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En la estela de Horacio: una epistola latina inedita de Giacinto Frangipane.

Abstract: The Vatican Library holds an unedited manuscript (ms. Vat. lat. 5225, iv, f. 879r-880r) attributed to the Italian bishop Giacinto Frangipane. This paper includes the first critical edition, translation and study of the aforementioned text. In our study, we contend that the text is a Horatian epistle composed as a receptio of the Spanish humanist Juan de Verzosa's Epistolarum libri. We also argue a hypothesis about the epistle place and date of composition: Rome in 1567, which exemplifies Horace's strong influence over the writers of Renaissance Rome, even in such a late stage as the second half of the 16th century.

Key words: Classical Tradition of Horace; Latin Humanism; Renaissance Rome.

1. Introduccion

Es conocida la influencia de las Epistolas de Horacio en el Renacimiento ya desde que Petrarca compusiera sus Epistolae metricae. El auge de las epistolas en verso (relacionadas con las satiras ya desde la propia concepcion de Horacio) condujo ademas al nacimiento del genero llamado "epistolas horacianas" en la literatura vernacula (1).

El caso es que escribir epistolas de cuno horaciano se convirtio en uno de los ejerccios mas habituales del escritor renacentista y fue tambien frecuente su envio o su lectura en academias y reuniones similares.

En el presente trabajo editaremos, traduciremos y comentaremos una epistola latina en verso conservada inedita en la Biblioteca Vaticana (ms. Vat. lat. 5225, iv, f. 879r-880r) compuesta por Giacinto Frangipane para el espanol Juan de Verzosa (2). Se trata de una epistola horaciana en la que un italiano no muy conocido, Giacinto Frangipane, hace una pequena receptio de los Epistolarum libri de Juan de Verzosa, segun la hipotesis que queremos establecer en este trabajo.

Comenzaremos exponiendo brevemente los datos biograficos de Verzosa y Frangipane que permiten entender su relacion.

2. Datos biograficos del espanol Juan de Verzosa

El humanista hispano-latino Juan de Verzosa (Zaragoza 1520/21--Roma 1574) es uno de los mejores exponentes de la influencia de Horacio de la que venimos hablando y de la permanente vinculacion italiana del Renacimiento espanol, que no solo atane al siglo XV sino que abarca tambien todo el XVI. Hizo sus primeros estudios en su ciudad natal y con dieciseis anos marcho a Paris para completarlos, donde ya entonces dio clases de griego. Continuo con esta docencia en Lovaina entre 1544 y 1546, y a partir de entonces sirvio a la diplomacia de Carlos V y de Felipe II (como secretario de Diego Hurtado de Mendoza, de Gonzalo Perez y de Francisco Vargas). Con este motivo asistio a la primera fase del Concilio de Trento, vivio en Siena y Roma, y residio en la Corte filipina tanto en Londres como en Bruselas. En 1559 fue enviado a Roma para servir a la Embajada espanola, recibio el cargo de director de su Archivo en 1562 y ya no salio de la Urbe hasta su muerte (3).

Juan de Verzosa solo publico en vida un pequeno manual de prosodia para sus alumnos. Pero dejo manuscritos unos Anales del reinado de Felipe II (4) y un libro de elegias titulado Charina siue Amores (5). A lo largo de toda su vida, ademas (al menos desde 1548), fue componiendo epistolas en verso, que en el momento de su muerte constituian ya un manuscrito con las composiciones ordenadas y divididas en cuatro libros, aunque el ultimo permanecia inacabado. El autor lego el manuscrito en testamento a su buen amigo el arzobispo de Montreal (Sicilia) Luis de Torres y este encargo la publicacion a su sobrino del mismo nombre, que las dio a la imprenta con el titulo de Ioannis Verzosae Epistolarum libri IIII, Panhormi, 1574 (6).

3. Giacinto Frangipane y su coincidencia en Roma con Juan de Verzosa

No es abundante la documentacion publicada sobre Giacinto Frangipane. En algunos catalogos figura como obispo de Trieste entre el 1 de marzo de 1574 y el 8 de noviembre del mismo ano, fecha de su muerte (7). No obstante, Pio Paschini alude a ciertas diferencias entre el Archiduque de Austria y el papa Gregorio XIII en el nombramiento (8), lo que hace comprender que realmente no tomase posesion de la sede y que incluso llegase a ella ya muerto: Giuseppe Mainati nos informa de que el friuliano no tomo posesion, pero, al haber indicado en su testamento que trasladaran a Friuli su cuerpo, fue enterrado en la catedral de la ciudad con el siguiente epitafio:
   Giacinto Frangipane di Castello per somma providenza di Carlo
   Arciduca d'Austria ec. assunto al vescovato, la morte che lo
   prevenne non pote rapirgli cio ch'egli con la stima, colla pieta
   del'animo, colla cura della religione e coll'antichita del
   lignaggio aveva conseguito da si gran principe. 1574 li [sic] 8
   novembre. Imperatore Massimiliano II. Pontefice Gregorio XIII.
   1575. (9)


La familia Frangipane tuvo tres ramas, una de Roma, otra del Friuli y la tercera de la Dalmacia. Los Frangipane de Roma se consideraban de la nobleza mas antigua de la ciudad (haciendo remontar su apellido a la generosidad de la familia en uno de los desbordamientos del rio: frange panem) y entroncaron con los Marqueses de Nemi. Poseyeron un palacio cerca de Piazza Venezia; una capilla en la Chiesa di San Marcello al Corso, todavia conservada; y la Villa Strozzi sobre el Viminal.

La segunda de las ramas (a la que pertenecia Giacinto) era titular, por via de casamiento, del feudo de Castello (hoy dia Castelporpetto) en el Friuli; pero la familia se consideraba entroncada con la rama de la Urbe y, al menos desde Cornelio di Castello (1508-1588), adoptaron por este motivo el apellido Frangipane. Teniendo en cuenta las fechas, la procedencia y la formacion de Cornelio di Castello o Frangipane, Giacinto pudo haber sido un hermano suyo (10). Pero poco mas puede decirse.

Por otro parte, la vida de Cornelio Frangipane, abogado y literato, estuvo presidida por su defensa de la nobleza friuliana y de los Castellani y por sus contactos con la Reforma y con personajes como Pier Paolo Vergerio (11). Asi es que quizas esto tenga que ver con las dificultades de Giacinto para obtener el obispado de su tierra natal y con la escasez de documentacion sobre su vida.

No obstante, aunque en el estado actual de la investigacion no contemos con fuentes documentales contemporaneas, por lo dicho antes comprendemos que no tiene nada de extrano que Giacinto Frangipane viviese en Roma, incluso un largo tiempo. Que residio en ella, al menos por los anos de 1565-1566, y que el espanol Juan de Verzosa lo conocio y tuvo cierto trato con el es algo que se desprende de la epistola 2, 29, versos 16-21 del segundo (12). La epistola estaba dedicada al mantuano Curzio Gonzaga y se enmarca cronologicamente en el tiempo en que Francesco Gonzaga, citado en ella como tal, fue obispo de Mantua: entre el 18 de mayo de 1565 y el 10 de enero de 1566. En ella Verzosa alaba el saber hacer de Curzio Gonzaga en la Corte vaticana y en sus ultimos versos nombra a algunos de los participantes en las reuniones palaciegas:
   Nec de natura tractas academicus aut de
   Moribus et rebus uariis cum patribus, ut quid
   Effundas illic temere quod mordeat illos;
   Ne tuus incuset merito te Claudius et nos
   In pallatinis cum Frangipane coronis. (13)


El personaje citado en el verso 19 de este texto es Claudio Gonzaga y podemos constatar en el verso siguiente que tanto el como Frangipane y Verzosa tomaban parte en las reuniones de la Corte romana.

Haremos a continuacion edicion critica del texto latino de Frangipane que se encuentra en la Biblioteca Vaticana (ms. Vat. lat. 5225, iv, f. 879r-880r) y que es el centro de nuestro trabajo (14). El posterior comentario de la composicion nos ilustrara sobre otros participantes en esas reuniones, sobre el conocimiento que Frangipane tenia de Verzosa y la posible datacion incluso de su texto.

