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El sexo y el genero: dos dominios cientificos diferentes que debieran ser clarificados.

La obligacion primera de cualquier investigador tal vez debiera ser la de tratar de delimitar el terreno que pretende explorar, poniendo de manifiesto la perspectiva adoptada. Si esto es verdad para cualquier campo de conocimiento, mucho mas lo es para un ambito como el del genero, en plena ebullicion cientifica y social, y el de algunos de sus mas conocidos derivados: roles de genero, estereotipos de genero o asimetrias de genero (Barbera y Cala, 2006; Davis, Evans y Lober, 2006; Ginsburg y Tsing, 1990; Tubert, 2003). De ahi que no sea infrecuente que en bastantes articulos, capitulos o libros aparezca como minimo una nota a pie de pagina o una pequena introduccion, tratando de delimitar, desde un comienzo, el significado que los autores dan al menos a dos vocablos conceptualmente muy cercanos: el del sexo y el del genero (Archer y Lloyd, 1985; Deaux, 1985).

Si bien esta postura es digna de elogio, a veces no supone un avance real del conocimiento cientifico en torno a estas dos realidades (la del sexo y la del genero), entre otras muchas razones porque ambos dominios son analizados desde las mas diversas disciplinas (con su correspondiente diversidad de enfoques): filosofia (Valcarcel, 2008), psicologia (Reynolds y Miller, 2003), psiquiatria (Narrow, First, Sirovatka y Regier, 2007), sexologia (Zucker, 2002). Una forma de intentar paliar este problema ha venido de la mano de algunos trabajos dedicados, casi en exclusividad, a una clarificacion conceptual (Delphy, 1993; Glasser y Smith III, 2008; Fernandez, 1991; Nicholson, 1994; Unger, 1979), aunque esto en modo alguno haya supuesto un logro de acuerdos solidos dentro de la comunidad de especialistas. De hecho, en estos momentos podemos distinguir varios enfoques basicos, claramente diferenciados.

En primer lugar, nos encontramos con todas aquellas personas (mujeres, varones y ambiguas, es decir, individuos que presentan grados diferentes de intersexualidad o hermafroditismo -en ciertas sociedades estos sujetos han gozado de gran poder-) que entienden que la palabra genero ha de sustituir al vocablo sexo en la mayoria de las circunstancias, sobre todo a raiz de lo que supuso el apoyo al genero como categoria critica de analisis para entender adecuadamente las relaciones asimetricas entre mujeres y varones (tanto en los diversos contextos de la esfera laboral como en los de la esfera domestica) por parte de los feminismos de la segunda ola. Los datos del exito de este enfoque son muy contundentes, dentro del ambito cientifico, como se puede comprobar cuando uno lleva a cabo cualquier analisis de los titulos de los trabajos que han sido recogidos en las bases de datos academicas mas prestigiosas del mundo (Web of science, MEDLINE, PsycInfo, etcetera): aparece un claro declive del termino sexo a la par que un considerable aumento del vocablo genero desde mediados del pasado siglo hasta nuestros dias (Haig, 2004). Este movimiento y enfoque ha sido, a su vez, potenciado por ciertas prestigiosas instituciones, como es el caso de la American Psychological Association para los psicologos, a traves de su manual de normas para la publicacion de trabajos cientificos en psicologia (APA, 2001).

En segundo lugar, en el polo opuesto, se encuadrarian aquellas personas que entienden que todavia el vocablo sexo puede seguir cumpliendo sus funciones clasicas, por lo que no debiera ser sustituido por genero e, igualmente, que la palabra genero no se debiera emplear sin mas en vez de sexo, cuando lo que pueda aportar aquella son connotaciones adicionales de escasa relevancia para lo tratado (Dunnett, 2003).

En tercer lugar, hay que hacer referencia a un considerable numero de personas academicas que al no ser su prioridad fundamental el estudio de la realidad del sexo o del genero, aunque necesariamente utilizan a individuos de uno u otro sexo en sus investigaciones, han optado por usar sexo y genero como terminos sinonimos en sus publicaciones (Hughes, 2003).

En cuarto lugar, hay que hacer referencia a las personas que entienden que es pertinente diferenciar entre los contenidos a los que hace referencia el sexo y el genero, al igual que aquellos otros englobados en sus derivados, como pueden ser, a titulo de ejemplo, los roles sexuales y de genero y los estereotipos sexuales y de genero (Lewine, Thurston-Snoha y Ardery, 2006). A partir de esta premisa, dos grandes posturas tienen lugar. Por un lado, el grupo mayoritario de los que entienden que el sexo hace referencia a lo biologico y el genero a lo social (Oakley, 1972; Prince, 1985) y, por otro, un grupo mas bien minoritario que aboga por no prolongar por mas tiempo la lucha de la herencia frente al medio o de lo biologico contra lo social, puesto que lo biologico y lo social se complementan a la hora de formar una unica, aunque compleja, realidad. Dado que este es el planteamiento que ha guiado nuestra linea de investigacion a lo largo de casi tres decenios, expongo a continuacion con cierto detalle sus principales fundamentos, con el fin de poder facilitar decisiones sobre los puntos fuertes y debiles del mismo a la hora de valorar su funcionalidad cientifica.

