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Emergencias de la mediacion intelectual. La Revista de America (Paris, 1912-1914) y la red de escritores latinoamericanos en Europa a comienzos del siglo XX.

Emergencies of the intellectual mediation. La Revista de America (Paris, 1912-1914) and the network of Latin-American writers in Europe at the beginning of the 20th century

Este trabajo estudia el proyecto editorial de la Revista de America (1912-1914), fundada en Paris y dirigida por Francisco Garcia Calderon. Mi proposito es analizar el modo en que muchos de los vinculos entre los escritores latinoamericanos radicados en Paris entre fines del siglo XIX y la Primera Guerra Mundial se materializaron en la edicion de revistas. A partir de esto, intentare examinar las estrategias de difusion de las producciones latinoamericanas en el Viejo Continente, como tambien algunos aspectos ideologicos y de intervencion intelectual que la revista llego a articular. En un primer momento, intentare reconstruir los rasgos materiales tanto del proyecto editorial de la revista como de los vinculos entre los latinoamericanos desterrados. Luego indagare las distintas formas de mediacion critica, por un lado, y cultural, por otro, que la revista escenifico y, en algunos casos, desarrollo activamente. En efecto, la revista de Garcia Calderon vuelve visible una dimension mediadora en varios sentidos: mediacion critica entre productores y lectores, pues se propuso como instancia de difusion, al convocar "a los mejores escritores latinoamericanos". Al mismo tiempo, propuso otras dos mediaciones: entre pares, al funcionar como consagradora, seleccionando y agrupando simbolicamente a los escritores de cada pais latinoamericano. Finalmente, una mediacion intercontinental entre culturas en la contemporaneidad, que intento acercar dos gestos en la accion de la revista: una legitimacion del pensamiento y el arte "de ultramar" y una valoracion de los desarrollos artisticos europeos del presente.

El primer numero de la revista sale a mediados de 1912, el mismo ano en que su director publica Les democraties latines de l'Amerique en la prestigiosa coleccion que dirigia Gustave Le Bon en la editorial Flammarion. (1) Por entonces, el escritor peruano llevaba seis anos viviendo en la capital francesa junto a sus hermanos, y se encontraba en un momento de intensa actividad intelectual: entre 1907 y 1912, habia asistido a los cursos de filosofia en la Sorbona del filosofo espiritualista Emile Boutroux y de Bergson, entre otros, acercandose a los circulos universitarios de filosofia; habia expuesto en el Congreso europeo de Filosofia y participado en otro en Heidelberg; llevaba publicados sus principales libros, con prologos de filosofos franceses, y articulos en revistas francesas de filosofia, y habia recibido un premio de la "Academie Francaise" por su Le Perou contemporain (1907). Tambien tenia libros editados en Espana y otros en proyecto (2), y enviaba cronicas al Figaro de La Habana y La Nacion de Buenos Aires, entre otros diarios de America. Ocupaba ademas un cargo en la legacion peruana de Paris y mas adelante accederia a un cargo en el consulado. (3)

Como se desprende de las cartas que envia a su amigo y compatriota Jose de la Riva Aguero y a Manuel Ugarte (a quien frecuentaba en Paris), el proyecto de fundar una revista dedicada a temas latinoamericanos habia madurado desde al menos 1910. (4) Su proposito era asociar las mejores firmas del continente, para convertir a la revista en un medio de reunion y difusion de las producciones intelectuales de latinoamericanos. Pero significaba tambien, para Garcia Calderon, una posibilidad de completar sus ingresos dedicandose a una actividad intelectual. En efecto, el no se pensaba meramente de paso por Paris, sino bien resuelto a permanecer alli y a vivir de su profesion de escritor. Asi lo confiesa a Riva Aguero en algunas cartas, cuando su principal fuente de ingresos era el cargo diplomatico, que solo completaba con los tres libros que hasta el momento llevaba publicados (uno Espana por Maucci y dos en Francia por Ollendorf y Dujarric) y con las cronicas en la prensa latinoamericana. Es mas, en una de esas cartas, la referencia vaga a "ciertos negocios" posiblemente este vinculada con el proyecto de edicion de la revista, al que considera como una oportunidad para solventar su actividad intelectual:

Me pica la ambicion de hacer algo aqui, formarse un nombre, si puedo, en Francia: me parece digno empeno para una alta ambicion, pero todavia no se. Ello depende del exito de ciertos negocios en que estoy metido y que me darian, si me salen bien, completa independencia economica (Paris, 22 de setiembre de 1910). La idea de ser escritor aqui, te confieso que estimula mi imaginacion de continuo. Me parece digna ambicion, alto empeno en que el mismo fracaso seria menos triste. En fin, ya veremos (Paris, 26 de octubre de 1910). (5)

Ya en 1911 Garcia Calderon comienza a pedir articulos a varios colaboradores. A excepcion de las firmas de renombre, la mayoria de ellos tiene residencia europea, lo que refuerza, como veremos, la hipotesis de que existia un grupo humano detras de la publicacion, al que si bien la revista no contribuyo a estructurar, si le imprimio una identidad intelectual y, a su vez, la alimento.

Asi, podemos entonces distinguir entre dos tipos de colaboradores: en primer lugar, los poetas y ensayistas mas consagrados de America como Dario, a quien, ademas, Garcia Calderon tiene a mano, y que aparecera en el primer numero; Ingenieros, (6) en el numero 2 y 3 y Rodo, en el numero 3 (siendo anunciado su articulo en el numero anterior). El segundo tipo de los colaboradores reclutados son, en la mayoria de los casos, escritores residentes en esa ciudad, en Espana, Belgica o Gran Bretana, o bien que estuvieron de paso por Paris y, por ende, a quienes el ensayista conocio directamente (por ejemplo, el argentino Manuel Galvez que lo recuerda en su primer tomo de memorias). Aqui tambien podemos incluir el caso particular de un colaborar frances, Jean de Gourmont, a cargo de la seccion "Letras francesas" de la revista, que era cercano a los latinoamericanos parisinos por los vinculos que su hermano Remy, uno de los editores del Mercure de France, (7) mantenia con ellos. Entre los demas colaboradores figuran los contemporaneos del escritor peruano, a quienes frecuenta con mayor o menor regularidad y que conforman su entorno o "milieu" (Prochasson 1993): Rufino Blanco Fombona, Alcides Arguedas, Juan Pablo Echague, Francisco Contreras, Manuel Ugarte, Amado Nervo, Enrique Gomez Carrillo, el escritor viajero Angel de Estrada (hijo), Oliveira Lima (el historiador y miembro de la "Academia Brasilera", que en esos anos era diplomatico en Belgica). (8) De alli que el contacto cercano que se da en Paris, en algunos casos muy asiduo, permita explicar la incorporacion de los articulos presentes en los primeros numeros de la revista, y de la mayoria de los siguientes. Basta cruzar los indices de la revista con algunas memorias y correspondencias de los protagonistas para comprobar la coincidencia entre los nombres de los colaboradores y los amigos o relaciones. Entre ellos, podemos mencionar a Alcides Arguedas, que llega a Paris hacia 1908, y ubica en esa ciudad y epoca no el nacimiento de su vocacion pero si el inicio de una dedicacion intensa a la escritura, y el de la publicacion de sus obras como Pueblo enfermo que editara Ollendorf, y luego Vida criolla:
   Toda esa primavera de Paris y el verano de Normandia del ano 1908
   los emplee en redactar Pueblo enfermo. Mi gabinete de trabajo en
   Paris era esplendido: el jardin de Luxemburgo.

   [...] Ese fue el tiempo de las bellas relaciones y de los
   recuerdos imborrables.

   [...] Se ensancho el circulo de mis conocimientos literarios y tuve
   muchos y buenos amigos. Formamos nuestra pena intelectual con
   Manuel Ugarte, Blanco Fombona, Francisco Garcia Calderon, Juan
   Pablo Echague, Hugo Barbagelata, Ciges Aparicio, Marin Ramos y
   tantos otros. Organizamos tambien un yantar quincenal. De vez en
   cuando se torna banquete el yantar y entre los discursos
   interesados en que se levantan y consolidan las plataformas se
   acentua a la vez eso que Goethe llamo "afinidades electivas".

