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El teatro y el principe. La representacion del rey en la Henriada de W. Shakespeare.

The Theatre and the Prince. The representation of the king in Henriada of W. Shakespeare.

1. Introduccion

El teatro isabelino (1558-1625) era de corte popular, ya que a las representaciones acudian principes y campesinos, hombres y mujeres, porque el acceso estaba al alcance de todos. El establecimiento de teatros publicos, grandes y economicamente provechosos, fue un factor esencial para su exito. Si bien este tipo de espectaculo sufrio diversas regulaciones por parte de las autoridades, gozaba en cierta medida de independencia en la exposicion de tematicas e ideas, si tomamos como parametro de comparacion el teatro posterior (de la epoca de los Estuardo) el cual fue un entretenimiento cortesano y controlado por la corona. Estas particularidades del teatro isabelino contribuyeron a la proliferacion de un numero importante de obras teatrales, destacandose por su calidad la obra de C. Marlowe y W. Shakespeare. Y en este sentido, lo vuelve un terreno interesante de indagacion sobre las problematicas del poder politico en la Inglaterra de fines del siglo XVI y principios del siglo XVII.

Como senalabamos, estos espectaculos estuvieron desde un principio bajo la lupa de las autoridades, pues eran espacios donde se representaban todo tipo de situaciones, vinculadas a cuestiones sociales, politicas o religiosas. Ya en las primeras decadas del siglo XVI, en una Inglaterra impactada por los conflictos de la Reforma protestante, las companias ambulantes del momento tomaron parte en las controversias religiosas. En consecuencia, las autoridades fueron interviniendo mediante diversas regulaciones que intentaban disciplinar el tipo de representaciones que se desarrollaban, como por ejemplo en 1533 cuando a traves de una proclama se prohibio la puesta en escena de interludes referentes a la discusion religiosa y doctrinal que se estaba desarrollando (Bruger, 1959:29).

Luego en 1572, ya bajo el gobierno de Isabel I, aparece una nueva ley que reglaba la actuacion de los actores y dramaturgos, los cuales debian agruparse en companias bajo la tutela de un noble, y quienes quedaran por fuera de esta reglamentacion serian considerados a partir de entonces marginales y vagabundos. En 1583 se produce una de las regulaciones mas importantes en este campo: la exclusion de los teatros de la ciudad de Londres. Las autoridades de la ciudad en ese momento, en su mayoria puritanas, deciden que las companias teatrales (consideradas por aquellas como reductos de mala reputacion) debian trasladarse hacia la periferia de la ciudad. Este hecho genero que se incrementara la con struccion de teatros estables, como el The Theater el primer edificio construido ya en 1576. Dentro de esta logica aparece un proclama real de 1589 que intenta censurar a los dramaturgos prohibiendo tocar tematicas relacionadas a problemas religiosos o de Estado (Astrada Marin, 2003).

Todas estas medidas pertenecen a un intento de acotar un espacio social, que no tenia limites fijos en cuanto al campo de su desarrollo (recordemos que las companias del periodo previo eran ambulantes), asi como tambien en relacion a la produccion de discursos. Este proposito de disciplinamiento produce un nuevo espectaculo, el teatro estable con companias de actores y dramaturgos. Sin embargo, los ambitos de la censura no estaban totalmente establecidos, lo cual permitio una rica y fructifera produccion de obras en las cuales los cuestionamientos al poder politico tienen un importante protagonismo.

Dentro de los autores que reflejan estas problematicas en sus obras se encuentra W. Shakespeare (1564-1616), quien produjo la mayor parte de sus obras bajo el gobierno de Isabel I. En muchas de ellas, entre las que podemos mencionar como mas populares, Ricardo III, Hamlet o La Tempestad, aparecen en primer plano la monarquia y la tematica del poder. Reyes, reinas, principes son representados en estos dramas, la mayoria de las veces con cierto sabor amargo debido a los conflictos en los cuales se ven envueltos. Se trata de una realeza que sufria los avatares, los enganos e intrigas de la corte, una nobleza y el pueblo que siempre tenia una palabra de cuestionamiento por el desempeno de sus funciones.

Podriamos decir que esta puesta en escena del poder esta ligada a la propia contemporaneidad del autor, pues fue un periodo durante el cual los debates en torno a la institucion monarquica tuvieron una interesante centralidad. Ya desde las primeras decadas del siglo XVI, la Reforma protestante marco un punto de inflexion en la discusion sobre la monarquia, teniendo como consecuencia, por un lado, la elevacion del poder del rey por fuera de la Iglesia, la idea del derecho divino de los reyes, mientras por otro lado produjo una importante corriente de cuestionamientos sobre los limites de este poder. En este sentido, las teorias monarcomacas y jesuitas, jugaron un rol de suma importancia en los acontecimientos de la epoca, asi como tambien marcaran un antecedente que tendra sus consecuencias de mayor impacto en el siglo XVII.