4. Edicion y traduccion del poema de Giacinto Frangipane para Verzosa
   J[acinthus] ad Verzosam (15)
   Iampridem optavi Venusino scribere versa
   quo tantum polies unus, Verzosa diserte,
   at numquam mea Musa ausa est tam magna subire
   munia totque humeris non convenientia nostris.
   Sed iam Christophori, Alciati, Baldique Philippi                 5
   eloquio et compulsa tuae candore Camoenae,
   facundos inculta tuos adit illa penates,
   ut saluere meo iubeat te nomine et oret
   uti sibi des veniam, si te grauioribus actum                    10
   vel curis, studia ad tua vel mitiora reuersum,
   insulsis numerisi (16) interpellant, amice.
   Ipse etenim noui quot quanta negotia tractas,
   seu regi Hispano quidquid fit urbe remittis,
   seu cum pontifice aut alio cum principe quicquid
   I illius peragis iussu: nil denique tantum est
   quod si tu incipias ductu ratione tuoque                        15
   Consilio non perfidas, quae maxima pars est
   virtutis laudisque tuae; sed non minus ingens
   gloria in edendis tua nostri temporis actis
   enitet et gratum te cunctis reddit amicis                       20
   principibusque, adeo ut iure ausim dicere nullum
   finibus Hesperiae egressum, qui promptius ac tu (17)
   omnia cognoscat, peragat iucundius ac tu 18.
   Quinetiam, si post exacta negotia fessus
   iam gravibus curis ex urbe abscedere mauis                      25
   Pieridum et gelidas umbras sacrosque recessus
   visere Castalii dulcesque haurire liquores
   fontis et Aonii residere in vertice montis,
   Consilia, ingenia et mores ritusque recentes
   praesentisi9 Romanae Aulae, iuuenumque senumque                 30
   singula facta refers, patriae qui commoda dulcis
   liquere ac Romae degunt, quos vexat et angit
   assidua ambitio atque argenti insana cupido,
   cunctaque pertexis (20) tam suaui carmine et arte
   tam eulta et facili, ut numerosus Horatius (21) idem            35
   pangeret aetherias iterum si exiret in oras.
   Denique tam mite ingenium, facundia tanta,
   tam (22) lepidi gratique sales, Verzosa, tibi sunt
   aut in conuiuiis aut in sermonibus, ut te
   quilibet et princeps et quilibet aulicus unum                   40
   audiat, obseruet, miretur, laudet ametque.
   Tanta tuae est bonitas naturae, clara ut et (23) ipsi
   Pontifici et patribus, sicque oratoribus, illi
   praecipue qui decedens ex urbe reuertit
   Hispanum ad regem, tua cui sunt optima nota                     45
   Et merita erga illum, officia et pia gentis Iberae
   erga omnes, tibi quos deuincis tempus in omne.
   Ipse equidem optarem uiridem (24) rubeumque galerum (25),
   docte poeta, tibi: at metuo tua eulta Camoena
   ne foret argenti atque auri obruta aceruo,                      50
   amplius ut liquidos Parnassi cernere fontes
   non posset, uel si posset iam accedere nollet
   et, quae nunc humili cunctos oblectat auena,
   magnas inter opes tumida atque superba sileret.
   Quocirca est melius tibi quam concessit Apollo                  55
   contentus sorte ut uiuas (26) quasque inscia turba
   diuitias sequitur fugias, popularis et aurae
   sibila contemnas, et pulchra poemata condas
   in lucemque edas propriae praeconia laudis:
   Quin et amicorum, quos (ultimus! (27) inter adesse (28)         60
   si mihi continget post mortem ac uiuere per te,
   nullo unquam fuerit me tempore clarior alter.
   Interea Frangipanis, quem turpis habendi
   nulla uocat ratio uiuendi e tramite recto,
   quem nulla a studiis Musarum abducit honorum                    65
   cura (29) suo arbitrio quos vulgus donat et aufert,
   te salvere iterum iubet ac deponere curas (30)
   ingentes animo, dulces quae carpere somnos (31)
   nec gustare sinunt gratae solatia uitae.
   Vive igitur felix et inania praemia temne:                      70
   ipsa sibi est virtus pretium fructusque laborum.

                            J[acinto] a Verzosa (32)
   Ya hace tiempo, culto Verzosa, que deseo escribir en
      los versos del Venusino (33),
   en los que tanto destacas tu por encima de todos;
   sin embargo mi Musa nunca se atrevio a afrontar
   un desafio tan grande y tan superior a mis fuerzas.
   Pero ahora, empujada por el consejo de Cristoforo,
      Alciati y Filippo Baldo,                                      5
   y atraida por el brillo de tu Camena (34),
   mi Musa llega, aunque poco cultivada, hasta tu casa, sede
      de la elocuencia,
   para saludarte en mi nombre y para pedirte que la perdones
   si te interrumpe, amigo, con poca gracia,
   mientras tu estas ajetreado con serias preocupaciones           10
   o estas ya dedicado a tus estudios mas agradables.
   Bien se cuantos asuntos gestionas y de que importancia,
   al informar al rey espanol de todo lo que ocurre en Roma
   y de todo lo que tratas por encargo suyo con el Papa
   o con cualquier otro de los proceres. A fin de cuentas          15
   no hay nada que tu emprendas, llevado por tu razon y por tu
      prudencia,
   y que no lo lleves a cabo a la perfeccion: lo cual es la
      parte mas grande
   de tu virtud y de la alabanza que mereces. Y no brilla menos
   tu gran gloria cuando escribes la cronica de nuestra epoca,
   y eso te hace grato para todos los amigos y senores             20
   hasta tal punto que con razon me atreveria a asegurar no
      haber salido de las fronteras
   de la Hesperia (35) otro que lo conozca todo con mas facilidad
      que tu
   ni que lo lleve todo a termino con mas exito.
   Mas aun, si despues de gestionar tus asuntos,
   cansado ya de las graves preocupaciones, prefieres
      dejar la Urbe                                                25
   y visitar las sombras frescas y el sagrado retiro de las
      Pierides
   --y beber las dulces aguas de la fuente Castalia
   y descansar en la cumbre del monte Aonio (36)--,
   tu relatas entonces la forma de pensar, los caracteres, las
      costumbres
   y formas de proceder de la actual Corte romana, asi como los
      hechos de cada cual,                                         30
   jovenes y viejos, que dejaron las comodidades de su dulce
     patria
   para vivir en Roma, donde los aqueja la ambicion constante y el
      deseo insano de dinero;
   y compones todo eso en unos poemas tan agradables
   y con un arte a la vez tan exquisito y sencillo, que el poeta
      Horacio                                                      35
   lo haria igual si volviese a la vida.
   Para colmo, Verzosa, tienes un caracter tan amable, tan gran
   facilidad de palabra, una sal tan graciosa y elegante
   lo mismo en los banquetes que en los corrillos,
   que todos los senores y cortesanos te oyen a ti solo,           40
   se fijan en ti, te admiran, te ensalzan y te aman.
   Eres de un natural tan honesto que es famoso para el mismisimo
      Pontifice
   y para los monsenores, y tambien para los embajadores
   (principalmente para aquel que, dejando la Urbe,
   vuelve ante el Rey espanol, y para el cual son conocidos tus
      meritos inmejorables                                         45
   para con el propio Rey asi como tu disponibilidad para con todos
   los de la nacion ibera, que quedan obligados contigo para siempre).
   Sin duda que yo desearia para ti, docto poeta, el solideo verde y
      el rojo.
   Pero temo que tu culta Camena (37) se viese
   tan cubierta por el monton de plata y oro                       50
   que no pudiese distinguir las limpias fuentes del Parnaso
   o, si es que pudiese, no quisiera ya allegarse a ellas,
   y que tu flauta sencilla que ahora deleita a todos con humilde
      sonido,
   engreida y soberbia entre grandes riquezas, guardase silencio.
   Por tanto es mejor que vivas contento con la suerte que te concedio
      Apolo                                                        55
   y que rehuyas las riquezas que persigue el vulgo ignorante--y que
      desprecies
   los silbidos del favor cambiante del pueblo--, y que escribas en
      cambio
   tus hermosos poemas y los publiques, lo cual sera el pregon de tu
      propia gloria
   y mas aun de la de tus amigos. Si a mi (!que soy el ultimo!) (38)
   me cupiera en suerte contarme entre ellos                       60
   y vivir gracias a ti tras mi muerte,
   ningun otro (39) sera nunca mas ilustre que yo.
   Mientras tanto este Frangipane--al que ninguna forma indecente
   de ganancia saca de la rectitud de vida,
   al que ninguna preocupacion por los cargos que el vulgo concede 65
   y quita a su arbitrio lo separa de la dedicacion a las Musas
   quiere (40) que estas mismas te saluden de nuevo y quiten las grandes
      preocupaciones
   de tu animo, esas que no te permiten coger el dulce sueno
   ni disfrutar del solaz de una vida agradable.
   Vive por tanto feliz y desprecia premios vacuos.                70


Tu misma virtud es el fruto de tus trabajos y su premio.