   Pero no es solo en torno a la mesa de los restaurantes que se
   afirman las relaciones. Las salas de redaccion se abren tambien.
   Primero es Mundial; luego, La Revista de America e Hispania, de
   Londres, sin contar los muchos periodicos diarios del Continente
   que solicitan nuestra colaboracion. Alli, en las revistas y diarios
   cobramos nuestros articulos, muchos de los cuales se reproducen en
   los mejores periodicos de America. (9)


Arguedas recuerda incluso las circunstancias en las que conoce a Francisco Contreras, que tambien participaba de esos encuentros y fue, de 1911 a 1915, redactor de las "Lettres hispano-americaines" en el Mercure de France. El vinculo vino a traves de Ricardo Mayol, corresponsal de El Globo de Madrid, un periodista espanol que trabajaba en otra mesa del cafe del jardin de Luxemburgo. A traves de Mayol, que era amigo de Luis Bonafoux, Arguedas comenzo tambien a frecuentar a este cronista espanol radicado en Paris, y corresponsal de El Heraldo de Madrid. Tambien se acerco a Dario por sentir, como todos sus contemporaneos, "una secreta simpatia" hacia el. Son tiempos en los que impera la practica de la visita al escritor consagrado, uno de los modos mas frecuentes de "hacerse un nombre". (10)

Mas alla de los objetivos personales, es posible revelar en todos ellos cierta estructura de sentimiento (Williams 1977) en torno a la necesidad de alejarse del pais natal por vivir su ambiente como poco propicio a la vida intelectual, a la que percibian como opuesta a la vida material o al plutonismo y los efectos no deseados del progreso. Se trataba de una respuesta, claro esta, a los fenomenales cambios producto de la modernizacion que siguio al ingreso de varios paises sudamericanos al mercado mundial. Mientras Ugarte se refiere en sus memorias (1947) al sentimiento de "asfixia que sentia" en Buenos Aires y le impedia dedicarse a vivir de su pluma, Arguedas justificaba, en terminos mucho mas concretos, ante sus "amigos politicos y personajes representativos" (1959: 677) su intencion de alejarse del ambiente local:
   Yo he resuelto irme del pais en busca de un ambiente favorable a
   mis afanes de escritor. Como mis recursos propios son muy
   limitados, no podre trabajar ya en nuestra historia [...] pues
   tengo que emplear mi tiempo en otro genero de labores de alguna
   utilidad para mi: escribir para periodicos de America, colaborar en
   los de Espana, traducir libros del frances por cuenta de casas
   editoras, hacer algo, en fin, que aumente mis medios de vida
   mediante cualquier trabajo honrado: ahora bien, el gobierno me ha
   hecho ofrecer un cargo representativo en Francia, que no tiene nada
   que ver con nuestra politica interna ... (1959:677)


En este recuerdo, Arguedas, hijo de una familia acomodada que habia solventado, por ejemplo, su primer viaje al viejo continente entre 1903 y 1905, resume todo el abanico de labores que hacian a la actividad intelectual de los latinoamericanos en Europa, y las condiciones en que escribian. Solo falto a esta lista la fundacion y direccion de revistas, una de las practicas mas frecuentes entre los latinoamericanos, empezando por su escritor faro, Dario, que a lo largo de su vida dirigio publicaciones como un medio de subsistencia, y no exclusivamente con propositos artisticos o intelectuales, tal como se desprende de su Autobiografia. (11) Prueba de esta practica frecuente entre los modernistas, es la contemporaneidad de otros proyectos de edicion de revistas como La Revue Sud-Americaine de Lugones; Mundial Magazine, la empresa cultural de los hermanos Guido, dos banqueros uruguayos que contratan a Dario para dirigirla; Ariel. Revista de arte libre (1912-1913), de Alejandro Sux, o tambien Gustos y gestos (Paris, 1910-1911) cuyo director era el dibujante Leo Merelo. Estan incluso aquellos planes no concretados que nos dan una dimension de la centralidad de los proyectos de publicaciones que respondian a objetivos politico intelectuales pero que se pensaban sobre todo como una posibilidad de obtener de ingresos surgidos de la profesion intelectual. Pueden citarse por ejemplo, el proyecto de Ugarte de crear una revista junto a Barbagelata en 1910, (12) o el proyecto editorial que menciona el escritor espanol Manuel Ciges Aparicio (13) (uno de los participes de la " pena intelectual " recordada por Arguedas). En este marco de intenciones o disposiciones se inscribe tambien la exitosa Editorial-America que Blanco-Fombona fundaria en Madrid, en 1915. (14)

A estas condiciones, digamos, subjetivas se suman las posibilidades que ofrecia la capital francesa para los emprendimientos revisteriles, desde los costos mas accesibles de publicacion, con respecto a los de Buenos Aires o Lima, hasta los modelos disponibles de revistas juveniles de esa ciudad. No olvidemos, en este sentido, que el periodo 1880-1914 conocio en Francia una expansion y proliferacion de las revistas culturales tanto vanguardistas (Le Mercure de France o La Plume) como de gran circulacion y asociadas a editoriales importantes (Piensese en la Revue des Deux Mondes, La Revue Blanche y la Revue de Paris). En cuanto a las ventas, cuestion que retomare mas adelante, las posibilidades de conseguir lectores/consumidores tambien se ampliaban pues la difusion desde la capital francesa era mas fluida que desde cualquier capital latinoamericana, un circuito allanado por las editoriales francesas de libros en espanol como Garnier, Ollendorf, Louis-Michaud o Bouret. De este modo, la llegada--y repercusion--de las revistas podia ser mayor desde Paris. Pero ademas, las revistas apuntaban a los residentes latinoamericanos en Europa, es decir, no solo a hombres de letras sino a empresarios, diplomaticos o viajeros. A ellos destinaban las publicidades de moda masculina y femenina o de viajes transatlanticos que aparecen en sus paginas, modalidad que llego a adoptar aun una revista " seria " como la de los Garcia Calderon, que optaran, como veremos, por agregar un suplemento especial ilustrado, de tipo miscelaneo, para traer a un lectorado menos "intelectual". (15) Entonces, si bien me centro aqui en la Revista de America, es necesario tener en cuenta todas estas condiciones que hicieron posible su surgimiento, y que explican en parte la existencia de revistas en espanol o autodenominadas como americanas, con algunos intereses cercanos, estructurando un espacio en cierta medida comun y en buena parte contemporaneas, como las de Garcia Calderon, Dario, Lugones, Sux, y Gustos y Gestos (que tuvo un director menos conocido, el dibujante Leo Merelo). (16)

Como se ha podido advertir hasta aqui, la Revista de America fue un lugar de reunion de los latinoamericanos en Paris, en el mismo plano en que lo fueron sus domicilios (17) y los cafes; en su redaccion se consolido un ambito de sociabilidad o "milieu" (Prochasson 1993), un nucleamiento de intelectuales que tramaron parte de su identidad de escritores en esas relaciones interpersonales. Entre los rasgos de este colectivo, veremos que resulto decisiva su definicion identitaria continental, que desplazo en algo el ethos modernista, mas centrado en la busqueda formal o poetica. De este modo, en tanto espacio fisico, la redaccion de la revista hizo posible el contacto entre individuos con origenes geograficos cercanos y experiencias comunes. Pero sobre todo, contribuyo a estructurar ese ambito o entorno, sociologicamente homogeneo dada la misma pertenencia social (las clases altas, o medias sin dinero pero con capital social) y la coincidencia estatutaria de los escritores, y con afinidades electivas compartidas (su identificacion con la renovacion estetica e intelectual del movimiento modernista). Finalmente, sus integrantes tambien compartian disposiciones para desarrollar un tipo reciente de actividad profesional que intentaba abarcar tanto las letras como el periodismo, y convertirla en su principal sustento.

Ademas de esta dimension colectiva, que hace de la revista una formacion en el sentido williamsiano (Williams 1977), es necesario considerar su otra realidad, dada por el proyecto editorial e intelectual que ella encarna y materializa. Precisamente, en tanto realidad discursiva (Pluet-Despatin), de proyecto editorial/ intelectual, alcanza una existencia mas efectiva y solida que el efimero lugar de sociabilidad, de contornos mas borrosos. En el caso de la Revista de America, esta forma editorial contribuyo a consolidar el aspecto intelectual de la sociabilidad trabada en ese grupo o ambito social. Es asi como llego a configurar en sus paginas el espacio simbolico de lo continental/latinoamericano y a sellar su constitucion, no solo enunciando un discurso latinoamericanista--que analizare mas adelante--sino reuniendo las firmas interamericanas en el espacio concreto de la publicacion, o tambien a traves de la estructuracion de diferentes secciones dedicadas a las letras de cada pais del subcontinente.

Hasta aqui, teniendo en cuenta la consideracion de la revista esbozada por Pluet-Despatin y desarrollada por las investigaciones de De Marneffe, en tanto doble entidad, esto es como formacion-articulacion interpersonal y como proyecto editorial--discursivo, me he detenido en una primera dimension de la revista, al describir el entorno de los latinoamericanos en Paris. De este modo, mi proposito fue, por un lado, echar luz sobre las circunstancias en que se dieron sus vinculos y disposiciones y, por otro lado, comprender algunas decisiones "editoriales" de la revista (como la eleccion de los colaboradores). Partiendo de estos primeros resultados, me ocupare ahora de examinar la segunda dimension de la revista, su forma editorial, un hibrido entre literatura y prensa, cuyas caracteristicas intentare describir en detalle. Desde la dimension discursiva-editorial de la revista, es posible considerar tambien el punto de enunciacion, colectivo, de esta publicacion (De Marneffe), que examinaremos en la intervencion liminar pero tambien en otras estrategias de composicion como la inclusion sistematica de notas biograficas, las secciones particulares dedicadas a las letras nacionales o la referencia a la misma revista por parte de los colaboradores, que establece interlocuciones que legitiman el proyecto y aporta cohesion al conjunto.

Mediaciones criticas: "America esta al orden del dia" (18)

La Revista de America publico mensualmente un total de 28 numeros desde junio de 1912 hasta septiembre de 1914, cierre que coincidio con el inicio de la Primera Guerra Mundial. Francisco Garcia Calderon, su director, convoco para el comite de redaccion a su hermano Ventura y a Hugo Barbagelata. (19) Desde el punto de vista del formato, se trato de una edicion muy cuidada, con buena calidad de papel, una tapa de color ocre-mostaza y en formato in-cuarto. En sus rasgos formales, se acercaba claramente al libro, y menos al diario, como solia suceder en cambio con las publicaciones "politicas", de combate o con vocacion "popular".

