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Elvio Gandolfo, El libro de los generos recargado.

Elvio Gandolfo, El libro de los generos recargado.

Buenos Aires, Blatt & Rios, 2017, Coleccion Violeta, 416 paginas

Como la caballeria, que llega justo al final, en el momento en que todo parecia perdido, y revierte el estado de las cosas, los generos llegan a la literatura por distintas vias para sacudirla y transformarla. Esto sostiene Elvio Gandolfo en el prologo a esta nueva edicion, recargada, de su libro de ensayos sobre los generos. El libro de los generos recargado reune su pensamiento acerca de los generos "menores" y de su relacion con la literatura "mayor". Las comillas, que son del autor, senalan el escepticismo con que Gandolfo concibe a esa jerarquizacion y demarcan la politica de reivindicacion de los generos que va a desplegar a lo largo de mas de cuatrocientas paginas. El libro compila textos producidos a lo largo de cuarenta anos. Incluye prologos, notas, resenas y ensayos, ademas de entrevistas. Esta dividido en cuatro grandes capitulos--Ciencia ficcion, Policial, Terror y Literatura fantastica--, cada uno de los cuales comienza con escritos que dan un marco historico del genero e intentan definirlo conceptualmente. Los articulos que les siguen estan dedicados a autores u obras especificos, no solo de la literatura sino tambien del cine. Se echan de menos los tres cuentos que cerraban la primera version de El libro de los generos publicada por Norma en 2007, aunque la abundancia de nuevo material justifica por completo la edicion. La galeria de nombres de autores y de obras que circula por las paginas del libro es interminable. Gandolfo expone--siempre con pertinencia y nunca con pedanteria--la erudicion de los generos que maneja. Se trata, tambien, de un manifiesto de sus gustos como lector y, principalmente, de una referencia inevitable para aquel que quiera sumergirse en la ciencia ficcion (CF), el policial (o la policial, como prefiere Gandolfo), el terror o el fantastico. Toda una biblioteca y las herramientas necesarias para su lectura se van desplegando a lo largo de las paginas.

El capitulo dedicado a la CF ocupa casi doscientas paginas--la mitad del total--y esta compuesto por doce ensayos. Esta preeminencia se corresponde con la incidencia que tiene el genero en la narrativa de Gandolfo: aunque no se admita como un escritor de CF, es mas probable hallar, cuando revisamos las paginas de, por ejemplo, su volumen de cuentos completos--Vivir en la salina--, textos que se acerquen mas a ese genero que a cualquiera de los otros abordados en el libro que aqui nos ocupa. Gandolfo realiza un recorrido por la historia y la prehistoria de la CF y senala como sus fundadores a Verne, Wells y Rosny Aine, que publicaban sus textos en revistas y publicaciones periodicas, marca registrada del genero durante gran parte del siglo xx. A lo largo del capitulo resuena con insistencia el nombre de Philip K. Dick e, incluso, dos ensayos le son dedicados: Doce miradas al mundo de Dick y El testamento de Dick. En lo que respecta a la CF en Argentina, Gandolfo es categorico: "la ciencia ficcion argentina no existe" (p. 37). A pesar de esto, dedica numerosas paginas a realizar breves resenas de los cuentos y novelas que considera podrian formar parte del genero y de aquellos que en algo lo rozan--desde Holmberg, pasando por Lugones, Quiroga, Borges, hasta Gorodischer (la que mas elogios recibe), entre otros cuyos nombres apenas si se escuchan hoy. Por su fecha de publicacion original (fueron publicados entre 1978 y 1981), estos textos de Gandolfo quedan desactualizados con respecto a toda una serie de narradores contemporaneos que rondan el genero de la CF (pensamos en Oliverio Coelho, Marcelo Cohen, Rafael Pinedo o Roque Larraquy). La entrevista incluida en el capitulo, de publicacion mas reciente (2003), no solo no soluciona esa falta sino que, por el contrario, en ella Gandolfo sostiene que la CF argentina "ha pasado de la casi inexistencia a la casi desaparicion" (p. 85).

Una idea atraviesa todo el libro y--aunque se trate de una compilacion de textos dispares en la fecha de su publicacion--le otorga una cohesion teorica que permite concebirlo como una unidad. Se trata de la oposicion dentro/fuera para pensar la relacion entre el genero y los lectores. Gandolfo distingue dos tipos de lectores posibles: el lector fuera del genero, que esta acostumbrado a leer "literatura a secas" (p. 32), y el lector dentro del genero o aficionado. Cada genero tiene sus propias legalidades, sus propias logicas de valoracion que determinan desde que posicion pretende ser leido. En lo que respecta a la CF, la principal diferencia--afirma Gandolfo--estriba en el valor otorgado al contenido y a la inventiva por sobre la forma. Lo importante es que algo "te provoque una especie de salto en la cabeza mientras lees" (p. 81). El libro de los generos recargado es, ante todo, una pedagogia de la lectura. El lector dentro del genero, advierte Gandolfo, "tiene la desgracia de no poder considerar al genero fuera de sus limites" (p. 33); si no se poseen "otros puntos de referencia, se suele caer en la exageracion de considerarlo la unica forma valida de narracion" (p. 33). El lector fuera del genero, por su parte, es incapaz de comprender su funcionamiento ya que lo lee con valores que no son los convenientes. A menudo, para este lector, la CF "resulta a un mismo tiempo excitante en el planteo de sus ideas" y "fallida en sus aspectos expresivos" (p. 35). Un buen lector--se deja entender-deberia colocarse en una posicion intermedia, conociendo el genero desde adentro para poder apreciarlo y no pensarlo simplemente como literatura mal hecha pero, a la vez, sabiendo salirse de el para considerarlo como una expresion posible entre otras y no caer en un acriticismo infructuoso. Quiza El libro de los generos recargado nos permita repensar la produccion literaria del autor y comprender, en primer lugar, su rechazo a que lo cataloguen, sin mas, como un escritor de CF (en mas de una oportunidad encontraremos comentarios al respecto en el libro). Esta posicion intermedia--la conveniente para el lector--es, a la vez, la posicion que elige Gandolfo como narrador para escribir en la frontera de los generos.

