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El sexo y la revolucion: la liberacion lesbico-gay y la izquierda partidaria en Brasil.

RESUMEN

Este articulo emplea la teoria de campos para explicar por que partidos de izquierda en Brasil empezaron a plantear debates sobre la liberacion homosexual a finales de la decada de 1970 y principios de 1980. El concepto de campo cultural permite aportar un analisis tanto cultural como institucional a los cambios en los debates en la izquierda, revelando procesos de impugnacion frecuentemente ignorados en la literatura institucionalista sobre partidos. Cambios en instituciones electorales y la llegada de una nueva generacion de cuadros, especialmente del movimiento estudiantil, alteraron fundamentalmente que y quien era representable en el campo. El surgimiento de una contracultura de jovenes tambien expandio el repertorio discursivo disponible a activistas y sus aliados partidarios, apoyados por debates marxistas en el nivel internacional. En ultimas, esta coyuntura de fuerzas permitio a militantes partidarios impugnar significados historicamente vinculados al cuerpo, la sexualidad, la politica y la vida cotidiana.

PALABRAS CLAVE

Homosexualidad, partidos politicos, izquierda, movimientos sociales, Brasil.

Sex and the Revolution: Lesbian and Gay Liberation and the Partisan Left in Brazil

ABSTRACT

This article draws on field theory to explain why leftist parties in Brazil first broached debates on homosexual liberation in the late 1970s and early 1980s. The concept of a cultural field allows one to bring together both an institutional and a cultural analysis of changing debates in the left, casting light on processes of contestation often obscured in the institutionalist party literature. Electoral institutional changes and the emergence of a new generation of cadres, particularly from the student movement, fundamentally changed who and what were representable in the field. The emergence of a youth counterculture also expanded the discursive repertoire available to activists and their party allies, supported by debates in Marxist circles occurring internationally. This conjuncture of forces ultimately allowed party militants to contest meanings historically attached to the body, sexuality, the political, and everyday life.

KEY WORDS

Homosexuality, political parties, the left, social movements, Brazil.

Sexo e a revolucao: a liberacao lesbico-gay e a esquerda partidaria no Brasil

RESUMO

Este artigo emprega a teoria de campos para explicar por que os partidos de esquerda no Brasil comecaram a levantar debates sobre a liberacao homossexual no --nal da decada de 1970 e inicio de 1980. O conceito de campo cultural permite apresentar uma analise tanto cultural como institucional para as mudancas nos debates da esquerda, revelando processos de impugnacao com frequencia ignorados na literatura institucionalista sobre os partidos. Mudancas nas instituicoes eleitorais e a chegada de uma nova geracao de quadros, particularmente do movimento estudantil, alteraram fundamentalmente o que e quem eram representaveis no campo. O surgimento de uma contracultura de jovens tambem expandiu o repertorio discursivo disponivel aos ativistas e aos seus aliados partidarios, apoiados por debates marxistas no plano internacional. No --nal, esta conjuntura de forcas permitiu aos militantes partidarios impugnarem signi--cados historicos vinculados ao corpo, a sexualidade, a politica e a vida cotidiana.

PALAVRAS CHAVE

Homossexualidade, partidos politicos, esquerda, movimentos sociais, Brasil.

En 1979, la recien fundada comision cultural de la seccion parisina del Comite Brasileno de Amnistia (CBA), una organizacion de exiliados politicos brasilenos, propuso iniciar una serie de discusiones sobre las llamadas demandas de 'minorias', que estaban recibiendo creciente atencion en la prensa alternativa, en una izquierda floreciente y en la sociedad civil brasilena. Herbert Daniel, un miembro de la comision que habia participado en la insurreccion armada contra el gobierno militar y que se volveria uno de los activistas de VIH/SIDA mas importantes de Brasil, propuso empezar con el tema de la homosexualidad porque "los otros temas ya tienen alguna penetracion en nuestra izquierda. Ya estan en discusion" (Daniel, 1979). Es mas, el gobierno militar recientemente habia abierto un caso contra el periodico lesbico-gay Lampiao da Esquina, bajo el Decreto 1077 de la Ley de Prensa, referente a violaciones a "la moral y las buenas costumbres". De hecho, el propio CBA se habia mostrado renuente al tema, rechazando una oferta de organizar un concierto en beneficio del grupo, por parte de un duo de cantantes brasilenos populares en la ciudad, por ser homosexuales (Gabeira, 1981). Finalmente, Daniel justifico el debate asociando la liberacion homosexual a preocupaciones mas amplias de la izquierda: "Es necesario discutir el homosexualismo para entender los prejuicios y no discutir los prejuicios para entender el homosexualismo" (1979).

Los coordinadores del CBA discutieron la propuesta y la rechazaron rotundamente. Sus razones iban desde la hostilidad abierta --no debemos promover la homosexualidad, o la homosexualidad es un vicio-- hasta la mas diplomatica: este tema sirve para dividirnos, no para unirnos. Finalmente, Daniel y otros miembros de la comision, especialmente miembros de la seccion de mujeres, organizaron el encuentro, aunque no oficialmente, a nombre del grupo. La controversia, de cierta forma, es ilustrativa del lugar de la liberacion homosexual en la izquierda brasilena de la epoca. Normalmente incorporado bajo el rubro 'derechos de minorias', el tema, sin embargo, permanecia particularmente estigmatizado en el grupo: de hecho, con frecuencia alternativamente enmarcado junto al aborto, la legalizacion de la marihuana y el trabajo sexual, bajo la categoria 'temas malditos', unidos por la polemica que despertaban y una preocupacion subyacente por el control del cuerpo. En los siguientes anos, activistas del movimiento de liberacion homosexual, que habia surgido en Brasil en 1978, establecieron contactos con diversos partidos de izquierda, buscando resignificar la representacion de identidades lesbico-gay y los permisos y prohibiciones que implicaban. En este articulo, examino los factores que permitieron una apertura hacia el tema por parte de la izquierda partidaria brasilena. Me enfoco principalmente en los debates iniciales, desde finales de los anos 70 hasta principios de los 80, aunque cito algunos momentos mas recientes para resaltar tendencias mas amplias.