Otro elemento, que otorga a esta revista un aspecto libresco, esta dado por la numeracion que se prolonga a lo largo de tres numeros, hasta alcanzar las 400 paginas. Tal continuidad contribuye al estilo "serio" de la revista y refuerza su vocacion de ser antologia o compendio de ensayos, poemas y cronicas (los tres generos predominantes en ella). Ademas, al imponer una continuidad superpuesta al orden cronologico, este tipo de paginacion marca una distancia respecto del mandato de una actualidad mas inmediata. Asi, mientras no deja de aspirar a una funcion periodistica al inscribirse en una contemporaneidad mas abierta (dada por su periodicidad mensual) que la del libro, y al difundir la novedad y las producciones intelectuales y literarias recien elaboradas y puestas a circular, la publicacion se presenta sin embargo como un producto visual y materialmente equiparable al libro. (20) No figuran datos sobre la cantidad de ejemplares por numero. En cuanto al costo del abono anual, de 12 francos y 15 en "America latina y el extranjero", es mayor que el de la Revue des Deux Mondes (21) que ocupaba una clara posicion hegemonica en el mercado frances de revistas. Mas alla de esta diferencia en los costos, el abono anual de la revista que nos ocupa no resultaba excesivo si se lo compara con el Mercure de France, que contaba con abonados en America y cobraba 30 francos por un abono anual desde el extranjero, y 25 en Francia. Es probable que la iniciativa de Garcia Calderon haya encontrado un impulso en la aparicion de Mundial Magazine, en 1911, que Dario habia aceptado dirigir, como se sabe, por motivos de subsistencia, pero sin dejar de incorporar al proyecto el objetivo de reunir colaboraciones de escritores latinoamericanos. (22) De perfil mas comercial, esta revista miscelanea apuntaba a un publico lector, latinoamericano e hispanohablante que la revista de Garcia Calderon podia aprovechar para su tirada mensual.

En afinidad ideologica con la distinguida Revue des Deux Mondes, la Revista de America reune en su aspecto material los rasgos serios y elevados con los que pretende ser recibida. De hecho, existe un vinculo concreto entre ellas, dado que la revista latinoamericana conto con la colaboracion de una de las firmas mas renombradas de su homologa francesa, la del publicista frances Firmin Roz. Estas caracteristicas son reveladoras de la distincion que desde sus inicios asumio en su identidad la revista de Garcia Calderon. Se trato, en este sentido, de una publicacion de las nuevas generaciones de las elites intelectuales del continente, y destinada a esas elites sociales o politicas. Situandose a espaldas de la cultura de masas, cuya expansion era ya observable no solo en Francia sino en las principales ciudades latinoamericanas, declaraba un afan de ser difusora y productora, o "exponente de la cultura americana de hoy" segun su propia definicion aparecida en el no. 7 (1912). Ahora bien, precisamente, a la vez que busco reunir "notables firmas" (no. 7) entre sus paginas y dirigirse asi a los pares, no dejo de desplegar estrategias de divulgacion cultural destinadas a un publico mas amplio que los interlocutores escritores e intelectuales. Tal pretension aparece nombrada en terminos de "propaganda de cultura" desde el no. 1:
   En esta Revista, escritores de gran competencia estudiaran
   continuamente el movimiento filosofico, artistico y literario de
   Europa. Si algo falta a nuestra joven literatura es informacion:
   abundante, varia, hemos de darla a un publico sutil que quiere
   saber, que busca, entre tanteos, rutas intelectuales.

   [...] Pero no solo seguiremos el movimiento de las letras europeas.
   Hemos pedido a selectos espiritus de cada republica americana
   noticias sobre el desarrollo intelectual de esas naciones. Sera
   esta la mas preciada novedad de la Revista de America: por ella
   podra el lector conocer la evolucion de las letras ibero
   americanas, de Mexico a Buenos Aires (No. 1, 1912).


Esa intencion de interpelar a un publico "sutil" hace que la publicacion no desdene la publicidad, tanto mas cuanto que su director aspiraba a crear un organo de cultura que fuera capaz de insertarse en el mercado de las revistas destinadas a consumidores latinoamericanos, y de competir quiza con las ventas de las revistas francesas en el continente. En este sentido, la propaganda puede contener datos valiosos para inferir el tipo de lectorado al que se apunta la revista de Garcia Calderon, que incluye pocos pero significativos anuncios (no mas de tres por numero). Todos los anuncios publicitarios, de tiendas francesas, estan sin embargo en espanol y contienen una fotografia o ilustracion. Esto refuerza el sentido de la interlocucion, orientado a un publico bien especifico, las clases altas del continente, lo que a su vez se evidencia en el tipo de productos publicitados : articulos suntuosos de casas de sastres francesas o inglesas, productos industriales (por ejemplo, la publicidad de armas Mauser), o servicios de transporte maritimo. Otros, incluso, apuntan a las actividades financieras de los viajeros, como es el caso de las publicidades del Banco espanol del Rio de La Plata y su sucursal parisina, en la contratapa.

La voluntad divulgadora de temas de interes para un lectorado culto tambien puede leerse en las modificaciones que va realizando la revista, orientadas a extenderla mas alla de los pares, hacia un publico amplio. Asi, aquellas secciones que en los primeros meses de la revista estaban dedicadas a las letras de los distintos paises y podian apuntar al sector restringido de la vida literaria, e interesar ante todo a los criticos y escritores, se volveran mas esporadicas apenas siete meses despues de su aparicion, hasta quedar reducidas a uno o dos paises por numero. En su reemplazo, se opta por cronicas de cultura general, dedicadas a sintetizar las ultimas novedades en materia de economia latinoamericana, politica internacional, o musica contemporanea francesa. Significativamente, un mes antes de introducir los cambios, la revista los justifica y anticipa las "transformaciones" a los lectores, en una volanta de papel rosado y menor tamano que se agrega al numero 8: se incluira un suplemento ilustrado "de la mas amena actualidad, a cargo de nuestro colaborador Ventura Garcia Calderon ". Ademas, la direccion promete que "articulos economicos daran a conocer la interesante faz agricola e industrial de nuestra America", mientras que "nuevas cronicas de musica y pintura alternaran con las literarias y filosoficas". Tambien anuncia que a partir del no. 9, de enero de 1913, publicara los "juicios que ha merecido esta Revista en la prensa americana".

Como se ve, la revista presenta un dinamismo en su construccion, dado por la busqueda de nuevos rumbos formales y editoriales (aunque no ideologicos) con el fin de atraer lectores. Es por eso que el sentido de su proyecto editorial no debe entenderse como exclusivamente testimonial o de contenido, sino marcado por una intensa interpelacion al publico susceptible de consumir su oferta cultural. En cierto modo, se trataba de acumular capital simbolico entre los circulos intelectuales hispanoamericanos, en beneficio de su director y, en menor medida, de sus colaboradores, al tiempo que la orientacion hacia el mercado de consumidores pertenecientes a las elites hispanoamericanas, de paso por Europa o que habitaban las ciudades del continente, podia ser una fuente de sustento para la publicacion que pagaba a sus colaboradores. La politica de acercamiento a un publico culto y de clase alta se intensifica con la creacion de un suplemento ilustrado que estara dedicado, como lo sugiere el mismo titulo, a "La actualidad". Este senala un agregado mundano en la revista y se presenta bien demarcado del cuerpo de la misma no solo porque sus paginas poseen una numeracion aparte sino en su aspecto grafico, al incorporar ilustraciones que desde un punto de vista semiotico, la alivianan. Ademas, la delimitacion se ve reforzada por el contraste entre la austeridad visual del cuerpo de la revista y esas ilustraciones. En lo tematico tambien se distingue la logica mas duradera de los articulos disponibles en la revista, respecto del caracter efimero, ajustado a un presente en estado de desarrollo, de las noticias sobresalientes del ultimo mes. En el suplemento, conviven asi noticias sobre sucesos recientes de la vida politica francesa, con novedades acerca de la escena teatral parisina, u otras mas mundanas e impactantes, como la muerte tragica de los dos hijos pequenos de la actriz Isadora Duncan, sucedida en Paris, cronicas de moda femenina y masculina a cargo de la "Condesa de Falbalas", o una nota de actualidad artistica sobre "?Que cosa es el Cubismo ?", en el no. 13, de junio de 1913, probablemente una de las primeras noticias americanas sobre ese movimiento.

De lo estudiado hasta aqui, puede decirse que a la intencion de instituirse en revista general, de literatura y politica, asumiendo una tarea de divulgacion cultural destinada a las elites americanas, se suma la voluntad de convertirse en medio de expresion para los jovenes escritores del continente. Ademas de la calidad ya mencionada de los ejemplares, sus elementos graficos aportan distincion a la revista, tanto en su escasez como en su sobriedad. Asi, hasta que aparece el suplemento "La Actualidad", solo las tapas presentan algun diseno: por un lado, las letras del titulo, en mayusculas renacentistas, estan en sintonia con el humanismo de la publicacion. Por otro lado, en la tapa del primer numero figura, sobre un fondo liso, el grabado de una carabela navegando en alta mar. De los numeros 2 al 11, se reemplaza esa imagen por una guarda que abarca toda la tapa, de estilo Modern Style, que combina formas geometricas romboides, con algun eco de arte indigena andino (en los colores y puntos). Ahora bien, a partir del no. 12, cuando se acerca el primer ano de su existencia, la revista retoma la carabela sobre fondo liso en la tapa como si se buscara dar coherencia y unidad al proyecto. La eleccion de la imagen, ademas de ser deliberada, por supuesto, aparece explicitamente justificada: en la ultima pagina del suplemento, justo antes de la pagina inicial de ese numero, en simetria con el retrato del poeta colombiano "mas grande de America" Jose Asuncion Silva (de quien anuncia la publicacion de un poema inedito en esa entrega), se reproduce el mismo grabado. Y lo acompana una suerte de leyenda:
   Quisieramos hacer de la carabela que ilustra hoy la Revista, el
   simbolo y el leitmotiv de nuestro esfuerzo. Tambien hemos partido a
   la aventura. Van a bordo soldados y misioneros que no buscan oro ni
   catecumenos, sino un poco mas de gloria y de cultura para la "mas
   grande America". Y tambien, mientras el viento hincha la vela y el
   mar se enarca, algunos canes en la orilla estan ladrando ...