De esta manera podemos observar como el problema de la legitimidad monarquica; la cual podemos pensar como legitimidad de origen (herencia legitima/usurpacion) y legitimidad de ejercicio (buen gobierno/ tirania) esta constantemente presente en este contexto historico.

2. La tetralogia historica de W. Shakespeare y la representacion de la legitimidad monarquica.

En las cuatro obras historicas que proponemos al analisis, Ricardo II, Enrique IVy Enrique V(ciclo que suele denominarse Henriada) podemos observar la representacion de reyes que son esbozados por el autor de forma grandiosa, aunque superficial. Todas ellas ponen en primer plano la problematica de la legitimidad monarquica, tema tan caro a la propia contemporaneidad del autor, como ya hemos apuntado. Recordemos que Ricardo IIfue producida hacia fines de 1593, y publicada en 1597. La primera parte de EnriqueIVse realizo en 1596 (con licencia para publicarse de 1597), la segunda parte es de fines de 1597 y por ultimo, Enrique V, pertenece a finales de 1598. (1) Las obras guardan entre si una relacion tematica, gracias a una particular seleccion de los acontecimientos ocurridos en Inglaterra entre 1367 y el reinado de Enrique V (fundamentalmente la batalla de Agincourt de 1415).

En Ricardo II se destaca la interpretacion de los acontecimientos ocurridos hacia finales de su reinado, deteniendose particularmente en la cuestion del levantamiento de Bolingbroke y posterior destronamiento del rey Ricardo. Si bien el reinado de Ricardo II ofrecia al autor muchos acontecimientos importantes para ser representados (recordemos los levantamientos de 1380) Shakespeare se detiene en la rebelion y el destronamiento del rey.

La obra se caracteriza por los cambios progresivos que sufre el protagonista a manos del autor, pues en principio aparece Ricardo como un rey contemplativo y reflexivo que intenta rehuir a los enfrentamientos por el bien de los subditos (particularmente al enterarse de diversos hechos de traicion de parte de su circulo de allegados). Pero progresivamente se va produciendo un desenmascaramiento del rey, pues este Ricardo virtuoso va dejando paso a un rey calculador y tirano, que emplea todo tipo de artimanas para conseguir el poder economico que le permita desarrollar sus planes en Irlanda. (2) Esta actitud del rey va cobrando fuerza en los propios discursos de Ricardo y en la mirada critica de algunos de los personajes de la obra secundarios. El momento cumbre de este proceso se desenvuelve en los acontecimientos previos y posteriores de la muerte de su tio, el Duque de Gante, pues tras la muerte de aquel, el rey usurpa sus bienes y titulos desheredando a su hijo Bolingbroke (en ese momento desterrado por Ricardo). (3) Estos actos de usurpacion son los momentos finales de un proceso de mal ejercicio de su autoridad que llevara a los preparativos de la sublevacion. (4)

Por otro lado nos encontramos con el segundo personaje principal, Bolingbroke (el usurpador y futuro Enrique IV), victima del rey y participe de un levantamiento contra este en razon de su legitimo reclamo. (5) La figura de Bolingbroke aparece en la obra como un noble respetado por sus pares y fundamentalmente popular, caracteristica a destacar si comparamos la contraposicion de la imagen del rey. (6) Estos dos elementos habilitan al joven aristocrata a rebelarse contra el rey, sublevacion que a medida que se desenvuelven los hechos, desemboca en la usurpacion del trono.

Si bien son claros los actos tiranicos del rey, nunca deja de mencionarse su legitimidad por herencia, los origenes divinos de su poder, y en consecuencia, es considerada sacrilega toda accion destinada a destronarlo. Pero dicha accion se produce, y el momento mas destacado de la pieza es el destronamiento de Ricardo, escena plagada de ironias ante la condicion real, situacion que intenta representar la naturaleza humana del rey por fuera de los designios divinos y la pompa que la rodea (Mc Leish-Unwin, 1999). Esto es un recurso que encontramos en varias obras del autor, donde la fastuosidad de la monarquia es reemplazada por la cara mas realista y humana del gobernante. (7) Hacia el final de la obra, el destrona miento del rey y su tragico final marcan las vicisitudes que debera enfrentar el ahora rey Enrique. El asesinato de Ricardo es considerado el pecado mayor que recaera en el futuro del nuevo rey y en el de su descendencia. Aqui aparece en la obra la mirada del propio autor, quien vaticina tiempos de enfrentamiento civil, consecuencias que se dieron en el pasado, y que tuvieron como final la Guerra de las Dos Rosas, hecho muy marcado en la memoria colectiva de los ingleses.

