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Elucidacion epistemica e historica del trastorno de la personalidad limite o borderline.

Epistemic and historical elucidation of the borderline personality disorder

Introduccion

La cuestion de como diagnosticar la psicosis o la neurosis ha sido de gran preocupacion y ha estado sujeta a debate en el psicoanalisis, independientemente de la escuela analitica. La escuela de la relacion de objeto, la Ego psychology o la escuela lacaniana, entre otras, han tenido que enfrentarse a casos clinicos catalogados como "dificiles" o incluso "no diagnosticares", entendidos cada uno como problemas diferentes. El como diagnosticar a un paciente tambien ha repercutido, de una manera u otra, en la psiquiatria contemporanea, especialmente en lo que respecta a los trastornos del eje II del DSM-III y el DSM-IV (1). Un paciente puede presentar una personalidad en si intrinsecamente patologica, en lugar de una serie de sintomas en apariencia desconectados o con causalidad externa. Aquel que no presente la sintomatologia clasica de la psicosis, no adhiera al tratamiento o pase por alto los lineamientos y recomendaciones medicas, y continue persistiendo con hospitalizaciones, pasajes al acto o acting out, relaciones interpersonales conflictivas o inexistentes, asi como con actos delictivos e impulsivos y conductas y posiciones extremas, entra en el criterio diagnostico de eje II o trastorno de la personalidad. Esta valoracion se ha convertido en una suerte de comodin cuando se sospecha que hay rasgos, o una personalidad como tal, que serian la fuente generadora del malestar.

Dentro de ese grupo de personalidades patologicas del DSM, hay una que se ha vuelto representativa y se destaca, en cierto modo, como el modelo de estas: la borderline o personalidad limite. Como lo seuala Gabbard (1), las categorias de los clusters A yB de los trastornos de la personalidad del DSM podrian ser subsumidas en las categorias generales de las condiciones borderline, debido a ciertas caracteristicas propias de este trastorno que se situan como un denominador comun en ambos grupos. No obstante, como lo han demostrado muchos autores, entre ellos Lopez et al (2) y Miller (3), ese tipo de personalidades no constituirian un grupo homogeneo, como lo habrian estipulado Kernberg o Kohut.

Las "personalidades limite" son el resultado de una serie de inquietudes del psicoanalisis en sus inicios; se trataba de sucesos relacionados con la cura. Y, por otro lado, son herederas de lo que en la psiquiatria del siglo xixse conocia como las "locuras parciales" (folies partielles) o, tambien, como las famosas "monomanias" de Esquirol, al igual que de la doctrina de las constituciones y de la caracterologia de finales del siglo xix y principios del xx. El objetivo de este articulo es presentar la manera en que se fue instalando en la psiquiatria la idea de personalidades patologicas y, mas precisamente, de como se llego al concepto de organizacion de la personalidad borderline de Kernberg. Para ello, se da inicio con la nocion de las "locuras parciales", las constituciones o "estados fundamentales" de los maniaco-depresivos de Kraepelin y continua con lo que fue la caracterologia de principios del siglo xx. Finalmente, se muestra como el psicoanalisis y los casos que entorpecian o hacian dificil el desarrollo de una cura condujeron a lo que se conoce como la neurosis de caracter, hasta llegar a la "organizacion de la personalidad borderline" de Kernberg (excluyendo los debates con Kohut y los desarrollos posteriores de Kernberg y otros autores). Esta revision historica solo llega hasta la teorizacion inicial y principal que el psiquiatra y psicoanalista desarrollo en su texto de 1967. El retomo la idea de una organizacion homogenea y uniforme, que le permitio cristalizarla como modelo casi unico del paciente con personalidad limite.

