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El universo significante en la poesia de Rosamel del Valle (3).

Locus y simbolos

Nos nos interesa demasiado introducir definiciones de tipo aristotelico en este estudio, todavia mas que el propio poeta rechazaba este tipo de clasificaciones, prefiriendo, por ejemplo, el estudio en profundidad de una poetica, como el lo hizo con Humberto Diaz Casanueva en La violencia creadora, hecho en terminos visionarios y epistemologicos.

Usaremos indistintamente los terminos simbolos o locus para indicar, precisamente, los aspectos ontologicos y connotativos de los innumerables personajes rosamelianos para el caso del simbolo, y semanticos (de significacion mas especificamente poetica) en el caso de los locus, un termino que hemos encontrado/acunado precisamente despues de leer y reflexionar extensamente sobre la obra de Rosamel del Valle. Locus y simbolos no son, por lo tanto, excluyentes o diferentes, sino que corresponden a una diferente angulacion critica o estructural del mismo concepto y funcion dentro del texto.

La lampara

La lampara es la figura simbolica favorita y mas frecuente en la obra del poeta. Ya en PBN, la lampara "Un ojo fijo" (PBN, 10) se relaciona con los anchos planos de lo magico" (ibid.). Surge la lampara desde la cotidianeidad, en PBN, en su funcion natural, para establecerse, transmutandose, como simbolo del alma y la luz humana por excelencia desde P en adelante.

Es significativa la aparicion en P de la imagen "lamparas sonambulas recogen la sangre de las estrellas que se corren"(21), porque relaciona lo sonambulo (estado de videncia y de transrealidad) con la imagen de la lampara claramente humanizada. Mas adelante se refuerza esta idea: "Color de lamparas vestidas devenas fijas / En un descenso proximo al sonido / De raices y ojos arrancados de subito / De sangre devuelta por venas de vidrio" (P, 31). Tambien " los relojes y las lamparas bebian [en vasos de color orquidea]" (FC, 34) subrayan la animacion y contenido vital de la lampara.

Refiriendose al entranable amigo/poeta Humberto Diaz Casanueva dice "En mi voz que ha viajado cerca de tu lampara"(P, 46). Lampara seria, pues, el alma, el espiritu, la psiquis en su mas alta concepcion hecha de imaginacion y potencia visionaria, pero tambien otra dimension metafisica mas vasta: "El tiempo translada su lampara de noche / No oida ni vista ... "(P, 52), aunque la figura de la lampara se centra mayormente en el hombre y sus dimensiones interiores. Explicitamente "Es el hombre, una lampara en dos pies / Y dos alas de vidrio y tiniebla alrededor" (P, 69). La lampara es capaz tambien de recoger lo textual, el verbo: "Nada se oia sino el discurso de la lampara" (LVC, 109).

La imaginacion poetica de Rosamel del Valle juega con las posibilidades del vocablo lampara, desplegando hallazgos como " ... inaccesible dicha de las lamparas que pasan / Debajo de mis parpados en un sueno destruido"(P, 79). Las lamparas pueden extenderse a desmesura, "cubren el oido terrestre"(P, 81) y tambien convertirse en vigilantes, defensa de la integridad del poeta: "Oh lampara, oh seguridad distante y siempre / Sangre de mi sueno tendido bajo aguas / En imagen de guardia con armas terribles / Y un helado sol de raices afuera" (P, 83).

Hemos referido en la segunda parte (ver nota 102, segunda parte) la muy importante imagen de la lampara de Lautreamont --citada por el poeta en "Puerta para no pasar"(EJO, 88)-- como probable origen de esta imagen rosameliana. Otros personajes/encarnaciones tambien estan relacionados con la lampara: "Si me devuelvo a la colina donde se deshace mi lampara / Absalon dice la noche ... "(FC, 11).

Las lamparas experimentan el signo magico de la metamorfosis: "Lamparas metamorfoseadas comienzan a andar delante de mi"(LVC, 58). Es un proceso alotropico, de formas reversibles o tautomericas: "Las gentes son lamparas errantes y uno a la vez se metamorfosea en una lampara y pasa a formar fila entre millones de otras lamparas" (SPCR, 10).

Es una imagen --la lampara rosameliana-- en estrecha relacion con lo magico, aun en la forma tradicional y reconocida del genio de la lampara maravillosa: "Con el cantico de la creacion a toda orquesta / Entre bendiciones y maldiciones primordiales / Con el primer soplo en el oido del genio de la lampara"(ECE, 56), "A veces el recuerdo que no es un insecto cruel sino mas bien el enano que habita en la lampara maravillosa" (SPCR, 55).

El poeta es inseparable imagen y reflejo de esa lumbre de maravilla, su creatividad y estro. Solo en su ausencia final, en la muerte" se desviste del laud y de la lampara" (AET, 51).

El poeta, por ultimo, engarza la lampara con figuras de su repertorio, sus simbolos queridos en la unidad del ser:
   Mi sangre es un ruido de tierra removida Por brillantes unas de
   angeles que llaman a las puertas Inutiles y cerradas del Paraiso
   perdido, Memoria mia, amada tiniebla mia, corona de lamparas
   degolladas ?De que cielo regresas, de que agua despiertas? (P, 96).


El olvido/la memoria

En la realidad de la psiquis y tambien del texto rosameliano, el olvido es el lapsus, el interregno, y la memoria es lo visible, el facto, la realidad que el tiempo y el olvido devoran, corroen. El poeta propone una memoria "alegorica" que rescata para si y para su obra lo que de otro modo desaparece. Ella es, por lo tanto, el oficio y el cuerpo mismo del hecho literario, su substrato y su esencia, y a la vez el mecanismo en el que sus palabras se incuban y crecen.

En "La memoria alegorica" el poeta, "aquel que andaba en puntillas" (ECE, 50) postula una continuidad en la existencia terrena, una reencarnacion lirica de edad en edad, hasta llegar a aquel " ... tiempo del tiempo sin tiempo / [cuando] La higuera era sagrada y el hijo seguia al padre / Regocijado por la crueldad del sacrificio"(ECE, 50). Hay una memoria cultural, tantas veces evocada y empleada en sus imagenes ("?La mansion de la memoria es todavia el castillo de Elsinor?"(LVC, 109) y es una memoria viva porque "[en ella] no viven las cosas del mismo modo que mueren en el conocimiento, sonde es muy probable que impere lo concreto de un modo inverosimil"(PBN, 58).

