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El sentimiento de la posguerra: la Revista de Santander y el existencialismo, 1945-1967.

The Sentiment of the Post-War: Revista de Santander and Existentialism, 1945-1967

Presentacion

La Revista de Santander, publicada entre los anos de 1945 y 1967, logro consolidarse, pese a su falta de periodicidad, como un referente en materia cultural e intelectual del departamento de Santander (Colombia). La calidad de sus primeras publicaciones, aunada al nutrido grupo de escritores que con su espiritu critico dieron vida a las paginas de cada una de las dieciocho entregas conocidas de la revista, la llevaron a convertirse en una tradicion cultural altamente apreciada por distintas esferas de la sociedad santandereana. Por ello, para el ano 2006 y ante la carencia de una revista de amplia difusion en materia cultural hecha en el departamento, la Universidad Industrial de Santander abrio la puerta a la segunda epoca de la Revista de Santander, una apuesta por mantener vigente esa tradicion intelectual nacida en la decada de 1940, desde una perspectiva moderna (Beltran, 2006, pp. 7-9).

El presente articulo se propone presentar esta revista desde la perspectiva del contenido, centrando la mirada en la corriente filosofica del existencialismo, identificada como una influencia relevante en la atmosfera literaria de la epoca. Asi pues, el texto se divide en tres momentos: en el primero se realiza una breve descripcion del ambiente politico y cultural que acompano la aparicion de la Revista de Santander; en el segundo, se presenta la revista con todos los rasgos caracteristicos que la hicieron convertirse en un referente en materia cultural del departamento; por ultimo, se introduce el existencialismo como una tendencia que impregna las variadas tematicas de la revista, desde la cual cada autor, con una perspectiva diferente de las letras, asimilo e incorporo a su discurso de tal manera que es posible hallar ciertos rasgos propios de esta corriente en los textos seleccionados.

Ambiente politico y cultural

El panorama cultural del departamento de Santander se vio sacudido desde la decada de 1920 por la aparicion de pequenas revistas literarias y de variedades, hoy fuera de circulacion, que iniciaron en las letras a los mas destacados intelectuales, academicos, periodistas y politicos de la region oriental de Colombia. El frenesi por las publicaciones periodicas en sus diferentes formatos no hizo sino aumentar en las decadas siguientes. La aparicion de las publicaciones de variedades (magazines de deportes, cocina, revistas sociales, etc.) de las primeras decadas del siglo XX aun no han sido bien estudiadas. Un fenomeno similar se viviria con las revistas literarias. En la Biblioteca Nacional de Colombia hay registrado un variado numero de publicaciones periodicas editadas en Santander desde 1920: Bombos y Palos (1932), La Escena: Propaganda, Informacion, Literatura, Deportes y Variedades (1932), Oriente: Revista Literaria (1933), Orbita: Revista Literaria (1934), Rumbos (1939-1941), Revista Stadium: Revista Deportiva, Literaria (1940-1977), Aurora: Revista Mensual (1938-1942) y Cordillera: Revista de Santander para Colombia (1948-1953), entre otras.

Todas estas revistas conectaron a una pequena ciudad como Bucaramanga con un mundo que poco a poco empezo a ser conocido, leido y reinterpretado. Las revistas literarias, por su parte, fueron el vehiculo que permitio que una nueva generacion de politicos e intelectuales entraran a la arena publica. Las sedes de los diarios y revistas fueron en la ciudad de Bucaramanga lugares de sociabilidad interpartidista, donde se discutia sobre politica y literatura. Un ambiente de cordial intercambio entre sectores influyentes de la ciudad es el que describe Manuel Serrano Blanco en su autobiografia titulada La vida es asi (1989), cuando senala que el club, las librerias, los cafes, las sociedades y academias fueron otros de los lugares donde se compartian, se discutian y se moderaban las tensiones politicas (p. 556).

En Bucaramanga, la revista Motivos, fundada por Jaime Barrera Parra y Luis Ardila Gomez, reunio alrededor de la actividad intelectual a jovenes como Jose Camacho Carreno, Gabriel Turbay, Carlos Valencia Estrada, Alejandro Galvis Galvis, Juan Cristobal Martinez, Camilo Barrera Vargas y Manuel Serrano Blanco, una generacion ansiosa por encontrar su lugar en el mundo. Aun siendo los mas fieros representantes de sus respectivos partidos, no temieron enfrentarse a la tradicion. La paz, que ya por varias decadas se habia mantenido en el pais desde la Guerra de los Mil Dias, se vio perturbada por estas generaciones que, con nuevas influencias filosoficas, sentian la imperiosa necesidad de transformar las instituciones politicas, economicas y sociales del pais, pero tambien a su poblacion a la que consideraban "mestizos pertenecientes a un subgrupo etnico inferior" (Henderson, 2006, p. 218). El mayor obstaculo lo constituyo la vieja politica anclada en el siglo XIX y poco dada a los cambios; por ello, el escenario de combate iniciaria en las letras.