Para abordar esta apertura, empleo el concepto de 'campo cultural'. Un campo cultural puede concebirse como una especie de topografia social que incluye a los actores relevantes que la ocupan, estructuras institucionales, creencias, expectativas, identidades, y practicas discursivas comunmente comprendidas aunque impugnadas. Desarrollado por Lewin (1951), es un marco metodologico que permite romper con ciertas dicotomias prevalecientes en las ciencias sociales. Por una parte, crea un puente analitico entre el binario objeto/sujeto, subrayando tanto estructuras sociales externas a los actores, delimitando sus acciones, como los esquemas de percepcion de estos actores y los significados que adscriben a su entorno. Al mismo tiempo, y por ende, el concepto nos permite juntar un analisis cultural e institucional --o constructivista y estructuralista (Bourdieu, 1989)-- revelando microprocesos de conflicto y negociacion que la literatura estrechamente institucional sobre partidos politicos, por ejemplo, puede ignorar (Bourdieu, 1994; Armstrong, 2002; Anheier, Gerhards y Romo, 1995).

Muchos de los intentos de activistas LGBT de cuestionar el estigma pueden entenderse como esfuerzos por ocupar diferentes campos culturales, resignificar identidades estigmatizadas en ellos, y asi, expandir las posibilidades de representacion y practica permitidas en publico sin amenaza de sancion. La izquierda partidaria enfrentada por activistas a finales de los 70 puede concebirse como un campo tal, regido por nociones comunmente comprendidas sobre que y quien podia y no podia ser representado. Durante la decada de los 70, el campo estaba conformado mayormente por pequenas organizaciones clandestinas y estaba marcado por la hegemonia del Partido Comunista Brasileno (PCB), aun ilegal. Aunque estos grupos estaban divididos en torno a particularidades, compartian ciertas metas y supuestos normativos, competian dentro de muchos de los mismos espacios (como sindicatos) y, por lo tanto, participaban dentro de una especie de comunidad ideologica, compartiendo un mismo lenguaje, aunque no siempre en armonia.

Al incorporar las demandas de un movimiento de liberacion homosexual emergente, la izquierda partidaria estaba representando un nuevo mensaje ante una audiencia presumiblemente mas receptiva. La pregunta, entonces, que puede plantearse es: ?que factores moldearon este nuevo mensaje y que factores condicionaron esta audiencia?

Analizar toda la gama de estas organizaciones sobrepasa el alcance de este ensayo. Mas bien, me enfoco en algunos partidos, por su importancia para el movimiento de liberacion homosexual, en particular, o la izquierda, en general. Especificamente, la organizacion que abrio estos debates y los llevo mas lejos en la epoca fue la Convergencia Socialista (CS), de orientacion trotskista, que no solo incorporo una estipulacion contra discriminacion por orientacion sexual en su programa sino que tambien establecio una Faccion Gay, que cumplio un papel importante, aunque controversial, en la historia inicial del movimiento. Tambien aludo al PCB como punto de comparacion, donde corrientes marxistas mas ortodoxas en gran medida bloquearon debates sobre la sexualidad. Finalmente, discuto los debates iniciales en el Partido de los Trabajadores (PT), fundado en 1980, que aglomero a varias organizaciones de izquierda, incluso la CS, y diversos sectores de la sociedad civil, allanando el camino para el desarrollo de un partido de masas de izquierda. En su Primera Convencion Nacional, el 27 de septiembre de 1981, el lider partidario Luis Inacio 'Lula' da Silva declaro: "No aceptamos que, en nuestro partido, el homosexualismo sea tratado como enfermedad, mucho menos como un caso para policia. Defendemos el respeto que estas personas merecen, invitandolas al esfuerzo mayor de construir una nueva sociedad" (Partido dos Trabalhadores, 1998, p. 111). El ano siguiente, el partido incluyo un articulo contra la discriminacion por orientacion sexual, en su primera plataforma nacional, y las primeras tentativas de organizar un nucleo lesbico-gay empezaron poco despues de su fundacion.

Este ensayo, entonces, vincula los primeros contactos de activistas con la sociedad politica y la trayectoria de debates sobre sexualidad en la izquierda con el desarrollo de lo que algunos han llamado una 'tercera generacion' de la izquierda latinoamericana (Lopez Castellanos, 2001). Con el ocaso de los partidos comunistas de principios del siglo XX y de las guerrillas de los 60 y 70 en gran parte de la region, esta nueva generacion --conformada por partidos de masas que mantenian un pie en la arena parlamentaria y el otro en la sociedad civil-- ha tenido que enfrentar tanto la crisis del marxismo como modelos estadistas de desarrollo y la ascendencia regional de politicas economicas neoliberales a finales de siglo (Ellner, 1993; Roberts, 1998; Castaneda, 1993; Keck, 1992). Los cambios en los debates sobre sexualidad, en otras palabras, deben comprenderse a traves de los efectos mediadores de cambios mucho mas amplios en el campo, teniendo lugar en los niveles nacional y transnacional.

La discusion en este articulo parte de un proyecto de investigacion comparativo mas amplio que explora la relacion de activistas lesbico-gay, bisexuales y transgeneros (LGBT) con la esfera publica en Brasil y Mexico. Este proyecto envolvio casi tres anos de trabajo de campo, que incluyo mas de 100 entrevistas en cada pais con activistas, militantes partidarios, servidores publicos, aliados y adversarios, como tambien investigacion extensiva en archivos de activistas, partidos, y el Estado. Cabe estipular que uso la terminologia 'gay y lesbica' y 'homosexual' por ser las principales identidades politicas empleadas por activistas y militantes partidarios en la epoca discutida en este articulo.