Por lo visto el poeta postula --y creemos que este estudio de su obra ayuda a esclarecerlo-- a un modo diferente del conocimiento, un nuevo epistema, una forma totalizadora que rechace tanto al irracionalismo puro, como al racionalismo linear y restrictivo. Esta "memoria alegorica" es un pilar de este conocimiento, puesto que el poeta crece a traves de ella, se nutre de un pasado seleccionado y fermentado en "reconciliacion" para que en el arbol de la memoria puedan vivir, como afirma, "los pajaros de todas las estaciones" (ECE, 37).

Las llaves

Segun Jose Ramon Heredia (vease texto y nota en pp.11-12), las llaves son instrumentos del misterio y del sueno. No podemos restringir solo a esto la funcionalidad poetica de un locus/simbolo rosameliano, aunque es ciertamente diferente que las llaves tengan una "funcionalidad" que las diferencia de, por ejemplo, la lampara, entidad fisica/metafisica en si misma.

Hay una "llave de los ojos" y una "llave del corazon" (P, 71) sugiriendo que ellas son instrumentos, claves emocionales. Las llaves cumplen su funcion tradicional ("como puertas sin llave en el vacio", P, 78) pero, inmediatamente su significado se proyecta hacia lo existencial/ontologico: "Y el hermano apaga la llave / Flotante del hermano" (ibid.).

La Anciana (figura ambiguamente maternal y terrestre) posee "las viejas llaves del corazon" (EJO, 16) y esta rodeada de la cosmogonia cara al poeta (campanas, angeles) y "debajo de las bocas turbadas / De tanto cavar en la memoria" (ibid). El poeta, que tantas veces escribio y vislumbro la propia muerte, despues de semejante vision afirma que es "Lo que decian tus llaves" (EJO, 19) y "Es la luz de las llaves, huesped mio: / La Anciana de las llaves" (EJO, 60).

Pero tambien la amada puede (o no puede) ser llave, sugiriendo lo contradictorio del alma humana: "Ni eres la llave que cierra pero que no abre./Ni eres la amapola que vierte su iman / En el corazon profundo de la tierra, / Pero estas muerta en una lagrima" (EJO, 72). Si la vida misma es una pregunta, la llave podria ser una forma de respuesta: "El viajero vestido de ardor silencioso / Es la pregunta que ha perdido las llaves" (FC, 9), pero el autor se cuida de guardar, mantener la ambiguedad que nutre y enriquece su discurso.

Hay "Llaves invisibles" (titulo del libro de relatos de 1945) y tambien "llaves para ninguna puerta" (LVC, 23) donde "tal vez las puertas se abran solas y lo que entre / Hablara como la llave de la muerte en la cerradura / De una puerta incendiada por dentro" (LVC, 24). Hay tambien una "Llave de un pais olvidado, /[que abre] el secreto de nombres y personas" (ECE, 22).

?Es pues la llave, como dice Heredia, el "sesamo" ritual que nos franquea la puerta del misterio? Pensamos que si, pero tambien es un misterio mas vasto que el anotado tan justamente por el escritor venezolano en el ano preciso de la muerte de Rosamel del Valle, en 1965.

Es un misterio poetico, si la imagen cabe.

Los imanes

El iman es tal vez el mas singular de los locus rosamelianos. Pertenece, con catastrofe, estropicio, lo tornasol, lampara, a los vocablos predilectos del poeta.

Por su caracteristica de fenomeno polar, perteneciente al ambito del magnetismo fisico, podriamos considerarlo entre aquellos aportes del modernismo y la vanguardia (referirse a lo dicho sobre Herrera y Reissig en la primera parte) y especialmente del creacionismo, cuando se dio rango lirico a elementos fisicos, geograficos y especialmente a los neologismos del progreso tecnologico, todavia visto en modo naive, sin los visos apocalipticos que tomaria posteriormente. 1 Hay un gozo casi infantil en el poeta de la epoca de Mirador , por ejemplo, desplegando transatlanticos, omnibuses, aeroplanos, bicicletas, motocicletas, cinematografos, canchas de futbol, bocinas, ascensores, radiogramas, todos vocablos/conceptos poeticos que, desde luego, se encuentran tambien en Huidobro y de Rokha. (2)

Los imanes entran pronto a la poetica rosameliana, con una connotacion nostalgica ("entre las escasas palabras que me esfuerzo en pronunciar, brilla el iman de algo lejano o perdido", PBN, 64), pero tambien tragica ("el iman de su desgracia me aprisiona cada vez mas uniendome a un suceso completamente ajeno a mi, pero del que yo trataba en vano de liberarme", PBN, 85) sugiriendo que se trata de una polaridad psiquica y de una propiedad/capacidad metafisica insita en las cosas, que el poeta simboliza en el iman, centro polar y generador de un estupor maravillado, o bien develador de lo negativo y funesto, en muy pocos casos. Orfeo invoca: "'Venid, seres del miedo, venid. / Venid, imagenes desgarradas, fuegos tenebrosos; / Mundo brillante de imanes, visiones de los bosques./ Los tuneles crearon la encantada salida' "(O, 128-30), relacionando una vez mas los imanes con una realidad magica, de visiones esplendentes. Mas adelante, la idea se hace explicita: "El iman, nocturno nadador hacia el hombre" (O, 293).

Los imanes tambien pertenecen el ambito de la polaridad erotica: "Hay un iman perdido en tu rostro" (EJO, 46); "Y las cosas en colores que decia esa dama con ojos de imanes"(ECE, 61); de la polaridad terrestre "Bajo los ojos cargados de imanes de la tierra"(LVC, 116), "la amapola que vierte su iman / En el corazon profundo de la tierra" (EJO, 72) y tambien se conecta con el universo rosameliano mas vasto y misterioso, el "reino de los oscuros imanes / A la memoria en gloriosa resurreccion" (ECE, 68), "Se tocaba el iman feliz. El iman con que se va / Y no se vuelve"(EJO, 44) como asi el de la exhaltacion suprema:"Yo con el iman constelado por los himnos del gozo" (ECE, 77).