Esta leyenda que acompana el grabado no presenta firma, pero su enunciador expresa con una voz en plural la intencion de la Revista. Cumpliendo una funcion de manifiesto segundo de la revista, la descripcion de la carabela dice mucho sobre el lugar que la revista le asigna al intelectual, cifrado en la metafora de los "soldados y misioneros". En el rechazo de cualquier fin materialista para su "aventura" intelectual, predomina una imagen profetica, en la referencia a estos nuevos evangelizadores culturales. Es posible advertir a su vez una negacion de cualquier fin que no sea espiritual, y una posicion solitaria de pugna frente a la adversidad (en la imagen de los canes que ladran), que contiene nitidos ecos rodonianos. A ellos tambien alude el superlativo con el que se define al continente, que expresa ambiguamente tanto un deseo superador, como una invitacion a contrastarlo con " otra " America, no latina. Ahora bien, no podemos dejar de leer en el fragmento, una autofiguracion de la propia lejania de los editores respecto de sus paises de origen. Tampoco es ajeno al simbolo de la carabela elegido, la posicion mediadora " entre dos " mundos que caracteriza su intervencion intelectual. Finalmente, revela el paradojico eurocentrismo de la revista, en tanto asume como propio un punto de partida e incluso un tipo de embarcacion europeos, al tiempo que se enuncia como representativa de la cultura americana.

Un ano antes, en el numero inicial, el manifiesto liminar titulado "Un acto de fe" aparecia firmado laconicamente por "La direccion". La ausencia explicita de centralidad de su director, que no publica ninguna colaboracion, puede asociarse a la pretension de seriedad y especializacion que he venido analizando. Este caracter impersonal tambien redunda en el tono sentencioso que abre el "Acto de fe", cuyo titulo anticipa una expresion de deseos y aspiraciones de una obra a realizar, obra intelectual a cargo de los jovenes, combinada con la afirmacion de principios que podriamos sintetizar como latinistas, por un lado, y americanistas, por el otro. Veamos como se articulan.

En la estela diagnosticadora caracteristica de los discursos de fines del siglo XIX y comienzos del nuevo siglo en America Latina, (23) las palabras iniciales de la revista que nos ocupa senalan que "diversos signos morales revelan que la America Latina va a entrar en una nueva etapa saludable": muy recientemente han quedado atras las "discordias" y "en el orden intelectual, el aislamiento" y los enunciadores observan que "oscuras fuerzas van cambiando hoy el drama de la historia" hacia la unificacion de los paises del continente (en torno a la tradicion hispana o a la latina), condenando "el caudillismo, la politica estrechada por el horizonte local, la turbia retorica que esconde bajas codicias". Es posible advertir aqui un verdadero consenso arielista en torno a dos principios politicos centrales: la exigencia universalista, fundada en los valores del humanismo, por un lado, y el rechazo del plutonismo, por otro. En ese mismo sentido, el manifiesto opone en su cierre, una moral del "estudio, la tolerancia, la serena razon", frente a la "violencia anarquica".

De ese diagnostico en torno a una etapa nueva que es necesario apuntalar, surge el fin de la Revista, su mision intelectual de profetizar la union y contribuir a ella:
   Una juventud atenta al rumor del porvenir ha escuchado la promesa
   mesianica. ?Vendra el director intelectual en quien todos esperan,
   tendra el nuevo mundo latino, como la Germania dividida, un Fichte
   que anuncie el gran Renacimiento? Preparemos, por la union de los
   elementos intelectuales, la gloriosa epifania. Tal es el objeto de
   esta Revista. Tiende ella a agrupar a los escritores ibero
   americanos, sin parcialidades de cenaculo, sin celos de region, en
   amplia confraternidad, en tenaz propaganda de cultura. Amigas voces
   la piden, comprenden que la dispersion es flaqueza y que ha llegado
   la hora de la concordia moral. Sin ufanarnos del resultado
   obtenido, podemos decir que nos han ofrecido su concurso los
   mejores escritores latinoamericanos. Pertenece esta Revista a la
   elite intelectual de ultramar. Este primer numero lo revela. (24)


Como se ve, a fines tan elevados parecen corresponder ejecutantes de igual altura, de modo que en un mismo movimiento, el manifiesto afirma los objetivos de propagar un nacionalismo apenas ensanchado, dilatado a nivel del subcontinente, y la identidad de un colectivo intelectual selecto que se autodesigna el mandato de anticipar esa union, en lo intelectual, y de darle su fundamento moral (ideologico), politico. No puede dejar de observarse un detalle revelador en esta definicion identitaria del colectivo intelectual, que acusa un eurocentrismo naturalizado, al nombrarse a si mismo como "de ultramar", locucion enunciada desde un punto de mira con evidente base en el continente europeo ... Ese locus de enunciacion legitimo (en la cultura europea) es a la vez, paradojicamente, el lugar de produccion de la Revista de America. En efecto, se relaciona con la experiencia misma de los intelectuales que fundan la revista o que gravitan en torno suyo, de alli que el manifiesto fundacional destaque la coincidencia fortuita de ideas y objetivos de los "Espiritus que llegan a Paris de opuestos confines, de Mexico y del Plata, de Venezuela y Chile". El discurso tambien refuerza la idea de una pertenencia "espiritual" comun a los editores, colaboradores e interlocutores de la revista, que corresponde por supuesto a su mismo origen social. Asi, abunda el vocabulario de lo excelso, elevado, refinado, que se distingue de lo mediocre o de "los gustos del ignaro publico". Los colaboradores son "selectos", siempre "cultos", y la revista presenta entonces su mision, destinada a colmar la "falta de informacion", para brindarla a "un publico sutil que quiere saber, que busca, entre tanteos, rutas intelectuales" ("Un acto de fe", p. 2).

Ahora bien, mientras el principio unionista encuentra su fundamento, como hemos visto, en la accion moral de la que son capaces los espiritus selectos, el ideal que lo mueve, la marca identitaria que justifica la union, se define en torno a la latinidad -siguiendo el mandato arielista, y tambien el racialismo hegemonico en el periodo-: la voz de la revista se refiere dos veces en su manifiesto de apertura, al "nuevo mundo latino" y elabora un relato de origen europeizante, muy cercano a las tesis de Les democraties latines de l'Amerique de Francisco Garcia Calderon, cuyo ano de publicacion coincidia con el nacimiento de la revista. Pero en su presentacion, las palabras liminares omiten el "problema de la raza", uno de los ultimos capitulos de ese ensayo : si no se detiene en la herencia indigena, mestiza o africana, es seguramente porque el discurso inaugural de la revista podia prescindir de los requisitos del genero ensayistico positivista que establecia un abordaje de los componentes raciales para definir la nacionalidad y adivinar su evolucion, en el contexto de la modernizacion de las republicas latinoamericanas. Para el manifiesto inaugural, bastaba, en efecto, considerar exclusivamente a los componentes latinos que, segun el paradigma etnocentrico, estaban en condiciones de determinar los aspectos morales y espirituales de aquellas sociedades. Mas aun, la revista no solo enuncia su latinidad sino que se propone realizarla, en el sentido mas performativo: (25)

De Espana, de Francia, de Italia, recibiremos selecta colaboracion : sera asi este organo revista latina, fundira harmoniosas (sic.) tradiciones. Debemos a los pueblos que cine el Mediterraneo hombres, glorias, ideales. Nuestra herencia no solo es espanola y portuguesa: a la arrogancia, al individualismo ibericos, se han agregado la elegancia francesa y el fervor italiano. Mas complicada el alma americana que la de los primitivos dominadores del nuevo mundo, ha de aceptar todo intelectual esfuerzo esa riqueza de matices y de influencias que anuncia ya la gran raza del porvenir ("Un acto de fe", p.2).