Perspectiva historica

Si nos atenemos a los trabajos a los que se dedicaba Money (1955) en la decada de los 50, descubrimos que fue precisamente el quien sintio la necesidad de introducir en el mundo cientifico, concretamente dentro del ambito de la psicologia, el termino genero como complementario, al menos en parte, al sexo. En esos momentos el y su equipo trataban de entender cientificamente el comportamiento sexual de los sujetos hermafroditas. Con este fin propuso la expresion "papel/identidad de genero", que alcanzaria ulteriormente un rotundo exito: papel, para incorporar los factores sociales e, identidad, para hacer justicia a los componentes psicologicos derivados del dimorfismo sexual (Money, 1985) (Tabla 1).

Una decada despues, Stoller (1968) va a dar por valida la incorporacion del nuevo vocablo de genero al campo de la ciencia, entendiendo que podia resultar util para entender tambien el comportamiento de los transexuales. Ahora bien, lo que con Money supuso un intento de unir lo biologico y lo social dentro de una misma entidad -el sexo y el genero serian las dos caras de una unica moneda-, ahora con Stoller implicaba llevar a cabo la separacion de ambos dominios, siendo el genero el que haria referencia a los aspectos psicosociales y el sexo a los claramente biologicos. Estos planteamientos son los que todavia perduran en nuestros dias en una parte muy considerable de la produccion cientifica, avalados por ese grupo de personas investigadoras que se encuadran dentro del cuarto enfoque senalado anteriormente.

Casi de inmediato, lo que aparecio en un principio circunscrito al terreno cultivado por los cientificos (varones, mujeres y ambiguos), muy concretamente por los psicologos, va a tener un importante eco en los movimientos feministas de la denominada "segunda ola" (Bullough, 2000; Nicholson, 1997). Desde aqui se propugnara abiertamente tanto la diferenciacion sexo/genero como la sustitucion de la palabra sexo, con unas connotaciones claramente negativas para las mujeres, por la de genero, termino mucho mas util para sus legitimas pretensiones de igualdad entre ambos sexos, al poner de manifiesto el dominio personal y social manifiestamente injustificado de un sexo (los varones) sobre el otro (las mujeres) El espaldarazo definitivo a esta diferenciacion y sustitucion se dio en la Cuarta Conferencia Mundial de las Mujeres a mediados de los 90 (Izquierdo, 1998).

Nuestra postura es que tal vez sea conveniente el mantenimiento de las dos expresiones en tanto pueden hacer referencia a dos campos del saber, que si bien relacionados, deberan gozar de considerable autonomia, como trataremos de poner de manifiesto en este articulo. Ahora bien, es necesario apresurase a indicar que bajo ningun concepto se ha de entender que el sexo hace referencia solo a lo biologico (a lo genital o a lo reproductivo, por ejemplo) y el genero solo a lo social, como tambien intentaremos probar mas adelante. Ciertos dualismos -la lucha del alma contra el cuerpo; la herencia frente al medio o lo biologico como opuesto a lo social-, tan de moda en el siglo pasado, parece que estan llamados a desaparecer -esa lucha- en el contexto cientifico, dada su escasa cuando no perniciosa potencialidad explicativa (Fernandez, 2001).

La compleja realidad del sexo

A partir sobre todo de los anos 50, diferentes ramas del saber nos van a permitir llegar a unos conocimientos bien fundamentados de los distintos mecanismos que subyacen y explican esos diferentes morfismos sexuales (mujeres/varones) que resultan tan manifiestos a nuestros ojos y que tendran claras implicaciones en el desarrollo de las personas a lo largo de sus vidas. Desde la genetica a la sociologia, pasando por la endocrinologia, la neurociencia o la psicologia, por traer a colacion unicamente algunos ejemplos bien ilustrativos, se nos van a ir ofreciendo una serie de conocimientos sobre los genes y las hormonas sexuales; sobre las semejanzas/diferencias, segun el sexo, en el cerebro o en diversos comportamientos psicologicos; sobre roles o estereotipos sexuales, pero, generalmente, de forma un tanto yuxtapuesta (Tabla 2).