ESTIGMA, INSTITUCION Y AUDIENCIA

Cuando activistas brasilenos empezaron a acercarse a la izquierda, enfrentaron numerosos argumentos para bloquear sus esfuerzos. Muchos reiteraban prejuicios presentes en la sociedad mas amplia --que la homosexualidad era una enfermedad, un vicio, etc.-- pero otros se enmarcaban en discursos especificos de gran parte de la izquierda de la epoca. El estigma homosexual, por ejemplo, muchas veces se leia a traves de un lente marxista que lo calificaba como un producto de la decadencia capitalista y una sexualidad burguesa. En su primera entrevista para tocar el tema, por ejemplo, el propio Lula confeso no conocer homosexuales de la clase obrera. (Lampiao da Esquina, 1979, pp. 9-11). Similarmente, Giacondo Dias, secretario general historico del PCB, reitero: "Vivi [en la Union Sovietica] y nunca los vi. En Cuba hay una campana en su contra. Cuando la cuestion del homosexualismo sea un hecho social en Brasil, tendremos que enfrentarla" (Isto E, 1982, pp. 26-27). Un militante del Movimiento Revolucionario Ocho de Octubre, antigua guerrilla entonces ligada al partido oficial de oposicion, llevo el argumento mas lejos, sugiriendo que el egocentrismo de los homosexuales les dificultaba adaptarse al trabajo colectivo, evidenciado en el reciente exodo de miles de homosexuales cubanos en el Mariel, y que el socialismo corregiria estas tendencias (Okita, 1980). Implicita en muchas de estas representaciones estaba la nocion de lo extranjero: homologo a representaciones conservadoras de la homosexualidad como ajeno a 'tradiciones nacionales', aunque visto a traves de un nacionalismo de izquier da que resaltaba el caracter culturalmente colonizado de una burguesia nacional desviada.

Mas alla de una cuestion de representacion politica en lo abstracto, estas construcciones de sexualidad se inscribian en los cuerpos de los cuadros revolucionarios, disciplinando los limites de lo masculino y lo femenino en el nivel de la vida cotidiana. Despues de regresar del exilio, por ejemplo, Herbert Daniel recordo sus experiencias en la guerrilla como sigue:
   Ni puedo decir que fui homosexual cuando era guerrillero. Eche mano
   de mis sentimientos mas intimos para no perturbar la "gran
   revolucion social". El homosexualismo, la menstruacion, la locura,
   en vacilacion: todos eran problemas que no podian estorbar la buena
   marcha de la lucha. Estaban todos en el capitulo "limitaciones para
   el guerrillero". Como todo problema, la solucion era no tenerlos.
   Por eso pase siete anos en completa abstinencia sexual. La
   guerrilla me llevo a la castidad absoluta. Gozaba de un cuerpo
   completamente abstracto, que era un cuerpo de santo y de
   guerrillero (1983).


Al mismo tiempo, esta disciplina del cuerpo era invisible como cuestion politica en la izquierda de la epoca, y la resignificacion del cuerpo y de la vida cotidiana como terrenos eminentemente politicos seria crucial para su transformacion.

Finalmente, mas alla de estos rechazos explicitamente homofobicos, el privilegio ideologico acordado a la cuestion de clase como el principal clivaje social que impulsaba la historia y al proletariado como el actor historico clave tambien se avanzaban como razones para no encarar el tema. Para algunos, esto implicaba que la represion de homosexuales desapareceria con el fin de la lucha de clases; para otros, que la homosexualidad en si lo haria. En este sentido, la sexualidad se incorporaba junto a otros temas defendidos por feministas, activistas afrobrasilenos, y otros movimientos identitarios en la categoria de cultura, o la superestructura. Acrecentando este rechazo estaba la percepcion generalizada de que este tipo de movimiento estaba conformado en gran parte por la clase media y que canalizar recursos y energia en esta direccion resultaria una distraccion e incluso un impedimento para la movilizacion de la clase obrera. Para muchos, estas llamadas 'luchas especificas' solo debilitarian las fuerzas de la 'lucha general' (de clase): una posicion que efectivamente descartaba el tema de la arena de accion politica legitima. En este sentido, la apertura a la cuestion implico una resignificacion de lo politico y lo que la izquierda en si representaba, desplazando su identificacion singular con la cuestion de clase.

En resumen, la izquierda partidaria en los anos 70 presentaba un terreno hostil para los activistas que plantearon los primeros debates sobre liberacion homosexual. No solo gran parte de la izquierda compartia nociones estigmatizadoras presentes en la sociedad, sino que tambien existian preceptos ideologicos fuertes que excluian la legitimidad de cuestionar esta resistencia politicamente. El campo, sin embargo, estaba viviendo cambios considerables. Un factor crucial que contribuia a ellos era una reestructuracion importante en las instituciones electorales. En 1979, en una tentativa de dividir a la oposicion, el gobierno militar reemplazo el sistema bipartidario que habia instalado en 1965 por un sistema multipartidario. Para la liberacion homosexual, este cambio tuvo dos impactos significativos en la izquierda partidaria.

Primero, permitio la entrada de nuevos actores, definiendose en contraposicion al PCB y actuando como agentes de cambio cultural en el campo. En la epoca, los partidos tradicionales de izquierda --no solo el PCB sino el Partido Comunista de Brasil (PC do B), pro-albano-- habian forjado alianzas tacticas con el Movimiento Democratico Brasileno (MDB), el unico partido de oposicion oficialmente autorizado, como parte de una estrategia amplia de 'frente democratico'. La implementacion practica de esta estrategia implicaba una subordinacion de acciones autonomas de la izquierda a una oposicion democratica mas amplia organizada en torno al MDB y al Partido del Movimiento Democratico Brasileno (PMDB), su sucesor bajo el sistema multipartidario. Por lo tanto, mientras el PCB apoyaba un sistema multipartidario en principio, exhorto en contra de organizar partidos autonomos de oposicion demasiado temprano, bajo el argumento de que seria divisivo y podria provocar un contragolpe militar (Santana, 2001; Bueno de Azevedo, 1995).