Si pasamos a la siguiente obra dramatica, la 1a. parte de Enrique IV, el personaje destacado es Falstaff, otra de las celebres creaciones shakesperianas. Si establecemos una comparacion entre su tematica y la de Ricardo II, podemos observar un cambio en relacion al eje de la tematica politica de las obras. En esta ultima, las cuestiones de la alta politica tienen el protagonismo, pues como ya senalamos, la obra se centra en el propio rey y sus acciones, que tendran como consecuencia su destronamiento. En cambio en Enrique IV, si bien ocupa un lugar importante la problematica de la legitimidad del nuevo monarca, la pieza se centra en la relacion entre FalstafF y el principe Hall (futuro Enrique V), relacion paradigmatica ya que podriamos considerar a FalstafF como un personaje casi grotesco que se desenvuelve por fuera de las convenciones sociales de la epoca, y por fuera de la ley, manteniendo un vinculo de amistad, y podriamos agregar de maestro-discipulo con el futuro rey. En esta primera parte predominan la amoralidad y el humor de los personajes, donde Falstaff y el joven principe alternan con los sectores sociales menos comprometidos con los valores aristocraticos y cortesanos, lo cual imprime a la obra un interesante realismo social (por ejemplo, Bloom, 2008).

Paralelamente, y en forma secundaria, encontramos el problema de la ilegitimidad del rey Enrique. La usurpacion del trono, pero fundamentalmente el asesinato de Ricardo, le generan un remordimiento moral que debera cargar en todo el recorrido de la historia. Su inestabilidad politica se debe a la ilegitimidad del origen de su gobierno y por esto debe combatir continuos levantamientos de su antiguo circulo politico, pues estos, que en el pasado contribuyeron a que tomara el poder, le restan ahora su apoyo considerandose habilitados tambien para ocupar su lugar. (8)

Otra de las caracteristicas de este personaje es su cambio de personalidad. Si Bolingroke aparece en Ricardo II, como una figura pragmatica y popular, un hombre de accion, un heraldo del pensamiento renacentista (Mc Leish-Unwin, 1999: 264), aparece ahora, como un monarca enfermo e inseguro, avasallado por multiples inconvenientes para reinar y preocupado por el futuro de su dinastia. Pero a diferencia de Ricardo II, los levantamientos que sufre Enrique estan orientados por los intereses particulares de quienes los llevan a cabo. Los discursos que legitiman la revuelta son ambiguos, pues se destacan mas las intrigas personales que el mal gobierno del rey. (9) Esto es aun mas claro en la II Parte, tras el levantamiento conducido por el Arzobispo de York. Es interesante la critica que recibe este personaje, pues se ironiza sobre su condicion eclesiastica y su posicion como insurrecto. Podemos senalar que es un argumento que marca un sentido de epoca, en las diatribas entre los poderes seculares y eclesiastico del que Shakespeare se hace reflejo como en tantas otras problematicas sociales. (10)

Otro problema que aparece en la obra es el de la sucesion de la corona. Si bien la herencia legitima al trono recaera sobre el principe Hall, su comportamiento y sus relaciones por fuera de lo esperado para un principe, no lo instalan en un principio como el promisorio futuro monarca. Aqui encontramos un elemento paradojico, pues en contraposicion a los espejos de principes y las convenciones sociales de la epoca sobre la educacion de estos, es educado y acompanado por taberneros y delincuentes, mas cercano al bajo pueblo que a la alta aristocracia. Esta situacion del principe que se conduce con apartamiento de los valores aristocraticos vinculados a la valentia, el honor y la conducta virtuosa constituyen el eje de la critica permanente que se expresa en esta parte de la obra, que sirve como recurso al autor para marcar la transformacion que se ira produciendo en este personaje, (11) pues estas experiencias del principe no seran un obstaculo para que se convierta en el rey heroe en Enrique V. Hacia finales de la obra se destaca la mutacion de Hall, quien paulatinamente va ocupandose con mayor profundidad y compromiso de los asuntos de estado gracias a su buen desempeno en la guerra civil, reivindicandose en su rol de gobernante y convirtiendose en una esperanza para el futuro. (12) Este proceso de transformacion culmina en el momento de su coronacion como Enrique V, pero la situacion mas significativa se produce cuando destierra a su antiguo companero FalstafF, haciendo justicia sin importar los vinculos que lo unian a este personaje, y actuando por lo tanto, desde entonces, como un rey justo y equitativo.

La problematica de la ilegitimidad de la nueva dinastia se resuelve en esta tetralogia dramatica con el ascenso de Enrique V quien, tras un periodo de inestabilidad politica producto de las luchas internas, accede a la corona por herencia legitima. (13) Esta legitimidad le brinda al futuro rey la seguridad de su derecho divino, pero el autor destaca no solo esta condicion, sino ademas su sentido pragmatico y audaz a la hora de manejarse en los asuntos de estado. Tal como le aconsejo su padre antes de morir, las guerras exteriores le brindaran la posibilidad de consenso hacia el interior de Inglaterra, y una manera de evitar las luchas civiles. Enrique V es un rey seguro, virtuoso, un monarca ideal, (14) que pretende el engrandecimiento de Inglaterra. La accion en Enrique V, esta destinada a la representacion de las escenas de la batalla de Agincourt, y a destacar a un rey heroe que no vacila en conducir los destinos de los ingleses. Este rey ideal se halla mas cerca de los valores humanos, que de la divinidad y pompa que le brinda su cargo. (15)

