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Eleni Samios-Kazantzaki: La veritable tragedie de Panait Istrati.

Eleni Samios-Kazantzaki: La veritable tragedie de Panait Istrati. Texte presente par Anselm Jappe suivi des correspondances de Panait Istrati avec Victor Serge et Nikos Kazantzaki. Nouvelles Editions Lignes.Imprime en Europe 2013, 344 pp.

Con el texto establecido por los profesores Anselm Jappe y Teresa Ricci, con presentacion y notas de A. Jappe y nota bibliografica de Daniel Leraud, finalmente, despues de 75 anos de haberse sido publicada en Chile, en 1938, por Ercilla (y a 76 anos de haber sido terminada), aparece en el idioma original la obra de Heleni Samiu La verdadera tragedia de Panait Istrati.

Heleni Samiu (1903-2004) coloco su firma al final de su libro al cumplirse dos anos de la muerte de Panait Istrati (1884-1935). Pero su obra no encontro editor en Francia pese a los denodados esfuerzos de Renaud de Jouvenel (1907-1982), intelectual de izquierda, escritor, gran admirador tanto del escritor griego Nikos Kazantzakis (1983-1957), como del rumano Istrati. El mismo ano 1937, o quizas muy a comienzos de 1938, Renaud de Jouvenel viajo a Santiago y se entrevisto con el escritor peruano Luis Alberto Sanchez (1900-1994), entonces exiliado politico en Chile, quien era uno de los directivos de Editorial Ercilla. Esta casa editora habia publicado la novela Toda-Raba de Nikos Kazantzakis y la Vida sagrada de Mahatma Gandhi de Heleni Samiu (y editara luego la novela El jardin de las rocas del escritor griego). Luis Alberto Sanchez acogio con entusiasmo la idea de la publicacion de la obra y la tradujo rapidamente, pues la edicion aparecio en el mismo ano de 1938. Varias decadas despues hubo intentos de publicar el libro en Francia. Prueba de ello es el hecho de Heleni Kazantzaki redacto un "Epilogue", firmado en Ginebra en 1978, y que escribio variantes respecto del texto editado en espanol en Chile. Esas tentativas en vida de Heleni fracasaron.

Ahora, gracias a los esfuerzos del profesor Jappe, ha podido materializarse por fin la edicion del original frances. Pero el texto que logro conseguir no coincide completamente con el que fue traducido por Luis Alberto Sanchez. Como hemos visto, Heleni Kazantzaki reviso su texto e introdujo algunas variantes, agregando y suprimiendo algunas frases y hasta breves parrafos. El manuscrito que tradujo Luis Alberto Sanchez no pudo ser ubicado. Por ello, los editores consignaron las variantes dentro del extenso cuerpo de sus notas, colocadas despues del texto. En cada pagina, con otra numeracion, se presentan las notas del original.

La edicion de la obra de Heleni se complementa con el "Epilogue" de la autora, escrito en 1978; con un extenso "Postface" del profesor Jappe. En este postfacio, se evocan las figuras de Panait Istrati, de Victor Serge y de Nikos Kazantzakis, y se rinde homenaje al escritor rumano por su consecuencia al no vacilar en denunciar la injusticia y la falta de libertad que se habian vuelto parte del sistema instalado por Stalin. Como es sabido, la posicion de Istrati le valio una feroz campana de denuestos y calumnias en su contra y el que se cerraran para el puertas de editoriales que antes le habian publicado sus obras.

Este libro contiene, ademas, dos materiales de gran interes para quienes estudien los temas relativos a Panait Istrati. Son las cartas de Victor Serge y de Nikos Kaantzakis a Istrati. Las del primero van de 1929 a 1931 y las de Kazantzakis van de 1932 a 1935. La ultima esta fechada en Tokio el 22 de abril de 1935, seis dias despues de la muerte del escrito rumano. Victor Serge fue detenido en 1933 y solo fue liberado en 1936, lo que explica la interrupcion de sus cartas a Panait Istrati.

El libro de Heleni Samiu, mas tarde Heleni Kazantzaki, tiene importancia tanto para los estudiosos de Kazantzakis como los de Panait Istrati. Es una especie de cronica del viaje a traves de la Union Sovietica que realizaron en 1929 los dos escritores y sus parejas, Heleni Samiu y Marie-Louise Baud-Bovy, apodada Bilili. La autora presenta la personalidad cautivadora de Istrati, de natural espontaneo, generoso, apasionado, inquieto, gran admirador del regimen sovietico, el cual, para el, hasta los comienzos de la travesia, encarnaba un conmovedor esfuerzo colectivo por construir una sociedad justa y humana. Conocemos sus dialogos con Kazantzakis y sus distintas reacciones ante lo que ven en el pais que recorren. Pero la vision de Istrati se desmorona al conocer la hostilidad de que es victima su admirado amigo Victor Serge (1890-1947), gran luchador, anarquista en sus comienzos, intelectual y escritor de grandes meritos, defensor del regimen sovietico, pero critico a las caracteristicas que le estaba ya imponiendo Stalin con su poder absoluto. En 1928, Panait Istrati habia intervenido por la libertad de Serge, quien estuvo encarcelado por 45 dias. Una atroz injusticia cometida con el suegro de Serge, Roussakov, termino por provocar una reaccion desesperada de Istrati, el cual, despues de fracasadas sus gestiones en favor de las victimas, se marcho de la Union Sovietica y no vacilo en denunciar la injusticia y la falta de libertad que habia visto, en las paginas del primer tomo del libro Vers l'autre flamme. Una feroz campana de calumnias se desato en su contra, por parte de quienes lo habian admirado y habian contribuido a sus grandes exitos literarios. "Desde Romain Rolland [quien lo habia descubierto y apadrinado como escritor] hasta Madelaine Paz [...]--todos consideraron mas comodo arrojar la piedra contra nuestro Istrati y apartarlo como a un apestado [...]. Su patria intelectual, Francia, le cerro las puertas que tanto le gustaba a el cruzar. Entonces Panait se refugio en los brazos de su patria corporal. Estaba enfermo, pobre, tenia necesidad de mimos. Y como la muerte lo apremiaba [su tuberculosis avanzaba a grandes pasos], su mirada ardorosa y desencantada se fijaba en los ninos que lo rodeaban. Y en adelante dirigio sus palabra, calida de vida y amor, a los ninos".

Heleni termino su libro en 1937 con estas palabras, segun la edicion chilena: "Yo creo que en el fondo de su corazon, Panait conservo siempre identica amargura. El era medio oriental y conocia el proverbio: "Si hablas mal de tu casa, ella se desplomara sobre tu cabeza. Su casa fue siempre, antes de que naciera y despues de muerto, Rusia. Hablo mal de ella. Y ella se desplomo sobre su cabeza y lo enterro entre sus escombros. Tal fue la verdadera tragedia de Panait Istrati". Este final del libro deja dudas sobre el verdadero juicio que tenia Heleni de lo ocurrido a Istrati. Porque el escritor no hablo mal de Rusia ni del socialismo, sino del regimen instaurado por Stalin. Cuarentiseis anos despues de haber redactado ese final para su libro, en 1983, en unas lineas entregadas para el numero especial de la revista L'Arc, Heleni Kazantzaki resume su pensamiento definitivo sobre el escritor rumano: "Istrati avait raison".
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Author:Castillo Didier, Miguel
Publication:Byzantion Nea Hellas
Date:Jan 1, 2015
Words:1232
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