Debe decirse que este mismo movimiento argumentativo de definir en clave espiritualista el alma americana como latina por herencia y por propia evolucion, encierra un gesto igualador entre las naciones del nuevo continente respecto de Occidente, aunque no deje de ser limitado, al sostenerse dentro de la legitimidad de la cultura europea. Como sea, en otros aspectos, resulta significativa esta concepcion disimetrica tan predominante, que tenian los intelectuales latinoamericanos acerca de las practicas de pensamiento en nuestras naciones. Por ejemplo, cuando el manifiesto alude a las producciones artisticas, literarias y ensayisticas europeas, el termino "cultura" se usa para remitir no solo a las obras de todos lo tiempos sino tambien a las del presente. Sin embargo, cuando se refiere a la produccion continental, que merecera incluso la distincion de la revista, el sentido de "cultura" pasa a tener un caracter inconcluso, traduciendo una concepcion de los desarrollos intelectuales y artisticos locales como formas inacabadas: son "tanteos", "esfuerzos" y "energias" en estado evolutivo, y nuestra literatura es "joven". Del mismo modo, los "genios" tambien estan por venir y deberan ser creados "manana" por la "raza ardiente, curiosa, liberal" que ayer creo "caudillos y libertadores" ("Un acto de Fe"). Esta concepcion de la cultura inacabada funciona, estrategicamente, como una solucion frente al debate en torno al "vasallaje intelectual" respecto de los modelos europeos. Asi, la "Direccion" parece prevenir posibles refutaciones o reproches ante una excesiva sujecion a la cultura europea, y para eso, menta el debate en torno al modernismo, pero postergar la opcion por uno de los terminos del dilema amparandose en el hecho inapelable para los parametros evolucionistas de la epoca, de que la cultura americana, aun en formacion, necesitaba ese "beneficio de cultura", cultura forcement europea. Estas claras marcas de una dialogicidad interna con el modernismo son reveladoras del modo en que los debates de la revista gravitan todavia en torno a ese movimiento. De alli la peticion de principios, dada por la proclama del axioma independentista, que puede interpretarse como una respuesta implicita a las refutaciones de posibles contradictores, que intenta disipar:

La aceptacion incondicional de extranjeros modelos conduce al vasallaje intelectual. Preguntose una vez un escritor eminente, Paul Groussac, que hasta cuando viviriamos de copias, seriamos habitantes de Mimopolis. La imitacion ha de preparar la futura invencion, la originalidad necesaria. Somos defensores de la autonomia literaria, del americanismo en el pensamiento y en las letras. No se confunda, sin embargo, novedad con ignorancia ni en nombre de una intuicion semi-divina se renuncie al beneficio de cultura. ("Un acto de fe", p. 2)

Finalmente, el caracter serio y meditado, no improvisado, de la publicacion--al que me he referido anteriormente--esta en consonancia con el ethos arielista en torno al "estudio" y la "serena razon", y tambien puede observarse en el manifiesto inaugural, especialmente en el modo en que alli se anticipan con nitidez las lineas editoriales de los numeros sucesivos. (26) En primer lugar, la direccion anuncia las colaboraciones de la "elite intelectual de ultramar", por un lado, que seran convocadas, realizandose asi el acto de fe en la union: articulos de autores reconocidos sobre temas varios, que no se detallan. Por otro lado, se sumaran las colaboraciones de autores de paises "latinos". En segundo lugar, la revista promete otro tipo de secciones, dedicadas la critica literaria y artistica, y aqui tambien se subdivide, en cierto modo, en secciones de critica sobre las novedades europeas, por un lado, y en otras dedicadas a la "evolucion de las letras ibero americanas" (p.3). (27) Esa sera, precisamente, la estructura que tendran los numeros, con leves variaciones como la incorporacion, ya mencionada, del suplemento ilustrado, o el abandono de las secciones regulares dedicadas a las letras nacionales. A continuacion, examinare algunas de las estrategias desplegadas a traves de las distintas secciones de la Revista de America.

Las colaboraciones ocupan la mayor parte de las paginas de la revista y no llevan el encabezado de una seccion. Como lo indica el indice, las secciones se reservan para la segunda parte, en que se resenan las Letras de distintos paises (que van variando de un numero a otro). Si nos detenemos en los autores de los primeros numeros, enseguida se observa que la revista sale a la vida publica con todos los avales posibles, al incluir firmas consagradas que contribuyen a la legitimidad de la revista que se autoproclama como representativa de la juventud intelectual de America. Pero esta transferencia de capital simbolico implica al mismo tiempo una adscripcion estetica, que situa claramente a la revista en la reciente historia renovadora del modernismo. (28) De hecho, desde su mismo titulo se advierte un eco de la revista homologa que Dario habia dirigido en Buenos Aires casi veinte anos antes. En el primer numero, ademas, Ruben Dario da su apoyo al proyecto al ofrecerle su "Triptico de Nicaragua", cuyas reminiscencias intimas de la tierra natal dialogan con la vocacion americanista de la revista. Las demas firmas tambien parecen destinadas a dotar de prestigio a la publicacion: Gomez Carrillo, el academico y diplomatico brasileno Manuel Oliveira Lima, el historiador Jose de Astorga y el joven poeta mexicano Amado Nervo. En el numero 2 se incluyen colaboraciones de Jose Ingenieros, el mas reconocido de los ensayistas, de Sanin Cano y Alfonso Reyes, y ya se anuncia un articulo de Rodo que aparecera en el tercer numero, junto a la colaboracion del amigo del director, el peruano Jose de la Riva Aguero.

Una particularidad de la revista merece nuestra atencion pues participa de la estrategia de antologizacion de las producciones intelectuales del subcontinente. Se trata de las noticias biograficas que se incluyen como cierre de cada colaboracion, que estan enunciadas por la misma voz impersonal asumida por la direccion de la revista (firmante de las palabras liminares). Estas noticias no se limitan a brindar datos sobre su autor (y, en ese sentido, no son exhaustivas), sino que seleccionan una informacion afin a los valores que sostiene la revista: indican el nivel de consagracion de los autores seleccionados, en sus paises respectivos, realizan un breve senalamiento del tipo de actividad intelectual ejercida por el autor, subrayan su "humanismo" o su contribucion al ideario americanista, lo que por supuesto reafirma la profesion de fe de la propia revista. (29) En estas notas puede leerse la intervencion de la revista, que cumple un claro rol performativo antes que de combate politico, ideologico en torno a un conjunto definido de ideas, al antologizar a traves de ellas la vida intelectual latinoamericana. De este modo, la revista ejercio, en la practica, la "deseada union de los elementos intelectuales" a traves de la publicacion sistematica de estas noticias biograficas dedicadas a cada nuevo colaborador, desde el primero hasta el ultimo numero. Pero ademas, ellas son el lugar en que se forja una identidad comun a la revista y a los colaboradores, y se reafirma el elitismo analizado anteriormente, de alli que afirmen por ejemplo que "Nos honra mucho el Sr. Verissimo al encargarse de esta seccion a la que trae todo su prestigio literario. Critico eminente [...] es su colaboracion un don exquisito para una Revista que inicia sus tareas" (no.1, p. 91). Por ultimo, las noticias son tambien la ocasion para consagrar a los "jovenes": Angel de Estrada, Manuel Galvez, Amado Nervo, Alfonso Reyes, Pedro Henriquez Urena entre muchos otros ("en folletos de critica sutil, en versos de exquisita harmonia (sic), en aplaudidas conferencias de cultura, ha revelado vigorosa personalidad este joven escritor dominicano [que] aspira a dar a su obra civicas proyecciones"--no. 12, p. 40).

Otra estrategia editorial a traves de la cual la revista puso en practica la union intelectual latinoamericana fueron las secciones fijas dedicadas a resenar las literaturas nacionales. En ellas los lectores podian conocer las novedades editoriales de al menos dos paises de Centro y Sudamerica por numero. Uno de los colaboradores de esta seccion, Key Ayala, percibio exactamente el valor de ese acto al destacar, en la primera entrega de "Letras venezolanas" (no. 12), el:
   Signo sobresaliente de la Revista de America de atender a esas
   manifestaciones locales [dentro de la patria continental y de la
   raza] por la seccion de letras senalada a cada pais de America y
   reflejar el pensamiento americano en su unidad y en su variedad, en
   un haz de luz que todos queremos y esperamos que sea blanca, luz
   blanca de estrella que endereza los pensamientos al ideal, luz
   blanca de sol en donde van mezclados y palpitantes todos los
   agentes de la vida. ?Es en homenaje a la buena orientacion de La
   Revista por lo que nos detenemos en fundar esos proloquios? Si ...
   (no. 12, p. 76)


Las secciones ponen ademas en evidencia el lugar otorgado a la critica en la revista. Alli reside, en efecto, su modernidad, su modo de "estar en el siglo" pues se sabe que fue en las ultimas decadas del siglo XIX cuando se consolido la figura del critico como mediador autorizado entre los escritores y un lectorado mas amplio y diversificado, tal como han analizado, entre otros, Terry Eagleton, en Gran Bretana y Christophe Charle en Francia. (30) En el caso de los latinoamericanos, los mismos contemporaneos relacionaron la aparicion de este tipo de actividad publica, en los medios de comunicacion, con el desarrollo intelectual de sus sociedades. Podemos verlo, por ejemplo, en la evaluacion de uno de los criticos mas activos del periodo, el chileno Francisco Contreras, quien estuvo a cargo de la seccion "Lettres hispanoamericaines" del Mercure de France desde 1911 hasta su cierre, en 1915, sucediendo a Eugenio Diaz Romero : en su libro publicado en Paris en 1920, Les ecrivains contemporains de l'Amerique espagnole, Contreras observa precisamente que por el "desarrollo" que habia alcanzado en Hispanoamerica, el genero contaba entonces con numerosos escritores que cultivaban la critica "a [la manera] moderna, es decir la critica comprensiva y de artista", "de literatura, ciencias y artes" y que el iniciador de esta tendencia no habia sido otro que Ruben Dario en Los Raros y otras cronicas (Contreras 1920: 55).

Este tipo de criticos es el que asume, en la seccion de la Revista de America, el analisis selectivo de los libros publicados en sus paises. Por el tipo de intervencion que despliegan, responden a la figura de los "hombres dobles" analizada por Christophe Charle: escritores desdoblados entre su actividad--ejercida en el ambito privado de su mesa de trabajo--por un lado, y el ejercicio publico de la critica, dedicada a consagrar selectivamente a los pares en funcion de valores literarios legitimos dentro del sector restringido de la vida literaria, distintos de (y distinguidos respecto de) los valores y criterios de consagracion vigentes en el mercado y la gran prensa. De hecho, muchos de los escritores que hemos encontrado hasta aqui, si no todos, ejercieron esta doble funcion de escritura literaria y critica--en cronicas, prologos y ensayos, como ha analizado Julio Ramos en su libro fundamental--(Ramos 1989).