El afan por publicar, por traer nuevas ideas y por modernizar al pais se ve reflejado en el gran numero de publicaciones periodicas que seguirian apareciendo y desapareciendo a traves de los anos. No era facil llevar a cabo esta labor; las pobres condiciones economicas marcaron el devenir de muchas revistas culturales y literarias. La queja constante era, por tanto, el atraso en la informacion, de la poblacion y de los pocos libros. Estos sin duda eran esfuerzos por traer ese gran mundo, por sortear las dificiles condiciones geograficas, por no quedarse atras de un progreso esquivo que andaba sobre rieles y que en muy poco tiempo surcaria los aires. Desde esta perspectiva, el progreso economico y cultural obsesiono tanto a liberales como a conservadores desde siempre. Con esta idea fueron educados mandatarios, politicos, escritores y periodistas en toda America Latina desde finales del siglo XIX y principios del XX.

Un ejemplo de este deseo modernizador puede hallarse en Los Nuevos, una generacion nacida a inicios del siglo XX, que en la decada de 1920 se enfrento a sus mayores, inclusive de sus propios partidos, quienes tendrian entre 30 y 40 anos en aquella epoca, e irrumpieron con un mismo afan literario en el escenario nacional. El proposito era renovar la politica y la literatura. Los jovenes se reunian en cafes y sociedades literarias para discutir sobre poesia y la vida politica del pais. Antes de saltar a la arena publica, estos jovenes se iniciaron en la literatura como cronistas, columnistas, poetas, criticos literarios y traductores. Seria una labor que no olvidarian por el resto de sus dias. Las publicaciones impresas les permitieron ingresar en la vida politica a temprana edad.

No era de extranar que los enfrentamientos, las tensiones y las disputas estuvieran servidos. A diferencia de la generacion de 1870, cansada de las guerras civiles, para los nuevos grupos la concordia y la moderacion fueron sinonimos de cobardia. Se rescataron la altivez, la fuerza y la beligerancia como valores supremos de la politica. Estas nuevas generaciones vivieron en un contexto de polarizacion y violencia causadas en parte por su propia retorica. Para la decada de 1940, el ambiente de sana convivencia habia desaparecido. El pais se sumergia en un proceso de autodestruccion, guerra civil y suspension del gobierno democratico (Henderson, 2006, p. 421).

Inmersas en tal entorno, dichas generaciones llegarian a la cima de su popularidad politica e intelectual en la decada de 1950. No obstante, el contexto al que se enfrentaban cambiaba rapidamente. Asi como en la decada de 1920, ellos habian atacado a sus predecesores, ahora se convertian en blanco de criticas por sus propias actuaciones y por la violencia. Si alguna vez habian sido la vanguardia y las nuevas voces, hacia la decada de 1950 y 1960 pasaron a ser considerados la retaguardia. De este modo, irrumpe en Colombia una actividad cultural importante con una serie de publicaciones en la que harian carrera los escritores mas destacados del momento (Acevedo, 2017, p. 556). El panorama cultural se transformaba nuevamente. En 1955 fue fundada la revista Mito por Jorge Gaitan Duran y Hernando Valencia Goelkel. Le seguirian la revista Eco, editada en 1960, Nadaismo 70, a principios de la decada siguiente, y ya a finales de la decada de 1970 aparece Alternativa. Todas estas revistas contaban entre sus directores y colaboradores a las principales figuras de las letras colombianas de aquellos anos: Jorge Gaitan Duran, Leon de Greiff, Gabriel Garcia Marquez, Alvaro Mutis, Gonzalo Arango, Jaime Jaramillo Escobar, entre otros. Por las paginas de estas revistas y otras menos conocidas se extenderia una nueva revolucion cultural.

En este ambiente aparece la Revista de Santander, cuyo primer numero fue publicado en 1945, ano en el que la politica en Santander estaba caldeada por los constantes enfrentamientos entre lideres de los respectivos partidos y los brotes de violencia en diferentes municipios del departamento. Dicho enfrentamiento quedo ejemplificado en los ataques entre El Deber, diario conservador de propiedad de Manuel Serrano Blanco y Juan Cristobal Martinez, y Vanguardia Liberal, de Alejandro Galvis Galvis. En dos ocasiones, 1932 y 1946, las instalaciones del primer diario serian destruidas, en parte como consecuencia de la labor incendiaria de los diarios. Poco a poco la prensa presento a sus lectores un discurso claro y contundente: el partido contrario era el asesino de los copartidarios. Los conservadores culparon constantemente a Galvis Galvis de ser el causante de la violencia que se habia desarrollado tempranamente en el departamento de Santander en 1930, cuando fue designado gobernador del departamento. Por su parte, los liberales culparon a los conservadores de la violencia en 1946. Ambos grupos se valieron de todo un arsenal retorico, de columnas, de caricaturas y, sobre todo, de las noticias, titulares y editoriales para repetir el mismo mensaje, aun sabiendo que este caeria en un terreno caldeado. Y, sin embargo, en este mismo contexto, se funda una revista con la participacion de destacados miembros de ambos partidos en la que poco o nada se habla de politica.