Las locuras parciales y los "estados fundamentales" de la locura maniaco-depresiva

Dentro del alienismo de la primera mitad del siglo XIX, la locura se dividio, gracias al trabajo y la autoridad de Philippe Pinel, en "locura general" y "locura parcial". La primera remitia a los delirantes cuyos objetos de delirio se generalizaban, deliraban sobre cualquier tema, mientras que la segunda se trataba de locuras con un unico objeto o unos pocos. A este ultimo tipo de locuras, Esquirol, fiel alumno de Pinel, lo llamo "monomanias" (del griego mono, "uno" y mania, "locura"). Estas, ademas, se presentaban en personas que "sienten, razonan y actuan como todo el mundo" (4). Se trata de individuos que pueden llegar a explicar sus conductas mas extrauas e ideas mas estrafalarias con razonamientos bien elaborados. Esquirol hablo de "monomanias razonantes" y "monomanias sin delirio", presentes en sujetos con conductas impulsivas en ocasiones (tentativas de suicidio, actos delictivos, ideas obsesivas, etc.), pero que no deliraban ni mostraban signos de despropositos ni disociacion; la razon, en apariencia, permanecia intacta hasta cierto punto. En Reino Unido, J.C. Prichard, un contemporaneo de Esquirol, presento en su tratado sobre las enfermedades mentales lo que denomino moral insanity, una forma de locura caracterizada por actos impulsivos, cuasi delictivos y suicidas, pero que no implicaba alucinaciones de ninguna clase y en la que el delirio era secundario y poco influyente del conjunto (5).

Ulysse Trelat publico en 1861 La folie lucide (6), una investigacion que realizo en el pabellon de mujeres del Hospital de la Salpetriere, para la cual entrevisto a "alienadas lucidas" (valga el oximoron), quienes, a pesar de sus propositos desatinados, lograron sostener clara y coherentemente una conversacion la mayoria de las ocasiones. Dentro de los famosos casos de "monomanias razonantes" que hicieron mella durante la primera mitad del siglo XIX, figuran homicidios que conmocionaron a la poblacion, entre los que se destaca el de la infanticida Henriette Cornier, quien nunca justifico su crimen, el cual fue perpetrado sin motivo, sin pasion y sin un trasfondo delirante (7). Segun Foucault, este delito desconcerto a la psiquiatria legal de la epoca, lo que dio cierto peso a la idea de locuras o actos de locura que podian ser parciales o muy discretos y de corta duracion.

Hacia 1884, el medico estadounidense C.H. Hughes hablo de borderland insanities (8) para referirse a locuras parciales o en el limite entre la normalidad y la perdida de la razon. Retomo esa idea a partir de un caso de "locura de duda y de tacto" (insanity of doubt and touch). Esa entidad fue olvidada por mucho tiempo, pero resurgio mas tarde en el medio psicoanalitico norteamericano para referirse al trastorno actual.

La segunda mitad del siglo xixy principios del xxdieron a luz una serie de nuevos diagnosticos en la psiquiatria. La locura maniaco-depresiva de Kraepelin (9), que retomaba la locura circular de Falret, describio una fase de lucidez o "intervalos libres" (tambien llamados periodos de remision) entre fases, o posteriores a prolongadas etapas depresivas o maniacas (o mixtas). Dichos intervalos mostraban pacientes dentro de los limites de la razon y la cordura, pero que podian recaer en cualquier momento. Kraepelin explico los "estados fundamentales" como el conjunto constitucional, temperamental, de personalidad y de caracter que acompairaba a los intervalos libres de la mania-depresion (9), los cuales eran parte intrinseca del paciente, incluso en sus periodos de mayor lucidez, lo que daba la impresion de ser "constitucionales" al sujeto. Hablo de constitucion depresiva, maniaca, irritable y ciclotimica. La primera, caracterizada por una "disposicion permanentemente sombria ante todas las experiencias de la vida" (8); la segunda, por "un estado de animo continuamente exaltado, despreocupado y confiado" (9); la tercera, por una mezcla de las dos anteriores y una extrema susceptibilidad e irritabilidad, y la cuarta, representada por los individuos cuya constitucion oscila recurrentemente entre ambos polos. Esta idea de constituciones psicopatologicas perduro dentro de la psiquiatria germanohablante y, despues, condujo a la formacion de la corriente caracterologica y a una discusion sobre las personalidades patologicas, que se amplian en el siguiente apartado. La locura o formas de malestar parcial daban la impresion de no ser enajenantes, pero si de ser inherentes a los sujetos.