Esta estrategia, en realidad, llevaria al desmoronamiento del propio partido, mientras su hegemonia en la izquierda se desplazaba gradualmente a sectores ligados a sindicalistas independientes organizados en la Zona Industrial ABC de Sao Paulo, liderados por Lula, y su proyecto de construir un partido de trabajadores. Entre los sectores ligados a este proyecto estaban varios grupos trotskistas, incluida la CS, creada en 1978 precisamente con la idea de erigir un partido de izquierda de masas. La CS, de nuevo, se destacaria entre los diversos grupos en el campo por su participacion en el movimiento de liberacion homosexual en Sao Paulo. Con la fundacion del PT en 1980, entro como corriente organizada, aunque en la practica, manteniendo bastante autonomia. La CS y el PT representaron practicamente la extension de la apertura de la izquierda partidaria en la epoca.

Segundo, las nuevas oportunidades electorales de la izquierda cambiaron los calculos de audiencia de muchos militantes --o sea, como construian lo que representaban ante diversas audiencias, variablemente definidas e institucionalizadas --, lo que llevo en cierta medida a erosionar la posicion del obrero. Con mas actores compitiendo en el campo --aunque inicialmente menos por electores que por cuadros potenciales--, tambien cambiaron las oportunidades para el ingreso de activistas. En cuanto la hegemonia en el campo paso al PT, un partido de masas en una trayectoria crecientemente electoralista, la izquierda reformulo su identidad manteniendo un pie en la arena electoral y otro en la sociedad civil. A largo plazo, muchos actores partidarios desplazaron gradualmente sus calculos de audiencia del obrero al elector, con la sociedad civil cayendo en algun lugar en el medio.

SIEMPRE JOVEN: RESIGNIFICACION DE LA REVOLUCION

Si estos cambios en las instituciones electorales reconfiguraron el campo, estas transformaciones tambien fueron fomentadas por procesos culturales mas amplios. Como en muchos paises en los 60 y 70, los jovenes brasilenos empezaron a exigir un cambio; una transformacion generacional de creencias y valores empezo a enraizarse en la sociedad, especialmente en la juventud de clase media. Este cambio generacional finalmente encontro expresion en la izquierda partidaria, abriendo camino a la liberacion homosexual. Dos manifestaciones relacionadas podrian destacarse. Primero, el pais vio surgir una contracultura de jovenes participando en flujos culturales transnacionales, que empezo a cuestionar, por una parte, construcciones de nacion de la era populista a traves de reinvenciones culturalmente hibridas y, por otra, ideas dominantes en la izquierda sobre el significado de lo 'politico'. Segundo, los jovenes tambien estuvieron al frente de un ciclo de protestas que abarcaba el movimiento estudiantil y varios movimientos identitarios, incluido el de liberacion homosexual (Tarrow, 1994). Aunque las dos expresiones eran distintas y aunque muchos en la izquierda, e incluso en el movimiento estudiantil, descalificaban la contracultura y los movimientos identitarios como expresiones de una clase media enajenada, las preocupaciones originadas por estos ultimadamente penetraron la izquierda tambien.

Con respecto a debates sobre la liberacion homosexual en la izquierda, este cambio generacional expandio las oportunidades de penetrar el campo de dos maneras. Primero, creo un nuevo lenguaje politico que cuestiono los significados historicamente vinculados a la politica, la cultura, el cuerpo, el genero y la vida cotidiana. Segundo, la entrada de una nueva generacion de cuadros, particularmente desde el movimiento estudiantil, altero la composicion del campo y, por tanto, las expectativas en torno a quien y que era representable. En resumen, tanto los actores en el campo como el lenguaje que hablaban estaban cambiando.

El final de los anos 70 en Brasil se vino a conocer como el desbunde, una era de liberacion cultural que coincidia con la apertura politica anunciada por el regimen militar. A traves de nuevas practicas culturales, la juventud buscaba reconstruir los mitos de nacion de la era populista y crear un nuevo lenguaje para su epoca. Parte de este lenguaje fue una celebracion de libertad sexual. Cantantes populares como Caetano Veloso, Gilberto Gil, Maria Betania y otros artistas y escritores del Movimiento Tropicalista empujaban los limites de roles de genero prescritos mientras impugnaban construcciones oficiales de nacionalidad. Con performances que quebraban las fronteras de genero en su lirica y presencia en el palco, artistas como el grupo de cabaret Dzi Croquetes y la estrella de rock Ney Matrogrosso, que se asumio publicamente como homosexual, contribuyeron a la visibilidad en el pais de identidades sexuales que rompian con la heteronormatividad (Silverio Trevisan, 2000).

Indudablemente, una expresion importante de esta transformacion mas amplia fue la creciente visibilidad de una subcultura lesbico-gay politizada en grandes centros urbanos. El antropologo y escritor argentino Nestor Perlongher (1987) describio asi los cambios que vio en Sao Paulo durante su exilio:
   Ahi ya aparece claramente el gay como personaje. Esto sucede
   alrededor de 1974 ... Esto fue antes de que apareciera el movimiento
   gay propiamente dicho. En verdad, estaba todo mezclado, el
   movimiento era contestatario, y el gay agarraba aventon. Habia un
   local particular de reunion de esa gente, gay-contestataria, que
   era la Calle Nestor Pestana. Ya existia independientemente, como
   otro foco, el Largo do Arouche, tambien empezando a ser gay ...


Durante toda la epoca, se mantiene una diferencia de clase muy clara; todos esos locales: Nestor Pestana, Largo do Arouche, eran disfrutados por gente de clase media ... Lo importante era que en la epoca, quien daba las directivas en el mundo gay de clase media era la vanguardia teatral, mas intelectualizada. Ellos acababan imponiendo el padron gay/gay. Ya en el inicio de los 70 empieza a debilitarse ese padron bicha/bofe ante la ideologia que empezaban a propagar los teatrologos. En los anos 60, la bicha era la mujer, y el bofe era el hombre. Luego, en los anos 70, ese esquema viene a ser cuestionado.