3. Conclusiones

Las cuatro obras tienen como problematica principal la legitimidad de la monarquia, y en este sentido podemos preguntarnos, que tipo de rey aparece en cada obra. En Ricardo II predomina la imagen de un rey tiranico, que si bien ocupa su lugar por ser un rey ungido, sagrado y legitimo por nacimiento, gobierna en su propio provecho, abusa de los impuestos, agota las arcas del estado para mantener una corte suntuosa y derrochona. A la hora de procurarse dinero para las guerras en Irlanda, lo hace de manera injusta, abusando de su poder. Ricardo II parece ser un rey absoluto, que gobierna a su antojo sin respetar las leyes constitucionales del reino. Por otro lado, los origenes divinos de su poder, la sacralidad y la pompa, son mostrados como un simple artificio que oculta las verdades de la lucha por el poder.

Enrique IV, es un rey en transicion entre dos formas de gobernar. La usurpacion al trono y por lo tanto sus origenes ilegitimos le traeran inconvenientes y resistencias que debera enfrentar, sin embargo, no aparece en la obra como un rey injusto o tiranico a la manera de Ricardo. Las rebeliones que debe enfrentar tienen por este motivo otro cariz, y no estan legitimadas como en los tiempos de Ricardo. Pero Enrique es un hombre pragmatico y sabe cual es la solucion a este problema, la sucesion legitima que recaera en su hijo el principe Hall.

En Enrique V nos encontramos con la resolucion del circulo abierto por la usurpacion de Ricardo. Su corona heredada de manera legitima le brinda mayor sustento a su poder, sumado a que nos encontramos con un brillante politico, pragmatico como su padre, justo y equitativo, un hombre de accion. Sus poderes de origen divino aparecen humanizados por el propio rey, pero no por la fuerza de las circunstancias como en Ricardo II, sino como un ejercicio de humildad y de equiparacion con los demas hombres.

Tras el analisis de las obras debemos ahora volver la mirada hacia su contexto de produccion. Tal como subraya Kleber Monod, este periodo historico se caracteriza por la perdida de la confianza publica en los poderes sagrados de la monarquia, y esto se manifiesta claramente en las obras analizadas (Monod, 2001: 51). En estas, la legitimidad del monarca esta sustentada en el buen ejercicio de su gobierno mas que en los supuestos origenes sagrados. Esta concepcion refleja las ideas politicas de la Europa de fines del siglo XVI y comienzos del XVII, cuando se produce el debate sobre el derecho divino y la idoneidad para reinar del monarca. Las teorias acerca de la resistencia a la tirania son un ejemplo de dicha problematica. ?Es posible la resistencia a un monarca legitimo por nacimiento pero tirano en su ejercicio? ?Es posible resistir a un usurpador? El contexto historico marcado por las guerras religiosas habilitara una serie de respuestas a estas preguntas, que seran permeables a las necesidades y los intereses de cada grupo.

En este sentido recobra fuerza el debate sobre el tirano, figura clasica que se encuentra reflejada en las obras analizadas. Ricardo II es recobrado desde un pasado historico marcado por el caracter despotico de su gobierno y su permanente intento de gobernar por fuera del Parlamento y de las leyes del reino (Figgis, 1982: 69). Pero este pasado tambien tenia sus traducciones en el presente, y las tendra mas aun hacia el futuro de la Inglaterra revolucionaria.

Shakespeare trae a su presente hechos del pasado historico de Inglaterra que aun tienen vigencia. Como ya hemos senalado, el teatro fue un campo abierto a las interpretaciones politicas de cada epoca. El caso mas paradigmatico ha sido la representacion de Ricardo II de forma intencional en momentos previos a la insurreccion del conde de Essex (1601). La utilizacion politica de un drama donde era posible destronar a un monarca de derecho divino, marca las expectativas de los hombres que protagonizaron estos hechos historicos. Como senalo la propia Isabel I tras descubrir y ajusticiar a los insurrectos "yo soy Ricardo II?no lo sabeis?" (Astrada Marin, 2003: 47; Kantorowicz, 1985: 51)

Bibliografia

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Bloom, H. (2008). Shakespeare. La invencion de lo humano. Bogota: Grupo Editorial Norma.

Briggs, A. (1994). Historia social de Inglaterra. Madrid: Alianza Editorial.

Bruger, I. T. M de (1959). Breve historia del teatro ingles. Buenos Aires: Editorial Nova.

Clark, W. G. (edit.) (2007). The Works of Williams Shakespeare. Cambridge University Press. vol. 3.

Figgis, J. (1982). El derecho divino de los reyes. Y tres ensayos adicionales. Mexico: Fondo de Cultura Economica.

