagravio al atreverse a mirar e inmovilizar o castrar simbolicamente al protagonista. De hecho, la moza asturiana, a traves de un complejo proceso de fusion de corporalidades, encarna tambien la ambiguedad mitica de una nueva Medusa portadora del horror femenino, cuyo poder se manifiesta en la seduccion y entrampamiento del heroe. En el analisis de estos episodios, resalto los conflictivos encuentros entre la criada y Don Quijote a traves del uso recurrente y simbolico de brazos-manos y de la significativa alusion al mito de Medusa.

Se ha indicado la indole sensual del capitulo 16 que, segun Luis Murillo, introduce uno de los temas sexuales mas importantes del libro: "the wounded knight accosted by the aggressive female" (53). Para Ruth El Saffar, Maritornes representa la intrusion de lo real en un episodio que enfatiza el apetito carnal que subyace en las idealizaciones del hidalgo, ya sugerido por la aventura erotica de Rocinante en el capitulo anterior (63). Recordemos brevemente lo que ocurre en este episodio. Debido a las imprudencias de Rocinante que desea "refocilarse con las senoras facas" (1.15:160), Don Quijote llega apaleado por sus duenos, unos arrieros yangueses, a la venta-castillo de Juan Palomeque. Alli recibe emplastes curativos aplicados por la compasiva ventera y su doncella hija "muchacha y de muy buen parecer" (1.16:167), alumbradas por la criada Maritornes. Despues del estimulo sensual provocado por las friegas de las dos mujeres, y por la atraccion que siente por la jovencita, mas tarde el protagonista proyecta su deseo erotico a traves de una fantasia durante la quietud de la noche, mientras descansa en un viejo pajar. Imagina que la hija de la ventera es la del senor del castillo que enamorada y "a furto de sus padres, vendria a yacer con el," idea que comienza a agitarlo por poner en trance su "honestidad" y su lealtad a Dulcinea (1.16:172). Estando en estos pensamientos, don Quijote siente la entrada de Maritornes que habia acordado acostarse con un arriero de paso que dormia en la misma estancia. Sentado en su camastro, posicionado en primer lugar a la entrada del cobertizo, el caballero tiende "los brazos para recebir a su fermosa doncella," la ase fuertemente de una muneca y la fuerza a sentarse sobre la cama. Acto seguido la tienta, vislumbra sus ropas y dijes y la huele recreando todas estas sensaciones, ["la pinto en su imaginacion"] como si fueran las caracteristicas de la "princesa que vino a ver el malferido caballero vencida de sus amores" (1.16:173). La agradable percepcion sensorial de don Quijote se contrapone a la opinion peyorativa del narrador que alude a "la ceguedad del pobre hidalgo" y a las repugnantes sensaciones que "pudieran hacer vomitar a otro que no fuera arriero" (1.16:174). La fealdad de Maritornes se acompana con la suciedad y con el olor fetido de su boca. Las caracteristicas fisicas de la moza, de acuerdo con las teorias de Julia Kristeva, se conectan con los conceptos de "filth" y "defilement," suciedad y corrupcion, o elementos que se rechazan u oprimen en el orden falico del poder. Aunque el significado de suciedad es un termino complejo originado en los estudios antropologicos de Mary Douglas, la siguiente cita ilumina el rechazo del narrador hasta la nausea de este tipo de cuerpo que interrumpe el orden: "the danger of filth represents for the subject the risk to which the very symbolic order is permanently exposed, to the extent that it is a device of discriminations, of differences" (69). Estas encontradas interpretaciones del narrador y protagonista revelan las complejas intersecciones culturales y normativas en la fabricacion virtual de cuerpos y deseos.