Perlongher resalta asi una compleja interdependencia, en proceso de transformacion, entre el espacio publico, la identidad sexual, la politica sexual, el mercado y la clase social. El espacio, sugiere, es un producto tanto geografico como cultural, usado --o consumido-- selectivamente por comunidades especificas, marcadas por clase, en un proceso que tambien las transforma, reconstituyendo comprensiones del Yo y la sexualidad, y estableciendo las bases para una politica explicitamente contestataria.

Reflejando estos procesos culturales mas amplios, son estas identidades reconfiguradas las que finalmente llegan al campo de la izquierda partidaria, de afuera hacia adentro. Cabe notar que la literatura sobre partidos politicos normalmente ignora esta dimension de la politica sexual, que refleja no solo microprocesos de impugnacion y cambio cotidianos muchas veces invisibilizados, sino tambien la manera en que ciertas inscripciones de sexualidades se incorporan selectivamente a la arena de la politica formal. Vale la pena resaltar este punto, dada la extensiva literatura sobre sexualidades en Brasil que remarca la aparicion reciente de identidades lesbico-gay y sus limites cotidianos, especialmente cruzando lineas de region y de clase (Parker, 1986, 1999; Perlongher, 1987; Green, 1999).

En realidad, la izquierda partidaria y hasta sus simpatizantes estudiantiles muchas veces respondian a estos procesos culturales con hostilidad, pues se apartaban de ideas predominantes en el campo sobre el contenido y las metas de la politica. En un incidente notorio en el Tercer Festival Internacional de Canto en Sao Paulo en 1968, por ejemplo, estudiantes de izquierda abuchearon a Caetano Veloso cantando "Es Prohibido Prohibir", provocando su reto al publico desde el palco: "?Ustedes son los que quieren una revolucion? !No entienden nada!". La critica literaria Heloisa Buarque de Holanda (1980) atribuye el desafio del Movimiento Tropicalista a la izquierda marxista (tambien reflejado en otras expresiones de la contracultura juvenil), en parte, a su escepticismo hacia el enfoque marxista en la conquista del Estado y, en parte, a su enfasis en una politica de la vida cotidiana, en vez de un cambio estructural a largo plazo: "El Tropicalismo comienza a sugerir una preocupacion con el aqui y ahora, comienza a pensar la necesidad de revolucionar el cuerpo y el comportamiento, rompiendo con el tono serio y la falta de flexibilidad de la practica politica vigente".

En una entrevista en 1979, el ex guerrillero e intelectual de izquierda Fernando Gabeira situo la contribucion del movimiento de liberacion homosexual a la izquierda de una manera bastante similar:
   Si una persona esta pensando en su felicidad sexual, no puede
   esperar 70 anos para tener un orgasmo cuando la izquierda haga la
   revolucion ... El homosexual coloca la cuestion de la felicidad aqui
   y ahora, ?entiendes? [...] Como no formulo una politica sexual, [la
   izquierda] termino adoptando la politica sexual burguesa. En este
   sentido es que creo que existe una gran importancia en los
   movimientos de mujeres y de homosexuales, en el sentido de traer a
   la escena una politica sexual de izquierda, pues ellos, en su
   desdoblamiento, segun entiendo, ya serian esa politica. (Rodrigues
   et al., 1979)


De hecho, a pesar del rechazo de muchos en la izquierda, las exhortaciones a una nueva nocion de politica no cayeron enteramente en saco roto, encontrando alguna resonancia ahi tambien. El propio Gabeira, por ejemplo, que habia conquistado bastante renombre por su participacion en el secuestro del embajador americano Charles Elbrick en 1968, regreso del exilio a captar la atencion de jovenes de la izquierda una vez mas, levantando cejas al usar una tanga de ganchillos notoria en la playa, que algunos vieron como menos que masculino, y suscitando debates dentro del sector sobre genero y sexualidad. En la epoca, Gabeira situo este dialogo como una sintesis entre la izquierda marxista institucional y la contracultura de jovenes:
   Mi reflexion, desde mi punto de vista individual, es que la
   transformacion que ha habido desde la generacion del 68 hasta ahora
   fue una division en terminos de perspectiva de dos grupos basicos.
   De un lado, el grupo que salio hacia la guerrilla urbana, que ponia
   cualquier posibilidad de liberacion en el contexto de
   transformaciones sociales. No habia ninguna liberacion individual
   que no dependiera de una transformacion previa de la sociedad. Por
   otro lado, otra corriente, que fue el movimiento hippie y un sector
   de la clase media, buscando liberacion individual, ignorando todas
   las transformaciones sociales, es decir, ubicando la cuestion de
   liberacion mas como una conquista personal que como un proyecto de
   transformar la sociedad en un momento dado ... Pienso que ahora, en
   la decada de los 80, existe una posibilidad de establecer una
   sintesis entre las dos visiones. (Ortiz, 1980, p. 11)


A pesar de la resistencia de muchos, el desbunde habia preparado la escena para tal sintesis, si bien limitada. Para algunos militantes, 'apertura' llego a significar un cuestionamiento de la autoridad en todas sus expresiones, incluidas las sexuales. En su candidatura infructuosa a la Camara municipal de Sao Paulo en 1982, por ejemplo, la sociologa Caterina Koltai (PT) exhorto a los ciudadanos a cuestionar todo tipo de autoridad, incluidos los roles sexuales prescritos, en un panfleto provocadoramente intitulado "DESOBEDEZCA". Cuando la controversia despertada por el panfleto provoco su censura por parte de las autoridades electorales, Koltai respondio:
   La prohibicion de DESOBEDEZCA, por lo tanto, sirve para ilustrar el
   tenor de mi programa. Creo que el poder que nos oprime en la
   sociedad no es solo aquel que es visible, el Ejercito, la Policia,
   el patronato, los Ministerios cerrados a nosotros, sino tambien
   instancias menos visibles, aunque no por eso menos poderosas,
   instancias morales y culturales. (Koltai, 1982)


Antes y mas alla de cualquier consideracion estrategica, en otras palabras, la incorporacion de este tipo de tema por la izquierda envolvio una reinscripcion del significado de lo 'politico' y de los limites de la representacion legitima.