La caracterologia y la psicodinamica: el nacimiento de las personalidades patologicas modernas

Berrios (10) senala que conceptos tales como caracter, personalidad, tipos, temperamento, constitucion, self, rasgo, etc., cambiaron e intercambiaron significados a lo largo de los siglos XIX y XX, permutas causadas por factores de indole cientifico, ideologico y social (10): "Lo que actualmente se llama personalidad se llamo caracter, temperamento y constitucion en el siglo XIX". Como se vio en el apartado anterior, el caso del uso que Kraepelin le dio a "constitucion" en su manual de psiquiatria se acerca mucho a lo que hoy se llama trastorno de la personalidad. Basicamente, durante el siglo XIXlos trastornos del caracter eran aquellos a los que se atribuia un sustrato "organico", mientras que los de la personalidad eran aquellos que reflejaban una alteracion de la conciencia (10). Pero a lo largo de la historia, desde la teoria de los humores de la medicina griega hasta la filosofia y la psicologia, ya se habian presentado propuestas de divisiones en tipos de temperamentos, personalidades, tipologias o caracteres. Igualmente, se habian observado las alteraciones mas comunes y la forma en que se debia abordarlas. Asimismo, existieron muchas clasificaciones de los tipos, humores y caracteres antes de la publicacion del DSM-I.

La obra de Klages es clave para comprender los tipos de caracteres y los fundamentos de la caracterologia (11). Ese autor sehalaba en su obra, cuya primera edicion data de 1910, la gran dificultad que existia para designar las particularidades del caracter y determinar los caracteres esenciales y los puramente accesorios. Ademas, creo toda una base para comprender las constantes estructurales del desarrollo personal, que el clasifico en tres cualidades: la excitabilidad personal de los sentimientos, la excitabilidad personal de la voluntad (temperamento) y la facultad personal de exteriorizacion (la esencia del caracter) (11). A partir de esto concibio una logica constitutiva del caracter sobre la base impulsion/resistencia. Aunque su obra es muy rica en el estudio de las bases fundamentales del caracter, como lo senala Lacan, de todas maneras resultan demasiado complejas para utilizarlas en la clinica (12).

Pero la obra que alcanzo mayor exito fue Las personalidades psicopaticas, del psiquiatra Schneider (13). Fue tal la notoriedad que obtuvo que en la psicopatologia internacional se dejo a un lado el concepto de "caracter" para entronizar el de "personalidad". Hablo de la personalidad anormal desde un punto de vista estadistico como un estado de divergencia del promedio; para el, las personalidades anormales y psicopaticas no eran patologicas en el sentido medico, aunque tuvieran un sustrato organico (10). Hizo una clasificacion en diez grupos psicopaticos que, ademas de constituirse en una "forma de ser" de las personas, podian usarse tambien como diagnosticos. Dicha obra tuvo un impacto importante dentro de la psiquiatria y el psicoanalisis estadounidenses, que desde los anos cuarenta y cincuenta empezaron a interesarse mas por las personalidades como factor perturbador y diagnostico de las curas psicoterapeuticas, como se comenta en los siguientes apartados. No obstante, primero es importante observar como se planteaba al psicoanalisis una inquietud mayor: la dificultad de diagnosticar ciertos casos que se salian de la nosologia psicoanalitica y, otro hecho que se desprendia de esto, los obstaculos del caracter para el desempeno de la cura analitica.