Cuando el iman va usado como adjetivo (imantado/a) la imagen resultante es equivalente a encantado/a: "florecian las amapolas hacia el Oeste,/ Hacia la torre imantada" (EJO, 44); "ecos de mundos hundidos el tiempo de las ciudades imantadas" (ECE, 47) o "para que el cuerpo siga desinflandose en el corazon de noche imantada" SPCR, 30).

Lo vital del concepto iman va destacado en contraposicion con lo mortal "De la miel pura de la vida imantada y con gotas / De la cicuta amorosa de la muerte"(AET, 57), pero tambien rotundamente, la propiedad del poeta (su canto): "?No debo defender mi llama imantada aun en la amenaza total que parece levantarse de la mirada de las cosas?"(ECE, 33).

Los talismanes

El talisman une lo poderoso natural del iman con la magia sobrenatural. El talisman es la encarnacion poetica de la magia, y es fruto del arbol magico. Para su boda los numenes magicos del poeta "Hicieron florecer los talismanes [y] El perfume invadio el corazon" (EJO, 43).

El sonambulo (encarnacion del poeta) conoce "el arbol que deja caer los talismanes"(FC,75). Tambien el talisman pertenece al mundo nervaliano del sueno, esa "segunda vida" en el poeta cuyo exilio aparece doloroso ya a esas alturas (1956): "No lo digas, sueno de talismanes y tijeras, no lo digas / Ni rompas el sello del amado sol de otro tiempo / Ni te alejes por mi en el ruido que viene a buscarme / Desde el mar fatigado de tanto danzar con tus hijas"(LVC, 10).

La muerte es la ultima pregunta, o la primera respuesta al poeta cuya vida estuvo signada por "errantes talismanes", y cuyas alucinanciones se resuelven en un dialogo con lo basico, lo elemental de la materia:
   Oh cuerpo mio perforado por tinieblas marinas
   Por adioses mas solos y humedos que una lagrima
   Por hechizos de ciencias oscuras y
   Secreta seduccion de errantes talismanes
   ?Se abrio el hoyo alumbrado por ojos?
   ?Se vacio el tiempo en tus venas de vidrio?
   Una forma sin forma--el animal y el silencio
   En el ultimo dialogo con la luz y la piedra.
   (ECE, 74)


Las estatuas

La significacion de las estatuas en la poesia de Rosamel del Valle pareciera configurar una forma relativamente antitetica --con referencia al alma humana-- respecto del simbolo de la lampara, que involucra luz humana, resplandor. La estatua invoca lo arcano, lo petrificado y congelado dentro de nosotros y de las cosas. Lo inmovilizado, detenido en el tiempo dentro de un espacio que es, desde luego, el de la palabra poetica.

La estatua signa lo mortal que nos incumbe, o la muerte que vigila en nosotros desde cada nacimiento en la cadena de las vidas: "Sales en una estatua flotante, en un sueno de lirio y yodo / En una muerte que sigue la lengua de las campanas" (36). El poeta pide "Una mano, una mano, una mano de calor, una mano / Que me libre de tu lluvia de estatuas" (P, 38) y se arrastra o pervive "Entre aires y sospechas y videncias y sobre todo / Entre lo que permanece como estatua y dolor" (P, 45).

La idea del frio y la soledad se refuerza asi: "Oh corazon frio cuya estatua parpadea entre el polvo / Por salas solas y junto a espejos de espanto / Entre conversaciones de personas invisibles / Que entran al traves de las murallas sin Ilamar"(P, 53).

Recordemos que esta idea de la petrificacion en estatua es vastamente usada por la mitologia (los seres petrificados por la Medusa, por ejemplo) y tambien en las sagradas escrituras: la mujer de Lot.

No es extrano entonces que la estatua se asocie generalmente a estados de animo negativos: "Oh colera de mi estatua, permanente sed al borde de todo!"(O, 59). La estatua signa tambien la catastrofica caida de Orfeo: "Mi estatua va de abismo en abismo" (O, 486). Sin embargo, como puede esperarse de la poetica rosameliana, la estatua es un simbolo ambiguo, nunca llega a estereotiparse, por ejemplo, en este caso en el ambito de los simbolos "negativos". Hay una forma solemne y "virtuosa" de ellas: "La estatua es sabia a la luz" (EJO, 13) y esta forma se relaciona con el tiempo que petrifica de por si a los seres: "Los anos son la estatua del amor"(EJO, 31). Pero aun en esta ambiguedad o en la riqueza de la imagen rosameliana, la estatua va asociada a la muerte, unida empero a la imagen del sol (esperanza, luz): "?Se habra abierto ya el tunel final y la agonia / Que me transformara en estatua con un sol en el cuello?"(LVC, 37).

La idea luminosa de lo tornasol --asociada a la imagen vernacula de las alamedas-- se opone claramente a la estatua "?Un ojo fijo? Tal vez y una alameda tornasol con el aire propio de los vivos / Quizas con el temblor en bruma de las estatuas de los muertos", "Llama familiar", LVC 89, destacado nuestro) La imagen de la estatua aparece con menos frecuencia en sus ultimos libros, mientras la idea de la muerte se viste en ellos de creciente ironia.

Estrellas / cometas / meteoros

Si el astronomo (el poeta) es el jardinero cosmico, los astros, planetas, cometas y meteoros son las flores de ese jardin universal de las maravillas, que incluye tambien fenomenos relacionados con ellos, como los eclipses. Este jardin cosmico esta metamorfoseado por el poder del poeta, "jardinero ebrio en conversacion con los planetas" (LVC, 43). Estrella y lampara tienen un significado equivalente en apreciable grado por su identificacion con el alma del poeta mismo ("la estrella que es mi propia respiracion", FC, 49), de su amada ("el recuerdo de aquel dia / Cuando me miro tu estrella", AET, 49) y tambien de los dos: "Y ambos somos los desposeidos de todo / LOs duenos de la bella nada que nos une / Los amos de la estrella celeste que nos separa" (ECE, 71).