5. Comentario

5.1. Comentario a las notas criticas

El texto no parece de manos de su autor sino de un copista. Si atendemos a las notas criticas, veremos que los errores son propios de la copia: principalmente el de los versos 22 y 23, en cuyos finales se reitera promptius quam te y iucundius quam te, comparaciones ambas inadmisibles tanto para la metrica como para la gramatica (41); tambien el de claras ut en verso 42; y el de ultimes en el verso 60.

5.2. Comentario a los versos 1-2

Dice Frangipane que el deseaba desde hacia tiempo escribir en verso horaciano, pero no se atrevia por su falta de condiciones. Y, aunque pueda ser una manifestacion topica de modestia, quizas tiene tambien cierta razon. Aunque la composicion responde a los moldes y cauces del sermo de Horacio, cabe decir que resulta excesiva la repeticion de oraciones consecutivas (adeo ut, verso 21; tam suaui, tam culta ut, versos 34-35; tam ... tanta ... tam ... ut te, versos 37-39; tanta ... ut, verso 42), asi como suena tambien algo torpe la repeticion de oraciones de relativo en los versos 31-32 y 44-47, y de la preposicion erga en 46-47 (42). Ademas de esto, encontramos elision en el final del verso 15 (lugar que habitualmente se evitaba) y en la quinta tesis de varios de ellos: 8, 34, 42 y 50 (algo que es ciertamente aceptable pero no frecuente ni especialmente "horaciano") (43).

En cualquier caso, finalmente Frangipane se decide a componer el poema y enviarlo a Verzosa, conocido como experto en ese tipo de versos. Y a decir verdad se conservan indicios diversos de esa fama de Verzosa.

Para empezar, Horacio tuvo una importancia grande en su formacion, porque cuando llego a Italia adquirio buena parte de su saber humanistico en la biblioteca de Hurtado de Mendoza, donde las obras horacianas estaban muy bien representadas. Por eso ya desde joven fue reconocido como especialista en ellas. Hay una muestra de eso en el hecho de que el humanista Adrian de Jonghe sometiera a la revision del espanol su Commentarium de Horacio. Lo cuenta el autor neerlandes en carta a Gonzalo Perez (puesto que el propio Verzosa, tras revisar el libro, le recomendo dedicarlo a Perez) fechada en Haarlem el 1 de agosto de 1552:
   [...] cui [sc. Verzosae], quum eos superiore anno legendos et
   Aristarchaea cura examinandos tradidissem [...] (44)


Y esa fama de horaciano acompano a Verzosa tambien tras su muerte. Se puede ver en la nota biografica con que Luis de Torres encabezo la edicion postuma de las Epistolas y en los diversos autores que trataron de el en adelante (45).

5.3. Comentario al verso 5

Nos dice Frangipane que hay varios amigos que le impulsan a escribir su composicion: Christophoro, Alciati y Filippo Baldo.

El primero de ellos debe de ser, segun suponemos nosotros, un Christophoro que aparece en las Epistolas de Verzosa, Christophoro Tanzi, a quien esta dedicada la epistola 2, 26 (46). Por la epistola se ve que este Tanzi tan desconocido debio de ser uno de aquellos novellanti o escritores de avvisi que en muchas ciudades importantes recababan informacion para sus senores.

La epistola de Verzosa trata de estimular a Tanzi para que ascienda en la Corte vaticana, diciendole que lo merece tanto como Alciati o Galesio, dos personajes a los que Verzosa tambien dedico epistolas, la 2 , 8 (47) y la 2 , 2 (48). El primero de ellos es ademas otro de los amigos que animaba a Frangipane. Se trata de Francesco Alciati, nacido en Milan en 1522, que realizo estudios de Derecho en Pavia y Bolonia y, una vez doctorado in utroque iure, dio clases en la primera de esas ciudades entre 1550 y 1560; y que a finales de este ultimo ano fue llamado a Roma por el nuevo papa Pio IV, nombrado referendario de las Signaturas, obispo (5 de septiembre de 1561), datario apostolico (19 de noviembre del mismo ano) y finalmente cardenal (12 de marzo de 1565), permaneciendo en la Urbe hasta su muerte (49). Fue Alciati uno mas dentro del abundante grupo de personajes, muchos de ellos lombardos, que trajo Pio IV a Roma como colaboradores para sus proyectos (principalmente la continuacion del Concilio); entre esos apoyos hay que contar a sus sobrinos Cario y Federico Borromeo.

Verzosa dedica su epistola a Alciati probablemente poco despues de que este hubiera recibido sus importantes cargos en la Urbe, algo para lo que pudo ser recomendado por Cario Borromeo, que habia sido alumno suyo. En ella Verzosa avisa a Alciati de que algun dia aquel trabajo tan intenso para el Vaticano acabaria haciendosele pesado y convirtiendo en desagradable el trato con los dos Borromeos.

Y Galesio fue Galesio Regard, otro de los eclesiasticos (este procedente de la Saboya) que Pio IV utilizo en su tarea de reforma eclesiastica. Lo hizo canonigo de San Pedro y presidente de una Comision beneficiis ecclesiasticis tribuencLis desde 1561; y el 15 de octubre de 1563 lo nombro obispo de Bagnoregio a la vez que lo mantenia junto a si (50). En su epistola 2, 2 Verzosa parece recomendarle a un personaje desconocido (que quizas sea el mismo) (51).

En cuanto a Filippo Baldo (el tercer amigo que estimulaba a Frangipane para escribir), podria tratarse de un noble milanes exiliado, que tuvo que vivir en Espana, Alemania, Flandes y Africa, y que fue famoso como narrador de novelas (sobre todo de las de Matteo Bandello) entre las ciudades de Milan y Padua en los anos de 1520 y 1530. Como tal aparece en las Novelle de dicho autor (52). Pero ninguna otra documentacion hemos encontrado de su estancia en Roma.

5.4. Comentario a los versos 12-15

Estos versos muestran que Frangipane estaba al tanto de como era la vida de Verzosa en Roma. Desde al menos 1560 el rey Felipe II habia visto la necesidad de erigir en su Embajada de Roma un Archivo historico. La experiencia habia demostrado que multitud de documentos importantes referentes a las relaciones con la Santa Sede, en concreto a privilegios y a sanciones diversas, acababan perdiendose en el cambio de embajadores, al no haber una persona expresamente encargada de archivar convenientemente esos papeles. Asi es que se hicieron las gestiones pertinentes y por fin el 17 de julio de 1562 el Rey firmo la cedula de ereccion del Archivo y el nombramiento de Verzosa como director del mismo (53).