La revista

Durante el mes de junio de 1945 salio a la luz la primera entrega de la Revista de Santander, cuyos dos mil ejemplares fueron editados por la Secretaria de Instruccion Publica del Departamento, convirtiendose rapidamente en un referente intelectual en el que destacados escritores expresaron sus inquietudes conforme al espiritu cosmopolita que los animaba. Conto con dieciocho numeros, los cuales circularon de forma periodica hasta 1950, momento en que culmina el primer ciclo de entregas de la revista. Para 1957 se reanudan las publicaciones hasta 1960. Tras una nueva suspension, en 1963 la Secretaria de Extension Cultural de Santander dirige los dos siguientes numeros, para posteriormente realizar una pausa de casi tres anos que finalizo con la aparicion del ultimo ejemplar conocido de la revista, en 1967.

La calidad de sus primeras publicaciones se dio gracias al nutrido grupo de escritores que colaboraron con sus textos en la revista. El articulo inaugural fue escrito por Alejandro Galvis Galvis--gobernador del departamento en ese momento--, y se titulo "Funcion social de nuestra Universidad". El articulo mostraba la preocupacion, tanto del autor como del circulo social y politico al que pertenecia, por impulsar el desarrollo economico y cultural de la ciudad de Bucaramanga, dejando a un lado las diferencias politicas, a proposito de la creacion de la Universidad Industrial de Santander. Esta y las siguientes dos entregas de la revista estuvieron bajo la direccion de Gustavo Serrano Gomez, junto con Abdon Espinosa Valderrama, Jaime Ardila Casamitjana y Manuel Serrano Blanco en el cuerpo de redaccion.

En 1946 Jaime Ardila Casamitjana, escritor santandereano, quien estaba en la cima de su carrera gracias a la publicacion en Buenos Aires de su novela Babel (1944), asumio la direccion de la revista para las entregas de enero y junio de 1946. Ese mismo ano, Alberto Duarte French lo sucedio como director de los numeros de noviembre de 1946 y marzo de 1947. Para el ano siguiente, Jorge Sanchez Camacho asumio la tarea de director de las dos siguientes entregas. Ya en 1950, Henry Serrano Uribe se hizo cargo del numero diez de la revista, dando cierre asi a un primer ciclo de publicaciones al que sucederian siete anos de silencio editorial.

Fue en 1957 cuando Roberto Harker Valdivieso reanudo el tiraje de la revista hasta mayo de 1959, presentando los numeros de diciembre de 1957, julio y octubre de 1958 y mayo de 1959, fecha en la que dejaria de circular nuevamente. Reapareceria poco tiempo despues, en 1960, siendo Rafael Prada Ardila el encargado de dar vida a la decimoquinta entrega en abril de ese ano. Despues de una nueva suspension de casi tres anos, Isabel Sorzano de Ibarnegaray publico las entregas dieciseis, en enero de 1963, y diecisiete, en julio de 1964, para en seguida realizar otra larga pausa que culminaria en marzo de 1967 con la aparicion del ultimo numero conocido de la Revista de Santander, a cargo de la poetisa Carmen Ortiz de Gomez Mejia.

En la revista se distinguieron tres secciones claramente demarcadas y precedidas por un sumario. La primera de ellas se denomino "Hombres e Ideas", un espacio dedicado esencialmente a la presentacion de los autores que el lector tendria la oportunidad de disfrutar en las siguientes paginas. En la segunda seccion se incluyo toda la produccion escritural de los colaboradores; para ello, los textos se presentaron de modo tal que un ensayo de gran extension se encontrase precedido por una poesia, un cuento, un capitulo de novela o una traduccion de caracteristicas mas ligeras. La tercera y ultima seccion denominada "Notas" permitio generar un breve espacio de opinion, en el que tanto los encargados de la revista como otras personalidades del ambiente cultural, politico e intelectual pudieron manifestar abiertamente sus diversas perspectivas acerca de temas como la actualidad del pais y de la ciudad, el arte, la literatura, eventos importantes y las obras de otros escritores; incluso, se dedicaron algunas paginas a lectores que quisiesen expresar su forma de ver la revista realizando criticas y aportes al trabajo del grupo de redaccion; asimismo, se publicaron pequenas referencias en que tanto periodicos nacionales como locales exaltaban la labor de la Revista de Santander.

El existencialismo

Si bien las siguientes lineas se concentran en el existencialismo como una influencia creciente en los autores que publicaron en la Revista de Santander de la primera epoca, tambien buscan mostrar una interpretacion del existencialismo como filosofia que impregna, como ninguna otra, la atmosfera espiritual del siglo XX; por ello, es necesario, en un primer momento, comprender cuales son los aspectos que entrana esta posicion ante el mundo, para de este modo ingresar especificamente a los articulos que la revista aqui estudiada ofrecio al lector de mediados del siglo pasado.