MOVILIZACION POR EL CAMBIO

De nuevo, aunque muchos en la izquierda rechazaron la contracultura como reflejo de una juventud culturalmente colonizada y una distraccion del proyecto central de transformacion estructural, la importancia creciente de una nueva generacion de cuadros creo espacios donde algunos de sus cuestionamientos resonaban. Hasta ahora, mi discusion se ha enfocado en transformaciones contextuales que estaban tanto alterando la composicion y los calculos de audiencia como expandiendo el repertorio discursivo disponible en el campo de la izquierda partidaria. Aqui, considero los actores especificos que impulsaron estos debates, resaltando el papel de antiguos exiliados politicos y de nuevos cuadros procedentes de un ciclo de protesta social encabezada por jovenes.

Se ha resaltado el papel importante de exiliados que regresaron a Brasil despues de la ley de amnistia de 1979, en movimientos sociales (Alvarez 1990; Green 1994). Quizas no sorprenda, por lo tanto, que cumplieron un papel parecido ocupandose de temas asociados a la llamada "nueva izquierda" en la izquierda partidaria tambien. En Rio de Janeiro, por ejemplo, un pequeno grupo de antiguos exiliados politicos --varios de los cuales fundarian el Partido Verde en Brasil en 1985-- empezo a sostener discusiones sobre sexualidad y genero en las oficinas estatales del PT, como una serie de debates sobre los 'temas malditos' en 1983, de nuevo organizada por Herbert Daniel. Un participante del grupo, elegido diputado del estado en 1982, recuerda las razones que lo llevaron a posicionar la politica sexual como un foco central de su campana:
   Fue por varias razones. Primero, vine con esas nuevas ideas de los
   ultimos anos, que me removieron un poco la manera de pensar. El
   hecho de estar viviendo en Francia [...] Fui influenciado y traje
   ideas que en la epoca eran novedad, porque los partidos politicos
   no discutian eso. No eran consideradas un tema politico. Hoy,
   claro, esos temas ya estan politizados pero en la epoca no lo
   estaban. Entonces, fue una campana que causo una sorpresa muy
   grande y tuvo un cierto impacto ... Esa campana, en verdad, fue una
   relacion entre temas alternativos ligados a temas mas
   institucionales, a los temas de politica economica, etc. [...]
   Correspondia tambien una cierta influencia de Foucault, de discutir
   el micropoder: la cuestion de relaciones de poder en la sociedad,
   no en el Estado, sino en las relaciones socials ... Y tercero, uno
   de los coordinadores de mi campana tambien era Herbert Daniel, que
   era un intelectual, escribio libros, y tenia una reflexion sobre la
   homosexualidad. (Vieira, 2001)


Esta experiencia de exilio --entre otros vinculos--, por supuesto, situa a la izquierda partidaria en Brasil en un campo mas amplio de debate y organizacion marxista transnacional. Si la arena transnacional tal vez ofrecia estrategias discursivas nuevas, no obstante, sus ventajas ultimadamente dependian de la fuerza y posicion de actores en el nivel nacional que buscaban el cambio. En el PCB, por ejemplo, una faccion simpatizante del eurocomunismo empezo a impulsar debates sobre cultura y genero en el partido. Su posicion en el PCB, sin embargo, era relativamente debil, sin un apoyo significativo entre el liderazgo y, sin duda, obstaculizada por la existencia informal del partido hasta 1985 y la aparicion del PT mientras tanto como una alternativa electoral. Dado este contexto desfavorable, el tema de la homosexualidad en particular parecia sobrepasar los limites del cambio. En 1984, la revista Isto E reporto la derrota despues de debates acalorados de una mocion presentada en el congreso estatal del partido en Sao Paulo demandando mas atencion a los temas de sexualidad, comportamiento y moral. El articulo tambien remarco la influencia del eurocomunismo en ciertos sectores del partido --particularmente su impacto en el sector de jovenes y sus expresiones en el suplemento juvenil del periodico partidario-- pero estipulo que con respecto al tema de la homosexualidad, incluso los reformadores tenian una posicion gradualista.

Como sugiere este ejemplo, por lo tanto, existia un cierto paralelo entre los procesos de resignificacion cultural e hibridizacion que tenian lugar en el Tropicalismo y otras expresiones contraculturales y el papel de cuadros jovenes que empleaban corrientes transnacionales para intentar renovar debates en la izquierda. En un dialogo intergeneracional entre antiguos exiliados y jovenes en 1982, una joven discutio la resonancia de las ideas que estos trajeron como sigue: "Cuando Gabeira llego, trajo un discurso nuevo. Pero el fue importante porque esas cosas ya estaban aqui, en la cabeza de la gente. El fue una gran fuerza para nosotros justamente por haber venido de otra generacion y al mismo tiempo por conseguir estar tan cerca de lo que las personas estaban sintiendo y pensando" (Calirman, Bastos, Lipiani, Azevedo, Chor y Soriana, 1982).

No es coincidencia, por supuesto, que el grupo que abrio los primeros debates sobre la homosexualidad y los llevo mas lejos surgiera de las universidades. En 1982, la CS atribuyo casi todo su crecimiento y 90% de sus cuadros existentes al movimiento estudiantil de los 70 (CS, 1982). Y, notablemente, la decision del liderazgo ese ano de cambiar su enfoque de estudiantes a obreros tambien marco el final de su participacion activa en el movimiento de liberacion homosexual, como un lider del partido recuerda:
   Cuando fundamos la Convergencia, nuestro peso mas importante era en
   el movimiento estudiantil. Era donde teniamos mas militantes.
   Entonces, evidentemente, la facilidad incluso con que esa propuesta
   fue asimilada tenia que ver con el gran peso de la clase media y el
   movimiento estudiantil que tenia una facilidad: era mas abierta a
   la discusion de esos temas que los movimientos sindicales o cosas
   por el estilo [...] Hasta el comienzo de la decada de los 80 --82,
   83-- actuamos con mucha fuerza en el movimiento estudiantil. Y
   despues dimos un giro hacia los sindicatos, porque era donde, en
   nuestra evaluacion, se estaba desarrollando un proceso de
   recomposicion, de reorganizacion del movimiento obrero brasileno. Y
   que era necesario entrar para que nuestro partido pudiera
   participar en ese proceso. El sector estrategico para la
   construccion de nuestro partido es la clase obrera, por la
   concepcion que tenemos de transformacion socialista de nuestro pais
   por una revolucion. Entonces el giro de fuerzas politicas que dio
   nuestro partido hacia el sector obrero y el sector sindical tiene
   que ver con esa concepcion general nuestra. (De Almeida, 2001) En
   otras palabras, cuando la atencion del partido viro hacia el
   enfoque historico de la izquierda, tambien cambiaron sus calculos
   de audiencia y el lugar de la liberacion homosexual.