Junto con el nombramiento venian unas "Instrucciones" en espanol de las que entresacamos estos parrafos:
   [...] comenceis desde luego a hazer la recollection de las
   scripturas, assi de las que se fueren despachando de nueuo, como de
   las expedidas antes, y de todas las que se pudieren hallar, de
   qualquier calidad que sean, concernientes a nuestros Reynos y
   estados, concedidas a mi o a mis antepassados por la Sede
   Apostolica y summos Pontifices [...] Y quando se fueren expediendo
   de nuevo algunas Bullas o Breves de concessiones graciosas o otras,
   los originales se nos han de embiar aca [...] pero los transsumptos
   delias, autenticos han de quedar en el dicho nuestro Archiuio [...]
   todas las presentaciones por nos hechas en su tiempo de los
   Obispados, Abadias y otras dignidades y beneficios de nuestro
   patronazgo con las reseruaciones de pensiones que sobre ellos
   huuieremos hecho [...] Hareis assimismo recollection de todas las
   cosas senaladas, como son Indictiones de Concilios, protestos,
   Decretos, actos de obediencias notables, de precedencias,
   differencias de primacias, succesiones, assi nuestras como en el
   Imperio, y de lo que pudieredes hallar despachado a requisicion y
   en fauor nuestro, o de otros principes, que vieredes ser digno de
   noticia [...] (54)


Como se ve por estas instrucciones, Verzosa tenia encargado recoger las escrituras concernientes a las relaciones de la Santa Sede con cualquiera de los reinos de Felipe II y de sus predecesores, y enviarlas a los archivos hispanos correspondientes, reservando copia en el de Roma. Esto atania a las bulas y breves pontificios, asi como a las solicitudes hechas desde Espana o a las presentaciones de obispos o abades y demas dignidades y beneficios en los que entendia la Corona. Finalmente Verzosa debia archivar tambien toda una multitud de documentos (relacionados con concilios, obediencias, protocolos, precedencias, sucesiones) e informaciones en general que surgieran en Roma y fuesen de interes para Felipe II.

Pero es que ademas, por via de hecho, esta tarea informativa se amplio al mundo cultural. Por su cargo Verzosa mantenia frecuente correspondencia con el secretario real Gabriel de Zayas y esta correspondencia manifiesta que el aragones buscaba tambien publicaciones interesantes en general, pensadas frecuentemente para el incipiente fondo de la Biblioteca de El Escorial. Asi por ejemplo, en una carta de 1 de febrero de 1567 Verzosa dice a Zayas:
   A los XVIII, del passado scriui largo a v. m. acerca de lo tocante
   al Arquiuo y libreria de Su Md. (55) lo que al presente se me
   offresce es, que yo ando buscando libros, y he dado orden a un
   librero el mas principal desta ciudad que me vaya poniendo aparte
   los que fueren saliendo, y me haga yndice dellos. La libreria del
   Cardenal Carpi se vende [...] (56)


Y, sobre todo, la correspondencia entre Verzosa y Gabriel de Zayas (el mismisimo Secretario de Estado de Felipe II) descubre que a Verzosa le eran requeridas informaciones de todo tipo (como ya avanzaban las "Instrucciones") que pudieran tener interes para la Corte hispana. Veamos una muestra:
   Aqui va la oration de la obediencia de Frangia que dio Justo de
   Tornon hela sacado por via de un amigo mio Senes que esta con
   Ferrara. Su Magd. sera seruido de velia, ellos no la han querido
   publicar por miedo de los Hugonotes que los tractan mal y a la
   Reyna madre muy bien por el contrario y tambien por ciertos otros
   puntillos como vera su Magd. Los titulos de los Reyes de Francia
   que hay en ella; saco Vitelo de los Registros desta Sede y los dio
   al Auctor de la oracion. Tambien va una Relacion pequena de lo del
   Mundo, a sus tiempos embiare siempre otras por que de aqui se ve y
   trasluze todo lo que en el passa. (57)


En definitiva, se puede ver que Verzosa era uno mas de aquellos novellanti de los que hablabamos antes, que informaba a Zayas y al Rey. Estos personajes eran en muchos casos autenticos espias, en cuanto que parte de la informacion a la que accedian era secreta y lo hacian con metodos cualesquiera, licitos o no (58). Pero, por otro lado, una parte de la informacion que manejaban no era confidencial (y la difundian tambien en pliegos de venta publica) y hacian muchas gestiones no confidenciales para sus senores (por lo que eran llamados agentes) (59).

De todo esto se deduce que no es extrano que Frangipane elogie a Verzosa en sus versos 12-15 por su atencion a quidquid fit Romae (a todo lo que ocurria en Roma, empezando por los cargos que vacaban o la salud de los cardenales) y por su destreza en gestionar ante unos y otros lo que el Rey le encargaba (la solicitud de cargos para los hispanos o la relacion con los cardenales de ese origen, por ejemplo).

5.5. Comentario a los versos 18-20

Al ir leyendo el poema asombra cada vez mas el detalle con que Frangipane conocia las actividades de Verzosa, porque en estos versos se refiere a otro de los encargos que el espanol tuvo en Roma. En las instrucciones que habia recibido con su cargo, habia una parte latina en la que se concretaban sus deberes, precisando que como resultado de su trabajo debia mantener tres registros o libros. En uno primero debia hacer catalogo de los privilegios y gracias concedidos por la Santa Sede; en el segundo de las presentaciones y concesiones para los beneficios, pensiones y dignidades; y en el tercero una sucinta relacion cronologica de lo anterior y de los principales hechos historicos de los que tuviera noticia en Roma. Asi se indicaba:
   Tortium uero librum sic constituat et ordinet, ab eodem scilicet
   designato tempore, ut (iuxta Suae Maiestatis litterarum siue
   instructionum seriem) compendiosam historiam rerum memorabilium
   texat, breuiter subinde annotatis iis quae secundum temporum
   rationem in dictis prioribus libris conscribenda sunt, quatenus in
   eodem Historiae libro, compendioso quodam modo, cum iis quae
   obseruatione digna uidebuntur, annotata reperiantur et facili
   negotio temporum et rerum constet, locis obiter obseruatis unde
   singula desumuntur. (60)


Vemos que Verzosa tenia encargado tambien, por tanto, escribir una narracion historica que recogiese sucintamente los acontecimientos historicos mas importantes de los que tuviese noticia en Roma. El caracter conciso de esta cronica historica hizo pensar a Verzosa en convertirla en unos Annales a imitacion de Tacito, abarcando el reinado de Felipe II desde su paso a Inglaterra de 1554 (61). Y Frangipane muestra que conocia este aspecto del trabajo de Verzosa (quizas llego a leer el material) y lo felicita por su obra.

5.6. Comentario a los versos 24-36

Frangipane admira tambien que, cuando Verzosa se retira a descansar o le apetece dedicarse a las Musas, lo hace de manera destacada. Diferentes indicios llevan a pensar que esta tarea poetica es la composicion de las Epistolas y que incluso Frangipane conocia ya la obra en una fase muy avanzada de composicion.

En primer lugar, Frangipane indica el tema de los poemas de Verzosa diciendo que tratan de "la forma de pensar, los caracteres, las costumbres y formas de proceder de la actual Corte romana, asi como los hechos de cada cual, jovenes y viejos, que dejaron las comodidades de su dulce patria para vivir en Roma, donde los aqueja la ambicion constante y el deseo insano de dinero". Este es ciertamente el contenido y objetivo de las Epistolas, declarado ademas por su propio autor en la epistola 4, 13 (de las ultimas que compuso), en sus versos 12 a 14:
             (...) secli qui facta feracis
   Omnia, qui mores aulae describere quique
   Tramite uult alios recto deducere, uti si
   Aut Prodicus foret, aut in quadriuiis situs Hermes (62).


Y en segundo lugar anade Frangipane que Verzosa hace "todo ello en unos poemas tan agradables, y con un arte a la vez tan exquisito y sencillo, que el poeta Horacio lo haria igual si volviese a la vida", lo que remite sin duda a las horacianas Epistolas.