Dicho esto, resulta importante precisar que el existencialismo sera considerado de conformidad con la interpretacion de Norberto Bobbio (1949), quien sugiere que la filosofia de la existencia no fue una simple moda que surgio y se divulgo en los cafes franceses durante los anos de la posguerra, sino que esta pertenecio a "una manera de filosofar que responde extrana y maravillosamente a la vocacion filosofica, hasta diria al gusto filosofico de nuestro tiempo" (p. 13). Esto quiere decir que mas alla de ser una doctrina, hija de la crisis de la posguerra, es una actitud espiritual que trasciende las teorizaciones de los filosofos que han intentado definirla, hasta llegar a ser calificada como la filosofia de "nuestro tiempo".

Sin embargo, lo anterior no quiere decir que su genesis haya tenido lugar especificamente en el seno del siglo XX; con esto se sugiere que la filosofia de la existencia es el resultado de varias epocas que terminaron por engendrar una crisis, no una de tipo material sino espiritual, que lleva al hombre a mirar al mundo con cierto desencanto y a hacerse consciente de su propia contingencia y desamparo. De este modo, se logra observar que el existencialismo nunca ha sido una escuela filosofica uniforme y sistematizada, como solian serlo las filosofias tradicionales del siglo XIX, debido a que se encuentra compuesta por un racimo de filosofias y literaturas que desde perspectivas muy diferentes, como el cristianismo, el agnosticismo o el ateismo, conducen al hombre a la adquisicion de una conciencia para tomar posicion frente a la vida, ante si mismo y ante la sociedad de su epoca, pues "el hombre no es persona en el circulo cerrado de su individualidad, sino que deviene persona en la sociedad de los otros hombres" (Bobbio, 1949, p. 73).

Entre los personajes mas destacados de esta corriente se encuentran: Fiodor Dostoievski (1821-1881), Soren Kierkegaard (1813-1855), Jose Ortega y Gasset (1883-1955), Karl Jaspers (1883-1969), Martin Heidegger (1889-1976) y Gabriel Marcel (1889-1973). No obstante, aqui nos concentramos en el caso particular de Jean Paul Sartre (1905-1980) que, aunque no fue el primer exponente de esta corriente, si destaca por haber popularizado el termino "existencialismo" al adherir su postura filosofica a esta denominacion. Sus postulados fueron ampliamente comentados por tratar temas polemicos como la condicion humana, la libertad, la accion, la responsabilidad, el compromiso, la trascendencia, la angustia y la nada, entre otros, no solo como parte de un compendio de teorias filosoficas sino tambien como conceptos aplicables a diferentes realidades, entre ellas la literaria.

Se puede afirmar que a partir de esto el existencialismo comenzo a tomar fuerza en diversos ambientes, principalmente en el literario, pues Sartre ligo su literatura al sentido del compromiso al afirmar que escribir es ante todo comprometerse, con los demas, con uno mismo, con una eleccion o con una idea (Sartre, 1950). Entonces, la literatura es la mejor forma de desplegar este compromiso para que llegue tanto al hombre del comun como al academico, debido a que por medio de las representaciones ficcionales se logra dar cuerpo a los postulados que la filosofia esboza de forma teorica.

En el caso sartreano, dichos axiomas se hallaron sintetizados en textos como "El existencialismo es un humanismo", donde el autor se defiende de los constante ataques que lo acusaban de promulgar una filosofia de la desesperacion, de hacer enfasis solo en el lado oscuro de la naturaleza humana, de suprimir a Dios y negar los valores del hombre. Ante tales acusaciones, Sartre afirma que su filosofia, lejos de ser contemplativa, es una filosofia de la accion, y va mas alla al agregar que, segun esta idea, el hombre no es otra cosa que un producto de sus actos, pues es por medio de ellos que se va configurando su verdadera esencia. Asi, el existencialismo que Sartre representa declara que Dios no existe y que solo hay un ser en el que la existencia precede a la esencia y ese es el hombre, quien es el unico responsable de sus elecciones y por ende de su devenir (Sartre, 2009).

Visto asi, el momento en el que emerge la filosofia de la existencia resulta clave en la conformacion de una nueva vision de mundo, debido a que la atmosfera del "sin sentido" que cubrio aquellos anos de la posguerra permitio que muchas personas, entre ellas musicos, escritores, poetas e intelectuales, se vieran atraidas por estas ideas, convirtiendolas en experiencias propias de la modernidad. En el ambito colombiano, la filosofia moderna estuvo dominada por el neotomismo, que se impuso como reaccion al utilitarismo y al positivismo de la epoca. Durante toda la Republica Conservadora (1886-1930), esta aparecio como la filosofia oficial (Jaramillo Velez, 1998, p. 97).

Con esto, resulta claro que la posicion imperante de la Iglesia sobre la educacion publica no favorecio el desarrollo de un pensamiento filosofico solido, que tuvo que madurar lentamente hasta encontrar lugar en el ambiente mas secular que caracterizo a la Republica Liberal (1930-1946). Es curioso observar que por esta epoca fueron intelectuales vinculados por sus origenes a la provincia colombiana los que contribuyeron a la modernizacion de la filosofia, la cual estuvo "bajo la influencia de Ortega, de Kelsen y Scheller, mas tarde de Husserl, Heidegger, Jaspers y Sartre--para mencionar unicamente los nombres mas sintomaticos--" (Jaramillo Velez, 1998, p. 95).