La critica ha senalado que Maritornes es un personaje femenino realista, contrapunto de las damas caballerescas, o de Dulcinea y Marcela. Su descripcion psicofisica es de las mas completas (Hatzfeld 84; Munoz 150) en una novela donde hay pocas descripciones corporales realistas (Cardenas 64; Efron 162). En efecto, la joven asturiana requiere las marcas distintivas de las fisionomias divergentes, innecesarias en los cuerpos normativos, tales como el de la bonita hija del ventero que no se describe. El narrador senala que el pormenorizado retrato de Maritornes se debe a la aficion del autor Cide Mahamate Benengeli por los detalles. Asi la describe: "Servia en la venta asimesmo una moza asturiana, ancha de cara, llana de cogote, de nariz roma, del un ojo tuerta y del otro no muy sana. Verdad que la gallardia del cuerpo suplia las demas faltas: no tenia siete palmos de los pies a la cabeza, y las espaldas, que algun tanto le cargaban, la hacian mirar al suelo mas de lo que ella quisiera" (1.16:167-68). Los rasgos de su retrato, cariancha, tuerta, nariz roma, corto cuello, encorvada y baja, denotan su degradado estatus social, relajada moralidad y dudosa salud, caracteristicas contrarias a las tradicionales de la belleza femenina. (2) Entre los antecedentes literarios del personaje se han senalado las grotescas sirvientas en las novelas de Matteo Bandello y Giovanni Bocaccio (McGrady), el personaje biblico de Maria Magdalena (Rodriguez y Ruzicka) y la serrana de El libro de buen amor (Fuente 206).

Conjuntamente con la tradicion de mujeres grotescas hay que tener en cuenta que el concepto de fealdad se relaciona frecuentemente con el concepto de discapacidad (Lehrer 153). La asturiana encarna la falta, la marca, la comicidad desprovista de erotismo y de atractivo. Es la ruda materia, la carne que solo funciona para la fornicacion. Sin embargo, su cuerpo, parafraseando a la artista Riva Lehrer, esta maravillosamente vivo y habitado de tal forma que hace que los otros cuerpos de bellos personajes femeninos sin marcas parezcan silenciosos y vacantes (163). Ademas del retrato fisico, otros atributos completan su caracterizacion. Maritornes es de origen montanes, tiene un pasado desaventurado, un espiritu caritativo y expresa un deseo de tener relaciones amorosas correspondidas al identificarse con las damas enamoradas de las novelas de caballerias (1.32). Ella forma parte integral de la venta de Juan Palomeque, hace travesuras junto con la joven ventera, se mueve con independencia y presencia o interviene en los acontecimientos que ocurren en el albergue. (3)

A pesar de su complejidad, la corporalidad excesiva de Maritornes constituye el componente esencial de su doble objetivacion no solo en el capitulo 16, conseguida a traves de la mirada juzgadora del narrador y del acoso fisico y superposicion de imagenes estaticas por parte del protagonista, sino que tambien ha sido el objeto de negativas interpretaciones. Efectivamente, la mayoria de los criticos masculinos de esta escena erotica adoptan la opinion peyorativa de la voz narrativa. Por ejemplo, Helmut Hatzfeld senala los "rasgos caricaturescos" de su retrato y la "sugestion de su lascivia" en su nombre (84). Carroll Johnson piensa que Maritornes es un personaje literario sin interes llegando practicamente a eliminar su protagonismo cuando afirma que la mas intensa experiencia erotica de Don Quijote ocurre con la hija de la ventera y que en el capitulo 43 es la muchacha, y no la criada, quien ejecuta la broma que resulta "of her mastery of him through the prank" (127, 131). Segun Donald McGrady, la moza es "the very embodiment of bestial deformity" y una "horribly homely servant" (6). Aunque Augustin Redondo destaca la intensidad erotica del encuentro, opina que la lasciva y ramera Maritornes protagoniza una "asquerosa escena erotica" con "repugnante toqueteo," llena de carnalidad y animalidad en comparacion con "un momento de intensa y autentica fruicion sensual, que corresponde a la aparicion de Dorotea," figura que sugiere un erotismo "natural y agradable, que representa la inclusion de una sensualidad intensa y bella" (262, 264, 268). Para Roberto Gonzalez Echevarria, Maritornes "is truly an ugly prostitute" (64) que ejemplifica la estetica de lo feo y repulsivo basada en la contingencia. Queda claro que la distorsionada Maritornes produce incomodidad en algunos lectores, a pesar de que su caracterizacion y su aparicion o intervencion en numerosos capitulos de la primera parte (16, 17, 32, 35, 37, 38, 43, 44, 45 y 47) superan la estrecha funcion caricaturesca y comica que se le asigna.