5.7. Comentario a los versos 37-41

En estos versos Frangipane habla sobre el ingenio y caracter jocoso de Verzosa. Es posible que el italiano se refiera al caracter real de su amigo, que conoceria por el trato. Pero es llamativo que el propio Verzosa se describa a si mismo de la misma manera en un pasaje de las Epistolas:
   Historiis me, Galle, tuis tandem assue, ut omnes
   Concelebrent coetus et spissa Trapezia, et Vrbis
   Sit nullus coetus nec deuius angulus in quem
   Non penetret Verzosa tuus rumore iocoso. (63)


5.8. Comentario a los versos 42-46

Tal es la bondad del caracter de Verzosa, dice Frangipane, que es famosa incluso para el Papa y los monsenores, y tambien para los embajadores (en especial el que en ese momento vuelve a Espana y que bien conoce los meritos de Verzosa para con el Rey). ?Quien puede ser ese embajador que vuelve a la Corte de Felipe II? En realidad, por lo que se sabe, Verzosa paso varias veces por la experiencia de ver partir para Espana al embajador y quedarse el en la Embajada de Roma: en 1553, en que fue retirado Hurtado de Mendoza; en 1563, cuando el 12 de octubre de ese ano se marcho Francisco de Vargas; y en 1567 cuando en la primera parte del ano (el 2 de junio estaba ya en Espana) lo hizo Luis de Requesens. Debemos descartar que Frangipane se refiera al primer relevo por demasiado temprano y entre los otros dos nos inclinamos a pensar en el ultimo por los siguientes motivos.

Es cierto que hay constancia de la amistad que Verzosa tuvo con Francisco de Vargas. Se habian conocido en fecha tan temprana como 1547 en el Concilio, al que asistio Vargas como experto jurista, y Verzosa le dedico la epistola 1,11, datable en 1554, deseando visitarlo en Venecia cuando Vargas era embajador alli. Luego ademas estuvieron juntos en la Embajada de Roma entre 1559 y 1563, y fue el mismo Vargas quien recomendo a Verzosa para dirigir el Archivo.

Pero sin embargo, el texto de Frangipane debe de ser posterior a 1563, puesto que cita con detalle (y no como incipientes) todas las actividades que se encargaron a Verzosa el ano anterior; e incluso cabria decir que debe de ser bastante posterior a 1563, porque da por hecho que ya la cronica historica esta avanzada y es muy conocida por todos.

Con Luis de Requesens coincidio Verzosa en Roma entre 1564 y 1567. No consta que se conocieran antes, por cuanto que Requesens habia permanecido hasta entonces principalmente en Espana y no parece haber podido coincidir con el aragones. Ademas, la estancia de Requesens en Roma se redujo en realidad al periodo de 1565-1567, porque fue retirado temporalmente el 14 de julio de 1564, justo poco despues de llegar, como protesta por las diferencias en el trato protocolario, y no volvio hasta agosto de 1565.

Pero Verzosa trato de medrar con el. De hecho, cuando el embajador regreso a Roma le dedico una epistola que terminaba asi:
   De me, (si quicquam tibi me promittere fas est),
   Quantulacunque animi uis est et corporis huius
   Fortunaeque meae, trepidae experientia uitae
   Quaecunque est, quocunque trahent aut tempora ducent,
   Vsibus impendam illa tuis ubicunque locorum.
   Aut nutu et clamore sequar, si pondera rerum
   Non poterunt humeri fulcire immensa tuarum. (64)


En este pasaje conciliatorio Verzosa ofrece sus servicios rendida y elegantemente al embajador, pero implicitamente esta solicitando nuevo y mejor status. De forma que es muy posible que la epistola de Frangipane fuese compuesta en la primera mitad del ano 1567 cuando Requesens marchaba para Espana.

Ademas, se sabe que ya Verzosa habia utilizado la misma tactica: pedir a un embajador que viajaba a Madrid que le recomendase en la Corte. Se trato de Juan de Ayala, un embajador extraordinario que Felipe II mando a Roma en 1561 para asegurar que el Papa no convocaba nuevo concilio sino reanudacion del que quedo en suspenso en 1552. Al menos Verzosa, en una epistola en verso que escribio para Ayala, a quien conocia desde antiguo, le indicaba:
   Die tamen ut scriptis certos discernat amicos
   Muneribusque suis, sanctam in Sedemque refundat
   Quicquam ex iis, quae sponte et donauit abunde. (65)


5.9. Comentario a los versos 48-62

Aqui Frangipane recomienda a Verzosa que se conforme con su suerte. Y es que por su correspondencia sabemos que el aragones nunca se sintio satisfecho con su cargo de director del Archivo y aspiro a mas. Hizo varios intentos en este sentido ante la Corte de Madrid precisamente no mucho despues del regreso a ella de Luis de Requesens. En una carta a Zayas del 1 de julio de 1569 decia:
   Mire V.m. que es verguenca y el mundo se marauilla que despues de
   xvi anos de seruicio continuo sin los que serui al Emperador y con
   tantas galanterias y estar para seruir con fuercas y animo no tenga
   una pension o pieca en esta Ytalia a lo menos. (66)


Y el 7 de agosto siguiente insistia:
   La Senora Dona Ana Goncales esta algo mala. Tiene dos Carlanias en
   mi tierra que valen ccc libras, cosa que (lo que no querria yo)
   muriese la dicha Senora, me estaria bien por ser cosa de mi patria
   y romper (despues de xx anos de seruicio importante y continuo) el
   ojo al diablo. Espero que Su Mgd. me hara esta merced sea por auiso
   que yo auisare de lo que sucediere y v. m. en este medio hara lo
   que mas le paresciere cumplir para el effecto desto o, de otra
   merced eclesiastica, o seglar, pues uee que no ay rayz en que
   estriuar. (67)


Aparte del propio caracter ambicioso que pudiera tener Verzosa, hay que considerar tambien que el sistema de ingreso y ascenso en las cortes de aquella epoca (tambien la pontificia) no se regia por ningun sistema objetivo y el bueno de Verzosa veia como pasaba el tiempo y otros, con menos estudios o anos de servicio (en particular en Roma ayudados por su origen italiano o por tener las ordenes sagradas), ascendian con mas rapidez y ocupaban puestos que el apetecia. De hecho, el mismo, que permanecio soltero toda su vida, se planteo recibir las ordenes por este motivo y se lo dijo a Zayas en carta del 2 de noviembre del mismo ano:
   Acerca de mi particular, estoy en tomar habito largo, no por
   ambicion ni deseo de mas, sino por tener mas comodidad para seruir
   a su Magd. a quien sera mas oportuno darmela de aquella manera que
   desta con mill occasiones que aca y alla se offrecen cada dia de
   cosas que las lleua gente incongnita e inutil. (68)


Admira como Frangipane estaba al tanto de toda esta situacion interior de Verzosa. Reconoce que el espanol podria haber merecido un episcopado o el cardenalato incluso. Pero ve preferible que siga dedicado a la escritura y publicacion de sus Epistolas, las que seran la clave de la gloria futura del autor y de sus destinatarios (entre los que quiere contarse el mismo Frangipane). Asi, ademas, no tendra preocupaciones que le quiten el sueno. Dice Frangipane:
   Interea Frangipanis [...]
   te salvere iterarti iubet ac deponere curas
   ingentes animo, dulces quae carpere somnos
   nec gustare sinunt gratae solatia uitae


El italiano podria conocer el insomnio del espanol por su relacion de amistad, pero no deja de extranar la coincidencia de que el propio autor de las Epistolas hable en ellas de la misma cuestion:
   Dum expergiscere, dum surgis, dum pandicularis,
   It seclum. Interea grauibus uigil aestuo turbis,
   Quas procul amosset lux prima, liber uel amicus. (69)


Y por tanto cabe suponer con bastante fundamento que Frangipane conocia bien todas las Epistolas del espanol. Coincide que la obra estuvo a punto de ser publicada en aquel ano de 1567. Al menos Verzosa lo esperaba asi, segun cuenta al propio Felipe II en una carta de 15 de marzo de 1567, donde tambien le informa del gran avance de la historia que escribia sobre su reinado (y cuyo manuscrito quizas tambien conocio Frangipane):
   La Historia se esta puliendo. Espero que contentara a su Magestad,
   y asi por ella como por las Epistolas (que se estamparan presto) se
   hara este siglo celebre memorable. (70)


Asi que el friuliano estaba al tanto de todo esto y se suma de pasada, quizas en lo que se consideraba el ultimo momento, al numero de aquellos que solicitaron a Verzosa aparecer en el libro (71).