En las paginas de esta seccion, como tambien en la composicion editorial de cada numero, es posible observar el pasaje progresivo de la construccion identitaria latinoamericana vinculada a la promocion del modernismo y solo a cuestiones literarias, hacia preocupaciones americanistas generales, a mediados de la primera decada del siglo XX. En ese sentido, de manera recurrente en las resenas sobre las producciones literarias de sus paises, los distintos cronistas destacan el aporte comun, confluyente, de autores o libros locales al "desarrollo" de su literatura nacional sin evaluarlos en base a sus tomas de posicion estetica en favor de una escuela. Mas aun, desde una mirada alejada del ideal autonomo modernista, se senalan en ellos "problemas de interes social y nacional" o se evalua su aporte para el "progreso" general. Ademas, muchas veces los cronistas establecen una posicion dialogica respecto del programa de la revista, al marcar la pertenencia mas general a "cuanto tenemos de comun los hispanoamericanos" (n o.6, p. 258), tal como leemos en una cronica de Manuel Galvez.

La seccion no esta exenta de ser un vehiculo en el que puedan dirimirse competencias propias de cada espacio nacional. Un buen ejemplo de esto puede verse en la intervencion de Manuel Galvez, a cargo de las Letras argentinas. En su entrega para el numero 6, el autor se ampara en la voz impersonal de La Revista de America, y le transfiere maliciosamente su propio criterio critico selectivo, al explicar su decision de no resenar un libro de reciente aparicion en Argentina y de distinguir el de Ricardo Rojas: (31)

Entre los libros del semestre, solo uno vale: Blason de Plata [...] Un pequeno libro sobre Nuestros poetas jovenes alcanzo una venta superior a las flacas ventas normales, y para desdicha futura de su inteligente y estudioso autor, ha sido bastante leido. La Revista de America no puede hablar de Nuestros poetas jovenes, pese al relativo buen acogimiento que tal libro logro. Nuestros poetas jovenes tiene tanta importancia como las croniquillas de los diaritos imperceptibles. (LRA, a. 1, no.6, 251)

Mas alla del plus de legitimidad que podia aportar al resenista, este gesto tambien sella una pertenencia a la revista como colectivo intelectual, en tanto le adjudica un criterio selectivo que en rigor es Galvez quien habia demarcado. Como sea, el criterio revela el ethos elitista compartido por la Revista, que no deja de ser impostado si se tiene en cuenta el hecho de que el libro que resultaba sospechoso a Galvez debido a su exito de ventas, no pertenecia a ninguna edicion popular sino a la editorial de la revista "Nosotros", y su autor era un coetaneo de Galvez, nada menos que Roberto Giusti, cuyo nombre Galvez opta por no mencionar, como si buscara evitar su difusion. (32)

Tal como mencione anteriormente, la progresiva centralidad que va ocupando la inflexion americanista respecto del ideario artistico modernista tambien puede leerse en la organizacion editorial de cada numero. En efecto, los indices revelan la vocacion no exclusivamente literaria de la revista, que junto a la publicacion de poemas, incluye en cada entrega articulos que comparten una tematica que podria definirse como cuestiones americanas : en cada numero hay articulos sobre historia de America (de Hugo Barbagelata), Simon Bolivar (de Rodo y de Blanco Fombona) o sobre el ensayista y diplomatico liberal Juan Montalvo (Blanco Fombona) (33) o tambien conferencias como "A America para a Humanidade" de Manuel de Oliveira Lima ; ademas, se incluye mensualmente una "revista politica" referida a asuntos de distintos paises del subcontinente, a cargo del chileno Jose de Astorga, radicado en Paris. (34)

Resulta destacable, asimismo, la evaluacion historica, retrospectiva, acerca del movimiento modernista al que tiende la revista, que busca expresarse y expresar un colectivo generacional autodefinido por una relacion filial con su renovacion literaria y de pensamiento. Si bien el propio modernismo, como muchos movimientos de vanguardia, se caracterizo por situar su ruptura en una continuidad historica, en la revista de Garcia Calderon, varios colaboradores retoman esta perspectiva, desde Rufino Blanco Fombona, hasta Francisco Contreras o los mas jovenes como Pedro Henriquez Urena. En esta suerte de balance, se advierte una vez mas un enfasis en el legado americanista ("criollista") del movimiento, al que se concibe como un imperativo literario a desarrollar en el presente. Pueden citarse, por ejemplo, el llamado de Blanco Fombona, uno de los mas asiduos colaboradores, en su articulo "El modernismo literario en America": (35)
   Si queremos en America conservar nuestra soberania de naciones,
   ?cual apoyo mas solido que el espiritu, mantenido en libertad, de
   los ciudadanos de Hispano America ? No abdique nadie, y menos los
   mejores en inteligencia, de su yo individual. El servilismo y la
   imitacion en el terreno de las ideas preparan, en el terreno de la
   practica, a recibir el yugo. Esto va con los hombres de letras y
   con los hombres de Estado, con los escritores y los legisladores.

   [...] El cultivo del yo, el fecundo y noble individualismo, tan de
   acuerdo con nuestra raza y con nuestra historia, debe ser nuestro
   norte. No desviemos el individualismo hacia autolatria absurda,
   sino fortalezcamosla por un sentimiento generoso de utilidad
   social, ya sea realizando un sueno de belleza, ya un sueno de
   dominacion.

   Saludemos el criollismo que ha dado, o tiende a dar,
   una patria a nuestro espiritu (no.8, 39)


Conclusiones

Si hasta fines del siglo XIX los escritores hispanoamericanos solian enviar sus libros a los cronistas espanoles esperando que los resenaran (recordemos, al respecto, la carta de Dario a Luis Berisso, de abril de 1899, en que detalla esos esfuerzos), pues esa era la via casi exclusiva para obtener difusion--fuera de los pocos periodicos locales--, en la segunda decada del nuevo siglo las condiciones habian mejorado mucho, gracias al crecimiento de las publicaciones especializadas tanto en el continente como en Europa. La Revista de America formo parte, precisamente, de este proceso. Sin duda, el impacto renovador del modernismo y su busqueda de horizontes internacionales fue decisivo para que los jovenes que habian llegado a la vida literaria inmediatamente despues que los primeros modernistas, buscaran rumbos intelectuales, y laborales, fuera de sus paises de origen. La coincidencia de sus experiencias de destierro y de busqueda profesional dio lugar a la conformacion de un ambiente, entorno o milieu de latinoamericanos parisinos, que establecio tempranamente lazos concretos y tambien de filiacion simbolica con Dario, o discipulares con Rodo (aunque fueran casi contemporaneos del uruguayo) e Ingenieros.

Tal espacio o red de pertenencia puede reconstituirse a traves del analisis de la Revista de America de Francisco Garcia Calderon, lo que he analizado en la primera parte de este trabajo. En cuanto al proyecto editorial de la revista, he intentado dar cuenta de las distintas estrategias de reunion de las voces de los escritores radicados en Europa, por un lado, y de difusion de las producciones del continente. La publicacion fue a su vez un vehiculo para consolidar y difundir un discurso latinoamericanista y a la propia figura del intelectual joven, al que se concebia como un pilar imprescindible para la renovacion politica de las republicas del Nuevo Mundo. En efecto, si la revista no respondio a un programa politico definido, aposto a una accion moralizadora inspirada en principios liberales en lo politico, y espiritualistas en lo filosofico. (36) De alli el caracter elitista que mostro tanto en los destinatarios a quienes busco interpelar, como en los autores y producciones que quiso difundir. En este marco, he intentado analizar el caracter paradojico de su americanismo, que si bien busco reivindicar la cultura del continente, considerando exclusivamente a la cultura ilustrada, no pudo mas que hacerlo en el marco de un eurocentrismo que lo llevo a definir sesgadamente las culturas locales, en base a rasgos identitarios latinistas que omitian o desconocian a otros habitantes de origen indigena, africano o mestizo.

Desde el punto de vista de su accion intelectual, la revista de Garcia Calderon cumplio una funcion mediadora que resulto decisiva para la modernizacion y profesionalizacion de las practicas intelectuales en America Latina, proceso que a partir del movimiento modernista encontro una de sus claves en los vinculos transnacionales entre escritores provenientes de distintos paises del continente. He intentado analizar tres aspectos distintos de estas mediaciones. En primer lugar, la revista establecio una mediacion critica entre productores y lectores, que constituia una de las instancias de consagracion caracteristicas del desarrollo moderno de las actividades intelectuales. En segundo lugar, medio entre pares, al convocar en sus paginas a los escritores nacidos en distintas partes del subcontinente. Por ultimo, se propuso como mediadora entre las culturales letradas del viejo y el nuevo continente, al publicar en el mismo espacio, analisis referidos a las expresiones artisticas y ensayisticas de Europa y America. En su base, estos analisis se sostenian en una consideracion desigual de las producciones latinoamericanas en el que las culturas de Francia y Gran Bretana aparecian como las mas legitimas. Sin embargo, la revista tuvo como uno de sus debates recurrentes el dilema heredado del modernismo, entre imitacion de modelos esteticos europeos y creatividad original. En este sentido, la respuesta especifica a este dilema puede verse en un doble movimiento de, por un lado, sostener el "beneficio de la cultura" que los llevaba a informar sobre las ultimas novedades artisticas europeas, pero, por otro lado, de reivindicar el "desarrollo intelectual" latinoamericano y destacar la "excelencia", o el alto valor estetico de las producciones locales que seleccionaba. De este modo, al fundarse en la necesidad de transmision informativa, de actualidad, la revista abarco de manera indistinta a Europa y America, concretando en sus paginas (e indices) el acercamiento temporal (en terminos de novedades esteticas) entre centro y periferia. En ese rol difusor y selectivo (de la novedad, dentro del "movimiento de las letras europeas" y de cada "republica americana", a traves de "espiritus selectos" de cada una de ellas, encargados de publicar "noticias sobre el desarrollo intelectual de esas naciones"), La Revista de America afirmo su papel de mediacion entre viejo y nuevo mundo.