Ademas del movimiento estudiantil, este cambio generacional encontro expresion en varios movimientos sociales identitarios, incluido el de liberacion homosexual, que tambien se convirtieron en una fuente de nuevos cuadros. Mas alla del apoyo a demandas especificas, el significado mas amplio de su entrada al campo fue la presencia de varios actores colectivos presionando en conjunto por una nueva logica de representacion sectorial para grupos identitarios. Esta logica, basada en la nocion de doble militancia y, en cierto sentido, extendiendo la aproximacion historica de la izquierda a sindicatos, buscaba establecer vinculos institucionales entre la izquierda partidaria y sectores emergentes de la sociedad civil. Aunque la liberacion homosexual no llego a ser una prioridad para estos partidos en la epoca, limitada no solo por las barreras de estigma sino tambien por la ausencia de una base de apoyo de masas visible, los activistas pudieron aprovecharse de esta transformacion mas amplia para empujar los limites de la representacion legitima y el significado de 'lo politico'.

En 1979, activistas lesbico-gay en la CS establecieron una Faccion Gay con la doble agenda de concientizar al partido sobre la liberacion gay e impulsar una agenda socialista en el movimiento. Sus dobles militantes en Somos, el principal grupo lesbico-gay en Sao Paulo, promovieron el primer mitin publico lesbico-gay en el pais el 20 de noviembre de ese ano, parte de una concentracion mas amplia para marcar el Dia Nacional de Zumbi organizada por el Movimiento Negro Unificado, donde el partido tambien tenia una fuerte presencia. En 1980 promovieron la participacion de activistas junto a obreros en una manifestacion el 1 de mayo en el Distrito Industrial ABC de Sao Paulo; y de nuevo, el ano siguiente, bajo la consigna "Homosexuales Construyendo el PT" (Green, 2000). De hecho, la actuacion de dobles militantes y su promocion de vinculos con la izquierda despertaron tensiones en torno a la cuestion de autonomia que terminaron fracturando a Somos y al movimiento en Sao Paulo. Despues de que el CS entro al PT como corriente organizada, miembros de la faccion participaron en los primeros esfuerzos efimeros de organizar un nucleo homosexual en ese partido tambien.

En el Partido de los Trabajadores --proyectando esta discusion a debates mas recientes-- cabe mencionar que, si bien ha habido una mayor apertura a los derechos sexuales y mayor institucionalizacion de la presencia de dobles militantes, estos logros han sido circunscritos en algunos sentidos por su giro electoral. Por una parte, despues de varios intentos infructuosos en los anos 80, un nucleo LGBT duradero se consolido en Sao Paulo en 1992. En 2001, el partido dio otro paso, creando un sectorial LGBT en el nivel nacional, bajo el ala de su Secretaria de Movimientos Populares, con la idea de darles a militantes LGBT en el partido mayor voz en su programa para el sector.

Al mismo tiempo, este giro electoral ha fomentado una logica mas susceptible a calculos politicos en torno a la representacion de un grupo estigmatizado, mientras que ha disminuido el peso de organizaciones partidarias de representacion sectorial en general. La importancia de este tipo de calculos electorales se manifesto dramaticamente cuando lideres partidarios vetaron la candidatura de Fernando Gabeira como vicepresidente de Lula en 1989; como el y un miembro del comite ejecutivo nacional en la epoca recuerdan:
   En realidad, yo fui escogido en la eleccion de 1989 a ser el vice
   de Lula. Con Lula en el puesto de presidente, y yo fui escogido por
   la convencion del PT, por mayoria, para ser el candidato a vice.
   Entonces hubo una enorme reaccion de sectores mas conservadores que
   apoyaban el PT: los comunistas prochinos, el partido socialista,
   que decian que yo no tenia el perfil adecuado. Pensaban que yo no
   era, digamos asi, suficientemente viril para ser el candidato en
   esa planilla, porque no tenia la masculinidad muy bien definida
   como candidato. Y pensaban que mi defensa de la legalizacion de la
   marihuana podria traer problemas. (Gabeira, 2001)

   Creo importante comentar sobre eso porque aquella apertura del PT
   tiene sus limites --la principal resistencia dentro del PT al
   nombre de Gabeira como vice-- y era el nombre mas fuerte, incluso,
   entre los militantes del PT. Algunos anos antes habia sido
   candidato a gobernador de Rio, y habia salido bien y tal. La
   principal resistencia fue porque su imagen estaba muy vinculada al
   movimiento gay, aunque nunca habia participado formalmente. Pero
   todo el debate que habia provocado habia dejado esa imagen. Habia
   gente que decia: estamos contra la discriminacion, pero no podemos
   colocar a alguien visto con el movimiento gay como vicepresidente,
   porque provocaria la resistencia del electorado ... En el caso del
   liderazgo del PT, me acuerdo que habia varios que lo decian
   explicitamente: Gabeira no puede, por esa razon. (Machado, 2001)