Cada rama cientifica estudia el amplio dominio del sexo desde su enfoque especifico, sin que sea frecuente encontrar intentos de integracion, sin duda debido tanto a la sobreespecializacion, tan caracteristica de nuestro tiempo, como a las connotaciones tan negativas que el estudio del sexo, en su dimension sexologica, siempre tuvo dentro del mundo academico. El estudio de los distintos estratos o parcelas del campo del sexo por separado (sexo cromosomico, genetico, gonadal, genital, asignado ...) si fue posible en los contextos universitarios, basicamente durante la segunda mitad del siglo XX, pero no asi la concatenacion de los mismos en su vertiente sexologica.

Es precisamente esa concatenacion, estudiada desde un punto de vista funcional y no solo estructural (Tabla 3), la que se viene reivindicando desde hace algunos lustros como la especifica de la sexologia (Fernandez, 1988, 1996a, 1998a, 2000a), entendiendo que de esta forma se podrian dar explicaciones validas a las preguntas referidas, por ejemplo, al porque del ser heterosexual, homosexual, bisexual o "asexual", por ser este uno, y solamente uno, de los multiples nucleos de interes de la sexologia.

Mas alla de la cuestion simplista de si esta cuadruple tipologia podria explicarse por la herencia o el medio, parece razonable suponer que cualquier explicacion cientifica desde la sexologia, tal cual aqui la consideramos, implicaria analizar conjuntamente y de forma relacionada, es decir, funcional -unos elementos en funcion de otros- las "actuaciones" de los genes, las hormonas, el cerebro que las controla y es influido por ellas, el pensamiento que se deriva del cerebro y que a su vez lo condiciona, los estimulos externos susceptibles de ser modificados por el individuo, pero por los que a su vez es influido. Solo de esta forma seremos capaces de obtener una explicacion lo suficientemente completa como para que pueda ser de utilidad a la comunidad cientifica y a los sujetos de distinto morfismo sexual: mujeres, varones o personas ambiguas.

Si el planteamiento que proponemos acaba recibiendo el suficiente respaldo cientifico, tal vez entonces podriamos ya hablar con propiedad del sexo, en tanto conjunto de componentes complejos (genes, hormonas, respuestas cerebrales diferentes ...), encuadrables sin duda dentro del ambito de lo biologico, pero que manifiestan un desarrollo necesariamente psicosocial (conductas, deseos, afectividad, erotismo, amor ...) y que se ponen de manifiesto a traves de los correspondientes morfismos sexuales; de la sexualidad, en tanto dimension basica que hay que desarrollar de una forma semejante a como lo hacemos con nuestra inteligencia (de ahi la necesaria educacion sexual que va considerablemente mas alla de la mera ensenanza de los contenidos referidos a la genitalidad o a la reproduccion); de la sexologia, en tanto disciplina encargada de dar explicaciones funcionales del hecho de haber nacido necesariamente sujetos sexuales y tener que desarrollarnos como tales; y del sexologo (mujer, varon o persona ambigua), como cientifico que entiende de lo relacionado con el sexo, en tanto evoluciona y se desarrolla como sexualidad.

De momento, creemos que ya existe un esbozo relativamente estructurado de asuntos a ser tratados desde la sexologia por el sexologo/a (Tabla 4) y no tanto por otros especialistas, desde sus particulares puntos de vista, puesto que con estos solo obtendriamos una vision muy yuxtapuesta y fragmentada de la compleja realidad del sexo, en vez de unos conocimientos encuadrados dentro de un marco coherente de comprension, que es el que esta llamado a ofrecer la sexologia, salvo que, como senala Abramson (1990), nos empenemos en que esta no sea mas que un oximoron.

Posiblemente el asunto de las identidades sexuales (como uno se va haciendo y desarrollando mujer, varon o sujeto ambiguo) a lo largo de la vida sea uno de los que mayores posibilidades ofrece para poner de manifiesto esa perspectiva funcional que ha de llevar a la sexologia a constituirse como disciplina autonoma, aunque apoyada en las aportaciones esenciales de los otros campos del saber a los que ya se ha hecho alusion (Fernandez, 2003). Dificilmente cabria hablar cientificamente de una identidad sexual sin tener en cuenta los asi llamados procesos de sexuacion o diferenciacion que van dejando su huella en cada sujeto durante los meses de gestacion -influencia genetica, endocrinologica, neurologica- y que se prolongaran a lo largo de la vida, junto con las necesarias influencias psicosociales. Es la concordancia/discordancia de todos esos factores en continua interaccion (condicionamiento circular -autoorganizacion del sistema- y no unidireccional, como se ha venido creyendo hasta ahora) la que posibilitara que la vision obtenida desde la sexologia difiera considerablemente de la dada por el medico, el psicologo, el antropologo o el genetista, que dicen dedicarse a cuestiones sexuales, aun cuando sea imprescindible reconocer tambien cada aportacion especifica desde un punto de vista estructural (Fernandez, 1998a; Money, 1997; Money y Ehrhardt, 1972).