En el texto, tanto el juicio de la voz narrativa como los ideales impuestos de Don Quijote la petrifican. Las teorias fenomenologicas explican que la mirada de los otros influye enormemente en nuestra subjetividad, nos categoriza y reduce a un objeto entre otros. Tambien revela nuestra vulnerabilidad psiquica y fisica. Sobre el poder de la mirada, Hazel Barnes comenta: "The Look of the Other, which reveals to me my object side, judges me, categorizes me; it identifies me with my external acts and appearances, with my self-for-others. It threatens, by ignoring my free subjectivity, to reduce me to the status of a thing in the world. In short, it reveals my physical and my psychic vulnerability, my fragility" (126). Jean Paul Sartre identifica esta mirada externa con el poder de Medusa: "This petrification in in-itself by the Other's look is the profound meaning of the myth of Medusa" (citado en Garber y Vickers 93).

Ciertamente, en el capitulo 16 la mirada distanciada y escrutadora del narrador ejerce un tipo de violencia discursiva al categorizar despectivamente a Maritornes. No solo enfatiza su aberrante fisico, sino que tambien recrea desde la perspectiva voyerista del encuentro entre Maritornes y Don Quijote la repugnancia que la intimidad con tal cuerpo le provocaria. Su intenso examen responde tambien a la fascinacion y curiosidad que provocan las personas desfiguradas, lo que Rosemarie Garland-Thompson define como el staring hacia el discapacitado, o la mirada fija con efectos estigmatizadores: "The ocular intrusion of people who cannot achieve inconspicuousness is itself an occasion for discrimination" (46). De esta forma, el narrador a traves de sus juicios, crea burla, distanciamiento y rechazo de la diferencia corporal de Maritornes. Tambien transforma el horror de esta diferencia no asimilable, de lo real, en un objeto sumiso al narrarla y describirla.

En contraste con el escrutinio de la voz narrativa, Maritornes queda invisible para Don Quijote que desde su llegada a la venta solo observa a la bonita y joven hija de la ventera. (4) Mas tarde, en el encuentro casual en el camaranchon, mientras la sujeta agresivamente, el caballero aplica a la inmovilizada y silenciosa Maritornes su imagen estatica del ideal femenino, o el estereotipo, que es el resultado de un proceso social de incorporacion, exclusion y dominio (Owens 203). Segun Lehrer, "the chaos of desire widens your erotic vision, and changes your very template of beauty" (161). A traves de su deseo erotico el caballero sublima las sensaciones corporales y convierte a la moza en un objeto de placer. Aunque la agresividad del protagonista queda matizada en el texto por su percepcion subjetiva del acto no se nos informa de la opinion de la moza excepto que se sentia "congojadisima y trasudando de versetan asida" y que "forcejaba por desasirse" (1.16:174). Tanto el narrador como el hidalgo poseen un tipo de mirada que objetiva a la moza.

Paradojicamente, a pesar de que Don Quijote inmoviliza fisica y figurativamente el cuerpo de Maritornes, su materialidad carnal tiene el efecto de confirmarle su masculinidad y atractivo, como le cuenta secreta y orgullosamente a Sancho en el capitulo 17. (5) En su version del suceso, ademas de alabar la belleza de la doncella, Don Quijote alude a su conocimiento de "otras cosas ocultas" de su cuerpo (1.17:178) sugiriendo asi que ocurrieron actos mas intimos. Su tergiversada interpretacion asume la construccion cultural del concepto de hombria que destaca el vigor, valentia, agresividad, actividad e independencia. Aunque el cuerpo del caballero esta tan marcado y lleno de imperfecciones como el de Maritornes, la escena refleja las ilusorias ideas de belleza y pasividad femenina y de agresiva masculinidad.