El psicoanalisis y sus problemas

Dentro del psicoanalisis norteamericano comenzo a manifestarse un problema en los anos treinta y cuarenta del siglo pasado, cuando muchos analistas observaban en su practica diaria a ciertos pacientes que no estaban lo suficientemente "enfermos" para ser catalogados como esquizofrenicos, o que no presentaban toda la fenomenologia de la psicosis, pero que se encontraban demasiado perturbados para un tratamiento psicoanalitico clasico (1). Por otro lado, tambien se daban casos de sujetos cuyo caracter bloqueaba o hacia fracasar el desarrollo de una cura. Todos esos pacientes no encajaban dentro de ningun cuadro nosologico transmitido por Freud; los mecanismos de defensa genericos, como la represion en la neurosis, la proyeccion en la psicosis o la denegacion en la perversion, parecian no estar claramente presentes en estos individuos o no se demostraban suficientes para determinar la organizacion psicopatologica. Freud trato de describir el mecanismo psiquico concreto que configuraba e instituia cada una de las organizaciones psiquicas patologicas (14), buscando localizar las constantes e invariantes mas alla de los fenomenos que la psiquiatria y la medicina de su epoca proponian. Esto con el fin de mostrar las diferentes afecciones de la mente como organizaciones estables que se cristalizan con relacion al empleo en el sujeto de diferentes mecanismos defensivos genericos, junto con la patogenia de los sintomas producidos cuando fallan aquellos mecanismos (14).

La teoria de la libido (libido del yo y libido de objeto) y las invariantes patogenicas de las diferentes estructuras psicopatologicas propuestas por Freud, parecian no haber sido suficientes para describir y diagnosticar a una serie de pacientes que rompian con estos esquemas y se salian, en apariencia, de este enfoque estructural. La nosologia freudiana daba la impresion de haberse quedado corta. De alli nacio la idea de la neurosis de caracter, por una parte, como una formacion reactiva del paciente al tratamiento y, por otra, como la idea de una personalidad patologica o sintomatica.

De la neurosis de caracter al trastorno de la personalidad

El termino personality disorder es heredero de un problema planteado al psicoanalisis desde la primera decada del siglo XX: el papel del caracter como medio de resistencia a la cura. En 1908, Freud hablo del caracter ahorrativo, ordenado y pertinaz de ciertos neuroticos obsesivos y lo correlaciono con la incontinencia fecal en la ninez, pues la retencion voluntaria genera un cierto placer en esta zona erogena (15). El erotismo anal demuestra como, a traves de una sobreinvestidura pulsional de zonas erogenas especificas, se puede favorecer el forjamiento de un determinado caracter; en este caso, segun Freud, la tacaneria o la excesiva pulcritud. En la neurosis histerica se observan, por ejemplo, el caracter histrionico tipico, la manipulacion y el desafio, y en la fobia, el rasgo de evitacion (14); ambos se asocian a su vez a diferentes investiduras pulsionales. El caracter seria el resultado de las sublimaciones de pulsiones originarias o formaciones reactivas de ellas (15).

Hacia 1916, Freud destaco las resistencias que el caracter traia consigo a la hora de destacar y analizar el significado de los sintomas y las mociones pulsionales subyacentes durante ciertas curas analiticas. En especial en sujetos cuyo caracter se realzaba durante la cura y entorpecia la posibilidad de una introspeccion del sintoma; el individuo desentendiendose de su rol como agente de su propio conflicto y proyectandolo a un objeto externo, ya sea a alguien cercano, la familia, el trabajo, el destino o, incluso, el mismo analista. Freud mostro el caso de las personas que se consideran seres de "excepcion" y que, por ende, juzgan haber sufrido demasiado y no deben renunciar a un resarcimiento, un placer o un privilegio, asi esta renuncia les signifique una mejora a largo plazo (16). Pero tambien retomo la situacion de los que fracasan ante el triunfo y de los que delinquen por sentimiento de culpa como formas veladas de culpabilidad inconsciente que llevan a situaciones paradojicas.

De igual modo, Abraham publico en 1925 un articulo sobre la existencia de una categoria de pacientes que se resistian a la cura analitica (17). Individuos sin iniciativa personal, que necesitaban ser motivados para todo, incluso para realizar asociaciones durante el analisis. Este autor deja entender que, ademas, y antes de abordar los sintomas neuroticos, se debe tratar y tener en cuenta el caracter de los pacientes.