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Margarita MERBILHAA

CONICET/IdHICS UNLP, Argentina

margaritamerbilhaa@yahoo.com

(1) El contacto de Garcia Calderon con Gustave Le Bon, que acepta publicarle su libro en la Bibliotheque de philosophie scientifique, probablemente haya sido a traves de quien prologara el libro de 1912, el fisico Henri Poincare, miembro de la Academia de Ciencias Francesa y amigo de Le Bon. Poincare era cunado del filosofo Emile Boutroux con quien Garcia Calderon trabo una amistad.

(2) Alcides Arguedas menciona en la dedicatoria de su libro La fundacion de la Republica que en 1912 estaba en proyecto una Histoire des Nations de l'Amerique Latine bajo la direccion del historiador frances Seignobos, y que la parte sobre Peru del volumen 11 habia sido encargada a Francisco Garcia Calderon, mientras que la otra, sobre Bolivia, a el. La obra nunca salio a la luz a causa de la guerra mundial.

(3) Ver, al respecto, la completa cronologia de Angel Rama y Marlene Polo en la edicion de Ayacucho de Las democracias latinas de America y La creacion de un continente (1979).

(4) Asi figura en dos cartas de Garcia Calderon de comienzos de 1910, conservadas en el epistolario de Ugarte (Buenos Aires, Archivo General de la Nacion) y en otras a Riva Aguero de 1911 (Cf. Gonzales 2008).

(5) Ambas cartas aparecen citadas por Gonzales (2008). El autor tambien menciona la preocupacion de Garcia Calderon por encontrar una independencia economica que le permitiera liberarse de los compromisos intelectuales a que lo obligaba su cargo diplomatico.

(6) El pensador argentino firma "Los forjadores de ideales" con la version italiana de su apellido (Ingegnieros), que aparece en los numeros 2 y 3 (julio y agosto de 1912). Se trata del articulo que incluira luego como ultimo capitulo de El hombre mediocre (publicado en enero de 1913) en la editorial madrilena Renacimiento. En julio de 1913, el mismo ano de publicacion de El hombre mediocre, elige a esta revista para difundir su carta a Ricardo Rojas sobre "Nacionalismo e indianismo" (no. 14) que fue, segun Fernando Degiovanni (2010), el unico escrito que discutio explicitamente a Rojas su "nacionalismo retrospectivo", propio de las "viejas oligarquias feudales", y disputo esa concepcion de la argentinidad como exclusiva de los descendientes hispano indigenas. En efecto, en esta carta a Rojas, anunciaba la pronta extincion del "indianismo feudal", a manos de la europeizacion que producirian los sectores inmigrantes, mas aptos, segun el, para continuar la tradicion argentina que habia nacido, a su juicio, con los hombres de la revolucion de Mayo (y no de elementos previos, indigenas o coloniales). La eleccion de la revista de Garcia Calderon no es fortuita: Ingenieros obsequia su articulo a la generacion de jovenes intelectuales, en un gesto que legitima su autoridad de profeta. Ademas, el latinismo de la revista esta en armonia con las apelaciones a la raza latina en la que deposita las esperanzas de perpetuacion de la tradicion argentina (contra la confianza en los europeos del norte, por parte de Alberdi, como ha observado certeramente Degiovanni). La revista le permite, por ultimo, entablar dialogos con dos tipos de interlocutores a la vez: los jovenes, en quienes deposita sus esperanzas, en el mismo sentido en que lo hacia en ese mismo momento, con los destinatarios de El hombre mediocre, tal como ha advertido Alejandra Mailhe (2013). En segundo lugar, la publicacion del articulo lo acerca a los lectores latinoamericanos, a los que la revista se dirige. Ocurrida bien antes de su giro latinoamericanista, quiza sea esta una de las primeras veces que Ingenieros destina sus escritos a un publico latinoamericano, pues hasta entonces publicaba en las paginas del diario argentino La Nacion o en publicaciones especializadas europeas.

(7) Jean de Gourmont era hermano de Remy, uno de los directores de la emblematica revista decadentista que tanto leyeron los modernistas latinoamericanos. Remy abrio una seccion sobre letras hispano-americanas en dicha revista, la que estuvo a cargo de Pedro E. Coll y luego, Francisco Contreras. A traves de el probablemente se haya dado el contacto de Garcia Calderon con los hermanos Gourmont. Jean fue autor de varios libros sobre poetas contemporaneos y se ocupo de difundir la memoria de su hermano. Liliana Samurovic'-Pavlovic' (1969: 106) recoge en su libro el testimonio directo del diplomatico ZenegaFombona que frecuento a Remy de Gourmont y publico en la editorial del Mercure de France. Segun este diplomatico venezolano, el interes del escritor frances por incluir la seccion hispanoamericana en el Mercure surgio por la gran cantidad de suscripciones que Enrique Gomez Carrillo le habia conseguido para su revista. Sobre el Mercure, ver tambien Lachasse (Pluet-Despatin et al. 2002).

(8) Oliveira Lima estaba ya en contacto con los escritorios latinoamericanos en Paris si se tiene en cuenta que, por ejemplo, fue colaborador de El Nuevo Mercurio de Gomez Carrillo, con un articulo sobre "Nuestras artes y letras juzgadas en el extranjero" (no. 8, 1907).

(9) Arguedas 1959: 637; 640 y 644 respectivamente.

(10) Propia de las epocas de baja profesionalizacion del oficio, esta modalidad parecia anclarse en la creencia en que el hecho de conocer el mundo privado de los escritores consagrados y mayores--a veces por no mas de una decada-, podia ofrecer elementos claves para orientar o forjar la propia carrera. La autoridad ejercida por Rodo entre los jovenes en busca de un oficio compatible con las letras es otra caracteristica comun al grupo que nos ocupa. Asi por ejemplo, durante un paso por el Rio de La Plata antes de su regreso a Francia, Arguedas viaja a Montevideo para visitar al "maestro indiscutido de toda la juventud estudiosa de America" (Arguedas 1959: 649). Rodo lo recibe, comenta su Pueblo enfermo, le regala una edicion de Motivos de Proteo y lo honra revelandole los motivos por los que ha dejado de escribir para La Nacion. Le da sus consejos mientras comenta su propia experiencia:

El periodico es bueno para facilitar la produccion de los comienzos, pero despues hay que dejarlo, porque no permite hacer una labor durable. Yo aconsejo a los jovenes el periodismo como una gimnasia muy util, a condicion de que no se consagren a el por entero.

Hablando, hablando, llegamos a sus metodos de trabajo. Y me cuenta con acento confidencial:

--Yo trabajo regularmente todos los dias. Escribo una pagina o dos y las guardo y no las reviso en mucho tiempo. Solo al cabo de meses y aun de anos me pongo a releerlas. Y si me gustan, entonces las guardo para hacer un libro [...]. Le aconsejo hacer lo mismo. (Arguedas 651).

(11) Dario integro la redaccion de varios periodicos de Chile y Centroamerica y dirigio dos periodicos, uno en Nicaragua y otro en Guatemala, en 1889 y 1890, ademas de La Revista de America (1894) y Mundial (1911-1914). Dario reflexiono ademas sobre las nuevas condiciones de produccion y difusion que presentaban las publicaciones periodicas en "La cuestion de la revista. La caricatura" (La nacion, 20/07/1899).

(12) Carta de Hugo Barbagelata a Ugarte del 13/02/1910 (Archivo Manuel Ugarte, Tomo I, Archivo General de la Nacion). Este historiador y critico uruguayo dirigira en la decada de 1920 la editorial Biblioteca Latino-Americana, que estuvo asociada en Buenos Aires con la Agencia General de Libreria y Publicaciones.

(13) Se trata probablemente de actividades vinculadas a su desempeno como director de la seccion espanola de la Casa editorial Michaud (editorial muy publicitada en la revista).

(14) Cf. Segnini (2000).

(15) Sobre la colonia hispanoamericana en Paris, ver Fey (1996).

(16) Leo Merelo figura como director de Gustos y Gestos (un insoslayable eco al semanario porteno Caras y Caretas) cuyo titulo completo era "revista quincenal ilustrada artistica, literaria, moda y actualidades" que se publico entre 1910 y abril de 1911. Un dato significativo es que Merelo aparece desde el inicio de Mundial Magazine como director artistico, por lo que es posible conjeturar que la revista de 1910 fuera un emprendimiento anterior de los hermanos Guido. Evidentemente, esperaban cubrir un nicho en el mercado de publicaciones destinadas a un publico general hispanohablante, y capaz de circular tanto en la capital europea como en otras ciudades del nuevo continente.