La compleja realidad del genero

Es realmente dificil encontrar a personas, expertas en filologia, que no asuman la distincion clasica entre el sexo y el genero en el castellano. De hecho, entienden que cada uno de estos vocablos hace referencia a realidades bien distintas: el genero se aplica a las palabras, por lo que hablamos del genero gramatical, mientras que el sexo hace referencia a la condicion sexuada de las personas.

Algo semejante, aunque con muchas matizaciones, es lo que venimos proponiendo en nuestros trabajos de la ultima decada del siglo pasado y de principios del siglo XXI, por lo que respecta a las cuestiones que ahora nos ocupan (Fernandez, Quiroga y Del Olmo, 2006a, 2006b). En un principio nos encontramos con la compleja realidad del sexo, tal cual aparece a la vista de los filologos/as, aunque en nuestro caso esta realidad ya en si misma nos abre las puertas a otro dominio no menos complejo y abarcador: el del genero, que creemos se muestra relativamente bien diferenciado. Ahora bien, como ocurria con el sexo, cuando pretendemos estudiar cientificamente el genero, lo podemos hacer bien desde una perspectiva estructural (planteamiento tradicional, aunque reciente en el tiempo) o bien desde una perspectiva funcional. Desde la primera (Tabla 5), el dominio del genero se estudia de forma parcializada y compartimentada, ya que cada rama del saber se dedica a su parcela especifica sin hacer no solo esfuerzos de integracion, sino a veces tratando de contraponer y hacer incompatibles las explicaciones provenientes de cada disciplina. Tal vez el ejemplo mas clarificador de lo dicho al respecto sea el del enfrentamiento mantenido por sociobiologos y construccionistas y el de su extension a lo biologico frente a lo social. Como ejemplo concreto bien pudiera servir el estudio de las diferencias en agresion en funcion del sexo, dado que se nos ofrece aqui todo un abanico de posibles explicaciones que van desde las supuestamente asentadas en bases geneticas o endocrinologicas hasta las de tipo psicosocial, pasando por las neurologicas, sin apenas relacion entre ellas o, en ocasiones, en abierta confrontacion, presumiblemente irreconciliable.

Ante esta situacion, nuestra propuesta es la de incorporar una perspectiva funcional (Tabla 6), gracias a la cual sea posible establecer un orden y una coherencia en medio de ese cumulo de conocimientos dispersos y aparentemente contrapuestos (vease Tabla 7). Creemos que en los humanos es obligado partir del morfismo sexual con el que necesariamente llegamos a este mundo. A partir de el cada sujeto ha de reflexionar, es decir, emplear su reflexividad (integracion de lo cognoscitivo y lo afectivo) sobre los posibles significados e implicaciones que tiene el hecho de ser personas sexuadas (mujeres, varones e individuos ambiguos). Esta reflexion, sin duda, ha de estar condicionada por las funciones que una sociedad determinada demanda de cada sexo, llegandose a producir un conjunto o sistema de creencias, descriptivas en un principio para pasar a ser prescriptivas despues, sobre lo especifico de cada sexo. De esta forma, la generologia trataria de concatenar los conocimientos provenientes de los distintos niveles de los que se encargan especificamente una serie de disciplinas. Sus dos pilares basicos deberian ser, por una parte, el polimorfismo sexual sin el cual no cabe la posibilidad de hablar de genero y, por otra, las semejanzas y diferencias no sexologicas que se observan entre los sexos tanto en las areas funcionales como disfuncionales.

Desde esta atalaya se vislumbra el genero como un dominio complejo en el que tienen cabida todos aquellos aspectos relacionados con las diferencias y semejanzas entre los sexos que no presentan un caracter estrictamente sexologico; la generologia como la disciplina autonoma encargada de explicar funcionalmente el desarrollo de las identidades, roles, estereotipos y asimetrias de genero; el generologo/a como el cientifico que entiende de todo lo enmarcado dentro de la compleja realidad del genero.

Supongamos que nos interesa el estudio del poder (politico, economico o religioso) en funcion del morfismo sexual. Parece logico que no sea la sexologia la encargada de este tipo de investigacion, aun cuando de los sexos se trate. Por lo dicho, bien pudie

La complementariedad

La delimitacion de dos campos diferentes y autonomos -el de la sexologia y el de la generologia- en modo alguno implica que no gocen de un cierto denominador comun o que no sea conveniente una estrecha relacion e interaccion entre ambas disciplinas (Fernandez, 1996b, 1998b), tal cual uno puede comprobar si repasa el solapamiento que se ha puesto de manifiesto en las Tablas 2 y 5. De hecho, ambas necesariamente han de compartir todo lo referido a los mecanismos explicativos del proceso de sexuacion o diferenciacion a lo largo de la vida. Igualmente, se constata que cada persona vive en un mundo en el que el sexo y el genero aparecen en permanente interaccion (Tabla 8).