La estrella, como la lampara, metaforiza/sublima lo somatico ("la estrella clavada en la piel", ECE, 86) pero tambien es un derrotero, la "llave rosameliana" para signar el misterio gnostico (" el llamado de la estrella del demiurgo", LVC, 66) o para otorgar al poeta su metamorfosis, en medio de su ascension metafisica:
   Nadie ve tu mano con un solo dedo, pero todos
   saben que ella me guia
   Como la estrella fabulosa de los Magos. Y soy el mendigo
   contento
   De su metamorfosis entre la noche y a las puertas de esa
   catedral
   Del dios inconmovible ...
   (LVC, 51-52)


El mismo proceso puede ocurrir de modo inverso, de lo magico y cosmico a lo cotidiano: "Tu sujetas con un hilo invisible la estrella de los magos ...Tu miras la estrella errante de los mundos ... Tu tienes a un hombre con una estrella en la mano" (EJO, 47).

Si bien pertenecen al mismo ambito, hay una diferencia en el uso que el poeta hace, respecto de los cometas y meteoros, que son como centros motores de las imagenes que engendran. Si la llave nos accede a lo maravilloso, cometas y meteoros son la maravilla personificada del universo. El espacio en el que se mueven transgrede todo lo fisico y los convierte en criaturas de la mas pura maravilla poetica ("Es el cometa que viene por la orilla del oceano", LVC, 57) expresada en relacion con el lenguaje (" ?para que discutir / Sobre lo que se dicen los cometas cuando se juntan?", LVC, 74) y se incorporan a "lo suyo" del poeta, en el repertorio vital de su imagineria: "Arde la hora de romper el sello de los anos / La hora en que aparezcan uno a uno los cometas de mis cielos / Aunque nada se del trueno que cuide como a un hijo" (LVC, 112).

El cometa rosameliano, a diferencia de la tradicion popular, es portador de lo insolito y fausto, porque "A causa de seguir bajo las catastrofes / Por ellos el cielo no dio cometas este ano / Ni la adivina pudo encontrar los objetos perdidos" (FC, 39). Pueden encontrarse cometas en el espacio del ser de la amada en "Un reino con la alegria de tus ojos visitados por cometas mientras duermo" (ECE, 23).

Planetas, cometas y meteoros son flores del jardin cosmico: "Ahi / Donde un dia dejo su raiz un cometa / Para suenos de jardineros de manana" (AET, 42) y hay "meteoros deshojandose en el corazon de la vida"(ECE, 39). La amada funciona una vez mas como nexo entre esa imagineria de cosmos/jardin:
   ... solo puedo asomarme al hoyo ardiente por donde sale su
   respiracion para que mis ojos puedan veda a semejanza de una flor a
   traves de las cosas, de un meteoro por el jardin, de una ola en
   viaje por el mar que nos espera. (ECE, 65).


Es "un tiempo/De colinas cargadas de frutos faciles de confundir / Con los meteoros" (FC, 119). El poeta es quien "anima el tambor del mar; el que tiene una nube a la puerta, junto a la mujer en dialogo con el meteoro" (FC, 80), porque en el acto de amor adviene la magna simbiosis ("Y el amor / Jugaba con meteoros debajo de los arboles", EJO, 54).

Los meteoros como encarnaciones sufren las consecuencias del tiempo y --a diferencia de los cometas-- pueden asociarse a imagenes menos festivas: "Cuando se esta de rodillas delante de leones absortos / O se habla por la boca del mar con envejecidos meteoros"(LVC, 23) o "la muerte no lo olvides se adorna los huesos/Con meteoros" (AET, 13).

La vision del cosmos/jardin, como tambien la de la cosmogonia erotica, puede aplicarse a los eclipses: "Cuerpo de cuerdas errantes en una invasion destruida/ Al que se suman arboles y oceanos cargados de eclipses" (P, 23); "Para que siga pasando el temblor de cuerpo en cuerpo / A traves de los eclipses de tu boca y mi boca"(ECE, 77).

El poeta ha logrado reunir en una estrella/alma, una idea de armonia universal, concepto caro a toda su raigambre y deviene, como Marti en "Yugo y estrella", "El que la estrella sin temor se cine / Como que crea, crece!". (3)

Desastres / catastrofes

La "catastrofe tranquila" que es el universo (big-bang, efecto Doppler, fisica sub-atomica) tiene una raigambre poetica pesquisable en Saint-Pol-Roux, (4) fuente mayor de Rosamel del Valle. Sin embargo, la idea del desastre/catastrofe asociados a la belleza, a lo turbulento o cataclismico, aparece ya en Poesia , en la forma de una cita de Mallarme en "El corazon sumergido", poema XX:
      El tiempo camina de rodillas sobre hierbas calientes
   Y el corazon del hombre, en oscuro desastre
   Siente venir la noche de subito por sus venas,

      Lentamente y pesada de lanzas en brillo y angustia.
   (P, 77)


Es una vision sombria, mas acorde con el sentido "normal" del vocablo. En FC, si bien habla de "Los bellos desastres"(titulo de poema, 57), la vida misma es relatada metaforicamente como un viaje sombrio donde "Daniel no nos abre su libro" y los hombres estan separados por el conocimiento, la otredad y "una muerte / De la cual hemos oido hablar por algun tiempo. / Seria lo mismo si sucediera un desastre / En un planeta lejano" (FC, 58). En ECE, por el contrario, el acto de amor es visto como "ardiente desastre de tu cuerpo en mi cuerpo" (ECE, 75).

Las catastrofes conllevan un sentido poeticamente mas ambiguo que los desastres. Hay una personalizacion de ellas, y el poeta dice que "No hay que hablar en voz alta con las catastrofes" (FC, 108) y, ligandolas una vez mas al lenguaje y al logos, "Tu sabes / En cada pensamiento hay una catastrofe" (LVC, 86).