Se puede observar la precariedad de las construcciones de genero en los encuentros entre Maritornes y Don Quijote a traves del uso simbolico del grupo semantico espada-cuerpo-brazo. Segun Johnson, en la novela estos semas de signo falico se asocian con los actos sexuales por la idea de agresion que conllevan: "The 'sword-body' group may also be associated with real sexual acts through the mediation of the aggression common to both" (66). En efecto, en los acontecimientos en el camaranchon, Don Quijote agarra y manosea con sus brazos y manos el cuerpo de la moza asturiana. Sin embargo, cuando el brazo del arriero, testigo celoso de la escena, descarga una "terrible punada" sobre las quijadas del caballero (1.16:174), se revela quien posee en realidad el vigor.

Mas tarde, en el capitulo 43, el brazo-mano de Don Quijote es el motivo central y el medio por el que Maritornes soluciona fisica y simbolicamente el acoso que sufrio en la farsa nocturna en el camaranchon. En este capitulo la hija de la ventera y la criada determinan hacerle una burla al caballero que "armado y a caballo" ha decidido guardar el castillo-venta durante la noche. A continuacion, desde el agujero de un pajar, la bonita joven lo llama, "lleguese aca la vuestra merced," y Don Quijote, atraido por la voz, inmediatamente asume que "la doncella fermosa, hija de la senora de aquel castillo, vencida de su amor tornaba a solicitarle" (1.43:506). Al acercarse al agujero, el hidalgo observa a las dos semidoncellas a la luz de la luna y promete a la joven satisfacer todos sus deseos, excepto los amorosos, y anade, "si bien me pidiesedes una guedeja de los cabellos de Medusa, que eran todos culebras" (1.43:507). En respuesta a esta ofrenda, Maritornes, actuando de duena, contesta que en realidad la joven solo desea "una de vuestras hermosas manos ... por poder deshogar con ella el gran deseo que a este agujero la ha traido, tan a peligro de su honor" y arriesgando el castigo corporal de su padre si se enterara (1.43:507). Palabras que enfurecen al caballero amenazando al padre que se atreviera a poner "las manos en los delicados miembros de su enamorada hija" (1.43:507), comentario que enfatiza su fijacion en el cuerpo de la joven. Acto seguido, la criada, "proponiendo en su pensamiento lo que habia que hacer" (1.43:507), baja a la caballeriza, coge el cabestro del jumento de Sancho y cuando Don Quijote entrega a "la ferida doncella" su mano "a quien no ha tocado otra de mujer alguna" para que la joven la bese y observe "la contestura de sus nervios, [y] la trabazon de sus musculos" que prueba "la fuerza del brazo que tal mano tiene" (1.43:508), Maritornes, haciendo una lazada del cabestro, lo atrapa por la muneca. (6) Finalmente, las dos jovenes, riendo, se salen del pajar y dejan a Don Quijote "de pies sobre Rocinante, metido todo el brazo por el agujero, y atado de la muneca" (1.43:508). Paralizado, sin osar moverse por no caerse del caballo, quedarse colgado y arrancarse la mano, el confuso caballero piensa que esta encantado. A la manana siguiente, cuando Rocinante se mueve y hace resbalar a Don Quijote que queda colgado del brazo con mucho dolor ["que creyo o que la muneca le cortaban o que el brazo se le arrancaba" (1.43:511)] Maritornes, despertada por sus gritos, vuelve al pajar y lo desata sin que nadie lo viese. (7)

El relato, ademas de representar la castracion simbolica del personaje por medio de la inmovilizacion del brazo falico, engendra otras provocativas lecturas en relacion con las intimas ansiedades de Don Quijote en su confrontacion con las mujeres. En mi opinion las dos semidoncellas representan dos aspectos de la idea ancestral de la Mujer: la hija de la ventera personifica el atractivo, mientras que Maritornes simboliza la lascivia, la sensualidad carnal y el eterno horror femenino. Estos dos aspectos se conforman en el episodio a traves de las figuras miticas de la sirena y de Medusa.