Nuestra vida cotidiana nos ofrece multitud de ejemplos de lo que tecnicamente denominamos el "sexo como variable estimulo". Un companero o companera de clase a veces es visto como aquel sujeto que nos puede echar una mano en un examen porque es el/la que mas sabe de la clase (asunto de genero), mientras que en otras circunstancias puede ser visto como el/la amante que uno quisiera para si (terreno claramente sexologico). Con este unico ejemplo ya se puede uno imaginar que las explicaciones de ambos tipos diferentes de conductas -pedir ayuda academica y solicitar compania amorosapueden contar tanto con unos elementos comunes -mecanismos generales del procesamiento de la informacion, pasos basicos en la toma de decisiones, etcetera-, pero tambien con otros claramente diferenciados -accion hormonal, actividad cerebral, tipos de conducta de aproximacion, comunicacion no verbal, etcetera-.

El planteamiento expuesto no da cabida, como estamos comprobando, ni a los que asumen que no debiera existir la sexologia, al considerar que de estos temas ya se encargan distintas disciplinas sobradamente consolidadas en el mundo academico internacional (la medicina, la psicologia, la antropologia, entre otras); ni a los que entienden que la sexologia debiera ser sustituida por una generologia -la ciencia o los estudios del genero, que incluiria tambien todo lo referido a las cuestiones sexuales-, al aparecer esta como una ciencia mucho mas neutra, es decir, sin las connotaciones negativas que a lo largo de la historia ha tenido el sexo, a la par que critica, pues se parte de la consideracion de unas relaciones sexuales asimetricas: varon como sujeto dominador y mujer como objeto dominado. Por supuesto, tampoco tendrian cabida los que creen que la generologia es innecesaria, dado que los temas que supuestamente trataria ya vienen siendo analizando por otros campos del saber perfectamente acreditados dentro del mundo academico.

Implicaciones

No cabe la menor duda de que cada uno de estos planteamientos goza de sus ventajas y desventajas. La defensa de dos disciplinas autonomas, aunque estrechamente relacionadas y complementarias, que es nuestro planteamiento, creemos que supone mas puntos positivos que negativos a la hora de poder ofrecer explicaciones cientificas favorecedoras del desarrollo funcional de las personas que presentan necesariamente distintos morfismos sexuales.

Desde el punto de vista epistemologico de la investigacion

A la luz de lo expuesto parece claro que tanto la realidad del sexo como la del genero se muestran tan complejas y, en buena parte, tan diferentes, que ni una sexologia sola ni una generologia sola podria dar cumplida cuenta de todos los fenomenos a estudiar (veanse, de nuevo, Tablas 4 y 7). Tampoco parece lo mas conveniente que el conocimiento en estas materias del sexo y del genero nos llegue solo mediante un conjunto de disciplinas con serias dificultades para poder integrar dentro de marcos coherentes tantos resultados dispares y yuxtapuestos (Simonelli, Rossi y Fabrizi, 2001). Por eso creemos que la perspectiva funcional, caracteristica tanto de la sexologia como de la generologia, podria ser una via plausible para comprender de forma reflexiva los distintos mecanismos subyacentes a los diversos comportamientos sexuales y de genero de los humanos. Dos ejemplos, sumamente pormenorizados, de lo que puede dar de si esta perspectiva funcional en una u otra de las dos disciplinas han quedado recogidos en los libros de Fernandez (1998a) y Money (1997).

Desde el punto de vista de la educacion

Es hoy cosa bien sabida que el tabu del sexo ha imposibilitado tanto una sana educacion sexual dentro del sistema formal de ensenanza, como una formacion seria sobre el genero. Solo se ha paliado en parte esta situacion de penuria con respecto al genero cuando los movimientos feministas han luchado denodadamente por la igualdad entre los sexos. Pero es precisamente en este contexto en el que es posible desvelar como la sustitucion del sexo por el genero o la sexologia por la generologia supone, como acertadamente nos ha venido recordando la celebre feminista Friedan (1963, 1981), pagar un alto precio; precio que entendemos podria haberse evitado si se hubiese asumido la existencia de una doble realidad: la del sexo y la del genero. De esta forma, las personas con distinto morfismo sexual, podrian haber entendido que es necesaria una lucha por la igualdad entre los sexos, tanto en las relaciones sexuales como en aquellas otras de caracter no sexual que mantenemos continuamente en nuestras vidas cotidianas en los mas diversos contextos, sin que el exito en unas (carrera profesional, por ejemplo) implicase la anulacion o perturbacion de las otras (comportamiento sexual).