Holinshed, R. y Harrison, W. (1997). Descripcion de la Inglaterra Isabelina,

Coleccion de Libros raros, olvidados y curiosos. Buenos Aires: Facultad de Filosofia y Letras, Universidad Nacional de Buenos Aires.

Kantorowicz, E. (1985). Los dos cuerpos del rey. Un estudio de teologia politica medieval. Madrid: Alianza Editorial.

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Monod, P. K. (2001). El poder de los reyes. Monarquia y religion en Europa, 1589-1715. Madrid: Alianza Editorial.

Pocock, J. G. A. (2002). El momento maquiavelico. Madrid: Editorial Tecnos.

Skinner, Q. (1986). Los fundamentos del pensamiento politico moderno. Mexico: Fondo de Cultura Economica. 2 Vol.

Wolin, S. (2004). Politica y perspectiva. Continuidad y cambio en el pensamiento politico occidental. Buenos Aires: Amorrortu Ediciones.

Recibido: 21/05/2010 Aprobado: 02/03/2011

Mariela Lucia Ferrari

Facultad de Humanidades y Artes

Universidad Nacional de Rosario

CONICET, Argentina

marielferrari@hotmail.com

(1) Astrada Marin (2003): segun el autor estas obras fueron basadas en las cronicas de Raphael Holinshed (1529-1580), historiador ingles que realizo una compilacion de materiales historicos en dos volumenes, obra denominada The Chronicles of England, Scotlande, and Irelande escrita en 1577, posteriormente revisada y ampliada en 1587. Holinshed y Harrison, 1997.

(2) Rey Ricardo: Iremos en persona a esta guerra y como nuestras arcas, por efecto de una excesiva magnificencia y harto liberales larguezas, se hallan algo vacias, estamos obligados a arrendar nuestro dominio real [...] Ricardo II, Acto I, Escena IV. Astrada Marin (2003) (We will ourself in person to this war and for our coffers, with too great a court and liberal largess, are grown somewhat light, we are enforcd to farm our royal realm....) Clark, 2007.

(3) Gante: pues el que me ha creado sabe cuan enfermo te veo. Me veo mal y te veo mal. Tu lecho de muerte es nada menos que el pais donde yace enferma tu reputacion, y tu, demasiado indiferente a la dolencia, confias tu cuerpo ungido a los cuidados de aquellos medicos que son los primeros en herirte. !Oh! Si tu abuelo, con mirada profetica, hubiera visto como el hijo de su hijo arruinaba a sus hijos, habria puesto tu verguenza lejos de tu alcance, despojandote antes que lo poseyeses del trono que ahora posees para desposeerte a ti mismo. Que, sobrino, aunque rigieses los destinos del mundo, seria una verguenza enajenar este pais, pero cuando todo tu universo consiste ene este pais, ?no es mas que vergonzoso avergonzarlo de tal manera? Tu eres ahora el propietario explotador de Inglaterra, no su rey.

[...]. (Now, he that made me knows I see thee ill; ill in myself to see, and in thee seeing ill. Thy death-bed is no lesser than thy land wherein thou liest in reputation sic,: and thou, too careless patient as thou art, committ'st thy anointed body to the cure of those physicians that first wounded thee,.... O! had thy grandsire, with a prophet's eye, seen how his son's son should destroy his sons, from forth thy reach he would have laid thy shame, deposing thee before thou wertpossess'd, which artpossess'd now to depose thyself. Why, cousin, wert thou regent of the world, it were a shame to let this land by lease; but for thy world enjoying but this land, is it not more than shame to shame it so?. Landlord of England art thou now, not king. [...]. Ricardo II, Acto II, Escena I.

(4) Northumberland.: [...] El Rey no se pertenece a si, sino que esta vilmente manejado por aduladores, y todo cuanto le exijan, meramente por odio, contra cual-quiera de nosotros, lo ejecutara severamente en contra nuestra, de nuestras vidas, de nuestros hijos y de nuestros herederos. ([...] The king is not himself, but basely led by flatterers; and what they will inform, merely in hate, 'gainst any of us all, that will the king severely prosecute gainst us, our lives, our children, and our heirs.)

Ross.: Ha arruinado a los comunes con gravosas tasas, y medio ha perdido sus simpatias; ha impuesto multas a los nobles por antiguas querellas, y casi se ha enajenado sus corazones. (The commons hath he pilld with grievous taxes, and quite lost their hearts: the nobles hath he find for ancient quarrels and quite lost their hearts.)

Northumberland.: [...] Si queremos, pues, sacudir el yugo que nos esclaviza, anadir una pluma a las destrozadas alas de nuestro debilitado pais, rescatar de la usura nuestra corona escarnecida, sacudir el polvo que oculta el oro de nuestro cetro y devolver a la majestad soberana su aspecto natural, adelante conmigo en posta hacia Ravenspurgh [...] ([...] If then we shall shake off our slavish yoke, imp out our drooping country's broken wing, redeem from broking pawn the blemish'd crown, wipe off the dust that hides our sceptre's gilt, and make high majesty look like itself, away with me in post to Ravenspurgh [...) Ricardo II, Acto II, Escena III.