Una influencia mas temprana proviene de la filosofia alemana, concretamente de Friedrich Nietzsche. Fueron Guillermo Valencia, Max Grillo, Jose Asuncion Silva y Baldomero Sanin Cano los primeros en acercarse a los trabajos de este filosofo por medio de la formacion de una tertulia a la que Valencia bautizaria como "La gruta de Zaratustra", donde se encargaron de difundir y estudiar las ideas del aleman. Este primer acercamiento daria lugar a una creciente tendencia que llevaria al estudio principalmente de filosofos alemanes, y que en la decada de los cincuenta les permitiria a academicos como Rafael Carrillo Luque, Danilo Cruz Velez y Rafael Gutierrez Girardot asistir a los seminarios de Karl Jaspers y Martin Heidegger.

En este orden de ideas, puede notarse que quienes escribieron para la Revista de Santander no se quedaron atras en cuanto a las vanguardias intelectuales que surgieron alrededor del mundo, ya que los personajes que conformaron este grupo de autores destacaron por haber sido grandes estudiosos, hombres letrados que debido a los diversos oficios que desempenaron se sumergieron de lleno en la vida cultural e intelectual. Asi, se puede decir que el ingreso del existencialismo a Colombia y en especifico a Santander tuvo mucho que ver con el hecho de que estos escritores no fueron ajenos a la situacion que experimentaba Occidente en aquella epoca, dejando ver en sus escritos, unos de forma totalmente abierta y otros con alusiones mas timidas, las preocupaciones comunes de un mismo espiritu o, si se permite, de la atmosfera espiritual que representaron los anos de la posguerra.

Asi las cosas, es de vital importancia fijar la mirada en los textos que desde el enfoque del existencialismo publico la Revista de Santander, ya que de este modo se pueden identificar las formas de divulgacion que mas utilizaron los escritores para dar a conocer esta perspectiva filosofica que logro hacerse presente en el ambiente cultural santandereano. Hay que mencionar que a lo largo de los dieciocho volumenes se hallaron varios articulos que, de una u otra forma, se involucran con tematicas existencialistas, que si bien en su mayoria tienen un enfoque sartreano, no puede negarse la existencia de un amplio conocimiento, por parte de los autores, de obras fundacionales para el existencialismo, como las del filosofo danes Soren Kierkegaard o las del escritor ruso Fiodor Dostoievski.

De acuerdo con esto, se distinguen cinco lineas tematicas influidas por el existencialismo. La primera correspondio a la guerra, un tema bastante tratado entre los intelectuales de la epoca y en especial por Sartre, que nunca logro (y quiza nunca quiso) dejar atras la guerra. "Con mas intensidad que ningun otro intelectual de su tiempo, habia confrontado, de modo sistematico, una serie de fenomenos del tiempo de guerra y del anterior a ella, en los meses y anos que siguieron a la liberacion de Francia y la derrota de Alemania" (Gumbrecht, 2015, p. 88).

En esta linea se distinguen cuatro articulos: "Responsabilidades", de Baldomero Sanin Cano (1945); "Comentario sobre la post-guerra", de Augusto Espinosa (1945); "Nostalgia de la guerra", por Jesus Zarate Moreno (1946), y "La humanizacion de la guerra" de Anibal Arias Phillips (1946); estos escritos dedicaron sus lineas a un analisis sobre la situacion que se vivio antes, durante y despues de la Segunda Guerra Mundial, al observar los sucesos desde una perspectiva sumamente critica que permitio denunciar la violacion tanto de principios morales como filosoficos en las practicas belicas.

Por su lado, Baldomero Sanin Cano comento los grados de responsabilidad de ser participe de la guerra. Para enfatizar su postura, uso como hilo conductor la situacion ocurrida en una pelicula inglesa que introduce al lector en el problema de la culpabilidad de Alemania, y asimismo de las personas que participaron de los crimenes cometidos durante la Segunda Guerra Mundial. Con esto senalo lo que Sartre (2009) ya habia esbozado al exponer la idea de que "nuestra responsabilidad es mucho mayor de lo que podriamos suponer, porque compromete a toda la humanidad" (p. 34), pues todo hombre se convierte en responsable de sus actos en el momento en que elige llevarlos a cabo, o como ilustra Sanin Cano (1945) en las siguientes lineas,
   Cuanto, al pueblo, al ejercito, a los periodistas que ayudaron en
   esa obra, hay quienes apuntan que no son responsables, puesto que
   actuaron obedeciendo ordenes de sus jefes. No son materia pensante,
   sino materia explosiva. En tal caso la dinamita, la nitroglicerina,
   por su condicion de explosivos, no son considerados como materia
   responsable, pero deben ser tenidos en observacion, no sea que
   llegue un inconsciente y acerque el fuego o ejecute la percusion
   (p. 25).