Efectivamente, al igual que ocurre en la Odisea, la llamada de la joven doncella en la oscuridad de la noche, recuerda la irresistible seduccion de la voz femenina, la cancion de la sirena, que el heroe debe resistir, en el caso de Odiseo, atandose. Don Quijote se siente irremediablemente atraido al reclamo femenino y promete cumplir todos los deseos de la joven obviando las peligrosas dificultades fisicas y psiquicas. Cuando le ofrece "una guedeja de los cabellos de Medusa," la connotacion falica de la imagen de la serpiente sugiere o bien una ofrenda erotica que Don Quijote no va a poder satisfacer o bien una transferencia del falo, o del poder, a traves de la emasculacion. El simbolismo falico de la guedeja o serpiente que el protagonista promete entregar a la enamorada reduplica en cierta forma el de la mano de don Quijote que la duena Maritornes pide para contentar a la joven.

Si la hija de la ventera recuerda la atraccion de la sirena, el papel de Maritornes sugiere el de Medusa. En el periodo pre-olimpico a Medusa se la considera una diosa llena de sabiduria y poder. En esta etapa, la iconografia la presenta como una figura monstruosa con cara redonda, nariz aplanada, ojos abultados y amenazantes, agresiva boca con dientes y colmillos y cabello de serpientes. Mas tarde, en la etapa greco-romana, cuando se imponen los valores masculinos, se elimina su potestad divina y se la convierte en una figura grotescamente paradojica por su extraordinaria belleza, por el horror causado por sus serpientes y, sobre todo, por su poder de petrificar a los que osaban mirarla. Susan R. Bowers afirma que la paradoja de esta figura es un reflejo de la coexistencia de sus caracteristicas pre-olimpicas y las olimpicas (222). (8)

Como consecuencia, aunque la version de la figura mitologica ha ido cambiando a traves del tiempo, algunos de sus permanentes rasgos destacan una imagen femenina ambigua (humanidad-bestialidad, fealdad-belleza) que produce miedo. Durante la edad media y el renacimiento mantiene esta ambivalencia; Medusa simboliza el poder y atractivo enganoso de las mujeres y el pavor de los hombres a ser atrapados por ellas. Se la conecta con la naturaleza mortal y corrupta, con lo humedo, lo irracional e inestable frente a la prudencia, inteligencia y virtud de Perseo. En Dante personifica el peligro de la sensualidad femenina que hay que neutralizar para evitar el atrapamiento (Bowers 223). Boccacio en De mulieribus claris (1374), la representa bella, pero con una mirada que produce inmovilidad en los hombres. En la estatua renacentista de Benvenuto Cellini es una figura ambigua, una mezcla de Perseo-Medusa. En otras obras se la representa como la mujer fatal, con atractivo erotico y peligroso, como la alteridad extrema. Aparece moralmente juzgada en Leon Hebreo, Filosofia del amor (1535), Natali Conti, Mythologies (1551) y en el prefacio de John Harrington a Orlando furioso (1591). (9) De las interpretaciones contemporaneas del mito destacan las psicoanaliticas. Para Freud, el terror de Medusa es el miedo de la castracion. La cabeza decapitada es una imagen de los genitales femeninos, y el pelo de serpientes una multiplicacion de penes que reemplazan la ausencia del pene, que es la causa del horror. Freud anade que la vision de la cabeza de Medusa petrifica al espectador masculino por el horror que causa, pero esta petrificacion es asi mismo una especie de ereccion que lo consuela, puesto que le recuerda que el aun posee el pene ("Medusa" 273).