Se asocia mas frecuentemente las catastrofes a la belleza: "Estamos / Desnudos bajo bellas catastrofes" (LVC, 99). Hay una interesante asociacion del diluvio universal (y con ella los pasajeros del arca, los elegidos que portan el fuego prometeico) como catastrofe:
   Me llaman figuras imantadas
   Que portan extranos fuegos en los hombros,
   Vasijas con ida y muerte y mascaras.
   No seria facil desprenderse de ese gozo sin fin
   Ni de esas lenguas de sol y de piedra
   Cuyos signos parece descifrar en parte mi sangre:
   Museos, cementerios, bosques, colinas, templos,
   catacumbas.
   Todos los viajeros del arca absortos todavia y
   Con fuegos levantados en homenaje a todas las
   catastrofes.
   (LVC, 113)


Las ultimas obras del poeta estan prenadas de esta idea transfigurada de la catastrofe, vista ahora como instrumento magico: "Hay un ojo atravesado por un hilo en el reino de los cielos frios, / Juego de las alucinaciones en el bosque encantado de las catastrofes" (ECE, 42). Cataclismo metafisico, silencioso y musical, la catastrofe retoma y metaforiza el misterio eleusiano, y las bipolaridades simbolicas de los mitos antiguos (Eros-Tanatos, Apolo-Dionisio):
   ?No puedo escoger? ?No puedo dividirme
   Para la armonica catastrofe? Pero estoy
   En la plena seduccion y cegado por las luces
   Renovadas de los parpados por terrestres hechizos
   Y aun celebrando la fidelidad a cadenas oscuras
      Debo desprenderme hacia otros ruidos y hacia
   otros espacios
   Hacia dorados calvarios y hacia vidas y muertes
   Donde el gozo es la herida abierta de la tierra.
   (ECE, 82)


La amada esta en el centro de la/su catastrofe: "la mujer sin nombre que me visita a la hora justa de las catastrofes"(SPCR, 12). A la mujer del relato ya mencionado de este mismo libro, cuyas manos desaparecian, la abandonaban por la noche, "le fue imposible dudar de la catastrofe" (32), y se trata indudablemente de un hecho magico.

En Adios enigma tornasol el poeta se invoca:"No lo olvides canta / En el extasis matutino / Canta con una rama encendida en cada mano / Predice las hermosas catastrofes / Sonadas en tu infancia" (AET, 13). En el mismo libro, su conclusion es taxativa, respecto del arte y de su amada/companera:
      Eso eres
   La bella catastrofe y te amo
   Te amo te amo te amo
   Hasta que muera sin truenos
   En el Calvario
   (AET, 31)



Recordemos que en el ideario surrealista, en gran parte comun a Rosamel del Valle, existe el concepto de la "belleza convulsiva" (5) respecto del cual el simbolo/ locus de la catastrofe no seria otra cosa que la encarnacion textual, dentro de la poetica rosameliana.

La metamorfosis

De natural raigambre ovidiana es el simbolo/ locus de la metamorfosis, referido siempre en forma directa o indirecta al titulo del libro mayor del poeta de Sulmona. Rosamel del Valle le otorga, como es caracteristico en el, un sentido muy dinamico, aprovechando al maximo las secretas asociaciones y el poder sugestivo del concepto.

La metamorfosis afecta tanto a los objetos favoritos ("mi noche visitada por algunos cometas en metamorfosis", LVC, 44) como el poeta mismo ("soy el mendigo contento / De su metamorfosis", LVC, 51). En la escala vital y cosmogonica, aparece seguido de una suerte de forma iniciatica: "No hora de regocijo sino recuento de visiones / Como lo hace el destino de noche al abrir el libro de las metamorfosis / Con la estrella en cada uno de sus dedos" (LVC, 113-14). A su vez, el texto de donde proviene esta ultima cita, "Introduccion a una metamorfosis", es una exposicion muy completa de la poetica visionaria del autor, donde juegan simbolicamente los personajes que hemos explorado anteriormente ("Y una lampara con angeles alrededor / Para interceptar las catastrofes", LVC, 111).

La vision comunicable, libro mayor de Rosamel del Valle, como el de Ovidio esta organizado en torno a la metamorfosis, verdadera "fisiologia" de lo visible e invisible, que une a lo orfico, iniciatico o esoterico, con lo naturalmente fisiologico, la vida, la muerte, en un concepto que desafia a las ortodoxias de todo tiempo. El poema en ocho partes "Introduccion a una metamorfosis" cierra LVC, con una profusion de personajes y locus rosamelianos: lamparas, angeles, cometas, "figuras imantadas", catastrofes, el "arbol tornasol", todos reunidos/convocados por el locus central del arca de la salvacion, despues del diluvio en una especie de frenesi visionario resuelto esplendidamente en el texto. Mas adelante estudiaremos el simbolo del Arca en modo especial.

La metamorfosis es la metafora de esa Gran Vida, y esta escrita/descrita por el poeta, porque "[lo] guia el rayo de sol mas parecido a la palabra amor escrita alguna vez entre las estrellas / Hacia la metamorfosis de los signos antiguos, rodeados de la respiracion rescatada a las catastrofes" (ECE, 35).

La metamorfosis ovidiana es, entonces, otra forma alotropica del centro motor de las transformaciones de la palabra rosameliana, y que dentro de su original proposicion poetica buscan resolver su ecuacion, su teorema no euclideano, en la cadena de su propia vida: "Era bello el infierno en la metamorfosis./ ?Entiendes? Animales y pajaros convertidos en paises, en ciudades, en lenguajes." (AET, 56).

Lo magico

Asi como la metamorfosis es el proceso tabulador de la poetica rosameliana, lo magico es la sustancia, la naturaleza del universo, su ambito es aun mas vasto que el de aquella. El logos rosameliano reside, se asienta y levita en "el magico abismo de las cosas" (FC, 53) 6 y es en esa concepcion, ese vasto epistema referido a la naturaleza misma del universo, que el poeta chileno se despliega, y encuentra su razon vital. "El mar sale de la cabeza de los que mueren", dice en "La muerte magica" (ibid.) signando el proceso poetico que nace de una concepcion universal. Se trata de una "magia desmitificada", despojada del aparato taumaturgico /esoterico, para centrarse, desplegarse en la maravilla del lenguaje mismo, refiriendose, necesariamente, a su tradicion dentro del acervo cultural de la poesia y la narracion: "En cada puerta puse mi marca. Mi sangre / Fue la flauta magica a cuya llama se acercaron las fieras"(FC, 120-21).

Partiendo de esta tradicion, como nucleo cristalizador, esta magia es totalmente suya y rebasa ampliamente los parametros de otra literatura catalogada como "magica". (7) Es, si se quiere, una via paralela que busca en el microcosmos una proyeccion del infinito, y viceversa en los
   ... dolorosos ejercicios para que la magia visible derrote a la
   magia menos visible aun cuando cuerpo y espiritu son todavia dos
   arboles ardiendo, simbolo doble de la energia y de la soledad no
   abandonadas del todo entre las amenazas cotidianas.
   (ECE, 13)


Dice John Neubauer, autor citado respecto de Novalis, que este
   ... entrega tambien la base epistemologica del Idealismo Magico: si
   el cuerpo esta mayormente bajo los poderes del alma pero sin
   embargo permanece como una parte, una variacion del mundo empirico,
   se podria recabar conocimiento del macrocosmo a traves de la
   analogia con el conocimiento directo e intuitivo del microcosmos
   que es nuestro propio cuerpo. (8)


Es la idea central de Paracelso 9 y que se desarrolla en Rosamel en terminos, diriamos, exquisitamente literarios.