Desde una mirada similar, Augusto Espinosa (1945) describe las causas que llevaron al estallido de la Segunda Guerra Mundial, los ambitos que altero y las posibilidades que vendrian despues del fin del conflicto. Al igual que Sartre, puso enfasis en la responsabilidad individual: "El individuo por si y ante si resolveria sus problemas, ayudado por un equilibrio que se suponia implicito dentro del orden natural" (p. 54). En este sentido, el hombre resulta ser el unico capaz de elegir entre culminar o seguir perpetrando "la terrible devastacion y los infinitos sufrimientos" (p. 45) de una guerra que, sin embargo, no habia mostrado su "verdadero rostro", como lo afirmaba Sartre en su articulo de 1945 titulado "El fin de la guerra", donde subrayo la dicotomia de las fuerzas que se enfrentaban en este conflicto y el estado latente de las consecuencias de esta para la humanidad (Gumbrecht, 2015, p. 35).

Por su parte, Jesus Zarate Moreno (1945) se interesa por retratar el ambiente que enmarco aquellos anos de guerra desde la vision de su cotidianidad en Colombia:
   La guerra mundial creo entre nosotros ciertos habitos intelectuales
   de los cuales resulta muy dificil prescindir en la paz. Durante
   cinco anos nos acostumbramos en los diarios y en los
   radioperiodicos y en los cinematografos a la inevitable dosis de
   informaciones belicas. No habia proyecto de movilizacion o parte de
   batalla que no devoraramos desde el principio hasta el fin con
   avidez morbosa e insaciable. Ciudades bombardeadas, hogares
   destruidos, esperanzas fallidas, todo el horror de la guerra estaba
   en pocas horas al alcance visual o auditivo de nuestro
   conocimiento. Hubo un tiempo en que el resumen de las actividades
   epicas llego a hacerse parte del pan que comiamos y del aire que
   respiraramos (p. 63).


Zarate concibe la vivencia de nuestro pais ante este fenomeno historico como algo superfluo, ya que no se experimento en carne propia la sensacion de aniquilacion y desamparo propia de estos anos, y los posteriores al conflicto, cuando era imposible huir de los estragos provocados; a proposito de esto, senala:
   Es muy comodo asistir a un episodio historico tan trascendental
   como este que hemos vivido sin tomar por nuestra cuenta ninguna de
   sus responsabilidades. La guerra solo nos afecto por repercusion,
   superficialmente. La unica nocion que tuvimos de ella fue la de
   haber limitado ligeramente nuestros refinamientos indigenas, la de
   habernos privado de ciertos lujos superfluos (pp. 63-64).


Desde esta perspectiva, Zarate Moreno trata un topico sumamente importante para el existencialismo, que se sintetiza con la frase "la existencia precede a la esencia" (Sartre, 2009, p. 27). Afirma que es muy dificil ocultar el fondo de barbarie que el hombre lleva en el alma (p. 64), no porque sea su esencia, sino porque este sentimiento se ha ido forjando a lo largo de sus relaciones con las guerras. El hombre ha hecho cotidiana la experiencia de la violencia, la ha acoplado a su mundo, por ello se siente tan esceptico de la dulzura de la paz, desconfia de su organizacion; y por esta razon surge la nostalgia de la guerra, una nostalgia que comprueba que los hombres "no pueden vivir sin devorarse unos con otros" (p. 66).

Por otro lado, Anibal Arias Phillips (1946) reflexiono en torno al debate de la humanizacion de la guerra, haciendo enfasis en la precariedad del pensamiento humano para mantener la paz y la calma sobre su voluntad conflictiva. Apunto que "solo el hombre, entre todos los animales de la creacion, sin temor al ridiculo macabro producido por su inteligencia sui generis, proclama en su delirio inconsciente: yo humanizo la destruccion, ojala total, de mis semejantes" (p. 96). Este punto de vista puede hallarse relacionado con la mala fe sartreana, ya que lo que Arias Phillips cataloga como una "estupidez grandiosa e incurable" que lleva al hombre a convertir a sus semejantes en animales para exterminarlos, no es mas que un ocultamiento de la verdad que permite justificar crimenes, quitarles el rostro a los hombres y actuar con mala fe enmascarando una verdad desagradable que, sin embargo, es latente en cada conciencia (Sartre, 1950, p. 44).

La segunda linea tematica tiene que ver con el compromiso. Acerca de esto, Sartre (2009) ya habia comentado que comprometerse significa ser conscientemente libre en cada decision; por ello es importante involucrarse totalmente con la humanidad, y no solo en casos particulares. Siguiendo esta alusion, se encontraron cinco articulos: "El hombre de la calle", escrito por Gustavo Wilches (1945); "La creacion artistica", de Hernando Tellez (1946); "Conciencia del escritor" (1946) y "El escritor y su tiempo", de Carlos Martin (1948), y "Los deberes de la inteligencia colombiana", de David Martinez Collazos (1957). En ellos, los autores intentaron, por un lado, explorar el papel que juega el hombre comun en su sociedad, observando de cerca su individualismo; por el otro, indagar por el rol tanto del artista como del intelectual en la creacion de un arte comprometido con su tiempo y su sociedad.