(17) En un retrato de "Manuel Ugarte" (Sux 1911) enviado a la revista anarquista argentina Ideas y figuras. El periodista y escritor anarquista argentino Alejandro Sux evoco la sociabilidad literaria de los latinoamericanos en la capital francesa, y describio la casa de Ugarte como la "meca literaria" de los jovenes desterrados. El contacto asiduo entre ellos puede verse tambien en la correspondencia de Dario o en los bleus intercambiados para darse cita en el mismo dia en los domicilios o cafes parisinos (se conservaron los del archivo de Manuel Ugarte, por ejemplo). Sux residio en Paris entre 1910, cuando fue deportado desde Buenos Aires (por aplicacion de la Ley de Defensa Social que perseguia a los militantes politicos) y 1920. Fue, por un periodo, secretario de Ruben Dario y fundo tambien una revista, Ariel (1912-1913), en la que publico un viejo escrito de Dario sin su autorizacion, lo que le valio una ruptura con el poeta.

(18) Revista de America, no. 13, "Revista de revistas", p. 163.

(19) En el numero 1 aparece al pie de una pagina la mencion del gerente: "Le Gerant: Albert Morisson" (p. 102), otro indicio de la impronta formal y profesionalizante del proyecto.

(20) La revista comparte las caracteristicas materiales de las revistas francesas mas visibles de Paris, y mas leidas en el continente americano. Asi, ademas del tamano, el criterio de numeracion coincide con el de estas revistas culturales francesas de gran divulgacion o con otras denominadas independientes: la paginacion abarca varios numeros, llegando incluso hasta las 900 paginas en algunos casos, tanto en La revue des Deux Mondes como en La Plume y el Mercure de France.

(21) Cada numero de la Revue des Deux de Mondes se vendia a 8 francos, pero contaba con 15.000 abonados en 1910 y 40.000 en 1914, una cantidad excepcional en el periodo (Mollier 2002 ; Loue 2002; Martin 2002). A titulo ilustrativo, tengase en cuenta que en 1913 el precio de las ediciones populares de libros era de 3,50 francos, mientras que cada tomo en una coleccion de obras completas en la editorial Flammarion se vendia a 7,50 francos (Mollier 1988 : 479).

(22) Alcides Arguedas recuerda en sus memorias la siguiente conversacion con Dario sobre Mundial: "Si he aceptado tomar la direccion de ella es porque deseo agrupar lo mas saliente de la intelectualidad de nuestra America. Los propietarios me presentaron una enorme lista de autores franceses y yo la he desechado, porque si quieren hacer una revista para America, americanos la han de escribir. Y tambien espanoles [...]. Por lo demas, los Guido [...] son muy ricos y me pagan bien. Ademas de mi sueldo como director, tengo el veinte por ciento de la venta ..." (Arguedas 1959: 645).

(23) He analizado este aspecto retorico del ensayismo de comienzos de siglo en mi tesis sobre el Itinerario intelectual y literario de Manuel Ugarte. Ver tambien Merbilhaa 2010 y 2011.

(24) Revista de America, a.I, no.1, junio de 1912, pp. 1-3.

(25) Esta intervencion latinista se verifica en la centralidad que ocupa el tema en un paratexto tan visible como el de la contratapa de cada numero: "Cuenta con la colaboracion de notables escritores de America, Francia, Espana e Italia. Aspira a presentar en sintesis el esfuerzo intelectual de los paises latinos de ultramar".

(26) Puede verse esta faceta organizada de la revista, desde sus comienzos, en el modo en que anticipa en varias oportunidades, en un numero, algunos de los articulos que seran publicados en el siguiente, ya sea en pequenas volantas o en las contratapas. Leemos por ejemplo: "En los proximos numeros publicaremos articulos de los senores Jose E. Rodo, Carlos Reyles, Jose Ingegnieros, Carlos A. Villanueva, B. Sanin Cano, Alcides Arguedas, Enrique Perez, Pedro Henriquez Urena, Manuel Galvez (hijo), etc., etc." (no. 1).

(27) Aqui tambien puede observarse la relacion con el modernismo, en la tendencia a historizarse y a describir su propio "movimiento de las letras".

(28) Una interesante huella de la voz de la revista puede rastrearse en las noticias biograficas sobre cada colaborador, que aparecen al concluir cada articulo. La relacion con el modernismo, legible en el poema de Dario que abre el primer numero, queda reforzada por la noticia que la revista, en su voz impersonal, le dedica: "No es necesario presentar a Ruben Dario: es el Precursor (sic), el maestro. Dos generaciones le deben la lirica iniciacion. Al fundar una revista americana, le hemos pedido que honrara la primera pagina con el bello triptico publicado, como solicitaban de los antiguos paladines el espaldarazo los nuevos caballeros en los gloriosos anos de la gesta feudal". (a.I, no.1, p. 6).

(29) Asi, por ejemplo, se presenta a Gomez Carrillo como "Admirado en Francia, en Espana, en America [y] maestro de gracia, de ironia, de prosa musical, para la nueva generacion americana" (no.1, p.12); Oliveira Lima es "una de las mas notables figuras del Brasil moderno" (p. 25).

(30) Resulta pertinente para nuestro analisis la figura del "hombre doble" (productor y a la vez critico-legitimador de otros escritores) analizada por Charle (1998: 89-94) como emergente del proceso mencionado. El autor analiza, en el Paris de fines del siglo XIX, que la necesidad de filtrar el reconocimiento del valor literario de las producciones, era un modo de evitar que este dependiera del puro exito ante el publico, como venia sucediendo, de hecho, como consecuencia el desarrollo de la industria editorial y de la prensa. Si esta situacion habia implicado una fuente de emancipacion para los escritores, en el marco de una desproporcion entre la "capacidad de lectura del publico" y el crecimiento de la oferta de obras, tambien dio lugar a la aparicion de figuras mediadoras entre publico y producciones. Asi, el siglo se fue consolidando como la era de la critica, dado que cada vez mas las obras "legitimas", esto es, las que respondian a los criterios dominantes de valoracion literaria, podian acceder a un publico ilustrado solamente si pasaban por la sancion critica de diarios y revistas, que sancionaban la suerte de una obra, reduciendose notablemente otras practicas tradicionales

del circuito alto, donde los escritores se hacian conocer directamente y en ambitos privados, como la lectura en los salones, la compilacion de poemas de varios autores destinados a un lectorado reducido o la sancion por parte de la Academia.

(31) Se trata de Nuestros poetas jovenes: revista critica del actual movimiento poetico argentino, de Roberto Giusti, aparecido en la Edicion de "Nosotros" en 1911.

(32) Por supuesto, el gesto es tambien revelador de la competencia ejercida entre pares aun en tiempos de confluencia de fuerzas en pos de la acumulacion colectiva de capital simbolico. Pero ademas ilustra bien la omnipresencia, rayana en la obsesion, que tenia la cuestion del mercado de bienes simbolicos para Galvez y su generacion y mas aun, la ambivalencia en torno a las estrategias de atraccion de un publico lector, al que se optaba por desdenar preventivamente.

(33) Tambien puede mencionarse el articulo del escritor y diplomatico Manuel de Oliveira Lima (de quien el indice de la Revista destaca su pertenencia a la "Academia Brazileira") sobre "O Barao do Rio Branco", el entonces recien fallecido Ministro de Relaciones Exteriores de Brasil durante nueve anos (y de cuatro presidentes sucesivos, aclara el articulo). El autor destaca su importancia, mas alla de su pais, "para las dos Americas".

(34) Puede citarse asimismo al diplomatico ecuatoriano radicado en Suiza Pallares Arieta en su articulo dedicado a Les democraties latines de l'Amerique de Francisco Garcia Calderon: "Estas ideas propias mias, que no pueden ser miradas sino como la expresion de un pensamiento general tanto en mi patria como en el Peru, las expongo con toda la lealtad del caballero, con todo el patriotismo de ecuatoriano insospechable y con todo el espiritu liberal de la fraternidad americana, en pleno Paris, centro de la civilizacion latina, y en La Revista de America, dirigida por un peruano. [...] Estrechemonos las manos y avancemos al porvenir por el camino de la paz y del trabajo. Y proclamemos tambien nosotros nuestra doctrina: Hispano-America para los hispano-americanos'" (no. 7, pp. 304-305 subrayado del autor).

(35) El balance del modernismo por parte de la generacion siguiente a Dario, que fue tambien contemporaneo de el, merecera un trabajo aparte. Me limito a senalar aqui la presencia de esta cuestion a lo largo de la revista, como puede verse en el "Manifiesto a la Juventud literaria de America" de Victor Perez Petit (no. 7, diciembre de 1912) o en el articulo del espanol Andres Gonzalez Blanco "Los poetas de America" (no. 16, septiembre de 1913).

(36) En la voz de Jose Astorga, que ocupa una funcion importante en la revista dado que colabora en casi todos los numeros y queda a cargo de la seccion "Revista politica" a partir del numero 2, puede leerse una continua preocupacion por el peso que puedan tener las "reivindicaciones populares" (como senala a proposito del "socialismo agrario" de los "revolucionarios del Sur encabezados por Emiliano Zapata"--no. 5, p. 186) o por la "creciente agitacion obrera" y el "desarrollo ficticio de un socialismo importado" (en su "Revista politica" del no. 3, por ejemplo--p. 250). Un rechazo de las ideas revolucionarias, socialistas, puede verse en otro articulo de Juan Gadea, en el no. 12, sobre "El socialismo en el Uruguay".
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Author:Merbilhaa, Margarita
Publication:Anales de la Literatura Hispanoamericana
Date:Jan 1, 2015
Words:14246
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