El uso de los simbolos magicos es personal del poeta. Un ejemplo es "el ciempies encendido" (ECE, 24), transposicion/parafrasis de la zarza ardiendo del epidodio biblico de Moises. Existe una "ley angelica en todo lugar para que el sol pase sonriendo a traves de tu cuerpo" (ECE, 25). El poeta describe 'lo magico [suyo] "y por ejemplo, yo tenla una estrella amaestrada en el jardin"' (ECE, 161) metaforiza una vez mas esa experiencia: "Oh jardin del abismo y tal vez torcida / Luz del hermoso caos --el horno magico comunicante / De cuyas llamas soy el hijo fugitivo por ahora" (ECE, 84). Como en una declaracion de principios, el poeta afirma:
   Quiero una magia mayor, tatuada de signos, una magia de uso
   imposible, una magia semejante a la del corazon en sus momentos mas
   desesperados. Por algo el hombre es un signo y no, como se quiere
   creer, la experiencia manejable y transportable.
   (SPCR, 19).


Por lo tanto es una magia moral, una palabra de honor en el sentido martiano, esta honda busqueda del poeta.

El poeta de los ultimos textos (troglodita, gusano) busca "ciego los hoyos magicos / Que abri con palabras / Angelicamente" (AET, 21). Una vez mas la muerte muestra su cara sonriente. Para completar estas ideas, referirse al personaje / encarnacion del Mago.

El fuego

El fuego es un elemento de fusion, un aglutinante en la poesia de Rosamel del Valle. Tiene origen en la leyenda prometeica, pero como en los otros elementos y simbolos estudiados, su uso es personal, interno a la poetica del autor. Ya en Poesia, la cosmogonia del fuego se despliega, entre las visiones favoritas del poeta:
   Venid ahora, oh tembloroso fuego robado por mi, venid
   Ahora que la sangre inunda la noche y la altura donde la
   estrella
   Pavorosa crece en mi rodeada de visiones y tijeras. Ahora
   Que ya no sueno angeles ni coros, dorados universos,
   Pasos interrumpidos, silencios mortales, luces
   entreabiertas.
   !Venid! Las lamparas de mis muertos te hicieron mio ... Lo
   obscuro
   Palpita y vive, mi piel se cubre de hojas y chispas, mis ojos
   Se hacen maravillosa debilidad, mi boca cria arboles
   Y cuando la terrible delicia del abismo abre sus aguas
   Los espejos profundos me apagan la sed, y me escucho.
   !Venid! El definitivo asombro se despliega a lo lejos,
   Entre secretas cadenas y estatuas de ojo ardiente.
   Mio es por fin el calor. Mia es la cabellera que se corre
   Noche adentro en el sonido de un caballo de fuego.
   (P, "El hombre devorado", XV, 102)


La imagen del caballo, usada por poetas coetaneos como vehiculo o manifiesto literario (Caballo de bastos, Caballo verde para la poesia) 10 es transformada por el poeta en poderoso elemento sugestivo, al unir la pujanza del caballo con el poder alquimico del fuego.

El Orfeo rosameliano distingue este caracter y lo signa como el don privilegiado del poeta: "roca de fuego de mis sienes"(O, 41); "Brasa de la lengua,/ Timido tesoro" (O, 177-78); "Vuestro fuego endurece; el mio es la boca, la frente"(O, 201). Los atributos del poeta, voz y pensamiento, son ligados al fuego, a diferencia del "pais sumergido, dueno de los duelos, del martirio / De los abismos feroces, de los signos sin lengua" (O, 188-89). Lo prometeico es tambien lo orfico, y el fuego es claramente la energia y la luz del pensamiento, que el poeta elabora/crea en lucha con las tinieblas.

Hay un fuego que se genera en la palabra, pura energia del logos, y esa operacion ultraprometeica la describe Fernando Burgos respecto de Julio Cortazar quien, como Rosamel del Valle, desde un angulo diverso propone
   incendiar el lenguaje, reconstitucion desde el Cero: la imagen del
   diluvio como aniquilacion y purificacion es inutil en el texto,
   deslava la tinta que recubre la interseccion de infinitas
   escrituras. Fuego y juego, otro cruce metaforico de erosion y
   erotismo, roce de los cuerpos y de los signos con desgaste de
   friccion y fruicion. (11)


Tan importante es el fuego que Rosamel, en un esfuerzo por incorporar lo ritual, lo magico y lo sacral al fenomeno poetico en si, titula Fuegos y ceremonias a uno de los libros centrales de su obra. Pero arder tambien contiene su contradiccion y ella es que "los angeles saben que arder es perder el cielo. / Les pesa el fuego de las alas" (EJO, 85). El poeta, al cometer el pecado original del conocimiento, pierde un paraiso, pero encuentra otro en el mismo proceso, el poeta que lleva "la corona del rey" (ibid.) y que es "el mago en discusion con la llama"(LVC, 24) mientras que "el gozo del sabio es ser un insecto clavado en el muro"(ibid.).

Magia / alquimia / fuego prometeico son parte de un proceso indivisible: "Lo terrible es abrir todavia los libros magicos / Y arder sin morir como el alquimista"(LVC, 30). El fuego rosameliano es faustico, el poeta tiene la capacidad de "arder sin morir". El fuego es quien "tiene la palabra real:"Y cuando habla el fuego / Los angeles han vuelto a incendiar el Paraiso"(LVC, 74).

Perdida del paraiso terrenal, ganancia del paraiso poetico: poder de la palabra recuperada donde "Extranas lenguas expresan este olvido"(ibid.) Esa palabra real interesa al poeta, e interesa a nosotros. Su "pequena eternidad / Por una hora y otra hora y un siglo y otro siglo / Cada dia recibida y amada cada dia / Por el fuego de mi palabra ardiente y sin orillas" (ECE, 69).