Reflejando el giro electoral de la izquierda, los calculos electorales entonces han dominado paulatinamente una contemplacion a la base, ya sea definida en torno a una clase social especifica o una construccion mas amplia, como 'sociedad civil'. Al mismo tiempo, y como consecuencia, el lugar de las estructuras de base que ayudaron a construir el partido se ha erosionado, como sugiere un petista de muchos anos y ex lider de la Comision de Derechos Humanos en la Camara de Diputados:
   El concepto organizativo del partido que llevaba la idea de nucleos
   esta muy vinculado a la idea de un partido militante, un partido de
   militantes, que se reunen todos los dias. El PT no es eso. El PT
   tiene una base militante y una base mucho mayor de simpatizantes,
   de amigos y electores. Es un partido de masas. ?Y que es el nucleo?
   El nucleo es la antigua celula de los partidos comunistas. Viene de
   una idea leninista de organizacion. Por eso no funciona. (Rolim,
   2001)


Si acaso, este tipo de organizacion llega hoy a ejercer una influencia coyuntural en periodos electorales. En su primer mandato presidencial, el gobierno de Lula dio pasos importantes en el area de derechos sexuales, notablemente, con la creacion del programa Brasil Sin Homofobia, buscando incorporar politicas publicas para combatir la homofobia en todos los ministerios federales participantes. Es destacable, sin embargo, que estas medidas se hayan desarrollado a traves de burocracias ejecutivas, de alguna manera apartadas de los calculos politicos y electorales caracteristicos de legislaturas, y marcan un contraste notable con la inaccion del gobierno en torno a la agenda legislativa del movimiento. Y aunque el gobierno Lula ha creado vinculos con el movimiento, esta apertura se ha dado principalmente a traves de contactos con organizaciones no gubernamentales externas, mientras que el sectorial LGBT del PT ha sido en gran parte marginado.

CONCLUSION

Este articulo ha buscado trazar factores que fomentaron una apertura inicial a debates sobre la liberacion homosexual en partidos de izquierda brasilenos, en efecto, abriendoles a activistas las primeras puertas a la politica formal. Por una parte, resalte transformaciones en la composicion del campo, provocadas por cambios institucionales y la entrada de una nueva generacion de cuadros; por otra, la expansion del repertorio discursivo disponible, fomentado por contraculturas juveniles, nuevos movimientos sociales y debates de izquierda transnacionales. Cabe sugerir, en conclusion, algunas maneras en que esta discusion podria contribuir a nuestra comprension de partidos politicos y sexualidades.

Primero, dejando de lado aproximaciones que enmarcan a partidos politicos como actores racionales unitarios o incluso como arenas de conflicto entre facciones cuyas identidades e intereses pueden suponerse a priori (Kitschelt, 1989; Carey, 1997; Shugart y Carey 1992; Downs, 1957), encuadre la discusion a traves del lente de la teoria de campos, como una especie de 'orden negociado' en el que los significados son impugnados y las identidades cambian (Fine, 1993). Esta manera de abordar el tema permite considerar cambios tanto institucionales como culturales y, asi, resaltar microprocesos contestatarios en torno a significados que tienen lugar tanto dentro como fuera de partidos y los vinculos entre ellos: una dimension sociologica muchas veces ignorada en la literatura sobre partidos politicos, contribuyendo al cambio de abajo hacia arriba y de afuera hacia adentro.

La discusion tambien vincula cambios en los debates sobre sexualidades en la izquierda, en lo referente a un giro mas amplio hacia la sociedad civil. Para explicar este giro, algunos investigadores han resaltado el debilitamiento de sindicatos precipitado por la crisis economica de los anos 80 y la implantacion del neoliberalismo (Ellner, 1993; Roberts, 1998). Al acentuar los actores promoviendo cambios, transformaciones en los repertorios discursivos y los contextos fluidos en los que actuaban, este articulo sugiere que este proceso, en realidad, empezo antes, por lo menos en Brasil, y que fue impulsado mas por demanda que por oferta, desde la perspectiva de partidos politicos. Es decir, incluso en Brasil, donde el trabajo sindicalizado, de hecho, estaba cobrando fuerza en la epoca, la llegada de nuevos actores con nuevas demandas --especialmente jovenes-- no podia ser completamente ignorada. Por ende, la discusion tambien implica que la expansion de la agenda de la izquierda mas alla del clivaje central de clase tiene que ver tanto con el modelo de desarrollo de los 50 y 60 (y sus desencantos) como con el modelo neoliberal de los 80 y 90; y de hecho, estos cambios tienen que ver mas con instituciones politicas que con modelos economicos.

Finalmente, el enmarcar a la izquierda partidaria como un campo cultural nos permite considerar sus construcciones especificas de sexualidades, su logica y las condiciones para su impugnacion y su cambio. Esta manera de abordar el tema podria extrapolarse a otros campos impugnados por activistas, con construcciones de sexualidades y dinamicas contestatarias especificas: el movimiento feminista, departamentos policiacos, la prensa, el campo medico-psiquiatrico, etc. Esta observacion no solo permite considerar el activismo en cada campo en sus especificidades sino que tambien implica que las identidades sexuales en si pueden entenderse como constituidas en multiples campos, de manera polivocal.

FECHA DE RECEPCION: 29 DE OCTUBRE DE 2006

FECHA DE ACEPTACION: 8 DE ABRIL DE 2007

FECHA DE MODIFICACION: 30 DE OCTUBRE DE 2007

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ENTREVISTAS Y MANUSCRITOS

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7. Vieira, L. (2001). Ex diputado del estado (PT/Rio de Janeiro). Entrevista con el autor, Rio de Janeiro.

POR RAFAEL DE LA DEHESA *

* B.A., Frances e Ingles, University of Texas, Austin, EE.UU.; M.A., Portuguese and Brazilian Studies, Brown University, Providence, EE.UU.; M.A., Relaciones internacionales, Johns Hopkins University, Washington DC, EE.UU.; Ph.D., Gobierno, Harvard University, Cambridge (MA), EE.UU. Actual Profesor Asistente, Departamento de Sociologia, Antropologia y Trabajo Social, College of Staten Island, City University of New York, New York, EE.UU. Correo electronico: rafa5000@hotmail.com.
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Title Annotation:Dossier Sexualidades
Author:de la Dehesa, Rafael
Publication:Revista de Estudios Sociales
Date:Dec 1, 2007
Words:9272
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