De esta manera, se pudo observar un marcado interes por exaltar la premisa sartreana de que escribir es ante todo comprometerse, mostrando la figura del escritor como un hombre comun que es capaz de llevar su sensibilidad al punto de la creacion, pues, como senala Hernando Tellez (1946), "Escribir es un acto de creacion intelectual, que pide, por anticipado, un poco de imaginacion, un poco de sensibilidad, un poco de emocion" (p. 11). Si el escritor no puede entregarse a este acto de empatia, no adquirira la conciencia para plasmar una obra comprometida con su tiempo; entonces aparece como valida la pregunta de Carlos Martin (1946):
   [...] ?por que nos inclinamos hoy a buscar la palabra escrita que
   revela una fuerte efusion de conciencia? ?Por que preferimos la
   obra que ha sido creada con un sentido de mision casi religiosa?
   Quizas porque el mundo vive otras dimensiones. Y el hombre necesita
   un nuevo sentido de la vida y del mundo (p. 20).


En otras palabras, el lector busca repuestas a lo que el mundo le plantea, puntos de vista diferentes y opiniones que enriquezcan su perspectiva; por ello la critica apunta a fijarse en aquel escritor que

[...] permanece en la superficie, al margen de los grandes problemas, deleitandose, egoista y voluptuoso, en la palabra y no en la idea, en la forma y no en el contenido, sin enfrentarse con los conflictos del hombre y con los conflictos del infinito, sin que en el combate intervenga su existencia sino sus principios (Martin, 1948, p. 108).

Con esto, Martin pone sobre la mesa el caso particular de los escritores colombianos, senalando el reflejo de su preocupacion por las coyunturas del momento en que se encontraron escribiendo y su postura ante la literatura comprometida con el hombre y su situacion. Estas cuestiones fueron, sin duda, una piedra angular de la filosofia sartreana, concordando, finalmente, con el llamado que David Martinez Collazos (1957) le hizo al intelectual colombiano del siglo XX:
   Todas las fuerzas vivas de la inteligencia colombiana coinciden en
   la urgencia impostergable de una unidad de pensamiento y de accion,
   que incorpore la empresa cultural y transcendente de nuestras
   actuales generaciones en el gran movimiento mundial, que anhela
   devolver al espiritu, todas las prerrogativas de su predominio y a
   la inteligencia creadora todos los medios de labrar el porvenir de
   la patria con un claro y perfecto sentido de grandeza, de bienestar
   y de mejoramiento. Solo por este esfuerzo conjunto y perseverante
   de la inteligencia que guia y la inteligencia que obedece con los
   mas elevados propositos sociales y humanos, alcanzara Colombia el
   sitio de honor que le esta reservado entre las naciones americanas
   (p. 50).


Una tercera linea tematica correspondio a la inquietud metafisica acerca de Dios. Sobre esto se encontro un articulo titulado "La evolucion homogenea de la idea de Dios", escrito por Clarence Finlayson (1957), filosofo chileno con marcado acento cristiano. En este texto se explora, desde la perspectiva religiosa, las posibilidades del hombre para encontrar en ideas trascendentales, que lo acompanen a lo largo de su existencia, un refugio para contrarrestar la vacuidad del ser. Este refugio, sin duda, es el Dios del cristianismo, quien conduce al hombre por el camino de la contemplacion y de la accion, los cuales son el ideal de la vida cristiana y hacen parte de lo que se considera una existencia plena.

En la cuarta linea tematica aparecen cuentos y poesias, que en su orden de publicacion fueron: "El grande actor", escrito por Octavio Amortegui (1947); "El abismo", de Luis Lopez Rodriguez (1948); "El perfecto lector", de Hernan Gomez Ortiz (1950), "Tres poemas", de Carmen Ortiz de Gomez (1964), y "Sisifo", de Ernesto Camargo Martinez (1967). Estos textos, desde perspectivas diferentes, dejaron ver claramente el tema de la condicion humana, pues a partir de situaciones cotidianas en las que el humor, la satira, el absurdo y la nostalgia se entremezclan para mostrar las realidades del mundo, los autores introdujeron una critica tajante o una reflexion importante en la voz de algun personaje.

Poesias como las de Carmen Ortiz de Gomez Mejia y las de Ernesto Camargo Martinez permitieron evidenciar el aire existencialista que corria entre los escritores locales. Por su parte, Ortiz dejo ver su deseo por trasmitirle al lector una sensacion que va mas alla de un amor perdido o un sueno roto, para introducirse en senderos mas profundos de la sensibilidad humana, lugar donde adquieren sentido versos como "Yo estoy vacia de dias y de palabras / Que haremos manana? / Que haremos siempre?" (Ortiz, 1964, p. 69). Camargo Martinez, por otro lado, exalto la figura de Sisifo en clara alusion al famoso texto de Albert Camus (1913-1960) titulado El mito de Sisifo (1942). Si bien este filosofo nunca se considero existencialista, si influyo y se vio influido por esta corriente.