(5) Bolingbroke: "soy un subdito que invoca la ley; se me recusan los mandatarios, y, por consiguiente es preciso que reivindique en persona los derechos a la herencia legitima de mis antepasados" (I am a subject, and challenge law: attorneys are denied me; and therefore personally I lay my claim to my inheritance of free descent.) Ricardo II, Acto II, Escena III.

(6) Rey Ricardo: [...] hemos observado su cortesia con el vil populacho; como sabia insinuarse en sus corazones con humildes y familiares finezas; la reverencia que arrojaba como pasto a los villanos, haciendo la corte a pobres obreros con el artificio de sus sonrisas y el porte de su resignacion en la desgracia, como si quisiera desterrar sus afectos con el. Ha retirado su gorro a una vendedora de ostras; dos carreteros le han deseado la proteccion de Dios, y han obtenido el tributo de sus flexibles rodillas [...] ([...]Observ'd his courtship to the common people, how he did seem to dive into their hearts with humble and familiar courtesy, what reverence he did throw away on slaves, wooing poor craftsmen with the craft of smiles and patient underbearing of his fortune, as 'twere to banish their affects with him. Off goes his bonnet to an oyster-wench; a brace of draymen bid God speed him well, and had the tribute of his supple knee [...) Ricardo II, Acto I, Escena IV.

(7) Rey Ricardo: En nombre de Dios, sentemonos en tierra y narremos tristes historias de reyes desaparecidos, como fueron destronados unos, muertos otros en la guerra [...] Porque en el circulo hueco que cine las sienes mortales de un rey tiene la Muerte su corte, y alli triunfa la macabra burlando suponer y ridiculizando su pompa, concediendole un soplo, una corta escena para jugar al monarca, hacerse temer y matar con la mirada, ilusionandose con su egoismo y sus vanos conceptos, como si esta carne que sirve de antemural a nuestra vida fuera inexpugnable bronce; y tras haberse divertido asi, viene a la postre y con pequeno alfiler atraviesa las paredes de su castillo, y !Adios rey!. Cubrios y no insulteis la carne y la sangre con solemnes reverencias. Dejad a un lado el respeto, la tradicion, las formas, la cortesia de etiqueta, pues no habeis hecho todo este tiempo sino enganarme. Vivo de pan como vosotros; como vosotros, siento la necesidad, saboreo el dolor, necesito amigos. Siendo, pues, esclavo de todo esto, ?como podeis decirme que soy rey? (For God's sake let us sit upon the ground and tell sad stories of the death of kings, how some have been deposed, some slain in war [...] That rounds the mortal temples of a king keeps Death his court; and there the antick sits, scoffing his state and grinning at his pomp; allowing him a breath, a little scene, to monarchize, be fear'd, and kill with looks, infusing him with self and vain conceit as if this flesh which walls about our life were brass impregnable; and, humour'd thus, comes at the last, and with a little pin bores through his castle wall, and farewell, king!. Cover your heads, and mock not flesh and blood with solemn reverence: throw away respect, tradition, form, and ceremonious duty; For you have but mistook me all this while. I live with bread like you, feel want, taste grief, need friends. Subjected thus, how can you say to me I am a king?) Ricardo II, Acto III, Escena II.

(8) Hots.: ... Pero ?es posible que vosotros, los que colocasteis la corona sobre la cabeza de este hombre ingrato; los que en provecho suyo llevais la mancha infamante de una complicidad criminosa, soporteis un mundo de maldiciones, pasando por agentes o viles auxiliares secundarios de las sogas, las escalas o mas bien del verdugo? [...] !Dios me perdone!), habeis hecho al destronar a Ricardo, aquella suave rosa encantadora, para plantar esta espina, esta gangrena de Bolingbroke? ... aun es tiempo de redimir vuestras honras manchadas y restauraros otra vez en el buen concepto del mundo; vengaos del desprecio ultrajante e injurioso de este rey soberbio que dia y noche estudia el modo de corresponder a todo lo que os debe con el sanguinario pago de vuestras muertes. (But shall it be, that you that set the crowne upon the head of this forgetfull man, and for his sake, wore the detested blot of murtherous subornation? shall it be, that you a world of curses vndergoe, being the agents, or base second meane, the cords, the ladder, or the hangman rather? [...] As both of you, God pardon it, haue done)to put downe Richard, that sweet louely rose, andplant this thorne, this canker Bullingbrooke? and shall it in more shame be further spoken, that you are fool'd, discarded, and shooke off by him, for whom these shames ye vnderwent?.No; yet time serues, wherein you may redeeme your banish'd honors, and restore your selues into the good thoughts of the world againe, reuenge the geering and disdaind contempt of this proud king, who studies day and night to answer all the debt he owes vnto you, euen with the bloody payment of your deaths.) I Parte de Enrique IV, Acto I, Escena III.