Algunos de estos rasgos tradicionales y distintivos de la Gorgona se parodian en el retrato psico-fisico de Maritornes y en la escena de la atadura de don Quijote. A Maritornes se la describe con una fealdad casi monstruosa, abierta sexualidad, caracterizacion ambigua y con poder de inmovilizar. En la oscuridad del viejo desvan Maritornes fue la observada y la forzosamente atrapada, sin embargo, en el capitulo 43 ella se atreve a mirar y a paralizar o encantar al heroe. El fuerte nudo en la muneca de don Quijote hecho por Maritornes paralela inversamente la escena de su primer encuentro nocturno. Del mismo modo que la criada sintio confusion en el camaranchon, don Quijote tampoco entiende como y por que su brazo esta tan firmemente asido al agujero (1.43:509), excepto por medio de presuntos encantamientos. En su negacion a reconocer su emasculacion el caballero ejemplifica el hechizo de la ficcion de su masculinidad. La venganza de la moza asturiana, como una nueva Medusa, revela la ineptitud de don Quijote cuando inserta su mano en el agujero oscuro del ambito femenino, especie de vagina dentata, que lo engulle y traba. El mito de la vagina devoradora es muy antiguo y se encuentra en diferentes culturas. "The myth about woman as castrator clearly points to male fears and phantasies about the female genitals as a trap, a black hole which threatens to swallow them up and cut them into pieces. The vagina dentata is the mouth of hell--a terrifying symbol of woman as the 'devil's gateway'" (Creed 106). Al comentar la aspereza que siente mientras Maritornes lo ata parece de hecho aludir a un acto de penetracion en esa peligrosa vagina: "Mas parece que vuestra merced me ralla que no que me regala la mano: no la trateis tan mal, pues ella no tiene la culpa del mal que mi voluntad os hace, ni es bien que en tan poca parte vengueis el todo de vuestro enojo" (508). (10) En suma, las dos semidoncellas redoblan el terror masculino a la Mujer a traves de la seduccion y la castracion simbolica de Don Quijote que siente cortarsele la mano y arrancarsele el brazo.

La complejidad del acontecimiento se aumenta cuando al sustrato mitologico se le anade el trasfondo de las historias caballerescas. Bienvenido Morros Mestres afirma que cuando Maritornes pide la mano de Don Quijote para que la hija del ventero la admire sugiere tal vez "un uso mucho mas obsceno" (71), como efectivamente ocurre en un episodio de Tirant. En esta obra, la criada Placerdemivida lleva al capitan breton al lecho de Carmesina durmiendo, coloca su cabeza entre ambos y coge la mano de Tirant "y la deposita sobre los pecho y vientre de Carmesina, haciendose pasar por el hombre (72)." Tanto el fondo mitico de Medusa como el caballeresco proporcionan una imagen de Maritornes con poder y capacidad de actuar. Ella es la que concibe y hace efectiva la broma parodica de una castracion, y la que libera finalmente a don Quijote de su encantamiento. En la escena del camaranchon, Maritornes es forzada a permanecer silenciosa, atrapada y vilificada, pero aqui la asturiana se atreve a mirar, hablar y reirse de la construccion falologocentrista. (12) Es la risa de Medusa, la imagen del terror y fealdad que segun Helene Cixous hay que cambiar y mirar para darse cuenta de que, al contrario, "she's beautiful and she's laughing" (885). La decision, accion y agresividad de Maritornes senala que ella es la portadora del falo, pues la "activite et aggressivite" son dos elementos esenciales de la personalidad del tipo de mujeres cervantinas fuertes segun Louis Combet (148-149). Aun mas, el critico frances senala que "le theme de la femme porteuse du phallus, loin d'apparaitre de facon episodique ou du moins discontinue, se realise, en union organique avec le theme symetrique de l'homme devirilise, dans tous les ouvrages et a tous le niveaux ' (Combet 149, su enfasis).

Queda claro que la funcion de la figura del Maritornes va mas alla de su caracterizacion como personaje feo y distorsionado, limitado a la esfera de la lascivia y a la funcion de crear humor. Cixous afirma que cuando se censura el cuerpo, como ocurre en el encuentro inicial de 1.16, se censura tambien la vitalidad y la expresion de las mujeres: "Censor the body and you censor breath and speech at the same time" (880). La actuacion personal e independiente de Maritornes al inmovilizar en el segundo encuentro a Don Quijote, portador de los valores falo-centricos, prueba su capacidad de expresion y su liberacion de la esfera donde la coloca el sistema. Tambien revela su importante papel en subrayar rasgos de la psique de Don Quijote en relacion con sus miedos y masculinidad.