Reich quiza fuera uno de los primeros analistas en dar una mirada critica a lo que llamo las "resistencias caracterologicas" o "coraza caracterologica" (18). Coraza que aprehende como "mecanismos de defensa que se oponen a los embates terapeuticos". Tendrian una finalidad economica definida: proteccion contra estimulos exteriores y contra impulsos libidinales internos, que mantiene asi un cierto equilibrio, "donde el analisis representa un peligro contra ese equilibrio" (18). Son, por consiguiente, un mecanismo de defensa narcisista que se alza contra la intromision del analista. Para Reich, el caracter cumple en la vida normal la misma funcion que en un analisis: "un mecanismo de proteccion psiquica" o para "evitar el displacer, establecer y mantener un equilibrio psiquico" y "absorber energias reprimidas". Despues de Reich y Freud, este tipo de problema fue llamado por los analistas "neurosis de caracter".

Para Laplanche y Pontalis (19), en esta clase de neurosis no hay formacion de un sintoma claramente aislable, sino que se manifiesta por rasgos del caracter, conductas especificas o una organizacion del conjunto de la personalidad. Las defensas caracterologicas se integrarian perfectamente con el Yo y se diferenciarian del sintoma (en el sentido psicoanalitico), puesto que los sujetos desconocen el aspecto patologico del rasgo de caracter, generalizan o racionalizan, y muchas veces el sintoma se encuentra banalizado o incluso negado, y la "culpa" del malestar subjetivo recae entonces sobre otro objeto. El analista Sauguet (20) habla de tres categorias ligadas al caracter: el caracter neurotico, la neurosis de caracter y el caracter psicotico. La segunda es una forma en que las defensas caracterologicas son rigidas y la "ley del todo o nada marca el modo arcaico de las respuestas del Yo a las pulsiones y los objetos". La tercera es una continuacion de los estados limite en que existen sintomas neuroticos camuflando a un Yo a punto de disgregarse.

Cuando el concepto de "neurosis de caracter" atraveso el Atlantico, fue rapidamente rebautizado, primero como "trastorno del caracter" y luego como "trastorno de la personalidad", guardando el mismo contenido. Dentro del contexto norteamericano siempre se prefirio el significante "personalidad" al de "caracter", especialmente gracias a la obra de Schneider (14). Desde entonces se multiplico dentro de la psiquiatria y el psicoanalisis estadounidenses: se vio que toda entidad clinica afectaba a al menos un rasgo del caracter o de la personalidad que fuera una negacion posible del trastorno mismo. A partir de esa situacion, la psiquiatria y el psicoanalisis de Estados Unidos comenzaron a observar casos especificos que generaban dudas sobre el diagnostico y el tratamiento, y no entraban dentro de la dicotomia diagnostica neurosis/psicosis. Fue entonces cuando nuevas entidades clinicas surgieron de la mano de un puuado de psicoanalistas y psiquiatras en las decadas de los cuarenta y los sesenta del siglo xx. A continuacion se presentan las mas representativas de esas entidades, que desembocaron en la personalidad limite o bordeline.

?Neurotico o psicotico? o el nacimiento de la personalidad limite

Dentro del tema anteriormente expuesto, aparecio una serie de trabajos de autores anglosajones posfreudianos en los cuales se empezo a vislumbrar la idea de pacientes con diagnostico y tratamiento dificiles. Hoch y Polatin observaron en los anos cuarenta lo que denominaron casos de "esquizofrenias pseudoneuroticas" (21): sujetos en apariencia esquizofrenicos, con seudodefensas de tipo neurotico, pero cuyas defensas tipicas esquizofrenicas, como las autistas y la perdida de contacto con la realidad, estaban sutilmente presentes; los episodios psicoticos "pueden estar presentes en ellos pero son de muy corta duracion y la reintegracion es tan completa que, si uno no los ve en el episodio psicotico, uno no podria creer que lo son". Hoch y Polatin detectaron una panansiedad caracterizada por una ansiedad polimorfa de corte neurotico, presente en todo discurso, situacion y conflicto psiquico. Toda la sintomatologia neurotica se manifestaba en estos pacientes: fobias, obsesiones, ritualizaciones o conversiones de tipo histerico. Tambien evidenciaron un pansexualismo en este tipo de casos, que se asimila hasta cierto punto con el material psicosexual de la neurosis.