(9) Hots.: ... poco tiempo despues depuso al rey, le quito la vida. Y, una vez en el trono, abrumo al Estado de tributos [...] rompio juramento sobre juramento, cometio ultraje sobre ultraje, nos obligo a buscar nuestra seguridad en la formacion de este ejercito y a examinar de cerca su titulo, que nosotros encontramos demasiado ilegitimo para que pueda guardarlo largo tiempo. (.In short time after, hee depos'd the king, soone after that, depriud him of his life. And in the neck of that, taskt the whole state [...] broke oath on oath, committed wrong on wrong, and in conclusion, droue vs to seeke out this head of safetie; and withall, to prie into his title, the which wee finde too indirect, for long continuance) I Parte de Enrique IV, Acto IV, Escena III.

Rey Enrique: todas esas cosas, en efecto, las habeis articulado, difundido por las encrucijadas de los mercados, leido en las iglesias, a fin de tenir el manto de la rebelion de algun agradable color que pudiera placer a los ojos de esos inconstantes versatiles y de esos pobres descontentos que, con la boca abierta y frotandose los codos, escuchan la noticia de la barahunda de innovaciones. Nunca hasta el dia necesito la insurreccion de tan bonitos colores para pintar su causa ni de la turba de canallas hambrientos de un periodo de revuelta y confusion. (These things indeed you haue articulated, proclaim'd at market crosses, read in churches, to face the garment of rebellion with some fine colour, that may please the eye of fickle changelings, and poore discontents, which gape, and rub the elbow at the newes of hurly burly Innouation. And neuer yet did insurrection want such water-colours, to impaint his cause. Nor moody beggars, staruing for a time of pell-mell hauocke, and confusion.) I Parte de Enrique IV, Acto V, Escena I.

(10) Wes.: ... Si esta rebelion naciese de por si entre las multitudes bajas y bayetas; si estuviera conducida por juventudes sanguinarias, reclutada entre harapientos y sostenida por ninos y mendigos...; !si, digo yo, esta condenada conmocion se hubiese mostrado bajo su aspecto verdadero, nativo y mas apropiado, vos, reverendo padre, y estos nobles senores, no habrias estado aqui decorando con vuestras nobles dignidades la forma repugnante de la vil y sangrienta insurreccion! Vos, lord arzobispo, cuya sede se afirma sobre la paz civil; cuya blanqueada barba lleva la marca de la mano plateada de la paz. cuyas albas vestiduras simbolizan la inocencia de la paloma y el sacrosanto espiritu de la paz. ?Por que cambiais vuestros libros por glebas, vuestra tinta con sangre, vuestra pluma con lanzas y vuestra lengua divina por una trompeta sonora y una llamada de guerra? (... If that rebellion came like it selfe, in base and abiect routs, led on by bloodie youth, guarded with rage, and countenanc'd by boyes, and beggerie. I say, if damnd commotion so appeare, in his true, natiue, and most proper shape, you reuerend father, and these noble lords had not beene here, to dresse the ougly forme of base, and bloodie insurrection, with your faire honors. You, lord Arch-bishop, whose sea is by a ciuillpeace maintaind, whose beard, the silver hand of peace hath touch'd. ... turning your bookes to graues, your inke to blood, your pennes to launces, and your tongue diuine to a lowd trumpet, and a point of warre.) II Parte de Enrique IV, Acto IV, Escena I.

(11) Rey Enrique: Si yo hubiese sido tan prodigo de mi persona, si me hubiese prostituido tanto a la mirada de los hombres; si hubiese frecuentado un trato tan trivial y ordinario en compania de gentes vulgares, la opinion que me ayudo a poseer la corona hubiera quedado fiel al soberano legitimo y me habria dejado en el oscuro destierro, como un hombre indigno de ser realzado y tendio en consideracion. (Had I so lauish of my presence beene, so common hackney'd in the eyes of men, so stale and cheape to vulgar Company; opinion, that did helpe me to the crowne, had still kept loyall to possession, and left me in reputelesse banishment, a fellow of no marke, nor likelyhood.)I Parte de Enrique IV, Acto III, Escena II.