Nada de esto debe extranarnos, puesto que hubo varios momentos en la vida del espanol en que este sintio cercana la publicacion de las Epistolas (obra que estuvo ampliando y retocando casi toda su vida (72)). Justamente por esto es logico suponer que desde temprano tuvo preparado un amplio epistolario en verso y se sabe que durante largos anos el autor lo fue dando a conocer sin rubor. En su epistolario en prosa hay rastros de como envio epistolas a los propios destinatarios de las mismas, o las envio a otros para darlas a conocer. Consta, por ejemplo, el envio a Jeronimo Zurita y al cardenal Granvela de las epistolas a ellos dedicadas; y muy posiblemente envio tambien la suya a Onofrio Panvinio (73). Tambien consta que envio a Zurita las epistolas para Juan Manrique de Lara y para Antonio Agustin: en la carta de Verzosa a Zurita de 19 de septiembre de 1555, decia: "Con el primero ira una espistola a Don loan Manrique del oficio de Embaxador Romano y otra del Auditor Antonio Agustin de la Rota, que hize este verano" (74). Y se sabe ademas que Honorato Juan tuvo un cierto numero de epistolas que dio a conocer a otros: Zurita en carta desde Madrid muy probablemente del mismo 1555 decia a Verzosa: "excelentes, quales me han parecido todas las [epistolas] que yo he visto que me mostro el senor Honorato loan" (75).

Como se sabe, en aquella epoca era habitual dar a conocer composiciones poeticas como estas antes de su paso por la imprenta. Quizas en el caso de Verzosa esto formaba parte tambien de una politica calculada para dar a conocer la obra o para ganar el favor de un procer u otro. De cualquier manera, incrementaria la difusion de estas piezas el que su autor considerase que iban a ser de pronta publicacion. Y de esta forma, siguiendo un plan ideado o no, el libro se fue constituyendo en un conocido retrato de epoca, no siendo dificil que surgieran algunos personajes a los que apeteciera aparecer en el.

Como decimos, este es tambien el caso de Giacinto Frangipane. Su epistola a Verzosa, llena de consejos "horacianos" donde los haya, es una muestra de reconocimiento hacia el autor espanol y hacia sus Epistolas, a la vez que una solicitud de pasada para ser incluido en estas ultimas. Por lo que sea, Verzosa no llego a componer esa epistola para Frangipane o no se nos ha conservado. En la dispersion de libros y papeles que supuso la muerte del espanol, las epistolas quedaron ironicamente (si pensamos en todos los intentos previos de publicacion) como una obra manuscrita, inacabada y abierta, finalmente publicada por el sobrino de un amigo. Pero en cualquier caso el poema de Frangipane que conserva la Biblioteca Vaticana, correctamente contextualizado, nos deja otra muestra mas de la viva influencia de Horacio en los circulos intelectuales de la Roma de la segunda mitad del siglo XVI.

* Recebido em 31-12-2015; aceite para publicacao em 28-04-2016.

** Este trabajo se enmarca en el Proyecto de Investigacion FFI2015-64490-p financiado por el Ministerio de Educacion y Ciencia espanol, asi como en la Red Internacional de Excelencia FFI2015-69200-REDT. Ha sido revisado por los profesores Maurizio Campanelli, Jose M.a Maestre y Dirk Sacre, a quienes agradezco sus sugerencias.

(1) Sobre la influencia de Horacio pueden verse los trabajos clasicos de G. HIGHET, The Classical Tradition. Greek and Roman Influences on Western Literature, London, 2015, pp. 225-228; 244-250 (= HIGHET, The Classical Tradition ..., Oxford, 1949); R. LIDA DE MALKIEL, "Horacio en la literatura mundial", capitulo de La Tradicion Clasica en Espana, Barcelona, 1975, pp. 255-267 (= Revista de Filologia Hispanica, 2, 1940, 370-378); M. Menendez Pelayo, Horacio en Espana, Madrid, 1877; M. MENENDEZ PELAYO, Historia de las ideas esteticas en Espana, 5 vols., Madrid, 1962, vol. I, pp. 121-143; vol. II, pp. 295-359. Sobre las llamadas "epistolas horacianas" son tambien clasicos A. G. REICHENBERGER, "Boscan's Epistola a Mendoza", Hispanic Review, 17, 1949, 1-17 y E. L. RIVERS, "The Horatian Epistle and its Introduction into Spanish Literature", Hispanic Review, 22, 1954, 175-94. Del interes de este aspecto de la tradicion clasica, sobre todo en el hispanismo, dan idea publicaciones recientes como E. FOLSALBA, "Acerca del horacianismo de la epistola poetica siglodorista: algunas cuestiones previas", eHumanista, 19, 2011, 357-375, con bibliografia actualizada. Sobre la proximidad de satiras y epistolas en verso, y sus peculiaridades en el Renacimiento, puede verse B. POZUELO CALERO, "Methodologie pour l'analyse des satires formelles neolatines", en R. de Smet (ed.), La Satire Humaniste. Actes du Colloque international des 31 mars, 1 et 2 avril 1993, Bruxelles, 1994, pp. 19-48; B. POZUELO CALERO, "De la satira epistolar y la carta en verso latinas a la epistola moral vernacula", en B. Lopez Bueno (ed.), La epistola. V Encuentro Internacional sobre Poesia del Siglo de Oro (Universidades de Sevilla y Cordoba, 23-26 de noviembre de 1998), Sevilla, 2000, pp. 61-99; E. DEL PINO, "Marco generico de las Epistolas', el sermo horaciano" y "Las Epistolas de Verzosa sermones horacianos", en E. del Pino, Juan de Verzosa. Epistolas, Madrid-Alcaniz, 2006, vol. I, pp. lxxi-lxxvi; cxxxil-cxxxill. Para el humanismo hispano-latino se ha senalado ademas un periodo de horacianismo intenso a partir de la publicacion de la Bernardina de Vilches en 1544. Vease J. F. ALCINA ROVIRA, "Tendences et caracteristiques de la poesie hispano-latine de la Renaissance", en A. Redondo (ed.), L'Humanisme dans les lettres espagnoles (XIXe Coloque International d'Etudes Humanistes, Tours 5-7 juillet 1976), Paris, 1979, pp. 133-149 (en especial 137-141).

(2) Agradecemos al profesor I. Garcia Pinilla habernos dado noticia de la localizacion del texto. Aunque no conocemos la letra de Frangipane, de las notas criticas a la edicion parece deducirse que el manuscrito no es de manos del autor, como veremos en adelante. Igual que en el caso de Giacinto, utilizare nombres propios italianos en el caso de estos personajes.

(3) Vid. J. M.a MAESTRE, Juan de Verzosa. Anales del reinado de Felipe II, Madrid-Alcaniz, 2002, pp. xxiii-li. Hay resenas biograficas tambien en M.a DEL MAR PEREZ-MORILLO, Juan de Verzosa. Charina siue Amores, Madrid-Alcaniz, 2002, pp. xvii-xxi; y E. DEL PINO, op. cit., pp. xxvii-xlv.

(4) Editado modernamente por J. M.a MAESTRE, op. cit.

(5) Editado modernamente por M.a DEL MAR PEREZ MORILLO, op. cit.

(6) Hay noticia de todo ello, incluidos los posibles estados y emisiones de la edicion de Torres (que llevo diferentes fechas en la portada y el colofon) en E. DEL PINO, op. cit., vol. I, pp. LI-LXV. Las Epistolas tuvieron tambien una edicion moderna a cargo de J. LOPEZ DE TORO, Epistolas de Juan Verzosa, Madrid, 1945, con biografia de Verzosa en pp. xrx-xxix, ya superadas biografia y edicion por las ediciones modernas de J. M.a Maestre, op. cit., pp. xxiii-li, y E. del Pino, op. cit.

(7) Asi en P. B. GAMS, Series Episcoporum Ecclesiae Catholicae, Ratisbonae, 1873, s.u. Puede verse tambien en The Hierarchy of the Catholic Church. Current and historical information about its bishops and dioceses, http://www.catholic-hierarchy.org/bishop/bfranggi.html (consulta de 15 de agosto de 2015). A partir de aqui utilizaremos la sigla s.u. (sub uoce) para los diccionarios biograficos y similares.