University of Notre Dame

Ejuarezi@nd.edu

Encarnacion Juarez-Almendros is Associate Professor of Spanish in the Department of Romance Languages and Literatures, a Faculty Fellow of the Medieval Institute and the Nanovic Institute for European Studies, Gender Studies Affiliated Faculty, and a faculty member of the Disability Studies Forum at the University of Notre Dame. Her specialization is early modern Spanish literature and culture. Her research interest includes the works of Quevedo and Cervantes, autobiographical and picaresque prose, women's writings (Teresa de Cartagena, Teresa de Avila, Catalina de Erauso), cultural clothing, and disability studies. She has published Italia en la vida y obra de Quevedo (1990), El cuerpo vestido y la construccion de la identidad en las narrativas autobiograficas del Siglo de Oro (Tamesis, 2006) and Disabled Bodies in Early Modern Spanish Literature: Prostitutes, Aging Women and Saints (Liverpool UP, 2017). She has edited the special section Disability Studies in the Hispanic World (Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies 2013). Her articles have appeared in Cervantes, MLA, Bulletin of the Comediantes, La Perinola, Bulletin of Hispanic Studies, Revista Canadiense de Estudios Hispanicos and eHumanista. She has been member of the MLA Committee on Disability Issues in the Profession (20052008) and of the MLA Executive Committee Division on Disability Studies (2009-2014).

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Wilk, Stephen R. Medusa: Solving the Mystery of the Gorgon. New York: Oxford UP, 2007.

(1) Con el termino masculinidad entiendo tanto el concepto del idealizado prototipo medieval del caballero andante como tambien el poseedor del falo, o la privilegiada posicion en las relaciones simbolicas y sociales (Connell 20). Segun Jose Ramon Fernandez de Cano la fealdad de Maritornes es un recurso comico para lograr el distanciamiento del lector y rebajar la dimension erotica del episodio (298).

(2) Augustin Redondo comenta que su nariz roma es senal de su lujuria (261). La falta de nariz es de hecho una caracteristica comun en las prostitutas sifiliticas como Lozana.

(3) Segun Carolyn Nadeau la criada demuestra su independencia y control y expone las debilidades del sistema: "Maritornes escapes the patriarchal authority of Juan Palomeque" (12).

(4) La criada asturiana si muestra interes por el caballero cuando le pregunta a Sancho quien es.

(5) Don Quijote tambien parece tener en cuenta esta visita de la princesa mas adelante en su apologia personal como caballero cuando los cuadrilleros quieren llevarlo a la carcel. Dice de si mismo " Que doncella no se le aficiono y se le entrego rendida a todo su talante y voluntad?" (1.45:529).

(6) Para un detallado analisis de la escena del capitulo 43 y de la funcion de la mano desde el punto de vista de las disecciones anatomicas vigentes en la epoca, ver Fernandez.

(7) El movimiento de Rocinante se debe a otro acto erotico contrario al que ocurre en el capitulo 15 pues aqui es una de las cabalgaduras de cuatro hombres que llegan a la venta la que se acerca a olerlo.

(8) En la epoca greco-romana el mito evoluciona desde la Teogonia de Hesiodo (siglo VIII a. C), donde aparece como la unica hermana de las Gorgonas que podia morir. En las descripciones de Apolodoro y Ovidio la Gorgona convierte en piedra a quien la mira. Para la evolucion de la figura mitologica veanse los trabajos de Wilk y Bowers.

(9) Ver Garber y Vickers.

(10) Para el concepto de vagina dentata vease International Dictionary of Psychoanalysis.

(11) Morros Mestres interpreta la escena en que Maritornes ata la muneca de Don Quijote como "un tormento fisico, quiza para amortiguar sus deseos sexuales" (1.43:70). Encuentra los antecedentes de la escena en una leyenda medieval sobre Virgilio, o en el episodio de los maduros caballeros Moncano y Barbaran en el Florisel de Niquea (Sevilla, 1546) de Feliciano de Silva.

(12) Falologocentrista es un termino usado por Cixous ("The Laugh" 885).
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Author:Juarez-Almendros, Encarnacion
Publication:Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America
Geographic Code:1U2NY
Date:Mar 22, 2019
Words:5708
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