(12) Ver.: No, por mi alma; nunca en mi vida he oido lanzar mas modestamente un desafio, a menos que no fuese un hermano provocar a otro hermano a los nobles ejercicios y a las practicas de armas. Os ha rendido todos los homenajes que se pueden rendir a un hombre; ha bordado sus alabanzas con una elocuencia de principe, ha hablado de vuestros meritos como una cronica, elevandose siempre por encima de todo elogio como demasiado debil para juzgaros, y, lo que es verdaderamente digno de un principe, ha hecho humilde mencion de si mismo y reprobado con tal gracia su libertina juventud como si hubiera dicho que estaba dotado en aquel instante de la doble facultad de ensenar y aprender. Hizo pause con esto; pero he de declarar ante el mundo, si sobrevive a los peligros de esta jornada, que Inglaterra no habra poseido jamas una esperanza tan hermosa y tan mal apreciado espiritu por las locuras de su juventud. (No, by my soule: I neuer in my life, did heare a challenge vrg'd more modestly, unlesse a brother should a brother dare to gentle exercise, and proofe of armes. He gaue you all the duties of a man, trimm'd vp your praises with a princely tongue, spoke your deseruings like a chronicle, makingyou euer better then his praise, by still dispraising praise, valew'd with you. And which became him like a prince indeed, he made a blushing citall of himselfe, and chid his trewant youth with such a grace, as if he mastred there a double spirit of teaching, and of learning instantly. There did he pause. But let me tell the world, if he out-liue the enuie of this day, England did neuer owe so sweet a hope, so much misconstrued in his wantonnesse.) I Parte de Enrique IV, Acto V, Escena II.

(13) Rey Enrique: ... Ven aqui, Harry, sientate cerca de mi lecho y escucha el postrer consejo que te dare para siempre. El cielo sabe, hijo mio, por que sendos tortuosos y por que caminos indirectos y oblicuos he encontrado esta corona, y no se que cumulo de preocupaciones se han apoderado con ella de mi cerebro. Ella descendera sobre tu cabeza mas tranquila, mas respetada, mejor admitida; porque todo el polvo levantado para adquirirla va a desaparecer conmigo de la tierra [...] Pero hoy mi muerte cambia las cosas, pues lo que no era en mi mas que un bien conquistado por las luchas, te llega a ti de la mas venturosa manera; la corona te corresponde por derecho de sucesion. Sin embargo, aunque estes con mayor seguridad que yo he estado, no te hallas todavia bastante firme, puesto que los rencores tienen fecha reciente. [...] Por eso, Harry mio, tu politica ha de consistir en ocupar a los espiritus inquietos en contiendas extranjeras; la actividad derrochada en el exterior disipara el recuerdo de los antiguos dias.

(... Come hither Harrie, sit thou by my bedde, and heare I thinke, the very latest counsell that euer I shall breath. Heauen knowes, my sonne by what by-pathes, and indirect crook'd-wayes I met this crowne, and I my selfe know well how troublesome it sate vpon my head. To thee, it shall descend with better quiet, better opinion, better confirmation; for all the soyle of the atchieuementgoes with me, into the earth [...] And now my death changes the moode, for what in me, waspurchas'd, falles vpon thee, in a morefayrer sort so thou, the garland wear'st successiuely. Yet, though thou stand'st more sure, then I could do, thou art not firme enough, sincegreefes aregreene [...] therefore (my Harrie) be it thy course to busie giddy mindes with forraigne quarrels, that action hence borne out, may waste the memory of the former days.) II Parte de Enrique IV, Acto IV, Escena V.

(14) Con.: !Oh, cuidado, principe Delfin! Os equivocais con exceso respecto de este rey. Pregunte Vuestra Gracia a los embajadores que le han sido enviados recientemente, y os dira con que gran orgullo escucho su embajada; como estaba bien provisto de nobles consejeros, cuan moderado es en la discusion y al mismo tiempo que constancia terrible muestra una vez tomadas sus resoluciones, y reconocereis entonces que sus extravagancias pasadas no eran mas que la mascara del Bruto romano cubriendo la discrecion con un manto de locura, como los jardineros ocultan el estiercol aquellas semillas que germinaran las primeras y seran las mas delicadas. (O peace, Prince Dolphin, you are too much mistaken in this King: question your Grace the late embassadors, with what great state he heard their embassie, how well supply'd with noble councellors, how modest in exception; and withall, how terrible in constant resolution, and you shall find, his vanities fore-spent, were but the out-side of the Roman Brutus, couering discretion with a coat of folly; as gardeners doe with ordure hide those roots that shall first spring, and be most delicate.) Enrique V, Acto II, Escena IV.

(15) R. Enrique: [...] Porque os participo que el rey no es sino un hombre como yo: la violeta le huele igual que a mi; todos sus sentidos obedecen a condiciones que no son sino humanas; no obstante su ceremonial, una vez que se le desnuda, aparece el hombre exclusivamente, y aunque sus sentimientos hayan subido mas altos que los nuestros, cuando descienden, descienden con las mismas alas. [...] I speake it to you, I thinke the King is but a man, as I am: the violet smells to him, as it doth to me; the element shewes to him, as it doth to me; all his sences haue but humane conditions: his ceremonies layd by, in his nakednesse he appeares but a man; and though his affections are higher mounted then ours, yet when they stoupe, they stoupe with the like wings. Enrique V, Acto Cuarto, Escena I.
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Author:Ferrari, Mariela Lucia
Publication:Trabajos y Comunicaciones
Date:Jan 1, 2011
Words:7038
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