Desde el punto de vista de la vivencia

La existencia de dos dominios claramente diferenciados para el sexo y el genero conlleva de inmediato consecuencias practicas para la vida de las personas con distintos morfismos sexuales. Asi, multitud de dudas que a buen seguro iran surgiendo dentro de cada sujeto a lo largo de su ciclo vital, pueden tener una respuesta mas satisfactoria. ?El hecho de gustarme la ingenieria y tratar de licenciarme o doctorarme en esta materia supone que he de renunciar a mi sexualidad como mujer? ?Mi escaso entusiasmo por las funciones de liderazgo y mi regodeo en ser y mostrarme como pasivo en todo tipo de contextos supone que tendre dificultades en la vivencia de mi sexualidad como varon? ?Mi lucha por la igualdad de derechos entre los sexos en todos los ambitos del dominio del genero (la semejanza de funciones desempenadas en el hogar, la igualdad de salario en el trabajo, la simetria en el poder en todos los niveles, etcetera) supondra para mi, mujer, complicaciones en mis relaciones sexuales con los varones? Aunque la lista se podria prolongar ad infinitum, creemos que estos sencillos ejemplos ilustran como la separacion y distincion entre el sexo y el genero puede ser beneficiosa para el desarrollo de varones, mujeres o sujetos ambiguos.

Desde el punto de vista clinico

Parece existir un cierto consenso dentro de los especialistas en torno a la existencia de un campo de intervencion clinico referido a las disfunciones sexuales (anorgasmia, eyaculacion precoz, vaginismo, entre otras) o a los trastornos del deseo (deseo sexual inhibido, aversion sexual), que, en principio, poco tiene que ver con las cuestiones del genero. Por nuestra parte, asumimos que una intervencion tipicamente sexologica, en vez de la realizada por el medico, psicologo o cualquier otro experto, que solo tangencialmente o de forma "estructural" se dedica a los asuntos sexuales, seria la ideal para estas personas, dada la vision concatenada de niveles de la que deberia hacer gala el sexologo frente a los demas posibles terapeutas. Pero las diferencias mas acusadas entre los distintos enfoques--no a la sexologia; no a la generologia; sustitucion de aquella por esta; si a la sexologia y a la generologia como disciplinas independientes--tal vez se hagan mas patentes cuando nos hemos de enfrentar al "trastorno de la identidad de genero", tan estudiado en nuestros dias. ?A que nos estamos refiriendo? ?A algo que cae dentro del ambito de la sexologia? ?A una cuestion a resolver por el generologo? ?Se trata de un mero cambio de nombre, propiciado por Money y los diversos feminismos, para sustituir al tradicional asunto de los trastornos de la identidad sexual? (Greene y Croom, 2000). Desde nuestro planteamiento creemos intuir que lo que aparece en buena parte de la bibliografia especializada es una cierta confusion entre los dominios del sexo y del genero, que en nada favorece el afrontamiento tecnico, a la par que humano, del problema (Bower, 2001; Meyer-Bahlburg, 2002). En estos casos, para nosotros, es clave determinar si lo que quiere un individuo es modificar su identidad sexual, dado que desearia poseer un morfismo sexual distinto, junto a las posibles relaciones sexuales especificas de este nuevo morfismo (no meramente genitales o de reproduccion, pues estas relaciones incluyen deseos, afectividad, apego, erotismo ...), o lo que anhela es modificar su identidad de genero, puesto que quiere asumir lo que la sociedad en que vive estipula como tipico de otro sexo al que esta persona por ahora no pertenece (roles, estereotipos de genero), o una mezcla de ambas cosas. En cualquiera de estos tres casos, creemos que la so lucion propuesta de diferenciar entre la sexologia y la generologia, como dos disciplinas relacionadas pero autonomas, ambas vertebradas por la perspectiva funcional frente a la estructural, y ambas dando lugar a dos especialistas claramente diferenciados como son los sexologos/as y los generologos/as, es la que ofrece mas probabilidades de exito en la ayuda que se puede brindar a estas personas. Creemos en consecuencia, al igual que les ocurre a otros autores (Bartlett, Vasey y Bukowsky, 2000; McConaghy, 1999), que mientras este tipo de clarificaciones no se materialice en conocimiento compartido por la comunidad cientifica, seria conveniente que categorias diagnosticas como la que estamos comentando -trastorno de la identidad de genero- bien desapareciesen de futuras ediciones de los manuales diagnosticos de los trastornos mentales o al menos se pusieran de manifiesto sus patentes limitaciones, dados los previsibles problemas que conlleva cualquier tratamiento basado sobre una manifiesta confusion conceptual.