El sol

El sol seria una inmensa lampara (luz > pensamiento > alma) y el dueno a la vez del fuego que consume lo visible, dejando la palabra intacta. El poeta distingue el sol elemental, "sol nativo, el primer sol, [el] segundo fue el que de algun modo debo diferenciar con el nombre de sol de Nueva York, metamorfoseado, como todo lo que creo descubrir en el exilio, en una especie de ruido ecuatorial estremecedor o de monstruo de cien cabezas ardientes" (SPCR, 13). Hay un heliocentrismo poetico en Rosamel del Valle, cuando se refiere al astro, no como un sujeto/objeto poetico como los estudiados hasta ahora, sino como
   ... este sol bajo cuyo ojo quemante sigo agregando visiones y
   experiencias sin que nada de lo mio se diluya, sin que ninguna de
   mis antiguas visiones y experiencias pierda el brillo y sin que la
   estrella que me sigue dicte para mi desde su escondrijo otra
   escritura que la que yo mismo pueda leer a toda hora en el corazon
   de mi mano reacia al tatuaje. (SPCR, 14)


La estrella que sigue al poeta --estrella martiana-- es suya, el sol le inspira desde lo alto. Pero tambien, en ambiguedad fecunda, es un simbolo diferente cuando el poeta aparta "luces para seguirte / Por el oscuro sol que te acompana"(ECE, 22). Hay soles oscuros, que absorben energia, como los black-holes descubiertos o hipotizados recientemente por los astronomos cientificos, sol negativo que se convierte en signo de muerte "sol a mi espalda"(LVC, 37): el poeta se transforma entonces, como Lot, "en estatua con un sol en el cuello"(ibid.)

Es el sol ciego 12 de Humberto Diaz Casanueva, el sol que anuncia, en la poesia, la muerte real del poeta.

La escala de Jacob

En Betel, Jacob tiene un sueno donde los angeles suben y bajan por una escala que une el cielo y la tierra (Exodo 28:11-12). Esta fulgurante imagen sirve para que el poeta chileno despliegue una serie de metaforas relacionadas con el universo magico, lo onirico, y tambien lo mitico historico, la idea de una Arcadia latina, centralizada por ejemplo en Tivoli donde la escala es la escala acuatica de las fuentes romanas. La referencia va mas adelante.

La escala de Jacob es un locus que aparece temprano en los libros de Rosamel. En P se senala una "escala de relampagos" (10) y una "Escala de los suenos" (titulo de poema, 15) donde "la escritura del dia extiende su piel de algas rumorosas / Y sangra al pie de esta pagina muerta al despertar" (ibid.) reforzando la idea de unir la magia a lo textual. Sin referirse especificamente al episodio biblico, ella seria "una escala magica [que] conduce y devuelve entre musicas / Y fuegos y aureolas y cuerpos despavoridos / En la potencia inutil y en el sueno realizado, / Mas bello y magico que la ola dentro del mar"(P, 73).

En Orfeo aparece una "Magica rueda del mundo movida por sonambulos" (O, 455) ligando posiblemente las ideas de escala y rueda, elementos magicos de los llamados Coney Island en Chile, los parques de entretenciones, lugares de maravilla infantil. La idea del ascenso tambien esta en "la cuerda magica de los faquires" (FC, 119) por donde sube el poeta para luego practicar "descensos profundos al iman de los suenos" (ibid.).

Buscando una caracteristica analogia, el poeta "cree estar en la torre de Babel mientras / Se piensa al mismo tiempo en la escala de Jacob" (LVC, 97) ligando una vez mas magia (la escala) y lenguaje (la Torre y su confusion de las lenguas, ?constituye un acto de modernidad preterita, la primera posible?). Poeta y amada yacen "Dormidos por el cautivo esplendor de la escala de Jacob levantada por el rayo" (ECE, 26) sugiriendo la idea tantrica de un amor magico. Explicitando la union/similitud entre cuerpo femenino y escala
   El resplandor tu amor la vida de tus ojos
   Las escalas de tu cuerpo alumbradas por voces
   Mi transito hacia ti perseguido por aguilas ciegas
   Tu camino hacia mi adornado de musica
   [..]
   En pos de la nostalgia primordial y de las voces
   Que alumbran tus escalas para mi y para que vivas
   De esa pequena muerte sin luces ni raices
   Que a veces te visita para que yo respire.
   (ECE, 81)


La escala santa es un simbolo de ascension espiritual y aparece en el paraiso dantesco unido claramente a la figura de la amada a quien pertenece "la belleza mia que por las escalas / del eterno palacio mas se enciende" (Paradiso, XXI, 7-8). El poeta nombra a Beatriz precisamente en el mismo texto donde aparece la escala magica:
   Y ella decia "Iras". Y yo veia
   La escala de Jacob.
   No Beatriz resplandeciente, Beatriz Ilagada.
   En un cielo sin circulos, en una puerta sin llave.
   ("El amor magico", EJO, 77)


Tambien --y creemos que esta imagen es suficiente para cerrar mas de un circulo-- refiriendose a la colina de Tivoli:
   ... las fuentes, unas sobre otras, armonio bajo el firmamento. La
   mas alta muriendo sobre la mas baja y la mas baja trepando al
   compas de la misma musica hacia la mas alta. Escala de Jacob , las
   tempestades solares la transforman: una desaparece, otra surge y
   sin duda hay una hora en que todas se pierden devoradas por la
   propia transformacion de la colina para la cual la palabra
   encantada careceria de toda significacion puesto que se trata en
   verdad de la propia madre de la magia.

   (SPCR, 11-12, destacado nuestro)


Segun Thomas William Doane (1852-1885), estudioso de la Biblia y autor de Byble Myths (Mitos Biblicos), la escala de Jacob simbolizaria las diversas encarnaciones o transmigracciones de las almas, porque a diferencia de otras religiones, la religion judia aceptada la reencarnacion y de hecho en Bible Myths se dan varios ejemplos: el alma de Elias el profeta transmigro en la de San Juan Bautista, habiendo previamente habitado las encarnaciones de Adan y Noe. Segun Doane, la escalera que empieza en el cielo y baja a tierra y viceversa, sobre las cuales pasan los angeles, simboliza el paso de las almas de una encarnacion a otra y corresponde a la antigua doctrina de la metempsicosis que los judios habrian aprendido en su contacto con otras culturas durante las primeras diasporas, especialmente en Babilonia. (13)

Imagen de una poetica ascensional, que reune varios ambitos caros y cercanos al poeta --el biblico originario, el mistico-dantesco, y el mundo latino clasico y fundacional, simbolizado por las escalas acuaticas de Tivoli-- la escala de Jacob, hallada y formada en el sueno trascendente, recupera corporeidad y razon de existir en la imagineria rosameliana.