Tambien, en la misma epoca, la analista Deutsch (22) describio una serie de sucesos en los que los pacientes no presentaban ningun tipo de respuestas ni lazos afectivos, incluso algunos manifestaban una carencia emocional y afectiva propia de la personalidad. Lo paradojico de eso es que dichas personas no vivian esas situaciones como algo perturbador, lo que la condujo a llamarlos personalidades "as if" ("como si"): carecian de genuinidad, apoyadas en identificaciones superficiales que les daban un aspecto de normalidad, pero una vez desechas estas, salian a relucir signos de tipo esquizofrenico.

En 1953, Knight (23) caracterizo igualmente los casos descritos por Hoch y Polatin como personas con disfunciones del Yo, con inhabilidad para planificar de manera realista, adaptabilidad al entorno y las relaciones de objeto bastante debilitadas, incapacidad para defenderse contra impulsos primitivos y una predominancia de pensamientos de procesos primarios sobre pensamientos de procesos secundarios. El los llamo borderline states--aunque no fue el primero en utilizar el vocablo boderline para ese tipo de casos--, refiriendose a casos prepsicoticos o en el limite entre la neurosis y la psicosis. Borderline se referia a un paciente cuyo diagnostico generaba incertidumbre e indecision en el psiquiatra o psicoterapeuta.

A principios de la decada de los sesenta, los psicoanalistas estadounidenses manifestaban una gran dificultad para tratar a una serie de pacientes catalogados como "histericos" o "histeroides" (con cierta sintomatologia histerica), que "generaban incertidumbre, desaliento y falta de interes en los terapeutas" y analistas (24). Debido, en gran parte, a la mutacion sintomatica ligada a cambios culturales (liberacion sexual) en ciertos individuos posiblemente histericos (24), se empezo a hablar de la "inanalizibilidad" o "inadecuacion" de algunos que no resultaban finalmente aptos para el psicoanalisis (25).

Pero no fue sino hasta 1967 cuando el psicoanalista Kernberg (26) dio el primer paso para ensamblar todos los elementos dispersos en la literatura medica sobre la idea de la incurabilidad de ciertas personas y la dificultad de acomodarlas en un diagnostico dicotomico. Expuso una vision clara de lo que seria el cuadro de la personalidad limite o borderline. Hablo de una organizacion de la personalidad limite de pleno derecho, es decir, que se trataba de pacientes con una organizacion o estructura psiquica propia, y no de simples sujetos que fluctuaban entre la neurosis y la psicosis, y quienes, ademas, requerian de enfoques terapeuticos adaptados a su condicion. Kernberg retomo parte de la sintomatologia psiquiatrica y elementos propios de los psicoanalisis relacionados con la corriente de las relaciones de objeto de Klein y la Ego Psychology, para proponer un diagnostico estructural. Por estructural, Kernberg entendia un estudio de los procesos mentales a partir de la segunda topica freudiana: el Yo, el Ello y el Superyo; pero tambien el analisis especifico del Yo como una configuracion de estructuras cognitivas (procesos de pensamiento primario frente a secundario) y defensivas (constelaciones de mecanismos defensivos y aspectos del caracter defensivo) y, finalmente, como una manera de analizar los derivados de las relaciones de objeto internalizadas. El psicoanalista encontro en las personalidades borderline una acentuada debilidad del Yo (ego weakness), que se refiere a falta de tolerancia a la ansiedad, de control de la impulsividad y de canales sublimatorios desarrollados, asi como una acentuada presencia del mecanismo de defensa de la escision que lleva a posicionamientos extremos en el paciente y a una prevalencia de procesos primarios sobre secundarios.