(8) Vease P. PASCHINI, Eresia e riforma cattolica: al confine orientale d'Italia, Roma, 1951, p. 30, donde dice: "L'Arciduca Carlo avrebbe voluto dare la sede di Trieste a Giacinto Frangipane di Castello, il 24 aprile 1574 Gregorio XIII proponeva all'arciduca Carlo come vescovo di Trieste il francescano Francesco Sporeno lodando le sue eccellenti qualita".

(9) Vease G. MAINATI, Croniche ossia Memorie Storiche Sacro-Profane di Trieste, Venezia, 1817, vol. III, pp. 117-118.

(10) Es sugerencia esta de Rossana Sacchi, que considero muy acertada. Sobre los Frangipane y Cornelio vease M. CAVAZA, "Cornelio Frangipane", en Dizionario biografico degli italiani (Istituto Treccani ed.), http://www.treccani.it/enciclopedia/cornelio-frangipane_(Dizionario_Bio grafico)/ (consulta de 15 de agosto de 2015); S. Volpato, "Frangipane Familia" en C. Scalon, C. GRIGGIO, U. ROZZO, Nuovo Liruti. Dizionario biografico dei Friulani. 2. L'eta Veneta, D-M, Udine, 2009, pp. 1184-1187. M. Cavaza indica que hay documentacion manuscrita sobre la familia en el Archivio Frangipane (vols. 176-178) de Giovanni di Aiello del Friuli y en la Biblioteca Comunale de Udine (Fondo principale, mss. 405, 423-424, 1544; y Fondo Vincenzo Joppi, ms. 93). Agradezco estas informaciones a las profesoras Federica Ambrosini y Rossana Sacchi.

(11) Pier Paolo Vergerio (1498-1565), obispo de Capodistria, su ciudad natal, fue el primer obispo de la Iglesia de Roma que paso a una iglesia reformada. Vease sobre el P. B. Bietenholz, T. B. DEUTSCHER, Contemporaries of Erasmus. A biographical register of the Renaissance and Reformation, Toronto, 1985, s.u.

(12) Citaremos a partir de aqui (Verz. epist. 2, 29, 16-21 por ejemplo) conforme a E. del Pino, op. cit., donde la primera cifra indica el numero de libro, la segunda de poema, la tercera de versos.

(13) Texto latino y traduccion de E. del Pino, op. cit., vol. II, pp. 656-659: "ni en la Academia tratas sobre la naturaleza, ni con los monsenores sobre costumbres y asuntos varios, de forma que sueltes alli atrevidamente lo que les pueda picar; no sea que tu Claudio te critique con razon, y tambien nosotros en las reuniones palaciegas con Frangipane".

(14) Hemos optado por la llamada edicion diplomatica respetando las grafias del manuscrito, incluso las incongruencias en la distribucion de v/u. A pie de pagina anadimos las habituales notas criticas y de loci similes. Tambien hacemos traduccion espanola del texto. En las notas criticas solo hay que tener en cuenta la sigla V = Vat. lat. 5225, iv, f. 879r-880r.

(15) J[acinthus] conieci.

(16) numeris correxi: humeris V.

(17) promptius ac tu conieci : promptius quam te contra grammaticam metrumque V.

(18) iucundius ac tu conieci : iucundius quam te contra grammaticam metrumque V.

(19) praesentis correxi: praesentes V.

(20) pertexis conieci : pectoris contra metrum V.

(21) numerosus Horatius: cf. Ov. trist. 4, 10, 49.

(22) tam correxi: iam V.

(23) clara ut et conieci: claras ut contra metrum V.

(24) uiridem correxi: uiride ut uidetur V.

(25) galerum mase. gen. sicut Verg. Aen. 7, 688.

(26) contentus sorte ut uiuas: cf. Hor. sat. 1, 1, 1-4.

(27) (ultimus!) conieci: ultimes V.

(28) inter adesse scripsi: interadesse V.

(29) cura honorum: cf. Hor. carm. 4, 14, 1-2.

(30) deponere curas: cf. Verg. georg. 4, 531.

(31) carpere somnos: cf. Verg. georg. 3, 435.

(32) El nombre italiano de Giacinto proviene del griego "Hyacinthos", pero las latinizaciones del mismo variaron en la epoca de Frangipane, lo que permite entender la inicial del autor en el titulo. Por otra parte, sabemos que debe tratarse de Giacinto Frangipane porque el autor aporta su apellido al final del poema.

(33) En versos segun el modelo del poeta de Venusia, Horacio.

(34) De la Musa o produccion poetica de Verzosa.

(35) Hispania, con respecto a Italia.

(36) Es decir, si decides dedicarte a escribir poesia. Como se sabe, las Pierdides son las Musas, a las que estaba consagrada la fuente Castalia y el monte Helicon, llamado Aonio por estar en la Aonia o Beocia.

(37) Tu Musa o inspiracion poetica.

(38) Parece que el copista confunde facilmente las vocales "e" y "u", como le ha ocurrido en quam te en vez de ac tu. Bajo la lectura erronea ultimes debemos entender el nominativo ultimus, usado de forma parentetica para enfatizar ademas, por un lado quizas lo reciente del conocimiento entre ambos, por otro el que Frangipane se presente para ser incluido el libro cuando parecia como veremos el ultimo momento antes de publicacion.

(39) Ningun otro de los personajes externos al epistolario, se entiende.

(40) En el original latino en primera persona, logicamente, porque "este Frangipane" es el propio autor del texto.

(41) Quizas este error se deba a dos glosas marginales (incluso ajenas al autor) que intentasen explicar el sentido de la construccion correcta ac tu escribiendo a su lado la equivalencia quam tu. El copista pudo entender mejor la glosa explicativa e insertarla, y ademas escribir erroneamente quam te. Notese, como hemos indicado antes, que una confusion parecida entre las vocales "u" y "e" puede estar tambien tras los errores de los versos 42 y 60.

(42) No hemos encontrado documentacion sobre una posible produccion literaria de Frangipane.

(43) Vid. L. MUELLER, De re metrica poetarum latinorum praeter Plautum et Terentium libri septem, Hildesheim, 1967, p. 360.

(44) La carta se encuentra en Burgerbibliothek de Berna, ms. B 40 y en Hadr. Iunii epistolae, quibus accedit eiusdem uita et oratio de artium liberalium dignitate nunquam antea edita, Dordrechti, 1552, p. 59, estudiada en su contexto por J. M.a Maestre, op. cit., pp. Lvrii-Lix, nota 136. Sobre el uso de la biblioteca de Mendoza por parte de Verzosa y la presencia en ella de los libros horacianos vease E. DEL PINO, op. cit., vol. I, pp. LXXXIV-LXXXV.

(45) Vease L. de Torres (ed.), Ioannis Verzosae Epistolarum libri IIII, Panhormi, 1577, fols. 3r-4v. y, entre los demas, por ejemplo, J. F. ANDRES DE USTARROZ, Aganipe de los cisnes aragoneses, Amsterdam, 1781, pp. 27-29: "Imitador de Horacio / en las cultas epistolas, que escribe, / las alabanzas de su ingenio inscribe".

(46) Vid. E. DEL PINO, op. cit., vol. II, pp. 636-637.

(47) Vid. ibidem, pp. 470-471.

(48) Vid. ibidem, pp. 415-417.

(49) Vid. F. ARGELATI, Bibliotheca scriptorum Mediolanensium, Mediolani, 1745, s.u.; Dictionnaire d'Histoire et de geographie ecclesiastique, Paris, 1912-1967, s.u.; A. LE MIRE, Bibliotheca ecclesiastica, Antuerpiae, 1649, s.u.; S. MIRANDA, The Cardinals of the Holy Roman Church, http://www2.fiu.edu/~mirandas/biosl565.htm#Alciati, (consulta de 15 de agosto de 2015); F. PICINELLI, Ateneo dei letterati milanesi, Milano, 1670, s.u.; N. RAPPONI, "Francesco Alciati", en Dizionario biografico degli italiani (Istituto Treccani ed.), http://www.treccani.it/enciclopedia/ francescoalciati_%28Dizionario-Biografico%29/ (consulta de 15 de agosto de 2015).