El segundo capitulo, dedicado al policial, sobre todo al clasico o ingles, comienza tambien con un panorama historico. Allan Poe, sostiene Gandolfo, "sentaria las bases definitivas del genero" (p. 198) mientras que Conan Doyle implanta una "estabilizacion definitiva de los caracteres reconocibles del genero" (p. 202). Las carencias estilisticas de este ultimo, senala, no son tales cuando se considera esta "labor de ordenamiento, de normalizacion" (p. 202) que realiza con los textos del canon holmesiano. Dentro del genero, esto constituye una virtud--otro ejemplo de como un genero impone sus propias logicas de valoracion. Los ensayos mas destacables de este capitulo son Perdonalos, Marlowe, porque no saben lo que hacen y el articulo dedicado a George Simenon. En el primero de ellos--unos "apuntes de lector" (p. 213)--Gandolfo se despacha con acidez contra la novela negra argentina. El segundo es una semblanza de la biografia y de la obra del prolifico escritor belga, creador de Maigret, uno de los detectives inolvidables de la historia del policial.

En el primer texto del capitulo sobre el terror, la indagacion de su historia pasa a un segundo plano y es relevada por el problema de la definicion del genero. El terror--afirma el autor--, a diferencia de los demas generos que trata en el libro, apunta "a una reaccion corporal" (p. 299) sin que por esto se reduzca a una mera "pornografia de la muerte o la violencia" (p. 313). Las mejores obras del terror--sostiene Gandolfo siguiendo a Stephen King--son aquellas que poseen un trasfondo opaco en el que vibran temores "arcaicos, ancestrales" (p. 298). En Dentro y fuera del genero. Cine y terror se vuelve sobre la idea de que es necesario posicionarse en el interior del genero si se pretende comprenderlo, esta vez para juzgar a aquellos directores que "se le atreven" al terror. El texto sobre Alien, Alien: un falo anda suelto, es el mas arriesgado de todos los que componen el libro. Alli Gandolfo demuestra, en una escritura fragmentaria y laconica, que, ademas de un excelente prologuista y resenador, es un ensayista intrepido.

La literatura fantastica ocupa, por ultimo, el mas corto de los capitulos del libro. La presentacion del genero es, al igual que en el caso anterior, mas teorica que historica y comenta la bibliografia mas conocida sobre el tema, entre la cual destaca Arte y literaturafantastica de Louis Vax, "un libro breve, informativo y practico" (p. 378). El resto del capitulo esta compuesto por seis resenas entusiastas sobre libros del genero fantastico. Gandolfo senala sus preferencias sin reservas, no siempre dando razones para su arbitrio. Un ejercicio--el de repartir caprichosamente sus juicios personales--que practico con ocurrencia en sus Margaritas: textos en los que deshojaba, como un enamorado, los petalos de sus gustos en cuatro mini-secciones: Me gusta muchisimo, Me gusta mucho, Me gusta poco y No me gusta nada. Las margaritas aparecian en la revista La mujer de mi vida y se encuentran compiladas en un libro homonimo publicado por Letra Sudaca en 2015--que se puede leer como complemento del que resenamos aqui--junto a notas breves escritas para el mismo medio en las cuales Gandolfo tenia licencia para escribir lo que quisiera: generalmente--no siempre--optaba por la literatura, el cine y el ambiente que se genera en sus alrededores.

Para finalizar, podriamos definir El libro de los generos recargado con las palabras con las que el propio autor, en el prologo, expresa la intencion de los escritos que reune en el: didactico y entretenido. Gandolfo sabe que ninguno de los dos son significantes que cuenten con prestigio en el ambito de la literatura y la critica academica. Analogo a su politica de reivindicacion de los generos, su rescate de las dimensiones didacticas y de entretenimiento que pueda tener un libro de ensayos constituye un acto de irreverencia. Gandolfo se rie de las convenciones. La carcajada de su rostro reproducido en la tapa del libro (en un estilo que remeda aquel punteado con que las impresoras offset imprimian sus colores en los comics) es el signo de ese acto.

https://doi.org/10.24215/18517811e102
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Author:Berneri, Leonardo
Publication:Orbis Tertius: Revista de teoria y critica literaria
Date:Dec 1, 2018
Words:1878
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