El arca/el diluvio

La figura del arca se presenta en la fase madura del poeta, esto es en los poemas mayores de LVC, donde aparece asociada a una eventualidad personal de gran trascendencia en su vida, el exilio, como tambien al principio fundamental de la metamorfosis ovidiana/rosameliana, que culmina precisamente en el texto que cierra el libro: "Introduccion a una metamorfosis".

El exilio personal, la busqueda de la Arcadia / Tracia del Pacifico como un paraiso perdido que se intenta recuperar, el descenso /ascenso orfico en busca de la amada recuperada a traves de los personajes que la fundamentan y recrean en su texto (la Extranjera, Euridice), son elementos todos que convergen y se concentran en el simbolo o alegoria central del Arca, que el poeta vislumbra e identifica con la salvacion personal y final en la "Vejez, plato transparente [que] servido esta delante de ti, [porque] la existencia es el hambre saciada" (O, 672/3). Rosamel se aproxima al regreso definitivo a su pais, y el Arca es el principio filosofico y la idea poetica que mejor sirve para expresar esa fase de su existencia.

Como con los otros "personajes" de su poetica, la idea del Arca esta solidamente anclada en el bagaje cultural de Rosamel. El origen del Arca como mitema lo podemos remitir no solo a las correspondientes referencias biblicas del Genesis, sino tambien a su correspondiente babilonico, la epica del Gilgamesh (Tabletas IX-X), donde Upnapishtim (el equivalente de Noe) sobrevive a la destruccion cosmica mediante la construccion de un arca.

Tambien en el texto sagrado del zoroastrismo, el Avesta, se senala que la divinidad Ahura-Mazda habla a Yima (Noe) previniendole de una destruccion total producto del hielo (Avesta : Vendidad, 22 en adelante) lo cual revela una interesante asociacion con una posible tradicion inmemorial del diluvio como relato/ testimonio de la epoca del deshielo en la ultima edad glacial del planeta, en un periodo prehistorico.

Rosamel no podia dejar de ser sensible a este mitema tan trascendente desde el punto de vista humano, y lo supo aprovechar literariamente en forma excepcional, incorporandolo como una idea complementaria a la del proceso orfico y la metamorfosis ovidiana, en terminos que narran el fin de su odisea personal. Asi el arca se contrapone al diluvio, el refugio patrio al exilio, la salvacion a la muerte: "Mientras descienden del arca las ovejas / Con el cielo metamorfoseado entre las lanas" (LVC, 112).

El final de "Introduccion a una metamorfosis", invoca a todos los simbolos favoritos del poeta, desde Orfeo y Euridice a los cometas, los imanes y las catastrofes: "El ojo del astronomo rodeado de animales siderales / Los anos colgados de los cabellos bajo el arbol / El viajero sentado al sol en uno de los costados del arca" (LVC, 116).

Notas al capitulo

(1) En la tradicion latinoamericana esto es menos notorio, aunque Rosamel del Valle y tambien Neruda han ironizado sobre la tecnologia. Nicanor Parra en textos como "Los vicios del mundo moderno" o "La vibora" (Poemas y antipoemas , 1954) se acerca a la vision del caos industrial y la degradacion ecologica presentada por los norteamericanos de la llamada beat generation (Allen Ginsberg, Gregory Corso, Lawrence Ferlinghetti) y de Henry Miller en Air Conditioned Nightmare.

(2) Referirse a los ejemplos citados de estos autores en la segunda parte.

(3) Marti, 1982: 119-120.

(4) Briant, 1952.

(5) Nadja de Andre Breton termina con el aforismo definitorio "La beaute sera CONVULSIVE ou ne sera pas" ("La belleza sera CONVULSIVA o no sera"). Breton, 1964: 189.

(6) El poeta chileno Gonzalo Millan, en una presentacion en Santiago (1973) al explicar aspectos de su poetica dijo "cada cosa, cada objeto es un abismo". Esta vision dramatica de la materia lo acerca a la vision rosameliana, asi como sucede, por ejemplo con Waldo Rojas y Raul Zurita.

(7) Nos inclinamos por una concepcion mas abierta, que incluya tanto el llamado "realismo magico" como el surrealismo y la literatura llamada "fantastica"; mas que una simple clasificacion de genero, nos referimos a una actitud, una capacidad de percepcion de realidades opuestas o paralelas, expresada especificamente en el poder de la metafora.

(8) Neubauer, 1971: 64.

(9) Philippus Aureolus Teophrastus Bombastus Von Hohenheim, llamado Paracelso (1493-1591), medico, cirujano, alquimista, estimulo el desarrollo de la quimica farmaceutica, disciplinas y artes todas que fueron "subproductos de su ensenanza central, que a menudo encolerizaba a sus contemporaneos y que aun hoy resulta polemica. Su premisa basica 'la Magia es una sabiduria oculta, la razon es una gran locura descubierta' expresa bien su ensenanza y su declaracion 'la imaginacion resuelta lo puede realizar todo' refleja sus concepciones magicas". (Encyclopaedia Britannica, Macropaedia 1983: XlI, 983).

(10) Revistas dirigidas por Pablo Neruda: Caballo de bastos (1925) publicada en Santiago; Caballo verde para la poesia aparecio en octubre de 1935 en Madrid. Recuerdese tambien "Caballo de los suenos" y "Galope muerto", metaforas de corceles cosmico literarios en Residencia en la tierra, 1

(11) Burgos, 1985: 97.

(12) Diaz Casanueva, 1966. Libro dedicado a la memoria de Rosamel del Valle.

(13) Doane, 1971: 42-47 y 104.
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Author:Castellano Giron, Hernan
Publication:Cyber Humanitatis
Article Type:Ensayo critico
Date:Mar 22, 2005
Words:8605
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