Por ultimo, la quinta linea tematica es precisamente la del existencialismo como filosofia. En la revista se encontraron articulos que de manera especifica realizaron un recorrido detallado por esta corriente filosofica, empezando por el texto titulado "Filosofia de la existencia", de Jozef Maria Bochenski (1950), donde se expone la tematica existencialista, desde sus representantes, sus origenes, sus rasgos caracteristicos y sus alcances, abriendo un espacio para que el lector pudiese enterarse, de primera mano, sobre los postulados que posteriormente pasarian a ser discutidos en el ensayo "Dos posiciones antagonicas del hombre ante el mundo", de Henry Serrano Uribe (1950), en el que el autor intento mostrar que el existencialismo llega a ser una posicion demasiado radical para el hombre actual, pues la disposicion de esta filosofia podria arrojarlo a la desesperacion, y lo prudente, para ese momento, seria no dejar de lado la esperanza. Serrano utiliza las premisas del existencialismo para evidenciar su conocimiento de este, y a la vez su rechazo a esta vision.

Otros articulos de esta misma linea son: "Dostoievski el hombre que llego a la religion por el sufrimiento", de Ricardo Serpa Cuesto (1958) y "El teatro del absurdo", de Andres Holguin (1958), que se encargaron de estudiar tendencias especificas dentro del existencialismo, haciendo enfasis en la obra de autores como Fiodor Dostoievski. Serpa Cuesto presento al escritor ruso como un martir que por medio de un camino de sufrimiento llego a la creacion, hallando su inspiracion en el "amor al projimo, especialmente al projimo desvalido y preferentisimamente al projimo vejado, vilipendiado. Lo mas puro de su corazon fue siempre para las victimas de las malas leyes" (Serpa Cuesto, 1958, p.189). Por otro lado, Holguin exalto el papel del teatro del absurdo como una expresion social con tendencia filosofica que retrato a la perfeccion las peripecias del mundo contemporaneo.

Conclusiones

En medio de un contexto cambiante y conflictivo, la Revista de Santander fue un punto aparte inmerso en las disputas de un pais que pasaba de un conflicto para entrar en otro. Las cuestiones politicas y partidistas no se tocaron. Solo Gustavo Serrano Gomez en 1945 realizo un perfil grandilocuente del presidente Alberto Lleras, mostrandolo como "una figura patriotica" y "el transito de una generacion hacia el campo de la actividad rectora" (Serrano, 1945, pp. 143-145). Escritores, periodistas y politicos lograron sacar adelante una revista cultural que recogia la mejor produccion del departamento de Santander en todos los ambitos, y ademas acercaba al lector a nuevas lecturas, nuevas discusiones y nuevos contextos.

Con esto, se pudo ver como el ambiente convulso que atraveso el pais y el mundo, especialmente despues de 1945, entre anhelos de paz, nuevas guerras y conflictos inacabados, impresiono a este grupo de politicos, escritores, poetas y periodistas. No se hablaba de partidismos o de politica, pero era inevitable pensar en ello. Las conciencias eran palpables. Desde ese momento el mundo no volvio a ser el mismo, como apunta Gumbrecht (2015): "Parecia que aquellos que habian sobrevivido a la guerra estaban tan ocupados luchando por sobrevivir en la nueva realidad cotidiana de paz que no podian apreciar sus propios logros, aun menos, al parecer, podian medir su propia ceguera" (pp. 13-14).

Asi, el mundo se encontro sumido en una profunda sensacion de crisis que propicio el surgimiento de puntos de vista sumamente diferentes y en ocasiones antagonicos, reflejados en las posturas intelectuales de autores como los que escribieron en la Revista de Santander; aunada a este fenomeno mundial, la situacion politica colombiana de aquella epoca, enfrascada en un periodo de gran violencia, contribuyo a la sensacion generalizada de una falta de sentido y direccion que a la larga permitio el acercamiento de los distintos estudiosos de las letras a corrientes como el existencialismo. Por otro lado, aunque para Colombia la Segunda Guerra Mundial no significo una participacion belica muy activa, si simbolizo un intercambio cultural bastante amplio, cuestion que permitio la llegada de nuevas perspectivas que a la larga terminarian formando parte del sentir colectivo.

Referencias bibliograficas

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Angie Daniela Ortega Rey

angied.ortega@hotmail.com

Juliana Villabona Ardila

villabonardila@hotmail.com

Alvaro Acevedo Tarazona

tarazona20@gmail.com

Universidad Industrial de Santander, Colombia

Recibido (26.01.2019)--Aprobado (24.04.2019)

doi.org/10.17533/udea.elc.n45a03

* Articulo derivado de la investigacion: "Prensa y politica en Santander: ideologia, violencia y accionar partidista, 1930-1946", Codigo 2334 financiado por la Vicerrectoria de Investigacion y Extension de la Universidad Industrial de Santander.
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Author:Ortega Rey, Angie Daniela; Villabona Ardila, Juliana; Acevedo Tarazona, Alvaro
Publication:Estudios de Literatura Colombiana
Date:Jul 1, 2019
Words:7454
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