(50) Cf. N. RAPPONI, "Francesco Alciati", en Dizionario biografico degli italiani (Istituto Treccani ed.), donde tambien se habla de Galesio Regard: http://www.treccani.it/enciclopedia/ francesco-alciati_(Dizionario-Biografico)/ (consulta de 15 de agosto de 2015); K. EUBEL, Hierarchia Catholica Medii Aevi, Monasterii, 1923, vol. Ili (anos 1503-1592), p. 128.

(51) Puede verse en E. DEL PINO, op. cit., vol. II, pp. 415-417.

(52) Vease La prima parte delle Novelle del Bandello, Lucca, 1554, p. 301; C. Godi, Bandello, Narratori e dedicatari della seconda parte delle Novelle, Roma, 2001, pp. 345-346, 375; R. Sacchi, Il disegno incompiuto. La politica artistica di Francesco II Sforza e di Massimiliano Stampa, Milano, 2005, pp. 62-63; 329-330; 428. Como indica esta ultima autora en pp. 62-63, la noticia de los viajes de Baldo esta dada por el propio Bandello en 1550. Si este Baldo fuese el que aparece en el poema de Frangipane y a su vez este poema fuese (como es nuestra hipotesis que explicaremos en adelante) de 1567, habria que pensar en un Baldo ya casi anciano en la Roma de esa fecha, teniendo en cuenta todos sus viajes anteriores y que en los anos treinta ya era conocido como narrador.

(53) Se sabe que en una carta de 17 de septiembre de 1560 Vargas respondio al Rey sobre su intencion de erigir el Archivo, diciendole que habia comenzado a hacer gestiones para comprar una casa cercana a Sant Giacomo degli Spagnoli y recomendando incluso a Verzosa como director del mismo, aunque quizas Verzosa no conocio esto (o no confio en el exito de la recomendacion) hasta 1562, porque en sus epistolas parece quejarse de su inestabilidad hasta esa fecha. Vease la carta en AGS, Estado, Leg. 886, f. 72 (reproducida en J. LOPEZ DE TORO, op. cit., p. 261) y lo referente a ese periodo vital en E. DEL PINO, op. cit., vol. I, pp. XXXVII-XLI. A partir de aqui utilizaremos las siguientes siglas: AGS, Archivo General de Simancas; BAH, Biblioteca de la Real Academia de la Historia en Madrid.

(54) Vease AGS, Estado, leg. 892, doc. 68, ff. [2v-3r]; lib. 20, f. [6v-7r]; lib. 75, f. 47r-[47v]; reproducido en J. LOPEZ DE TORO, op. cit., p. 274, doc. xvii; y estudiado en J. M.a MAESTRE, op. cit., pp. LXXVII-LXXVIII.

(55) Entiendase la Biblioteca de El Escorial.

(56) Vease AGS, Estado, Leg. 904, f. 60, reproducido en J. LOPEZ DE TORO, op. cit., p. 262.

(57) Vease la carta de Verzosa a Zayas de 15 de Marzo de 1567: AGS, Estado, Leg. 904, fol. 65, reproducida en J. Lopez de Toro, op. cit., Epistolas de Verzosa, p. 263.

(58) En J. M.a Maestre, op. cit., pp. XCVII-XCIX pueden verse muestras irrefutables del espionaje de Verzosa en Roma.

(59) Estos personajes son considerados los precedentes de los reporteros y, de hecho, parece que el libro de las Epistolas de Verzosa es uno de los primeros testimonios con que se cuenta sobre su existencia y actividad en el mundo moderno. Vid. E. DEL PINO, op. cit., vol. I, pp. LXVII-LXIX.

(60) Vease AGS, Estado, Leg. 892, doc. 68, f. [3v]; lib. 20 ff. [8r]-[8v]; reproducido en J. LOPEZ DE TORO, op. cit., p. 275 y en J. M.a MAESTRE, op. cit., p.

(61) En esa fecha comenzo Verzosa a vivir en su Corte y Felipe II comenzo a temer titulo de rey, el de rey de Napoles, que Carlos V le cedio para que acudiese con el a la boda con Maria Tudor. Sobre la conversion del encargo en libro de historia, vease J. M.a MAESTRE, op. cit., pp. LXXXI-XCI.

(62) Vid. Verz. epist. 4, 13, 12-14 (E. del Pino, op. cit., vol. III, pp. 1274-1275): "(...) quien quiere [el propio autor] describir los acontecimientos de este siglo feraz y las costumbres de la Corte, para guiar a otros por un camino recto, como si fuese un Prodico o un Hermes puesto en las encrucijadas". Ademas, ya en una carta a Jeronimo Zurita escrita en Hampton Court el 29 de mayo de 1555 dice de las Epistolas que "son morales, y de cosas presentes, y tratos de la vida".

(63) Vid. Verz. epist. 2, 19, 1-4 (E. DEL PINO, op. cit., vol. II, pp. 558-559): "Incluyeme, Gallo, por fin, en tus historias, para que me celebren todas las reuniones y los frecuentados Trapecios. Y para que no haya reunion en Roma, ni rincon apartado al que no llegue tu Verzosa con un rumor jocoso".

(64) Vid. Verz. epist. 3, 1, 16-22 (E. DEL PINO, op. cit., vol. III, pp. 800-801): "En cuanto a mi, (si se me permite hacerte algun ofrecimiento), toda la fuerza de este espiritu y de este cuerpo, por poca que sea, y la de mi fortuna; toda la experiencia, sea mucha o poca, de mi agitada vida; donde sea que las circunstancias me arrastren o me lleven; todo lo empleare en tu servicio, en cualquier lugar que me encuentre. O, si no pueden mis hombros sostener el peso enorme de tus asuntos, contaras con el apoyo de mi gesto y de mi voz".

(65) Vid. Verz. epist. 1,31, 22-24 (E. del Pino, op. cit., vol. I, pp. 298-299): "Dile, no obstante, que por los escritos distinga a sus amigos fieles, y por sus cargos. Y que envie alguno de ellos hacia la Santa Sede, ya que antes los regalo de grado y con abundancia".

(66) Vease AGS, Estado, Leg. 911, fol. 150; reproducido en J. Lopez de Toro, op. cit., p. 270.

(67) Vease AGS, Estado, Leg. 911, fol. 151; reproducido ibidem.

(68) Vease ibidem, p. 278. Este tema esta tratado en E. DEL PINO, op. cit., vol. I, pp. XLI-XLII.

(69) Es el comienzo de una epistola para su criado. Vid. Verz. epist. 1, 43, 1-3 (E. del Pino, op. cit., vol. I, pp. 382-383): "Mientras te despiertas, mientras te levantas, mientras te estiras bostezando, pasa un siglo. Mientras tanto, yo doy vueltas, despierto, a mis graves preocupaciones, que ojala el amanecer, un libro o un amigo hubiesen disipado".

(70) Vease AGS, Estado, Leg. 904, fol. 65; reproducido en J. Lopez de Toro, op. cit., pp. XXXVI y 263.

(71) Consta que asi lo hizo tambien al menos el zelandes Ioachim Polites, segun se ve en E. del Pino, op. cit., vol. II, pp. 571-603.

(72) Estos momentos fueron en 1555, en 1565 (por Pio IV), en 1567, 1569 y 1572. Asi lo manifesto en diversas cartas que pueden verse citadas en E. DEL PINO, op. cit., vol. I, pp. LI-LIII.

(73) Vease E. DEL PINO, op. cit., vol. I, pp. 74-99; vol. II, pp. 562-567; vol. III, pp. 896-907.

(74) Vease en BAH, Salazar, 9/112, 535r-536v; D. J. Dormer, Progresos de la historia en Aragon, Zaragoza, 1680, pp. 491-493.

(75) Vease BAH, Salazar, 9/112, 532r.534r; D. J. Dormer, op. cit., pp. 552-553.
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Title Annotation:I COMMENTATIONES
Author:Gonzalez, Eduardo del Pino
Publication:Euphrosyne. Revista de Filologia Classica
Article Type:Report
Date:Jan 1, 2016
Words:9854
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