Fecha recepcion: 28/4/2009 * Fecha aceptacion: 27/7/2009

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Correspondencia: Juan Fernandez

Facultad de Psicologia

Universidad Complutense de Madrid

28223 Madrid (Spain)

e-mail: jfernandez@psi.ucm.es

Juan Fernandez

Universidad Complutense de Madrid
Tabla 1
El sexo y el genero: analisis historico

PERSPECTIVA           AUTORES     ASUNTO

Cientifica            Money       Hermafroditismos
(p.e., psicologica)   Stoller     Transexualismos

Politica              2a ola      Igualdad varones
(p.e., movimientos    feminista   y mujeres
feministas) y
cientifica (p.e.,
sociologica
o antropologica)

PERSPECTIVA           APORTACIONES

Cientifica            Papel/identidad de genero
(p.e., psicologica)   Separacion del sexo
                      y el genero

Politica              Diferenciacion del sexo
(p.e., movimientos    y el genero. Sustitucion
feministas) y         del sexo por el genero
cientifica (p.e.,
sociologica
o antropologica)

Tabla 2
Perspectiva estructural: la compleja realidad del sexo

DISCIPLINAS      ASUNTOS DE INTERES

Genetica         Par 23 de cromosomas: XX, XY
Endocrinologia   Hormonas "masculinas y femeninas"
Neurociencia     Semejanzas/diferencias cerebrales en mujeres,
                   varones y ambiguos
Psicologia       Semejanzas/diferencias a lo largo de la vida
                   en comportamientos psicologicos sexuales
                   (conductas, deseos, afectividad, erotismo,
                   apego, amor...)
Sociologia       Roles sexuales (activo/pasivo), estereotipos sexuales
Antropologia       (visuales/auditivos) y asimetrias sexuales (sujeto
                   dominante/objeto dominado)

Tabla 3
Perspectiva funcional: la compleja realidad del sexo

DISCIPLINA                                NIVELES/COMPONENTES

Sexologia: disciplina que estudia el      Genetico
desarrollo a lo largo del ciclo vital     Endocrinologico
del hecho de ser sujetos necesariamente   Neurologico
sexuados, asumiendo un planteamiento      Psicologico
biopsicosocial y, por tanto, integrando   Sociologico, antropologico...
funcionalmente los distintos niveles o
componentes estudiados estructuralmente
por otras areas del conocimiento

Tabla 4

Algunos de los principales nucleos teoricos de la sexologia
(Fernandez, 2000a)

1.--Historia de la sexologia

2.--Anatomia sexual (organos genitales, zonas erogenas) de mujeres,
varones y ambiguos

3.--Fisiologia sexual: respuesta fisiologica sexual humana

4.--Natalidad (reproduccion) y control de la natalidad

5.-- Desarrollo sexual a lo largo de todo el ciclo vital:
identidades sexuales, roles (papeles o funciones) sexuales,
estereotipos sexuales y asimetrias sexuales

6.--Las orientaciones sexuales: la cuadruple tipologia
(asexualidades, bisexualidades, heterosexualidades y
homosexualidades), el amor, la intimidad, conductas sexuales en
solitario, variaciones de la conducta sexual, sexualidades
coercitivas, .

7.--Enfermedades de transmision sexual e infecciones

8.--Disfunciones sexuales y terapias sexologicas

9.--Sexualidades, legalidades, eticas e ideologias

10.--La educacion sexual: intervencion en los ambitos de la
educacion formal, no formal e informal

11.--La investigacion en sexologia (metodologia comun con otras
disciplinas y especifica)

12.--Factores condicionantes y determinantes del desarrollo sexual
(genes, hormonas, cerebro, variables psicologicas, sociologicas y
culturales)

13.--Salud y sexualidad

Tabla 5
Perspectiva estructural: la compleja realidad del genero

DISCIPLINAS      ASUNTOS DE INTERES

Genetica         Par 23 de cromosomas: XX, XY

Endocrinologia   Hormonas "masculinas y femeninas"

Neurociencia     Semejanzas/diferencias cerebrales en mujeres,
                 varones y ambiguos

Psicologia       Semejanzas/diferencias a lo largo de la vida en
                 comportamientos psicologicos no sexuales
                 (agresividad, dominios de la ejecucion motora,
                 disfunciones -depresion, autismo, trastorno por
                 deficit de atencion con hiperactividad, trastorno
                 de la personalidad antisocial...-)

Sociologia       Roles de genero (esfera domestica: hacer la limpieza
Antropologia     del hogar, cuidado de las personas mayores...),
                 estereotipos de genero (esfera laboral: eleccion
                 profesional...) y asimetrias de genero (esfera laboral
                 y domestica: salarios percibidos; tiempo dedicado
                 a las labores domesticas en su conjunto...)