Conclusiones

Como se ha visto, desde los inicios del alienismo se crearon y construyeron conceptos de la locura en los que podian alternar y coexistir estados de razon y de locura en una misma persona. La "monomania razonante" y la moral insanity fueron entidades clinicas forjadas para tal efecto por los principales exponentes de dicha corriente a principios del siglo XIX. A mediados de 1800, Trelat describio igualmente a una serie de pacientes a quienes catalogo de "locos lucidos" o "enajenados lucidos", que mostraban rasgos de personalidad patologicos. Kraepelin, por su lado, expuso los "estados fundamentales" de la locura maniaco-depresiva como constituciones o personalidades propias de ciertos sujetos, en los que se vislumbraban caracteristicas patologicas o que les generaban malestar. Estos pacientes no caian en una enajenacion profunda, pero presentaban formas veladas y discretas de delirio. Parte de esta idea de Kraepelin de las constituciones o de los caracteres se mantuvo en la psiquiatria de finales del siglo XIXy principios del xx; la caracterologia, de la mano de Klages, asi como de muchos otros autores de lengua alemana, introdujo la idea de caracteres y tipos de personalidad con sus propias particularidades, que muchas veces se asemejaban a las afecciones mentales descritas por la psiquiatria: el caso de figura de Schneider y las personalidades psicopaticas.

Las personalidades patologicas entraron con fuerza tambien de la mano del psicoanalisis en sus inicios, en especial la idea del "caracter neurotico" que entorpece y hace dificil la puesta en marcha de una transferencia para el desarrollo positivo de una cura. La reaccion terapeutica negativa fue una preocupacion mayor, que autores como Freud, Abraham y Reich atribuyeron a la presencia de un caracter reacio a los embates terapeuticos. Toda esta idea de la "neurosis de caracter" tuvo un gran impacto dentro del psicoanalisis y la psicopatologia norteamericanas. Se comenzo a ver la personalidad y sus trastornos como elementos mas prominentes para los psicoanalistas a la hora de entender los malestares y la mutacion de las nuevas maneras de sufrir dentro de la sociedad estadounidense (27). Al parecer, la psicopatologia legada por Freud ya no era lo suficientemente robusta para los nuevos casos clinicos.

El problema de los casos clinicos y las curas interrumpidas, atrapadas en un impasse, postergandose o desembocando en pasajes al acto u hospitalizaciones, que generaban cuestionamientos e inquietudes sobre el diagnostico, fueron un interrogante mayor desde los albores del psicoanalisis, y dada la influencia de este en la psiquiatria de mediados del siglo xx, hizo a esta su heredera. Todos estos componentes fueron atribuidos al caracter del paciente hasta llegar a la formacion como tal de una organizacion de la personalidad, para dar, en cierto modo, un rostro y un nombre a aquellos casos dificiles, lo que dio como resultado las personalidades limite o borderline de Kernberg.

INFORMACION DEL ARTICULO

Historia del articulo:

Recibido el 26 de octubre de 2014

Aceptado el 1 de abril de 2015

On-line el 23 de mayo de 2015

BIBLIOGRAFIA

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[1] El trastorno de personalidad borderline, el trastorno de personalidad narcisista o la personalidad histrionica del DSM-III, junto con otros del cluster C, fueron una exigencia de los psicoanalistas estadounidenses a la Task Force de la APA que desarrollo el DSM-III. De este modo se puede ver como la psiquiatria se hace participe y heredera de ese problema diagnostico y de la incurabilidad de la cual hablo mucho el psicoanalisis. Se ve que tanto el psicoanalisis como la psiquiatria se han influido mutuamente en la construccion de su saber.

Diego Enrique Londono Paredes *

Servicio de Consulta externa, Clinica la Inmaculada, Bogota, Colombia

* Autor para correspondencia.

Correo electronico: delp1981@gmail.com

http://dx.doi.org/10.1016/j.rcp.2015.04.001
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Author:Londono Paredes, Diego Enrique
Publication:Revista Colombiana de Psiquiatria
Date:Sep 1, 2015
Words:5404
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