Tabla 6
Perspectiva funcional: la compleja realidad del genero

                             NIVELES
DISCIPLINA                   COMPONENTES         EXPLICACION

Generologia: estudio del     Genetico            Polimorfismo sexual
desarrollo a lo largo de     Endocrinologico     (antes dimorfismo)
todo el ciclo vital de las   Neurologico
identidades, roles,          Psicologico
estereotipos y asimetrias    Sociologico,        Semejanzas/
de genero (no sexuales),     antropologico,...   Diferencias de
utilizando un enfoque                              genero
biopsicosocial

Tabla 7 Algunos de los principales nucleos de la generologia

1.--Historia del feminismo: las distintas "olas" y los diferentes
enfoques (ilustrado, liberal, socialista, marxista, radical,
cultural, ecofeminismo, psicoanalitico, estructuralista,
posestructuralista, posfeminismo, ...). Historia de las mujeres.
Movimientos de liberacion de las mujeres. Estudios de genero.
Teoria feminista

2.--El morfismo sexual como variable "estimulo": interacciones
entre mujeres, varones y personas ambiguas en campos distintos a
los de la sexologia (grupos mixtos de investigacion, grupos mixtos
de trabajo profesional, coeducacion,.)

3.--El sexo como variable "sujeto": semejanzas y diferencias en
agresividad, dominio de ejecucion motora, cierto tipo de
disfunciones (anorexia, bulimia, tartamudeo, trastorno de Asperger,
...)

4.--Identidades de genero a lo largo de la vida: asimilacion o
rechazo de lo considerado socialmente idoneo y especifico para cada
uno de los morfismos: mujeres, varones y sujetos ambiguos

5.--Roles de genero: papeles distintos, tanto en la esfera laboral
como domestica, en funcion de los diferentes morfismos sexuales
("techo de cristal", "efecto tijera", ...)

6.--Estereotipos de genero: sistemas de creencias infundados y
mecanismos para su transformacion. La naturalizacion de lo
historico y social (falacia naturalista). Los esencialismos

7.--Asimetrias: patriarcado, capitalismo asimetrico, feminizacion
de la pobreza. Division sexual del trabajo productivo (la esfera
laboral masculina) y reproductivo (esfera domestica femenina)

8.--Politicas de igualdad: accion o discriminacion positiva, agenda
de paridad, empoderamiento, mainstreaming (igualdad de
oportunidades de mujeres y varones de forma transversal)

9.--Educacion e intervencion de genero, poniendo de manifiesto las
desigualdades y practicando mecanismos encaminados a su
desaparicion. Niveles de actuacion: individual, grupal y
comunitario, tanto a escala nacional como internacional

10.--Los "masculinismos": crisis de la masculinidad hegemonica.
Transformacion y cambios: compartir derechos y obligaciones en la
esfera laboral y domestica dentro de sociedades democraticas.
Liberacion del varon

11.--La investigacion en generologia: metodologia comun con otras
disciplinas a la par que especifica (importancia del punto de vista
de las personas hasta hora invisibilizadas y subyugadas a la hora
de la eleccion de los asuntos a investigar o de poner de manifiesto
la utilizacion de la ciencia para la legitimacion de las
desigualdades). Androcentrismo. Ginocentrismo o Femicentrismo

12.--Factores condicionantes y determinantes del desarrollo de
genero (genes, hormonas, cerebro, variables psicologicas,
sociologicas y culturales): evolucion biopsicosocial

13.--Genero y salud: sobrecarga--triple carga: maternal, cuidado,
laboral- en el ambito domestico, subordinacion en la esfera
publica. Sesgos en los diagnosticos y tratamientos. Violencia de
genero. Machismo. Androfobia. Misandria. Misoginia. Sexismo.
Antifeminismo ra ser la generologia la disciplina encargada de
ofrecernos visiones cientificas al respecto. Si asi lo hicieramos,
cabria imaginar que el primer trabajo iria encaminado a poner de
manifiesto las posibles diferencias o semejanzas en funcion del
polimorfismo sexual (mujeres, varones o sujetos ambiguos). Con
datos fidedignos en el nivel descriptivo, se pasaria a buscar
explicaciones de los posibles mecanismos subyacentes a tales
semejanzas o diferencias, en sus interacciones causales, sin que
los clasicos dualismos -lo biologico frente a lo social- o el
conocimiento parcelario de las distintas ramas del saber -la
antropologia, la psicologia, etcetera- interfirieran negativamente
a la hora de encontrar una explicacion funcional global. Este
procedimiento general, utilizado para el analisis del poder,
valdria, mutatis mutandis, para el estudio de la infinidad de
posibles semejanzas o diferencias entre los sexos (no
especificamente sexuales) que serian precisamente el objetivo
fundamental de esta nueva disciplina denominada generologia.

Tabla 8
Desarrollo biopsicosocial del sexo y el genero
a lo largo de la vida (Fernandez, 1998b)

Procesos y niveles de sexuacion o diferenciacion

  Polimorfismo sexual
     Reflexividad
    Contexto social

Sexo         Genero
Sexualidad   Generizacion
Sexologia    Generologia
Sexologo/a   Generologo/a

Interaccion de sexo y genero a lo largo del ciclo vital
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Author:Fernandez, Juan
Publication:Psicothema
Date:Apr 1, 2010
Words:7332
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